Área: Teología e Historia
LA DOCTRINA
DE LA PALABRA
DE DIOS
LA DOCTRINA DE LA
PALABRA DE DIOS
La Doctrina de la Palabra de Dios
Esta es una Obra Colectiva
© Editado por: Seminario Bíblico Elim
Av. Mariano Cornejo 1009, Pueblo Libre
Lima - Perú
Primera edición digital - Julio 2021
Libro digital disponible en [Link]
ISBN: 978-612-5046-05-5
Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú Nº 2021-06933
Contenido
05 Lección 1
LA REVELACIÓN
63 Lección 6
INTERPRETACIÓN
DE LA BIBLIA
18 Lección 2
LA REVELACIÓN
PERFECTA DE DIOS 72 Lección 7
LA AUTORIDAD DIVINA
31 Lección 3
INSPIRACIÓN E
ILUMINACIÓN 86 Lección 8
CÓMO NOS LLEGARON
LAS ESCRITURAS
41 Lección 4
LA INERRANCIA
DE LA BIBLIA
51 Lección 5
EL CANON
Lección 1
LA REVELACIÓN
Contenido
I. Qué es la revelación
II. Dios se nos revela
III. Por qué Dios se nos revela
IV. Revelación general y revelación especial
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L01 La revelación 5
I. QUÉ ES LA REVELACIÓN
Veamos lo que significa revelación. La raíz de la palabra revelar es velo.
Revelación es la acción de quitar el velo; entonces lo que estaba encubierto
por el velo se ve claramente (Himitian, 2006).
La palabra revelación es de origen latino, la cual significa ‘develación’. Es la
traducción de la palabra griega apokalypsis. En ese sentido, el último libro
de la Biblia fue llamado por su autor El Apocalipsis, lo que se entiende como
develación de Jesucristo (Buswell, 1979). Lo que importa es que nuestro
buen Dios, por su misericordia, abrió todo su corazón, nos mostró su poder,
para que el género humano, decrépito por el pecado, sea restaurado en
plenitud. Aquella compasión se produjo en el acto de la revelación, que
llega a su máxima expresión en Jesucristo:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más
tenga vida eterna”. Juan 3:16
¿De qué manera el Espíritu Santo nos hace entender la revelación?
Por otro lado, la palabra revelación no solamente se refiere a ‘develar’ o
‘hacer visible’ un objeto o una persona, sino a dar a conocer una verdad
(Buswell, 1979).
La verdad de Dios es que nos ama, quiere que estemos con Él por la
eternidad, para lo cual estableció su plan redentor. Ese es el secreto de la
revelación, salvarnos a través de Jesucristo para morar con Él, aquí en la
tierra mientras vivamos, y luego por la eternidad.
Revelación también se expresa en tres términos:
a) Revelación en la que Dios ha intervenido en la historia de la
humanidad.
b) La inspiración, plasmada en la Biblia.
c) Iluminación, en la que Dios ofrece su Espíritu para ayudar a la
humanidad a entender su autorevelación (Utley, 2015).
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L01 La revelación 6
Como podemos apreciar, tenemos el remedio para que las personas no
sigan en la desgracia. Por eso, no podemos desestimar el privilegio de estar
ante su presencia para contemplar sus maravillas.
¿Para qué Dios se revela a la humanidad?
Mencione textos bíblicos al respecto.
Sería un desconcierto en la historia humana, y aún en la misma creación, si
el acto de la revelación divina estuviera ausente. Tenemos que celebrar que
en el corazón de Dios siempre estuvo darse a conocer a nosotros. Al
crearnos, no tuvo otra intención que revelarse, para que lo reconozcamos
y adoremos. Como dice Efesios [Link] “para alabanza de la gloria de su
gracia...”. Efectivamente, todo fue un regalo para nuestro bienestar.
Por eso creemos que la revelación es una iniciativa soberana de Dios. Y
justamente eso es lo que Él hizo: Dios se reveló a los hombres (Himitian,
2006). Hay suficiente motivo de gratitud para rendir nuestras vidas a Él,
porque se nos revela para aproximarnos a la felicidad de disfrutar su
presencia, para vivir en una íntima comunión con Él. Eso nos desafía a ser
santos como Él es santo (1 Pedro 1:16).
Ya a partir de su primer renglón, la Biblia habla de Dios (Génesis 1:1). De un
extremo al otro, se presenta como la revelación que Él ha dado de Sí mismo,
revelación sin la cual nosotros no sabríamos nada suficiente acerca de Él
(Ventura, 1985). Hay que enfatizar que la revelación es iniciativa y obra de
Dios. Porque si se trata de la búsqueda del hombre a Dios, eso sería una
vana ilusión. Saber que Dios nos busca, nos motiva y despierta nuestra
disposición a seguirle. Allí encontramos la razón de nuestro existir.
¿Qué compromiso asume usted al saber que Dios se reveló a su vida?
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L01 La revelación 7
El propósito de la vida terrenal de Cristo fue dirigido a la revelación de la
eterna verdad de Dios (Buswell, 1979). Es decir, todo lo que quisiéramos
saber de Dios lo encontramos explicado en Cristo. Él es la respuesta
suprema acerca de nuestro Creador.
No debe sorprendernos el que no seamos capaces de ver la realidad
suprema de nuestro universo, sencillamente porque, a causa de nuestra
pequeñez, tenemos la tendencia a reducir el concepto de Dios al tamaño
de un ser humano (Burt, 2009). Por eso Cristo nos hace conocer en realidad
la esencia de Dios mismo, aquella verdad eterna que llega a nuestros
corazones y a nuestro limitado entendimiento.
La doctrina de la revelación siempre ha sido una característica del
cristianismo evangélico. Ha sido una de las ideas más importantes de la
Biblia (Gillis, 1991). Todo cobra sentido a partir de esa revelación, florece la
esperanza, se abre nuestro entendimiento, la vida aquí en la tierra se hace
posible; ahora tenemos razones para existir.
Por eso afirmamos que la fe cristiana no se basa en la sabiduría humana, ni
en el esfuerzo intelectual por conocer la verdad, ni en la búsqueda mística
de conocimientos ocultos, ni en una religión creada por los hombres, sino
en la REVELACIÓN de Dios (Himitian, 2006).
II. DIOS SE NOS REVELA
“No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre y vivirá”.
Éxodo 33:20
La revelación de Dios a la humanidad, su preferida creación, es
sorprendente y a la vez cautivadora. Jamás debemos olvidar que estamos
ante el Ser Supremo por excelencia, el Creador de todo cuanto existe. Es
maravilloso saber que ese Dios se nos revela.
En el encuentro de Dios con Moisés, quien como nadie experimentó la
comunión con el Padre Celestial, estaba prohibido contemplar la hermosura
de Dios. Por eso los judíos asumieron la idea de que, efectivamente, nadie
podía ver a Dios, el que lo hiciera, literalmente tendría la muerte. ¿Quién
puede estar frente a un Dios santo, santo, santo?
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¿Qué ideas tenía usted, antes de ser cristiano, sobre el
significado de la revelación?
La Biblia nos habla de un Dios personal. Una deidad que realmente existe,
creador de los cielos y la tierra, no es una fuerza impersonal, ni una
hipótesis filosófica, ni el conjunto del mundo natural, sino una persona
(Burt, 2009). Aquella personalidad soberana se digna a mirar a sus criaturas,
que somos nosotros, porque anhela comunión con sus hijos.
Hemos de enfatizar que Dios se relaciona siempre con su creación. Él
siempre toma la iniciativa, sale a nuestro encuentro. Por eso la relación de
Dios con el ser humano es genuina, todo lo cual nos remite al concepto de
revelación. Dicha revelación de Dios ocurre porque somos hechura suya,
porque le pertenecemos.
¿Qué motivos tuvo Dios para revelarse a nosotros?
“Porque de él y por él y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria
por los siglos. Amén”. Romanos 11:36
Conviene hacer una aclaración: si bien Dios se nos revela, no queremos
decir que su personalidad sea exactamente como la de un ser humano. Los
hombres fuimos creados a su imagen, no Él a la nuestra (Burt, 2009). Somos
creación perfecta de Dios, pero el pecado nos deforma haciéndonos
defectuosos, débiles. Aquí encontramos la razón fundamental de su
revelación, que se inserta en la historia humana para restaurar el mundo
corrompido.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L01 La revelación 9
¿Qué desafíos tenemos al saber que Cristo es la perfecta revelación de
Dios?
Veamos el siguiente pasaje bíblico:
“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro
tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha
hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien
asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria,
y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas
con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de
nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la
Majestad en las alturas”. Hebreos 1:1-3
Por supuesto que Jesucristo es la revelación perfecta y suprema de Dios. Lo
que debemos resaltar es cómo Dios se interesó siempre por manifestarse a
nosotros. Si no hubiera ocurrido dicha revelación, todo sería una verdadera
desgracia. En hora buena que nos encontró perdidos y nos tomó de las
manos para seguir por la senda de la vida eterna. Así lo conocimos, en ese
encuentro maravilloso que llamamos salvación; por eso caímos de rodillas
a sus pies.
Note el énfasis en la inspiración, Dios habló por medio de los profetas y
ahora por medio de su Hijo. Ellos hablaron las palabras de Dios: los profetas
hablaron por Dios; el Hijo habló como Dios. Dios no tiene nada más que
decirles a los hombres; su Hijo, el Redentor, es la palabra final y perfecta
revelación de Dios (Lauersdorf, 2001, p. 8).
Mencione algunos pasajes bíblicos que nos hablen de la revelación.
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III. POR QUÉ DIOS SE NOS REVELA
Hay una intención suprema en la revelación de Dios, nuestra tarea no será
descubrirla; pues Dios mismo ha despejado el misterio abriendo su corazón
a nuestro entendimiento. Compadecido de nuestra estrechez racional, se
aproxima a nosotros para hacernos conocer de dónde somos y adónde
vamos. Es decir, para permitirnos encontrar nuestra realización personal
perfecta.
“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su
gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de
verdad”. Juan 1:14
Imagine por un momento cómo sería nuestro existir sin la revelación. El
cosmos sería un desorden fatal, la convivencia con nuestro prójimo sería un
desastre, las relaciones con la naturaleza y los otros seres humanos
terminarían en desventura. Si no hubiera fundamentos de vida, ni sólidos
principios en que descanse nuestro accionar, verdaderamente viviríamos la
pesadilla jamás soñada. Pero gracias a Dios que vino a nosotros en el
momento preciso. Eso nos permite tomar la mejor decisión, siendo
sensibles a su revelación.
Definitivamente Dios tiene un propósito al revelarse a nosotros.
Recordemos que en la Biblia se escribe la historia de la salvación. Digámoslo
en pocas palabras: Dios nos quiere salvos, por eso se nos revela. Como bien
lo dice Él mismo en su Palabra:
“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos
los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los
deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y
piadosamente”. Tito 2:11-12
¿Qué opina de la expresión “Dios siempre se ha revelado”?
Cuando Moisés se volvió para ver la zarza que ardía en fuego sin
consumirse, Dios le habló (Éxodo 3:6). De aquellas palabras debemos
aprender la lección de que cada revelación particular de Dios es parte de un
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proceso histórico de revelación (Buswell, 1979). Dios siempre se hace
presente en la historia, irrumpe en ella para manifestarse a nosotros. Aun
cuando las personas rechacen su presencia, Dios sigue y seguirá insistiendo
en evidenciar su amor.
La tradición bíblica nos refiere que nuestro Dios nunca dejó de
manifestarse; la revelación siempre ha estado activa en el plan del
Todopoderoso. Dios existe para revelarse, y revelándose conocemos su
existencia. “Si bien Dios no se dejó a sí mismo sin testimonio” (Hechos
14:17).
Comparte cómo fue tu encuentro con Dios: ¿Cómo Dios se te reveló?
El Señor siempre ha salido al encuentro de nosotros, porque “pueblo suyo
somos, y ovejas de su prado” (Salmos 100:3). Se reafirma su rol protector y
benefactor de las criaturas salidas de sus manos que somos nosotros. Jamás
estamos abandonados por Él.
La Biblia nos revela a un Dios gustoso de entablar relaciones profundas con
nosotros. El problema de la incomunicación no es de Dios, sino nuestro. No
podemos esperar que Dios se abra ante nosotros mientras no estemos
dispuestos a abrirnos ante Él (Burt, 2009). La relación que debería ser
vertical por su naturaleza, Él mismo a través de su gracia la hace horizontal,
se humaniza para estar a nuestra altura, a nuestra comprensión. Gran
privilegio para nosotros sus hijos.
“E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad:
Dios fue manifestado en carne,
Justificado en el Espíritu,
Visto de los ángeles.
Predicado a los gentiles
Creído en el mundo,
Recibido arriba en gloria”.
1 Timoteo 3:16
Tenemos que ver la revelación en la historia a partir del entendimiento de
la Biblia como una colección de doctrinas. La Biblia es un registro de los
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actos de Dios y de la respuesta humana a estos actos (Erickson, 2008).
Resulta maravillosa su presencia en nuestras vidas, no solo le da sentido,
sino que abre un camino de oportunidades para relacionarnos de manera
saludable con nuestro prójimo y con la eternidad.
¿Por qué algunas personas cuestionan la revelación de Dios?
La revelación no debe verse como la comunicación de información a la
humanidad, sino como la presentación que Dios hace de sí mismo. Es la
revelación un encuentro personal entre Dios y el ser humano (Erickson,
2008). Dios se digna aparecerse en nuestro habitual modo de vivir para
relacionarse con nosotros, a partir de ese encuentro todo es diferente. Sin
su presencia iríamos camino a nuestra desolación.
La revelación ocurre en nosotros cuando recibimos la Palabra, cuando le
creemos a Dios. Esa revelación no se produce por un esfuerzo intelectual,
sino por la operación del Espíritu Santo en nuestro interior (Himitian, 2006).
Dios hace todo por nosotros, se nos revela y aun hace lo posible para que
comprendamos esa revelación. Si bien la Biblia es el misterio por excelencia,
Dios nos provee de su Espíritu Santo para comprenderla.
¿Qué deben hacer las personas para conocer y
comprender la revelación de Dios?
La siguiente expresión precisa nuestra comprensión de la revelación:
Dios se nos reveló de manera especial a través de Cristo. La palabra
de Dios es el medio de la revelación. Esa palabra es Cristo, el Verbo
de Dios, y su sentido pleno fue revelado por el Espíritu Santo a los
apóstoles y profetas, los que nos legaron el testimonio escrito de esa
revelación en las páginas del Nuevo Testamento (Himitian, 2006, pp.
67-68).
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L01 La revelación 13
IV. REVELACIÓN GENERAL Y REVELACIÓN ESPECIAL
Ahora veremos lo que se entiende por revelación general y especial:
Históricamente, las dos vías por las cuales Dios ha iniciado la revelación de
Sí mismo se han denominado revelación general y revelación especial.
La revelación general comprende todo lo que Dios ha revelado en el mundo
que nos rodea, aun al hombre; mientras que la revelación especial incluye
los varios medios que Él usó para comunicar Su mensaje en lo que fue
codificado en la Biblia (Ryrie, 2003, p. 31).
A. LA REVELACIÓN GENERAL
Dios se ha revelado a todo el mundo en una manera muy general por medio
de lo que Él ha creado.
En la naturaleza, en los cielos y en todo el universo, nosotros leemos y
escuchamos del poder y de la imaginación de nuestro Dios. La creación
misma, según la Biblia, es testigo de las cualidades divinas de Dios. Mirando
a las estrellas de los cielos o a los peces del mar, uno aprende algo de Dios.
El salmista declaró:
“Los cielos cuentan la gloria de Dios,
Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
Un día emite palabra a otro día,
Y una noche a otra noche declara sabiduría.
No hay lenguaje, ni palabras,
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L01 La revelación 14
Ni es oída su voz.
Por toda la tierra salió su voz,
Y hasta el extremo del mundo sus palabras”.
Salmos 19:1-4
Según esta escritura, la existencia y el poder de Dios pueden verse
claramente al observar el universo. El orden, la complejidad y la maravilla
de la creación hablan de la existencia de un Creador poderoso y glorioso.
La revelación general también se enseña en la Epístola a los Romanos:
“Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se
hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo
entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen
excusa”. Romanos 1:20
De modo similar a Salmos 19:1, Romanos 1:20 enseña que el eterno poder
y la naturaleza divina de Dios son “claramente visibles” y “entendidas” por
medio de las cosas hechas, y que no hay excusa para negar estos hechos.
Con estas escrituras en mente, tal vez una definición de la revelación
general sería: “la revelación de Dios a todas las personas, en todo tiempo y
en todo lugar, que revela que Dios existe y que Él es inteligente, poderoso
y trascendente”.
Los ámbitos de la revelación general
Los ámbitos tradicionales de la revelación general son tres: la naturaleza, la
historia y la constitución del ser humano.
1. La naturaleza: Las Escrituras mismas proponen que hay un
conocimiento de Dios disponible a través del orden físico creado. El
salmista dice: “Los cielos cuentan la gloria de Dios” (Sal. 19:1). Y Pablo
dice: “Lo invisible de él, su eterno poder y su deidad, se hace
claramente visible desde la creación del mundo y se puede discernir
por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa” (Ro.
1:20). Estos y muchos otros pasajes, como los “salmos de la
naturaleza” sugieren que Dios ha dejado evidencias de sí mismo en
el mundo creado por él.
2. La historia: Las Escrituras indican en numerosos lugares que Dios
mueve el curso de la historia, controlando los destinos de las
naciones (Job 12:23; Sal. 47:7-8; 66:7; Is. 10:5-13; Dn. 2:21; Hch.
17:26). Si Dios obra en el mundo y tiene ciertos objetivos, debería ser
posible detectar la tendencia de su obra en los eventos que forman
parte de la historia. Un ejemplo que se cita a menudo de la revelación
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L01 La revelación 15
de Dios en la historia es la protección del pueblo de Israel. Esta
pequeña nación ha sobrevivido durante muchos siglos en medio de
un ambiente hostil, a menudo enfrentándose a una oposición severa.
3. La constitución del ser humano: Los seres humanos hacen juicios
morales, esto es, juicios sobre lo que está bien y lo que está mal. Esto
implica algo más que nuestros gustos personales y algo más que la
mera conveniencia. A menudo sentimos que debemos hacer algo,
sea ventajoso o no para nosotros, y que otros tienen derecho a hacer
algo que a nosotros personalmente no nos gusta.
El Teólogo Charles C. Ryrie nos presenta una lista de pasajes referentes a
la revelación general:
1. Su gloria (Salmos 19:1)
2. Su poder de obrar en la creación del universo (v. 1)
3. Su supremacía (Romanos 1:20)
4. Su naturaleza divina (v. 20)
5. Su control providencial de la naturaleza (Hechos 14:17)
6. Su bondad (Mateo 5:45)
7. Su inteligencia (Hechos 17:29)
8. Su existencia viviente (v. 28)
B. LA REVELACIÓN ESPECIAL
La revelación especial es cómo Dios ha escogido revelarse a través de
medios milagrosos. La revelación especial incluye la apariencia física de
Dios, sueños, visiones, la Palabra escrita de Dios y lo que es más importante:
Jesucristo. La Biblia registra a Dios apareciendo en forma física muchas
veces (Génesis 3:8; 18:1; Éxodo 3:1-4; 34:5-7), y la Biblia registra a Dios
hablando a Su pueblo en sueños (Génesis 28:12; 37:5; 1 Reyes 3:5; Daniel,
el capítulo 2) y visiones (Génesis 15:1; Ezequiel 8:3-4; Daniel, el capítulo 7;
2 Corintios 12:1-7).
De importancia primordial en la revelación de Dios es Su Palabra, la Biblia,
la cual también es una clase de revelación especial. Dios milagrosamente
guio a los autores de las Escrituras para escribir correctamente Su mensaje
a la humanidad, al mismo tiempo usando los estilos y las personalidades de
los autores humanos. La Palabra de Dios es viva y eficaz (Hebreos 4:14). La
Palabra de Dios es inspirada, útil, y suficiente (2 Timoteo 3:16-17). Dios
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determinó tener la verdad acerca de Sí mismo registrada en forma escrita
porque Él entendió la inexactitud y la falta de confiabilidad de la tradición
oral. Él entendió también que los sueños y las visiones de los hombres
podrían ser malinterpretados. Dios decidió revelar todo lo que la
humanidad necesitara saber acerca de Él en la Biblia, lo que Él espera y lo
que Él ha hecho por nosotros.
La última forma de la revelación especial es la Persona de Jesucristo. Dios
se hizo un ser humano (Juan 1:1,14). El libro de Hebreos lo resume mejor:
“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro
tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha
hablado por el Hijo […] el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la
imagen misma de su sustancia”. Hebreos 1:1-3
Dios llegó a ser un ser humano, en la Persona de Jesucristo, para
identificarse con nosotros, para darnos un ejemplo, para enseñarnos, para
revelarse a nosotros, y lo más importante, para proveernos la salvación
humillándose a sí mismo en la muerte en la cruz (Filipenses 2:6-8).
Jesucristo es la última “revelación especial” de Dios.
Mencione algunos pasajes bíblicos de Revelación General
y Revelación Especial.
PREGUNTAS DE REPASO
1. ¿Qué quiere decir que Dios se nos revela?
2. ¿Qué es la revelación?
3. ¿Por qué Dios se nos revela?
4. ¿Qué es revelación general?
5. ¿Qué es la revelación especial?
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L01 La revelación 17
Lección 2
LA REVELACIÓN PERFECTA
DE DIOS
Contenido
I. Como se nos revela Dios
II. Como debemos responder a la revelación
III. La Biblia como revelación
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L02 La revelación perfecta de Dios 18
I. CÓMO SE NOS REVELA DIOS
La Biblia es clara al hablarnos de como Dios se nos revela:
“Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni
han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado
para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el
Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de
Dios. Porque, ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino
el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las
cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido
el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que
sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no
con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que
enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual”.
1 Corintios 2:9-13
¿Qué opinas respecto a que la revelación siempre estuvo
en los planes de Dios?
