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DECRETO
INTER MIRIFICA
SOBRE LOS MEDIOS DE COMUNICACION SOCIAL,
PABLO OBISPO.
SIERVO DE LOS SIERVOS DE DIOS
JUNTAMENTE CON LOS PADRES DEL CONCILIO
PARA PERPETUO RECUERDO.
INTRODUCCION
1. Entre los maravillosos inventos 1e, sobre todo en estos tiempos,
Entre tales inventos sobresalen aquellos
instrumentos que, por su naturaleza, pues Joa los individuos, sino también a las multitudes y a
toda la sociedad humana, como
; mas aim, siente una maternal angustia a causa de los
daiios que de su mal uso se han derivado con demasiada frecuencia para la sociedad humana,
Por lo cual, el sacrosanto Sinodo, insistiendo en la vigilante preocupacién de los Sumos Pontifices y obispos
en un asunto tan importante, considera pertinente tratar las principales cuestiones relacionadas con los.
medios de comunicacién social. Confia, ademés, en que su doctrina y disciplina, asi presentadas,
aprovecharan no sélo a la salvacién de los fieles cristianos, sino también al progreso de todo el género
humano.
CAPITULO TLA la Iglesia, pues, le corresponde el derecho originario de utilizar y poseer toda clase de medios de este
género, en cuanto que sean necesarios o itiles para la educacién eristiana y para toda su labor de salvacién
de las almas; a los sagrados Pastores les compete la tarea de instruir y gobernar a los fieles, de tal modo que
ellos mismos, también con la ayuda de estos medios, alcancen la salvacién y la perfeccién propias y de todo
el género humano,
Por lo demas, toca principalmente a los laicos vivificar con espiritu humano y cristiano estos medios para
que respondan plenamente a las grandes expectativas de la sociedad humana y al plan divino.
4, Para el recto uso de estos medios es absolutamente necesario que todos los que los utilizan conozean las
normas del orden moral en este campo y las leven fielmente a la prictica, Consideren, pues, las materias que
se difunden segimn la naturaleza peculiar de cada medio; al mismo tiempo, tengan en cuenta todas las
condiciones y circunstancias, es decir, el fin, las personas, el lugar, el momento y los demas elementos con
los que se lleva a cabo la comunicacién misma y que pueden modificar su honestidad 0 cambiarla por
completo; entre éstas se encuentra la naturaleza propia de cada medio, es decir, su fuerza, que puede ser tan
grande que los hombres, sobre todo si no estén preparados, dificilmente sean capaces de advertirla, de
dominarla y, si llega el caso, de rechazarla.
5. Es especialmente necesario que todos los interesados se formen una recta conciencia sobre el uso de estos
medios, sobre todo en lo tocante a algunas cuestiones mas duramente debatidas en nuestros dias.
La primera cuestion se refiere a la llamada informacién, es decir, a a busqueda y divulgacién de noticias. Es
evidente que, a causa del progreso de la sociedad humana actual y de los vinculos mas estrechos entre sus
miembros, resulta muy itl y la mayor parte de las veces necesaria; en efecto, la comunicacién publica y
oportuna de los acontecimientos y de los asuntos ofrece a los individuos un conocimiento mas pleno y
continuo de éstos, contribuyendo asi eficazmente al bien comtin y promoviendo més ficilmente el desarrollo
progresivo de toda la sociedad civil. Por consiguiente, existe en la sociedad humana el derecho a la
informacién sobre cuanto afecte a los hombres individual o socialmente considerados y segiin las
circunstancias de cada cual.
Sin embargo, el recto ejercicio de este derecho exige que, en cuanto a su contenido, la comunicacion sea
siempre verdadera’e integra, salvadas la justicia y la caridadyademés, en cuanto al modo, ha de serhonesta'y
conveniente, es decir, debe respetar escrupulosamente las leyes morales, los derechos legitimos y la dignidad
del hombre, tanto en la busqueda de la noticia como en su divulgacién, ya que no todo conocimiento
aprovecha, pero la caridad es constructiva (1 Cor 8, 1)
6. La segunda cuestién contempla las relaciones que median entre los llamados derechos del arte y las
normas de la ley moral. Dado que las erecientes controversias sobre este tema tienen muchas veces su origen
en falsas doctrinas sobre la ética y la estética, eh Concilio declara que debe ser respetada por todos la
primacia absoluta del orden moral objetivo, puesto que es el tinico que trasciende y compagina
congruentemente todos los demas érdenes de las relaciones humanas, por dignos que sean y sin excluir el,
arte. El orden moral es, en efecto, el tinico que abarca en toda su naturaleza al hombre, criatura racional de
Dios y llamado a lo sobrenatural; y solamente tal orden moral, si es observado integra y fielmente, lo
conduce al logro pleno de la perfeccién y de la bienaventuranza,
7. Por tiltimo, la narracién, la descripcién o la representacién del mal moral pueden ciertamente, con la
ayuda de los medios de comunicacién social, servir para conocer y explorar mas profundamente al hombre,
para manifestar y exaltar la magnificencia de la verdad y del bien, mediante la utiizacin de los oportunos
efectos dramaticos; sin embargo, para que no produzcan més dafio que utilidad a la almas, habrin de
someterse completamente a las leyes morales, sobre todo si se trata de asuntos que exigen el debido respeto
© que incitan més facilmente al hombre, herido por la culpa original, a apetencias depravadas.
