ANALISIS DE LAS VICTIMAS SOCIALES
4.1 LA POBLACION COMO VICTIMA
24% de la población, víctima de algún delito; 92% sin denuncia: INEGI.
Adrián Franco, director general adjunto de Información de Gobierno, Seguridad
Pública y Justicia del INEGI, informó que la encuesta tomó como objeto de estudio a la población
de 18 años y más.
La Marina y el Ejército se mantienen dentro de la percepción social como las autoridades de mayor
efectividad en el país, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre
Seguridad Pública 2011.
Los resultados, presentados hoy por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI),
destacan que 51 por ciento de la población encuestada identifica a la Marina como la que mayor
confianza inspira, y 46 por ciento al Ejército.
Las cifras de la encuesta a 2010 indican también un incremento en el número de delitos, donde el
robo o asalto en la calle o el transporte público junto con la extorsión representan casi la mitad de
los 22 millones 714 mil 967 delitos que se cometieron en el país.
Agrega que en total 17 millones 847 mil 550 personas fueron víctimas de algún delito, es decir, 24
por ciento de la población, lo que representa un tasa de 1.3 delitos por víctima.
Así, en 2010 existió una “cifra negra” de delitos no denunciados de 92 por ciento, entre los que se
encuentran principalmente el robo, las amenazas o algún tipo de delitos sexuales que no se
denuncian principalmente por falta de confianza en las autoridades.
En tanto, los costos derivados de la inseguridad y el delito en hogares representaron un monto
nacional estimado total de 210.8 mil millones de pesos, es decir 1.53 por ciento del PIB.
En conferencia de prensa, Adrián Franco, director general adjunto de Información de Gobierno,
Seguridad Pública y Justicia del INEGI, informó que la encuesta tomó como objeto de estudio a la
población de 18 años y más, con 78 mil 179 viviendas, del 14 de marzo al 22 de abril del año 2011.
Entre los principales resultados se cuenta que los hogares con víctimas en el año 2010 ascendieron
al 36 por ciento, es decir, 10 millones 597 mil 584; la victimización en personas de 18 años y más
fue de 17 millones 847 mil 550 personas, es decir, una tasa de 23 mil 956 víctimas por cada 100 mil
habitantes.
Detalla que la cifra negra, es decir, los delitos donde no se inició averiguación previa, ascendieron
a 20 millones 897 mil 336, es decir, un porcentaje del 92 por ciento.
Las razones para no denunciar delitos ante las autoridades por parte de las víctimas son
principalmente la pérdida de tiempo y la desconfianza en la autoridad que representa casi la mitad
de las causas expuestas.
Del total de las denuncias hechas por víctimas ante el Ministerio Público, refiere que en 28.6 por
ciento de los casos no pasó nada o no se resolvió.
Detalla que 94.8 por ciento de las víctimas sufrieron algún delito en sus propias entidades
federativas, contra 5.2 por ciento que fueron víctimas en su entidad o en alguna otra entidad, en
tanto que el promedio nacional de víctimas por cada 100 mil habitantes fue de 23 mil 956.
Las entidades con mayor nivel de víctimas por cada 100 mil habitantes fue Aguascalientes con 36
mil 387, Chihuahua con 34 mil 826, Distrito Federal con 32 mil 495, Baja California con 30 mil 753,
estado de México con 27 mil 908, Nuevo León con 27 mil 310 y Jalisco con 24 mil 452.
En tanto, las entidades con menor nivel de víctimas por cada 100 mil habitantes fueron Chiapas
con 12 mil 856, Michoacán con 14 mil 931, Oaxaca con 16 mil 262, Colima con 17 mil 138,
Campeche con 17 mil 312 e Hidalgo con 20 mil 172.
Precisa que por tipo de delitos, el robo o asalto en la calle o en el transporte público y la extorsión
representaron casi la mitad de los delitos a nivel nacional, con 24.2 por ciento y 23.7 por ciento,
respectivamente.
La incidencia por robo parcial de vehículos fue de 12.1 por ciento, el fraude 8.7 por ciento, las
amenazas verbales 8.0 por ciento, el robo en casa habitación 6.9, el robo en forma distinta a las
anteriores 6.2 y otros delitos 5.1 por ciento, al igual que las lesiones.
Los costos derivados de la inseguridad y el delito en hogares representaron un monto nacional
estimado total de 210.8 mil millones de pesos, es decir 1.53 por ciento del PIB.
Mientras tanto, las medidas preventivas representaron un gasto estimado para los hogares que
ascendió a los 48.4 mil millones de pesos.
