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ne ©0868 DECRETO INTER MIRIFICA SOBRE LOS MEDIOS DE COMUNICACION SOCIAL, PABLO OBISPO. SIERVO DE LOS SIERVOS DE DIOS JUNTAMENTE CON LOS PADRES DEL CONCILIO PARA PERPETUO RECUERDO. INTRODUCCION 1. Entre los maravillosos inventos 1e, sobre todo en estos tiempos, Entre tales inventos sobresalen aquellos instrumentos que, por su naturaleza, pues Joa los individuos, sino también a las multitudes y a toda la sociedad humana, como ; mas aim, siente una maternal angustia a causa de los daiios que de su mal uso se han derivado con demasiada frecuencia para la sociedad humana, Por lo cual, el sacrosanto Sinodo, insistiendo en la vigilante preocupacién de los Sumos Pontifices y obispos en un asunto tan importante, considera pertinente tratar las principales cuestiones relacionadas con los. medios de comunicacién social. Confia, ademés, en que su doctrina y disciplina, asi presentadas, aprovecharan no sélo a la salvacién de los fieles cristianos, sino también al progreso de todo el género humano. CAPITULO TL A la Iglesia, pues, le corresponde el derecho originario de utilizar y poseer toda clase de medios de este género, en cuanto que sean necesarios o itiles para la educacién eristiana y para toda su labor de salvacién de las almas; a los sagrados Pastores les compete la tarea de instruir y gobernar a los fieles, de tal modo que ellos mismos, también con la ayuda de estos medios, alcancen la salvacién y la perfeccién propias y de todo el género humano, Por lo demas, toca principalmente a los laicos vivificar con espiritu humano y cristiano estos medios para que respondan plenamente a las grandes expectativas de la sociedad humana y al plan divino. 4, Para el recto uso de estos medios es absolutamente necesario que todos los que los utilizan conozean las normas del orden moral en este campo y las leven fielmente a la prictica, Consideren, pues, las materias que se difunden segimn la naturaleza peculiar de cada medio; al mismo tiempo, tengan en cuenta todas las condiciones y circunstancias, es decir, el fin, las personas, el lugar, el momento y los demas elementos con los que se lleva a cabo la comunicacién misma y que pueden modificar su honestidad 0 cambiarla por completo; entre éstas se encuentra la naturaleza propia de cada medio, es decir, su fuerza, que puede ser tan grande que los hombres, sobre todo si no estén preparados, dificilmente sean capaces de advertirla, de dominarla y, si llega el caso, de rechazarla. 5. Es especialmente necesario que todos los interesados se formen una recta conciencia sobre el uso de estos medios, sobre todo en lo tocante a algunas cuestiones mas duramente debatidas en nuestros dias. La primera cuestion se refiere a la llamada informacién, es decir, a a busqueda y divulgacién de noticias. Es evidente que, a causa del progreso de la sociedad humana actual y de los vinculos mas estrechos entre sus miembros, resulta muy itl y la mayor parte de las veces necesaria; en efecto, la comunicacién publica y oportuna de los acontecimientos y de los asuntos ofrece a los individuos un conocimiento mas pleno y continuo de éstos, contribuyendo asi eficazmente al bien comtin y promoviendo més ficilmente el desarrollo progresivo de toda la sociedad civil. Por consiguiente, existe en la sociedad humana el derecho a la informacién sobre cuanto afecte a los hombres individual o socialmente considerados y segiin las circunstancias de cada cual. Sin embargo, el recto ejercicio de este derecho exige que, en cuanto a su contenido, la comunicacion sea siempre verdadera’e integra, salvadas la justicia y la caridadyademés, en cuanto al modo, ha de serhonesta'y conveniente, es decir, debe respetar escrupulosamente las leyes morales, los derechos legitimos y la dignidad del hombre, tanto en la busqueda de la noticia como en su divulgacién, ya que no todo conocimiento aprovecha, pero la caridad es constructiva (1 Cor 8, 1) 6. La segunda cuestién contempla las relaciones que median entre los llamados derechos del arte y las normas de la ley moral. Dado que las erecientes controversias sobre este tema tienen muchas veces su origen en falsas doctrinas sobre la ética y la estética, eh Concilio declara que debe ser respetada por todos la primacia absoluta del orden moral objetivo, puesto que es el tinico que trasciende y compagina congruentemente todos los demas érdenes de las relaciones humanas, por dignos que sean y sin excluir el, arte. El