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Filosofía y Economía de Adam Smith

Adam Smith fue un economista y filósofo escocés considerado el padre de la economía moderna. Escribió tres obras fundamentales: La riqueza de las naciones (1776), su trabajo más conocido y el primer libro moderno de economía; Teoría de los sentimientos morales (1759), donde explora la psicología moral humana; y Ensayos sobre temas filosóficos (1795). Nació en Escocia en 1723 y destacó como profesor universitario, desarrollando teorías económicas que combinaban historia,

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Filosofía y Economía de Adam Smith

Adam Smith fue un economista y filósofo escocés considerado el padre de la economía moderna. Escribió tres obras fundamentales: La riqueza de las naciones (1776), su trabajo más conocido y el primer libro moderno de economía; Teoría de los sentimientos morales (1759), donde explora la psicología moral humana; y Ensayos sobre temas filosóficos (1795). Nació en Escocia en 1723 y destacó como profesor universitario, desarrollando teorías económicas que combinaban historia,

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La riqueza de las naciones

1776

Teoría de los sentimientos morales


1759

Essays on Philosophical Subjects


1795

BIBLIOGRAFIA
Adam Smith - Biografía, quién es y qué hizo | 2021 | Economipedia
Adam Smith – El padre de la Economía y del liberalismo económico (ua.es)
¿Por qué Adam Smith es considerado el padre de la economía moderna? (economia3.com)

Nombre: Adam Smith
Nacimiento: 05/06/1723, Kirkcaldy, Escocia, Reino de Gran Bretaña
Fallecimiento: 17/07/1790, Edimburgo, Escocia, Reino Unido
Escuela económica:
Economía clásica
Mayores logros:
Considerado el padre de la economía moderna, por ser el primero en dar a la economía carácter científico y separarla del resto de ciencias. Es uno
de los máximos exponentes de la economía clásica.
Obras destacadas
La riqueza de las naciones
Teoría de los sentimientos morales

Adam Smith es uno de los economistas más famosos de la historia y es considerado el padre de la economía moderna. En sus teorías
económicas combina historia, filosofía, desarrollo económico, psicología y ética.

Nació en Escocia en el año 1723. Poseía una prodigiosa memoria y vocación por el estudio, facultades que le facilitaron el ingreso en la
Universidad de Glasgow.

Adam Smith es uno de los máximos exponentes de la economía clásica. Destacan sus estudios sobre crecimiento económico, libre
competencia, liberalismo y economía política.

En este centro, se apasionó por las matemáticas y recibió la poderosa influencia de las ideas económicas y filosóficas de Francis Autcheson,
aunque sólo fuera por su posterior discrepancia con respecto a ellas. Una vez graduado, obtuvo una beca para el Balliol College de Oxford, donde
concluyó brillantemente sus estudios -a los 23 años de edad- con un perfecto dominio de la filosofía clásica y sus máximos representantes: Platón,
Aristóteles y Sócrates.

En 1748, y a través de su amigo lord Henry Kames, se le brindó la oportunidad de ofrecer una serie de conferencias en Edimburgo. Así pues, y
durante los dos años siguientes, profundizó en diferentes disciplinas -desde la retórica a la economía, pasando por la historia- e inició su
trayectoria como escritor de éxito publicando artículos en la Edimburgh Review. Además, en esta época entabló una muy estrecha relación con el
reconocido filósofo David Hume.

Después de un extenso periodo en el que destacó como docente excepcional en la Universidad de Glasgow, en 1758 fue nombrado decano de la
facultad rodeado de un gran prestigio; de hecho, son varios los que afirman que Voltaire -escritor francés y exponente de la Ilustración- le enviaba
a sus mejores alumnos como muestra de su reconocimiento y admiración.

Durante estos mismos años, Adam Smith formó parte de un selecto grupo en Glasgow -integrado por intelectuales, científicos, comerciantes y
hombres de negocios-, un caldo de cultivo propicio para intercambiar ideas e información que más tarde conformarían sus tratados sobre filosofía y
economía.

