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TLP Intervención

La paciente presenta un trastorno de personalidad limítrofe caracterizado por inestabilidad emocional, alteraciones en las relaciones interpersonales e impulsividad. Tuvo una infancia disfuncional con carencias afectivas que contribuyeron al desarrollo de su trastorno. Actualmente presenta episodios depresivos recurrentes con conductas autolesivas que requirieron su ingreso en la unidad de agudos.

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TLP Intervención

La paciente presenta un trastorno de personalidad limítrofe caracterizado por inestabilidad emocional, alteraciones en las relaciones interpersonales e impulsividad. Tuvo una infancia disfuncional con carencias afectivas que contribuyeron al desarrollo de su trastorno. Actualmente presenta episodios depresivos recurrentes con conductas autolesivas que requirieron su ingreso en la unidad de agudos.

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INTERVENCIÓN EN TLP

Entendemos la personalidad como un conjunto de características o rasgos psicológicos


que no permiten distinguirnos los unos de los otros, es decir, lo que nos hace únicos. La
personalidad está determinada por el carácter, el temperamento y la inteligencia. Los rasgos de
personalidad son pautas estables en la manera que tenemos de entender nuestro autoconcepto,
entorno, relacionarnos y percibir, en diferentes marcos sociales y personales.

Los rasgos de personalidad pueden llegar a ser desadaptativos y por lo tanto derivar en
un posible trastorno de personalidad causando un deterioro funcional importante y desasosiego.
Se entiende como TTPP (trastornos de la personalidad) a los patrones inmutable, perseverante
y disfuncionales de actuaciones y experiencias ( procesos cognitivos, afectivos,
comportamentales y sociales).

El TLP o trastorno borderline tiene un comienzo prematuro y un curso permanente y


tiende a aparecer en las primeras etapas del desarrollo, adolescencia o inicio de la edad adulta,
anterior a los 25 años. Su manejo y desarrollo es de los más complicados dentro de la salud
mental ya que es muy difícil diagnosticarlo y se tiende a infradiagnosticarlos. Cuanto antes se
desarrolle peor será́ su pronóstico esencialmente si existe un abuso de sustancias, conductas
suicidas y parasuicidas (cerca de un 70% han tenido este tipo de conductas, 50% lo volverán a
intentar y entre el 8 y 10% lo consuman).

Se caracteriza por una inestabilidad emocional, alteración de la identidad, incertidumbre


constante, alteraciones en la conducta alimentaria y una hipersexualidad. Además, tienden a ser
amenazantes y manipuladores y por ello, sus relaciones interpersonales suelen estar muy
deterioradas. No tienen tolerancia ante la frustración y responden con infantilidad e inmadurez.
No controlan sus impulsos y suelen ser muy agresivos. A veces incluso pueden quedar
impedidos debido a lesiones autolíticas. Frecuente abuso de sustancias y cambios de humor con
ideaciones paranoides transitorias.

ETIOLOGÍA
Con respecto a la etiología en un trastorno de personalidad, encontramos factores
predisponentes, los cuales podrían ser como se desarrollan la suma de distintos factores
(genéticos, perinatales, del desarrollo, temperamentales, estilos educativos...etc.)

En la etiología del TLP encontramos la etiopatogenia, la cual está determinada por variables
socioambientales, biológicas y genéticas.

En cuanto a las socioambientales, podemos decir que la mayoría de los casos se dan
dentro de un ámbito familiar disfuncional, desestructurado e inestables que son negligentes a la
hora de cuidar de sus hijos y utilizan un abuso emocional siendo frio o no apoyándoles.
Carencias afectivas y distorsiones relacionales de la primera infancia (Kernberg, Kohut,
Mahler, Masterson y Erikson) En el 71% de los casos existen abusos sexuales y un maltrato ya
sea físico y/o psicológico. Muchas veces se da en casos de adopción debido a que sufren de
síndrome alcohólico fetal.

Los factores biológicos pueden darse por una falta de dopamina en el área frontal
cerebral. Además, existe una disminución del Aurosal y MAO plaquetaria con alteraciones de
metabolitos de noradrenalina. Una gran actividad de la noradrenalina y dopamina
(impulsividad), y poca en cuanto a la serotonina que derivan en alteraciones epileptiformes y
rasgos afectivos. La hiperactividad constituye un marcador central acerca de la mala adaptación
general a la etapa adulta.

Por último, los factores genéticos hacen referencia al 47% de heredabilidad, siendo 5
veces más frecuente en los familiares más cercanos que en la población general. El gen
transportador de serotonina y de monoamino oxidasa, se cree que están involucrados, así́ como,
el gen transportador de la Dopamina y el péptido inhibidor de gastrina.

La epidemiologia, por otro lado, la entendemos como una disciplina científica que se
encarga de aportar información a las disciplinas relacionadas con la Salud, describiendo los
procesos de salud y enfermedad de la población y promoviendo el análisis de las distintas
causas.

En cuanto al TLP, se determina que es el más prevalente de los TTPP. Tiene una
prevalencia de 1,5% - 2,5% en cuanto a la población general y un 40% en la población
psiquiátrica. Suponen un 10%- 20,5% de los ingresos psiquiátricos y tiene una prevalencia
mayor en las mujeres 3:1. La edad donde más se da, se comprende entre los 20 y 35 años y en
la gran mayoría de los casos se genera una estabilidad a partir de los 35-40 años, donde la mitad
de los pacientes lo habrán conseguido, mientras que la otra mitad, tenderá al aislamiento. La
prevalencia de TLP dobla a la de la esquizofrenia. Aparece en todas las culturas y sociedades.

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS

En cuanto al Trastorno de la Personalidad Limite (TLP), perteneciente al grupo B, se necesita


que se cumplan una serie de criterios diagnósticos, los cuales son, según el DSM- V (2013):

Un patrón dominante de inestabilidad de las relaciones interpersonales, de la autoimagen y de


los afectos, e impulsividad intensa, que comienza en las primeras etapas de la edad adulta y está
presente en diversos contextos, y que se manifiesta por cinco o más de los siguientes hechos:

• 1) Esfuerzos desesperados para evitar el desamparo real o imaginario. (Nota: no incluir


el comportamiento suicida ni las conductas autolesivas que figuran en el Criterio 5).
• 2) Patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas que se caracterizan por una
alternancia entre los extremos de idealización y de devaluación.
• 3) Alteración de la identidad: inestabilidad intensa y persistente de la autoimagen y del
sentido del yo.
• 4) Impulsividad en dos o más áreas que son potencialmente autolesivas (p. ej., gastos,
sexo, drogas, conducción temeraria, atracones alimentarios). (Nota: no incluir el
comportamiento suicida ni las conductas autolesivas que figuran en el Criterio 5).
• 5) Comportamiento, actitud o amenazas recurrentes de suicidio, o conductas
autolesivas.
• 6) Inestabilidad afectiva debida a una reactividad notable del estado de ánimo
([Link].…,episodios intensos de disforia, irritabilidad o ansiedad que generalmente duran
unas horas y, rara vez, más de unos días).
• 7) Sensación crónica de vacío.
• 8) Enfado inapropiado o intenso, o dificultad para controlar la ira (p. ej., exhibición
frecuente de genio, enfado prominente, peleas físicas recurrentes).
• 9) Ideas paranoides transitorias relacionadas con el estrés o síntomas disociativos
graves.

