Revalorando Nuestra Riqueza
Revalorando Nuestra Riqueza
3
La Música del Altiplano Peruano
4
Revalorando Nuestra Riqueza
PRESENTACIÓN
El contenido de la creación musical en el altiplano puneño es tan vasto y poco
estudiado, que toda aproximación a su estudio o conocimiento resulta, en varios
sentidos, un resumen que puede abarcar algunos de los aspectos importantes de ese
conocimiento, según la visión o la preparación científica y experiencia de quien lo
intenta.
Conviven en el presente estudio los maravillosos sicuris, cuya sola presencia emociona
a todos los puneños y foráneos, con los “centros musicales” o estudiantinas que
existen en cada una de las provincias y la capital del departamento; los conjuntos
comunales de música nativa y los creadores de música mestiza de huayños, marineras,
valses y polkas: las bandas de música que, especialmente durante la festividad de la
Virgen de la Candelaria inundan la ciudad con sus inacabables melodías y acordes
con los carnavales y centenares de danzas que superviven en el altiplano pese a
la invasión de la tecnología y la música foránea y como baluartes de la identidad
cultural puneña.
La mención de los músicos epónimos que marcaron con notas indelebles la tradición
musical puneña, les hace honor y permite que las generaciones presentes no los
olviden y mantengan su significado cultural y tradicional. Finalmente ya que cada
puneño es un músico por vocación y herencia cultural, y ya que miles de ellos han
abandonado su tierra en busca de mejores caminos para su desarrollo personal
y familiar, se ha producido una “diáspora musical” que ha enriquecido la música
en diversas latitudes del país. Sicuris y estudiantinas hay en todo el Perú y eso
garantiza la supervivencia de un arte que, como dice Walter Rodríguez, “acompaña
los comportamientos ceremoniales, las expresiones de alegría, de reciprocidad, las
actitudes de integración, el ciclo vital de las personas y también el final de la vida”.
3
La Música del Altiplano Peruano
4
Revalorando Nuestra Riqueza
INTRODUCCION
Todo lo hecho por el hombre desde sus primeros tiempos fue para sobrevivir; sin
embargo la vida consiste en algo más que la sobrevivencia, por ello ha aplicado su
inteligencia, creatividad e imaginación a la materia, también al movimiento corporal
y al sonido para expresar sus emociones para su mutuo placer. Estas expresiones
materiales y espirituales son las artes plásticas, las artesanías, el mito, el folklore, las
danzas, los movimientos de cuerpo humano – danza, juegos, deporte – y el uso del
sonido estructurado en la música.
No hay en el mundo sociedad humana sin música, sea elemental o compleja; y ésta
ha sido siempre la más social de las artes, la más relacionada a un lugar, a una
época y la que mejor se adapta a los cambios tecnológicos que han hecho posible su
trasmisión y difusión. Así, la música es parte fundamental de la cultura de un pueblo,
es el resultado de procesos de comportamiento humano formado y condicionado
por los valores sociales y expresiones vivenciales: el trabajo y sus modalidades,
religiosidades, ciclos de vida, pasiones, emociones y las actitudes ante la vida: el
amor, tristezas, alegrías, desengaños, ilusiones, esperanzas; incluso en la guerra y los
conflictos sociales.
La música es lenguaje universal, pero con muchos dialectos; esta afirmación alude
a la diversidad de expresiones e instrumentos musicales que coexisten en el mundo,
aun cuando para que los sonidos sean música, estos deben estar armónicamente
estructurados y ser agradables a su audición. La música, al igual que las demás artes,
sostiene Serena Nanda, antropóloga americana: “..puede calificarse como algo
que representa el “alma” o la identidad cultural de un pueblo en una forma
altamente condensada y emocional; entonces, un aspecto importante del
estudio de la música reside en que es un intento por comprender la cultura de
un pueblo en particular. Al igual que otras formas de arte, la música desempeña
un papel indirecto en la adaptación humana, posiblemente por que contribuye
a la integración de la sociedad”.
5
La Música del Altiplano Peruano
CONTEXTO SOCIO-CULTURAL
Puno, con 72,643 km2 de área
geográfica es el cuarto en extensión en
el Perú; abarca la gran meseta altiplánica
formada por dos ramales andinos que
circundan al más alto lago navegable
en el mundo: el misterioso Titikaka,
venerado por antiguas civilizaciones…
hoy zarandeado por nosotros.
Así entonces, la música es inherente al ser y sentir humano del poblador puneño, es consubstancial
a su vida misma, por eso en nuestro inmenso y variado escenario geográfico y socio-cultural la
música es origen y génesis. En nuestro altiplano el conjunto de creencias y peculiaridades culturales
también perfilan la música que al ser
influenciadas por las actitudes básicas
de las personas, sus valores y opciones
deviene en creación y símbolo. Nuestra
riqueza musical se refleja así en la
tridimensión tierra, hombre y cultura.
NOVENANTE:
Música y danza ritual
de las cordilleras
6
Revalorando Nuestra Riqueza
Puno Ciudad
RENOVACION Y ESPACIO
El cantor popular del altiplano peruano es autor e intérprete
en permanente trance creador; gracias a ello el repertorio
de sus canciones se renueva como lo hace el agricultor
con sus sembríos y cosechas, entonces en Puno la música
y danzas nativas adquieren relieves que las destacan como
las expresiones más singulares de su arte popular; son en
el Perú, acaso en América, las que alcanzan jerarquía con
mayor nitidez en el panorama nacional y mundial.
