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Sociedades Extranjeras en Argentina

Este documento discute las leyes aplicables a las sociedades extranjeras en Argentina. Explica que para la legislación argentina, las sociedades no tienen nacionalidad y deben considerarse constituidas en Argentina o en el extranjero. Luego resume que la ley aplicable a la existencia y forma de una sociedad constituida en el extranjero es la ley del país donde se constituyó. Finalmente, analiza los artículos 118 y 123 de la Ley 19550 sobre sociedades comerciales en Argentina.
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Sociedades Extranjeras en Argentina

Este documento discute las leyes aplicables a las sociedades extranjeras en Argentina. Explica que para la legislación argentina, las sociedades no tienen nacionalidad y deben considerarse constituidas en Argentina o en el extranjero. Luego resume que la ley aplicable a la existencia y forma de una sociedad constituida en el extranjero es la ley del país donde se constituyó. Finalmente, analiza los artículos 118 y 123 de la Ley 19550 sobre sociedades comerciales en Argentina.
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pág.
E. a. Clariá y J. J. Merino de benedetti: sociedades extran-
jeras
SOCIEDADES EXTRANJERAS*
Por Eduardo Alfredo Clariá y Juan José Merino De Benedetti

¿Vamos a hablar de “sociedades extranjeras”?


Antes que nada debemos dejar en claro que para nuestra legislación no
existe la nacionalidad de las sociedades; esto es sabido desde el año 1876,
cuando nuestro ministro de Relaciones Exteriores, Bernardo de Irigoyen, en el
famoso caso entre el Banco de Londres y Río de la Plata y la provincia de San-
ta Fe, sentó la doctrina que sostiene que no existe para nuestro derecho el atri-
buto nacionalidad en cuanto a las personas jurídicas, diciendo: “...las personas
jurídicas deben exclusivamente su existencia a la ley del país que las autoriza
y, por consiguiente, ellas no son nacionales ni extranjeras...”
Es debido a esta postura que no corresponde decir “extranjeras” cuando
nos referimos a sociedades o, más en general, a personas jurídicas, ya que lo
correcto es hablar de sociedades constituidas en Argentina y de sociedades
constituidas en el extranjero. Sin embargo, por una cuestión de respeto de la
tradición y para hacer más entendible el presente trabajo, hablaremos de so-
ciedades extranjeras, pero dejando en claro la correcta terminología a emplear.
Recordemos que las posiciones positivas y negativas en cuanto a la nacio-
nalidad de las sociedades comerciales han tenido como pautas determinantes
la nacionalidad de todos los socios o de la mayoría de ellos, el lugar de consti-
tución de la sociedad, el lugar de autorización para funcionar, el lugar del re-
conocimiento de la personería jurídica, el domicilio de la sede social, el lugar
de suscripción del capital social, entre otras.

———
*Trabajo presentado en la XXVIII Convención Notarial del Colegio de Escribanos de la Ciu-
dad de Buenos Aires, año 2001.
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Durante situaciones de beligerancia con otros países, se ha sostenido la


teoría de la nacionalidad de las sociedades, desde la Teoría o Doctrina del Con-
trol, pero esto respondía más a fines de seguridad del Estado que a fines co-
merciales.
La noción de nacionalidad es relativa a la posibilidad de atribuir un cier-
to status jurídico o asignar un vínculo con determinado país, en mérito a cier-
tas características que serían atributivas de ella. En cambio, la extraterritoria-
lidad se refiere al reconocimiento o negación de la calidad de sujeto de dere-
cho y de la posibilidad de actuar en consecuencia en un país distinto del de
origen. Los supuestos legales de actuación extraterritorial de sociedades ex-
tranjeras en el país son básicamente dos:
1) la ejecución de actos aislados (art. 118, 2º párrafo de la ley 19550);
2) el ejercicio habitual de los actos comprendidos en su objeto social (art.
118, 3º párrafo).
La constitución de sociedad en la República, a que alude el art. 123, es una
subespecie de esta última categoría.
El Código de Derecho Internacional Privado, sancionado por la VI Confe-
rencia Panamericana, el 13 de febrero de 1948, en las deliberaciones celebra-
das en Cuba (conocido como Código Bustamante), confiere nacionalidad a las
DOCTRINA

sociedades fijando como pautas determinativas de la misma la propia elección


que se realice en el contrato social o, en su defecto, el lugar donde se radique
habitualmente la gerencia, dirección principal, junta de accionistas o consejo
directivo. La República Argentina no ratificó este Tratado, haciendo incluir en
el mismo una norma que dispone la inaplicabilidad de esta doctrina a los paí-
ses contratantes que no atribuyan nacionalidad a las sociedades.

Reconocimiento de la personalidad jurídica de la socie-


dad constituida en el extranjero
En nuestro país el reconocimiento de los derechos civiles de los extranjeros
tiene jerarquía constitucional; está consignado en el art. 20 de la Constitución
Nacional, que dice: “los extranjeros gozan en el territorio de la Nación de to-
dos los derechos civiles del ciudadano”. Para las personas jurídicas el recono-
cimiento consta en el art. 34 del Código Civil, que considera como personas
jurídicas los establecimientos, corporaciones o asociaciones existentes en paí-
ses. La Ley de Sociedades contempla, en su art. 118, que la sociedad constitui-
da en el extranjero se rige, en cuanto a su existencia y forma, por las leyes de
su constitución, es decir, las normas vigentes en el país donde la entidad ha
Rev. del Not. 867

cumplimentado las formalidades y procedimientos necesarios para obtener el


reconocimiento como persona jurídica o sujeto de derecho. Con lo cual deci-
mos que la legislación argentina reconoce la existencia de la sociedad consti-
tuida en el extranjero, siempre y cuando el ordenamiento jurídico extranjero
se lo haya conferido previamente.
La Convención Interamericana sobre Conflictos de Leyes en Materia de So-
ciedades Mercantiles, aprobada por la C. I. D. I. P. II en Montevideo en el año
1979 y ratificada por Argentina, mediante la ley 22921, así como por Paraguay,
109
pág.
Uruguay, Guatemala, México, Perú y Venezuela, dispone en su art. 3º que las
sociedades mercantiles constituidas en un Estado parte serán reconocidas de

E. a. Clariá y J. J. Merino de benedetti: sociedades extran-


pleno derecho en los demás Estados, y somete la existencia, capacidad, funcio-
namiento y disolución de la sociedad a la ley del lugar de su constitución.
La Convención sobre Personalidad y Capacidad de las Personas Jurídicas
de Derecho Internacional Privado, C. I. D. I. P. III, celebrada en La Paz en el
año 1984, rige para las personas jurídicas de Estados partes de la Organización
de Estados Americanos. La personalidad jurídica significa que las personas ju-
rídicas tienen una personalidad y existencia propia distintas de sus miembros.
La existencia, capacidad, funcionamiento y disolución se rigen por la ley del
lugar de constitución. Son reconocidas en otro Estado de pleno derecho y, pa-
ra realizar los actos de su objeto, se rigen por la ley del lugar donde van a rea-
lizar dichos actos. Argentina no ha ratificado esta Convención.
El criterio de la ley de constitución, antes referido, constituye la aplicación
de la mal denominada doctrina de la incorporación (hablamos de “mal deno-
minada” pues el nombre correcto sería doctrina de la registración, es decir,

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del país en el cual se inscribió en el registro respectivo; es erróneo traducir
“incorporated” por “incorporación” ya que la traducción correcta es “registra-
ción” o “inscripción”). Esta doctrina establece como legislación aplicable la
del país donde la entidad tuvo el reconocimiento de la personería jurídica. Es-
te sistema difiere respecto del criterio domiciliario contenido en los Tratados
de Montevideo de 1889 y 1940, según los cuales la ley aplicable a las socieda-
des es la vigente en su domicilio.