(Datos extraídos del DSM-V, 2013).


Por otro lado, se debe hacer referencia a la clasificación de los trastornos de personalidad según
el CIE-10 (2020) 3o edición. Este los denomina como: Trastornos Mentales del
Comportamiento y del Desarrollo Neurológico (F01-F99), donde se encuentra el subapartado
de Trastornos de Personalidad y Comportamientos del Adulto (F60-F69).

Centrándonos en el Trastorno límite de personalidad (F60.3)

Personalidad agresiva (trastorno de)

Personalidad explosiva (trastorno de)

Trastorno de personalidad emocionalmente inestable Personalidad Borderline y trastorno


Borderline.

Excluye 2:

- trastorno de personalidad antisocial (F60.2)

LA COMORBILIDAD DEL TLP: ( Ignacio Serván, Clínica San Miguel, 2006) EJE 1: % de
TLP con otro diagnóstico.

- Trastorno Depresivo, el cual es el más común (50%). - Trastorno por Abuso de sustancias
(35%).

- Trastorno por Estrés post-traumático (30%).

- Distimia (70%).

- Trastorno de la Conducta Alimentaria (5%-20%). - TOC.

- Trastorno bipolar (5%-10%).

EJE II: El TLP se relaciona con el 96% de los casos con otros diagnósticos.

El grupo B son los más frecuentes se consideran los del grupo B: antisocial, narcisista e
histriónico.

Otros: Paranoide y esquizotípico ( grupo A) y el Trastorno por Dependencia y Evitativo (grupo


C).

RESUMEN DEL CASO.


Mujer soltera, de 27 años que ingresa en la unidad de agudos derivada por su psiquiatra de
referencia por varios episodios depresivos con conductas autolesivas. Lleva realizando
seguimiento psiquiátrico ambulatorio desde hace cinco años.

HISTORIA DE LA ENFERMEDAD

Refiere que por primera vez acudió a un psicólogo infantil a los quince años debido a la
presencia de un cambio importante de comportamiento siendo agresiva verbal y físicamente
con su círculo familiar cercano, pero fueron un par de meses. Fue diagnosticada con un trastorno
de depresión, se le proporcionó tratamiento farmacológico. Su desarrollo motriz y cognitivo
fue normal y no ha padecido enfermedades importantes.

En su adolescencia ha tenido graves crisis de ira y de rabia, siendo muy poco tolerante
a la frustración. Su rendimiento académico se redujo notablemente con la consecución de
repetir 4º de la ESO. Mantuvo una rutina de sueño inadecuada, solía despertarse todas las
noches y hablaba por teléfono hasta muy tarde con lo que terminaba durmiendo pocas horas (5
horas diarias). Presentaba conductas de evitación y escape ante relaciones sociales,
convencimiento de que los demás se ríen de ella porque es "mala". Consumo excesivo de
alcohol, frecuentes conductas impulsivas auto y heteroagresivas, ánimo bajo y gran ansiedad
ante la toma de decisiones.

Tuvo bastantes problemas para concentrarse en los estudios. Reconoce que a menudo
mentía a sus padres, pero lo justificaba porque pensaba que le controlaban en exceso. Mantuvo
una relación amorosa con un chico, el cual ejercía influencia negativa sobre la misma,
orientándola hacia un estilo de vida inadecuado, caracterizado por consumo de sustancias
tóxicas y aumento de la vida nocturna. Debido a estos problemas, acudió al médico en varias
ocasiones en las cuales se le recetó ansiolíticos y antidepresivos, que en un principio le
ayudaron pero que terminó dejándolos ya que no estaba de acuerdo con tomarlos debido al
miedo que tenía de que su entorno se enterase, la rechazaran, tachándola de “enferma mental”.

Cabe destacar que los padres se separaron cuando la paciente comenzó primero de
bachillerato. Refiere que se sentía y siente muy culpable por el divorcio de sus padres,
causándole mucho sufrimiento. A pesar de esto, fue capaz de finalizar sus estudios no
obligatorios e inscribirse en un grado superior del área sanitaria, sin pasar del primer curso por
estar “muy deprimida”.
Tras abandonar el grado superior, se produjeron varios ingresos involuntarios por la
presencia de cortes en brazos y piernas, donde el psiquiatra realizó una valoración por la que se
ingresó a la paciente en contra de su voluntad. El primero tuvo una duración de una semana,
tuvo una conducta conflictiva durante su internamiento tanto con los demás pacientes como con
el personal. Pasados seis meses, volvió a tener otro más, el cual duró 10 días, esta vez su
comportamiento no fue errático, pero no atendía a las indicaciones de su psiquiatra sobre la
toma de la medicación. Los ingresos se producían a causa de una marcada inestabilidad
emocional y presencia de pensamientos, intenciones y motivación disfuncional , descontrol de
impulsos y reiteradas conductas autolesivas. Tras el alta se intentó mejorar la conciencia de
enfermedad junto con un aumento de las sesiones con su psicóloga. No se obtuvo una mejora
significativa.

Ha recibido a lo largo de los años tratamiento psicológico y farmacológico,


específicamente antidepresivos y ansiolíticos. Siempre ha estado dentro de la seguridad social,
sirviéndose de los profesionales que dispone la misma, entre los que están, psiquiatras,
psicólogos, médicos de cabecera etc.

Más adelante, se dedicó a trabajar en puestos de trabajo poco cualificados (dependienta,


camarera, recepcionista…) en los cuales no duraba mucho tiempo ya que era despedida por no
cumplir con sus obligaciones, sobre todo, los horarios y la atención al cliente la cual era
deficiente.

SITUACIÓN FAMILIAR.

Cuando cumplió los 18 años tuvo lugar el divorcio de sus progenitores, lo que le causó, ya
comentado anteriormente, mucha inestabilidad emocional. Sus padres refieren que “ no saben
qué más hacer”. Convive con su madre, aunque ve de manera muy frecuente a su padre, ya que
este vive cerca del domicilio de la paciente.
Padre: pensionista por accidente laboral, alcohólico desde el accidente.
Madre: diagnosticada de T. ansioso-depresivo.

Mantiene los problemas de insomnio, y refiere tener dolores de cabeza cada día y se siente
cansada con frecuencia. Dice que no se encuentra a gusto en ningún sitio y que le gustaría
desaparecer. Presenta ideaciones suicidas, pero refiere que no quiere morirse, si no que con
estos gestos se siente “viva”.

Datos obtenidos a través de entrevistas tanto a la paciente como a su entorno familiar y social.

