EL CÓMIC
El universo del cómic es fascinante. Su formato, su sencillez, pero también su
complejidad, han atraído a un gran público desde siempre. Hoy en día cuentan con
una gran reputación, con títulos para casi todos los gustos, con un contenido artístico,
tanto plástico como narrativo. Son características que le han valido para ser
nombrados como el noveno arte. Por otro lado, han sido la base fundacional de los
superhéroes que dominan la cultura popular en la actualidad.
Se estima que los primeros cómics aparecieron en el siglo 18 en Japón. Su larga
travesía a la época moderna ha sorteado toda clase de momentos. Hoy en día
representa no solo una enorme influencia en la cultura, sino en el mercado. Tan solo
en Japón el mercado del manga alcanza ventas anuales de 1,9 mil millones de
mangas. En Estados Unidos, país en el que se popularizó en occidente los cómics
como lo conocemos, el mercado también ha reportado ventas millonarias.
En cada país su tradición en los cómics varía. En gran parte por la distribución y
traducción de los cómics estadounidenses. Así como por sus propios autores que
aportan historias y títulos que forman y forjan generaciones enteras en dichos países.
Sin embargo, de alguna forma los superhéroes más conocidos y las casas editoriales
más poderosas y famosas de la industria del cómic delimitan características en todo el
noveno arte. Es por eso que aquí repasaremos estas edades o épocas en las que se
divide la historia del cómic. En ellas podemos distinguir el auge, las cúspides pero
también los grandes tropiezos de este universo.
¿Que si el cómic es un arte?
La palabra cómic viene de la voz inglesa comic strips, esas tiras cómicas que
aparecían en los periódicos de principios del siglo XX, un medio de expresión
satírica cuyo único fin era hacer reflexionar al lector y, de paso, arrancarle una
sonrisa.
Era un medio tremendamente efímero, no estaba hecho para perdurar, sino que moría
al final del día, de la semana, o como mucho, cuando terminaba la huelga convocada
o se conseguía destituir a un ministro. En nuestro país se acuñó la palabra tebeo para
designar cualquier publicación que contenga historietas, por la revista infantil TBO
que empezó a publicarse hace exactamente un siglo. Aunque hace unos años esa
palabra designaba casi exclusivamente un producto infantil, con el tiempo, cualquier
formato de historieta pasó a denominarse genéricamente tebeo, independientemente
del público al que fuera dirigido. Cómic, tebeo, historieta… llámalo como más rabia
te dé, como en casi todo, el nombre es lo de menos.
Edad de Oro del cómic (1938-1956)
Aunque hay títulos que aparecieron mucho antes de 1938, incluso se identifica The
Adventures of Mr. Obadiah Oldbuck como la primera publicación de cómic en Estados
Unidos, ocurrida en 1842. La Edad de Oro del cómic se ha establecido en 1938, el año
de aparición de Superman, personaje creado por Jerry Siegel y Joe Shuster.
Se le considera Edad de Oro porque en ella surge no solo el personaje arquetípico
del superhéroe. Igualmente surgieron muchos de los superhéroes que permanecen hasta
nuestros días: Batman, Robin, Wonder Woman, Flash, Linterna Verde, Aquaman,
Capitán América y muchos más superhéroes icónicos.
Por otro lado, las casas editoras como Detective Comics (posteriormente DC Comics) y
Timely Comics (Marvel Comics) comenzaron a ganar fuerza y renombre. El éxito de las
publicaciones fue notable, ya que respondía a la tensa angustia generacional de la guerra
y la postguerra. En este mismo sentido, gran parte de los enemigos eran personajes
reales, como Hitler, por ejemplo.
Pero como siempre hay personas que piensan en los niños, se sometió a los cómics a un
exhaustivo escrutinio por la supuesta influencia de violencia que ejercía sobre la
juventud. Fue entonces que se creó la Comics Code Authority en 1954, la cual
reguló el contenido de las publicaciones. Esto daría pie a que las editoriales cambiaran
sus narrativas y dieran paso a otras historias y personajes.
El fin de la Edad de Oro y el inicio de la Edad de Plata se ubica en 1956. Más que otra
cosa porque DC comenzó a relanzar a sus superhéroes, dotándolos de otras
características. El primero, Flash, que marca el inicio de una nueva etapa de los
cómics.
