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Fomento de la Creatividad en Educación

El documento discute la importancia de la creatividad en el proceso educativo y la necesidad de que los docentes fomenten la creatividad en los estudiantes. Señala que la creatividad del docente es fundamental para estimular la creatividad de los estudiantes y que se requieren nuevos modelos pedagógicos orientados a desarrollar la capacidad creativa. También resalta la importancia de la formación de los docentes en creatividad.
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  • cambio educativo,
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  • creatividad y enseñanza,
  • estrategias pedagógicas,
  • formación continua,
  • creatividad y aprendizaje,
  • desarrollo creativo,
  • políticas educativas,
  • creatividad y resolución de pr…,
  • metodología creativa
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Fomento de la Creatividad en Educación

El documento discute la importancia de la creatividad en el proceso educativo y la necesidad de que los docentes fomenten la creatividad en los estudiantes. Señala que la creatividad del docente es fundamental para estimular la creatividad de los estudiantes y que se requieren nuevos modelos pedagógicos orientados a desarrollar la capacidad creativa. También resalta la importancia de la formación de los docentes en creatividad.
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Meta para el 06 de marzo 21 paginas útiles

http://repositorioinstitucional.uson.mx/bitstream/handle/unison/1040/

riveranietocarlosdanieleverardol.pdf?sequence=1&isAllowed=y

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Crear debe ser la virtud que nos acompañe en este camino de la educación en

donde lo difícil se haga estimulante tú te llenas de esta para enriquecernos.

(Saturnino de la Torre,)

A inicio de esta investigación se tomarán en cuenta los cambios del docente

para desarrollar su práctica educativa, existen varios autores que hablan

acerca de la creatividad educativa, pero el que sirvió de guía para elaborar este

trabajo en Saturnino de la Torre, Creatividad y Formación

Haciendo un recorrido por el concepto de la creatividad y sus

componentes brinda la posibilidad de exponer una visión desmitificada acerca

de esta dimensión del ser humano, que emerge como una capacidad

susceptible de ser desarrollada en todos, y, a su vez, permite trazar algunas

orientaciones metodológicas y pedagógicas para la educación.

En este orden de ideas, la educación se encuentra frente a un gran reto,

a crear nuevos modelos pedagógicos que respaldan una enseñanza

desarrollada, orientada a fomentar la capacidad creativa de los alumnos en

todos los niveles, desde el preescolar hasta la educación superior.

Los componentes del proceso educativo relevantes para el desarrollo de

la capacidad creativa: actitud creativa del docente, creación y utilización de

estrategias pedagógicas y didácticas en las aulas de clase, fomento de las

atmósferas creativas y la emergencia de la creatividad como un valor cultural.


Finalmente, se presenta una aproximación a algunas orientaciones

metodológicas y pedagógicas en relación con la propuesta didáctica para el

fomento de la capacidad creativa.

En la actualidad cual tiene que ser el perfil del docente que está

capacitado para que enseñe a sus alumnos a aprender.

Al enseñar a que los estudiantes aprendan, requiere que se les impulse

a tomar riesgos, experimentar, reflexionar y estar abiertos a los

cuestionamientos, aprender cómo usar los recursos, acerca de cómo trabajan,

sus limitaciones, que pueden y no pueden hacer y conocer su impacto en la

sociedad, son conocimientos y habilidades esenciales para permitir el

aprendizaje durante toda la vida.

Cuando se habla de habilidades no solo se habla de las que se pretenden

desarrollar en el alumno, el docente como tal debe dominar ciertas habilidades

la que considero que es la principal es la:

Creatividad, esta habilidad le permitirá aprovechar todos aquellos

elementos existentes para solucionar la problemática de su comunidad

estudiantil, generando nuevas alternativas para dar soluciones efectivas a

problemas de aprendizaje y a su vez estimular la creatividad de sus propios

estudiantes.

La creatividad es una de las competencia más importante para desarrollar

algunas otras, cada una tiene su importancia pero la creatividad es algo que

algunos docentes en algún momento de su práctica pueden llegar a olvidarse.

Estudios sobre el profesor y sus prácticas pedagógicas han revelado

aspectos sobre su concepción profesional ligadas a la creatividad.


“La profesión docente requiere un entrenamiento que dura varios años

de formación. Durante este tiempo se van adquiriendo rutinas y estrategias que

les permiten dominar múltiples situaciones que van más allá del dominio de

conocimientos. Se va afianzando un método, una forma de relación, una

manera de entender y sentir la enseñanza, en suma, se va conformando el

estilo docente creativo o reproductor (De la Torre) “

Este estilo al que se refiere De la Torre debe ser formado.