Análisis de los artículos de la ley 19550


Art. 118
A) Ley aplicable
El presente artículo fija primero la ley aplicable a las sociedades constitui-
das en el extranjero, pero sólo respecto de la existencia y forma de las mismas,
y en cuanto a estos aspectos dice que será de aplicación la ley del lugar de
constitución. Es decir, aplica la ley del lugar donde la sociedad ha cumplido
con las formalidades prescriptas por las leyes para obtener el reconocimiento
como persona jurídica o como sujeto de derecho.
El artículo no contempla el caso de la capacidad pero, por una interpreta-
ción extensiva, se dice que como el art. 118 habla de que la existencia se rige
por la ley del lugar de constitución, entonces todo el acto constitutivo se rige
por el derecho del lugar de constitución, por lo tanto, el objeto también y, co-
mo el objeto es la medida de la capacidad, la capacidad se rige por la ley del
derecho del lugar de constitución.
En otros países se fijan otros puntos de conexión, como el domicilio de la
sede, el lugar de la principal explotación, el que fijen libremente las partes en
el contrato constitutivo, entre otros.
La ley del lugar de constitución rige la existencia, la forma, la validez sus-
tancial del acto constitutivo, el objeto y la capacidad, siempre y cuando no ten-
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pág.

ga la sede u objeto principal en la República, ya que en ese caso, por aplicación


del art. 124, rige la ley argentina.
El concepto de lugar de constitución se entiende de diversas maneras: en el
Reino Unido y Estados Unidos es el lugar de registración (la mal llamada teo-
ría de la incorporación). En Europa continental significa el lugar del registro
sumado al lugar de la sede en el país de constitución y en Argentina hace refe-
rencia al lugar donde se celebra el contrato constitutivo.

B) Actos aislados y estar en juicio


Luego, el artículo dice que la sociedad puede realizar actos aislados y estar
en juicio. En cuanto al primer tema, algunos doctrinarios como Zaldívar, Ro-
vira, Benseñor y Pérez Lozano, entre otros, lo interpretan restrictivamente, en
el sentido de que para ser un acto aislado debe ser un acto desprovisto de per-
manencia, caracterizado por lo esporádico y accidental. Como antecedente de
esta posición está el fallo plenario de las Cámaras Civiles de 1920, en el cual se
denegó la inscripción en el Registro de la Propiedad Inmueble de una propie-
dad a nombre de una sociedad extranjera.
En sentido contrario y siguiendo un concepto amplio de acto aislado se pro-
nuncia Boggiano, quien dice que éste depende del caso que se presente.
DOCTRINA

Es importante resaltar que la ley habla de actos aislados, en plural, con lo


cual es posible que se realicen varios actos y que todos sean considerados co-
mo actos aislados, de manera que la sociedad puede realizarlos sin la necesi-
dad de cumplir con los requisitos de la inscripción del art. 118.
El fallo “Potosí S. A. c/ Cócaro, Abel” se refirió a la capacidad de estar en
juicio ante tribunales argentinos y fue la fuente del art. 118, 2º párrafo. Aquí la
Corte reconoció el derecho a estar en juicio a una sociedad venezolana, por el
art. 18 de la Constitución Nacional que garantiza el derecho a la defensa en jui-
cio. La sociedad Potosí dio mandato a Cócaro para que constituyera en Argen-
tina una sociedad anónima, denominada “Gulf Stream Investment Argentina”,
por medio de la suscripción de acciones. Cócaro fue al acto de constitución y
suscribió acciones en nombre de Potosí, asimismo integró el capital aportan-
do cinco máquinas de esa sociedad. Cócaro prendó las máquinas a favor de
Potosí las cuales, entonces, no se transfirieron a la sociedad constituida. El
acreedor prendario pidió la ejecución y Potosí solicitó la suspensión de ésta. El
juez de primera instancia hizo lugar a la suspensión, pero la Cámara revocó,
sosteniendo que Potosí carecía de personería para estar en juicio. La Corte, a
su vez, revocó el fallo de Cámara por entender que no era posible hacer todos
Rev. del Not. 867

los trámites de registración y publicación, ya que la rapidez del juicio ejecuti-


vo impediría que dieran los plazos, con lo cual se violaría la garantía de la de-
fensa en juicio.

C) Ejercicio habitual
Para ejercer habitualmente los actos de su objeto social, así como estable-
cer sucursales, asientos o cualquier tipo de representación permanente, la so-
ciedad extranjera debe:
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1) Acreditar la existencia de la sociedad según las leyes de su país, lo que se
cumplirá mediante la presentación de un ejemplar actualizado de los estatu-

E. a. Clariá y J. J. Merino de benedetti: sociedades extran-


tos debidamente inscriptos en el país de origen, con una certificación registral,
notarial o consular de tal circunstancia o, en su defecto (si el país de origen no
tiene un sistema de registro de contratos de sociedad), con un certificado de
que se ha constituido según las leyes del país de origen. Tal documentación
deberá presentarse debidamente legalizada y traducida, compareciendo el tra-
ductor a ratificarse ante el notario al momento de la protocolización, salvo
que su firma esté certificada por el Colegio Público de Traductores, de lo que
deberá dejarse constancia en la escritura.
2) Justificar la decisión de crear la representación en Argentina.
3) Designar al representante. Tanto esto como lo contemplado en el punto
anterior deberá resultar de una acta debidamente certificada y legalizada co-
mo los Estatutos, que se protocolizarán e inscribirán conjuntamente. En ella,
o en escrito separado, firmado por el representante designado, se hará constar
el capital asignado, cuando correspondiere.

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4) Fijar domicilio en la República, el que podrá constar en el acta que de-
cida la apertura de sucursal o representación. En su defecto, podrá hacerlo el
representante facultado a tal efecto en el escrito que decide la inscripción. De-
berá consignarse siempre, además de la jurisdicción territorial, la calle y el nú-
mero donde funcionará la sucursal o representación permanente.
5) Publicar aviso en el Boletín Oficial al igual que una sociedad constitui-
da en Argentina, conforme el art. 10 de la Ley de Sociedades. El aviso deberá
contener, además de los datos propios de la sociedad matriz, el domicilio y
nombre del representante a cargo de la sucursal o representación y, en su ca-
so, el nombre de la sucursal y el capital asignado.
6) Inscribir toda la documentación en la Inspección General de Justicia o
en el Registro Público de Comercio con jurisdicción sobre el domicilio desig-
nado en Argentina.
En algunos casos, como el de bancos o compañías de seguros, según las le-
yes especiales que rigen estas actividades, debe asignarse un capital a la sucur-
sal. Además, dichas entidades estarán sujetas al control del Banco Central de
la República Argentina y la Superintendencia de Seguros, respectivamente.
Conforme los arts. 367 y 377 de la ley 19550, las sociedades constituidas en
el extranjero deben efectuar la inscripción del art. 118, 3º párrafo, para poder
participar en las agrupaciones de colaboración o en las uniones transitorias de
empresas.

Diferencia entre sucursal y filial


La sucursal es un establecimiento secundario de carácter permanente, do-
tado de relativa autonomía, destinado a colaborar en la explotación realizada
por el establecimiento principal.
Lo que caracteriza a la sucursal son las siguientes notas:
a) Es una simple extensión de la empresa a la que está subordinada.
112
pág.

b) Tiene una instalación material distinta de la del establecimiento princi-


pal.
c) Está a cargo de un gerente o factor dotado de cierta amplitud y libertad
de acción, si bien subordinado a las directivas impuestas por la administración
central.
d) Tiene una clientela, por lo común, distinta de la del establecimiento
principal.
e) Guarda unidad patrimonial con el establecimiento principal.
La sucursal se distingue de la filial en los siguientes aspectos:
a) La sucursal es una mera extensión del establecimiento principal, mien-
tras que la filial constituye una sociedad independiente, con una personalidad
jurídica distinta.
b) La sucursal no tiene patrimonio propio, cosa que sí posee la filial.
Cabe recordar que tanto la filial como la sucursal carecen de independen-
cia económica respecto de la empresa madre o principal.
La filial es una sociedad independiente de la sociedad madre, pero es eco-
nómicamente dependiente de ella. Tiene personalidad jurídica propia, patri-
monio propio, está regida por sus propios estatutos y por sus propios órganos
de gobierno y de administración pero, como carece de independencia econó-
DOCTRINA

mica, depende de las decisiones de la sociedad madre.