La revelación de sí mismo por parte de Dios fue una autopresentación
deliberada. Nadie obligó a Dios a presentarse; nadie lo descubrió por
accidente. En un acto voluntario, Dios se dio a conocer a aquEllos que de
otra manera no lo habrían podido conocer.
LA FORMA DE LA REVELACIÓN ESPECIAL
Personal
“A través de Jesucristo, revelado en las Escrituras inspiradas, el hombre
llega a conocer a Dios personalmente en una relación redentora. A partir de
su conocimiento de cosas acerca de Dios (su existencia, perfecciones y
exigencias morales), el hombre obtiene un conocimiento práctico de Dios
mismo en una relación de comunión personal.”
Llegamos a conocer a Jesucristo a través de la revelación especial de las
Escrituras:
“Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el
Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre”.
Juan 20:31
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L02 La revelación perfecta de Dios 19
Comprensible
En la revelación especial de las Escrituras, Dios se reveló a sí mismo de
forma antrópica; esto es, dentro del carácter del lenguaje humano de sus
tiempos, usando categorías humanas de pensamiento y actuación. Erickson
tiene una útil sección donde trata de la equivalencia de lenguaje usada en
la comunicación verbal de Dios. Distingue entre los términos “unívoco” (una
palabra con un solo significado; por ejemplo, “alto”) y “equívoco” (una
palabra que posee varios significados totalmente distintos; por ejemplo,
“décima”, en “una décima de grado” y “componer una décima o espinela”)
y sugiere que las Escrituras usan un lenguaje analógico (entre unívoco y
equívoco; por ejemplo, andar en “andar por el parque” y “el motor está
andando”).
En el uso analógico, siempre hay por lo menos algún elemento unívoco.
Cada vez que Dios se ha revelado a sí mismo, ha escogido elementos que
son unívocos en su universo y en el nuestro. Al usar el término analógico,
queremos decir “el mismo en sentido cualitativo”; en otras palabras, la
diferencia es más de grado que de clase o género.
Es decir, que cuando la Biblia usa palabras como “amar”, “dar”, “obedecer”
o “confiar”, estas palabras tienen el mismo significado básico, tanto para
nosotros como para Dios (al mismo tiempo, su amor, por ejemplo, es
inmensamente mayor que el nuestro). De esta forma le es posible a Dios
comunicarse en las Escrituras a través de proposiciones verbalmente
racionales.
Lo que hace posible este conocimiento analógico es que quien escoge los
componentes que Dios usa es Él mismo. Dios, que conoce completamente
todas las cosas, sabe por consiguiente qué elementos del conocimiento y la
experiencia humana son suficientemente similares a la verdad divina, para
que se les pueda utilizar a fin de ayudar a construir una analogía con
sentido.
Puesto que no es posible verificar este concepto analógico de la
comunicación por medio de la razón humana sola, ya que no estamos en
posesión de todos los datos, abrazamos esta suposición previa como una
cuestión de fe. Sin embargo, es racionalmente defendible a la luz de la
afirmación de las propias Escrituras sobre su condición de revelación divina.
La humanidad depende de Dios en cuanto a la revelación especial. Puesto
que solo conocemos la esfera humana de conocimiento y experiencia (y
ésta en un grado mínimo), somos incapaces de desarrollar alguna
revelación especial que sea válida. Solo Dios tiene conocimiento de sí
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L02 La revelación perfecta de Dios 20
mismo, y solo Dios se puede dar a conocer. Puesto que Él ha decidido
revelarse de forma analógica, lo podemos percibir. Sin embargo, puesto
que lo finito no es capaz de captar completamente lo infinito, nunca
conoceremos a Dios de manera exhaustiva. “Dios siempre permanece
incomprensible … Aunque lo que sabemos sobre Él es lo mismo que el
conocimiento que Él tiene de sí mismo, el grado de nuestro conocimiento
es mucho menor.” El conocimiento de Dios a través de las Escrituras es
limitado, aunque verdadero y suficiente.
Progresiva
Dios no reveló toda la verdad que quería presentar acerca de sí mismo y de
sus caminos en las Escrituras en un solo momento, sino a lo largo de un
periodo de cerca de quince siglos (Hebreos 1:1–2). La revelación especial
fue progresiva, no en el sentido de un desarrollo evolutivo gradual, sino en
el sentido de que la revelación posterior se edificaba sobre la anterior. “Esto
no significa que hubiese en la revelación especial un movimiento desde la
no-verdad hacia la verdad, sino desde una revelación menor hacia una
revelación mayor”. La primera de todas las revelaciones era verdadera y
presentaba adecuadamente el mensaje de Dios. La revelación posterior
sirvió para complementar o suplementar lo que Dios había revelado antes,
pero nunca para corregirlo o contradecirlo. Su revelación debía, como un
todo, enseñar a la humanidad quién es Él, cómo es posible reconciliarse con
Él y cómo vivir de una manera aceptable ante Él.
Escrita
Ciertamente, los modos de la revelación especial no se limitan a las
Escrituras. Dios se ha revelado a sí mismo en sus poderosos actos
redentores, a través de sus profetas y apóstoles, y de la forma más
dramática, a través de su propio Hijo (Hebreos 1:1). Nos podríamos
preguntar por qué Dios pensó que era necesario o importante escribir gran
parte de esta revelación, creando las Escrituras como una revelación
especial única de sí mismo. A continuación, expresamos tres razones
plausibles.
• En primer lugar, se necesita una norma objetiva por medio de la cual se
puedan poner a prueba las demandas de las creencias y prácticas
religiosas. La experiencia subjetiva es demasiado oscura y variable para
proporcionar seguridad en cuanto a la naturaleza y la voluntad de Dios.
Teniendo en cuenta la importancia eterna del mensaje de Dios a la
humanidad, lo que se necesitaba no era “un sonido incierto”, sino una
“palabra… más segura” (1 Corintios 14:8; 2 Pedro 1:19). La existencia de
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L02 La revelación perfecta de Dios 21
una norma escrita de revelación proporciona la seguridad y la confianza
del “esto dice el Señor”.
• En segundo lugar, una revelación divina escrita asegura la plenitud y
continuidad de la autorrevelación divina. Puesto que la revelación
especial es progresiva, y la posterior se edifica sobre la anterior, es
importante que cada ocasión en que haya habido revelación quede
escrita para llegar a una comprensión más plena del mensaje completo
de Dios. Hablando en sentido general, la continuidad entre el Antiguo
Testamento y el Nuevo nos permite comprender con mayor claridad el
mensaje de redención. Concretamente, sería difícil entender la carta a
los Hebreos sin tener conocimiento del sistema de sacrificios que se
detalla en el Pentateuco. Por tanto, al tener el “todo” escrito, las
“partes” adquieren mayor sentido.
• En tercer lugar, una revelación escrita es la que mejor conserva la verdad
del mensaje de Dios de manera integral. Durante largos períodos de
tiempo, la memoria y la tradición tienden a ser cada vez menos dignas
de confianza. El decisivo contenido de la revelación divina debe ser
pasado de manera adecuada de una generación a la siguiente. El
mensaje que recibimos acerca de Dios hoy, debe contener las mismas
verdades reveladas a Moisés, David o Pablo. Los libros han sido el mejor
método para conservar y transmitir las verdades en su integridad de
generación en generación.
Transmitida
Al sostener la revelación especial de Dios de manera permanente, la Biblia
es al mismo tiempo registro escrito e intérprete de Dios y de sus caminos.
La revelación escrita de Dios se halla confinada a los sesenta y seis libros del
Antiguo Testamento y del Nuevo. El total de su revelación que Él quiso que
se conservara para beneficio de toda la humanidad se halla almacenado
íntegramente en la Biblia. Escudriñar las Escrituras es hallar a Dios tal como
Él quiere que le conozcamos (Juan 5:39; Hechos 17:11). La revelación de
Dios no es una simple ojeada momentánea, sino una presentación
permanente. Él nos invita a volver una y otra vez a las Escrituras, para
aprender sobre Él en ellas.
En las Escrituras se reúnen los actos de revelación por parte de Dios y sus
palabras autorreveladoras. La Biblia recoge fielmente los actos de Dios y
aumenta nuestra comprensión de ellos al proporcionarnos la interpretación
de Dios mismo con respecto a esos actos. “No es posible comprender las
obras, a menos que estén acompañadas por la palabra divina”. En la Biblia,
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L02 La revelación perfecta de Dios 22
los sucesos de la revelación se hallan indivisiblemente unificados con su
interpretación inspirada.
La Biblia no se limita a acumular la revelación de Dios, sino que también nos
trae esa revelación histórica a nosotros en el presente. Aun Moisés indicó
lo importante que era escribir la revelación, de manera que pudiera
beneficiar al pueblo de Dios también en ocasiones posteriores
(Deuteronomio 31:24–26). Dios ha hablado en el pasado, y a través del
registro escrito de las Escrituras, sigue hablando. “’Lo que dicen las
Escrituras, lo dice Dios.’ La Palabra divina toma forma permanente en las
Escrituras, que son el vehículo duradero de la revelación especial y
proporcionan el marco conceptual en el que nos encontramos … con Dios.”
Lo que Dios les dijo a otros en el pasado, ahora nos lo dice a nosotros a
través de las Escrituras.
Como podemos apreciar, Dios se nos manifiesta en cada tiempo histórico y
de manera concreta. Eso nos permite entender que en todos los tiempos,
como en el presente, Dios sale en nuestra búsqueda. La máxima expresión
de la revelación es Cristo Jesús, quien cumplió el plan redentor, que es la
oferta para devolver a la raza humana la relación con su Creador.
Como bien sostiene Himitian (2006), Cristo es la revelación plena de Dios
para toda la humanidad. Él es el cumplimiento de todas las promesas y su
consumador.
¿Cuáles son sus textos favoritos que refieren a Cristo
como la revelación de Dios?
La revelación de Dios llega al ser humano primero a través de la naturaleza;
posteriormente, la divina providencia usó la vida de hombres y mujeres
para decirnos cuál es su plan para nosotros, lo hizo a través de la Biblia. Allí
aprendemos cómo es que debemos vivir, cómo ser mejores personas, cómo
coexistir con nuestro prójimo y todo aquello que nos rodea.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L02 La revelación perfecta de Dios 23
Dios se nos revela como Él sabe hacerlo, de manera sencilla, pero a la vez
profunda, porque entender la sencillez de la naturaleza nos conduce a
estudiar su misterio profundo, que todavía la ciencia no ha terminado de
descifrar.
Tenemos la dicha de conocer la voluntad de Dios a partir de su
manifestación, por eso su carácter y su voluntad quedan al descubierto para
que, al tomar conciencia de ello, reconozcamos al Creador y reverenciemos
su nombre. No nos queda alternativa, o reconocemos su poder o lo
negamos.
Escribe textos bíblicos donde el ser humano rechaza a Dios.
La palabra que los apóstoles predicaban era el Evangelio de Jesús. Dios se
reveló en Jesucristo, cuyo evangelio los apóstoles proclamaron ante judíos
y gentiles. Justamente nos queda proclamar esa maravillosa revelación,
porque Dios no permanece oculto en su cielo, desciende a nosotros en
Jesucristo para decirnos que nos ama, que nos quiere felices en completa
realización.
Como revelación especial entendemos la manifestación que dios hace de sí
mismo a personas particulares y en momentos y lugares concretos,
permitiéndoles entrar en una relación redentora con Él (Erickson, 2008). La
relación con nuestro Creador es lo que Dios busca de nosotros, y lo que los
seres humanos necesitamos. La carencia de esa relación nos conduce a
perder su gracia. Justamente se revela para invitarnos a relacionarnos con
Él, y así respirar de su presencia.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L02 La revelación perfecta de Dios 24
Escribe tres razones con fundamento bíblico del porqué
Dios se revela en Cristo Jesús.
Recordemos que la revelación más completa es la encarnación, la que se
hace realidad en la vida de Jesús. Pero como Dios no tiene forma humana,
la humanidad de Cristo debe representar una mediación de la revelación
divina. Esa humanidad del salvador era el medio de expresar la revelación
de la deidad (Erickson, 2008). Por eso ahora podemos proclamar a Cristo,
ese Dios misterioso que a través de la revelación se nos hace conocido.
Todo lo que sabemos de Dios o queremos saber, Jesucristo nos lo revela.
Algunos pasajes aclaran lo que estamos diciendo, como el siguiente:
“Felipe le dijo, Señor, muéstranos al padre y nos basta. Jesús le dijo:
¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido,
Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices
tú: Muéstranos el Padre?” Juan 14:8-9
Otro pasaje aún es más preciso:
“Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria,
gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad”.
Juan 1:14
¿Cuántas veces rechazaste a Dios? ¿Qué motivó ese rechazo?
Comparte tu experiencia.
II. CÓMO DEBEMOS RESPONDER A LA REVELACIÓN
Dar la espalda a alguien que nos saluda es considerado una falta de respeto.
Lo sorprendente es que cuando Dios, a través de su revelación, nos extiende
la mano y se comunica con nosotros, la tendencia humana a través de la
historia es darle la espalda. Pero Dios insiste, incluso se humilla en Cristo
Jesús para retomar la comunicación, porque Él sabe que es la única manera
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L02 La revelación perfecta de Dios 25
en que podemos ser felices.
“El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como
cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma
de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición
de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la
muerte, y muerte de cruz”. Filipenses 2:6-8
Escribe ejemplos de cómo podemos responder a la revelación de Dios.
Ciertamente estamos limitados por nuestras capacidades humanas y
nuestra naturaleza caída para recibir esa revelación. Por eso fue
imprescindible que hubiera una persona capaz de manifestar esa
revelación, tenía que ser el ser más sublime, ese alguien fue Jesucristo
(Gillis, 1991). Ya en Cristo, Dios se ha hace comprensible, y nosotros
podemos conocerlo y disfrutar de su amor. Juan lo expresa de manera
categórica al decir:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna”. Juan 3:16
El hombre, como creación de Dios, tiene una naturaleza apta para recibir
las revelaciones de su Creador. Sin embargo, no ha sido capaz de recibir de
inmediato la revelación de su palabra (Gillis, 1991). Es que suele esquivar
su vida a vanidades ilusorias, resistiéndose a rendir su vida al Creador. Para
disfrutar de su revelación, nuestro corazón, que es el foco principal, tiene
que estar encendido de su presencia. Eso ocurre cuando le entregamos
completamente nuestra vida.
Debemos afirmar que, para aceptar la revelación, tenemos que ejercitar
nuestra confianza en Dios. Lo aceptamos porque somos creyentes
(Himitian, 2006). El punto de partida entonces es nuestra fe. Así fue como
sucedió con Abraham, así respondieron los profetas y los hombres de Dios.
La fe abre nuestros ojos espirituales para responder a su llamado.
Sin embargo, debemos considerar que no podemos acercarnos a Dios
descuidando la realidad de quién es Él, saber su gloria y su majestad, la
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L02 La revelación perfecta de Dios 26
infinitud de su trascendencia y las exigencias de su santidad (Burt, 2009).
Para relacionarnos con Él, debemos hacerlo con reverencia, con temor y
temblor. Esa actitud, tal vez, es la que eluden lo que se oponen a Él. No
tenemos alternativa, la revelación exige doblegar nuestra soberbia.
El siguiente texto nos invita a conocerlo:
“Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios
verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”. Juan 17:3
Ahora bien, Dios se nos revela dentro de la historia humana, en un tiempo
real, en una sociedad específica. Toda la revelación bíblica se expresa en
categorías humana y a través de personalidades humanas (Shenk, 1998).
Todos podemos ver la obra de Dios en la creación, en nuestras vidas, a
través de sus milagros; sucede que estamos hablando de un Dios real. Por
eso la invitación de Dios es de revelarse a nosotros para morar en nuestro
ser. Vendrá a nosotros tal como lo afirma en su Palabra:
“Si alguno me ama, mi palabra guardará. Y mi Padre lo amará, y
vendremos a él y haremos nuestra morada con él”. Juan 14:23
¿Cuáles son las actitudes correctas de un cristiano frente
a la revelación de Dios?
III. LA BIBLIA COMO REVELACIÓN
La revelación de Dios es impecable a todas luces. Como estamos
sosteniendo, la creación es parte de esa revelación. Pero también tenemos
a la Biblia, su santa palabra, su voluntad maravillosa, en cuyas páginas se
registra la ruta de nuestro peregrinaje terrenal, que nos permitirá ser
bienaventurados y, por consiguiente, morar con Él por la eternidad. En esto
tenemos que ser coherentes y consecuentes.
Así que, la Biblia es tanto el registro de los aspectos de la revelación especial
como la revelación misma (Ryrie, 2003). Aunque muchos digan que no
entienden el mensaje de Dios, Él mismo ha provisto de la ayuda del Espíritu
Santo para poder entender su revelación (Donner, 2004).
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L02 La revelación perfecta de Dios 27
Comenta la importancia de la obra del Espíritu Santo para entender la
revelación de Dios.
“Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu
que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha
concedido [...] Pero el hombre natural no percibe las cosas que son
del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede
entender, porque se han de discernir espiritualmente”.
1 Corintios 2:12,14
El Espíritu Santo de Dios está a nuestra disposición para hacernos entender
la Biblia. Dicho en otras palabras, es Dios mismo acercándose a nosotros
para hacernos entender sus sabias lecciones. Es un regalo inmerecido, al
mismo tiempo necesario, porque de lo contrario, no podríamos entender
su perfecta revelación en la Biblia.
La revelación es el acto por el cual Dios nos comunica sus propósitos que de
otro modo permanecerían desconocidos. Debemos admitir que el
razonamiento no es el camino para conocer la Biblia, sino la guía divina
(Yoccou, 1994). Eso es lo sorprendente, que Su Palabra es descifrada letra
por letra. Gracias a Dios por su Espíritu Santo, nuestro pedagogo espiritual.
Mencione textos que refieran que la Biblia es palabra de Dios.
No hay medias verdades, solo hay una verdad absoluta, la Biblia es la
revelación de nuestro Dios para el ser humano de este tiempo y de todos
los siglos. Lo que Dios quiso decirnos lo proclamó y Él mismo se encargó que
se registre. Sus palabras cobran vida. El poder de la Palabra está
demostrado en las generaciones que fueron transformadas, y en naciones
sacudidas por la Biblia. Como dice la Escritura:
“Ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu”
Efesios 3:5
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L02 La revelación perfecta de Dios 28
Probablemente lo más sencillo que se pueda decir acerca de la Biblia es que
las palabras que imparte la revelación de Dios están escritas en ella. Por eso
los evangélicos a menudo decimos que la Biblia misma es la revelación de
Dios. Afirmamos, no que ella contiene la Palabra de Dios, sino que es la
Palabra de Dios (Richards y Bredfeldt, 2001). Así de claro: la Biblia es la
Palabra de Dios.
¿Qué prioridad debes dar a la lectura de la Biblia? ¿Por qué?
De eso se trata, de decir con la convicción de un genuino cristiano: la Biblia
es la palabra de Dios. Hay quienes pretenden relativizarla, otros intentan
despojarla de sus verdades, y muchos transgreden su perfecta enseñanza
para seguir con su oscuro camino, tratando de arrastrar a la confusión, no
solo a ellos, sino a otros también. Es el camino a la condenación. Por eso no
debemos claudicar, reafirmamos que la bendita Biblia es la palabra de Dios.
Hay que repetirlo una y otra vez, sobre todo en un mundo secularizado.
La revelación referida a través de la Palabra de Dios, la Biblia, ha sido
sustentada por ella misma:
“Toda escritura es inspirada por Dios”. 2 Timoteo 3:16
Pero también Lutero, el reformador y defensor de la Sagrada Escritura,
sostenía que estaba satisfecho con el don de las Escrituras (La Biblia), que
le daban instrucción abundante y todo lo que precisaba conocer, tanto para
esta vida, como para la que ha de venir.
A pesar de los años, la Biblia permanece como el libro que más se imprime,
más se traduce y es leído con más frecuencia en el mundo. Sus palabras han
sido guardadas en el corazón de multitudes como las de ningún otro libro
(Comfort y Serrano, 2008). La razón es muy simple, como Dios es su autor,
se encarga de conservar su revelación perfecta contra viento y marea.
Jesucristo es la palabra de Dios hecha carne. El mensaje de la Biblia tiene
un personaje sobresaliente, Jesucristo, el único héroe que no tiene
semejanza ni siquiera en la literatura, menos en personajes que dejaron
huellas sobresalientes. Tiene además un plan maravilloso, la salvación de la
humanidad.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L02 La revelación perfecta de Dios 29
¿Qué historias bíblicas hacen referencia a la historia de la salvación?
Ahora bien, la Biblia es la historia de la revelación de Dios y la historia de un
pueblo. Esa revelación está plasmada en el obrar de Dios, de cómo elige a
un pueblo. Es la muestra de cómo Él nos ama y nos permite también ser
parte de su pueblo santo. Así se escriben historias llenas de su amor,
capaces de conmover vidas, de invitarlas a rehacer y reestructurar cualquier
conducta, que debe estar cautivada a seguir las huellas del maestro.
PREGUNTAS DE REPASO
1. ¿Cómo se nos revela Dios?
2. ¿Cómo debemos responder a la revelación?
3. ¿Es la Biblia la revelación perfecta de Dios?
4. ¿Cuál es el compromiso que debemos hacer con la Biblia como
palabra de Dios?
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L02 La revelación perfecta de Dios 30
Lección 3
INSPIRACIÓN E ILUMINACIÓN
Contenido
I. Qué es la inspiración
II. La inspiración es obra de Dios
III. Qué es la iluminación
IV. Cómo se manifiesta la iluminación
V. Diferencia entre inspiración e iluminación
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L03 Inspiración e iluminación 31
Creemos que las Escrituras son la revelación infalible de Dios de sí mismo y
de sus propósitos en la vida de los hombres, que fueron escritas por autores
humanos bajo la inspiración del Espíritu Santo. Son la comunicación escrita
de Dios de la verdad divina que puede descubrirse solo al ser revelada por
Dios al hombre.
I. QUÉ ES LA INSPIRACIÓN
Dijo Moddy acerca de la Biblia: “Yo sé que es inspirada porque me inspira a
mí”.
