LA CRISIS Preroló Nobelde EeHtomís 2008 he
ECONÓMICA Premio Nobel de Econ | 4
MUNDIAL.
Ex Vicepresidente del País Vasco
Autor de La Tercera Ola
U. Autónoma Madrid - London School
Inversionista - Filántropo / Editor Global Point
Ex Presidente Soviético
Ex Presidente de Brasil
Universidad de Minnesota — El Espectador
¡oa London BA Beralo |
FRIDA
73d OCTOBER 179
WALL STREET Primer Ministro Británico
CRASH!
Investigadora U. de Hong Kong y de BBVA
Editor L.A.: The Miami Herald - Analista CNN
Premio Nobel de Economía
OTROS TÍTULOS DE LA
EDITORIAL
Colección La Verdad
OPERACIÓN JAQUE - SECRETOS NO
REVELADOS
J. G. Ortiz Abella /S. Dudley
Novela á
BALAS DE CARMIN
Alfredo García Francés
Editor Gráfico de El País de Madrid
Periodismo
PROHIBIDO DECIR TODA LA
VERDAD
Raúl Benoit - Periodista de Univisión.
Ensayo
HISTORIAS QUE SON CUENTOS y
CUENTOS QUE SON HISTORIAS
Diálogos entre los protagonistas de la
Historia
Bernardo Celis Parra
Economía
CLUSTERIZAR Y
GLOKALIZAR LA ECONOMÍA
Los Clusters: teoría y práctica
Jon Azua - Asesor internacional
Biografía
URDANETA
El General leal al Libertador
General (r) Camilo Riaño
Finanzas
LA INTEGRACIÓN FINANCIERA
EN LA COMUNIDAD ANDINA
Carmen Dora Escobar Riaño
Abogada, experta en el sector financiero
PAUL KRUGMAN, JOSEPH STIGLITZ
GEORGE SOROS / NATHAN GARDELS
MIKHAIL GORBACHEV, EDUARDO SARMIENTO P.,
ALVIN TOFFLER / HEIDI TOFFLER, PAUL A. SAMUELSON, JON AZUA,
GORDON BROWN, FEDERICO STEINBERG, ALICIA GARCÍA HERRERO,
ANDRÉS OPPENHEIMER, FERNANDO HENRIQUE CARDOSO
LA CRISIS
ECONÓMICA
MUNDIAL
EDITORIAL OVEJA NEGRA
QUINTERO EDITORES
1* edición: noviembre de 2008
Paul Krugman, 2008
Joseph Stiglitz, 2008
George Soros, 2008
Mikhail Gorbachev, 2088
Eduardo Sarmiento P., 2008
Alvin Toffler / Heidi Toffler, 2008
Paul A. Samuelson, 2008
Jon Azua, 2008
Gordon Brown, 2008
Federico Steinberg, 2008
Alicia García-Herrero, 2008
Andrés Oppenheimer, 2008
Fernando Henrique Cardoso, 2008
Nathan Gardels, 2008
Tribune Media Services TMS, 2008
The New York Times, 2008
Real Instituto Elcano, 2008 - www.realinstitutoelcano.org
O
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The Times - Newspaper, 2008
Editorial La Oveja Negra Ltda., 2008
editovejanegra(dyahoo.es
Cra. 14 N* 79 - 17 Bogotá, Colombia
ISBN: 978-958-06-1114-1
Coordinación y preparación editorial: José Gabriel Ortiz A.
Impreso en Colombia - Printed in Colombia
ESTE LIBRO
Al suscitarse la Crisis Económica en Estados Unidos,
inicialmente surgida por la Hipotecas Subprime o «Ninjas»
y luego sus repercusiones en el Sector Bancario
Internacional, en la Bolsa de Wall Street y su metástasis
recesiva en todas las economías y países, los editores
iniciamos el análisis y las consultas con especialistas para
estructurar el presente libro.
Dos bases fundamentales se eligieron como criterios editoriales
para el estudio y análisis del reciente suceso económico
internacional:
- Por qué pasó lo que pasó... y sigue sucediendo mes a mes.
- Lecciones que deja esta Crisis... y los cambios económicos
requeridos.
A partir de estos conceptos se procedió a la búsqueda y
acuerdos puntuales con expertos autores que, desde diversos
ángulos, países y escuelas económicas, vienen reflexionando
sobre la Crisis Económica Mundial.
Esta publicación se concibió como un libro divulgativo,
explicativo, con cuatro elementos claves de la Crisis:
Introducción: Recordando el Crash de 1929
Primera Parte: Reflexiones sobre la Crisis
Segunda Parte: ¿Por qué pasó lo que pasó?
Tercera Parte: Propuestas para superar la Crisis
Cuarta Parte: Lecciones de la Crisis
Glosario y Biografias de los autores
En primera instancia, elegimos tres Premios Nobel por sus
autorizados conocimientos como maestros de la Academia:
Paul Krugman, quien justamente acaba de ser elegido como
el Premio Nobel en 2008. Un Economista, un critico y un
pensador Liberal, de quien se dice que su Filosofía Económica
es Neokeynesiana. Seleccionamos sus análisis, paso a paso,
publicados en el New York Times desde el inicio de la Crisis.
Muchas de las soluciones que dan salida a esta crisis en los
próximos años pasarán por los análisis del Nobel Krugman.
Joseph Stiglitz, Premio Nobel en 2001, judío-americano, de
quien se dice es un economista representativo a cual más del
pensamiento Neokeynesiano. Cuenta con la experiencia de su
paso como directivo de organizaciones económicas
internacionales. Presentamos sus reflexiones dadas a Nathan
Gardels, Editor de Global View Point. Sin duda, el Nobel Stiglizt
es el economista actual más consultado en el mundo. No podía
faltar en este libro.
Paul Samuelson, el veterano Premio Nobel en 1970, autor
de textos universitarios de Economía de lectura obligada en las
últimas décadas. Tal vez no hay economista en los últimos 30
años que no hubiese tenido en sus manos los libros del Nobel
Samuelson.
Se incluyen dos estudios de fondo de dos Ph. D en
Economía:
Jon Azua, quien es el actual Presidente de Enovantiglab y
Ex Vice Lehendakari del Gobierno Vasco, quien a su vez, como
Consejero de Industria Vasca, implementó su Clusterizacion
con M. Porter de la Universidad de Harvard. Azua presenta
una sólida propuesta para afrontar y superar la Crisis: Un Nuevo
Camino.
Federico Steinberg, Ph. D. de la Universidad Autónoma de
Madrid, Master de la London Schools of Economy e investigador
del Real Instituto Elcano, analiza y presenta las Causas y las
Respuestas a la Crisis.
Por considerar al Primer Ministro Inglés en ejercicio, Gordon
Brown, como el primer Jefe de Estado, quien desde el inicio de
la Crisis y con políticas concretas aplicadas en el Reino Unido
asumió, tal vez, el liderazgo de la solución global, directamente
acordamos con su despacho, la publicación tanto de su
intervención ante el Parlamento Europeo como un análisis
personal para este libro.
Las reflexiones sobre esta actual Crisis, de pensadores
universales como Mikhail Gorbachev, el Líder Soviético más
trascendental creador de la Perestroika y el Glasnost, el
inversionista, multimillonario y filántropo George Soros, el autor
del célebre libro La tercera ola, Alvin Toffler y su esposa y
coautora, se incluyen en este libro, con lo cual permite a los
lectores conocer posiciones criticas sobre las distorsiones del
modelo económico.
En este orden de ideas el Ph.D. Eduardo Sarmiento, Decano
y experto en Economía con un docena de libros publicados en
Colombia, nos ha entregado sus análisi y escritos antes de esta
crisis que explicaba, detalle a detalle desde el año 2007 la crisis
del año 2008, y la falta de rigor científico en las soluciones que
se suelen dar a esta crisis.
Un trabajo de fondo lo realiza Alicia García Herrero,
investigadora de la Univ. de Hong Kong y del banco BBVA,
quien destaca las fortalezas de América Latina y Asia para superar
estos iInsucesos.
Andrés Oppenheimer, tal vez el periodista latinoamericano
mas destacado en EE. UU. vinculado al Miami Herald y analista
de CNN y Premio de Periodismo repetidamente.
Fernando Henrique Cardoso, ex Ministro de Hacienda y
luego Presidente de Brasil en dos periodos. Autor de libros y
textos de obligatoria consulta de economía.
Se incluyó el texto completo de la Declaración del 15 de
noviembre de 2008 resultante de la Cumbre Presidencial en
Washington del G-20, como el documento fundamental para
enfrentar la Crisis.
En estas épocas de crisis, se requiere reformulaciones de los
paradigmas tradicionales y la búsqueda de una renovación del
pensamiento económico.
Este libro, por la calidad de sus autores, es un aporte
destacado ante la Crisis actual, que todo lector sabrá valorar.
Los Editores
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CONTENIDO
INTRODUCCIÓN
CRÓNICA: DEL CRASH DE 1929A LA CRISIS DE 2008 c..uccccccc......... 17
EXNAIVOCIOS ADONDEIEAEOS NA 19
HATVATO BEOBOMO SON E EA 2%
Laicos Ed A le E 23
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Las Causas del Crash del 29, según J. K. Galbraith ......ooococnconnmnmmmm.m. 26
ELO TESPONSADICS] dr rai ab iS IT 27
El nforme de la COMISIÓN BL ai 2
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Y E A AA o E a: 31
l'a'presidencia de Barack Did O 32
PRIMERA PARTE
REFLEXIONES SOBRE LA CRISIS
PAULKRUGMAN:
LA CRISIS PASO A PASO
EA AO Is id A EA ALE Mo e 7
Der a Canbio de Da tata toaa INTE 40
AAA O A O O 43
AMBOS ADO ona o Ro e A CEE RES 46
MEE sa tad dira lic Dit 49
AMAS TAS ASA A ii DR er he 52
JOSEPH STIGLITZ:
LA CAÍDA DE WALL STREET
ES PARA ELFUNDAMENTALISMO DE
MERCADO LO QUE LA CAÍDA DEL MURO
DE BERLÍN FUE PARA ELCOMUNISMO eooncnnconconconconcascncrososensinsinss 57
GEORGE SOROS: EL FIN DE LA CRISIS
EINANCIERA ESTA ALA VISTA japon cc deshermcisesas 63
FERNANDO HENRIQUE CARDOSO
LA ARQUITECTURA FINANCIERA oomonoccornccnncrnconocnocanconascoranonccrnonaccnnnnss 69
SEGUNDA PARTE '
¿POR QUÉ PASÓ LO QUE PASO?
EDUARDO SARMIENTO PALACIO:
CAUSAS Y EVOLUCIÓN DE LA CRISIS MUNDIAL
El desplome de las bolsaS”.....o.ooocosorraromccninnesesnesnenesincineneninrnaocerenmnrncinonnanaces 11
INEA O A 80
Los Desaciertos de la Resciva PEdr conde naonto antondanio ista 82
Colapso financiero en los Estados ÚUNidOS ..coccononocacacionocaconicorancnnanencanancanenons 85
Caida del Mercado SOC A oia 87
IN rvencio en la Prop a o ce 90
ALVINTOFFLER - HEIDI TOFFLER
LA CAÍDA DEL DINERO: POR QUÉ EL MUNDO
ESTÁ HACIENDO LAS PREGUNTAS EQUIVOCADAS eccceccconcnrnononnos 93
a SA e Ai os et cado era sera EN da 94
IS E ci 95
Sumando eldondera cuando ai e ra ES 95
Elbfaciorn delCONOCIMISIO ate EZ e e od 96
PAUL A. SAMUELSON
UNA ERA DE INCERTIDUMBRE SE
CONVIERTE EN UNA ERA DE ANSIEDAD oommcnonnccccconannccnanionancncncancannnns 99
TERCERA PARTE
PROPUESTAS PARA SUPERAR LA CRISIS
JONAZUA
UN'NUE VO CAMINO son o 107
I. ¿Por Qué y Cómo Hemos Llegado Hasta Aquí? ooconconocionananioonanarsonononononos 108
1. Las propias características de una crisis financiera ....cocninicninn.. 109
2. La ausencia de liderazgo y autoridad cons A 109
3. El pensamiento ÚNICO «nas A 110
4. Una aproximación simplista a la llamada
Olobalización: vu AAA 111
5. Velocidad, Internet y Tecnologías de la Información +... 112
Om LOS' MESUOS de OMIC RN 113
7. La ausencia (o diferencia) de Valores
y modelo 1deolOSICO alt A O Ed 115
II. Un Nuevo Camino Desde Las Lecciones AprendidaS ..ococnncnoninncnicnn.. 116
1. El Regreso a la ECONOMÍA:REAL: ¿00d 116
2. Ordenar el sistema EMAnciero a Ea o A 118
3. Retormulatila estra UNNE EE 119
4. Nuevos. modelos de CODEMAIZ A OUEN CN 121
GORDON BROWN
El programa británico de estabilidad financiera coccion. 123
Gordon Brown ante el Parlamento Europeo .cocoocinnioninninnnnnnnioncaninnennnass 127
FEDERICO STEINBERG
CAUSAS Y RESPUESTA POLÍTICA
A LA CRISIS FINANCIERA MUNDIAL
o A e A Sl
¿Lómo hemos llegado hasta AU di ra ia 141
La respuesta a la crisis: el reto del liderazgo .........oococnncnnnnonmmmssmmosm.*m. 147
CONCLUSIONES DE LA CUMBRE DEL G-20
(Washington, 15 de noviembre de 2008)
MERCADOS FINANCIEROS Y ECONOMÍA GLOBAL coccoccocninicnionooss 153
CUARTA PARTE
LECCIONES QUE DEJA ESTA CRISIS
ALICIA GARCÍA HERRERO
¿SALDRAN GANADORAS AMÉRICA LATINA
Y ASIA DE LA ACTUAL CRISIS FINANCIERA?
La'protundidad dela crisis HAN CIETA iconos occnondcndscoendoas cavardicaeri 177
¿Por qué un impacto moderado sobre las economías emergentes? cnc... 179
R1esgos paraleste Escenario DENEVOLO raro radicar cnatrasos 185
La crisis como oportunidad
paralas Economias CMereenieS rondan dearo tea neo nanio sos dibaah cosa Brinaoo E soc R IRON IES 187
ANDRÉS OPPENHEIMER
SE VIENEN AÑOS DE VACAS FLACAS esononsorcnsironcrnorencnerneccinenconeacinonss 189
Estados Unidos debe tomar su propia medicina .....occoocconcnonccnanenonnnonanonencnrnos 192
JE El DOCE AO or las ale rr or att 194
MIKHAIL GORBACHEV:
FUSIONANDO MORALIDAD Y CAPITALISMO oocorocccconconinncnnancsncnarnos 199
CELOSARIO ad coco id besan Panes oaapodcadoo ds cdo cp AR added OoNpodala cai vaso na Devin censos 205
HIOCRAMIAS AIRES A cid
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La Crisis Económica Mundial
valor, se encaminaron hacia los bancos para retirar al menos los
dólares que tenían en sus cuentas. El Sistema Bancario americano
también explotó y cerró la puertas ante la imposibilidad de
devolver a cada quien sus ahorros en forma simultánea.
La economía americana hizo Crac, y su efecto arrastró las
economías de países como Inglaterra y Alemania donde Adolfo
Hitler vio llegar un inesperado momento para fundar su partido
nacional socialista.
Wall Street, que sólo seis días antes, el miércoles 23 de octubre
había sido conmocionada con la venta en una sola jornada de
6 millones de acciones, al día siguiente escasamente sobrevivía
al fatídico Jueves Negro como presagio del hundimiento del
Titanic bursátil. En las primeras horas, de ese primer Jueves
Negro, 13 millones de acciones se vendieron a precios que caían
minuto a minuto. Los cinco banqueros mas prestantes de New
York visitaron la Bolsa y compraron paquetes de acciones
manifestando que la crisis era sólo técnica, con lo cual renació
la esperanza y la ansiada calma, después de la tormenta
financiera, que tranquilizó los mercados.
El viernes 25 de octubre el futuro Primer Ministro de la
Reina de Inglaterra, Winston Churchill, recorria los puestos
de Bolsa de Wall Street, en una visita de cortesía, sin saber que
cuatro días más tarde ese lugar sería un campo de una inusitada
batalla bursátil, similar a las batallas militares que acababan
de vivirse en la Primera Guerra Mundial y una premonición
de la Segunda.
El fin de semana los cinco banqueros se reunieron con la
Reserva Federal y trataron en vano de enviar mensajes de
tranquilidad y fortaleza de sus bancos, pero la prensa empezó a
hablar de la crisis de la Bolsa.
El símbolo de los multimillonarios, en ese desesperado octubre
del 29, Rockefeller, fue buscado a última hora para que detuviese
el incontenible pánico, y cuando se presentó en la Calle Wall,
Introducción
expresó « ... la situación del país es saludable y mi hijo y yo
hemos estado comprando acciones».
Pero alguien comentó: «Sin duda, ¿pues a quien más le queda
dinero/».
El lunes 28 de Octubre de 1929 al abrirse de nuevo Wall
Street otros 9 millones de acciones salieron a venta en búsqueda
de un comprador y ese solo día el precio de las acciones de las
grandes empresas que cotizan en Bolsa, cayeron otros 14.000
millones de dólares.
Y al día siguiente, el Martes Negro del 29 de octubre de 1929,
en las primeras horas de la jornada, 16 millones de acciones se
ofrecían atropelladamente en venta y no encontraron comprador
y se anunciaba que otros 17 millones de acciones estarían
llegando en la tarde. Un mensajero ofreció adquirir un paquete
de acciones por un dólar. Explotó Wall Street. El día más aciago
de la historia económica de EE. UU, y del mundo Occidental.
El fin de los años rosa
La década de 1920 fue una fantástica década en Estados
Unidos. Los años rosa. El triunfo militar en la Primera Guerra
Mundial había convertido a EE. UU. en el mayor proveedor
internacional de materias primas, agricultura y productos
industriales.
A su vez en el país proveedor de créditos y acreedor en la
reconstrucción de Europa y Japón. Su flota mercante dominaba
los mares. La producción en serie de Ford hacía carrera como
un símbolo del poderío tecnológico-industrial americano. La
venta de automóviles se triplicó en sólo 10 años. La adquisición
de radios se multiplicó por 15. Recién nacían los Trust. El Dólar
continuaba como la única moneda convertible en oro y, en
consecuencia, era el emblema del comercio internacional. El
marco alemán había cedido su valor, y el país humillado por su
La Crisis Económica Mundial
derrota militar era víctima de la pérdida del ahorro privado de
los 6 millones de desempleados y acudía al crédito externo.
El Presidente de EE.UU., Calvin Coolisd en 1925 afirmaba
que la economía americana logró «un estado de satisfacción pocas
veces visto en años». Proliferaban los Fondos de Inversión para
incrementar la venta de acciones empresariales con créditos a
los ahorradores que podían lucrarse de la noche a la mañana
comprando millones de acciones al alza.
Por falta de regulación y control los Bancos y Wall Street ya
desde 1926 venían propiciando el surgimiento de una burbuja
accionaria, al fondear compras de acciones con un simple
depósito de 10% de su valor y respaldando la compra-venta con
créditos bancarios.
La tasa de revalorización de las acciones adquiridas a crédito
en muchos casos rentaban hasta el 50% y con una cobertura
mínima no superior al 10% generaba una pirámide monetaria y
facilista de enriquecimiento a débito, sólo amparado en que las
acciones de las empresas siguiesen su tendencia alcista. La
economía real, la empresarial y productiva que es la esencia de
una sociedad, fue desbordada por la economía financiera y
bursátil especulativa.
Pero las cifras ciertas de la economía real eran diferentes y su
decrecimiento era progresivo. Al iniciarse 1929 la economía real
no podía ocultar las cifras: la venta de automóviles caían
trimestralmente un 10% y en septiembre del 29, un mes antes
del Crash, la caída de uno de los símbolos de los años rosa de la
década de 1920, la industria automovilística, retrocedía en nueve
meses un preocupante 33%.
Los bancos, prestaban a quien les solicitaba crédito para
invertir en las Bolsas a lo ancho de EE. UU. y estos papeles de
bolsa los recibían los mismos bancos como garantía para nuevos
créditos. Las propias empresas invitaban al público a comprar
sus acciones a precios que subían a diario.
20
Introducción
Las empresas con estos especulativos recursos ampliaban sus
plantas de producción, mientras el consumo no respondía a la
sobreoferta.
El crédito bancario costaba sólo 12% anual y las acciones de
las grandes empresas incrementaban su valor a un ritmo del 50%
anual. Cuatrocientos por ciento de beneficio. Pero no eran sólo
los banqueros y algunos empresarios quienes se lucraban de esa
ruleta. Nueve millones de americanos ya estaban usufructuando
este casino bursátil.
La sociedad americana inevitablemente tendría luego que
estrellarse y pagar sus excesos en extenuantes 10 años próximos
que se vivieron con recesión. Los desbordes especulativos de
algunos bancos, empresas y familias americanas terminarían por
derrumbarse en un efecto dominó, en el cual una ficha tumba a
la otra hasta terminar todas inclinadas.
En 1929, la crisis surgía de las propias variables fundamentales
que sostienen una economía, pues mientras la Bolsa y los Bancos
propiciaban el auge de las acciones, el consumo general de la
economía venia trimestre a trimestre descendiendo, pues los 100
millones de americanos que no participaban de la bonanza
bursátil no demandaban ni consumían la sobreoferta de productos
industriales y agrícolas.
Se presentaba por tanto ya una obvia caída de precios agrícolas
al bajar la demanda con la subsecuente crisis de los mercados
agrícolas.
La crisis de consumo y la caída de la producción industrial
había arrasado en los primeros seis meses de 1929 a 340 bancos
declarados en «bancarrota». Luego del Crash, esta cifra de bancos
quebrados se multiplicaría descomunalmente, resquebrajando
la confianza, que es sostén de un sistema bancario.
El castigo al valor de las acciones es siempre el primer castigo
que recibe una economía por el alza insostenible de la
21
La Crisis Económica Mundial
especulación bursátil, en lugar de las economías productivas,
que se deben autosostener por el consumo creciente de productos
y no por créditos especulativos provenientes de un juego de
acciones en bolsa. El castigo a las Bolsas. Castigo luego al precio
alcista de las materias primas. Castigo finalmente al precio
especulativo de la finca raíz. Y castigo a los bancos que pierden
el «crédito» de sus propios ahorradores y los banqueros que se
equivocan pasan a considerarse como personas en entredicho.
El Gobierno americano y la Reserva Federal en el 29, no
intervenían, fieles a sus principios del libre mercado, que sostenía
que el mercado no debe intervenirse, pues se autorregula a sí
mismo, con el principio del equilibrio permanente que opera
automáticamente de autoajuste entre la oferta y la demanda,
del Laissez faire, de la mano invisible que armoniza el mercado.
Harvard Economic Society
Destacados economistas y profesores no previeron ni la
Recesión, ni la Gran Depresión que viviría la economía
americana durante la siguiente década. Al contrario, economistas
expertos de Harvard, enviaron mensajes en agosto de 1929 que
la economía, las empresas y los negocios iban con viento en
popa. Mensajes que contribuyeron a propiciar una imagen
infundada de auge.
El propio John Kenneeth Galbraith en uno de los mejores
libros de economía que se escribieron en el Siglo XX, El Crac
del 29, relata:
«La Harvard Economic Society, instituto privado dirigido por
brofesores de ciencias económicas de un conservadurismo de
incuestionable fidelidad, ofreció desde Cambridge sus buenos aunque
menos firmes oficios— para reforzar la confianza en el mercado.
El propósito de la sociedad consistía en ayudar a hombres de
negocios y especuladores a predecir el futuro. Varias veces al mes
| Introducción
servían al público las primicias de sus científicos pronósticos, los cuales
sin duda obtenían superior estatura gracias a su asociación con el
augusto nombre de universidad.
Por sentido común o por azar, lo cierto es que esta Sociedad
mantenía una actitud pesimista, si bien moderada, a comienzos de
1929. Sus oráculos habían acertado a señalar la existencia de
elementos y factores que llevaban en su seno desde hacía algún tiempo
el anuncio de una recesión (aunque sin duda no una depresión).
Semana tras semana estuvieron anunciando un ligero retroceso en
los negocios. Como, en el verano de 1929, seguía sin producirse el
retroceso, al menos en forma visible, la Sociedad abandonó y confesó
su error. Así, pues, decidió que los negocios, al fin y al cabo, bien
podían marchar viento en popa. Desde entonces, hasta el crac
naturalmente, la Sociedad estuvo convencida de que no había
perspectivas de una depresión grave. En noviembre no dudó en
afirmar que era absolutamente improbable que sobreviniese una
depresión tan severa como la de 1920- 1921. La Sociedad se mantuvo
en este punto de vista hasta que fue disuelta».
(Galbraith, J. K. El Crac del 29. Ed. Ariel).
La anécdota Kennedy
En marzo de 1929, Joe Kennedy el patriarca fundador de la
dinastía Kennedy, narró que ocasionalmente estaba en la Bolsa
de Wall Street haciéndose embetunar sus zapatos y al lado suyo
otro inversionista también se hacia embetunar. Kennedy leía
un periódico distraídamente, mientras los dos laboriosos
emboladores conversaban entre sí. El uno le decía al otro:
-Cuando termine mi trabajo voy a subir a la Bolsa a comprar
acciones, pues hay una empresa cuyas acciones están subiendo
de maravilla.
Kennedy cuenta que dejó de leer su periódico y puso atento oído,
sin que se notara, al diálogo de estos «inversionistas de bolsa» .
La Crisis Económica Mundial
-¿A que se dedica esa empresa? -le preguntó el uno al otro.
-¡Eso es lo de menos, lo importante es comprar mientras suben!
Kennedy le pagó su trabajo, llamó a continuación a su
corredor y le dio una sorpresiva instrucción:
-Venda todas mis acciones de Bolsa.
-¿Por qué? -le preguntó luego en casa su mujer.
-Porque si un embolador puede decidir en qué invertir, algo
mal está sucediendo con la Bolsa de Wall Street.
Se dice que Kennedy al retirarse en marzo de 1929 de la bolsa
hizo tal vez el mejor negocio de su vida y no fue afectado sino
beneficiado luego en la debacle del Crash, sólo siete meses más tarde.
De Kondrantiev a Schumpeter
En Rusia el Crash americano fue recibido con retumbar de
campanas. Lenin, Stalin y Trotsky cayeron en el error de pensar
que ya podían proclamar su profetizada victoria del comunismo
de Carlos Marx sobre el capitalismo de Adam Smith.
Pero un estudioso economista ruso: Nicolai Kondrantieff
analizando las largas series estadísticas del comportamiento de
los precios de las materias primas como el carbón, el hierro, el
acero desde 1790 hasta la década de 1920, encontró que existía
una repetitiva y cíclica «Onda Larga de la Economía» que
indicaba la existencia de ciclos económicos largos de treinta
años de subida de precios y producción y luego 20 6 30 años
de caída, y por tanto que el Capitalismo Occidental no
explotaba. Y en consecuencia, el Crash del 29 seria luego
superado por un largo periodo de ascenso y crecimiento
económico hasta lograr una nueva onda expansiva. Y así
sucesivamente cada crisis de sobreoferta y saturación, traía luego
un ajuste recesivo. Las series estadísticas elaboradas por
Kondrantieff así lo demostraban.
24
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Introducción
La Crisis Económica Mundial
Enterado Stalin de esta comprobación científica basada en
la propia historia estadística de precios y producción de Rusia y
de Estados Unidos, ordenó detener al autor ruso y deportarlo a
Siberia. El Ruso Kondrantieff con su magistral y científica Onda
Larga de los Ciclos de la Economía entendió los ascensos y
descensos del capitalismo, pero no logró explicar el porque de
estas subidas y descensos de la economía.
Fue el Austriaco-Norteamericano Joseph A. Schumpeter,
(1883-1950) nacido coincidencialmente en el mismo año que
el inglés Jhon Maynard Keynes, (1883-1946), quien explicó las
causas de estos ciclos de ascenso de la producción, seguidos por
ciclos recesivos y de crisis.
Para Schumpeter la variable determinante que, siglo tras siglo
explica la esencia del desarrollo de un país, de una economía, es
la INNOVACIÓN: los grandes descubrimientos tecnológicos
integrados a los procesos productivos generan una renovación
de productos, un racimo de nuevos productos de consumo
masivo, que impulsan la modernidad y el progreso y conduce a
los países más comprometidos en la investigación a periodos de
auge económico. La innovación es el auténtico motor del
desarrollo sostenible, segun el economista austríaco-
norteamericano Joseph Schumpeter quien lo explica con la teoría
de los ciclos económicos. Dice Schumpeter: «Mi teoría general
da una respuesta: el auge finaliza y la depresión comienza después
del período de tiempo que debe mediar antes de la aparición en el
mercado de los productos de las nuevas empresas. Y un nuevo auge
sucede a la depresión cuando se haya terminado el proceso de
reabsorción de las innovaciones».
Las Causas del Crash del 29, según J. K. Galbraith
El célebre economista norteamericano, John Kenneth
Galbraith, resumió en cinco las causas del Crash del 29.
26
Introducción
«Muchas cosas iban mal, pero el desastre parece haberse debido
especialmente a cinco causas íntimas o cinco puntos débiles del sistema
en aquel momento. Son los siguientes:
1. La pésima distribución de la renta. En 1929 los ricos eran
indudablemente ricos...el cinco por ciento de la población con
rentas mas altas recibió aproximadamente la tercera parte de toda
la renta personal de la nación.
. La muy deficiente estructura de las sociedades anónimas... La
empresa norteamericana de los años veinte había abierto sus
hospitalarios brazos a un numero excepcionalmente alto de
promotores, arribistas, sinvergúenzas, impostores y todas sus
supercherías. Pocas veces, en la larga historia de estas actividades,
se las ha visto operar como una marea de latrocinios corporativos
de tan vastas proporciones.
. La pésima estructura bancaria. Desde los primeros años del decenio
de los treinta, una generación de norteamericanos ha venido
oyendo comentarios sobre las prácticas bancarias de los veinte,
pronunciados a veces con regocijo, otras con indignación y a
menudo con coraje.
. La dudosa situación de la balanza de pagos.
. Los míseros conocimientos de economía de la época... los
economistas y todos aquellos que ofrecían consejo económico
durante los últimos años veinte y primeros treinta eran
fundamentalmente malos economistas y perversos consejeros.
En los meses y años siguientes al Crac del mercado de valores, los
honorables consejos económicos de los profesionales cargaron su
orientación hacia el tipo de medidas más apropiadas para empeorar
las cosas». (Galbraith, J. K. El Crac del 29. Ed. Ariel).
¿Los responsables?
Se tiene el facilismo e inmediatismo de tratar de buscar
responsables de una crisis puntual en el Gobierno de turno.
27
La Crisis Económica Mundial
En lugar de encontrar las causas profundas que son siempre
las mismas: cuando la economía productiva acude a una
economía especulativa a debe. En el 29 se victimizó al Presidente
Hoover y la esposa de su rival político en la campaña de sucesión
presidencial de 1932, Dña. Eleanora Roosevelt, en la
Convención de su Partido, se consagró como mujer fuerte cuando
habló a los electores del Crash-Hoover o Crisis-Hoover. Aplausos
a rabiar, votos por doquier.
Por ventura, Roosvelt propuso e implementó su acertado
programa New Deal, con su envidiable Ley de Recuperación
Industrial Nacional. El plan que normalizó, poco a poco, la
economía americana.
Roosvelt desatendió la receta de los expertos economistas de
darle todo el peso a reformular políticas gubernamentales de
control de gastos, disminución del déficit comercial y fiscal,
restricción monetaria para atajar la inflación.
Roosevelt programó y ejecutó un presupuesto elevado en obras
públicas como recomendaba John Maynard Keynes, generando
empleo en una economía que estaba en recesión en su sector
privado y logrando con mayor gasto e inversión pública
reactivarla.
La implementación del New Deal de Roosvelt a partir de su
elección como Presidente en 1932 fue un bálsamo que resanaba
heridas. Tal vez el adecuado camino, pues empresas y empresarios
símbolos de la pujanza americana estaban derruidos: los
Rockefeller perdieron cuatro quintas partes de su riqueza,
GolmanSachs -lo que en el 2008 le aconteció a Lehman
Brothers- vio caer sus acciones un 99%, de 104 a algo más de
un dólar por acción: a US$1,75; General Motors sufría la
desvalorización de sus acciones en un 97%, y General Electric
un 91%, mientras millones de americanos en los años 30, perdían
sus viviendas por no poder pagar sus hipotecas ante la recesión
galopante.
28
Introducción
El Informe de la Comisión Brady
Luego en 1987, en otro repetitivo Lunes Negro de otro
octubre, con precisión histórica el 19 de octubre de 1987, se
desplomó también la Bolsa de Wall Street y con ellas las acciones
de las 30 mayores empresas americanas. En dos lunes negros de
ese fatídico octubre de 1987, se perdieron 400.000 millones de
dólares en un derrumbe inesperado de la Bolsa.
Para conocer las causas de la crisis de octubre de 1987, se
creó la Comisión Brady. Dicha Comision elaboró un
cuestionario y solicitó su respuesta a 473 expertos: Premios
Nobel Americanos, Decanos de Economía, Corredores de
Bolsa, Presidentes de las grandes compañías estadounidenses,
escritores de Economía.
En solo 60 días, el 11 de enero de 1988, The Wall Street Journal
lo difundió. La Comisión Brady encontró tres variables causantes
de la Crisis Bursátil y Económica de 1987: Causas
Fundamentales, Causas Técnicas y Causas Sicológicas.
Causas Fundamentales
- El Déficit Fiscal Americano como tal vez la causa estructural
de la crisis.
- El Déficit Comercial Americano que causaba una economía
macro a debe.
- Las Altas Tasas de Interés, que debilitaron la inversión
empresarial y condujeron a los capitales no a la inversión
productiva, sino a la especulación bursátil.
- Mercado de Valores y Acciones en juegos especulativos
- Baja del Poder Adquisitivo del Dólar
- Proyecciones Equivocadas de la Economía Americana
29
La Crisis Económica Mundial
Causas Técnicas
- Transacciones de Portafolios especulativos en las Bolsas.
- Transacciones de Carteras en el Sector Financiero sin
medición de riesgos.
- Transacciones especulativas de Fondos de Inversión, Fondos
de Seguros, Fondos Mutuos, Fondos de Pensiones que jugaban
a la compraventa de acciones en alta y venta en baja con
alto riesgo.
- Baja Capitalización Propia de los Intermediarios financieros
y Corredores de Bolsa.
- Mínima Intervención de las Juntas Directivas de las Bolsas.
- Compras y Ventas de Futuros, en operaciones cruzadas de un
mismo intermediario que creaban tendencias especulativas
de alzas y bajas artificiales.
Causas Sicologicas
- Dos elementos: temor y pánico.
- Pérdida de confianza en el Gobierno Americano, en sus
dirigentes y en su capacidad de superar la crisis.
- Incertidumbre de los agentes financieros.
- Predicciones negativas del futuro económico.
Lester Thurow del MIT lo había pronosticado
La crisis de 1987 que la Comisión Brady investigo
después del insuceso no era una crisis fortuita, súbita, no
esperada. Ni un accidente de la naturaleza, ni de la ciencia
económica.
Uno de los mejores economistas, Lester Thurow, Decano
del MIT y autor de libros como La guerra del siglo XXI, desde
años antes veía llegar la crisis americana de los años 80.
Introducción
Desde 1980 Lester Thurow, Amoldo Hax y J. Forrester, de la
escuela de negocios del prestigioso Instituto de Tecnología de
Massachusetts, habían aceptado la teoría de la onda larga de la
economía de Kondratieff y los ciclos de innovación de
Schumpeter.
Para Thurow «el creciente déficit comercial americano y la
estructura de su deuda exterior, representa para el mundo económico
lo mismo que un agujero negro para el universo. En éste, la estructura
y el comportamiento de la materia cambia y lo mismo sucede en el
mundo económico, con la diferencia de que en economía el resultado
no proviene de fuerzas de la naturaleza, sino de una política
económica equivocada, seguida por Estados Unidos y sus socios
comerciales en el periodo de los ochenta, de forma tal que incluso
una corrección de la misma impondrá una pesada carga en el futuro».
«Desde 1980 —explica—, la economía estadounidense se ha
comportado como un adicto enganchado a la deuda externa,
financiada mediante préstamos concedidos por el resto del mundo.
En 1986 los americanos consiguieron 4% más de lo que habían
producido».
Inicios de la Crisis del 2008
En el 2008 el tema inicial no era la especulación de acciones
del Crash de 1929. La crisis se inicia con los fondos de inversión
y bancos que en búsqueda de más y más rentabilidad,
encontraron una artificial veta de oro adquiriendo y revendiendo
de banco en banco, de país en país, paquetes de hipotecas que
eran préstamos de viviendas colocadas a usuarios «ninja» que
no tenían ingreso, ni trabajo fijo o suficiente— quienes aceptaban
recibir propiedades firmando pagares a tasas impagables. Se habla
de 7 millones de hipotecas «ninjas». Hipotecas basura que
llevadas en paquete a las bolsas les permitieron a los Fondos de
Inversion y a algunos Bancos, de diversos continentes, colocar
31
La Crisis Económica Mundial
en ellas parte de sus capitales y activos bancarios, beneficiándose
de sus altas tasas.
Hubo hipotecas-basura renegociadas de mano en mano entre
los sectores financieros hasta 35 veces la misma hipoteca. La
crisis actual americana-europea-asiática tiene cierta sabia y
aleccionadora lógica, al empezar a sufrir una progresiva recesión
colectiva que se inicia primero por la economía americana
central, por las familias americanas, tal vez por ser el país más
desbordado en vivir con el dinero que no tienen. Y este castigo,
llamado recesión económica, se esparce como metástasis
cancerígena a lo largo y ancho de los continentes.
