TEMA 59. EL ARTE GÓTICO.
INTRODUCCIÓN.
1. MARCO HISTÓRICO.
2. ARQUITECTURA. LA RACIONALIDAD DE LAS ESTRUCTURAS GÓTICAS.
2.1. La Iglesia-Catedral.
2.2. La Arquitectura gótica en Europa.
3. ESCULTURA Y PINTURA GÓTICA. EVOLUCIÓN DEL SENTIDO RELIGIOSO Y
LA ICONOGRAFÍA.
3.1. La escultura gótica.
3.2. La pintura gótica.
4. EL GÓTICO ESPAÑOL.
4.1. Arquitectura.
4.2. Escultura.
4.3. Pintura
CONCLUSIÓN.
BIBLIOGRAFÍA.
WEBGRAFÍA.
INTRODUCCIÓN.
El término gótico fue acuñado por Giorgio Vasari (1511-1574) para referirse al arte de los
“godos”, en el sentido de bárbaros, en contraposición con el arte griego y romano, considerado un
arte civilizado. No será hasta la aparición del movimiento romántico en el siglo XIX, cuando se
produzca una revalorización del gótico, destacando la racionalidad de su arquitectura y la
naturalidad y estilización de sus representaciones pictóricas y escultóricas. Fue en Francia,
concretamente en la región de París, donde tuvo lugar la aparición del gótico a mediados del siglo
XII como una forma de expresión del poder de la monarquía y la Iglesia, y pronto se extenderá
hacia el resto de países europeos.
1. MARCO HISTÓRICO.
Aunque el arte gótico se inicia a finales del siglo XII, podemos decir que alcanza su máximo
desarrollo en los siglos XIII y XIV. En general, el gótico está estrechamente relacionado con una
serie de transformaciones políticas, económicas y sociales que caracterizan a la Baja Edad Media.
Por un lado, la decadencia del sistema feudal dio lugar a la aparición de las monarquías
centralizadas, a una revitalización de la vida urbana y a la aparición de una nueva clase
dominante, la burguesía, dedicada principalmente al comercio, cuyo desarrollo permitió
consolidar los gremios, es decir, asociaciones de artesanos y artistas. Por tanto, la ciudad se
convirtió en el centro de la actividad política y económica, siendo la iglesia y la catedral las que
representaban el poder religioso, mientras que surgían nuevos edificios que representaban al
gobierno de la ciudad, como el ayuntamiento o centros comerciales como las lonjas. Por tanto,
es en las ciudades donde tuvo su mayor desarrollo el arte gótico, por lo que podemos definirlo
como un arte urbano.
También asistimos a un periodo de renovación intelectual y de gran desarrollo cultural que
favoreció la aparición de universidades, nuevos centros del saber que desplazaron a los
monasterios.
Todos estos cambios provocaron la diversificación de la clientela artística, hasta entonces
representada solo por la Iglesia. A partir de este momento, los gremios, la burguesía y una nobleza
cada vez más cortesana y refinada, comenzaron un importante patrocinio artístico que favoreció el
desarrollo de la estética gótica.
2. ARQUITECTURA. LA RACIONALIDAD DE LAS ESTRUCTURAS
GÓTICAS.
La arquitectura gótica se caracteriza por su verticalidad y luminosidad, características
estrechamente relacionadas con una nueva concepción religiosa, que responde a una adoración de
Jesús como manifestación más humana de Dios y a su identificación simbólica con la luz. La
explicación más admitida hoy en día del gótico, es que la búsqueda por parte de los arquitectos de
una mayor altura y edificios más luminosos, acordes con el nuevo sentido religioso, fue lo que
llevó a emplear de forma masiva el arco apuntado y a desarrollar sus implicaciones estructurales.
Así pues, esta nueva arquitectura impregnaba al creyente de un sentido de ascensión a través de la
altura de sus bóvedas, al tiempo que hacía empequeñecer al creyente ante la inmensidad de Dios.
