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Educación Física, Deporte, Recreació y Psicomotricidad

La psicomotricidad es importante en las primeras etapas de vida de los niños para su desarrollo motor, cognitivo y socioemocional. Sin embargo, no se le da suficiente importancia en los centros educativos donde el tiempo de educación física es reducido. La psicomotricidad considera al movimiento como medio de expresión y comunicación del niño y desempeña un papel importante en su desarrollo armónico. Aborda áreas como el esquema corporal, la lateralidad, el equilibrio y el espacio-tiempo, y es
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Educación Física, Deporte, Recreació y Psicomotricidad

La psicomotricidad es importante en las primeras etapas de vida de los niños para su desarrollo motor, cognitivo y socioemocional. Sin embargo, no se le da suficiente importancia en los centros educativos donde el tiempo de educación física es reducido. La psicomotricidad considera al movimiento como medio de expresión y comunicación del niño y desempeña un papel importante en su desarrollo armónico. Aborda áreas como el esquema corporal, la lateralidad, el equilibrio y el espacio-tiempo, y es
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EDUCACIÓN FÍSICA, DEPORTE, RECREACIÓN Y PSICOMOTRICIDAD

 La psicomotricidad tiene gran importancia en los primeros años de vida de los
niños, aun así en los centros educativos no se trabaja ni se le da la importancia
que se le debería dar (Cantuña, 2010; Osorio y Herrador, 2007) La
psicomotricidad sirve tanto como para que el niño mejore en los aprendizajes
como para que evolucione su personalidad, ayuda al niño a ser más autónomo,
equilibrado y feliz. Antes se utilizaba en caso de que el niño tuviese un retraso
psicomotor, discapacidad o alguna debilidad o dificultad pero según Pineda (2008)
hoy en día va a más y se trabaja para la mejora de todos los niños.

    Además hoy en día el índice de sedentarismo es muy alto y el tiempo real de
clases de educación física en los colegios es muy reducido como para promover
un estilo de vida saludable y activo cuando se llega a la edad adulta, algo muy
importante ya que como menciona Díaz (2009), hay un incremento de
enfermedades cardiovasculares y diabetes en niños y adolescentes que se
atribuye al sobrepeso y obesidad en las edades tempranas. Por eso las clases
extraescolares pueden ayudar a completar los objetivos que se propone el centro
(Montesinos, 2005; Sánchez y Sánchez, 2003; Orts, 2005 y Mollá, 2007)

    La psicomotricidad es una de las cinco tendencias que toman parte en el


currículo de la educación física escolar. Algunos docentes en lugar de
psicomotricidad dicen estar impartiendo educación física de base que según ellos
se trata de habilidades y destrezas que son necesarias en la edad temprana para
trabajar la multilateralidad y más adelante permitir trabajar de forma más compleja
al estudiante (Libardo, 2010).

    La educación infantil se ordena en 2 ciclos en los que se atiende


progresivamente al desarrollo afectivo, al movimiento y a los hábitos de control
corporal, a las manifestaciones de la comunicación y del lenguaje, a las pautas
elementales de convivencia y relación social, así como al descubrimiento de las
características físicas y sociales del medio. Además se propicia que niñas y
niños logren una imagen positiva y equilibrada de sí mismos y adquieran
autonomía personal (Ministerio de Educación, 2006).

    El concepto de psicomotricidad se divide en dos partes: motriz, movimiento; y


psiquismo, que determina las acciones en dos fases el socio afectivo y el
cognitivo. Estos dos términos forman el desarrollo íntegro del individuo
(Carrascosa, 2008)

    Según Gutiérrez (2009) la psicomotricidad es fundamental en el desarrollo de


los aspectos que influyen en la personalidad del niño como son el cognitivo, el
afectivo, el social y el motor. Además va ayudar a conseguir aprendizajes como
lectoescritura, nociones topológicas o grafomotricidad entre otros. Mediante ésta
herramienta el niño va a conocer su cuerpo y a través de su cuerpo conocerá el
mundo que le rodea. De ahí la importancia de realizar juegos, canciones y cuentos
en edades tempranas.

    El desarrollo psicomotor se rige por 3 leyes: la céfalo-caudal establece que el


desarrollo comienza en cabeza y va hasta las extremidades. Esto quiere decir que
se controla antes la cabeza que las extremidades. La próximo-distal dice que se
desarrollan antes las zonas más próximas al centro del cuerpo. Esto es, se
desarrolla antes un hombro que un brazo y éste antes que la mano. La tercera es
la ley de la diferenciación progresiva indica que los músculos grandes se controlan
antes que los más pequeños. Todo esto se ha de tener en cuenta a la hora de
realizar las clases (Gil y Col 2008; Gutiérrez, 2009)

    En muchos casos se cree que el empezar desde muy temprano practicando un
deporte se va a conseguir el éxito, pero no es así. No es para nada conveniente la
especificación de un niño en un deporte porque no va a poder desarrollar todas
sus destrezas y va a tener deficiencias en el futuro. El desarrollo del niño está
diferenciado por etapas y si no se respetan esas etapas se pueden generar
problemas en el niño, no hay que pretender que cada una de esas etapas pase lo
más rápido posible sino que hay que respetar los tiempos y el orden de estas
eligiendo bien las tareas y por supuesto la forma de realizarlas (Zampa, 2007). Es
aconsejable que el niño realice clases de psicomotricidad para luego más adelante
participe en clases multideportivas preferiblemente.

