Práctica II - PEI
Gestión educativa
Un camino para mejorar la calidad en
nuestras escuelas
CUADERNO I
Estudiantes: Julieta Muñoz, Gisela Gonzalez , Silvina Suzak
¿QUÉ ES LA GESTIÓN EDUCATIVA?
Es un proceso sistemático que está orientado al fortalecimiento de las instituciones educativas y a sus proyectos,
con el fin de enriquecer los procesos pedagógicos, directivos, comunitarios y administrativo; conservando la
autonomía institucional, para así responder de una manera más acorde a las necesidades educativas locales,
regionales y mundiales.
Ciertas características que se aplican a todos los niveles del sistema educativo:
•Definición explícita de las tareas y responsabilidades que le cabe a cada nivel del sistema educativo (central,
intermedio y escolar) ·
•Un grado de equilibrio deseable entre estos niveles de modo que se faciliten participación y autonomía,
cooperación horizontal, liderazgo y responsabilidad.
• Profesionalización de la acción de la escuela y de los otros niveles del sistema educativo fortaleciendo:
-La capacidad política y técnica para la implementación del cambio.
-La introducción de nuevas prácticas de planificación y de gestión.
-Criterios y pautas nacionales, provinciales e institucionales para el relevamiento de la información y la evaluación
de los procesos y resultados educativos.
-El diseño de nuevos modelos de seguimiento de las actividades locales e institucionales.
-La creación de nuevas condiciones para ofrecer más y mejores aprendizajes.
- El desarrollo de políticas y acciones enfocadas a disminuir las desigualdades.
-La generación de una política de fomento de innovaciones educacionales.
En el ámbito de la escuela, la Gestión Educativa es
una concepción global que permite y posibilita:
• Captar la realidad institucional de forma global y en el marco de su propio
contexto, de manera democrática y participativa pues comprende al conjunto de
los integrantes de la comunidad educativa.
•Establecer un plan de acción (PEI) compuesto por acciones sistemáticas,
coordinadas e integradas lo que facilita ver en un todo las dimensiones pedagógica,
administrativa, organizativa y comunitaria, sin perder de vista que la dimensión
pedagógica (PCI) es el marco de referencia de las demás dimensiones.
• Reconocer que la misión educativa de la escuela está focalizada en sus
destinatarios y en el logro de más y mejores aprendizajes para ellos.
•Alcanzar como finalidad el logro de la calidad de la educación con equidad.
• Analizar las prácticas y generar cambios en la cultura institucional.
OBJETIVOS DE LA GESTIÓN EDUCATIVA:
Tiene como propósito desarrollar modelos y estrategias de intervención que
promuevan cambios en las pautas culturales y de gestión institucional de la
escuela, con el objeto de mejorar la calidad de los aprendizajes.
• Crear las condiciones institucionales para satisfacer las necesidades de
aprendizaje de los estudiantes.
•Alcanzar los propósitos educativos y solucionar los problemas que obstaculizan el
logro de estos.
•Lograr la satisfacción de los usuarios del servicio público de la educación, de los
profesores y el personal docente.
•Se elaboran y aplican Planes y Proyectos educativos que promueven mayores y
mejores aprendizajes, adecuados a las necesidades y posibilidades de los
destinatarios( competencias educativas prioritarias).
DIMENSIONES DE LA GESTIÓN EDUCATIVA
La Gestión Educativa reconoce cuatro dimensiones básicas para su realización:
● Dimensión Pedagógica.
● Dimensión Organizativa.
● Dimensión Administrativa
● Dimensión Comunitaria
● Dimensión Pedagógica
Hace referencia al conjunto de propuestas y prácticas de enseñanza y de aprendizaje esenciales para alcanzar los
objetivos que la institución pretende alcanzar y que exige la sociedad.
Las propuestas se explicitan y formalizan a través de proyectos producidos desde los diferentes actores de la institución
(proyecto curricular institucional y de aula). En ellos se establecen y definen los contenidos de enseñanza, su organización
y secuenciación, los recursos y estrategias, los criterios y formas de evaluación.
