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Proceso de Auditoría Tributaria: Etapas Clave

Las etapas típicas del proceso general de una auditoría tributaria son: 1) Planificación de la auditoría 2) Estudio de la empresa y evaluación del control interno 3) Ejecución del trabajo y obtención de evidencias 4) Emisión del informe final

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Proceso de Auditoría Tributaria: Etapas Clave

Las etapas típicas del proceso general de una auditoría tributaria son: 1) Planificación de la auditoría 2) Estudio de la empresa y evaluación del control interno 3) Ejecución del trabajo y obtención de evidencias 4) Emisión del informe final

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AUDITORÍA DE RENTA

UNIDAD Nº II
Elementos del proceso de auditoría tributaria

[Link]
SEMANA 4

Introducción
Al comenzar la cuarta semana, última de la Unidad II del curso, se abordará con más
detalle el proceso general de auditoría tributaria.

Aunque existen diversos métodos o procedimientos para iniciar una auditoría tributaria,
toda auditoria debe avalar finalmente el objeto que el auditor haya definido, en concordancia con
los objetivos de la empresa.

Si bien ya se ha señalado que una auditoría tributaria puede desglosarse en varias etapas,
que incluye planificación de la misma, estudio de la empresa y del control interno, ejecución del
trabajo propiamente tal, que incluye la recogida de evidencia, y emisión del informe final de la
auditoría, en esta oportunidad se adentrará más en cada una de ellas.

Especial interés reviste el análisis y evaluación del control interno, el que consiste en
obtener un conocimiento del sistema contable y de los controles respectivos, con el objeto de
realizar una evaluación preliminar del grado de confianza sobre dichos controles y conocer así
como aseguran la exactitud y la confidencialidad de los registros contables, además de conocer
qué medidas de control se toman desde el punto de vista tributario en pos del cumplimiento
cabal en esta materia.

Asimismo, se revisará en detalle la secuencia o pasos de la auditoría tributaria en sí, que


incluye entre otros, la auditoría extracontable, auditoría aritmética, auditoría de procedimientos y
auditoría tributaria contable.

2 [Link]
Ideas fuerza
El proceso o procedimiento general de una auditoría tributaria comprende cuatro etapas
bien delimitadas, que incluyen la planificación de la auditoría, el estudio de la empresa y la
evaluación del control interno, la ejecución del trabajo y la obtención de la evidencia y,
finalmente, la emisión del Informe Final.

La planificación como etapa primaria del proceso de auditoría tributaria, se establece para
prever los procedimientos que se aplicarán con el fin de obtener conclusiones válidas y
objetivas, las cuales servirán de soporte a la opinión que se emite sobre la entidad o empresa
bajo examen. Se aconseja hacer un seguimiento continuo de ésta durante toda la ejecución del
trabajo de campo.

Para obtener algún grado de comprensión de la empresa a auditar y planificar e iniciar el


estudio y evaluación del control interno, es necesario la recopilación de información y
documentos, para lo cual se cuenta en general con dos tipos de fuentes, a saber: interna y
externa. Las fuentes internas son propias de la empresa; las externas corresponden a terceros,
como clientes, proveedores o acreedores.

Una auditoría tributaria puede llevarse a cabo siguiendo una secuencia lógica,
concatenada, de revisiones que incluyen la auditoría preliminar del caso, la auditoría
extracontable, la auditoría aritmética, la auditoría de procedimientos y la auditoría tributaria
contable.

3 [Link]
Desarrollo
3. Procedimiento general de auditoría tributaria
Cuando se hace referencia al proceso general de una auditoría tributaria se incluyen todos
los pasos o etapas que la componen y que finalizan con la emisión del Informe que contiene la
opinión del auditor sobre las materias auditadas.

Cabe señalar que si bien ya se indicó el proceso de auditoría tributaria previamente, es


importante volver a mencionarlo aquí, pues ahora se profundizará más en cada una de las
etapas que lo componen.

En la figura que se inserta a continuación, se muestra el proceso general de una auditoría


tributaria, de acuerdo con Salort (2007):

Fig. N° 1. Proceso general de auditoría tributaria

Fuente: Elaboración propia en base a Salort, V. (2007).

