4 Teologia Pastoral & Eclesiología 2
4 Teologia Pastoral & Eclesiología 2
PASTORAL
&
ECLESIOLOGÍA
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TEOLOGÍA PASTORAL
&
ECLESIOLOGÍA
2
CONTENIDO
Lección 1 FUNDAMENTACIÓN BÍBLICA DE LA TEOLOGÍA PASTORAL.………… 5
Lección 2 HISTORIA DE LA ACCIÓN PASTORAL EN LA IGLESIA………………… 6
Lección 3 SURGIMIENTO Y EVOLUCIÓN DE LA TEOLOGÍA PASTORAL:……… 8
a. En la Teología Católica……………….…………………………………
b. En la Teología Protestante…………….………………………………
c. Evolución Actual……………………………………………………… 9
d. Aportaciones últimas……….………………………………………… 10
Lección 4 EL CARÁCTER PROPIO DE LA TEOLOGÍA PASTORAL: ……………… 11
a. La reflexión Teológica….……………………………………………….
b. La acción pastoral como Praxis………….....…………………………… 12
c. Características propias de la acción Pastoral………………………..…..
Lección 5 FUNDAMENTACIÓN ECLESIOLÓGICA DE LA ACCIÓN PASTORAL… 14
Lección 6 NIVELES EN LA ACCIÓN PASTORAL……………………………………… 15
Lección 7 LOS RETOS DE LA TEOLOGÍA PASTORAL HOY………………………… 16
a. Conclusión La dimensión crítica de la Teología Pastoral………………… 17
ECLESIOLOGÍA (La Doctrina de la Iglesia)…………………………… 21
Lección 8 DEFINICIONES Y FUNDACIÓN DE LA IGLESIA………………… 22
Lección 9 LA IGLESIA UNIVERSAL………….……………………………… 24
Lección 10 LA NATURALEZA DE LA IGLESIA LOCAL (1)….………………… 26
Lección 11 LA MEMBRESÍA DE LA IGLESIA LOCAL (2)……………………… 28
Lección 12 LA ORGANIZACIÓN DE LA IGLESIA LOCAL (3)...……………… 30
Lección 13 LA ORGANIZACIÓN DE LA IGLESIA LOCAL (4)………………… 33
Lección 14 MISIÓN DE LA IGLESIA LOCAL (5)………………………………… 36
Lección 15 LAS ORDENANZAS DE LA IGLESIA LOCAL (6)…………………… 38
Lección 16 LAS PRÁCTICAS DE LA IGLESIA…………………………………… 40
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INTRODUCCIÓN
A primera vista, definir la teología pastoral puede parecer difícil, tanto por lo que es en sí
misma como por la evolución que ha tenido desde los comienzos de los estudios teológicos,
y especialmente en los dos últimos siglos. El término pastoral está presente en muchos
aspectos de la vida eclesial y, en consecuencia, desborda el ámbito de la teología. No faltan
los que aplican el término pastoral a un determinado enfoque con que tratan las distintas
materias teológicas; en este caso la teología pastoral no tendría estatuto científico y no sería
considerada como disciplina teológica.
Desde el primer momento tenemos que decir que el ser y el hacer, lo teórico y lo práctico,
no sólo no se oponen, sino que se implican mutuamente. Toda acción eclesial comporta un
elemento reflexivo que no se puede separar de la acción misma; la reflexión teológica sobre
la acción de la Iglesia es el contenido propio de la teología pastoral. Además, la teología
pastoral emplea la razón práctica como mediación de la reflexión, pues parte de la realidad
existente para llegar a la realidad tal y como debería ser, según la propuesta evangélica. En
este sentido, es teología inductiva y necesita necesariamente de la ayuda de las ciencias
humanas.
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Lección 1
FUNDAMENTACIÓN BÍBLICA DE LA
TEOLOGÍA PASTORAL
El término pastor y pastoreo tiene base bíblica, tanto en el Antiguo como en el Nuevo
Testamento. Han sido los estudios bíblicos los que han renovado significativamente la vida
de la Iglesia, el quehacer teológico y la enseñanza de la teología. La historia de Israel se
presenta con frecuencia con la imagen del rebaño reunido por Dios como buen pastor, que
libera al pueblo de la esclavitud y lo conduce a la tierra prometida con reiterados cuidados,
con paciencia y amor (Sal 78,52-55; Éx 15,13; Is 40,1). Desde esta misma óptica se interpreta
el regreso del exilio de Babilonia y la restauración del pueblo (cf Zac 10,8-12; Is 49,1-26;
Miq 2,12).
La palabra pastor también se aplica a aquellos que deben guiar y proteger al pueblo. La
referencia para valorar el ejercicio del pastoreo es el modo como Dios ha cuidado a su
pueblo. El Mesías esperado se presenta también como el pastor que ha de realizar la
salvación plena y definitiva. Cristo se encuentra con un pueblo dominado, infiel y
desorientado «como ovejas sin pastor» (Mc 6,34; Mt 9,36). El evangelio de Juan presenta a
Jesús como el buen pastor que conoce a su rebaño y que da la vida por sus ovejas (Jn 10,1-
18); por la entrega del pastor los hijos dispersos serán reunidos (l Pe 2,25) y se irá formando
un solo rebaño bajo un solo pastor (Jn 10,16).
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el carácter decisivo de la acción salvífica de Dios, que va más allá de los límites
históricos y da al acontecimiento de Jesús de Nazaret un carácter definitivo y
universal (Mt 18,15-20).
Jesús llama personalmente e invita al seguimiento; los que siguen a Jesús forman una
comunidad. Estando con Jesús y en la comunidad que él forma aprenden a actuar
como el Maestro. Jesús llama a Dios Abbá y nos propone una nueva relación con él.
