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La Eternidad y Divinidad de Jesús

El documento discute la eternidad y deidad de Jesucristo. Argumenta que Jesús existió antes de la creación del universo como el Verbo, que fue a través de él que todas las cosas fueron creadas. También cita varios pasajes bíblicos como Juan 1:1, Hebreos 13:8 y Apocalipsis 1: 8 que afirman la eternidad y naturaleza divina de Jesús como el Hijo de Dios y el Salvador del mundo.

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La Eternidad y Divinidad de Jesús

El documento discute la eternidad y deidad de Jesucristo. Argumenta que Jesús existió antes de la creación del universo como el Verbo, que fue a través de él que todas las cosas fueron creadas. También cita varios pasajes bíblicos como Juan 1:1, Hebreos 13:8 y Apocalipsis 1: 8 que afirman la eternidad y naturaleza divina de Jesús como el Hijo de Dios y el Salvador del mundo.

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• III.

- EN EL PRINCIPIO ERA EL VERBO

• Y cuando habla del principio se refiere a un momento dado, allá en la


eternidad antes de que existiera el universo

• Ahora bien cuando hablamos de eternidad nos encontramos con un


problema

• La relación de eternidad a tiempo constituye uno de los más difíciles


problemas de la filosofía y de la teología.

• Hay quienes han dicho que la eternidad es la ausencia del tiempo.

• Berkhof dice que la infinidad o infinitud en relación con el tiempo se


llama eternidad.

• La forma en que la Biblia describe la eternidad de Dios es simplemente


diciendo que su duración abarca edades sin fin.

• Dios es el eterno “Yo soy”. Su eternidad puede definirse como “aquella


perfección divina por medio de la cual Él se eleva sobre todas las
limitaciones temporales, todas las sucesiones de momentos, y goza de la
plenitud de su existencia en un indivisible presente.

• Nosotros jamás podríamos mediante el conocimiento intelectual o


mediante el análisis o la deducción científica saber lo que pasó allá en
eternidad, en primer lugar porque ningún ser humano estuvo presente y
en segundo lugar porque eso no depende de un esfuerzo intelectual

• Pero sabemos de algunos eventos que ocurrieron gracias a la revelación


divina. Los versículos que estamos analizando nos revelan algunos de
estos hechos.

• Nos revelan que la historia del universo empieza cuando al principio Dios
creó los cielos y la tierra y entonces.

• Y en ese momento, antes del tiempo y antes de que la historia del


universo iniciara, este pasaje bíblico nos dice que el verbo es decir  Jesús
ya existía
• Ahora bien ¿qué significa eso? Que la Biblia nos está diciendo que Jesús
es el autor de la eternidad. Jesús el verbo es eterno el viene de una
dimensión fuera del tiempo llamada eternidad donde el tiempo no es
una categoría.

• Si consideramos una duración infinita del pasado y una duración infinita


del futuro entonces podemos decir que Jesús existió, existe ahora y
existirá para siempre.

• Es decir la historia acerca de Jesús va más allá de nuestra habilidad para


comprender.

• Pero al mismo tiempo aunque tu mente y mi mente no sean capaces de


entender completamente lo que significa la eternidad, la Biblia revela
que Jesús es eterno.

• Y su intención es que nuestra mente se ubique en el momento de la


creación.

• ¿Qué dice la Biblia de la eternidad de Jesucristo?

• Hebreos 13:8 dice: Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos 

• Es decir  Jesús fue ayer, es el mismo hoy y existirá para  siempre

• Esto también lo encontramos en las palabras Apocalipsis 1:8 mediante


las cuales, el Señor Jesucristo se reveló a Juan en la isla de Patmos
diciéndole Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el
que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso

• Jesús también nos habló de su pre existencia antes de que tomara un


cuerpo humano y naciera en Belén de Judea  y esto lo encontramos en
Juan 17:5 que dice:

• Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que
tuve contigo antes que el mundo fuese.

• Y esto habla claramente de que existió antes de que el mundo fuera


creado.
• También sabemos estuvo presente en el momento de la creación del
universo ya que  dice: y Juan 1:3 que leí anteriormente declara que

• Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido
hecho, fue hecho.

• Es decir Jesús existió antes de que todo el universo y todas las cosas
visibles e invisibles que conocemos fueran creadas por Él.