Como se dijo en su oportunidad, existen diversos modelos para el proceso de auditoría


tributaria, aunque en este curso se ha optado por seguir el que se refleja en la figura anterior,
que consta de las etapas señaladas las que, en pocas palabras, representan lo que se indica a
continuación:

a) Planificación de la auditoría: Comprende la planificación global, incluyendo quién la


realizará, la duración de la misma, lugar donde se llevará a cabo, alcance y
profundidad, etc. Comprende los trabajos previos a la auditoría misma y finaliza con el
inicio de la ejecución del trabajo propiamente tal.

b) Estudio de la empresa y evaluación del control interno: Punto de partida de la


auditoría. Dado que el control interno comprende el sistema administrativo en general,
dentro del cual debe estar el sistema contable utilizado por la empresa, esta etapa es

4 [Link]
clave para la ejecución del trabajo, pues entrega certezas en la futura obtención de
evidencias

c) Ejecución del trabajo y obtención de evidencias: Comprende la realización concreta


del trabajo de auditoría, tendiente a determinar las eventuales incidencias o
contingencias tributarias. En esta etapa el auditor se apoya en procedimientos y
técnicas de auditoría, con la flexibilidad que cada caso amerite, atendiendo en especial
a la situación particular del rubro auditado. Entre las técnicas a utilizar se pueden citar
las siguientes: Observación, Examen o Inspección, Confirmación, Seguimiento
Contable, Indagación, Cálculo y Análisis.

d) Emisión del Informe Final: Al finalizar el trabajo de campo, el auditor debe


confeccionar el Informe de Auditoría como producto final del trabajo realizado.

Ya que más adelante se tratará con detalle la auditoría propiamente tal, es oportuno
detenerse aquí en las dos primeras etapas de este modelo, es decir, en la planificación de la
auditoría y en el estudio de la empresa, especialmente en cuanto a la evaluación de los
procedimientos de control interno.

¿Cuáles son las etapas típicas del Proceso general de una


Auditoría Tributaria?

3.1. Planificación de la auditoría tributaria.

De acuerdo con Cortez, Mejía y Romero (2003), la planificación como etapa primaria del
proceso de auditoría tributaria, se establece para prever los procedimientos que se aplicarán con
el fin de obtener conclusiones válidas y objetivas, las cuales servirán de soporte a la opinión que
se emite sobre la entidad o empresa bajo examen.

Dichos autores elaboraron un modelo de auditoria tributaria para profesionales que


requieran dictaminar e informar fiscalmente, en el cual indican que el primer resultado de esta
fase de planificación debiese ser la enunciación de los objetivos y alcance de la auditoría, como
asimismo dar cuenta del desarrollo de una estrategia global para la conducción del trabajo a
ejecutar.

De conformidad con lo señalado por estos mismos autores, el proceso de planificación


consta de los siguientes requerimientos:

- Análisis previo;

- Estudio y evaluación del control interno;

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- Detección del riesgo;

- Elaboración de planillas de decisiones preliminares;

- Presupuesto de tiempo;

- Cronograma de actividades, y

- Programa de auditoría de cumplimiento de obligaciones tributarias.

Debe tenerse presente que, como una buena práctica en la materia, esta planificación
inicial debe ser objeto de un seguimiento continuo durante la ejecución del trabajo, con el fin
de adaptarla a las circunstancias cambiantes, debido a que, a medida que el auditor tributario va
introduciéndose en el núcleo de la entidad auditada, va descubriendo defectos e inconvenientes
no previstos, así como nuevas necesidades de su programa de trabajo, que debe ir corrigiendo.

¿Cuál es el propósito general de la planificación de la


Auditoría Tributaria?

3.2. Estudio de la empresa y evaluación del control interno.

Dos elementos clave en el proceso de la auditoría tributaria. Es necesario comprender de


la mejor forma posible el negocio y cómo funciona la empresa que se va a auditar. Sin ese
conocimiento, es difícil evaluar los procedimiento de control interno, que pueden tener un
impacto significativo en la auditoría propiamente tal. Para obtener algún grado de comprensión
de la empresa del cliente y planificar e iniciar el estudio y evaluación del control interno, es
necesario la recopilación de información y documentos, para lo cual se cuenta en general con
dos tipos de fuentes, a saber: interna y externa.

De acuerdo con Cortez, Mejía y Romero (2003), debe entenderse por fuente interna la
información, documentación y registros del cliente y como fuente externa la información
obtenida de proveedores, clientes, acreedores e instituciones que intervienen directa o
indirectamente en el giro de la actividad del cliente.

