Resumen de La historia interminable, de
Michael Ende
Aunque siempre se ha considerado un clásico de la literatura juvenil, la realidad
es que Michael Ende siempre defendió que La historia interminable es más
que una narración: es una crítica. Con su novela, Ende pretende expresar el
deseo de encontrar la realidad que nos rodea recorriendo el camino inverso, es
decir, nuestro interior y nuestra imaginación.
Sea como fuere, es innegable que La historia interminable es todo un clásico de
la literatura. Un libro que, desde su publicación en 1979, ha sido un éxito entre
niños y adultos gracias a su imaginativo mundo y, sobre todo, sus múltiples
enseñanzas.
Personajes de La historia interminable
Personajes principales:
Bastián Baltasar Bux: Bastián es el protagonista de la novela. Es un chico
de 11 años tímido e inseguro, huérfano de madre y solitario, que no se lleva muy
bien con su padre. Roba un libro llamado La historia interminable al librero
Koreander y, a medida que lo lee, se va implicando cada vez más en lo que
cuentan sus páginas. Se acaba convirtiendo en un personaje clave del propio
libro que tiene entre manos, en el cual pide deseos para enriquecer el mundo de
la novela, pero, a medida que lo hace, pierde recuerdos de su propio mundo.
Atreyu: un joven cazador de la tribu de los Pieles Verdes, que viven en el Mar
de Hierba. Sus padres murieron luego de su nacimiento por culpa de un bisonte
purpúreo, por lo que fue criado por toda la aldea y él sueña con cazar a estas
criaturas. Renuncia a su sueño por la Gran Búsqueda que le encomienda la
Emperatriz Infantil, para salvar el reino de Fantasía. La Emperatriz le da el Áuryn,
un amuleto que convierte a su portador en heraldo de la Emperatriz.
Bastian y Atreyu en la película La historia interminable
Personajes secundarios:
La Emperatriz Infantil: soberana de Fantasía, reside en la Torre de Marfil.
Tiene aspecto de niña de 10 años, pero es más anciana que cualquier otro ser
de Fantasía. Como soberana, no impone obligaciones a sus súbditos y les deja
ser tal y como son, sin distinguir entre el bien y el mal, entre la belleza y la
fealdad. Si ella muere, todo el reino moriría irremediablemente, pues ella es el
corazón de Fantasía. Por eso encomienda a Atreyu la Gran Búsqueda, para que
encuentre la cura a una enfermedad que la está matando lentamente.
Fújur: un dragón blanco de la suerte, siendo así una de las criaturas más raras
del reino de Fantasía. Es alegre, colosal pero ligero por lo que no necesita alas
para volar. Es capaz de nadar en el aire como los peces nadan en el mar, y su
canto es como el replicar de una campana de bronce. Acompaña a Atreyu en su
búsqueda después de la muerte del caballero de éste, Ártax.
Gmork: un hombre lobo cuya misión era matar a Atreyu para condenar
Fantasía, algo que no puede cumplir porque, cuando se encuentra con el
muchacho, no le reconoce.
Xayide: una maga que engaña a Bastián para que se rebele contra la
Emperatriz Infantil, Atreyu y Fújur.
Graógraman: un gigantesco león que encontró Bastián en uno de sus
primeros deseos. Su pelaje es de diferentes colores. Es amable y cortés, pero
sólo aquellos que portan el Áuryn pueden estar con él, pues su sola presencia
convierte en cenizas todo aquello que se le acerque. Por eso, Graógraman lleva
el desierto consigo. Por las noches se convertía en una estatua de piedra y
"moría", y ese momento florecía la salve; al amanecer "revivía", trayendo de
nuevo el desierto. Es quien le da a Bastián la espada Sikanda.
Ygrámul: un ser que se compone de innumerables insectos de color azul
acerado. Su cuerpo es como una nube negra cambiante.
Urgl y Enguivuck: un matrimonio de gnomos que discute constantemente
porque Urgl se siente más atraída por lo práctico y Enguivuck, por lo teórico.