NIVEL PREMÓRBIDO

Según las diferentes áreas de funcionamiento de la paciente, se presentan diversas habilidades


y capacidades premórbidas.

Área emocional: Inestabilidad afectiva debida a una reactividad notable del estado de ánimo
presenta (episodios de ira, disforia, ansiedad), así como ausencia de manejo adaptativo de las
respuestas emocionales que pueden ser consideradas como descompensadas y cambiantes. Ha
experimentado sentimiento de no ser la misma, con sentimientos de vacío y dudando de su
propia identidad.

Área interpersonal: dentro de esta área hablamos del contexto social y familiar. La paciente
ha mantenido relaciones inestables e intensas, caracterizadas como relaciones “tóxicas”
que intentan evitar a toda costa el abandono, mediante la devaluación y la idealización
constante.

Área conductual: presenta una conducta impulsiva (autolesiones), con un abuso reiterado de
alcohol y cannabis, inquietud psicomotriz, modo de relacionarse agresiva y hostil expresada de
forma directa, manteniendo las ideas de manera firme incluso siendo poco acertadas.

Área cognitiva: Pensamientos estructurados de forma dicotómica y esquemas de pensamiento


distorsionado. Mantiene que todo lo negativo que ocurre a su alrededor es culpa suya, lo que
reafirma su pensamiento de ser mala y su necesidad de castigarse. Se produce una desregulación
en el pensamiento junto con fenómenos de despersonalización, disociación y episodios
psicóticos.

Durante su infancia y adolescencia, su apoyo social ha sido deficiente y se ha visto


deteriorado por los estresores psicosociales ante los que se ha visto expuesta la paciente. Entre
las vivencias estresantes, se encuentra el alcoholismo que presenta el padre tras perder su
trabajo debido al accidente, el cual crea un entorno familiar muy desestructurado influyendo de
manera directa en los síntomas premórbidos. Su madre, debido a esta situación, no es capaz de
ejercer como figura autoritaria y de apego seguro con ella, cronificando su patología. Además,
comienza a tener relaciones tóxicas con parejas que le incitan al consumo de sustancias y
conductas delictivas.

Finalmente, el soporte social que debería ejercer un efecto protector sobre ella ha estado
ausente, generando debilitamiento en las áreas psicosociales.

SINTOMATOLOGÍA

Descripción de la situación clínica actual de la enfermedad mental

La paciente refiere encontrarse mal y no aguanta “vivir así”. Manifiesta encontrarse en


un constante estado de ansiedad que se relaciona con ( el área laboral y social). Comenta que
este último mes se ha encontrado intranquila e irritable con su entorno. Se presenta consciente,
orientada y con las capacidades cognitivas conservadas. Verbaliza frecuentemente expresiones
auto negativas, de desesperanza, e inutilidad, que afecta negativamente en la autoestima,
actuando sobre la situación laboral, familiar y social, al sentir que “no sirve para nada” y que
“nadie le quiere”. En ocasiones se muestra totalmente pasiva con lo que le rodea, intercalando
en otras ocasiones, con agresividad y angustia, especialmente sobre sí misma.

Tiene ataques de ansiedad, sobre todo cuando consume, presenta, asimismo, estados de ánimo
muy intensos y variables desencadenados más por factores internos que por sucesos externos.
Sentimientos crónicos de vacío.

HABILIDADES PARA LAS RELACIONES INTERPERSONALES

Situaciones de relación interpersonal conflictivas para la persona evaluada

Las relaciones que establece suelen ser intensas y fluctuantes, propias de sus esquemas
cognitivos dicotómicos. Fuera de su círculo social actúa mediante evitación y escape,
mostrando intolerancia al estar rodeada de gente. Por otro lado, por su excesivo miedo al
abandono, trata continuamente de “poner a prueba” a su círculo más cercano, realizando
conductas disruptivas y comprobatorias para la confirmación de la realidad de la relación.
Podemos dividir sus relaciones interpersonales en tres áreas: social, familiar y de pareja.

El área social, se ha visto disminuida a lo largo de los años, por la dificultad que tiene
para establecer, mantener y tolerar relaciones sociales, debido a un déficit en habilidades
sociales y al manejo no adaptativo de emociones, sentimientos, temores...etc.

El área familiar está muy desestructurada y dañada debido a los problemas personales
de cada uno de los miembros de la familia, produciendo que la dinámica familiar se haya visto
alterada de forma negativa. Asimismo, los roles no concuerdan con la función real de cada uno
y, por ende, no se han establecido en muchas ocasiones los límites necesarios en el
comportamiento de esta. Dentro de la familia, tanto el alcoholismo por parte del padre como
el trastorno mental sufrido por la madre han repercutido en el desarrollo del apego de la
paciente, instaurando un apego ansioso-ambivalente desde la infancia. Durante la infancia solo
se han satisfecho las necesidades más básicas dejando de lado una figura parental que debiera
haber proporcionado seguridad, cariño, lí[Link].

Finalmente, sus relaciones de pareja se han visto afectadas por el apego desarrollado
por ella, en las que predomina una gran dependencia y un intenso malestar ante la separación y
el miedo a ser abandonado. Se precisan conductas de manipulación para la consecución de sus
deseos (afecto o atención), actuando de manera desadaptativa (chantajes emocionales,
victimización) y generando situaciones de “maltrato psicológico”. Además, las parejas que ha
tenido le han incitado constantemente a la toma de sustancias, no ser responsable en los estudios
estrechando sus círculos sociales.

Lo comentado anteriormente guarda relación con que la mayor parte de los pacientes
con TLP, tienen una capacidad inconsciente de seducir y enganchar a determinadas personas.
En el caso de la paciente, ha quedado reflejado como las relaciones de pareja mantenidas, se
han visto afectadas por una falta de control de impulsos, que explicarían las conductas de
promiscuidad sexual. Además, es característico el miedo al compromiso y estabilidad que causa
situaciones desajustadas en las relaciones de pareja, lo que les lleva posteriormente a que su
soledad vaya en aumento y aparecen los esfuerzos desesperados por no sentirse abandonados.

Con respecto a las conversaciones, se produce un adecuado inicio o acercamiento a una


persona o grupo conocido, manteniendo un diálogo fluido, con una elección de palabras
correctas y tratando un tema que desencadena un intercambio comunicativo de manera correcta
y cordial. Asimismo, en las conversaciones los aspectos no verbales no se encuentran alterados,
cuidando la distancia, el contacto ocular, la profundidad de la conversación etc. Se puede decir,
por lo tanto, que el lenguaje no verbal acompaña y concuerda con el verbal. En ocasiones, en
cuanto a la claridad del mensaje, podemos decir que está alterado ya que a veces no es del todo
veraz y puede ser ambiguo, así mismo, puede que la cantidad del contenido del mensaje sea
excesivo, llevando las riendas de la conversación sin dejar participar a los demás (relaciones
estrechas).