    Para Ahuja y Col (2011) es necesario aceptar que cada uno es diferente y
único, como su cuerpo y sus potenciales. Como consecuencia nadie puede hacer
exactamente lo mismo que otro. Si se utiliza la empatía se podrá reconocer en qué
medida es cada uno diferente, acceder a lo que el otro siente y vivencia al realizar
un movimiento, y compartir con él su experiencia, adentrarse en la realidad de otro
pero recordando que es posible hacerlo y seguir siendo uno mismo.
    Por todo ello, como objetivo, se quiere resaltar la importancia que tiene que se
trabaje la psicomotricidad en las primeras etapas de vida, hasta que el niño en la
tercera infancia, 7-12 años, alcance un desarrollo motor adecuado y pueda
desarrollar de manera más eficiente su motricidad en otros deportes. Se pretende
hacer saber la relevancia que tiene trabajar la psicomotricidad en clases
extraescolares ya que en el colegio no se dispone del tiempo necesario para
completar los objetivos educativos. Es importante que según el desarrollo del niño
también se desarrollen sus habilidades y en caso de tener alguna dificultad o
problema detectarlo lo antes posible para poder tratarlo y reducirlo.

LA PSICOMOTRICIDAD: Según Berruazo (1995) la psicomotricidad es un


enfoque de la intervención educativa o terapéutica cuyo objetivo es el desarrollo
de las posibilidades motrices, expresivas y creativas a partir del cuerpo, lo que le
lleva a centrar su actividad e interés en el movimiento y el acto, incluyendo todo lo
que se deriva de ello: disfunciones, patologías, estimulación, aprendizaje, etc.

La psicomotricidad en los niños se utiliza de manera cotidiana, los niños la aplican


corriendo, saltando, jugando con la pelota. Se pueden aplicar diversos juegos
orientados a desarrollar la coordinación, el equilibrio y la orientación del niño,
mediante estos juegos los niños podrán desarrollar, entre otras áreas, nociones
espaciales y de lateralidad como arriba-abajo, derecha-izquierda, delante-atrás.

En síntesis, podemos decir que la psicomotricidad considera al movimiento como


medio de expresión, de comunicación y de relación del ser humano con los
demás, desempeña un papel importante en el desarrollo armónico de la
personalidad, puesto que el niño no solo desarrolla sus habilidades motoras; la
psicomotricidad le permite integrar las interacciones a nivel de pensamiento,
emociones y su socialización.

Las áreas de la Psicomotricidad son:


1. Esquema Corporal
2. Lateralidad
3. Equilibrio
4. Espacio
5. Tiempo-ritmo
o motricidad gruesa.
o motricidad fina.

ESQUEMA CORPORAL: Es el conocimiento y la relación mental que la persona


tiene de su propio cuerpo.

El desarrollo de esta área permite que los niños se identifiquen con su propio
cuerpo, que se expresen a través de él, que lo utilicen como medio de contacto,
sirviendo como base para el desarrollo de otras áreas y el aprendizaje de nociones
como adelante-atrás, adentro-afuera, arriba-abajo ya que están referidas a su
propio cuerpo.

LATERALIDAD: Es el predominio funcional de un lado del cuerpo, determinado


por la supremacía de un hemisferio cerebral. Mediante esta área, el niño estará
desarrollando las nociones de derecha e izquierda tomando como referencia su
propio cuerpo y fortalecerá la ubicación como base para el proceso de
lectoescritura. Es importante que el niño defina su lateralidad de manera
espontánea y nunca forzada.

EQUILIBRIO: Es considerado como la capacidad de mantener la estabilidad


mientras se realizan diversas actividades motrices. Esta área se desarrolla a
través de una ordenada relación entre el esquema corporal y el mundo exterior.

ESTRUCTURACIÓN ESPACIAL: Esta área comprende la capacidad que tiene el


niño para mantener la constante localización del propio cuerpo, tanto en función
de la posición de los objetos en el espacio como para colocar esos objetos en
función de su propia posición, comprende también la habilidad para organizar y
disponer los elementos en el espacio, en el tiempo o en ambos a la vez. Las
dificultades en esta área se pueden expresar a través de la escritura o la confusión
entre letras.