Llevar adelante la gestión pedagógica-curricular implica entonces enfatizar la función que debe cumplir la escuela, es
decir, la transmisión de saberes y conocimientos a todos los alumnos, de la mejor manera posible, adecuando las
propuestas a sus intereses y necesidades, y garantizando calidad y equidad en los aprendizajes.
En términos generales se recomienda que los proyectos de enseñanza se orienten al desarrollo de aprendizajes
significativos y relevantes que faciliten no tan sólo el ingreso del alumno a la escuela sino también su permanencia,
progreso y egreso de la misma en tiempo oportuno.
Dimensión pedagógica:
Elementos esenciales de la dimensión pedagógico-escolar:
● El proyecto curricular institucional.
● Requiere instalar procesos de elaboración, aplicación y seguimiento de cada uno de sus elementos.
● Dichos elementos son: Los objetivos para cada ciclo y /o año
● Los contenidos de enseñanza: son el resultado de un proceso de selección en el que se establece qué
conocimientos, dentro del universo de saberes (culturales, disciplinares, del arte, del deporte, etc) son
relevantes y prioritarios, en articulación con el contexto de la escuela.
La propuesta pedagógica en la que es posible identificar diversificación de las estrategias de enseñanza en
relación a las diferentes disciplinas y/o áreas (espacios curriculares) lo que favorece un acceso a los aprendizajes
significativos, por múltiples vías y adecuadas a diferentes posibilidades individuales.
o Los recursos didácticos al servicio del aprendizaje y la enseñanza.
o El programa de evaluación formativa que asegura el monitoreo respecto del modo como los
estudiantes van aprendiendo y logrando los aprendizajes considerados básicos y relevantes.
o El modo como se atienden las Necesidades Educativas Especiales junto a la explicitación de las
pautas que rigen en la escuela para atender la retención de la matrícula y el logro de una mayor
calidad educativa.
El segundo elemento de la dimensión pedagógico-curricular es:
La capacitación o formación continua de los docentes, la que supone acrecentar las
competencias profesionales de directivos y docentes a partir de la reflexión sobre la práctica
cotidiana y del aporte de saberes externos, en un clima de respeto y colaboración. La formación
continua supone entonces:
● Conformar Equipos de Gestión Directiva y Equipos de trabajo colaborativo, centrados en la
reflexión acerca del saber y la práctica pedagógica.
● Desarrollar diferentes actividades de capacitación, actualización y perfeccionamiento en
servicio.
● Las instituciones que brindan formación docente y capacitación debieran vincularse para
construir de manera conjunta proyectos de formación continua, adecuados a las
necesidades y prioridades de los directores y docentes, en economía de esfuerzos y
empleo de recursos.
Dimensión Organizativa
Constituye el soporte de la organización de la escuela ya que articula el funcionamiento de las personas y de los equipos de trabajo.
¿Cuál es la clase de organización que favorece el logro de la calidad educativa? Sin duda, aquella que facilita
● La circulación y la apropiación de conocimientos
● La transmisión de valores y la construcción de actitudes y comportamientos favorables a una convivencia democrática y
participativa
● El trabajo en equipo.
● El desarrollo de proyectos específicos y la elaboración de respuestas creativas.
Identificar y seleccionar un problema, organizar el trabajo, distribuir el tiempo y las tareas a realizar, buscar, seleccionar y tratar la
información, distinguir lo esencial de lo anecdótico, adquirir las habilidades para usar medios y recursos diferentes, llegar a conclusiones,
plantear nuevas preguntas, constituyen un modo de gestionar los asuntos organizativos de la escuela.
Son parte de esta dimensión organizativa:
● La administración del tiempo y el espacio institucional.
● La resignificación y contextualización de las competencias educativas prioritarias[1] que se establecen desde las políticas
educativas y su incorporación en el proyecto institucional de la escuela
● La definición de las condiciones que la escuela brinda al alumno para el ingreso, evolución y egreso de la misma y la asunción de
un compromiso colectivo referido a dicha definición.
