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Denuncia Civil: Intervención y Proceso

1) La denuncia civil es un mecanismo procesal que permite a una parte integrar a un tercero al proceso respecto de quien tiene un interés presente o futuro en la relación sustantiva que se discute. 2) El documento describe dos especies de denuncia civil reguladas en el código peruano: el aseguramiento de pretensión futura y el llamamiento posesorio. 3) La denuncia civil permite resolver simultáneamente las pretensiones de las partes y del tercero denunciado en una misma sentencia.
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Denuncia Civil: Intervención y Proceso

1) La denuncia civil es un mecanismo procesal que permite a una parte integrar a un tercero al proceso respecto de quien tiene un interés presente o futuro en la relación sustantiva que se discute. 2) El documento describe dos especies de denuncia civil reguladas en el código peruano: el aseguramiento de pretensión futura y el llamamiento posesorio. 3) La denuncia civil permite resolver simultáneamente las pretensiones de las partes y del tercero denunciado en una misma sentencia.
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5. LA DENUNCIA CIVIL.

Como se va a apreciar, esta institución está íntimamente ligada a la de la


intervención de terceros, en tanto se trata de una regulación procesal que
permite al tránsito de un interviniente a tercero legitimado.

Partiendo del criterio clasificatorio de los intervinientes a partir de la ingerencia


de su voluntad o no en su incorporación, la denuncia civil es un típico caso de
intervención obligada. Suele considerarse a la denuncia (litis denuntiatio) como
una sub-especie del llamamiento de terceros al pleitos, concepto genérico que
englobaría las distintas especies de intervención por decisión e interés de las
partes.

Sin embargo, nos parece un criterio doctrinal respetable pero inconforme. A


nuestro juicio, encontramos satisfactorio colocar a la denuncia civil como el
género y a la denuncia civil como el genero y a las demás como especies, entre
otras razones porque el medio procesal a través del cual se producen las
integraciones y porque ampliando el concepto clásico de interés para denunciar,
consideramos que a través de esta instituciones se puede también hacer efectivo
el principio de economía procesal, si se admite que la relación futura – de ser
una relación de conflicto- en la que están conectados el denunciante y el
denunciado, pueda resolverse en el mismo proceso.

La denuncia civil tiene su antecedente en la adcitatio (por citación) del derecho


germánico, transmitida así al derecho común. Según Chiovenda: “Tiene por
condición, no un interés cualquiera, sino que la contienda sea común a un
tercero lo cual presupone que el actor o el demandado se encuentren en el
pleito por una relación jurídica común con el tercero o conexa con una relación
en que el tercero se encuentre con ellos, de manera que esté en cuestión el
mismo objeto y la misma causa petendi (o uno u otro de los elementos) que
podrían ser materia de litigio frente al tercero, o de parte del tercero, y que
habrán podido dar al tercero la posición de litisconsorte con el actor o con el
demandado”.

Llamada también litis denuntiatio en la doctrina alemana, esta institución se


refiere a los requisitos y trámites que debe cumplir y seguir una parte para
incorporar a un interviniente al proceso. Es entonces el mecanismo procesal a
través del cual una parte integra a un tercero al progreso, respecto de quien
tiene un determinado interés –presente o futuro-, respecto de la misma relación
sustantiva o de otra, conectada jurídicamente esta última con la que se discute
en el proceso.

Deben ser muchas las instituciones del derecho sustantivo cuya tramitación se
verá afectada por la regulación de la denuncia civil en el sistema jurídico
peruano. Sin embargo, la todavía incipiente realización de estudios comparativos
entre estas dos disciplinas, cuyas reformas deberían realizarse de consumo,
impide apreciar ahora los alcances de la reforma procesal.

Así y todo, desarrollaremos un caso en el que consideramos se producirá un


cambio importante en la normativa existente a partir de la vigencia de la
denuncia civil.

El saneamiento por evicción, como sabemos, es el derecho que surge para el


adquiriente respecto de su transferente, cuando el primero ha sido vencido
respecto del bien que recibió del segundo en propiedad, uso o posesión. Según la
normativa prevista en el Código Civil, cuando el adquiriente es demandado, debe
solicitar al juez se notifique con la demanda al transferente. Si éste se apersona
al proceso, ocupará el lugar del adquiriente, quien, si lo solicita, puede
mantenerse para ayudar al transferente.

