Civilización caral
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Civilización Caral
Localización geográfica aproximada
Datos
Cronologí 3700 a. C. - 1800 a. C.
a
Localizaci Barranca, Costa central del Perú
ón
[editar datos en Wikidata]
La civilización Caral se desarrolló entre 3700 y 1800 a. C., siendo la expresión más nítida
del surgimiento de las primeras sociedades complejas y Estados en el área norcentral
peruana.
El área norcentral comprende los valles costeños desde el Santa hasta el Chillón, los
callejones andinos de Huaylas y Conchucos y el altiplano de Junín, y las cabeceras de los
ríos amazónicos Huallaga, Marañón y Ucayali. Destaca claramente el valle del Supe,
ubicado en Barranca, al norte de Lima, donde en apenas 40 kilómetros desde el mar, se han
identificado 25 asentamientos de esa civilización, siendo la de mayor dimensión y
complejidad la Ciudad Sagrada de Caral, de la que se derivó el nombre de la civilización, de
la sociedad y de la cultura.
Civilización Caral refiere al sistema de entidades políticas complejas que manejaron sus
propios territorios en el área norcentral peruana, con gobernantes y gobernados asentados
en centros urbanos y ciudades.
Sociedad Caral trata sobre la organización social compleja centrada en el valle de Supe
durante el tiempo de la civilización Caral.
Cultura Caral nombra a las formas culturales (materiales e interpretaciones a partir de esa
materialidad) identificadas a partir de las investigaciones arqueológicas sobre la sociedad
Caral.
Ciudad Sagrada de Caral es el nombre de la ciudad principal, ubicada en el valle de Supe,
durante la civilización Caral.
La existencia de esta civilización fue propuesta a partir de 1997, a partir de los trabajos de
un equipo de arqueólogos encabezados por Ruth Shady, directora del entonces Proyecto
Arqueológico Caral, posteriormente convertido al Proyecto Especial Arqueológico
Caral-Supe. Los estudios rigurosos han demostrado que esta civilización fue
contemporánea de otras civilizaciones primigenias del mundo, como la de Egipto, India,
Sumeria, China, pero a diferencia de ellas (que intercambiaron sus logros), Caral se
desarrolló en completo aislamiento de aquellas civilizaciones.
En América, Caral es la más antigua de las civilizaciones prehispánicas, antecediendo en
1500 años a la civilización olmeca, otro importante foco civilizatorio situado en
Mesoamérica. En el Perú, supera en antigüedad al fenómeno cultura chavín (1200-200 a.
C.), que durante mucho tiempo había sido considerada como la primera alta cultura o
cultura madre del Perú. Actualmente, según todos los indicios, se puede afirmar que desde
la civilización Caral se origina la civilización andina.
Índice
● 1
● Ubicación geográfica
●
● 2
● Cronología
●
● 3
● Características generales
●
● 4
● Descubrimiento
●
● 5
● El Área Norcentral Peruana, territorio formativo de la civilización andina
●
● 6
● Caral, cuna de la civilización andina
●
● 7
● Manifestaciones culturales
○ 7.1
○ Organización económica
■ 7.1.1
■ Pesca
■
■ 7.1.2
■ Agricultura
■
■ 7.1.3
■ Comercio
■
○ 7.2
○ Organización Política
○
○ 7.3
○ Organización Social
○
○ 7.4
○ Arte
■ 7.4.1
■ Arquitectura
■
■ 7.4.2
■ Escultura
■
■ 7.4.3
■ Música de caral / instrumentos
■
■ 7.4.4
■ Ornamentación personal
■
○ 7.5
○ Ciencia
■ 7.5.1
■ Matemática
■
■ 7.5.2
■ Astronomía
■
■ 7.5.3
■ Sistema de registro (quipus)
■
■ 7.5.4
■ Medicina
■
○ 7.6
○ Tecnología
■ 7.6.1
■ Tecnología constructiva
■
■ 7.6.2
■ Tecnología agrícola
■
■ 7.6.3
■ Tecnología textil
■
○ 7.7
○ Religión
○
● 8
● Fin de Caral
●
● 9
● Véase también
●
● 10
● Notas y referencias
●
● 11
● Bibliografía
●
● 12
● Enlaces externos
●
Ubicación geográfica[editar]
El área de desarrollo e influencia de la civilización caral, llamada área norcentral peruana,
es de 400 por 300 km, y comprende los valles de la costa (Santa, Nepeña, Sechín,
Culebras, Huarmey, Fortaleza, Pativilca, Supe, Huaura, Chancay y Chillón), los callejones
serranos de Huaylas y Conchucos junto con el altiplano de Junín, y las cuencas de los ríos
Marañón, Huallaga y las cabeceras del Ucayali en la selva.