● El mejor aprovechamiento y coordinación de los recursos y del potencial humano.
● La construcción de un ambiente de trabajo democrático, cooperativo y participativo que facilita la comunicación y el logro de un
clima de convivencia necesario para el establecimiento de rumbos compartidos y sólidamente establecidos.
Dimensión Administrativa
La dimensión administrativa hace referencia a la previsión, distribución y articulación de los recursos; a la coordinación y
articulación de las personas que integran la institución; y al diseño de mecanismos de control del cumplimiento de las
normas establecidas desde los diferentes niveles de gobierno del sistema y de las que se acuerdan en la institución.
Ciertamente, es un modo de imaginar y/o representarse el futuro de manera que sea factible anticipar metas, acciones y
recursos.
Este tipo de administración no puede decretarse ni transferirse. Debe construirse en cada escuela a partir de su
problemática y la disponibilidad de los recursos existentes.
¿Cómo llevar adelante esta clase de gestión escolar? Veamos a continuación algunas sugerencias:
● ·Apuntalando el fortalecimiento institucional, esto es, construyendo su autonomía.
● Entendiendo que la dimensión administrativa y financiera precisa una conducción orientada a la problemática
central de la escuela y a sus destinatarios.
● Reconociendo los límites y alcances de los modos tradicionales y ya conocidos de hacer y resolver la
administración de la escuela.
● Comprendiendo que la escuela puede gestionar y administrar sus recursos y construir modos de organización
singulares y adecuados a los mismos.
● Construyendo una nueva cultura común para resolver los asuntos de gestión escolar.
● Desarrollando equipos docentes con alto compromiso en el trabajo colaborativo.
● Profesionalizando los equipos de conducción educativa.
Dimensión Comunitaria
Este aspecto refiere específicamente a la vinculación de las escuelas con otras asociaciones, instituciones, empresas, y otras organizaciones de la
comunidad, con el objeto de articular tareas, actividades y actores y construir proyectos conjuntos.
Para ello es necesario que la escuela y su gente traspase los muros de la institución y abra sus puertas a la comunidad, con la intención de
cooperar, participar y aprovechar lo que las diferentes instituciones de la zona ofrecen.
Las relaciones que las escuelas establezcan con la comunidad podrían promover la constitución de redes integradas por personas y organizaciones
que demuestren intereses y necesidades comunes.
Pero no es fácil establecer esta trama relacional pues exige conocer el territorio que circunda la escuela, participar en los eventos y proyectos que
se imparten en la sociedad local, generar espacios de involucramiento progresivo e inclusivo. En otras palabras, se trata de que la escuela pueda
abrazar el medio local, valiéndose tanto de sus propias posibilidades y necesidades tanto como de las del entorno
¿Cómo hacerlo? A continuación, proponemos algunos ejemplos:
● Incorporar y recuperar los saberes de las familias de la comunidad educativa y de la cultura local del entorno.
● Organizar y participar en charlas y /o eventos sobre educación sanitaria, seguridad vial, cuidado del medio ambiente integrando a padres,
instituciones intermedias y autoridades locales.
● Prever en el año, por ciclos y/o cursos o disciplinas, por lo menos una actividad de impacto social que involucre a la escuela en la
comunidad (intervención en la resolución de problemas ambientales, sanitarios, productivos, etc., realización de acciones solidarias, entre
otras, etc.)
● Diseñar y gestionar proyectos de pasantías para alumnos y docentes.
● Reorganizar y/u organizar las Asociaciones Cooperadoras y/o fundaciones, etc. para potenciar el desarrollo institucional
● Generar espacios de comunicación con los miembros de las asociaciones de apoyo integrándolas al Plan Educativo institucional
● Establecer redes que permitan interacciones constantes, flujos de información, complementación de esfuerzos y apoyos recíprocos con las
organizaciones de la comunidad.