La Presidencia de Barack Obama
Razonaba Ortega y Gasset que en las grandes hecatombes de
una sociedad se requiere una nueva clase dirigente, una
circulación de elites, un nuevo proyecto político. interpretado
por quienes nada tuvieron que ver con la catástrofe.
El nuevo Presidente de los EE. UU., Barak Obama al parecer
representa, esa circulación de elites, y ese nuevo proyecto
político. No le debe el triunfo a nadie. Ni siquiera a su Partido
Demócrata, pues mas bien su Partido le debe a él, el resurgir
después de ocho años de derrotas.
Al no ser responsable de lo que pasó, encarna la Esperanza y
el Cambio indispensable, quien podrá encaminar su país hacia
un camino de solución o al menos lo aleje del abismo de una
larga recesión para bien de los estadounidenses y del globo
entero.
Nunca antes en la historia estadounidense, desde E D.
Roosvelt en 1932, nadie llegaba a la Presidencia de EE. UU.
con tanta imagen de cambio y renovación. Y con tantas
posibilidades de darle la vuelta a esta página de la crisis
económica mundial.
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PRIMERA PARTE
REFLEXIONES SOBRE LA CRISIS
Paul Krugman
PAUL KRUGMAN
Premio Nobel de Economía 2008.
Derechos especiales para este libro
LA CRISIS PASO A PASO
Septiembre 18 de 2008: Juego Final de la Crisis
El sábado, Henry Paulson, Secretario del Tesoro, trataba de
trazar una línea en la arena en contra de las ayudas financieras
adicionales de las instituciones financieras en quiebra; cuatro
días después, enfrentado con una crisis girando fuera de con-
trol, la mayoría de Washington parece haber decidido que el
gobierno no era el problema, es la solución. Lo impensable —una
adquisición de la participación mayoritaria del gobierno de gran
parte de las deudas incobrables del sector privado— se ha vuelto
inevitable.
La historia hasta ahora: la verdadera conmoción después de
que las Feds no pudieron comprar la parte de Lehman Brothers
no fue la caída del Dow, fue la reacción de los mercados
crediticios. Básicamente, los prestamistas entraron en huelga: la
deuda del gobierno de los Estados Unidos, que aún es percibida
como la más segura de todas las inversiones =si el gobierno se
quiebra, que otra cosa vale la pena?— fue comprada al instante
aunque ésta esencialmente no pagó nada, mientras que los
supuestos prestatarios privados fueron congelados.
37
La Crisis Económica Mundial
Así, los bancos normalmente pueden tomarse préstamos entre
si a tasas ligeramente por encima de la tasa de interés de las
Letras del Tesoro. Pero el jueves por la mañana, la tasa prome-
dio de interés para préstamos interbancarios a tres meses era del
3.2%, mientras que la tasa de interés en las Tesorerías
correspondientes era del 0.05%. Y no, este no es un error de
impresión.Esta lucha de seguridad ha recortado el crédito a
muchos negocios, incluyendo a los principales participantes del
sector financiero —y eso, a su vez, nos está exponiendo a más
quiebras grandes y pánico adicional. También está reduciendo
el gasto de las empresas, una mala cosa ya que los signos indican
que la crisis económica se está profundizando.
Y la Reserva Federal, que normalmente toma la delantera en
combatir las recesiones, no puede hacer mucho esta vez porque
las herramientas estándar de la política monetaria han perdido
su poder. Generalmente la Fed responde a la debilidad económica
comprando Letras del “Tesoro, con el fin de bajar las tasas de
interés. Pero la tasa de interés en las Tesorerías ya es de cero,
para todos los fines prácticos; que más puede hacer la FED?
Bien, puede prestar dinero al sector privado —y lo ha estado
haciendo a gran escala. Pero estas concesiones de préstamos no
han evitado el deterioro de la situación.
Solo hay un punto luminoso en el cuadro: las tasas de interés
sobre hipotecas han bajado abruptamente desde que el gobier-
no federal se hizo cargo de Fannie Mae y Freddie Mac, y garantizó
sus deudas. Y hay una lección en esto para quienes están
dispuestos a escucharla: la toma de control de las empresas por
parte del gobierno (adquisiciones) puede ser la única forma de
hacer que el sistema financiero funcione de nuevo.
Algunas personas han estado sosteniendo ese argumento por
algún tiempo. Más recientemente, Paul Volcker, ex-presidente
de la Fed, y otros dos veteranos de las pasadas crisis financieras
publicaron un artículo en el diario Wall Street Journal en el que
38
Paul Krugman
declaran que la única forma de evitar «la madre de todas las
contracciones de crédito» es crear un nuevo organismo del
gobierno para «comprar los papeles en problema» —es decir, hacer
que los contribuyentes se hagan cargo de los activos malos
creados por la depresión económica de la vivienda y la desvia-
ción especulativa al alza del crédito. Viniendo del señor Volcker,
dicha propuesta goza de muy buena credibilidad.
Miembros influyentes del Congreso, incluyendo la señora
Hilary Clinton y el señor Barney Frank, Presidente del Comité
de Servicios Financieros de la Cámara, tienen argumentos simi-
lares. Y el jueves, Charles Schumer, Presidente del Comité
Económico Conjunto (y defensor para crear un nuevo organis-
mo para resolver la crisis financiera) le dijo a los reporteros que
«la Reserva Federal y el Tesoro se han dado cuenta que necesi-
tamos una solución más amplia». Con toda seguridad, el jueves
en la noche Ben Bernake y el señor Paulson se reunieron con
los líderes del Congreso para discutir un «enfoque amplio» del
problema.
Aún no sabemos de qué se trata el «enfoque amplio». Ha
habido comparaciones útiles para el rescate financiero que el
gobierno de Suecia realizó a principios de los años 1990, un
rescate que incluía una adquisición pública temporal de una
gran parte del sistema financiero del país. Sin embargo, no es
claro si los legisladores de Washington están preparados para
ejercer un grado comparable de control. Y si no lo están, esto
podría convertirse en un rescate equivocado —una ayuda finan-
ciera de los accionistas como también del mercado, en efecto
rescatando la industria financiera de las consecuencias de su
propia codicia.
Adicionalmente, incluso un rescate bien diseñado costaría
mucho dinero. El gobierno de Suecia gastó el 4% de su Produc-
to Interno Bruto (BI. B.), que en nuestro caso representaría
US$600 mil millones -aunque el gravamen financiero a los
39
La Crisis Económica Mundial
contribuyentes Suecos fue mucho menor, porque el gobierno
finalmente pudo vender los activos que había adquirido, en
algunos casos con beneficios generosos.
Pero no se puede estar gimoteando (lo siento, Senador
Gramm) por la expectativa de un plan de rescate financiero. El
sistema político de los Estados Unidos de hoy no va a seguir el
infame consejo que Andrew Mellon le dio a Herbert Hoover:
«liquide la mano de obra, liquide las existencias, liquide a los
agricultores, liquide la finca raíz.» La gran adquisición de la
participación mayoritaria se acerca; la única duda es si se hará
bien.
Septiembre 21 de 2008: Dinero a Cambio de Basura
Algunos escépticos han llamado el plan de rescate del siste-
ma financiero de los Estados Unidos de 700 mil millones de
dólares de Henry Paulson «dinero a cambio de basura». Otros
han llamado a la legislación propuesta, la Autorización para el
Uso de la Fuerza Financiera, haciendo honor a la Autorización
para el Uso de la Fuerza Militar, el infame proyecto de ley que le
dio a la administración Bush luz verde para invadir a Irak.
Se hace justicia en los patíbulos. Todo el mundo concuerda
en que se debe hacer algo importante. Pero el señor Paulson
está exigiendo poderes extraordinarios para él mismo —y para su
sucesor para desplegar el dinero de los contribuyentes a favor
de un plan que, en lo que puedo ver, no tiene sentido.
Algunos están diciendo que simplemente debemos confiar
en el señor Paulson, porque él es una persona inteligente que
sabe lo que está haciendo. Pero eso sólo es verdad a medias: él es
una persona inteligente, pero que, exactamente, según la
experiencia del año y medio pasado — periodo durante el cual el
señor Paulson en repetidas ocasiones declaró la crisis financiera
como «restringida», y luego ofreció una serie de arreglos sin éxito
40
Paul Krugman
— justifica la creencia de que él sabe lo que está haciendo? El lo
está arreglando mientras prosigue, como el resto de nosotros.
Así que tratemos de pensar esto de principio a fin para bien de
nosotros. Yo tengo una opinión de 4 pasos sobre la crisis
financiera:
1. El estallido de la burbuja (ilusión) de la vivienda ha llevado
a una Oleada de incumplimientos de pagos y procedimientos
ejecutivos hipotecarios, que a su vez ha conducido a una
caída en los precios de los títulos valores respaldados por
hipotecas —activos cuyos valores finalmente provienen de
los pagos de hipotecas.
2. Estas pérdidas financieras han dejado muchas instituciones
financieras con muy poco capital — muy pocos activos com-
parados con sus deudas. Este problema es esencialmente grave
porque todo mundo asumió mucha deuda durante los años
de desviación especulativa.
3. Debido a que las instituciones financieras tienen muy poco
capital con relación a sus deudas, no han podido ni están
dispuestos a ofrecer el crédito que la economía necesita.
4. Las instituciones financieras han tratado de pagar sus deudas
vendiendo activos, incluyendo los títulos valores respalda-
dos por hipotecas, pero esto lleva a que los precios de los
activos bajen haciendo que su posición financiera sea aún
peor. Este círculo vicioso es lo que algunos llaman la «para-
doja de reducir el nivel de endeudamiento».
El plan de Paulson requiere que el gobierno federal compre
hasta un valor de 700 mil millones de dólares de activos en
dificultades, principalmente títulos valores respaldados por hi-
potecas. Cómo resuelve esto la crisis?.
Bien, esto podría — podría— romper el círculo vicioso de la
reducción de endeudamiento, paso 4 de mi descripción. Aun-
que eso no sea claro: los precios de muchos activos, no sola-
mente los que el Tesoro propone comprar, están bajo presión. E
41
La Crisis Económica Mundial
incluso si el círculo vicioso es limitado, el sistema financiero
aún será debilitado por el capital insuficiente.
O más bien, será debilitado por el capital insuficiente a me-
nos que el gobierno federal pague demasiado por los activos que
compre, dándole a las firmas financieras — y a sus accionistas y
ejecutivos — una gigante ganga inesperada a costas del
contribuyente. ¿Mencioné que no estoy muy contento con este
plan?
La lógica de la crisis parece requerir una intervención, no el
paso 4, sino el paso 2: el sistema financiero necesita más capital.
Y si el gobierno le va a proveer capital a las firmas financieras,
obtendrá lo que tiene derecho la gente que ofrece capital — una
acción en propiedad, para que todas las ganancias si el plan de
rescate funciona, no vayan a la gente que formaron el lió en
primer lugar.
Eso es lo que pasa en la crisis de los ahorros y de los présta-
mos: las Feds asumen la propiedad de los bancos malos, no
solamente de sus activos malos. Eso también es lo que pasa con
Fannie y Freddie. (y a propósito, ese rescate ha hecho lo que se
supone que debe hacer. Las tasas de interés de las hipotecas han
bajado abruptamente desde la toma del poder del federal.)
Pero el señor Paulson insiste en que él quiere un plan «lim-
pio». «Limpio», en este contexto, significa una ayuda financia-
da al contribuyente sin condiciones — no quid pro quo de parte
de quienes fueron auxiliados. ¿Por qué eso es una buena cosa?
Agréguele a esto el hecho de que el señor Paulson también es
una autoridad exigente y dictatorial, más la inmunidad de revi-
sión «por un tribunal de derecho o una agencia administrati-
va», y esto resulta ser una propuesta inaceptable.
Soy conciente que el Congreso está bajo una enorme pre-
sión para que apoye el plan de Paulson en los próximos días,
con a lo sumo unas pocas modificaciones que lo hacen ligera-
mente menos malo. Básicamente, después de haber pasado un
42
, Paul Krugman
año y medio diciéndole a todo el mundo que las cosas estaban
bajo control, la administración Bush dice que el cielo se está
cayendo, y que para salvar el mundo tenemos que hacer exacta-
mente lo que la administración dice ahora.
Pero yo le recomiendo al Congreso que haga una pausa, que:
respire profundo, y trate seriamente de volver a revisar la estruc-
tura del plan, haciendo de él un plan que afronte el verdadero
problema. No permita que usted sea obligado a aprobarlo
precipitadamente —si este plan se aprueba como actualmente
está planteado, todos lo sentiremos mucho en un futuro no muy
distante.
Septiembre 25 de 2008: ¿Dónde están los Adultos?
Muchas personas tanto de la derecha como de la izquierda
están furiosas con la idea de usar el dinero de los contribuyentes
para ayudar al sistema financiero de América. Tienen razón de
estar furiosos, pero no hacer nada no es una opción responsa-
ble. Ahora mismo, los participantes de todo el sistema se niegan
a prestar y acaparar dinero efectivo —y este colapso de crédito
les recuerda a muchos economistas la retirada súbita y masiva
de los depósitos de los bancos que trajo la Gran Depresión.
Es cierto que no sabemos con seguridad que el paralelo sea
justo. Quizá podamos permitir que Wall Street implosione y Main
Stree escape ileso. Pero eso no es una opción que queramos tomar.
Así que lo que es propio de un adulto es hacer algo para
rescatar el sistema financiero. La gran pregunta es, hay adultos
por ahí — y podrán encargarse el asunto?
A principios de esta semana, Henry Paulson, el Secretario
del tesoro, trató de convencer al Congreso de que él era el adul-
to de la sala, que vino a protegernos del peligro. Y él exigió
autoridad total sobre el rescate: US$700 mil millones para ser
usados a su discreción, con inmunidad para futuras críticas.
La Crisis Económica Mundial
El Congreso se opuso. Ningún funcionario del gobierno debe
ser encargado de ese tipo de privilegio monárquico, menos nin-
gún funcionario que corresponda a la administración que enga-
ñó a América para ir a la guerra. Además, el record de segui-
miento del señor Paulson es todo menos tranquilizador: él esta-
ba bien atrás de la curva en la apreciación de la profundidad de
las calamidades financieras de la nación, y en parte es su culpa
que hayamos llegado al momento actual de fusión.
Además, el señor Paulson nunca ofreció una explicación
convincente en el sentido de cómo se suponía que funcionara
su plan —y la opinión de muchos economistas fue, en efecto,
que no funcionaría a menos que llegara a ser un gran programa
próspero para la industria financiera.
Pero si el señor Paulson no es el adulto que necesitamos,
estarán los líderes del Congreso listos y dispuestos a asumir el
rol?
Bien, el bipartidario «acuerdo sobre principios» publicado el
jueves parece mucho mejor que el plan original de Paulson. De
hecho, dicho acuerdo pone al señor Paulson mismo bajo
supervisión adulta, requiriendo una junta de vigilancia «con
extinción de autoridad». También limita la autorización del
señor Paulson: el solamente (solamente!) puede utilizar US$250
mil millones ahora mismo. Mientras tanto, el acuerdo requiere
límites sobre el pago ejecutivo a las firmas que obtienen dinero
federal. Lo que es más importante, «requiere que cualquier
transacción incluya participación del patrimonio». Por qué eso
es tan importante? El problema fundamental con nuestro sistema
financiero es que los efectos indirectos del golpe de la vivienda
han dejado las instituciones financieras con muy poco capital.
Cuando el señor Paulson finalmente se dignó ofrecer una
explicación de su plan, argumentaba que él podía resolver este
problema con los «mecanismos de formación del precio» que
una vez los fondos de los contribuyentes hubieran creado un
44
Paul Krugman
mercado para la pérdida tóxica relacionada con las hipotecas,
todo mundo se daría cuenta que la pérdida tóxica realmente
vale mucho más que por lo que realmente se vende, resolviendo
el problema de capital. Nunca diga nunca jamás, yo creo —pero
uno no quiere arriesgar US$700 mil millones en pensamientos
de deseos.
En lugar de ello, lo más posible es que el gobierno de los
Estados Unidos terminará haciendo lo que los gobiernos siem-
pre hacen frente a las crisis financieras: usar el dinero de los
contribuyentes para bombear capital al sistema financiero. Se-
gún el plan original de Paulson, el Tesoro probablemente ha-
bría hecho esto comprando la pérdida tóxica por mucho más de
lo que valía —y no hubiera conseguido nada como compensa-
ción. Lo que los contribuyentes deberían conseguir es el bene-
ficio al que tienen derecho quienes ofrecen el capital: una acción
en propiedad. Y de eso es de lo que se trata la participación del
patrimonio.
El plan del Congreso, entonces, parece mucho mejor — mu-
cho más adulto —que el plan de Paulson, del que se decía que
era muy corto en detalle, y los detalles son fundamentales. Que
precio pagarán los contribuyentes para asumir las pérdidas tóxi-
cas? Cuánto patrimonio obtendrían ellos en compensación? Esas
cifras harán la diferencia.
Esto tiene que ser un plan de ambos partidos políticos, y no
solo a nivel de liderazgo. Los demócratas no aprobarán el plan
sin los votos de los afiliados corrientes, es decir la tropa de los
Republicanos —y el jueves en la noche, esa tropa de Republica-
nos se estaba oponiendo.
Adicionalmente, un Republicano que no es de la tropa, el
Senador John McCain, aparentemente está jugando a obtener
un triunfo inesperado. Al principio de esta semana, mientras se
negaba a decir si apoyaba el plan Paulson, él sostuvo que no
había tenido la oportunidad de leerlo; el plan es solo de tres
45
La Crisis Económica Mundial
hojas. Luego él mismo se introdujo para hacer parte de las deli-
cadas negociaciones sobre el plan del Congreso, insistiendo en
la reunión de la Casa Blanca en la cual él supuestamente dijo
poco —pero durante tal reunión el consenso colapsó.
La conclusión, entonces, es que parece haber algunos adul-
tos en el Congreso, dispuestos a hacer algo para ayudarnos a
salir de esta crisis. Pero los adultos aún no se han encargado de
ello.
Octubre 2 de 2008: Al Borde del Abismo
Hace apenas tres semanas, aún era posible sostener que el
estado de la economía de los Estados Unidos, si bien claramen-
te no era bueno, tampoco era desastroso — que el sistema finan-
ciero, aunque se encuentra sufriendo el estrés, no estaba
totalmente fundido y que los problemas de Wall Street no esta-
ban teniendo mucho impacto en Main Street.
Pero eso fue en ese momento.
Las noticias financieras y económicas desde mediados del mes
pasado han sido verdaderamente malas. Y lo que verdadera-
mente es alarmante es que estamos entrando en un periodo de
crisis severa con un liderazgo débil y confundido.
La ola de malas noticias comenzó el 14 de septiembre, cuan-
do Henry Paulson, Secretario del Tesoro, pensaba que podía
salir airoso permitiéndole a Lehman Brothers , el banco de in-
versiones, el estado de quiebra; él estaba equivocado. La
situación difícil de los inversionistas atrapados por el colapso de
Lehman Brothers como lo señaló un artículo de The Times,
Lehman se convirtió en «el Motel Roach de Wall Street: Ellos
registraban la entrada (check in), pero no revisaban la cuenta a
la salida (check out) —creó pánico en los mercados financieros,
que habían empeorado en la medida que los días pasaban. Los
indicadores del estrés financiero han subido al equivalente de
46
Paul Krugman
una fiebre de 107 grados, y gran parte del sistema financiero
simplemente han cerrado.
Existe una prueba creciente de que la crisis financiera se ha
extendido hasta Main Street, causando que los negocios pe-
queños tengan problemas para reunir dinero y que sus líneas de
crédito hayan sido cortadas. Y los indicadores principales de
empleo y producción industrial han empeorado, sugiriendo que
aún antes de la caída de Lehman, la economía, que se estaba
debilitando desde el año pasado, estaba cayendo por un despe-
ñadero.
¿Qué tan malo es esto? Normalmente la gente sensata lo
percibe en forma apocalíptica. El jueves, el negociante de bo-
nos John Cansen declaró que las condiciones actuales son «el
equivalente financiero del Régimen del Terror durante la Revolu-
ción Francesa,» mientras que Joel Prakken de Macroeconomic
Advisers dice que la economía parece estar en al «borde del
abismo».
Y la gente que nos debieran sacar del abismo se fue a almorzar.
La Cámara probablemente votará el Viernes por la última
versión del plan de ayuda de los 700 mil millones de dólares —
originalmente el plan Paulson, luego el plan Paulson-Dodd—
Frank, y ahora, creo, el plan Paulson—-Dodd—Frank—Pork (que
ha sido adornado desde que la Cámara lo rechazó el lunes).
Espero que sea aprobado, simplemente porque estamos en me-
dio del pánico financiero, y otra negativa al voto haría que el
pánico empeorara. Pero eso simplemente es otra forma de decir
que la economía es ahora un rehén de los disparates del
Departamento del Tesoro.
Pero la realidad es que el plan ofrecido es algo de pésima
calidad. El sistema financiero ha permanecido bajo estrés seve-
ro por más de un año, y deberían tenerse listos planes de con-
tingencia cuidadosamente concebidos para ponerlos a funcio-
nar en caso de que los mercados se fundieran. Obviamente, no
47
La Crisis Económica Mundial
los había: El plan Paulson claramente fue elaborado de prisa y
en confusión. Y los funcionarios del Tesoro aún tienen que ofre-
cer una explicación clara de cómo se supone que funciona el
plan, probablemente porque ellos mismos no tienen ni idea de
lo que están haciendo.
A pesar de esto, como ya lo dije, espero que el plan sea apro-
bado, porque de no ser así probablemente tendremos que ser
testigos de un pánico aún peor en los mercados. Pero en el mejor
de los casos, el plan tendrá algún tiempo para buscar una solución
real a la crisis.
Y eso suscita la pregunta: ¿Tenemos ese tiempo?
Una solución a nuestras calamidades económicas tendrá que
comenzar con un rescate mucho mejor concebido del sistema
financiero — uno que casi con toda seguridad incluirá al gobier-
no de los Estados Unidos para que asuma la propiedad parcial y
temporal de ese sistema, en la forma como el gobierno de Suecia
lo hizo a principios de los años 1990. Sin embargo es difícil
imaginar que la administración Bush de ese paso.
Nosotros también necesitamos desesperadamente un plan de
estímulo económico para hacer retroceder la caída en el gasto y el
empleo. Y esta vez más vale que sea un plan serio que no cuente
con la magia del recorte de impuestos, sino que en lugar de ello
haga inversiones donde se requiera. (La ayuda para un estado
necesitado de efectivo y gobiernos locales, que están reduciendo
radicalmente el gasto en precisamente el peor momento, también
es prioritaria). Sin embargo es difícil imaginar a la administración
Bush, en sus últimos meses, fiscalizando la creación de una nueva
Administración de Avance en Obras.
Así que, probablemente tengamos que esperar a la siguiente
administración, la cual deberá estar más inclinada a hacer lo
correcto Aunque incluso eso de ninguna manera es algo segu-
ro, dada la incertidumbre de los resultados de las elecciones.
48
Paul Krugman
Y si bien las elecciones están a solo 32 días, quedarán casi 4
meses para que la nueva administración asuma el cargo. Mucho
puede —y probablemente podrá — ir mal en esos 4 meses.
Una cosa si es segura: sería mejor que el equipo económico
de la próxima administración esté listo y no pierda tiempo, por- -
que desde el primer día se encontrará con la peor crisis econó-
mica y financiera que no se presenta desde la Gran Depresión.
Octubre 9 de 2008: Momento de la Verdad
El mes pasado cuando el Departamento del Tesoro de los
Estados Unidos le permitió a Lehman Brothers declararse en
banca rota, yo escribí que Henry Paulson, secretario del Tesoro,
estaba jugando a la ruleta rusa financiera. Con toda seguridad,
había una bala en esa cámara. El fracaso de Lehman hizo que la
crisis financiera mundial, ya de por si severa, empeorara.
Las consecuencias de la caída de Lehman fueron aparentes
por algunos días, sin embargo los actores de las políticas princi-
pales han desperdiciado en gran manera las últimas cuatro se-
manas. Ahora ellos han llegado al momento de la verdad: Es
mejor que hagan algo y pronto — en realidad, es mejor que ellos
anuncien un plan de rescate coordinado esta semana — o la
economía mundial bien puede experimentar su peor caída re-
pentina desde la Gran Depresión.
Hablemos sobre el punto donde ahora estamos.
La actual crisis comenzó con una desviación especulativa al
alza (ilusión) de la vivienda, lo cual condujo a un incumpli-
miento ampliamente difundido en el pago de las hipotecas, y
como consecuencia a grandes pérdidas en muchas instituciones
financieras. Ese golpe inicial se agravó por los efectos secunda-
rios, como el hecho de la falta de capital que obligó a los bancos
a retirarse, lo cual condujo a caídas adicionales en los precios de
los activos y en consecuencia acarreando más pérdidas y así
49
La Crisis Económica Mundial
sucesivamente —un círculo vicioso de «reducción del nivel de
endeudamiento». Las pérdidas penetrantes de confianza en los
bancos, reforzaron el círculo vicioso.
El espiral descendente se aceleró después de la caída de
Lehman. Los mercados financieros ya en dificultades, efectiva-
mente cerraron — una frase que actualmente va de boca en boca
es que lo único que alguien quiere comprar ahora son los Letras
del Tesoro a corto plazo y agua embotellada.
La respuesta a este espiral descendente de parte de las dos
potencias monetarias más grandes del mundo — los Estados
Unidos, de un lado, y las 15 naciones que usan el euro, de otro
lado — ha sido lamentablemente inapropiada.
Europa, que carece de un gobierno común, literalmente no
ha podido mantener su acción conjunta, cada país ha diseñado
su propia política, con poca coordinación y propuestas para una
respuesta unificada, lo cual no los lleva a ninguna parte.
Los Estados Unidos deberían haberse mantenido en una
posición mucho más fuerte. Y cuando el señor Paulson anunció
su enorme plan de ayuda para sacar de apuros la economía, se
pudo experimentar un sentimiento temporal de optimismo. Pero
pronto se pudo aclarar que el plan sufría de una falta fatal de
claridad intelectual. El señor Paulson propuso comprar a los
bancos un valor de US$700 mil millones de los «activos en
dificultad» —títulos valores relacionados con hipotecas tóxicas—, pero
él nunca pudo explicar cómo esto podría ayudar a resolver la
crisis.
Lo que él debió haber propuesto, y muchos economistas
concuerdan, era una inyección directa de capital en las firmas
financieras: El gobierno de los Estados Unidos le suministraría a
las instituciones financieras el capital que ellas necesitaban para
hacer negocios, y con ello detener el espiral descendente, a
cambio de la propiedad parcial. Cuando el Congreso modificó
el plan de Paulson, introdujo algunas disposiciones que hacían
50
Paul Krugman
posible, pero no obligatoria dicha inyección de capital. Y hasta
hace dos días, el señor Paulson se oponía resueltamente a hacer
lo correcto.
- Pero el miércoles, el gobierno Británico, demostrando la cla-
se de pensamiento claro que ha sido muy escaso en este lado del.
charco, anunció un plan para proveer a los bancos una inyec-
ción nueva de capital de 50 mil millones de libras esterlinas —el
equivalente, relativo al tamaño de la economía de un programa
de US$500 mil millones aquí — junto con amplias garantías para
las transacciones financieras entre bancos. Y ahora los
funcionarios del Tesoro de los Estados Unidos dicen que ellos
planearon hacer algo similar, usando la autoridad que ellos no
querían pero que de todas formas el Congreso se la dio.
La pregunta ahora es si dichas jugadas son muy pequeñas,
muy tardías. No lo creo, pero sería muy alarmante si este fin de
semana pasa sin que se produzca un anuncio que goce de credi-
bilidad en relación con un nuevo plan de rescate financiero,
que comprometa no solo a los Estados Unidos, sino a los princi-
pales actores o participantes.
Porqué necesitamos la cooperación internacional? Porque
tenemos un sistema financiero globalizado en el cual una crisis
que comenzó con una desviación especulativa o ilusoria en los
condominios de Florida y las Mansiones de California ha causa-
do una catástrofe financiera en Islandia. Luego todos estamos
comprometidos en esto y por lo tanto necesitamos una solución
compartida.
Porqué este fin de semana? Porque sucede que se van a reali-
zar dos grandes reuniones en Washington: una reunión de los
más altos funcionarios financieros de las naciones más avanza-
das el viernes y luego la asamblea anual del Fondo Monetario
Internacional/Banco Mundial el sábado y el domingo. Si estas
reuniones terminan sin haber logrado por lo menos un acuerdo
en principio sobre un plan de rescate global — si todos se van a
La Crisis Económica Mundial
casa sin nada más que aserciones vagas de que ellos proponen
mantenerse en la cima de la situación — se habrá perdido una
oportunidad valiosísima, y el espiral descendente fácilmente
podría empeorarse.
Que se debe hacer? Los Estados Unidos y Europa deberían
simplemente decir «Si señor Primer Ministro». El plan Británi-
co no es perfecto, pero existe un consenso ampliamente difun-
dido entre los economistas que dicho plan ofrece el mejor mo-
delo disponible para un esfuerzo más amplio de rescate.
Y el momento de actuar es ahora. Uno podría pensar que las
cosas no pueden ser peor —pero si podrían serlo, y si en los próxi-
mos días no se hace nada, las cosas empeorarán.
Octubre 16 de 2008: Seamos Fiscales
El índice Dow está subiendo! No, se está yendo al fondo,
No, está subiendo! No, está...
No te preocupes. Mientras el maniacodepresivo mercado
bursátil está ocupando los titulares de los medios, la historia más
importante es la de las noticias sombrías que aparecen con
relación a la economía real. Ahora se tiene claro que el rescate
de los bancos es solo el principio: la economía no financiera
también necesita ayuda desesperadamente.
Y para ofrecer dicha ayuda, vamos a tener que hacer a un
lado los prejuicios. Desde el punto de vista político está de moda
despotricar contra el gasto del gobierno y exigir responsabilidad
fiscal. Pero en este momento, lo que el doctor ordena es el
aumento en el gasto del gobierno, y por lo tanto se debe dejar
en espera las preocupaciones acerca del déficit presupuestal.
Antes de llegar allá, hablemos de la situación económica. Justo
esta semana, supimos que las ventas al detal han caído conside-
rablemente, e igualmente ocurre con la producción industrial.
Las denuncias de desempleo se encuentran en niveles excesivos
Paul Krugman
de recesión, y el índice de manufactura de Fed Filadelfia está
cayendo al ritmo más rápido en casi 20 años. Todos los indicios
señalan una crisis económica que será peligrosa, brutal — y larga.
- Que tan Peligrosa? La tasa de desempleo ya está por encima
del 6% (y las mediciones más amplias de desempleo ya están en
dos dígitos). Ahora es virtualmente cierto que la tasa de desem-
pleo subirá por encima del 7%, y bastante posible que se ubique
por encima del 8%, haciendo de ésta la peor recesión en un
cuarto de siglo.
¿Y por cuanto tiempo? En realidad puede ser muy larga.
Piense en lo que pasó en la última recesión, que siguió después
del estallido de la burbuja (ilusión) de la tecnología de finales de
los años 1990s. En el aspecto superficial, la respuesta de la política
a dicha recesión parece como una historia exitosa. Si bien había
temores ampliamente difundidos de que los Estados Unidos
experimentaría una «década de pérdidas» al estilo Japonés, la cual
no ocurrió: la Reserva Federal pudo ingeniarse una recuperación
de esa recesión reduciendo las tasas de interés.
Pero la verdad es que nosotros estuvimos observando a los
Japoneses durante un buen rato: la Fed (Reserva Federal) tuvo
momentos difíciles para lograr la tracción. A pesar de los respec-
tivos recortes de tasas de interés, que a la larga llevó la tasa de
fondos federales a sólo 1%, la tasa de desempleo simplemente
siguió subiendo; esto fue más de dos años antes de que la
situación de trabajo empezara a mejorar. Y cuando finalmente
llegó una recuperación convincente, solo se dio porque Alan
Greenspan se las arregló para reemplazar la ilusión de la tecno-
logía por la ilusión de la vivienda.
Ahora la ilusión de la vivienda ha estallado, dejando el pa-
norama financiero salpicado de despojos. Incluso si funcionan
los esfuerzos actuales para rescatar el sistema bancario y descon-
gelar los mercados crediticios — y si bien estamos en los primeros
días todavía, los resultados iniciales han sido desalentadores —
53
La Crisis Económica Mundial
es difícil ver la vivienda haciendo su regreso pronto en cualquier
momento.
En otras palabras, no hay mucho que Ben Bermanke pueda
hacer por la economía. El puede y debe recortar las tasas de
interés aún más —pero nadie espera que esto haga más que ofre-
cer un leve auge económico.
De otro lado, hay mucho que el gobierno federal puede ha-
cer por la economía. Puede por ejemplo, ofrecer amplios bene-
ficios para el desempleo, lo cual ayudaría a las familias en peligro
a arreglárselas y colocar el dinero en manos de personas que
probablemente lo inviertan. Puede ofrecer ayuda de emergen-
cia a los gobiernos estatales y locales, con el fin de que no se
vean obligados a hacer recortes fuertes en el gasto de modo que
rebajen la calidad de los servicios públicos y eliminen puestos
de trabajo. Puede comprar deudas de hipotecas (pero no a valor
nominal, como lo ha propuesto John McCain) y reestructurar
las condiciones o términos para ayudar a las familias a que
permanezcan en sus casas.
Y este también es un buen momento para participar en
algunas inversiones serias de infraestructura, que el país
necesita con urgencia en cualquier caso. El argumento usual
contra las obras públicas como estímulo económico es que
dichas obras toman mucho tiempo: en el momento que uno
llegue a atender las reparaciones de un puente y mejorar la
línea de ferrocarril, la crisis ha terminado y ya no se requiere
el estímulo. Bien, dicho argumento no tiene fuerza ahora, ya
que la probabilidad de que la crisis termine pronto en algún
momento es virtualmente nula. Así que démosle curso a esos
proyectos.
¿La próxima Administración hará lo que se requiere para
afrontar la crisis económica? No si el señor McCain triunfa contra
los pronósticos obteniendo una victoria inesperada. — pero
cuando al señor MacCain le preguntaron en uno de los debates,
54
Paul Krugman
cómo afrontaría él la crisis económica, respondió: «Bien, lo
primero que tenemos que hacer es controlar el gasto».
Si el señor Barack Obama llega a ser presidente, él no tendrá
la misma oposición de reflejo rotuliano al gasto. Pero tendrá que
afrontar un grupo de personas que le estén diciendo que tiene
que ser responsable, que los déficits grandesque el gobierno corra
el próximo año, si éste hace lo correcto serán inaceptables.
El debe ignorar a ese grupo de personas. Lo que es responsa-
ble, ahora mismo, es darle a la economía la ayuda que necesita.
Ahora no es momento para preocuparse por el déficit.
Traducción de Víctor M. Rojas G.
Traductor e intérprete oficial - Resolución N* 0286 Minjusticia 1977
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Joseph Stiglitz
JOSEPH STIGLITZ
Premio Nobel de Economía 2001.
Entrevista con Nathan Gardels, Editor Global Viewpoint.
LA CAÍDA DE WALL STREET ES PARA EL
FUNDAMENTALISMO DE MERCADO LO
QUE LA CAÍDA DEL MURO DE
BERLÍN FUE PARA EL COMUNISMO
Nathan Gardels: Barack Obama ha dicho que la caída de
Wall Street es la crisis financiera más grande desde la Gran
Depresión. John McCain dice que la economía está amenaza-
da, pero que es fundamentalmente fuerte. ¿Cual es la verdad?
Joseph Stiglitz: Obama está mucho más cerca de lo correc-
to. Sí, América tiene gente de talento, grandes universidades y
un buen sector de alta tecnología. Pero los mercados financie-
ros han desempeñado un papel muy importante, contando el
30% de las utilidades corporativas en los últimos años.
Quienes manejan los mercados financieros han logrado es-
tas utilidades bajo el argumento de que están ayudando a ma-
nejar el riesgo y distribuyendo con eficiencia el capital, por lo
cual, decían, «merecían» estas altas ganancias. Se ha demostra-
do que esto no es verdad. Lo han administrado malamente.
57
La Crisis Económica Mundial
Ahora se ha volteado y les muerde y entonces el resto de la
economía pagará al perder velocidad las ruedas del comercio
debido al apretón en el crédito. Ninguna economía moderna
puede funcionar bien sin un vibrante sector financiero.
Entonces, el diagnóstico de Obama de que nuestro sector
financiero se encuentra en una condición desesperada es co-
rrecto. Y si tiene esta condición desesperada, ello significa que
nuestra economía está en condición desesperada.
Incluso si no estuviéramos viendo la agitación financiera,
sino al nivel del hogar, la deuda nacional y federal, existe un
gran problema. Nos estamos ahogando. Si analizamos la des-
igualdad, la más grande desde la Gran Depresión, ahí tenemos
un gran problema. Si analizamos el estancamiento en los sala-
rios, allí hay un gran problema.
La mayor parte del crecimiento económico que hemos teni-
do en los últimos cinco años se ha basado en la burbuja de la
vivienda, que ahora se reventó. Y los frutos de ese crecimiento
no se han compartido ampliamente.
En suma, las bases no son fuertes.
Gardels: ¿Cuál debiera ser la respuesta política a la caída en
Wall Street?
