TEMA 9: LOS ORÍGENES DE LA EDAD
MODERNA
1.Transformaciones económicas y sociales
En la Edad Moderna se produjeron varias transformaciones que afectaron a todos los ámbitos y
dieron como resultado un nuevo modelo económico y social.
Los cambios económicos
La transición desde la Edad Media a la Edad Moderna vino acompañada de un período de
crecimiento económico, que se reflejó en los siguientes cambios:
Expansión de la agricultura, debido a la ocupación de nuevas tierras para el cultivo, las
mejoras de las técnicas agrícolas y el alza en la demanda de alimentos.
Aumento de la producción artesanal, provocada por la reducción del control ejercido
por los gremios y por el incremento de la demanda, asociado al crecimiento
demográfico.
Expansión comercial, que tuvo su base en la reactivación de las rutas mercantiles
medievales y la apertura de nuevos itinerarios de larga distancia, vinculados a productos
de lujo, como la seda, los metales preciosos o las especias.
Desarrollo del capitalismo comercial, desde el siglo xiv, relacionado con la aparición de
agentes de cambio, banqueros y prestamistas. Se introdujeron prácticas financieras que
permitieron reducir la cantidad de dinero en metálico en las operaciones y dar seguridad
al comercio y a los métodos de pago.
Todas estas transformaciones provocaron el crecimiento de las ciudades, convertidas en centros
industriales y comerciales, aunque todavía eran lugares pequeños que apenas superaban los 30
000 habitantes. Alguna de las más importantes de Europa eran Venecia, Sevilla, Lyon o
Amberes.
Las transformaciones sociales
A lo largo del siglo xv tuvo lugar un intenso crecimiento de la población en Europa,
especialmente importante en los reinos de Francia y Alemania. Las causas fueron una mayor
producción de alimentos y una disminución de las epidemias. Gracias a ello se superó la crisis
demográfica del siglo anterior.
Pese a todo, la mortalidad seguía siendo muy elevada, sobre todo la infantil, pues la mitad de los
niños no llegaba a los diez años, por lo que la esperanza de vida era muy baja.
Como en la Edad Media, la sociedad era estamental, aunque se produjeron algunas
transformaciones:
La nobleza y el clero se mantuvieron como los estamentos privilegiados, ya que no
pagaban impuestos, ocupaban los principales cargos administrativos y poseían la mayor
parte de las tierras. Sin embargo, tuvieron que ceder algo de su poder político, al estar
sometidos a la autoridad real.
El Tercer Estado era el grupo más numeroso y estaba formado por todos aquellos que
no tenían privilegios. La burguesía pertenecía a este estamento, aunque muchos de sus
miembros se habían enriquecido debido a negocios comerciales y financieros, hasta
lograr un creciente prestigio e influencia social y económica.
La situación de los campesinos era distinta. En algunas regiones europeas consiguieron liberarse
de los señores feudales y pasar a ser libres, pero en muchas otras perduró el modelo feudal.
2.Transformaciones políticas
Durante la Edad Media, el poder de los reyes se había visto limitado por la nobleza feudal. La
principal transformación política de la Edad Moderna fue el fortalecimiento de la autoridad
monárquica en perjuicio de la nobleza y de las aristocracias urbanas. Así, se consolidó un nuevo
modelo de organización del poder, la monarquía autoritaria.
Los instrumentos de la monarquía autoritaria
El establecimiento de las monarquías autoritarias fue un proceso gradual, en el que los reyes se
valieron de distintos instrumentos:
Unificaron el territorio nacional. Los reyes consideraban el reino como un patrimonio
de la familia real, que debía ser conservado y defendido de posibles agresiones.
Crearon una burocracia gestionada por funcionarios pagados por el propio monarca, que
actuaban a su servicio. Con ello, se garantizaban un control más efectivo del territorio.
Organizaron un Ejército permanente, también costeado por el monarca y que estaba
bajo sus órdenes. Los ejércitos privados, organizados por la nobleza, que habían sido la
base de las redes clientelares del feudalismo, fueron perdiendo importancia.
Diseñaron una Hacienda Real para cobrar impuestos, algunos ya existentes y otros de
nueva creación. Con ello, obtuvieron mayores ingresos económicos para costear los
gastos generados por el nuevo aparato estatal.
Establecieron una corte permanente desde la que se dirigía el gobierno del reino,
poniendo fin a las cortes itinerantes propias de la Edad Media.
Formaron un cuerpo diplomático, compuesto por embajadores asentados en los
principales reinos, para garantizar el mantenimiento de relaciones exteriores y velar por
los intereses del rey en los distintos territorios europeos.
Gracias a estos instrumentos apareció el Estado moderno, en el que el rey fue concentrando
mayor poder en sus manos.