COMPONENTES DE LA GESTIÓN EDUCATIVA
Para desarrollar la nueva concepción de GE es preciso reconocer cuáles son las capacidades que
precisan los actores en los niveles central (Ministerio), intermedio (Supervisores) y locales (Directivo
Escolar) y los equipos docentes. En este orden de ideas, pareciera que recurrir al enfoque de
competencias nos facilitará la comprensión de esta nueva profesionalidad.
El concepto de competencia alude a las representaciones, los conocimientos, las capacidades y los
comportamientos apropiados para resolver los problemas de un ámbito profesional definido en un
contexto dado. Así, asumimos que es competente aquella persona que puede realizar una actividad
profesional identificable, resolver dificultades, atender a las necesidades de sus destinatarios,
dependientes o colegas y desarrollar soluciones o respuestas en el momento oportuno.
Entonces: ¿cuáles son las capacidades, comportamientos, conocimientos que deberían desarrollar los
diferentes actores que integran el sistema educativo?
Se reconocen tres:
● Liderazgo.
● Pensamiento reflexivo.
● Aprendizaje institucional.
Liderazgo
Una persona que ejerce liderazgo se caracteriza por ser emprendedora, activa y dinámica, esencialmente, por estar al
servicio de los demás y dispuesta a resolver situaciones problemáticas o conflictivas.
Sin embargo, no debiera entenderse que esta es una cualidad tan sólo individual porque también puede hallarse en grupos
integrados bajo una finalidad común. De hecho, se conoce que las escuelas logran más y mejores metas educativas cuando
han logrado establecer un equipo colaborativo para liderar el cambio. Por ello hablamos de liderazgo directivo o conducción
liderada por el equipo docente, porque entendemos que en esta dirección pueden encaminarse las acciones de la gestión
educativa que busca la calidad de la escuela.
Para ejercer liderazgo es necesario:
A. Identificarse con el mandato social de la escuela, lo que se traduce en un obrar concreto e identificable por los siguientes
rasgos:
● Compromiso con su tarea de liderazgo y promoción social.
● Responsabilidad y eficacia respecto de la educabilidad de los alumnos, que son los auténticos mandatarios de la labor
directiva.
● Definición y desarrollo de proyectos elaborados por quienes ocupan cargos de conducción o coordinación.
B. En el caso de los equipos de conducción, a ellos les es propio abarcar todas las funciones inherentes a su rol. En
concordancia con las dimensiones de la gestión, los directores no sólo deberían realizar tareas vinculadas a lo administrativo,
sino que es fundamental que se involucren en la dimensión pedagógica.
Pero en esta visión ampliada, a la conducción educativa le corresponde adquirir capacidades como las siguientes:
Visión, identificar la escuela como propia porque define lo que se quiere que sea su escuela, y se comparte y
acuerda con los demás miembros.
Liderazgo pedagógico, que se manifiesta en conocer y saber los procesos que se desenvuelven en el aula y en la
posibilidad de asistir a los maestros en la capacitación en servicio. En efecto, una de las tareas primordiales del
equipo directivo se refiere al seguimiento, planificación y apoyo a la labor docente. Equilibrio en las tareas
cotidianas, entre las que refieren a la administración y las netamente pedagógicas.
Gestión pedagógica, que implica ejercerla en forma permanente y no tan sólo a los efectos de supervisar o
controlar el desempeño de los docentes.
Responsabilidad sobre los asuntos globales de la escuela, donde la evaluación constituye el reaseguro del
sostenimiento de la calidad.
Relación con la comunidad.
C. Elaborar compromisos para el logro de la educación y la equidad social.
D. Alcanzar una gestión autónoma para la escuela.
E. Concebir la escuela como una organización que debe gestionar recursos de manera efectiva
Pensamiento reflexivo.
Requiere el desarrollo de otras capacidades como son: la abstracción, el pensamiento sistémico e integral y la
experimentación.
La capacidad de abstracción facilitará al director y/o docente extraer los datos de la realidad para reconstruirlos
en un campo conceptual que posibilite procesos de descripción, análisis, síntesis y explicación.