En toda esta área destaca claramente el valle de Supe, ubicado en la provincia de
Barranca, departamento de Lima, donde en apenas 40 kilómetros desde el mar, se han
identificado 20 asentamientos de esta civilización,1cuyas extensiones van de 0,16
hectáreas hasta casi 80 hectáreas.2Ocho de ellos son los de mayor tamaño, entre los que
destaca nítidamente por su complejidad la ciudad sagrada de Caral, de la que deriva el
nombre de la cultura. Fue, sin duda, la capital de la región. Los otros asentamientos con
construcciones monumentales son Pueblo Nuevo, Cerro Colorado, Allpacoto y Llapta (en la
margen derecha del Supe); y Lurihuasi, Miraya y Chupacigarro (en la margen izquierda).3
En el litoral cercano a la desembocadura del Supe destaca Áspero, que fue según todos los
indicios la ciudad pesquera de Caral.4
Hasta antes del descubrimiento de esta cultura, ya se conocía la existencia de diversos
asentamientos precerámicos a lo largo de esa área norcentral peruana, a partir de los
cuales se había planteado la existencia de organizaciones sociales de nivel jefatural.
Destacan los de La Galgada, en el callejón de los Conchucos, Piruro en el Marañón,
Huaricoto en el callejón de Huaylas, Kotosh en el Huallaga, Las Haldas en Casma, Los
Gavilanes en Huarmey, Áspero en Supe, Bandurria y Río Seco en Huaura y El Paraíso en el
Chillón.
Cronología[editar]
En la cronología arqueológica, la civilización caral corresponde al denominado Formativo
Inicial (antes Arcaico Tardío o Precerámico Tardío), aproximadamente entre el 3000 y 1800
a. C.5
Esa antigüedad se ha confirmado a través de múltiples fechados radio carbónicos
realizados en los Estados Unidos.6
El hallazgo de Caral cambió así los esquemas que hasta entonces se tenían sobre el
surgimiento de las antiguas civilizaciones en el Perú y la América en general. Anteriormente
se consideraba a Chavín de Huántar como el foco cultural de más vieja data en el Perú, con
un máximo de 3200 años de antigüedad (1200-200 a. C.).7
Características generales[editar]
Aunque en lugares como Valdivia, en Ecuador, se producía cerámica desde 4000 a. C., en
Caral no se utilizó; de allí viene la denominación de precerámica, aunque la doctora Ruth
Shady, su descubridora, prefiere hablar de acerámica (sin cerámica), pues al disponer los
antiguos pobladores de Caral de una gran cantidad de mates (cucurbitáceas) que usaban
como recipientes, no necesitaban de la alfarería.8
El logro más impactante de esta primera civilización fue la construcción de extensas
ciudades, con edificios monumentales, construidos de una manera muy ingeniosa con
piedra, barro y materiales vegetales, en cestos tejidos y cerrados con dimensiones y pesos
muy variados (shicras) pero bastante homogéneos para facilitar las labores de acuerdo a la
fortaleza física de sus albañiles y constructores. Las formas predominantes son las
pirámides escalonadas, las plazas circulares o semicirculares hundidas en los frentes, con
escaleras que daban acceso a la cima, donde se observan habitaciones y espacios para
rituales y ceremoniales.910
11
La evidencia arqueológica muestra también una significativa producción agrícola de algodón
para redes de pesca y prendas tejidas en técnica torzal,12así como muy sofisticadas
expresiones de arte musical en la confección de flautas con figuras incisas de animales
míticos que sugieren un carácter religioso. 13
Las diferencias de tamaño entre los asentamientos y sus edificios evidencian jerarquía entre
las poblaciones que los ocuparon, e incluso la existencia de una organización política que
hizo posible su construcción.