orden moral es, en efecto, el tinico que abarca en toda su naturaleza al hombre, criatura racional de Dios y llamado a lo sobrenatural; y solamente tal orden moral, si es observado integra y fielmente, lo conduce al logro pleno de la perfeccién y de la bienaventuranza, 7. Por tiltimo, la narracién, la descripcién o la representacién del mal moral pueden ciertamente, con la ayuda de los medios de comunicacién social, servir para conocer y explorar mas profundamente al hombre, para manifestar y exaltar la magnificencia de la verdad y del bien, mediante la utiizacin de los oportunos efectos dramaticos; sin embargo, para que no produzcan més dafio que utilidad a la almas, habrin de someterse completamente a las leyes morales, sobre todo si se trata de asuntos que exigen el debido respeto © que incitan més facilmente al hombre, herido por la culpa original, a apetencias depravadas. 8, Puesto que hoy dia la opinién publica ejerce un poderosisimo influjo en la vida privada y piblica de los ciudadanos de todos los sectores, es necesario que todos los miembros de la sociedad cumplan sus deberes de caridad y justicia también en este campo; y asi, con la ayuda de estos medios, se esfuereen por formar y difundir una recta opinion publica. 9. Peculiares deberes incumben a todos los destinatarios, es decir, lectores, espectadores y oyentes que, por tuna eleccién personal y libre, reciben las comunicaciones difundidas por tales medios. Una recta eleccin exige, en efecto, que éstos favorezcan plenamente todo lo que destaque la virtud, la ciencia y el arte y eviten, en cambio, lo que pueda ser causa u ocasién de dafio espiritual, 1o que pueda poner en peligro a otros por su. mal ejemplo, o lo que dificulte las informaciones buenas y promueva las malas; esto sucede muchas veces cuando se colabora con empresarios que manejan estos medios con méviles exclusivamente econémicos. Por consiguiente, para cumplir la ley moral, los destinatarios de los medios no deben olvidar la obligacién que tienen de informarse a tiempo sobre los juicios que sobre estas materias emite la autoridad competente y de seguirlos segin las normas de la conciencia recta; y para poder oponerse con mayor facilidad a las incitaciones menos rectas, favoreciendo plenamente las buenas, procuren dirigir y formar su conciencia con las ayudas adecuadas. 10, Los destinatarios, sobre todo los mas jovenes, procuren acostumbrarse a la disciplina y a la moderacién en el uso de estos medios; pongan, ademis, empefio en comprender a fondo lo oido, visto o leido; hablen sobre ello con los educadores y expertos y aprendan a emitir un juiciorecto, Recuerden los padres que es su deber vigilar diligentemente para que los espectaculos, las lecturas y cosas similares que sean contrarias a la fe o las costumbres no traspasen el umbral de su hogar ni vayan sus hijos a buscarlos en otra parte. 11. La prineipal tarea moral, en cuanto al recto uso de los medios de comunicacién social, corresponde a periodistas, eseritores, actores, autores, productores, realizadores, exhibidores, distribuidores, vendedores, criticos y a cuantos participan de algtin modo en la realizacién y difusién de las comunicaciones. Resulta absolutamente evidente la gravedad e importancia de su trabajo en las actuales circunstancias de la humanidad, puesto que, informando e incitando, pueden conducir recta o erradamente al género humano. A ellos corresponderd, por tanto, tratar las cuestiones econdmicas, politicas o artisticas de modo que munca resulten contrarias al bien comin; para lograr esto con mayor facilidad, bueno sera que se agrupen en asociaciones profesionales que impongan a sus miembros -si fuera necesario, incluso mediante el compromiso de observar rectamente un cédigo ético- el respeto de las leyes morales en las empresas y tareas, de su profesion, Pero recuerden siempre que la mayor parte de los lectores y espectadores son jévenes que necesitan una prensa y unos especticulos que les proporcionen diversiones honestas y que eleven su espiritu a cosas mas altas. Procuren, ademas, que las comunicaciones sobre temas relativos a la religién se confien personas dignas y expertas y sean tratadas con el debido respeto. 