Por su parte, el estudio y evaluación del control interno consiste en obtener un


conocimiento del sistema contable y de los controles respectivos, con el objeto de realizar una
evaluación preliminar del grado de confianza sobre dichos controles y conocer así como
aseguran la exactitud y la confidencialidad de los registros contables.

6 [Link]
Además el estudio y evaluación del control interno comprende el análisis del plan de la
organización y el conjunto coordinado de los métodos y medidas aplicados por ésta para
salvaguardar sus activos y promover la eficiencia operativa. (Cortez, Mejía y Romero, 2003)

Todo ello concede al auditor la base para determinar el riesgo existente en cada cuenta a
examinar.

Ahondando un poco más en el control interno, y teniendo presente que la auditoría


tributaria en análisis se enfoca en el impuesto a la renta, un control interno eficiente desde el
punto de vista tributario debería asegurar a lo menos lo siguiente:

— Que los procedimientos relacionados con el movimiento económico-financiero estén


acordes con las políticas impartidas por los responsables legales y administrativos de la
empresa.

— Que se respeten los controles e instrucciones impartidas por las personas


responsables del aspecto tributario de la empresa como, por ejemplo, en lo referente a
las instrucciones para la emisión de documentos (facturas, boletas, notas de crédito,
etc.) y para el registro de documentos tributarios recibidos, sean electrónicos o no.

— Que exista una adecuada oposición de funciones.

— Que el sistema contable usado sea acorde al volumen y tipo de operaciones que
realice la empresa y que a su vez se lleve de acuerdo a los PCGA o las NIIF, según
corresponda.

Especial atención debe darse a que los registros exigidos por las normas impositivas,
estén debidamente autorizados por el SII y cumplan con los requisitos establecidos
para ello.

Asimismo, también debe asegurarse el correcto control de los registros obligatorios


establecidos por los diversos regímenes tributarios (RAP, FUF, REX, SAC, en el caso
del régimen de renta atribuida y RAI, FUF, REX y SAC, en el caso del régimen semi
integrado).

— Que exista un adecuado flujo documentario y de autorización de operaciones de


acuerdo a la realidad de la empresa, de tal manera que la documentación tributaria de
carácter obligatorio refleje en forma fehaciente el movimiento de la empresa.

Lo anterior se traduce en que existan cotizaciones, órdenes de compra, notas de venta,


comprobantes de ingreso y egresos en los registros auxiliares de control, los cuales
deberán contar con los vistos buenos, inicializaciones y/o firmas de las personas
responsables.

— Que los registros contables periódicamente sean sometidos a examen.

7 [Link]
Debe tenerse presente que el alcance, profundidad y oportunidad de las pruebas de
auditoria estará determinada en gran medida por la eficiencia del control interno.

Uno de los métodos para requerir esta información es a través de cuestionarios, dirigidos
principalmente al contador de la empresa, pues éste es quien conoce con mayor familiaridad la
operatividad, el sistema contable, las políticas de la empresa, manuales de procedimientos y los
aspectos generales del giro del negocio.

Luego de recopilada toda la información recogida a través de los cuestionarios y otras


fuentes, el auditor comienza a analizar cada una de las respuestas y de esa manera establece
un criterio de los posibles hallazgos, áreas críticas y riesgos de la empresa, entre los cuales
cabe destacar el riesgo inherente, riesgo de control y riesgo de detección.

Conviene recordar los conceptos recién citados de riesgo:

El riesgo inherente tiene su causa en la propia naturaleza de una cuenta, hecho,


circunstancia o conjunto de operaciones, independientemente de la efectividad de los sistemas
de control interno establecidos por la empresa.

Se trata, por tanto, de un riesgo consustancial que, en el caso de la auditoría tributaria, con
sus matices y peculiaridades, puede ser sustancialmente mayor que en otros tipos de auditoría.

El riesgo de control es el riesgo de que los sistemas de control interno establecidos no


sean capaces de detectar errores o fraudes significativos o de evitar que estos se produzcan.

El riesgo de detección se define como el riesgo de que los errores o fraudes importantes,
individualmente considerados o en su conjunto, no sean convenientemente detectados por el
auditor y, por tanto, den lugar a una opinión equivocada.