Stiglitz: Claramente, no sólo necesitamos una re -regulación,
sino un rediseño del sistema regulatorio. Durante su reinado
como cabeza de la Reserva Federal en el cual creció esta burbuja
financiera e hipotecaria, Alan Greenspan tuvo muchos
instrumentos con los que pudo haberla detenido, pero no lo
hizo. Fue seleccionado por Ronald Reagan, después de todo,
por sus actitudes anti regulatorias.
Paul Volcker, el anterior jefe de la Reserva Federal conocido
por mantener bajo control la inflación, fue despedido porque la
administración Reagan no creyó que fuera un desregulador
adecuado.
58
Joseph Stiglitz
Nuestro país ha sufrido así las consecuencias de escoger como
regulador en jefe de la economía a alguien que no creía en la
regulación.
- Entonces, primero, para corregir el problema necesitamos
líderes políticos y tomadores de decisiones que crean en la regu-
lación. Fuera de eso, necesitamos establecer un nuevo sistema
que pueda hacer frente a la expansión de las finanzas y los
instrumentos financieros más allá de los bancos tradicionales.
Por ejemplo, necesitamos regular los incentivos. Los bonos
necesitan pagarse sobre un rendimiento multianual en lugar de
cada año, lo que es alentar las apuestas. Las opciones de acciones
alientan una contabilidad deshonesta y necesitan frenarse. En
suma, construimos incentivos para el mal comportamiento en
el sistema, y eso fue lo que obtuvimos.
También necesitamos algunos «topes.» Cada crisis financie-
ra históricamente ha sido asociada con la muy rápida expansión
de una clase particular de activos, desde los tulipanes hasta las
hipotecas. Si uno frena esto, puede evitar que las burbujas salgan
de todo control. El mundo no habría desaparecido si hubiésemos
ampliado las hipotecas al 10% por año en lugar de al 25% por
año. Conocemos tan bien el patrón que debiéramos poder hacer
algo para detenerlo.
Sobre todo, necesitamos una comisión de seguridad para los
productos financieros, al igual que la tenemos para los bienes de
consumo. Los financieros estaban inventando productos que
no pretendían administrar el riesgo, sino crearlo.
Por supuesto, creo fuertemente en la mayor transparencia.
Pero, en términos de los estándares regulatorios, estos productos
serán transparentes en un sentido técnico. Simplemente eran
tan complejos que nadie podía comprenderlos. Si cada provisión
de estos contratos se hiciera pública, no habría agregado nada
de información útil sobre el riesgo para una persona mortal.
La Crisis Económica Mundial
Demasiada información es igual a nada de información. En
este sentido, quienes piden más información como solución para
el problema no comprenden la información.
Si uno compra un producto, quiere conocer el riesgo, puro y
simple. Esa es la cuestión.
Gardels: Las acciones respaldadas con hipotecas caras de la
caída están repartidas en todo el mundo entre bancos y fondos
soberanos de China, Japón, Europa y el Golfo. ¿Qué impacto
tendrá sobre ellos esta crisis?
Stiglitz: Esto es cierto. Las pérdidas para las instituciones
financieras europeas con las hipotecas sobrevaluadas han sido
más grandes que en Estados Unidos.
El hecho de que Estados Unidos haya diversificado estas
acciones respaldadas por hipotecas por todo el mundo — gra-
cias a la globalización de los mercados — realmente ha suaviza-
do el impacto en el mismo Estados Unidos. Si no hubiésemos
repartido el riesgo por todo el mundo, las consecuencias para
Estados Unidos habrían sido mucho peores.
Una cosa que ahora se comienza a comprender como resul-
tado de la crisis son las asimetrías de información de la
globalización. En Europa, por ejemplo, se comprendía muy
poco que las hipotecas americanas son hipotecas sin recurso
—si el valor de la casa llega a ser menor que el valor de la
hipoteca, puede uno entregar la llave al banco y retirarse. En
Europa, la casa es colateral, pero el acreedor sigue siendo res-
ponsable por la cantidad que pidió prestada sin importar lo
que ocurra.
Este es un peligro de la globalización: el conocimiento es
local porque uno sabe mucho más sobre su propia sociedad que
los demás.
Gardels: ¿Cuál, entonces, será el último impacto de la caída
de Wall Street sobre la globalización impulsada por el mercado?
60
: Joseph Stiglitz
Stiglitz: La agenda de la globalización ha estado estrecha-
mente relacionada con los fundamentalistas del mercado —la
ideología de los mercados libres y la liberalización financiera.
En esta crisis, vemos que la mayoría de las instituciones orienta-
das hacia el mercado en la economía más orientada al mercado
están cayendo y acudiendo al gobierno en busca de ayuda. Todos
en el mundo dirán ahora que éste es el fin del fundamentalismo
del mercado.
En este sentido, la caída de Wall Street es para el
fundamentalismo de mercado lo que la caída del muro de Berlín
fue para el comunismo — dice al mundo que esta forma de
organización económica resulta no ser sustentable. Al final, todos
dicen, el modelo no funciona. Este momento es una clave que
_parece--" yr que las pretensiones de la liberalización del
ciero eran falsas.
ía entre la forma en que el Tesoro americano, el
' Mundial manejaron la crisis asiática de 1997 y
se maneja ésta ha acentuado la reacción inte-
ticos dicen ahora, «espera un minuto, ustedes
deberíamos imitar a Estados Unidos. Ustedes
hubiésemos seguido su ejemplo estaríamos en
a. Quizá ustedes puedan con él. Nosotros no.
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George Soros
GEORGE SOROS
Financista, Inversionista y Filántropo.
Entrevista con Nathan Gardels, Editor Global Viewpoint.
EL FIN DE LA CRISIS
FINANCIERA ESTÁ ALA VISTA
Nathan Gardels: Hablemos primero de la naturaleza de la
crisis. Gracias a bajas tasas de interés, liquidez global y
desregulación, hemos tenido una burbuja de expansión del cré-
dito durante 25 años, auto-reforzada, llevando a una «exube-
rancia irracional,» como se dijo alguna vez, en los mercados
financieros. Ahora tenemos la caída auto-reforzada de los mer-
cados de acciones y del crédito —desesperación irracional»— no
justificadas por las bases económicas en la economía real. ¿Cómo
cabe este patrón dentro de su teoría de la reflexividad y su nuevo
paradigma para comprender las finanzas?
George Soros: La clave para comprender esta crisis — la
peor desde los 1930s — es ver que fue generada dentro del
sistema financiero mismo. Lo que estamos viendo no es el resul-
tado de algún choque externo que derribó el equilibrio, como
habría de sugerir el paradigma prevaleciente, que cree que los
mercados son auto-corregibles. La realidad es que los mercados
financieros son auto-desestabilizantes; ocasionalmente tienden
La Crisis Económica Mundial
hacia el desequilibrio, no hacia el equilibrio. El paradigma que
propongo difiere del tradicional en dos sentidos. Primero, los
mercados financieros no reflejan las bases económicas reales. Las
expectativas de los corredores y de los inversionistas siempre las
están distorsionando. Segundo, estas distorsiones de los mercados
financieros pueden afectar a las bases -como hemos visto tanto
en burbujas como en caídas. La euforia puede levantar los precios
de la vivienda y de las compañías .com; el pánico puede hacer
caer a sólidos bancos.
Esta relación en dos vías -que se afecta lo que se refleja- es lo
que llamo «reflexividad.» Así es como realmente funcionan los
mercados financieros. Su inestabilidad se extiende ahora hacia
la economía real, no al revés.
En suma, los ciclos de alza y caída, las burbujas, son endémi-
cas del sistema financiero. La situación actual no es sólo acerca
de la burbuja de la vivienda. La burbuja de la vivienda simple-
mente fue el detonador que hizo estallar a una burbuja mucho
más grande.
Esa súperburbuja, creada por un siempre creciente uso del
crédito y apalancamiento, combinado con la convicción de que
los mercados son auto-corregibles, tardó más de 25 años en cre-
cer. Ahora está explotando.
Gardels: ¿Cuál debiera ser el «fusible» para hacer cortocir-
cuito de las distorsiones que inevitablemente desestabilizan a
los mercados financieros?
Soros: Si las burbujas son endémicas al sistema, entonces lo
reguladores del gobierno tienen que intervenir para evitar que
las burbujas se vuelvan demasiado grandes. Los gobiernos tie-
nen que reconocer que los mercados no son auto-corregibles.
No basta recoger los pedazos luego de una crisis.
Gardels: ¿Amplifica y exagera la presencia de noticieros fi-
nancieros globales las 24 horas del día las distorsiones en los
mercados financieros?
64
George Soros
Soros: Sin duda, aceleran el proceso. Al mismo tiempo, yo
no exageraría. A finales del siglo 19, no teníamos cable las 24
horas, pero sin embargo se tenía la misma clase de burbujas.
Durante todo el siglo 19, donde hubo una mentalidad de dejar
hacer, dejar pasar e insuficiente regulación, tuvimos una crisis
tras otra. Cada crisis produjo alguna reforma. Así es como se
desarrolló la banca central. |
Gardels: ¿Cómo es que todos los esfuerzos de los gobiernos
americanos hasta ahora -el paquete de rescate por $700 mil
millones, bajas tasas de intereses federales, el respaldo para los
depósitos y el papel comercial- no han frenado la crisis?
Soros: Las autoridades de los Estados Unidos introdujeron al
mercado la ideología fundamentalista. Pensaron que los merca-
dos ultimadamente se corregirían a sí mismos. El Secretario del
Tesoro Americano Henry Paulson lo optimizó. Pensó que seis meses
después de la crisis de Bear Stearns los mercados se habrían ajustado
y, «vaya, si Lehman (Brothers) quiebra, el sistema puede
absorberlo.» En lugar de esto, todo se vino abajo. Ya que no
comprendieron la naturaleza del problema -que el mercado no se
iba a corregir a sí mismo- no vieron la necesidad de intervención
gubernamental. No prepararon un plan B.
Cuando finalmente comprendieron la quiebra de Lehman,
tuvieron que cambiar su mentalidad y rescatar a AIG. Al día
siguiente hubo una campaña en los mercados de dinero y los
mercados de papel comercial, así es que de nuevo se dio la vuel-
ta y dijo que necesitábamos un rescate de $700 mil millones.
Pero quería colocar el dinero en el lugar equivocado quitar a
los bancos las seguridades tóxicas. Finalmente han comprendido
—comprando el gobierno equidad en los bancos— porque ven
que el sistema financiero está al punto del colapso.
Gardels: ahora que las autoridades estadounidenses están por
fin en el camino correcto, ¿cuáles son los componentes clave
para resolver esta crisis?
65
La Crisis Económica Mundial
Soros: El esbozo es claro. Hay cinco principales elementos.
— Primero, el gobierno necesita recapitalizar al sistema banca-
rio comprando equidad en los bancos.
— Segundo, necesita reiniciar el crédito interbancario con ga-
rantías e introducir la tasa LIBOR con los fondos federales.
Se está trabajando en esto. Va a ocurrir.
— Tercero, debemos reformar el sistema hipotecario en Estados
Unidos, minimizando las quiebras y renegociando los crédi-
tos para que las hipotecas no valgan más que las casas. Frenar
las quiebras amortiguará la caída de los precios de las casas.
— Cuarto, Europa tiene que resolver una debilidad en el euro
creando una red de seguridad para sus bancos. Aunque ini-
cialmente se resistió a ello, ahora han encontrado la religión
y lo hicieron en su reunión en París el domingo.
— Quinto, el FMI debe hacer frente a la vulnerabilidad de los
países de la periferia del sistema financiero global proveyen-
do una red de seguridad financiera. También se está traba-
jando en esto. Los japoneses han ofrecido ya 200 mil millo-
nes para este propósito.
Estos cinco pasos comenzarán el proceso de sanación. Si
implementamos efectivamente estas medidas, habremos pasado
lo peor de la crisis financiera.
Pero también, me temo, habrá consecuencias para la econo-
mía real, que ahora están cobrando inercia. En este momento,
reparar el sistema financiero no detendrá una severa recesión
mundial. Ya que bajo estas circunstancias el consumidor
americano no puede servir ya como motor para la economía
mundial, el gobierno americano debe estimular la demanda.
Debido a que enfrentamos retos amenazadores de calentamien-
to global y dependencia energética, la próxima administración
debe dirigir cualquier plan de estímulo hacia el ahorro de ener-
gía, el desarrollo de fuentes de energía alternativa y la construc-
66
George Soros
ción de una infraestructura verde. Este estímulo puede ser el
nuevo motor para la economía mundial.
Gardels: Al final del día, ¿no estaremos viendo un panora-
ma financiero global bastante distinto? Estados Unidos caerá
como principal potencia. Tendrá, junto con partes de Europa,
bancos socializados y mucha deuda. La China comunista será el
nuevo poder financiero globalmente, con mucho capital y un
principal inversionista en occidente.
Soros: La influencia americana va a disminuir. Ya ha decli-
nado. Durante los últimos 25 años, hemos estado operando un
constante déficit en la cuenta corriente. Los signos y los países
productores de petróleo han estado operando con superávits.
Nosotros hemos consumido más de lo que hemos producido. Al
aumentar nuestra deuda, ellos han adquirido riqueza con sus
ahorros.
Recientemente, los chinos serán propietarios demás partes
del mundo porque estarán convirtiendo sus reservas en dólares
y bonos del gobierno americano en activos reales.
Esto cambia las relaciones de poder. El cambio de poder rum-
bo al Asia es una consecuencia de los pecados de los últimos 25
años por parte de Estados Unidos.
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La
Fernando Henrique Cardoso
FERNANDO HENRIQUE CARDOSO
Ex Presidente de Brasil, sociólogo y escritor.
LA ARQUITECTURA
FINANCIERA
Son conocidos los mecanismos de formación de crisis finan-
cieras y el modo de su propagación. La situación actual repite la
trama: abundancia de financiamiento, voracidad de los consu-
midores, relajación de los mecanismos de evaluación de riesgos,
falta de fiscalización de las entidades crediticias y confianza
«inquebrantable» en que habrá siempre quien preste y quien
pague.
Iniciada en el sector inmobiliario, hubo un factor de «inge-
niería financiera» que complicó la crisis actual. Los precios de
las casas en Estados Unidos y Europa estaban subiendo desde
hacía mucho tiempo. Había préstamos fáciles y abundantes para
la compra. Los consumidores podrían pagarlos hasta el infinito
y revender los inmuebles, ya fuera para comprar otros más gran-
des o para obtener ganancias. Los bancos y las instituciones de
crédito hipotecario revendían los préstamos bajo la forma de
títulos hipotecarios.
Había inversionistas ávidos por comprarlos, así como inter-
mediarios para realizar las operaciones de venta al público en
69
La Crisis Económica Mundial
escala global: los bancos de inversión y los bancos comerciales,
con sus «vehículos de inversión estructurada», creados para ese
propósito. Les sobraba capacidad y creatividad para generar
productos financieros nuevos, con base en esos créditos. Sabían
cómo desmenuzarlos, mezclarlos entre sí y juntarlos con créditos
representativos de otros activos.
Esa alquimia, decían, diluía el riesgo y multiplicaba los cana-
les de financiamiento para toda la economía, haciendo que el
dinero fluyera de las manos de quienes lo tuvieran y querían
aplicarlo, a las manos de quien quisiera pedir un préstamo para
comprar (inmuebles, pero no sólo). La economía crecía, las
empresas tenían ganancias, los activos se revaluaban y todo el
mundo ganaba ... hasta que estalló la burbuja.
La economía globalizada funciona mediante vasos comuni-
cantes. Lo que hace un agente financiero lo imita otro, y no
sólo en el país originario: Unas financieras les venden a otras en
cualquier parte del mundo.
El sistema financiero funcionó fuera de los controles de los
bancos centrales e incluso con su indulgencia. Sin transparencia
en las operaciones se volvió difícil evaluar los riesgos y garantizar
la confianza.
De una crisis de liquidez de quien no tenía cómo cumplir sus
compromisos se pasó a una crisis de confianza: Nadie confía en
nadie para prestar dinero, ni siquiera los bancos para prestarse
unos a otros. El crédito se agota. Sólo después de propagada la
crisis, los bancos centrales inyectaron los billones de dólares.
Aun peor: Dejaron margen para la sospecha que, más que salvar
al sistema, se estaban rescatando las fortunas personales a costa
del contribuyente.
Desde hace siglos se sabe que el remedio contra la exacerba-
ción irracional de los mercados es la regulación y la transparen-
cia. Pero de eso sólo hay memoria después de que estalla la
«burbuja».
70
Fernando Henrique Cardoso
Y no ayuda saber, como sabíamos, que los fundamentos de la
economía estadounidense estaban vacilantes, con el espantoso
déficit doble de 5 por ciento o más del PIB en las cuentas internas
y externas, y con un gobierno gastando en guerras y
disminuyendo los impuestos de los ricos.
Cuando el frenesí del lucro fácil motiva a las personas, éstas
actúan en manada: todas dispuestas a comprar. Cuando la bur-
buja estalla, todas dispuestas a vender. Al diablo los fundamen-
tos de la economía ...
El resultado está a la vista de todos: quiebra generalizada de
la confianza. Nadie conoce a ciencia cierta la solidez de cada
institución financiera ni de cada empresa, pues a éstas también
les pudo haber entrado la fiebre de las hipotecas y los derivados.
Los inversionistas, los especuladores y los clientes en general,
en la duda, corren para colocar sus haberes en puerto seguro.
Hasta hace poco, eso era en dólares y en documentos emiti-
dos por el banco central de Estados Unidos. ¿Hasta cuándo
China y los demás países seguirán confiando en el dólar? En la
crisis de los años *70, cuando el gobierno de Richard Nixon
eliminó la paridad entre el dólar y el oro, los estadounidenses
hicieron el ajuste de sus desatinos fiscales devaluando su mone-
da a costa de todo el mundo, con inflación y todo.
¿Irán los desatinos de la era de Bush por el mismo camino?
Pese a todo, ahora hay una diferencia: Existe el euro. Y hay
otras diferencias más, China es fuerte y hay otras economías
emergentes. Apenas está comenzando el juego de los empujo-
nes por salir. La verdadera batalla vendrá después: ¿Quién paga-
rá de hecho los costos del ajuste que tendrá que hacerse?
Ciertamente, de modo directo o indirecto, todo el mundo
los pagará. Inclusive Brasil: Las líneas de crédito están agotadas
para el comercio exterior; habrá dificultades para financiar
nuevas inversiones; las bolsas y el real zigzaguean, aumenta el
«riesgo -país», se reduce el índice de crecimiento y habrá dismi-
71
La Crisis Económica Mundial
nución en la demanda global. Ahora pasarán la factura los seis
años perdidos en dudas y batallas ideológicas por el modelo de
inversión para los sectores de infraestructura. Con el capital hasta
hace poco tiempo abundante, podríamos haber concluido el
salto iniciado en los años 90.
Tenemos, porque fueron preservados, los instrumentos para
una buena gestión de la economía: la política de metas de infla-
ción, la ley de responsabilidad fiscal y un cambio fluctuante,
respaldado por reservas internacionales robustas, además de un
sistema financiero saludable, gracias al saneamiento llevado a
cabo a través de Proer y de Proes.
Así, si hacemos a un lado el escapismo de pensar que no
tenemos nada que ver con la crisis «estadounidense», tendre-
mos la posibilidad de sobrevivir y retomar el crecimiento sus-
tentable.
Es tiempo de regresar a la cuestión de la reforma de la «arqui-
tectura financiera global», como decía el presidente Bill Clinton.
Mientras estuve en la presidencia, insistí en cartas a los jefes de
estado y de gobierno del grupo de los Ocho (G-8) en que la
regulación financiera mundial era precaria, el FMI era impotente
o estaba desviado, el Banco Mundial, empequeñecido por el
volumen de las inversiones privadas.
Los esfuerzos regulatorios del BIS (el banco de Basilea que
emite las normas para todos los bancos centrales) no eran obe-
decidos por todos, como no lo son todavía. ¡Basta decir que,
mientras que los bancos brasileños no prestan más de 12 veces
su capital y reservas, en Estados Unidos, las instituciones finan-
cieras «apalancadas» prestan hasta 50 veces!
Brasil, China, los demás países de economía emergente y la
misma Europa deben volver al tema de la regulación global.
Quizá convocando a un nuevo Bretton Woods para crear un
mecanismo regulador que utilice como reserva una canasta de
monedas compuesta no sólo por dólares, sino también por el
72
Fernando Henrique Cardoso
euro, el yen, el reminbi y, quizá, en el futuro, al real, después de
que éste fuera hecho convertible.
En medio de la pesadilla, no cuesta nada soñar un poco.
(Traducido por Jorge L. Gutiérrez)
Dir y et
E 0 as 15 EROS SR
GUNDA PARTE
OR Q UÉ PASÓ LO QUE Es
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PASO
Eduardo Sarmiento Palacio
EDUARDO SARMIENTO PALACIO
Ph. D. Universidad de Minnesota.
Escuela Colombiana de Ingeniería.
Periódico «El Espectador» de Bogotá
CAUSAS Y EVOLUCIÓN
DE LA CRISIS MUNDIAL
El desplome de las bolsas
Luego de una serie de medidas para desestimular la compra
de acciones, el martes la cotización de Shanghai cayó 9%, y se
extendió a todo el mundo. En Estados Unidos descendió 3.4%
y en América Latina cerca de 6%. En los días siguientes se
presentó una recuperación dentro de una gran volatilidad.
El resultado no es extraño. En varias economías se han pre-
sentado alzas exorbitantes de las cotizaciones de las acciones.
Todo el mundo sabe que son el resultado de prácticas especula-
tivas y expectativas que no tienen ninguna garantía de
sostenibilidad. Los inversionistas y los especuladores están pres-
tos a la primera señal de destorcida para vender acciones y
movilizar los recursos a activos más estables. Basta cualquier
alteración de una bolsa para que el efecto se amplié y se extien-
da a toda la orbe.
77
La Crisis Económica Mundial
La inestabilidad mundial es el producto de un desequilibrio
macroeconómico que no se ha entendido y no se trata en los
libros de texto tradicionales. Las monumentales exportaciones
de China e India y los excedentes de los países petroleros se han
manifestado en superávit crecientes de la balanza de pagos que
no tienen una correspondencia en los déficit. El resultado ha
sido un exceso de ahorro sobre la inversión y se manifiesta en la
ampliación de la liquidez mundial que se desplaza de un lugar a
otro generando presiones revaluacionistas. Durante mucho
tiempo los excesos de liquidez fueron absorbidos por el elevado
crecimiento de Estados Unidos que se reflejaba en la revaluación
del dólar y en un aumento creciente de las importaciones en
relación con las exportaciones. Si embargo, las condiciones
cambiaron en el último año y medio. Las políticas fiscales y
monetarias contractivas disminuyeron la actividad productiva
y redundaron en la devaluación del dólar y el aumento de la
liquidez mundial. De un momento a otro, Estados Unidos pasó
al grupo de los países que buscan el crecimiento por la vía de las
exportaciones.
Hasta ahora, la economía estadounidense había logrado pro-
piciar la devaluación y moderar la inflación, pero no parece fácil
de sostenerse ante las perspectivas de alzas de precios del petróleo.
Cuando Alan Greespan predice una recesión en Estados Unidos,
esta reconociendo que la ortodoxia neoclásica, al igual que el
arsenal del FMI, no tiene formulas para conciliar la depreciación
y la estabilidad de precios dentro del marco de crecimiento.
La prescripción trillada consiste en frenar la economía para
contraer las importaciones y reducir la demanda. El ilustre analista
imagina que las políticas fiscales y monetarias restrictivas y los
palos de ciego para lograr la conciliación terminarán en recesión,
pero como expresidente del organismo no lo puede decir en
forma explicita. Por lo demás, los acontecimientos mas recientes
no lo contradicen. En enero el índice de ventas de bienes
78
Eduardo Sarmiento Palacio
durables cayó, la construcción registro el mayor descenso y el
crecimiento del tercer trimestre se ajusto a 2.2%.
La situación de América Latina, convertida en la aspiradora
de la liquidez mundial, es más compleja. La mayor inestabilidad
bursátil y cambiaria no es casual. Varios países de la región, al
igual que algunos de Asia, le han apostado a la revaluación y la
valorización de la bolsa para atraer inversión extranjera y, de
esa manera, promover la actividad productiva. Las elevadas tasas
de crecimiento se explican por expansiones considerables de la
inversión y el consumo, inducidas por la liquidez, la especulación
y la revaluación, y coinciden con aumentos de las importaciones
muy superiores a las exportaciones. No es necesario entrar en
detalles para advertir que esta estructura no es sostenible. Las
entradas de capitales que se destinan a fusiones y privatizaciones
están sustentadas en rentabilidades, que en los últimos tres años
superaron el 50% anual, que no son sostenibles. Tan pronto
como arranque la devaluación o caigan las cotizaciones de la
bolsa los capitales se moverían hacia activos menos volátiles y
de mejor calidad.
La viabilidad del esquema se ha visto alterado por la apari-
ción de brotes inflacionarios y por la profundización de las
revaluaciones, que destruyen el aparato productivo, afectan
negativamente el empleo y crean riesgos de crisis cambiaria. En
el desespero, las autoridades económicas han acudido a diversos
medios para reducir la liquidez y elevar el tipo de cambio, lo que
no está exento de complicaciones.
(Marzo 3 de 2007)
79
La Crisis Económica Mundial
Avanza la Crisis Financiera
La crisis de las instituciones hipotecarias en Estados Unidos
se propaga como la pólvora. En un principio las dificultades se
concentraban en los créditos subprime que representan el 15%
del mercado hipotecario, luego se extendieron a toda la vivien-
da, mas tarde pasaron a las instituciones asociadas por la vía de
los bonos, y ahora tocan a las grandes instituciones financieras,
como el City Bank y amenaza con precipitar la economía esta-
dounidense en recesión.
El debilitamiento de la economía de Estados Unidos no se
origina los fundamentos sino en los desaciertos de la política
macroeconómica. Está asediada por la concepción
macroeconómica predominante de los últimos veinte años, que
bien puede sintetizarse en el banco central autónomo para re-
ducir la inflación y en la desregulación financiera. En la creen-
cia de que la inflación es un simple problema monetario, proli-
feraron los bancos centra:es cuya prioridad es regular los índices
de precios, y en la presunción de que el mercado financiero
opera en equilibrio se renunció al prestamista de última instan-
cia y se confió que las perturbaciones se neutralizarían por las
fuerzas de la competencia.
Las primeras victimas del modelo fueron las economías emer-
gentes, cuando en 1997 se reventó la burbuja financiera en Asia
y, posteriormente, sucedió lo mismo en 1999 en Colombia y
2001 en Argentina, para citar dos casos de América Latina. En
todos ellos, se presentaron quiebras en el sistema financiero y
grandes fluctuaciones de los índices de precios de las acciones y
los bonos y las tasas de cambio que ocasionaron traslados masivos
de loa gentes económicas hacia activos líquidos. Fieles al principio
de que la función primordial de los bancos centrales es el control
de la inflación y alentados por el FMI, aplicaron severas políticas
de contracción monetaria y alzas de interés para evitar la
devaluación y su traslado a los precios finales. Así, a la mayor
80
Eduardo Sarmiento Palacio
demanda de dinero generada por la crisis se le agrego una
contracción de la oferta, lo que provocó un severo choque que
se llevó la actividad por delante. Las economías asiáticas, al igual
que Colombia y Argentina, experimentaron la peor caída del
producto del siglo.
Luego de que Greespan se apartara de la regla monetaria y
acudiera a la emisión para compensar la reducción de la liqui-
dez ocasionada por el atentado del 11 de septiembre y las subsi-
guientes perturbaciones financieras, Bernanke, regresó a la
filosofía inicial. En forma abierta anunció que no emplearía los
poderes de emisión para salvar instituciones que asumieron ries-
gos excesivos y que el ajuste debía realizarse por la vía del mer-
cado. A poco andar, la presión de Wall Street y de los empresa-
rios lo obligó a retractarse y emitir sin consideración para aten-
der los problemas de liquidez, y al final la acción resultó tardía y
demasiado general. Lo cierto es que las indeterminaciones de la
Reserva Federal, que un día dice una cosa y el siguiente la
contraria, han incrementado la desconfianza del público, agra-
vado las pérdidas de las instituciones y aumentado las necesida-
des de liquidez.
Lo más preocupante es que amenaza con terminar en rece-
sión en Estados Unidos y extenderse a América Latina. La eco-
nomía estadounidense crecerá menos de 2% en el último tri-
mestre y algo menos en el primer semestre del 2008. Los precios
de las bolsas latinoamericanas se han vuelto más volátiles, los
ingresos de capitales se han contraído y la revaluación tiende a
revertirse en todas partes.
La experiencia deja lecciones que contradicen la sabiduría
convencional. La inflación no es un simple fenómeno moneta-
rio; el dinero tiene claros efectos reales, e incluso pueden ser
mayores que los nominales. De ninguna manera la tarea de los
bancos centrales se puede reducir a mover las tasas de interés de
acuerdo con el historial de precios. El sector financiero consti-
81
La Crisis Económica Mundial
tuye un típico mercado en desequilibrio. Las pérdidas puntuales
de los bancos se extienden al resto del mercado e inducen a los
individuos a desplazarse a activos de menor riesgo; la demanda
de dinero aumenta, y si no se provee mediante el prestamista de
última instancia, se ocasiona un choque de demanda agregada
que reduce la actividad productiva y agrava la crisis financiera.
Por último, el sistema financiero no puede dejarse libre para que
asuma grandes riesgos y los traslade al conjunto de la economía,
como sucedió con las hipotecas y los bonos subprime.
(Noviembre 24 de 2007)
Los Desaciertos de la Reserva Federal
En el último año se observa perplejidad y desconcierto de los
pensadores y analistas estadounidenses. Sus gurus se demoraron
varios meses para reconocer una recesión que aparecía
claramente reflejada en los índices de crecimiento, el empleo y
los precios de los activos. Aun más grave, las autoridades econó-
micas están empeñadas en una política de reactivación y de
estímulos que carecen de sustento científico. En las concepcio-
nes clásicas se considera que el sector financiero se ajusta en
forma pasiva a la política monetaria. Las acciones de los bancos
centrales para afectar las tasas de interés permiten regular los
brotes inflacionarios y las caídas leves de la actividad productiva
sin alterar la estructura del sistema. Primero Greespan, y ahora
Bernanke, han ido mas lejos empleando la política monetaria
para enfrentar la crisis financiera y levantar la economía de la
recesion. El procedimiento consiste en bajar la tasa de interés
para mantener los precios de las acciones de la bolsa y la
construcción e inyectarle liquidez al sector financiero.
Ninguna de las dos políticas funciona a cabalidad. La baja
indefinida de la tasa de interés, en condiciones de alzas en los
precios de los alimentos, en algún momento genera presiones
$2
Eduardo Sarmiento Palacio
inflacionarias internas y externas que llevan a revertir la políti-
ca Como bien lo dice Soros en su artículo presentado en Davos,
los que mejor conocen esta realidad son los inversionistas, y
están prestos a retirarse de la bolsa. No menos grave son las
reacciones del sistema financiero. Las pérdidas obligan a los -
bancos a elevar las reservas y reducir la disponibilidad de fondos
de capital y la caída de los precios de los activos los inducen a
contraer la cartera. A su turno, la desvalorización de los activos
y el mal desempeño de la economía mueven a los clientes a
mermar la demanda de crédito.
Así, los inversionistas se desplazan a activos líquidos, los
bancos se niegan a conceder préstamos y el público a solicitarlos.
Se configura el típico colapso de crédito, o si se quiere de defi-
ciencia de liquidez, que impide el funcionamiento regular del
mercado y la normalización de la actividad productiva.
En cierta forma, se replica la situación de los mismos Estados
Unidos en 1930, de Japón en la década del noventa y de Asia y
América Latina al final de la misma década. En todos los casos
las crisis fueron inducidas por fallas cambiarias o financieras que
propiciaron el desplome de la inversión. Las economías quedaron
expuestas a sobrantes de ahorro y excesos de demanda de
liquidez, que tienden a ampliarse y acentuarse. Los agentes
económicos no adquieren activos porque se desvalorizan, el
público se desplaza de la bolsa a valores de menor riesgo y los
bancos y los clientes no quieren dar ni recibir préstamos. En
este contexto, la baja de la tasa de interés y la ampliación del
crédito por la vía de las instituciones financieras resultan
inapropiadas e insuficientes para corregir el desajuste. Así, lo
ilustra la experiencia de los últimos seis meses. La reducción de
más de 2.5 puntos de la tasa de interés de referencia no ha
detenido el desplome de las acciones y los rescates bancarios
por US$400.000 millones no han evitado la extensión de la
crisis a las grandes instituciones.El camino alternativo es de
La Crisis Económica Mundial
Perogrullo. La solución no estaba en confiar que la bolsa y los
bancos superaran la restricción de la liquidez, sino más bien,
generarla por medio de la política fiscal. No había que bajar la
tasa de interés y darle un incentivo exagerado a las bolsas de
World Street para que mantuvieran un estado irreal de
cotizaciones, ni convencer a los bancos de prestarles a los que
no están en capacidad de devolverles los activos. Lo que se
planteaba era una política fiscal expansiva, financiada con
emisión, para ampliar el gasto publico en forma directa. De esa
manera, la reactivación económica crearía las condiciones para
movilizar y absorber la liquidez.
Ciertamente, el Congreso ha impulsado algunas medidas fis-
cales, pero aparecen aisladas y no dejan de ser marginales. Los
recursos apenas representan el 1% del PIB, y se destinarán en su
mayor parte a financiar la baja de impuestos, que seguramente
se utilizará para pagar pasivos o se ahorrará, es decir, no se
convertirá en gasto efectivo.
Como lo señale en esta columna, la crisis financiera es la
consecuencia de una concepción teórica que carece de univer-
salidad. El banco central basado en la regulación de la tasa de
interés sólo opera cuando las alteraciones de la economía son
provocadas por elementos monetarios. En las circunstancias en
que la inflación es de origen externo y la alteración de la
actividad productiva proviene de fallas financieras o cambiarias,
se vuelve fatal. El alza de la tasa de interés deteriora el sistema
financiero, amplía el déficit en cuenta corriente y precipita el
sistema en recesion, y luego, la baja de la tasa interés no reme-
dia las deficiencias y eleva la inflación. El resultado es la
estanflacion, que la economía convencional no ha logrado ex-
plicar. (Marzo 22 de 2008)
84
Eduardo Sarmiento Palacio
Colapso financiero en los Estados Unidos
Hace un año estalló la crisis hipotecaria subprime en Estados
Unidos. Sin embargo, a medida que la crisis se traslado a
instituciones importantes y se relejaba en los índices de activi-
dad productiva y empleo, en el desespero se procedió a bajar -
aceleradamente las tasas de interés de referencia y crear amplias
posibilidades de crédito a bajas tasas de interés.
La crisis hipotecaria subprime y de todo el sistema financiero
se incubó de tiempo atrás. Desde hace quince años se procedió
a desregular el sector financiero y en los últimos diez años a
emplear la tasa de interés para moderar las alteraciones del
producto nacional, bajar la inflación y contrarrestar los altiba-
jos del sector financiero.
La respuesta de Bernanke al agravamiento de la crisis fue la
baja de la tasa de interés para evitar la caída de las cotizaciones
de las acciones y la construcción y la apertura de generosas
ventanillas de crédito a bajas tasas de interés al sistema finan-
ciero. Como se anticipó en esta columna en su momento y en el
artículo presentado en Davos por Soros, la fórmula tenía serias
limitaciones en un momento de inflación mundial que
inevitablemente, dentro de la prioridad a la inflación de los
bancos centrales, presionaría a revertir la política o a detenerla.
En efecto, cuando la tasa de interés llegó a 2%, la Reserva Federal
suspendió el descenso y los precios de las acciones aceleraron la
caída. Los agentes se trasladaron a activos más líquidos y menos
riesgosos como los bonos del tesoro, las cuentas corrientes y el
efectivo.
La situación se agravó por las perdidas del sistema bancario.
Los bancos quedaron ante el dilema de reducir los préstamos
para cumplir con el requisito del apalancamiento o de elevar el
capital ofreciendo altas tasas de interés por las colocaciones de
bonos y acciones. En la actualidad la tasa de interés de los bo-
nos de mala calidad mas que duplica la tasa de largo plazo.
La Crisis Económica Mundial
Se configuró el típico colapso de crédito. El público buscó
eludir el riesgo desprendiéndose de los bonos y las acciones para
buscar refugio en actividades mas liquidas, a tiempo que el sistema
bancario restringió el crédito y paga elevadas tasas de interés
por el endeudamiento. El ahorro del sistema no fluye a la
inversión, ocasionando una fuerte contracción de la demanda
agregada. El desempleo aumentó en un punto porcentual en el
último año y la actividad productiva se dirige a un estado recesivo.
La verdad es que explotó la burbuja del riesgo que se mantuvo
en pie gracias a las bajas tasas de interés para contener los precios
de las acciones y la construcción y por la apertura de ventanillas
de crédito a bajas tasas de interés. La Reserva Federal perdió la
capacidad para enfrentar la crisis financiera con medidas de tipo
general. La salida solo puede lograrse mediante acciones
puntuales.
Frente a esta realidad, Bernanke procedió emplear en forma
pragmática y selectiva el poder monetario para evitar el contagio
y la extensión de la crisis financiera y propiciar la actividad
productiva. En marzo facilitó y contribuyó a la venta de Bear
Stern, y más tarde adquirió Fannie Mae y Freddie Mac. El tono
cambio en la última semana; dejo quebrar a Lehman Brother,
autorizo la compra de Merrill Lynch por el banco de America y
le brindó un crédito a la aseguradora AIG.