Éste, además, está obsesionado con el conocimiento y con el Oráculo, e
investiga las tres puertas para escribir un libro con el que presumir en reuniones
científicas.
Doña Aiuola: una mujer que vive en la Casa del Cambio, una casa que cambia
de forma y así lo hace quien habite en ella. Ella misma florece y es capaz de dar
frutos, pero también puede marchitarse. Ha estado esperando al Salvador de
Fantasía durante toda su vida.
Karl Konrad Koreander: dueño de la librería en la que Bastián roba el libro
La historia interminable. Es un hombre malhumorado que estaba leyendo dicho
libro cuando entró Bastián y, después de una pequeña charla, Karl atiende una
llamada y Bastián se siente atraído por el libro y se lo roba.
Cartel de la película La historia interminable
Resumen de La historia interminable
La historia interminable es una novela dividida en dos partes. La primera parte
transcurre entre el mundo fantástico del que se habla en un libro llamado La
historia interminable, el reino de Fantasía, y el mundo real. En el mundo
fantástico el protagonista es Atreyu, al cual la Emperatriz Infantil, soberana de
Fantasía, envía en una misión de búsqueda para que encuentre la cura de una
enfermedad que la está matando lentamente. En el mundo real tenemos
a Bastián Baltasar Bux, un niño solitario que, mientras lee La historia
interminable, comprueba que lo que se narra en sus páginas es cada vez más y
más real, como comprueba en la segunda parte.
Primera parte
Unas criaturas muy distintas y a menudo enfrentadas del reino de Fantasía se
reúnen de forma pacífica para enviar un mensaje sobre el peligro que corre el
reino por culpa de la misteriosa Nada. Estas criaturas son:
Blubb, el fuego fatuo.
Pyernrajzark, el comerrocas con su bicicleta de piedra.
Vúscchvusul, el silfo nocturno, y su murciélago.
Úckuck, el diminutense, con su caracol de carreras.
Caíron, un viejo centauro negro famoso por ser el mejor médico de Fantasía,
parte en busca del joven Atreyu, un niño de la tribu de los guerreros Pieles
Verdes. Cuando le encuentra, Caíron encomienda a Atreyu la Gran
Búsqueda: debe hallar una cura para la enfermedad que padece la
Emperatriz Infantil, la soberana de Fantasía, porque está muriendo
lentamente. Esta búsqueda representa la búsqueda interior de Bastián, y
Atreyu y Caíron representan, nuevamente, lo joven y lo viejo.
Atreyu soñaba con cazar bisontes purpúreos, pero debe renunciar a ese sueño
por la Gran Búsqueda. En el camino, su caballo, Ártax, muere en
los Pantanos de la Tristeza, unos pantanos que te devoran si te dejas llevar
por los pensamientos tristes. Estos pantanos representan la depresión que
puede conllevar la búsqueda interior. Atreyu conoce a Vetusta Morla, una vieja
tortuga gigante a la que todo le da igual. Su encuentro representa el
enfrentamiento entre la voluntad inquebrantable del joven Atreyu y el hastío y la
apatía que acarrean la derrotada vejez, en forma de tortuga.
Más adelante, Areyu se encuentra con Ygrámul "el Múltiple", una criatura
compuesta a base de insecto, y también con su presa, un dragón de la suerte
llamado Fújur. Ygrámul observa colgando del cuello de Areyu el Áuryn, el
signo de la Emperatriz Infantil, que sirve para guiar a Atreyu en su búsqueda.
Por respeto al Áuryn, Ygrámul le confiesa a Atreyu su secreto: tiene una
mordedura venenosa que puede matar en una hora, pero también concede la
posibilidad de viajar allí donde se desea. Atreyu se sacrifica por lo que desea y
le pide a Ygrámul que lo muerda.