Selva
El arte de la música y danza es singular en nuestro altiplano
que funciona como un gran laboratorio donde se tamiza,
asimila y procesa las influencias del centro-este boliviano
aymara y del sur-oeste quechua e inka; tierra de conjunción,
el altiplano peruano es también espacio de síntesis.
Música ancestral
La Música del Altiplano Peruano
VERTIENTES MUSICALES
Nuestra diversidad nos hace un país multicultural por tanto no podemos hablar de cultura y música
peruanas, a ello se suma la geografía disímil que contribuye a marcar horizontes étnicos, de modo
que mientras la música costeña tiene reminiscencias hispanas, en los Andes y en el altiplano peruano
subsiste la herencia prehispánica en los géneros e instrumentos musicales que genera una importante
vertiente sonora.
No existe una clasificación consensuada o alguna tipología musical en nuestro medio, aun cuando su
riqueza se sustenta en una diversidad de expresiones sonoras. Ese inmenso bagaje nos permite construir
un intento de clasificación, propuesta que tiene como eje central la estructura (organológica) de
instrumentos sonoros, esto es, los tipos o clases de instrumentos musicales de los cuales se valen los
grupos o conjuntos para producir la variada polifonía de sus expresiones.
Fernando Valcárcel, Director de la OSN de Lima confirma la clasificación instrumental de Curts Sachs
y Erick von Hornsbostel respecto a los instrumentos musicales vigentes en la región Puno, en cuatro
grupos:
a) Estructura instrumental:
- Aerófonos: quenas , pinquillos,
tark´as, lawak´umus, pitos
(falawatus), quenachos,
- Percusión: bombo, unucaja,
tambor,
b) Géneros: pujllay, anata
(carnavales) danzas: agrícolas, Músicos en Festividad de Santiago Apóstol-Lampa
ganaderas, guerreras, de ciclo
vital (nacimiento, matrimonio, funerales)
c) Contexto espacial: campo abierto, chacras, viviendas familiares, santuarios, escenarios
artísticos.
d) Funciones: acompañamiento de celebraciones festivas y rituales, soporte musical de todas
las danzas nativas.
e) Intérpretes: campesinos, obreros rurales, danzarines de las mismas danzas nativas.
10
Revalorando Nuestra Riqueza
A.2. SIKURIS:
Carácter musical
La música está relacionada a un conjunto de creencias, prácticas culturales y costumbres que
demuestran su íntima relación con la vida diaria de los pueblos y sus necesidades de creación
simbólica, desde allí cada pueblo elabora una determinada concepción del mundo.
La mujer o el hombre solos no tiene valor en el mundo andino, la esencia vital está en su
complementariedad: de ahí parte la concepción dual de la existencia de todo. La música de
los sikus también lo es.
Américo Valencia Chacón, exhaustivo investigador del siku o zampoña señala: “…la flauta de
pan altiplánica es denominada SIKU en aymara. Se le conoce también con el término de
ZAMPOÑA, nombre con el que los conquistadores hispanos dieron a las flautas de pan
encontradas en América, por su similitud a las conocidas con ese nombre en España”
(2006:27) De origen prehispánico también se le nombra phuku y phusa.
Descripción y formas
El siku bipolar – así denominado
por Valencia – se compone de las
zampoñas ira y arca de seis y siete
cañas respectivamente, confeccionadas
con material proveniente de la ceja de
selva oriental llamada “chaklla”. Xavier
Bellenger – etnomusicólogo francés –
estudia y analiza los sikus de la isla Taquile:
ira y arca, cada una con siete cañas en
hilera. Los sikumorenos pueden tener once
y doce cañas respectivamente.(2007 : 177)
11
Sikuris en peregrinación: calvario Pokopaka-Huancané Sikuris: modalidad de varios bombos
- liku – pequeñas
- chuli u oca – muy pequeñas de 8 a 12 cm.
a) Estructura instrumental :
- Aerófonos: siku bipolar, phusa, pito (uso del guía)
- Percusión: bombos, platillo, triángulo (en sikumorenos)
b) Géneros: sikuri lento y ligero, diana, marcha, huayño, música contemporánea.
c) contexto espacial: zonas urbanas de la región, escenarios de competencia local, regional.
d) Funciones: participación en celebraciones festivo-religiosas y rituales, difusión.
e) Intérpretes: obreros, empleados, estudiantes y docentes citadinos
Los conjuntos de sikus del altiplano peruano, activan según áreas etnolingüísticas
Esta estructura social es un edificio viviente que está marcando desde inicios del siglo pasado
hitos importantes de la historiografía musical puneña, siendo depositarias de las inspiraciones,
inquietudes artísticas y vivencias emocionales de sus integrantes.
Con gran acierto el maestro Edgar Valcárcel dice que la estudiantina puneña: “…es en Puno el
“instrumento” mestizo por excelencia. Tradicional conjunto de cuerdas pulsadas trasmite,
como ninguno, los más hondos sentimientos del hombre altiplánico”. Agrega además que
“…el puneño llora en sus estudiantinas” y “….canta al amor bajo las formas de la queja..”.
Emilio Romero es citado cuando dice que sus músicos trasmiten amargura y tristeza y sus
melodías expresan “…una alegría mentida..” (1986 : Tomo 5)
13
La Música del Altiplano Peruano
Tiempo y funciones.