Descubrimiento[editar]
Arqueóloga peruana Ruth Shady en Caral, 2014
Los arqueólogos conocían la existencia de sitios monumentales en el valle de Supe desde
principios del siglo xx (por ejemplo, Áspero fue estudiado por Max Uhle en 1905 y Julio
César Tello en 1937, y por Willey y Moseley en los 60's.14) El mismo sitio arqueológico fue
explorado en 1948 por Paul Kosok y Richard Schaedel, y publicada con su nombre original
Chupacigarro, 17 años después, aunque ninguno de los dos exploradores pudo determinar
su antigüedad. Frederic Engel estudió el lugar en los años 1970, e informó de la naturaleza
precerámica del sitio en 1987, sin embargo, sus afirmaciones no fueron aceptadas por los
arqueólogos, como puede verse en la literatura arqueológica, hasta 1997.
En 1994 Ruth Shady inició una prospección en el valle de Supe, con excavaciones en 1996,
cuyos resultados publicó en 1997, afirmando abiertamente la naturaleza precerámica de la
ciudad sagrada de Caral, y de la primera civilización andina.15Esta afirmación fue
nuevamente recibida con escepticismo y rechazo por parte de los arqueólogos. Sin
embargo, con el avance de las investigaciones, y nuevas publicaciones,16así como las
varias y sucesivas decenas de pruebas de radio carbono 14, quedaría finalmente
demostrada la antigüedad, originalidad y naturaleza acerámica de la civilización caral.
El Área Norcentral Peruana, territorio formativo de la
civilización andina[editar]
El Antiguo Perú ha sido reconocido como una de las seis áreas del mundo donde tuvo lugar
el desarrollo indígena de la civilización, siendo una de las únicas dos zonas del Hemisferio
Occidental, junto con Mesoamérica, donde tal evento se desarrolló pero en forma aislada
una de otra por el espacio y el tiempo: los Olmecas aparecieron 1500 años más tarde que
Caral. Lo cierto es que Caral-Supe ha ampliado el horizonte de las civilizaciones complejas
en la región peruana por más de una docena de siglos. La cultura Chavín, ca. 900 a. C.,
durante mucho tiempo fue considerada la primera civilización del subcontinente
sudamericano y es aún citada como tal, de una manera regular en numerosos trabajos
generales.1718
El descubrimiento de Caral ha cambiado el foco de atención de las zonas altas de los Andes
(donde Chavín, Wari, Tiahuanaco y los Incas tuvieron sus mayores centros) hacia la Costa o
la región litoral. Caral-Supe se ubica en el área norcentral de la costa, a aproximadamente
182 km al norte de Lima, extendida aproximadamente hasta el valle de Casma hacia el
norte y hasta el de Lurín por el sur. Comprende cuatro valles costeños: Huaura, Supe,
Pativilca y Fortaleza. Los sitios conocidos se encuentran entre los últimos tres valles, que se
forman en una llanura costera común. Los tres valles principales cubren solo 1.800 km², y
las investigaciones han enfatizado la densidad de los centros poblados.19La costa peruana
aparece como un candidato "improbable, incluso aberrante" para el desarrollo "prístino" de
la civilización, comparado a otros centros mundiales.20Es extremadamente árido, lindado
por dos sombras orográficas (causadas por los Andes al este y el anticiclón del Océano
Pacífico por el este). De cualquier modo, la región es cruzada por más de 50 ríos que
transportan el agua de la cordillera, y el desarrollo de la irrigación extensiva a partir de estas
fuentes parece ser decisivo en la emergencia de Caral-Supe.2122
Todos los yacimientos de
arquitectura monumental fueron hallados cerca de canales de irrigación.
El fechado con radiocarbono hecho por Jonathan Haas y colaboradores halló que 10 de 95
muestras tomadas en las áreas de Pativilca y Fortaleza dieron fechas anteriores al 3500 a.