«El mensaje central del Nuevo Testamento es, a la vez, la revelación del corazón
paternal de Dios y la revelación de la exigencia de que vivamos como hermanos: sólo
cuando se asumen a la vez estos dos aspectos, la revelación se hace humanizadora y
liberadora; de otro modo podría ser más bien alienante»5. Las acciones más
significativas que Jesús hace son los gestos sanadores, el perdón de los pecados y las
comidas fraternas. De este modo Jesús nos revela la misericordia entrañable del
Padre, nos libera del mal y del pecado, nos devuelve la esperanza y nos propone unos
nuevos valores éticos.
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Lección 2
HISTORIA DE LA ACCIÓN PASTORAL EN LA
IGLESIA
a) La Iglesia primitiva manifestó un gran dinamismo en sus comienzos; en el inicio del
tercer siglo los cristianos eran un grupo significativo de la población del Imperio romano.
En esta época los cristianos tienen conciencia de que la Iglesia es universal y deben situarse
en relación positiva con la cultura que les toca vivir. El catecumenado y las escuelas de
catequistas fueron los dos grandes soportes de la acción pastoral de la Iglesia en los siglos II
y III. A finales del siglo III la Iglesia es la fuerza espiritual más significativa en el Imperio
romano. Los laicos tienen gran protagonismo y la diferencia se establece entre creyentes y
no creyentes.
d) Los siglos XVI y XVII vienen definidos pastoralmente por la influencia de la Reforma y
la Contrarreforma. Lutero defiende una eclesiología fundamentada en la fe personal, la
palabra de Dios y el sacerdocio de los fieles. El concilio de Trento se propone hacer una
revisión de la dogmática y de la pastoral; la visión teológica de Trento influye decisivamente
en el desarrollo de la eclesiología y la pastoral. Trento afirma la transmisión eclesial de la
revelación, la estructura sacramental de la justificación y la constitución jerárquica de la
Iglesia. En consecuencia, se subraya el opus operatum de los sacramentos, se ve con recelo
el que los fieles lean la palabra de Dios, se reforma la liturgia para unificarla y se desarrolla
una espiritualidad cristiana centrada en la presencia real de Cristo en la eucaristía, la
devoción a la santísima Virgen, la misa como sacrificio y la importancia del sacerdocio
jerárquico. Trento inicia una labor importante de formación del clero diocesano, y de
instrucción religiosa de los laicos a través de las catequesis dominicales para adultos.
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e) En los siglos XVIII y XIX la Iglesia toma una actitud de separación del mundo y se genera
una pastoral de defensa de la fe, pues se ve con desconfianza a la sociedad. La preocupación
pastoral se orienta hacia la educación moral, el sacra mentalismo sin mucha preparación, y
unas formas de piedad individualista. A finales del siglo XIX se dan en Alemania los
primeros intentos de renovación kerigmática, el inicio del catolicismo social y la renovación
litúrgica en la abadía benedictina de Solesmes. Surgen cofradías y asociaciones para
fomentar la vida espiritual de los laicos. La formación de los sacerdotes tiene una orientación
apologética y la Iglesia se estudia en los seminarios en un tratado de derecho público
eclesiástico.
Entre las dos guerras mundiales se producen cambios importantes alentados por la
revalorización de la Palabra, la conciencia del sentido comunitario de la fe, la participación
del seglar en el apostolado, la preocupación ecuménica, la necesidad de una liturgia más viva
y la renovación de los estudios teológicos desde la Biblia y la cristología. Surge la idea de
parroquia en estado de misión para responder a la descristianización de la clase obrera en las
grandes ciudades, y se da, de este modo, una presencia nueva de los cristianos en lugares
significativos.
g) Segunda mitad del siglo XX. Las grandes y rápidas transformaciones experimentadas a
raíz del Vaticano II, y especialmente en las últimas décadas, han planteado nuevos problemas
y abierto nuevas perspectivas a la pastoral de la Iglesia. Se habla de nueva evangelización,
de nuevas situaciones culturales como nuevos campos de evangelización, de nueva época en
la historia de la humanidad, de nuevos areópagos (entre los que destacan los medios de
comunicación social), etc. Situaciones a las que la pastoral trata de responder fomentando el
diálogo entre la fe y la cultura, la evangelización como inculturación, la adopción de los
nuevos areópagos y los campos culturales tradicionales, la atención al mundo de los
jóvenes... Todo ello es objeto de la reflexión de la Iglesia, destacando, además de los
documentos conciliares, varias encíclicas y exhortaciones apostólicas de los últimos papas y
otros documentos, como la Fieles et ratio (14.9.1998), de Juan Pablo II, y expresamente
sobre el tema que nos ocupa: Para una pastoral de la cultura (23.5.1999), del Consejo
pontificio de la cultura.
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Lección 3
SURGIMIENTO Y EVOLUCIÓN DE LA
TEOLOGÍA PASTORAL
El IV concilio de Letrán (1215) estableció la existencia de un magister especializado en
pastoral y en la práctica de la confesión, que completara la docencia del magister de Sagrada
Escritura. Fue Pedro Canisio, en el siglo XVI, el primero que utilizó el término teología
práctica. En 1585, J. Molanus publicó el manual Theologiae practicae compendium. En el
siglo XVII la teología pastoral se había transformado en resolución de casos morales. Como
disciplina, surgió en 1774, por real decreto de María Teresa de Austria, al aprobarse el plan
de reforma de los estudios eclesiásticos formulado por el canonista benedictino Stephan
Rautenstrauch. En España, el primer manual es de 1805; su autor es L. A. Marín y se
titula Instituciones de teología pastoral o Tratado del oficio y obligaciones del párroco. Los
manuales de pastoral buscaban la preparación de buenos pastores para que estos formaran,
a su vez, buenos ciudadanos y cristianos. La orientación de estos manuales era pragmática
(consejos y recetas), y el pastor era considerado como servidor del Estado para tutelar y
educar en los valores sociales vigentes, pues el Estado se constituía en servidor y protector
de la religión.