Un profesor creativo se convertirá en un generador de cambios, de

innovación y de estimulación del aprendizaje en sus alumnos. Difícilmente se

conseguirá formar profesores creativos si no se desarrollan experiencias que

potencien la creatividad en estos profesionales.

No cabe duda que la creatividad debiera ser parte importante en los

estudios sobre educación y formación del profesorado.

No podemos separar la creatividad del proceso de enseñanza-

aprendizaje desarrollado en el aula. Un profesor puede estimular o inhibir la

creatividad de sus alumnos. Así también, mientras más creativo sea, también,

será un pleno profesional educador.

“Un maestro poco creativo difícilmente formará alumnos creativos. Si

estos alcanzan niveles altos de creatividad será a pesar de los docentes

reproductivos. … Lo normal es que cuando se tienen maestros creativos, estos

proyectan actitudes, inquietudes, intereses, actuaciones creativas.”

Afirmar que el profesor es un profesional comporta cambios importantes.

De forma sucinta podemos caracterizar al profesional con rasgos como:

Autonomía profesional, Toma de decisiones adecuadas y pertinentes,


Resolución de problemas específicos de su campo, Disposición al

autoaprendizaje y formación continuada, Posesión de un código deontológico.

“La concreción curricular por niveles y cursos, las adaptaciones

curriculares a las necesidades educativas, las actuaciones tutoriales, los

grupos colaborativos, la planificación de actividades y creación de situaciones

de aprendizaje, la toma de decisiones y resolución de conflictos, la evaluación

continuada y diferenciada, los proyectos de innovación, etcétera, son algunas

de las nuevas exigencias que requieren iniciativa, inventiva, apertura... en

suma, creatividad”

Reconociendo la importancia que tiene el medio en el que los individuos

se desenvuelven para la expresión de la creatividad, consideramos este como

una institución que pudiera proveernos de mayores posibilidades en la

investigación, recordando a Saturnino de la Torre, quien nos señala:

“La Creatividad no está en el individuo, sino en la interacción entre sus

capacidades y el medio social. La institución educativa no es sólo el lugar de

formación del profesorado, sino la organización potenciadora o inhibidora de la

creatividad”

Para Saturnino de la Torre, la creatividad ocupa un lugar muy importante

no solo desde el punto de vista de la realización personal sino desde el punto

de vista del desarrollo social en general. El autor plantea que la creatividad es

un bien social y del futuro que debe transversal izar todo el tejido social, desde

la persona con su comportamiento cotidiano hasta los grupos formados por

diferentes organizaciones, terminando como expresión de un valor social

orientador para las políticas públicas educativas. El autor afirma que


"en el tercer milenio, la mayor riqueza de los pueblos no residirá ya en

los bienes procedentes del campo ni de la transformación tecnológica de los

mismos, sino en las personas, en la capacidad creativa de los trabajadores”.

Las conceptualizaciones en torno a la creatividad, desarrolladas por los

autores mencionados y por muchos otros, permiten trazar algunas pautas

orientadoras frente al proceso educativo cuyo objetivo se concentra en el

fomento de aquella en todos sus aspectos o componentes, desde la persona,

producto, proceso y ambiente.

Es importante subrayar que la creatividad como orientador debe permear

la educación desde todos los niveles: legislativo, institucional, administrativo,

docente. Al mismo tiempo, el diálogo de la escuela con la sociedad tiene que

permitir el surgimiento del aprecio de la creatividad como un valor cultural,

necesario no solo en la academia y ciencia o arte, sino en la vida cotidiana de

cada ser humano.

Pensar en el asunto del desarrollo de la capacidad creativa dentro del

proceso educativo requiere definir, en primer lugar, algunas orientaciones

comunes a todos los niveles educativos, y solo después puntualizar las

orientaciones y objetivos propios de cada uno de estos niveles, como

preescolar, primaria, bachillerato o formación universitaria. Estos objetivos, a su

vez, se realizan mediante metas propias de cada nivel, curso, materia, etc. Al

igual como al interior del mismo proceso educativo, los objetivos dirigidos a

fomentar la creatividad deben estar reflejados en todas sus etapas y

componentes, como: planeación de contenidos, de estrategias mediadoras,

ambientes educativos, en la interacción dentro del aula de clase, en el proceso

de evaluación, etc.
El asunto de la formación docente en creatividad adquiere una

importancia primordial. Saturnino de la Torre plantea la formación docente en

creatividad y apunta que esta se refleja en la metodología utilizada:

"La creatividad docente se manifiesta en la propuesta de objetivos

didácticos, en las actividades de aprendizaje, en la evaluación, pero sobre todo

en la metodología utilizada"

Precisamente, la metodología utilizada por los docentes constituye el

asunto clave en la orientación del proceso educativo hacia la creatividad. Las

mismas dimensiones constituyentes de capacidad creativa, descritas

anteriormente, pueden perfectamente ser partícipes de las estrategias

pedagógicas y didácticas y no fomentar la capacidad creativa.

