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Biografia de Constantino y Dispensaciones

Constantino fue el primer emperador romano en autorizar el culto cristiano. Nació en Serbia y unificó el Imperio Romano bajo su mandato, trasladando la capital a Constantinopla. Aunque su relación con el cristianismo fue compleja, se le atribuye haberse convertido tras una visión antes de una batalla. Su reinado marcó un momento crucial para el cristianismo aunque solo se bautizó antes de morir. Existen dudas sobre la sinceridad de su conversión y su apoyo también incluyó otros cultos.
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Biografia de Constantino y Dispensaciones

Constantino fue el primer emperador romano en autorizar el culto cristiano. Nació en Serbia y unificó el Imperio Romano bajo su mandato, trasladando la capital a Constantinopla. Aunque su relación con el cristianismo fue compleja, se le atribuye haberse convertido tras una visión antes de una batalla. Su reinado marcó un momento crucial para el cristianismo aunque solo se bautizó antes de morir. Existen dudas sobre la sinceridad de su conversión y su apoyo también incluyó otros cultos.
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Constantino 

Constantino nació en Naissus (la actual ciudad de Niš, Serbia), hijo de Constancio I, y su primera
esposa Helena. En 292 el padre de Constantino se casó, en segundas nupcias, con Flavia Maximiana
Teodora, hija del emperador romano de occidente Maximiano. Teodora daría a Constantino seis
hermanastros.

Constantino representa el nacimiento de la monarquía absoluta y hereditaria. Durante su


reinado se introdujeron importantes cambios que afectaron a todos los ámbitos de la sociedad
del bajo imperio. Reformó la corte, las leyes y la estructura del ejército. Constantino trasladó la
capitalidad del imperio a Bizancio a la que cambió el nombre por Constantinopla. Falleció, por
enfermedad en 337, 31 años después de haber sido nombrado emperador en Britania. Al final
de su vida y solamente antes de morir se bautizó para morir como un cristiano.

Seguramente, Constantino sea más conocido por ser el primer emperador romano que
autorizó el culto cristiano. Los historiadores cristianos desde Lactancio se decantan por un
Constantino que adopta el cristianismo como sustituto del paganismo oficial romano. El
historiador y filósofo Voltaire, no obstante, aseguró que «Constantino no era cristiano» y «no
sabía qué partido tomar ni a quién perseguir».
Después de estudiar el incremento del número de cristianos entre los siglos I a III, el
sociólogo Rodney Stark sugirió que el edicto de Milán no fue la causa del triunfo del
cristianismo, sino una respuesta astuta de Constantino frente al crecimiento exponencial del
número de cristianos en el Imperio romano, que habría pasado de aproximadamente 40 000
(0,07 % de la población del Imperio) en el año 150 a casi 6 300 000 (10,5 %) en el año 300.
Muchos historiadores actuales rechazan la conversión de Constantino al cristianismo y
cuestionan la narrativa apologética de Eusebio de Cesarea y Lactancio.
Su reinado llegó a ser un momento crucial en la historia del cristianismo, en la cual
Constantino no sería bautizado hasta hallarse en su lecho de muerte. Constantino es llamado,
por su importancia, el «decimotercer apóstol» en las Iglesias orientales.