Consecuencias de la falta de inscripción


La falta de inscripción del art. 118 puede llevar a que la sociedad extranje-
ra sea considerada como “no constituida regularmente”, pero sólo en cuanto a
su actuación en el país. Modernos estudios tratan de negar la sanción de irre-
gularidad, destacando la ausencia de efectos internos, pero lo que resulta irre-
gular es la actuación extraterritorial habitual, con su efectos externos e inter-
nos respecto de los socios.

Art. 119
El artículo en cuestión expresa que el art. 118 se aplicará a la sociedad cons-
tituida en otro Estado bajo un tipo desconocido para la ley argentina. La au-
toridad de contralor –en la Ciudad de Buenos Aires, la Inspección General de
Justicia– determinará las formalidades a cumplir en cada caso, con sujeción al
criterio de máximo rigor previsto en la Ley de Sociedades Comerciales, lo cual
se interpreta que es el articulado de la sociedad anónima.
Rev. del Not. 867

Art. 120
La sociedad extranjera que realiza en forma habitual la actividad social, o
tiene una sucursal o una representación permanente en la Argentina, debe lle-
var la contabilidad en forma separada respecto de su casa matriz y someterse
al contralor que corresponda al tipo de sociedad.
113
pág.
Art. 121
El representante de la sociedad constituida en el extranjero contrae las mis-

E. a. Clariá y J. J. Merino de benedetti: sociedades extran-


mas responsabilidades que los administradores de las sociedades comerciales
argentinas, con lo cual se le aplica el art. 59 de la Ley de Sociedades Comercia-
les. Si el tipo societario no es conocido para la ley nacional, entonces se le apli-
can a sus administradores las normas de los directores de las sociedades anó-
nimas.
Boggiano aclara que la acción de responsabilidad contra los representantes
de una sociedad extranjera y con sede en el extranjero es difícil que se rija por
la ley argentina, ya que los jueces deberán analizar en cada caso si tienen juris-
dicción para entender en la acción.

Art. 122
El emplazamiento de una sociedad extranjera, si se origina en un acto ais-
lado, se hace en la persona del apoderado que intervino en el acto o contrato
que origina el litigio. Pero en caso de existir sucursal, se hace en la persona del

jeras
representante.
Esta norma es una regla de emplazamiento o de citación, pero no es una
norma de jurisdicción internacional. En el fallo “Icesa, Industria de Compo-
nentes Eléctricos S. A. c/ Bravox S. A. Industria e Comercio Eletronico”, CN
Com., Sala A, 5/8/83 publicado en ED, tomo 108, pág. 604, se pide que el em-
plazamiento hecho en Argentina de una sociedad extranjera sea declarado nu-
lo. Se decreta la nulidad de la notificación y el emplazamiento porque debe-
rían haberse hecho en el domicilio de la demandada –la sociedad Bravox, de
origen brasileño– a la cual, al no domiciliarse en Argentina y no tener contac-
tos aquí, le era muy difícil defenderse y, en consecuencia, se violaba el art. 18
de la Constitución Nacional.

Art. 123
Si la sociedad extranjera decide constituir sociedad en la Argentina, prime-
ro debe cumplir los siguientes requisitos:
1) Acreditar que se constituyó de acuerdo con las leyes de su país.
2) Inscribir su contrato, las reformas, la documentación habilitante y la re-
lativa a sus representantes legales en la Inspección General de Justicia.
Se entiende que, en cuanto a la documentación a agregar “relativa a sus re-
presentantes legales”, el artículo se refiere a los integrantes actuales del órgano
titular de la voluntad social respecto de terceros en el país de origen.
La inscripción debe hacerse en el Registro Público de Comercio de la juris-
dicción donde se participa o participará en la sociedad local.
Esta registración no debe ser publicada. Sí debe cumplirse con los requisi-
tos de legalizar y traducir toda la documentación que se presente al escribano
o a inscribir. No es necesaria una inscripción cada vez que una sociedad ex-
tranjera va a constituir una sociedad local o a participar en ella, sino que con
una sola inscripción alcanza para varios actos.
114
pág.

¿Qué significa “constituir” en la ley 19550?


El primer análisis que debe hacerse es qué significa la palabra “constituir”
en la ley 19550. De aplicarse un criterio restrictivo y una interpretación literal
de la norma, se concluye que la inscripción del art. 123 sólo es necesaria para
constituir, es decir, participar en el acto fundacional de una sociedad comer-
cial. La mayoría de la doctrina, hoy en día, interpreta que esto no es así, que la
palabra “constituir” engloba también el hecho de tener una participación ac-
cionaria posterior a la constitución. Esto fue confirmado por los fallos: C. N.
Com., Sala D, 20/7/78, autos “Saab Scania Argentina S. A.”, publicado en ED,
tomo 70, pág. 730; Sala D, 11/10/78, autos “Squibb S. A.”; Sala B, 2/7/77, autos
“Parker Hannifin Argentina S. A.; Sala C, 21/3/78, autos “Huyck Mati S. A.”,
publicado en ED, tomo 77, pág. 746; Sala C, 21/3/78, autos “Firestone de la Ar-
gentina S. A.” y “A. G. Mc Kee Argentina S. A.”; Sala D, 11/10/ 1978, entre otros.
Fallo Parker Hannifin Argentina S. A.: primera instancia: Hannifin solicita
la inscripción de la reforma de sus estatutos. El juez de registro pide la inscrip-
ción de la sociedad extranjera Parker Hannifin Corporation porque tiene la
mayoría de las acciones. La sociedad alega que no participó del acto fundacio-
nal y por eso no viola el art. 123 que habla de “constituir”, ya que lo que ella
realizó fue un acto posterior a la constitución. El Fiscal de Cámara dice que el
DOCTRINA

recurrente busca la interpretación restrictiva y literal del art. 123 y esto sería
desvirtuar el verdadero sentido de la norma. La Cámara confirma el fallo de
primera instancia, ya que dice que el art. 123 deber ser interpretado de una
forma amplia, y ordena se inscriba por el art. 123.
Fallo Mc Kee: el fallo de primera instancia se basó en el fallo Parker Han-
nifin. Se pide la inscripción de un aumento de capital y emisión de acciones.
El juez del Registro sostiene que primero debe cumplirse con la inscripción del
art. 123. La Cámara confirma el fallo diciendo que toda participación societa-
ria en tipos por parte de interés o por cuotas, sea fundacional o no, impone el
cumplimiento del art. 123 de la ley 19550, más aún tratándose de sociedades
anónimas, sea cuando la sociedad extranjera viene a fundar una sociedad o a
comprar acciones que le den el control de derecho o de hecho, sea en los casos
en que sin tener el control participe activamente en el ejercicio social. En Mc
Kee, la participación accionaria le daba el control de derecho a la sociedad ex-
tranjera, ya que tenía el 98% de las acciones.
Fallo Saab Scania: primera instancia deniega la inscripción de la reforma
estatutaria de Saab Scania Argentina S. A. porque Saab de Suecia era accionis-
ta mayoritaria, con lo cual debía cumplir con la inscripción del art. 123. La Cá-
Rev. del Not. 867

mara dijo que no era un mera reforma de estatutos, ya que lo que se pretendía
en realidad era la modificación del acto constitutivo. El art. 123 implica cons-
tituir o participar, con lo cual la Cámara confirmó primera instancia. El Dr. Al-
berti votó en disidencia, alegando que cuando la Ley de Sociedades hace refe-
rencia a que “constituir” implica “fundar”, debe interpretarse gramatical y lite-
ralmente la ley; además, por el art. 19 de la Constitución Nacional, nadie está
obligado a hacer lo que la ley no manda y la Ley de Sociedades no manda ins-
115
pág.
cribir las sociedades extranjeras cuando no es para fundar una sociedad na-
cional. Por otro lado, no es bueno hacer cumplir trámites rituales a los inver-

E. a. Clariá y J. J. Merino de benedetti: sociedades extran-


sores extranjeros.