La asertividad es saber pedir, negarse, negociar y ser flexible con el objetivo de


conseguir lo que se quiere, siempre manteniendo los derechos de otros y expresando los
sentimientos de forma clara. La asertividad, se ve afectada por la forma desadaptativa de
expresar sentimientos, emociones, deseos etc. Utiliza un estilo comunicativo pasivo-agresivo
con tono arrogante, donde predominan las conductas impulsivas y hostiles pudiendo llegar a
ofender a los demás. Esto se explica por los mecanismos de defensa predominantes en el
trastorno límite de la personalidad (proyección, negación y desplazamiento).

La motivación para las relaciones interpersonales surge por la necesidad de establecer


relaciones sólidas y resistentes en las que se satisfagan sus deseos y necesidades. Por ello de
manera inconsciente buscan personas más manipulables para así poder “explotarlas” haciendo
que en la mayoría de las veces el resultado sea negativo, además el rol de víctima hace que los
demás estén pendientes en todo momento de ella, lo que le proporciona la atención y cariño que
en un primer lugar necesita. Finalmente, la dirección de las relaciones interpersonales,
desencadenan la polarización de sus relaciones más estrechas.

Las actividades básicas para la vida diaria, las cuales engloban aquellas actividades que
se dirigen al cuidado personal, se presentan intactas en la paciente. Por otro lado, las actividades
instrumentales de la vida diaria también se encuentran preservadas, específicamente las que se
engloban en el área del lenguaje, sensorial y perceptivo, motores y neuromusculares. Sin
embargo, a nivel cognitivo y psicosocial si se precisan alteraciones ya que presenta dificultad
en la resolución de problemas, planificación y organización y conducta social inadaptada
(impulsividad, apatía, baja conciencia de enfermedad y rigidez mental).

Como se ha comentado anteriormente, la capacidad de autocontrol de la paciente se


presenta afectada ya que sus habilidades de afrontamiento de situaciones de estrés y automanejo
de emociones son disruptivas. Lo que caracteriza la experiencia interna de la paciente es el
sentimiento de temor, desesperación, inadecuación y defecto personal, las caras visibles de
estos sentimientos son muchas veces la ira y conductas impulsivas, productos de la
desesperación. En cuanto a la resolución de problemas podemos observar que se encuentra
afectada ya que no es capaz de mantener un trabajo estable y finalizar sus estudios, además, a
pesar de haber recibido tratamiento psicológico y farmacológico, su sintomatología no se ha
observado una mejora significativa en todos estos años.

En cuanto a las conductas disruptivas se precisa el consumo de sustancias, la


manipulación, una actitud pasivo-agresiva, no tener una vida “estable” a nivel económico y
emocional. Se remarcan las conductas autolesivas que le propician sentimientos de frustración
y baja autoestima con una negatividad persistente.

Desde la perspectiva cognitiva, la paciente se muestra consciente y orientada en espacio


y tiempo. Sus capacidades cognitivas están conservadas, aunque presenta dificultad para
desempeñar un trabajo laboral debido a patrones de pensamiento inmutables, perseverantes y
disfuncionales que afectan a la actuación y resolución, organización y planificación de
problemas. Dándose en otras ocasiones una desregulación en el pensamiento junto con
fenómenos de despersonalización, disociación y episodios psicóticos.

La paciente tiene las habilidades educativas básicas (lecto-escritura y cálculo básico),


ya que no se encuentran problemas a la hora de la lectura, escritura y cálculo. Tiene una buena
capacidad de aprendizaje, aunque durante el inicio de la enfermedad bajaron los niveles de
rendimiento por los problemas asociados.

Finalmente, no presenta dificultades en la motricidad, tanto en la motricidad


gruesa(implican grupos musculares grandes) como la fina (grupos musculares
pequeños) pudiendo realizar movimientos complejos y coordinados.

TRATAMIENTO

Según la evaluación, los resultados acerca de la conciencia de enfermedad de la paciente


demuestran que presenta dificultad en la capacidad para entender y aceptar su situación. Esto
lo comprobamos debido a las múltiples ocasiones en las que ha recibido tratamiento psicológico
y farmacológico (ansiolíticos y antidepresivos) y realmente no ha habido una mejora
significativa de los signos de este trastorno. Además, en varias ocasiones se le ha diagnosticado
con diferentes trastornos lo que ha dificultado esta concienciación.

La paciente ha comprobado que como factores de riesgo encontramos el consumo de


sustancias ya que afirma que en ocasiones esto le ha ocasionado cambios de humor, falta de
concentración, poca motivación, no poder terminar sus estudios… Así mismo, el abuso
emocional recibido por sus relaciones de pareja le ha causado muchos problemas a nivel
emocional y psicológico. Por otro lado, confirma que la ausencia de una estructura y estabilidad
familiar sólida ha sido un factor de riesgo clave en el desarrollo de su patología. A pesar de
saber qué es lo que le perjudica, no es capaz de manejar las situaciones problemáticas ni
deshacerse de estas.

Como factores de protección, menciona querer volver a estudiar el ciclo relacionado con
el ámbito sanitario, lo que le proporcionará posteriormente una independencia que le permita
desligarse de la situación familiar. Así mismo, refiere tener una amistad del instituto a la que
recurre en todo momento, siendo esta su apoyo incondicional.

No es capaz de identificar síntomas prodrómicos ya que son vagos y apenas perceptibles.

Como se dijo anteriormente, la adherencia al tratamiento farmacológico es bajo ya que


cuando se le ha recetado medicamentos ella “no sentía mejora” y “le dejaba zombie”
terminando por dejarlo. Por otro lado, con referencia al tratamiento psicológico afirma que “ le
parece una pérdida de tiempo” y “ todo el mundo va a pensar que estoy loca”, lo cual, dificulta
que exista una mejora en el tratamiento general y la consecución de los objetivos planteados.

EVALUACIÓN

La evaluación, se comenzará con una entrevista clínica general (MUÑOZ 2001), donde
se recogerá información de aspectos como: interacción inicial, delimitación del problema,
análisis de secuencias actuales, historia clínica, situación vital actual etc. Así mismo, se les
administrará una entrevista clínica a su entorno familiar con el fin de recabar datos y
contrastarlos con los de la paciente. Tras realizar una entrevista general y antes de proseguir
con la evaluación del Trastorno presentado por la paciente, se recurre a realizar una evaluación
funcional, en la que se recogerán los eventos y las experiencias ya ocurridas en el pasado de la
paciente y de la evolución y previsión de la misma de las situaciones que derivan de un conjunto
de influencias. Es decir, nos proporcionará datos relevantes sobre el sujeto y su entorno.

Se realizará con la paciente una matriz DAFO (debilidades, amenazas, fortalezas y


oportunidades).
Dentro de los factores internos encontramos:
– Debilidades: Familia desestructurada, antecedentes genéticos (ansiedad y depresión) y
entorno social conflictivo.
– Fortalezas: Ausencia de enfermedad física, ABVD conservadas, pocos ingresos
hospitalarios, puntos fuertes del sujeto (inteligente, sensibilidad con las injusticias, empática,
buenos modales).