La estudiantina en su estructura instrumental embrionaria – quenas y algunas guitarras -
aparece en las postrimerías del S. XIX para acompañar el baile con el que remataban el paseo
campestre organizado el viernes y domingo de carnaval, por las pocas familias de Puno; baile
que sería el primer atisbo de la futura “pandilla puneña”. Su evolución corre con el tiempo,
por cierto con los carnavales, y son Manuel Montesinos, Alberto Rivarola y otros visionarios
que a inicios del S. XX le infunden la personalidad que se acrisola con los Huirse, Echave, Vera
Solano, Palacios, Masías, Portugal y muchos más.
Integrar una estudiantina es un privilegio; Augusto Vera es concluyente cuando afirma que
“..en materia de música puneña, los que pueden viven en el alma de sus paisanos. Los que
no pueden, están condenados al olvido”. (2006 : 92)
La vigencia de los centros musicales y estudiantinas en las trece provincias y varios distritos
se consolida teniendo como medular justificación las fiestas del carnaval y la “dualidad”
indisoluble: pandilla puneña + estudiantina = Puno.
De hombres….y nombres.
La identidad es un espejo al que acudimos en pos de respuestas algunas veces fragmentadas;
14
Revalorando Nuestra Riqueza
en ese intento de decir a los otros quiénes somos, recurrimos a diversas justificaciones, uno es
el arte musical: plasma y humor que circula y vivifica el tejido social de los pueblos.
Así entonces, la mayoría de estos núcleos de arte adoptan el nombre de centro musical y
otras el de estudiantina al que agregan el nombre del pueblo de procedencia: CM. “Yunguyo”,
CM. “Ayaviri”; de algún prestigioso músico puneño: CM. “Rosendo Huirse”; otros asumen
nombres artísticos o de algún grupo étnico del altiplano: Estudiantina “Cuerdas del Lago”, CM.
“Los Chiriwanos”. Varios han celebrado más de 50 años de labor resistiendo heroicamente la
fragmentación o sedimentación institucional, otras han tenido un fugaz protagonismo y las
hay de reciente formación y son los continuadores de una tradición musical única en el país.
Actualmente en Lima, Arequipa, Cusco, Moquegua, Tacna – sabemos que también en Cajamarca
– hay centros musicales bien conformados y en actividad permanente: son núcleos de
puneños migrantes que reafirman su identidad al ritmo de sus añoranzas.
a) Estructura instrumental:
- Cordófonos: mandolina, violín, guitarra, guitarrón, contrabajo, charango andino.
- De fuelle: acordeón,
- Aerófonos: opcionalmente quenas y zampoñas.
b) Géneros: huayño andino, huayño pandillero, marinera puneña, vals, de danzas nativa y
mestizas, música clásica universal,
c) Contexto espacial: zona urbana, teatros, instituciones educativas,
d) Funciones: soporte insustituible de la Pandilla Puneña, difusión de música y canto,
celebraciones familiares, aniversario, concursos, recitales, serenatas,
e) Intérpretes: docentes, estudiantes, otros profesionales, obreros,
15
Concurso Regional de Bandas de Músicos-2015
y ritmo identifican la rica variedad de danzas originarias y mestizas, rurales y urbanas. Los
instrumentos musicales usados en cada conjunto identifican a los grupos; si son nativos u
originarios tenemos por ejemplo: sikuris – ayarachis de altura y ceja de selva - lawak´umus,
pinkilladas, tarkadas, etc. y si la conformación instrumental se sostiene en instrumentos de
procedencia europea denominados “aerófonos” y de metal como tubas, trompetas, saxofones,
bombardones, etc. son las “bandas de música”, motivo del presente segmento.
Pero, ¿cómo las bandas se integraron a los procesos festivos del altiplano? Quedamos en
que estas agrupaciones tienen origen militar y su presencia en los cuarteles es para ejecutar
marchas en los desfiles castrenses o para solazar la inactividad de la tropa en días de descanso
con las tradicionales “retretas pueblerinas”. Así, de las marchas militares, deciden también
ejecutar ya desde el siglo pasado temas bailables europeos como cuadrillas, lanceros, polkas,
valses, etc, integrándose paulatinamente a los acontecimientos populares al interpretar los
ritmos y danzas del lugar.
La tradición de nuestras primeras bandas deviene con los músicos retirados de los cuarteles
militares BI 15 de Puno, BI 21 de Huancané, RC 9 de Pomata o el GA 4 de Juliaca. Los
requerimientos educativos también han permitido que colegios secundarios de la región
formen sus bandas de música.
16
Revalorando Nuestra Riqueza
morenadas, diabladas, kullawas, llameradas, caporales, etc. interpretan otros géneros foráneos
como cumbias, salsas, rock, valses que recopilan del ambiente musical del momento.
Técnicamente, las bandas de músicos de Puno han alcanzado muy buen nivel interpretativo
y gran prestigio desde hacen varias décadas. La Federación Regional de Bandas Musicales
de Puno – FERBAM – tiene más de 85 instituciones afiliadas, lo que denota crecimiento y
demanda continua. Hoy las podemos encontrar constituidas en lugares donde antes no las
habían como Sandia, Ayaviri, Azángaro; en otras como Yunguyo, Ilave, Puno, Juliaca mantienen
su tradición y prestigio. Otras se han instalado en Lima, Tacna, Arequipa, Moquegua, ciudades
con migrantes puneños que replican sus festividades patronales.
a) Estructura instrumental:
- Aerófonos: metálicos de origen occidental: trompeta, bajo, helicón, clarinete, saxofón,
b) Géneros: melodías de danzas mestizas: diablada, morenada, caporales, etc. huayño,
marinera, temas tropicales, pasodoble,
c) Contexto espacial: zonas urbanas y rurales,
d) Funciones: festividades patronales: procesión, danzas, celebración familiar, festivales,
e) Intérpretes: - fase de surgimiento: licenciados de bandas militares, aficionados,
- fase de expansión: docentes, estudiantes de las ESFAs.