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teología práctica como «el lugar teológico de la justa realización del reino de Dios
en la Iglesia y por la Iglesia en el mundo».
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de la praxis para encaminarse a ella de un modo próximo o remoto es irrelevante. Por
el contrario, toda teología básicamente referida a la praxis transformadora de la
realidad será, a nuestro entender, teología pastoral o teología práctica. La teología de
la liberación, por ejemplo, es hoy básicamente teología práctica fundamental»
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psicológicas, la iluminación desde las aportaciones de la exégesis histórica y la
hermenéutica bíblica pastoral; de lo anterior sale un saber teológico-práctico «que es
interpretación actualizante del pasado y modelo operacional para la praxis actual».
En 1968, C. Floristán y M. Useros publicaron Teología de la acción pastoral y en
1983 C. Floristán y J. J. Tamayo coordinaron la obra Conceptos fundamentales de
pastoral, en la que 39 especialistas comentan 82 conceptos de teología y de pastoral.
F. J. Calvo y R. Prat i Pons también han trabajado con profundidad y creatividad el
tema de la teología pastoral. En 1995 J. A. Ramos publica en la serie de Manuales de
teología (BAC) el texto de Teología pastoral; su orientación corresponde al enfoque
eclesiológico de la pastoral y a las coordenadas teológicas del Vaticano II; podría
haber incorporado más las aportaciones de la teología de la praxis y del método
propio de la teología práctica.
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Lección 4
EL CARÁCTER PROPIO DE LA TEOLOGÍA
PASTORAL
a. LA REFLEXIÓN TEOLÓGICA. Lo primero en la vida de la Iglesia, de cada
comunidad cristiana y de cada creyente, son las intervenciones de Dios en la
historia, especialmente a través de Jesucristo. El Resucitado sigue actuando en el
mundo por la acción del Espíritu a través de la Iglesia, sacramento de Cristo para la
salvación de todos. La reflexión sobre estos acontecimientos y sus manifestaciones
es el objeto propio de la teología. En sentido propio, la teología nos ayuda a
comprender mejor y a adentrarnos más plenamente en aquello que creemos por la
fe; la teología debe llevarnos a lo que constituye lo nuclear de la fe: la
contemplación del Misterio y su realización aquí y ahora. Por lo mismo, la reflexión
teológica no se puede alejar de la Palabra revelada, de la celebración litúrgica y de
los signos de los tiempos. La teología lleva necesariamente a la pastoral, y la caridad
pastoral impulsa la mejor reflexión teológica; más aún, la reflexión teológica
necesita en sí misma talante pastoral. Están tan íntimamente relacionadas teología
y pastoral, que H. Denis llegó a decir que «la teología es la función que realiza en
la Iglesia la maduración de la labor pastoral».
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mundo, y otro componente, la teoría, para significar la cosmovisión y los símbolos
con los que se interpreta la realidad y se actúa ante ella. Uno y otro elemento se
implican mutuamente. J. Habermas, de la escuela de Frankfurt, ha elaborado su
«teoría crítica de la sociedad» como «autoconciencia de una praxis». Según J.
Comblin la praxis consiste en «una actuación única, capaz de mover en un solo
proceso la totalidad del hombre y del mundo. La praxis sería el acto del hombre
total produciendo efectos totales, en todas las áreas al mismo tiempo».
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a los pobres, se renueva a sí misma desde la comunión trinitaria y con los hermanos,
y trata de construir el Reino. La Iglesia como pueblo de Dios y sacramento de
salvación, es para el Reino, en el que los pobres, enfermos y pecadores son los
preferidos. A cada comunidad cristiana le corresponde vivir encamada, discernir
los signos de los tiempos y, de una manera corresponsable, llevar adelante todas las
acciones que le son propias, en permanente reciprocidad de las unas con las otras y
evitando polarizaciones o reduccionismos.
d) La acción pastoral de la Iglesia es una pastoral de conjunto. Partimos de la
afirmación de que el diálogo de la Iglesia con el mundo debe estar en el corazón de
la vida eclesial. La teología de la misión ha ayudado mucho a que la Iglesia analice
y renueve su presencia y estructuras pastorales. La expresión pastoral de conjunto
significa: análisis de la realidad social, conjunción de proyectos, medios y agentes,
y la Iglesia diocesana como unidad pastoral. Con este planteamiento se pretende
dar respuesta a dos cuestiones básicas: cómo evangelizar al mundo de hoy, y cómo
ser más eficaces. Este planteamiento que surge en los años anteriores al Vaticano II
es recogido al comienzo de la constitución Gaudium et spes con estas palabras: «El
gozo y la esperanza, las lágrimas y angustias del hombre de nuestros días, sobre
todo de los pobres y de toda clase de afligidos, son también gozo y esperanza,
lágrimas y angustias de los discípulos de Cristo, y no hay nada verdaderamente
humano que no tenga resonancia en su corazón. La comunidad que ellos forman
está compuesta de hombres que, reunidos en Cristo, son dirigidos por el Espíritu
Santo en su peregrinación hacia el reino del Padre, y han recibido, para
proponérselo a todos, el mensaje de la salvación. De ahí la experiencia vital que le
hace sentirse, y serlo en realidad, íntimamente solidaria con la humanidad y con su
historia» (GS 1).