Lo descrito supone, entonces que si el transferente pierde el proceso, recién


surge el derecho del adquiriente de demandarle el saneamiento-la devolución del
valor del bien a la fecha de las evicción, intereses, frutos devengados y lo que
corresponda, en un nuevo proceso.

La regulación de la denuncia, en cambio, permite que el denunciado –


transferente- sea considerado como litisconsorte del denunciante –adquiriente-,
y además, que al sentenciarse el proceso, ésta se pronuncie también sobre la
relación jurídica sustantiva establecida entre el denunciante y el denunciado. Lo
que significa, para el caso descrito, que la sentencia puede declarar al
demandante propietario, por ejemplo, y a su vez, declarar también la obligación
de saneamiento del transferente respecto del adquiriente

5.1 Especies de la denuncia civil.

El uso de la denuncia civil es considerablemente variable, por lo que el


ordenamiento procesal comentado no ha regulado todas las figuras. Así, ha
quedado fuera, por ejemplo, el llamamiento del tercero pretendiente. Sin
embargo, estimamos que la regulación de las instituciones procesales no impone
al juez un límite legal en su aplicación, sobretodo si advertimos que no son reglas
de procedimiento. No olvidemos que el deber del juez es resolver los conflictos
de intereses aplicando el derecho que corresponde al caso concreto y, además,
lograr a través de él y como suma global de la función jurisdiccional, la paz
social en justicia. Para tan elevados fines no puede ser un límite de falta de una
norma expresa.

Describamos inicialmente aquéllas que han sido reguladas en el nuevo Código y


posteriormente la que hemos citado como ejemplo de institución no regulada,
reiterando que –en nuestra opinión- se encuentra en el espíritu del código ya que
no en su letra.

5.1.1 aseguramiento de pretensión futura.


Una vez más, nos separamos del nombre clásico que reciben algunas instituciones
en la doctrina. Lo que se explico a propósito del saneamiento por evicción y que
se describirá a continuación con mayor detalle, se denomina llamamiento en
garantía y tiene su origen en el derecho germánico. Su especial naturaleza surge
del hecho que no persigue como propósito que el denunciado ayude al
denunciante o que lo reemplace, sino que quede obligado ante el denunciante
por lo que éste sea condenado en el mismo proceso.

Chiovenda se refiere a esta institución así: “… (se regula) en homenaje al


principio de la economía de los juicios y a la conveniencia de decidir de una sola
vez y de una sola manera los puntos que son comunes a la acción principal y a la
acción de regresión, y hace de ella un caso de conexión del pleito…” y más
adelante expresa: “La acción de regresión se propone condicionalmente, para
que en la hipótesis de que el que llama sucumba frente a su adversario, el
llamado, no sólo se encuentre en la imposibilidad de desconocer en esta derrota
el presupuesto de su responsabilidad, habiendo estado en situación de
defenderse, sino sea al mismo tiempo condenado a responder de las
consecuencias de tal derrota”.

Esto se encuentra normado en el artículo 104 del código estudiado, cuya sunilla
hace referencia al aseguramiento de pretensión futura. Apreciamos el siguiente
ejemplo: un ingeniero conviene un contrato de obra a plazo fijo, estableciéndose
una cláusula penal por cada día de mora en la entrega de la obra. Llega la fecha
de la entrega y ésta no se produce, debido a que los trabajos de carpintería y
metálicos que el ingeniero subcontrato, no se han concluido, a pesar que
debieron entregarse 45 días antes de la fecha final de entrega de la obra.

Si el caso ocurriera antes de la vigencia del Código Procesal, no habría otra


alternativa que se presenten dos procesos en secuencia, es decir, que acabe el
que le inician al ingeniero y, condenado éste, surge su derecho a demandar a los
subcontratistas.
Con el código la situación es distinta. Si bien se trata de una pretensión futura –
la del ingeniero contra los subcontratistas-, aquél puede denunciar a éstos al ser
demandado, este acto permitirá que ellos formen parte del proceso y dentro de
él se tramiten simultáneamente dos pretensiones, las que podrán ser resueltas en
la misma sentencia.

Si bien admitimos que es la norma sustantiva la encargada de regular los casos en


los que una persona debe responder por la derrota ajena, insistimos en la idea
que será el juez quien decida la precedencia del pedido en atención a la relación
de causa y efecto entre las rezones del emplazamiento y eventual pérdida del
denunciante y la responsabilidad del denunciado.