17
La Música del Altiplano Peruano
“Quilapayún”, grupo chileno, surgiría precisamente un “26 de Julio” de 1965 en clara simpatía a
la revolución castrista, luego vendrían “Inti Illimani”, los hermanos Coulon en la efervescencia
de la Universidad Técnica del Estado. Esos nuevos vientos con nuevas formas y propuestas
musicales van echando raíces en Argentina, Bolivia, Perú y Ecuador. En Puno también aunque
tardíamente pero a la “usanza boliviana” se forman “Color Viento”, “Los Uros”, “K´ana Jallu”,
“Brisas”, “Expresión”; “Arusa”, “Los del Alba” y recientemente “K´aphia” y “Nayjama”. Músicos
migrantes puneños en el extranjero forman “Pachakuti” en Alemania, “Mujhu Marka” en
Austria; no podemos soslayar a “Sillustani” en Lima.
a) Estructura instrumental:
- Cordófonos: guitarra, charango andino, violín
- Percusión: bombo, tarola,
- Electrónicos: teclado,
b) Géneros: folklore andino peruano, boliviano, argentino, ecuatoriano,
c) Contexto espacial: teatro, restaurant, peña folklórica, espacios abiertos.
d) funciones: difusión música y canto, festival, recital, diversión,
e) intérpretes: jóvenes aficionados a géneros musicales de la coyuntura cultural.
18
Revalorando Nuestra Riqueza
DESARROLLO HISTÓRICO DE
LA MÚSICA PUNEÑA
La sensación que los danzantes de Puno provocaron en la sensibilidad artística de José María
Arguedas – tras contemplar la fiesta de la Virgen Candelaria – lo indujo a expresar: “….bailan
como pájaros, como demonios y ángeles en el campo y ante el sol..”. Cierto, la danza es
antigua como el hombre, surgida en unidad con sus rituales, sus triunfos, sus placeres festivos
y sus temores, que transcurridos los siglos ha evolucionado con él y su historia. Testimonios de
danzantes acompañando a cazadores están en el arte parietal de diversos contextos prehistóricos
del altiplano: Q´elqatani, Lenzora, Corani; y desde esas épocas tempranas estaban acompañadas
de canto y música surgidos de voces primigenias, ancestrales y rudimentarios instrumentos.
Danza, música y canto evolucionaron con el hombre “llegando a ocupar un lugar importante
en las ceremonias religiosas, alegres festejos comunitarios, rituales fúnebres de muerte y
resurrección u otras actividades profanas, espontáneas y cotidianas” (Vilcapoma:2008,11)
En el caso de las danzas del altiplano peruano, éstas son parte el patrimonio vivo de los grupos
poblacionales quechuas y aymaras del campo y la ciudad: su profundo contenido simbólico,
variada estructura plástica, diversidad de formas y géneros constituyen el inconfundible signo
identitario que le confiere a la región Puno, una singular presencia en el Perú y en el mundo.
Para conocerlas hay que recurrir a la fiesta porque ahí está la danza. La fiesta es un arte como
el teatro, la escultura, la poesía, la música; en la fiesta se viven otras experiencias sensoriales y
otros ritmos, en ella se reafirman identidades y se diluyen la rutina y la cotidianidad. Para muchos
es la aspiración de lo no imaginado, además que la fiesta promueve la cohesión social porque
permiten el reencuentro y la integración al grupo y a la sociedad. En la fiesta junto a la danza….
está la música, porque en el altiplano no hay danza sin música.
En algunas, son los mismos danzantes que acompañan sus movimientos con cantos originarios: las
mujeres en los Choq´elas – danza de esteparios cazadores de camélidos - emiten cantos rituales
de fertilidad pecuaria; los q´ajelos cordilleranos, charango en mano les cantan recias endechas
amorosas a sus “imillas”; las wiphalas derraman cantos de alegría carnavalera en la floración de
los sembradíos.
En los contextos citadinos se enraíza el huayño puneño, expresiva estructura musical mestiza que
identifica a cada pueblo que lo canta con su propio estilo e intérpretes locales.
19
La Música del Altiplano Peruano
El huayño, sin duda es una herencia de origen precolombino; es la forma musical más difundida
en las sociedades andinas del Perú con diversas variantes regionales y tres componentes: música,
canto y baile.
En nuestra región coexisten dos modalidades: el huayño urbano que se genera en la configuración
social citadina y goza de la preferencia de casi todos los estratos sociales y el huayño rural
Conjunto Obrero Masías, Director: Mto. Cástor Vera S. (Foto: Augusto Vera B.)
20
Revalorando Nuestra Riqueza
que procede de éstas zona y localidades alejadas, por ejemplo el recio y enamorador q´hajelo
cordillerano, o la qh´aswa capachiqueña de carnaval, es reminiscencia del huayño actual. El
huayño urbano tiene su crisol en dos generaciones de compositores de clase media – nacidos
entre 1880 -1930 - que han vertido lo más selecto de sus creaciones en muchas “marineras y
huayños representativos” de la Pandilla Puneña.