2.1. Iglesia-Catedral.
La máxima expresión de la arquitectura gótica la encontramos en la iglesia-catedral que se define
a través de las siguientes características.
Materiales y Fachada.
Las iglesias-catedrales utilizaron la piedra como material más importante, con el uso de sillar de
cantería. En cuanto a la fachada, suele tener tres o cinco entradas que coinciden con las naves del
interior. Las puertas de entrada se enmarcan bajo arcos apuntados abocinados con decoración
escultórica en el tímpano, arquivoltas, jambas y parteluz. Sobre la puerta principal y las puertas
del transepto puede aparecer un gablete (elemento triangular) y disponerse un rosetón (vidriera de
forma circular). El resto de la fachada suele estar decorada con tracerías, decoración de piedra con
formas geométricas caladas cerradas con vitrales.
Planta.
La planta más habitual fue la planta de cruz latina de tres o cinco naves. Se trata de una planta
basilical con un transepto. Lo más habitual eran las plantas de tres naves, aunque también se
construyeron de cinco naves. En concreto, las plantas disponen de nave central, mucho más alta y
ancha que las naves laterales, generalmente cubierta por bóvedas de crucería, naves laterales,
separadas por arquerías de arcos apuntados, también cubiertas por bóvedas de crucería, ábside o
cabecera que adopta grandes dimensiones y suele ser de forma poligonal, dos torres en la fachada
occidental que suelen rematarse con agujas, al igual que el cimborrio, transepto, naves laterales
que suelen sobresalir de la planta, situado en el centro de la misma y deambulatorio, pasillo, a
veces doble que rodea el altar mayor, al cual se abren capillas radiales.
Alzado.
Podemos distinguir tres niveles, el primero corresponde a las arcadas que separan las naves, el
segundo está conformado por el triforio, una reminiscencia de las galerías o tribunas románicas, y
por último, el claristorio, compuesto por grandes ventanales con vidrieras. En ocasiones podemos
encontrar cuatro niveles: arcadas, tribuna, triforio y claristorio. Dentro del alzado podemos
distinguir elementos sustentantes como: arcos apuntados (conopiales, rebajados, carpaneles
escarzados o tudor), pilares fasciculados o baquetones (prolongaciones de los nervios de las
bóvedas de crucería), contrafuertes (elemento de contención de los empujes de las bóvedas) y
arbotantes (arcos que transmiten los empujes a los contrafuertes), y también elementos sustentados
como: la bóveda de crucería, formada a través del cruce diagonal de dos arcos apuntados (se
fueron complicando con el tiempo, formando los nervios figuras geométricas, conformando
bóvedas estrelladas, bóvedas de terceletes o bóvedas de abanico) y el cimborrio (torre,
generalmente octogonal que se levanta sobre el crucero, suele cubrirse con cúpula, quedando el
exterior rematado con una aguja).
Decoración.
Sobresale la decoración escultórica en las fachadas y la utilización de vitrales para tamizar la luz
interior. La decoración cumplía su función estética y una función didáctica, tratando de transmitir
la palabra de Dios a través de la imagen, debido a que la mayoría de la población era analfabeta.
Normalmente, se empleaba decoración escultórica en portadas y fachada de iglesia, así como en
capiteles, tracerías que cubrían los muros y rosetones, así como gárgolas que se situaban en los
tejados.
Luz y Color.
La luz y el color cobran una especial importancia, pretendiendo recordarnos el fulgor de la luz
divina. Por ese motivo, se trata de una luz filtrada y tamizada a través de vidrieras de colores, que
adquiere un gran sentido simbólico.
Proporción y Armonía.
La arquitectura gótica es una arquitectura esbelta y vertical, con unas proporciones armónicas en
cuanto al reparto ordenado de los soportes y la distribución de cargas y pesos.
2.2. La Arquitectura gótica en Europa.
Arquitectura Gótica en Francia.
El estilo gótico surgió en Francia en el siglo XII y es precisamente en las catedrales góticas donde
encontramos las características principales del estilo.