Con respecto a los factores externos hablamos de:


– Amenazas: Situación desfavorable en la actualidad (padre alcohólico, madre con diagnóstico
de enfermedad mental), elección de un patrón de pareja sentimental (tóxica), red social
deficiente y se encuentra en una situación de paro.

– Oportunidades: recursos asistenciales, apoyo incondicional por su igual (amiga del instituto),
retomar sus estudios y su vida laboral.

Tras la realización de la entrevista, el DAFO y los datos clínicos aportados por la paciente, se
opta por administrar varios cuestionarios de personalidad. Entre ellos están:

• Examen Internacional de los Trastornos de la Personalidad (IPDE). Promovido por la


OMS y la FDA americana, consta de dos módulos que evalúan respectivamente criterios
DSM-IV y CIE-10. Para llevar a cabo este examen se requiere personal experimentado
y con un entrenamiento previo. Se dispone de una adaptación española (OMS, 1996).

• Cuestionario clínico multiaxial de Millón-III (MCMI-III). Es un instrumento formado


por 24 escalas clínicas que valoran tanto la patología de la personalidad, según DSM-
IV, como los trastornos de estado más prevalentes (Millón, Millón y Davis, 1994). Su
realización requiere un tiempo comprendido entre los 20 y los 30 minutos.
Tras la corrección de los test y cuestionarios administrados y en función de los resultados
arrojados, se recurre a realizar a la paciente la entrevista inicial para valorar la presencia de un
posible Trastorno límite de la personalidad. Esta entrevista consta de 9 criterios, entre los que
se encuentran:

Criterio 1. Esfuerzos frenéticos para evitar un abandono real o imaginado.


Criterio 2. Un patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas caracterizado por la
alternancia entre extremos de idealización y de devaluación
Criterio 3. Alteración de la identidad: autoimagen o sentido de sí mismo acusada y
persistentemente inestable
Criterio 4. Impulsividad en al menos dos áreas, que es potencialmente dañina para sí mismo
(por ejemplo: gastos, sexo, abuso de sustancias, conducción temeraria, atracones de comida)
Criterio 5. Comportamientos, intentos, amenazas suicidas recurrentes o comportamientos de
automutilación.
Criterio 6. Inestabilidad afectiva debida a una notable reactividad del estado de ánimo (por
ejemplo: episodios de intensa disforia, irritabilidad o ansiedad, que suelen durar unas horas y
rara vez unos días).
Criterio 7. Sentimientos crónicos de vacío.
Criterio 8. Ira inapropiada e intensa o dificultades para controlar la ira (por ejemplo, muestras
frecuentes de mal genio, enfado constante, peleas físicas recurrentes).
Criterio 9. Ideación paranoide transitoria relacionada con el estrés o síntomas disociativos
graves.

Con el objetivo de identificar aspectos y áreas necesarias para la posterior


intervención que serán identificativas en el diseño del plan de intervención individual. (P.I.R),
se recurre a evaluar, la autoestima, la motivación, la asertividad y las habilidades sociales.

Zaldívar (2004) afirma que “autoestima es la valoración que tenemos de nosotros


mismos, el valor que nos asignamos, y con el grado de satisfacción de lo que somos, hacemos,
pensamos y sentimos”. Por tanto, con respecto a la autoestima se opta por aplicar La Escala de
Autoestima de Rosemberg. La escala consta de 2 dimensiones: Autoestima positiva y
Autoestima negativa, y 10 reactivos, cuyos puntajes van de 1 a 4, ello permite obtener un
puntaje mínimo de 10 y máximo de 40.
Debido a que las habilidades sociales en este trastorno se ven afectadas, es
recomendable realizar su evaluación con el objetivo de conocer aquellas habilidades que están
ausentes y más deficientes, para en un futuro especificar y favorecer la intervención.

“Escala de habilidades sociales” (EHS; Gismero, 2000). Este instrumento, compuesto por seis
factores y 33 ítems, explora la conducta habitual del sujeto en situaciones concretas y valora
hasta qué punto las habilidades sociales modulan estas actitudes. El evaluador puede disponer
de un índice Global del nivel de habilidades sociales o aserción de los sujetos analizados y
además detectar, de forma individualizada, cuáles son sus áreas más problemáticas a la hora de
tener que comportarse de manera asertiva. Para ello, el evaluador dispone de puntuaciones en
6 factores o subescalas: Autoexpresión en situaciones sociales, Defensa de los propios derechos
como consumidor, Expresión de enfado o disconformidad, Decir "no" y cortar interacciones,
Hacer peticiones e Iniciar interacciones positivas con el sexo opuesto.

“Inventario de habilidades sociales” (Inventario de Habilidades Sociales, IHS; Del Prette, Del
Prete y Barreto, 1998). Es un instrumento de autorrelato, validado en Brasil para los estudiantes
universitarios, de fácil aplicación y análisis, que permite identificar déficits en las habilidades
sociales. El inventario está compuesto por 38 ítems que describen situaciones sociales y
posibles reacciones para cada una de ellas, en las que el sujeto debe responder con qué
frecuencia se comporta de la manera descrita en estas interacciones sociales a partir de una
escala del tipo Likert que varía de A nunca o raramente a E siempre o casi siempre (Dos Santos
Mello, T. V., et al., 2014).

La palabra “asertividad” proviene del latín asserere o assertum, que significa “afirmar”
o “defender” (Richard Pérez, D. W., 2020). Basado en esta concepción, el término adquiere un
significado de afirmación de la propia personalidad, confianza en sí mismo, autoestima, aplomo
y comunicación segura y eficiente (Guevara, 2015). Para evaluar en este caso la asertividad, se
opta por usar el “Cuestionario de asertividad de Rathus” (Rathus Assertiveness Schedule, RAS;
Rathus, 1973), esta escala es un instrumento validado que tiene como fin evaluar hacia dónde
se orienta en términos generales el comportamiento de una persona, el cual permite conocer los
niveles de asertividad. Está compuesto de tres dimensiones, 15 reactivos o ítems, con cinco
opciones de respuestas. Sus tres dimensiones son; Alto grado de asertividad, Razonablemente
asertivo, Patrones de conducta agresiva y Problemas para ser asertivo.
Por otro lado, la motivación laboral sería uno de los factores también a estudiar ya que
en su historial se ha comprobado que no suele durar en un mismo trabajo largos periodos de
tiempo y eso le supone un problema en su vida diaria, el cual hay que resolver y ver qué tipos
de trabajos le interesan más y cuáles serían sus motivaciones a la hora de encontrar un trabajo.