• Él es auto existente, existe por sí mismo y existe desde antes que todas
las cosas fueran creadas

• El apóstol Pablo  en el gran pasaje de Filipenses 2:6 afirma que Jesús
estaba en la forma de Dios antes de su encarnación

• el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como
cosa a que aferrarse,

7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante


a los hombres;

La base
fundamental del cristianismo, la piedra angular del edificio de
la salvación,es la creencia de que Jesucristo es el Hijo de Dios, el
Verbo Encarnado;Omnipresente, Omnisciente, Omnipotente y
Eterno. Plenamente Dios y Uno con elPadre y el Espíritu Santo

LA VOZ DE LA PROFECIA
Contrario a lo que pudiera pensarse, la naturaleza divina de
Nuestro SeñorJesucristo no es una doctrina originada en la
iglesia o producto exclusivamente delNuevo Testamento. Que el
Mesías esperado por el pueblo de Israel era Dios mismoesta patente
en las proclamaciones de los profetas del Antiguo
Testamento. Por ejemplo, el profeta Isaías, aproximadamente
setecientos años antes delnacimiento de Cristo, anuncio así su
encarnación:
Porque un niño nos es nacido,hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y
se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno,
Príncipe de Paz. Lo dilatado de suimperio y la paz no tendrán límite,
sobre el trono de David y sobre su reino,disponiéndolo y confirmándolo
en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. Elcelo de Jehová de
los ejércitos hará esto.
 Isaías 9.6, 7De igual manera, el profeta Jeremías, seis siglos
antes del ministerio de Jesús, lopredice de esta manera:
He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré aDavid renuevo
justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio
y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel
habitará confiado; y esteserá su nombre con el cual le llamarán:
Jehová, justicia nuestra.
 Jeremías 23.5, 6

Se puede demostrar la deidad de Cristo

En nuestros días abundan las creencias de quién es Jesús. Algunos


dicen que sólo se trata de un maestro de verdades… o de un profeta de
la paz… o un hombre que hizo milagros... Leer más

En el curso de su vida, usted tendrá que enfrentar varias preguntas que podrían
cambiar su vida para siempre. Estas son dos de las preguntas más cruciales que
alguna vez tendrá que responder: “¿Es Jesús Dios?” y “¿Qué haré con Jesús?”

Cuando Jesús estuvo en la tierra hubo muchas y variadas opiniones acerca de


Él. Los líderes judíos decidieron que el que era un engañador. Los oficiales
romanos pensaban que era una amenaza para la paz social. Durante su
ministerio terrenal ni sus propios hermanos lo apoyaron. Sin embargo, al
principio de su ministerio público, Juan el Bautista vio a Jesús y lo proclamó
con profunda admiración y reverencia.

“Al día siguiente, Juan vio que Jesús se le acercaba y dijo: “¡Miren! ¡El
Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!”” Juan 1:29
En nuestros días abundan las creencias de quién es Jesús. Algunos dicen que
sólo se trata de un maestro de verdades… o de un profeta de la paz… o un
hombre que hizo milagros… Sin embargo, a través de los siglos, los cristianos
han afirmado que Jesús es el “¡Salvador y Señor, Dios y Rey!” Pero, ¿quién
dice usted que es Jesús? Esa es la pregunta que el Señor le hizo  al apóstol
Pedro…

“Entonces les preguntó: —Y ustedes, ¿quién dicen que soy?” Mateo 16:15

¿Por qué es importante que Jesús sea Dios? Siendo Dios, Jesús no pecó. Por eso
pudo ofrecer el único sacrificio puro (al derramar su sangre en la cruz) por
medio del cual quita los pecados de toda la humanidad. Sólo siendo Dios es que
Jesús tuvo poder para ofrecer perdón y vida eterna a quienes confían su vida a
él.

¿Por qué es importante probar que Jesús fue humano cuando muchas personas
tratan de probar su deidad? Sólo siendo humano podía haber muerto como
sustituto nuestro en la cruz por nuestros pecados. Y porque Él fue tentado como
nosotros se puede identificar con nuestras tentaciones.

Según la historia de la iglesia, casi todos los primeros discípulos de Jesús fueron
mártires por causa de Jesucristo. Con toda certeza no habrían muerto por
alguien que ¡sólo existía en su mente! Además, los historiadores judíos y
romanos reconocen que la persona de Jesucristo es un personaje histórico y real.

Los cuatro evangelios (que literalmente significan, “buenas nuevas”) son cuatro
biografías que revelan las buenas nuevas acerca de la vida y el plan de
Jesucristo. Cada biógrafo tuvo lectores diferentes y un propósito distinto al
escribir.