No se debe soslayar el cambio social y la influencia mediática que se suscita en estos últimos
tiempos; pues se está generando una tendencia a uniformizar las formas tradicionales del huayño
puneño, con la incursión de cantantes acompañadas de arpa y teclado electrónico interpretando
estereotipadas melodías de la sierra limeña, con gran acogida por cierto, en los sectores rurales
del sur andino y los miles de migrantes en la urbe capitalina desde la voz de Dina Paucar y el “arpa
chancayana”, el huayño sureño de la aymara Rosaura de los Andes, el requinto del ancashino Raúl
Erquinigo o las guitarras ayacuchanas de los Gaytán Castro.
emblemáticas composiciones que perviven a despecho del tiempo, incluso recientes composiciones.
“Huayño Pandillero” de Alberto Rivarola es – por ejemplo - una de las composiciones primigenias
que subsisten con el nombre de “Rosas en flor”.
y… su Marinera
La marinera peruana tiene sus
antecedentes en la zamacueca, danza
de pareja de la región sudamericana,
de cuyo origen histórico y étnico no hay
claridad; su aparición sería en la segunda
década del S. XIX. En Lima se visibilizó por
la década de 1820, expandiéndose a las
nacientes repúblicas de Chile, Argentina y
Bolivia y en menor intensidad a Uruguay,
Paraguay y Ecuador. Investigadores como
Christian Spencer (2010:74) respecto a su
evolución en otras formas, afirma: “…la
instrumentación, la velocidad, o tiempo
conforman las principales diferencias
entre zamacuecas de los distintos
países, sobre todo a inicios del [Link]”
haciendo referencia a la cueca chilena,
APAFIT en Exhibición de Pandillas Puneñas-2012 argentina y boliviana de la actualidad.
En la costa peruana, la chilena que así se llamaba a esta danza, fue cambiada por marinera
por Abelardo Gamarra, al finalizar la guerra con Chile, en honor a nuestra Marina de Guerra y al
héroe nacional Miguel Grau. Su incursión en la sierra peruana se verifica en las variantes actuales:
marinera cusqueña, ayacuchana y puneña como las de mayor notoriedad.
Varios conjuntos pandilleros de Puno han adoptado composiciones que las consideran
emblemáticas: APAFIT baila con la “La Paradita” de Cástor Vera, los Theodoros con “Oh Marinera”
de Eladio Quiroga, “Unión Puno” con “Linda Puneñita” de Eladio Quiroga, etc.
Magia y carnaval en el Titikaka…
El carnaval citadino en Puno se manifiesta con la Pandilla Puneña, declarada como “Patrimonio
Cultural de la Nación” por RVM Nº 046-VMPCIC-2012-MC; única danza mestiza nacida en la ciudad,
por cierto con profunda raíz indígena, aportes hispanos y algunas influencias sudamericanas. En
correspondencia a su denominación se baila con el huayño pandillero: forma musical de ritmo y
cadencia apropiados a los movimientos desarrollados durante su ejecución.
El baile se desarrolla en
parejas con desplazamientos
coordinados en filas, columnas,
círculos, etc. denominadas
“figuras” que asumen diferentes
nombres según su evolución
coreográfica, siendo anunciadas
por el “bastonero” – varón de la
primera pareja - en cada cambio
o mudanza. Enrique Cuentas
registra y describe 30 mudanzas
en el año 1953, muchas aún
se replican conservando su
tradición e historia; en los
concursos de las últimas décadas Pareja de Pandilla Puneña. (Foto ACBT.)
23
La Música del Altiplano Peruano
Un dato interesante escribe Augusto Vera: “las similitudes con el pericón (argentino) van
desde el nombre de algunas de sus figuras[…] “paseíto” o “espejito” en el caso del pericón y
“farolito” en la pandilla, hasta la forma de “ordenar” las evoluciones: “ ¡echen las burras al
corral y ellos a coronarlas!” en el pericón o “¡las cholitas adentro y los cholos afuera!” en la
pandilla”(2006-47).
Esta forma danzaría urbana, identitaria de Puno en el Perú y el mundo, felizmente no está acosada
por el repliegue social o la extinción cultural: se organiza y baila con alegría y entusiasmo colectivos
en Ayaviri, Juliaca, Lampa, Pucará, Azángaro, Putina, etc. por experimentados pandilleros, animosos
jóvenes, niños y niñas de nueva generación.
Las melodías son elaboradas siempre en estudiantinas, de ellas emerge el “huayño pandillero”:
música y canto identitario ante el mundo, armonía citadina, carnavalera, embriagadora, amorosa
que serpentea desde la complicidad del Huajsapata….a la luminosidad del Titikaka.
3. COMPOSITORES E INTERPRETES
3.1. Renovación y espacio
El cantor popular del altiplano es autor e intérprete en permanente trance creador, gracias a
ello el repertorio de sus canciones se renuevan como lo hace el agricultor con sus sembríos
y cosechas. El arte popular en cuanto a danza, música y canto es singular en el altiplano:
funciona como un gran laboratorio que tamiza, asimila y procesa las influencias endógenas
con nuestras raíces; ello hace de Puno tierra de conjunción y espacio de síntesis.
La historia de la música puneña entonces está relacionada a las cinco vertientes descritas:
conjuntos nativos, sikuris, bandas de música, centros musicales y estudiantinas y grupos de
fusión o neo-folklore.
24
Revalorando Nuestra Riqueza
Generación emblemática:
• Rosendo Huirse Muñoz:
Sta. Rosa-Melgar(1880)-Puno(1971)
Músico, compositor, periodista; uno de los más emblemáticos
músicos de Puno y el Perú. Autor del “Himno a Puno” con
la letra de Manuel A. Quiroga; valses como: “Ondas del
Titicaca”, marineras: “La Fandanguera”, “Los Totorales”,
huayños: “Quisiera ser Picaflor”, “Los Carnavales”, “Paja
Brava”, “Alma Kolla”, “Elegia a Theodoro Valcárcel”, etc.