¿Cuál es la importancia del Control Interno en el marco de una


Auditoría Tributaria?

3.3. Ejecución del trabajo y obtención de evidencias.

Si bien esta etapa ya se revisó someramente en las semanas previas, en esta oportunidad
se profundizará en relación con la obtención de evidencias y la inclusión de un pequeño ejemplo
práctico relacionado con el impuesto de primera categoría.

Algo que se pasa por alto, aunque luego pasa a ser normal para un auditor, es que el
proceso de obtención de evidencia comienza en realidad prácticamente desde el momento en

8 [Link]
que la entidad, como posible cliente, inicia conversaciones con un auditor, pues a partir de dicho
momento, el auditor se ve en la obligación de realizar una comprensión –aunque reducida y
preliminar– del negocio del cliente, del sector en que opera, así como de las características
principales del control interno existente en la entidad, etc.

Asimismo, el citado proceso alcanzará hasta la entrega del Informe de auditoría que pone
fin al trabajo del auditor, aunque, en numerosas ocasiones, esta labor se realiza de forma
continua y periódica (coincidiendo con los ejercicios comerciales de la entidad auditada), por lo
que el trabajo no acaba con la entrega del citado informe sino que sería más correcto hablar de
la finalización del contrato de auditoría como el momento en el que se detiene el proceso de
obtención de la evidencia.

Ahora bien, de acuerdo con un destacado especialista español (Orta, 1995), se puede
definir la evidencia en auditoría como "el conjunto de proposiciones integrantes del proceso de
auditoría conectadas de forma ordenada y lógica, cuyo objetivo es dar una explicación acerca de
la opinión de auditoría emitida".

Ese mismo autor divide el proceso completo de razonamiento del auditor en dos grandes
etapas; la primera de ellas, de la que se ocupa la teoría de obtención de la evidencia o del
diseño del programa de auditoría, requiere un proceso lógico de razonamiento encaminado a
determinar la forma de obtenerla.

En esta fase entraría la aplicación de los procedimientos o conjunto de técnicas de


auditoría que serán los encargados de determinar si se han alcanzado los objetivos de la
auditoría.

Cabe señalar que son estos procedimientos y técnicas de auditoría los principales
mecanismos para obtener una evidencia objetiva, de ahí su gran importancia para el proceso de
auditoría tributaria.

Ahora bien, para aterrizar estos conceptos, en lo que sigue de este número se verá un
ejemplo muy sencillo de la importancia de la obtención de evidencias y cómo éstas pueden
devenir en incidencias o incluso contingencias tributarias que el auditor debe detectar e informar,
todo ello relacionado con la verificación de la base imponible del impuesto de primera categoría
de la ley de la renta y el pago de dicho tributo.

Ya definidos los objetivos de la auditoría tributaria de que se trata y establecidos los


procedimientos que se van a utilizar, es importante hacerse una idea de las eventuales
incidencias y evidencias con las que se pueden encontrar al ejecutar el trabajo de campo
enfocado, digamos, a establecer si la renta líquida imponible (RLI) está bien determinada, de
acuerdo a derecho y sin errores formales, y la liquidación del impuesto en el Formulario N° 22
está bien determinada.

Entonces, nos podemos encontrar con las siguientes incidencias (evidentemente, pueden
haber muchísimos otros casos o incidencias, este es sólo un ejemplo ilustrativo):

9 [Link]
i) En relación con la RLI:

RLI auditada distinta de la RLI declarada en el F22. Entre las posibles causas de
aquello se pueden citar las siguientes:

a) Omisión o distinta interpretación de las normas impositivas que dicen relación con
la conformación de la base imponible del impuesto de primera categoría (Arts. 29 a
33 del D.L. N° 824).

b) Errores de cálculo, cuyo origen puede radicar en:

1. No arrastre de sumas.

2. Suma incorrecta por inversión de números.

3. Contabilización de documentos que presentan errores no detectados.

c) Haber considerado en la conformación de la base imponible gastos que no


cumplían con los requisitos para aceptarse.

d) Haber aplicado incorrectamente el sistema de corrección monetaria, establecida en


el Art. 41 de la ley de la renta.

ii) En relación con los ingresos:

De la auditoría se detecta una subdeclaración de ingresos, entre cuyas causas puede


encontrarse alguna de las siguientes:

- Facturas, notas de débito y/o notas de crédito no contabilizadas.