Mateo escribió a los judíos para mostrar a Jesús como el Mesías prometido.
Marcos escribió a los romanos para demostrar que Jesús es el siervo obediente.
Lucas escribió a los griegos para mostrar que Jesús es el hombre perfecto.
Juan escribió a todo el mundo para mostrar que Jesús es el Dios Altísimo.

La siguiente porción de las Escrituras es la declaración más clara y directa de


que Jesús [llamado el Verbo] es Dios.
“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”. 
(Juan 1:1)

Y ahora,  ¿quién dice usted que es Jesús?…

En el curso de su vida, usted tendrá que enfrentar varias preguntas que podrían
cambiar su vida para siempre. Estas son dos de las preguntas más cruciales que
alguna vez tendrá que responder: “¿Es Jesús Dios?” y “¿Qué haré con Jesús?”

Cuando Jesús estuvo en la tierra hubo muchas y variadas opiniones acerca de


Él. Los líderes judíos decidieron que el que era un engañador. Los oficiales
romanos pensaban que era una amenaza para la paz social. Durante su
ministerio terrenal ni sus propios hermanos lo apoyaron. Sin embargo, al
principio de su ministerio público, Juan el Bautista vio a Jesús y lo proclamó
con profunda admiración y reverencia.

“Al día siguiente, Juan vio que Jesús se le acercaba y dijo: “¡Miren! ¡El
Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!”” Juan 1:29

En nuestros días abundan las creencias de quién es Jesús. Algunos dicen que
sólo se trata de un maestro de verdades… o de un profeta de la paz… o un
hombre que hizo milagros… Sin embargo, a través de los siglos, los cristianos
han afirmado que Jesús es el “¡Salvador y Señor, Dios y Rey!” Pero, ¿quién
dice usted que es Jesús? Esa es la pregunta que el Señor le hizo  al apóstol
Pedro…

“Entonces les preguntó: —Y ustedes, ¿quién dicen que soy?” Mateo 16:15

¿Por qué es importante que Jesús sea Dios? Siendo Dios, Jesús no pecó. Por eso
pudo ofrecer el único sacrificio puro (al derramar su sangre en la cruz) por
medio del cual quita los pecados de toda la humanidad. Sólo siendo Dios es que
Jesús tuvo poder para ofrecer perdón y vida eterna a quienes confían su vida a
él.

¿Por qué es importante probar que Jesús fue humano cuando muchas personas
tratan de probar su deidad? Sólo siendo humano podía haber muerto como
sustituto nuestro en la cruz por nuestros pecados. Y porque Él fue tentado como
nosotros se puede identificar con nuestras tentaciones.
Según la historia de la iglesia, casi todos los primeros discípulos de Jesús fueron
mártires por causa de Jesucristo. Con toda certeza no habrían muerto por
alguien que ¡sólo existía en su mente! Además, los historiadores judíos y
romanos reconocen que la persona de Jesucristo es un personaje histórico y real.

Los cuatro evangelios (que literalmente significan, “buenas nuevas”) son cuatro
biografías que revelan las buenas nuevas acerca de la vida y el plan de
Jesucristo. Cada biógrafo tuvo lectores diferentes y un propósito distinto al
escribir.

Mateo escribió a los judíos para mostrar a Jesús como el Mesías prometido.
Marcos escribió a los romanos para demostrar que Jesús es el siervo obediente.
Lucas escribió a los griegos para mostrar que Jesús es el hombre perfecto.
Juan escribió a todo el mundo para mostrar que Jesús es el Dios Altísimo.

La siguiente porción de las Escrituras es la declaración más clara y directa de


que Jesús [llamado el Verbo] es Dios.