La cuestión de la metodología de la enseñanza creativa, plasmada en

las estrategias pedagógicas y didácticas especialmente organizadas y dirigidas

a fomentar la creatividad, remite al asunto de la relación entre la enseñanza y

el desarrollo.

En este sentido, la actividad creadora como una estrategia didáctica

para el desarrollo del principio creativo de la actividad psíquica permite

establecer premisas para la construcción de una educación cuyo objetivo

constituye el fomento de la creatividad. Este tipo de actividad es el que permite

precisamente apuntar al núcleo del desarrollo mental, donde están los

procesos cognitivos y metacognitivos, procesos que permiten obtener, además

del aprendizaje, un verdadero desarrollo de las estructuras psíquicas del

estudiante. Al mismo tiempo, las características específicas de esta actividad

creadora, tales como, por ejemplo, el diseño de la base orientadora de las


acciones de exploración, reflexión guiada y la creación propiamente orientada,

permiten apuntar al desarrollo de una configuración de las habilidades

cognitivas y las características de la esfera afectivo-motivacional, necesaria

para el fomento de la capacidad creativa.

Refriéndose a la actividad creadora de los estudiantes, es imprescindible

dirigir la atención a la insuficiencia de las estrategias pedagógicas que solo

permiten su espontánea expresión. Estas estrategias cuentan solo con el nivel

actual del desarrollo que posee el niño, porque permiten la expresión de las

tendencias ya formadas. Solo el empleo de las estrategias didácticas que se

orientan a la zona del desarrollo próximo, al día de mañana del desarrollo de la

actividad creadora, permiten producir un efecto desarrollante. Las estrategias

que estimulan al estudiante a esforzarse y aprender nuevas formas y maneras

de explorar, reflexionar y crear son las que permiten no solo fomentar las

tendencias que se encuentran en formación, sino también desarrollar, mediante

la vía de interiorización de la actividad externa creadora, nuevas acciones

mentales, componentes necesarios de la actividad psíquica creadora, lo cual

consiste en un verdadero efecto desarrollante de la enseñanza.

La importancia de la influencia de la enseñanza en el desarrollo de la

actividad creadora, mediante este efecto desarrollante, se hace evidente si se

retoma la apreciación de L. S. Vigotsky sobre el carácter evolutivo de la

actividad creadora, reflejado en su desarrollo paulatino desde la infancia hacia

la adultez: la actividad combinador a creadora no aparece repentinamente, sino

con lentitud y gradualmente, ascendiendo desde las formas elementales y

simples a otras más complicadas, en cada escalón de su crecimiento adquiere


su propia expresión, a cada periodo del desarrollo corresponde su propia forma

de creación.

Retomando lo expuesto, es importante subrayar que la enseñanza

dirigida a fomentar la capacidad creativa no solo debe ser gobernada por el

diseño y aplicación de las estrategias didácticas, sino también tiene que

considerar un abordaje integral de las condiciones favorables para el

surgimiento de esta capacidad.

De aquí emerge la importancia que representa el hecho de ocuparse en la

educación de las atmósferas educativas favorecidas por las prácticas de

enseñanza, que propician y fomentan la creatividad como parte integral del

desarrollo humano. Educar en la creatividad implica partir de la idea que esta

no se enseña de manera directa, sino que se propicia, y se propicia mediante la

creación de atmósferas educativas creativas y estimulantes y la utilización de

estrategias de enseñanza apropiadas. La doctora Albertina Mitjans afirma que

la creatividad tiene en su base una configuración compleja de recursos persono

lógicos cuya formación y expresión dependen de las múltiples y complejas

interacciones del sujeto en los distintos sistemas actividades-comunicación

donde ha transcurrido y transcurre su irrepetible historia individual.

El escenario educativo, con su acontecer diario en un aula de clase, es

precisamente este espacio donde transcurre la historia individual de cada

estudiante, reflejada y construida en unas relaciones sociales que mediatizan el

proceso de apropiación cultural.