- No contabilización de ventas no afectas o exentas de IVA.

- Ingresos considerados erróneamente como no constitutivos de renta.

- No inclusión entre los ingresos brutos de ciertos ingresos esporádicos, que no


corresponden al giro.

- Cálculo erróneo de los PPM.

En caso de detectarse una sobre declaración de los ingresos brutos, en general, las
causas son muy similares a las anotadas precedentemente, siendo de común
ocurrencia la no contabilización de notas de créditos o la contabilización de ingresos no
constitutivos de renta, de aquellos a que se refiere el Art. 17 de la ley de la renta,
dentro de los ingresos brutos.

10 [Link]
iii) En relación con los gastos:

- Contabilización de gastos que no corresponde deducir de la renta bruta.

- Contabilización de gastos no documentados.

- Presencia de gastos rechazados afectos al Art. 21 de la ley de la renta cuyo


tratamiento contable tributario es erróneo o no procede.

iv) En relación con la liquidación del impuesto de primera categoría (monto final a
enterar en arcas fiscales):

De la auditoría tributaria al F22 se detecta que la liquidación final del impuesto de


primera categoría no corresponde con lo declarado. Algunas de sus causas pueden
ser:

a) Deducciones de créditos fiscales improcedentes o por montos que superan los


límites legales.

b) Aplicación errónea o improcedente de franquicias tributarias.

c) Deducción de PPM improcedente o por un monto superior al que corresponde.

¿Qué rol juega la evidencia en la ejecución de una


Auditoría Tributaria?

3.4. Emisión del Informe Final.

Algunas breves ideas adicionales respecto de la emisión de este informe. Conforme al


resultado de la evaluación, se deben identificar las debilidades y las fortalezas de los
procedimientos empleados por la empresa, de modo de dar una visión general de la evaluación
o revisión realizada.

Asimismo, deben citarse todas las incidencias tributarias detectadas, con sus respectivas
evidencias, las cuales se pueden relacionar con las diferencias detectadas de acuerdo al
ejemplo preinserto, lo que puede llevar a que se recomiende seguir uno o ambos de los
siguientes caminos:

– La corrección de errores propios;

11 [Link]
– La presentación de declaraciones rectificatorias;

Dependiendo del resultado de la auditoría, pueden sugerirse o recomendarse algunas


medidas necesarias para mejorar los procedimientos y el control interno.

En efecto, habitualmente se entregan algunas recomendaciones generales, especialmente


en cuanto a mejorar el sistema de control interno, una de las debilidades con que
frecuentemente se encuentran los auditores en esta materia.

4 Secuenciación de la auditoría tributaria

De acuerdo con Salort (2007), la auditoría tributaria puede ceñirse a la siguiente secuencia:

a) Auditoría preliminar del caso;

b) Auditoría extracontable;

c) Auditoría aritmética;

d) Auditoría de procedimientos;

e) Auditoría tributaria contable;

Hay que tener presente que cada una de estas etapas se desarrollarán en la medida que
se avengan con el objetivo central de la auditoría tributaria.

En otras palabras, la aplicación o no de alguna de estas etapas dependerá de lo que se


vaya a auditar. Es muy probable que en una auditoría tributaria a un pequeño contribuyente del
artículo 14 ter (régimen de tributación simplificada) no sean necesarios todos estos pasos, como
sí lo serán cuando se audite un contribuyente de cierto tamaño sujeto a uno de los regímenes
generales de la ley de la renta.

Se incluye una sencilla figura que muestra la secuencia antedicha:

12 [Link]
Fig. N° 2. Secuenciación de la auditoría tributaria

Fuente: Elaboración propia en base a Salort, V. (2007).

En los números siguientes se analizarán cada uno de estos pasos o secuencias de la


auditoría propiamente tal.

4.1. Auditoría preliminar del caso.

Esta primera etapa tiene eminentemente un tono preparatorio, pues consiste básicamente
en una etapa recopilatoria donde el auditor reúne todos aquellos antecedentes que estime útiles
y necesarios para cumplir con su tarea.

Asimismo, en esta etapa el auditor debe hacerse una idea de todos aquellos otros aspectos
que le permitan orientar adecuadamente sus funciones de revisión, como podría ser captar en
forma preliminar el comportamiento tributario de la empresa que va a auditar.