Atreyu marcha con Fújur y llegan al Oráculo del Sur gracias al veneno de
Ygrámul. Allí se encuentran con un matrimonio de gnomos ancianos
compuesto por Urgl, una curandera gruñona, y Énguivuck, un científico
orgulloso. Ambos suelen pelear porque les interesan cosas opuestas; Urgl se
muestra interesada por lo práctico y Énguivuck, por lo teórico, demostrando la
disparidad entre el cuerpo y la mente. Énguivuck le habla a Atreyu de tres
puertas mágicas que debe pasar para llegar al Oráculo:
La Puerta del Gran Enigma, que podrá atravesar cuando las tres esfinges que la
custodian cierren los ojos y le dejen pasar.
La Puerta del Espejo Mágico, que podrá atravesar contemplando el verdadero
interior de sí mismo.
La Puerta sin Llave, que se abre sólo cuando alguien no quiere atravesarla.
Énguivuck confiesa que quiere saber cómo es el Oráculo, pero Atreyu dice que
alguien que no experimente los peligros de las puertas no tiene derecho a
saber cómo es dicho Oráculo. Y es que las puertas representan el riesgo de ser
paralizado por las dudas, la búsqueda interior y el riesgo de perderse a uno
mismo y al objetivo de la búsqueda, respectivamente.
Atreyu consigue atravesar todas las puertas y habla con Uyulala, la voz del silencio,
el Oráculo del Sur. Este ser es simplemente una voz que habla en verso y representa
la infancia. Uyulala aconseja a Atreyu buscar un humano más allá del reino de
Fantasía, algo que Atreyu no entiende del todo porque, al atravesar la última puerta,
ha perdido sus recuerdos. Cuando Atreyu regresa con Urgl y Énguivuck, descubre
que el Oráculo ha sido destruido por la Nada. Atreyu le cuenta todo a Énguivuck,
quien se echa a llorar porque todo el conocimiento que ansiaba ya no vale de nada.
Atreyu y Fújur siguen su camino y se encuentran a los cuatro gigantes de los
vientos: Lirr el norte, Baureo el este, Schrik el sur y Mayestril el oeste. Éstos
también se percatan del Áuryn y lo respetan, pero son tan estúpidos que acaban
peleando entre sí. Atreyu pregunta por las fronteras de Fantasía y los gigantes le dicen
que Fantasía no tiene fronteras. Las peleas de los gigantes hacen que Atreyu caiga
del lomo de Fújur y pierda el Áuryn. Atreyu es arrastrado a un lugar repleto de
criaturas de las tinieblas que se arrojan voluntariamente a la Nada.
Atreyu conoce a Gmork, un hombre lobo encadenado y famélico. Gmork ha sido
enviado para destruir a Atreyu pero, como nunca lo ha visto, no lo reconoce. Es en
este momento cuando Bastián lee la conversación más importante de todo el libro:
"Pero ahora sabía también que tenía que ir a Fantasía para sanar otra vez a ambos
mundos. Y el que ningún hombre conociera el camino se debía precisamente a las
mentiras e ideas falsas que llegaban a su mundo como consecuencia de la
destrucción de Fantasía, dejándolo a uno ciego".
Gmork muere y Atreyu le revela su identidad. Gmork aprisiona la pierna de Atreyu
después de muerto, por lo que el protagonista ya no puede huir de la Nada. Por su
parte, Fújur encuentra el Áuryn bajo el mar y se lo pone en el cuello, lo que le salva de
morir ahogado. Consigue encontrar a Atreyu y lo rescata, y juntos llegan a la Torre de
Marfil. Allí, como en todo el reino de Fantasía, las distancias dependen de la voluntad
de cada uno. A Atreyu le cuesta mucho llegar hasta la Emperatriz Infantil para
confesarle que no ha tenido éxito en su búsqueda y que Fantasía está condenada.
Atreyu habla con la Emperatriz Infantil. Ella y el Áuryn están conectados, por lo que
ella pudo ver lo mismo que Atreyu mientras llevaba el Áuryn al cuello. Se conoce que
Bastián es el Salvador de Fantasía, pero el joven no se lo cree y, además, no confía
en sí mismo. También está acomplejado por su aspecto, así que no pronuncia el
nombre que se ha inventado para la Emperatriz Infantil y que conseguiría transportarlo
al reino de Fantasía para salvarlos a todos: Hija de la Luna.