e) La acción pastoral tiene una perspectiva vocacional. Dios llama a la vida y a
encontrar en la existencia las llamadas concretas que van definiendo la vocación
personal que el Padre da a cada uno de sus hijos. Lo vocacional es una dimensión
esencial y constitutiva de la pastoral, pues esta es un servicio a cada creyente y
comunidad para que descubra el proyecto de vida al que Dios le llama a través de
las necesidades del mundo y de la Iglesia. La perspectiva vocacional invita al
creyente a ponerse en actitud de disponibilidad ante la propuesta de Dios, y le ayuda
al discernimiento vocacional según el modo de discernir de Jesús de Nazaret. Esta
propuesta tiene dos consecuencias: la pastoral general debe apuntar hacia las
opciones vocacionales, y la pastoral vocacional debe enriquecerse con todas las
dimensiones de la pastoral. Los itinerarios vocacionales no pueden ser otros que las
dimensiones de la fe: la comunión eclesial, la oración y la liturgia, el anuncio
testimonial del evangelio y el servicio de la caridad. Estos itinerarios —como piden
los últimos documentos del magisterio pastoral sobre vocaciones— necesitan
comunidades (lugares-signo) donde se vive la vida como vocación y grupos
catecumenales (lugares pedagógicos) en los que se puede madurar la vocación a
través de la siembra, el acompañamiento, la educación, la formación y el
discernimiento.
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Lección 5
FUNDAMENTACIÓN ECLESIOLÓGICA
DE LA ACCIÓN PASTORAL
Al repasar la historia de la acción pastoral de la Iglesia hemos vista cómo la manera de
entenderse la Iglesia a sí misma y la manera de situarse en el mundo condicionan la pastoral
que realiza. El Vaticano II en su conjunto fue una reflexión sobre la identidad de la Iglesia y
su presencia dialogante, misionera, samaritana y evangelizadora. La fundamentación
eclesiológica de la teología pastoral dota a esta en sí misma, y a la metodología que le es
propia, de una base teológica. La acción pastoral tiene tres referencias básicas: Cristo, el
Reino y la humanidad; a ellas se ha referido constantemente la teología pastoral en la etapa
posconciliar. La razón de ser de esta eclesiología está en las realidades que la constituyen,
desde las que reflexiona y a las que sirve al entender a la Iglesia como «sacramento de
salvación para el mundo». Del mismo modo, la acción pastoral busca a Cristo, al Reino y a
la humanidad para ser fiel al evangelio que la origina.
La encíclica Ecclesiam suam, de Pablo VI, recupera el Christus totus de san Agustín al
considerar dentro del misterio de Cristo el misterio de la Iglesia. La constitución
dogmática Lumen gentium entiende a la Iglesia desde el misterio de la plenitud de Cristo,
que comprende la encarnación, la pascua, pentecostés y la escatología. Es, por consiguiente,
más en el terreno del obrar que en el del ser donde hay que situar el paralelismo entre Cristo
y la Iglesia. La Iglesia está llamada a continuar en el mundo la mediación salvífica de la
humanidad del que es su Señor. Precisamente porque es su Señor, nunca puede ser
identificada con él y siempre tiene que existir la distancia que, junto con el cuerpo de Cristo,
está iluminada por la imagen de «espera» (cf LG 6). Para poder continuar esta mediación, es
lógico que la estructura teándrica de Cristo sea de alguna manera reproducida por el ser de
la Iglesia. El Espíritu Santo es el que asegura, al tiempo, la unión y la distinción entre Cristo
y la Iglesia; en consecuencia, la acción pastoral de la Iglesia viene de Cristo, y él es su
referencia.
Al no identificarse la Iglesia con el Reino, esta tiene que estar muy atenta para dialogar y
colaborar con otras realidades humanas que significan y realizan, a su modo, el Reino. «El
Reino se muestra así como elemento purificador en la eclesiología, evitando dos posibles
errores: una excesiva fusión de los elementos humano-divinos componentes de su esencia,
que conduciría a una divinización de la Iglesia, y una exagerada desconexión entre ellos, que
la consideraría mera organización o comunidad humana».
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La Iglesia está en el mundo, es para la humanidad y sus estructuras y mediaciones también
son humanas. La tarea de la comunidad eclesial es significar el Reino y hacerlo posible en
cada tiempo y lugar histórico; por lo mismo, la Iglesia es lugar e instrumento del Reino y
servidora de la humanidad.
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Lección 6
NIVELES EN LA ACCIÓN PASTORAL
El término pastoral lo podemos usar con tres acepciones distintas, que responden a diferentes
niveles de la acción pastoral.
Antes de tratar las acciones pastorales en las diferentes situaciones, hay que tratar los
elementos constitutivos de la acción eclesial: la línea de continuidad con la misión de Jesús
de Nazaret, la referencia al Reino y la inserción de la acción eclesial en el contexto
sociocultural. De este tratamiento surgen los criterios que orientan la acción pastoral: la
acción pastoral como acción divino-humana; la acción pastoral expresa y busca la comunión
de Dios con los hombres y de estos entre sí, en constante revisión bajo la acción del Espíritu
Santo; la acción pastoral se realiza entre la situación eclesial y la plenitud del Reino; emplea
la lectura de los signos de los tiempos; busca la salvación de todos los hombres desde la
opción por los más pobres; sirve a la auto comunicación de Dios, que es Palabra viva y
eficaz; acoge de forma crítica las expectativas, valores y aspiraciones humanas, y propicia
la comunión trinitaria.
