NOMBRE: KDT.
Castillo Burgos Erick Ariel
DOCENTE: TNT. Maldonado Rene
SECCIÓN: I
ASIGNATURA: Defensa personal
Taekwondo
El taekwondo es un deporte olímpico de artes marciales originario de Corea, el cual se
sustenta en un combate que utiliza únicamente los pies, las manos y otras partes del
cuerpo, sin usar armas, lo que lo hace más competitivo y de defensa por la rapidez y
precisión.
Karate
Si bien las artes marciales en general responden a una necesidad estética y técnica y
requieren una lucha justa, la defensa personal responde más a una necesidad de
supervivencia. Por lo tanto, el objetivo de practicar karate como defensa personal es
aprender a detener la agresión lo más rápido posible.
KICK BOXING
Este deporte se constituye como una mezcla de diferentes disciplinas. Durante sus combates
podemos presenciar técnicas del boxeo y el karate, pudiendo ser utilizadas como armas tanto
las piernas como los brazos. Es muy similar al deporte tailandés Muay Thai, aunque excluye los
golpes de rodilla y codo. Requiere de un entrenamiento sumamente exigente para fortalecer
los diferentes músculos que entran en acción en cada batalla Otorga habilidades de pelea para
cualquier tipo de situación
Interveciones policiales :
1. La actitud. Si no nos concentramos en nuestro trabajo mientras estamos de
patrulla o nos llevamos los problemas de casa, empezaremos a cometer errores
y esto puede costarnos caro.
2. El síndrome de Superman. Nadie duda que somos policías, pero ante
cualquier situación en donde el tiempo lo permita, ESPEREMOS apoyo. Hay
pocas ocasiones en las que deberíamos intentar llevar a cabo una intervención
solos y sin ayuda.
3. No descansar suficiente. Para hacer nuestro trabajo debemos estar alerta.
Estar adormilados no sólo es ir en contra del buen hacer, sino que nos deja a
merced de cualquiera que quiera sorprendernos y facilita que cometamos
errores.
4. Tomar una mala posición. Nunca permitamos a nadie con quien vayamos a
intervenir o a quien estemos a punto de dar el alto que se sitúe en mejor posición
que la nuestra o la de nuestro vehículo. Nada es rutina.
5. Signos de peligro. Como policías, llegaremos a tener un “olfato policial” para
darnos cuenta de determinados “signos de peligro”: movimientos, ocupantes de
un coche sospechoso, abultamientos en la ropa, etc., que deberían alertarnos
para poner cuidado en cada paso y aproximarnos con precaución. Fijémonos en
qué va mal o no está en su sitio.
6. No fijarse en las manos del sospechoso. ¿Está él o ella sosteniendo o
escondiendo un arma?; ¿Está preparándose para golpearnos?; ¿De donde nos
va a venir una amenaza directa y mortal si no es de las manos?
7. Relajarse demasiado pronto. Las constantes falsas alarmas hacen que
bajemos la guardia. No debemos tomar ninguna llamada como otra falsa alarma.
Puede estar nuestra vida en juego. Igualmente no debemos relajarnos en
intervenciones en las que estemos hablando normalmente con las personas a
las que hemos parado, estamos identificando, etc. La intervención se acaba sólo
cuando cada uno sigue por su camino o cuando estas personas están en el
calabozo, previo esposamiento y cacheo.
8. No esposar correctamente o no esposar. Una vez hayamos detenido a
alguien debemos esposarlo adecuadamente (y por detrás.) Asegurémonos de
que las manos que pueden herirnos están bien inmovilizadas.
9. Cachear superficialmente o no cachear. Hay muchos lugares en los que
pueden ocultarse armas, y que si no descubres pueden suponer más tarde un
peligro para ti o para cualquier otro compañero.
10. Armas sucias o inoperantes. ¿Está nuestra arma limpia?; ¿Funcionaría si
la necesitáramos?; ¿Y que tal la munición?; ¿Podríamos ahora mismo
defendernos con ellas de un ataque contra nuestras vidas o las de otros?.
Resumen del video:
Lo que pude observar acerca del video es el trabajo que realizan. Uniendo a a sus
valores de rectitud, ímpetu, disciplina y entrega lo que se proponen en los
entrenamientos lo consiguen con mucho esfuerzo hasta que le salga a la perfección
Bibliografía:
[Link]
[Link]