Los principales reinos europeos
Al inicio de la Edad Moderna, los reinos europeos aumentaron su importancia mediante guerras
o alianzas matrimoniales. En estas uniones, antiguos enemigos acordaban el matrimonio de sus
hijos como garantía de paz en el futuro, aunque los novios no se conocieran o hubiera una gran
diferencia de edad entre ellos. Este esfuerzo diplomático era una forma de conseguir una
expansión territorial a un precio mucho menor que una guerra.
Los reinos más importantes de esa época son el origen de muchos de los actuales Estados
europeos:
Francia. Al finalizar la guerra de los Cien Años, la monarquía francesa inició un
proceso de fortalecimiento del poder real, especialmente con los reyes Luis XI y
Francisco I.
Inglaterra. Durante el siglo xv vivió una sangrienta guerra civil que enfrentó por el
trono real a las familias York y Lancaster. La contienda debilitó a la nobleza, lo que
aprovechó la monarquía para fortalecer su poder, sobre todo en época de Enrique VIII.
España. Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, los Reyes Católicos, unificaron los
reinos peninsulares, a excepción de Portugal, tras finalizar la reconquista de Granada en
1492.
Rusia. Iván III llevó a cabo una intensa labor de expansión, por lo que adoptó el título
de Gran Duque de todas las Rusias.
Sacro Imperio Romano Germánico. Este Estado estaba formado por un gran número de
territorios que disfrutaban de bastante autonomía y estaban dirigidos por un emperador
electo.
Península itálica. También estaba dividida en diversos Estados, entre los que destacaban
los Estados Pontificios y la República de Venecia. Muchos de ellos lograron una
considerable prosperidad económica gracias al comercio y la banca.
Portugal. Con la dinastía de Avís se inició una etapa de expansión hacia nuevas rutas
comerciales.
3.La monarquía de los Reyes Católicos
Bajo el reinado de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, los reinos hispanos se
incorporaron a la Edad Moderna como una de las monarquías más poderosas de su época.
La unión dinástica
En el año 1469 contrajeron matrimonio la princesa Isabel, hermana del rey Enrique IV de
Castilla, y el príncipe Fernando, hijo y heredero del rey Juan II de Aragón.
En 1474, falleció Enrique IV e Isabel se convirtió en reina de Castilla, pero tuvo que librar una
guerra civil contra los partidarios de su sobrina Juana, llamada la Beltraneja. Fernando, por su
parte, heredó la corona aragonesa en 1479, al morir su padre Juan II.
El matrimonio no supuso la unificación de los reinos, sino que fue una unión dinástica. Las dos
coronas mantuvieron sus leyes, instituciones, fronteras y monedas. No obstante, ambos
monarcas gobernaron de modo conjunto sus dominios y establecieron políticas comunes en el
ámbito internacional.
La expansión territorial
Los Reyes Católicos pretendieron unir todos los reinos peninsulares bajo su corona. Para ello,
llevaron a cabo una política basada en anexiones territoriales y políticas matrimoniales:
Granada. El reino nazarí estaba inmerso en una guerra civil, que fue aprovechada por los Reyes
Católicos para iniciar la conquista. Tras diez años de guerra, en 1492 el rey Boabdil se rindió, lo
que supuso la culminación de la Reconquista.
Navarra. En 1512, Fernando el Católico utilizó la alianza con Francia como excusa para invadir
el reino navarro e incorporarlo a Castilla, aunque mantuvo sus leyes e instituciones.
Portugal. Los Reyes Católicos se vincularon al reino portugués mediante enlaces matrimoniales.
Para ello, casaron a sus hijas, Isabel y María, con el rey Manuel I.
La política exterior
La política exterior de los Reyes Católicos atendió a los intereses de las dos coronas. Esto
supuso aumentar considerablemente sus dominios.
La prioridad de Aragón era el ámbito mediterráneo. Así, llegó el enfrentamiento con
Francia por el dominio de Nápoles. En esas guerras destacó la figura de Gonzalo
Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, que derrotó a los franceses en importantes
batallas.
Este enfrentamiento permitió recuperar los condados del Rosellón y la Cerdaña, en el sur de
Francia. Además, para defender el control sobre el mar Mediterráneo, se conquistaron distintas
plazas en el norte de África, como Melilla, Orán o Bujía.
En el caso de Castilla, se rompió la tradicional alianza con Francia, por sus
enfrentamientos con Aragón. Además, los intereses castellanos se orientaron hacia el
Atlántico, por dos razones: controlar las rutas de comercio con Flandes y culminar la
conquista de las islas Canarias. En la década de 1490, los Reyes Católicos consiguieron
dominar el archipiélago canario, lo que resultó trascendental a la hora de explorar la
ruta del oeste en dirección a las Indias.
Por último, y para aislar a Francia, los Reyes Católicos llevaron a cabo una eficaz
política matrimonial con sus hijos: concertaron el matrimonio de Juan con Margarita de
Habsburgo; de Juana con Felipe, heredero del ducado de Borgoña y del condado de
Flandes; y de Catalina con el rey Enrique VIII de Ingla terra. Con ello, emparentaron
con las principales monarquías europeas.