Esta intervención ha sido obstaculizada por la doctrina del
peligro moral que proscribe apoyar instituciones que causaron
la crisis, recibió serias descalificaciones del Congreso y los ex-
presidentes de la Reserva Federal, Volcker y Greenspan, y en la
práctica aparece desesperada, indecisa y arbitraria. No se quiere
reconocer que las principales causas del fracaso son la organiza-
ción económica de desregulación y la Reserva Federal, y que la
intervención no es otra cosa que un correctivo a la falla del
mercado. Dejar que la decisión de los ganadores y perdedores
venga del mercado, puede significar enormes costos sociales, en
86
Eduardo Sarmiento Palacio
particular, dejar que los daños se extiendan a todo el sistema
financiero y productivo.
La síntesis es clara. La crisis estadounidense es la consecuen-
cia de la desregulación de la economía, la incoherencia de la
Reserva Federal que pretende con un solo instrumento lograr -
varios objetivos y la falta de instituciones y reglas para actuar
como prestamista de última instancia. Sin embargo, no se divisa
una voluntad para reformar las teorías que las propiciaron, ni
introducir cambios de fondo en las instituciones. Los tumbos
del sector financiero seguirán y la recesión será mas larga de lo
imaginado. (Septiembre 20 de 2008)
Caída del Mercado y Soluciones Fallidas
La desregulación financiera constituyó una de las primeras
reformas para establecer el modelo neoliberal en las economías
occidentales. De acuerdo con la concepción de la mano invisi-
ble de Adam Smith, los esfuerzos individuales para obtener el
máximo lucro resultan en mayor bienestar para toda la pobla-
ción, y según la creencia convencional, el mercado genera los
estímulos para autocorregir sus falencias. Los insucesos de la crisis
financiera y las decisiones para solucionarla revelan una realidad
totalmente distinta.
La libertad financiera indujo a los bancos y a los agentes a
aumentar la rentabilidad del capital, o si se quiere aumentar su
valor, transfiriendo el riesgo a los demás y al conjunto de la
economía. En los últimos diez años de Estados Unidos experi-
mentó la mayor valorización de la bolsa, la construcción y la
propiedad bancaria. Como es apenas normal, la economía se ha
visto abocada a una caída acelerada de los precios de las acciones
y bonos, la construcción, y en particular, de la propiedad bancaria.
Como la Reserva Federal no tiene una teoría en torno al
desequilibrio del sector financiero, y su interrelación con la
87
La Crisis Económica Mundial
política monetaria, operó sobre las manifestaciones. Luego de
contribuir a quebrar la burbuja con la elevación de la tasa de
interés entre 2005 y 2007, bajó las tasas de interés y otorgo
amplias facilidades de crédito a los bancos para detener la caída
de las cotizaciones de la bolsa y los precios de la construcción.
Así mismo, cuando la crisis se manifestó en quiebras en cadena
de las instituciones financieras, procedió a concederle préstamos
para reducir el deterioro de los activos y mejorar las utilidades.
Ambas políticas fracasaron. La cotización de la bolsa y los
precios de la construcción siguieron cayendo ocasionando gran-
des pérdidas en el capital bancario y una fuerte contracción del
crédito que acentuó la pérdida de capital y extendió la crisis a
todo el sector y a la economía. Las quiebras bancarias no se
detuvieron; por el contrario, se agravan y se extienden en for-
ma domino.
El proceso no se ha entendido. La baja generalizada del va-
lor de los activos es la consecuencia de la ruptura de la burbuja
financiera y no podía evitarse con medidas monetarias. El daño
estructural está en los efectos sobre el crédito. La contracción
del financiamiento extiende las pérdidas y la incertidumbre a
todo el sector, e impide la movilización del ahorro a la inver-
sión, lo que ocasiona la reducción de la demanda efectiva y la
producción.
La solución no está entonces en parar la caída de los precios
de los activos sino en evitar su efecto perverso sobre el crédito.
El plan de salvamento de US $700 mil millones para adquirir
activos de mala calidad del sistema bancario, adolece de la misma
deficiencia conceptual. En el fondo, está orientado a detener la
caída de los precios de la vivienda y las acciones y reducir las
pérdidas de los bancos. A menos que las compras se efectúen
por encima del valor del mercado, lo que tendría una fuerte
resistencia ciudadana, la propuesta no resuelve el problema del
capital.
88
Eduardo Sarmiento Palacio
El drama está en que el libre mercado fracasó y no se quiere
reconocer la necesidad de la intervención abierta del Estado
para evitar la extensión de sus destrozos. Cuanto mas acentua-
do el descalabro de mercado tanto mayor la importancia del
Estado para remediarla. Sin embargo, la Reserva Federal no ha
ido más allá de las medidas ortodoxas de bajar la tasa de interés
y aumentar la liquidez. Las soluciones han favorecido a los
responsables de los daños y no han restaurado el flujo normal de
crédito. Por eso, no evitaron la quiebra en domino del sistema
ni el deterioro del sector real que se dirige rápidamente a la
recesión. Lo que se plantea es la intervención para sustituir los
capitales perdidos por capital oficial y la entrada del Estado a
participar en la administración y salvamento de las institucio-
nes. Si esto se hubiera hecho desde el principio, el flujo de cré-
dito no se habría detenido y el efecto dominó no se habría pre-
sentado. La restricción es ideológica. La intervención en el
patrimonio bancario se vería como la socialización de una parte
de Wall Street. La crisis financiera constituye un serio
cuestionamiento a las concepciones y teorías del libre mercado.
La desregulación estimuló a los agentes económicos a obtener
grandes ganancias a cambio de resquebrajar el conjunto de la
economía, y la organización de los bancos centrales, en particular
su función como prestamista de ultima instancia, tiende a
favorecer a quienes causaron los daños y no resuelve las causas
estructurales de la crisis.
Estamos ante una maquina poderosa de enriquecimiento de
un reducido grupo a cambio de lesionar a la mayoría, y significa
un enorme riesgo para la economía mundial. De hecho, se abre
el debate entorno a un nuevo orden económico de regulacio-
nes para detener los excesos del capitalismo y de intervención
monetaria y financiera para erradicar los estímulos perversos e
inequitativos del mercado y conciliar el progreso y la estabili-
dad. (Octubre 4 de 2008)
89
La Crisis Económica Mundial
Intervención en la Propiedad Bancaria
En la última columna advertí que el plan del secretario del
Tesoro, Paulson, de US$700 mil millones para adquirir activos
de mala calidad de los bancos no solucionaba la crisis financiera
de EE.UU. y señale, que, en su lugar, los recursos debían
inyectarse para sustituir el capital perdido de los bancos y resti-
tuir el flujo de crédito. Donde estamos. La crisis subprime se
manifestó en pérdidas bancarias y la caída de la cotización de la
bolsa. La respuesta de la Resera Federal de bajar las tasas de interés
y ampliar el crédito primero en forma general y luego en forma
selectiva resulto infructuosa. Luego de un año de insistir en la
política, el flujo de crédito no se restableció el capital bancario
no se recuperó y la economía se encaminó a la recesión. Los
bancos se vieron abocados a emitir acciones para subsanarla, lo
que redujo la cotización de la bolsa, traslado la perdida de capital
a otras instituciones y precipitó la quiebra en cadena de los
bancos de inversión y comerciales.
En el desespero, el secretario del Tesoro presentó el plan de
US $700 mil millones para adquirir activos tóxicos. Luego de
los altibajos en el Congreso, quedó al descubierto que la pro-
puesta era de la misma naturaleza de las anteriores y no resolvía
el problema de capital, y constituyó un enorme fiasco histórico.
En la semana siguiente (5 al 10 de octubre) el Dow Jones cayó
18% y fue seguido por un comportamiento similar en todas las
bolsas.
Ante lacadena de fracasos reiterados de la Resera Federal de
los EE.UU, el Gobierno británico apareció con la formula obvia.
Luego de toda la evidencia de que el público no recibía la liquidez
por la misma naturaleza de la crisis, las autoridades británicas
presentaron una estrategia para adquirir el capital de los bancos
y garantizar los depósitos y el crédito interbancario. De hecho,
se creaban las condiciones adecuadas para que los bancos
recibieran la liquidez y el público mantuviera los depósitos y las
90
Eduardo Sarmiento Palacio
acciones. Por ensayo y error y en forma tardía se llegó a la primera
lección Keynesiana: cuando el mercado no moviliza el ahorro a
la inversión, la economía se asfixia y el Estado se impone como
la única forma de subsanar la deficiencia. La medida, calificada
de extremista y expropiatoria, se impuso por la vía de los hechos.
La mayoría de los países europeos siguieron por el mismo camino
y EE.UU. se vio obligado a cambiar el infortunado plan de
rescates a los activos tóxicos por la adquisición de la propiedad
bancaria y aceptar la socialización parcial de Wall Street.
Todavía no se dispone de una teoría consistente ni de un
diagnostico sólido. No se sabe cual es el monto de recursos
requeridos para las intervenciones, los seguros y las garantías. Si
los precios de los activos siguen bajando, los recursos requeridos
podrían llegar a cifras que pueden duplicar o triplicar los ofrecidos.
Lo más preocupante es que la mira de los líderes mundiales
apunta a recuperar el capital bancario, sin advertir que gran
parte de las desvalorizaciones de las acciones, los activos y la
vivienda son sucesos consumados. La prioridad no es resarcir
patrimonios sino sustituirlos. Si los fondos públicos no entran
masivamente al sistema financiero, no será posible reconstruir
los capitales que permitan reestablecer el crédito. Así mismo,
no hay seguridad de que el público reciba los préstamos para
llevarlos a empresas y actividades que cada vez valen menos y
experimentan serias contracciones de demanda; no se puede
descartar que la intervención se extienda a los sectores comer-
ciales e industriales para mantener el empleo y la actividad pro-
ductiva en pie. Por último, no dejan de plantearse dudas sobre
la competencia de funcionarios extraídos del fundamentalismo
de mercado para llevar a cabo la tarea.
En el libro Economía y globalización se muestra como el exce-
so de ahorro ocasionado por la globalización y la desregulación
configuraron una burbuja mundial, que no era sostenible. Su
ruptura significó una desvalorización de los activos que derrum-
91
La Crisis Económica Mundial
bó el mercado financiero y obligó a una monumental interven-
ción del Estado, que no es fácil saber en donde termina. Los
recursos de salvamento anunciados son insuficientes, los meca-
nismos institucionales carecen de agilidad y las necesidades de
intervención tenderán a extenderse a otras actividades y sectores.
A tiempo que se desacreditan las concepciones y las instituciones
de libre mercado que predominaron en los últimos veinte años,
se abren paso ideas y propuestas que hace un tiempo se
consideraban impensables y extremistas y, de seguro, ampliaran
el papel del Estado. (Octubre 18 de 2008)
92
Alvin Toffler / Heidi Toffler
ALVIN TOFFEER - HEIDITOFFLER
Alvin Toffler: U. deNew York /Ph. D. enLetras,
Leyesy Ciencia.
Con su esposa Heidi escribieron «La Tercera Ola».
LA CAÍDA DEL DINERO: POR QUÉ
EL MUNDO ESTÁ HACIENDO
LAS PREGUNTAS EQUIVOCADAS
Los ojos y oídos del mundo sintonizan el drama económico
que se desarrolla en Estados Unidos, donde el espectro del co-
lapso financiero fue igualado por la aterrorizante incapacidad
del gobierno para responder inteligentemente. Incluso después
de la respuesta de emergencia del Congreso y un suspiro de alivio
del público, el fuego sigue ardiendo, y los combatientes siguen
debatiendo cómo apagarlo.
Los pronosticadores dicen a los americanos, entre otras co-
sas, que esperen todo desde una caída radical en los gastos de
consumo y el crédito fácilmente disponible hasta más y más
pérdidas de empleos, mercados accionarios más volátiles, más
quiebras bancarias, una pérdida de velocidad en los proyectos
de infraestructura, una reducción en las exportaciones america-
nas, crecientes presiones políticas para la regulación de los bancos
y otras instituciones financieras, demoras en la reforma al sistema
de atención a la salud, crecientes impuestos y reducciones en
las contribuciones a los programas globales anti-pobreza. Aunque
93
La Crisis Económica Mundial
la crisis haya sido desatada en Estados Unidos, sus efectos directos
e indirectos se sienten en todo el globo, desde Europa y China
hasta India y Rusia.
El resultado ha sido una lluvia de opiniones sobre los oríge-
nes de esta crisis y su similitud con anteriores debacles económi-
cas. Hasta los economistas más equilibrados y periodistas están
lanzando referencias al año de 1929, comparando en efecto a la
actualidad con el inicio de la más horrible depresión en el siglo
pasado.
Pero 1929 no cuenta. En el mundo rápidamente cambiante
de hoy, son las diferencias del pasado, no las similitudes, lo que
más importa.
Profundas Bases
Así, a pesar de todo lo que se dice y las apariciones en los
medios de líderes empresariales, políticos, economistas y otros
«expertos» en todo el mundo, poca o nada de atención se ha
prestado a tres poderosas fuerzas pasadas por alto que funcionan
en las economías avanzadas de hoy —fuerzas que, a pesar de ser
ignoradas, desempeñan un papel central en la crisis americana.
Estos tres factores que ahora funcionan en Estados Unidos y
otras economías avanzadas son mucho más importantes que
cualquiera de las bases «fundamentales» con frecuencia men-
cionadas por líderes y analistas. Las tres son «bases profundas»
críticas en todo tipo de economía, desde la recolección y la caza
hasta las agrícolas, industriales y las actualmente economías
emergentes basadas en el conocimiento.
Estos son el tiempo, el espacio y el conocimiento, y aunque
en gran medida ignorados por los economistas y las cabezas
parlantes de los medios, son los componentes centrales de la
crisis de hoy. Sin comprenderlos, es imposible entender lo que
realmente ocurre en las finanzas globales.
94
Alvin Toffler / Heidi Toffler
El Factor Tiempo
El tiempo es crucial, una dimensión inescapable de toda la
actividad económica a través de la historia. En ninguna parte es
esto más importante en la actualidad que en la banca. Y en
ninguna parte es la velocidad más importante ahora que en Wall
Street, donde las más nuevas, más rápidas y más avanzadas
computadores y sistemas de comunicación de la actualidad hacen
posible diseñar, negociar y cerrar tratos financieros increíble-
mente complejos de manera casi instantánea, 24 horas al día.
Contraste esto con la frustrantemente lenta velocidad de las
agencias regulatorias y legislativas del gobierno que tienen a su
cargo monitorear las finanzas.
Llamando la atención a esta peligrosa desincronización en
nuestro libro de 2006, «Riqueza Revolucionaria,» escribimos:
«en ninguna otra parte ha sido esto más evidente que en la
incapacidad de la Comisión de Seguridades e Intercambios de
Estados Unidos para hacer frente a la deslumbrante velocidad...
de las instituciones financieras del sector privado que se supone
debe regular.»
Al romper los banqueros todos los récords de velocidad,
dejando atrás a los legisladores y vigilantes gubernamentales, el
resultado fue el actual y sorprendente caos en los mercados
financieros globales. El tiempo y el destiempo se volvieron es-
pecialmente críticos con la quiebra de bancos y casas de corre-
taje, esforzándose legisladores y reguladores por restaurar alguna
semblanza de orden.
Sumando el dónde al cuándo
La incapacidad para entender y analizar la importancia crucial
del tiempo en la economía empeora por la paralela subestima-
ción del papel de las relaciones espaciales — es decir, la geografía
política. Así, la caída de Estados Unidos sigue siendo
La Crisis Económica Mundial
políticamente tratada como una cuestión local o nacional en
un momento en que la economía de América se relaciona con
más y más redes transfronterizas.
Los instrumentos financieros que vende Wall Street con fre-
cuencia se dividieron en complejas partes, formando paquetes
de los llamados bonos «asegurados» y «Triple A», que se vendie-
ron parcial o completamente a velocidades cegadoras a otras
instituciones financieras de todo el globo.
Ahí los instrumentos pudieron haberse combinado con otros
componentes todavía o instrumentos de uno o más países, cada
uno sujeto a reglas regulatorias radicalmente diferentes. A su
vez, algunos de estos créditos se descompusieron todavía más y
se volvieron a vender en otras partes. Así, más que quedar con-
finado dentro de la crisis en Estados Unidos, la debacle finan-
ciera ha enviado olas sísmicas por todo el mundo.
El factor del conocimiento
Tan complejas eran estas interacciones sobre interacciones,
y con tal rapidez proliferaron, que ni siquiera los banqueros
americanos que originaron los paquetes pudieron evaluar los
riesgos involucrados. Así, adicionalmente al tiempo y al espa-
cio, el factor del conocimiento también desempeñó un papel
clave en el actual tropiezo.
La banca siempre ha dependido del conocimiento de, por
ejemplo, la capacidad de un cliente para pagar un crédito o las
oportunidades de éxito de una nueva empresa. Pero ese conoci-
miento usualmente se obtenía de primera mano a un nivel muy
local.
Actualmente el conocimiento requerido se vuelve todavía
más abstracto, complejo y de poco fiar al pasar de computadora
en computadora, banco en banco y país en país.
96
Alvin Toffler / Heidi Toffler
Ahogados en información, presionados por crear una varie-
dad siempre creciente de complejos instrumentos financieros, y
presionados por el tiempo y el espacio, avasallados por conoci-
mientos que se vuelven obsoletos aún mientras se están reunien-
do y aplicando, no es nada extraño que el sector financiero haya
caído en una barrena global.
El no haber podido considerar el tiempo, el espacio y el co-
nocimiento —y sus muchas interacciones— hace que el pensa-
miento convencional de los economistas, legisladores y los
medios sea desesperadamente inadecuado para hacer frente a la
crisis.
Es tiempo de volver a escribir los libros de texto.
97
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Paul A. Samuelson
PAUL A. SAMUELSON
Premio Nobel de Economía 1970.
UNA ERA DE INCERTIDUMBRE SE
CONVIERTE EN UNA ERA DE ANSIEDAD
La humanidad se parece más a un avestruz que a un búho.
Tanto en la macroeconomía moderna como en la geopolítica,
los optimistas piensan demasiado pronto que pueden discernir
el principio de mejores días para el futuro.
Anteriormente Estados Unidos y sus aliados «derrotaron» al
talibán en Afganistán. ¿Así fue realmente? Los enemigos
extremistas con demasiada frecuencia, como el ave Fénix, vuel-
ven a la vida. Una y otra vez.
Vea también que el aumento de soldados americanos envia-
dos a Irak parece haber elevado las esperanzas racionales de que
haya cooperación tripartita en Irak y el país se encauce hacia el
autogobierno, lo cual podría justificar el retiro futuro del ejército
americano.
Sin embargo, los estrategas experimentados no se sorprende-
rán si los beneficios del aumento actual se evaporaran en menos
de seis meses.
DeGaulle aprendió duramente en Francia sobre los altibajos
franceses en Argelia y en Vietnam. Los presidentes Eisenhower,
99
La Crisis Económica Mundial
Kennedy, Johnson y Nixon aprendieron similares lesiones graves
en Vietnam. Eventualmente, sin la victoria ni un honor para
vanagloriarse, la sangre y los tesoros sacrificados para derrotar al
gobierno izquierdista de Vietnam no sirvieron para nada.
En gran medida como este patrón de la geopolítica — éxitos
temporales seguidos por derrotas peores — pudiera funcionar
en la actual caída financiera global 2007-2008. La Reserva
Federal de los Estados Unidos y los bancos centrales del extran-
jero se vieron forzados a actuar para aligerar el apretón del
crédito.
No lo hicieron para que los prestamistas hipotecarios inmo-
derados y a quienes se apresuraron a recibir créditos no sufrieran
pérdidas en sus inversiones y sus hipotecas. En lugar de ello,
recordando cuán seriamente cayeron las economías globales
durante la Gran Depresión de 1929-1939, los gobiernos actuales
actuaron con rapidez para inclinarse contra los adversos vientos
de la recesión.
Cuando el fondo de cobertura Long Term Capital
Management recibió la ayuda de un rescate diseñado por la
Reserva Federal en 1998, el motivo fue mantener con vida la
prosperidad que el distrito comercial había visto de 1995 al 2000.
Quienes siguieron al presidente Herbert Hoover y al Secre-
tario del Tesoro Andrew Mellon en 1929 critican todos los res-
cates gubernamentales parecidos por la razón de que alientan
un «peligro moral» — es decir, más arriesgadas inversiones futu-
ras debido a las expectativas de un rescate inmerecido.
La mayor parte de mis colegas macroeconomistas son dema-
siado jóvenes para recordar la Gran Depresión. Como estudian-
te en la conservadora Universidad de Chicago, yo la sentí
profundamente dentro y fuera del aula. Aprendí algunas leccio-
nes permanentes:
100
Paul A. Samuelson
1. El capitalismo puro no puede evitar algunos ciclos de nego-
cios. Tampoco puede esperarse que los mercados del laissez
faire curen sus propios males.
y Las acciones de la Reserva Federal por hacer subir y bajar las
tasas del más corto plazo en la modalidad de «inclinarse con-
tra el viento» pueden definitivamente amortiguar la
volatilidad de la verdadera actividad macroeconómica del
distrito comercial.
Esto no es un simple buen deseo académico. Desde 1989,
nosotros y el mundo hemos disfrutado algo así como una
«Gran Moderación.» Altibajos más suaves de los ciclos de
los negocios.
3. Sin embargo, a veces durante las perturbaciones más profun-
das — 1929-1933 ó 2007-2008 — las modificaciones que
hace el Banco Central en sus objetivos para la tasa de interés
a corto plazo se vuelven crecientemente impotentes. Las tasas
de intereses cercanas a cero sólo alientan acaparamiento más
que el gasto de dinero.
4. Por último, a veces los choques severos del lado de la oferta
—como ahora y en los años 1970— cuando la OPEP
cuadruplicó de la noche a la mañana los precios del petróleo
al mismo tiempo que las cosechas globales y la producción
de metales sufrían y los precios de las materias primas están
dentro de una burbuja, una economía sufre de la maligna
«estanflación.»
El aumento en el desempleo al mismo tiempo que la infla-
ción en general está explotando.
Vaya, el mismo zigzagueante de optimismo y pesimismo es
endémico en la batalla entre las paridades del dólar americano y
la del euro, el yen de Japón o el won coreano. Hace un mes,
ligeramente mejores exportaciones para Estados Unidos revi-
vieron el nivel del dólar frente al euro y otras de las principales
divisas.
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SUPERAR LA CRISIS e
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Jon Azua
JON AZUA
Ph. D. Universidad de Lasalle, USA.
Actual Presidente Enovatinglab. Fue Vicepresidente y ex
Consejero de Industria y Energía del Gobierno Vasco
y ex Director Bolsa de Bilbao.
UN NUEVO CAMINO
«por qué pasó lo que pasó...
y lecciones para una crisis»
Lo que hasta hace apenas escasas semanas o meses parecía,
para algunos, una desaceleración del elevado crecimiento eco-
nómico al que nos habíamos acostumbrado y se debatían con-
ceptos academicistas respecto al anticipo o no de una recesión
o profunda crisis globalizada, hoy ha pasado a convertirse en
una aplastante realidad cuya profundidad y duración resulta difícil
de pronosticar. Si bien, la ya generalizada -y popularizada-
explicación causal de esta crisis tanto de la mano de expertos y
reconocidos profesionales de la economía y las finanzas, agentes
políticos e institucionales como de humoristas televisivos y de
Internet, a partir de las «hipotecas basura-subprime», la
descapitalización y desregularización bancaria y el inexplicable
desorden interno de las entidades y mercados financieros y de
capitales con todos sus «anillos» de servicios anexos, han
107
La Crisis Económica Mundial
terminado por convencer a ciudadanos, académicos y
gobernantes, en mi opinión, cabría añadir algunas considera-
ciones adicionales que, nos ayudarían no solo a una mejor
comprensión de «Por qué pasó lo que pasó», sino, sobre todo,
extraer lecciones que nos ayuden a construir mejores escenarios
de futuro.
IL. ¿Por Qué y Cómo Hemos Llegado Hasta Aquí?
Más allá de las explicaciones concretas directamente
asociables a la generalizada crisis financiera global y una vez
que nos hemos desahogado descalificando a banqueros, prime-
ros ejecutivos, firmas financieras y gobiernos por conducirnos
hacia un largo y oscuro túnel que parecía evidente y anunciado
de forma profusa en los últimos años, pero sobre el que no se
tomaron medidas previas, la realidad observable así como las
estrategias y políticas activadas (especialmente y casi en exclu-
siva por y desde los gobiernos), necesitamos revisar una serie de
elementos críticos cuya convergencia explica la situación actual.
En mi opinión, la CONVERGENCIA PERVERSA del cír-
culo del otrora éxito del crecimiento, constituye el centro de
atención. La realidad de hoy permite destacar una serie de
factores críticos que nos han traído hasta aquí:
1. Las propias características de una CRISIS financiera que
agotó sus posibilidades «autónomas» de funcionamiento, in-
terrumpiendo sus mecanismos ordinarios de liquidez ante el
estallido de unos productos especulativos, desconocidos por
quienes los creaban y gestionaban, sin soportes reales y favo-
recedores de un crecimiento y enriquecimiento rápido.
Esta crisis se ha visto retroalimentada, de forma negativa, por
una serie de aceleradores internos de claro impacto negativo:
108
Jon Azua
- La débil estructura financiera (y de capital) de las Institucio-
nes implicadas.
- La falta de alternativa real de ahorro-inversión de los ciuda-
danos medios, estimulados por unas políticas y modas pro-
economía-financiera, de corte globalizado y bajo el paraguas -
de organismos de supuesto rigor, independencia y compe-
tencia que han demostrado su clara debilidad.
- La inexperiencia y escasos conocimientos del producto-mer-
cado de quienes asesoran, gestionan y venden los productos
que el ciudadano adquiere.
- La desenfadada carrera por premiar una economía financie-
ra alejada de la economía real en la que las entidades finan-
cieras han incursionado, de manera irresponsable, y desde
un claro desconocimiento de los negocios elegidos, en deter-
minadas industrias «comprando y vendiendo papeles con
valor artificialmente creado».
- El cortoplacismo instalado en toda la estructura de la gestión
y a lo largo de toda la cadena de valor. Cortoplacismo
traducido en beneficios de coyuntura, indicadores retributi-
vos no alineados con el verdadero CORE o esencia del ne-
gocio...
2. La ausencia de liderazgo y autoridad
La descalificación mediática del rol de los gobiernos y la «com-
pra» simplista de las bondades de la globalización, así como la
«mercado filia» han generado una clara ausencia de autoridad
para intervenir en papeles irrenunciables de los gobiernos y los
Consejos de Administración de las principales empresas (en
especial, ante esta crisis, las financieras),por no insistir en las
diferentes modalidades de organismos reguladores.
Los gobiernos se han retraído y han favorecido, en el mejor
de los casos, una Autorregulación que se ha caracterizado por
109
La Crisis Económica Mundial
Marcos Formales, de dudoso contenido real, en los que la inde-
pendencia, transparencia real y actuación sobre la esencia de la
actividad por regular han brillado por su ausencia.
Esta carente Autoridad se ve agravada por una falta de
liderazgo que se observa en todos los ámbitos implicados. Los
modos de dirección implantados han primado cómodos pseudo-
consensos que no han facilitado ni la crítica ni la contestación.
Así, un mundo que hoy nadie duda era perfectamente conoci-
do por todos, empezando por Wall Street, ha podido pasar «in-
advertido», fruto de la sensación de que todos eran ganadores,
miraban a otra parte y confiaban en que las anunciadas y temi-
das «burbujas tecnológica, inmobiliaria, financiera, energética...»
pasaran sin «salpicar» demasiado y alterar el status-quo.
3. El pensamiento único
Unido a los apartados críticos ya señalados, uno de los facto-
res facilitadores de esta crisis mo es otro que el dominio del
llamado «Pensamiento Único» que nos viene invadiendo hace
décadas.
Sin un liderazgo y autoridad reales y empeñados en generar
Marcos Confortables en los que la «buena relación» y escasas
críticas favorecen un proceso «ganador», las ideas y opiniones
(no digamos nada de estrategias y acciones reales) han sido
descalificadas. Se ha proclamado a los cuatro vientos que no
hay lugar para las ideologías y cualquier gobierno (político o
empresarial) «haría lo mismo, ya que solo existe una solución».
Así hemos padecido CUMBRES EUROPEAS o GLOBALES
, por ejemplo, de «mono foto de fin de semana», recomendacio-
nes indiferenciadas de la banca y organismos multilaterales para
todo País y tiempo, y una larga lista de mensajes «inamovibles».
Postura que ha saltado por los aires -afortunadamente- cuando
la crisis ha mostrado su cara real y ha obligado a abandonar, en
110
Jon Azua
minutos, principios sacro-santos que no admitían contestación
alguna. Este pensamiento único ha impregnado todo el sistema
y ha llevado a que, de la noche a la mañana, vuelvan a recuperar
protagonismo ideas e instrumentos que parecían desechados de
nuestras vidas, como por ejemplo:
- La importancia de los gobiernos, su liderazgo y autoridad *
dada- desde la democracia más o menos real y desarrollada- y
su necesaria participación activa en la economía, no diso-
ciando políticas económicas y sociales.
- La necesidad de observar el mercado como un elemento más
de un sistema que ha de regularse, controlarse y ponerse al
servicio de objetivos a favor de los ciudadanos y su prosperi-
dad.
- La importancia de la economía real (entre otras cosas, por
eso la llamamos así)
- Las evidentes diferencias entre países y regiones dentro de
éstos, a lo largo del mundo. Cada país es único y no valen
recetas de corta y pega.
- Los partenariados público-privados que la propia Organiza-
ción de Naciones Unidas recomienda como fórmula idónea
para abordar iniciativas de desarrollo, reclaman un liderazgo
público transformador con la participación comprometida del
tejido empresarial.
4. Una aproximación simplista a la llamada Globalización
Como toda etiqueta comunicadora, la globalización ha sido
un reclamo de clara incidencia negativa en esta crisis.
Por un lado, las bondades que ofrece (en términos, sobre todo,
de intercambio económico) se han convertido en la panacea
aglutinadora del Pensamiento Único y de los valores que el resto
de elementos críticos, ya comentados, jugaban en el camino
hacia la crisis. Por otro, la extensión indiscriminada, a lo largo
111
La Crisis Económica Mundial
del mundo, de productos tóxicos como los que ya hemos
comentado, han favorecido una crisis de primera magnitud. Así,
esta forma de globalizar ideas, servicios, empresas, políticas y
beneficios, ha sido causa y efecto acompañante de la crisis. Es
el reverso de una moneda que durante años parecía tener una
sola cara, de apariencia positiva para todos.
Una vez más, resulta imprescindible recordar una serie de
principios y enseñanzas básicas que la crisis no había contem-
plado:
- El mundo es interdependiente, sí, pero esto conlleva posi-
ciones propias y diferenciadas desde las que las diferentes
empresas, regiones, países, gobiernos y personas, construyen
espacios compartibles. También en los mundos político, eco-
nómico y financiero.
- Si bien necesitamos dotarnos de estrategias e instituciones
macroeconómicas y de ámbito global, su desconcentración
microeconómica regionalizada resulta imprescindible. Cada
País, cada espacio, necesita su propia estrategia, única y dife-
renciada.
5. Velocidad, Internet y Tecnologías de la Información
Si bien dos de los elementos críticos que definirían la llama-
da «Nueva Economía» (o la vieja economía en tiempos moder-
nos, según se mire) son la velocidad (de llegar al mercado, de
decisiones, de movimiento, de pasar de las ideas a la solución...)
y las tecnologías de la Información, simplificando en Internet,
cuyas bondades parecen evidentes, su propia presencia ha con-
tribuido a la difusión, propagación y profundización de la crisis.
Una vez más observamos cómo la tecnología, en sí misma,
no es ni buena ni mala, ni estratégica ni no estratégica. Lo será
en uno u otro sentido en función de que tan alineada esté con
la estrategia que se persigue. Así, en este caso, su uso ha facilita-
112
Jon Azua
do cambios trascendentes (desde la no necesidad de un patrón
físico de referencia para el dinero y el sistema monetario y
financiero mundial, por ejemplo, la inmaterialidad de los acti-
vos financieros; la vía libre para el abuso de los registros banca-
rios; la confusión sobre su definición y control; la paquetización
de derivados y productos «tóxicos», etc.). Utilizados en un -
sentido positivo debidamente controlado y alineado con obje-
tivos y estrategias concretas provoca beneficios deseables. La
«perversión convergente» tras su mala gestión, acelera y posibi-
lita una profunda crisis como la que vivimos.
En esta misma línea, la velocidad de propagación de las caí-
das bursátiles, cierres empresariales, ajustes laborales o sus
iniciáticos anuncios probabilísticos, unidos a la falta de respues-
ta y cuestionamiento de solvencia y liquidez de determinados
agentes a lo largo del mundo, ha facilitado su extensión
acelerada, ha incrementado la desconfianza e incertidumbre.
De igual forma, en sentido contrario, ha provocado una inusual
capacidad de respuesta, no necesariamente adecuada a los
problemas reales y con contenidos prácticos de aplicación. Aquí
observamos cómo la velocidad «negativa» ha superado con creces
a la «positiva».
6. Los medios de Comunicación
Las bondades de la información y la comunicación han ju-
gado, sin embargo, un elemento «perverso» añadido a lo largo
de la crisis. Más allá de la información, la tendencia «negativista»
que impera en la mayoría mediática, así como su necesidad de
programación empeñada en situar «pildoras de 30 segundos», a lo
largo del mundo, hace que, desde la desinformación,
alimentemos una cadena de pánico e incertidumbre.
Es evidente que no se trata de matar al mensajero. La ausen-
cia de liderazgo y autoridad que señalaba con anterioridad, está
La Crisis Económica Mundial
en el origen de este mal uso del medio. No solamente se ha
respondido tarde, sino mal, a destiempo, en un mar de mensajes
contradictorios (desde afirmar que no existían síntomas de crisis,
hasta intervenir con medidas extraordinarias; desde proclamar
la solvencia de determinadas entidades, hasta nacionalizarlas
en minutos; etc.) y con medidas que, tras su anuncio, carecen
de instrumentos concretos y explícitos para llevarlas a cabo.
Desde un primer Bail-Out presentado por el Secretario del Tesoro
de los Estados Unidos de América, soportado en 3 folios, hasta
su aprobación -que no ejecución- semanas más tarde en un
nuevo Plan de Estabilización de más de 500 folios y con una
sucesión de rechazos mayoritarios (ambos partidos de la Cámara)
a una aprobación forzada. O, por ejemplo, en el marco de una
Unión Europea, que no ha parado de abrir expedientes
sancionadores a empresas y países por el «posible conflicto con
el libre mercado» a lo largo de existencia del Mercado Interior,
haciendo de la «libre competencia», el NO endeudamiento
público, la no participación de los gobiernos en industrias y
empresas estratégicas, su cuerpo doctrinal esencial; en el nuevo
abanderado de la intervención pública con evidente desprecio
a las «reglas en defensa de la competencia», sancionadoras de
estrategias diferenciadas desde sus distintos Estados Miembro.
Ni qué decir de un Fondo Monetario Internacional que ha
impedido durante años a los Gobiernos aplicar determinadas
políticas de imperiosa adecuación a las demandas reales de sus
países, para apuntarse rápidamente hoy, al apoyo de los gobiernos
del «Occidente Económico». Su código de buenas prácticas
parece estar en revisión.
Y, adicionalmente, cuando hablamos de Medios de Comu-
nicación, debemos extender el concepto a la COMUNICA-
CIÓN en general. Porque si algo hemos echado en falta en
toda esta crisis son unas cuantas voces relevantes. Hemos
mencionado a la clase política y sus gobiernos. Han sido a ellos
114
Jon Azua
a quienes la ciudadanía en general, academia, empresariado y
sindicatos hemos dirigido nuestra crítica y esperanza de solucio-
nes. Pero, ¿y las voces de los «responsables» directos de la crisis?
¿Dónde han estado los presidentes de los bancos, de las Bolsas
de valores y otras entidades? ¿Cuántas cartas personalizadas
hemos recibido en relación con la solvencia de nuestro banco,
las garantías reales de nuestras inversiones y ahorro? ¿Hemos
oído el mea culpa de determinados empresarios y ejecutivos que
abrazaron la rápida senda del crecimiento inesperado tras la ola
causante de esta crisis? Gran contraste respecto de ejercicios
anteriores en que nos contaban lo mucho que ganaban año a
año y la razón de su éxito. ¿Y el resto de servicios asociables?
(auditores, empresas de ranking, gestores financieros, etc.).
Demasiada ausencia de voces y mensajes facilitadores de
confianza y líneas de solución.
7. La ausencia (o diferencia) de Valores y modelo ideológico
Para cerrar este círculo perverso y su convergencia en la
profundidad de la crisis, hemos de resaltar este apartado.
La crisis que vivimos parecería retrotraernos a la revisión de
elementos y principios que parecerían estar abanderando el
mundo de la empresa y los negocios. El acelerado crecimiento y
el pensamiento dominante, además de las oportunidades de
beneficio que parecían rodearnos por todas partes, parecían huir
de valores como la ética, el compromiso empresarial en el largo
plazo, la economía real, la retribución equilibrada en función
del valor real aportado a los proyectos, el trabajo, la disciplina y
el esfuerzo, premiando la suerte y el atajo para el enriquecimiento
rápido. Variables que han de retornar a un necesario esquema
de valores que impregne el funcionamiento de nuestras
economías y que deberían guiar, a demasiada gente que ha
participado del mundo empresarial (y político) de los últimos
años al frente de un mundo que desconocían, a que el riesgo, las
115
La Crisis Económica Mundial
crisis, el desempleo, la regulación de los mercados, les recorda-
ban historietas del pasado que nunca esperaban vivir.