4.2 GRUPOS VULNERABLES
Durante la última década la atención a grupos vulnerables, también conocidos como grupos
sociales en condiciones de desventaja, ocupa un espacio creciente en las agendas legislativas de
las políticas públicas, con especial atención a los procesos de vulnerabilidad social de las familias,
grupos y personas. [1]
El concepto de vulnerabilidad se aplica a aquellos sectores o grupos de la población que por su
condición de edad, sexo, estado civil y origen étnico se encuentran en condición de riesgo que les
impide incorporarse al desarrollo y acceder a mejores condiciones de bienestar.[2]
El Plan Nacional de Desarrollo (PND) define la vulnerabilidad como el resultado de la acumulación
de desventajas y una mayor posibilidad de presentar un daño, derivado de un conjunto de causas
sociales y de algunas características personales y/o culturales. Considera como vulnerables a
diversos grupos de la población entre los que se encuentran las niñas, los niños y jóvenes en
situación de calle, los migrantes, las personas con discapacidad, los adultos mayores y la población
indígena, que más allá de su pobreza, viven en situaciones de riesgo.
El Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) concibe a la vulnerabilidad como
un fenómeno de desajustes sociales que ha crecido y se ha arraigado en nuestras sociedades. La
acumulación de desventajas, es multicausal y adquiere varias dimensiones. Denota carencia o
ausencia de elementos esenciales para la subsistencia y el desarrollo personal, e insuficiencia de
las herramientas necesarias para abandonar situaciones en desventaja, estructurales o
coyunturales.[3]
Desde una perspectiva alimentaria, la Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO) define un grupo vulnerable al que padece de inseguridad alimentaria o corre
riesgo de padecerla. El grado de vulnerabilidad de una persona, un hogar o un grupo de personas
está determinado por su exposición a los factores de riesgo y su capacidad para afrontar o resistir
situaciones problemáticas.[4]
Mientras que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos considera una amplia gama de
grupos vulnerables que incluye a las mujeres violentadas, refugiados, personas con VIH/SIDA,
personas con preferencia sexual distinta a la heterosexual, personas con alguna enfermedad
mental, personas con discapacidad, migrantes, jornaleros agrícolas, desplazados internos y adultos
mayores, la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables enfoca su atención a cuatro grupos:
Niños, adolescentes, adultos mayores y personas con discapacidad.
Una acepción más amplia refiere que, en general, los grupos mencionados, alimentariamente por
definición, viven en condiciones de pobreza extrema. Los ingresos de los pobres extremos no les
permiten adquirir una cantidad suficiente de alimentos para poder desempeñar sus actividades
económicas y sociales satisfactoriamente. En consecuencia estos ingresos tampoco les alcanzan
para atender el resto de sus necesidades básicas como salud, vivienda y educación.[5]
Esto es, la pobreza extrema configura una situación de vulnerabilidad. Si bien la vulnerabilidad de
quienes padecen pobreza alimentaria es crítica, también son vulnerables aquellos que se clasifican
en pobreza de capacidades. Estudios del Banco Mundial revelan que la vulnerabilidad de las
personas y las familias ante situaciones adversas es intrínseca a la pobreza, “Cuando los recursos
del hogar no alcanzan para adquirir el valor de la canasta alimentaria, más una estimación de los
gastos necesarios de salud, vestido, calzado, vivienda, transportes y educación”.[6]
4.3 LA DISCRIMINACIÓN Y EL RACISMO COMO JORNADA DE VICTIMIZACIÓN
En México persiste la discriminación hacia los grupos minoritarios, principalmente los indígenas,
debido a una reforma penal carente de soluciones para las problemáticas de estos grupos,
coincidieron especialistas sobre los derechos humanos durante el foro Indígenas frente al sistema
de justicia penal, que se realizó en la Ibero Puebla.
El rector de la institución, David Fernández, aseveró que las detenciones de indígenas son la
expresión del racismo sistémico y de la discriminación que actúa “sin que nos demos cuenta”,
pues ambos son fenómenos que aún continúan lastimando a la sociedad.
Ante ello, precisó que los grupos indígenas en México son los que más sufren, pues prefieren
aceptar su condición, aislarse y mantenerse “invisibles” ante la ciudadanía. “En la mayoría de las
ocasiones transmiten a otros la opresión que sufren”.
Asimismo, agregó que el racismo tiene tres elementos: una visión de la sociedad compuesta por
grupos intrínsecamente diferentes; la creencia de que esos grupos son desiguales por naturaleza;
y esas ideas se manipulan en un programa de acción política para justificar la explotación
económica, política y cultural de los grupos marginados y desfavorecidos.