Para evaluar la motivación laboral, hemos escogido un cuestionario sobre motivación


laboral, creado en 2014 por Mercy Jaqueline Larrea García, por la Universidad Central de
Ecuador en el departamento de Psicología Industrial, llamado, Test de Auto diagnóstico de las
Motivaciones de Trabajo. Consta de 60 preguntas con dos alternativas, donde se evaluaría
cuáles son sus satisfacciones, cómo rendiría más, qué es lo más importante para la persona
evaluada, cuáles serían las recompensas que fueran más acorde con ella...etc.

Tal y como se dijo anteriormente, el plan de intervención que se propondrá a


continuación está basado en los resultados obtenidos en la evaluación. Para completar la
evaluación del caso presente, se recurre a administrarle a la paciente el “Cuestionario de calidad
de vida”, propuesto por la Comunidad de Madrid, con la que se conocerá la satisfacción de la
paciente con las diferentes áreas de su vida.

En conclusión, el Plan individualizado de rehabilitación que se realizará posteriormente


se basará en las áreas problemas de la paciente y en los aspectos más deficitarios de la misma.
Entre las áreas problemas encontramos: área personal, familiar, social y laboral. Por otro lado,
entre los aspectos más deficitarios hacemos referencia a: motivación, asertividad, habilidades
sociales, habilidades conductuales generales.

PLAN INDIVIDUALIZADO DE REHABILITACIÓN (PIR).

El Plan Individualizado de Rehabilitación (PIR) es el instrumento mixto de


evaluación/intervención. Consiste en un documento consensuado por el equipo terapéutico y
regula el conjunto de actuaciones e intervenciones encaminadas a conseguir los objetivos
establecidos para un paciente tras la evaluación periódica de sus necesidades, capacidades y
psicopatología. Refleja, pues, las expectativas del proceso y actúa como guía de este. La
realización del mismo comienza con una reunión de equipos en los que cada uno de los
profesionales realizan las evaluaciones pertinentes a la paciente, y sobre la cual luego se
plasmarán los objetivos que caracterizan el P.I.R.
Sobre el caso presente el listado de objetivos de salud mental son los siguientes:

Objetivos A corto plazo (3-5 meses) A largo plazo (6-12 meses)

Área Mantener conservadas las ABVD y Potenciar las AIVD


ocupacional- AIVD.
acudir a un CD.

Conciencia de Conocimiento sobre la enfermedad, Adherencia al tratamiento


enfermedad intervención etc.

Habilidades Psicoeducación de técnicas de Correcta actuación social y


sociales habilidades sociales a través de ciudadana en el día a día
ejercicios de role playing y su puesta
en marcha en la vida real.

Autocontrol y Psicoeducación acerca de técnicas de Manejo situacional tanto


asertividad autocontrol y estilos comunicativos. personales como
interpersonales y estilo
Ponerlos en marcha paulatinamente. comunicativo asertivo.

Consumo (CAD) Psicoeducación acerca de los Dejar el consumo totalmente.


agravantes del consumo y
concienciación.

Reducir las tomas.

Intervención Implicación familiar


Restablecimiento de una
familiar
relación sana, establecimiento
de límites.

Estudios Retomar los estudios (ciclo superior), Sacarse el título de técnico


plantear un horario, herramientas de superior.
aprendizaje.
Trabajos Búsqueda activa, orientación Conseguir trabajo
vocacional.

1. ÁREAS DE OCUPACIÓN.

Dentro de las áreas de ocupación, con respecto a las actividades de la vida diaria,
ducha/aseo personal, vestimenta y la alimentación se mantienen conservadas de manera
adecuada. Por otro lado, en cuanto al sueño presenta dificultades a la hora de conciliar debido
a la alta carga emocional y constante rumiación de sus problemas, consumo (le altera más). En
general, su higiene de sueño se encuentra afectada por diversos hábitos insalubres.

Continuando con las actividades instrumentales de la vida diaria, cabe resaltar que la
movilidad en la comunidad, mantenimiento del hogar, preparación de la comida y limpieza, la
administración económica y las compras se encuentran totalmente conservadas. A pesar de que
las AIVD, se encuentren conservadas por parte de la paciente, pueden aparecer factores
externos (entorno familiar) que dificulten la consecución de estas actividades.

EDUCACIÓN

En cuanto a la educación la paciente ha cursado bachillerato y comenzó un grado superior


en el ámbito clínico que no llegó a finalizar por motivos personales. Ella muestra interés en la
participación y en la continuidad de sus estudios, por lo que se trabajará su motivación para el
comienzo de nuevo de sus estudios y el establecimiento de unas pautas para el aprendizaje
(horarios, organización, planificación…).

TRABAJO/PRODUCTIVIDAD

Ha tenido experiencias laborales de manera remunerada, aunque la duración de dichos


empleos ha sido de corto tiempo y de manera saltatoria. No se inicia a participar en esta área,
por lo que el plan de rehabilitación sobre el trabajo se enfocará en aumentar el interés en dicha
área, a través de una reinserción laboral poniendo énfasis en aquellos trabajos que le resulten
más reconfortantes e interesantes, resultando más atractiva la idea de volver a trabajar y pueda
mantener en el tiempo un mismo trabajo.
OCIO

No participa en actividades de ocio de forma rutinaria. Se fomentará la realización de


actividades agradables que no perjudiquen su salud, a nivel físico y psicológico.

ESTRUCTURACIÓN OCUPACIONAL/IMPORTANCIA/SATISFACCIÓN

A pesar de que el desempeño en las áreas de ocupación no se encuentre dañadas


excesivamente, si refiere necesidad de cambio ya que estas áreas mantienen la funcionalidad
diaria que actualmente conserva. Muestra iniciativa en la participación.

El primer objetivo planteado se dirige hacia el área ocupacional, dentro de esta se


trabajará en el centro de día con el terapeuta ocupacional el refuerzo y mantenimiento de las
ABVD y AIVD, haciendo hincapié en los hábitos de sueño, en su instauración y correcta
realización. Tal y como se dijo anteriormente, el ocio, la educación, el trabajo …, serán
trabajados por este especialista en el Centro de día, se realizarán un apoyo en la toma de
medicación, inclusión en programas y actividades estructuradas, con el objetivo de conseguir
una mejora que contribuya con el Plan Individualizado de Rehabilitación.

2. MEJORA DE LA CONCIENCIA DE ENFERMEDAD

El responsable de trabajar la conciencia de enfermedad será llevado a cabo por el


psicólogo, trabajándolo en varias sesiones donde se abordará la sintomatología y las
atribuciones que realiza la paciente de manera que se realice una exposición manejable en
relación con su nivel de deterioro. Es decir, una intervención causa-efecto.

3. MEJORA DE LAS HABILIDADES SOCIALES.

Se trabajará la percepción social, es decir, que la paciente reciba y asimile la


información externa, descartando estímulos irrelevantes, distribuyendo la cantidad de
información recibida, siendo capaz de decidir qué entra y qué sale, evitando así situaciones que
generen confusión experimentándose de manera funcional.