TIEMPO Y RITMO: Las nociones de tiempo y de ritmo se elaboran a través de


movimientos que implican cierto orden temporal, se pueden desarrollar nociones
temporales como: rápido, lento; orientación temporal como: antes-después y la
estructuración temporal que se relaciona mucho con el espacio, es decir la
conciencia de los movimientos, ejemplo: cruzar un espacio al ritmo de una
pandereta, según lo indique el sonido.

MOTRICIDAD: Está referida al control que el niño es capaz de ejercer sobre su


propio cuerpo. La motricidad se divide en gruesa y fina, así tenemos:

a. Motricidad gruesa: Está referida a la coordinación de movimientos amplios,


como: rodar, saltar, caminar, correr, bailar, etc.

b. Motricidad fina: Implica movimientos de mayor precisión que son requeridos


especialmente en tareas donde se utilizan de manera simultánea el ojo, mano,
dedos como por ejemplo: rasgar, cortar, pintar, colorear, enhebrar, escribir, etc).

LA MOTRICIDAD: Es la capacidad del hombre y los animales de generar


movimiento por sí mismos, existiendo una adecuada coordinación y sincronización
entre todas las estructuras que intervienen en el movimiento como lo son los
Sistemas Nervioso, Sistema Muscular, Sistema Esquelético y los Órganos de los
Sentidos.
Motricidad (movimiento): Al hablar de movimiento podemos distinguir un sector
activo (nervio y músculo) y un sector pasivo (sistema osteoarticular), así que la
motricidad, son las prácticas corporales y motrices del ser humano. La motricidad
representa un fundamento y una condición importante, no sólo para el desarrollo
físico, sino también para el desarrollo intelectual y socio afectivo. El movimiento,
cualquiera sea su forma de presentación: tarea motora, juego, deporte, danza, o
cualquier otra forma del mismo, constituye en nuestra área el medio o los medios
para la educación, pero nunca será un fin.

MARCHA Y CARRERA.
Durante la marcha se produce una sucesión de fases de doble apoyo y de apoyo
monopodal, mientras que en la carrera desaparecen las fases de doble apoyo Y
sólo se producen fases de apoyo monopodal y fases de vuelo. Durante la carrera y
otras actividades deportivas las fuerzas de reacción del suelo son de 2 a 10 veces
mayores a las que se producen durante la marcha.

Las fuerzas de reacción del suelo (fuerzas verticales, que son las de mayor
magnitud, fuerzas antero posteriores y fuerzas medio laterales)pueden medirse
con plataformas dinamométricas.

En el choque de talón se produce un frenado, mientras que en el despegue del


ante pié hay un impulso, por ello los velocistas abordan el suelo con el ante pié.
MOTROCIDAD GRUESA: Hace referencia a movimientos amplios. (Coordinación
General y Viso motora, Tono Muscular y Equilibrio. La Motricidad Gruesa
comprende todo lo relacionado con el desarrollo cronológico del niño
especialmente en el crecimiento del cuerpo y de las habilidades psicomotrices
respecto al juego al aire libre y a las aptitudes motrices de manos, brazos, piernas
y pies. Se considera tan o más importante que la motricidad fina, en si ambas se
complementan y relacionan.

MOTROCIDAD FINA: Movimientos finos, precisos, con destrezas. (Coordinación


Óculo – Manual, Coordinación Fonética, etc.) La Motricidad Fina, comprende el
desarrollo de las habilidades de la mano en lo referente a la pinza o agarre y a las
aptitudes viso motriz del niño en el aprestamiento hacia las actividades diarias y
subsecuentes de la vida tales como: amarrarse los zapatos, abotonarse, enhebrar,
ensartar, escribir.
CAPACIDADES COORDINATIVAS.
Son las capacidades sensomotrices que se aplican conscientemente en la
dirección de movimientos de una acción motriz con una finalidad determinada. Se
caracteriza por el proceso de regulación y dirección del movimiento y estas son
una condición fundamental para realizar las actividades motrices propias del
movimiento deportivo.
Algunas de estas capacidades coordinativas son:

Generales: la regulación del movimiento, adaptación y cambios motrices.


Especiales: orientación, equilibrio, reacción, ritmo, anticipación, diferenciación,
coordinación.
Complejas: agilidad y aprendizaje.
HABILIDADES MOTRICES BÁSICAS. COORDINACIÓN Y EQUILIBRIO.
El concepto de habilidad motriz básica en Educación Física considera una serie de
acciones motrices que aparecen de modo filogenético en la evolución humana,
tales como marchar, correr, girar, saltar, lanzar, recepcionar.

Las habilidades básicas encuentran un soporte para su desarrollo en las


habilidades perceptivas, las cuales están presentes desde el momento del
nacimiento, al mismo tiempo que evolucionan conjuntamente.