5.1.2 Llamamiento posesorio.

Esta figura se da en los procesos que contienen pretensiones posesorias. Se le


llama también laudatio o nominatio auctoris. Como se sabe, las demandas
posesorias, con independencia de la existencia de un domicilio distinto del
emplazado, deben dirigirse a la dirección domiciliaria del bien materia de
conflicto.

Sin embargo, es posible que en el bien no se encuentre el poseedor


denominársele “servidor de la posesión” o poseedor mediato. Lo expresado
significa que la relación jurídica sustantiva al emplazarse a persona distinta del
poseedor, por lo que todo lo que se actué bien podría declararse nulo.

Para evitar esta situación, el allanamiento posesorio le impone al servidor de la


posesión el deber de “denunciar” al verdadero poseedor y con ello, le concede
también el derecho de separarse del proceso, siempre que el denunciado
reconozca su calidad de poseedor.

Por esa razón, el nuevo código dispone que de no hacer la denuncia, al


emplazado podría condenársele al pago de los daños y perjuicios que produzca su
silencio. Por cierto, si el denunciado comparece y reconoce ser el poseedor, el
proceso continúa con éste, quedando el denunciante fuera del proceso. Si no se
apersona o haciéndolo niega su calidad de poseedor, el proceso continuará con el
denunciante pero surtirá efecto contra ambos.

Es el caso de la demanda que se entiende con el guardián de la casa, por


ejemplo. Esta forma especial de denuncia esta regulada en el artículo 105 del
código analizado.

5.1.3 Llamamiento por fraude o colusión.

El rasgo diferencial de esta forma de denuncia, esta dado por el hecho que
honesta concebida para ser utilizada por una de las partes, sino por el juez aún
cuando a nivel de hipótesis teórica no es posible descartar su uso por alguien
distinto a éste e incluso que no sea parte.

El presupuesto material para el uso por parte del juez de este instituto, esta
dado por la presunción que genera en el juez la conducta de las partes durante
el desarrollo del proceso. La advertencia por parte del juez de la armonía en los
actos de las partes, generalmente contradictorias por naturaleza, revela en él la
posibilidad que el proceso sea un “acuerdo” establecido por las partes para
afectar a un tercero que no aparece en la escena procesal.

Si apareciera esta presunción en el juez, éste se encuentra facultado a citar al


eventual perjudicado para que conozca el proceso y, de considerarlo
conveniente, hacer valer los derechos que le pudieran corresponder. Incluso la
facultad del juez alcanza a la decisión de suspender el proceso por un plazo
determinado.

Este instituto está previsto en el artículo 106 del Código Procesal Civil.

5.1.4 Llamamiento del tercero pretendiente

Se presenta e aquellos casos en que a una persona le es exigido el cumplimiento


de una obligación por más de una persona, que tienen o creen tener títulos
distintos. Para el ejemplo, imaginaremos que se trata de una obligación de dar,
la entrega de parte de otra persona, quien se considera también titular del bien.

En tal situación, el demandado está facultad a solicitar se llame al proceso al


tercero que también lo requiere, a fin que el verdadero derecho se dilucide en
forma conjunta radicalmente el problema, porque de lo contrario, bien podría
ser que el no demandado, lo haga en un nuevo proceso, incluso imputándose
negligencia en el proceso en el que se le ordenó la entrega del bien.
La denuncia civil:

esta ligada a la intervención de terceros, se trata de una regulación procesal, la


denuncia civil es un típico caso de intervención obligada, esta institución se
refiere a los requisitos y tramites que debe cumplir y seguir una parte para
incorporar a un interviniente al proceso.

Especies de la denuncia civil:

es variable porque el ordenamiento procesal no ha regulado todas las figuras,

Ej. El llamamiento de terceros pretendientes, sin embargo no impone al juez un


límite legal en su aplicación, el deber del juez es resolver todos los conflictos de
intereses aplicando el derecho que le corresponde.