El pensamiento sistémico e integral: es una consecuencia de la abstracción ya que no sería posible identificar y
comprender el funcionamiento de la escuela y sus dinámicas a partir de componentes aislados.
Es fundamental que los directivos desarrollen un pensamiento que vincule, integre, articule y establezca
conexiones entre todos estos componentes. Esta capacidad posibilita construir una visión global e integrada de la
institución, fundamental para las diferentes alternativas de intervención y para ajustar mejor las decisiones.
La capacidad de experimentación se halla vinculada principalmente a dos procesos que también reconocen una
base reflexiva: en primer término, es preciso ser capaz de proyectar visiones hacia el futuro y, en consecuencia,
elaborar hipótesis o conjeturas acerca de posibles situaciones problemáticas; en segundo término, también es
importante realizar un proceso de recognición de dichas hipótesis desde el marco explicativo que provee la
literatura especializada. Se asocia, como condición de esta capacidad, la necesaria documentación de la
experiencia de modo que sea posible ejercer y ejercitar la transferencia de los resultados obtenidos.
Aprendizaje Institucional
Podríamos definir el aprendizaje institucional como la capacidad que tienen los
miembros de una institución para aprender de manera colectiva, para convertir las
experiencias en objeto de análisis institucional, para transformar en tema de debate
los avances y obstáculos de la práctica pedagógica y sus resultados. En otras
palabras, el aprendizaje institucional nos dice que la escuela puede aprender de sí
misma y puede, en consecuencia, mejorar y crecer como comunidad educativa.
Por otro lado, el aprendizaje institucional reivindica el lugar del aprendizaje en todos
los miembros de la escuela, porque también los que conducen y enseñan necesitan
aprender y seguir creciendo. De esta manera podríamos vincular esta capacidad con
la profesionalización del rol directivo y del rol docente.
Creemos necesario detenernos un poco en la cuestión de los equipos docentes, en
cuyo centro se busca desarrollar capacidad para solicitar ayuda y dar confianza y
respaldo a la iniciativa individual.
Por lo dicho anteriormente es importante que desde la gestión se promuevan e incentiven actividades en
las que se desarrollen procesos de aprendizaje institucional y de trabajo conjunto. Estas actividades
podrían ser:
● Participación real en la construcción de los proyectos de la escuela.
● Análisis colectivo de los factores que inciden en el desarrollo de los procesos de aprendizaje en la
escuela y diseño de estrategias de intervención adecuadas al contexto y a la población atendida.
● Participación real en la identificación y definición de las prioridades pedagógicas, que fortalezca la
función de la escuela y los aprendizajes, especialmente si atienden poblaciones con bajos rendimientos
escolares.
● Uso y circulación de los diferentes recursos disponibles (libros, materiales didácticos, etc.) y la
elaboración de propuestas para su utilización en la enseñanza y para la reflexión individual y grupal de
los docentes y directores.
● Encuentros regulares de docentes (por área, temática, proyecto específico, etc.) para la discusión e
intercambio de enfoques, experiencias, resultados, etc. y para articular las acciones.
● Elaboración y desarrollo de propuestas de perfeccionamiento y capacitación tanto para los docentes
como para los equipos de conducción a fin de:
-reflexionar sobre las prácticas de enseñanza e institucionales
-confrontar las prácticas con las construcciones teóricas
-generar propuestas y proyectos innovadores-planificar en conjunto.
Formas de participación
Existen diferentes definiciones acerca de la manera en que se
puede participar en los asuntos de la escuela.
Dos de ellas son:
● Forma indirecta, que se concreta a través de la elección de
representantes en quienes se delega por un período la tarea de
tomar decisiones.
● La forma activa o directa que implica la intervención de los
actores en los asuntos referidos a la gestión.
5 Niveles de participación:
● Información: Consiste en el nivel más elemental de participación, en el cual los
individuos se limitan a conocer y a estar informados.