Bien lo dice la misma Palabra:
“Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que
los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el
Espíritu Santo”. 2 Pedro 1:21
El diccionario de Webster define a la inspiración de la siguiente manera:
Es la influencia sobrenatural del Espíritu de Dios ejercida sobre la
mente del hombre, influencia que capacitó a los profetas, apóstoles
y escritores sagrados para exponer la verdad divina sin mezcla de
error.
Por su parte, el diccionario Espasa-Calpe dice:
Intimación que Dios hace al escritor sagrado para que este escriba
acerca de una determinada materia, junto con una asistencia especial
para que no yerre en su exposición.
De acuerdo con lo expuesto por el doctor Gaussen, inspiración es:
El poder inexplicable que el Espíritu Divino ejerce en los autores de
las Escrituras, para guiarlos aun en el empleo de los vocablos que
deben usar, y preservarlos de todo error u omisión.
La palabra inspiración significa ‘soplo hacia afuera'. Ya que Dios inspiró la
Biblia, esta es un producto divino. Los hombres fueron los vehículos de que
Dios se valió para dar a su mensaje en forma escrita; por eso, las personas
que fueron privilegiadas al recibir ese soplo nos entregaron lo suficiente, lo
necesario y útil para nuestra vida. Todo lo que el ser humano requiere para
su realización y felicidad está en la Biblia.
La doctrina de la inspiración bíblica afirma la participación única del Espíritu
Santo para controlar la producción de la Biblia. La participación del Espíritu
Santo es decisiva, por lo que se puede decir correctamente que la Biblia es
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L03 Inspiración e iluminación 32
la Palabra de Dios (Taylor, 2009). De eso no hay duda, y tenemos que
reafirmarlo, la Biblia es Palabra de Dios.
¿Cuál es el rol del Espíritu Santo en la inspiración?
Utley (2015) deja en claro que el Espíritu Santo dirigió el proceso de la
canonización bajo los considerandos siguientes:
a) Dios existe y desea que lo conozcamos.
b) Él se ha revelado a nosotros.
c) Dios ha actuado en la historia (revelación).
d) Él ha escogido a ciertas personas para elaborar sus escritos y explicar
sus actos (inspiración).
e) El Espíritu ayuda al lector (o al oyente) de esta revelación escrita a
entender sus verdades principales (iluminación).
La Biblia es la única fuente confiable de la verdad acerca de Dios (podemos
saber acerca de la vida y las enseñanzas de Jesús solamente a través de la
Biblia). Es, colectivamente, nuestra única fuente para la fe y la práctica. Los
libros del Antiguo y del Nuevo Testamento, que fueron escritos en tiempos
y ocasiones específicas, ahora son, en conjunto, la guía inspirada para todas
las ocasiones y épocas (Utley, 2015c).
Para Yoccou (1994), la inspiración tiene el siguiente proceso:
a) Instrumentos - “santos hombres”- 2 Pedro 1:20
b) Método - revelación - 2 Samuel 23:2; Romanos 16:25
c) Interpretación - con la guía de su Espíritu - 2 Pedro 3:2
d) Preservación - completa para todo el tiempo - Isaías 40:8; Mateo
24:35
e) Confirmación inviolable - Juan 10:35; Hechos 6:15
f) Capacidad infinita - Lucas 24:44
g) Precisión - al detalle - Hageo 2:6 con Hechos 12:16 - por una frase.
Salmos 82:6 con Juan 10:34 - por una afirmación.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L03 Inspiración e iluminación 33
II. LA INSPIRACIÓN ES OBRA DE DIOS
La inspiración es un atributo de Dios que permite canalizar su voluntad a los
seres humanos a través del Texto Sagrado. En ese sentido, los hombres son
solo sus instrumentos que, dejándose impactar por Su presencia y sabiduría
sin igual, escribieron con un solo propósito: la felicidad del ser humano para
el presente, y también para la otra vida.
¿En qué sentido la inspiración es una obra de Dios?
La Biblia ha sido inspirada por Dios y, a menos que se tenga en cuenta este
gran hecho, no se puede entender el elemento espiritual, que es el
elemento sobresaliente, y que la distingue de todos los otros libros.
Solamente lo apreciarán y comprenderán aquellos hombres que han tenido
personalmente la experiencia de fe en Cristo, como la conversión, la
salvación, la reconciliación, la regeneración, el nuevo nacimiento, la
redención (Gillis, 1991).
Dios, que todo lo sabe, y es todopoderoso y preciso, ha inspirado la Biblia,
por eso esta es totalmente Su Palabra (Erickson, 2008). La inspiración es la
obra de Dios en y a través del escritor de la Biblia (2 Timoteo 3:16). Los
escritores fueron instrumentos humanos de la obra invisible del Espíritu
Santo, a fin de que la Escritura fuera tanto divina como humana, ya que Dios
usa sus vidas para su gran obra (Palau, 1995).
¿A qué tipo de personajes bíblicos inspira Dios? Mencione sus
características.
De acuerdo a 2 Timoteo 3:16, los que son inspirados son precisamente los
escritos bíblicos. La inspiración es una obra de Dios terminada en el
producto escrito, la Biblia. Es la Escritura, el texto escrito, lo que es
inspirado por Dios. La idea esencial aquí es que toda la Escritura tiene el
mismo carácter que tenían los sermones de los profetas cuando los
predicaban y cuando los escribían (Comfort y Serrano, 2008).
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L03 Inspiración e iluminación 34
La Biblia atestigua su origen divino de diversas maneras. No fue producida
por voluntad o decisión humana. Más bien fue impulsada o llevada por el
Espíritu de Dios. El impulso que condujo a escribir provino del Espíritu Santo
(Erickson, 2008).
¿Por qué muchos sostienen que la Biblia es un libro literario
más que Palabra de Dios?
Los escritores sagrados, y muy concretamente los profetas, afirmaron
transmitir lo que Dios les reveló:
• Moisés afirmó que hablaba lo que Dios le decía (Éxodo 24:4).
• Cerca de 100 veces aparece en el Pentateuco la frase “Dios habló a
Moisés”, y a continuación, Moisés escribió lo que Dios le había dicho.
• Más de 200 veces encontramos en boca de los profetas frases como
estas: “La palabra de Jehová vino a mí, diciendo...”; “oíd la palabra
del Señor...”; “así dice el Señor...”.
(Carro, Poe y Zorzoli, 1993).
Dios, que es a la vez fiel y poderoso, hace que todo cuanto ha sido
vaticinado por revelación suya se cumpla a su debido tiempo (Carro, Poe y
Zorzoli, 1993). Según Comfort y Serrano (2008), al formular la idea bíblica
de la inspiración, es bueno destacar lo siguiente:
• La idea no es de dictado mecánico, escritura automática, ni de
cualquier proceso que involucrara la suspensión del uso de la mente
del escritor. La dirección y el control divino realzó la libertad,
espontaneidad y creatividad de sus escritos.
• El hecho de que en la inspiración Dios no anuló la personalidad, el
estilo, el enfoque y la tendencia cultural de sus escritores, no quiere
decir que el control de Dios de ellos era imperfecto.
Cada parte de la Biblia es una revelación de Dios, puesto que se revela en
ella el conocimiento de Dios. La Biblia en conjunto y en cada una de sus
partes es una revelación. La Biblia entera es una revelación de Dios. Toda la
Escritura es revelada y toda la Escritura es inspirada (Buswell, 1979).
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L03 Inspiración e iluminación 35
III. QUÉ ES LA ILUMINACIÓN
“Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz,
es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del
conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo”.
2 Corintios 4:6
La iluminación es aquella obra del Espíritu Santo por la cual el Evangelio es
aplicado a la mente del oyente, de tal manera que este llega a entenderlo y
a comprender sus implicaciones para su vida; es la revelación por parte del
Espíritu Santo que nos habla de la persona y obra del Señor Jesucristo y de
la esperanza de la gloria de Dios para todo aquel que crea en Él (2 Corintios
4:5). La iluminación no acaba con la conversión, sino que sigue a lo largo de
la vida del creyente (Burt, 1994).
¿Qué actitud adoptas antes de leer la Biblia?
A través de la iluminación, Dios ha dado su Espíritu para ayudar a la
humanidad a entender su autorrevelación (Utley, 2015).
La iluminación es la obra del Espíritu Santo en nosotros una vez que hemos
leído el texto inerrante producido por autores inspirados. Dios no nos deja
a oscuras. El Espíritu Santo ayuda a quien le busca con sinceridad. Sin
embargo, esto no elimina la necesidad de lectura, meditación, oración,
estudio, memorización, consulta, etc. (Palau, 1995).
Generalmente, el concepto de iluminación está relacionado con la obra del
Espíritu Santo que hace clara la verdad de la revelación escrita.
Con referencia a la Biblia:
• la revelación se relaciona con el material,
• la inspiración con el método de registrar la revelación, y
• la iluminación con el significado de lo escrito.
El hombre no regenerado no puede experimentar la iluminación porque
está ciego a la verdad de Dios.
(Ryrie, 2006)
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L03 Inspiración e iluminación 36
Como dice la Sagrada Escritura:
“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de
Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se
han de discernir espiritualmente”. 1 Corintios 2:14
¿Cuántas veces has sentido la iluminación de parte del Espíritu Santo
en tu vida?
Lux Dei es ‘luz de Dios'. Es la iluminación que recibimos del Señor, sobre
todo, mediante las Sagradas Escrituras (De Andrade, 2002).
IV. CÓMO SE MANIFIESTA LA ILUMINACIÓN
Toda la naturaleza humana, incluyendo la razón, se ha visto afectada por la
caída. Los humanos en estado natural son incapaces de reconocer y
responder a la verdad divina. Cuando llega la regeneración, las “gafas de la
fe” mejoran muchísimo nuestra visión espiritual. Sin embargo, incluso
después de la regeneración es necesario continuar creciendo
progresivamente, lo que llamamos santificación. Además, el Espíritu Santo
obra internamente en la vida del creyente, atestiguando la verdad, para que
el significado de la Biblia se pueda apreciar (Erickson, 2008).
La Biblia es el mejor intérprete de sí misma cuando se quiere saber lo que
dice un capítulo o pasaje (Harper, 2010).
¿Qué sería de los cristianos si no tendríamos la iluminación
del Espíritu Santo?
Aunque las Escrituras en sí mismas son nuestra luz, todavía tenemos
necesidad de iluminación adicional para que podamos percibir la luz con
claridad. El mismo Espíritu Santo que inspira la Escritura trabaja para
iluminar las Escrituras para nuestro beneficio. La iluminación es el trabajo
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L03 Inspiración e iluminación 37
del Espíritu Santo. Él nos ayuda a escuchar, a recibir y a entender
adecuadamente el mensaje de la Palabra de Dios (Sproul, 1996).
“Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni
han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado
para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el
Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de
Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino
el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció
las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios”. 1 Corintios 2:9-11
El apóstol Pablo oró para que los ojos del entendimiento de sus lectores
sean alumbrados para conocer el poder de Dios. Luego enseñó que Dios ya
ha provisto evidencia histórica de su poder al resucitar y exaltar a Jesús. Por
lo tanto, Dios ha revelado su poder objetivamente en Jesucristo, y ahora
ilumina nuestra mente por medio de su Espíritu para captar esta revelación.
Todo nuestro pensamiento es improductivo sin el Espíritu Santo; sin
embargo, su iluminación no tiene intenciones de ahorrarnos el trabajo de
utilizar la mente (Stott, 2006).
¿Qué debemos hacer con los pasajes bíblicos que no entendemos?
Es cierto que, normalmente, el conocimiento antecede a la comprensión,
por cuanto no podemos comprender una situación hasta tener
conocimiento de los diferentes factores que la configuran. El Espíritu de
Dios nos es dado precisamente para facultarnos para comprender las
verdades del Evangelio. Sin la iluminación que Él nos proporciona, los datos
seguirán sin entenderse correctamente (Burt, 2006).
V. DIFERENCIA ENTRE INSPIRACIÓN E ILUMINACIÓN
Yoccou (1994) nos presenta las siguientes precisiones:
• Revelación es la mente de Dios comunicada al hombre (Efesios 3:1-
5).
• Inspiración es la guía para escribir Su Palabra (2 Pedro 1:20-21).
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L03 Inspiración e iluminación 38
• Iluminación es la luz, la claridad que el Espíritu Santo proporciona
para comprender la Palabra de Dios (1 Corintios 2:9-16).
• Interpretación es el descubrimiento del significado de la Escritura
(Nehemías 8:8).
¿Es importante distinguir entre revelación, inspiración e iluminación?
Revelación es ese acto de Dios por medio del cual Él comunica a la mente
humana verdades que antes no conocía, verdades que de ninguna otra
manera podrían ser conocidas. Inspiración tiene que ver con la
comunicación de la verdad. El Espíritu Santo dirigió e influyó a los escritores
para que, por inspiración, fueran guardados de todo error de verdad o de
doctrina (Duffield y Van Cleave, 2006, p. 19-20).
La diferencia entre inspiración e iluminación, en cuanto a duración, es que
la iluminación es o puede ser permanente. Por la inspiración el profeta no
profetizaba a voluntad propia, sino que estaba sujeto a la voluntad del
Espíritu. “Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana”,
declara Pedro (2 Pedro 1:21) (Duffield y Van Cleave, 2006).
¿Qué importancia tiene la iluminación en la comprensión de la Biblia?
La inspiración que recibieron los apóstoles fue única. Sin embargo, aunque
no recibimos inspiración de la misma manera que ellos, el Espíritu también
interviene en todos nosotros iluminando la interpretación de la Palabra. El
mismo Espíritu Santo habitaba en quienes escribieron las Escrituras y en
quienes las leemos hoy, y por eso podemos conocer a Dios (Stott, Atiencia
y Escobar, 1999).
Veamos cómo el Espíritu Santo nos socorre en la comprensión de la Biblia:
“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la
verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará
todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Él
me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber”.
Juan 16:13-14
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L03 Inspiración e iluminación 39
Elabora una lista de pasajes bíblicos que te gustaría entender
a través de la iluminación.
Consideremos el siguiente pasaje bíblico:
“Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis
bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar
oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en
vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía
de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía
fue traída por voluntad humana”. 2 Pedro 1:19-21
El apóstol Pedro escribe de iluminación (v. 19), revelación (v. 20) e
inspiración (v. 21). La palabra profética de Dios es una antorcha (“una
lámpara alimentada con aceite”, Salmos 119:105) que alumbra en un lugar
oscuro. Aunque el pecado entenebrece al mundo (Isaías 9:2; Efesios 6:12),
la Palabra de Dios, señalando hacia el futuro, ilumina a los creyentes en
cuanto a la voluntad divina. Hasta que Cristo llegue, los creyentes deben
permitir que las Escrituras iluminen sus corazones (Walvoord y Zuck, 2006).
PREGUNTAS DE REPASO
1. ¿Qué es la inspiración?
2. ¿Por qué la inspiración es una obra de Dios?
3. ¿Qué pasajes nos hablan de la inspiración?
4. ¿Qué es la iluminación?
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L03 Inspiración e iluminación 40
Lección 4
LA INERRANCIA DE LA BIBLIA
Contenido
I. Definición de inerrancia
II. Importancia de la inerrancia
III. Qué es la inerrancia y la infalibilidad
IV. En qué se basa la inerrancia
V. Problemas de rechazar la inerrancia
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L04 La inerrancia de la Biblia 41
I. DEFINICIÓN DE INERRANCIA
La inerrancia es la doctrina que afirma que la Biblia es completamente
verdadera en todas sus enseñanzas.
Pero consideremos estas definiciones de inerrancia, cada una de las cuales
hace una excelente contribución a nuestra comprensión de lo que está en
juego:
• “La inerrancia significa entonces que, en ningún momento, en lo que
se escribió originalmente, se permitió a los escritores bíblicos hacer
declaraciones o respaldar puntos de vista que no están en
conformidad con la verdad objetiva. Esto se aplica en cualquier nivel
en el que hicieron declaraciones” (Roger Nicole).
• “Inerrancia significa que cuando se conocen todos los hechos, las
Escrituras en sus autógrafos originales, debidamente interpretados,
se mostrarán como totalmente ciertas en todo lo que afirman, ya sea
que tenga que ver con doctrina, o moralidad, o con lo social, físico, o
ciencias biológicas” (Paul Feinberg).
• “Cuando se conocen todos los hechos, la Biblia (en sus escritos
originales), interpretada correctamente a la luz de lo que la cultura y
los medios de comunicación habían desarrollado en el momento de
su composición, será completamente verídica (y por lo tanto no falsa)
en todo lo que afirma, en el grado de precisión previsto por el autor,
en todos los asuntos relacionados con Dios y su creación” (David
Dockery).
• “Excepto por los tipos de corrupción textual que pueden surgir en el
curso de repetidas copias, la Biblia ofrece una precisa, aunque no
exhaustiva, descripción e interpretación del mundo y de la historia
humana desde la creación hasta el surgimiento de la Iglesia cristiana,
así como también un registro confiable de verdades divinamente
reveladas acerca de Dios y sus planes para la humanidad, lo cual una
exégesis cuidadosa puede demostrar como internamente
consistente, y sobre la cual, a través de un análisis justo e informado,
se pueden sugerir y encontrar soluciones plausibles para conflictos
fundamentalmente aparentes entre ella y datos extrabíblicos
objetivos” (Richard Schultz).
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L04 La inerrancia de la Biblia 42
II. IMPORTANCIA DE LA INERRANCIA
La inerrancia es extremadamente importante. Cuando se entiende
correctamente, quiere decir que la Biblia hace sus declaraciones con
exactitud, ya sea sobre asuntos teológicos, el relato de la creación, la
historia, la geografía o la geología. No obstante, permite variedad en los
detalles relativos a un mismo relato; no requiere rigidez en el estilo. La
Biblia es exacta y concuerda con la verdad en todas sus declaraciones.
Es importante que dejemos en claro que la Biblia no tiene errores: La Biblia
no tiene error alguno; jamás errará en el logro de sus propósitos. Ella
transmite la verdad de Dios de manera plena, exacta e infalible. (De
Andrade, 2002).
Aquí hay 4 razones por las cuales la inerrancia es importante:
1. Se basa en el carácter de Dios.
La inerrancia se basa en el carácter de Dios que no puede mentir (He.
6:18; Ti. 1:2). Dios no puede mentir intencionalmente porque es quien dio
la ley moral absoluta. No puede equivocarse porque es omnisciente. Y si la
Biblia es la Palabra de Dios escrita (y lo es), entonces es sin error.
2. Fue enseñada por Cristo y los apóstoles.
La inerrancia fue enseñada por Cristo y los apóstoles en el Nuevo
Testamento. Esta debería ser nuestra base principal para creer esta
doctrina. B. B. Warfield dijo:
“Creemos en esta doctrina de la inspiración plenaria de las Escrituras
principalmente porque es la doctrina que Cristo y sus apóstoles
creyeron, y que ellos nos han enseñado” (Limited Inspiration, citado
por Mohler, p. 42)
Para citar a Jesús mismo: “La Escritura no puede ser quebrantada” (Jn.
10:35), y “hasta que pasen el cielo y la tierra ni una pizca, ni un punto,
pasará de la Ley hasta que todo se haya cumplido” (Mt. 5:18).
3. Es la posición histórica de la Iglesia.
La inerrancia es la posición histórica de la Iglesia cristiana. Albert Mohler
señala que incluso algunos de los que se oponen a la doctrina de la
inerrancia han estado de acuerdo en que la inerrancia es la posición
estándar de la Iglesia cristiana a lo largo de los siglos. Mohler cita a los
hermanos Anthony y Richard Hanson, eruditos anglicanos:
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L04 La inerrancia de la Biblia 43
Los padres cristianos y la tradición medieval continuaron esta
creencia [en la inerrancia], y la Reforma no hizo nada para debilitarla.
Por el contrario, dado que para muchos teólogos reformados la
autoridad de la Biblia tomó el lugar que el papa había tenido en el
esquema medieval, la infalibilidad de la Biblia se mantuvo
firmemente y se definió más explícitamente entre algunos teólogos
reformados.
También dicen:
Las creencias aquí negadas [a saber, la inerrancia] eran creídas por
todos los cristianos desde el principio hasta hace aproximadamente
ciento cincuenta años.
4. Es fundamental para todas las demás doctrinas.
La inerrancia es fundamental para todas las demás doctrinas cristianas
esenciales. Es verdad, hay algunas doctrinas (como la muerte expiatoria y
la resurrección corporal de Cristo) más esenciales para la salvación. Sin
embargo, todas las doctrinas relacionadas con la salvación derivan su
autoridad divina de la Palabra de Dios.
Entonces, la doctrina de la autoridad divina y la inerrancia de las Escrituras
es el fundamento de todos los fundamentos. Por lo tanto, aunque uno
puede ser salvo sin creer en la inerrancia, la doctrina de la salvación no tiene
autoridad divina aparte de la infalibilidad e inerrancia de la Escritura.
La inerrancia merece una gran consideración entre los evangélicos y se ha
ganado con razón el estatus de ser esencial para la fe cristiana. Por lo tanto,
reducir la inerrancia al nivel de no esencial o incidental en la fe cristiana
revela una ignorancia de las raíces teológicas e históricas del cristianismo.
La inerrancia es fundamental para un cristianismo consistente y saludable.
Ella simplemente no puede rechazarse sin graves consecuencias, tanto para
el individuo como para la Iglesia.
Podemos declarar que la Biblia no tiene errores en ninguna de sus
enseñanzas, empezando desde la creación hasta el total desarrollo de los
eventos de la historia mundial. Su origen literario fue inspirado por Dios,
por lo tanto:
• Debe ser creída como la instrucción de Dios en todo lo que afirma.
• Debe ser obedecida como el mandamiento de Dios en todo lo que
requiere.
• Debe ser aceptada como palabra de Dios confiable en todo lo que
promete.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L04 La inerrancia de la Biblia 44
La doctrina de la inerrancia se deriva más del carácter de la Biblia, que del
simple examen de los fenómenos que presenta. “Si creemos que las
Escrituras son la Palabra de Dios, no podremos dejar de creer que es
inerrante”. Estas palabras que fueron escritas salieron de la boca misma de
Dios, y Dios no puede mentir. La Escritura no yerra, porque Dios no miente.