12, La autoridad civil tiene en esta materia deberes peculiares en razén del bien comin, al que se ordenan estos medios. Corresponde, pues, a dicha autoridad, en virtud de su propia funcién, defender y asegurar la verdadera y justa libertad que la sociedad actual necesita absolutamente para su provecho, sobre todo en lo relativo a ia prensa: fomentar la religi6n; la cultura’y las bellas artes; proteger a los destinatarios para que puedan disfrutar libremente de sus legitimos derechos. Ademds, es deber del poder civil apoyar aquellas iniciativas que, siendo especialmente tiles para la juventud, no podrian emprenderse de otro modo. Finalmente, el mismo poder piiblico, que legitimamente se ocupa del bienestar de los ciudadanos, debe considerar también como un deber el procurar justa y celosamente, mediante la promulgacién de leyes y su diligente cumplimiento, que el mal uso de estos medios no desencadene graves peligros para las costumbres, plblicas y el progreso de la sociedad. Com este cuidado vigilante no se restringe la libertad de los individuos y de los grupos, sobre todo si faltan las cautelas precisas por parte de aquellos que en razén de su oficio utilizan estos medios. Péngase un especial cuidado en defender a los mas jévenes de la prensa y de los espectaculos que sean nocivos para su edad, CAPITULO II 13, Todos los hijos de la Iglesia, de comin acuerdo, ‘social, sin ninguna demora y con el maximo empefio, apostolado, segin inticipéndose asi a las iniciativas perjudiciales, sobre todo en aquellas regiones cuyo progreso moral y religioso exige una atencién mas diligente. Por consiguiente, apresirense los sagrados Pastores a cumplir su misién, ligada estrechamente en este campo EEG eae ST nd primer lugar, espiritu apostélico; es més, prestando por su parte ayuda directa a la accién pastoral de la Iglesia con las posibilidades que brindan la técnica, la economia, el arte y la cultura, 14, Para imbuir plenamente a los lectores del espfritu cristiano, eréese y desarréllese también una prensa verdaderamente catélica, esto es, que -promovida y dependiente directamente, ya de la misma autoridad eclesidstica, ya de los catélicos- se publique con la intencién manifiesta de formar, consolidar y promover una opinién publica en consonancia con el derecho natural y con los preceptos y las doctrinas catélicas, asi como de divulgar y exponer adecuadamente los hechos relacionados con la vida de la Iglesia. Adviértase a los fieles sobre la necesidad de leer y difundir la prensa catélica para formarse un juicio cristiano sobre todos los acontecimientos. _ juventud; esto se logra, sobre todo, y distribuidores honestos, recomendando las peliculas dignas de elogio mediante los premios y el consenso de los criticos, fomentando y asociando las salas pertenecientes a los empresarios cat6licos y a los hombres honrados. Préstese asimismo una ayuda eficaza las emisiones radiofénicas y televisivas honestas; sobre todo, a aquellas que sean apropiadas para las familias. Foméntense con todo interés las emisiones catélicas que Con toda solicitud deben promoverse también, alli donde fuere necesario, emisoras catélicas; pero se ha de procurar que sus emisiones sobresalgan por la debida perfeccin y eficacia. Cuidese, por fin, de que el noble y antiguo arte escénico, que se propaga hoy ampliamente a través de los medios de comunicacién social, favorezca la humanidad de los espectadores y la formacién de las costumbres. 15. En {EEI,UOPNETEOP EPSPS STEVIA, multiplicandose el niimero de escuelas, facultades e institutos, en los que los periodistas y los guionistas cinematograficos, radiofénicos y televisives y otros interesados puedan adquirir una formacién integra, imbuida de espiritu cristiano, sobre todo en lo que se refiere a la doctrina social de la Iglesia, También los actores de teatro Se Sun stna0eo oS esnstonnpeaflenaspudenommmme seca ‘otros, para que todos conozcan perfectamente su profesién y estén preparados y motivados para emitir juicios en Tos que el aspecto moral apatezea siempre en su verdadera luz. 16, Dado que el recto uso de los medios de comunicacién social esté al alcance de usuarios diferentes por su edad y su cultura, y que exige en las personas una formaci6n y una experiencia peculiar y adecuada, es necesario fomentar, multiplicar y encauzar, segin los principios de la moral cristiana, las iniciativas aptas para conseguir este fin -sobre todo si estin destinadas a los més jévenes- ent las escuelas catélicas de cualquier grado, en los seminarios ¥y et las asociaciones de apostolado laical, Para conseguir este propésito con mayor rapidez, debe proporcionarse en el catecismo la exposicién y explicacién de la doctrina y de la enseiianza catélicas sobre estas materias. 