Las características particulares que hacen que una habilidad motriz sea básica
son:

1.- Ser comunes a todos los individuos.


2.- Haber permitido la supervivencia.
3.- Ser fundamento de aprendizajes motrices.

Consideramos habilidades motrices básicas a los desplazamientos, saltos, giros,


lanzamientos y recepciones, todos ellos relacionados con la coordinación y el
equilibrio.
Todos ellos son aspectos a ser desarrollados entre los 6 y los 12 años, período
comprendido entre la adquisición y desarrollo en el niño de las habilidades
perceptivo-motrices y el desarrollo pleno del esquema corporal.

DESPLAZAMIENTOS: Por desplazamiento entendemos toda progresión de un


punto a otro del espacio, utilizando como medio el movimiento corporal total o
parcial. Las dos manifestaciones más importantes del desplazamiento son la
marcha y la carrera, sobre todo desde el punto de vista educativo y de utilidad.
Aunque existen otras modalidades en la forma de desplazarse (cuadrupedia, a
pata coja, etc.)

SALTOS: El desarrollo del salto se basa en complicadas modificaciones de la


carrera y la marcha, con la variante del despegue del suelo como consecuencia de
la extensión violenta de una o ambas piernas. En todo salto existen dos fases:

-Fase previa o preparación al salto.


-Fase de acción, o salto propiamente dicho.

Su realización implica la puesta en acción de los factores de Fuerza, equilibrio y


coordinación, tratándose por consiguiente de una habilidad filogenética que se
perfecciona con el crecimiento psicofísico y el desarrollo de dichos factores.

El niño comienza su génesis del salto, con aproximadamente los 18 meses.

Hacia los 27 puede saltar desde una altura de 30cm con un pie delante del otro,
llegando a ser a los 5-6 años semejante al salto del adulto, con una buena
coordinación.
El salto puede ser Vertical u Horizontal.

GIROS: Entendemos por giro todo aquel movimiento corporal que implica una
rotación a través de los ejes ideales que atraviesan el ser humano, vertical,
transversal y Sagital.

LOS GIROS: Desde el punto de vista funcional constituyen una de las habilidades


de utilidad en la orientación y situación del individuo, favoreciendo el desarrollo de
las habilidades perceptivo espacial y temporal, capacidad de orientación espacial
(orientar el cuerpo en la dirección deseada, por ejemplo), coordinación dinámica
general y control postural (maduración neuromuscular y equilibrio dinámico), así
como del esquema corporal (el niño, a través de las sensaciones que le producen
los giros, se percibe mejor a sí mismo).

Podemos establecer varios tipos de giros:-Según los tres ejes corporales:


Rotaciones, Volteretas, Ruedas.

-Giros en contacto con el suelo.


-Giros en suspensión.
-Giros con agarre constante de manos (barra fija).
-Giros con apoyos y suspensión múltiples y sucesivos.

LA COORDINACIÓN:
La coordinación es una capacidad motriz tan amplia que admite una gran
pluralidad de conceptos. Entre diversos autores que han definido la coordinación,
vamos a destacar a:
Castañer y Camerino (1991): un movimiento es coordinado cuando se ajusta a los
criterios de precisión, eficacia, economía y armonía.

Álvarez del Villar (recogido en Contreras, 1998): la coordinación es la capacidad


neuromuscular de ajustar con precisión lo querido y pensado de acuerdo con la
imagen fijada por la inteligencia motriz a la necesidad del movimiento.

Jiménez y Jiménez (2002): es aquella capacidad del cuerpo para aunar el trabajo
de diversos músculos, con la intención de realizar unas determinadas acciones.
TIPOS DE COORDINACIÓN. CLASIFICACIÓN
Tras realizar un análisis de varias propuestas de autores como Le Boulch (1997),
Gutiérrez (1991), Contreras (1998), Escobar (2004), vamos a concretar una
clasificación general sobre la Coordinación, en función de dos aspectos
importantes:

A. En función de si interviene el cuerpo en su totalidad, en la acción motriz o una


parte determinada, podemos observar dos grandes tendencias:

COORDINACIÓN DINÁMICA GENERAL: es el buen funcionamiento existente


entre el S.N.C. y la musculatura esquelética en movimiento. Se caracteriza porque
hay una gran participación muscular.
COORDINACIÓN ÓCULO-SEGMENTARIA: es el lazo entre el campo visual y la
motricidad fina de cualquier segmento del cuerpo. Puede ser óculo-manual y
óculo-pédica o podal.

B. En función de la relación muscular, bien sea interna o externa, la coordinación


puede ser:

COORDINACIÓN INTERMUSCULAR (EXTERNA): referida a la participación


adecuada de todos los músculos que se encuentran involucrados en el
movimiento.