Las atmósferas creativas constituyen un fenómeno psico-social muy complejo.

La atmósfera en la cual transcurren las actividades de los alumnos puede ser


cordial u hostil, fría o cálida, creativa e innovadora o rígida y tradicional; puede

fomentar o bloquear la creatividad. Estas características son determinadas por

el docente como protagonista y creador de estas atmósferas.

En este orden de ideas, las estrategias que utilizan los docentes para

diseñar la actividad de aprendizaje, al igual como las de mediación cognitiva y

social, de retroalimentación y de la comunicación y estimulación emocional y

afectiva, representan los elementos constitutivos de las prácticas de

enseñanza, permitiendo elaborar las condiciones necesarias para el desarrollo

de la capacidad creativa.

Saturnino de la Torre afirma que la enseñanza creativa debe estar

dirigida al desarrollo de las habilidades cognitivas de los estudiantes. El hecho

de propiciar un pensar reflexivo y creativo en el salón de clase permite no solo

dominar y asimilar los contenidos académicos, sino desarrollar habilidades

como observar, sintetizar, relacionar, inferir, interrogar, imaginar, dramatizar,

entre muchas más que se pueden utilizar dentro y fuera del aula.

"Si la actividad creativa no es el mero resultado de aplicar la

imaginación, sino que en ella concurren todas nuestras capacidades y

habilidades mentales, el desarrollo de estas contribuirá sin duda al crecimiento

del potencial creativo"

Además del docente y de la atmósfera creativa del aula de clase, la

institución educativa emerge como otro ambiente o contexto que permite

fomentar o inhibir la manifestación creativa. En este sentido, es de gran

importancia que al nivel de la política institucional se establece una apertura

hacia las pedagogías flexibles y reflexivas, hacia innovaciones curriculares y


aportes creativos de los docentes frente a los procesos de enseñanza-

aprendizaje.

También es de gran trascendencia para el desarrollo de la institución el

clima colaborativo de intercambios y trabajo grupal investigativo orientado a

sistematizar y trasmitir las mejores prácticas educativas que fomentan la

creatividad. Todas estas pueden permitir que la institución educativa se

convierta en una organización potenciadora de la creatividad.

El docente innovador y el creativo A menudo, consideramos la actitud

innovadora y la creativa como una virtud que todo docente debe poseer

intrínsecamente para conseguir unos resultados espectaculares en el

aprendizaje de sus alumnos. Basta con haber pasado por un centro educativo,

ya sea como alumno o como profesor para darse cuenta de que no es así. Ni

todos los docentes son innovadores, ni todos son creativos. No al menos como

lo esperamos.

Los docentes, como todos son intrínsecamente innovadores y creativos,

pero desarrollamos o enfocamos nuestras capacidades de forma distinta y

hacia distintos intereses. El profesor creativo.

La creación, la capacidad para modificar o transformar el mundo, de

generar nuevas ideas o conceptos o nuevas asociaciones entre los ya

conocidos tiene otra connotación.

El profesor creativo usa las tecnologías como un medio útil para conseguir

un fin, pero de forma simultánea con métodos efectivos hasta ahora, adaptando

unos y otros para crear una nueva forma de docencia.


El docente creativo, modifica su entorno, lo adapta en su benefició y en el

de sus objetivos para así poder alcanzar lo que se propone alcanzar con sus

alumnos en el aula o fuera de ella.

Fruto de ese ejercicio en su mente nacen nuevas técnicas y materiales

cuya versatilidad le permite apoyarse en diferentes plataformas, aplicaciones o

prácticas, sin depender explícitamente de una u otra tecnología.

El profesor creativo se adapta, y lo hace porque tiene capacidad para

enfrentarse a los imprevistos, no se le preocupa poder hacer cambios, un

ejemplo serio cuando entro de alguna actividad necesita la luz y puede ver

alguna falla el acepta lo que en este momento está pasando y realiza un

cambio dentro de su clase con algún material que tenga o que haya visto

dentro de la clase.

La creatividad en la enseñanza, el docente creativo, conoce al alumno, le

saca una sonrisa, no es individualista, nunca lleva la clase cerrada, promueve

la participación, es colaborador y es generoso con sus materiales porque no los

considera suyos, sino una evolución de lo que otros crearon para él.

Dentro de la enseñanza el docente creativo, podrá solucionar cualquier

situación que se le presente dentro del aula, y tiene estrategias para poder

solucionar cualquier situación que se le presente.

Un proceso de trasformación sistemática de los fenómenos

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