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Lección 7
LOS RETOS DE LA TEOLOGÍA
PASTORAL HOY
El contexto social, cultural y económico después de la crisis del Estado de bienestar,
condiciona el perfil del cristiano, la presencia de la Iglesia y su labor pastoral. Estamos en
un mundo dominado por la mentalidad neoliberal, en una sociedad globalizada por los
intereses económicos del gran capital y en una cultura con pocas referencias antropológicas
y con evidentes contradicciones éticas. «Una nueva cultura pluralista y compleja tiende a
producir jóvenes con una identidad imperfecta y frágil con la consiguiente indecisión crónica
frente a la opción vocacional.
Ante estos retos, la acción pastoral de la Iglesia, en fidelidad a Dios y al hombre actual, debe
tener en cuenta las siguientes opciones: «la civilización del amor» (o la «cultura de la
solidaridad») como horizonte, la opción por los más pobres como punto de partida, la vida
fraterna como alternativa al individualismo, el testimonio evangélico en la situación de
indiferencia religiosa y la praxis de la esperanza frente al vaciamiento del sentido de la vida.
Esta presencia eclesial requiere cristianos convertidos y comunidades maduras, es decir, que
vivan la fe vocacionalmente. «La pastoral vocacional se presenta como la categoría
unificadora de la pastoral en general, como el destino natural de todo trabajo pastoral, el
punto de llegada de las varias dimensiones, como una especie de elemento de verificación
de la pastoral auténtica... Por consiguiente, la pastoral vocacional está y debe estar en
relación con todas las demás dimensiones, por ejemplo con la familiar y la educativa, con la
litúrgica y la sacramental, con la catequesis y el camino de fe en el catecumenado, con los
diversos grupos de animación y formación cristiana (no sólo con los adolescentes y los
jóvenes, sino también con los padres, con los novios, con los enfermos y con los ancianos)
y con los movimientos (desde el movimiento por la vida a las varias iniciativas de solidaridad
social)».
Conclusión:
La dimensión crítica de la Teología Pastoral
El lugar específico de la teología pastoral son los estudios teológicos, y debe ser elaborada
con el método propio de las ciencias teológicas. Se trata de una disciplina con caracteres
universales y de rango universitario. El objeto que le es propio es la acción de la Iglesia,
tanto en sí misma como en las estructuras y acciones pastorales concretas. Pretende la
autorrealización de la Iglesia y el cumplimiento de la misión recibida de Jesucristo.
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Metodológicamente se sirve de las ciencias humanas para conocer la situación eclesial,
valorarla, y desde ahí diseñar una nueva situación y las orientaciones básicas para la acción.
«En este sentido podemos decir que la teología pastoral tiene una dimensión crítica, ya que
tiene una tarea de delimitación de objetivos, tareas, actitudes, prioridades y sistemas
organizativos eclesiales. Por su naturaleza no es una crítica subjetiva e idealista sino una
crítica reconstructora de la imagen eclesial auténtica; es decir, busca el marco teológico
desde el cual discernir lo que hacemos, y habla de las condiciones de la acción de la Iglesia
y de su imagen real, de cara a ayudar en la elaboración de su desarrollo»
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ECLESIOLOGÍA
(La Doctrina de la Iglesia)
Se cuenta que un hombre le preguntó a un sencillo carbonero: “¿Qué crees tú?”, a lo que el
hombre respondió: “Yo creo lo que cree mi iglesia”. “¿Y qué cree tu iglesia?” “Pues”,
respondió el carbonero, “mi iglesia cree lo que yo creo”. “¿Y qué creen tú y tu iglesia?”. Y
ya algo molesto, el carbonero contestó: “¡Yo y mi iglesia creemos lo mismo!”
Los cristianos formamos parte de la Iglesia de Cristo. De hecho, ¡somos la Iglesia de Cristo!
Por lo tanto, es necesario que sepamos dónde estamos, y quiénes somos, a fin de poder dar
respuesta a nuestras propias preguntas y a las preguntas de quienes se acerquen a nosotros.
Y este Curso nos ayudará a entender mejor estas cuestiones.
1. Las notas son bastante breves, y que su contendo es demasidoa extenso. Hemos
hecho, para que cada uno diseñe la clase de acuerdo a su capacidad y a los alumnos
que tiene.
2. Si hay muchos versículos para leer, quizás convenga hacer copias de las referencias
y entregarlas a los alumnos al comenzar la clase.
3. Las clases deberán estructurarse principalmente en base a preguntas. El maestro (o
los maestros) no deberá enseñar lo que los alumnos pueden decir o descubrir por sí
mismos. En letra bastardilla hay algunas respuestas o comentarios para que el
maestro tenga una idea clara de la respuesta o las use como modelo para elaborar
otras preguntas; pero no es el propósito del Curso que estas respuestas se den a los
alumnos ni que el maestro acapare cada minuto de la clase. Dios puede enseñar sus
verdades por boca de cada uno de sus hijos.
4. Cada clase está dividida en algunos puntos bien definidos, a los que el maestro debe
dedicar el tiempo que estime necesario, en base a la importancia que cada punto tiene
o a las necesidades particulares de sus alumnos.
5. Hay que disponer de unos pocos minutos al principio de cada clase para hacer un
repaso de la clase anterior; este repaso debe dedicarse mayormente a las verdades
prácticas, dando un lugar preponderante a las experiencias que los alumnos han
vivido en base a lo aprendido. Éste puede (¡y debe!) ser uno de los momentos más
significativos de la clase, de gran ánimo e incentivo para todos.