COORDINACIÓN INTRAMUSCULAR (INTERNA): es la capacidad del propio


músculo para contraerse eficazmente.
FACTORES QUE INTERVIENEN EN LA COORDINACIÓN
La coordinación va a influir de forma decisiva sobre la velocidad y la calidad de los
procesos de aprendizajes de destrezas y técnicas específicas, que más tarde
harán su aparición en el mundo escolar. Es por ello que la coordinación es una
cualidad neuromuscular íntimamente ligada con el aprendizaje y que está
determinada, sobre todo, por factores genéticos.

A continuación, vamos a señalar aquellos factores que determinan la coordinación:

1.- La velocidad de ejecución.


2.- Los cambios de dirección y sentido.
3.- El grado de entrenamiento.
4.- La altura del centro de gravedad.
5.- La duración del ejercicio.
6.- Las cualidades psíquicas del individuo.
7.- Nivel de condición física.
8.- La elasticidad de músculos, tendones y ligamentos.
9.- Tamaño de los objetos (si son utilizados).
10.- La herencia.
11.- La edad.
12.- El grado de fatiga.
13.- La tensión nerviosa.

PROCESO EVOLUTIVO DE LA COORDINACIÓN

1ª INFANCIA (0-3 AÑOS): Se adquiere la suficiente madurez nerviosa y muscular


como para asumir las tareas de manejo del propio cuerpo. La mayoría de las
coordinaciones son globales, aunque ya comienzan las primeras coordinaciones
óculo-manuales al coger objetos. Entre los 18-24 meses, se aprecia un mayor
desarrollo pudiendo abrir y cerrar puertas, ponerse los zapatos, lavarse, etc.
(Trigueros y Rivera, 1991).

EDUCACIÓN INFANTIL (3-6 AÑOS): El repertorio de posibilidades crece con los


estímulos que le llegan al niño. Las acciones coordinadas dependerán de la
adquisición de un perfecto esquema corporal y del conocimiento y control del
propio cuerpo. La actitud lúdica propia de estas edades es protagonista por
excelencia de la formación tanto motriz como cognitiva y hacen que las formas
motoras se vayan enriqueciendo y complicando.

EDUCACIÓN PRIMARIA (6-12 AÑOS): Se determina el desarrollo del sistema


nervioso y, por tanto, los factores neuro-sensoriales de la coordinación, de ahí que
sea la etapa ideal para la adquisición de experiencias motrices. La mala aptitud de
retención motriz en el primer ciclo y parte del segundo exige en estas edades una
profundización del aprendizaje a partir de la repetición de los ejercicios,
contribuyendo de esta manera a la automatización del movimiento. Al final del
segundo ciclo y todo el tercer ciclo, debido al desarrollo sensitivo y cognitivo, se
refleja una buena capacidad perceptiva y de observación. Los ajustes motores son
muy eficaces.
EDUCACIÓN SECUNDARIA Y BACHILLERATO (12-18 AÑOS): Desde comienzos
de la pubertad hasta finales de la adolescencia, tiene lugar la maduración sexual y
un crecimiento general del cuerpo, esto conllevará un retroceso en la coordinación
de los movimientos. Más tarde, la coordinación mejorará en función de la mejora
de las cualidades físicas.

EVALUACIÓN DE LA COORDINACIÓN
Siguiendo a Picq y Vayer (1977), vamos a evaluar la Coordinación general y
óculo-segmentaria basándonos en el Examen Psicomotor que estos autores
proponen. Teniendo en cuenta las dos etapas que distinguen en la evaluación de
la psicomotricidad: la 1ª etapa (2 a 6 años) y la 2ª etapa (6-12 años), algunas de
las pruebas que se pueden utilizar, son:

Coordinación Dinámica General

2-6 AÑOS: Con los ojos abiertos recorrer 2 m en línea recta, poniendo
alternativamente el talón de un pie contra la punta del otro.

6-12 AÑOS: Posición de pie, una rodilla flexionada en ángulo recto, brazos a lo
largo del cuerpo, impulsar por el suelo una caja de cerillas durante 5 m.

Salto al aire flexionando las rodillas para tocar los talones por detrás con las
manos.
Coordinación óculo-segmentaria

2-6 AÑOS: Seguir un laberinto con una línea continua en 80” con la mano
dominante y 85” con la otra.

6-12 AÑOS: Con una pelota de goma, dar a un blanco de 25x25 cm situado a 1,5
m de distancia, con ambas manos.

Recibir una pelota lanzada desde 3 m con una mano (Alternamos).


Otro instrumento muy utilizado para evaluar la coordinación general él es Test
perceptivo-motor de Survey (citado por Picq y Vayer, 1977). En él se pide al sujeto
que camine hacia delante, atrás, de lado, que salte sobre un pie, sobre el otro...
que imite determinados movimientos, etc.