El año 1920 adquirió y luego dirigió “El Eco de Puno”.
25
La Música del Altiplano Peruano
concluir sus estudios secundarios en Puno, practicar piano con Duncker Lavalle en
Arequipa y una breve estadía en Lima. Retorna en 1916 para radicar entre La Paz,
Puno, Cusco y Arequipa, luego en 1920 se instala en Lima. Se dedica a la composición
musical, escribe: “Suite Incaica” en 4 movimientos, el ballet “Q´orikancha”, el poema
coreográfico “Sacsahuaman”, “31 Cantos del Alma Vernácula”, “K´achampa”, etc. Su
fecunda y profusa obra ha sido catalogada por el Maestro Rodolfo Holtzmann. En 1939
trabajó con Daniel Alomía Robles en el mismo gabinete del Instituto de Arte Peruano,
el destino les hizo coincidir en ennoblecer ideales y el folklore indígena…. murieron el
mismo año.
A Valcárcel lo llamaron “el Stravinsky del Perú”.
Segunda Generación
A inicios del S. XX surgen otros compositores animados por las nuevas corrientes literarias,
artísticas y musicales como las estudiantinas y la aparición de la Pandilla Puneña. La corriente
indigenista que se irradia en el sur andino en amalgama con lo occidental, motiva una nueva
identidad en las formas musicales de la marinera y huayño puneños; los compositores de esta
generación sellan la impronta kollavina. Por obvias razones, nombramos sólo algunos:
26
Revalorando Nuestra Riqueza
Mtos. Edgar VALCARCEL ARZE y Virgilio PALACIOS ORTEGA - al centro - en entrevista radial. Puno 2009.
27
La Música del Altiplano Peruano
28
Revalorando Nuestra Riqueza
Hacen ya varios años un grupo de jóvenes cautivados por la magia del charango puneño
y los qh´ajelos cordilleranos, con la dirección de Omar Ponce Valdivia – etnomusicólogo
y compositor ayavireño – formaron en Lima un afiatado y disciplinado grupo llamado
Comunidad Musical
“Los Jauk´as”. Con
destacadas actuaciones
se han visibilizado
en el Perú y en Chile;
además transitan en
la investigación de los
instrumentos nativos
y las variedades del
charango peruano.
Forma parte del grupo,
Edith Ramos Guerra:
soprano, músico,
compositora ayavireña,
con estudios en el
Conservatorio Nacional
de Música.
29
La Música del Altiplano Peruano
Un elemento festivo presente en las celebraciones patronales de la región, son las danzas
nativas y mestizas. Para celebrar en Febrero a la Virgen de la Candelaria, ícono católico de
la ciudad de Puno, se presentaban desde hacen décadas varias danzas de las comunidades
aledañas a la ciudad y otras del mismo pueblo. Fue el Instituto Americano de Arte, en su
cometido de reivindicar y valorar éstas danzas que eran discriminadas por las autoridades de
entonces, que decidió convocarlas en 1956 a un primer concurso, donde la música también
sería un criterio de calificación, en sus variables de interpretación y originalidad.
30
Estudiantina “Laykakota” en concurso de 1959.
Revalorando Nuestra Riqueza
En 1957 el Instituto Americano de Arte, el CM. Theodoro Valcárcel y Radio La Voz del Altiplano,
31
La Música del Altiplano Peruano
La actividad académica
de las ESFAs. de Puno,
Juliaca, Moho y Pilcuyo
han dinamizado
notablemente la
generación de más
agrupaciones musicales.
Hasta hacen tres décadas
las bandas bolivianas
eran privilegiadas con
contratos para animar
la Festividad de la Virgen
de la Candelaria. En la
actualidad, más de un
centenar de bandas
peruanas garantizan la
dinámica festiva en la
Banda “Real Majestad” en Concurso Regional 2008
región.
Se ha incrementado notablemente el
interés por la ejecución de las zampoñas,
incluso en contextos sin tradición sikuriana
como Azángaro, Ayaviri y Juliaca; el interés
es generacional en los sectores juveniles
de cada pueblo. Sumadas éstas a las
agrupaciones de núcleos tradicionales, son
infaltables protagonistas en festividades
patronales, festivales y concursos; su casi
obligatoria afiliación a la FRFP ha motivado
a ésta a realizar dos concursos selectivos: uno provincial y otro regional con derecho a
participar en los eventos del mes de Febrero, en el marco de las celebraciones festivas a la
Virgen de la Candelaria.
La UNA Puno, desde hacen tres años, viene organizando el Concurso Universitario de Sikuris,
con la entusiasta participación de estudiantes, docentes y trabajadores administrativos
de todas las carreras profesionales; la práctica y difusión del siku es ahora un importante
componente de la vida orgánica universitaria.
En Yunguyo, desde hace buen tiempo la Municipalidad Provincial organiza con mucho éxito
otro concurso provincial de sikus en sus variantes locales. En Huancané se replica este evento,
pero con la participación de los legendarios sikuris chiriwanos.
33
La Música del Altiplano Peruano
34
Revalorando Nuestra Riqueza
35
La Música del Altiplano Peruano
y Arturo Gutiérrez Peñaranda; bailaron con la melodía de “La Paradita”, marinera del
maestro Cástor Vera Solano.