8, Puesto que hoy dia la opinién publica ejerce un poderosisimo influjo en la vida privada y piblica de los
ciudadanos de todos los sectores, es necesario que todos los miembros de la sociedad cumplan sus deberesde caridad y justicia también en este campo; y asi, con la ayuda de estos medios, se esfuereen por formar y
difundir una recta opinion publica.
9. Peculiares deberes incumben a todos los destinatarios, es decir, lectores, espectadores y oyentes que, por
tuna eleccién personal y libre, reciben las comunicaciones difundidas por tales medios. Una recta eleccin
exige, en efecto, que éstos favorezcan plenamente todo lo que destaque la virtud, la ciencia y el arte y eviten,
en cambio, lo que pueda ser causa u ocasién de dafio espiritual, 1o que pueda poner en peligro a otros por su.
mal ejemplo, o lo que dificulte las informaciones buenas y promueva las malas; esto sucede muchas veces
cuando se colabora con empresarios que manejan estos medios con méviles exclusivamente econémicos.
Por consiguiente, para cumplir la ley moral, los destinatarios de los medios no deben olvidar la obligacién
que tienen de informarse a tiempo sobre los juicios que sobre estas materias emite la autoridad competente y
de seguirlos segin las normas de la conciencia recta; y para poder oponerse con mayor facilidad a las
incitaciones menos rectas, favoreciendo plenamente las buenas, procuren dirigir y formar su conciencia con
las ayudas adecuadas.
10, Los destinatarios, sobre todo los mas jovenes, procuren acostumbrarse a la disciplina y a la moderacién
en el uso de estos medios; pongan, ademis, empefio en comprender a fondo lo oido, visto o leido; hablen
sobre ello con los educadores y expertos y aprendan a emitir un juiciorecto, Recuerden los padres que es su
deber vigilar diligentemente para que los espectaculos, las lecturas y cosas similares que sean contrarias a la
fe o las costumbres no traspasen el umbral de su hogar ni vayan sus hijos a buscarlos en otra parte.
11. La prineipal tarea moral, en cuanto al recto uso de los medios de comunicacién social, corresponde a
periodistas, eseritores, actores, autores, productores, realizadores, exhibidores, distribuidores, vendedores,
criticos y a cuantos participan de algtin modo en la realizacién y difusién de las comunicaciones. Resulta
absolutamente evidente la gravedad e importancia de su trabajo en las actuales circunstancias de la
humanidad, puesto que, informando e incitando, pueden conducir recta o erradamente al género humano.
A ellos corresponderd, por tanto, tratar las cuestiones econdmicas, politicas o artisticas de modo que munca
resulten contrarias al bien comin; para lograr esto con mayor facilidad, bueno sera que se agrupen en
asociaciones profesionales que impongan a sus miembros -si fuera necesario, incluso mediante el
compromiso de observar rectamente un cédigo ético- el respeto de las leyes morales en las empresas y tareas,
de su profesion,
Pero recuerden siempre que la mayor parte de los lectores y espectadores son jévenes que necesitan una
prensa y unos especticulos que les proporcionen diversiones honestas y que eleven su espiritu a cosas mas
altas. Procuren, ademas, que las comunicaciones sobre temas relativos a la religién se confien personas
dignas y expertas y sean tratadas con el debido respeto.