Además de las pruebas ya mencionadas, sería conveniente utilizar más


instrumentos para llevar a cabo una evaluación más exhaustiva de
la coordinación óculo-segmentaria, ya que el uso de lápiz y papel en la escuela
ponen de manifiesto la necesidad de una correcta coordinación viso-manual,
especialmente en la escritura.
Algunos de esos instrumentos (citados por Mariscal), podrían ser:

• Lista de control de conductas perceptivo-motrices de Cratty.


• Test de Coordinación ojo-mano de Frostig.

ACTIVIDADES PARA SU DESARROLLO

Lo realmente educativo en estas actividades no es la rapidez ni cantidad de


ejercicios realizados, sino la calidad del trabajo efectuado. Es mucho más
importante el tanteo del alumno/a para resolver el problema que se le propone que
los resultados obtenidos en el mismo. El maestro/a debe ser un gran colaborador
del niño/a facilitando las condiciones adecuadas para que éste viva sus propias
experiencias a través del ensayo y error.

Siguiendo a Castañer y Camerino (1991), Gutiérrez (1991), Le Boulch (1997), y


Trigueros y Rivera (1991), citaremos algunas de las posibles actividades para el
desarrollo de la Coordinación:

Coordinación dinámica general


-. Desplazamientos variados (pata coja, cuadrupedia, reptar, trepar, etc.) con o sin
implementos (patines, bicicletas…).

-. Saltos de todo tipo: pies juntos, sobre un pie, alternativos, rítmicos, etc.

-. Gestos naturales: tirar, transportar, empujar, levantar, etc.

-. Ejercicios de oposición con el compañero o en grupos.

-. Actividades rítmicas: bailes populares, modernos, canciones bailadas, danzas.

Todas estas actividades tipo se pueden realizar utilizando diferentes direcciones,


velocidades, ritmos, combinaciones, etc., o con una gran variedad de materiales
complementarios como cuerdas, gomas elásticas, colchonetas, picas, aros, etc.

Además, cualquier Juego en el que exista desplazamiento y una gran intervención


muscular, favorecerá el desarrollo de la Coordinación General, por ejemplo:
“Mueve tu cuerpo”. ¿De cuántas formas puedes saltar y, a la vez, mover los
brazos?
¿Puedes hacer el movimiento contrario de las piernas con los brazos?

“El robot”. Andar adelantando el brazo del mismo lado del pie que avanza. ¿Quién
es capaz de correr de esa forma? ¿Y hacia atrás? ¿De qué otra forma te puedes
desplazar mientras los brazos hacen movimientos contrarios?

“El globista”. ¿De cuántas formas podemos llevar un globo sin ayuda de las
manos? ¿Cuántos puedes llevar a la vez? ¿y por parejas sin utilizar las manos?

Coordinación óculo-segmentaria

1.- Lanzamientos variados: con una mano, con la otra, con las dos, con un pie.

2.- Golpeos con diferentes partes del cuerpo: cabeza, rodillas, hombros, codos.

3.- Diferentes formas de recepcionar: con una mano, con las dos, con los pies, con
las piernas.

4.- Saltos sobre obstáculos, objetos y similares (ajuste viso-motor).

Es evidente que surgirán múltiples actividades si variamos las condiciones de


ejecución en función de las distancias, alturas, trayectorias, si se realizan con o sin
desplazamiento, con o sin obstáculos, o si utilizamos materiales (pelotas de
diferente tamaño y peso, globos, discos voladores, raquetas, etc.). En definitiva,
todos aquellos Juegos en los que intervenga algún segmento corporal, mejorarán
el desarrollo de la Coordinación óculo-segmentaria, por ejemplo:

“Pies quietos”. Juego en grupo en el que se trabaja los lanzamientos y las


recepciones de forma estática.

“El quema”. Juego en grupo en el que se trabaja los lanzamientos y las


recepciones de forma más precisa y en movimiento.

“Bota, bota las pelotas”. ¿Puedes botar dos balones a la vez? ¿De cuántas
formas? ¿Y en desplazamiento? ¿En cuántas direcciones? ¿Y con dos balones de
distinto tamaño?

EQUILIBRIO: CONCEPTO Y ACTIVIDADES PARA SU DESARROLLO

En todas las actividades físico-deportivas, el equilibrio desempeña un papel muy


importante en el control corporal. Un equilibrio correcto es la base fundamental de
una buena coordinación dinámica general y de cualquier actividad autónoma de
los miembros superiores e inferiores.
DEFINICIÓN DE EQUILIBRIO

En general, el equilibrio podría definirse como “el mantenimiento adecuado de la


posición de las distintas partes del cuerpo y del cuerpo mismo en el espacio”. El
concepto genérico de equilibrio engloba todos aquellos aspectos referidos al
dominio postural, permitiendo actuar eficazmente y con el máximo ahorro de
energía, al conjunto de sistemas orgánicos.

