EL PECADO ORIGINAL
Dramatización
Narrador: Recordemos el relato de la creación, Dios creo todo lo que existe, y al crear al hombre, lo crea a su
imagen y semejanza, y le entregó toda la creación para que la cuidara y le sirviera.
El primer hombre se llamaba Adán, y la primera mujer Eva.
Adán y Eva tenían una relación muy cercana con Dios, que paseaba con ellos y platicaban de todo. Dios los
puso en un jardín hermoso llamado Edén, que significa delicia, para que lo cuidaran, lo cultivaran y gozaran
de todo lo que había en él, también les dio un mandato:
Un día se encontraban Adán y Eva muy contentos, platicando con Dios en el jardín del Edén:
Adán: ¡Oh Dios!, que cosas tan hermosas has hecho!, Gracias por el Sol que nos da luz y calor.
Eva: Sí, y por las flores, ¡con tantos colores y aromas deliciosos!
Narrador: Les dijo Dios, efusivamente
Dios: Hijos míos, pueden comer del fruto de todos los árboles, si quieren, pero del fruto del árbol del bien y
del mal, no coman, porque el día que coman de él, ciertamente morirán.
Narrador: Mirándose uno al otro dicen a coro:
Adán y Eva: ¡Será mejor mantenernos lejos de este árbol!
Adán: Eva, he visto que un cordero ha quedado atrapado en un arbusto, voy en su ayuda
Narrador: Mientras Adán va en ayuda del cordero, Eva se queda sola, cantando (la, la la la la), cuando de
pronto se presenta la serpiente.
Serpiente: ¡Hola Evita! Así es que Dios no te deja comer nada de las frutas del jardín, eh?
Eva: Podemos comer de todas las frutas, menos de una, la del árbol del bien y del mal, esa no, porque
moriríamos.
Serpiente: SSSS¿Morir? ssss¡Claro que no!, eso no essss cierto , lo que pasa es que si comes de esa fruta,
que ess la mejor de todass , serás como Dioss, conocerás todo ssobre el bien y el mal. SSSsss
Narrador: Eva un poco temerosa responde
Eva: Tienes razón cuando dices que esa fruta es la mejor de todas, ¡se ve tan sabrosa!... ¿Qué mal puede
hacer?, ¡sólo una probadita le daré!
Narrador: Y Eva toma el fruto y lo muerde. La serpiente muy atenta a ella le dice alegremente. Serpiente:
¡Esso esssssss! Ahora ve y comparte con tu compañero Adán.
Narrador: Eva sale corriendo muy contenta en busca de Adán.
Eva: ¡Adán! ¡Adán! No vas a creer lo delicioso que sabe esta fruta, tienes que probarla.
Adán: ¡¿No será ESA fruta, ¿verdad?!
Eva: ¡Claro que es ESA fruta!, ¡Tienes que probarla, es la mejor de todas!
Narrador: Luego que comieron del fruto del árbol del bien y el mal, a Eva y Adán, se les abrieron los ojos, y se
dieron cuenta de que estaban desnudos, sintieron vergüenza y se hicieron unos taparrabos con hojas de
higuera. Esa tarde. Dios no encontró a sus amados amigos, y el jardín se veía triste sin su presencia.
Entonces Dios hizo oír su voz por toda la tierra:
(Escenario desierto, solo se escucha la voz)
Dios: ¡¡Adaaán!! ¡¡Adaaán!!
Narrador: Respondió Adán muy triste y avergonzado.
Adán: Aquí estoy Señor, oí tu voz y me entró miedo, porque estoy desnudo y me he escondido.
Dios: ¿Por qué sientes que estás desnudo? ¿Acaso me desobedeciste y te sientes lejos de mí? ¿Comiste el
fruto del cuál te prohibí que lo hicieras? ¡Tu desnudez significa la gran pobreza del que se aleja de mí!
Adán: La mujer que tú me diste me dió la fruta y la comí, ¡Ella es la culpable! (Avergonzado)
Narrador: Mientras tanto Eva que aún permanecía escondida, se acercó y respondió temerosa
Eva: “¡Esa serpiente, me engañó, dijo que podríamos ser como Tú si comíamos esa fruta, la culpa es de ella!
Narrador: Burlándose intervino la serpiente
Serpiente: ¡Ja ja ja, Tontosss! ¡Yo no tengo nada que perder, pero ustedessss…Lo han perdido Todo!
Ja ja ja
Narrador: Adán después de su pecado ya no será más el rey de la tierra, ni el que continuará la obra de Dios,
sino un pobre ser que no es feliz, que se esconde y culpa a su esposa.
¿Qué es lo que había pasado?, Viéndose ricos, inteligentes, felices…pensaron que podrían ser como Dios,
tener todo el poder que Dios tiene, este es el primer pecado de la humanidad.
Y así habló Dios, ¡Escuchen!:
Dios: “Por haberme desobedecido, tendrán que sufrir mucho, trabajar y ganar el pan con el sudor de su frente.
Ya no vivirán en el paraíso terrenal, y llegará el día de su muerte.
Y tú serpiente, serás enemiga de la mujer, lo mismo que sus descendientes. Su descendencia te aplastará la
cabeza y tú le morderás el talón”
Narrador: Así maldijo Dios a la serpiente y prometió que un descendiente de Eva, como Mesías, triunfará
sobre el tentador.
El pecado de Adán y Eva no consistió en haber comido una fruta, sino en querer independizarse de Dios y ser
iguales a Él. Por tanto, las causas de este pecado son la soberbia y la desconfianza en Dios y confianza en el
demonio. Pero Dios, siguió amando a Adán y Eva. Y hoy en día sigue demostrando su amor misericordioso a
cada uno de nosotros.