Etapas del periodo indígena en Venezuela
– Primera etapa: convivencia con megafauna
Los primeros pobladores de Venezuela se ubicaron especialmente en las costas y
los valles. Su principal fuente de alimento fueron los animales de gran tamaño,
aquellos que constituían la megafauna de la región.
Las herramientas que utilizaban para defenderse de dichas bestias y para sus
tareas cotidianas estaban construidas a base de piedras. Poco a poco fueron
incluyendo otros elementos, como la madera, las conchas de mar y los huesos,
entre otros.
Esta primera fase (Paleoindio) duró hasta 5000 a. C. aproximadamente, y la
forma de vida seguía siendo nómada. Los hallazgos arqueológicos más
importantes correspondientes a esta época se han encontrado en El Jobo, poblado
ubicado en el estado Falcón. Entre estos rastros destacan puntas de lanza y otros
instrumentos para cazar.
Segunda etapa: búsqueda de nuevas fuentes de alimento
La desaparición de la megafauna implicó una búsqueda de nuevas opciones de
alimento. Ya desde finales del periodo anterior las tribus estaban ampliando sus
posibilidades al incorporar armas para cazar a distancia, así que en esta fase la
alimentación incluyó peces, aves e incluso roedores.
Los recursos marinos fueron los más importantes para los pobladores de este
periodo. Gracias al consumo de estos, los indígenas venezolanos comenzaron a
experimentar un proceso de semisedentarismo.
En esta época —que corresponde al periodo Mesoindio— la población de las tribus
comenzó a aumentar, lo que dio pie a las primeras formas de organización social.
– Tercera etapa: repunte de la agricultura
A partir del 1000 a. C. aproximadamente los sistemas de agricultura se
desarrollaron de tal forma que generaron los primeros asentamientos más
complejos en cuanto a su estructura.
De este periodo (conocido como Neoindio) son los timoto-cuicas, tribu de
indígenas venezolanos ubicados en los Andes de Venezuela que compartieron su
cultura con las de tribus aledañas. Gracias a este intercambio, los timoto-cuicas
ganaron conocimiento en distintas áreas, especialmente en la arquitectura
Pregunta 1:
Conspiración de Gual y España
Movimiento revolucionario, de carácter a la vez proindependentista y social, organizado en La
Guaira y Caracas en 1797. Es conocido en la historia como la Conspiración de Gual y España por los
apellidos de sus principales dirigentes, los venezolanos Manuel Gual y José María España. El
primero, guaireño, era militar retirado (capitán), hijo de un oficial que unos 50 años antes había
defendido a La Guaira contra los ataques navales de los ingleses. El segundo desempeñaba el cargo
de teniente de justicia de Macuto. Ambos eran hombres instruidos y conocedores del francés.
Se trató del primer movimiento organizado que plantea para la América española, la conformación de
gobiernos republicanos y la igualdad de sus habitantes sin distinción de raza o condición social. En la conjura
participaron individuos de todas las clases sociales, exceptuando a los mantuanos.
Conspiración de juan bauti sta picormell En 1796 debía estallar en Madrid una revolución destinada a
desterrar la monarquía española. Los conjurados, como es de imaginar, no tuvieron éxito. Carlos IV los
condenó a muerte, pena después conmutada por una prisión perpetua en tierras americanas. Así llegaron a la
prisión de La Guaira en Venezuela: Juan Bautista Mariano Picornell y Gomila, Joaquín Villalba, Sebastián
Andrés, Manuel Cortés Campomanes, José Lax, Juan de Manzanares y Juan Pons Izquierdo. No tardaron en
fugarse. Picornell y Cortés se unieron a la conspiración de Manuel Gual y José María España que también
fracasó. España fue ajusticiado, Gual murió envenenado en 1800 y se supone que Picornell y Cortés se
refugiaron en las colonias francesas del Caribe.
Conspiración de francisco Javier Pirela
El 6 de marzo de 1799, dos buques franceses llegaron a la bahía de Maracaibo con el pretexto de hacerles
reparaciones en los astilleros locales. Los corsarios traían consigo un barco inglés que habían capturado en las
costas de Coro. Como en ese tiempo, España y Francia eran naciones amigas, el Gobernador de Maracaibo,
lleno de buena fe, decidió darle todos los auxilios que necesitaban a pesar de que la tripulación estaba
constituida en su mayoría por negros.
El 19 de marzo de 1799 debía estallar en Maracaibo la conspiración de Francisco Javier Pírela, a la cabeza de
los pardos. Pírela era subteniente de una compañía de pardos, y sastre de profesión, había logrado entrar en
conversación, para que lo, secundaran, con los tripulantes de las goletas «El Bruto», «La Patrulla» y «La
Arlequín», surtas en el puerto de Maracaibo.
Se le consideró una «ramificación de la conspiración de Gual y España». Pero en realidad, nada tenían en
común las conspiraciones de Gual y España, y de Pirela, ya que la de éste se basó en el jacobinismo haitiano,
incendiario y destructor, y fue más bien un acto de piratería que un movimiento patriótico; en cambio, la de
los guaireños se inspiró en otros principios. El mismo Pirela, quizás arrepentido, delató su rebelión tres horas
antes, a las 9 de la noche de este día.