Edad de Plata (1956-1970)
La Edad de Plata está delimitada, como decíamos, por el relanzamiento de Flash. Una
estrategia que tuvo a bien realizar DC Comics a fin de revivir a sus superhéroes. Con
nuevas encarnaciones de sus personajes logró que nuevas generaciones se interesaran en
las publicaciones.
El éxito de Flash de la edad de plata demostró ser lo suficientemente popular como para
que otros héroes de la Edad de Oro revivieran en nuevas publicaciones —como Linterna
Verde—. También se creó el equipo de superhéroes, la Liga de la Justicia, con
Flash como principal miembro fundador. Una agrupación que, como sabemos, sigue
vigente hasta nuestros días.
Asimismo, a las casas editoras se unieron escritores y dibujantes que con el paso
del tiempo se convirtieron en todas unas leyendas: Stan Lee, Gardner Fox, John
Broome, Robert Kanigher. Artistas gráficos como Curt Swan, Jack Kirby, Gil Kane,
Steve Ditko, Mike Sekowsky, Gene Colan, Carmine Infantino, John Buscema y John
Romita, Sr.
Edad de Bronce (1970-1984)
Se dice que no hay un evento único que marca la Edad de Bronce de los cómics, sino
varios.
Uno de ellos es la publicación de Linterna Verde, en abril de 1970, en donde se agregó a
Flecha Verde como personaje principal. Otro es la salida de Jack Kirby de Marvel
Comics, un evento que ponía fin a la importantísima asociación creativa que sin duda
marcó la Edad de Plata: la que mantenía con el mítico Stan Lee.
También se señala como parte del inicio de la Edad de Bronce que Mort Weisinger, el
editor a largo plazo de varios títulos de Superman, se retiró para ser reemplazado
por Julius Schwartz. Este último le daría otro carácter a Superman, limitando su poder
hasta entonces infinito. El cambio de narrativas también se extendió a otros personajes,
muchos de ellos abordaron temas como el racismo, el uso de drogas, la pobreza.
Además de lo anterior, debe considerarse que la carrera de muchos escritores y artistas
gráficos veteranos de la época llegó a su fin. Entonces fueron sustituidos por una
generación más joven de creativos, así como directivos que se centraron en otros
géneros como el terror y la fantasía. También en otras temáticas más profundas y
acordes a la época.
Edad Moderna del cómic (1984-a la actualidad)
En esta edad también hay discrepancias para definirla. Algunos autores sugieren que
la Edad de Bronce aún no termina, mientras que otros insisten en que la Edad de
Bronce terminó cuando DC terminó de publicar Crisis de Tierras Infinitas en 1986, la
cual marcó un antes y un después en esta casa editora.
Por otro lado, los que sostienen que hay una Edad Moderna mencionan que una
característica de esta edad fue la aparición de personajes psicológicamente más
complejos y tramas intrincadas. Así como el encumbramiento de personajes antihéroes
como: Elektra, Punisher y Wolverine, personajes que están muy alejados del
arquetípico superhéroe intachable, impecable, perfecto y con poderes ilimitados.
A esta edad también se le nombra como la Edad Oscura del Cómic, pues se han
publicado obras con narrativas e historias de gran profundidad narrativa y cuidado
artístico. Tales como Batman: The Dark Knight Returns y Watchmen. Por otro lado,
mientras las casas editoras han alcanzado gran popularidad, las editoriales
independientes.
Hay Texto, Hay Dibujo, Hay Historia… Por Eso Al Cómic Se Le
Considera El Noveno Arte
Eso ha supuesto un paso de gigante en la industria tebeística, que ha tardado un siglo
en pasar de la librería de culto, el mercadillo especializado y las ferias profesionales a
la librería general, a entrar por la puerta grande en bibliotecas y museos.
Así que en el siglo XXI, ya sea por la aceptación de las instituciones, o por la
creciente sensibilidad del público, el cómic alcanza el estatus de arte, un arte anclado
en las primeras expresiones de narración dibujadas. Como explica el crítico Álvaro
Pons en su conferencia Y Superrmán entró en el museo, las pinturas rupestres fueron
el siguiente paso a la narración oral, de ahí su carácter de trascendencia; la narración
escrita nace de transformar dibujos en letras, símbolos, al fin y al cabo, que sirven
para que los hechos, reales o ficticios, perduren.
La imagen representa la mirada artística del fotógrafo. Por tanto, prevalece la
subjetividad.