Aseguramiento de pretensión futura:


no persigue con propósito que el denunciado ayude al denunciante o que lo
reemplace, sino que quede obligado ante el denunciante, por lo que sea
condenado,

Ej. Un ingeniero conviene un contrato de obra, llega la fecha de entrega y esta


no se produce, porque los trabajos de carpintería que el ingeniero subcontrato
no se han concluido, hay una alternativa que se presenten dos procesos en
secuencia, es decir que acabe el que le inician al ingeniero y condenado este,
surge su derecho de demandar a los subcontratistas (carpinteros).

Llamamiento posesorio:

las demandas posesorias con domicilio distinto del emplazado, debe dirigirse a la
dirección domiciliaría del bien materia de conflicto para evitar esta situación el
llamamiento posesorio le impone al servidor de la posesión el deber de denunciar
al verdadero poseedor y con ello le concede el derecho de separarse del proceso,
siempre que el denunciado reconozca su calidad de poseedor, al emplazarlo
podía condenársele al pago de los daños y perjuicios que produzcan su silencio.

Llamamiento por fraude o colusión:

el presupuesto esta dado por la presunción que genera en el juez la conducta de


las partes durante el desarrollo del proceso, afectan a un tercero que no aparece
en la escena procesal, el juez se encuentra facultado a citar al eventual
perjudicado, para que conozca el proceso y hacer valer sus derechos.

Llamamiento del tercero pretendiente:

si una persona es demandada para que devuelva un bien, sin embargo antes de
recibir la demanda el emplazado ya esta recibiendo exigencia de entrega de
parte de otra persona, quien se considera también titular del bien, en esta
situación el demandado esta facultado a solicitar se llame al proceso al tercero,
para solucionar el problema.

Extromisión:
para esto el juez de oficio o a pedido de parte esta facultado a decidir la
separación procesal de un tercero legitimado, por acto procesal anterior lo había
admitido al proceso.

Oposición del interviniente:

si fue notificado del proceso y no se apersono, no hizo nada para defenderse


habrá perdido el derecho de oponerse a la ejecución, solo puede atacar la
decisión alegando fraude.

Secesión procesal:

es la institución que regula el trámite, los casos y efectos que produce el cambio
de una persona en la relación jurídica sustantiva (conflicto de intereses).

* Se produce sucesión procesal por.-

a) mortis causa.

b) una persona jurídica es parte de un proceso donde se discute la propiedad de


un bien entre socios, uno de estos podrá continuar ser, nuevo titular del bien.

c) por acto entre vivos.

d) por el transcurso del tiempo, la persona que adquiere el derecho al vencerse


el plazo o lo readquiere si fue titular antes

8. Denuncia civil
a. Concepto: Es el medio por el cual el demandado puede solicite al juez que notifique del
inicio del proceso, a otra persona que n ha sido demandada y que tiene algún derecho,
responsabilidad obligación en el derecho discutido en el proceso. Por tanto, tercero tiene la
obligación de comparecer y si no lo hace se lo declara rebelde. Es pues un caso de
intervención obligatoria.
Monroy considera que es la figura genérica del llamamiento a terceros (29); y, en efecto, lo es.
Desde este punto de vista, es insuficiente la redacción del artículo 102 del Código Procesal
Civil porque solamente se refiere al llamamiento que hace el demandado, a otra persona, que
además de él o en su lugar, tiene alguna obligación o responsabilidad en el derecho discutido;
por tanto, no considera al tercero que tiene derecho, como es el caso contemplado en el
articulo 1052, del código Procesal Civil, según el cual debe llamase a quien tiene el derecho
de posesión.
b. Trámite: El demandado, al solicitar la intervención del tercero, debe indicar su nombre y
domicilio, a fin que se le notifique del inicio del proceso. Esta solicitud se denomina denuncia
(Art. lO2 del C.P.C.).
Si el juez considera’ procedente la denuncia, emplazará al denunciado con las formalidades
establecidas para la notificación de la demanda, concediéndole un plazo no mayor de diez
(10) días para que intervenga en el proceso, el cual quedará suspendido desde que se admite
la denuncia hasta que se emplaza al denunciado.
Una vez emplazado, el denunciado será considerado como litisconsorte del denunciante y
tendrá las mismas facultades que éste.
La sentencia resolverá, cuando fuera pertinente sobre la relación sustancial entre el
denunciante y el denunciado (Art. lO3 del C.P.C.).

Este alegado en efecto, importa una denuncia civil en los términos señalados por el numeral
102 del C PC por lo que en el presente proceso ha debido observarse la regla

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