Por consiguiente, la inerrancia es una propiedad que se espera de la
Escritura, por ser inspirada.
III. QUÉ ES LA INERRANCIA Y LA INFALIBILIDAD
“Inerrancia e infalibilidad son vocablos parecidos, pero no son sinónimos.
Cuando decimos que la Biblia es inerrante, afirmamos que no contiene
ningún error, pero cuando decimos que es infalible, afirmamos que no
puede errar, lo cual es mucho más” (Lacueva, 2001, pp.106-107).
Los términos infalibilidad e inerrancia son usados para hablar de la
veracidad de las Escrituras. La Biblia no falla; no yerra; es veraz en todo
cuanto afirma (Mateo 5:17–18; Juan 10:35).
Aunque no se hayan usado siempre estos términos, los primeros padres de
la Iglesia, los teólogos católicos romanos, los reformadores protestantes,
los evangélicos modernos (y, por tanto, los pentecostales “clásicos”) han
afirmado todos que la Biblia es totalmente cierta, sin lugar para la falsedad
ni el error.
Clemente Romano, Clemente de Alejandría, Gregorio Nacianceno, Justino
Mártir, Ireneo, Tertuliano, Orígenes, Ambrosio, Jerónimo, Agustín, Martín
Lutero, Juan Calvino y una multitud más de gigantes de la historia de la
Iglesia, reconocen que la Biblia procede de la boca misma de Dios, y es
cierta en su totalidad. Escuchemos las enfáticas declaraciones de algunos
de estos hombres notables:
• Agustín: “Creo muy firmemente que los autores estuvieron
completamente libres de errores”.
• Martín Lutero: “Las Escrituras nunca yerran.” “Donde las Santas
Escrituras establecen algo que se debe creer, allí no nos debemos
desviar de las palabras”.
• Juan Calvino: “El registro seguro e infalible”. “La regla cierta e
inerrante”. “La Palabra infalible de Dios”. “Libre de toda mancha o
defecto”.
Vamos a demostrar que la Biblia es infalible, tal como lo sostiene Francisco
LaCueva:
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L04 La inerrancia de la Biblia 45
• Por su autoridad, ya que es la palabra de un Dios veraz, es decir,
que no puede engañarse ni engañarnos. No puede engañarse,
porque es infinitamente sabio. No puede engañarnos, porque es
infinitamente santo.
• Por su inspiración, ya que procede del aliento mismo de Dios, del
pnéuma del Padre (cf. 2 Ti. 3:16), y este mismo pnéuma, como la
Persona de la Deidad, llevó a los escritores sagrados a expresar lo
inspirado por Dios (cf. 2 P. 1:21).
Al respecto, veamos los siguientes pasajes:
“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para
redargüir, para corregir, para instruir en justicia. A fin de que el
hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda
buena obra”. 2 Timoteo 3:16-17
“Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que
los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu
Santo”. 2 Pedro 1:21
IV. EN QUÉ SE BASA LA INERRANCIA
Estas son algunas razones por las que debemos creer absolutamente en la
inerrancia bíblica:
1. La Biblia misma declara ser perfecta.
“Las palabras de Jehová son palabras limpias, como plata refinada en
horno de tierra, purificada siete veces”. Salmos 12:6
“La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; el testimonio de
Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo”. Salmos 19:7
“Toda palabra de Dios es limpia”. Proverbios 30:5
Estas afirmaciones de pureza y perfección son declaraciones absolutas.
Nótese que no dice “Casi todas las Palabras de Dios son puras” o “la
Escritura es casi perfecta”. La Biblia argumenta una completa perfección,
sin dar lugar a teorías de “perfección parcial”.
2. La Biblia se sostiene o cae como un todo.
Si se descubriera que un periódico importante rutinariamente
contuviera ciertos errores, sería rápidamente desacreditado. No habría
diferencia en decir “Todos los errores fueron confinados a la página 3”.
Para que un periódico pueda ser confiable en todas sus secciones, debe
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L04 La inerrancia de la Biblia 46
ser verídico en todo su contenido. De la misma manera, si la Biblia fuera
inexacta cuando habla de geología, ¿por qué se confiaría en su teología?
O es un documento confiable, o no lo es.
3. La Biblia es un reflejo de su Autor.
Todos los libros lo son. La Biblia fue escrita por Dios Mismo, al obrar a
través de los autores humanos mediante un proceso llamado
“inspiración”.
Segunda de Timoteo 3:16 dice: “Toda la Escritura es inspirada por Dios”
(literalmente, “es respirada por Dios”). Ver también 2 Pedro 1:21 y
Jeremías 1:2.
Creemos que Dios, quien creó el universo, es capaz de escribir un libro.
Y que el Dios que es perfecto es capaz de escribir un libro perfecto.
El punto no es solo “¿Tiene la Biblia un error?”, sino “¿Puede Dios
cometer un error?”.
Si la Biblia contiene verdaderos errores, entonces Dios no es
omnisciente y es capaz Él Mismo de cometer errores.
Si la Biblia contiene información errónea, entonces Dios no es veraz, sino
un mentiroso.
Si la Biblia contiene contradicciones, entonces Dios es el autor de la
confusión.
En otras palabras, si la inerrancia bíblica no es verdad, entonces Dios no
es Dios.
4. La Biblia nos juzga, no viceversa.
“Porque la palabra de Dios... discierne los pensamientos y las
intenciones del corazón”. Hebreos 4:12
Nótese la relación entre “el corazón” y “la Palabra”. La Palabra examina;
el corazón está siendo examinado. El reacomodar partes de la Palabra
por cualquier razón, es voltear un verso de cabeza. Nos convertimos en
los examinadores, y la Palabra debe ser sometida a nuestro “superior
escrutinio”. Sin embargo, Dios dice, “Mas antes, oh hombre, ¿quién eres
tú, para que alterques con Dios?” (Romanos 9:20).
5. El mensaje de la Biblia debe ser tomado como un todo.
No es una mezcla de doctrina sobre la que tengamos libertad de
elección. A mucha gente le agradan los versículos que dicen que Dios los
ama, pero les disgustan los que dicen que Dios juzgará a los pecadores.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L04 La inerrancia de la Biblia 47
Pero simplemente no podemos entresacar y elegir lo que nos guste
acerca de la Biblia y desechar el resto. Si la Biblia está equivocada
respecto al infierno, por ejemplo, entonces ¿quién dice que es
verdadera al hablar sobre el cielo – o sobre cualquier otra cosa? Si la
Biblia no puede contener verazmente los detalles sobre la creación,
entonces tal vez los detalles sobre la salvación tampoco puedan ser
confiables. Si la historia de Jonás es un mito, entonces quizá también lo
es la historia de Jesús. Por el contrario, Dios ha dicho lo que ha dicho, y
la Biblia nos presenta un cuadro completo de quien es Dios. “Para
siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos” (Salmos
119:89).
6. La Biblia es nuestra única norma para la fe y la práctica.
Si no es confiable, entonces ¿en qué basamos nuestras creencias? Jesús
pide nuestra confianza, y eso incluye confiar en lo que Él dice en Su
Palabra. Juan 6:67-69 es un hermoso pasaje. Jesús justo había
presenciado la partida de muchos que habían afirmado que lo seguirían.
Entonces Él se volvió a los doce apóstoles y les preguntó, “¿Queréis
acaso iros también vosotros? Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién
iremos? Tú tienes palabras de vida eterna”. Que tengamos la misma
confianza en el Señor y en Sus palabras de vida.
La inerrancia bíblica no significa que debemos dejar de utilizar nuestras
mentes o aceptar ciegamente lo que dice la Biblia. Somos exhortados a
estudiar la Palabra (2 Timoteo 2:15), y aquellos que la escudriñan son
elogiados (Hechos 17:11). También reconocemos que hay pasajes
difíciles en la Biblia, así como sinceros desacuerdos sobre su
interpretación. Nuestra meta es aproximarnos reverentemente y en
oración a la Escritura y cuando encontremos algo que no entendamos,
oremos más intensamente, estudiemos más, y – si aun así la respuesta
se nos escapa – reconozcamos humildemente nuestras propias
limitaciones ante la perfecta Palabra de Dios.
V. PROBLEMAS DE RECHAZAR LA INERRANCIA
Quienes hablan de errores concluyen que éstos pueden enseñar la verdad.
Sugieren que no es importante defender la precisión de la Biblia en lo
relativo a “los pequeños detalles de la cronología, geografía, historia,
cosmología… o las supuestas discrepancias”. Sin embargo, los asuntos
cronológicos, geográficos, históricos y otros sí son importantes. Con
frecuencia están entrelazados con verdades teológicas significativas. Por
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L04 La inerrancia de la Biblia 48
ejemplo, la historicidad de Adán y Eva en Génesis 1 y 2 es importante
porque Pablo hace una analogía entre Adán y Cristo en Romanos 5:12-21.
Si Adán no es histórico, la analogía se rompe. La cronología de Mateo 1 es
importante, porque detalla el linaje de Jesucristo. Si su linaje no es exacto,
¿qué puede decirse del relato sobre su vida? La geografía de Miqueas 5:2,
cuando anuncia el nacimiento de Cristo en Belén, es importante porque en
el mismo versículo se enseña su eternidad. Si la geografía relativa a Cristo
no se puede creer, ¿puede aceptarse su eternidad?
La conclusión es obvia: si no se puede confiar en la Biblia en asuntos
cronológicos, históricos o geográficos, no se puede confiar en el mensaje de
salvación.
Hablar de errores impugna el carácter de Dios. Como ya se había anotado,
las Escrituras son el resultado de la respiración de Dios (2 Ti. 3:16) y la
supervisión del Espíritu Santo (2 P. 1:21). Si las Escrituras tienen errores,
entonces Dios erró. Quienes hablan de errores difieren en la enumeración
de ellos.
Quienes hablan de errores tienen cada uno su propia lista que difiere de
la de los demás. “¿Cuál es el criterio para determinar áreas donde los
errores son irrelevantes? ¿Qué o quién decide los límites entre el territorio
de los errores permisibles y el terreno donde la inerrancia es necesaria?”.
También podemos ver que algunos asuntos doctrinales pueden ser
afectados por negar la inerrancia, incluyen los siguientes:
1. Una negación de la caída histórica de Adán.
2. Una negación de los hechos de las experiencias del profeta Jonás.
3. Que se quiten algunos de los milagros tanto del Antiguo Testamento
como del Nuevo basándose en cualquier explicación.
4. Una negación de la paternidad literaria mosaica del Pentateuco.
5. Una creencia en dos o más autores para el libro de Isaías.
6. Un flirtear con la teología de la liberación o aceptación de ella con su
redefinición del pecado (como social en vez de individual) y de la
salvación (como política y temporal en vez de espiritual y eterna).
Algunos errores de estilo de vida que pueden seguir a una negación de la
inerrancia, incluyen los siguientes.
1. Un punto de vista licencioso sobre la seriedad del adulterio.
2. Un punto de vista licencioso sobre la seriedad del homosexualismo.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L04 La inerrancia de la Biblia 49
3. Un punto de vista licencioso sobre el divorcio y nuevo matrimonio.
4. Una reinterpretación “cultural” de algunas de las enseñanzas de la
Biblia (e.g., sobre las mujeres, sobre la obediencia civil).
5. Una tendencia a mirar la Biblia a través de una rejilla psicológica
moderna.
La inerrancia es una doctrina importante, cuya negación o dilución puede
resultar en errores serios en doctrina y conducta.
Cuando se entiende correctamente, quiere decir que la Biblia hace sus
declaraciones con exactitud, ya sea sobre asuntos teológicos, el relato de la
creación, la historia, la geografía o la geología. No obstante, permite
variedad en los detalles relativos a un mismo relato; no requiere rigidez en
el estilo. La Biblia es exacta y concuerda con la verdad en todas sus
declaraciones.
PREGUNTAS DE REPASO
1. ¿Qué es la inerrancia bíblica?
2. ¿Por qué la Biblia no tiene contradicciones?
3. ¿Por qué Dios no miente en su Palabra?
4. ¿Qué es la infalibilidad bíblica?
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L04 La inerrancia de la Biblia 50
Lección 5
EL CANON
Contenido
I. Qué es el Canon
II. La importancia del Canon
III. La formación del Canon
IV. El Canon del Antiguo Testamento
V. El Canon del Nuevo Testamento
VI. Los libros apócrifos
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L05 El canon 51
I. QUÉ ES EL CANON
1. Su derivación. La palabra viene del vocablo griego kanon, el cual se
refiere a un instrumento de medir es decir “una caña o vara de medir”. Por
consiguiente, adquirió el significado de una regla de acción (Gálatas 6:16;
Filipenses 3:16).
2. La historia del uso de la palabra. En la iglesia primitiva la palabra canon
se usaba con referencia a los credos. A mediado del siglo cuarto llegó a
emplearse en relación con la Biblia; la lista de los libros aceptados
reconocidos como pertenecientes a la Biblia.
3. Su significado. En realidad, la palabra canon tiene doble significación. Se
refiere a la lista de los libros que cumplieron con los requisitos de ciertas
pruebas o reglas y así se consideraron autoritativos y canónicos. Pero
también significa que la colección de libros canónicos constituye la regla de
nuestra vida.
De aquí que el canon de la Biblia consiste de esos libros considerados dignos
de ser incluidos en la Sagrada Escritura. De acuerdo con los autores Selby y
West:
“La canonización fue el resultado de un desarrollo de siglos de duración
por medio del cual aquellos libros que se mostraron útiles para la fe y
alabanza, fueron elevados a un papel más decisivo. Quiere decir que el
canon estaba determinado no tanto por decreto rabino o de la iglesia
como por el mérito de cada libro por separado y su recibimiento por la
comunidad por la inspiración y edificación ofrecida.”
Otro autor lo expresa de esta manera:
“Los diferentes libros poseían y ejercían autoridad divina mucho
antes de que los hombres hicieran pronunciamientos al respecto. Los
concilios eclesiásticos no les dieron a los libros su autoridad divina,
sino simplemente reconocieron que la tenían y que la ejercían.”
Por otro lado, Sproul (1996) refiere que la Biblia es una pequeña biblioteca
de sesenta y seis libros individuales. La reunión de estos libros constituye lo
que llamamos el canon de la Sagrada Escritura. Históricamente, la Biblia ha
sido siempre el precepto autorizado para la fe y la práctica en la Iglesia.
Tres aspectos se consideraron:
• Los libros deberían contar con la autoría o el respaldo apostólico.
• Su autoridad debería haber sido recibida por la Iglesia primitiva.
• Deberían estar en armonía con los libros de los cuales nadie dudaba
de su canonicidad.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L05 El canon 52
II. LA IMPORTANCIA DEL CANON
El canon de la Biblia es la lista de todos los libros que pertenecen a la Biblia.
No se debe subestimar la importancia de este asunto. Las palabras de las
Escrituras son las palabras por las cuales nutrimos nuestra vida espiritual.
Así que podemos reafirmar el comentario de Moisés al pueblo de Israel en
referencia a las palabras de la ley de Dios:
“Porque no os es cosa vana; es vuestra vida, y por medio de esta ley
haréis prolongar vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el
Jordán, para tomar posesión de ella”. Deuteronomio 32:47
Añadir o sustraer de las palabras de Dios sería impedir que el pueblo de Dios
le obedezca plenamente, porque los mandamientos que se sustrajeran no
los conocería el pueblo, y las palabras que se añadieran tal vez exigirían del
pueblo cosas adicionales que Dios no ha ordenado.
Así Moisés lo advirtió al pueblo de Israel: “No añadiréis a la palabra que yo
os mando, ni disminuiréis de ella, a para que guardéis los mandamientos de
Jehová vuestro Dios que yo os ordeno.” (Dt 4:2).
La determinación precisa del alcance del canon de la Biblia es por
consiguiente de suprema importancia. Para confiar y obedecer a Dios
absolutamente debemos tener una colección de palabras de la que estemos
seguros que son las propias palabras de Dios para nosotros.
La Biblia comunica la autoridad de Dios, lo que significa formalmente que
debemos creer sus preceptos, así como vivirlos. La Iglesia no creó el canon,
sino que recibió el canon que Dios creó. El canon del Antiguo Testamento
(39 libros) llegó a la Iglesia como si fuera de las manos de Cristo. El canon
del Nuevo Testamento (27 libros) es obra de Dios, porque fue el Espíritu
Santo enviado por Cristo el que capacitó a los apóstoles para hablar y
escribir la verdad divina acerca de Jesús.
El canon es una obra de Dios. Es la única regla y norma para la enseñanza,
la fe y la vida. Nos enseña la Palabra pura de Dios. Todos los libros de la
Biblia integran el canon. Los llamamos los libros canónicos de la Biblia. Estos
libros son la Palabra de Dios. Tan pronto como un profeta escribió: “Esto es
lo que dice Jehová”, los escritos fueron la Palabra Santa de Dios.
III. LA FORMACIÓN DEL CANON
Los libros sagrados que forman el canon fueron seleccionados bajo la orientación
del Espíritu Santo. El canon hebreo, en la práctica, ya había sido fijado antes de
Cristo. El canon del Nuevo Testamento se fijó a fines del siglo II d. C.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L05 El canon 53
El Dr. Josh Mcdowell (lo cual también certifican otros como el Dr. Norman
Geisler) escribe que un escrito era sometido a cinco pruebas básicas con el
fin de determinar si era o no canónico. Así:
1. ¿Es autoritativo? ¿proviene de la mano de Dios? (¿viene este libro
con un “así dice el Señor”?)
2. ¿Es profético? ¿fue escrito por un hombre de Dios?
3. ¿Es auténtico? Los padres de la iglesia eran partidarios de la política
“si es dudoso, deséchalo.” Esto realzó “la validez de su
discernimiento de los libros canónicos.”
4. ¿Es dinámico? ¿tiene el poder de Dios que transforma las vidas?
5. ¿Fue recibido, reunido, leído y usado? ¿Ha sido aceptado por el
pueblo de Dios?
En cuanto a la división de capítulos y versículos, vemos lo siguiente:
División en capítulos (1250 d. C.) No fue sino hasta 1250 d. C. que se dividió
la Biblia en capítulos. Por entonces el cardenal Hugo incorporó divisiones
por capítulos en la Biblia latina. Lo hizo por comodidad, aunque sus
divisiones no siempre fueron acertadas; sin embargo, esencialmente las
mismas divisiones por capítulos han persistido hasta el presente.
División en versículos (1551) Los antiguos hebreos ya habían intentado la
división por versículos, pero la división que hoy tenemos se hizo trescientos
años después de la división por capítulos realizada por el cardenal Hugo. En
1551, Roberto Stephens (Robert Etienne) introdujo un Nuevo Testamento
griego con la inclusión de divisiones por versículos. El Antiguo Testamento
quedó sin dividir. La primera Biblia completa en inglés con división en
versículos fue la Biblia de Ginebra (1560).
La división en capítulos y versículos en inglés y en español no siempre es
exacta, según puede verse por ejemplo en Hechos 7, que al final interrumpe
la historia para comenzar el capítulo 8. Esto se ha subsanado en parte en la
Revisión de 1960 de la versión Reina-Valera, al subdividir el contenido con
subtítulos que indican los temas, de modo que en el capítulo 8 mencionado
hay un subtítulo al comienzo del versículo 4 para indicar un nuevo tema.
IV. EL CANON DEL ANTIGUO TESTAMENTO
FACTORES QUE DETERMINARON LA NECESIDAD DEL CANON DEL
ANTIGUO TESTAMENTO
El sistema judaico de sacrificios concluyó con la destrucción de Jerusalén y
del Templo en el año 70 d. C. Los judíos fueron esparcidos y se vieron en la
necesidad de determinar cuáles libros constituían la autorizada Palabra de
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L05 El canon 54
Dios, a causa de la existencia de muchos escritos extra-Escriturales y de la
descentralización. Los judíos llegaron a ser un pueblo de un Libro, y fue este
Libro lo que los mantuvo unidos.
El cristianismo comenzó a florecer y comenzaron a circular muchos escritos
de los cristianos. Los judíos necesitaban urgentemente poner a éstos en
evidencia y excluirlos de entre sus escritos y de su uso en las sinagogas.
Uno necesita tener cuidado para separar el canon hebreo de las Escrituras,
de la variedad de literatura religiosa.
EL CANON HEBREO
A continuación, la división del canon del Antiguo Testamento judaico.
Aun cuando los cristianos tenemos el mismo canon del Antiguo
Testamento, el número de libros difiere pues nosotros dividimos Samuel,
Reyes, Crónicas, etc. en dos libros cada uno; los judíos consideran también
a los Profetas Menores como un solo libro. El orden de los libros también
difiere. El Antiguo Testamento protestante sigue un orden tópico en lugar
de un orden oficial.
TESTIMONIOS DE ESCRITORES EXTRABÍBLICOS
Josefo (fines del primer siglo d. C.) escribe en Contra Apion I: “Desde
Artajerjes hasta nuestro tiempo todo ha sido registrado, pero no ha sido
considerado digno del mismo crédito que lo que había precedido, pues la
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L05 El canon 55
exacta sucesión de los profetas cesó. Pero la clase de fe que hemos
colocado en nuestros propios escritos se evidencia por nuestra conducta;
pues aun cuando ha pasado muy largo tiempo, nadie se ha atrevido a
añadirles algo, o a suprimirles algo, ni a alterarlos en manera alguna”.
“Desde Artajerjes” se refiere al tiempo en que fue escrito el último libro —
Malaquías. Crónicas es el libro que ocupaba el último lugar en el canon
hebreo, pero Malaquías fue el último que se escribió.
El Talmud
Tosefta Yadaim 3:5 dice: “El Evangelio y los libros de los herejes no
contaminan las manos; los libros de Ben Sira y cualesquiera otros libros que
hayan sido escritos desde su tiempo no son canónicos”.
Seder Olam Rabba 30, escribe: “Hasta este punto (tiempo de Alejandro el
Grande) los profetas profetizaron por medio del Espíritu Santo; desde este
tiempo en adelante inclina tu oído y atiende a los dichos de los sabios”.