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”. 
(Juan 1:1)

Y ahora,  ¿quién dice usted que es Jesús?…

 JULIO 26, 2018


Presentation4
1. 1. Declaración de las Verdades Fundamentales
2. 2.  Las Escrituras, tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento,
son verbalmente inspiradas por Dios y son la revelación de Dios
para el hombre, la regla infalible y autoritaria de fe y conducta (2
Timoteo 3:15-17; 1 Tesalonicenses 2:13; 2 Pedro 1:21).
3. 3. El único Dios verdadero se ha revelado como el eterno
existente en sí mismo "YO SOY", el Creador del cielo y de la tierra
y Redentor de la humanidad. Se ha revelado también encarnando
los principios de relación y asociación como el Padre, el Hijo, y el
Espíritu Santo (Deuteronomio 6:4; Isaías 43:10,11…
4. 4.  Los vocablos trinidad y personas, según se relacionan con la
Deidad, aunque no se encuentran en la Biblia, son vocablos que
están en armonía con ella, por lo tanto podemos comunicar a los
demás nuestro entendimiento inmediato de la doctrina de Cristo
respecto al Ser de Dios, según se distingue de "muchos dioses y
muchos señores". Por tanto podemos hablar debidamente del
Señor nuestro Dios, que es un solo Señor, como una Trinidad o
como un Ser de tres personas, sin apartarnos por ello de las
enseñanzas bíblicas (como ejemplo, Mateo 28:19; 2 Corintios
13:14; Juan 14:16,17).(a) Definición de vocablos
5. 5. (b) Distinción y relación en la Deidad LA DEIDAD ADORABLE
Cristo enseñó una distinción de personas en la Deidad que
expresó en términos específicos de relación, como Padre, Hijo y
Espíritu Santo, pero que esta distinción y relación, en lo que a su
forma se refiere es inescrutable e incomprensible, pues la Biblia
no lo explica (Lucas 1:35; 1 Corintios 1:24; Mateo 11:25-27; 28:19;
2 Corintios 13:14; 1 Juan 1:3, 4). (c) Unidad del Único Ser del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo Por lo tanto, de la misma
manera, hay eso en el Padre que lo constituye Padre y no Hijo;
hay eso en el Hijo que lo constituye Hijo y no Padre; y hay eso en
el Espíritu Santo que lo constituye Espíritu Santo y no Padre ni
Hijo. Por lo que el Padre es el Engendrador; el Hijo es el
Engendrado; y el Espíritu Santo es el que procede del Padre y del
Hijo. Así que, por cuanto estas tres personas de la Deidad están
en un estado de unidad, existe un solo Señor Dios Todopoderoso
y tiene un solo nombre (Juan 1:18; 15:26; 17:11, 21; Zacarías
14:9).
6. 6. (d) Identidad y cooperación en la Deidad El Padre, el Hijo y el
Espíritu Santo no son idénticos en lo que respecta a persona; ni
se les confunde en cuanto a relación; ni están divididos en cuanto
a la Deidad; ni opuestos en cuanto a cooperación. El Hijo está en
el Padre y el Padre está en el Hijo en cuanto a relación. El Hijo
está con el Padre y el Padre está con el Hijo, en cuanto a
confraternidad. El Padre no procede del Hijo, sino el Hijo procede
del Padre, en lo que respecta a autoridad. El Espíritu Santo
procede del Padre y del Hijo, en cuanto a naturaleza, relación,
cooperación y autoridad. Por tanto, ninguna de las personas de la
Deidad existe ni opera separada o independientemente de las
otras (Juan 5:17-30,32,37; 8:17,18). (e) El título Señor Jesucristo
El título Señor Jesucristo es un nombre propio. En el Nuevo
Testamento nunca se le aplica al Padre ni al Espíritu Santo. Por
tanto pertenece exclusivamente al Hijo de Dios (Romanos 1:1-3,7;
2 Juan 3).
7. 7. (f) El Señor Jesucristo, Dios con nosotros El Señor Jesucristo,
en lo que respecta a su naturaleza divina y eterna, es el verdadero
y unigénito Hijo del Padre, pero en lo que respecta a su naturaleza
humana, es el verdadero Hijo del Hombre. Por lo tanto, se le
reconoce como Dios y hombre; quien por ser Dios y hombre, es
"Emanuel", Dios con nosotros (Mateo 1:23; 1 Juan 4:2,10,14;
Apocalipsis 1:13,17). (g) El título Hijo de Dios Siendo que el
nombre Emanuel abarca lo divino y lo humano, en una sola