“En el país se discrimina a los migrantes, a los indígenas, a las mujeres, a las personas de la tercera
edad, pero como no queremos darnos cuenta se da por supuesto que con una mejor educación se
reducirá la discriminación y esto no es así. Es una pena que la indignación por la desigualdad social
ha disminuido, y nos han vendido que es normal y natural lo que ocurre y ya no nos indignamos
por un montón de cosas que suceden”, acotó.
Fernández Dávalos apuntó que las reformas penales son un poderoso instrumento, pero
insuficientes, pues también es necesaria la educación y el cambio de actitudes desde el seno
familiar. “La sociedad tiene que volverse más justa económicamente, rendir más cuentas
políticamente y ser más responsable social y culturalmente”, puntualizó.
Por su parte, Katya Salazar, directora ejecutiva de la Fundación para el Debido Proceso Legal
(FDPL), consideró que es necesario realizar nuevas reformas al sistema penal de los países de
habla hispana –donde existe un mayor asentamiento de étnicas– con la intención de incorporar
los “derechos indígenas”.
La especialista en asuntos legales indicó que las garantías que deben incorporarse están basadas,
principalmente, en garantizar a los indígenas la existencia de un traductor y un intérprete cuando
estén sometidos a procesos penales, además de ofrecerles el derecho de solicitar pericias
antropológicas con la intención de analizar los presuntos delitos cometidos.
En tanto, Javier Hernández, representante de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos
Humanos de las Naciones Unidas, dijo que se debe apostar por sistemas de respeto y promoción
de los pueblos indígenas para pasar no sólo por el acceso al sistema de justicia y de las garantías
que deben tener, sino que se debe ir al paso previo, que es el valor, la importancia en un sistema
de la pluralidad jurídica.
4.4 EL TERRORISMO Y SUS CONSECUENCIAS VICTIMALES
CONSECUENCIAS DEL TERRORISMO
• Consecuencias I: Muerte, terror, inseguridad, incertidumbre, desolación, desamparo,
barbarie, pánico, consternación, desconcierto, desorganización, ríos de sangre, etc.
• Consecuencias II: Venganzas, represalias, desquites, revanchas, amenazas, intimidaciones,
peligros y más peligros... más ríos de sangre...
• Consecuencias III: Galimatías, confusión, anarquía, incongruencia, incoherencias,
desgobierno... caos y más caos...
Si deducimos por las consecuencias -tomemos de "Consecuencias I" el primer término: Muerte-,
también deberíamos advertir de las miles de personas que se están muriendo a diario
mundialmente por los daños "Colaterales No Naturales".
Que entendemos por daños "Colaterales No Naturales":
A todas las acciones colindantes, adyacentes o secundarias que afectan en forma negativa sobre
las personas, en carácter individual o colectivo, que por el grado de gravidez, producen la muerte
de las mismas. Ejemplos de ello son: Las hambrunas; las grandes epidemias o pandemias de
enfermedades que pueden erradicarse; los graves accidentes antropogénicos; los asesinatos en
masa por motivos políticos, étnicos o religiosos; el uso de armamento de destrucción masiva sobre
poblaciones civiles, etc.
Si nos detenemos en analizar estos últimos ejemplos, encontraremos la dicotomía que existe en
algunos gobiernos: Los discursos donde levantan la bandera de "antiterroristas" y con la realidad
de sus acciones (o inacciones).
a. Hambrunas: Millones de toneladas de variados alimentos son desechados o destruidos
(muchas veces contaminando el ambiente), simplemente, para poder mantener "un valor de
mercado". Los seguidores de ese tipo de política económica, opinan que los productos deben ser
rentables en su totalidad para ser puesto a la venta, caso contrario, no se justifica para nada,
comercializarlos a menor precio, y mucho menos... donarlos.
b. Las grandes epidemias o pandemias de enfermedades que pueden erradicarse: De la
misma manera que se erradicó la Viruela y casi la Poliomielitis, existen todavía muchas otras
enfermedades perfectamente erradicables, simplemente, realizando campañas sanitarias masivas
y específicas: Vacunación intensiva y simultánea de la población expuesta; campañas de
prevención de enfermedades endémicas emergentes o reemergentes de acuerdo a los criterios de
la OMS; el tratamiento de las aguas residuales (negras); la potabilización del agua para el consumo
humano y animal; el correcto tratamiento de los residuos domiciliarios (RSU), los industriales
(peligrosos), los hospitalarios humano y animal (patogénicos) y los resultantes de estudios o
investigación en laboratorios (patológicos), son algunas de ellas.