● Colaboración: Es un nivel más elevado de participación y supone que voluntariamente,
el sujeto se propone a sí mismo para el desempeño de alguna actividad.
● Consulta: Requiere un mayor grado de información e involucramiento en los asuntos de
la escuela pues supone entregar opiniones, sugerencias, propuestas y cursos
probables de acción para encausar dificultades o colaborar en la dinámica de los
proyectos específicos.
● Elaboración común: El o los individuos participan de la elaboración, análisis o
evaluación de un tema, formulando recomendaciones y sugerencias. Se establece un
grado de compromiso entre el que toma decisiones y el que las implementa.
● Toma de decisiones: Refiere a todos las dimensiones de la escuela y requiere por ello
la capacidad de asumir una posición justificada e informada sobre una decisión.
Resumen: es necesario reconocer la importancia
de crear espacios de involucramiento responsable
que conduzcan a un ejercicio progresivo de la
participación, en sus diferentes niveles.
Cambios
Los cambios introducidos en las formas de participación conducen a generar buenas prácticas en las
escuelas, las que pueden ser representadas por los siguientes rasgos:
● Visión y proyecto compartido, se trata de una escuela que tiene un proyecto, una visión que todos
comparten acerca de aquello que desea ser y que, por tanto, constituye su razón de ser.
● Presencia de personas con altas expectativas respecto de su labor en la escuela: los profesores
esperan que sus alumnos aprendan y que sus colegas se preocupen por ese logro.
● Una comunidad educativa cuyos miembros realizan acciones concretas e identificables para el logro
del proyecto.
● Un director que ejerce liderazgo, pero que sabe acompañarse de los aportes críticos que provienen de
parte de los docentes.
● Focalización de las acciones en el aprendizaje de los alumnos y en la tarea del docente.
● Un clima de trabajo y vínculos estables y equilibrados.
Herramientas para la gestión educativa
Planificación del cambio y monitoreo de la acción
La escuela es considerada como institución agente y generadora de la
innovación. Existen dos conceptos claves para comprender la innovación:
La adopción y la “implantación”
Adopción: enfatiza la comprensión y adhesión a procesos de cambio de tipo
individual.
Implantación: requiere de la acción grupal. De allí la importancia de captar que
el cambio requiere de lo colectivo ya que de ello dependerá su éxito o fracaso y
su continuidad.
En el logro de este equilibrio, entre lo individual y lo grupal, tiene gran
importancia el microclima institucional.
Existen cuatro condiciones para una “implantación” exitosa de la
innovación educativa:
a. Iniciación y participación activa por parte de toda la comunidad educativa.
b. Presencia simultánea de un apoyo proveniente de parte de la autoridad
asumiendo funciones de orientación pedagógica que requieren ser
explicitadas y puestas en acción.
c. Cambio de comportamientos y de creencias, lo que exige un trabajo previo
para reconocer los supuestos que fundan las prácticas cotidianas.
d. Conocimiento de los cambios a implantar por parte de todos, para lo cual se
requiere ajustar las vías de comunicación.
Consideramos además estas otras condiciones:
La estabilidad del personal, porque es una condición para sostener los proyectos. Los
docentes itinerantes, poco arraigados, han demostrado ser un componente de impacto
negativo en la gestión.
La participación de las familias en los asuntos de la escuela y los aprendizajes de los
hijos, pues pareciera que la competencia y responsabilidad se acrecientan cuando
participan en un asunto que les interesa.
Por su parte, el docente puede contribuir a la “implantación” del cambio desarrollando:
a. Relaciones permanentes con sus pares.
b. Propósitos conocidos y compartidos.
c. Continuo perfeccionamiento profesional.
d. Compromiso personal para el logro de una tarea eficaz y eficiente.