De acuerdo con Salort (2007), esta etapa puede subdividirse en dos, a saber: i) estudio
preliminar de la oficina, y ii) actuación en terreno antes de iniciar la auditoría tributaria, las que se
reseñan a continuación:

13 [Link]
i) Estudio preliminar en la oficina (Estudio preliminar de gabinete).

Este primer estudio, de gabinete o escritorio, tiene por objeto examinar antecedentes y
documentos que permitan al auditor formarse una primera idea de los alcances
globales de la auditoría y de los requerimientos de la misma para un óptimo cometido.

Habitualmente, deben desarrollarse las siguientes tareas o actividades:

- Estudio del caso entregado para ser auditado;

- Estudio de las hojas de trabajo de auditorías tributarias anteriores, si es que se han


realizado;

- Análisis de los antecedentes preliminares que pueden estar en poder del auditor
como, por ejemplo, los estatutos de la empresa o entidad, los balances y estados
financieros y de resultados, etc.

- En la medida de lo posible, en esta etapa es recomendable hacerse de algunos


antecedentes que permitan evaluar preliminarmente el comportamiento tributario de
la empresa o entidad auditada;

- Estudio de las eventuales franquicias y beneficios tributarios a los que puede estar
acogido el contribuyente auditado y/o cualquier otro antecedente que se estime de
utilidad para los procesos que siguen de la auditoría tributaria, y

- Finalmente, en forma previa a la visita a la empresa, agotar todos los estudios


preliminares que puedan llevarse a cabo en la oficina, de modo de iniciar con éxito
las etapas posteriores de la auditoría tributaria.

ii) Actuación en terreno antes de iniciar la auditoría tributaria.

En la medida que el auditor tributario haya acumulado la mayor cantidad de


antecedentes en la etapa previa y que producto del análisis de los mismos haya
obtenido información relevante para sus propósitos, se está en condiciones de efectuar
la primera visita a la empresa o entidad a auditar.

El auditor tributario debe, de acuerdo con Salort (2007), realizar las siguientes tareas
en procura de llenar algunos vacíos de información detectados previamente y de
allanar el camino para iniciar propiamente tal la auditoría tributaria a los registros
contables, libros obligatorios y auxiliares y otra documentación atinente:

- Entrevista inicial con el cliente (persona que solicitó la auditoría, que puede ser
tanto el gerente general de la empresa como su representante legal u otro gerente
de área).

14 [Link]
El objeto de esta entrevista es obtener antecedentes de orden general de la
empresa y concordar los interlocutores válidos dentro de la empresa con los cuales
el auditor interactuará, solicitándoles toda la información pertinente y la
documentación necesaria para su accionar.

- Visita ocular al establecimiento u oficinas de la empresa, la que debe abarcar en


general, si es que procede, todas las instalaciones de la misma (oficinas, locales
comerciales, fábricas, bodegas, etc.), con el objetivo de que el auditor se haga una
idea global de la estructura y organización empresarial.

Esta visita es ideal igualmente para revisar preliminarmente lo siguiente: el sistema


contable con que cuenta la empresa; los controles internos; el volumen del activo
fijo y sus controles; el volumen de inventarios, su manejo y control; el proceso
productivo, en cuanto a la incorporación de materias primas y cualquier otro
antecedente que se estime útil para el desarrollo posterior de la auditoría tributaria

- Concluye esta primera etapa cuando se hayan completado los estudios iniciales de
gabinete con la información obtenida en terreno, de modo que el auditor pueda ya
tener un juicio o idea más clara del caso que se ha comprometido a revisar o
auditar.

4.2. Auditoría extracontable.

Denominada también auditoría indirecta, desde un punto de vista estrictamente tributario, la


auditoría extracontable juega un papel vital, especialmente en los procesos de fiscalización que
llevan a cabo los fiscalizadores del Servicio de Impuestos Internos.