Así mismo, se hará hincapié en el manejo de la comunicación verbal y no verbal,


trabajando el estilo comunicación asertivo de manera que pueda expresarse de manera adecuada
y concisa, que no sobre-reaccione y tenga una conducta lingüística adecuada y el aprendizaje
de habilidades básicas para mejorar el proceso de comunicación. Se conseguirá a través de
técnicas de comunicación, repetición y comunicación libre.

Por otro lado, las habilidades sociales será necesario trabajar la capacidad de escucha,
la empatía, identificación de sentimientos, hacer y realizar críticas, coordinar la comunicación
verbal con la no verbal. La identificación de las propias conductas desadaptativas procurando
así una mejora en su manejo. Esto se realizará mediante actividades de rol playing.

En esta área se recomendará la participación en terapias grupales ya que así podrá ser consciente
de que otras personas pueden sufrir su misma sintomatología y así ser capaz de tener una mayor
autopercepción de enfermedad y el control de conductas que no son adaptativas con la
consiguiente mejora.

Será necesaria la participación del psicólogo como del terapeuta ocupacional.

4. MEJORA DEL AUTOCONTROL Y ASERTIVIDAD

En este tipo de trastornos el autocontrol y la asertividad son un rasgo característico para mejorar
ya que presenta mucha impulsividad con un estilo comunicativo que predomina la agresividad.

En el manejo del autocontrol con la paciente se trabajará la identificación de aquellas


situaciones, señales y pensamientos que le generen ansiedad, el trabajo de las estrategias y
técnicas de afrontamiento (relajación, respiración, control del pensamiento…). También se
intervendrá sobre el manejo de las emociones, proporcionando una psicoeducación acerca de
qué es la ansiedad y su respuesta fisiológica para que sea capaz de identificarlo.

Así mismo, se trabajará la reducción de esta sintomatología, proporcionando


pensamientos alternativos (reestructuración cognitiva) y utilizando las técnicas enseñadas para
el manejo de la sintomatología. También se le enseñará la identificación de aquellas de formas
disfuncionales que tiene de interpretar las distintas situaciones con su consiguiente discusión
acerca de estas, permitiéndole evaluarlas y reestructurarlas. Serán necesarios los autorregistros
sobre la identificación de señales, de emociones y pensamientos, así mismo, se incluirá de
manera complementaria técnicas de relajación ya mencionadas, autoinstrucciones, actividades,
exposición a situaciones de descontrol etc.
Por otro lado, ya mencionado anteriormente, la asertividad se trabajará en terapias
grupales y role playing, trabajando la empatía, el feedback, la escucha activa, mensajes “yo”,
cómo expresar opiniones, sentimientos, técnicas de negociación, afrontar la hostilidad...etc.

El trabajo de cada uno de estos módulos tiene como fin proporcionar una guía de
actuación para la paciente que le permita detectar y manejar situaciones sociales caracterizadas
por el conocimiento de los propios derechos y la defensa de los mismos con el respeto hacia los
demás.

5. REHABILITACIÓN SOBRE CONSUMO DE TÓXICOS.

El Instituto de Adicciones plantea la ordenación de los recursos que forman parte de la Red de
Tratamiento Integral a las Adicciones y presenta tres niveles:

• Primer nivel o nivel de atención en proximidad. En este nivel se incluyen servicios cuyo
objetivo principal es la detección y captación de personas con adicciones que no acceden
a los centros de tratamiento ambulatorio, proporcionando orientación, información y
una atención social y/o sanitaria básicas a dichas personas.

• Segundo nivel. Centros ambulatorios: Centros de Atención a las Adicciones y Centros


Concertados de Atención a las Adicciones: CAD y CCAD. Los CAD y CCAD son
centros de carácter sociosanitario que están dotados de una amplia plantilla de
profesionales, pertenecientes a diferentes disciplinas (medicina, psicología, trabajo
social, terapia ocupacional y enfermería, técnicos/as de laboratorio, auxiliares de
enfermería, personal administrativo y de servicios, etc.).

• Tercer nivel. Recursos de mayor nivel de especificidad. En este nivel se agrupan


recursos con un mayor grado de especificidad, a los que se accede por derivación desde
los CAD y CCAD, para la consecución de unos objetivos concretos en una o en varias
de las áreas de intervención con las personas en tratamiento.

Dado que la derivación para la rehabilitación sobre el consumo de la paciente se realiza a


partir del Plan de Intervención Individualizado, el recurso del que va a disponer la misma es
del CAD, en combinación con el CD.
Como se explicó anteriormente, el CAD es un centro sociosanitario que está conformado
por diversos especialistas dedicados a la detección, intervención y prevención del consumo de
tóxicos. Desde sus equipos e instalaciones se presta una atención personalizada individual y/o
grupal, en régimen ambulatorio, a aquellas personas que presentan riesgo o trastornos
relacionados con el consumo de sustancias u otras adicciones.

En el presente caso, el CAD atenderá la petición realizada por el P.I.R acerca de las
necesidades que deben ser atendidas en la paciente (información, valoración, orientación,
tratamiento etc.). El objetivo planteado es la obtención de la abstinencia sobre el cannabis,
anticipándonos a la aparición de graves complicaciones orgánicas y psicológicas en la paciente
comórbidas con la patología presentada. Se realizará un tratamiento que se inicia con la
desintoxicación de la sustancia y se continúa con la deshabituación, consiguiendo finalmente
la abstinencia y el mantenimiento posterior. Así mismo, se busca la extinción de la conducta de
búsqueda y consumo, mejora de las relaciones personales y del estilo de vida y la prevención
de recaídas.

La deshabituación es una fase posterior a la desintoxicación e implica la adquisición, por


parte de cada paciente, de capacidades psicológicas que le hacen posible el abandono de la
relación de dependencia establecida con la droga, la recuperación paulatina de los hábitos de
vida previos a la instauración de la adicción, o la recuperación de parcelas personales que
habían sido invadidas por las conductas de consumo de drogas. Posteriormente se trabajará la
rehabilitación, este proceso orientado a recuperar funcionalidades en las distintas áreas de la
vida de la paciente, algunas viéndose afectadas en mayor o menor medida.

Por otro lado, la educación para la salud es fundamental en la recuperación social y la


normalización del estilo de vida de la persona con problemas de consumo, dado que los hábitos
saludables y los autocuidados permiten minimizar las secuelas. Esta intervención se basa en el
incremento de la motivación por la propia salud, la mejora de los hábitos y las pautas de
autocuidados, así como la adquisición y mantenimiento de prácticas saludables evitando las de
riesgo.

Con relación a lo anterior, será de vital importancia la realización de una psicoeducación


general sobre la intervención, la patología presentada y además remarcando las repercusiones
tanto individuales como sociales que tiene el consumo de marihuana. Se le explicará que un
consumo continuado de cannabis puede afectar a su nivel intelectual, haciendo que tenga un
rendimiento muy por debajo del que presenta y llegando a abandonar sus estudios, afectando
del mismo modo a la capacidad de concentración. Además, aumenta el riesgo que puede llegar
a tener a consumir otro tipo de estupefacientes mucho más agresivos (cocaína, mdma…). Es
importante comentar de manera complementaria que el consumo puede afectar actividades
como la escritura, la conducción, el manejo de maquinaria, en función de la tolerancia y de la
experiencia en el consumo o del tiempo de tratamiento.