Los sentimientos, deseos o pensamientos del fotógrafo son los protagonistas.
Requieren de gran técnica fotográfica y capacidad de observación. Por ello, la
creatividad y dotes artísticas del fotógrafo son claves.
Pueden exponerse en galerías
Géneros tradicionales de los Cómics
Si no eres un fan de los cómics probablemente has cometido el error de considerarlos
como un género; todas las historias sin importar que sean de super héroes o de terror en
una misma categoría. Esto es una gran equivocación. Los cómics son más que un
género, son un medio en sí mismo, con sus reglas únicas de narrativa. Cualquier género
que pueda ser escrito en una novela, puede ser escrito dentro de un cómic. Y además
tienen dibujos.
Si estás considerando entrar al mundo de los cómics o te interesa saber cómo escribir un
guion para cómic, entonces prepárate para adentrarte en este maravilloso medio que
puede cubrir todos los géneros que te imagines. Los cómics van más allá de dibujos y
palabras y cada género tiene sus propias reglas y estilos, Conozcamos los géneros
tradicionales, y más populares, que puedes encontrar -o de los cuales puedes escribir-
dentro de los cómics.
# 1 Ciencia ficción
Este género empezó a ganar popularidad desde que los cómics aparecieron, en la década
de 1930 y desde entonces no ha dejado de aparecer en los medios.
La primera tira cómica de ciencia ficción fue Buck Rogers y apareció en 1929. Le
siguieron rápidamente personajes como Flash Gordon, Brick Bradford y la tira británica
Dan Dare. Planet Comics, publicado por Fiction House desde enero de 1940 hasta el
invierno de 1953, fue el primer cómic dedicado completamente a la ciencia ficción. Para
escribir cómics de ciencia ficción, los consejos del grandísimo Stan Lee apuntan hacia
dos puntos principales: la investigación y la imaginación. Como lo dijo en sus 10 reglas
para escribir, no tienes que ser un experto en temas especializados, solo tienes que saber
lo suficiente para que tu historia suene creíble.
Stan Lee no sabía nada de la radiación gamma, pero eso no impidió que todos creamos
que sus efectos pueden ser desastrosos y convertir a cualquiera en un monstruo verde e
iracundo como Hulk. ¿Y la imaginación? La extensión de las palabras de los escritores
puede crecer con lo que los artistas dibujen. No importa cuán bien planeado tengas un
mundo de ficción si a la hora de ilustrarlo termina siendo plano y común.
# 2 Horror
Usualmente este género engloba temas de monstruos, lo oculto y thrillers
psicológicos. Los cómics de terror alcanzaron su punto máximo a fines de la década de
1940 hasta mediados de la de 1950, cuando la censura los hizo modificar sus contenidos
y eso les hizo perder popularidad. Los cómics de terror en blanco y negro, que por
alguna razón estaban fuera del alcance de los censores, florecieron desde mediados de la
década de 1960 hasta principios de la de 1980. Si bien el género ha fluctuado en
popularidad a través de la historia, es uno de los nichos más fuertes en la actualidad.
Para escribir de monstruos y criaturas míticas la investigación lo es todo. Los temas en
los que se inspiran muchas de las grandes historias de horror, como zombies y
vampiros, tienen años de folklore detrás de ellas, y en cada cultura hay diferentes
versiones y creencias. Hay que conocer las historias que pusieron a estas criaturas en
nuestro subconsciente colectivo y las reglas de sus diferentes mundos. Pero escribir
cómics de horror es más que crear un mundo cuyas reglas funcionen, es crear ambientes
y sensaciones que creen tensión y estrés. Y claro, visuales que complementen el ritmo y
el suspenso de la historia.
# 3 Guerra
Poco después de que los cómics nacieron como un medio, los editores comenzaron a
incluir historias de aventuras en tiempos de guerra, aunque este género se consolidó
después de la Segunda Guerra Mundial. Captain America Comics # 1, publicado en
marzo de 1941, introdujo a este legendario personaje luchando contra Adolf Hitler y los
nazis.