¿Constituir una sociedad representa un acto aislado?


Una cuestión que ha sido resuelta por la jurisprudencia es la de si la cons-
titución de una sociedad es un acto aislado o no. Esto, que a primera vista pa-
rece simple, generó una larga discusión jurisprudencial a partir del fallo de la
Corte Suprema de Justicia de la Nación en los autos caratulados “Corporación
El Hatillo S. A., tercería de dominio en Potosí S. A. c/ Cóccaro, Abel”, con sen-
tencia del 29 de marzo de 1963, en el cual se sostuvo que la constitución de
una sociedad en la República Argentina debía calificarse como un acto aisla-
do, con lo cual no era necesaria la inscripción. La posición mayoritaria y con-
traria a la expresada fue sostenida en los fallos: C. N. Com., Sala B, 2/6/77,
“Parker Hannifin Argentina S. A.”; Sala C, 21/3/78, “Huyck Matty S. A.” y “A.
G. Mc Kee Argentina S. A.”; Sala D, 11/10/78, “Squibb S. A.” Estos fallos han se-

jeras
guido los lineamientos de lo sostenido por la Sala A de la Cámara Comercial
en el caso “Roure Dupont S. R. L.” de fecha 9 de noviembre de 1959, en el cual
se dijo que la constitución de una sociedad no importa la realización de actos
aislados sino que, por el contrario, implica el desarrollo de las más amplias y
diversas actividades mercantiles, al integrarse en la vida económica del país a
través de la incorporación a una nueva sociedad.

¿Deben inscribirse las sociedades extranjeras socias


de sociedades constituidas en Argentina en la Inspec-
ción General de Justicia?
La participación de una sociedad extranjera en una sociedad local no es un
acto aislado, sino el ejercicio de los derechos patrimoniales y políticos que
confiere la calidad de socio y que deben ser ejercidos en forma permanente y
no aislada, con lo cual sí deben inscribirse las sociedades extranjeras, sin im-
portar la naturaleza o la magnitud de la participación.
Con relación a lo dicho precedentemente, se han sostenido distintas teo-
rías:
1) Siempre debe inscribirse la sociedad extranjera que participa en una so-
ciedad local; así lo decidió la C. N. Com., Sala D, en autos “Saab Scania Argen-
tina”, 20/7/78, y en autos “Squibb S. A.”, 11/10/78.
2) No se necesita inscribir la sociedad extranjera si se trata de una sociedad
anónima que no tiene por objeto el control de la sociedad local o integra el di-
rectorio o consejo de vigilancia. Fallos “Parker Hannifin Argentina S. A.” y “A.
G. Mc Kee S. A.”
3) Solamente debe inscribirse la sociedad extranjera si adquiere acciones
que le otorgan una posición de control de hecho o de derecho. Es el caso de
que la sociedad extranjera celebre lo que se llama un contrato de “take over”,
es decir que compre una cantidad de acciones tal que le permita tomar deci-
116
pág.

siones. Fallo “Hierro Patagónico de Sierra Grande S. A.”, C. N. Com., Sala A,


13/2/80.
4) No se necesita inscribir la sociedad extranjera cuando sólo ha efectuado
adquisiciones circunstanciales de acciones, como pueden ser las inversiones a
breve término de sobrantes financieros. Fallo “Huyck Mati S. A.”
Por nuestra parte, siguiendo la realidad que toca vivir mundialmente con
la “globalización” y, más aún, con la “corporativización” a nivel internacional,
creemos que debe ejercerse un control mediante la inscripción en la Inspec-
ción General de Justicia, pero sólo en aquellos casos en que la participación ge-
nere un estado de control en la sociedad local. Una mera participación acci-
dental o en pequeñas proporciones no debe verse limitada por la inscripción
previa, ya que puede generar la paralización de negocios entre empresas mul-
tinacionales.

¿Se aplican los artículos 30, 31, 32 y 33 de la ley


19550?
El art. 30 de la Ley de Sociedades determina que las sociedades anónimas y
en comandita por acciones sólo pueden tomar participación en sociedades
que sean por acciones.
DOCTRINA

Fallo INVAL: INVAL S. R. L. era una sociedad constituida en Argentina que


tenía dos cuotistas, Daimler Benz de Stuttgart y Mercedes Benz de Argentina.
Mercedes Benz cedió cuotas a una sociedad suiza y entonces se pidió la ins-
cripción de la cesión. En primera instancia, el Dr. Butty rechazó la posibilidad,
argumentando razones de soberanía. La Cámara dijo que la capacidad de la
sociedad constituida en el extranjero, en este caso Suiza, se rige por la ley de
constitución, y en ese país no existe una norma que impida a las S. A. comprar
cuotas de una S. R. L., con lo cual la Cámara revocó el fallo de primera instan-
cia y admitió la inscripción de la cesión de cuotas.
En el fallo de la Cámara Comercial, Sala A, del 13 de febrero de 1980, en los
autos “Hierro Patagónico de Sierra Grande S. A.”, la participación de una so-
ciedad extranjera en otra nacional queda subordinada al cumplimiento de los
artículos 31, 32 y 33 de la Ley de Sociedades, y en los casos en que la sociedad
extranjera posea una cantidad tal de votos que le otorgue intervención en el
gobierno y en la administración de la sociedad nacional atribuyéndole la po-
sibilidad de gravitar en la vida de ésta, es decir que la participación que la ley
considera es la que se traduce y manifiesta en la administración y gobierno de
la sociedad nacional. En este fallo se juzgó inaplicable el art. 123, ya que la so-
Rev. del Not. 867

ciedad sueca era accionista de una sociedad anónima con participación estatal
mayoritaria pero en una proporción insignificante. La Cámara revocó el fallo
de primera instancia que obligaba a cumplir con el art. 123 porque la sociedad
sueca, que sólo aportaba tecnología y era consultora en cuanto a las minas de
hierro, nunca iba a poder controlar o decidir la vida de la sociedad nacional,
que era mayoritariamente del Estado argentino.
Algunos autores, como Nissen, consideran que las limitaciones impuestas
por los artículos 30 y 31 de la ley 19550, que reglamentan las participaciones
117
pág.
entre sociedades, no rigen para las sociedades extranjeras, pues ellas han sido
pensadas para la protección de los socios o accionistas integrantes de la socie-

E. a. Clariá y J. J. Merino de benedetti: sociedades extran-


dad participante.
En lo que hace al art. 31, que restringe el quantum de la participación de
una sociedad en otra, con fundamento en la preservación del objeto de la par-
tícipe, no es aplicable a las sociedades extranjeras, en tanto la aludida preser-
vación resulta ajena al interés de la Nación o de sus habitantes, pues los even-
tuales perniciosos efectos se producirán para los socios de la sociedad extran-
jera; así lo decidió el fallo “Laboratorios Miles de Argentina S. R. L.”, CNCom.,
Sala A, del 15/9/80.
Por el contrario, la aplicación de los arts. 32 y 33 a los partícipes extranje-
ros parece ser perfectamente válida, en tanto se mantiene el interés de evitar
capitales “aparentes” e igualmente, o con mayor razón, de conocer el grado de
gravitación de la sociedad extranjera sobre la sociedad local. Algunos interpre-
tan que el art. 32 no se aplica cuando las dos sociedades son extranjeras, pero
sí se aplica si una sociedad es nacional y la otra extranjera.