El gótico francés comienza con un estilo protogótico, caracterizado por el empleo del arco
apuntado y la bóveda de crucería, aunque manteniendo la robustez y solidez de los edificios como
podemos ver en la Iglesia de la abadía de Saint-Denís, en la Catedral de Laon o la Catedral de
Notre-Dame de París.
A partir del siglo XIII la arquitectura gótica alcanza su madurez, en el estilo gótico clásico, con
formas más esbeltas, edificios más altos y vidrieras que ocupan todo el muro. Esto se aprecia en
las catedrales como Chartres, Reims y Amiens.
Posteriormente, durante la segunda mitad del siglo XIII se desarrolla el estilo gótico radiante, que
buscaría un efecto de ligereza o ingravidez, por lo que se redujeron al mínimo los elementos
sustentantes, convirtiéndose en un fino esqueleto de delgadas columnas y arquerías y con el
máximo empleo de la vidriera como recubrimiento exterior. También se complica el diseño de
bóvedas, incluyendo nervaduras de terceletes, así como una mayor complejidad de las tracerías de
las ventanas. Destacan la catedral de Beauvais y la Sainte-Chapelle de París. No obstante,
existieron otras variantes como las iglesias de una sola nave con aspecto de fortaleza, como la
Catedral de Albi.
Finalmente, a finales del siglo XIV surge el gótico flamígero, que se caracterizaría por la
profusión de lo decorativo sobre lo estructural, con un uso de curvas y contracurvas, tracerías
complicadas, uso de arcos escarzanos, conopiales o mixtilíneos, bóvedas con múltiples nervios, y
predominio de chapiteles y flechas en las fachadas. Algunos de los ejemplos son la Basílica de
San Urbano de Troyes, el Convento de los jacobinos de Toulouse o la Fachada de la Sainte-
Chapelle de Vincennes.
Arquitectura gótica en Inglaterra.
En Inglaterra se produciría la introducción del arco apuntado y la bóveda de crucería, algo que se
observa por primera vez en la catedral de Durham. A diferencia del gótico francés, el gótico
inglés tiene una evolución distinta, a comienzos del siglo XIII, comenzaría a desarrollar unos
rasgos propios, en el denominado early gothic, con la utilización de la fachada pantalla, que se
caracteriza por no reflejar la organización interna del edificio. Por otro lado, las puertas no suelen
ser monumentales y su testero o cabecera es plano, prescindiendo también de la girola. Además,
las torres suelen ser robustas y de sección cuadrada. Algunos ejemplos los encontramos en las
catedrales de Salisbury, Lincoln o Wells.
A finales del siglo XIII se establecería el estilo decorated style, con un incremento de la
decoración y la ornamentación. En un primer momento los elementos decorativos tuvieron un
sentido geométrico, pero a partir del siglo XIV comienza una tendencia a la utilización de motivos
curvilíneos, con una gran complejidad en la realización de tracerías y en las nervaduras de
bóvedas. Los mejores ejemplos son las catedrales de Ely y de Gloucester.
Finalmente, a finales del siglo XIV el perpendicular style propondría una gran apertura de los
muros, el empleo del arco tudor y unas bóvedas de abanico, cuyos nervios arrancan de las
columnas como ramas de palmera. Asimismo, las ventanas adquieren un gran protagonismo
ocupando casi todo el muro. Algunos ejemplos son la capilla del King's College o la catedral de
Winchester.
Arquitectura gótica en Alemania.
Aunque el gótico alemán recibió sus influencias del francés, también desarrolló sus rasgos
propios, como fachadas de grandes torres rematadas por agujas caladas, que apreciamos en las
catedrales de Friburgo y Ulm. En el siglo XIV se desarrolla un nuevo sentido espacial,
caracterizado por la unificación en lugar de la compartimentación, a través de las conocidas
Hallenkirche o iglesias salón, en la que todas las naves tienen la misma altura, como observamos
en las iglesias de Santa Isabel de Marburgo o en la catedral de Minden.