En el género de guerra la imaginación queda relegada por la investigación. Aunque
claro, que estamos hablando personajes ficticios, este género está basado en eventos
históricos. Sin importar de qué época o qué guerra se esté contando, la investigación le
da autenticidad a las historias. La experiencia de Jack Kirby en el ejército de Estados
Unidos, durante la Segunda Guerra Mundial son prueba de eso. No tendríamos a Nick
Fury si Kirby no hubiera desembarcado en la playa de Omaha.Fury es un ejemplo de lo
que la autenticidad puede hacer por un personaje. Aunque ahora es mundialmente
conocido como el líder deS.H.I.E.L.D, el Sargento Fury tuvo sus inicios en Sgt. Fury
and his Howling Commandos, publicado de 1963 a 1981.
# 4 Superhéroes
Seguramente es lo que te ha atraído a los cómics por que ¿quién podría resistírsele a
Batman o a Superman? Los cómics de superhéroes son uno de los géneros más
populares de la historia, con un sinfín adaptaciones al cine y series animadas.
Comenzando con la introducción de Superman en 1938 en Action Comics # 1, este
género saltó a la fama en la década de 1930 y se volvió extremadamente popular en la
década de 1940 y lo sigue siendo hasta la fecha.
En década de 1960, Stan Lee recibió una tarea:crear un nuevo equipo de superhéroes en
la línea de la Liga de la Justicia de América de DC. La magia de este nuevo equipo es
que Stan Lee comenzó a darle a sus héroes defectos, algo que los acercara más a
nosotros, los simples mortales. Claro, sin llegar a convertir héroes en antihéroes.
Fantastic Four se publicó en noviembre de 1961 y al público le encantó el nuevo
enfoque
Poco después, Lee creó el Increíble Hulk y luego Spider-Man, que se convirtió en uno
de los personajes más exitosos en la historia de los cómics.
# 5 Teen Humor
En este género puedes encontrar historias de adolescentes, no suena muy interesante
¿verdad? Aún así, después de décadas la gente sigue leyendo a Archie. No sólo eso,
prácticamente todos los personajes de los cómics han tenido su participación en esta
serie, desde Batman hasta Punisher. Usualmente dentro de los cómics de este género se
cuentan historias alegres sobre automóviles, citas, escuela secundaria y padres. Muy
parecido a lo que se retrata en cualquier sitcom.
¿Qué se necesita para escribir un cómic de teen humor? Simplemente un protagonista
(sin importar su género) sus amigos, rivales, algunos adultos para usar de contraste y un
buen setting que te de espacio suficiente para explorar y explotar constantemente.
# 6 Crimen
Los cómics dedicados a los delincuentes y la actividad delictiva son relativamente raros
y siempre estuvieron bajo el escrutinio de los censores de cómics. Dick Tracy fue el
primero en darle a los criminales tramas principales y un lugar estelar dentro de las
historias. Pero nada le puede ganar en importancia y legado a Crime Does Not Pay
publicado por Lev Gleason Publications y editado por Charles Biro. Este fue un cómic
antológico publicado de 1942 y con 147 números hasta 1955. Cada número de la serie
presentaba varias historias sobre la vida de delincuentes reales extraídas de i periódicos,
libros de historia y, ocasionalmente, como se anunciaba, “archivos policiales reales”. La
serie permaneció prácticamente indiscutida en el campo de los cómics de no ficción
durante varios años.
Para escribir cómics de crimen Stan Lee aconsejaba concentrarse más en la historia que
en los personajes, de esta forma te adentras más en un mundo de ficción que en el acto
de glorificar acciones que en la vida real son plenamente terribles.
Bonus: Romance
Los cómics de romance son un género en el que se cuentan historias de, evidentemente,
amor. Amor romántico, y las complicaciones que conlleva, como los celos, el
matrimonio, el divorcio, la traición y el dolor de corazón. Este género ganó popularidad
después de la Segunda Guerra Mundial, cuando aumentó el número de lectores de
cómics. Si bien en ese entonces los temas eran cuestionables (piensa en Teenage Brides
y en las niñas lloronas de Roy Lichtenstein, Young Romance de Joe Simon y Jack
Kirby demostraron cómics románticos eran un producto rentable y comercializable hace
medio siglo.
Nunca nos cansamos de las historias de amor, por más que nos guste negarlo a muchos.
Aunque actualmente no hay muchos cómics de romance actualmente, no significa que
el amor no sea un ingrediente vital en algunas de las mejores obras publicadas en los
últimos años. Para poder escribir cómics de amor tienes que poder de veras retratar la
agonía de los corazones rotos. ¿Qué acerca a las personas entre sí?, ¿qué las separa?