El Talmud babilónico, Tratado “Sanhedrín” Vll-Vl11, 24: “Después de los
últimos profetas Hageo, Zacarías, y Malaquías, el Espíritu Santo se apartó
de Israel”.
TESTIMONIO DEL NUEVO TESTAMENTO RESPECTO DEL ANTIGUO
TESTAMENTO COMO UN TODO:
• Mateo 21:42; 22:29; 26:54, 56.
• Lucas 24
• Juan 2:22-26; 5:39; 10:35
• Hechos 17:2, 11;18:28
• Romanos 1:2; 4:3; 9:17; 10:11; 11:2; 15:4; 16:26
• 1 Corintios 15:3, 4
• Gálatas 3:8; 3:22; 4:30
• 1 Timoteo 5:18
• 2 Timoteo 3:16
• 2 Pedro 1:20-21; 3:16
"Como dice la Escritura” (Juan 7:38). Sin más identidad específica debe
haber habido un entendimiento general de la relación de la Escritura con
varios libros.
EL CONCILIO DE JAMNIA
Muchos estudiantes dicen: “Ciertamente, sé lo referente a los cánones. Los
líderes se reunieron en un concilio y decidieron cuáles eran los libros que
mejor les ayudaban y en seguida obligaron a los demás a aceptarlos”. Esto
es lo más alejado de la verdad que uno pudiera imaginarse.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L05 El canon 56
Los comentarios de F. F. Bruce y de H. H. Rowley vienen aquí muy al caso:
F. F. Bruce (The Book and the Parchments, Fleming H. Revell, 1963): "La
razón principal para inquirir si los 'Escritos' estaban completos en el tiempo
de nuestro Señor es que se conservan registros de discusiones que se susci
taron entre los rabinos después de la caída de Jerusalén en el año 70 d.C.
acerca de algunos de los libros de esta sección. Cuando la destrucción de la
ciudad y del templo eran inminentes, un gran rabino que pertenecía a la
escuela de Hillel en el partido farisaico — Yochanan ben Zakkai era su
nombre — obtuvo permiso de los romanos para reconstruir el Sanhedrín
sobre una base puramente espiritual en Jabneh o Jamnia, entre Jope y
Azoto (Ashdod). Algunas de las discusiones que se llevaron a cabo en Jamnia
fueron mantenidas mediante la trasmisión oral y por fin fueron registradas
en los escritos rabínicos. Entre sus debates consideraron si se les debía
conceder reconocimiento canónico a los libros de Proverbios, Eclesiastés,
Cantar de Cantares y Ester. Se habían presentado objeciones contra estos
libros por varias razones; Ester, por ejemplo, no contenía el nombre de Dios,
y Eclesiastés no lograba armonizar fácilmente con la ortodoxia
contemporánea. Pero la conclusión de los debates de Jamnia fue el firme
reconocimiento de todos estos libros como Santa Escritura”.
Edward J. Young (The Infallible Word, Presbyterian and Reformed
Publishing Co.) cita a H. H. Rowley (The Growth of the Oíd Testament,
London, 1950, p. 170) apropiadamente:
"En verdad es dudoso que podamos hablar con corrección acerca del
Concilio de Jamnia. Estamos informados que se suscitaron
discusiones entre los rabinos, pero no tenemos conocimiento que se
hubiera llegado a decisiones formales u obligatorias, y es probable
que las discusiones fueran informales, aun cuando no por ello
sirvieran menos para ayudar a cristalizar y a fijar más firmemente la
tradición judaica”.
V. EL CANON DEL NUEVO TESTAMENTO
PRUEBAS A QUE SE SOMETÍA UN LIBRO PARA INCLUIRLO EN EL CANON
DEL NUEVO TESTAMENTO
El factor básico para determinar la canonicidad del Nuevo Testamento fue
la inspiración de Dios, y su prueba principal: su calidad de apostólico.
Geisler y Nix aclaran este punto: “En la terminología del Nuevo Testamento,
la iglesia estaba 'edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas'
(Efesios 2:20) a los cuales Cristo había prometido guiar a 'toda la verdad'
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L05 El canon 57
(Juan 16:13) mediante el Espíritu Santo. Se dice que la iglesia en Jerusalén
continuó 'en la doctrina de los apóstoles y en la comunión' (Hechos 2:42).
El término ‘apostólico’, tal como se usa para la prueba de canonicidad, no
significa necesariamente ‘que tiene a un apóstol como su autor’, o ‘que fue
preparado bajo la dirección de los apóstoles’…”
Parece mucho mejor aceptar la opinión de Gaussen, Warfield, Charles
Hodge, y la mayoría de los protestantes, que era la autoridad apostólica, o
la aprobación apostólica, esa prueba principal de canonicidad, y que no
significaba meramente que tuviera a un apóstol como su autor.
N. B. Stonehouse escribe que la autoridad apostólica “que se revela en el
Nuevo Testamento nunca está separada de la autoridad del Señor. En las
epístolas existe un firme reconocimiento de que en la iglesia hay solamente
una autoridad absoluta, la autoridad del Señor. En cualquier parte en que
los apóstoles hablan con autoridad, lo hacen como ejerciendo la autoridad
del Señor”.
LOS LIBROS CANÓNICOS DEL NUEVO TESTAMENTO
Tres razones para la determinación de la canonicidad del Nuevo
Testamento.
• Marción (140 d. C.), que era un hereje, desarrolló su propio canon y
comenzó a propagarlo. La Iglesia necesitaba anular su influencia
determinando cuál era el verdadero canon de las Escrituras del
Nuevo Testamento.
• Muchas iglesias orientales estaban usando en sus servicios libros que
eran decididamente espurios. Esto exigía una decisión concerniente
al canon.
• El Edicto de Diocleciano (303 d. C.) en que se declaraba la destrucción
de los libros sagrados de los cristianos. ¿Quién deseaba morir por lo
que era un simple libro religioso? ¡Era necesario saberlo! 2D.
Atanasio de Alejandría (367 d. C.) nos da la más antigua lista de libros
del Nuevo Testamento que cuadra perfectamente con el actual
Nuevo Testamento. Esta lista se encontró en una carta festiva dirigida
a las igle sias.
Poco tiempo después de Atanasio, dos escritores, Jerónimo y Agustín,
definen el canon de 27 libros. Policarpo (115 d. C.), Clemente y otros se
refieren a los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento con la frase, “como
se ha dicho en estas Escrituras”.
Justino Mártir (100 — 165 d. C.) al referirse a la eucaristía escribe en su
Primera Apología 1.67: “Y en el día llamado Domingo se efectúa en cierto
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L05 El canon 58
lugar una reunión de todos los que viven en ciudades o en el campo, y se
leen las memorias de los apóstoles o los escritos de los profetas, según el
tiempo lo permite. Luego, cuando el lector ha cesado, el presidente
presenta el consejo y la invitación a imitar estas buenas cosas”.
El añade en su Diálogo con Trifón (pp. 49,103,105,107) la fórmula está
escrito”, cuando cita de los evangelios. Tanto él como Trifón deben haber
sabido a qué se refería “está escrito”.
Iréneo (180 d. C.) F. F. Bruce escribe de la importancia de Irineo: “La
importancia de la evidencia yace en su vinculación con la edad apostólica y
en sus asociaciones ecuménicas. Criado en Asia Menor a los pies de
Policarpo, el discípulo de Juan, llegó a ser Obispo de Lyons en la Galia, en el
año 180 d. C. Sus escritos confirman el reconocimiento canónico de los
cuatro Evangelios y de Los Hechos, Romanos, 1 y 2 de Corintios, Gálatas,
Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 y 2 de Tesalonicenses, 1 y 2 de Timoteo,
Tito, 1 Pedro, 1 Juan y Apocalipsis”.
Ignacio (50 — 115 d. C.) “No deseo ponerte un mandamiento como lo
hicieron Pedro y Pablo; ellos eran apóstoles …” Trall. 3.3.
Los Concilios de la Iglesia. Es aproximadamente la misma situación como en
lo referente al Antiguo Testamento.
F. F. Bruce declara que “cuando por fin un Concilio de la Iglesia —el Sínodo
de Hipona en el año 393 d. C.— confeccionó una lista de los veintisiete libros
del Nuevo Testamento, no confirió sobre ellos ninguna autoridad que éstos
ya no poseyeran, sino que simplemente reconoció su canonicidad
establecida previamente. (Los dictámenes del Sínodo de Hipona fueron
vueltos a promulgar cuatro años más tarde por el Tercer Sínodo de
Cartago.)”. Desde aquella ocasión no ha habido seria oposición a los
veintisiete libros aceptados del Nuevo Testamento, ni de parte de los
católicos ni de parte de los protestantes.
VI. LOS LIBROS APÓCRIFOS
Introducción
El término significa “escondido u oculto” —de la palabra griega apokruphos.
Jerónimo, en el siglo cuarto, fue el primero en denominar "apócrifos" a este
grupo de literatura.
¿Por qué no son canónicos?
Además de que no reunían los requisitos para la canonicidad, Unger's Bible
Dictionary (Moody Press, 1966) da razones por las cuales fueron excluidos:
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L05 El canon 59
a) Abundan en inexactitudes y anacronismos históricos y geográficos.
b) Enseñan doctrinas falsas y fomentan prácticas que están en
desacuerdo con la Escritura inspirada.
c) Recurren a tipos literarios y despliegan una artificialidad en las
materias y en el estilo que no guarda relación con la Escritura
inspirada.
d) Carecen de los elementos distintivos que le dan a la genuina Escritura
su carácter divino, tal como el poder profético y poético y el
sentimiento religioso.
Testimonio histórico de su exclusión
Geisler y Nix (A General Introduction to the Bible, Moody Press, 1968)
proporciona una sucesión de diez testimonios de la antigüedad en contra
de la aceptación de los apócrifos:
1. Filón, filósofo judío de Alejandría (20 a. C. — 40 d. C.), citó
abundantemente el Antiguo Testamento y aun reconoció la triple
división, pero nunca citó de los apócrifos como inspirados.
2. Josefo (30 — 100 d. C.), historiador judío, excluye explícitamente a
los apócrifos, dejando en 22 el número de libros del Antiguo
Testamento. Tampoco cita de estos libros como Escritura.
3. Jesús y los escritores del Nuevo Testamento nunca citaron los
apócrifos, aun cuando hay centenares de citas y referencias a casi
todos los libros canónicos del Antiguo Testamento.
4. Los eruditos judíos de Jamnia (año 90 d. C.) no reconocieron los
apócrifos.
5. Ningún canon o concilio de la iglesia cristiana durante los primeros
cuatro siglos reconoció los apócrifos como inspirados.
6. Muchos de los grandes Padres de la iglesia primitiva hablaron en
contra de los apócrifos, por ejemplo, Orígenes, Cirilo de Jerusalén,
Atanasio.
7. Jerónimo (340 — 420 d. C.), el gran erudito y traductor de la Vulgata,
rechazó los apócrifos como parte del canon. Disputó a través del
Mediterráneo con Agustín acerca de este punto. Al principio rechazó
aun traducir los libros apócrifos al latín, pero más tarde hizo una
apresurada traducción de unos pocos de ellos. Después de su
muerte, y literalmente “sobre su cadáver”, los libros apócrifos fueron
incorporados a su Vulgata latina directamente de la antigua versión
latina.
8. Muchos eruditos católico romanos durante el período de la Reforma
rechazaron los apócrifos.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L05 El canon 60
9. Lutero y los reformadores rechazaron la canonicidad de los
apócrifos.
10. No fue sino hasta el año 1546, en una acción polémica en el Concilio
de Contrareforma de Trento, que los libros apócrifos recibieron
pleno reconocimiento canónico por la Iglesia Católica Romana.
Lista de libros apócrifos
Estes (2014) presenta los libros apócrifos del Antiguo Testamento, estos
son:
• Tobit (a veces llamado Tobías) • 1 Macabeos
• Judit • 2 Macabeos
• Agregados al libro de Ester • 1 Esdras
• Sabiduría de Salomón
• Sirácides (o Eclesiástico, Libro de la • Oración de Manasés
sabiduría de ben Sira), • Salmo 151
• Baruc, la Carta de Jeremías • 3 Macabeos
• Agregados al libro de Daniel • 2 Esdras
- Oración de Azarías y El cántico • 4 Macabeos
de los tres judíos
- Susana
- Bel y el dragón
Jerónimo (muerto en el 420) juzgó que solo los libros del canon hebreo
fueran considerados con autoridad y por lo tanto canónicos. Distinguió
entre “libros canónicos” y “libros eclesiásticos”. A estos últimos, que no
pertenecían al canon hebreo, se les podía ubicar “entre los libros
apócrifos”. En la práctica, sin embargo, Jerónimo incluyó los libros apócrifos
en la Vulgata, la cual llegó a ser la versión oficial católico-romana. Sobre las
bases de la Vulgata, la Iglesia católica romana canonizó los libros apócrifos
de acuerdo con los Concilios de Trento en 1546 y Vaticano en 1870 (Russell
y Marín, 1973, pp. 86-87).
En el caso del Nuevo Testamento, también existen libros apócrifos.
Comfort y Serrano (2008, pp. 91-96) nos presentan los libros apócrifos del
Nuevo Testamento.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L05 El canon 61
Evangelios apócrifos Epístolas apócrifas
Abgaro y las cartas de
Cristo Epístola de los
Evangelio árabe de la infancia apóstoles Epístola de
Evangelio armenio de la infancia Bernabé
Libro de Bartolomé sobre la
Tercera de Corintios
resurrección de Cristo
Epístola a los laodiceos
Evangelio de Bartolomé
Epístola de Léntulo
Evangelio de Basílides
Epístolas de Pablo y Séneca
Evangelio de la natividad de María Epístola de Tito
Evangelio de los Ebionitas
Evangelio según los hebreos
Protoevangelio de Santiago
Historia de José el carpintero
Evangelio de Marción Evangelio
de Matías Evangelio de los
nazarenos Evangelio de Pedro
Evangelio de Felipe Evangelio de
Pseudo Mateo Evangelio de
Tomás
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L05 El canon 62
Lección 6
INTERPRETACIÓN
DE LA BIBLIA
Contenido
I. Qué es la interpretación
II. La importancia de la interpretación de la Biblia
III. Sistemas de interpretación
IV. Consideraciones para una correcta interpretación
V. Cómo interpretar la Biblia
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L06 Interpretación de la Biblia 63
I. QUÉ ES LA INTERPRETACIÓN
Interpretar un documento es expresar su significado a través del habla o de
la escritura. Participar en la interpretación supone que hay, de hecho, un
significado propio e impropio de un texto y que debemos tener cuidado
para no tergiversar el significado.
En lo que se refiere a las Escrituras, interpretar correctamente un texto es
transmitir fielmente el significado del texto que el autor humano inspirado
comunicó, pero sin olvidar la intención divina.
La interpretación de la Biblia suele llamarse exégesis bíblica. La ciencia
sagrada que prescribe las normas de la exégesis se llama Hermenéutica.
Este vocablo procede del gr. hermenéus = ‘intérprete’, y éste, de Hermés,
divinidad gr., que, para los romanos, era el dios Mercurio, así como Júpiter
es el nombre romano del gr. Zeus. Hermés era, pues, el intérprete de los
dioses, como vemos en Hch. 14:12, donde la RV09 y la RV60 traducen
respectivamente el gr. Dis (genit. de Zeus) por Júpiter, y el gr. Hermén (acus.
de Hermés) por Mercurio “porque éste era el que llevaba la palabra”.
La tarea hermenéutica sirve para hacer entender la Palabra de Dios.
La Biblia nos presenta un buen ejemplo:
“Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero
¿entiendes lo que lees? Él dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me
enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él”
Hechos 8:30-31
Pedro decía que en algunos textos del apóstol Pablo:
“Hay algunas [cosas] difíciles de entender, las cuales los indoctos e
inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su
propia perdición”. 2 Pedro 3:16
Aunque la Escritura pueda tener muchas aplicaciones diferentes, solo
puede tener una interpretación correcta. Debemos poner interés en oír la
Palabra de Dios tal como los lectores u oyentes originales lo hicieron, y en
averiguar lo que el Espíritu de Dios les enseñó (Richards y Bredfeldt, 2001).
La Biblia ha sido escrita en lenguaje humano. Al escribir los pensamientos
que Dios les inspiraba, los escribían empleando sus propias palabras,
peculiaridades de gramática y de estilo, y otras características personales.
Algunos escribían en un estilo muy bueno, otros malo; algunos empleaban
un vocabulario abundante, otros reducido; algunos conocían bien la
gramática, otros no (Gillis, 1991).
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L06 Interpretación de la Biblia 64
II. LA IMPORTANCIA DE LA INTERPRETACIÓN DE LA BIBLIA
Uno de los temas más importante en la Iglesia hoy es cómo se debe
interpretar la Biblia. Si se tiene una interpretación errónea, se destruirá
completamente la autoridad bíblica. Tenemos que contar con una correcta
interpretación y que sea bíblica (Waldron, 2008).
Siguiendo a los reformadores (Lutero y Calvino), los evangélicos hemos
insistido en una lectura de la Biblia que hace de ella ante todo el “Libro de
salvación”. La principal razón para leer la Biblia no es encontrar en ella
misterios recónditos, ni resolver problemas de teología, sino encontrarse
con el Dios vivo y servirle (Jiménez, 1994).
Es importante la hermenéutica toda vez que la necesitamos para
comprender mejor la Palabra de Dios de manera clara y completa. Por eso,
debemos leer un pasaje de las Escrituras pidiendo en oración al Espíritu
Santo que ilumine nuestro entendimiento (Steffen, 2006).
Cuando tratamos de explicar la Biblia nos enfrentamos con un grupo de
problemas especiales. Algunos de estos se deben a que la Biblia fue escrita
en otra época, separada de la nuestra por unos dos mil años. Los idiomas
en que se escribió fueron el hebreo, el arameo y el griego, que tienen poca
conexión con el español (De la Fuente, 1985).
Sin embargo, los primeros intérpretes de la Biblia fueron los autores
mismos que nos han legado el Texto Sagrado. La primera y más antigua
interpretación bíblica por parte de la naciente Iglesia cristiana la tenemos
en los libros que hoy forman el Nuevo Testamento (Jiménez, 1994).
Por eso, cuando el sentido natural y normal de la Escritura tiene lógica, no
buscamos ningún otro. Además, en la interpretación no excluimos los
factores culturales ni históricos. Precisamos que la Biblia no es un libro de
ideas escondidas. El significado de la Escritura resulta claro en su sentido
normal y literal (Richards y Bredfeldt, 2001).
Los que estudian y enseñan la Biblia deben enfocarla de forma literal. Pero
la interpretación literal no significa que tomemos cada palabra como si
fuera literal, sino que miremos cada libro y pasaje de la Escritura según su
significado literario natural y normal (Richards y Bredfeldt, 2001).
III. SISTEMAS DE INTERPRETACIÓN
A pesar de una gran coincidencia acerca de lo que significa la Biblia, los
expertos en el estudio bíblico a veces tienen diferencias en cuanto a su
interpretación de un pasaje en particular.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L06 Interpretación de la Biblia 65
Los primeros Padres de la iglesia en Alejandría (Egipto), influenciados por el
pensamiento filosófico griego, iniciaron toda una escuela de interpretación
bíblica en la cual el texto se alegorizaba en gran parte. Es decir, se buscaba
el sentido del texto no en el significado sencillo y literal de las palabras; se
pensaba que las palabras representaban ideas espirituales en la mente de
Dios. Los alejandrinos intentaban entender las Escrituras imaginando lo que
Dios querría comunicar. Las interpretaciones imaginativas se fueron
apilando una encima de la otra hasta que se volvieron extravagantes o hasta
fantásticas, a medida que la influencia alejandrina se difundía por la iglesia
occidental durante la Edad Media. Entre los Padres de la iglesia en Antioquía
(Siria) surgió otra escuela de interpretación, que no rechazaba la
alegorización completamente pero en general prestaba más atención a las
palabras de la Biblia en sí. Tuvo menos influencia que la de los alejandrinos
en los escolásticos medievales, quienes por casi mil años oscurecieron
mucho del significado literal e histórico con interpretaciones misteriosas.
La Reforma protestante (siglo dieciséis) llevó a la iglesia a volver a apreciar
las Escrituras como un mensaje directo y sin vueltas de Dios. Los
reformadores enfatizaron el estudio de la gramática hebrea y griega, y de
la historia del antiguo Cercano Oriente por ser las herramientas más
apropiadas para entender la Biblia. Sin embargo, ellos también insistieron
en que la Biblia es “perspicua” (del latín para “transparente”); es decir, el
significado de la Escritura es evidente para cualquier lector inteligente que
la lee de la manera en que se leería un documento humano común: si esa
persona es lo suficientemente humilde para pedir que el Espíritu dé el
entendimiento de la Palabra inspirada.
Hay dos pasos básicos en la interpretación. Hay que preguntar:
1) ¿Qué significaba el pasaje para la persona que primero pronunció o
escribió esas palabras y para la gente que primero las oyó o leyó?
2) ¿Qué debería significar el pasaje para un lector en la actualidad?
La primera tarea es adentrarse en las circunstancias de la persona que
primero escribió u oyó o leyó el pasaje, y luego tratar de entender el
significado a la luz de toda la Biblia.
La segunda es tratar de esclarecer el significado del pasaje en las
circunstancias del siglo actual. Los intérpretes de todas las edades han
luchado por ser fieles en estos dos pasos.
Por otro lado, Gillis (1991) nos presenta los sistemas de interpretación, los
cuales son:
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L06 Interpretación de la Biblia 66
1. Interpretación literal. Por ejemplo, los judíos, al interpretar el primer
versículo del Salmo 130 (“De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo”),
decían que no se debe subir a un lugar alto, como una cama o banco
para orar. El error de este sistema de interpretación es que no tiene
en cuenta el carácter figurado del pasaje.
2. Interpretación alegórica. No conoce regla sino el capricho del
intérprete. Por ejemplo, los ríos de Génesis 2 se interpretan como las
cuatro virtudes: la prudencia, la templanza, el valor y la justicia.
3. Interpretación tipológica. Se refiere a aquel método de
interpretación que busca en el Antiguo Testamento los tipos de
Cristo.