Hoy, la crisis nos salpica a todos. Su salida temporal no
solamente dependerá de lo acertado o no del diagnóstico sino,
sobre todo, de la decisión e intensidad con que abordemos los
resortes sobre los que generamos cambios relevantes en la acti-
tud y mentalidad de la gente. No ya para volver al punto previo
a la crisis, sino hacia un nuevo modelo de bienestar generaliza-
do.
II. Un Nuevo Camino Desde Las Lecciones Aprendidas
Si ya la propia lectura del apartado anterior nos indica el
camino a recorrer, a partir de las lecciones aprendidas en esa
«CONVERGENCIA PERVERSA» de factores que he descri-
to, necesitaremos reforzar con claridad una serie de pilares sobre
los que debemos construir el llamado «MODELO ECONÓ-
MICO del siglo XXTD.. Dicho modelo, en mi opinión, ha de
reforzar una serie de vías sobre las que transitar de forma decidida:
1. El Regreso a la ECONOMÍA REAL
Previo recordatorio (aunque parecería innecesario) de la
trascendental función que la economía financiera realiza y sin
cuya operación eficiente no es posible el desarrollo de la econo-
mía real, es momento de reivindicar, con más fuerza y autoridad
que nunca, el valor de ésta última. Hacerlo no debe entenderse
como una cuestión de matiz terminológico, sino de opción
estratégica clave.
Volver a la economía real supone resituar la creación de valor
en el corazón del modelo de negocio empresarial. No es posible
ni el crecimiento acelerado, ni el éxito empresarial sin «hacer
algo diferente». Una empresa que no ofrece productos o servicios
en verdad diferenciados y únicos, que no lo hace de forma
116
Jon Azua
competitiva, que no es capaz de realizar su generación de valor
de forma sostenida en el tiempo y que no es capaz de alinear su
oferta al mercado en compromiso directo con la sociedad a la
que sirve y de la que forma parte, en verdad, no mira la economía
real, Puede beneficiarse de un espejismo transitorio, pero no
construye valor diferenciado. De igual manera, hablar de
economía real supone comprender la compleja dualidad
LOCAL-GLOBAL y sus consecuencias.
La economía real juega en ambos espacios, pero no necesa-
riamente el mismo juego, al mismo tiempo y con un único juga-
dor. Todos y cada uno de los países y espacios (antes mercados)
en que una empresa desarrolla su actividad no solamente son
relevantes, sino que exigen reglas y jugadores diferenciados.
Cada espacio es único.
Al mismo tiempo, movernos en la economía real obliga a
superar las artificiales fronteras entre el mundo privado y el
mundo público, concebidos como espacios antagónicos. El
complejo mundo de la interdisciplinariedad, la convergencia
tecnológica, la interacción entre diferentes industrias, la
presencia internacionalizada, la vinculación entre la estrategia
empresarial y la estrategia social, entre otros, hacen
imprescindible el partenariado público-privado, propio de una
economía real.
Como ha quedado demostrado, más allá de la regulación que
han de ejercer los gobiernos, su acompañamiento y participación
en el desarrollo empresarial, su alineación en las diferentes
variables determinantes de la competitividad y la deseada (y
esencial) integración de políticas económicas y sociales provocan
la inseparable acción conjunta gobiernos-empresas. Cada uno
tiene un rol propio y diferenciado, pero más allá de sus propias
agendas estratégicas, deben acometer agendas comunes.
Y, evidentemente, la economía real se lleva a cabo en, desde
y para el conjunto de los stakeholders (recordando a Klaus
117
La Crisis Económica Mundial
Schwab: «todo aquel que tiene interés en el buen funciona-
miento y resultados de una empresa»).
Actuar en beneficio de algunos sin tener en cuenta al resto
no es sino abandonar el realismo de la economía.
2. Ordenar el sistema Financiero
Es evidente que debemos recomponer el maltrecho sistema
financiero. Parecería que, en el corto e inmediato plazo, todas
las miradas se concentran en él y es, precisamente, a él al que se
han dirigido planes, conferencias e instrumentos «salvadores» y
urgentes de los últimos meses.
No obstante, no resulta ocioso insistir en una serie de ele-
mentos clave que han de requerir una acción decidida:
- Repensar el sistema financiero como un elemento esencial al
servicio de la economía real, y no como un ente indepen-
diente ni prioritario en la estrategia buscada. Ni es el único
ni tampoco el preferente.
- Repensar un claro sistema regulador, bajo la dirección y con-
trol de los gobiernos, huyendo de falsos instrumentos inde-
pendientes y «profesionales» que huyen de la transparencia
y la alineación con las estrategias país o mundial previstas.
- —Huir de instrumentos formales y centrarse en la esencia real
de lo que han de gestionar y controlar.
- Repensar el sistema y mercado de capitales, huyendo del
eufemismo de la «neutralidad e imagen fiel» de las Bolsas de
Valores.
- Regular el régimen de incompatibilidades entre los diferen-
tes agentes del sistema, servicios profesionales, Consejos de
Administración, Accionistas, etc.
- Repensar las Oficinas Presupuestarias de los Gobiernos y
Parlamentos orientando su labor a la actividad e indicadores
reales que gestionan.
118
Jon Azua
- Repensar los organismos internacionales multilaterales, su
función, financiación, gestión, programas y «cuotas» de ac-
ceso y representación de los países, grupos de poder, funcio-
narios y directivos.
- Impedir que los causantes de esta crisis salgan indemnes. La
sociedad ha de aprender a distinguir lo que es un buen
profesional y apreciar los valores y atributos que lo definen.
- Noolvidar, en el marco de estas reformas, que el prestador ha
de asumir riesgos, controlables pero riesgos.
3. Reformular la estrategia
Si hemos dicho que las medidas y caminos de solución supo-
nen Repensar el sistema financiero, al servicio de una fortaleci-
da Economía Real, soportada en principios y valores que superen
las debilidades y ausencias críticas que nos han traído a esta
profunda crisis, hemos de insistir en que las luces rojas que
parecen movilizar al mundo para reiniciar una nueva apuesta,
solamente podrán «apagarse» si huimos del cortoplacismo an-
sioso y errático en el que nos movemos y empezamos por pensar
un escenario distinto para el medio -y sobre todo-, largo plazo.
Es aquí donde tenemos que plantear, con rotundidad, la
imperiosa necesidad de Reformular o Repensar la Estrategia.
Empecemos por recordar que aunque «EL MUNDO» ha de
fijar criterios comunes que posibiliten coordinar y orientar una
cierta línea de actuación compartida, todos y cada uno de los
Países (y sus regiones y/o entes infraestados) han de Reformular
su propia y única estrategia diferenciada como vía hacia su
competitividad (de todos los agentes que operan en su territo-
rio) y la prosperidad sostenida de sus ciudadanos. Ni se puede
renunciar a esta responsabilidad y protagonismo ni, mucho
menos, puede ser obviada su participación activa desde «instan-
cias superiores». Y esta reformulación estratégica, soportada en
119
La Crisis Económica Mundial
la economía real, ha de incluir, en todo caso, una serie de
atributos críticos:
- Estrategia, indisociable, económica y social
Estrategia colaborativa público-privada
Estrategia glokal: globalizable desde el fortalecimiento local
Estrategia orientada hacia la conversión de oportunidades y
retos en soluciones de avance y bienestar
Estrategias «completas-comprehensivas», superadoras de
aproximaciones estanco y/o sectoriales
Estrategias implantables, acompañadas de recursos, instru-
mentos, compromisos y sistemas de control que las hagan
posibles
Este compromiso estratégico así enunciado exige, en el in-
mediato plazo, actuar sobre un par de ámbitos concretos que no
solamente inciden contra los efectos perversos que nos han
metido en la crisis en que vivimos, sino en la senda de un men-
saje clarificador y de futuro. Dichos ámbitos, de forma breve, se
traducen en lo siguiente:
a) Reorientar la estrategia hacia aquellas políticas y medidas que
posibiliten salir de los llamados «beneficios del sector
inmobiliario». Es decir, no basta con «tapar el agujero» y
reordenar el sistema financiero. Ni siquiera con estabilizar el
precio de la vivienda y garantizar el acceso a la misma, sino
que la totalidad de planes y sectores asociados a la misma han
de repensarse: la ordenación del Territorio y el uso del Suelo;
el modelo de generación y retorno de beneficio de la
promoción, construcción, venta y disfrute de la vivienda; la
financiación de los agentes intervinientes -tanto públicos como
privados-; el uso alternativo del suelo, la vivienda y todas las
iniciativas y actividades posibles, considerando los intereses
asumibles de todos los stakeholders. De la mano de esta
reorientación, habrán de concebirse nuevos instrumentos.
120
Jon Azua
b) Reorientar la inversión y consumo productivo hacia los «ya-
cimientos de Riqueza y Empleo», huyendo de la burbuja in-
mobiliaria como palanca de crecimiento y desarrollo.
Es decir, se trata de convertir los problemas o desafíos
esperables (prospección demográfica y envejecimiento de la
población, demanda de una sanidad de calidad de prestación y
cobertura universal, una educación de calidad, especializada para
todos a lo largo de toda nuestra vida, movimientos migratorios
SUR-NORTE), las demandas y conflictos inter-generacionales
(desarrollo sostenible), las insuficiencias de un modelo pasado
del crecimiento con generación- distribución dual y desigual
(energía y agua), la inevitable transformación evolutiva de la
manufactura hacia la economía de las ideas, la restricción urbana
para las nuevas actividades económicas, etc. en una fuente o
espacio de solución. Fuente de solución bajo dos perspectivas
complementarias: a) la solución del problema demandado y b)
su concepción, a la vez, como fuente generadora de riqueza y
empleo. Así, la reorientación estratégica de la actividad «en
nuestra economía real» de futuro se orientaría hacia las Ciencias
de la Salud y la Vida, el Eco-desarrollo y la energía sostenible,
las infraestructuras de apoyo (físicas e inteligentes y en red), la
Educación, la Conectividad (personas, empresas y espacios), el
Territorio (hacia un papel activo en el desarrollo) y la
manufactura avanzada del mundo de las ideas.
4. Nuevos modelos de Gobernanza
Finalmente, tras este repaso por los nuevos caminos a reco-
rrer, la GOBERNANZA cobra un interés especial.
Nuevos caminos, nuevas estrategias exigen una nueva ma-
nera de gobernanza. Los nuevos instrumentos, estilos, actitu-
des y compromisos han de dar paso a los verdaderos agentes que
intervienen en la larga cadena de decisiones. No abordarlos
121
La Crisis Económica Mundial
supondría volver a dejar coja, sin respuestas, la manera de liderar,
dirigir y controlar un modelo económico que requiere un espacio
propio.
Debemos ser conscientes que no todas las estructuras (orga-
nización, administración y gobiernos) resultan válidas para todo
momento y toda estrategia. En pura lógica, si hablamos de una
profunda reformulación estratégica, de refundar sistemas de
valores, de nuevos jugadores y nuevas maneras de entender el
mundo, parecería evidente la generación de nuevos sistemas de
gobernanza adecuados a la realidad y los propósitos deseados.
Proclamar que quienes nos han traído hasta aquí nos han de
llevar en otra dirección es una quimera que nos retrotrae a la
desconfianza y al pesimismo como ingredientes clave de la crisis
que padecemos.
En definitiva, no solamente se trata de comprender cómo hemos
llegado hasta aquí («lo que pasó»), sino, sobre todo, hacia dónde
dirigir nuestro futuro poniendo en valor las lecciones aprendidas. Y
hacerlo obliga a trascender el espejismo de la crisis financiera, las
hipotecas y activos tóxicos, la falta de liquidez y solvencia o el atajo
hacia el enriquecimiento rápido en un mercado y sistema financiero
caótico. Se trata de intentar construir un mundo nuevo.
122
Gordon Brown
GORDON BROWN
Primer Ministro del Reino Unido
de Gran Bretaña e Irlanda del Norte
EL PROGRAMA BRITÁNICO DE
ESTABILIDAD FINANCIERA
El sistema bancario es fundamental para todo lo que hacemos.
Toda familia y toda empresa de Gran Bretaña dependen de él.
Por eso es que, cuando se amenazó con la turbulencia financiera
mundial que inició en América y que ahora se ha extendido por
todo el mundo, nosotros los Británicos tomamos medidas para
asegurar nuestros bancos y nuestro sistema financiero.
La estabilidad y el programa de reestructuración para Gran
Bretaña que anunciamos esta semana es lo primero que vamos a
abordar, y al mismo tiempo abordaremos los tres componentes
esenciales de un sistema moderno bancario - Suficiente liquidez,
financiación y capital.
En consecuencia, el Bank of England ha prometido doblar
el monto de liquidez que le suministra a los bancos; nosotros
hemos garantizado nuevas concesiones de préstamos entre los
bancos con el fin de que podamos obtener nuevamente
préstamos entre bancos; y al menos tengamos disponibles 50
La Crisis Económica Mundial
mil millones de libras esterlinas para recapitalizar nuestros bancos.
Haremos inversiones arriesgadas en los bancos a cambio de
rendimientos y garantizaremos préstamos interbancarios en
términos comerciales. Y en el fondo de estas reformas están los
claros principios de transparencia, integridad, responsabilidad,
buen manejo y cooperación en todo el mundo.
Pero debido a que este es un problema a nivel mundial, se
requiere una solución a nivel mundial. En efecto, esto ahora se
está moviendo hacia una etapa de nivel mundial con una serie
de reuniones internacionales que comienzan esta semana con
la reunión del G7 y del IMF (Fondo Monetario Internacional)
y, nosotros proponemos, culminar con una reunión de líderes
en la cual debemos establecer los principios y las nuevas políticas
para reestructurar nuestro sistema bancario y financiero en todo
el mundo.
Cuando llegué al cargo de Primer Ministro, no esperé tomar
la decisión, junto con Alistar Darling, de que el Gobierno
ofreciera inversiones arriesgadas en nuestros bancos comerciales,
precisamente cuando nadie podía haber anticipado la acción
tomada en América. Pero estos nuevos tiempos requieren de
nuevas ideas. Las viejas soluciones de ayer no nos sirven como
debieran para afrontar los retos de hoy y del mañana.
Así que debemos dejar atrás los dogmas obsoletos y acoger
nuevas soluciones.
Por supuesto, las políticas a que aspira cada país necesitarán
ser ajustadas a sus circunstancias particulares. Pero con base en
el enfoque Británico, creo que con una cooperación Europea
más amplia y una coordinación entre las economías principales,
hay cuatro pasos esenciales que todos nosotros debemos tomar
para recuperar nuestro sistema financiero internacional.
Primero, todo banco de todo país debe cumplir los
requerimientos de capital que garanticen confianza. Así como
124
Gordon Brown
en el Reino Unido hemos puesto a disposición por lo menos 50
mil millones de libras esterlinas de nuevo capital, así también
otros países en donde los bancos carecen de capital suficiente,
requerirán tomar medidas para solucionar esta situación. Solo
los bancos fuertes y sólidos podrán servir a la economía mundial.
Segundo, la liquidez a corto plazo simplemente es un medio
para mantener funcionando el sistema. Lo que realmente importa
en el futuro es abrir los mercados de dinero del sector privado
que han sido cerrados para financiación a mediano plazo. Sólo
hasta hace unas pocas semanas, se valoró el verdadero significado
de los mercados de dinero en una crisis financiera mundial más
amplia y la importancia de la confianza en estos mercados. Pero
el congelamiento del mercado para financiación a mediano plazo
refleja una pérdida total de confianza entre los bancos.
Las potenciales consecuencias económicas no pueden ser
subestimadas. El papel de los bancos es hacer circular los ahorros
de los depósitos, nuestras pensiones y de las compañías a quienes
lo necesitan para consumo o para inversión. El costo al cual los
bancos pueden tomar prestados estos dineros afecta directamente
los costos de las hipotecas y los de los préstamos a las empresas
o negocios. Esta parálisis en los préstamos como consecuencia
de la pérdida de confianza pone en peligro el flujo de dinero
hacia cada familia y empresa en el país.
Nuestra garantía de reiniciar los mercados de dinero al por
mayor a cambio de una compensación ha, creo yo, abierto
caminos al reestablecer nuestro sistema financiero.
Tercero, debemos tener reglas internacionales más fuertes con
respecto a la transparencia, la publicación de información
reservada y los estándares más altos de conducta. Las economías
de mercado exitosas necesitan confianza, la cual solo puede
construirse con valores compartidos. Así que cuando reformemos
nuestro sistema financiero debemos alentar el trabajo duro, el
esfuerzo, la iniciativa y la toma responsable de riesgos cualidades
La Crisis Económica Mundial
que el mercado requiere garantizar, para que las recompensas
que fluyen sean vistas como justas. Pero cuando la toma de
riesgos cruce la línea entre el espíritu empresarial responsable -
que deseamos celebrar- y la toma de riesgos irresponsable,
entonces tenemos que tomar medidas para velar porque los
mercados funcionen en favor de los intereses públicos para
reflejar nuestros valores compartidos.
Y cuarto, los sistemas nacionales de supervisión simplemente
son inadecuados para afrontar los enormes flujos
transcontinentales de capital en este mundo nuevo y aún más
interdependiente. Sé que las instituciones financieras más
grandes acogerán las universidades propuestas de supervisores
transfronterizos que deberían ser introducidos inmediatamente.
El Foro sobre Estabilidad Financiera y un Fondo Monetario
Internacional reformado deberían hacer su trabajo no solo para
resolver la crisis sino también para prevenirla.
Y la acción para la estabilidad financiera debe estar
acompañada de una cooperación económica internacional más
amplia como la que comenzó el miércoles con la acción de
coordinación sobre las tasas de interés. Todo el tiempo he dicho
que haremos lo que se requiera para asegurar la estabilidad del
sistema financiero. Y no hemos desistido de tomar las intrépidas
y difíciles decisiones que se requieren para apoyar a las familias y
negocios Británicos que pasan por estos momentos difíciles.
Ahora debemos actuar teniendo en cuenta el largo plazo con
acciones nacionales coordinadas. La firmeza y determinación
de los gobiernos y de las personas de todo el mundo se está
poniendo a prueba. Pero a través de las viejas fronteras ahora
debemos redoblar nuestros esfuerzos a nivel internacional.
Porque es solo a través de lo más intrépido de las acciones
coordinadas en todo el mundo que podremos apoyar en forma
adecuada a las familias y negocios en esta era global
126
Gordon Brown
GORDON BROWN ANTE EL
PARLAMENTO EUROPEO
Con su permiso, señor Presidente, quisiera realizar una
intervención en torno al Consejo Europeo celebrado en Bruselas
al cual asistí con mis Honorables Colegas el Canciller y el
Secretario de Relaciones Exteriores el 15 y 16 de Octubre — el
principal asunto fue evaluar las acciones Europeas requeridas
para estabilizar los mercados financieros y cómo podemos trabajar
juntos para reformar nuestros sistemas financieros
internacionales. El Consejo también acogió con beneplácito la
reducción de la tasa de interés coordinada por parte de los bancos
centrales de todo el mundo.
Pero lo más importante de nuestras consideraciones fue
nuestro entendimiento compartido de que la reducción masiva
de la actividad financiera mundial y el resquebrajamiento del
sistema financiero mundial han sido el resultado de la concesión
de préstamos en forma irresponsable, y muchas veces oculta,
que se inició en los mercados americanos de alto riesgo.
Y si bien la acción nacional es necesaria, el problema raíz
sólo puede ser tratado por medio de cambios en nuestros sistemas
financieros - recapitalizar los bancos y reformar la supervisión
en torno al principio de recompensar el arduo trabajo empresarial
y la responsabilidad al asumir riesgos, y no la falta de
responsabilidad y el exceso. Los estimativos del mercado sugieren
que en los últimos años unos US$2 trillones de dólares en
préstamos originados en los Estados Unidos - muchos de ellos
127
La Crisis Económica Mundial
tóxicos — fueron adquiridos por los bancos ED. Por lo tanto,
para fortalecer nuestros bancos, el Consejo acogió la acción
amplia de la liquidez, la garantías de capital y financiamiento de
nuestro gobierno y de los países de la zona europea bajo el
liderazgo del Presidente Sarkozy, del Presidente Barroso, y del
Presidente del Banco Central Europeo (ECB), Jean-Claude
Trichet.
El Consejo también acogió el compromiso conjunto de los
dirigentes de los países del G8 para celebrar un encuentro de
líderes y acordó los principios y las áreas prioritarias para la acción
global.
Señor Presidente, la primera etapa hacia la recuperación ha
sido la de estabilizar los mercados financieros para así garantizar
la reanudación de préstamos.
En Gran Bretaña casi 50 mil millones de libras esterlinas han
sido inyectados como capital a nuestros bancos.
El gobierno solo, ha tomado acciones por un valor de US$37
mil millones de dólares en dos de nuestros bancos más grandes.
Y en todo el mundo más de 300 mil millones de libras esterlinas
provenientes de fondos públicos han sido ahora aprobados para
recapitalizar los bancos.
En el fondo de la decisión Británica estaba la financiación a
mediano plazo que estaba condicionada por la recapitalización
bancaria. Y también acogemos con beneplácito el acuerdo del
Consejo de que los países de la Unión Europea proporcionarían
garantías estatales a mediano plazo para los nuevos préstamos
interbancarios.
Y particularmente acojo la decisión del Banco Europeo de
Inversiones, siguiendo mis propuestas iniciales expuestas en la
cumbre del G4 en París a principios de este mes, para movilizar
y desembolsar anticipadamente 30 mil millones de Euros para
apoyar la concesión de nuevos préstamos a las pequeñas empresas
de Europa y Gran Bretaña.
128
Gordon Brown
Sin embargo, la confianza de hoy depende también de la
confianza en el futuro. Es así que llegamos a un acuerdo sobre la
necesidad de lograr una reforma del sistema financiero mundial
basada en cinco principios - transparencia, integridad,
responsabilidad, una sólida práctica bancaria y control mundial
con la coordinación internacional.
Señor Presidente, presentaremos un paquete detallado de
propuestas en la reunión de líderes internacionales. Presentaré
esas propuestas a todos los países —incluyendo los países
emergentes. Ya las he presentado al presidente Bush y las
presentaré a los dos candidatos presidenciales de los Estados
Unidos.
Puedo contarle al Parlamento hoy que estas propuestas
incluyen:
Insistir en la apertura y divulgación, con las operaciones fuera
de balance reflejadas en los balances, de una mayor
transparencia en torno a la utilización de derivados de crédito
y de una rápida adopción de normas de contabilidad pactadas
internacionalmente para que el valor deteriorado de activos
ya no pueda ser ocultado por más tiempo.
Eliminar de una vez por todas los conflictos de intereses que
han distorsionado el comportamiento y socavado la
confianza, de manera que las agencias de calificación crediticia
ya no actúen por más tiempo como asesores de las empresas
que ellos evalúan y la remuneración ejecutiva no recompense
el riesgo excesivo e irresponsable sino el trabajo duro,
empresarial, esfuerzo y toma de riesgos responsable.
Asegurar que los miembros de la Junta Directiva tengan la
competencia y la experiencia requeridas para manejar los
riesgos de los que son responsables en última instancia - y no
abandonen sus obligaciones.
Reglamentación que refleje tanto la solvencia como la
liquidez, y que asegure que el sistema financiero soporte una
129
La Crisis Económica Mundial
estabilidad económica más amplia.
Y una nueva arquitectura internacional en el sector financiero
mundial para los próximos años.
Por lo tanto, queremos volver a las primeras decisiones
acordadas con nuestros socios internacionales con respecto a:
La reforma del Fondo Monetario Internacional y del Foro de
Estabilidad Financiera, incluyendo la creación de un sistema
de alerta temprana para la economía mundial.
Normas de supervisión aceptadas a nivel mundial y aplicadas
equitativa y consistentemente en todos los países.
Supervisión transfronteriza efectiva de las empresas
mundiales, comenzando con el establecimiento de 30 escuelas
internacionales de supervisores antes de finales de este año.
Cooperación transfronteriza y acción concertada en una crisis
Y también queremos ver una mayor coordinación
macroeconómica a nivel mundial y evitar el retorno del
proteccionismo; queremos ver la reapertura de las negociaciones
comerciales mundiales. Y acojo las propuestas del Primer
Ministro Australiano Rudd.
Señor Presidente, los acontecimientos de los últimos días han
demostrado que necesitamos desplegar con urgencia en Europa
del Este y en los mercados emergentes las facilidades del Fondo
Monetario Internacional (IME) y los recursos a un alcance mayor
-como también las facilidades y recursos de los bancos de
desarrollo multilateral:
Prevenir la fuga de capitales,
Participar en y apoyar las políticas contra cíclicas;
Y financiar el crecimiento interno, donde las exportaciones
están disminuyendo y el capital se ha fugado hacia el exterior.
Y necesitamos evaluar urgentemente la creación de una nueva
facilidad del Fondo Monetario Internacional (IMF) para las
130
Gordon Brown
economías emergentes en la crisis actual. Rescatar a los países
de Europa del Este es particularmente urgente y le he solicitado
al Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo, al
Banco Europeo de Inversiones, y al Banco Mundial considerar
lo que ellos pueden hacer.
Señor Presidente, el Consejo también discutió en detalle la forma
cómo cada una de nuestras economías está siendo afectada por la
recesión económica mundial que comenzó en los Estados Unidos.
De no haber actuado para estabilizar el sistema bancario, el
efecto sobre los hogares y las empresas habría sido aún más grave;
pero a pesar de las medidas que se han tomado, el mundo se está
enfrentando a una grave recesión económica mundial con un
crecimiento negativo ya visto este año en Francia, Alemania e
Italia, y el año pasado en los Estados Unidos.
El Reino Unido no puede aislarse de esta recesión mundial,
pero con tasas de interés bajas y la caída de la inflación que se
espera que baje durante el próximo año, nuestros indicadores
económicos fundamentales son más fuertes que en cualquier otra
recesión anterior y la deuda ha sido considerablemente más baja
que la de hace una década y más baja que la de todos los países
del G7 exceptuando la de Canadá, permitiendo al gobierno
aumentar el endeudamiento en el momento preciso para apoyar
la economía.
El Gobierno hará todo lo necesario para ayudar a los
acreedores de hipotecas, las pequeñas empresas y los empleados,
y para ayudar a las familias y a las empresas a través de lo que
será, sin duda, un difícil período que se avecina.
Al igual que los gobiernos de todo el mundo estamos
considerando cómo la política fiscal puede apoyar a la
economía en este momento, siendo cuidadosamente aplicada
con rigor en sectores específicos, a través de inversiones que
ayuden a la gente equitativamente durante la recesión y
sentando las bases para un crecimiento más fuerte en el futuro.
La Crisis Económica Mundial
Y en el caso de Gran Bretaña comenzamos desde la posición
de una deuda pública baja. Por lo tanto, pondremos el mismo
empeño y determinación a la tarea de salvaguardar los puestos
de trabajo, los hogares y las pequeñas empresas como lo
hicimos para evitar la amenaza del colapso de los sistemas
financieros.
Señor Presidente, ésta será la misión central del gobierno en
las próximas semanas y meses. Y acojo el apoyo en el interés
nacional de todos aquellos que estén dispuestos a dar ese
respaldo. Y seamos claros: también es la acción que tomemos a
nivel mundial para llegar a la raíz del problema en la banca
mundial lo que hará la diferencia más grande.
Señor Presidente, el Consejo también llegó a conclusiones
importantes sobre la energía y el cambio climático; sobre Rusia
y Georgia, y sobre el acuerdo Europeo sobre inmigración y asilo.
El próximo año en Copenhague, el mundo tendrá la
oportunidad histórica de garantizar la prosperidad a las
generaciones venideras con una acción internacional sobre el
cambio climático.
Mientras haya gente que trate de usar los actuales problemas
financieros mundiales como una excusa para retroceder en el
cambio, para alzar el puente levadizo y renunciar a los
compromisos, en realidad, ahora es más esencial que nunca
avanzar con nuestro ambicioso programa en materia de seguridad
energética y cambio climático.
Como lo muestra el Informe de Stern, la debilidad o retraso
en la acción nos costará a todos más en los años venideros, tanto
financiera como económicamente.
El Consejo reafirmó su compromiso de llegar a un acuerdo
en Diciembre sobre su paquete de energía y cambio climático
para el 2020. Hemos dejado claro la importancia de lograr un
justo equilibrio - con todos los Estados miembros aceptando
Gordon Brown
nuevos compromisos; que debe haber flexibilidad para que los
Estados miembros cumplan los objetivos de la manera más
eficiente; y que el paquete Europeo debe enviar la señal más
fuerte posible para alentar al resto del mundo a aspirar a altos
objetivos en la cumbre de Copenhague el próximo año.
Señor Presidente, en la declaración de la semana pasada mi
honorabilísimo amigo -el Secretario de Estado para la Energía y
el Cambio Climático-, dejó claro que este gobierno se ha
comprometido a los más ambiciosos objetivos -reducción de
emisiones de gases de efecto invernadero en un 80% para
mediados de este siglo. No sólo para el futuro de nuestro medio
ambiente, sino como parte crucial de nuestra estrategia para la
seguridad energética.
Sin embargo, no podemos cumplir nuestras aspiraciones en
pro del cambio climático sin energía nuclear y la cooperación
Europea e internacional. Y esa es la razón por la que nos
comprometeremos plenamente con la Unión Europea en
relación con el mejoramiento del medio ambiente y el no
seguimiento de una política basada en el unilateralismo y la
indiferencia.
Ante precios de petróleo históricamente elevados y volátiles,
es más urgente que nunca que actuemos para poner fin a nuestra
dependencia del petróleo.
El Consejo buscó:
Mayor diversificación de las fuentes de energía.
Completar el pleno funcionamiento de los mercados de
energía de la Unión Europea.
Y una infraestructura mejorada de energía, por ejemplo, en
el corredor del sur. En la reunión sobre energía que se realizará
en Londres en Diciembre se tratará de impulsar el progreso
en el diálogo crítico entre los productores de petróleo y las
naciones consumidoras de petróleo.
133
La Crisis Económica Mundial
Y hoy yo instaría a la OPEC en su reunión que se celebrará
el viernes a que dialoguen con los países consumidores para
estabilizar el mercado de energía en general. Señor Presidente,
el Consejo ha expresado su profunda preocupación por las
acciones de Rusia en Georgia y hace un llamamiento a todas las
partes para implementar el plan de seis puntos acordado con los
líderes europeos.
Por eso es que el Consejo acogió la retirada de las tropas Rusas
como un paso esencial adicional en la implementación de los acuerdos
del 12 de Agosto y del 8 de Septiembre, y el lanzamiento en Ginebra
de los debates internacionales suscitados por esos acuerdos.
Señor Presidente, el Consejo y la Comisión seguirán
trabajando en la profunda evaluación de las relaciones con Rusia
antes de la Cumbre Unión Europea-Rusia que se celebrará en
Niza el próximo mes.
El Consejo también resolvió continuar apoyando a sus
vecinos del este en sus esfuerzos por lograr la democracia y la
modernización económica, y considerando una futura «Sociedad
del Este» de la Unión Europea.
Por último, el Consejo examinó el pacto Europeo sobre
inmigración y asilo, subrayando la importancia de garantizar la
coherencia entre las políticas de unión, incluida la libre
circulación.
Señor Presidente, Gran Bretaña y Europa se benefician
económicamente de la libre circulación -, pero la libre circulación
no puede ser un derecho irrestricto. Es preciso manejarla con
responsabilidades claras — el incumplimiento de dichas
responsabilidades implica consecuencias claras incluyendo,
cuando proceda, la pérdida total de ese derecho.
Discutí este punto más detalladamente con varios líderes
Europeos en los límites del Consejo, fomentando tanto un apoyo
considerable entre los Estados miembros como un acuerdo para
Gordon Brown
examinar adicionalmente las responsabilidades asociadas con la
libre circulación, cuando los delitos sean cometidos por
residentes de la Unión Europea en la Unión Europea pero fuera
de su país de origen - y para volver a tratar este asunto en
Diciembre.
Señor Presidente, esta cumbre puso de manifiesto que frente
a los desafíos globales, ya sea la recesión del crédito, el cambio
climático o la seguridad energética, lograremos mejores resultados
trabajando no de manera aislada sino en cooperación, no con
el unilateralismo y la separación de nuestros vecinos Europeos
sino en asociación activa con ellos. Y es por eso que nuestra
política seguirá siendo la de estar plenamente comprometidos
con el centro de Europa.
Y encomiendo esta declaración al parlamento.
(Octubre 20 de 2008)
Traducción de Víctor M. Rojas G.
Traductor e intérprete oficial - Resolución N” 0286 Minjusticia 1977
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Federico Steinberg
FEDERICO STEINBERG
Master de la London School.
Ph. D. Univ. Autónoma de Madrid
Investigador del Real Instituto Elcano.
CAUSAS Y RESPUESTA POLÍTICA
ALA CRISIS FINANCIERA MUNDIAL
Tenemos los instrumentos para enfrentarnos a la crisis, ahora
necesitamos el liderazgo para utilizarlos»
(Paul Volker, ex presidente de la Reserva Federal)
Introducción
Ya nadie cuestiona que nos encontramos ante la mayor crisis
financiera internacional desde la Gran Depresión. Desde
septiembre de 2008 se han producido acontecimientos sin pre-
cedentes que están reconfigurando el sistema financiero inter-
nacional y que desafían la ortodoxia económica liberal, que se
mantenía prácticamente incuestionada desde los años 90 bajo
el liderazgo de EEUU. Así, la crisis subprime que estalló en agos-
to de 2007 se ha transformado en una crisis financiera sistémica,
cuyo epicentro ya no está sólo en EEUU, sino que se ha despla-
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La Crisis Económica Mundial
zado a Europa y Japón y está teniendo un fuerte impacto en el
crecimiento de las economías emergentes.
La banca de inversión ha desaparecido, los gobiernos han
redefinido el papel de prestamista de última instancia y se han
lanzado paquetes de rescate a ambos lados del Atlántico, prime-
ro para instituciones concretas y después para el conjunto del
sistema bancario. El G7 asegura que empleará todos los
instrumentos a su alcance para apoyar a las instituciones finan-
cieras que lo necesiten, pero al no haber presentado un plan
coordinado carece de credibilidad. El Congreso estadounidense
ha dado luz verde a la segunda a su plan de rescate, el Troubled
Asset Relief Program (TARP), dotado con 700.000 millones de
dólares y que finalmente dedicará 250.000 millones a inyectar
fondos para recapitalizar —y nacionalizar parcialmente—la banca,
algo que muchos republicanos no aprueban (el resto se destinará
a la compra de activos tóxicos). El Reino Unido, mostrando un
inusual liderazgo, ha nacionalizado parte de su sistema bancario
y asegurará los créditos interbancarios. El eurogrupo seguirá el
modelo británico, aunque cada país ha habilitado cuantías dife-
rentes para comprar acciones preferentes de los bancos
descapitalizados o apoyarlos con sus problemas de financiación
a corto plazo (el total de fondos disponibles para atajar la crisis
en Europa asciende a más de 2,5 billones de euros).
Además, los bancos centrales han abierto nuevas vías para
aumentar la liquidez. En EEUU la Fed ha comenzado a prestar
directamente al sector privado a través de la compra de papel
comercial sin garantías, lo que supone saltarse a los intermedia-
rios financieros bancarios. En Europa, el BCE ha eliminado las
subastas hasta enero, lo que supone que pondrá a disposición
del sistema bancario toda la liquidez que sea necesaria, y el Banco
de Inglaterra ha decidido asegurar las emisiones de deuda a corto
y medio plazo de los bancos. En definitiva, las autoridades de
los países avanzados han dejado claro que están dispuestos a
Federico Steinberg
facilitar toda la liquidez que sea necesaria, tanto para garantizar
los depósitos y rescatar instituciones en riesgo como para que se
recupere la confianza en el mercado interbancario y que el dinero
vuelva a fluir hacia las empresas, nacionalizando la banca si es
necesario. Lo harán incluso si eso supone tomar riesgos que
podrían llevar a la propia descapitalización de sus bancos
centrales. Por último, en una acción sin precedentes, el 9 de
octubre los principales bancos centrales del mundo (incluido el
de China) han rebajado de forma coordinada los tipos de interés
en medio punto, lo que supone reconocer que sólo una respuesta
global puede frenar la crisis.
A pesar de la batería de medidas adoptadas por los gobier-
nos y los bancos centrales —que han llegado tarde pero que
demuestran que se ha aprendido de anteriores crisis— por el
momento la falta de liquidez y de confianza se mantienen. Ade-
más, el contagio se ha visto facilitado por la elevada integración
del sistema financiero internacional y por la sensación de falta
de un liderazgo claro y de coordinación transatlántica. Un
elemento que ha aumentado aún más la desconfianza es que el
EMI ha revisado al alza su estimación de las pérdidas del sistema
bancario mundial derivadas de la crisis hipotecaria estadouni-
dense. Ahora las sitúa en 1,4 billones de dólares (455.000
millones más que en abril), lo que supone que hasta el momento
sólo se habrían hecho públicas la mitad de las pérdidas, es decir,
que todavía podrían quebrar más bancos. Además, en sus
perspectivas económicas de octubre el FMI ha constatado que
la contracción del crédito ya ha golpeado a la economía real,
precipitando la recesión en varios países desarrollados y haciendo
previsibles incrementos significativos en las tasas de desempleo
durante 2009. De hecho, el Fondo pronostica que la economía
mundial se desacelerará considerablemente y crecerá al 3,9%
en 2008 y al 3,0% en 2009 (1,9% si se mide a tipos de cambio
de mercado), su tasa más lenta desde 2002. Este menor
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La Crisis Económica Mundial
crecimiento contribuirá a moderar signifi- cativamente la
inflación (especialmente la de los alimentos, las materias primas
y la energía), pero el actual contexto de crisis y la situación de
«trampa de la liquidez» en la que parecen encontrarse algunas
economías avanzadas indican que la deflación supone un riesgo
mayor a medio plazo que la inflación.