12, La autoridad civil tiene en esta materia deberes peculiares en razén del bien comin, al que se ordenan
estos medios. Corresponde, pues, a dicha autoridad, en virtud de su propia funcién, defender y asegurar la
verdadera y justa libertad que la sociedad actual necesita absolutamente para su provecho, sobre todo en lo
relativo a ia prensa: fomentar la religi6n; la cultura’y las bellas artes; proteger a los destinatarios para que
puedan disfrutar libremente de sus legitimos derechos. Ademds, es deber del poder civil apoyar aquellas
iniciativas que, siendo especialmente tiles para la juventud, no podrian emprenderse de otro modo.
Finalmente, el mismo poder piiblico, que legitimamente se ocupa del bienestar de los ciudadanos, debe
considerar también como un deber el procurar justa y celosamente, mediante la promulgacién de leyes y su
diligente cumplimiento, que el mal uso de estos medios no desencadene graves peligros para las costumbres,
plblicas y el progreso de la sociedad. Com este cuidado vigilante no se restringe la libertad de los individuos
y de los grupos, sobre todo si faltan las cautelas precisas por parte de aquellos que en razén de su oficio
utilizan estos medios.
Péngase un especial cuidado en defender a los mas jévenes de la prensa y de los espectaculos que sean
nocivos para su edad,CAPITULO II
13, Todos los hijos de la Iglesia, de comin acuerdo,
‘social, sin ninguna demora y con el maximo empefio,
apostolado, segin inticipéndose asi a las iniciativas
perjudiciales, sobre todo en aquellas regiones cuyo progreso moral y religioso exige una atencién mas
diligente.
Por consiguiente, apresirense los sagrados Pastores a cumplir su misién, ligada estrechamente en este campo
EEG eae ST
nd primer lugar,
espiritu apostélico; es més, prestando por su parte ayuda directa a la accién pastoral de la Iglesia con las
posibilidades que brindan la técnica, la economia, el arte y la cultura,
14, Para imbuir plenamente a los lectores del espfritu cristiano,
eréese y desarréllese también una prensa verdaderamente catélica, esto es, que -promovida y dependiente
directamente, ya de la misma autoridad eclesidstica, ya de los catélicos- se publique con la intencién
manifiesta de formar, consolidar y promover una opinién publica en consonancia con el derecho natural y
con los preceptos y las doctrinas catélicas, asi como de divulgar y exponer adecuadamente los hechos
relacionados con la vida de la Iglesia. Adviértase a los fieles sobre la necesidad de leer y difundir la prensa
catélica para formarse un juicio cristiano sobre todos los acontecimientos. _
juventud; esto se logra, sobre todo,
y distribuidores honestos, recomendando las peliculas dignas de elogio mediante los premios y el consenso
de los criticos, fomentando y asociando las salas pertenecientes a los empresarios cat6licos y a los hombres
honrados.
Préstese asimismo una ayuda eficaza las emisiones radiofénicas y televisivas honestas; sobre todo, a
aquellas que sean apropiadas para las familias. Foméntense con todo interés las emisiones catélicas que
Con toda solicitud deben promoverse también, alli donde fuere necesario, emisoras catélicas; pero se ha de
procurar que sus emisiones sobresalgan por la debida perfeccin y eficacia.
Cuidese, por fin, de que el noble y antiguo arte escénico, que se propaga hoy ampliamente a través de los
medios de comunicacién social, favorezca la humanidad de los espectadores y la formacién de las
costumbres.
15.
En {EEI,UOPNETEOP EPSPS STEVIA, multiplicandose el
niimero de escuelas, facultades e institutos, en los que los periodistas y los guionistas cinematograficos,
radiofénicos y televisives y otros interesados puedan adquirir una formacién integra, imbuida de espiritu
cristiano, sobre todo en lo que se refiere a la doctrina social de la Iglesia, También los actores de teatro
Se
Sun stna0eo oS esnstonnpeaflenaspudenommmme seca
‘otros, para que todos conozcan perfectamente su profesién y estén preparados y motivados para emitir
juicios en Tos que el aspecto moral apatezea siempre en su verdadera luz.16, Dado que el recto uso de los medios de comunicacién social esté al alcance de usuarios diferentes por su
edad y su cultura, y que exige en las personas una formaci6n y una experiencia peculiar y adecuada, es
necesario fomentar, multiplicar y encauzar, segin los principios de la moral cristiana, las iniciativas aptas
para conseguir este fin -sobre todo si estin destinadas a los més jévenes- ent las escuelas catélicas de
cualquier grado, en los seminarios ¥y et las asociaciones de apostolado laical, Para conseguir este propésito
con mayor rapidez, debe proporcionarse en el catecismo la exposicién y explicacién de la doctrina y de la
enseiianza catélicas sobre estas materias.
