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Control de La Ira

La ira es una emoción básica que prepara al cuerpo para reaccionar ante situaciones de desprecio u ofensa. Provoca síntomas físicos como aumento del ritmo cardíaco y tensión muscular. Aunque la ira a veces conduce a la agresión, lo mejor es aprender a controlar la reacción en lugar de responder agresivamente. El tratamiento incluye mejorar el conocimiento de las emociones, reconocer las señales internas y externas de ira, mejorar la comunicación emocional y desarrollar estrategias de regulación emoc
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Control de La Ira

La ira es una emoción básica que prepara al cuerpo para reaccionar ante situaciones de desprecio u ofensa. Provoca síntomas físicos como aumento del ritmo cardíaco y tensión muscular. Aunque la ira a veces conduce a la agresión, lo mejor es aprender a controlar la reacción en lugar de responder agresivamente. El tratamiento incluye mejorar el conocimiento de las emociones, reconocer las señales internas y externas de ira, mejorar la comunicación emocional y desarrollar estrategias de regulación emoc
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Control de la Ira

¿Qué es la ira?
La ira es una de las emociones
consideradas básicas o primarias y
por tanto resulta universal y trata de
ser adaptativa. La emoción de la ira
trata de preparar al organismo para
reaccionar ante una situación que es
considerada de desprecio u ofensa.
La ira está asociadad con la rabia, la
furia, el resentimiento, la
irritabilidad, el fastidio, la
hostilidad, la indignación y en sus
posiciones más extremas, con la
violencia y el odio patológicos.

Siempre habrá
situaciones en la vida
que lo harán sentir
enojado. El problema
es que en la mayoría
de los casos,
responder
agresivamente no es
una buena forma de
reaccionar. Usted
tiene poco o nada de
control sobre los
factores que le provocan ira. Pero puede aprender a controlar la
reacción.

Síntomas
Respecto a los síntomas físicos, la ira activa a la rama simpática
del sistema nervioso autónomo, pero en menor medida que el
miedo. Se asocia con un incremento del latido cardiaco, tensión
muscular, presión sanguínea, conductancia de la piel y aumento
del calor en la zona del rostro. 

A nivel conductual, cualquier asociación entre la experiencia de la


ira y las conductas de agresión no es una cuestión de causa-efecto
imprescindible, es un incremento de la probabilidad de agresión si
la ira es expresada. En cuanto a la expresión facial, se produce
tensión mandibular y el vestigio ancestral de mostrar los dientes,
como una tendencia a morder. La mirada es fija, directa y el ceño
fruncido.
Tratamiento
- Mejorar el conocimiento sobre las emociones en
general y las particularidades de la ira, así como sus
posibilidades de regulación.

- Hacer consciente a la persona de las manifestaciones


internas y externas de la ira en su caso particular, para aprender
a reconocerlas de forma anticipada y así reducir la probabilidad
de emitir conductas agresivas.
- Mejora de la comunicación emocional, como vehículo para la
expresión de la ira, y canalización la energía que moviliza, así
como aumentar las estrategias en el manejo de conflictos.

- Aumento de las estrategias de regulación emocional con


especial fortalecimiento de los procesos atencionales y la
consciencia del cuerpo.

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