La Emperatriz Infantil va entonces a hablar con el Viejo de la Montaña Errante, el
hombre que escribe La historia interminable. La Emperatriz Infantil y el Viejo de la
Montaña Errante también representan lo joven y lo viejo. Éste obliga a Bastián a decir
el nombre que se ha inventado para la Emperatriz Infantil escribiéndolo, y haciendo
que, así, suceda La historia interminable desde el principio, incluyendo la historia de
Bastián, en un bucle infinito.
Segunda Parte
No es el fin de Fantasía, sino el principio. Bastián está en el reino y la Emperatriz
Infantil le dice que con cada deseo que pida, Fantasía se hará de nuevo grande y
hermosa. Le da el Áuryn y Bastián desea ser fuerte y apuesto, pero lo que él no sabe
es que por cada deseo pierde un deseo de su mundo.
Bastián decide poner a pruebas sus habilidades en la selva y en el desierto. Es allí
donde conoce a Graógraman, el gigantesco león de colores. Graógraman se
convierte en su amigo porque Bastián es el único que ha sido capaz de acercarse a él
sin arder, todo gracias al Áuryn. Graógraman está conectado al desierto: cuando él
está petrificado de noche, la selva resurge, y cuando despierta, la destruye el desierto.
Todo para representar cómo la muerte permite dar lugar a una nueva vida.
Bastián recibe la espada mágica Sikanda, aunque sólo puede utilizarla cuando la
propia espada salga de su vaina. También descubre que deberá pedir deseos hasta
encontrar su Verdadera Voluntad, que es la tarea más ardua de todas. Bastián se
pregunta si lo que han creado sus deseos hasta el momento son sólo cosa suya o
siempre ha existido, es decir, cuál es el origen de la inspiración en La historia
interminable.
Bastián entra al Templo de las Mil Puertas, en el que sólo podrá guiarlo un deseo
auténtico. Bastián desea ver a Atreyu y consigue abrir las puertas correctas y salir del
templo, llegando a un bosque donde se topa con Hýnreck el Héroe, la Princesa
Oglamar y los tres caballeros Hykrion, Hýsbald y Hydorn. Este grupo se dirige a
Amarganz, donde va a celebrarse un torneo para seleccionar a los más valientes del
reino dispuestos a buscar al Salvador de Fantasía. Bastián los acompaña a lomos de
una mula, Yicha. En la ciudad, Bastián derrota a Hýnreck, el finalista del torneo, y lo
humilla gracias a Sikanda. Atreyu se acera a Bastián y lo reconoce como el Salvador
de Fantasía. Para impresionar a Atreyu, Bastián intenta recurrir a algo que sea mérito
suyo y no del Áuryn, por lo que desea que al día siguiente haya un concurso de contar
historias. En el mismo, Bastián cuenta el origen de Amarganz y regala a sus
habitantes una biblioteca con todas sus historias, ya que allí no se pueden inventar
historias nuevas. Luego inventa a un monstruoso dragón, Smerg, para que Hýnreck
luche contra él y rescate a la Princesa Oglamar, de la que está enamorado, ya que ella
sólo quiere desposarse con el mejor caballero del reino.
Atreyu, Fújur y los tres caballeros deciden llevar a Bastián a su mundo, pero el
muchacho no lo desea en realidad, por lo que no puede llegar. Atreyu descubre que
por cada deseo que Bastián pide, pierde un recuerdo de su mundo: hay que recordar
de dónde venimos para saber adónde vamos. El grupo se encuentra con los ayayai,
las criaturas más feas y desgraciadas del mundo, que Bastián inventó para contar el
origen de Amarganz. Bastián desea que se convierta en schlabuffos, polillas-payaso
felices, pero al hacerlo descubre que están descontroladas: los ayayai creaban para
paliar su tristeza y los schlabuffos destruyen para expresar su felicidad.