jeras
¿Puede la Inspección General de Justicia negarse a
inscribir un acto societario, cuando de la documenta-
ción acompañada surge que ha participado una socie-
dad extranjera no inscripta en la misma?
De hecho, I. G. J. obliga inscribir la sociedad extranjera antes de tomar ra-
zón del acto societario. Esto se asienta en principios de soberanía y control de
entidades mercantiles, así como de publicidad, pues de esta manera se indivi-
dualiza mejor al partícipe extranjero en caso de una eventual responsabilidad
por el pasivo social.
En cuanto a nosotros, el escribano autorizante de ese acto y a la vez dicta-
minante del mismo es responsable de la previa inscripción de la sociedad ex-
tranjera. Consideramos que la palabra correcta no es “responsable” ya que, de
usarla, puede darse a entender que es pasible de acciones judiciales de respon-
sabilidad. Lo que entendemos es que el escribano, en cumplimiento de su la-
bor de asesoramiento, debe explicar a las partes que si la sociedad tiene entre
sus socios sociedades constituidas en el extranjero, éstas deberán cumplir con
el requisito de inscripción en la I. G. J. para luego evitar demoras cuando se
quiera inscribir el acto societario que vienen a celebrar. Consideramos que de
ninguna manera pueden iniciarse acciones en contra del escribano autorizan-
te y dictaminante en caso de existir sociedades extranjeras que sean partícipes
de sociedades nacionales.
De suscitarse esta situación, entendemos que no puede hablarse de nulidad
de la sociedad, por verse afectado el vínculo de uno de los socios, conforme el
artículo 16 de la Ley de Sociedades, ya que no es un problema de la capacidad
de derecho de la sociedad extranjera. Nos encontramos frente a un caso de fal-
ta de legitimación de la sociedad extranjera para ejercer sus derechos de socio,
tornándose aplicable el segundo párrafo del artículo 23 de la ley 19550. La so-
ciedad que no esté inscripta por el artículo 123 no puede invocar su existen-
118
pág.

cia respecto de la sociedad nacional ni, en consecuencia, ejercer sus derechos


de socio hasta tanto no cumpla con la obligación de inscribirse. Los que hayan
contratado en nombre de ellas quedarán solidariamente obligados por las ope-
raciones que las mismas celebren, sin poder invocar las limitaciones que se
funden en el contrato social.
No debe considerárselas como sociedades irregulares o de hecho, ya que
ello será determinado por la ley del lugar de su constitución.
El funcionamiento de la sociedad local no se ve afectado en la medida en
que no se tenga en cuenta, a los efectos del quórum y de las mayorías, la par-
ticipación de la sociedad extranjera.
Por nuestra parte, consideramos, además, que la autoridad registral sólo
puede denegar el pedido de inscripción de un acto de una sociedad nacional
cuando, restando las acciones de la partícipe extranjera no registrada, aquél no
alcance los presupuestos exigidos por la ley para su validez (quórum y mayo-
rías). Es decir, deberá hacer lugar a la registración, a pesar del incumplimien-
to del art. 123, ya que, en principio, sus facultades se refieren al control de le-
galidad (art. 6º de la ley 19550) del acto a inscribir y no a otra cosa (art. 34,
Cód. Com.)
Por ello, tampoco podrá denegar la inscripción del acto de la sociedad na-
DOCTRINA

cional en caso de ser una sociedad anónima de sólo dos socios y no estar uno,
siendo sociedad extranjera, inscripto en los términos del art. 123, siempre y
cuando el concurso del otro baste para alcanzar los presupuestos de la deci-
sión, no correspondiendo al registrador indagar en el funcionamiento social;
su control de legalidad es relativo al acto a inscribir, cumplido en su momen-
to determinado y, por ende, ajeno a las ulterioridades de la vida social.
Por el mismo motivo, cuando el concurso del partícipe extranjero que no
cumplió con el art. 123 fue necesario para que el acto (decisión asamblearia)
alcanzara los presupuestos legales (quórum y mayorías), la situación no que-
da subsanada por el traspaso de las acciones de aquél a otro socio que no es-
taba en infracción, sino que es necesaria una nueva asamblea sin vicios y rati-
ficatoria de la anterior.

¿Debe llevar contabilidad separada una sociedad ins-


cripta por el 123?
Que la sociedad se haya inscripto por el artículo 123 de la Ley de Socieda-
des no implica que deba cumplir con el artículo 120 que obliga a llevar una
contabilidad separada en la Argentina de la de su casa matriz en el exterior. Es-
Rev. del Not. 867

to, además, surge de la resolución general de la Inspección General de Justicia


Nº 5/75, pues esta obligación es propia de una sucursal o de la sociedad nacio-
nal de la cual la extranjera forma parte, pero nunca a cargo de cada uno de los
socios. Esta postura fue sostenida en el fallo de la CNCom., Sala C, del 5 de no-
viembre de 1976, en los autos: “Ampex S. A.”

Efectos de la falta de inscripción


En cuanto a este tema, deben distinguirse distintas situaciones:
119
pág.
1) La de la partícipe en sí, que carecerá de legitimación para poder ejercer
sus derechos como socio.

E. a. Clariá y J. J. Merino de benedetti: sociedades extran-


2) La de su vínculo social interno, que se regirá por las disposiciones del
art. 16, en tanto la inscripción del art. 123 obraría como un recaudo de capa-
cidad para formar parte de sociedad, pero con el beneficio del art. 17, segun-
da parte, por tratarse de un defecto tipificante.
3) La de la decisión en la que participó, considerándose inválida su parti-
cipación, dependiendo la validez del acto de la posibilidad de alcanzar sin ella
los presupuestos legales de quórum y mayorías.
4) La de la inscripción registral de tal decisión.
5) La de la sociedad participada en sí, sin perjuicio de lo referido en el pun-
to b) supra, sujeta a eventuales sanciones de la autoridad de contralor, en la
medida de la gravitación de la extranjera no inscripta sobre la sociedad nacio-
nal.

Art. 124

jeras
Si la sociedad constituida en el extranjero tiene su sede en Argentina o su
principal objeto está destinado a cumplirse en nuestro país, se la considerará
como una sociedad local y deberá cumplir con las formalidades de constitu-
ción, reformas y control de funcionamiento.
Según Boggiano, ésta es una típica norma de policía que impone aplicar el
derecho argentino cuando las sociedades cumplen con las características
enunciadas en el párrafo anterior. Otros autores, como Goldschmidt y Kaller
de Orchansky, las han denominado “sociedades constituidas en fraude a la
ley”.
Es necesario dejar constancia de que, en cuanto a la sede social, debe inter-
pretarse que la administración y el gobierno de la sociedad están en Argenti-
na. Por otro lado, cuando se refiere al cumplimiento del objeto, ha de enten-
derse que debe cumplirse principalmente en la Argentina.
El art. 124 desplaza la aplicación del art. 118, 1ª parte. En el fallo “Inspec-
ción General de Justicia c/ Yelinko S. A.”, el inspector general solicita la disolu-
ción y liquidación de varias sociedades anónimas del grupo Todres, ya que sus
directores están prófugos o presos y las sociedades han perdido todos sus ca-
pitales. Se intervienen las sociedades anónimas y se nombra una comisión ad-
ministrativa. Se presentan los síndicos de varias causas que estaban entablán-
dose contra esas sociedades, que se encontraban en quiebra. El juez sostiene
que Yelinko S. A. está en rebeldía y aplica la teoría del disregard of the legal
entity del art. 54 de la Ley de Sociedades Anónimas; asimismo, se imputa a los
socios, al ser ellos responsables solidaria e ilimitadamente, porque la sociedad
ha actuado violando la ley, el orden público, la buena fe y frustrando derechos
de terceros. Se llega a la conclusión de que existe un grupo societario de los
hermanos Todres. Éstos compraban sociedades anónimas con problemas eco-
nómicos y pagaban con dinero de hipotecas de los mismos bienes de las em-
presas. Se decide disolver las sociedades y liquidarlas a todas. Se aplica el art.
120
pág.