4. Interpretación doctrina. Busca la confirmación de una doctrina
mediante los pasajes bíblicos, y a menudo tuerce la enseñanza clara
de un pasaje a fin de apoyar la doctrina.
5. Interpretación devocional. Da énfasis al significado práctico de la
Biblia, excluyendo los aspectos históricos y exegéticos de un pasaje.
6. Interpretación histórica. Se acerca a la Biblia como a un libro de
historia, rehusando tomar en cuenta los aspectos espirituales, éticos,
etcétera.
También tenemos la Escuela Reformada. Los reformadores protestantes
del siglo XVI dejaron que las Escrituras “hablen por sí mismas”. Acudieron
al método gramático-histórico. El simple análisis gramatical ayuda a
comprender el significado de oraciones sencillas y complejas. Lo “histórico”
se refiere a lo que las Escrituras significaban en su contexto histórico
(Demaray, 2001).
El método gramático-histórico procura encontrar el significado de un texto
sobre la base de lo que sus palabras expresan a la luz del contexto histórico
en que fueron escritas. La interpretación se efectúa de acuerdo con las
reglas gramaticales y el análisis literario (Saucedo, 2008).
El método requiere que el individuo interprete de acuerdo con las
características del idioma, especialmente de aquel en el que el texto fue
escrito, así como aquel al que fue traducido. Considera que la Biblia fue
escrita como historia fidedigna (De la Fuente, 1985).
IV. CONSIDERACIONES PARA UNA CORRECTA INTERPRETACIÓN
Para interpretar la Biblia debemos considerar lo siguiente:
La Biblia ha sido inspirada por Dios, y a menos que se tenga en cuenta este
gran hecho, no se puede entender el elemento espiritual, que es el
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L06 Interpretación de la Biblia 67
elemento sobresaliente, y que la distingue de todos los otros libros. Para
comprender la Biblia lo ideal es el encuentro con Cristo a partir de la
conversión (Gillis, 1991, p. 63).
• Martín Lutero sostenía que son las Sagradas Escrituras las que deben
determinar lo que enseña la Iglesia.
• Juan Calvino sostuvo que “la Escritura interpreta la Escritura”, recalcó
que la principal responsabilidad de un intérprete es dejar que el autor
diga lo que quiere decir, en lugar de atribuirle algo que nosotros
pensamos que él dijo, quiso decir o debió haber dicho (Saucedo,
2008).
Debe ser evidente que la interpretación correcta depende de varios
elementos. No basta tener el espíritu correcto al comenzar el estudio; será
necesario también usar un método correcto. Aunque el intérprete tenga la
sinceridad, la humildad, la reverencia y el espíritu de oración, no podrá
llegar a conclusiones adecuadas si no procede usando el método correcto
(De la Fuente, 1985).
Para interpretar la Biblia tenemos que considerar que el gran Iluminador es
el Espíritu Santo. Las grandes verdades espirituales de la Escritura las revela
el Espíritu Santo mismo (Demaray, 2001).
Se debe hacer la exégesis correcta. La exégesis —del verbo griego exomai,
‘yo narro o explico'— es la explicación de la Biblia. La Reforma introdujo un
nuevo principio en la exégesis: debe ser la Biblia misma la que nos dé el
sentido de los textos oscuros. La Biblia es el fundamento y la base para toda
interpretación teológica o dogma de fe (Ventura, 1985).
Si exégesis significa extraer de la Escritura lo que realmente contiene; el
término contrario es eiségesis, hacer decir al texto lo que a uno le agradaría
que dijese (Demaray, 2001).
Por eso, De la Fuente (1985) nos presenta algunos métodos equivocados
de interpretación:
• El método racionalista, que consiste en sujetar toda la Escritura al
juicio humano para saber si son válidas o no sus declaraciones.
Presupone que lo sobrenatural no existe, y que todo texto se puede
entender por medio de la razón humana.
• El método alegórico-místico, que considera que toda la Biblia fue
escrita como una serie de alegorías. Místico significa ‘oculto o
espiritual'. Este método fue inventado por los griegos antiguos que
procuraban explicar para sí mismos sus mitos y leyendas.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L06 Interpretación de la Biblia 68
• El tercer método equivocado es el dogmático, el cual interpreta de
acuerdo con los dogmas de algún grupo.
V. CÓMO INTERPRETAR LA BIBLIA
Para interpretar la Biblia, dos preguntas son de gran importancia:
1. ¿Qué dice la Biblia sobre algún asunto?
2. ¿Qué quiere decir la Biblia cuando lo dice?
La respuesta a la primera pregunta puede encontrarse por medio del
estudio cuidadoso de la Biblia. La segunda pregunta puede ser contestada
leyendo el texto bíblico (De la Fuente, 1985).
Donald E. Demaray (2001) aconseja considerar lo siguiente en la
interpretación de la Palabra de Dios:
1. El idioma. Recordemos que la Biblia se escribió en hebreo, arameo y
griego.
2. El tiempo. El trasfondo histórico debe comprenderse.
3. El lugar. Tiene que ver con el trasfondo geográfico. Generalmente el
clima influye en las personas y en sus hábitos. Por ejemplo, la
prohibición de comer cerdo era buena, porque dicha carne se
descomponía rápidamente sin refrigeración.
4. La situación. Observar minuciosamente las costumbres y el modo de
vivir.
5. La Biblia como un todo. Considerar cada libro de la Biblia, y hasta
cada capítulo y pasaje, a la luz de la Biblia entera. El mejor intérprete
de la Biblia es la Biblia misma.
Para cumplir con los fines y métodos en la interpretación bíblica, Gillis
(1991) sugiere que se debe considerar:
• Considerar el pensamiento del autor: debemos buscar qué cosa ha
dicho el Espíritu Santo mediante el autor del texto que leemos.
• Buscar el significado exacto de un pasaje. Hay pocos pasajes de la
Biblia en los que un versículo tiene más de un significado.
• Tener en cuenta la relación con el contexto. Esto quiere decir
relacionar un versículo con el anterior, y con el que le sigue, así como
notar también la conexión dentro del párrafo con el pensamiento
general de todo el libro.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L06 Interpretación de la Biblia 69
Saucedo (2008) nos presenta algunas características de una exégesis
gramático-histórica:
• Considera el género literario. La Biblia presenta una gran variedad
de géneros literarios: narrativo, profético, apocalíptico, etc. Al
abordar un pasaje de la Biblia es primordial considerar el género
literario al que este pertenece.
• Considera el contexto histórico. Resulta imprescindible, en una sana
interpretación, indagar sobre la situación política, cultural, geográfica
y religiosa que predominó en el mundo de entonces.
• Considera el contexto gramatical. Es necesario atender al argumento
del escritor bíblico en la totalidad de su pensamiento.
• Considera el lenguaje figurado. Gran parte de la Biblia tiene lenguaje
figurado.
Ahora veremos los pasos para la interpretación Bíblica. Carro, Poe y Zorzoli
(1993) nos presentan las siguientes recomendaciones:
1. Tener espíritu de oración y dependencia de Dios.
2. Determinar el texto. ¿Dónde comienza y termina la porción de texto?
¿Qué palabras integraban el texto original? ¿En qué orden? Se
sugiere ver al menos seis versiones.
3. Analizar el lenguaje del texto. Es recomendable hacer los siguientes
análisis:
• Análisis morfológico. Considerar la forma de las palabras. Si son
palabras compuestas, si hay formas verbales y sustantivales de la
misma palabra, etc.
• Análisis lexicológico. Considerar el significado de las palabras.
• Análisis gramatical. Analizar los verbos que están determinando
las acciones que el escrito propone. Ver los adjetivos, adverbios y
sustantivos utilizados en el texto.
• Análisis sintáctico. Se puede reescribir las oraciones en una
página en blanco en forma estructurada, poniendo los verbos en
el medio, los sujetos a la derecha de los verbos y los objetos a la
izquierda; para reconocer la estructura.
1. Análisis del contexto. El contexto inmediato (por qué el autor
está diciendo lo que dice). El contexto de los pasajes paralelos
(descubrir cuáles son los paralelos más importantes: tenemos
paralelos dentro de un mismo libro, paralelos del mismo autor,
de la misma época, aunque sean de otro autor y estén en otro
libro, paralelos del mismo tipo de literatura).
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L06 Interpretación de la Biblia 70
2. Análisis histórico-cultural. Aquí se estudia los sucesos políticos,
económicos, sociales, religiosos, etc. Para esto necesitamos,
en general, de buenos comentarios bíblicos o de libros que
expliquen las condiciones de vida en esos tiempos.
3. Analizar el Sitz im Leben del texto. Sitz im Leben es una frase
alemana que puede traducirse aproximadamente como
‘posición en la vida'. En otras palabras, no hay texto sin
contexto. Se analiza:
• Autor y primeros oyentes o lectores: En general todo
texto provee información acerca de su autor y de sus
pretendidos oyentes o lectores.
• Género y forma literaria del escrito: Además de elegir
un contenido para expresar, el autor eligió expresarse
dentro de una forma y un género literario determinados.
• Ocasión y propósito del escrito: El propósito puede ser
dar aliento, o exhortar, o remediar algún problema
específico adentro o de fuera de la comunidad de fe.
1) Analizar mi propio Sitz im Leben: Hasta ahora hemos
analizado mucho al texto, su “detrás”, pero ahora hace falta
que nos autoanalicemos un poco, su “delante”. Por
ejemplo, analizar los factores histórico-culturales de mi
sociedad.
2) Determinar aproximativamente el sentido del texto. Para lo
cual hay que sintetizar todos los resultados logrados en los
pasos anteriores.
3) Repasar nuevamente todos los puntos para pulir y ajustar
el análisis y la síntesis del sentido del texto.
4) Dar gracias a Dios por todo lo hecho.
Que el estudio de la Biblia permita que amemos más a nuestro Dios.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L06 Interpretación de la Biblia 71
Lección 7
LA AUTORIDAD DIVINA
Contenido
I. Definición
II. El ejercicio de la autoridad divina
III. El papel del Espíritu referente a la autoridad
IV. Observaciones sobre la autoridad bíblica
V. Puntos de vista no evangélicos
VI. Conclusión
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L07 La autoridad divina 72
INTRODUCCIÓN
La autoridad de la Biblia está basada sobre el hecho de que es la Palabra de
Dios. El grado de autoridad atribuida a la Biblia depende del criterio de
inspiración y revelación que uno tenga. Las iglesias primitivas utilizaban un
idioma que adjudicaba alta autoridad al Antiguo y el Nuevo Testamento. Dado
que ellos creían que el Espíritu Santo impulsó a los autores a escribir y que
dirigió sus mentes para escribir como lo hicieron, los cristianos primitivos
hablaron de la Biblia como las “Escrituras divinas”, los “libros sagrados”, etc.
Se estimaba que la Biblia poseía una autoridad que era divina.
I. DEFINICIÓN
Definir legítimamente la autoridad ha sido siempre un campo de batalla. Al
principio del siglo XXI, las formas y expresiones ilegítimas de autoridad van
desde el ejercicio ilegal y abusivo del autoritarismo o totalitarismo a la
autoridad individual que surge de una egoísta mentalidad posmoderna. El
acercamiento apropiado a esta discusión comienza con una definición
operativa general de la autoridad, especialmente de la autoridad legítima
ejercida de un modo adecuado. Una definición representativa que consigna un
diccionario afirma que autoridad es “el poder para imponer obediencia o el
derecho a hacerlo; supremacía moral o legal; derecho a tomar o aplicar una
decisión final”. El sustantivo del Nuevo Testamento que más comúnmente se
traduce como “autoridad” (102 veces) —exousia— transmite una idea
parecida: “poder ejercido por gobernantes u otras personas en una elevada
posición en virtud de su cargo”.
Las cosmovisiones seculares nos ofrecen muchos acercamientos a la idea de
autoridad:
• Oligárquica: autoridad ejercida por unos pocos que tienen mucho
poder.
• Democrática: autoridad ejercida por el pueblo.
• Hereditaria: autoridad ejercida por los miembros de una determinada
familia.
• Despótica: autoridad ejercida perversamente por al menos una persona
• Personal: autoridad ejercida por una persona.
No obstante, en una cosmovisión bíblica, la autoridad original y última reside
en Dios y solo en Él.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L07 La autoridad divina 73
• Dios no heredó su autoridad: no había nadie para legársela.
• Dios no recibió su autoridad: no había nadie para otorgársela.
• Dios no obtuvo su autoridad por el voto de nadie: no había nadie para
votarlo.
• Dios no usurpó su autoridad: no había nadie a quien robársela.
• Dios no ganó su autoridad: ya era suya.
La autoridad de Dios se hace evidente e incuestionable cuando se consideran
tres hechos:
• En primer lugar, Dios creó los cielos, la tierra y todo lo que hay en ellos
(Génesis 1-2).
• Segundo, Dios es el propietario de la tierra, todo lo que contiene y los
que moran en ella (Salmo 24:1).
• Tercero, en última instancia Dios destruirá todo lo que existe, como
declaró: “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el
cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo
serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas”
(2 Pedro 3:10).
Entender y aceptar la autoridad de Dios es tan sencillo como aceptar el hecho
mismo de su persona. El libro de Romanos lo expresa mejor: “Sométase toda
persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte
de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas” (Romanos 13:1). Este
pasaje bíblico clásico establece claramente la fuente de toda autoridad y
articula el principio de la delegación divina (ver Job 34:13; Juan 19:11).
Numerosas declaraciones del Antiguo Testamento dan un testimonio explícito
de la autoridad de Dios. Por ejemplo, el Salmo 62:11 afirma que “de Dios es el
poder”, y 2 Crónicas 20:6 dice: “Jehová Dios de nuestros padres, ¿no eres tú
Dios en los cielos, y tienes dominio sobre todos los reinos de las naciones? ¿No
está en tu mano tal fuerza y poder, que no hay quien te resista?”.
El Nuevo Testamento atribuye la misma autoridad al Señor Jesús, quien tras su
resurrección afirmó: “toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”
(Mateo 28:18). Pablo afirmó que, finalmente: “en el nombre de Jesús se
doblará toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la
tierra” (Filipenses 2:10). Judas lo expresó de este modo: “Al único y sabio Dios,
nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos
los siglos. Amén” (Judas 25).
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L07 La autoridad divina 74
II. EL EJERCICIO DE LA AUTORIDAD DIVINA
1. En la época del Antiguo Testamento
Antes de la encarnación, Dios emplea a los profetas, sacerdotes y reyes, cuya
misión consiste en proclamar sus mensajes (Jeremías 1:7-9), hacer conocer sus
leyes (Deuteronomio 31:11; Malaquías 2:7), y gobernar de acuerdo con dichos
estatutos. Cuando ellos cumplen sus funciones, deben ser respetados como
representantes de Dios con autoridad divina. De la misma manera, se acepta
que las Escrituras proceden de Dios, y que por ello revisten autoridad, tanto
para la instrucción (torah), a fin de que los israelitas conozcan la voluntad de
su Rey, como en el sentido de constituir el cuerpo de leyes por el que este los
gobierna y juzga (ver 2 Reyes 22; 23)
2. En el período del ministerio de Jesucristo
Por regla general, Dios ejerce su autoridad a través de intermediarios, pero en
el caso de Cristo, lo hace directamente. Jesús proclama ser el Hijo de Dios, y
como tal, habla y actúa con autoridad propia. En su carácter de ser el único
Hijo de Dios, su autoridad es real, divina y absoluta. Afirma: “Todas las cosas
me fueron entregadas por mi Padre” (Mateo 11:27).
J. I. Packer elabora:
Esta autoridad más que humana de Jesús se manifestó de varias
maneras durante su ministerio, como ser la irrevocabilidad e
independencia de su enseñanza (Mateo 7:28s); su poder para echar
fuera demonios (Marcos 1:27); su dominio sobre las tormentas (Lucas
8:24s); su afirmación de que tenía poder para perdonar pecados (cosa
que, como señalaron acertadamente los espectadores, era prerrogativa
de Dios) y, cuando lo desafiaban, dando pruebas de la verdad de lo que
afirmaba (Marcos 2:5-12; cf. Mateo 9:8). Después de su resurrección,
declaró que le había sido dada “toda exousía … en el cielo y en la tierra”,
dominio cósmico de carácter mesiánico que sería ejercido de tal manera
que sus elegidos serían trasladados efectivamente a su reino de
salvación (Mateo 28:18ss; Juan 17:2; cf. Juan 12:31ss; Hechos 5:31;
18:9s). El Nuevo Testamento proclama al Jesús exaltado como “Señor y
Cristo” (Hechos 2:36), soberano divino por sobre todas las cosas, y como
Rey Salvador de su pueblo. El evangelio es en primera instancia una
demanda de asentimiento a esta estimación de su autoridad.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L07 La autoridad divina 75
3. En el período apostólico
El Señor delega autoridad divina a los apóstoles comisionándolos a ser sus
testigos, emisarios y representantes en la tierra (Juan 17:18; 20:21; Mateo
28:18-20; Hechos 1:8; 2 Corintios 5:20). Les da potestad para fundar, edificar
y administrar su iglesia universal (2 Corintios 10:8; 13:10). Ellos, en cambio,
presentan su enseñanza como la de Cristo mismo, dado por el Espíritu, tanto
en su contenido como en su forma de expresión (1 Corintios 2:9-13; cf. 1
Tesalonicenses 2:13), como norma de fe (2 Tesalonicenses 2:15; cf. Gálatas
1:8) y conducta (2 Tesalonicenses 3:4,6,14). Esperan que sus decisiones ad hoc
sean recibidas como “mandamientos del Señor” (1 Corintios 14:37).
4. En la actualidad
Puesto que la autoridad apostólica dependía de la comisión personal y directa
de Cristo, los apóstoles no tuvieron sucesores. La Biblia procede de Dios y
contiene todo lo necesario, tanto para la salvación como para la vida cristiana,
así que la aceptamos como la expresión cabal de la autoridad divina. Cada
generación debe someterse a sus enseñanzas porque Dios ejerce su autoridad
a través de ellas.
III. EL PAPEL DEL ESPÍRITU REFERENTE A LA AUTORIDAD
A fin de obedecer la palabra de Dios, es necesario comprender el significado
de sus enseñanzas y estar convencido de su origen divino. ¿Cuál es el medio
para alcanzar estos logros? Hay tres ideas sobre el tema:
1. La Iglesia Católica Apostólica Romana pretende tener el oficio magisterial
del cristianismo
Los católicos romanos creen que la Biblia es un libro difícil de entender.
Sostienen que solo por medio de la enseñanza oficial de la iglesia, los hombres
pueden comprenderla y ser convencidos de su origen divino. Según los
teólogos de esta rama religiosa, la iglesia existía antes de la Biblia, esta
determinó cuáles de sus libros serían canonizados y solo sus doctores pueden
interpretar correctamente sus enseñanzas. Arguyen: “¿De qué sirve una
revelación infalible e inerrante si no tenemos un entendimiento inerrante de
ella? Puesto que todo entendimiento humano es limitado y, por tanto, sujeto
a error, se necesita algo más. La iglesia y, ante todo, el Papa nos dan el
significado verdadero de la Biblia. La infalibilidad del Papa es el corolario lógico
de la infalibilidad de la Biblia”.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L07 La autoridad divina 76
2. La razón humana puede determinar el origen y significado de la Biblia
Según esta posición, es posible establecer la inspiración de las Escrituras
Sagradas examinando las evidencias, tales como el cumplimiento de profecías
o el carácter sobrenatural de Cristo. Puesto que la interpretación es una
función de la razón humana, es posible determinar el significado de la Biblia
estudiando su gramática y fondo histórico-cultural. El estudio crítico de la
Biblia es imprescindible para el entendimiento cabal de ella.
Al evaluar este concepto, los resultados son insatisfactorios. Por un lado, las
evidencias de la inspiración de las Escrituras confirman la fe a priori de
creyentes, y el estudio crítico arroja una medida de luz sobre el significado del
texto. Por otro lado, la mayoría de los críticos rechazan la inspiración de la
Biblia y prefieren creer sus propias especulaciones y no las enseñanzas
escriturales.
3. El Espíritu Santo convence al lector del origen divino de los escritos
sagrados e interpreta el significado de ellos
Los Reformadores elevaron las Escrituras por encima de la iglesia, aseverando
que la Biblia se interpreta a sí misma; por medio del Espíritu Santo. Dios
instruye a los lectores de una manera directa e individual, y no atando sus
conciencias a la supuesta confiable enseñanza de la iglesia. Es precisamente
este punto de vista que fomenta la interpretación por cuenta propia del
individuo.
Según este concepto, el Espíritu obra en el lector u oidor de las Escrituras,
iluminando su entendimiento referente a su significado y produciendo la
certeza de su veracidad y origen divino.
¿POR QUÉ ES NECESARIA TAL ILUMINACIÓN?
Erickson señala tres razones:
A. Existe una diferencia enorme entre Dios y el hombre. Dios es trascendente
y excede nuestras categorías del entendimiento. “Nadie conoció las cosas de
Dios, sino el Espíritu de Dios” (1 Corintios 2:11). Por ser finito, el hombre no
puede entender perfectamente a Dios; necesita que Dios interprete las cosas
divinas. El apóstol Pablo afirma: “Y nosotros no hemos recibido el espíritu del
mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios
nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L07 La autoridad divina 77
sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo
espiritual a lo espiritual” (1 Corintios 2:12,13).
B. La capacidad mental de la raza humana está afectada adversamente por
el pecado y el diablo. Así que el hombre no puede entender bien los asuntos
espirituales. “El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de
Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de
discernir espiritualmente” (1 Corintios 2:14). “El dios de este siglo cegó el
entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del
evangelio…” (2 Corintios 4:4).
En la frase “el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de
Dios”, la expresión griega traducida como “no percibe”, ou dechetai, significa
“no acepta, rechaza, no quiere aceptar”. La Biblia de las Américas (LBLA)
traduce 1 Corintios 2:14 así: “Pero el hombre natural no acepta las cosas del
Espíritu de Dios”. A. T. Robertson comenta acerca de Romanos 8:7 con la
misma idea: “los designios de la carne no se sujetan a la Ley de Dios, ni
tampoco pueden”. Pablo afirma definitivamente la incapacidad de la mente
carnal para recibir las cosas del Espíritu a menos que esté influida por el
Espíritu Santo. Ciertamente la iniciativa proviene de Dios, cuyo Espíritu Santo
nos capacita para aceptar las cosas de Dios.