Su relación con el cristianismo fue difícil, ya que fue educado en la adoración del dios Sol (Sol
Invictus), cuyo símbolo portaba y cuyo culto estaba asociado oficialmente al del emperador.
Su conversión, de acuerdo con Eusebio de Cesarea en su Vita Constantini, fue el resultado
inmediato de un presagio antes de su victoria en la batalla del Puente Milvio, el 28 de
octubre de 312. Tras esta visión, Constantino modificó el estandarte imperial —el Lábaro—
para marchar a la batalla bajo el signo cristiano del crismón. La visión de Constantino ha sido
relatada de maneras diferentes, según Eusebio: en primer lugar, "dijo que alrededor del
mediodía, cuando el día ya comenzaba a declinar, vio con sus propios ojos el trofeo de una
cruz de luz en los cielos, sobre el sol, y con la inscripción: «In hoc signo vinces» («Con este
signo vencerás»). Tan pronto anocheció, "mientras dormía, el Cristo de Dios se le apareció
con la misma señal que había visto en los cielos, y le ordenó que asemejara esa señal que
había visto en los cielos, y que la usara como protección en todos los combates contra sus
enemigos". La señal, de acuerdo con Lactancio y Eusebio, fueron las letras griegas (Χ)
atravesada por la letra (Ρ) para formar ☧, que representa las dos primeras letras del nombre
de Cristo en griego ΧΡΙΣΤΟΣ. Constantino la mandó pintar de inmediato en los escudos de su
ejército, comenzó la batalla y venció a Majencio. Se dice que tras estas visiones y por el
resultado militar de la batalla del Puente Milvio, Constantino se convirtió de inmediato al
cristianismo.
Se piensa que la influencia de su familia fue en parte la causa de su adopción del cristianismo.
Se dice de su madre Helena que probablemente naciera en una familia cristiana, aunque no
se sabe prácticamente nada de su entorno, exceptuando que su madre era hija de un
mesonero y que su padre fue un exitoso soldado, una carrera que excluía la práctica abierta
del cristianismo pues el culto contemporáneo de los soldados era el mitraísmo (adoración
de Mitra). Se sabe, por otra parte, que Helena realizó en sus últimos años numerosas
peregrinaciones. (Véase: Fiesta de las Cruces.) Sin embargo, no todos los historiadores están
de acuerdo con la conversión de Constantino y explican su acercamiento a los cristianos,
entre otras razones, por la necesidad política de conseguir apoyos, sobre todo en los
territorios orientales, ante sus aspiraciones de convertirse en emperador de Oriente y
reunificar el imperio bajo su único mandato.
Constantino tampoco patrocinaría únicamente al cristianismo. Después de obtener la victoria
en la batalla del Puente Milvio (312), mandó erigir un arco triunfal, el Arco de Constantino,
construido en el 315 para celebrarlo. El arco, que está decorado con imágenes de
la Victoria con trofeos y sacrificios a dioses como Apolo, Diana y Hércules, no contiene ningún
simbolismo cristiano.
En el 321, Constantino legisló que el venerable domingo debería ser un día de descanso para
todos los ciudadanos, que durante este día los jueces no podrían dictar sentencia ni se podría
trabajar en las ciudades. Las monedas todavía llevarían los símbolos de culto al sol (Sol
Invictus) hasta el 324. Incluso después de que los dioses paganos hubiesen desaparecido de
las monedas, los símbolos cristianos aparecían sólo como atributos personales de
Constantino entre sus manos o en su lábaro: Ji (Χ) atravesado por la letra Ro (Ρ) para formar
☧ que representa las dos primeras letras del nombre de Cristo en griego ΧΡΙΣΤΟΣ.
Constantino, siguiendo una extendida costumbre de la época, no fue bautizado hasta cerca de
su muerte en 337, cuando eligió para que le administrara este sacramento al obispo
arriano Eusebio de Nicomedia, quien, a pesar de ser aliado de Arrio, aún era el obispo de la
región. Eusebio era también amigo íntimo de la hermana de Constantino, lo que
probablemente asegurara su vuelta desde el exilio.
7 DISPENSACIONES Y 2 EVENTOS RELEVANTES

1. INOCENCIA
 Caída del hombre
 Expulsión del Eden

2. CONCIENCIA
 Caín mata a Abel
 Diluvio

3. GOBIERNO HUMANO
 Pacto de Dios con Noé
 Torre de Babel

4. PROMESA
 Pacto Abrahamico
 Sodoma y Gomorra

5. LEY
 Éxodo
 Conquista de Canaán

6. GRACIA
 Muerte de Jesucristo
 Arrebatamiento

7. MILENIO
 2° venida de Cristo
 Satanás es atado durante los 1000 años.

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