Críticas a Adam Smith


Las críticas a Adam Smith han venido mayoritariamente por su idea de que la economía de mercado es la herramienta para alcanzar el bienestar
social, mientras cada uno busca su propio interés (reflejado en la mano invisible). Sin embargo, nunca creyó que el mercado fuese perfecto o
funcionase automáticamente por arte de magia. Es más, admitió que un mercado de comercio totalmente libre era una utopía. Smith
tampoco apoyó un sistema anárquico, sin normas ni leyes, sino una economía de mercado donde se permitiera en libre comercio.

También han surgido críticas hacia Adam Smith por considerar al ser humano como un individuo frío y egoísta, sin ninguna ética y solo
preocupado por sus intereses materiales. Nada más lejos de la realidad. Smith fue precisamente catedrárico de Filosofía Moral en la Universidad
de Glasgow y, como veremos más adelante, en su libro «Teoría de los sentimientos morales» describe el sentimiento del ser humano de
la empatía como su mayor virtud.

Obras de filosofía y economía de Adam Smith


El libro “Teoría de los sentimientos morales”, su obra maestra desde una perspectiva filosófica, se publicó en 1759. En ella exponía los principios
de la naturaleza humana que guiaban el comportamiento social del hombre y hablaba por vez primera de “la mano invisible” que, sin saberlo y sin
proponérselo, orientaba el propio interés personal hacia el bien de la sociedad. El libro comienza explorando las conductas humanas, en las que
en ningún lugar aparece el egoísmo con un rol principal. En cambio, narra el proceso del ser humano de sentir empatía y ponerse en el lugar del
otro como su mayor virtud, ya que lo siente de forma natural aun cuando no tenga beneficio de ello. Este sentimiento de empatía «no se limita en
absoluto al virtuoso ni al humano, aunque quizá lo sienta con la más exquisita sensibilidad. El mayor rufián, el más endurecido violador de las leyes
de la sociedad, no está completamente sin él.»

Posteriormente, en 1764, e instalado ya en París, fue donde su amigo David Hume -secretario de la embajada británica- le introdujo en los
exquisitos ambientes de la ciudad. Es más, fue entonces cuando conoció a François Quesnay, economista y fundador de la escuela fisiocrática,
una corriente ideológica fiel seguidora de la máxima “dejar hacer, dejar pasar” –laissez faire, laissez passer, que sitúa al margen la intervención
del Estado- y que sostenía que la existencia de la ley natural podía asegurar el buen funcionamiento del sistema económico. La influencia de esta
escuela sobre Smith fue patente.

La riqueza de las naciones


Tres años más tarde, en 1767, comenzó a escribir su “Ensayo sobre la riqueza de las naciones” que fue finalmente publicado en Londres seis años
más tarde. Esta obra representó el primer gran trabajo de economía política clásica y liberal; es decir, en ella se aplicaban a la economía -por vez
primera- los principios de investigación científica, en un intento por construir una ciencia independiente. Además, el libro fue la continuación del
tema iniciado en su obra filosófica, donde mostraba cómo el juego espontáneo del egoísmo humano bastaría para aumentar la riqueza de las
naciones, si los gobiernos no interviniesen con sus medidas; en definitiva, constituye el primer libro moderno de economía, por el cual se le
considera el padre de la economía moderna (junto con Cantillon), su éxito fue tal que eclipsó la teoría de los sentimientos morales, obra que
muchas veces ni siquiera se menciona como referencia del pensamiento de Adam Smith.

En los cinco libros que componen la riqueza de las naciones habla de temas que ahora se han convertido en aspectos fundamentales de la
economía, pero que hasta ese momento no se habían aplicado. Destaca su análisis sobre como la riqueza de una nación procede del trabajo y no
tanto de los recursos. En el primer volumen habla de temas tan relevantes como la división del trabajo, los salarios, el uso del dinero y el precio de
los bienes, los beneficios de los accionistas, la renta de la tierra y las fluctuaciones del oro y la plata.