En relación a la actuación de auditores externos independientes, este tipo de auditoría es


también muy útil. Por ejemplo, el auditor puede llegar a conclusiones importantes aplicando
algunas sencillas pruebas extracontables, como podría ser, por ejemplo, extrayendo algunos
datos de la contabilidad, de los controles internos y/o de la observación del proceso tecnológico
de la empresa, de manera tal de comparar dicha información con los resultados numéricos de la
contabilidad, con el objeto de verificar si ésta acusa el movimiento real de la gestión de la
empresa o entidad auditada o, por el contrario, si han intervenido factores que distorsiones sus
resultados, lo que será necesario investigar o examinar en detalle.(Salort, 2007)

4.3. Auditoría aritmética.

Como su nombre lo indica, en la auditoría aritmética se busca probar la efectividad


numérica de los registros.

Como proceso inverso a la contabilidad, en esta etapa se revisan las cifras anotadas en la
contabilidad, partiendo habitualmente del balance general o de los estados financieros, para

15 [Link]
seguir con los Mayores Analíticos y Subsidiarios, hasta llegar al comprobante de origen. (Salort,
2007)

Con el objeto de probar la efectividad numérica de las operaciones y valores registrados, se


revisan desde el punto de vista de la operatividad aritmética:

- Sumas;

- Multiplicaciones;

- Traspasos;

- Legalidad de la documentación.

Se trata simplemente de un examen a la mecánica contable, a las operaciones registradas


y a la legalidad de los documentos sustentantes de los registros contables. Aquello es
especialmente importante y efectivo en materia de IVA, cuando se tienen que comprobar los
saldos, por ejemplo, del débito fiscal o del crédito fiscal, dos elementos clave en la determinación
del impuesto a pagar mes a mes.

4.4. Auditoría de procedimientos.

En esta etapa se revisan una serie de procedimientos internos de la empresa auditada.


Consiste básicamente en un análisis de las políticas de adquisiciones, de cobranzas y otras
políticas pertinentes, y de los controles sobre existencias, deudores y ventas.

Asimismo, en esta etapa se califica el empleo del sistema de control interno existente en la
empresa auditada, como un medio de comprobación de los valores registrados en los libros
contables y estados financieros.

Por lo tanto, en esta etapa el auditor tributario debe efectuar diversos chequeos,
relacionándolos, hasta aprobar la efectividad de la contabilidad y sus informes, determinando
con ello el grado de cumplimiento tributario de la empresa auditada.

4.5. Auditoría tributaria contable.

Dado que el concepto general de auditoría tributaría consiste básicamente en un examen


selectivo de ciertas cuentas del balance y de las cuentas de resultados, con sus respectivos
documentos respaldatorios, tendiente a verificar que la base imponible de los diversos tributos
que afectan a una empresa hayan sido correctamente determinadas, en esta etapa debe
elegirse por parte del auditor las cuentas o grupos de cuentas por donde comenzará su revisión.
(Salort, 2007)

16 [Link]
Claramente, el auditor tributario debe orientarse a este respecto en función al análisis
preliminar realizado del caso que se trate, de modo que la elección de las cuentas o grupos de
cuentas represente aquellos factores más importantes o representativos para los fines de la
auditoría.

¿Cuál es la secuencia típica de revisión o evaluación en una


auditoría tributaria?

5. Otro modelo de proceso de auditoría tributaria


Puede ser interesante conocer otros modelos de auditoría tributaria, como el propuesto por
Cortez, Mejía y Romero (2003), ya que aportan o pueden aportar una visión nueva que
enriquezca el trabajo del auditor tributario.

A continuación se transcriben los pasos básicos a seguir en la ejecución de una auditoría


de cumplimiento de obligaciones tributarias, de acuerdo con dichos autores:

1. Requerir al cliente la información necesaria;

2. Analizar antecedentes del cliente:

- Fecha de su constitución;

- Nacionalidad;

- Finalidad principal;

- Representante legal;

- Modificación del pacto social, y

- Verificación de la ocurrencia de otras auditorías tributarias.

3. Evaluar la actividad económica del cliente;

4. Conocer la legislación que se aplicará en la auditoría tributaria según el giro de la


empresa;

5. Conocimiento del sistema de contabilidad;

6. Conocimiento del ambiente de control;

17 [Link]
7. Estructura contable: verificar que el manual de cuentas este diseñado de acuerdo a lo
establecido por las normas del ramo;

8. Naturaleza y volumen de las transacciones;

9. Ubicación comercial: lugar donde está ubicado la empresa;

10. Ambiente económico y aspectos comerciales: conocer el tipo de mercado en que opera
la empresa (local o global) y sus principales clientes y proveedores;

11. Estructura jurídica y operativa de la empresa: consiste en el conocimiento de la forma


de operar de la empresa, el régimen tributario bajo el cual está regido y los socios y su
participación, y

12. Inspeccionar físicamente las instalaciones.

6. Algunos apuntes sobre la supervisión de la auditoría

La supervisión de una auditoría tributaria se da más bien en algunos casos especiales, sea
por la importancia del cliente, la complejidad del caso o la estructura de trabajo de quien la
practica.