Arquitectura gótica en Flandes.
En Flandes, la intensa actividad comercial, dio lugar a cierto furor arquitectónico, donde destacó la
arquitectura civil, como muestran los ayuntamientos de Brujas o Bruselas.
Arquitectura gótica en Italia.
La arquitectura gótica en Italia se caracteriza por la utilización de materiales pobres como el
ladrillo o la mampostería, lo que llevó a utilizar revestimientos con mármoles de colores. También
fueron frecuentes las techumbres planas de madera bajo tejados a dos aguas. Por último, continuó
utilizándose el arco de medio punto y la columna. Por estos motivos, el gótico italiano no tiene un
excesivo desarrollo vertical. Algunos ejemplos son la Catedral de Siena, la Catedral de Orvieto o
la Catedral de Milán.
Arquitectura gótica en Portugal. El estilo Manuelino.
En Portugal, el gótico se desarrolló desde el siglo XII, aunque los mejores ejemplos los
encontramos a finales del XV y principios del XVI durante el reinado de Manuel I de Portugal,
con un estilo denominado manuelino, caracterizado por una gran riqueza ornamental donde se
incluyen motivos marítimos como nudos marineros, argollas, anclas o conchas. Los mejores
ejemplos son El monasterio de los Jerónimos, el Monasterio de Batalha o la Torre de Belén.
3. ESCULTURA Y PINTURA GÓTICA. EVOLUCIÓN DEL SENTIDO
RELIGIOSO Y LA ICONOGRAFÍA.
Como en el románico, las artes plásticas del gótico, tuvieron una función didáctica y moralizante,
con la intención de transmitir la palabra de Dios a una población mayoritariamente analfabeta. En
concreto, la nueva concepción religiosa que se desarrolla durante este periodo tiende a una
humanización de la figura de Dios, que ya no se concibe como el Dios justiciero y amenazante del
Juicio Final, sino que se prefiere su condición humana representada por la figura de Jesús. La
consecuencia es una modificación de la iconografía cristiana, que aunque continua con los
esquemas románicos, con la representación del Juicio Final y la figura del Pantocrátor,
aparecen nuevos temas con escenas de la Virgen y San Juan, conocida como la Déesis, y escenas
de la vida de Jesús, donde se representa su sufrimiento. Por otro lado, la difusión del culto
mariano favorecerá la dedicación de algunas portadas a la Virgen María, donde tienen
protagonismo algunas escenas como la Anunciación, los Desposorios, la Asunción o la
Coronación, inspirados en el Nuevo Testamento y especialmente en los Evangelios apócrifos.
Como novedad, comienza el culto a diversos santos, que también tendrán su espacio en los
programas iconográficos.
3.1. La Escultura gótica.
La escultura gótica evolucionó pariendo de las formas románicas hacia un mayor naturalismo, que
se manifiesta en una menor vinculación con el marco arquitectónico, apareciendo las estatuas
columnas, en la que la escultura asume un nuevo protagonismo liberándose de la arquitectura.
Aspectos formales.
En el uso de materiales siguió utilizándose la piedra para las portadas, para la escultura exenta se
prefirió la madera policromada y de forma excepcional se empleó el mármol y el alabastro.
La escultura gótica evolucionó hacia un tipo de representación mucho más naturalista, que se
aprecia en una mejor proporción de los cuerpos, que aunque con una tendencia a utilizar un canon
alargado que estiliza mucho las figuras, se asemeja más a las proporciones naturales del ser
humano. Al mismo tiempo los cuerpos adquieren mayor volumen, y se representan con ropajes y
paños de complicados pliegues, que abandonan su concepción geométrica, dando lugar a ciertos
contrastes lumínicos y a diferentes texturas, realzando así el volumen de las figuras. La liberación
del marco arquitectónico también permite que las figuras abandones la rigidez y el hieratismo
propio del románico, para dar lugar a un mayor movimiento que se aprecia en actitudes mucho
más naturales o en el diálogo del os personajes y una mayor expresión. Asimismo, lo más habitual
era que las esculturas fuesen policromadas, acentuando más su carácter naturalista.