En ocasiones se ha tildado a Smith como el gurú del egoísmo por su idea de que lo mejor para una sociedad es que cada individuo busque su
propio beneficio. Sin embargo, si se analizan sus estudios se puede comprender que Smith va mucho más allá de esas ideas, reconociendo que
los seres humanos no se guían solo por el propio interés, sino que la humanidad, la justicia, la generosidad y la solidaridad son cualidades
imprescindibles para el bienestar de una sociedad.

Teoría de los sentimientos morales


La Teoría de los sentimientos morales es una obra de Filosofía moral o Ética  publicada por Adam Smith en
1759. Los principios que en ella expone suponen la base filosófica sobre la cual se asienta su obra
económica.

Pretende explicar el funcionamiento de la vida moral del hombre con un principio simple de armonía y de
finalidad: un Ser grande, benévolo y omnisciente se determina por sus propias perfecciones a mantener en el
Universo y en todo tiempo “la mayor cantidad posible de felicidad”. Este Ser ha puesto en el hombre una
guía infalible que lo dirige al bien y a la felicidad, y esta guía es la simpatía. La simpatía es el don de vernos
a nosotros mismos como los demás nos ven: es la capacidad de convertirnos en espectadores imparciales de
nosotros mismos y de aprobar o desaprobar nuestra conducta según sintamos que los demás simpatizan o no
con ella. “Cuando examino mi conducta y quiero juzgarla, y procuro condenarla o aprobarla, es evidente que
yo me divido en cierto modo en dos personas, y que el yo apreciador y juez tiene un objetivo diferente del
otro yo, cuya conducta se aprecia y juzga. La primera de estas dos personas reunidas en mí mismo es
el espectador, cuyos sentimientos intento aprehender, poniéndome en su lugar y considerando desde él mi
conducta; la segunda es el ser mismo que ha obrado, al que llamo yo y cuya conducta intento juzgar desde el
punto de vista del espectador”.

Evidentemente, si la simpatía ha de servir de criterio efectivo para la valoración moral, es necesario


presuponer el acuerdo entre el espectador que cada uno lleva en sí y los demás espectadores, o sea, las
demás personas que juzgan nuestra conducta. Este acuerdo es presupuesto por Smith, el cual ve en la
simpatía la manifestación de un orden y armonía providencial que Dios ha establecido en los hombres. Con
todo, Smith no niega que el acuerdo entre el espectador interno y los externos pueda faltar también en
algunos casos, y que, por consiguiente, la conciencia interna del individuo, que es su tribunal interior, pueda
estar en oposición con el juicio que sobre él formulen los demás. En este caso, el juicio de la conciencia
queda oscurecido y desvirtuado por el juicio de los demás, y su testimonio interior duda en aprobarnos o
absolvernos. Sin embargo, este testimonio puede permanecer firme y decidido, como puede ser también
sacudido y confundido por el juicio ajeno. “En este último caso la única consolación eficaz que le queda al
hombre abatido y desgraciado es apelar al tribunal supremo del juez clarividente e incorruptible de los
mundos”. La apelación a este tribunal inaccesible envuelve la dificultad en que se halla la doctrina moral de
Smith ante la hipótesis de un funcionamiento imperfecto del orden establecido por Dios entre el juicio moral
del individuo y el de los espectadores. Pero, en realidad, a juicio de Smith, este imperfecto funcionamiento
del orden preestablecido sólo es una hipótesis abstracta, ya que él está profundamente convencido de la
infalibilidad del orden preestablecido.

Esta convicción, como se puede observar, domina también su doctrina económica. La riqueza de las
naciones está fundada, en efecto, en el supuesto de un orden natural, de origen providencial, que garantiza la
coincidencia del interés particular con el interés de la colectividad.