124 y se las considera nacionales, a pesar de que algunas eran uruguayas pero
tenían sus sedes en Argentina.

Nociones de Derecho Internacional Privado


A menudo los escribanos, cuando nos encontramos ante casos internacio-
nales, es decir, controversias que tienen contactos con distintos ordenamientos
jurídicos, no sabemos bien cómo actuar. Por ello queremos refrescar algunos
conceptos que luego nos ayudarán en la vida diaria en nuestras escribanías.

Tipos de normas y métodos


1) Normas de conflicto: utilizan distintos métodos:
a) Método de la elección justa, también llamado “localizador” o “indirec-
to”: la norma da la solución del caso, pero por medio de la elección indetermi-
nada del derecho nacional o extranjero a aplicar. Esto es, si la norma dice que
se aplica el derecho del lugar de constitución de la sociedad, entonces la elec-
ción del derecho se determina al encontrar el lugar de constitución de la socie-
dad.
b) Método de análisis: se descomponen los aspectos del caso y a cada uno
se lo somete a su respectivo derecho.
DOCTRINA

La estructura de la norma es bimembre: tiene un tipo legal y una conse-


cuencia jurídica, en la segunda es donde está el elemento de extranjería. El fin
que busca la norma es la solución justa del caso y el debido respeto al elemen-
to extranjero. El punto de conexión es el instrumento que, en la consecuencia
jurídica de esta clase de norma, elige y determina el derecho aplicable al su-
puesto contemplado en el tipo legal.
Son normas de conflicto:
• Art. 118, 1º párrafo (la existencia y forma se rigen por la ley del lugar de
constitución).
• Art. 118, 3º párrafo, inciso 1º (acreditar la existencia de la sociedad con
arreglo a las leyes de su país).

2) Normas materiales: los métodos son:


a) Método de la creación: el caso es resuelto por la creación de un derecho
nacional para aplicarlo al caso jusprivatista multinacional. La creación puede
ser en forma general para varios casos, entonces es el legislador el que crea la
norma, o en forma individual y para un caso determinado, entonces el crea-
dor es el juez.
Rev. del Not. 867

b) Método de la comparación: para crear la norma internacional se com-


paran las normas y principios del derecho nacional.
La estructura también es bimembre: el tipo legal enfoca el caso, aquí está el
elemento de extranjería y la consecuencia jurídica resuelve el caso directamen-
te. Si no hay norma material o ésta es incompleta, debe recurrirse a la norma
de conflicto. Las partes pueden crear normas materiales por medio de la auto-
nomía de la voluntad.
Son normas materiales:
121
pág.
• Art. 118, 2º párrafo (realizar actos aislados y estar en juicio).
• Art. 118, 3º párrafo, inciso 3º (justificar la decisión de crear dicha repre-

E. a. Clariá y J. J. Merino de benedetti: sociedades extran-


sentación y designar la persona a cuyo cargo estará ella).
• Art. 119.
• Art. 120, 1ª parte (llevar contabilidad separada).
• Art. 121, 2ª parte (si es tipo extraño, la responsabilidad será la de los di-
rectores de las sociedades anónimas).
• Art. 123.

3) Normas de policía: los métodos son:


a) Método de la autolimitación: se aplica exclusivamente el derecho nacio-
nal al caso internacional. Se excluyen la aplicación del derecho extranjero y la
voluntad de las partes de elegir. Son normas que protegen el derecho nacional.
b) Método de análisis: se analizan los intereses del Estado en el caso.
c) Método de comparación: nada se compara, sólo se aplica el derecho na-
cional.

jeras
Debe diferenciárselas de las normas coactivas de Derecho Privado; éstas se
aplican a casos internos y las normas de policía se aplican a casos internacio-
nales.
Son normas de policía:
• Art. 118, 3º párrafo, inciso 2º (fijar domicilio, publicar e inscribir).
• Art. 120, 2ª parte (someterse al control).
• Art. 121, 1ª parte (representante extranjero tiene igual responsabilidad que
administrador nacional).
• Art. 124.

4) Normas de jurisdicción: si no hay acuerdo, rigen las normas de jurisdic-


ción internacional. La Ley de Sociedades no trae normas sobre jurisdicción. El
art. 122 no lo es; entonces, cómo se resuelve: 1º) Se aplica el forum causae, por
lo tanto, tiene jurisdicción internacional el juez del país cuyo derecho rige la
sociedad, en principio, son los jueces del lugar de constitución. 2º) Se aplican
las normas internas de competencia territorial, con lo cual es competente el
juez del domicilio social inscripto; si no está inscripto, entonces vale el domi-
cilio fijado en el contrato constitutivo; y si es irregular o de hecho, se aplica co-
mo domicilio la sede social. Siempre teniendo en cuenta que, si se dan los ca-
sos contemplados en el art. 124, hay jurisdicción argentina exclusiva.
Hoy en día no alcanza con las normas de conflicto bilaterales, se necesitan
normas materiales y de policía societaria para así crear las soluciones directa-
mente.

Figuras societarias del derecho anglosajón


Debido a la gran influencia de los Estados Unidos de Norteamérica en
nuestra economía, consideramos de vital importancia presentar un cuadro ex-
plicativo de las sociedades que allí existen y un breve glosario de las palabras
más utilizadas.
122
pág.

Nombre Sole General Limited S-Corporation Corporation


Propriertorship Partnership Liability
Company

Traducción Sociedad Sociedad S. R. L. S. A.


unipersonal colectiva

Formación No necesita No necesita Necesita auto- Necesita auto- Necesita auto-


autorización autorización y rización me- rización me- rización me-
nace del diante inscrip- diante inscrip- diante ins-
acuerdo de ción ción cripción
los socios

Duración Depende del Se disuelve Limitada en Perpetua Perpetua


único socio por muerte el tiempo
de un socio o
quiebra

Responsabili- Único socio, Responsabili- Los socios no Accionistas no Accionistas no


dad responde ili- dad ilimitada son responsa- son responsa- son responsa-
mitadamente y solidaria de bles personal- bles personal- bles personal-
con todo su los socios mente por las mente por las mente por las
patrimonio deudas de la deudas de la deudas de la
sociedad sociedad sociedad

Requisitos de Muy pocos Muy pocos Algunos re- Hay reunio- Hay reunio-
DOCTRINA

funciona- quisitos nes periódicas nes periódicas


miento de directorio de directorio
y asambleas y asambleas
anuales anuales

Administra- Socio tiene Salvo pacto Los miembros Directorio Directorio


ción y repre- pleno control en contra, ca- acuerdan la elegido por elegido por
sentación da socio tiene representa- los accionistas los accionistas
igual voz y ción y admi-
voto nistración

A simple vista, la S-Corporation y la Corporation parecen iguales; su dife-


rencia radica a nivel impositivo: las S-Corporation no tienen impuesto a nivel
de la entidad, las ganancias y las pérdidas pasan a través de los accionistas, en
cambio, las Corporation son una entidad tributaria.

Glosario de palabras inglesas más utilizadas


Liability: responsabilidad.
Assets: activo.
Liabilities: pasivo.
By-Law: estatuto de S. A.
Rev. del Not. 867

Members: socios.
Shareholders: accionistas.
INC = incorporated: es la sigla que va luego del nombre de la sociedad anó-
nima y significa que está registrada, inscripta.
To file: presentar la documentación para ser inscripta.
Articles of incorporation: toda la documentación que se presenta para ser
inscripta una sociedad.
123
pág.
Corporate capital: capital social.
Participation: cuota parte.