Escuelas escultóricas.
Durante el siglo XIII, se observa en Francia una emancipación de la escultura con respecto a los
elementos arquitectónicos y una mayor manifestación del realismo, con ejemplos como la
Coronación de la Virgen o el Juicio Final en la catedral de Notre-Dame de París. Esta tendencia
hacia formas clásicas, severas y solemnes tendrá su culminación en la catedral de Reims, con
figuras tan naturales como el Ángel de la sonrisa o el grupo de la Anunciación y la Visitación,
donde se aprecia también la utilización del contrapposto. En el siglo XIV destaca la figura del
escultor Claus Sluter, con obras tan destacadas como el Pozo de Moisés, con un gran realismo
que se aprecia en los ropajes, creando contrastes de líneas, ángulos, luces y sombras nunca vistos
hasta entonces.
En Alemania, la escultura gótica se caracterizó por su influencia francesa, como muestran las
figuras de la Iglesia y la Sinagoga en la Catedral de Estrasburgo, con figuras de gran volumen,
movimiento y expresividad.
Por otro lado, la escultórica gótica en Italia se caracteriza por una concepción arquitectónica que
no utilizaba portadas monumentales, por lo que la mayor parte de la obra escultórica está
vinculada al arte mobiliario y funerario en las Iglesias. El principal foco lo encontramos en Pisa,
donde destacó el escultor Nicola Pisano, autor del púlpito del baptisterio de Pisa. Su obra
muestra un extraordinario conocimiento de la escultura de la Antigüedad, con un tratamiento de
pliegues y abigarramiento compositivo de extraordinaria belleza.
3.2. La Pintura Gótica.
La pintura gótica evolucionó hacia una pintura mucho más naturalista, realizada sobre tabla,
debido a la sustitución de los muros por vidrieras, lo que dará lugar a la pintura de retablos,
generalmente realizados con la técnica del temple. En cuanto a la ejecución, las obras ganan
profundidad y espacio debido a la introducción del paisaje y la arquitectura. La evolución de los
aspectos formales de la pintura gótica nos permite identificar 3 fases:
Gótico Lineal ([Link]-mediados del [Link]).
En el siglo XIII surge en Francia el gótico lineal, caracterizado por el predominio del dibujo para
delimitar las áreas de color, y por una gran luminosidad de los colores, que siguen siendo intensos
y planos, también por la ausencia de perspectiva y profundidad, con figuras enmarcadas sobre
fondos planos. Además se observa cierta sencillez en el tratamiento de los temas, con una clara
finalidad didáctica. Los mejores ejemplos los encontramos en las vidrieras de las catedrales de
Chartres o la Sainte-Chapelle de París.
Estilo italo-gótico ([Link]- mediados del [Link]).
Este estilo estuvo condicionado por una mayor dependencia de la herencia clásica, la pervivencia
de técnicas de la Antigüedad como el mosaico o el fresco y la influencia bizantina. Entre los
rasgos formales más característicos encontramos la consideración del espacio como elemento
pictórico introduciendo de esta forma el paisaje, además la línea pierde importancia, prevaleciendo
la luz y el color. Los colores se matizan por lo que las figuras adquieren un mayor volumen.
Asimismo, las figuras muestran un mayor movimiento al tiempo que tratan de expresar
emociones. De la escuela de Florencia sobresale Cimbaue (1240-1302) con obras con su Maestá
o la Crucifixión, y Giotto di Bondone (1266-1307) con sus frescos de la capilla Scrovegni en
Padua y los frescos de la Basílica de San Francisco de Asís. Mientras que en la escuela de Siena
destacan Duccio di Buoninsegna (1255-1319) con obras como la Maestá o la Resurrección de
Lázaro y Simone Martini (1285-1334) con su Anunciación.