Así que el apóstol indica que el hombre no regenerado, ni entiende las cosas
espirituales ni las acepta. Sin la iluminación del Espíritu, es un ciego espiritual
y no está dispuesto a recibir lo que Dios le quiere dar.
C. Se necesita la obra especial del Espíritu Santo para que el hombre tenga
certeza sobre importantes temas espirituales, tales como la vida y la muerte,
la inmortalidad y la resurrección. No bastan los argumentos basados en el
raciocinio humano. “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en
corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero
Dios nos reveló a nosotros por el Espíritu” (1 Corintios 2:9).
Concluimos esta sección observando que la autoridad objetiva de las Escrituras
inspiradas por Dios es solamente un aspecto del principio, por medio del cual,
Él ejerce su autoridad en todo lo relativo a la fe y vida del creyente. El otro
aspecto es el testimonio interno del Espíritu. El primero tiene que ver con las
bases mismas de la autoridad bíblica, el segundo, con el reconocimiento de
esa autoridad.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L07 La autoridad divina 78
IV. OBSERVACIONES SOBRE LA AUTORIDAD BÍBLICA
1. La doctrina de la autoridad de la Biblia se basa en el hecho de que las
mismas Sagradas Escrituras asumen en todas partes que son el mensaje
inspirado por Dios. Cualquier otro fundamento es arena movediza.
2. Puesto que la autoridad es divina, es tanto final como sin limitaciones de
tiempo. Es final en el sentido de que en asuntos de revelación tiene prioridad
sobre tradiciones, credos, dogmas de iglesias, filosofía, psicología, ciencia y
aun teología sistemática. Es sin limitaciones de tiempo porque sus preceptos,
enseñanzas y normas tienen vigencia en todas las edades. Su autoridad es
inherente e inmutable; no se altera con los cambios en la sociedad ni con el
transcurso del tiempo. Por ejemplo, la fornicación todavía es pecado y el
divorcio es generalmente malo. Semejante a la inmutabilidad de Cristo, la
autoridad escritural es la misma “ayer, hoy y por los siglos”.
3. La autoridad divina se limita a las Escrituras mismas. No se extiende ni a
sus intérpretes ni a opiniones teológicas particulares que varían del sentido
bíblico, puesto que son relativos por el hecho de no ser inspirados.
4. Es necesario emplear los principios de la hermenéutica para interpretar
correctamente la doctrina y ética de la Biblia.
A. La autoridad bíblica rige en cada parte del texto solamente cuando dicha
parte se relaciona con la totalidad. I. H. Marshall señala:
Cuando hablamos de la autoridad suprema de las Escrituras, nos
referimos a la autoridad de ellas tomadas en conjunto, y no a la de textos
aislados dentro de los Escritos. Esto quiere decir que asumimos que las
Escrituras en conjunto armonizan entre sí en su enseñanza, y por lo
tanto, podemos recibir su mensaje entero como nuestra guía (…). Los
significados de las Escrituras son el significado de ellas cuando son
tomadas en conjunto, o en conjuntos dentro de ellas, más bien que el
significado de las partes individuales.
Algunas porciones de la Biblia, aisladas del conjunto, no poseen ninguna
autoridad, ni en el momento en que se escribieron, ni en la actualidad. Por
ejemplo, lo que dice Satanás o las palabras de hombres insensatos o malos
carecen absolutamente de autoridad.
B. No es necesario hacer caso a reglas o preceptos que están obsoletos. Por
ejemplo: las leyes civiles y ceremoniales de los hebreos, que se encuentran en
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L07 La autoridad divina 79
Éxodo y Deuteronomio, o las costumbres relacionadas con una cultura y época
particulares, tal como las de iglesias griegas en donde fue obligatorio para la
mujer llevar el velo y callarse en los cultos.
C. Debemos distinguir entre lo que es normativo y lo que es incidental, entre
lo que es un modelo para toda la iglesia en todas las edades y lo que es
puramente descriptivo. Por ejemplo, el libro de Hechos describe el bautismo
de creyentes como un acto que sigue inmediatamente a su conversión (ver
2:41; 8:38,39; 9:18; 10:47-48). El bautismo en agua de nuevos convertidos es
el modelo y norma de la iglesia para todas las épocas, pero las Escrituras y
experiencia nos enseñan que no siempre conviene bautizarlos en el acto, pues
algunos no son realmente convertidos (como, por ejemplo, Simón, en Hechos
8:11-24), y otros no entienden lo que es la salvación y la vida cristiana. Es
recomendable adoctrinarlos primero y darles un tiempo para demostrar los
frutos de la salvación.
D. Es necesario reconocer el carácter progresivo de las Escrituras. La doctrina
se desarrolla poco a poco en la Biblia hasta que llegue a su plenitud en el Nuevo
Testamento. Es como “la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día
es perfecto”. No se debe basar la doctrina de la vida de ultratumba, por
ejemplo, sobre las enseñanzas incompletas del Antiguo Testamento, pues la
revelación divina es progresiva.
5. La autoridad de las Escrituras es absoluta en dos áreas:
a. Lo que es doctrinal y religioso.
b. Lo que tiene que ver con la vida que agrada a Dios.
Es decir, son autoritativas en sus doctrinas acerca de Dios, del plan de la
redención, de la naturaleza del pecado, del porvenir, etc. También nos
enseñan sobre la moral, las relaciones sociales, las instituciones tales como la
iglesia, la familia y el Estado. Todas estas deben estar bajo la soberanía de Dios.
Por otra parte, las descripciones de la naturaleza de la tierra y los relatos
históricos que no tienen relación con la fe son incidentales.
V. PUNTOS DE VISTA NO EVANGÉLICOS
Los evangélicos conservadores basan su doctrina solamente en los Escritos
inspirados. Para ellos, la Biblia es la única regla absoluta de fe y vida. Emplean
la filosofía y razón para forjar su teología, pero siempre en respuesta y en
obediencia a la revelación divina. Esto quiere decir que ellos están
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L07 La autoridad divina 80
“comprometidos en fe a recibir el testimonio de la palabra escrita de Dios, aun
en asuntos concernientes a su propia naturaleza y ser”.
Hay otras escuelas de pensamiento que desafían la posición evangélica
ortodoxa. Mencionaremos cinco tendencias modernas: la autoridad
eclesiástica (catolicismo romano), la de la razón humana (modernismo), la
mixta de eclesiasticismo e iluminación (neoortodoxia), la mixta de tradición,
íconos y la presencia sacramental de Cristo (ortodoxia griega), y la que pone al
“Espíritu Santo” a la par o por encima de las Escrituras (pentecostalismo
extremo).
1. El punto de vista católico romano
Para el teólogo romano, las Escrituras son la palabra inspirada de Dios y tienen
autoridad absoluta. Sin embargo, ¿qué son los Escritos Sagrados? Consisten en
el Antiguo y Nuevo Testamento, incluso los libros apócrifos, o sea, los
deuterocanónicos.
Referente a la interpretación católica, Bromily contesta la pregunta: “¿Quién
debe interpretar las Escrituras?”:
La respuesta romana es que las Escrituras son demasiado oscuras como
para que se interpreten a sí mismas, y que hay necesidad de que otra
autoridad decida cuál es el sentido correcto. En el Antiguo Testamento, la
ley era interpretada por Moisés y los sacerdotes. Hoy por hoy la
interpretación de la Biblia está en manos de la iglesia, la cual habla ex
cátedra a través de los pronunciamientos del Papa, las decisiones de los
concilios generales y las declaraciones del magisterio oficial de la iglesia,
juntamente con las exposiciones de los Padres eclesiásticos. Cierto, la Biblia
es la autoridad básica, pero lado a lado con esa autoridad básica está la
autoridad interpretativa, la cual todos los cristianos deben aceptar. El
reciente resurgimiento del estudio bíblico ha modificado grandemente en la
práctica esta regla, pero el principio básico es todavía válido: la Biblia oficial
interpretada oficialmente es la única norma legítima, y el papado es la
autoridad interpretativa final.
La Iglesia Católico Romana eleva la tradición al nivel de las Escrituras. Una de
sus disciplinas doctrinales se llama “teología histórica”. The Catholic
Encyclopedia, revised and updated (La enciclopedia católica, revisada y
actualizada), 1987, la describe como “un estudio de las verdades de Dios (tanto
de la tradición como de la Escritura) y de la exposición de las enseñanzas de
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L07 La autoridad divina 81
Cristo y los apóstoles tal como fueron transmitidas a través de la iglesia”. La
misma enciclopedia define la tradición así:
…el cuerpo de verdad revelada y transmitida por los apóstoles a través de
las edades y contenida en la doctrina, enseñanza y práctica de la Iglesia
Católica… esto incluye tanto las… tradiciones orales como las Escrituras. Es
la iglesia en su magisterio viviente «el conservador de tradición», el cual da
vida a la Escritura.
La característica prominente de la tradición es el desarrollo:
Como el oficio docente que ejercen los obispos, el desarrollo (que es
semejante a la tradición, es la obra de todo el pueblo de Dios, tanto de
obispos como laicos) tiene que estar al servicio de la palabra de Dios, nunca
por encima de ella ni separada de ella.
A través de los siglos el cuerpo de doctrina católico romano ha crecido con la
adición de dogmas, decretos y pronunciamientos de los concilios. No obstante,
la medida de honor que los evangélicos den a la tradición, ellos niegan que su
autoridad es coigual con la de las Escrituras. Así que Lutero escribió: “¿Por cuál
otra cosa lucho yo sino por llevar a todos al entendimiento de la diferencia
entre las Escrituras divinas y la enseñanza humana o costumbres?”. Calvino
protestó contra “la tiranía de la tradición humana, la cual fue impuesta sobre
nosotros bajo el título de la iglesia”. El problema es que la iglesia romana ha
elevado (si no en teoría, entonces en práctica) la tradición, el clero y al papa al
nivel de autoridad que corresponde solo a Dios. Bromily observa
acertadamente: “Roma debilita la autoridad de la Biblia, no por negar su origen
divino y su posición única, sino por agregarle otras autoridades que la despojen
de su poder”.
2. El punto de vista del modernismo protestante
Sin pelos en la lengua, los liberales históricos atacaron la Biblia. Negaron
rotundamente lo absoluto, o sea, la naturaleza divina de su autoridad, y le
concedieron una autoridad en el nivel humano. No había lugar en su sistema
para lo sobrenatural porque, para ellos, Dios no es trascendente. Estudiaron la
Biblia como un producto del espíritu humano y consideraron el cristianismo
solo como una religión entre muchas, pero más avanzada que las demás. Sobre
todo, emplearon la razón humana para determinar su doctrina.
El modernismo, sucesor del liberalismo, no tiene un cuerpo fijo de doctrina; su
teología siempre cambia para acomodarse al pensamiento secular del
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L07 La autoridad divina 82
momento. Por ejemplo, en la década de 1960, la doctrina de la “muerte de
Dios” era popular; luego la teología de liberación, y ahora otra ideología. El
más permanente aspecto de su doctrina es su preocupación social. Para ellos,
la verdad es siempre cambiante y no hay autoridad absoluta.
Según ellos, se emplea “el principio protestante” de Paul Tillich:
Ya que ningún sistema de pensamiento por sí solo puede abarcar la realidad
de Dios, la teología nunca puede ser definitiva. Siempre debe estar en
proceso y estar corrigiéndose. Dios permanece sobre y más allá de todas las
formulaciones de la teología, incluyendo las de la misma Biblia.
3. El punto de vista neoortodoxo
Aunque el fundador de este movimiento, Karl Barth, predicó doctrinas bíblicas
y empleó mucha Escritura en su dogmática de la iglesia, no consideró la Biblia
como un libro inspirado. Enseñó que la Escritura llega a ser palabra de Dios
cuando el Espíritu Santo la ilumina y la aplica al alma del individuo. Según los
neoortodoxos, la autoridad de la Biblia no se encuentra en el texto sino en “la
voz viviente de las Escrituras, en el aquí y ahora de una situación dada… La
Biblia es verdad solo en tanto que Dios obra a través de ella en
autorrevelación”. Barth también ponía gran énfasis en la autoridad
eclesiástica, es decir, en la enseñanza de la iglesia.
La Escritura, dice Emil Brunner, constituye la norma de doctrina. Es autoritativa
porque es el testigo primordial de la revelación de Dios. Su atestiguación no
tiene poder normativo. Sin embargo, los informes históricos (los Evangelios) y
la doctrina de los apóstoles acerca de Cristo (las Epístolas) dependen de la
evaluación crítica. Solo Jesús tiene autoridad incondicional.
Por otra parte, Brunner acusa a los evangélicos de bibliolatría (el dar a la Biblia
el honor que pertenece solo a Dios). Dice que han hecho de la Escritura un
“Papa de papel”. Replicamos que honramos a Dios aceptando la Biblia como
su palabra inspirada. El hacer caso a las Escrituras no presenta conflicto de
manera alguna con el escuchar la voz del Espíritu, porque este ha inspirado la
Palabra y habla a través de ella.
4. El punto de vista de los ortodoxos griegos
Al igual que los católicos romanos, los ortodoxos rechazan explícitamente la
idea histórica del protestantismo de sola scriptura. El teólogo ortodoxo, John
Karmiris, afirma: “La Escritura y la tradición son igualmente válidas, poseen
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L07 La autoridad divina 83
autoridad dogmática igual, y son iguales en valor como fuentes de verdad
dogmática”. Elevan también la iglesia por encima de las Escrituras.
Difieren de los católicos en dar a los íconos un rol importante en su culto. Los
templos están repletos de ellos, los adoradores se postran delante de ellos, y
los besan. El sacerdote los perfuma y los eleva en procesiones. No son
meramente arte sagrado sino una fuente de revelación. Según el Segundo
Concilio de Nicea en el año 787, los íconos son de igual beneficio como las
Escrituras en presentar el evangelio. Lo que la Escritura proclama por palabra,
los íconos enseñan por color.
Los ortodoxos griegos ofrecen un punto de vista teológico de la autoridad que
es interno y pneumático, más bien que externo y dogmático. Según ellos, el
mismo Espíritu de Dios, realizando la presencia sacramental de Cristo en la
iglesia, nos habla en la tradición. Así que el escritor ortodoxo, Georges
Florovsky, se refirió en una oportunidad a la tradición como “el testimonio del
Espíritu”.
5. El punto de vista del pentecostalismo extremo
Entre ciertos pentecostales y carismáticos se encuentran creyentes que
conceden la misma autoridad doctrinal a sus sueños, visiones e impulsos, que
le dan a las Escrituras. Están los que creen que Dios les da una revelación
directa sin estudiar o leer la Palabra. Olvidan que el canon está cerrado y que
Dios limita su revelación de doctrina a las páginas del Libro Sagrado.
Un ejemplo de este desvío de la posición ortodoxa evangélica se ve en el origen
del movimiento popularmente llamado “Solo Jesús”, que en 1913 resucitó la
doctrina sabeliana. Durante un culto de bautismo, un predicador observó que
los apóstoles siempre bautizaron a sus convertidos en el nombre de Jesús y
nunca emplearon la fórmula trinitaria. Juan Scheppe, predicador pentecostal,
al oír estas palabras, pasó la noche en oración y tuvo una “revelación” sobre el
poder que hay en el nombre de Jesús. Él y sus seguidores estudiaron el libro
de Hechos, llegando a la conclusión de que Jesús es “el nombre” del Padre, del
Hijo y del Espíritu Santo, y que estos tres son realmente una sola persona.
Además, concluyeron que es imprescindible ser bautizado en ese nombre y
hablar en otras lenguas para ser salvo.
Por otra parte, reconocemos que Dios puede manifestarse en experiencias
carismáticas y revelar detalles personales, tales como la orientación personal,
palabras de consuelo o aliento y mensajes proféticos. Nos conviene recordar
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L07 La autoridad divina 84
en tales ocasiones que todo lo que atribuimos al Espíritu tiene que estar de
acuerdo con la Palabra. Debemos juzgar el mensaje directo con lo escrito; así
evitaremos confundir la voz de nuestro espíritu con la de Dios.
VI. CONCLUSIÓN
Dios mismo es la autoridad absoluta y final en asuntos religiosos, doctrinales y
de la vida práctica. Solo Él tiene el derecho y potestad de establecer doctrina
y determinar las normas de conducta, porque Él es Creador, Sustentador y
Redentor de toda la humanidad. Sin embargo, Dios no ejerce directamente su
autoridad; sino que lo hace a través de la Biblia y la iluminación de ella por el
Espíritu Santo. Solo en las Sagradas Escrituras se encuentra “la fe que ha sido
una vez dada a los santos”; todas las otras fuentes de doctrina carecen de la
autoridad auténtica de Dios.
BIBLIOGRAFÍA
Hoff, P. (2005). Teología evangélica: Tomo 1/Tomo 2 (pp. 159-172). Miami, FL:
Editorial Vida.
J. I. Packer, «Autoridad» en Nuevo Diccionario Bíblico, J. D. Douglas y N. Hillyer,
eds., Ediciones Certeza, Buenos Aires, Barcelona, Downers Grove, 1991, p. 147.
John MacArthur, Teología sistemática.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L07 La autoridad divina 85
Lección 8
CÓMO NOS LLEGARON
LAS ESCRITURAS
Contenido
I. Materiales antiguos de escritura
II. Un códice
III. Instrumentos de escritura
IV. Idiomas usados
V. Los manuscritos
VI. Las versiones
VII. Crítica bíblica
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L08 Cómo nos llegaron las escrituras 86
INTRODUCCIÓN
La historia de cómo llegó a nosotros la Biblia, en la forma que nos es familiar,
es larga y fascinante. Comienza con los manuscritos originales, o como a veces
se les llama “autógrafos”. Estas escrituras originales fueron escritas a pluma
por hombres de la antigüedad que fueron movidos por el Espíritu Santo (2
Timoteo 3:16; 2 Pedro 1:20-21).
Durante años, los escépticos declararon que Moisés no podía haber escrito la
primera parte de la Biblia, porque en ese tiempo la escritura era desconocida
(1500 a. C.). Desde ese entonces, la ciencia arqueológica ha probado que la
escritura era conocida miles de años antes de Moisés. Los sumerios eran
adeptos a la escritura alrededor del año 4000 a. C., y también los egipcios y
babilonios se dedicaban a la escritura casi tan lejanamente en la historia.
NOTA: Estos temas se ampliarán más adelante en el Curso de Ciencias Bíblicas.
I. MATERIALES ANTIGUOS DE ESCRITURA
1. La piedra
Muchas inscripciones famosas en Egipto y Babilonia han sido halladas inscritas
sobre piedra. Dios le dio a Moisés los diez mandamientos escritos sobre tablas
de piedra (Éxodo 31:18; 34:1,28). Otros dos ejemplos son la piedra moabita
(850 a. C.) y la inscripción de Siloam hallada en el túnel de Ezequías al lado del
estanque de Siloam (700 a. C.).
2. Arcilla
El material predominante de escritura en Asiria y Babilonia era la arcilla,
formada en pequeñas tablillas, impresa con símbolos en forma de una cuña
llamada “escritura cuneiforme”, y luego horneadas o secadas al sol. Miles de
estas tablas han sido descubiertas por la pala de los arqueólogos.
3. Madera
Tablas de madera se utilizaron muy extensamente por los antiguos para
escribir. Por muchos siglos, estas fueron los relieves comunes para escritura
en Grecia. Algunos creen que se refiere a este tipo de material en Isaías 30:8 y
en Habacuc 2:2.
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4. Cuero
El Talmud judío requería específicamente que las escrituras fueran copiadas
sobre pieles de animales; sobre cuero. Es muy seguro, entonces, que el
Antiguo Testamento fue escrito sobre cuero. Se hacían rollos cosiendo los
cueros juntos que variaban entre unos pocos metros, hasta 30 o más metros
de longitud. El texto se escribía perpendicularmente al rollo en columnas. Los
rollos, entre 26 y 70 centímetros de altura, eran enrollados en uno o dos palos.
5. Papiro
Es casi seguro que el Nuevo Testamento fue escrito sobre papiro, ya que era
el material de escritura más importante de la época. El papiro se hace cortando
en tiras delgadas secciones de caña de papiro, remojándolas en varios baños
de agua, y luego sobreponiéndolas para formar hojas. Una capa de estas tiras
se colocaba cruzando la anterior, luego se ponían en una prensa para que
pudieran adherirse una a la otra. Las hojas se hacían de 15 a 38 centímetros
de altura y de 8 a 23 centímetros de ancho. Pegando las hojas juntas, se hacían
rollos de cualquier longitud. Estos, generalmente, promediaban en 10 metros
de longitud, aunque se ha hallado uno de 47 metros de longitud.
6. Vitela o pergamino
La vitela entró en prominencia por los esfuerzos del rey Eumenes II de Pérgamo
(197-158 a. C.). Él procuró crear su biblioteca, pero el rey de Egipto le cortó su
abastecimiento de papiro, así que le era necesario obtener una nueva clase de
materiales de escritura. Esto lo hizo perfeccionando un proceso nuevo para el
tratamiento de pieles. Aunque ahora los términos son utilizados
intercambiablemente, originalmente la vitela era hecha de pieles de ternero y
antílope, mientras que el pergamino era de la piel de ovejas y cabras. De estos
se logra un cuero de fina calidad que es preparado especial y cuidadosamente
para escribir por ambos lados. Esto se utilizó varios siglos antes de Cristo, y
alrededor del siglo cuarto de nuestra era, la vitela suplantó al papiro. Casi
todos los manuscritos conocidos son sobre vitela.
II. UN CÓDICE
Un códice es un manuscrito en forma de libro en vez de forma de rollo.
Alrededor de los siglos primero y segundo de nuestra era, las hojas de material
de escritura se juntaron en forma de libro en vez de juntarlas lado a lado para
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L08 Cómo nos llegaron las escrituras 88
hacer un rollo. El códice era más fácil de cargar y hacía posible tener mucha
más escritura en un solo lugar.