E. a. Clariá y J. J. Merino de benedetti: sociedades extran-


Share = stock: acción.
Ordinary share: acción ordinaria.
Preferred share: acción preferida.
Bearer share: acción al portador.
Par value: valor nominal.
To issue: emitir.
To suscribe: suscribir.
Stock Register: registro de accionistas.
Minutes Books: libros de actas.
Accounting Books: libros contables.
Secretary Office: Inspección General de Justicia.
Security Exchange Commission: Comisión Nacional de Valores.
Board of Directors: directorio.
Meetings of Directors: reuniones de directorio.

jeras
Shareholders Meetings: asambleas.
Annual Meetings: asambleas ordinarias.
Special Meetings: asambleas extraordinarias.
To call: convocar.
Chairman of the Board: presidente del directorio.
C. E. O.: Chief Executive Officer: presidente de la sociedad.
Directors’ Annual Statement: memoria del directorio.
Consolidation: fusión pura.
Merger: fusión por absorción.

Distintas figuras asociativas


Siguiendo con la filosofía de presentar figuras del derecho comparado,
analizaremos algunas de ellas a modo de ejemplo:

1) Joint Venture
Acuerdo entre dos o más empresas que mantienen su autonomía jurídica,
con el fin de realizar un objetivo común por medio de aportes de recursos y la
administración compartida de ellos. Se usan para inversiones conjuntas y pa-
ra obras de alta complejidad que requieren más de una empresa. Se utiliza
mucho en los Estados Unidos. Pueden agruparse como figuras asociativas, co-
mo forma de cooperación entre empresas independientes, como empresas con
participaciones en diferentes países.
Existen distintos tipos:
a) Joint Venture Corporation (joint venture societario): el acuerdo de joint
venture se canaliza por medio de una sociedad en la cual las empresas son so-
cias y los aportes que hacen forman el patrimonio social.
b) Joint Venture Agreement (joint venture contractual): cuando el empren-
dimiento común no reviste una figura asociativa, se crea un fondo común so-
bre el cual cada parte conserva sus derechos; por lo general limitan el objeti-
124
pág.

vo, porque se refieren a una única operación. No hay órganos para tomar las
decisiones y no tienen personalidad jurídica.
c) Equity Joint Venture: se aporta capital.
d) Non Equitiy Joint Venture: se aporta la tecnología, el know how, la capa-
cidad organizativa, entre otros.

2) Pool
No llega a ser un joint venture. Dos sociedades intercambian determinada
cantidad de acciones y entonces cada una participa en el capital accionario de
la otra. No se crea una nueva sociedad, no es un contrato asociativo o colabo-
rativo, es un contrato de cambio que favorece la circulación de riquezas. En el
pool no hay emprendimiento común, cada empresa desarrolla su propia acti-
vidad en forma autónoma y se participa en forma recíproca en las ganancias o
pérdidas que tenga cada una.

3) Cartel
Acuerdo para regular la concurrencia en el mercado de los competidores.
Se pactan zonas, precios, condiciones de venta. Pueden llegar a tener actitudes
monopólicas, prohibidas por la Constitución Nacional en su art. 42 y penadas
DOCTRINA

por la ley 22262 de Defensa de la Competencia.

4) Consorcio
Se regula la actividad común de varias empresas y para eso delegan la ad-
ministración por medio de la celebración de contratos de management. En Ar-
gentina están prohibidos por el art. 266 de la Ley de Sociedades.

5) Holdings
El fin que persiguen es adquirir acciones de otras compañías y obtener las
mayorías para controlarlas y así crear un grupo, pero sin afectar la identidad
individual de cada sociedad. Es un conglomerado de empresas.
Holding puro: sólo compra acciones de otras empresas.
Holding impuro: además realiza actividades industriales.

6) Trust
Es la concentración de varias empresas mediante la transferencia de la pro-
piedad de sus bienes a un trustee para que éste los administre en beneficio de
todas. Es la figura del fideicomiso contenida en la ley 24441.
Rev. del Not. 867

7) Alianzas estratégicas
Se celebran entre empresas que elaboran productos similares, dividiendo
las zonas para la fabricación, comercialización y distribución de los mismos,
sin perder sus identidades.

En nuestro derecho tenemos dos figuras contractuales contenidas en el Ca-


pítulo III de la Ley de Sociedades bajo el nombre de Contratos de Colabora-
125
pág.
ción Empresaria. Entrañan el agrupamiento de empresas con la finalidad coo-
perativa o mutualista, lo cual no se traduce en el ejercicio de una actividad co-

E. a. Clariá y J. J. Merino de benedetti: sociedades extran-


mún, sino en la organización de una estructura complementaria destinada a
auxiliar las economías de las empresas coligadas, sin que éstas pierdan su in-
dividualidad económica y jurídica. El beneficio, por ende, no consiste en un
lucro partible en forma de utilidad para cada empresa interviniente, sino que
se traduce en las ventajas que depara la coordinación y racionalización de ta-
reas, equipos, personal, etc. Constituyen estructuras suprasocietarias. Las dos
figuras contempladas son:

1) Agrupaciones de colaboración
Se establece una organización común con la finalidad de facilitar o desa-
rrollar determinadas fases de la actividad empresarial de sus miembros o de
perfeccionar o incrementar el resultado de tales actividades. No son socieda-
des ni sujetos de derecho.

jeras
2) Uniones transitorias de empresas
Es un contrato para el desarrollo o ejecución de una obra, servicio o sumi-
nistro concreto, dentro o fuera del territorio de la Argentina. No son socieda-
des ni constituyen sujetos de derecho.
Estas dos figuras están reguladas en la Ley de Sociedades, del art. 367 al 383
y su estudio excede el interés del presente trabajo, por lo que no abundamos
en su descripción y análisis.

Legislación internacional
Tratado de Montevideo de 1889
Nos une jurídicamente con Colombia, Bolivia y Perú.
1) Tratado de Derecho Civil Internacional:
Art. 4: La existencia y la capacidad de las personas jurídicas de carácter pri-
vado se rige por las leyes del país en el cual han sido reconocidas como ta-
les. El carácter que revisten las habilita plenamente para ejercitar fuera del
lugar de su constitución todas las acciones y derechos que les correspon-
dan. Mas, para el ejercicio de actos comprendidos en el objeto especial de
su institución, se sujetarán a las prescripciones establecidas por el Estado
en el cual intenten realizar dichos actos.
El ejercicio habitual de actos comprendidos en el objeto hace referencia al
establecimiento y es distinto del asiento principal de los negocios, que hace re-
ferencia al domicilio de la sede. Los establecimientos tienen un domicilio es-
pecial distinto del de la persona jurídica.
2) Tratado de Derecho Comercial Internacional:
Art. 4: El contrato social se rige, tanto en su forma como respecto a las re-
laciones jurídicas entre los socios, y entre la sociedad y los terceros, por la
ley del país en que ésta tiene su domicilio comercial.
Art. 5: Las sociedades o asociaciones que tengan carácter de persona jurí-
dica se regirán por las leyes del país de su domicilio; serán reconocidas de
126
pág.

pleno derecho como tales en los Estados y hábiles para ejercitar en ellos de-
beres civiles y gestionar su reconocimiento ante los tribunales. Mas, para el
ejercicio de actos comprendidos en el objeto de su institución, se sujetarán
a las prescripciones establecidas en el Estado en el cual intentan realizarlos.
Art. 6: Las sucursales o agencias establecidas en un Estado por una socie-
dad radicada en otro se considerarán domiciliadas en el lugar en que fun-
cionan y sujetas a la jurisdicción de las autoridades locales, en lo concer-
niente a las operaciones que practiquen.
Art. 7: Los jueces del país en que la sociedad tiene su domicilio legal son
competentes para conocer de los litigios que surjan entre los socios o que
inicien los terceros contra la sociedad. Sin embargo, si una sociedad domi-
ciliada en un Estado realiza operaciones en otro que den mérito a contro-
versias judiciales, podrá ser demandada ante los tribunales del último.