Varios estudios han determinado que el consumo de marihuana está relacionado con un
sueldo menor, una dependencia mayor a los recursos sociales, un comportamiento criminal y
una menor satisfacción en sus vidas. Además, se ha encontrado una conexión entre el uso de
marihuana y tener un mayor riesgo de padecer enfermedades mentales, de las cuales destacamos
la esquizofrenia, la depresión y la ansiedad que tienen una alta comorbilidad con el
padecimiento del TLP. Más allá de la afectación mental, existe una correlación significativa
entre el consumo de cannabis y el aumento de la tensión arterial, incremento del gasto cardíaco,
taquicardia etc. Sobre todo, tenemos que destacar que los cannabinoides y especialmente el
CBD pueden interaccionar con el metabolismo de otros fármacos en el hígado, dando como
resultado un metabolismo más lento del fármaco y, por lo tanto, un incremento de su nivel en
sangre.

Finalmente, se realizarán en el CAD, distintos tipos de terapias en pacientes que son


consumidores como la terapia cognitivo- conductual, la cual es un tipo de psicoterapia
encargada de enseñar a las personas estrategias para poder corregir e identificar
comportamientos problemáticos como puede ser en este caso el consumo y corregirlo. Técnicas
de manejo de contingencias, es una alternativa que se basa en identificar cuáles son los
beneficios que se obtienen a la hora de realizar una acción. En este caso, se podrían ver los
beneficios que tiene dejar de consumir marihuana, como la mejora en la memoria y en las
funciones ejecutivas. Por último, hablaremos de la Terapia de estímulo de la motivación, la cual
es un tipo de intervención basada en una rápida motivación hacia el sujeto para que sea este
quien utilice sus recursos internos para cambiar esta conducta. Así mismo, se realizarán terapias
de grupo, sirviendo estas como herramienta terapéutica que permite rentabilizar el trabajo desde
las distintas áreas, no sólo como forma de una mejor gestión de los tiempos de los que disponen
las y los profesionales, sino también como forma de facilitar las sinergias positivas y las
ventajas que el grupo proporciona para facilitar el proceso de cambio.
6. INTERVENCIÓN FAMILIAR.

Las intervenciones mixtas, individuales y familiares, han demostrado ser muy útiles en
el caso de los trastornos de personalidad, en concreto en el Trastorno Límite de Personalidad
(TLP). Dada la situación familiar de la paciente, la cual está caracterizada por la
desestructuración familiar, junto con el alcoholismo y las patologías presentadas por la madre.
La intervención familiar en el CD se centrará en el trabajo con la paciente y sus padres, a pesar
del divorcio y la no convivencia de todos, la intervención debe ser completa para el conjunto
familiar, ya que es necesaria la adquisición de conocimientos y la consecución de los objetivos
que se plantean en el programa para ambos progenitores.

El padecimiento de una enfermedad afecta tanto al paciente como al contexto familiar


de este. Esta situación puede generar diversas formas de reaccionar ante esta situación como,
la no aceptación de que algo no va bien, llegando a negar la existencia de un trastorno. Por otro
lado, se pueden desarrollar actitudes de hipervigilancia, sobreprotección y/o codependencia
sobre el individuo pudiendo llegar a generar distintas patologías dentro del ámbito familiar
como: el desgaste emocional, problemas maritales, cuadros ansiosos y depresivos, violencia
doméstica...etc., que pueden interferir en un primer diagnóstico (Linares, 2007).

La perspectiva sistémica postula que la familia tiene un papel importante en el proceso


generador de la patología, sino que también en su rehabilitación (Olabarría, 2009). Además, se
ha demostrado que el trabajo terapéutico donde las familias tienen un papel activo en la terapia
influye en un mejor pronóstico de la enfermedad mental, previniendo posibles trastornos
adicionales en el paciente y en ellos (Gunderson, 2002).

Los objetivos que se trabajarán en el CD en cuanto a la terapia familiar psicoeducativa son:

1. Psicoeducación sobre el trastorno, de modo que la familia adquiera una adecuada


comprensión de este.

2. Restablecimiento de una relación «sana» entre paciente-familia (que los familiares


puedan verle como persona no solo como enfermo).

3. Establecimiento de límites y mejora de la comunicación familiar (reducir el nivel de


crítica, hostilidad o el manejo disfuncional de las emociones negativas).
4. Establecimiento de relaciones con la red social extensa, para evitar el aislamiento tanto
de la familia como del paciente.

(Mosquera, 2007; Mosquera y Ageitos, 2005).

Además de los objetivos planteados anteriormente, el trabajo de la intervención familiar con la


paciente ofrecerá beneficios en torno a la mejora en la capacidad para controlar los impulsos,
la disminución de las conductas autoagresivas y suicidas y el descenso en el número de
hospitalizaciones.

Objetivos Acción Indicadores Responsable

Trabajar en sesión Revisión periódica Terapeuta


Área ocupacional – acudir a
áreas de educación, de las metas ocupacional
un CD o centro de soporte
trabajo y ocio. establecidas a corto
social.
plazo. Educador

Trabajar en sesión la Verbalizaciones Psicólogos


Mejora de la conciencia de
psicoeducación de la ajustadas de causa-
enfermedad.
enfermedad. efecto.

Inclusión de las Observación de su Psicólogo


Mejora de las habilidades
actividades realizadas progreso en las
sociales.
en terapias de grupo. actividades grupales Educador
en cuanto al grado de
Adquisición de interacción que
conocimientos y tiene.
puesta en práctica.

Trabajar en sesión la Observación de la Psicólogo


Mejora del autocontrol y
sintomatología y el utilización y
asertividad
manejo de esta. afrontamiento de
distintas situaciones.
Adquisición y
aplicación de técnicas.
Psicoeducación acerca Análisis de sangre Psicólogo
Rehabilitación sobre
del consumo en las mensuales y
consumo de tóxicos(CAD)
sesiones. aleatorios para Trabajador
comprobar si existe o social
Deshabituación. no consumo.

Comprobación de la
actividad de los
fármacos
proporcionados.

Psicoeducación tanto a Comprobación en Psicólogo


Intervención familiar
la familia como a la sesión de la relación
(posible terapia sistémica).
paciente acerca del familiar a través de
trastorno y puesta en conductas y
marcha de habilidades verbalizaciones.
y técnicas aprendidas.

Coordinaciones Seguimiento de Psicólogos


Coordinaciones con
presenciales y evolución
diferentes profesionales de
telefónicas para
salud de la paciente
valorar los efectos
Neurólogos,psiquiatras.
extrapiramidales de la
medicación de la
paciente.

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