FRASES DE ADAM SMITH

“El verdadero precio de todas las cosas, lo que todas las cosas cuestan realmente al hombre que quiere adquirirlas es el esfuerzo
y la molestia que supone adquirirlas.”
“El hombre necesita a cada paso de la ayuda de sus semejantes, y es inútil que la espere tan sólo de su benevolencia: le será más
fácil obtenerla si puede interesar en su favor el amor propio de aquellos a quienes recurre y hacerles ver que es lo que les pide.”
“No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados.”
“No es por la benevolencia del carnicero, del cervecero y del panadero que podemos contar con nuestra cena, sino por su propio
interés.”
“La ciencia es el gran antídoto contra el veneno del entusiasmo y la superstición.”
“Muchas personas pasan por nuestra vida pero solo muy pocas llegan a ocupar un gran lugar en nuestro corazón.”
“Que la muerte nos depare hasta que el corazón perdure.”
“El lenguaje es el gran instrumento de la ambición humana.”
“Si abordas una situación como asunto de vida o muerte, morirás muchas veces”.
“En realidad, la atracción o el afecto no son más que simpatía de la costumbre”.
“El descubrimiento de América y el paso hacia las Indias Orientales por el Cabo de Buena Esperanza son los dos mayores
acontecimientos registrados en la historia de la humanidad.”

¿Por qué Adam Smith es considerado el padre de


la economía moderna?
Jesús S.
. Economía 3
>

. Empresas
Es casi imposible hablar de economía sin mencionar a Adam Smith, uno de los filósofos y economistas más
relevantes de toda la historia. Nació en Escocia y ganó popularidad al escribir la obra ‘La Riqueza de las
Naciones’ en el año 1776. En ella pretendió explicar cuál era el proceso de creación de los países y su
respectiva administración. Esta obra le permitió ser considerado como el padre de la economía moderna, a tal
punto que se le nombró rector honorífico de la Universidad de Glasgow.

Se reconoce como uno de los precursores del libre mercado. Además de ser un defensor de la propiedad
privada y la oferta y demanda como mecanismo para la fijación de precios. Su influencia fue tan alta que
durante su vida se publicaron seis ediciones de su primer libro. Fue traducido a seis idiomas y generó todo tipo
de debates en su época. Antes de su muerte dejó varios ensayos que sus colaboradores publicaron con el paso
del tiempo, lo que aumentó su importancia dentro de la historia de la economía.

¿Quién fue Adam Smith?

El considerado padre de la economía moderna nació en el año 1723 en una pequeña ciudad escocesa al norte
de Edimburgo. Tuvo como mentores a pensadores de la talla de Frances Hutcheson, David Hume y Francois
Quesnay. A la edad de 36 años publicó su primer libro: ‘La Teoría de los Sentimientos Morales’. Esta es
una de las obras de su estilo más destacadas del mundo. En ella, Adam Smith muestra cómo el hombre tiene la
suficiente capacidad de empatía para relacionarse con otros en pro de lograr los objetivos, algo totalmente
opuesto a otras teorías.

Sin embargo, lo que lo llevaría a la cima sería ‘La Riqueza de las Naciones’, que casualmente fue publicada el
mismo año de la independencia de Estados Unidos. Aquí toca temas como la división del trabajo, el origen
y cómo suele ser usado el dinero o el sueldo de los trabajadores. También, sobre la fijación de precios.
Para continuar con su teoría escribió cinco ediciones más. En ellas, habló sobre el trabajo productivo e
improductivo, historia, políticas económicas de los países europeos y la recaudación de impuestos y la
administración de la justicia.
La teoría del valor del trabajo de Adam Smith

Esta es una de las teorías más conocidas de Adam Smith, a pesar de que está
ligada más a la economía marxista. Para él, el precio de cualquier mercancía
está ligado a la cantidad de trabajo que es necesario para comprarlo, lo que
ejemplifica lo que tiene que trabajar una persona para obtener ese producto. En
esta teoría, también habla acerca de las herramientas como una forma para facilitar
la adquisición de este bien. Es decir, el valor de un vehículo para transportarnos
incluye además todo lo que hemos trabajado para adquirirlo.