Gótico Internacional (finales del [Link]-primera mitad del [Link]).
A finales del siglo XIV, la fusión del gótico lineal con el gótico italiano obtiene su fruto en el
gótico internacional, con una gran estilización de las figuras, la utilización del canon alargado, el
protagonismo de la línea curva, una mayor complejidad de los ropajes y pliegues, y un mayor
detallismo e importancia de destalles anecdóticos y la utilización de fondos naturalistas con
paisajes y arquitecturas. Asimismo, dentro de la temática predominó el tema mariano. Destaca el
libro de Las muy ricas Horas de los hermanos Limbourg.
Estilo Flamenco (finales del [Link]).
A finales del siglo XV asistimos en Flandes al final de la evolución de la pintura gótica, con el
estilo flamenco, con una innovación técnica (la técnica del óleo), minuciosidad y detallismo,
nuevo tratamiento de los temas (carácter laico y simbolismo de los objetos cotidianos) y la luz
(con búsqueda de efectos a través de objetos brillantes, reflejos y lámparas). Dentro de la pintura
flamenca destacan Jan van Eyck (1390-1441) con obras como El matrimonio Arnolfini, la
Virgen con el Canciller Rolin, y el políptico de La adoración del Cordero Místico, y Roger
van der Weyden (1400-1464) con obras como el Descendimiento o El Calvario.
4. EL GÓTICO ESPAÑOL.
En la península Ibérica influye el gótico francés, con un gran desarrollo de la arquitectura donde
los modelos franceses como Burgos, León y Toledo alcanzan las cotas más altas de este estilo y
la escultura, muy influida por Reims, con obras como la puerta del Sarmental o la Puerta del
Cordero. Sin embargo, la pintura queda relegada a un estadio inferior a las grandes obras de
italianos y flamencos.
4.1. Arquitectura.
El gótico francés penetró en Castilla en el siglo XIII, de manera que las obras arquitectónicas
siguieron los modelos franceses, con una menor fijación por la altura y la verticalidad. Las
primeras muestras de arquitectura gótica las encontramos en dos obras de transición como la
catedral de Ávila y la de Cuenca. Aunque, sin duda, las más destacadas son las catedrales de
León, Burgos y la de Toledo, destacando esta última por la configuración de su planta de cinco
naves y doble girola y un menor desarrollo en altura.
A finales del siglo XV, se desarrolla el gótico flamígero, en el que destacan las catedrales de
Sevilla, uno de los templos más grandes de la cristiandad en extensión, aunque con poco
desarrollo en altura, Pamplona, Oviedo y Astorga.
Durante el reinado de los Reyes Católicos, tiene lugar un estilo particular conocido como gótico
isabelino, que se caracteriza por una mayor influencia de la arquitectura flamenca y alemana y se
define por una complicación de las bóvedas de terceletes, pero sobre todo por su abundante
decoración de carácter heráldico y epigráfico, con numerosos símbolos como el yugo y las flechas
o la granada, algunos ejemplos los tenemos en la Cartuja de Miraflores en Burgos, el
monasterio de San Juan de los Reyes en Toledo o el Colegio de San Gregorio en Valladolid.
Por otro lado, el gótico arquitectónico de la corona de Aragón tuvo su máximo desarrollo a lo
largo del siglo XIV, con obras como la catedral de Barcelona y la iglesia de Santa María del
Mar. En Baleares, la construcción más importante es la catedral de Palma de Mallorca.
También hubo un gran desarrollo de la arquitectura civil como muestran la Lonja de la seda en
Valencia o la lonja de Palma de Mallorca.
4.2. Escultura.
La influencia de la escultura gótica francesa se dejará sentir en la península Ibérica a partir del
siglo XIII en dos focos: Burgos y León. Los principales rasgos formales serán una mayor
expresividad y movimiento. En Burgos, destacó la figura del maestro Enrique y su taller, que se
mantuvo conservador respecto a la temática y los programas iconográficos, como muestran el
Pantocrátor de la Puerta del Sarmental o el Juicio Final en la portada de la Coronería.