6. En cada clase tendrá que dedicar un buen tiempo a las aplicaciones prácticas de la
misma. Se debe animar a los alumnos para que sean ellos quienes encuentren y
sugieran tales aplicaciones. Al decir aplicaciones no nos referimos a ese tipo de
moralejas que aparecen al final de las fábulas, sino a lo que van a hacer durante la
semana con lo aprendido. El maestro debe vigilar los tiempos de su clase, a fin de
que lo teórico no se “coma” a lo práctico, que es tan importante como lo otro. Por
supuesto, también debe decidir si las aplicaciones se irán haciendo durante el
transcurso de la clase o si se dedicará un tiempo específico al final.
Eduardo B. Coria
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Lección 8
DEFINICIONES Y FUNDACIÓN DE LA
IGLESIA
INTRODUCCIÓN:
1. Se habla mucho de la iglesia, pero ¿qué es la iglesia? Con frecuencia hay mucha
confusión al respecto. Desde el principio mismo de este Curso vamos a dejar bien en
claro que…
Efesios 2:20–22: La Iglesia no es un edificio material, es un edificio
espiritual.
Efesios 2:19: La Iglesia no es una denominación, es una familia.
Efesios 1:22–23: La Iglesia no es una organización, es un organismo (un
cuerpo).
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LA FUNDACIÓN DE LA IGLESIA
1. CRISTO PROMETIÓ FUNDAR LA IGLESIA EN EL FUTURO
Mateo 6:13–20 (esp. v. 18)
Haga notar que la mención de la iglesia ocupa un lugar secundario en la
conversación, cuyo tema principal fue la persona del Mesías.
¿Quién sería el fundamento de la iglesia (“esta roca”)?
Según 1Corintios 3:11 y 1 Pedro 2:4 el fundamento (la roca) es Cristo.
Basada en Cristo, la Iglesia tiene asegurada la victoria contra las fuerzas del mal.
Mateo 18:15–20
El Señor mencionó en este pasaje que la iglesia que iba a edificar sería un lugar
de reconciliación y de autoridad delegada. ¡Habría problemas, pero Jesús dio a su
iglesia las herramientas para solucionarlos!
CONCLUSIÓN
Formamos parte de una Iglesia que fundó Jesucristo, de una Iglesia que tiene
asegurada la victoria.
¿Estamos disfrutando de eso? ¿Contribuimos a esa victoria? ¿Tenemos victoria
individualmente?
El Espíritu Santo nos bautizó en el cuerpo de Cristo. ¿Qué estamos haciendo nosotros
para que otros también entren en ese cuerpo que es la Iglesia?
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Lección 9
LA IGLESIA UNIVERSAL
INTRODUCCIÓN:
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LA IGLESIA UNIVERSAL NO ESTÁ TOTALMENTE SEPARADA DEL
REINO DE CRISTO: (Colosenses 1:13)
Apocalipsis 1:6: La Iglesia no es el Reino, pero participará del Reino.
Apocalipsis 5:10. Los integrantes de la Iglesia no son súbditos del Reino,
sino reyes (cogobernantes con Cristo).
CONCLUSIÓN:
Formamos parte de una gran familia que está en toda la tierra.
No nos veamos como un grupito de personas, sino como parte de millones, porque
lo somos. ¡Gloria a Dios!
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Lección 10
LA NATURALEZA DE LA IGLESIA LOCAL
INTRODUCCIÓN:
1. Además de La Iglesia Universal, el Nuevo Testamento presenta a la Iglesia en otro
aspecto, al que llamamos La Iglesia Local. De hecho, el 80% de las veces que el
Nuevo Testamento habla de la Iglesia se refiere a la Iglesia Local. Así que el
aspecto local de la iglesia es MUY importante y debemos conocerlo bien.
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EL CARÁCTER DISTINTIVO DE LA IGLESIA LOCAL
¿Cuándo una Iglesia es Local? Una Iglesia es Local cuando…
1. … ESTÁ LIMITADA A LUGARES ESPECÍFICOS:
Ciudades: 1 Corintios 1:2: Corinto; Efesios 1:1: Éfeso.
Provincias: Gálatas 1:1–2: Galacia; Apocalipsis 1:4: Asia.
Casas: Romanos: 16:5; 1 Corintios 16:19.
CONCLUSIÓN:
En el Salmo 19:14 (NVI) encontramos 3 expresiones que nos sirven para ilustrar lo que es
la base de nuestra Iglesia Local: Son las palabras “Señor… Roca… Redentor”, que nos
dicen lo que Dios y lo que Cristo es para nuestra Iglesia Local. Con todos los defectos que
nuestra Iglesia pudiera tener, sin embargo ¡somos la Iglesia de Dios y la Iglesia de Cristo,
hemos sido redimidos por el Señor, y estamos sobre el fundamento eternamente firme
de la Roca que es Cristo!
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Lección 11
LA MEMBRESÍA DE LA IGLESIA LOCAL
INTRODUCCIÓN:
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1Timoteo 3:5: Los que ocupan cargos en las iglesias son solamente
administradores.
CONCLUSIÓN:
La cabeza del cuerpo es una sola, el cimiento del edificio es uno solo: Jesucristo. Y todos
nosotros somos miembros de ese cuerpo, piedras vivas de ese edificio. La organización de
la iglesia local debe respetar estas pautas generales, para que nadie intente verse como
superior a sus hermanos o intente usurpar el señorío de la iglesia que le corresponde sólo
a Cristo.
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Lección 12
LA ORGANIZACIÓN DE LA
IGLESIA LOCAL
El Liderazgo (1): Los “Hombres / Dones”
INTRODUCCIÓN:
Los profetas:
¿Quiénes eran los profetas? Jeremías 28:10
Hoy en día esos profetas no existen, porque también formaron parte del
cimiento de la iglesia (Efesios 2:20).