III. INSTRUMENTOS DE ESCRITURA
La tinta negra para escribir se hacía diluyendo hollín y goma en agua. Los
esenios, quienes escribieron los rollos del Mar Muerto, usaron huesos
quemados de cordero y aceite. Es notable lo bien que se ha preservado hasta
hoy la escritura. Los instrumentos de escritura eran el cincel; usado sobre
piedra, y la plumilla hecha de metal o de madera dura; usada sobre las tablas
de arcilla. Para el papiro o la vitela, se crearon plumas. Estas se hacían de tallos
huecos de pasto o caña tosca. La caña seca era cortada diagonalmente con un
cuchillo y afinada en la punta, que después era partida. Para mantenerlas en
buen estado, los escribas mantenían cuchillos en su trabajo diario.
Debe entenderse que hasta donde sabemos, no existe ninguno de los
manuscritos originales. Algunos aún pueden ser descubiertos, pero es dudoso.
No se ha hallado aún ningún objeto material bíblico.
IV. IDIOMAS USADOS
La Biblia fue escrita originalmente en tres idiomas: hebreo, arameo y griego.
Estos idiomas aún se hablan hoy en día en algunas partes del mundo. El hebreo
es el idioma oficial del Estado de Israel. Algunos cristianos en las vecindades
de Siria hablan el arameo. El griego, aunque muy diferente al del Nuevo
Testamento, es hablado por millones de personas hoy en día.
1. El hebreo
Casi todos los treinta y nueve (39) libros del Antiguo Testamento fueron
escritos en hebreo. Las letras tipo bloque eran escritas en mayúsculas, sin
vocales, sin espacios entre las palabras, oraciones o párrafos, y sin puntuación.
Se agregaron más tarde puntos vocales (entre 500 y 600 de nuestra era) por
los eruditos masoréticos. El hebreo es conocido como uno de los idiomas
semitas.
2. El arameo
Siendo un idioma emparentado con el hebreo, el arameo se convirtió en el
idioma común de Palestina después del cautiverio babilonio (alrededor de 500
a. C.). Algunas partes del Antiguo Testamento fueron escritas en este idioma:
una palabra como nombre de un lugar en Génesis 31:47; un versículo en
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Jeremías 10:11; alrededor de seis capítulos del libro de Daniel (2:4b a 7:28); y
varios capítulos en Esdras (4:8 a 6:18; 7:12-26).
El arameo continuó siendo el vernáculo de Palestina por varios siglos, así que
tenemos algunas palabras arameas preservadas para nosotros en el Nuevo
Testamento: Talitha cumi (“niña, a ti te digo, levántate”) en Marcos 5:41; Efata
(“Sé abierto”) en Marcos 7:34; Elí, Elí, lama Sabactani (“Dios mío, Dios mío,
¿por qué me has desamparado?”) en Mateo 27:46. Jesús habitualmente se
dirigió a Dios como Abba (arameo para “padre”). Note la influencia de esto en
Romanos 8:15 y Gálatas 4:6. Otra frase común aramea de los cristianos
primitivos era: Maranatha, que significa “El Señor viene” (1 Corintios 16:22).
3. El griego
A pesar de que el lenguaje hablado por Jesús era el arameo, el Nuevo
Testamento fue escrito en griego—griego Koiné. Se puede ver la mano de Dios
en esto, porque el griego era el idioma internacional del primer siglo, y esto
hizo posible el esparcimiento del evangelio a través de todo el entonces
conocido mundo.
V. LOS MANUSCRITOS
1. Definiciones
La palabra “manuscrito”, como es usada hoy, está restringida a esas copias de
la Biblia que fueron escritas en el mismo idioma que el original. En el momento
en que vino a ser impresa la Biblia (1455 de nuestra era), había alrededor de
2000 manuscritos en posesión de ciertos eruditos. Cada uno no estaba de
ninguna manera completo. Algunos contienen solo una pequeña porción del
texto original, pero reunidos puede asegurarse un texto completo. En la
actualidad, hay unos 4500 manuscritos del Nuevo Testamento.
Este número es significativo cuando se considera que los doctos están
inclinados a aceptar diez o veinte manuscritos para considerar a una obra
como genuina. Por ejemplo, Virgilio vivió y escribió sobre la época de Cristo.
No existe ninguno de los originales de su obra. Incluso, la copia más temprana
de su obra data de 300 años después de su muerte. Sin embargo, si diez o
veinte manuscritos fueran hallados en acuerdo, los doctos lo aceptarían como
genuino. Haga el contraste entre diez o veinte manuscritos con los miles de
manuscritos de la Biblia. Los manuscritos, por supuesto, eran hechos a mano.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L08 Cómo nos llegaron las escrituras 90
2. Clasificaciones
Los manuscritos están divididos en dos clases:
2.1. Unciales (del latín uncia—pulgada). Estos son llamados así porque estaban
escritos en grandes letras mayúsculas sobre vitela fina. Estos son los
manuscritos más antiguos.
2.2. Cursivos. Más tarde vinieron los manuscritos cursivos llamados así por
estar escritos en letra “cursiva” o a mano. Estos datan del siglo décimo hasta
el decimoquinto de nuestra era. De los 4500 manuscritos existentes, alrededor
de 300 son unciales, y el resto son cursivos. Probablemente hubiera habido
una gran cantidad más de no haber sido por la orden de Diocleciano de
destruirlos en el año 302. De los 300 unciales existentes hoy, alrededor de 200
de ellos son manuscritos copiados en vitela, que datan del siglo cuarto hasta
el noveno. En adición a estos, hay alrededor de 70 documentos de papiro que
datan del siglo segundo hasta el cuarto. Pedazos rotos de cerámica conocidos
como vitela eran usados frecuentemente en la antigüedad como material de
escritura. Alrededor de 30 de estos han sido hallados con porciones de la
escritura escritas en ellas. Estos papiros y vitela han salido a la luz solo
recientemente, y sirven para añadir considerablemente a nuestro
conocimiento del texto del Nuevo Testamento.
3. Manuscrito sinaítico, códice alef
Uno de los manuscritos unciales más antiguos (340), el Sinaítico, fue
descubierto en 1844 por el Dr. Constantine Tischendorf, un profesor bíblico,
en el Monte Sinaí. Escrito en griego, contiene parte de la traducción de la
Septuaginta del Antiguo Testamento y todo el Nuevo Testamento, además de
casi la mitad del apócrifo; la epístola de Bernabé y bastante del Pastor de
Hermas. Contiene 364 1/2 hojas de excelente vitela, 34.56 centímetros de
ancho y 38.15 centímetros de alto. Cada página tiene cuatro columnas de más
o menos 2 1/2 pulgadas de ancho, excepto los libros poéticos donde hay dos
columnas más anchas. Cada columna tiene cuarenta y ocho (48) líneas.
El Dr. Tischendorf descubrió las páginas del manuscrito en un monasterio
donde los monjes las usaban para encender el fuego. Rescató cuarenta y tres
hojas de la vitela; pero no fue hasta quince años más tarde que pudo obtener
las hojas restantes, con la ayuda del Zar de Rusia, en retribución por algunos
regalos al monasterio en Sinaí. En 1869, la obra fue dejada en la Biblioteca
Imperial de San Petersburgo (ahora Leningrado). En 1933, la Unión de
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Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) lo vendió al Museo Británico, donde
reside hoy en día, por 100 000 libras inglesas (alrededor de U$ 500 000). Un
cuarto anteriormente desconocido fue descubierto en el monasterio de Santa
Catalina en 1975, donde se hallaron trece páginas más del sinaítico. Junto con
el vaticano, se considera al sinaítico uno de los dos manuscritos más
importantes en existencia. Es el único manuscrito que contiene completo el
Nuevo Testamento.
4. Manuscrito vaticano, códice B
Este famoso uncial data del siglo cuarto (350, posiblemente 325). Está en
griego, y contiene: la traducción de la Septuaginta del Antiguo Testamento, el
apócrifo (con la excepción del libro de Los Macabeos y La Oración de Manasés)
y el Nuevo Testamento. Génesis 1:1-46:28; 2 Reyes 2:5-7,10-13; y Salmos
106:27-136:6 no están en el Antiguo Testamento. Del Nuevo Testamento falta:
Marcos 16:9-20; Juan 7:53-8:11 y de Hebreos 9:14 hasta el final del Nuevo
Testamento, incluyendo las epístolas pastorales (1 y 2 Timoteo, Tito, Filemón)
y Apocalipsis (pero no las epístolas generales: Santiago, 1 y 2 Pedro; 1, 2 y 3 de
Juan; y Judas).
Como el nombre lo sugiere, este manuscrito está ahora en la Biblioteca del
Vaticano en Roma, donde fue catalogado por primera vez en 1481. Contiene
759 hojas, 617 del Antiguo y 142 del Nuevo Testamento. Las páginas son de
25.6 cm de ancho y de 26.88 cm de alto. Cada página contiene tres columnas
de cuarenta y dos (42) líneas, excepto los libros poéticos que tienen dos
columnas. Se considera que tiene la mejor copia conocida del Nuevo
Testamento. Es interesante notar que, aunque no contiene Marcos 16:9-20, el
escriba dejó más de una columna vacía en ese lugar como si supiera estos
versículos y estuviera indeciso en escribirlos o no.
5. Manuscrito alejandrino, códice A
Este, el último de los tres más grandes manuscritos considerados aquí, data
del siglo quinto (alrededor de 450). Aunque contiene ambos, el Antiguo y
Nuevo Testamento, falta: Génesis 14:14-17; 15:1-5,16-19; 16:6-9; 1 Reyes
12:18-14:9 y Salmos 49:19-79:10. Del Nuevo Testamento falta: Mateo 1:1-
25:6; Juan 6:50-8:52; 2 Corintios 4:13-12:6.
Este manuscrito está comprendido de 773 hojas, 639 del Antiguo Testamento
y 134 del Nuevo. El tamaño es 26.24 cm de ancho y 32.64 cm de alto. Cada
página tiene dos columnas de cincuenta (50) o cincuenta y un (51) líneas.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L08 Cómo nos llegaron las escrituras 92
Probablemente fue escrito en Alejandría, Egipto. Se dice que fue presentado
al patriarca de Alejandría y se ha ganado para sí el nombre de códice
alejandrino. Ahora se encuentra en la Biblioteca Nacional del Museo Británico
en Londres, Inglaterra. Con todo, no alcanza a adquirir el mismo alto valor de
los manuscritos vaticano y sinaítico.
Solo dos más de estos antiguos manuscritos unciales se mencionarán aquí. Hay
muchos otros manuscritos que son mayormente porciones más pequeñas del
Antiguo o del Nuevo Testamento. Por más pequeñas que sean estas porciones,
cada una agrega su testimonio de la exactitud de las escrituras presentes.
6. Manuscrito Efraín, códice C
Este contiene porciones del Antiguo y Nuevo Testamento. Ahora hay solo
sesenta y cuatro (64) hojas del Antiguo Testamento y 145 hojas del Nuevo
Testamento. Las páginas son de 24.32 cm por 31.36 cm. Cada página tiene una
columna ancha de 40 a 46 (generalmente 41) líneas. Se piensa que fue escrito
en Egipto, probablemente en Alejandría, y data del siglo quinto (alrededor del
450).
Este manuscrito es lo que se llama “palimpsesto”, que significa “borrado”. El
pergamino de vitela era escaso y caro, así que a veces las escrituras se
borraban y otras se escribían encima, o como en este caso, entre las líneas
originales. En el siglo duodécimo, las escrituras originales de este manuscrito
fueron parcialmente borradas y los sermones del padre Sirio Efraín fueron
escritos entre las líneas. Por esta razón se le llama el manuscrito Efraín.
Cerca de fines del siglo séptimo, un estudiante de la biblioteca pensó haber
visto restos de una escritura más antigua debajo de los sermones de Efraín. En
1834, por medio de una fuerte solución química, las escrituras originales de la
Biblia griega fueron parcialmente restauradas. En 1840, Tischendorf reveló
más completamente el texto inferior y fue el primero en leerlo exitosamente.
Entre 1843 a 1845, lo editó y publicó.
7. Manuscrito Beza, códice D
Este data del siglo sexto (alrededor de 550). Con algunas omisiones, contiene
los evangelios, 3 Juan 11-15 y Hechos. Está ubicado en la biblioteca de la
Universidad de Cambridge, Inglaterra. Está compuesto por 406 hojas, cada una
20.48 × 25.6 cm, con una columna de treinta y tres (33) líneas por página. Es el
más antiguo manuscrito escrito conocido en dos idiomas. La página de la
izquierda está en griego, mientras que el correspondiente texto en latín está
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del lado derecho opuesto. En 1562, fue hallado en el monasterio del santo
Ireneo en Lyon, Francia, por Theodore Beza, el gran erudito bíblico francés que
fue a Suiza y se convirtió en asistente y sucesor de Juan Calvino; el famoso
reformador protestante en Ginebra. En 1581, Beza le dio el manuscrito a la
Universidad de Cambridge.
8. Leccionarios
Unos cuantos datos más se deben incluir para hacer completa la historia de los
manuscritos del Nuevo Testamento. Incluidos en los manuscritos hay un grupo
de materiales llamados “leccionarios”. El término “lección” se refiere a un
pasaje selecto de la escritura designado a ser leído en servicios públicos. De
ahí que un leccionario sea un manuscrito dispuesto especialmente y copiado
para este propósito. Algunos eran unciales y otros cursivos. La mayoría de ellos
son de los evangelios, pero algunos son de Hechos y de las epístolas. Estudios
han demostrado que estos eran copiados con más cuidado que un manuscrito
común; por esta razón, proveen copias excelentes para comparaciones. Se han
enumerado más de 1800 leccionarios.
VI. LAS VERSIONES
Luego de los manuscritos, la siguiente forma más importante de las Escrituras
que merece ser tenida en cuenta por la antigüedad de su testimonio son las
versiones. Una versión es una traducción del idioma original de un manuscrito
a otro idioma. Hay muchas versiones, pero solo unas pocas se consideran
como ejemplos a través de los años hasta el tiempo presente.
1. LA SEPTUAGINTA (LOS SETENTA)
Esta es quizá la más importante de las versiones por su fecha temprana y su
influencia sobre otras traducciones. La versión de la Septuaginta es una
traducción del Antiguo Testamento hebreo al griego. Se comenzó alrededor
del año 200 a. C. y se terminó alrededor del año 180 a. C. Es, probablemente,
el más antiguo intento de reproducir un libro de un idioma a otro. Este es el
documento bíblico más antiguo que tenemos.
“Septuaginta” significa “setenta”. La abreviación de esta versión es LXX. A
veces se le llama la “Versión alejandrina” porque fue traducida en la ciudad de
Alejandría, Egipto. Esta notable obra se llama “La Septuaginta” por una antigua
leyenda que habla de setenta y dos doctos que vinieron a Alejandría de
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L08 Cómo nos llegaron las escrituras 94
Palestina (seis de cada una de las doce tribus de Israel), para completar la obra
en setenta y dos días. De acuerdo con la historia, que es totalmente ficticia, los
doctos estaban aislados el uno del otro, colocados de uno en uno o de dos en
dos por celda. Cuando se compararon sus traducciones, ¡eran todas idénticas!
Ahora se cree que la traducción fue hecha por judíos alejandrinos en vez de
palestinos. La obra se hizo en Alejandría. El pentateuco representa lo mejor de
esta traducción. Otras porciones del Antiguo Testamento son excelentes, pero
algunas son más una interpretación o comentario. Además de los treinta y
nueve (39) libros del Antiguo Testamento, la Septuaginta contiene todo o parte
de los catorce (14) libros conocidos como el apócrifo. La Septuaginta fue
comúnmente utilizada en la época del Nuevo Testamento y ha sido de gran
utilidad en traducciones subsiguientes.
2. EL PENTATEUCO SAMARITANO
La raza samaritana surgió luego de que los asirios conquistaron el reino del
norte de Israel, en el año 721 a. C., y llevaron la mayoría de las diez tribus a la
cautividad. Sargón, el rey de los asirios, mandó mucha de la gente idólatra de
sus provincias orientales a Israel (2 Reyes 17:5,6,24). Estos se casaron entre
ellos, formando así la raza samaritana, una mezcla de judíos y paganos. Ellos
levantaron un culto rival a los judíos, construyendo un templo sobre el monte
Gerizim. Los samaritanos solo aceptan el pentateuco. El pentateuco
samaritano es un pentateuco hebreo escrito con letras samaritanas. No es una
traducción, sino una forma del mismo texto hebreo. La fecha de su escritura
es aproximadamente en el año 430 a. C. 2 Reyes 17:26-28 cuenta de un
sacerdote, entre los judíos tomados cautivos en Asiria, que fue mandado de
regreso a Samaria para enseñar a la gente. Se cree que él llevó consigo un
pentateuco hebreo y que de aquí se hizo el pentateuco samaritano.
Se dice que en la obra hay unas 6000 variaciones del texto hebreo. La mayoría
de estas son de menor importancia, excepto donde los samaritanos
deliberadamente hicieron alteraciones para adecuarlo a sus creencias. Hay
probablemente 100 copias de esta versión en distintas partes de Europa y
América. El manuscrito más antiguo conocido con fecha de 1232 está en la
Biblioteca Pública de Nueva York. Hay un rollo samaritano en Nablus (antiguo
Siquém) en Israel, que parece ser muy antiguo.
A medida que el cristianismo se fue esparciendo más allá de Palestina, la
necesidad de traducciones de las Escrituras a los idiomas de aquellos que
estaban siendo evangelizados llegó a ser evidente. De ahí el hecho de que
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tenemos muchas versiones, de las cuales solo unas pocas se considerarán.
Comparadas a los manuscritos, estas versiones son de valor secundario, pero
ayudan en algo a la comprensión del texto original.
3. VERSIÓN SIRIA
El idioma sirio era el idioma principal hablado en las regiones de Siria y
Mesopotamia. Es casi idéntico al arameo.
3.1. El sirio antiguo. Solo se ha sabido de su existencia por un poco más de 100
años. Hay dos manuscritos principales de esta obra:
3.1.1. El sirio curetano es una copia de los evangelios del siglo quinto que
consiste de ochenta (80) hojas. Es nombrado en honor al Dr. Curetan del
Museo Británico, quien lo editó.
3.1.2. El sirio sinaítico, descubierto en el monasterio de Santa Catalina en el
monte Sinaí, es un palimpsesto y solo alrededor de tres cuartos es descifrable.
La fecha asignada es el siglo cuarto o el comienzo del quinto.
3.2. El peshitta
La palabra “peshitta” significa “simple” o “común”. También ha sido conocido
como la Vulgata siria, o la versión Autorizada de la Iglesia del Oriente. Se ha
utilizado desde el siglo quinto de nuestra era. Contiene todo el Nuevo
Testamento con excepción de 2 Pedro; 2 y 3 Juan; Judas y Apocalipsis. Existen
alrededor de 250 manuscritos. Ha sido de gran utilidad a la crítica textual y ha
tenido una amplia circulación aun en China. Hay una traducción en inglés por
George Lamsa.
4. LAS VERSIONES LATINAS
Sabemos que la primera Biblia en inglés fue hecha del latín.
4.1. El antiguo latín. Esta data de una fecha muy temprana, posiblemente tan
antigua como el 150 de nuestra era. Existen alrededor de veinte copias. Es de
esencial importancia como testigo de la genuinidad del texto bíblico, por su
antigüedad y su fidelidad al texto que traduce.
4.2. La vulgata latina. “Vulgata” significa “común” o “corriente”. Esta es una
gran versión de la Biblia en el idioma latino. A causa de la gran cantidad de
errores de los copistas de la antigua versión latina, Dámaso, obispo de Roma,
obtuvo los servicios de Jerónimo para producir una revisión como norma
autoritaria para las iglesias de habla latina. Esto lo hizo en Belén: El Nuevo
Testamento (382-383) y el Antiguo Testamento (390-405).
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L08 Cómo nos llegaron las escrituras 96
Es escasamente posible sobrestimar la influencia de la vulgata de Jerónimo
sobre la Biblia en inglés. Durante más de mil años todas las traducciones de las
Escrituras en Europa occidental fueron basadas en esta obra. Eventualmente
de la vulgata fue hecha la Biblia oficial de la Iglesia Católica Romana y lo es
hasta el día de hoy. En realidad, la Biblia Católica Romana en español es una
traducción de una traducción; y no es, como la Biblia protestante, una
traducción del idioma original griego. Después del invento de la imprenta en
1450, la vulgata fue el primer libro impreso de máquina movible (1455).
VII. CRÍTICA BÍBLICA
1. La alta crítica
Hay dos tipos de crítica bíblica que entran bajo el tema de introducción a la
Biblia. La primera de estas ha sido comúnmente llamada “Alta crítica” o
“Crítica histórica”. Esta tiene que ver con el examen de los diferentes libros de
la Biblia desde el punto de vista de su historia. Por ejemplo, esta crítica trata
con la edad, calidad de autor, genuinidad y autoridad canónica. Traza su
origen, preservación e integridad. Muestra su contenido, carácter general y
valor. Es una disciplina que ha prestado un servicio útil a la comprobación de
un canon genuino de la Escritura. A veces la expresión “Alta crítica” ha sido
considerada extremadamente perjudicial para una actitud correcta y
reverente hacia las Sagradas Escrituras. Esto es cierto donde el docto ha
perdido de vista la inspiración de la Palabra y ha insertado su propia actitud
escéptica e incrédula.
2. Crítica menor
La segunda forma de crítica se conoce como “Crítica menor”. Esta tiene por
objeto la verificación de las palabras exactas de los textos originales de la
Biblia. Su método es coleccionar y comparar manuscritos antiguos, versiones
antiguas y citas antiguas de la Escritura y determinar la verdadera lectura de
cada pasaje dudoso.
Tomado de: Duffield, G. P., & Van Cleave, N. M. (2006). Fundamentos de
Teología Pentecostal.
LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS - L08 Cómo nos llegaron las escrituras 97
“Derramar lágrimas sin
sembrar la semilla, nada
se logra. Estar llorando
sin estar andando, a
ninguna parte se llega”
Rev. Luis M. Ortiz