C.. El más antiguo, fechado al 9210 a. C., provee "limitadas indicaciones" del asentamiento
humano durante el Arcaico Temprano. Dos fechas del 3700 a. C. están asociadas con
arquitectura comunal, pero parecen ser anómalos. Es a partir del 3200 a. C. en adelante
que aparecen claramente el asentamiento humano a larga escala y la construcción
comunitaria. Mann, en una revisión de la literatura en el 2005, sugiere "algún momento
antes del 3200 a. C., y posiblemente antes del 3500 a. C." como fecha inicial del periodo
formativo de Caral-Supe. Su trabajo nota que la fecha más temprana asociada con certeza
a una ciudad es el 3500 a. C., en Huaricanga, en el área norteña de Fortaleza, basado en
las fechas de Hass.20
Las fechas tempranas del tercer milenio de Haas sugieren que el desarrollo de sitios
costeros e interiores ocurrió paralelamente. Pero, de 2500 a 2000 a. C., durante el período
de mayor expansión, la población y el desarrollo cambiaron decisivamente hacia los lugares
interiores, como Caral, aunque estos permanecieron dependientes de la pesca y
recolección de mariscos de la costa.23Estas fechas están en consonancia con las fechas de
Shady en Caral, que muestra una plena habitabilidad de 2627 a 2020 a. C.16
Hacia 1800 a. C., la civilización caral comenzó a declinar, lo que coincide con la aparición
de centros más poderosos al sur y al norte, a lo largo de la costa, y al este dentro del
cinturón de los Andes. 22Los caralinos abandonaron sus centros poblados, desconociéndose
las razones (posiblemente se debió a catástrofes naturales, como terremotos y el fenómeno
de El Niño, que colapsaron su economía agrícola).24Pero la continuidad de la civilización
andina se mantuvo y siglos después surgió otra gran cultura peruana, la Chavín.
Caral, cuna de la civilización andina[editar]
Los caralinos desarrollaron la actividad cinegética. En la imagen, vértebras de ballena azul usadas
como asientos.
Especulación sin fundamento: Se ha planteado sobre Caral, que fue sede de una
comunidad formada por varios linajes y dirigida por los jefes o representantes de dichos
linajes en donde uno de ellos sería el Curaca principal y los otros sus contrapartes. Los
Curacas de estos linajes conducirían y organizarían la vida de los habitantes de las diversas
ciudades y pueblos contemporáneos a Caral como Áspero, Allpacoto, Miraya, Kotosh y La
Galgada entre otros. Todos ellos compartían una misma tradición y formaron una amplia y
bien organizada red de reciprocidad e intercambio. Caral debió ser la cabeza de toda esta
red.25
El factor de integración social y cultural que mantuvo unidos a los habitantes del valle
Caral-Supe ha de haber sido la religión, que quizá se utilizó como un medio de cohesión y
coerción. La religión en esa época fue la política del Estado para el control de la población,
de la producción de bienes y su circulación. Ello está representado en los grandes
monumentos de carácter religioso (las pirámides) con sus plazas, atrios y altares del fuego
sagrado en donde se llevaron a cabo las diferentes festividades del calendario ceremonial,
símbolo de su identidad cultural. Las periódicas reuniones y actividades conjuntas como la
renovación de las pirámides permitían el reconocimiento del poder y fortalecían la identidad
cultural. Sin embargo, ello ha de haber gravitado de una manera no menos significativa en
la generación de lo que podríamos denominar una civilización de paz pues no se observan
ni se han encontrado armas ofensivas ni estructuras defensivas. En cambio, parecería ser
que el arte y el comercio fueron utilizados de manera pródiga para mantener la producción
económica de una manera activa y efectiva.26
Todo lo anteriormente expuesto serviría de base para la ulterior civilización andina en el
caso de Wari, así como en los Quechuas del Cuzco, y están presentes en Caral como los
exponentes más antiguos de las principales instituciones peruanas de la época
prehispánica, tales como la reciprocidad (sistema de intercambio y circulación de bienes y
servicios), el calendario ceremonial (ligado a la producción, el cultivo y la pesca) o la
construcción y renovación de los templos e infraestructura comunal, entre las más
destacadas.
Manifestaciones culturales[editar]
Una vista del valle de Supe, sede de la civilización Caral.
Organización económica[editar]
La sociedad de Caral formaba parte de una red de sitios que se extendían y articulaban a lo
largo de la cuenca del río Supe. En esta red había asentamientos costeros y otros ubicados
en zonas más altas (sierra); entre todos ellos se dio un intercambio de productos (comercio
de trueque), siendo la Ciudad de Caral evidentemente el centro de toda esa red.27Visto así,
se vislumbra la importancia que alcanzó la especialización, es decir, la aparición de grupos
especializados en determinadas actividades económicas.28
Pesca[editar]
La extracción de productos marinos (pescado y mariscos) fue la principal proveedora de
proteínas. Se desarrolló principalmente en la localidad costera de Áspero, desde donde se
repartía el producto marino hacia todos los asentamientos del valle. Eran muy buenos
pescadores y pescaban anchoveta.