¿Qué tareas desempeñaban aquellos profetas?
Fueron otro grupo muy especial de hombres de Dios, cuya función fue la
de anunciar el mensaje que recibían directamente de Él. No tomaban su
mensaje de la Biblia, sino directamente de Dios.
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Algunos de los profetas nos legaron la Palabra de Dios escrita en el Nuevo
Testamento.
Aunque en la actualidad no existen esos profetas, hoy los predicadores y
maestros cumplen con parte de esa función profética de predicar y enseñar
la Palabra de Dios escrita por algunos de aquellos profetas. Pero el
ministerio del profeta está vigente el día de hoy, la profecía Exhorta,
redarguye y consuela
Los evangelistas:
Son aquellos que predican el Evangelio con el propósito de que muchos se
conviertan a Cristo.
Los pastores:
Son quienes cuidan al rebaño (espiritual, física y materialmente).
Los maestros:
Son los que instruyen a la Iglesia sobre las verdades doctrinales y prácticas de la
Palabra de Dios.
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CONCLUSIÓN:
Jesús edificó la iglesia sobre sí mismo, que es la Roca Eterna de los siglos.
Sobre esa Roca inamovible puso el doble cimiento de los apóstoles y los profetas.
Y sobre ese doble cimiento el Espíritu Santo fue agregando piedras vivas, dando
al edificio unas piedras especiales para que contribuyeran a la mejor edificación:
los evangelistas, los pastores y los maestros.
Demos gloria al Señor por la perfección de la Iglesia que ganó Jesús por medio de
su muerte.
En la clase próxima vamos a pensar en otros líderes de la iglesia: los ancianos,
los diáconos, etc.
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Lección 13
LA ORGANIZACIÓN DE LA
IGLESIA LOCAL
El Liderazgo (2): Los Ancianos / Obispos y los Diáconos
INTRODUCCIÓN:
1. El pasaje de Efesios 4 nos presenta el lado divino del liderazgo. Queremos ver el
lado humano del liderazgo, o sea, los requisitos que, según el Nuevo Testamento,
deben reunir aquellos que aspiran a ser líderes espirituales de la Iglesia.
2. ¿Existe contradicción entre los hombres que Dios da, y los hombres que se dan a sí
mismos? No, son las dos caras de una misma moneda.
LOS ANCIANOS/OBISPOS
1. ¿QUIÉNES SON ESTOS LÍDERES?
Hechos 20:17, 28. Aquí se los llama:
Ancianos. Este término describe el carácter de los líderes. Deben ser
personas maduras y sabios espiritualmente. Ancianos no tiene que ver con
la edad, sino con la madurez y la sabiduría espiritual.
En tiempos muy antiguos, en los sistemas tribales, los ancianos en
edad eran los depositarios de las tradiciones y los responsables de
transmitirlas de generación en generación. Eran la gente de más
experiencia, y se consideraba que tenían más sabiduría, conocimiento
y experiencia. Los que habían tenido una vida buena y virtuosa
ocupaban las posiciones oficiales en la comunidad.
Levítico 19:32; Job 12:12. En el antiguo Israel, se daba gran respeto y
reverencia a los ancianos. También ocupaban lugares de respeto y
predicamento en las sinagogas.
En el Nuevo Testamento se da ese “rango” a quienes, por su carácter
cristiano y su posición en la comunidad, lideraban las iglesias locales.
Eran los “puntos de referencia” de todos los miembros de las iglesias.
Hebreos 13:7, 17, NVI. Aquí se los llama “líderes”. Son los que están
guiando a los creyentes, tanto en su conocimiento Bíblico como en su
vida práctica de santidad.
Obispos: Son los ancianos cuya tarea es supervisar la marcha de la iglesia.
Obispo significa literalmente “supervisor, inspector”.
Evidentemente, esta tarea de supervisión o inspección es sumamente
necesaria para preservar la salud de la iglesia. Ojo. No confundamos
supervisión con vigilancia tipo policía.
NOTA: ¿Los Pastores son líderes de las Iglesias?
Este término describe una función de los ancianos, la función de cuidar y
apacentar al rebaño... Por lo tanto, un Anciano/Obispo puede ser Pastor,
pero un Pastor no necesariamente ha de ser un Anciano/Obispo. O sea, un
Anciano/Obispo puede tener dones para pastorear al rebaño, pero tal vez un
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Pastor (con esos dones) no pueda tener las condiciones necesarias para
gobernar la Iglesia.
El término “pastor” proviene de muy antiguo, de uno de los oficios
más universales del pasado. En hebreo la palabra traducida
“pastor” significa “uno que cuida, alimenta”. De allí la palabra
pasó a describir al que cuida y alimenta a un rebaño.
Salmo 23. En el Antiguo Testamento se llama “pastor” a Jehová.
También el concepto pasa naturalmente al terreno espiritual, para
describir a los que cuidan y alimentan espiritualmente a las ovejas
espirituales, 1 Timoteo 5:17.
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No hay muchos datos, pero parece ser que es cumplir tareas auxiliares a las de
los ancianos. ¿Por ejemplo?
Pedir opiniones a los alumnos. Quizás convenga volver a leer Hechos 6:1–7, pero
aclarando que estos siete hombres no son llamados específicamente diáconos,
aunque sus funciones se encuadran dentro de lo que podrían ser algunas de las
tareas diaconales.
CONCLUSIÓN
Iglesia, elijan bien sus líderes.
Líderes, sirvan bien a su iglesia.