Y es que lo que en un principio parecía sólo un problema de
liquidez se estar revelando además como un problema de sol-
vencia que requiere una fuerte recapitalización del sistema ban-
cario en los países avanzados, que necesariamente pasa por un
rescate del sector público (la pregunta, sobre todo en EEUU, es
en qué medida el Estado nacionalizará la banca). También se
hace imprescindible un paquete de estímulo fiscal coordinado
en el que los países emergentes, sobre todo China, deberían jugar
un papel. Aumentar el gasto y recapitalizar la banca no evitará
la recesión, pero reducirá su duración y su impacto sobre el
empleo siempre que se haga de forma coordinada (las soluciones
unilaterales corren el riesgo de ser inefectivas y servir sólo para
aumentar la deuda pública de los países ricos). Por último, es
necesario mejorar la regulación financiera, reforzando la
supervisión de los mercados de derivados de crédito y elevando
los requerimientos de capital de las instituciones financieras para
evitar niveles de apalancamiento y riesgo tan elevados como los
actuales.
Pero todo ello exige liderazgo político, porque la historia
muestra que en un momento como el actual las soluciones téc-
nicas, por sí solas, no devuelven la confianza a los mercados. En
un mundo multipolar como el actual no existe una potencia
hegemónica capaz de tomar las riendas de la situación. Eso no
significa que no pueda haber liderazgo, pero para bien o para
mal sólo se puede aspirar a un liderazgo compartido. Por lo tanto,
las instituciones nacionales de los países avanzados y de las
potencias emergentes tendrán que coordinarse y además será
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Federico Steinberg
necesario reforzar los foros de cooperación multilateral, lo que
requiere aumentar su legitimidad.
Este artículo analiza las causas de la crisis, evalúa las respues-
tas económicas y políticas que los gobiernos han puesto en
marcha y explora su impacto geopolítico.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
La crisis financiera mundial es el resultado la liberalización
financiera de las últimas dos décadas que no fue acompañada
de una nueva regulación adecuada— y del exceso de liquidez
global, generado principalmente por EEUU. Ambas alimenta-
ron una euforia financiera que distorsionó la percepción del
riesgo, llevando a un exceso de apalancamiento que, sumado al
sobreendeudamiento de familias y empresas y a la escasa regula-
ción del sector bancario no tradicional, dieron lugar a burbujas,
tanto inmobiliarias como de otros activos. El estallido de la
burbuja inmobiliaria en EEUU precipitó la crisis y la globalización
financiera la extendió rápidamente por todo el mundo.
Pero todo ello no hubiera sido posible sin el cambio radical
que el sector financiero ha experimentado en los últimos años.
La banca comercial, cuyo negocio tradicional era aceptar depó-
sitos y dar préstamos que se mantenían en sus balances, ha dejado
de ser el actor principal del sistema financiero internacional. El
nuevo modelo, basado en la titulización de activos, consistía en
que los bancos de inversión (los nuevos intermediarios entre los
bancos comerciales y los inversores) creaban derivados
financieros estructurados (conocidos como Structured Investment
Vehicles, SIV) que permitían que los bancos comerciales
subdividieran y reagruparan sus activos, sobre todo hipotecas, y
los revendieran en el mercado en forma de obligaciones cuyo
respaldo último era el pago de las hipotecas (Mortgage Backed
Securities, MBS), muchas veces fuera de su balance. Este modelo,
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La Crisis Económica Mundial
conocido como «originar y distribuir» y que tuvo como principal
defensor al ex presidente de la Fed Alan Greenspan, debía
permitir tanto la cobertura de riesgos como su transferencia desde
aquellos inversores más conservadores hacia los que tenían una
menor aversión al mismo y buscaban mayor rentabilidad. Con
ello, se aseguraría una asignación Óptima de capital, que
multiplicaría de forma espectacular el crédito y promovería el
crecimiento económico a largo plazo. La libre movilidad de
capitales permitió que los derivados financieros se
comercializaran en todo el mundo. Hoy su valor total asciende
a 390 billones de euros, casi siete veces el PIB mundial y cinco
veces más que hace seis años. Los mercados financieros están
plenamente globalizados.
Pero con la repetida reestructuración de activos y las múlti-
ples ventas para transferir el riesgo llegó un momento en que se
hizo imposible dilucidar el nivel de riesgo real de cada uno de
los títulos. En este sentido las agencias de rating, pese a no
reconocerlo, eran incapaces de cumplir su tarea. Aunque la
mayoría de los derivados financieros tenían como activo subya-
cente el pago de las hipotecas estadounidenses, el mercado que
más creció en los últimos años (hasta los 62 billones de dólares)
fue el de las permutas financieras para asegurar contra el riesgo
de impagos de los nuevos derivados de crédito (Credit Default
Swaps, CDS), lo que permitió que nuevos actores, como las com-
pañías de seguros, entraran en el mercado de derivados. De
hecho, mientras no se produjeron impagos los CDS se convir-
tieron en un excelente negocio.
Este modelo generó enormes beneficios para sus participan-
tes y contribuyó (aunque no fue la única causa) al elevado e
insostenible crecimiento de la economía mundial entre 2003 y
2007. Además, el exceso de ahorro en las economías emergen-
tes (sobre todo en China y los países exportadores de petróleo)
y su escasez en EEUU incrementó los flujos de capital hacia
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Federico Steinberg
EEUU, alimentando su déficit por cuenta corriente, y con él los
desequilibrios macroeconómicos globales (en 2007 EEUU
absorbió casi la mitad del ahorro mundial, el Reino Unido, Es-
paña y Australia otro 20% y las reservas de los bancos centrales
de los países en desarrollo superaron los 5 billones de dólares —
1,9 billones en China=). Pero como la mayoría de las entradas
de capital iban a parar al sector inmobiliario y no a otro tipo de
inversiones más productivas, en última instancia el modelo se
basaba en que los estadounidenses pudieran pagar sus hipote-
cas, lo que a su vez dependía de que el precio de sus viviendas
siguiera subiendo, condición necesaria para que los hipoteca-
dos pudieran refinanciar su deuda contra el valor apreciado de
su inmueble. Y la existencia de un mercado hipotecario subprime,
en el que se otorgaban hipotecas a individuos con dudosa capa-
cidad de pago, incrementaba los riesgos (también debe recono-
cerse que gracias a ese mercado muchos estadounidenses que
anteriormente no tenían acceso al crédito, pudieron comprar
un inmueble. Y algunos sí están pudiendo hacer frente a su
hipoteca).
Aunque fuera posible prever que los precios inmobiliarios no
podrían continuar subiendo indefinidamente, el elevado creci-
miento de la economía mundial, la baja inflación, los bajos tipos
de interés (negativos en términos reales) y la estabilidad
macroeconómica (lo que se conoce como el período de «la gran
moderación») redujeron la aversión al riesgo. Ello llevó a un mayor
apalancamiento, incentivó aún más la innovación financiera y
las operaciones fuera de balance y dio lugar a lo que a la postre se
ha revelado como una euforia irracional. Además, mientras duró
el boom, no parecía existir la necesidad ni de revisar la regulación
ni de modificar la política monetaria. Ninguna autoridad quería
serresponsable de frenar el crecimiento. De hecho, la brusca bajada
de tipos de interés de la Fed ante la recesión de 2001 (y el
mantenimiento de los mismos en el 1% durante un año) fue
La Crisis Económica Mundial
considerada como una excelente maniobra para acortar la rece-
sión en EEUU tras los ataques del 11-S. Sin embargo, hoy se
interpreta como una política errónea que contribuyó a inflar los
precios de los activos, sobre todo los inmobiliarios, impidiendo el
ajuste que la economía estadounidense necesitaba para tener un
crecimiento sostenible a largo plazo (también puede argumentarse,
como hizo el presidente de la Fed Ben Bernanke con su hipótesis
del Global Savings Glut, que China, con su elevada tasa de ahorro
y su tipo de cambio intervenido y subvalorado, fue el auténtico
causante de los desequilibrios externos estadounidenses). Por
último, la idea de que los mercados financieros funcionan de forma
eficiente y que los agentes son suficientemente racionales como
para asignar de forma adecuada el riesgo (sobre todo si utilizan
modelos matemáticos sofisticados) terminaban de legitimar el
modelo.
Pero al final la confianza en el mercado fue excesiva porque
Hyman Minsky tenía razón. Los mercados financieros son inca-
paces de autorregularse y tienden al desequilibrio, sobre todo
tras largos períodos de crecimiento y estabilidad que incentivan
los excesos y las Manías. El sistema financiero internacional es
inherentemente inestable por lo que, según Minsky, no es posi-
ble escapar de crisis financieras periódicas, cuyas consecuencias
serán más devastadoras cuanto mayor sea el período de
crecimiento que las preceda.
Aún así, el desarrollo de la crisis no ha sido lineal y las deci-
siones, tanto técnicas como políticas, tomadas en el último año
y medio han condicionado (y continuarán condicionando) su
desarrollo, para bien o para mal. Por eso es esencial que las
autoridades no repitan algunos de los errores cometidos y mues-
tren el liderazgo suficiente para evitar un largo período de es-
tancamiento. Algo que tanto el Reino Unido como el eurogrupo
han empezado a hacer.
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Federico Steinberg
El estallido de la burbuja inmobiliaria en EEUU y las prime-
ras quiebras derivadas del mercado subprime se remontan a agosto
de 2007, cuando el aumento de la morosidad generó importan-
tes pérdidas en las instituciones financieras. Desde entonces, la
Fed ha recortado los tipos de interés y los bancos centrales de
todo el mundo han inyectado liquidez al sistema bancario, lo
que ha permitido contener la situación aunque no evitar la
desaceleración ni recuperar la confianza en el mercado
interbancario. En febrero y marzo de 2008, los rescates del ban-
co comercial británico Northern Rock y del banco de inversión
estadounidense Bear Stearns supusieron una primera llamada
de atención sobre la gravedad de la crisis. Era la primera vez (en
esta crisis) que un banco de inversión estadounidense era
rescatado para evitar un colapso sistémico y que las autoridades
británicas intervenían para evitar un pánico bancario.
Pero fue en septiembre de 2008, con la quiebra de Leeman
Brothers, cuando la crisis alcanzó una nueva dimensión (el res-
cate de los dos gigantes hipotecarios estadounidenses, Fannie
Mae y Freddie Mac, también puso de manifiesto que el colapso
inmobiliario norteamericano era de enormes proporciones, pero
ambas instituciones tenían un estatus semipúblico, por lo que
era de esperar que el gobierno estadounidense utilizara fondos
públicos para salvarlas). Dejar caer a Leeman Brothers ha sido,
posiblemente, el mayor error que se ha cometido hasta la fecha
y nunca se sabrá si el Tesoro estadounidense y la Fed no lo
rescataron porque su visión pro-mercado (según la cual el Esta-
do no debería ayudar a todas las instituciones financieras en
problemas) les impidió analizar objetivamente las consecuen-
cias de sus actos o porque no tenían información suficiente y
adecuada para evaluar el impacto real de la medida. En cual-
quier caso, como Leeman Brothers era un actor tan relevante a
nivel global su desaparición, además de generar enormes pérdi-
das para sus acreedores, congeló el mercado monetario estado-
La Crisis Económica Mundial
unidense a corto plazo, un mercado de 2,5 billones de euros que
las empresas de todo el mundo utilizan para financiar sus
operaciones a corto plazo. El pánico global que desató la quie-
bra de Leeman Brothers también terminó de secar el mercado
interbancario y dio lugar a una volatilidad en los mercados sin
precedentes. La quiebra de una institución sistémica desataba
una crisis sistémica.
El rescate y la nacionalización días después de American
Internacional Group (AIG), la mayor aseguradora estadouni-
dense, no sólo significó una redefinición del papel de prestamis-
ta de última instancia (las empresas de seguros en principios no
se consideraban sistémicas, pero AIG se había introducido en el
mercado de CDS), sino que introdujo todavía más incertidumbre
sobre qué instituciones merecían ser rescatadas y cuales no.
Ello obligó al gobierno Bush a lanzar el plan de rescate de
700.000 millones de dólares al tiempo que desaparecía la banca
de inversión (Bear Stearns y Lehman Brothers ya habían
quebrado, Merrill Lynch fue adquirida por Bank of America y
Goldman Sachs y Morgan Stanley solicitaron la transformación
en bancos comerciales, sujetos a mayor regulación y capaces de
captar depósitos).
Al mismo tiempo, el contagio alcanzó a Europa, con quiebras
bancarias en el Reino Unido, el Benelux y Alemania, lo que
aceleró acciones unilaterales que pusieron de manifiesto la falta
de coordinación y la debilidad de la gobernanza económica eu-
ropea.
Como explica Krugman, a quien se concedió el premio
Nobel de economía en medio de la crisis, el sistema financiero
está más integrado y apalancado que en cualquier momento de
la historia. Por lo tanto, según iba cayendo el precio de los acti-
vos inmobiliarios y sus derivados y se iban haciendo públicas las
pérdidas bancarias, las instituciones financieras se encontraban
con demasiada deuda y poco capital. Entonces se veían obligados
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Federico Steinberg
a vender parte de sus títulos (la falta de liquidez les impedía
pedir nuevos préstamos a otros bancos), lo que deprimía aún
más los precios y causaba nuevas pérdidas, además de dejar sin
crédito al sector productivo. Este círculo vicioso de
desapalancamiento y descapitalización era a la vez imparable y -
global. Solo una fuerte intervención pública podía frenarlo.
La respuesta a la crisis: el reto del liderazgo
Aunque esta crisis es la mayor desde el crash del 29, las dos
son muy diferentes. En aquella ocasión la economía mundial
experimentó deflación y las tasas de desempleo superaron el 20%
en un momento en que los Estados no tenían redes de cobertura
social como las que existen actualmente. Además, no había
economías emergentes (entonces periféricas) capaces de aportar
crecimiento y financiación al centro.
Por lo tanto, aunque en los próximos años el desempleo
crecerá y la inflación caerá es muy probable que la economía
mundial pueda escapar de una depresión como la de los años
30. Y la razón fundamental es que se ha aprendido mucho de
aquella crisis, sobre todo en el aspecto técnico. La asignatura
pendiente continúa siendo la del liderazgo político.
De hecho, las autoridades no están repitiendo los dos errores
más graves que se cometieron en los años 30 porque han
internalizado las dos explicaciones más conocidas de la Gran
Depresión, la de John Maynard Keynes en la Teoría general de
1936 y la de Milton Friedman y Anna Schwartz en Una historia
monetaria de Estados Unidos, 1867-1960, publicada en 1963.
Keynes explicó la Gran Depresión por la insuficiencia de deman-
da efectiva de la que sólo se pudo escapar mediante una política
fiscal expansiva. Para Friedman y Schwartz el crash del 29 fue el
resultado de una mala política monetaria de la Fed, que no inyec-
tó suficiente liquidez en la economía a tiempo. Afortunadamen-
te, como hemos visto arriba los bancos centrales están inyectan-
147
La Crisis Económica Mundial
do liquidez y los gobiernos están aumentando el gasto; es decir,
Keynes, Friedman y Schwartz han sido escuchados.
Pero es la tercera explicación de la Gran Depresión, la del
historiador Charles Kindleberger en El mundo en depresión,
1929-1939 (1973), de la que la comunidad internacional tiene
más que aprender. Para Kindleberger, el crash bursátil se
convirtió en una prolongada depresión por la falta de liderazgo
de una potencia hegemónica mundial capaz de encargarse de la
provisión de los bienes públicos necesarios para el mantenimiento
de un orden económico liberal y abierto, incluida la provisión
de un mecanismo que proporcione liquidez al sistema cuando
se producen situaciones de crisis!.
Durante la Gran Depresión el Reino Unido ya no era capaz
de actuar como potencia hegemónica porque su imperio estaba
en decadencia. Y EEUU, la potencia en auge, no quiso cargar
con los costes de actuar como líder por razones políticas internas
relacionadas con la doctrina Monroe del aislacionismo. Esta
situación provocó un vacío de liderazgo que llevó a los países
industrializados a poner en práctica políticas proteccionistas y
devaluaciones competitivas que no hicieron más que extender
y generalizar la crisis hasta el comienzo de la Segunda Guerra
Mundial.
Aunque forjar y consolidar un liderazgo político fuerte en
momentos de crisis es especialmente difícil, la economía mun-
dial no tiene otra salida porque ante el pánico las soluciones
técnicas no son suficientes para devolver la confianza a los
mercados. El problema es que el mundo es multipolar y no exis-
' Además, Kindleberger plantea otras cuatro funciones para la potencia
hegemónica: la provisión de un mercado que absorba bienes, la generación de
un flujo constante de capital, la gestión de un sistema de tipos de cambio
relativamente estables y el establecimiento de una estructura de incentivos
para que exista coordinación entre las políticas monetarias nacionales.
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Federico Steinberg
te una potencia hegemónica. Y además, el impacto de la crisis
es asimétrico y está acelerando la reconfiguración del equilibrio
de poder a nivel mundial en favor de las potencias emergentes,
muchas de las cuales ven en la crisis tanto riesgos como una
gran oportunidad para cambiar las reglas de juego del mercado
global en su favor. Por ello el liderazgo sólo puede ser comparti-
do y debe basarse en la cooperación internacional.
Afortunadamente, lo que en un principio fueron rescates ad
hoc de instituciones financieras concretas y acciones unilatera-
les descoordinados se han ido convirtiendo en planes más am-
plios y con cierto nivel de coordinación, sobre todo en el
eurogrupo. Además, el primer ministro británico Gordon Brown,
el único presidente del G7 con conocimientos significativos de
economía, se ha erigido en el líder político e intelectual tanto
de los planes públicos de rescate como de la reforma del sistema
financiero internacional.
Así, el pragmatismo parece haber vencido a la ideología, la
negociación ha funcionado y se han terminado aprobando pla-
nes coherentes en casi todos los países avanzados, planes que
coinciden tanto en la necesidad de recapitalizar el sistema ban-
cario nacionalizando parcialmente la banca como en asegurar
los créditos interbancarios. En este sentido es particularmente
importante tanto la aprobación del plan estadounidense —que
sólo fue aceptado por el Congreso tras la introducción de im-
portantes enmiendas— como las clarificaciones posteriores del
Tesoro, que finalmente aceptará nacionalizar temporalmente
parte de la banca (los detalles técnicos sobre el sistema de subas-
ta para adquirir los activos tóxicos del sistema bancario todavía
no han sido aclarados). Todo ello tendrá un importante impacto
en las cuentas públicas que, dependiendo de cómo respondan
los mercados, verán incrementar su déficit y su nivel de deuda
pública sobre el PIB en mayor o menor medida. Pero en cualquier
caso, por el momento, el desembolso público para hacer frente
149
La Crisis Económica Mundial
alas pérdidas se estiman en el entorno del 5% del PIB combinado
de EEUU y la UE, una cifra mucho menor, en proporción al
PIB, que en anteriores crisis.
En definitiva, hacia mediados de octubre el emergente
liderazgo europeo y las acciones concertadas habían permitido
recuperar cierto nivel de confianza. Pero el capital seguía hu-
yendo hacia activos seguros, el mercado interbancario seguía
teniendo problemas y las causas estructurales de la crisis no habían
sido resueltas. Además, el impacto del colapso financiera sobre
la economía real será muy significativo durante 2009 por lo que
el liderazgo compartido tendrá que continuar. El reto consiste
en que incluya a las potencias emergentes en la inminente
reforma de la gobernanza económica global. De hecho, además
de jugar un papel importante en la modificación de los sistemas
de regulación y supervisión financiera, las potencias emergentes
serán la fuente principal de demanda si las economías avanzadas
entran en recesión. Pero la decisión de aumentar el gasto es
política y en el caso de China está ligada a la de reevaluar el tipo
de cambio.
Conclusiones: La crisis financiera internacional, causada
por el exceso de liquidez y la inadecuada regulación de un siste-
ma financiero internacional muy integrado, ha colocado a la
economía mundial al borde de la recesión. Además, las accio-
nes unilaterales que los distintos gobiernos adoptaron en un
principio pusieron de manifiesto la dificultad de la coordina-
ción en un mundo económico multipolar y sin un liderazgo claro.
Afortunadamente, se han aprobado paquetes de rescate y, bajo
liderazgo británico, parece haberse forjado un consenso sobre la
necesidad de recapitalizar el sistema bancario y asegurar los
depósitos y los préstamos interbancarios. Ello no evitará la
recesión, pero podría servir para que no sea profunda y durade-
ra. En ese sentido, las lecciones de anteriores crisis han permiti-
do a las autoridades reaccionar con cierta celeridad. Aún así,
150
Federico Steinberg
persisten importantes retos sobre cómo establecer un liderazgo
compartido para dotar de mejores reglas a la globalización
financiera.
Esta crisis tendrá consecuencias geopolíticas importantes, que
todavía son difíciles de anticipar. Primero, la crisis significará un
punto de inflexión en la globalización económica y pondrá fin
al período de liberalización iniciado en los años 80 de la mano
de Ronald Reagan y Margaret Thatcher. Aunque la crisis no
supondrá la debacle del capitalismo, el Estado recuperará
legitimidad y poder en relación al mercado y el modelo liberal
anglosajón perderá parte de su atractivo e influencia,
especialmente en favor de los modelos de inspiración europea
con mayor regulación e intervención pública. Segundo, la crisis
acelerará el declive relativo de EEUU y el auge de las potencias
emergentes en la economía mundial (que con sus fondos
soberanos adquirirán multitud de activos en los países ricos), lo
que posiblemente anticipará y hará más radical la reforma de las
instituciones de gobernanza global. En este sentido sería
importante integrar rápidamente a las potencias emergentes en
las deliberaciones sobre las reformas de los organismos econó-
micos internacionales con el fin de que sean partes activas del
proceso y lo consideren legítimo. Para ello las economías de la
OCDE deberían reconocer que necesitan contar con las poten-
cias emergentes en el diseño de nuevas reglas globales. Pero al
mismo tiempo, como es previsible que la crisis reduzca los precios
de la energía y de las materias primas, algunas de las economías
emergentes más antagónicas con occidente, como Rusia,
Venezuela o Irán, podrían perder influencia.
Por último, la crisis supone una oportunidad para la UE en
general y para el euro como moneda de reserva mundial en
particular. Primero, porque es de esperar que la nueva arquitec-
tura financiera internacional que emerja tras la crisis sea más
similar a la de Europa continental que a la anglosajona, lo que
La Crisis Económica Mundial
supondrá una oportunidad para que la Unión adquiera un mayor
liderazgo global si es capaz de hablar con una sola voz en el
mundo. Segundo, porque esta crisis supone una oportunidad
para que el euro continúe ganándole terreno al dólar como
moneda de reserva internacional, lo que requiere que la estruc-
tura político-institucional de la eurozona sea lo suficientemen-
te sólida. En definitiva, la crisis supone una oportunidad para la
UE si ésta es capaz de utilizar la actual y difícil coyuntura para
fortalecerse y mejorar su gobernanza económica interna.
Mercados Financieros y Economía Global
CONCLUSIONES
MERCADOS FINANCIEROS
Y ECONOMÍA GLOBAL
1. Nosotros, los dirigentes del Grupo de los 20, hemos mantenido
una primera reunión en Washington en la fecha del 15 de
noviembre de 2008, en medio de graves problemas que afectan a
la economía mundial y a los mercados financieros. Estamos
decididos a reforzar nuestra cooperación y a trabajar en común
para restaurar el crecimiento económico en el mundo y para llevar
a cabo las reformas necesarias en los sistemas financieros mundiales.
2. A lo largo de los últimos meses, nuestros países han tomado
medidas urgentes y excepcionales para sostener la economía
mundial y estabilizar los mercados financieros. Estos esfuerzos
deben continuar. Al mismo tiempo, debemos sentar las bases
de unas reformas que contribuyan a garantizar que una crisis
global como la que nos ocupa no vuelva a producirse jamás.
Nuestro trabajo se va a guiar por una confianza compartida
en que los principios del mercado, unas condiciones de
comercio y de inversión sin trabas y unos mercados financieros
regulados de manera eficaz fomentan el dinamismo, la
innovación y el espíritu emprendedor que resultan esenciales
para el crecimiento económico, el empleo y la reducción de
la pobreza.
La Crisis Económica Mundial
Causas primordiales de la crisis actual
3. Durante un período de fuerte crecimiento económico, crecientes
movimientos de capital y estabilidad prolongada en lo que lleva
transcurrido de década, las partes actuantes en el mercado han
tratado de conseguir rendimientos más altos sin una valoración
adecuada de los riesgos y no han puesto en práctica la debida
diligencia. Al mismo tiempo, se han combinado unas normas
deficientes de aseguramiento frente a riesgos, prácticas poco
fiables de gestión de riesgos, productos financieros cada vez
más complejos y opacos y el consiguiente apalancamiento
excesivo para crear puntos vulnerables en el sistema. Los
responsables políticos, los reguladores y los supervisores de
algunos países avanzados no evaluaron ni abordaron de forma
adecuada los riesgos que se estaban acumulando en los
mercados financieros, ni siguieron el ritmo de la innovación
financiera, ni tuvieron en cuenta las complejidades de las
medidas reguladoras internas dentro del sistema.
4. Entre otros importantes factores subyacentes a la situación
actual figuran unas políticas macroeconómicas incoherentes
e insuficientemente coordinadas y unas reformas estructurales
inadecuadas que han llevado a unos resultados
macroeconómicos insostenibles a escala global. Estas
circunstancias, en su conjunto, han tenido su parte de
responsabilidad en los excesos y, en último término, han dado
como resultado una grave alteración del mercado.
Medidas que se han adoptado y que se van a adoptar
5. Hasta la fecha, hemos tomado medidas fuertes e importantes
para estimular nuestras economías, proporcionar liquidez,
reforzar el capital de las instituciones financieras, proteger
ahorros y depósitos, abordar las deficiencias de regulación y
descongelar los mercados crediticios, y estamos trabajando
en asegurar que las instituciones financieras internacionales
154
Mercados Financieros y Economía Global
(IFIs) estén en condiciones de proporcionar un apoyo
esencial a la economía mundial.
6. Sin embargo, es necesario hacer más para estabilizar los
mercados financieros y sostener el crecimiento económico.
El impulso económico se está desacelerando de manera
sustancial en las principales economías y las perspectivas
globales han empeorado. Muchas economías de mercado
emergentes, que han contribuido a sostener la economía
mundial durante esta década, siguen experimentando todavía
un crecimiento satisfactorio, pero se están viendo afectadas
de manera adversa cada vez más por la desaceleración
mundial.
7. Frente a este telón de fondo de condiciones económicas en franco
deterioro en todo el mundo, hemos estado de acuerdo en que
hace falta una respuesta política en todos los órdenes, basada en
una cooperación macroeconómica más estrecha, que restablezca
el crecimiento, evite consecuencias indirectas negativas para el
gasto público y ayude a las economías de mercado emergentes y
alos países en vías de desarrollo. Como medidas inmediatas para
la consecución de estos objetivos, así como para abordar los
problemas a más largo plazo, nos proponemos:
-mantener nuestros esfuerzos con todo vigor y tomar las
medidas adicionales que sean necesarias para estabilizar el
sistema financiero;
- reconocer la importancia de la contribución de la política
monetaria, que se considera adecuada a las condiciones
internas [de cada nación);
- recurrir en la medida apropiada a medidas fiscales para
estimular las demandas internas con efecto inmediato, al
mismo tiempo que se mantiene un marco político conducente
a la sostenibilidad fiscal;
- ayudar a las economías emergentes y en vías de desarrollo a
que tengan acceso a financiación en las actuales condiciones
155
La Crisis Económica Mundial
de dificultades financieras, facilitándoles liquidez directa y
apoyo programado. Subrayamos el papel importante que
corresponde al Fondo Monetario Internacional (FMI) en la
respuesta a la crisis, nos complacen sus nuevas facilidades de
liquidez a corto plazo e instamos la revisión ya en curso de
sus instrumentos y servicios para garantizar la flexibilidad;
- animar al Banco Mundial y a los demás bancos de desarrollo
multilateral (BDMs) a emplear a fondo toda su capacidad en
apoyo de sus prioridades de desarrollo y nos complace la
adopción reciente de nuevos servicios del Banco Mundial
en las áreas de infraestructuras y financiación del comercio;
- garantizar que el FMI, el Banco Mundial y los demás BDMs
cuentan con recursos suficientes para seguir desempeñando
su papel en la superación de la crisis.
Principios comunes de reforma de los mercados financieros
8. Además de las medidas ya mencionadas, vamos a poner en
marcha reformas que han de reforzar los mercados financieros
y los regímenes reguladores con vistas a evitar crisis en el
futuro. Toda regulación es, primera y principalmente,
responsabilidad de los reguladores nacionales, que constituyen
la primera línea de defensa contra la inestabilidad de los
mercados. Sin embargo, nuestros mercados financieros tienen
un ámbito global de actuación, de modo que resulta necesario
intensificar la cooperación internacional entre los reguladores
y reforzar las normas internacionales, así como, allí donde
sea preciso, llevarlas a la práctica de manera coherente, para
lograr la adecuada protección frente a acontecimientos
globales, regionales y transfronterizos adversos que afecten a
la estabilidad financiera internacional. Los reguladores deben
garantizar que sus decisiones contribuyan a la disciplina del
mercado, evitar consecuencias potencialmente negativas para
Mercados Financieros y Economía Global
otros países, incluyendo un arbitraje regulador, y apoyar la
competencia, el dinamismo y la innovación en los mercados.
Las instituciones financieras deben cargar asimismo con su
responsabilidad en la confusa situación actual y deberían
asumir la parte que les corresponda para superarla, lo que
incluye reconocer sus pérdidas, aumentar su transparencia y
mejorar sus prácticas de gobierno interno y gestión del riesgo.
9. Nos comprometemos a poner en marcha políticas coherentes
con los siguientes principios comunes de reforma:
- reforzar la transparencia y la responsabilidad: vamos a
reforzar la transparencia de los mercados financieros, lo que
implica aumentar la información exigible sobre los productos
financieros complejos y hacer que las compañías informen
de manera exhaustiva y fiel sobre sus condiciones financieras.
Deberían situarse los incentivos en una misma línea para
evitar una excesiva asunción de riesgos.
- mejorar la regulación en profundidad: nos comprometemos
a reforzar nuestros regímenes reguladores, una supervisión
prudente y la gestión de riesgos, así como a garantizar que
todos los mercados financieros, sus productos y los que actúan
en los mercados están regulados o sometidos a supervisión de
la manera más adecuada a sus circunstancias. Vamos a ejercer
una supervisión estricta sobre las instituciones de clasificación
crediticia, coherente con un código internacional de
conducta consensuado y reforzado. Asimismo, vamos a hacer
que los regímenes reguladores sean más eficaces a lo largo del
ciclo económico, al mismo tiempo que se asegure que la
regulación sea eficaz, que no coarte la innovación y que
fomente un mayor intercambio de productos y servicios
financieros. Nos comprometemos a realizar evaluaciones
transparentes de nuestros sistemas nacionales de regulación.
- promover la integridad de los mercados financieros: nos
comprometemos a proteger la integridad de los mercados
157
La Crisis Económica Mundial
financieros mundiales mediante un reforzamiento de la
protección a inversores y consumidores, la evitación de los
conflictos de intereses, el impedimento de las manipulaciones
ilegales de los mercados, las actividades y los abusos de carácter
fraudulento y la defensa contra riesgos financieros ilícitos que
surjan de jurisdicciones que no estén dispuestas a cooperar.
Vamos a fomentar asimismo el intercambio de información,
incluso en lo que respecta a las jurisdicciones que todavía
tienen que comprometerse a aceptar las normas
internacionales sobre secreto y transparencia bancarios.
- reforzar la cooperación internacional: hacemos un
llamamiento a nuestros reguladores nacionales y regionales
para que formulen sus regulaciones y otras medidas de manera
consecuente. Los reguladores deberían reforzar su
coordinación y su cooperación en todos los segmentos de los
mercados financieros, incluso en lo que respecta a los
movimientos transfronterizos de capitales. Los reguladores y
las restantes autoridades a las que les ataña esta función
deberían reforzar como cuestión prioritaria la cooperación
sobre prevención, gestión y resolución de crisis.
- reformar las instituciones financieras internacionales: nos
comprometemos a avanzar en la reforma de las instituciones
surgidas de Bretton Woods para que puedan reflejar más
adecuadamente el peso económico cambiante [de las
naciones] en la economía mundial al objeto de reforzar su
legitimidad y su eficacia. A este respecto, las economías
emergentes y en vías de desarrollo, incluidos los países más
pobres, deberían tener una voz y una representación mayores.
El Forum por la Estabilidad Financiera (FEF) debe abrirse de
manera urgente a la adhesión de las economías emergentes
en general y el resto de los principales organismos que se
ocupan del establecimiento de normas deberían revisar de
manera inmediata sus condiciones de admisión de miembros.
Mercados Financieros y Economía Global
El FMI, en colaboración con un FEF y otros organismos
ampliados, debería trabajar en una mejor identificación de
los puntos vulnerables, detectar posibles tensiones y actuar
rápidamente para jugar un papel clave en respuesta a la crisis.
Cometidos de Ministros y Expertos
10. Estamos comprometidos a adoptar con rapidez medidas que
hagan realidad estos principios. Damos instrucciones a nuestros
ministros de finanzas, bajo la coordinación de la dirección del
G-20 en 2009 (Brasil, Reino Unido y República de Corea),
para que pongan en marcha estos procesos y un horizonte
temporal para su cumplimiento. En el Plan de Acción que se
adjunta se expone ya una primera lista de medidas específicas
entre las que figuran medidas de prioridad máxima que deberán
haberse llevado a cabo antes del 31 de marzo del 2009.
En consulta con otras economías y con otros organismos
existentes, e inspirándose en las recomendaciones de eminentes
expertos independientes que puedan convocar, pedimos a
nuestros ministros de finanzas que formulen recomendaciones
adicionales, entre ellas, en las siguientes áreas específicas:
- atenuar la tendencia a los ciclos en las políticas reguladoras;
- revisar y unificar las normas de contabilidad a nivel mundial,
en especial en el caso de inversiones complejas en momentos
de tensión;
- reforzar la elasticidad y la transparencia de los mercados de
derivados crediticios y reducir sus riesgos para el sistema, lo
que implica mejorar la infraestructura de los mercados de
valores que no cotizan en bolsa;
- revisar los mecanismos de compensación relacionados con
los incentivos a la asunción de riesgos y a la innovación;
- revisar los mandatos, el gobierno y las exigencias de recursos
de las IFls, y
La Crisis Económica Mundial
- definir el ámbito de actuación de las instituciones
importantes para el sistema y determinar la regulación o la
supervisión que resulten más adecuadas.
11. A la vista del papel del G-20 en la reforma de los sistemas
financieros, nos volveremos a reunir el 30 de abril del 2009
para pasar revista a la puesta en práctica de los principios y
decisiones sobre los que hoy se ha llegado a un acuerdo.
Compromiso con una Economía Global Abierta
12. Reconocemos que estas reformas únicamente tendrán el éxito
si están firmemente fundamentadas sobre un firme
compromiso con los principios del libre mercado, incluyendo
el imperio de la ley, el respeto por la propiedad privada, el
comercio y las inversiones libres en los mercados competitivos
y se apoyan sobre unos sistemas financieros eficientes y
eficazmente regulados. Estos principios son esenciales para
el crecimiento económico y la prosperidad, habiendo ya
liberado a millones de personas de la pobreza y elevado
sustancialmente el nivel de vida a escala global.
Reconociendo la necesidad de mejorar la regulación del sector
financiero, deberemos, sin embargo, evitar un exceso de
regulación que podría obstaculizar el crecimiento económico
y exacerbar la contracción de los flujos de capital, incluyendo
a los países en desarrollo.
13. Subrayamos la importancia crítica que tiene el rechazo al
proteccionismo y no involucionar hacia tiempos de
incertidumbre financiera. Á este respecto, y durante los
próximos 12 meses, nos abstendremos de establecer cualquier
clase de nuevas barreras a la inversión o al comercio de bienes
y servicios, bien sea imponiendo nuevas restricciones a las
exportaciones o bien implementando medidas que no se
atengan a las estipulaciones de la Organización Mundial del
160
Mercados Financieros y Economía Global
Comercio (OMC) con el fin de estimular las exportaciones.
Además, nos esforzaremos por alcanzar un acuerdo este mismo
año en relación con la Agenda para el Desarrollo de Doha,
de la OMC, tratando de lograr unos ambiciosos y equilibrados
resultados. En tal sentido, hemos cursado instrucciones a
nuestros respectivos Ministros de Comercio para que alcancen
el mencionado objetivo y estén dispuestos a intervenir
personalmente en el proceso si ello fuera necesario. Asimismo,
hemos acordado que, puesto que nuestros respectivos países
son los que tienen la mayor participación en el sistema
comercio global, todos deberemos aportar cuantas
contribuciones positivas fueran necesarias para alcanzar el
citado objetivo.