Diversos autores han definido el concepto de Equilibrio, entre ellos


destacamos:

Contreras (1998): mantenimiento de la postura mediante correcciones que anulen


las variaciones de carácter exógeno o endógeno.
García y Fernández (2002): el equilibrio corporal consiste en las modificaciones
tónicas que los músculos y articulaciones elaboran a fin de garantizar la relación
estable entre el eje corporal y eje de gravedad.

TIPOS DE EQUILIBRIO. CLASIFICACIÓN

García y Fernández (2002), Contreras (1998), Escobar (2004) y otros autores,


afirman que existen dos tipos de equilibrio:

Equilibrio Estático: control del la postura sin desplazamiento.

Equilibrio Dinámico: reacción de un sujeto en desplazamiento contra la acción


de la gravedad.

FACTORES QUE INTERVIENEN EN EL EQUILIBRIO

El equilibrio corporal se construye y desarrolla en base a las informaciones viso-


espacial y vestibular. Un trastorno en el control del equilibrio, no sólo va a producir
dificultades para la integración espacial, sino que va a condicionar en control
postural. A continuación, vamos a distinguir tres grupos de factores:

Factores Sensoriales: Órganos sensoriomotores, sistema laberíntico, sistema


plantar y sensaciones cenestésicas.

Factores Mecánicos: Fuerza de la gravedad, centro de gravedad, base de


sustentación, peso corporal.

Otros Factores: Motivación, capacidad de concentración, inteligencia motriz,


autoconfianza.

PROCESO EVOLUTIVO DEL EQUILIBRIO


1ª INFANCIA (0-3 AÑOS): A los 12 meses el niño/a se da el equilibrio estático con
los dos pies, y el equilibrio dinámico cuando comienza a andar.

EDUCACIÓN INFANTIL (3-6 AÑOS): Hay una buena mejora de esta capacidad,
ya que el niño/a empieza a dominar determinadas habilidades básicas. Algunos
autores afirman que esta es la etapa más óptima para su desarrollo. Sobre los 6
años, el equilibrio dinámico se da con elevación sobre el terreno.

EDUCACIÓN PRIMARIA (6-12 AÑOS): Los juegos de los niños/as, generalmente


motores, contribuyen al desarrollo del equilibrio tanto estático como dinámico. Las
conductas de equilibrio se van perfeccionando y son capaces de ajustarse a
modelos.

EDUCACIÓN SECUNDARIA Y BACHILLERATO (12-18 AÑOS): Se adquiere


mayor perfección y se complican los equilibrios estáticos y dinámicos. Muchos
otros autores, señalan que esta etapa es idónea para la mejora del equilibrio
dinámico. En edades más avanzadas, aparece cierta involución en dicha
capacidad, debido al deterioro del sistema nervioso y locomotor, acentuándose
ésta con la inactividad.
EVALUACIÓN DEL EQUILIBRIO
Al igual que con otras capacidades, el equilibrio es susceptible de valoración y
medida. Para detectar posibles retrasos a nivel de equilibrio estático podemos
emplear las pruebas que Ozeretski y Guilmain (citados por Jiménez, 2002), nos
ofrecen:

 Mantenerse inmóvil un mínimo de diez segundos de puntillas y con los pies


juntos (4 a 5 años).
 Mantenerse sobre una pierna, a la “pata coja”, sin moverse durante diez
segundos por lo menos (5 a 6 años).
 Con los ojos cerrados y los pies juntos permanecer inmóvil sesenta segundos (6
años).
 Permanecer de puntillas con los pies juntos y ojos cerrados un mínimo de quince
segundos (9 a 10 años).
 Mantenerse sobre una pierna con los ojos cerrados durante diez segundos por lo
menos (9 a 10 años).
Además, también podemos utilizar las pruebas sobre Equilibrio Estático y
Equilibrio Dinámico que Ortega y Blázquez (1997), nos proponen:

EQUILIBRIO ESTÁTICO
“La Paloma”. Consiste en mantener estable durante 10” la siguiente posición:
apoyado sobre un pie, tronco flexionado al frente, los brazos extendidos al frente,
pierna de apoyo extendida y la otra ligeramente flexionada hacia atrás (1º y 2º
Ciclo).
“Equilibrio del Flamenco”. Mantener la posición de equilibrio en una sola pierna,
sobre una madera de 3 cm, durante un minuto (3º Ciclo).

EQUILIBRIO DINÁMICO

“El Banco Sueco”. Caminar sobre un banco sueco, recorriéndolo hacia delante y
luego hacia atrás con los brazos en cruz (1 y 2 Ciclo).