Agricultura[editar]
Los hombres de Caral desarrollaron una agricultura intensiva en el valle de Supe.
Emplearon herramientas sencillas como palos y astas para cavar. Construyeron también
canales de riego muy simples que llevaban el agua del río hacia los campos de cultivo. Las
plantas alimenticias que cultivaron fueron: mate o calabaza, achira, pacae, pajuro, maní, ají,
guayaba, lúcuma, papa, pallar, camote, frijol, palta y maíz. Y de especial importancia fue el
cultivo del algodón, cuya fibra aprovecharon en gran escala.29
Comercio[editar]
Los pobladores intercambiaban su producto mediante el trueque: los del litoral, brindaban
sus productos extraídos del mar (pescado y mariscos), los de los valles costeños, algodón y
frutas, y los de las zonas altas, sus productos agrícolas (cultivos alimenticios) y de pastoreo
(camélidos). El centro de toda esa red era indudablemente la Ciudad Sagrada de Caral.
Es también evidente que dicha red se prolongó a lugares más lejanos, pues en la zona de
Caral-Supe se han hallado productos de la sierra (palos de lloque, plumas de cóndor), la
selva (congompe, pieles de primates, plumas de aves) y la costa ecuatorial (spondylus). No
solo intercambiaron productos materiales sino también conocimientos y elementos
culturales.30
Organización Política[editar]
Cada asentamiento estaría representado por una autoridad o curaca, además de los
principales de sus ayllus o grupos de familias; lo que constituiría el germen de una forma de
gobierno que habría de prolongarse milenariamente en todas las sociedades andinas. La
clase dirigente se conformaba con recibir la tributación de los habitantes, tanto en bienes
como en prestación de servicios.31
Organización Social[editar]
Se ha determinado que existía una gran diferenciación social, es decir, la población se
dividía en clases sociales, cada una de las cuales cumplían determinadas funciones y
estaban organizadas de manera jerárquica. Unos grupos se encargaban de la planificación
y la toma de decisiones (gobernantes y sacerdotes), y otros de las tareas manuales, como
la pesca, la construcción, la agricultura, etc.32
Arte[editar]
Arquitectura[editar]
Pirámide de Caral.
Los ejemplos más relevantes de arquitectura monumental se dan en la Ciudad Sagrada de
Caral. Sus edificios principales son pirámides escalonadas o templos, hechas a base de
adobe y piedra; como elementos complementarios, se usaban troncos y fibras vegetales.
Son estructuras de diverso tamaño. El más imponente, tanto en altura como en volumen, es
el llamado Edificio Piramidal Mayor (o simplemente la Pirámide Mayor de Caral).33
Las paredes de la estructura piramidal están enlucidas con barro y pintadas de blanco o
amarillo claro, y, raramente, de rojo. Cada edificio tenía una escalera central que conducía
hacia la parte superior, donde se hallaban varios cuartos. En el cuarto principal había
plataformas bajas ubicadas en dos o tres de sus lados, y en el centro, un fogón compuesto
por un hoyo en el suelo, recubierto con barro. Los indicios indican que el fogón tenía una
función ritual; allí se quemarían diversos alimentos como ofrendas.34
Escultura[editar]
En Caral no se desarrolló la técnica alfarera (esto es, piezas modeladas en arcilla y cocidas
al fuego). Y es que, en la práctica, los caralinos no necesitaban de cerámica pues contaban
con mates de calabaza como recipientes, cucharas talladas en madera y platos tallados en
piedra.8
Aunque si modelaban pequeños ídolos antropomorfos en arcilla, dejándolos secar al sol.
Estas estatuillas, que representan figuras masculinas y femeninas, se han encontrado
fragmentadas y formarían parte de rituales relacionados con la renovación de los edificios y
el culto de la fertilidad. A base de estas representaciones se puede inferir la vestimenta, el
tocado y el peinado de los habitantes de Caral.35
Música de caral / instrumentos[editar]
Se descubrieron tres conjuntos musicales conformados por instrumentos de viento:13
● Un conjunto de 38 cornetas, hecho de huesos de huanaco y venado.