14. Somos plenamente conscientes del impacto que la actual crisis
está teniendo sobre los países en vías de desarrollo y, muy
particularmente, sobre los más vulnerables. Nos reafirmamos
en la importancia que tienen los Objetivos de Desarrollo del
Milenio, un compromiso que hemos adquirido para ayudar al
desarrollo, y urgimos tanto a los países desarrollados como a las
economías emergentes a que asuman compromisos coherentes
con sus respectivas capacidades y los roles que desempeñan en
la economía global. A este respecto, reafirmamos la vigencia
de los principios para el desarrollo acordados durante la
Conferencia sobre Financiación al Desarrollo de las Naciones
Unidas celebrada en el año 2002 en la ciudad de Monterrey,
en México, en la que se resaltaba tanto la propiedad por parte
de los respectivos países como la movilización de todas las
fuentes de financiación para el desarrollo.
15. Mantenemos nuestro compromiso de afrontar otros retos de
naturaleza crítica, como son la seguridad energética y el
cambio climático, la seguridad alimentaria, el imperio de la
ley y la lucha contra el terrorismo, la pobreza y las
enfermedades.
161
La Crisis Económica Mundial
16. Mientras seguimos avanzando, confiamos plenamente en
que, por medio de la colaboración continua, la cooperación
y el multilateralismo, seremos capaces de superar los retos
que tenemos ante nosotros y lograr restablecer la estabilidad
y la prosperidad en la economía mundial.
Plan de Acción para la implementación de los Principios
para la Reforma
En este Plan de Acción se incluye un plan de trabajo integral
para la implementación de los cinco principios acordados para la
reforma. Nuestros Ministros de Economía y Finanzas se encargarán
de asegurar que las metas previstas en este Plan de Acción sean
decidida y totalmente implementadas. Ellos serán los responsables
del desarrollo e implementación del diseño de tales
recomendaciones en los trabajos en curso de los organismos de
mayor relevancia, como son el Fondo Monetario Internacional
(FMD, el Foro para la Estabilidad Financiera (FEF) ampliado y
los organismos regulares en proceso de establecimiento.
REFUERZO DE LA TRANSPARENCIA Y LA RESPONSABILIDAD
Acciones inmediatas hasta el día 31 de marzo de 2009
- Los organismos clave con responsabilidad global deberán
trabajar con el fin de reforzar los métodos de valoración de
garantías, teniendo, además, muy en cuenta la valoración de
productos complejos de baja liquidez, especialmente durante
épocas de tensión.
- Los organismos responsables del establecimiento de normas
contables deberán avanzar significativamente en sus tareas
para poder resolver las posibles debilidades contables y hallar
pautas para el control de los elementos que figuren fuera de
balance.
162
Mercados Financieros y Economía Global
- Los entes reguladores y los organismos responsables del
establecimiento de normas contables deberán reforzar la
debida transparencia para los participantes en los mercados
de los instrumentos financieros complejos que lancen las
diferentes firmas.
- Con la vista puesta en promover la estabilidad financiera, el
gobierno del organismo internacional responsable del
establecimiento de normas contables se verá reforzado más
aún, incluyendo para ello medidas tales como la de revisión
de sus miembros, con la finalidad de asegurar, muy
particularmente, la transparencia, la responsabilidad y una
relación apropiada entre este organismo independiente y las
principales autoridades.
- Los organismos pertenecientes al sector privado que ya hayan
desarrollado sus mejores prácticas para el tratamiento de
fondos de capital o fondos de alto riesgo deberán presentar
propuestas para el establecimiento de un conjunto unificado
de buenas prácticas. Los Ministros de Economía y Finanzas
deberán valorar la idoneidad de dichas propuestas partiendo
de los análisis de los entes reguladores, el FEF ampliado y
otros organismos relevantes.
Acciones a medio plazo
- Los organismos clave con una responsabilidad global deberán
trabajar intensamente con el fin de alcanzar el objetivo de
crear una única normativa global de alta calidad.
- Los entes reguladores, los supervisores y los organismos
responsables del establecimiento de normas contables, y
según proceda, deberán trabajar tanto unos con otros como
con el sector privado sobre las bases actuales, con la finalidad
de asegurar una aplicación coherente y un refuerzo de de
normas contables de alta calidad.
La Crisis Económica Mundial
- Las instituciones financieras deberán proporcionar en sus
informes instrumentos reforzados para el descubrimiento de
riesgos y desvelar todas sus pérdidas, y ello sobre las bases que
rigen actualmente y de forma coherente con las mejores
prácticas internacionales, tal como es debido. Los entes
reguladores deberán trabajar intensamente para asegurarse
de que en las informaciones económico financieras de
cualquier institución financiera se proporcione una
descripción completa, exacta y puntual de las actividades de
la firma (incluyendo sus actividades no incluidas en balance)
y que dicha información se ajuste a unas bases coherentes y
regulares.
REFUERZO DE UNA REGULACIÓN FIRME
REGÍMENES REGULATORIOS
Acciones inmediatas hasta el día 31 de marzo de 2009
-
El FMI, el FEF ampliado y otros entes reguladores y organismos
deberán desarrollar las recomendaciones precisas para poder
mitigar la tendencia a la prociclalidad, incluyendo entre ellas
la revisión de la valoración, el apalancamiento, el capital
bancario, la compensación ejecutiva y las prácticas de
aprovisionamiento pueden exacerbar las tendencias cíclicas.
Acciones a medio plazo
-
Para el conjunto de países o regiones que aún no lo hayan
hecho, cada uno de dichos países o regiones deberá
comprometerse a revisar e informar sobre la estructura y
principios de su sistema regulatorio, para, de tal forma, poder
asegurarse de que es compatible con un sistema financiero
moderno y crecientemente globalizado. A tal efecto, los
miembros del G-20 se comprometen a elaborar un informe
Mercados Financieros y Economía Global
sobre un Programa de Valoración del Sector Financiero
(PVSE) y apoyar la transparencia de las valoraciones de los
sistemas regulatorios nacionales de cada país.
- Los organismos correspondientes deberán revisar la naturaleza
diferenciada de las regulaciones en los sectores de la banca, -
títulos, y de seguros y proporcionar los correspondientes
informes destacando las emisiones y haciendo las
recomendaciones precisas o poniendo de manifiesto las
mejoras que fueran necesarias. Asimismo, se deberá acometer
una revisión del panorama de la regulación financiera,
poniendo un especial énfasis sobre instituciones, instrumentos
y mercados que actualmente se encuentran sin regular, además
de asegurar que todas las instituciones sistémicamente
relevantes se encuentren adecuadamente reguladas.
- Las autoridades nacionales y regionales deberán revisar los
regímenes de disolución y la legislación sobre quiebras a la
luz de las recientes experiencias para, así, asegurarse de se
permite el cierre ordenado de grandes complejos de
instituciones financieras transnacionales.
- Las diferentes definiciones de capital deberán ser armonizadas
en orden a lograr estimaciones coherentes del capital y de la
suficiencia de capital.
PERSPECTIVA PRUDENTE
Acciones inmediatas a llevar a cabo antes del 31 de marzo
de 2009
Los organismos reguladores deberán dar los pasos necesarios
para asegurar que las agencias de calificación crediticia cumplan
los más elevados estándares de la organización internacional de
organismos reguladores de valores, a la vez que eviten conflictos
de intereses, faciliten una mayor transparencia para inversores y
La Crisis Económica Mundial
emisores y diferencien la calificación de productos complejos.
Todo esto ayudará a que las agencias de calificación crediticia
cuenten con los incentivos adecuados, así como con una
perspectiva apropiada que les permita desempeñar un papel
fundamental en la provisión de información y evaluaciones
imparciales para los mercados.
- La organización internacional de reguladores de valores
deberá revisar la adopción, por parte de las agencias de
calificación crediticia, de los estándares y mecanismos
necesarios para la conformidad de esta supervisión.
- Las autoridades deberán asegurarse de que las instituciones
financieras mantengan un capital adecuado en la cantidad
necesaria para que se mantenga la confianza.
- Los encargados del establecimiento de los estándares deberán
establecer ciertos requisitos fortalecidos de capital para los
créditos estructurados y las actividades de securización de los
bancos.
- Los supervisores y reguladores, en vista del lanzamiento
inminente de servicios de contraparte centrales para
coberturas por riesgos crediticios (CDS) en ciertos países,
deberán: acelerar sus esfuerzos por reducir los riesgos
sistemáticos de los CDS y las transacciones derivadas al
contado (OTS), insistir en que los participantes en el mercado
apoyen las plataformas de operaciones electrónicas o
negociadas en Bolsa para los contratos de CDS; expandir la
transparencia bursátil de los derivados de OTC, y asegurar
que la infraestructura de los derivados de OTC pueda soportar
volúmenes en expansión.
ACCIONES A MEDIO PLAZO
- Las agencias de calificación crediticia que facilitan
calificaciones públicas deberán estar registradas.
Mercados Financieros y Economía Global
- Los supervisores y los bancos centrales deberán desarrollar
enfoques robustos y de coherencia internacional para la
supervisión de la liquidez de bancos fronterizos y las
operaciones de liquidez bancaria central de dichos bancos
fronterizos.
GESTIÓN DEL RIESGO
Acciones inmediatas a llevar a cabo antes del 31 de marzo
de 2009
Los reguladores deberán desarrollar una guía mejorada para
fortalecer las prácticas de la gestión del riesgo, en línea con las
mejores prácticas internacionales, a la vez que alienten a las
empresas financieras a reexaminar sus controles internos y a
poner en marcha políticas fortalecidas para una sana gestión del
riesgo.
Los reguladores deberán desarrollar e implementar
procedimientos que aseguren que las empresas financieras
implementen políticas para gestionar mejor el riesgo de liquidez,
incluso mediante la creación de fuertes colchones de liquidez.
- Los supervisores deberán asegurar que las empresas financieras
desarrollen procesos que faciliten la medida global y oportuna
de las concentraciones de riesgo y de las posiciones del riesgo
de contrapartes en todos los productos y geografías.
- Las empresas deberán volver a evaluar sus modelos de gestión
del riesgo para protegerse del estrés, además de informar a los
supervisores sobre sus esfuerzos.
- El Comité de Basilea deberá estudiar la necesidad y ayuda
para desarrollar nuevos modelos de comprobación del estrés
de las empresas, según considere apropiado.
- Lasinstituciones financieras deberán poseer claros incentivos
internos para promocionar la estabilidad, y deberán asimismo
167
La Crisis Económica Mundial
tomar medidas a través del esfuerzo voluntario o la acción
regulatoria, con la finalidad de evitar esquemas de
compensación que recompensen el exceso de rendimiento a
corto plazo o la aceptación de riesgos.
Los bancos deberán ejercer una gestión eficaz del riesgo y
llevar a cabo las debidas diligencias con respecto a la
securización y los productos estructurados.
Acciones a medio plazo
. Los organismos internacionales establecedores de estándares,
trabajando con una amplia gama de economías y otros
organismos apropiados, deberán asegurar que los mandatarios
reguladores sean conscientes y capaces de responder con
rapidez a la evolución y la innovación en los mercados y los
productos financieros.
Las autoridades deberán supervisar los cambios sustanciales
en los precios de los activos, así como sus implicaciones para
la macroeconomía y el sistema financiero.
PROMOCIÓN DE LA INTEGRIDAD
EN LOS MERCADOS FINANCIEROS
Acciones inmediatas a llevar a cabo antes del 31 de marzo
de 2009
Nuestras autoridades regionales y nacionales deberán trabajar
juntas para mejorar la cooperación reguladora entre
jurisdicciones a escala regional e internacional.
Las autoridades regionales y nacionales deberán trabajar para
promover que se comparta la información sobre las amenazas
nacionales y fronterizas contra la estabilidad del mercado, a
la vez que aseguren que las provisiones legales nacionales (o
regionales, si fuese aplicable) sean adecuadas para tratar tales
amenazas.
168
Mercados Financieros y Economía Global
.
Las autoridades nacionales y regionales deberán igualmente
revisar la normativa de conducta empresarial para proteger a
mercados e inversores, especialmente frente a la manipulación
y los fraudes en el mercado, y para fortalecer su cooperación
fronteriza, de forma que se proteja el sistema financiero
internacional frente a actos ilícitos. En caso de mala conducta,
debería aplicarse un régimen de sanciones adecuado.
Acciones a medio plazo
-
Las autoridades nacionales y regionales deberán poner en
marcha medidas nacionales e internacionales que protejan
el sistema financiero global de jurisdicciones no cooperadoras
y poco transparentes que constituyan un riesgo de actividad
financiera ilícita.
El Grupo de Acción Financiera deberá continuar con su
importante trabajo contra el blanqueo de dinero y la
financiación terrorista, y del mismo modo apoyamos los
esfuerzos del Banco Mundial y la iniciativa para la
recuperación de activos robados (iniciativa StAr).
Las autoridades impositivas, apoyándose en el trabajo de
organismos destacados, como la OCDE (Organización para
la Cooperación y el Desarrollo Económico), deberán
continuar con los esfuerzos para promover un intercambio
de información impositiva. La falta de transparencia y de un
intercambio de información impositiva son aspectos a tratar
de manera enérgica.
REFUERZO DE LA COOPERACIÓN INTERNACIONAL
Acciones inmediatas a llevar a cabo antes del 31 de marzo
de 2009
-. Los supervisores deberán colaborar para establecer colegios
supervisores para todas las principales instituciones financieras
169
La Crisis Económica Mundial
fronterizas, como parte de sus esfuerzos por fortalecer la
supervisión de empresas fronterizas.
Los principales bancos globales deberán reunirse con
regularidad con sus colegios supervisores para mantener
discusiones globales sobre las actividades de la empresa y la
evaluación de los riesgos a los que ésta se enfrenta.
Los reguladores deberán dar los pasos necesarios para fortalecer
las disposiciones sobre la gestión de crisis fronterizas,
incluyendo la cooperación y la comunicación entre sí, así
como con las autoridades apropiadas, para desarrollar
completas listas de contacto y para realizar ejercicios de
simulación, según se considere apropiado.
Acciones a medio plazo
- Las autoridades, apoyándose en particular en el trabajo de
los reguladores, deberán recopilar información sobre áreas
donde la convergencia de prácticas reguladoras como
estándares de contabilidad, auditorías y seguros de depósitos
esté realizando progresos, tenga cierta necesidad de un
progreso acelerado o donde pueda haber cierto potencial de
progreso.
Las autoridades deberán asegurar que las medidas temporales
para restablecer la estabilidad y la confianza tengan las
menores distorsiones posibles y se desarrollen de manera
oportuna, secuenciada y bien coordinada.
REFORMA DE LAS INSTITUCIONES
FINANCIERAS INTERNACIONALES
Acciones inmediatas a llevar a cabo antes del 31 de marzo
de 2009
- El Foro de Estabilidad Financiera deberá expandirse hasta
alcanzar una afiliación más amplia de economías emergentes.
170
Mercados Financieros y Economía Global
El Fondo Monetario Internacional, centrado en la
supervisión, y el Fondo de Estabilidad Financiera, centrado
en el establecimiento de estándares, deberán fortalecer su
colaboración, mejorar los esfuerzos para lograr una mejor
integración de respuestas regulatorias y de supervisión en un
marco político de macroprudencia y llevar a cabo ejercicios -
anticipados de advertencias.
El Fondo Monetario Internacional, dada su afiliación
universal y su destacada experiencia macrofinanciera, deberá,
en estrecha coordinación con el Fondo de Estabilidad
Financiera y otros organismos, adoptar un papel destacado
en el aprendizaje de lecciones de la crisis actual, de manera
coherente a su mandato.
Deberíamos revisar la adecuidad de los recursos del Fondo
Monetario Internacional, el Grupo del Banco Mundial y otros
bancos de desarrollo multilateral, además de estar preparados
para aumentarlos cuando sea necesario. El Fondo Monetario
Internacional también deberá seguir revisando y adaptando
sus instrumentos de préstamo para satisfacer de manera
adecuada las necesidades de sus miembros y revisar su papel
fundamental en vista de la actual crisis financiera.
Debemos explorar nuevas formas de restaurar el acceso a los
créditos por parte de los países emergentes y en vías de
desarrollo, y retomar los flujos de capital privado que resultan
fundamentales para el desarrollo y el crecimiento sostenible,
incluyendo las actuales inversiones en infraestructura.
En los casos en que los graves trastornos del mercado han
limitado el acceso a la financiación necesaria de políticas
fiscales anticíclicas, los bancos de desarrollo multilateral deben
asegurar que se pongan en marcha las medidas necesarias
para apoyar, en la medida de lo posible, a los países con buenos
antecedentes y políticas sanas.
171
La Crisis Económica Mundial
Acciones a medio plazo
- Pusimos de relieve que las Instituciones de Bretton Woods
debían reformarse de manera exhaustiva para que puedan
reflejar de forma más adecuada los pesos económicos
cambiantes en la economía internacional y ser más
responsables de los retos futuros. Las economías emergentes
y en desarrollo deberán tener más voz y representación en
dichas instituciones.
- El Fondo Monetario Internacional deberá realizar vigorosas
y ecuánimes revisiones de la supervisión de todos los países,
además de prestar una mayor atención a sus sectores
financieros y a una mejor integración de las revisiones con
los programas de evaluación del sector financiero de la unión
entre el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Basándonos en todo esto, es necesario fortalecer el papel del
Fondo Monetario Internacional en el ofrecimiento de
consejos políticos macrofinancieros.
- Las economías avanzadas, el Fondo Monetario Internacional
y Otras organizaciones internacionales deberán facilitar
programas para la creación de capacidad para las economías
de los mercados emergentes y de los países en vías de desarrollo
sobre la formulación y la puesta en marcha de nuevas y
destacadas regulaciones, que resulten coherentes con los
estándares internacionales.
Declaración de la Cumbre sobre los
Mercados Financieros y la Economía Mundial
172
Mercados Financieros y Economía Global
Países Miembros del G-20 asistentes a la Cumbre de
Washington, 14 y 15 de noviembre de 2008
Alemania Holanda
Arabia Saudita India
Argentina Indonesia
Australia Italia
Brasil Japón
Canadá México
China Reino Unido
Corea, República de Rusia
España Sudáfrica
Estados Unidos Turquía
Francia
Observadores internacionales
Banco Mundial
Fondo Monetario Internacional
Foro de Estabilidad Financiera
Naciones Unidas
Unión Europea
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Alicia García Herrero
ALICIA GARCÍA HERRERO
Profesora Asociada Univ. Autónoma de Madrid.
Investigadora Asociada Univ. de Hong Kong.
Economista Jefe Mercados Emergentes del BBVA
¿SALDRÁN GANADORAS
AMÉRICA LATINA Y
ASIA
DE LA ACTUAL CRISIS FINANCIERA?
La profundidad de la crisis financiera
La crisis financiera que viven hoy los mercados internacio-
nales se originó en el verano de 2007 en el mercado hipotecario
de EEUU tras años de aumento desenfrenado del precio de la
vivienda. El primero en verse afectado fue el sector de más alto
riesgo, el llamado sub-prime que también ha dado nombre a la
crisis.
Desde el verano de 2007 hasta la fecha, los problemas se
han extendido hacia una gran variedad de agentes, activos y
mercados. Uno de los primeros en verse afectado ha sido el
mercado monetario en todos los países desarrollados, que ha
visto reducida drásticamente su liquidez a pesar de las medidas
adoptadas por los bancos centrales correspondientes. También
ha aumentado sustancialmente la prima de riesgo, especialmen-
177
La Crisis Económica Mundial
te de las entidades financieras —tras el reconocimiento de eleva-
das pérdidas patrimoniales—, por lo que han tenido que retrasar,
y en algunos casos paralizar, sus emisiones de deuda o planes de
aumento de capital. Igualmente, se han registrado pérdidas
sustanciales en otras clases de activos más allá de los residenciales,
incluyendo los bonos municipales y los préstamos apalancados,
especialmente en EEUU.
En parte como consecuencia de los problemas en el sector
financiero, se ha producido una fuerte desaceleración de la eco-
nomía norteamericana y, en menor medida, de la europea y
japonesa. En EEUU, el mercado inmobiliario continúa sin
estabilizarse y contribuyendo negativamente al crecimiento, a
la vez que el consumo se debilita progresivamente como conse-
cuencia del deterioro de la confianza del consumidor y del
empeoramiento del mercado laboral. Aunque las autoridades
monetarias y fiscales han tomado medidas rápidas para frenar la
desaceleración la situación sigue siendo difícil.
En este ARI se pretende analizar por qué esta crisis finan-
ciera no parece estar afectando significativamente a las econo-
mías emergentes y si esta tónica se va a mantener en un futuro.
El análisis concluye que la relativamente benévola situación
actual se debería mantener, aunque existen tres riesgos princi-
pales: la inflación —común a todas las zonas emergentes pero
también a los países industrializados, un súbito aumento de la
aversión al riesgo emergente y una caída brusca del precio de las
materias primas en el caso particular de América Latina. Por
último, se hace una reflexión sobre las oportunidades que pueden
abrirse a los países emergentes en un contexto de relativa fortaleza
respecto a los países industrializados.
178
Alicia García Herrero
¿Por qué un impacto moderado sobre las economías
emergentes?
Ante la situación de crisis financiera internacional, parece
sorprendente que las economías emergentes no se hayan visto
muy afectadas en su crecimiento, como muestran los datos de la
primera mitad de 2008, pero también las previsiones para 2008
y 2009 (Tabla 1).
Tabla 1. PIB: tasa de crecimiento
% 2007 2008 2009:
EEUU 2,2 7 me
UEM 2,6 dí MA
Asia emergente 9 7,8 7,5
Latinoamérica, inc. México 5,60 4,40 3,90
Fuente: BBVA a partir de fuentes nacionales.
De hecho, en anteriores ocasiones cuando el mundo desa-
rrollado sufría una fuerte desaceleración, las economías emer-
gentes se veían aun mas afectadas, hasta el punto de acabar en
una crisis financiera en algunos casos. En otras palabras, estas
economías solían amplificar los ciclos de los países desarrolla-
dos. El motivo de dicha amplificación venía claramente por el
canal financiero, puesto que las restricciones de crédito en las
economías emergentes eran tan importantes que cualquier au-
mento del coste de capital o reducción del acceso a la financia-
ción externa les ponía en graves dificultades. Además, la deno-
minación de pasivos en moneda fuerte aumentaba el riesgo aso-
ciado a una depreciación de la moneda local, que solía ocurrir
cuando el capital extranjero se retiraba de un determinado país.
En el año que llevamos de crisis, el impacto en las economías
emergentes ha sido casi nulo salvo algunas excepciones. En las
dos regiones más relevantes para España —Asia, por su importancia
sistémica, y América del Sur, por la inversión directa acumulada
en la región el crecimiento de los últimos trimestres ha seguido
siendo muy elevado en prácticamente todos los países. Las
exportaciones —que deberían ser las primeras en verse afectadas
por el canal comercial— están aguantando muy bien.
179
La Crisis Económica Mundial
En el caso de América del Sur esto se explica fácilmente por
el ulterior aumento de los precios de las materias primas, que
aun hoy constituyen una parte muy importante de las
exportaciones totales en la mayoría de los países. También ayuda
la mayor diversificación geográfica de las exportaciones, con una
reducción del peso de EEUU y un aumento del de Asia, más
allá del mayor comercio intrarregional (Gráfico 1).
Grafico 1. Distribución geográfica de las exportaciones de América del Sur
1990 e 2007
Menard, Pelican:Peer Kie dulpod,Enipcinad: Sacra,Slereoa na, Llanta Toa, Tos cpu
Fuente: DOTS y BBVA
Un
En el caso de Asia, el fuerte crecimiento se explica por el
importante aumento de los intercambios comerciales dentro de
la propia región (Gráfico 2), aunque es cierto que en buena
medida se trata de productos intermedios cuya demanda final
sigue estando en el mundo industrializado (EEUU especialmente
pero también Europa y Japón).
Grafico 2. Distribución geográfica de las exportaciones de Asia emergente
1990 > 2007E
180
Alicia García Herrero
Más allá de la mayor resistencia de las exportaciones que en
cualquier caso debería ceder en breve, especialmente en el caso
de Asia por los motivos antes descritos, ambas regiones han
acumulado fortalezas importantes desde las últimas crisis. Son
estas fortalezas las que deberían evitar que el canal financiero —
tan dañino en anteriores shocks— operara esta vez.
Una de las principales fortalezas es la mayor riqueza alcan-
zada por ambas regiones. De hecho, la renta per cápita (medi-
da como capacidad de poder adquisitivo) se ha mas que dupli-
cado en Asia y ha aumentado un 60% en América del Sur (Tabla
1, fila 1). Aunque América del Sur sigue siendo más rica, es
cierto que las diferencias se han acortado en los últimos años a
pesar del buen desempeño de las economías latinoamericanas.
En cualquier caso, las diferencias con el mundo industrializado
se han acortado aun más rápidamente (aunque la brecha,
lógicamente, sigue siendo mucho mayor).
Mas allá de las ventajas generales derivadas de una mayor
riqueza —tales como la menor necesidad de financiación exter-
na para invertir— otra muy importante es que sirve de base para
una mayor contribución de la demanda interna al crecimiento,
especialmente en lo que se refiere al consumo privado. Así, el
consumo privado ha aumentado su aportación al crecimiento
sustancialmente en ambas regiones, y más aun en Asia (Tabla
2, fila 3). Por otro lado, la inversión también ha aumentado
sustancialmente su aportación al crecimiento en América del
Sur (Tabla 2, fila 4), lo que ha permitido aumentar la ratio de
inversión sobre PIB a niveles comparables a los de la OECD
(Tabla 2, fila 5).
Asimismo, en Asia la contribución de la inversión al
crecimiento se ha recuperado después de una fuerte caída tras la
crisis asiática de 1997. De la misma manera, la inversión como
porcentaje del PIB casi ha alcanzado ya los niveles que tenía
antes de la crisis, aunque es cierto que esta evolución tan
La Crisis Económica Mundial
favorable se debe en una parte sustancial a los enormes esfuerzos
de inversión de China.
Tabla 2. Comparativa entre América Latina y Asia (1
3 ; América Latina
Actual 2000 1 Actual 2000 1995
Renta per cápita (US$ PPP) 11420 8185 9980 5932 4580
Aportación demanda interna 7,1 2,8 £ 8,9 TS 10,5
Consumo 3,4 0,6 l 4,05 1,7: 3,6
Inversión 2,3 -0,1 p 4.8 25 4,3
Ratio Inversión PIB 22,10 17,70 E 36,4 31 37,3
Fuente: BBVA a partir de FMI y fuentes nacionales.
Otra fortaleza importante es la menor dependencia de ambas
regiones del capital extranjero, especialmente del capital más volátil.
De hecho, Asia y América Latina han ido reduciendo su
financiación con bancos internacionales en los últimos años
mientras que «Europa emergente» la ha aumentado sustancialmente
(Gráfico 3). El espejo de esta realidad es la muy diferente evolución
de las cuentas exteriores en Asia y América Latina —con superávit
importantes, especialmente en Asia— respecto a «Europa
Emergente» —con déficit crecientes—. De la misma manera, la deuda
externa se ha reducido sustancialmente en Asia, del 31% de media
en 2005 al 17% actualmente (Tabla 3) y, en menor medida, en
América Latina (del 27% en 2005 al 21% actualmente).
Gráfico 3.
Préstamos bancarios internacionales transfronterizos
en % PIB
50 7 m Asia 8: Pacific
45 y mM Latin America/Caribbean
40 3 mm Europe
MN
PEER > E EN A a A A —
DO e
Dd Ad A dh > NN. dh) 0h dh) Nh A O GQ [a] ¡A
A SS E + E A
E E E E a E N CN PEN EN ON ON ES
Fuente: BPI y elaboración propia BBVA
Alicia García Herrero
Tabla 3. Comparativa entre América Latina y Asia (2)
América Latina Asia
Actual 2000 Actual 2000 1995
Saldo público/PIB 0,1 -2,8 1,08 -2,1 -1,2
Saldo cc./PIB 1,7 -1,7 6,3 2,04 -1,98
Reservas/PIB 15,00 9,80 42 21,8 14.6*
* No incluye Hong Kong en 1995.
La menor dependencia externa también se debe a la mayor
solvencia fiscal. Esto es especialmente importante si se piensa
que el elevado endeudamiento público fue la causa principal de
muchas de las crisis anteriores, especialmente en América Latina.
Así, de un déficit fiscal de alrededor del 4.5% del PIB en media
en 1995, los países latinoamericanos han alcanzado ya el
equilibrio de las cuentas públicas. En Asia la mejora ha sido
menor, aunque la situación de partida era mejor (de alrededor
del 1% del PIB de déficit en media en 1995 al 1% de superávit
en 2007). Si se tiene en cuenta el mayor servicio de la deuda en
América Latina (3.3% del PIB en media para 2007, respecto al
1.9% en Asia), el esfuerzo fiscal ha sido mayor en América
Latina, como sería lógico dado el punto de partida y las
consecuencias tan negativas que tuvo el excesivo endeudamien-
to público (Tabla 4).
Tabla 4. Comparativa entre América Latina y Asia (3)
América del Sur Asia
Actual 2000 1995 Actual 2000 1995
Ratio deuda pública/PIB 37,3 40,4 30,4 37 40,1 30
Deuda externa/PIB 21,4 35,5 27,2 17,4 29,3 30,9
Servicio deuda externa/PIB 3,3 7,6 3,8 9 4,1 3,5
Deuda externa denominada en US$
sobre externa denominada en moneda 75,21 74,10 74,24 AA 72,2 64,8
extranjera
Fuente: BBVA a partir de fuentes nacionales
Otra de las razones por las que ha disminuido la dependen-
cia del capital exterior es el mayor desarrollo de los mercados
financieros locales. Esto es cierto para ambas regiones, aunque
el tamaño de los mercados es mucho mayor en Asia y ya lo era
incluso antes de las crisis de los 90. Lo importante es que el
desarrollo de los mercados financieros se ha producido no solo
en el sector bancario —como había sido la norma hasta ahora—
sino también en los mercados de capitales. En el caso de Asia, el
La Crisis Económica Mundial
crecimiento se ha concentrado en los mercados bursátiles locales
y en mayor medida en Hong Kong y Singapur, que se han
convertido en importantes bolsas regionales. En América Latina
el desarrollo en el mercado de bonos y bursátil ha sido más
equilibrado.
Finalmente, la solvencia del sistema bancario también ha
aumentado en ambas regiones tras las crisis que en algunos casos
se originaron en el sistema bancario o bien lo arrastraron. En
cualquier caso, la mejora es mucho más evidente en América
Latina que en Asia, como se refleja claramente en las tasas de
morosidad en los principales países (Gráfico 4). Los motivos de
esta diferencia tan marcada pueden ser varios: desde la calidad
de la regulación y supervisión al papel que hayan podido jugar
los bancos extranjeros -mucho mas presentes en América Latina
que en Ásia— en mejorar las prácticas bancarias y la gestión del
riesgo.
Gráfico 4
20 Ratio de Morosidad
(2007) Ñ
Fuente: FMI * 2006
184
Alicia García Herrero
Riesgos para este escenario benévolo
A pesar de las fortalezas anteriormente descritas, no cabe duda
que existen riesgos importantes en el escenario anteriormente
descrito.
El primero es la inflación, que se ha acelerado mucho más
en los países emergentes que en los desarrollados (Gráfico 5).
Grafico 5
Inflación, países desarrollados y emergentes
10
y Emergentes
4 | Países desarrollados
4 EA
(0)é | | | ! | | | | |
2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008
En el caso de Asia, una buena parte del aumento de la inflación
se concentra en alimentos y energía, mientras que el traslado al
índice general de precios ha sido mucho más evidente en
América Latina, por lo que el riesgo de permanencia de presiones
inflacionistas parece más evidente en este último caso.
Los bancos centrales en ambas regiones del mundo han
empezado a reaccionar ante el fuerte aumento de la inflación
de manera más o menos agresiva según el país, pero lo cierto es
que no se trata de una reacción preventiva sino más bien
reactiva. El motivo por el que la reacción ha podido ser un tanto
185
La Crisis Económica Mundial
lenta se explica por dos factores: (1) la naturaleza del shock
inflacionario, fundamentalmente de oferta; y (2) el delicado
contexto internacional en el que se encontraba, con la Reserva
Federal bajando los tipos de interés apresuradamente para hacer
frente a la crisis y con el consiguiente aumento en el diferencial
de tipos y las presiones apreciatorias de sus monedas, más allá de
la fuerte desaceleración de su demanda externa, al menos por el
lado de las economías industrializadas.
El segundo riesgo común a todos los países emergentes es un
brusco aumento de la prima de riesgo emergente. Aunque no
parece probable que ocurra —especialmente tras el buen
desempeño del riesgo país emergente en comparación a la deu-
da corporativa norteamericana considerada hasta hace bien
poco un activo muy similar— podría producirse en un evento de
crisis en un país emergente —especialmente si fuera sistémico—
que desatara el contagio. Algunos de los países de la «Europa
emergente» serían, en la actualidad, los de mayor riesgo de cri-
sis, pero pocos de ellos podrían tener el tamaño suficiente para
trasladar sus problemas a otros continentes.
Por último, América Latina tiene un importante riesgo
idiosincrásico, que es el de una caída sustancial del precio de las
materias primas. De hecho, tanto los superávit por cuenta
corriente como la acumulación de reservas internacionales y,
en algunos casos, la buena situación fiscal, se explican en gran
medida por la bonanza de las materias primas. Un súbito giro en
los precios podría tener consecuencias negativas, especialmen-
te en países como Argentina y Venezuela.
186
Alicia García Herrero
La crisis como oportunidad
para las economías emergentes
A pesar de los riesgos, hay motivos para pensar que Asia
emergente y América Latina podrán acelerar su senda de con-
vergencia con los países industrializados, puesto que el diferen-
cial de crecimiento podría ser tan o más favorable como hasta
ahora.
Más allá de que América Latina y Asia no se vayan a ver
excesivamente afectadas por la desaceleración en el mundo
desarrollado, la crisis financiera puede ser una oportunidad para
mejorar su posición en el entramado empresarial mundial y,
especialmente, en el sector financiero. De hecho, los fondos de
riqueza soberana de Asia y Medio Oriente —receptores de una
parte de la riqueza acumulada a través de los importantes supe-
rávit externos— ya han realizado inversiones de calado en algunas
de las entidades financieras más castigadas durante la crisis.
Adicionalmente, en los últimos años se han ido creando
multinacionales latinoamericanas y asiáticas —especialmente
chinas e indias— que compiten en los mercados desarrollados.
Así, compañías como Huawei y Lenovo (en China), Tata (en
India), Cemex (en México) o Embraer y Vale (en Brasil) entre
otras, no solo tienen posiciones dominantes en sus propios
mercados sino que han salido de compras y ya son empresas
globales. De hecho, ya figuran entre las 500 más grandes del
mundo según la clasificación de la revista Fortune.
No cabe duda que estas empresas —que en general gozan de
una buena situación financiera y, en muchos casos, cuentan
con mercados internos donde financiarse— aprovecharán el
empeoramiento del entorno de sus competidores para realizar
nuevas adquisiciones. La fortaleza de las monedas locales, espe-
cialmente en América Latina, abaratan aun más las posibles
adquisiciones. Así, y descartando un escenario terriblemente
negativo en el que la crisis financiera se agudiza y se extiende
187
La Crisis Económica Mundial
geográficamente, estas adquisiciones permitirán a las empresas
latinoamericanas y asiáticas beneficiarse más de la recuperación
del mundo desarrollado cuando se produzca y, más generalmen-
te, obtener ganancias de diversificación como hasta ahora lo
habían hecho las multinacionales de países desarrollados. Otras
ganancias importantes serán el acceso a nuevos mercados y la
transferencia tecnológica y de know-how, todavía muy importante
para las multinacionales emergentes.
Conclusión: A pesar del difícil momento que está atrave-
sando la economía mundial y de algunos riesgos importantes,
especialmente el de la inflación, hay razones para pensar que las
economías emergentes, y en concreto América Latina y Asia,
se beneficiarán de esta coyuntura.
Por un lado, parece improbable que se vean arrastradas hacia
una crisis como solía ocurrir en el pasado. Este cambio estructu-
ral se debe, fundamentalmente, a las fortalezas acumuladas tras
las duras lecciones de los años 90. Aunque aun persisten algunas
debilidades —en especial la elevada dependencia de las materias
primas en el caso de América Latina— el riesgo parece acotado
en la actual coyuntura internacional.
Por otro lado, la riqueza acumulada por ambas regiones —
especialmente en Asia, gracias a los recurrentes superávit exter-
nos— puede servir para que estos países adquieran entidades
financieras actualmente con problemas de financiación o pér-
didas patrimoniales, pero bien gestionadas. El traspaso de cono-
cimiento, de por sí, más allá del retorno de la inversión, debería
ser muy valioso para una región como la asiática, donde la gestión
bancaria sigue siendo débil.
Por último, las grandes multinacionales latinoamericanas y
asiáticas que se han forjado en los últimos años deberían tam-
bién beneficiarse de la situación actual y comprar empresas que
antes de esta crisis no estaban a su alcance. Las ganancias para
las multinacionales emergentes deberían ser importantes.
188
Andrés Oppenheimer
ANDRÉS OPPENHEIMER
Editor para Latinoamérica «The Miami Herald».
Analista CNN. Premio Rey de España y Ortega y Gasset.
SE VIENEN AÑOS DE VACAS FLACAS
No se engañen con el universal suspiro de alivio que se oyó
el viernes cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó un
paquete de rescate de $700 mil millones para salvar al sistema
bancario del país. La medida contribuirá a evitar un colapso
financiero, pero la economía estadounidense seguirá en baja, y
Latinoamérica recibirá un golpe más grande que el que muchos
suponen.
Es cierto, la crisis de Wall Street que sacudió a los mercados
mundiales durante las últimas semanas no significará “la deba-
cle del capitalismo”, tal como el presidente venezolano Hugo
Chávez proclamó triunfalmente, ni significa que el Primer
Mundo “se derrumba como una burbuja (sic)”, como dijo la
presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner.