persona, nuestro Señor Jesucristo, el título Hijo de Dios describe
su debida deidad, y el título Hijo del Hombre su debida
humanidad. De manera que el título Hijo de Dios pertenece al
orden de la eternidad, y el título Hijo del Hombre al orden del
tiempo (Mateo 1:21- 23; 2 Juan 3; 1 Juan 3:8; Hebreos 7:3; 1:1-
13)
8. 8. (h) Transgresión de la doctrina de Cristo Por tanto, es una
transgresión de la doctrina de Cristo decir que el Señor Jesús
derivó el título de Hijo de Dios sólo del hecho de la encarnación, o
por su relación con la economía de la redención . De modo que
negar que el Padre es un Padre verdadero y eterno y que el Hijo
es un Hijo verdadero y eterno es negar la distinción y relación en
el Ser de Dios; una negación del Padre y del Hijo; y una
substitución de la verdad de que Jesucristo fue hecho carne (2
Juan 9; Juan 1:1,2,14,18,29,49; 1 Juan 2:22,23; 4:1-5; Hebreos
12:2). i) Exaltación de Jesucristo como Señor El Hijo de Dios,
nuestro Señor Jesucristo, después de limpiarnos del pecado con
su sangre, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
sujetándose a El ángeles, principados, y potestades. Después de
ser hecho Señor y Cristo, envió al Espíritu Santo para que en el
nombre de Jesús se doble toda rodilla y confiese que Jesucristo
es el Señor para la gloria de Dios el Padre hasta el fin, cuando el
Hijo se sujete al Padre para que Dios sea todos en todo (Hebreos
1:3; 1 Pedro 3:22; Hechos 2:32-36; Romanos 14:11; 1 Corintios
15:24-28).
9. 9. (j) Igual honor para el Padre y el Hijo Siendo que el Padre ha
dado al Hijo todo juicio, no es solo un deber de todos en el cielo y
en la tierra postrarse ante El, sino que es un gozo inefable en el
Espíritu Santo adscribir al Hijo todos los atributos de la deidad y
rendirle todo el honor y la gloria contenidos en todos los nombres
y títulos de la Deidad excepto los que denotan relación (ver los
párrafos b, c y d), honrando así al Hijo como se honra al Padre
(Juan 5:22,23; 1 Pedro 1:8; Apocalipsis 5:6-14; Filipenses 2:8,9;
Apocalipsis 7:9,10; 4:8-11).
10. 10.  (f) Su exaltación a la diestra de Dios (Hechos 1:9, 11;
2:33; Filipenses 2:9-11; Hebreos 1:3). (e) Su resurrección
corporal de entre los muertos (Mateo 28:6; Lucas 24:39; 1
Corintios 15:4).  (d) Su obra vicaria en la cruz (1 Corintios 15:3; 2
Corintios 5:21).  (c) Sus milagros (Hechos 2:22; 10:38).  (b) Su
vida sin pecado (Hebreos 7:26; 1 Pedro 2:22).  (a) Su nacimiento
virginal (Mateo 1:23; Lucas 1:31,35).  El Señor Jesucristo es el
eterno Hijo de Dios. La Biblia declara: 
11. 11.  El hombre fue creado bueno y justo; porque Dios dijo:
"Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra
semejanza". Sin embargo, el ser humano por su propia voluntad
cayó en transgresión, incurriendo así no sólo la muerte física sino
también la espiritual, que es la separación de Dios (Génesis 1:26,
27; 2:17; 3:6; Romanos 5:12-19).
12. 12.  (b) Evidencias de la salvación. La evidencia interna de
la salvación es el testimonio directo del Espíritu (Romanos 8:16).
La evidencia externa ante todos los hombres es una vida de
justicia y verdadera santidad (Efesios 4:24; Tito 2:12). (a)
Condiciones para la salvación. La salvación se recibe a través del
arrepentimiento para con Dios y la fe en el Señor Jesucristo. El
hombre se convierte en hijo y heredero de Dios según la
esperanza de vida eterna por el lavamiento de la regeneración, la
renovación del Espíritu Santo y la justificación por la gracia a
través de la fe (Lucas 24:47; Juan 3:3; Romanos 10:13–15;
Efesios 2:8; Tito 2:11; 3:5–7).  La única esperanza de redención
para el hombre es a través de la sangre derramada de Jesucristo,
el Hijo de Dios. 
13. 13.  (b) La santa comunión. La Cena del Señor, que consiste
en la participación de las especies eucarísticas–el pan y el fruto de
la vid–es el símbolo que expresa nuestra participación de la
naturaleza divina de nuestro Señor Jesucristo (2 Pedro 1:4); un
recordatorio de sus sufrimientos y su muerte (1 Corintios 11:26); y