Hay un sinfín de factores y situaciones que se pueden explotar.
Estos son los géneros más tradicionales que puedes encontrar en los cómics, de acuerdo
a la experiencia de Stan Lee. Pero los géneros no son limitaciones y pueden mezclarse y
combinarse dentro de las narrativas de las diferentes series.
CUANDO EL CÓMIC SE VUELVE OBRA DE ARTE
A partir del 29 de agosto de este año, los fanáticos podrán adquirir *Amazing
Fantasy* # 15, *Uncanny X-Men* # 1 y *The Incredible Hulk* # 181 —todos
clásicos del género— por la módica cantidad de 40 dólares cada uno. Las portadas de
estas pequeñas joyas del mundo de las historietas llegarán en edición limitada como
póster para ponerlos al alcance de una audiencia más amplia. Otra prueba más que en
la actualidad el cómic es algo más que una forma de entretenimiento y, sí, más
cercano a una obra de arte.
Un Breve Recorrido Por Un Arte Peculiar
La primera exposición que se dedicó atención al mundo del cómic — como una forma de
arte — fue la del Museo de Artes Decorativas de París que se llevó a cabo en el 1967 y
tuvo por título Bande Dessinée et Figuration Narrative. En 1983, se inaugura Splat,
Boom, Pow! en el museo Whitney de Nueva York y por primera vez, se realiza un
recorrido visual a través del cómic como vanguardia artística.
No obstante, sería en el año 1987 cuando la exposición Art et Innovation dans la Bande
Dessinée Européenne del Museo de Arte Contemporáneo de Gante mostraría al gran
público europeo el cómic como una rama independiente del arte e incluiría en su
catálogo varias primeras ediciones de Marvel y DC. También lo haría en el año 1992 la
exposición High & Low: Modern Art and Popular Culture en el MoMA de Nueva
York, que incluyó una profunda investigación sobre el diseño de personajes, la forma de
creación visual del cómic y el lenguaje visual utilizado en las historietas.
En el año 2011, la biblioteca del Congreso de EE.UU., realizó una exposición de arte
dedicada en exclusiva a los cómics. Titulada Timely and Timeless, incluía algunas de las
mejores 128,000 piezas de arte relacionada con el mundo de las historietas.
Por extraño que parezca, fue la primera oportunidad en el catálogo de una institución
semejante, incluyó el término “artístico” para describir al mundo de las viñetas, lo que
se convirtió en todo un hito en la forma como se percibe —y se interpreta— el género en
la actualidad.
En 1992, en París, el cómic es protagonista de su primera exposición
sin compararse con otro arte.
Opera Bulles (Bulles es la palabra francesas con la que se designan los bocadillos o
globos de texto de los tebeos) fue una exposición llevada a cabo en el Grand Halle de la
Villete de París en 1992, y es la primera vez en que el cómic es el protagonista en
solitario, sin ser comparado con ningún otro arte. Esta exposición trataba el tema como
cultura del entretenimiento. La siguiente gran exposición es la que se celebra en el 2001
en Angulema, la ciudad donde cada año tiene lugar el festival de cómic más importante
de toda Europa. Poco después en Estados Unidos se realiza algo similar, la exposición
Masters of American Comics (Maestros del cómic estadounidense), que tiene lugar en
2006 en el Museo Hammer de Los Ángeles.
Exposición DC Cómics en Madrid.
En España ha habido exposiciones de cómic impresionantes desde los años 1980 en el
Salón Internacional del Cómic de Barcelona, y desde que estamos en el siglo XXI, en
pequeños museos como el ABC de Madrid o el MuVIM de Valencia. Han sido
fundamentales para cambiar la imagen que el público general tenía respecto al medio,
hasta hace poco asociado al underground o al lector infantil.
Hacia el museo y más allá…
La aceptación del medio por las instituciones es tal que los propios museos se han
convertido en editores de tebeos. El Museo del Prado publica su segundo cómic, el
primero fue el El tríptico de los encantados de Max, que salió a la venta el año pasado
con motivo del V centenario del Bosco. Este año, coincidiendo con la exposición
Ribera. Maestro del dibujo, El Prado ha lanzado El perdón y la furia de los autores
Antonio Altarriba y Keko. No es el primer museo que se lanza a una iniciativa similar,
el Louvre lleva años editando sus propios tebeos.