17, Puesto que resulta indigno que los hijos de la Iglesia permitan que, por su apatia, la palabra de salvacion sea amordazada y obstaculizada por las exigencias técnicas o los gastos monetarios, ciertamente cuantiosos, propios de estos medios, este santo Sinodo les advierte que tienen la obligacién de sostener y ayudar a los Giarios cat6licos, a las revistas y a las iniciativas cinematogréficas, emisoras y transmisiones radiofonicas y televisivas cayo fin principal sea divulgar y defender la verdad y promover la formacién cristiana de la sociedad humana. Al mismo tiempo, invita insistentemente a las asociaciones y a los particulares que gocen de mayor autoridad en las cuestiones econémicas y técnicas a sostener con generosidad y de buen grado, con sus recursos y su competencia, estos medios, en cuanto que sirven al apostolado y a la verdadera cultura 18, Para mayor fortalecimiento del apostolado multiforme de la Iglesia sobre los medios de comunicacién social, debe celebrarse cada aiio en todas las didcesis del orbe, a juicio de los obispos, una jomnada en la que se ilustre a los fieles sobre sus deberes en esta materia, se les invite a orar por esta causa y a aportar una limosna para este fin, que sera empleada integramente para sostener y fomentar, segiin las necesidades del orbe catélico, las instituciones e iniciativas promovidas por la Iglesia en este campo. 19, En el cumplimiento de su suprema atencién pastoral a los medios de comunicacién social, el Sumo Pontifice tiene a su disposicién un organismo especial de la Santa Sede Los Padres del Concilio, acogiendo de buen grado el voto del Secretariado para la Prensa y los Espectculos, ruegan reverentemente al Sumo Pontifice que extienda los deberes y competencias de este organismo a todos Jos medios de comunicacién social, sin excluir a la prensa, incorporando a él expertos de las diferentes naciones, también laicos 20. Correspondera a los obispos supervisar y promover estas obras ¢ iniciativas en sus propias diécesis y, en cuanto ataiien al apostolado piiblico, ordenarlas, sin excluir las que estan dirigidas por los religiosos exentos. 21. Como la eficacia del apostolado para toda una nacién requiere unidad de propésitos y de esfuerzos, este santo Sinodo establece y manda que en todas partes se constituyan y se apoyen con todos los medios secretariados nacionales para la prensa, cine, radio y television. Mision de estos secrctariados seré, sobre todo, procurar que la conciencia de los fieles sobre la utilizacién de estos medios se forme rectamente asi como fomentar y organizar todo lo que los catélicos realizan en este campo. En cada nacién ha de confiarse la direecién de estos organismos a una comisién especial de obispos, oa un obispo delegado; en estos organismos han de participar también laicos expertos en la doctrina catélica y en los propios medios 22. Puesto que la eficacia de estos medios traspasa los limites de las naciones y convierte a los individuos en ciudadanos del mundo, coordinense internacionalmente las iniciativas nacionales en este campo. Los organismos de los que se habla en el n.21 han de colaborar activamente con su correspondiente asociacién catdlica internacional. Estas asociaciones catélicas intemacionales son aprobadas legitimamente sélo por la Santa Sede y de ella dependen. CLAUSULAS 23, Pata que todos los principios y normas de este santo Sinodo sobre los medios de comunicacién social Se even a la practica, por expreso mandato del Concilio, publiquese una instruccién pastoral por el organismo dela Santa Sede del que se habla en el n.19 con la ayuda de peritos de diferentes naciones. 24, Por lo demés, ; ademas invites todos los hombres de buena voluntad, sobre todo a aquellos que dirigen estos medios, a que se esfuercen por | éstos. Y asi como antes los monumentos artisticos de la antigtiedad, también ahora los nuevos inventos glorificardn el nombre del Sefior segan aquello del Apéstol: Jesucristo, ayer y hoy el mismo por los siglos de los siglos (Heb 13, 8). sacrosanto Concilio. Y Nos, en virtud agai potestad apostolica a Nos confiada por Cristo, todo ello, juntamente con los venerables Padres, lo aprobamos en el Espiritu Santo, decretamos y establecemos, y ordenamos que se promulgue para gloria de Dios todo lo aprobado conciliarmente Roma, en San Pedro, 4 de diciembre de 1963. Yo, Pablo, Obispo de la Iglesia catélica

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