c. Los graves accidentes antropogénicos: La incorrecta producción, el almacenamiento o el
traslado de sustancias y/o elementos peligrosos como consecuencias de la desidia o inexperiencia,
sumadas al intento de economizar en factores de seguridad y prevención haciendo caso omiso de
las reglamentaciones vigentes. También es un factor de suma importancia, las malas decisiones o
negligencias de las autoridades que permiten el asentamiento de poblaciones de bajos recursos en
zonas de altos riesgos: Anegadizas (fluviales o marítimas), de alta o mediana actividades sísmicas
(volcánicas o de placas tectónicas), climáticas (en bases montañosas expuestas a los aludes de
nieve o deslizamientos de rocas y barro), muy cercanas a industrias o actividades peligrosas
(manufactureras químicas, recicladoras de desechos especiales, unidades o bases militares,
aeropuertos), entre otras.
La mayoría de esos intentos de golpes de Estados fueron apoyados e incluso financiados por países
o empresas extranjeras, ávidas de lograr posteriormente suculentos contratos de la explotación de
sus recursos.
En otras regiones, para lograr los objetivos comerciales o de explotación, especialmente del
petróleo y gas, se buscan o se declaran enemigos a gobernantes que antes sirvieron a sus
propósitos, pero que, por distintas razones, dejaron de ser aliados y se pusieron en la vereda de
enfrente.
Ejemplo de ello tenemos a la "Guerra del Opio" (1839-1842) entre China y Gran Bretaña, a
consecuencia de la prohibición del emperador chino a la introducción inglesa de ese narcótico a
China. La paz fue firmada en Nanking en 1842, pero Gran Bretaña como compensación, logró
importantes beneficios económicos y la isla de Hong Kong.
Otra. La "Guerra de la Triple Alianza" (1864-1870) -personalmente la denomino como la Guerra de
la Triple Vergüenza- entre la República delParaguay y la "alianza" formada por Argentina, Brasil y
Uruguay. Con la excusa de las pretensiones expansionistas del "dictador" paraguayo Francisco
Solano López sobre Argentina y Brasil, se produjo una sangrienta y atroz masacre de casi toda la
población masculina del Paraguay, se destruyó su activa y moderna (para la época) industria
siderurgia y debió abrir obligatoriamente sus mercados a las potencias extranjeras, especialmente,
a las franco-inglesas. Argentina aprovechó para sacarse de encima a gran parte de la población
afroamericana ex-esclava que todavía le quedaba para mandarla al frente de batalla a morir "por
la Patria".
Hoy, con leer los diarios entre líneas nos daremos cuenta que los planes de políticas económicas
de las empresas más importantes, especialmente los bancos internacionales, son muchos más
poderosos que los de muchos gobiernos, incluso, que los de algunos miembros del G7.
Ejemplos de las matanzas en masa por motivos religiosos la historia universal está colmada de
ellos y creo que no podríamos enumerarlos a todos. Desde los sacrificios en masas que se hacían a
los dioses de la antigüedad (especialmente jóvenes y prisioneros), pasando por los que murieron
construyendo monumentos funerarios y religiosos, hasta los millones que en nombre de la Santa
Inquisición española brutal y despiadadamente se torturaron y asesinaron simplemente por
pensar distinto (o simplemente por pensar), o el "suicidio" en masa de casi un millar de fieles en
Guyana hace casi tres décadas.
d. Los asesinatos en masa: Como consecuencias de las actividades beligerantes subversivas,
especialmente, para hacerse del poder político regidor de una nación. Aunque su población está
inmersa en la más paupérrima de la pobreza, hay países que tienen un inmenso potencial en
recursos naturales renovables y no renovables que estos sicarios se disputan: Diamantes, oro,
petróleo, metales estratégicos, madera, agua potable, etc. Ejemplo de ello, tenemos a varios
países de África: República Democrática del Congo, Angola, Nigeria, Costa de Marfil y Sierra Leona,
para nombrar algunos. En ellos, se produjeron "golpes de estado" por parte de facciones
beligerantes contrarias, que en nombre de la libertad y bienestar de sus pueblos masacraron a
miles de sus conciudadanos opositores, cuando en realidad, lo único que les importaba era tomar
el poder y manejar esas riquezas.
e. El uso de armamento de destrucción masiva sobre poblaciones civiles: En los últimos
meses se le pone énfasis al armamento químico-biológico ogases inhalantes tóxicos. Los ataques
de Ántrax se pusieron de moda, pero solamente éstos en su gran mayoría, eran realizados en la
mente de los funcionarios que querían aprovecharse psicológicamente del efecto en la población
para sacar ventajas propias. Siempre retornan algunos que quieren hacernos comer algunos sapos.