Bastián, Atreyu, Fújur y los tres caballeros no consiguen avanzar porque Bastián ha
dejado de desear a petición de Atreyu para no perder más recuerdos. Entonces, desea
llegar a la Torre de Marfil para hablar con la Emperatriz Infantil, pero Atreyu le dice que
no es posible verla más de una vez en la vida. Durante esta travesía se encuentran a
decenas de criaturas que los siguen para tener una historia propia.
Bastián discute con Atreyu y Fújur porque le aconsejan que sea Atreyu quien lleve el
Áuryn para encontrar el camino al mundo de Bastián. Éste no quiere volver y desea
ser temido, y aparece el castillo de Hórok, la Mano Vidente, en el Jardín de Oglais,
unas orquídeas carnívoras, donde vive la maga Xayide. Sus esbirros, unas corazas
huecas, captan a los tres caballeros y prometen liberarlos si Bastián se entrega. El
muchacho traza un plan y Atreyu y Fújur sirven como distracción para que Bastián
rescate a los tres caballeros con ayuda de Sikanda, y hace prisionera a Xayide. Sin
embargo, todo parece un plan de la maga y, cuando Atreyu se lo dice a Bastián, éste
expulsa a Atreyu y a Fújur del grupo. La maga Xayide convence a Bastián de
abandonar a su mula, Yicha, y viaje con ella como se merece. Bastián lo hace,
no sin antes desear que la mula Yicha tenga hijos. Xayide le regala a Bastián el
Cinturón Guémmal para volverse invisible, y Bastián desea ser el más sabio de
Fantasía. Esa noche lo visitan unas lechuzas que le dicen que en Guígam, el
Monasterio de las Estrellas, viven los monjes que aprenden el Conocimiento y
los Tres Pensadores Profundos:
Shirkrie, el Padre de la Visión con cabeza de águila.
Uschtu, la Madre de la Intuición con cabeza de lechuza.
Yisipu, el Hijo de la Sagacidad con cabeza de zorro. Bastián se da cuenta de que
estos tres sabios son como los tres animales disecados que había en el desván del
colegio, y piden a Bastián, que ahora es el Gran Sabio, información sobre la identidad
de Fantasía. Él se la da y pierde ese recuerdo y la luz de la piedra Al-Tsahir que
encontró en Amarganz, pues la utiliza para mostrarles el desván del colegio. Y es que
ni siquiera los sabios pueden hallar la verdad, porque las preguntas sólo llevan a más
preguntas.
A pesar del escepticismo de Bastián, el grupo consigue llegar a la Torre de Marfil, pero
la Emperatriz Infantil no está. Bastián va a ver a Atreyu y Fújur con el Cinturón
Guémmal. Descubre que las palabras que Xayide le dijo en una ocasión eran ciertas:
Atreyu quiere quitarle el Áuryn. Para evitarlo, manda a los tres caballeros a vigilar su
tienda y capturar a Atreyu si ven que aparece para robarle el Áuryn. Efectivamente,
Atreyu aparece y los caballeros lo detienen, y Bastián destierra a Atreyu y Fújur.
Xayide le dice a Bastián que vuelva a la Torre de Marfil y sea coronado como
Emperador Infantil, pues esa tiene que ser su Verdadera Voluntad, y Bastián obedece.
Sin embargo, no puede subir al Pabellón de la Magnolia, donde vive la Emperatriz
Infantil y que representa la inspiración.
El día de la coronación descubre que Atreyu ha reunido un ejército y se libra una
cruenta batalla. Atreyu le pide a Bastián que le entregue el Áuryn por su bien, pero
Bastián desenfunda a Sikanda, lo que trae la desgracia. Con Sikanda le abre una
herida en el pecho a Atreyu, que huye a lomos de Fújur. La Torre de Marfil arde y cae,
mientras Bastián jura vengarse de Atreyu, porque él lo ha creado, y Atreyu se ha
rebelado contra su creador.
Bastián marcha y llega a una ciudad cuyos habitantes y edificios parecen la
personificación de la locura. Conoce a Árgax, el mono que vigila la ciudad y que es el
único que puede hablar. El resto de habitantes son humanos que intentaron ser
Emperadores de Fantasía, pero perdieron los recuerdos de su mundo y no pudieron
desear volver a él, por lo que la fantasía sin límites los enloqueció.