“LA Barra de Equilibrio”. A la señal del controlador, el ejecutante comenzará a


caminar sobre la barra de equilibrio o un banco invertido hasta una marca situada
a 2m. Una vez superada ésta, el examinando dará la vuelta para volver al punto
de partida. Repetirá la acción de ejecución cuántas veces pueda hasta que pierda
el equilibrio y caiga tocando el suelo. Se medirá la distancia recorrida por el
ejecutante desde el inicio hasta el punto de bajada. Si el sujeto realiza
ininterrumpidamente el ejercicio, se concluirá éste a los 45 seg. Se realizarán tres
intentos y se calculará el promedio de ellos (3º Ciclo).

ACTIVIDADES PARA SU DESARROLLO

Un buen control del equilibrio favorece, según Jiménez (2002), el conocimiento del
cuerpo, la creatividad, la apropiada adecuación al movimiento y la confianza y
seguridad en sí mismo. Según Castañer y Camerino (1991), Gutiérrez (1991), Le
Boulch (1997), y Trigueros y Rivera (1991), podemos realizar en la escuela las
siguientes actividades:

Equilibrio Estático

Trataremos de evolucionar de posiciones más estables a menos estables:


1. Tumbados.
2. Sentados.
3. Sentados, semi-flexionando las piernas y brazos abiertos.
4. Sentados, semi-flexionando las piernas y brazos pegados al cuerpo.
5. De pie, con piernas y brazos abiertos.
6. De pie, con piernas y brazos pegados al cuerpo.
7. De pie, sobre una sola pierna, con brazos y piernas abiertas.
8. De pie, sobre una sola pierna, con brazos y piernas pegadas al cuerpo.

Además, podemos llevar a cabo diferentes actividades donde se trabaje el


equilibrio Estático, como pueden ser:

“Pollito Inglés”. Uno se colocará de cara a la pared y dirá la frase, luego se volverá
y tratará de ver quien se mueve, ya que todo el mundo debe estar quieto de una
postura sin moverse y manteniendo el equilibrio. Se la quedará el primero en
moverse.

“El Flamenco”. Realiza cinco posiciones de equilibrio sobre un solo pie. ¿Sobre
qué pie aguantas más tiempo? ¿Puedes realizarlo apoyando otra parte del
cuerpo? ¿Y con los ojos cerrados?

“Los Equilibristas”. Por parejas, buscar varias posiciones de equilibrio en donde


haya el menor número de apoyos posibles.

Equilibrio Dinámico
Los ejercicios típicos son los de desplazamiento:

 Siguiendo líneas rectas, curvas, quebradas…


 Cambios de dirección y sentido.
 Introducir giros y otras habilidades.
 Aumentar la velocidad de desplazamiento.
 Reducir el espacio de acción.
 De puntillas, sobre los talones, punta talón, en cuclillas, a la pata coja…
 Portando un objeto en la cabeza, hombro, brazo…
 En diferentes alturas: adoquines, bancos suecos, sobre cajones,…

También podemos proponer una serie de actividades donde trabajemos el E.


Dinámico, como por ejemplo:

“La línea”. Busca cinco maneras de desplazarte sobre una línea recta sin perder
en equilibrio ¿cómo puedes cruzarte con un compañero sobre la línea?

“Carrera de relevos”. En grupos de 6. Se trata de ir pasando de un aparato a otro


sin tocar el suelo, de un extremo a otro del gimnasio.

“El trasportista”. ¿De cuantas formas te puedes desplazar transportando un libro


con diferentes partes del cuerpo? ¿Y llevándolo sobre la cabeza? ¿Podemos
apoyar el libro sobre otras partes del cuerpo sin agarrarlo y desplazarnos a la vez?

CONCLUSIÓN
La coordinación y el equilibrio son capacidades que definirán la acción, hasta el
punto de que una deficiencia o anomalía en el desarrollo de cualquiera de ellas,
limitará o incluso impedirá una ejecución eficaz. Por ello, es necesario el trabajo
de estas capacidades en los primeros años de la Educación Primaria, ya que la
mejora funcional del dominio corporal supondrá la adquisición de múltiples
conductas motrices de carácter utilitario, lúdico o expresivo, que serán
fundamentales para el desarrollo integral de nuestros alumnos/as.

En definitiva, vamos a señalar una serie de consideraciones didácticas sobre el


desarrollo de las cualidades motrices:

I. Nunca es demasiado pronto para comenzar el trabajo de las mismas.


II. Las cualidades motrices tienen su desarrollo marcado entre los 6-12 años.
III. La evolución de dichas cualidades no muestran diferencias significativas entre
hombres y mujeres.
IV. El trabajo de las cualidades motrices debe ser multilateral y polivalente.
V. El desarrollo y calidad de estas cualidades se verá limitado por la experiencia
motriz del niño.
VI. Las cualidades motrices componen la base de lo que los especialistas
denominan inteligencia motriz.
VII. Por último, la coordinación y el equilibrio ejercen una fuerte influencia en el
desarrollo de las capacidades físicas básicas.

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