una profecía de su segunda venida (1 Corintios 11:26); y un
mandato para todos los creyentes "¡hasta que él venga!" (a) El
bautismo en agua. Las Escrituras establecen la ordenanza del
bautismo en agua por inmersión. Todos los que se arrepienten y
creen en Cristo como Salvador y Señor deben ser bautizados. De
esta manera declaran ante el mundo que han muerto con Cristo y
que han sido resucitados con El para andar en nueva vida (Mateo
28:19; Marcos 16:16; Hechos 10:47, 48; Romanos 6:4). 
14. 14.  Todos los creyentes tienen el derecho de recibir y deben
buscar fervientemente la promesa del Padre, el bautismo en el
Espíritu Santo y fuego, según el mandato del Señor Jesucristo.
Esta era la experiencia normal y común de toda la primera iglesia
cristiana. Con el bautismo viene una investidura de poder para la
vida y el servicio y la concesión de los dones espirituales y su uso
en el ministerio (Lucas 24:49; Hechos 1:4, 8; 1 Corintios 12:1–31).
Esta experiencia es distinta a la del nuevo nacimiento y
subsecuente a ella (Hechos 8:12–17; 10:44–46; 11:14–16; 15:7–
9). Con el bautismo en el Espíritu Santo el creyente recibe
experiencias como la de ser lleno del Espíritu (Juan 7:37–39;
Hechos 4:8), una reverencia más profunda para Dios (Hechos
2:43; Hebreos 12:28), una consagración más intensa a Dios y
dedicación a su obra (Hechos 2:42) y un amor más activo para
Cristo, para su Palabra y para los perdidos (Marcos 16:20).
15. 15.  El bautismo de los creyentes en el Espíritu Santo se
evidencia con la señal física inicial de hablar en otras lenguas
como el Espíritu los dirija (Hechos 2:4). El hablar en lenguas en
este caso es esencialmente lo mismo que el don de lenguas (1
Corintios 12:4–10, 28), pero es diferente en propósito y uso
16. 16.  La santificación se efectúa en el creyente cuando este
reconoce su identidad con Cristo en su muerte y su resurrección, y
por fe se propone vivir cada día en esta unión con Cristo, y
somete todas sus facultades al dominio del Espíritu Santo
(Romanos 6:1–11, 13; 8:1, 2, 13; Gálatas 2:20; Filipenses 2:12,
13; 1 Pedro 1:5). La santificación es un acto de separación de
todo lo malo, y de dedicación a Dios (Romanos 12:1, 2; 1
Tesalonicenses 5:23; Hebreos 13:12). La Biblia prescribe una vida
de "santidad sin la cual nadie verá al Señor" (Hebreos 12:14). Por
el poder del Espíritu Santo podemos obedecer el mandato que
dice: "Sed santos porque yo soy santo" (1 Pedro 1:15, 16). 
17. 17.  a. Los capacita para evangelizar en el poder del Espíritu
con señales y milagros (Marcos 16:15–20; Hechos Las
Asambleas de Dios existe expresamente para dar continuo énfasis
a esta razón de ser según el modelo apostólico del Nuevo
Testamento enseñando a los creyentes y alentándolos a que sean
bautizados en el Espíritu Santo. Esta experiencia:  (d) Ser un
pueblo que muestra el amor y la compasión de Dios a todo el
mundo (Salmo 112:9; Gálatas 2:10; 6:10; Santiago 1:27).  (c) Ser
un canal para el propósito de Dios de edificar a un cuerpo de
santos siendo perfeccionados a la imagen de su Hijo (Efesios
4:11–16; 1 Corintios 12:28; 14:12).  (b) Ser un cuerpo corporativo
en el que el hombre pueda adorar a Dios (1 Corintios 12:13).  (a)
Ser una agencia de Dios para la evangelización del mundo
(Hechos 1:8; Mateo 28:19, 20; Marcos 16:15, 16).  Siendo que el
propósito de Dios en relación con el hombre es buscar y salvar lo
que se había perdido, ser adorado por el ser humano y edificar un
cuerpo de creyentes a la imagen de su Hijo, la principal razón de
ser de las Asambleas de Dios como parte de la Iglesia es:  La
Iglesia es el cuerpo de Cristo, la morada de Dios por el Espíritu
Santo, con el encargo divino de llevar a cabo su gran comisión.
Todo creyente, nacido del Espíritu Santo, es parte integral de la
asamblea general e iglesia de los primogénitos, que están
inscritos en los cielos (Efesios 1:22, 23; 2:22; Hebreos 12:23). 

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