Aparecieron los aprovechados para comercializar cualquier tipo de "efectivas" máquinas
detectoras y destructoras de bacterias, virus y otros en las correspondencias.
Pero, evaluemos otras variables. El defectuoso almacenamiento o la indebida concentración de
residuos peligrosos y/o especiales, o su vuelco a los cursos de agua (superficiales), o su inyección a
las napas (subterráneas), o a los basurales sin las correspondientes medidas de seguridad (que
producen el percolado de un lixiviado tóxico), etc. ¿No se transforman en un arma de destrucción
masiva, y para peor, lenta, silenciosa y difícil de remediar?
Más aún. Los gobiernos que permiten a sus industrias que continúen emitiendo a la atmósfera
millones de toneladas de gases de efecto invernadero, de los cuales -según muchos científicos- se
conoce que fehacientemente afectan directamente sobre el cambio climático, y que sumados a los
CFC -y que también muchos afirman- que perturban y destruyen la delgada capa ozono
estratosférico, no hacen nada para evitarlo o muy poco para remediarlo ¿no deberían
considerarse también como un arma de destrucción masiva? Sí. Por supuesto que sí. ¿No
correspondería considerarlos también a ellos como terroristas?
4.5 LA VICTIMA FRENTE A LOS ESTADOS TOTALITARIOS
Generalmente los regímenes totalitarios, para constituirse como tales, se basan en mentiras
compartidas que actúan de lazo de unión más efectivo para un grupo que la verdad. Es necesaria
la identificación de la comunidad totalitaria en una solidaridad en la culpa y más bien yo diría en
una renegación de esa culpa. Suele suceder después de regímenes totalitarios que dan lugar a
Estados de Derecho, que los dirigentes que participaron de ambos regímenes o que sin participar
directamente mantienen lazos de distinto tipo con los participantes o sus descendientes, no
suelen reconocer ningún tipo de culpa, y por tanto no habiendo tampoco solicitud de perdón a las
víctimas, tienden a taponar lo sucedido, introduciendo el miedo a revisar el pasado, bajo la
profecía de consecuencias nefastas para el bien social en esa legítima revisión. Es un mirar y darse
la vuelta. Esconder los muertos y ocultarlos. Si un régimen totalitario sufre acusaciones desde el
exterior de que miles son condenados y ejecutados sin garantías procesales y sin siquiera un delito
probado y que la situación económica es ruinosa, la estrategia no es ya la negación de estos
hechos presentes o pasados (a veces las evidencias son incuestionables) sino decir y proclamar a
los cuatro vientos que los autores de los reproches al régimen "son incapaces de penetrar en la
esencia de lo que está ocurriendo en beneficio de la emergencia de un Nuevo Hombre".
Si el líder es atrapado en una situación embarazosa, la solidaridad del grupo se justifica gracias a la
renegación cómplice de los sujetos de la desgracia que deja al descubierto la impotencia del líder.
El amo puede decir "que lo blanco es negro", o que "mi país es verdaderamente mío", pero la
función principal del Amo es establecer la mentira que puede sostener la solidaridad del grupo.
El sistema totalitario finge poseer una respuesta para todo. Se suprime el diálogo y la dialéctica. Es
el goce de la estupidez misma del sistema. Las decisiones del líder pasan a ser expresiones de la
"Necesidad Histórica". Cualquier foco de resistencia es imposible y está prohibida. Ciertos
regímenes totalitarios dicen que la elección es posible, pero es una elección forzada, puesto que
uno de los elementos de la elección es un conjunto vacío.
¿Cuál es el destino del sujeto en esta situación totalitaria?. En mi opinión uno de estos frecuentes
destinos es la alienación. El sujeto se defiende aboliendo todo conflicto entre el yo y sus deseos lo
cual podría llevar a la muerte de su pensamiento. Esta alienación no tiene por qué sustentarse en
ninguna patología psiquiátrica preexistente. Se basa más bien en una escenificación social donde
puede quedar excluida la duda y el conflicto. Para ello es también necesaria la idealización de la
fuerza totalitaria alienante y en muchas ocasiones el desconocimiento por parte del alienado del
accidente que ha ocurrido en su pensamiento.