• LIMA – 1987: “1er. Festival de Autores y Compositores”, convocado por la Asesoría
Cultural de la Presidencia de la República, desarrollado en dos etapas selectivas y una
final; los resultados ratifican la prestancia de la música puneña:
“Marinera de mi Capital” logró el trofeo “Urpicha de Oro”, 1er lugar en su modalidad,
obra del compositor pomateño René Villagra Quiroga. Intérpretes: los Hnos. Paniagua.
- “Ayrampito”, “Urpicha de Plata”, 2º lugar en modalidad de Huayño, obra del
compositor acoreño Antonio Catacora Portugal. Intérpretes: los Hnos. Paniagua.
- “Carnaval de Pomata”, “Urpicha de Plata, 2º lugar en la modalidad Carnavales,
reposición del músico pomateño Francisco Barboza. Intérpretes: los Hnos. Paniagua.
Finalistas: Menciones Honrosas y Diplomas,
- “Marinera del Carnaval”, del compositor cuyocuyeño (Sandia) Nicolás Nalvarte
Maldonado. Intérprete: Zelma Balda.
Este evento en su segunda edición del siguiente año, no tuvo la difusión del anterior, sin
embargo cinco composiciones puneñas fueron finalistas: el ”Carnaval Moheño” y los
huayños “Que triste es la vida”, “Kullaquita” y “Jilatita”.
En la década de los años 50’ del pasado siglo, el Instituto Americano de Arte gestionó ante el
Ministerio de Educación la creación en Puno de una Escuela de Bellas Artes. Se hizo realidad en
1954 con tres especialidades: artes plásticas, artes musicales y artes escénicas; el año 2002 se le
nomina como Escuela Superior de Formación Artística Pública en virtud a la R.S. No. 584-ED
con tres departamentos académicos y la carrera de Formación de Artistas Profesionales; en los
últimos años ofrece, además, Formación Temprana y Básica en Música.
Se crea otra similar en Juliaca con la denominación de Escuela Superior de Formación Artística,
generándose otras en Moho y Pilcuyo (El Collao). En el nivel de educación ocupacional se apertura
el CETPRO de Arte y Folklore que oferta la especialidad de música. Un proyecto para formar artistas
en el nivel de mando medio se iniciaría en la UNA Puno, para luego constituirse en Escuela de
Arte de mayor rango académico, posibilitando a sus estudiantes lograr grado y título universitario.
De este modo los docentes de música tienen notable presencia en la formación de estudiantinas
en instituciones educativas estatales y privadas e instituciones laborales, ejercen influencia
académica en instrumentación, dirección y mejor calidad interpretativa en los centros musicales,
se incrementa el número de bandas de música superando en equilibrio y empaste sonoro, calidad
interpretativa e instrumental a las bandas bolivianas.
36
Revalorando Nuestra Riqueza
La expansión de la educación y los avances tecnológicos han permitido desde los siglos XIX y
XX la configuración de la industria editorial, las industrias audiovisuales (radio, televisión, cine,
video, registro fonográfico) y el desarrollo electrónico y satelital. En cuanto a la música grabada,
ahora brota de todas partes: emisoras, altavoces, fábricas, tiendas, auditorios, restaurantes, auto-
radios, ventanas abiertas, etc. Muchas personas que nunca han asistido a un concierto de orquesta
sinfónica, pueden escucharla en las colecciones de discos; además las grabaciones amplían en
todos los sentidos la gama de la experiencia musical.
Cientos de cancioneros han circulado en el país, sobre todo en la zona andina, como una
especie de “vitrina” para la visibilización de compositores populares. La música criolla en la
costa peruana - valses, polkas, marineras, tonderos - ha sido difundida a través de profusos
cancioneros.
En Puno y provincias han surgido varios cancioneros, más como iniciativa identitaria y de
difusión, como compilación literaria y breves datos informativos. Referimos algunos:
• “Puno Canta”, Puno,1979 - compilación de huayños, marineras y valses de las entonces
9 provincias en tres volúmenes a mimeógrafo. Editores: Wálter Rodríguez Vásquez –
Abraham De la Riva Bermejo.
37
La Música del Altiplano Peruano
38
Revalorando Nuestra Riqueza
39
La Música del Altiplano Peruano
A partir de 1960 emprenden viaje las caravanas musicales del altiplano a las disqueras
“Odeón”, “MAG”, “Philips”, “Sono Radio”, “IEMPSA” y otras, con gran entusiasmo, también
con sacrificio: viajes largos, agotadores pero con la satisfacción de haber perennizado “sus
músicas”. Así llegan a Lima el CM. “Theodoro Valcárcel”, el “Conjunto Orquestal Puno”, “Los
Intimos”, el CM. “Puno”, las bandas de música de LLachón, Amantaní, los “Qh´antati Ururi” de
Conima, etc.
Estos periplos artísticos han quedado en el recuerdo, hoy las industrias culturales promueven
registros musicales en tiempo breve y alta calidad sonora; además que la tecnología moderna
nos ofrece soportes de acumulación que hasta hace poco eran impensables, haciendo que la
música tenga el don de la omnipresencia.
6.3. Discografía
Dejar testimonios de las obras realizadas, ha sido siempre la conducta humana en todos
los tiempos y en todas las culturas del mundo. La música ha evolucionado con el hombre,
pero de sus primeros tiempos de creación no quedan vestigios como cultura inmaterial; sin
embargo la arqueomusicología permite ahora desentrañar algunas formas musicales de
culturas antiguas.