Grandes auditoras, que también tienen por lo general grandes clientes, recurren a este
procedimiento, para asegurar el buen éxito de la tarea y dar cabal cumplimiento a los objetivos,
tanto del mandante (cliente) como los propios.

En efecto, la supervisión incluye la dirección de los esfuerzos de los asistentes o auditores


de primera línea, de forma tal que contribuya al logro de los objetivos del examen, como también
la posterior determinación de si se cumple o no con tales objetivos.

Los requerimientos de la supervisión incluyen desde la formación de los asistentes o


auditores, la supervisión constante de los problemas encontrados, la revisión de los trabajos
realizados y la recopilación de las diferentes opiniones entre el personal de la firma de auditoría,
de modo que acompaña desde la planificación misma de la auditoría hasta la emisión del
informe final de auditoría.

De acuerdo con Cortez, Mejía y Romero (2003), los papeles principales del supervisor
consisten en la responsabilidad diaria de planificar y supervisar la auditoría, revisar los papeles
de trabajo y adoptar las decisiones pertinentes para el correcto desempeño de la auditoría.

Por lo general el supervisor debe cumplir con ciertos requisitos de formación y experiencia,
que le permitan dirigir y supervisar eficientemente la auditoría y tomar las decisiones correctas,
que lleven al cumplimiento cabal de los objetivos de la revisión.

18 [Link]
Entre los requisitos esperables del supervisor, pueden citarse los siguientes, según Cortez,
Mejía y Romero (2003):

• Conocimiento cabal de las Normas de Auditoría y su aplicabilidad;

• Conocimiento de la normativa tributaria y su aplicación;

• Conocimiento de las leyes mercantiles y su aplicabilidad;

• Conocimiento integral de los principios de contabilidad generalmente aceptados;

• Debe poseer criterio sólido y utilizar el sentido común en su aplicación;

• Debe disponer de dotes de mando y habilidad para organizar y dirigir el trabajo, y

• Debe conocer el código de ética y su aplicación en situaciones concretas

¿Cuáles son los requerimientos que debe satisfacer la


supervisión de una auditoría tributaria?

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Conclusión
Al terminar la Unidad II del curso, se revisó con algo más de detenimiento el proceso
general de una auditoría tributaria, el que se compone básicamente de cuatro etapas, a saber:
planificación de la auditoría, estudio de la empresa y evaluación del control interno, ejecución del
trabajo y emisión del informe final de auditoría.

En esta oportunidad, se analizan con más detalles los pasos anteriores, entre los cuales
destaca la planificación, que comprende la planificación global, incluyendo quién la realizará, la
duración de la misma, lugar donde se llevará a cabo, alcance y profundidad, etc. Comprende
asimismo los trabajos previos a la auditoría misma y finaliza con el inicio de la ejecución del
trabajo propiamente tal.

También se revisaron con detalle el proceso de obtención de evidencia, clave en el proceso


de auditoría tributaria. La importancia que adquieren los procedimientos y técnicas en dicha
obtención de evidencias objetivas es relevante de destacar.

No obstante, la parte medular del presente documento se centra en el trabajo de auditoría


propiamente tal, que se rige por una secuencia constituida por las siguientes actividades: a)
auditoría preliminar del caso; b) auditoría extracontable; c) auditoría aritmética; d) auditoría de
procedimientos, y e) Auditoría tributaria contable.

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Referencias
Flores, J. (2007). Manual de Auditoría Tributaria. Lima, Perú, recuperado el 6 de mayo de

2017 de [Link]

0#xconcepauditrib.

Salort, V. (2007). Auditoría Tributaria. Santiago, Chile: Edimatri.

Servicio de Impuestos Internos (2000). Circular N° 58. Procedimiento de Auditoría.

Universidad San Martín de Porres (USMP). (2013). Manual de Auditoría Tributaria. Lima,

Perú.

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