● Un conjunto de 32 flautas traversas, de huesos de cóndor y pelícano, con
diseños zoomorfos.
● Un conjunto de 4 antaras (flauta de pan), de carrizo e hilos de algodón.
Este descubrimiento sugiere la práctica musical colectiva, así como una organización
compleja de la sociedad de Caral. Posiblemente, la música acompañaba a las prácticas
rituales y sociales.
Ornamentación personal[editar]
Los caralinos se adornaban con collares de cuentas y dijes elaborados con conchas
marinas (como el choro y el mullu o spondylus), huesos de animales marinos, piedras
semipreciosas, minerales como la crisocola, andesita y rodocrosita. Muchos de estos
productos eran traídos desde regiones lejanas. Las conchas eran alisadas, pulidas, y
algunas veces grabadas con diseños sencillos, como el espiral. Otros collares tenían
plumas amarradas con hilos de algodón.36
Ciencia[editar]
Matemática[editar]
Es evidente que contaron con conocimientos de aritmética y geometría, necesarios para el
diseño y construcción de sus edificios.37
Astronomía[editar]
Piedra o huanca en Caral.
Se han encontrado evidencias de que los hombres de Caral contaban con conocimientos de
astronomía, que aplicaban en la elaboración del calendario, relacionado con la celebración
de festividades y otras actividades económicas, religiosas y cívicas. Dichos conocimientos
lo aplicaron también en la orientación de los edificios públicos. Se han hallado, por ejemplo,
geoglifos y líneas esparcidos en las planicies desérticas, al lado de piedras talladas
dispersas; así como un recinto subterráneo originalmente techado, que parece ser un
observatorio. Es de destacar también un monolito o huanca hincado en el suelo de una
plaza pública, que habría sido un instrumento de observación astronómica.37
Sistema de registro (quipus)[editar]
En la pirámide La Galería se ha hallado un resto textil que ha sido interpretado como un
quipu, el conjunto de hilos con nudos que los incas utilizaban como instrumento
mnemotécnico (es decir, como medio de conservación de información estadística o
mensajes para comunicarse). Sería pues, el más antiguo quipu hallado en el Perú y
evidenciaría la antigüedad milenaria de su uso. Como para corroborar el uso del quipu en
Caral, se descubrieron representaciones pictóricas de dichos objetos sobre tres bloques
líticos de las plataformas de la pirámide Menor de Caral.37
Medicina[editar]
El conocimiento médico está evidenciado por la presencia recurrente de plantas
medicinales, muchas de ellas halladas en contextos funerarios. Por ejemplo, son numerosos
los paquetes de tallos y hojas de sauce, usado contra los dolores de cabeza (es el mismo
árbol que contiene el principio activo de la aspirina).38
Tecnología[editar]
Tecnología constructiva[editar]
Restos de shicras en Caral.
Los constructores de Caral usaban la técnica de las shicras, bolsas hechas con fibras
vegetales y llenas de bloques de piedra, con las que rellenaban las plataformas de los
templos, colocándolos ligeramente separadas. De esa manera lograban estabilidad en las
estructuras. Al ocurrir un fuerte sismo o terremoto, ese núcleo de shicras que hacía de base
del edificio se movía con la vibración, pero de manera limitada, pues las piedras eran
contenidas en las bolsas. Luego, las shicras se reacomodaban encontrando un nuevo punto
de estabilidad. La shicras tenían pues, una función antisísmica.1139
Tecnología agrícola[editar]
Las evidencias halladas indican que hubo grupos especializados en mejorar las especies y
el rendimiento de los cultivos alimenticios e industriales. Mediante la experimentación y la
manipulación genética de las diversas variedades de plantas, se produjeron semillas
mejoradas. Ello permitió la producción de plantas con frutos de mejor calidad y tamaño, y
más resistente a las plagas. Un ejemplo sería el algodón, que pasó por un proceso de
mejoramiento genético para lograr una fibra más larga, variedad de colores (pardo, marrón,
crema y beige) y mayor rendimiento.40
Tecnología textil[editar]
El desarrollo que alcanzó la textilería se evidencia por el hallazgo de cantidad de semillas y
motas de algodón. Con las fibras de este producto se tejían los vestidos, que eran piezas
llanas, sin decoración. Se empleaba la técnica del entrelazado y el torzal. También
elaboraron calzado, bolsas, sogas, redes de pescar, cordeles, etc. Conjuntamente con la
fibra de algodón se usaron las de otros vegetales, como totora, junco, cabuya, etc.1241
Religión[editar]
El Altar del Fuego Sagrado en Caral.