40
Revalorando Nuestra Riqueza
CONCLUSIONES
La música de los pueblos quechuas, amazónicos y aymaras son las expresiones más singulares del arte popular de
la región Puno; junto a la danza, son un nexo con su pasado y presente cultural y dos de los rasgos creativos que
primero los identifica con el resto del mundo.
Dos factores esenciales influyen en la riqueza musical y dancística de los pueblos de la región Puno:
• La rica diversidad geográfica como contexto natural influyente en las creaciones y expresiones culturales
como la música, danzas y vestuario.
• La fusión y adaptación cultural de los primigenios grupos étnicos con los quechuas inkas y luego con los
rasgos culturales hispanos.
Asumiendo como eje central la conformación instrumental sonora o los tipos y clases de instrumentos musicales
existentes en la región y utilizados en las distintas expresiones coreográficas, planteamos cinco vertientes
musicales:
• De conjuntos comunales o música de danzas nativas
• De sikuris
• De centros musicales y estudiantinas
• De bandas de música
• De fusión o neofolklore
41
La Música del Altiplano Peruano
Desde épocas tempranas, la música del altiplano puneño estuvo acompañada del canto, ya de voces ancestrales
con rudimentarios instrumentos y aun subsistentes, ahora de voces depuradas y con adopciones instrumentales
de occidente.
El huayño es en el Perú, la forma musical popular más antigua, diversa y difundida en los Andes; en el altiplano
el huayño puneño es la expresión mestiza que identifica a cada pueblo que lo canta y baila en sus celebraciones
de vida.
Los compositores intuitivos y académicos de música y canto, están en permanente trance creador, motivados por
las influencias telúricas del paisaje y las vicisitudes humanas de su cotidianidad.
La música puneña desde sus variadas vertientes, es registrada en todos los soportes tecnológicos como signo de
identidad social, étnica y linguística; además, como evidencia de su patrimonio cultural inmaterial.
Es tarea urgente elaborar un Archivo Documental o Catálogo Etnomusicológico de toda la producción musical
de la región, impulsada por alguna institución del estado o con el auspicio de entidades privadas que apoyan
nuestra cultura.
BIBLIOGRAFIA
• Archivo y Catálogo de la Música Puneña. Puno Capital del Folklore Peruano-Revista Radial-1973-2015
• Antología de la Música Puneña. Tomos 1-5-6 – CORPUNO. Lima, 1986
• Bellenguer, Javier: “El espacio musical andino”-IFEA-Lima, 2007
• Cuentas Ormachea, Enrique: “Elogio de la Pandilla” en Revista IAA No. 2- Puno, 1953
• Cuentas Ormachea, Enrique: “La Pandilla Puneña”. ACBT-Lima, 1997
• Gutiérrez Guzmán, Corsino: “La cultura y el huayño” en Inka Rimay No. 5-AMLQ-Cusco, 2000
• D´arcourt, Raoul y Marguerite. “La música de los Incas” OXY - Lima-1990
• Instituto Nacional de Cultura: “Sonidos de Viento y Percusión” Galería de instrumentos andinos y
amazónicos. Multimedia CD ROM. 2005
• Mendívil, Julio: “Yo soy el huayño” en: A Tres Bandas-Medellín-Colombia. 2010
• Nanda, Serena. “Antropología Cultural, adaptaciones socioculturales” – México, 1993
• Palacios Ortega, Virgilio: “Catálogo de la Música Tradicional de Puno”-Tomo I- Lima, 2008
• Palacios Ortega, Virgilio: “Tradición Musical de Puno” en: La Magia del agua en el lago Titikaka” – BCP –
Lima, 2012
• Paniagua Loza, Félix. “Compositores y músicos puneños” – Puno, 1990
• Romero, Raúl. “Música Popular” en Enciclopedia Temática del Perú” No.16-Lima 2006
• Rodríguez Amado, Gustavo. “Música y danzas en las fiestas del Perú” – Arequipa, 1995
• Rodríguez Vásquez, Wálter: “La Educación Artística en Puno”, Ponencia: Primer Congreso Regional de
Educación Artística-ESFA-Puno, 2010
• Rodríguez Vásquez, Wálter: “La Danza en Puno, patrimonio y cultura viva”-GDS-GR-Puno, 2008
• Rodríguez Vásquez, Wálter: “Música Popular de Puno”. Antología, Tomos I-II-III, GDS-GR-Puno, 2007
• Salzman, Eric: “La revolución de la Música” en Facetas Vol. 4-Washington-EEUU-1970
• Santamaría, Francisco J. “Antología folklórica y musical de Tabasco”-Michoacán, México - 1987
• Spencer E. Christian: “Cien años de zapateo” en A Tres Bandas, Medellín-Colombia. 2010
• Vásquez, Emilio: “Exégesis de la Pandilla Puneña” en: El Album Gráfico de Puno, Puno, 1937
• Valcárcel, Fernando: “Organología del departamento de Puno” en La Magia del agua en el lago Titikaka –
BCP-Lima, 2012
• Valencia Chacón, Américo. “El Siku bipolar altiplánico” Vol. I – Lima, 1983
• Vásquez, Chalena. “Los procesos de la producción artística” – ENSF-JMA – Lima, 2005
• Vera Béjar, Augusto: “Música, danzas, tradiciones y personajes puneños”-Arequipa,2006
• Vera Béjar, Augusto. “Cástor Vera Solano, alma musical de Puno” – Arequipa, 2011
• Zuñiga, Pilar. Compiladora “La música y los medios de comunicación”. USP-Lima, 1999
42
Revalorando Nuestra Riqueza
43