Eso no ocurrirá. Lo más probable es que signifique un movi-
miento pendular, desde una economía de libre mercado excesi-
vamente desregulada durante el gobierno de Bush hacia una
economía más regulada, como ha ocurrido muchas veces en
Estados Unidos después de ciclos de gastos excesivos e impues-
189
La Crisis Económica Mundial
tos insuficientes. Pero a juzgar por lo que escuché de boca de
varios presidentes latinoamericanos, ministros de economía y
economistas durante la Conferencia de las Américas del Miami
Herald horas después de la aprobación del rescate financiero, la
crisis crediticia de Estados Unidos nos afectará a todos durante
el resto de este año y en el curso de todo el 2009, si no más
tiempo. Se vienen años de vacas flacas.
“El golpe ha sido tan grande que a los consumidores estado-
unidenses les llevará cierto tiempo empezar a comprar otra vez,
o a pedir créditos”, me dijo Mustafa Mohatarem, jefe de econo-
mistas de General Motors. «El gasto de consumo se reducirá
durante un período de por lo menos dos años».
Eso significará una desaceleración del crecimiento económi-
co estadounidense, que es el motor de la economía mundial y la
principal fuente de comercio, turismo e inversión de muchos
países latinoamericanos.
Mientras que antes de esta crisis los economistas pronostica-
ban un crecimiento anual de 3 por ciento en Estados Unidos
durante los próximos años, ahora se calcula que la economía
crecerá un 1 por ciento el año próximo, o que no crecerá en
absoluto.
Como resultado, los países latinaoamericanos verán caer sus
exportaciones al mercado más grande del mundo, y recibirán
menos turistas estadounidenses y menos remesas familiares de
Estados Unidos. Esto perjudicará especialmente a México y
Centroamérica, cuyas economías están estrechamente vincula-
das al mercado estadounidense.
Pero también Sudamérica se verá afectada por una reduc-
ción de los precios de las materias primas, porque el menor
crecimiento de la economía mundial resultará en una menor
demanda de petróleo, soja y otras materias primas que han sido
la base del crecimiento de Venezuela, Argentina y otros países
de la región. «"La burbuja de los commodities, aunque no ha es-
190
Andrés Oppenheimer
tallado, se está desinflando considerablemente»”, dijo
Mohatarem.
-En el plano financiero, Latinoamérica tendrá mayores difi-
cultades para acceder a préstamos externos para pagar sus pro-
yectos de infraestructura o cumplir con los pagos de la deuda -
externa. Además, la crisis financiera se produce en un momen-
to en el que muchos países ya están haciendo frente a mayores
gastos por sus importaciones de petróleo y de alimentos.
”Hay cuatro crisis simultáneas que están afectando a nues-
tros países”, dijo el presidente de la República Dominicana,
Leonel Fernández. * * La crisis financiera, la crisis energética, la
crisis de alimentos y la crisis climática. Esto va a tener una
incidencia directa en lo inmediato”.
Augusto de la Torre, director del departamento latinoameri-
cano del Banco Mundial, me dijo horas después del rescate
bancario que la economía latinoamericana probablemente cre-
cerá entre un 2.5 por ciento y un 3.5 por ciento en el 2009.
Antes de la crisis, el Banco Mundial y la mayoría de las institu-
ciones financieras internacionales estaban proyectando un cre-
cimiento de alrededor de más de 4.5 por ciento el año próximo
para la región.
Mi opinión: el rescate financiero es una buena noticia, pero
no será suficiente. No reactivará el crecimiento mundial si
Washington no empieza a reducir su deuda de más de 11 billo-
nes de dólares, y la gente vuelve a confiar en la economía.
El próximo presidente estadounidense debería imponer un
paquete de austeridad, no muy diferente a los que se prescribían
a los países latinoamericanos durante sus crisis financieras de los
años ochentas y de los noventas.
En cuanto a que países latinoamericanos resultarán más
perjudicados, paradójicamente la lista probablemente incluya a
varios de los que han celebrado la crisis financiera de Estados
191
La Crisis Económica Mundial
Unidos como un presunto “colapso” del capitalismo, y que ya
tienen poco acceso al crédito internacional.
La caída del precio de las materias primas reducirá los ingre-
sos y puede aumentar las tensiones políticas en Venezuela,
Argentina, Ecuador y otros países exportadores de materias primas
que han estado gastando más de lo que deberían. Sus políticas
populistas estaban cimentadas en los estratosféricos precios de
las materias primas, y es posible que ahora estén entre las
principales víctimas de la desaceleración de la economía global.
Estados Unidos debe tomar su propia medicina
El presidente George W. Bush está usando una buena parte
de su tiempo en consultas con líderes europeos sobre cómo poner
fin a la crisis financiera global. Pero debería también pedirle
consejo a México y a otros países latinoamericanos que lograron
recobrarse de sus debacles financieras.
Varios economistas internacionales dicen que Estados Uni-
dos podría aprender algunas lecciones de la crisis financiera
mexicana de 1994, que sacudió a los mercados mundiales y que
terminó con un enorme paquete de rescate de Estados Unidos y
el Fondo Monetario Internacional.
Claudio Loser, que era director del departamento latinoame-
ricano del FMI durante la crisis mexicana, y que ahora se
desempeña como consultor privado en Washington D.C, escri-
bió esta semana en el boletín informativo electrónico Latin
American Advisor que un informe del EMI del 2005, sobre las
crisis bancarias latinoamericanas, nos demuestra cómo la histo-
ria se repite. Si tomamos las palabras “México” y "1994” en ese
informe del FMI y las reemplazamos por “Estados Unidos” y
"2008", las similitudes son notables.
“La oleada de quiebras bancarias en México en diciembre
de 1994 se produjo luego de un período de liberalización finan-
192
Andrés Oppenheimer
ciera y de proliferacion de créditos bancarios, y en ausencia de
adecuada regulación y supervisión bancaria”, decía el FMI en el
2005. «Cuando la mala calidad de las carteras de préstamos de
los bancos mexicanos se hizo evidente, las cotizaciones de la
moneda, las acciones y los precios inmobiliarios cayeron en pi-
cada, reduciendo todos los valores y provocando grandes pérdi-
das a los bancos».
Para detener la hemorragia financiera mexicana, el entonces
presidente Bill Clinton y el FMI rescataron la economía mexicana
con un plan de salvataje de $38 mil millones, es decir alrededor
del 10 por ciento del producto bruto mexicano de ese momento.
Eso no fue demasiado diferente, en términos proporcionales a la
economía nacional, del reciente plan de rescate de $700 mil
millones aprobado por el Congreso de Estados Unidos, sumado
a otros paquetes de estímulo aprobados por el gobierno
norteamericano, según dice Loser.
Una vez que Washington y el FMI desembolsaron el dinero,
México mejoró la supervisión del sector financiero con nuevas
regulaciones. Eso produjo el colapso de varios bancos, y la fu-
sión de otros, tal como está ocurriendo en Estados Unidos hoy.
Aunque el rescate bancario mexicano estuvo acompañado de
serias acusaciones de corrupción, México se recuperó y pagó su
deuda a Estados Unidos y al FMI a principios de 1997, dos años
antes de su vencimiento, con una ganancia neta para el Tesoro
de Estados Unidos.
¿Que lección tendría que aprender Washington de Méxi-
co?, le pregunto a Loser esta semana.
“La principal lección es que los paquetes de rescate finan-
ciero y las nuevas regulaciones no son suficientes si no se adop-
ta un plan de austeridad con recortes del gasto público para
poner la casa en orden”, me dijo Loser. «México lo hizo y ahora
lo tiene que hacer EE. UU». Loser señala que hacer estas cosas
de inmediato podría empeorar la actual parálisis económica, pero
La Crisis Económica Mundial
Washington tendrá que adoptar estas medidas en los próximos
meses. Entre otras cosas, Washington tendrá que pensar en
reducir excepciones impositivas a grandes corporaciones,
disminuir los programas de ayuda social y aumentar los impues-
tos.
Mi opinión: estoy de acuerdo. Washington debe aplicar el
mismo remedio que prescribió a los países latinoamericanos
durante sus respectivas crisis financieras y adoptar un plan de
austeridad con reducciones del gasto del gobierno (yo empeza-
ría por los subsidios agrícolas).
Si no se aplica un paquete de austeridad, el rescate actual no
mitigará los temores de Wall Street y el resto del mundo.
¿Llegó el fin del primer mundo?
Cuando llegué a este país la semana pasada en medio de la
crisis financiera de Estados Unidos, pensé que encontraría al
gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner pro-
fundamente preocupado por el posible impacto en Argentina
del caos reinante en los mercados mundiales. ¡Me equivoqué de
cabo a rabo!
Al igual que el presidente venezolano Hugo Chávez, la pre-
sidenta Fernández y sus seguidores —que, por cierto, son más
difíciles de encontrar ahora que la última vez que estuve aquí
en enero— reaccionaron con poca disimulada satisfacción ante
lo que consideran el colapso de Estados Unidos, y como una
reivindicación de su decisión de rechazar las políticas de libre
mercado recomendadas por el gobierno norteamericano.
Estamos viendo como ese primer mundo, que nos habían
pintado en algún momento como una Meca a la que debíamos
llegar, se derrumba como una burbuja (SIC), dijo la presidenta
Fernández. Nosotros con nuestro proyecto de construir con
nuestros propios esfuerzos aquí estamos en medio de la mareja-
194
Andrés Oppenheimer
da, firmes, reconstruídos y dispuestos a enfrentar el presente y el
TULUTO.
Más tarde, esa misma semana, Fernández sugirió que, con-
trariamente a lo que alegan quienes afirman que Argentina debe
insertarse en la economía global, el estatus del país como paria
de los mercados financieros internacionales era en realidad algo
positivo, que lo protegerá de los shocks financieros externos.
Argentina entro en default de su deuda externa en el 2001, y
depende de Chávez para obtener préstamos a una tasa de interés
más alta que la usual.
Fernández citó informes de prensa estadounidenses sobre la
masiva intervención estatal de las instituciones financieras como
prueba de que Argentina había estado en lo correcto con sus
recientes nacionalizaciones. Y en un exabrupto de orgullo na-
cionalista —o megalomanía pueblerina— sostuvo que Walt
Disney había copiado Disneylandia de La Ciudad de los Niños,
un parque de diversiones de la ciudad de La Plata, insinuando
que Argentina ha estado muchas veces a la vanguardia de Esta-
dos Unidos y el resto del mundo.
En la misma tónica, el periódico oficialista Página 12 enca-
bezó su portada del 18 de septiembre con el título: La decaden-
cia del imperio americano.
Aunque muchos argentinos creen genuinamente que Esta-
dos Unidos ha colapsado como potencia mundial, algunos de
los principales columnistas argentinos criticaron de inmediato
los comentarios de la Presidenta.
Joaquín Morales Sola, del diario La Nación, escribió que la
afirmación hecha por Fernández respecto al desmoronamiento
del primer mundo y la supuesta fortaleza de Argentina era pre-
matura y errónea. A Argentina le resultará más difícil acceder a
préstamos bancarios a medida que los inversores se marchen en
busca de mercados más seguros, y el precio de la soja —la
principal exportación del país— probablemente caiga en me-
195
La Crisis Económica Mundial
dio de una resesión económica mundial, señaló. Eduardo van
der Kooy, del diario Clarín, calificó de frívolas las declaraciones
de la Presidenta.
Otros analistas políticos me dijeron que la retórica
deFernández puede ser un intento de tapar los crecientes pro-
blemas que enfrenta su gobierno. La economía se está
desacelerando, un juicio en Miami está produciendo revelacio-
nes diarias sobre el envío del gobierno de Chávez de, por lo
menos, $800,000 en efectivo a la Argentina que según algunos
testigos estaban destinados a la campaña presidencial de
Fernández, y los diarios informan que la mandataria y su esposo
han registrado recientemente una nueva empresa —una
consultora financiera llamada El Chapel— que se es la última
adición de lo que, según afirman, es ya una cuantiosa fortuna
familiar. No resulta sorprendente que la popularidad de
Fernández se haya desmoronado en los últimos meses.
Mi opinión: No creo que Estados Unidos se “derrumbe como
una burbuja”, para usar la confusa metáfora de la Presidenta. En
algún momento ocurrirá eso, como ha ocurrido con todas las
superpotencias de la historia, pero no creo que ocurra ahora.
En primer lugar, el sistema bancario estadounidense está más
regulado que otros, y muchos bancos europeos y asiáticos
simplemente están postergando el sinceramiento que han he-
cho los bancos de Wall Street.
Segundo, tal como me dijo Bill Gates en una entrevista re-
ciente, las universidades norteamericanas todavía están produ-
ciendo las innovaciones más redituables del mundo, y lo segui-
rán haciendo al menos durante dos décadas.
Así como las universidades estadounidenses importaron las
mejores mentes europeas en la época de la Segunda Guerra
Mundial, ahora están atrayendo los mayores talentos de China
y de India.
196
Andrés Oppenheimer
En tercer lugar, y más importante, es probable que Estados
Unidos siga siendo un refugio seguro para los inversores de todo
el mundo.
En medio del tsunami financiero de Wall Street la semana
pasada, los argentinos no salieron corriendo a comprar bolíva-
res venezolanos, ni yuanes chinos, y ni siquiera euros. Corrie-
ron a comprar dólares estadounidenses, llevando el cambio del
mercado negro de 3.10 pesos a 3.25 pesos. Eso resulta muy
revelador.
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Mikhail Gorbachev
MIKHAIL GORBACHEV
Líder de la Unión Soviética de 1985 a 1991.
Premio Nobel de la Paz en 1990.
FUSIONANDO
MORALIDAD Y CAPITALISMO
A medida que la crisis financiera global se profundiza, resulta
claro que el colapso del mercado de valores no sólo afecta a los
ricos, cuyos estilos de vida muy difícilmente sean afectados, sino
a millones de personas comunes que pusieron sus ahorros de
toda la vida en el mercado.
La crisis financiera es, posiblemente, sólo la primera etapa en
una debacle económica que podría ser la peor desde la Gran
Depresión de la década del treinta.
La crisis no vino de la nada. Han existido advertencias de
diferentes sectores, incluidos economistas. También hubo ex-
hortaciones de veteranos líderes mundiales de la Comisión
Trilateral y del Foro Político Mundial, que mostraron su pre-
ocupación por los mercados financieros, convertidos en peli-
grosas burbujas con poca o ninguna relación con el flujo real
de bienes y de servicios. Pero todas esas advertencias fueron
199
La Crisis Económica Mundial
desdeñadas. En los próximos meses, la codicia y la
irresponsabilidad de algunos pocos nos afectará a todos. Ningún
país, ningún sector de la economía, podrán escapar a la crisis. El
modelo económico que se desarrolló a partir de la década del
ochenta se está cayendo a pedazos. Se basaba en acrecentar las
ganancias aboliendo toda clase de regulaciones, cuya intención
era proteger los intereses de la sociedad en su conjunto. Durante
décadas, nos han dicho que eso beneficiaría a todos. «Una marea
en ascenso alza todas las embarcaciones». Pero las estadísticas
dicen que eso no ha ocurrido.
El crecimiento económico de las décadas recientes, que es
bastante modesto comparado con los de las décadas de los cin-
cuenta y los sesenta, ha beneficiado, de manera
desproporcionada, a los sectores más ricos de la sociedad. Los
estándares de vida de la clase media se han estancado. Y la brecha
entre ricos y pobres se ha ampliado inclusive en los países más
desarrollados.
El sistema se hizo aún más precario debido a los préstamos
irresponsables respaldados por complejas herramientas de
derivativos. Esos instrumentos eran en realidad sofisticadas pi-
rámides financieras. Inclusive la mayoría de los economistas y
de los banqueros no pueden explicar cómo funcionan esas he-
rramientas. Los inventores de esas tramoyas fueron sus princi-
pales beneficiarios.
De todos los hechos que han salido a la luz en semanas re-
cientes, uno me ha llamado particularmente la atención. El año
pasado, según algunos cálculos, los principales bancos de
inversiones de Estados Unidos pagaron a sus ejecutivos 38.000
millones de dólares en bonificaciones. Si se divide eso por el
total de las fuerzas laborales, se descubre que representa 200.000
dólares por persona, cuatro veces más que el ingreso de una
familia promedio en Estados Unidos. Y también estaban los
paracaídas dorados, esos bonos multimillonarios pagados a los
200
Mikhail Gorbachev
ejecutivos de los bancos que colapsaron o fueron rescatados por
el gobierno. Para decirlo en pocas palabras: se trató de un
capitalismo de degollina para la mayoría, y de un «socialismo»,
ayuda del gobierno, para los fabulosamente ricos. Pese a ello,
dentro de tres o cuatro años, una vez sea superada la parte más.
álgida de la crisis, esas mismas personas nos dirán que el
capitalismo salvaje es lo mejor, y que debemos eliminar toda
regulación. ¿Hasta la próxima y más destructiva crisis?
El actual modelo de globalización ha conducido a la liquida-
ción de industrias en regiones completas. Se ha deteriorado la
infraestructura y las estructuras sociales. Se han creado tensio-
nes causadas por proceso incontrolables en materia económica,
social, y de inmigración.
El daño moral también ha sido enorme, e inclusive se refleja
en el lenguaje. No se habla de evasión impositiva, sino de
«planificación impositiva». Y los despidos en masa son explica-
dos como «optimización del personal».
El papel del estado y de la sociedad civil han sido disminui-
dos. Los seres humanos no son ya vistos como ciudadanos, sino
como «consumidores de servicios del gobierno».
El resultado es una mezcla explosiva de darwinismo social: la
sobrevivencia del más fuerte, y la filosofía de «Después de
nosotros, el diluvio».
La creciente crisis ha hecho que los encargados de tomas de
decisiones se concentren en medidas inmediatas de rescate. Por
supuesto, esas medidas son necesarias, pero también es necesario
reconsiderar las bases del modelo socio-económico de la sociedad
moderna. Inclusive, su filosofía. Pues esta sociedad se ha
convertido en algo bastante primitivo. Se basa totalmente en el
lucro, en el consumismo, y en la ganancia personal.
Pero inclusive el gurú de la moderna teoría monetarista,
Milton Friedman, al que tuve oportunidad de conocer, señaló
que el hombre era algo más que un «Homo Economicus». Y
201
La Crisis Económica Mundial
que la vida de la sociedad no puede confinarse al interés eco-
nÓmIco.
Hace algún tiempo, propuse combinar la política con la moral.
Durante la perestroika, intenté actuar con la convicción de que
la política debe tener un ingrediente moral. Creo que por esa
razón, y pese a los errores que cometimos, logramos sacar a Rusia
del totalitarismo.
Por primera vez en la historia de Rusia, se logró un cambio
radical, y se lo llevó al punto de no retorno sin necesidad de
derramar sangre.
Ha llegado el momento de combinar la moralidad y los ne-
gocios. Se trata de un asunto difícil. Por supuesto, los negocios
tienen que prosperar, o desaparecerán. Pero decir que el único
deber moral de un empresario es ganar dinero está apenas a un
paso del lema «lucro a cualquier precio». Y en tanto en el área
de la economía real de producción existe todavía alguna trans-
parencia: tradiciones, sindicatos y otras instituciones, que dan a
la sociedad cierta influencia, el área de la «ingeniería financie-
ra», tal como lo hemos visto, carece de esas instituciones. No
hay ahí glasnot, ni transparencia, ni moralidad. Y las conse-
cuencias pueden ser devastadoras.
La alianza de políticos y de empresarios — que durante déca-
das han presionado para acabar con las regulaciones y diseminar
la economía del laissez-faire por el mundo entero — con analistas,
que celebran las acciones de compañías en los cuales tienen
intereses, y de teóricos cuya única solución es «acabar con todo
control», ha sido destructiva, y con frecuencia corrupta. Eso lo
hemos visto en Rusia, donde esas recetas fueron promocionadas
con extravagante frenesí durante la década del noventa.
Ahora, esa pirámide, perniciosa e inmoral, ha colapsado. Es
necesario pensar en un modelo que pueda reemplazar al actual.
No estoy proponiendo romper todo sin pensar en las conse-
cuencias. Y tampoco tengo soluciones prefabricadas. El cambio
202
Mikhail Gorbachev
tiene que ser evolutivo. Un nuevo modelo surgirá. Y no puede
basarse totalmente en el lucro y en el consumismo.
Estoy convencido de que, en una nueva economía, las ne-
cesidades del pueblo y los bienes públicos deben desempeñar
un papel más grande que en la actualidad. El pueblo necesita
tener las cosas claras: se necesita un medio ambiente sano; una
infraestructura moderna, funcional; sistemas de educación y de
salud. Y viviendas accesibles.
Construir un modelo que enfatice esas necesidades demora-
rá tiempo y esfuerzos. Se requieren avances intelectuales. Pero
existe una cosa que los hacedores de políticas deben compren-
der: sin un componente moral, cualquier sistema está condena-
do a fracasar.
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Y
GLOSARIO
Acción: título que establece la preocupación no era el análisis
participación proporcional que su econométrico o teoría económica, sino
poseedor tiene en el capital de una analizar las consecuencias de la política
empresa. económica en la sociedad y la
Bolsa: mercado de compra y venta de economía política, en una forma
acciones. accesible y eliminando gran parte del
Bursátil: relativo a la bolsa de tecnicismo utilizado por los economistas.
operaciones financieras, como compra Inflación: aumento sostenido y
y venta de acciones. generalizado del nivel de precios de
Ciclo de Kondratieff : fluctuación bienes y servicios, medido frente a un
económica que transcurre en un poder adquisitivo estable.
periodo de tiempo de 50/60 años con «Ninja», créditos: (No Income, no Jobs
dos puntos de apogeo (maximización) or Assets-NINJA), son los créditos
y uno largo de estancamiento concedidos a la gente «sin ingresos, sin
(depresión). trabajo, ni bienes» a elevadas tasa de
Ciclo Económico: ascensos y interés.
descensos de la actividad económica. Subprime: Préstamos hipotecarios
Corredor de Bolsa: persona disponibles para los prestatarios con
legalmente autorizada para realizar las problemas crediticios o falta de
transacciones de compra y venta de documentación, generalmente
acciones que se realizan en la bolsa. ofrecidos a tasas de interés más altas.
Crisis: en sentido amplio, conjunto de Wall Street: principal y permanente
problemas que se relacionan entre sí y hogar de la Bolsa de Valores de Nueva
que potencian sus efectos, en torno de York. El término Wall Street es usado
la reducción en el crecimiento de la para hacer referencia tanto al mercado
producción de una economía. financiero estadounidense como a
instituciones financieras. Allí, los
Deflación: caída generalizada del
colonos holandeses construyeron en
nivel de precios de bienes y servicios en
1652 una pared de madera y lodo. La
una economía
pared significaba una defensa contra
Fondo Monetario Internacional
el posible ataque de los indios Lenape,
(EMD): coalición de gobiernos creada
colonizadores de New England y los
después de la conferencia de Bretton
británicos, pero en realidad fue usada
Woods en 1944 para estabilizar las tasas
para evitar que los esclavos negros de
de cambio entre países relacionados
la colonia escaparan. La pared fue
comercialmente.
derribada por los británicos en 1699.
Galbraith, Jhon Kenneth - (1908 - Aunque la muralla desapareció el
2006)- Economista, cuya mayor nombre de la calle sigue recordándola.
Pau Robin KRUGMAN (28 de febrero de 1953) es un
economista, divulgador y periodista norteamericano, cercano a
los planteamientos neokeynesianos. Actualmente profesor de
Economía y Asuntos Internacionales en la Universidad de
Princeton. Desde 2000 escribe una columna en el periódico
New York Times y, también, para el periódico colombiano El
Espectador. En 2008 fue galardonado con el Premio Nobel de
Economía.
Ha sabido entender lo mucho que la economía tiene de
política o, lo que es lo mismo, los intereses y las fuerzas que se
mueven en el trasfondo de la disciplina; el mérito de Krugman
radica en desenmascarar las falacias económicas que se esconden
tras ciertos intereses. Se ha preocupado por replantear modelos
matemáticos que resuelvan el problema de ¿dónde ocurre la
actividad económica y por qué? La filosofía económica de
Krugman se puede describir lo mejor posible como
neokeynesiana. Políticamente es considerado un liberal.
La Crisis Económica Mundial
JosepH EUGENE STIGLITZ (Gary, Indiana, 9 de febrero de 1943)
es un economista judío estadounidense, famoso a raíz de la
publicación de libros de divulgación masiva y por las críticas a
los organismos internacionales de crédito.
Ha recibido la Medalla John Bates Clark (1979) y el Premio
Nobel de Economía (2001). Es conocido por su visión crítica
de la globalización, de los economistas de libre mercado (a
quienes llama «fundamentalistas de libre mercado») y de algunas
de las instituciones internacionales de crédito como el Fondo
Monetario Internacional y el Banco Mundial.
En 2000 Stiglitz fundó la Iniciativa para el diálogo político, un
«tanque de pensamiento» (think tank) de desarrollo internacional
con base en la Universidad de Columbia (EE. UU.). Considerado
generalmente como un economista neokeynesiano, Stiglitz es
el primer economista más citado en el mundo.
210
Autores
GEORGE SOROS nació el 12 de agosto de 1930 en Budapest,
Hungría como Schwartz Gyórgy, aunque luego se nacionalizó
norteamericano. Inversionista, filántropo y activista político
liberal. Actualmente, es el presidente del Soros Fund
Management LLC y del Open Society Institute. Durante la
década de 1980, respaldó el movimiento sindical Solidarno[ en
Polonia, así como la organización Carta 77 en la entonces
Checoslovaquia, con la finalidad de contribuir al fin del dominio
político de la Unión Soviética en esos países. Su financiación y
organización de la Revolución de las Rosas en Georgia fue
considerada por los observadores rusos y occidentales como
crucial para su éxito, aunque Soros afirma que su rol ha sido
exagerado. Soros es famoso por «quebrar el Banco de Inglaterra»
el Miércoles Negro en 1992. Con un estimado neto valorado
en alrededor de $9 millardos (en dólares de 2007), fue calificado
por la revista Forbes como la 97 persona más rica en el mundo.
La Crisis Económica Mundial
MIKHAIL GORBACHEV - Licenciado en Derecho por la
Universidad Estatal de Moscú (1955) y en Ingeniería Agrícola
por el Instituto Superior Local de Agricultura de Stavropol
(1967). En 1952 se sumó a las filas del Partido Comunista de la
Unión (PCUS).
En marzo de 1990 se convirtió en Presidente de la Unión
Soviética. Un año después, el 25 de diciembre, Gorbachev
dimitió de su cargo, produciéndose al mismo tiempo la disolución
de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Gorvachev ha
pasado a la historia por haber implantado la democracia en la
Antigua Unión Soviética y poner fin a la Guerra Fría. Premio
Nobel de Paz 1990.
Actualmente preside la Gorbachev Foundation, que él mismo
fundó en 1992, así como la Cruz Verde Internacional y el Civic
Forum Movement.
212
Autores
EDUARDO SARMIENTO PALACIO - Ingeniero, economista y
escritor colombiano, nacido en Bogotá el 22 de febrero de 1940.
En 1966 fue becado por la Fundacion Ford para realizar
estudios doctorales en economía en la Universidad de
Minnesota, Estados Unidos, donde se convirtió en el primer
latinoamericano en obtener un doctorado en esa universidad y
uno de los primeros colombianos con titulo de PhD.
A principios de la década de 1990 protagonizó un fuerte
debate con respecto a la aplicación de la apertura económica
en Colombia. Sarmiento es autor de numerosas publicaciones
sobre temas económicos, entre las cuales se destaca Nuevos
desafíos del desarrollo, que le valió el Premio Alejandro Ángel
Escobar. Ex Decano de la Facultad de Economía de la
Universidad de los Andes de Bogotá y fue Director del
Departamento de Planeación Nacional de Colombia.
213
La Crisis Económica Mundial
ALVIN ToFFLER /HeID1 TorFLER Alvin (nacido el 3 de octubre
de 1928) es un escritor y futurista estadounidense doctorado en
Letras, Leyes y Ciencia, conocido por sus discusiones acerca de
la revolución digital, la revolución de las comunicaciones y la
singularidad tecnológica. Heidi Toffler, también escritora y
futurista.Sus primeros trabajos están enfocados a la tecnología y
su impacto (a través de efectos como la sobrecarga de
información). Más tarde se centraron en examinar la reacción
de la sociedad y los cambios que esta sufre. Sus últimos trabajos
han abordado el estudio del poder creciente del armamento
militar del siglo XXI, las armas y la proliferación de la tecnología
y el capitalismo. Entre sus publicaciones más famosas se destaca
La tercera ola, donde introduce un concepto de ola que engloba
todas las consecuencias biológicas, psicológicas, sociales y
económicas que se derivan de cada una de las civilizaciones
verdaderamente distintivas.
Autores
PauL A. SAMUELSON- Economista estadounidense nacido
en Gary, Indiana, y que estudió en las universidades de Chicago
y Harvard. En 1941 se incorporó a la Facultad de Económicas
del Instituto de Tecnología de Massachusetts, donde en 1966
fue ascendido a catedrático, la más alta categoría profesional de
dicha institución.
Conferenciante habitual, Samuelson también ha sido el autor
de uno de los libros de texto económicos más vendidos. Publicado
por primera vez en 1948, Economía: Un análisis introductorio, ha
sido traducido a más de doce idiomas y ha vendido más de cuatro
millones de ejemplares. En este trabajo, Samuelson expone clara
y cuidadosamente, en términos matemáticos y cuantitativos, su
filosofía económica intermedia, basada principalmente en las
teorías de John Maynard Keynes. Por su contribución a la teoría
económica, le fue concedido el Premio Nobel de Economía en
1d:
La Crisis Económica Mundial
Jon AzUA - Presidente y el fundador de e-novatinglab,
plataforma think tank de estrategia, competitividad y desarrollo
regional, situada en Bilbao.
En el campo de la Administración Pública, Diputado Foral
de Promoción y Desarrollo Económico de Bizkaia (1983-1985),
Consejero de Trabajo, Sanidad y Seguridad Social (1985-1987),
Consejero Secretario de la Presidencia (1987-1988), Vice
Lehendakari 19 y Consejero de Industria y Energía (1991-1995).
Consejero y Director General de la Bolsa de Bilbao y Bilbao
Plaza Financiera (1988-1991), Antiguo Socio Directivo de
Estrategia e Industria de Servicios Públicos, en Andersen y S.A.
y Bearingpoint.
Nacido en Bilbao, es Ingeniero Industrial por las
Universidades de Anáhuac (México) y del País Vasco,
(E.TS.LLT. de Bilbao), Master en Economía y Dirección de
Empresas (M.B.A.) por la Universidad de Navarra (1.E.S.E.-
Barcelona) P.H.D. (Doctorado en Business « Public
Administration) por la Universidad Lasalle, USA.
216
Autores
GORDON BROWN - (Glasgow, 20 de febrero 1951) es el primer
ministro del Reino Unido y miembro del Partido Laborista.
Brown fue elegido líder del Partido Laborista el 24 de junio
de 2007, y después fue nombrado primer ministro del Reino
Unido el 27 de junio con la dimisión de Tony Blair.
Su ascenso dentro del laborismo fue vertiginoso, llegando a
ser portavoz de la oposición sobre Comercio e Industria (1989-
92) y Hacienda (1992-1997).
Como ministro de Hacienda, Gordon Brown ha sido
aplaudido por garantizar el fuerte desempeño económico del
Reino Unido. Bajo su supervisión, el país ha tenido el más largo
período ininterrumpido de crecimiento económico de los
últimos dos siglos, a pesar de grandes obstáculos a nivel global,
como la crisis financiera asiática, el estallido de la «burbuja punto
com» y los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados
Unidos. En medio del caos mundial, la economía británica se
ha caracterizado por una muy baja inflación -como promedio
2,5% anual desde que Brown llegó al cargo- y por los más bajos
niveles de desempleo desde a mediados de los años 70.
La Crisis Económica Mundial
Ñ
>
FEDERICO STEINBERG es Investigador del Real Instituto Elcano y
Profesor de Economía de la Universidad Autónoma de Madrid
(UAM). Es Doctor en Economía por la UAM, Master en Economía
Política Internacional por la London School of Economics y Master
en Relaciones Internacionales por la Universidad de Columbia
(Nueva York), becado por la Fundación La Caixa.
Ha realizado estancias de investigación en las universidades
de Georgetown y Harvard, ha sido profesor en los campus de
Madrid de las universidades estadounidenses Suffolk y George
Washington y en los master de Relaciones Internacionales y
Desarrollo de ICADE y del Instituto Universitario Ortega y
Gasset. Entre 2002 y 2004 trabajó en distintos proyectos de
desarrollo como consultor para el Banco Mundial en Washington
DC, Ghana y Bolivia, así como en la Oficina Ejecutiva del
Secretario General de las Naciones Unidas en Nueva York.
218
Autores
ALICIA GARCÍA-HERRERO es economista jefe para mercados
emergentes en el Servicio de Estudios del BBVA. También ejerce
como investigadora asociada de la Universidad de Hong Kong.
Anteriormente formó parte del programa de investigación para
Asia del Banco Internacional de Pagos en su oficina de Hong
Kong.
También fue jefe de la División de Economía Internacional
del Banco de España, profesora visitante de la Universidad Johns
Hopkins y profesora asociadaza de la Universidad Carlos HI en
Madrid.
En años anteriores desempeñó los cargos de asesora del
Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo en Frankfurt,
directora de Economías Emergentes en el Servicio de Estudios
del Banco Santander y profesora Asociada en la Universidad
Autónoma de Madrid.
219
La Crisis Económica Mundial
ANDRÉS OPPENHEIMER es editor para América Latina y
columnista de The Miami Herald; analista politico de CNN en
Español; conductor del programa de televisión Oppenheimer
presenta, y autor del libro Cuentos chinos y cuatro otros best-
sellers sobre temas politicos y economicos internacionales. Su
columna semanal, El informe Oppenheimer es publicada
regularmente en más de 60 periódicos de Estados Unidos y
América Latina, incluídos La Nacion de Argentina, El Mercurio
de Chile, El Comercio de Perú, y Reforma de Mexico.
Oppenheimer fue coganador del Premio Pulitzer de 1987,
junto con el equipo de The Miami Herald que descubrio el
escándalo Iran-Contras, y fue distinguido con los dos premios
mas prestigiosos del periodismo de habla hispana: el premio
Ortega y Gasset del periodico El Pais de Madrid en 1993, y el
Premio Rey de España otorgado por la agencia EFE y el Rey de
Espana en 2001.
220
Autores
FERNANDO HENRIQUE CARDOSO (Río de Janeiro, 18 de junio
de 1931) es un político y sociólogo brasileño presidente de Brasil
en dos periodos constitucionales: de 1995 - 1999 - 2003.
Graduado por la Universidad de Sáo Paulo. Fue autor junto con
Enzo Faletto de un texto muy importante dentro de las las
ciencias sociales latinoamericanas Dependencia y desarrollo en
America Latina Ensayo de interpretación sociológica publicado en
1969. Mientras Brasil estuvo bajo un gobierno militar, Cardoso,
que en ese tiempo era profesor de sociología, fue expulsado del
país.
Fue Canciller y después Ministro de Hacienda en el gobierno
del presidente Itamar Franco, siendo uno de los creadores del
llamado Plan Real, que era un programa económico ideado para
sustituir la moneda para contener la enorme inflación que
azotaba al país. Este éxito con el tiempo le valió obtener la
presidencia.
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Alfonso López Michelsen
Ex Presidente de Colombia
Novela
EL CAPO
Gustavo Bolívar Moreno
“Todos los indicios señalan una crisis económica que será peligrosa, brutal — y
larga. Una cosa si es segura: sería mejor que el equipo económico de la próxima
administración (Barack Obama) esté listo y no pierda tiempo, porque desde el
primer día se encontrará con la peor crisis económica y financiera que no se presenta
desde la Gran Depresión”.
Paul Krugman - Premio Nobel de Economía 2008
“Ahora, esa pirámide, perniciosa e inmoral, ha colapsado. Es necesario pensar en
un modelo que pueda reemplazar al actual. No estoy proponiendo romper todo sin
pensar en las consecuencias. Y tampoco tengo soluciones prefabricadas. El cambio
tiene que ser evolutivo. Un nuevo modelo surgirá. Y no puede basarse totalmente en
el lucro y en el consumismo”.
Mikhail Gorbachev - Ex Presidente Soviético
“Hoy, la crisis nos salpica a todos. Su salida temporal no solamente dependerá de
lo acertado o no del diagnóstico sino, sobre todo, de la decisión e intensidad con que
abordemos los resortes sobre los que generamos cambios relevantes en la actitud y
mentalidad de la gente. No ya para volver al punto previo a la crisis, sino hacia un
nuevo modelo de bienestar generalizado”.
Jon Azua - Ex Vicepresidente del País Vasco
“A pesar del difícil momento que está atravesando la economía mundial y de
algunos riesgos importantes, especialmente el de la inflación, hay razones para
pensar que las economías emergentes, y en concreto América Latina y Asia, se
beneficiarán de esta coyuntura”.
Alicia García-Herrero - Investigadora U. de Hong Kong y de BBVA
“En esta crisis, vemos que la mayoría de las instituciones orientadas hacia el
mercado en la economía más orientada al mercado están cayendo y acudiendo al
gobierno en busca de ayuda. Todos en el mundo dirán ahora que éste es el fin del
fundamentalismo del mercado. En este sentido, la caída de Wall Street es para el
fundamentalismo de mercado lo que la caída del muro de Berlín fue para el
comunismo”.
Joseph E. Stiglitz - - Premio Nobel de Economía
O TES