4.El Estado Moderno de los Reyes Católicos
El reinado de los Reyes Católicos significó la implantación del nuevo modelo de monarquía
autoritaria propio de la Edad Moderna. Sin embargo, el proceso fue mucho más efectivo en
Castilla que en la Corona de Aragón, ya que en los territorios aragoneses la aristocracia
mantuvo su poder y se conservaron muchas de las instituciones medievales.
La creación de la monarquía autoritaria
El objetivo de los Reyes Católicos fue imponer en sus dominios la autoridad del rey,
sometiendo a la nobleza y la Iglesia a cambio de mantener sus privilegios económicos y
sociales. Para ello, organizaron un Estado que contó con distintas instituciones:
Consejos. Eran asambleas de juristas y funcionarios que asesoraban a los reyes. Los
más importantes fueron los de Guerra, Hacienda y los referentes a cuestiones sobre
Castilla y Aragón.
Secretarios reales. Eran hombres de confianza de los reyes, que servían de enlace entre
los diversos consejos.
Santa Hermandad. Fundada en 1476, era un cuerpo armado encargado de perseguir a
criminales.
Contaduría Real de Hacienda. Se trataba de un organismo para la recaudación de
impuestos. Los Reyes Católicos ampliaron los existentes e implantaron otros nuevos.
Real Audiencia. También llamada Chancillería, fue creada para asegurarse el control
sobre la justicia y hacerla más eficaz.
Ejército profesional. Era pagado por los monarcas y puesto a su servicio en sustitución
de las tropas nobiliarias.
Corregidores. Funcionarios que presidían los ayuntamientos en nombre de los reyes,
para controlar el poder de las ciudades.
Para completar el sistema, las órdenes militares fueron puestas bajo el control de la monarquía
con el nombramiento de Fernando como maestre, y se creó la figura del virrey, representante de
los monarcas en cada uno de los reinos de la Corona.
Las cruzadas
La uniformidad religiosa
Otro de los principales objetivos de los Reyes Católicos fue conseguir la unidad religiosa, lo que
inspiró muchas de sus políticas.
En el año 1492, decretaron la conversión forzosa de los judíos. Los que abrazaron el
cristianismo fueron llamados conversos, pero los que no lo hicieron fueron perseguidos y
tuvieron que abandonar el país ese mismo año.
Tras la conquista del reino nazarí, los reyes habían firmado las Capitulaciones de Granada, por
las que se garantizaba la libertad religiosa de los musulmanes granadinos. Pero en 1499, el
cardenal Cisneros los obligó a bautizarse forzosamente, y en 1502 la medida se extendió a toda
Castilla. Algunos abandonaron la Península, aunque la mayoría de los musulmanes optaron por
el bautismo, y desde entonces recibieron el nombre de moriscos.
Para acabar con las herejías y perseguir a quienes se apartaran de la fe católica, en el año 1478
se volvió a instituir el Tribunal de la Inquisición, que había funcionado en Aragón en época
medieval, como principal instrumento para conseguir la unidad religiosa.
Los conversos y moriscos se convirtieron en su principal objetivo. Sin embargo, la presión
sobre ambos colectivos no fue igual. En una primera etapa, hasta principios del siglo xvi, los
antiguos judíos sufrieron una represión mucho mayor.
5.Las grandes exploraciones
Durante la Edad Media, Europa apenas había tenido contacto con otros continentes. Aunque
gracias a expediciones como la de Marco Polo se sabía de la existencia de reinos poderosos en
el Lejano Oriente, como China y Japón, el mundo para los europeos apenas sobrepasaba los
límites de su propio continente.
Pero durante los siglos xv y xvi, portugueses y castellanos emprendieron grandes exploraciones
que, en apenas unas pocas décadas, incorporaron África y América al mundo conocido hasta
entonces para los europeos.
Las causas de la expansión europea
En la segunda mitad del siglo xv, portugueses y castellanos emprendieron su expansión
ultramarina por territorios anteriormente desconocidos.
Este hecho fue provocado por diversos motivos:
Búsqueda de rutas comerciales. En 1453, los turcos habían conquistado Constantinopla, por lo
que las rutas tradicionales hacia Oriente quedaron bloqueadas y se hizo necesario buscar
trayectos alternativos para conseguir productos de lujo, como seda o especias, muy demandados
por los grupos sociales acomodados.
Política expansiva. Finalizada la Reconquista en la Península, Portugal y Castilla rivalizaban
por expandir sus territorios. Su única vía de conquista era el océano Atlántico, para la que
gozaban de una privilegiada situación geográfica.
Avances técnicos. La revolución científica traída por el humanismo proporcionó instrumentos
de navegación cruciales, como el timón, la brújula, el astrolabio o los mapas portulanos.
Además, se construyeron embarcaciones más grandes, como las carabelas, que resultaban aptas
para la navegación oceánica.