El domingo que viene hablaremos acerca de LA MISIÓN DE LA IGLESIA.
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Lección 14
MISIÓN DE LA IGLESIA LOCAL
INTRODUCCIÓN:
La Iglesia tiene una misión para cumplir. Ha sido dejada en el mundo por Cristo y
quedará aquí hasta que esa misión sea cumplida. La Iglesia no es un club religioso,
sino es el ejército de Dios en la tierra, que debe conquistar el terreno usurpado por
el enemigo, Satanás.
Esta misión le pertenece tanto a los líderes como a los que no lo son. De hecho,
si la salvación del mundo dependiera de los Pastores y los Misioneros, ¡casi todos
se perderían! Pero la misión no es de unos pocos, sino de toda la Iglesia.
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Hechos 13:1–4
Maestro: Note el equipo multirracial de ministros en Antioquía. ¡Es un milagro
esta unión entre personas tan diferentes! También note el papel fundamental del
Espíritu Santo en el comienzo de la primera obra misionera al extranjero.
CONCLUSIÓN
2 Corintios 5:21 dice que somos embajadores de Cristo. ¡Qué honor ser sus
testigos!
Efesios 5:23–33 dice que somos la esposa de Cristo. ¡Qué honor contribuir a su
bienestar y santidad!
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Lección 15
LAS ORDENANZAS DE LA IGLESIA LOCAL
INTRODUCCIÓN:
1. La SANTA CENA, junto con el BAUTISMO son los dos sacramentos (nosotros
preferimos llamarlas ORDENANZAS) de la Iglesia. Hoy vamos a repasar
brevemente estas cosas, fundamentales para la vida de la Iglesia.
2. EL BAUTISMO
¿Es un acto físico de naturaleza ceremonial? Sí, lo es, Hechos 8:38.
¿Es una representación simbólica de una realidad espiritual enseñada
expresamente? Sí. Nos demuestra visiblemente nuestra identificación con
el trino Dios:
¿Ha sido perpetuada por la enseñanza de Cristo y/o sus apóstoles? Sí.
Mateo 28:19. ¡Por supuesto que sí!
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¿Por qué celebramos el bautismo de la manera como lo hacemos?
Inmersiones.
Bautizar significa “sumergir”. O sea, se sumerge a la gente en
agua en el Nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo
Romanos 6:3–5. No somos bautizados a la semejanza de su sepultura, sino
de su muerte. ¿Y cómo murió Jesús? Juan 19:30.
3. LA SANTA CENA
¿Es un acto físico de naturaleza ceremonial?
Cada una de las partes es un acto absolutamente físico
¿Es una representación simbólica de una realidad espiritual enseñada
expresamente? Sí. Cada parte simboliza un aspecto de la obra de Cristo a
nuestro favor.
Juan 13:1–17: El lavamiento de los pies simboliza la obra presente
de Cristo en su iglesia: la santificación por medio de la obra de la
palabra en la vida y la confesión en el v. 10 Jesús aclara
perfectamente el significado del lavamiento de pies. Ver Efesios
5:25–26; 1 Juan 1:8–9. No se hace hoy, pero es acto para pedir
perdón o una manera de humillarse ate alguien
Hechos 2:42, 46; 1 Corintios 11:20–22: La Cena del Señor
simboliza la obra futura de Cristo, cuando reunirá a su Iglesia en la
cena de las bodas del Cordero (Apocalipsis 19:7–9).
1Corintios 11:23–26: El pan y la copa simbolizan la obra pasada de
Cristo, cuando se entregó para salvarnos.
¿Ha sido perpetuada cada parte de la Santa Cena por la enseñanza de Cristo
y/o sus apóstoles?
El lavamiento de pies: Juan 13:13–17; 1 Timoteo 5:10.
La cena del Señor (Ágape, fiesta de amor): El ejemplo de Corinto lo
confirma (1 Corintios 11:17–22, 33–34).
El pan y la copa: 1 Corintios 10:15–16
CONCLUSIÓN
El domingo que viene vamos a pensar en las prácticas de la Iglesia: Imposición de
manos, oración por………..
Pero hoy terminemos orando y dando gracias por el bautismo y la Santa Cena, estos
ritos simbólicos que tanto nos enriquecen espiritualmente.
Lección 16
LAS PRÁCTICAS DE LA IGLESIA
INTRODUCCIÓN:
1. Hay algunas cosas que se han mandado a la Iglesia pero que no tienen un carácter de
ordenanza (no reúnen los requisitos para serlo), y que la Iglesia de los Hermanos realiza.
Las llamamos Las Prácticas de la Iglesia.
LA IMPOSICIÓN DE MANOS
La imposición de manos es un acto que forma parte de muchas religiones. Pero la Biblia no se refiere
a este acto como algo mágico que comunica un poder especial de parte de quien lo cumple. Más bien
es una señal o símbolo de la obra de Dios sobre la persona a quien se impone las manos.
ALGUNAS OBSERVACIONES.
Algunas de las cosas maravillosas que pasaron en ese tiempo eran propias de la era
apostólica. Los apóstoles eran hombres especiales (Efesios 2:19–22), que hicieron
cosas especiales (2Corintios12:12). ¡No pensemos que nosotros vamos a
comunicar algún don especial poniendo las manos sobre algún hermano! ¡No somos
apóstoles!
Las manos no son milagrosas ni mágicas. Solamente simbolizan y acompañan la
bendición de Dios sobre la vida del que es impuesto.
CONCLUSIÓN
Tenemos una buena herencia doctrinal y espiritual. ¡Disfrutémosla y difundámosla!
Demos gloria a Dios por quienes nos enseñaron bien la Palabra de Dios.
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