17, Puesto que resulta indigno que los hijos de la Iglesia permitan que, por su apatia, la palabra de salvacion
sea amordazada y obstaculizada por las exigencias técnicas o los gastos monetarios, ciertamente cuantiosos,
propios de estos medios, este santo Sinodo les advierte que tienen la obligacién de sostener y ayudar a los
Giarios cat6licos, a las revistas y a las iniciativas cinematogréficas, emisoras y transmisiones radiofonicas y
televisivas cayo fin principal sea divulgar y defender la verdad y promover la formacién cristiana de la
sociedad humana. Al mismo tiempo, invita insistentemente a las asociaciones y a los particulares que gocen
de mayor autoridad en las cuestiones econémicas y técnicas a sostener con generosidad y de buen grado, con
sus recursos y su competencia, estos medios, en cuanto que sirven al apostolado y a la verdadera cultura
18, Para mayor fortalecimiento del apostolado multiforme de la Iglesia sobre los medios de comunicacién
social, debe celebrarse cada aiio en todas las didcesis del orbe, a juicio de los obispos, una jomnada en la que
se ilustre a los fieles sobre sus deberes en esta materia, se les invite a orar por esta causa y a aportar una
limosna para este fin, que sera empleada integramente para sostener y fomentar, segiin las necesidades del
orbe catélico, las instituciones e iniciativas promovidas por la Iglesia en este campo.
19, En el cumplimiento de su suprema atencién pastoral a los medios de comunicacién social, el Sumo
Pontifice tiene a su disposicién un organismo especial de la Santa Sede
Los Padres del Concilio, acogiendo de buen grado el voto del Secretariado para la Prensa y los Espectculos,
ruegan reverentemente al Sumo Pontifice que extienda los deberes y competencias de este organismo a todos
Jos medios de comunicacién social, sin excluir a la prensa, incorporando a él expertos de las diferentes
naciones, también laicos
20. Correspondera a los obispos supervisar y promover estas obras ¢ iniciativas en sus propias diécesis y, en
cuanto ataiien al apostolado piiblico, ordenarlas, sin excluir las que estan dirigidas por los religiosos exentos.
21. Como la eficacia del apostolado para toda una nacién requiere unidad de propésitos y de esfuerzos, este
santo Sinodo establece y manda que en todas partes se constituyan y se apoyen con todos los medios
secretariados nacionales para la prensa, cine, radio y television. Mision de estos secrctariados seré, sobre
todo, procurar que la conciencia de los fieles sobre la utilizacién de estos medios se forme rectamente asi
como fomentar y organizar todo lo que los catélicos realizan en este campo.
En cada nacién ha de confiarse la direecién de estos organismos a una comisién especial de obispos, oa un
obispo delegado; en estos organismos han de participar también laicos expertos en la doctrina catélica y en
los propios medios
22. Puesto que la eficacia de estos medios traspasa los limites de las naciones y convierte a los individuos en
ciudadanos del mundo, coordinense internacionalmente las iniciativas nacionales en este campo. Los
organismos de los que se habla en el n.21 han de colaborar activamente con su correspondiente asociacién
catdlica internacional. Estas asociaciones catélicas intemacionales son aprobadas legitimamente sélo por la
Santa Sede y de ella dependen.
CLAUSULAS
23, Pata que todos los principios y normas de este santo Sinodo sobre los medios de comunicacién social Se
even a la practica, por expreso mandato del Concilio, publiquese una instruccién pastoral por el organismo
dela Santa Sede del que se habla en el n.19 con la ayuda de peritos de diferentes naciones.24, Por lo demés,
; ademas invites
todos los hombres de buena voluntad, sobre todo a aquellos que dirigen estos medios, a que se esfuercen por
| éstos. Y asi como antes los monumentos artisticos de la antigtiedad, también ahora los nuevos inventos
glorificardn el nombre del Sefior segan aquello del Apéstol: Jesucristo, ayer y hoy el mismo por los siglos de
los siglos (Heb 13, 8).
sacrosanto Concilio. Y Nos, en virtud agai potestad apostolica a Nos confiada por Cristo, todo ello,
juntamente con los venerables Padres, lo aprobamos en el Espiritu Santo, decretamos y establecemos, y
ordenamos que se promulgue para gloria de Dios todo lo aprobado conciliarmente
Roma, en San Pedro, 4 de diciembre de 1963.
Yo, Pablo, Obispo de la Iglesia catélica
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