Tratado de Montevideo de 1940


Nos une jurídicamente con Paraguay y Uruguay.
1) Reformas introducidas al Tratado de Derecho Civil Internacional de Mon-
tevideo de 1889:
Art. 4: La existencia y la capacidad de las personas jurídicas de carácter pri-
DOCTRINA

vado se rige por las leyes del país de su domicilio. El carácter que revisten
las habilita plenamente para ejercitar fuera del lugar de su constitución to-
das las acciones y derechos que les correspondan. Mas, para el ejercicio de
actos comprendidos en el objeto especial de su institución, se sujetarán a
las prescripciones establecidas por el Estado en el cual intenten realizar di-
chos actos. La misma regla se aplicará a las sociedades civiles.
Art. 10: Las personas jurídicas de carácter civil tienen su domicilio en don-
de existe el asiento principal de sus negocios. Los establecimientos, sucur-
sales o agencias constituidos en un Estado por una persona jurídica con do-
micilio en otro se considerarán domiciliados en el lugar donde funcionan,
en lo concerniente a los actos que allí se practiquen.
2) Reformas introducidas al Tratado de Derecho Comercial Internacional de
Montevideo de 1889:
Art. 6: La ley del domicilio comercial rige la calidad del documento que re-
quiere el contrato de sociedad. Los requisitos de forma del contrato se ri-
gen por la ley del lugar de su celebración. Las formas de publicidad quedan
sujetas a lo que determine cada Estado.
Art. 7: El contenido del contrato social, las relaciones jurídicas entre los so-
Rev. del Not. 867

cios, entre éstos y la sociedad, y entre la misma y terceros, se rigen por la ley
del Estado en donde la sociedad tiene su domicilio comercial.
Art. 8: Las sociedades mercantiles se regirán por las leyes del Estado de su
domicilio comercial; serán reconocidas de pleno derecho en los otros Esta-
dos contratantes y se reputarán hábiles para ejercer actos de comercio y
comparecer en juicio. Mas, para el ejercicio habitual de los actos compren-
didos en el objeto de su institución, se sujetarán a las prescripciones esta-
blecidas por las leyes del Estado en el cual intentan realizarlos.
127
pág.
Art. 9: Las sociedades o corporaciones constituidas en un Estado bajo una
especie desconocida por las leyes de otro pueden ejercer en éste último ac-

E. a. Clariá y J. J. Merino de benedetti: sociedades extran-


tos de comercio, sujetándose a las prescripciones legales.
Art. 10: Las condiciones legales de emisión o negociación de acciones o tí-
tulos de obligaciones de las sociedades comerciales se rigen por la ley del
Estado en donde estas emisiones o negociaciones se llevan a efecto.
Art. 11: Los jueces del Estado en donde la sociedad tiene su domicilio son
competentes para conocer de los litigios que surjan entre los socios en su
carácter de tales, o que inicien los terceros contra la sociedad. Sin embar-
go, si una sociedad domiciliada en un Estado realiza en otro operaciones
que den mérito a controversias judiciales, podrá ser demandada ante los
jueces o tribunales del segundo.

Convención Interamericana sobre Conflictos de Leyes en Materia


de Sociedades Mercantiles: C. I. D. I. P. II, Montevideo, año 1979
La ratificaron Argentina, Guatemala, México, Paraguay, Perú, Uruguay y

jeras
Venezuela.
Se aplica a sociedades comerciales constituidas en cualquier Estado. La
existencia, capacidad, funcionamiento y disolución se rigen por el lugar de
constitución, esto es, el Estado donde se cumplen los requisitos de forma y
fondo para crearlas. Las sociedades debidamente constituidas se reconocen de
pleno derecho en otro Estado, pero el Estado tiene la facultad de comprobar
su existencia. Los actos del objeto se rigen por las leyes del Estado donde se
realicen. No se aplica la ley que determina la Convención si es en contra del
orden público del país.

Convención Interamericana sobre Personalidad y Capacidad de


Personas Jurídicas en el Derecho Internacional Privado: C. I. D. I. P.
III, La Paz, año 1984
Esta Convención no fue ratificada por la República Argentina.
Se aplica a las personas jurídicas constituidas en los Estados partes, enten-
diendo por persona jurídica toda entidad que tenga existencia y responsabili-
dad propias, distintas de las de sus miembros o fundadores y que sea califica-
da como persona jurídica según la ley del lugar de su constitución. La existen-
cia, capacidad, funcionamiento, disolución y fusión se rigen por la ley de su
lugar de constitución, esto es, la ley del Estado parte donde se cumplan los re-
quisitos de forma y fondo para la creación de dichas personas. Las sociedades
debidamente constituidas se reconocen de pleno derecho en otro Estado, pe-
ro el Estado tiene la facultad de comprobar su existencia. Para realizar actos
del objeto rigen las normas del lugar donde se celebren. Si establecen la sede
efectiva de su administración en otro país, pueden ser obligadas a cumplir los
requisitos de ese país. No se aplica la ley que determina la Convención si es en
contra del orden público del país.
128
pág.

Convención de La Haya de 1956: Reconocimiento de la Personali-


dad Jurídica de las Sociedades, Asociaciones y Fundaciones
Ley 24409, rige en Bélgica, España, Francia, Luxemburgo y Holanda.
Los estados contratantes reconocen de pleno derecho la personalidad jurí-
dica de las sociedades, asociaciones y fundaciones extranjeras. La ley que reco-
noce la personalidad jurídica es en principio la del lugar donde se han cumpli-
do las formalidades para su inscripción y publicación, siempre que coincida
con el lugar de la sede social estatutaria. El Estado puede desconocer la perso-
nalidad jurídica si la sede real está en su territorio y adopta la ley de la sede co-
mo la ley de la sociedad. En esto se parece a nuestro art. 124. El alcance del re-
conocimiento se refiere al derecho de estar en juicio y poseer bienes, celebrar
contratos y actos de comercio. Las sociedades extranjeras no pueden preten-
der mayores derechos que las nacionales. Se puede dejar de lado la Convención
por razones de orden público.

Tratado de Yacyretá
Fue aprobado por la ley 20646, del 22 de febrero de 1974, que impone apli-
car las normas del Tratado primero y luego las legislaciones argentina y para-
guaya.
DOCTRINA

Tratado de Integración, Cooperación y Desarrollo de 1988. Socie-


dades Binacionales Argentino - Brasileñas. Ley 23935
El presente tratado fue ratificado por Argentina en mayo de 1991 y entró
en vigencia en junio de 1992. Es incorrecto que el Tratado hable de binacional,
cuando en realidad las sociedades no tienen nacionalidad. Es necesario que las
sociedades estén constituidas conforme la legislación de alguno de los dos paí-
ses. Por lo menos el 80% del capital social tiene que pertenecer a socios argen-
tinos o brasileños y ellos deben poseer el control real y efectivo en las asam-
bleas. Deben ser sociedades constituidas o con sede social real en cualquiera de
los dos países y adicionar a sus nombres las siglas EBAB o EBBA.

Ponencias
• Las sociedades constituidas en el extranjero sólo han de inscribirse por el
art. 123 cuando celebren contratos de take over, es decir, cuando adquieran la
cantidad de acciones necesarias para tener el control de la sociedad constitui-
da en la República. Una mera participación accidental no debe verse limitada
por la inscripción previa.
Rev. del Not. 867

• El art. 30 no se aplica a sociedades extranjeras, con lo cual una sociedad


por acciones extranjera puede participar de una sociedad nacional que no sea
por acciones.
• La I. G. J. no puede denegar el pedido de inscripción de un acto de una
sociedad nacional cuando, sin contar las acciones de la partícipe extranjera no
registrada por el art. 123, el acto a inscribir alcance los presupuestos exigidos
por la ley para su validez, es decir, que existan quórum y mayorías necesarias.
129
pág.
• En el art. 124, “sede social” se refiere a que la administración y el gobier-
no de la sociedad están en Argentina.

E. a. Clariá y J. J. Merino de benedetti: sociedades extran-


• Cuando el art. 124 se refiere al cumplimiento del objeto, debe entenderse
que debe cumplirse principalmente en la Argentina.

Bibliografía
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