Bastián decide utilizar los pocos deseos que le quedan para volver a su mundo y es
así como llega al Mar de Niebla, donde encuentra Ýskal, la Ciudad de Mimbre,
habitada por los yskálnari, gentes muy parecidas entre sí que viven en armonía, pero
donde no existe el amor, porque no existe el concepto de individuo. Estas gentes
utilizan su imaginación conjunta para llevar a Bastián a través del Mar de Niebla en
sus barcos de mimbre.
Bastián llega a la Casa del Cambio, una casa que se cambia a sí misma y todo lo que
había en ella. Bastián, hasta entonces, había querido ser siempre otro, pero no
cambiar realmente. En esta casa se encuentra con Doña Aiuola, quien dice haberle
estado esperando. Esta mujer es como una planta y da frutos comestibles cuando está
contenta y siempre había querido tener un hijo como Bastián, para poder amarlo y
cuidarlo. Gracias al amor de Doña Aiuola, con el paso del tiempo Bastián vuelve a
sentir el deseo de amar, que es su Verdadera Voluntad, y Doña Aiuola le dice que
debe encontrar el Agua de la Vida para poder cumplir ese deseo, y que sólo le queda
el recuerdo de su propio nombre. Bastián se marca de la Casa del Cambio y, en ese
momento, la casa se cierra y Doña Aiuola se marchita, poniendo punto final a la
infancia del muchacho.
Bastián llega al Pozo Minroud, la Mina de las Imágenes. Allí conoce a Yor, el Minero
Ciego, que sólo es capaz de ver en la oscuridad. Yor explica a Bastián que Fantasía
se asienta sobre los cimientos de sueños olvidados, y que éstos son las imágenes de
la mina. Bastián debe encontrar la suya para llegar al Agua de la Vida, así que mira
todas las imágenes que Yor le ofrece, aunque no reconoce ninguna. Bastián utiliza la
luz de la piedra Al-Tsahir para ayudar a Yor a sacar más imágenes, lo que le obliga a
trabajar a oscuras, en silencio y con paciencia en la mina.
Al cabo de unos días, Bastián encuentra la imagen de su padre congelado, al cual
no reconoce, pero sabe que es suya. Es así como olvida lo último que le quedaba: su
nombre. Bastián se marcha guiado por la imagen, la cual es frágil al sonido, y se
encuentra a los schlabuffos, que no soportan la libertad y quieren que Bastián los guíe.
En ese momento, aparecen Atreyu y Fújur y la imagen de Bastián se rompe.
Bastián se quita el Áuryn y lo deja en el suelo, y Atreyu y Fújur aparecen bajo una
cúpula donde yacen las dos serpientes que conforman el Áuryn, pero siendo
gigantescas. En el centro, está el Agua de la Vida. Fújur es el único que puede
entender el lenguaje de las aguas y éstas permiten que Atreyu hable por Bastián, pues
el muchacho no recuerda nada. Bastián debe renunciar a sus dones fantásticos, algo
que acepta, y recupera el aspecto que tenía en su mundo, pero sin recuerdos.
Entonces, se lanza a las aguas y descubre que todas las formas de alegría son la
alegría de poder amar. Las aguas dicen que alguien debe terminar todas las historias
que Bastián empezó en Fantasía y Atreyu se ofrece voluntario.
Bastián regresa a su mundo y aparece en el desván del colegio. Se da cuenta de que
el libro no está y que sólo ha pasado un día. Al reencontrarse con su padre, le cuenta
todo lo que ha vivido en Fantasía, algo que los une mucho. Su padre ahora es más
feliz y Bastián, más valiente. Bastián va a ver al librero Koreander para confesarle
que perdió su libro, pero Koreander le dice que el libro no era suyo, pero que también
estuvo en Fantasía y le gustaría hablar con él acerca de todo lo que ambos vivieron en
ese reino. Es así como Bastián trajo el Agua de la Vida al mundo real en forma de
alegría.