Mientras que en la catedral de León destaca la Virgen Blanca y el Juicio Final del tímpano.
Durante el siglo XIV la escultura entra una etapa de madurez, donde podemos apreciar todas las
características de influencia francesa, destacando el Pórtico de la Majestad de la colegiata Santa
María la Mayor de Toro, la portada de Reloj de la catedral de Toledo o la Puerta Preciosa en la
Catedral de Pamplona.
A partir del siglo XV comienza el gótico flamígero, que se traducirá por una gran influencia de la
escultura flamenca. De este periodo destacan las obras de Sebastián Toledo como los sepulcros
de Álvaro de Luna y Juana Pimentel o del Doncel Martín Vázquez de Arce. En Burgos,
destacó la escultura de Juan de Colonia en los sepulcros de la capilla de la Visitación y Gil de
Siloé, con obras como los sepulcros de Juan II e Isabel o el sepulcro del infante Don Alfonso.
4.3. Pintura.
La pintura gótica recibirá a partir del siglo XIV una fuerte influencia de la pintura italo-gótica,
sobre todo en la Corona de Aragón, con autores destacados como Ferrer Bassa quien realizó la
decoración mural de la capilla de San Miguel en el monasterio de Pedralbes. En la misma línea
se muestra Pere Serra que destacó con el Gran Retablo del Espíritu Santo en la Seo de Manresa
o la Anunciación. Dentro del estilo internacional destacaron Lluís Borrassá, autor del San
Pedro salvado de las aguas o San Andrés negándose a adorar al ídolo. También Bernat
Martorell autor de San Jorge matando al Dragón. Por último, cabe destacar el desarrollo de un
estilo hispano-flamenco a través de Lluís Dalmau con obras como la Virgen de los Consejeros
o la Decapitación de San Baudilio.
CONCLUSIÓN.
Hoy en día se considera el arte gótico como uno de los momentos más importantes, desde el punto
de vista artístico, de Europa. El gótico tiene su mejor expresión en la arquitectura, impulsada por
una nueva concepción religiosa que identificaba a Dios con la luz, dando lugar a nuevas
estructuras que permitieran abrir los muros e inundar la casa de Dios de luz, al tiempo que la altura
de las bóvedas creaban una sensación de acercamiento a Dios. Por otra parte, las artes plásticas,
como la pintura y la escultura se caracterizaron por un mayor naturalismo, entendido como la
representación de la gracia divina a través de la Creación.
Con la llegada del Renacimiento se abandonaron las formas del gótico, no obstante, la
Arquitectura Historicista del siglo XIX revitalizó el lenguaje arquitectónico gótico, mientras que
en el modernismo catalán, también apreciamos influencias góticas, especialmente en la Sagrada
Familia de Barcelona de Antoni Gaudí.
BIBLIOGRAFÍA.
ESPAÑOL, F. (1989): Arte gótico I. Madrid. Historia 16.
GOMBRICH, E.H. (2013): Historia del Arte. España. Phaidon Press Limited.
HAUSER, A. (2016): Historia social de la literatura y el arte. España. DeBolsillo.
OCAMPO, E. (1992): Diccionario de términos artísticos y arqueológicos. Barcelona. Icaria.
TOMAN, R. (2012): Gótico. España. [Link].
WEBGRAFÍA.
[Link]. es una red social académica donde podemos encontrar trabajos de investigación
y artículos científicos sobre Geografía, Historia y Arte, entre otras ciencias.
[Link] es uno de los mayores portales bibliográficos del mundo, centrado
fundamentalmente a los ámbitos de las Ciencias Humanas, Jurídicas y Sociales.
[Link]. es una base de dato multidisciplinar que dispone de publicaciones académicas que
abarcan las áreas de Historia, Arte, Ecología y Arqueología, entre otras.