La religión, como ya se ha dicho, debió ser el factor de integración social y cultural que
mantuvo unidos a los habitantes del valle Caral-Supe. La clase dirigente debió ser la
mediadora entre el grupo social que representaban el poder sobrenatural de los ancestros y
dioses.42
Por la monumentalidad de sus templos o pirámides escalonadas, la Ciudad Sagrada de
Caral debió ser el centro religioso de esta civilización. Allí debía afluir gente venida de otros
sitios del valle, e incluso de regiones más lejanas, para participar de las ceremonias rituales.
Estas tendrían como centro los fogones de los templos, donde se quemaban ofrendas, que
consistían sobre todo en alimentos (peces y moluscos), algodón, cuarzo, mechones de
cabello y otros objetos. También se enterraban con carácter votivo estatuillas de arcilla
(previamente rotas), y conglomerados de vegetales.4341
Fin de Caral[editar]
Todo indica que hacia el 1800 a. C. todos los asentamientos de la cultura caral en el valle de
Supe fueron abandonados. Se ignora las razones exactas, pero se presume que fue a
consecuencia de eventos naturales, como terremotos y el fenómeno de El Niño, que
obligaron a los pobladores a emigrar a otros lugares.24
Efectivamente, se han hallado indicios de fuerte actividad sísmica en diversos templos
monumentales, como en la Huaca de Sacrificios de Áspero y el Templo Piramidal Mayor de
Caral. Muestran grandes grietas y desniveles entre los pisos que posteriormente fueron
cubiertos por nuevas construcciones. Esos sismos debieron ser de una magnitud de 7 a 8
grados en la escala de Richter.24
Pero posiblemente lo que más afectó fue uno o varios eventos catastróficos de El Niño,
caracterizado por lluvias torrenciales y desbordes de ríos, que causarían sin duda un gran
colapso en la economía agrícola, al quedar convertidos en ciénagas y pantanos las zonas
dedicadas al cultivo; otra consecuencia sería el arenamiento de las playas. También los
vientos inusitados por El Niño ocasionarían grandes tormentas de arena que cubrirían los
campos de cultivo del valle de Supe.24
Los pobladores se verían así obligados a emigrar a otros lugares donde construyeron sin
duda nuevos asentamientos y aplicaron sus tecnologías. Coincidentemente, surgieron por
esa época otros templos y centros administrativos en los valles costeros cercanos a Caral,
así como más al norte y en la sierra. Entre ellos están Vichama (Végueta, Huaura), Sechín,
La Galgada y Huaricoto (Áncash), y Kotosh (Huánuco). Estos centros demuestran,
efectivamente la continuidad de la civilización andina, cuyo foco primigenio es
indudablemente Caral.24
Véase también[editar]
● Áspero
● Caral
● Proyecto especial arqueológico Caral-Supe
Notas y referencias[editar]
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● ↑ Kaulicke, 2010, p. 39.
● ↑ Shady et al., 2009, pp. 12-13.
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● ↑ Rodríguez, 2015, p. 22.
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www.bcrp.gob.pe): 53. Consultado el 7 de junio de 2017.
● ↑ Ikehara y Rodríguez, 2015, p. 6.
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● ↑ Shady et al., 2009, pp. 58-59.
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Bibliografía[editar]
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/ Ministerio de Cultura del Perú. ISBN 978-612-45179-0-7.
Enlaces externos[editar]
● Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Civilización
caral.
● Sitio web oficial Ministerio de Cultura del Perú.
● La Ciudad Sagrada de Caral-Supe. Los orígenes de la civilización andina y la
formación del Estado prístino en el Antiguo Perú. Libro digital, 346 pps.
● Caral - Arqueología del Perú Archivado el 21 de febrero de 2009 en Wayback
Machine.
● Información detallada de Caral
● Vídeo sobre el origen de Caral (49.03 minutos). BBC Learning.
● Obra urbana: La ciudad sagrada de Caral Ministerio de Cultura del Perú.