Se ofrece un listado de acciones que podrían integrarse a la planificación para la
mejora de la calidad:
a. La capacitación profesional del directivo en gestión educativa.
b. El diseño, implementación y evaluación del Plan Educativo Institucional
c. El diseño, implementación y seguimiento del Proyecto Curricular Institucional.
d. La atención a la equidad, la diversidad y la función social de la escuela.
e. El diseño de un sistema de información permanente que facilite monitorear el logro de los
objetivos educacionales con sostenimiento y acrecentamiento de la calidad.
f. La capacitación profesional de los docentes para el logro de las metas educacionales y el trabajo
colaborativo.
g. La construcción de la visión-misión institucional en el marco de un clima institucional que
favorece la cultura del trabajo constructivo e innovador.
h. La creación de dispositivos de comunicación con la comunidad a la que sirve la escuela.
i. La definición y concentración en las prioridades educacionales definidas para la escuela.
En cuanto al monitoreo de la acción, se puede
decir que a las escuelas les favorece recibir una
vigilancia crítica que ejerza un cierto control sobre
su propia acción. Pero también es fundamental
que se elaboren sistemas estables y continuos de
monitoreo internos y autoevaluaciones como un
componente más de la planificación, que
posibiliten analizar tanto los procesos como los
resultados y constatar los cambios producidos.
Trabajo en colaboración
➔ El trabajo en colaboración es una metodología que conduce a un
proceso de enseñanza y aprendizaje productivo y constructivo entre los
miembros de una comunidad educativa.
➔ Esta clase de trabajo requiere que todos se responsabilicen respecto de
sus propias actividades y también con relación a la que realizan los
demás integrantes del equipo.
➔ Será misión del grupo, o de la conducción educativa, detectar el
desarrollo potencial de cada docente o equipo de docentes, de modo
que a partir de allí se pueda propiciar una interacción cada vez más
activa y pertinente al fin propuesto.
Trabajo en colaboración
Supone dos fases:
➔ 1- La asignación de roles, que generalmente se realiza en
forma espontánea
➔ 2- La asignación de tareas.
Es importante plantear tres aspectos de los grupos:
Su composición, las tareas que deben realizar y el
seguimiento o monitoreo de lo realizado.
Respecto a la conformación del grupo la experiencia indica
que:
1- Los grupos pequeños aseguran la participación de todos
los miembros.
2- La heterogeneidad del grupo puede considerarse como
una característica tanto positiva como negativa. Refiere a
caracteres que involucran la personalidad y la vida emocional
de las personas. No obstante, sabemos que la
heterogeneidad puede también favorecer una producción
creativa.
Con respecto a las tareas:
Aunque las actividades puedan ser distribuidas en forma
espontánea a partir de la propia iniciativa de los miembros del
grupo de trabajo, es necesario:
● Estar muy atento a la distribución de tareas que se realizan
entre los miembros del grupo observando el aporte
individual y el grado de contribución al logro de una
solución en común.
● Las tareas deben ser presentadas en forma clara y deben
también estar especialmente indicadas para el desarrollo o
el desenvolvimiento de un aprendizaje colaborativo.
En síntesis…
El trabajo en colaboración posibilita
el crecimiento de la comunidad
educativa, la participación
creciente de sus miembros, la
democratización de las decisiones,
todo esto al servicio de la
transformación de la escuela.
A modo de cierre:
Consideramos que el enfoque que propone la Gestión Educativa orientado a la mejora de la
calidad, posibilita reflexionar acerca de nuestro trabajo en las escuelas.
Se promueve instalar un cambio cualitativo que implica a toda la comunidad. Al mismo
tiempo, esta idea de Gestión Educativa contiene una dinámica particular porque a medida
que las escuelas avanzan en su aplicación y desarrollo, se vuelven mejores, sus resultados
son más ajustados al medio y a su misión social. El cambio que se produce posibilita que la
escuela se mejore continuamente a sí misma.
En la gestión educativa orientada a la mejora, se requiere reconocer que la calidad es un
bien gradual y no tan sólo un acontecimiento.
La gestión se conforma lentamente, en consenso de actitudes y compromisos y,
conjuntamente con una política educativa que se propone apoyar al logro de más y mejores
resultados educativos para todos.