Aquí, Smith señala que el trabajo es la medida de mayor precisión


para determinar el valor de cualquier producto. Mientras que el valor lo define
como el trabajo que tendría a cambio de ese bien. Esta visión argumenta que en
toda mercancía interviene el trabajo de muchos hombres que realizan el proceso de
creación de un artículo. Es por ello que la fuerza de trabajo tiene un precio que
debe ser remunerado para costear el esfuerzo de la mano de obra.

Sin embargo, en esa teoría hubo un gran vacío y es que el valor del esfuerzo no
siempre se toma en cuenta por el consumidor. Esto genera un gran conflicto a la
hora de llegar a un precio final. El cliente casi nunca puede saber cuánto trabajo
lleva una mercancía para ser creada. Además de que hay oficios que requieren
mucho esfuerzo, pero históricamente han sido los peores pagados, como los
obreros. Estas incongruencias lo obligaron a crear la teoría de los costes de
producción.

Teoría de los costes de producción

De esta manera surge la teoría de los costes de producción, para responder así


a todas las interrogantes que generó la teoría del valor. Aquí Adam Smith
señala que el precio es igual a la suma de tres elementos: la ganancia, la renta y
el salario, así que incluye muchas más variables que en la teoría inicial. El
economista llega a esta conclusión, ya que a su juicio el valor de un bien dependerá
del gasto que haya que invertir en su elaboración.

Para poder justificar lo que explicaba en la teoría anterior, Smith indicó que todas
las ganancias realmente provenían de pequeñas comisiones que iban destinadas a
los salarios, el coste principal de cualquier empresario. Sin embargo, después de
mucho tiempo acabó aceptando una situación que se convirtió en norma general.
Esa situación implica que un aumento en el capital de inversión incrementa el
valor de la mercancía y no disminuye el porcentaje dirigido a salarios. Esto
generó muchas discusiones entre sus críticos.

Esta teoría no estuvo exenta de críticas, ya que el filósofo dejó por fuera muchas
variantes que pueden surgir a la hora de fijar el precio de cualquier producto. Entre
ellas, la ley de oferta y demanda, libre competencia y calidad de un bien. A pesar de
esto en las demás publicaciones de ‘La Riqueza de las Naciones’ intenta explicar
parte de su pensamiento. Esta obra generó un movimiento que aún puede verse en
las aulas de clase de diversas facultades de economía a nivel mundial.

Críticas a Adam Smith

La idea principal de Adam Smith era que a través de la economía de


mercado se puede alcanzar un bienestar integral, donde cada individuo lucha
por lograr sus propios objetivos. Esto ha sido motivo de crítica de muchos autores.
Especialmente, los de corte izquierdista que tienen en Karl Marx su máximo
exponente. Hay países donde se ha aplicado el libre mercado y aún
tienen problemas de desigualdad y pobreza. Estos países son ejemplo para el
argumento de estas personas, que siguen buscando el sistema perfecto para
crecer.

Sin embargo, también hay algo de incongruencia en sus conceptos. Ya que en algunas ocasiones señaló al ser
humano como una especie egoísta y fría, que solo se interesa por sus propios objetivos. No obstante, en uno
de sus libros menciona como el hombre es un ser empático que puede forjar relaciones con otros para poder
lograr las metas planteadas. A tal punto que dio clases de Filosofía Moral en la Universidad de Glasgow. Estas
incongruencias son algunas de las críticas que aún prevalecen en su contra.

¿Cuál fue el mayor aporte de Adam Smith a la economía moderna?

Con toda esta información podemos decir que Adam Smith fue uno de los teóricos
más influyentes de la economía moderna, destinando gran parte de su vida a
idear una serie de conceptos que permitieron entender el comportamiento de los
agentes económicos. Fue precursor del capitalismo y del libre mercado como el
sistema ideal, algo que ha sido replicado por múltiples casas de estudio, siendo
toda una escuela de pensamiento liberal. Su aporte a la comunidad académica es
incalculable y día a día se lo hacen saber.

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