Coaching Ontológico
Herramientas y técnicas de coaching,
¿qué son y para qué sirven?
POR EDITOR
EN 21/10/2019
EN COACHING
En las sesiones de coaching, se emplean diferentes herramientas y
técnicas que provocan en el cliente la necesidad de estudiar su forma de
pensar y de actuar, a crear estrategias, reconocer sus fortalezas y todos los
recursos que pueden servirle de ayuda en el proceso de coaching.
En un proceso de coaching, cuando se habla de herramientas, hablamos
de instrumentos que sirvan para hacer evaluaciones, ejercicios,
etc. Que acompañen al coachee a realizar los cambios que le lleven desde
la situación en la que se encuentra a la situación deseada.
Se deben emplear las herramientas necesarias que permitan entender el
objeto del servicio y que permita obtener la información necesaria para el
análisis del trabajo que se vaya a realizar.
Para qué se utilizan las técnicas de coaching
Las herramientas y técnicas que se usan en un proceso de coaching tienen
varias finalidades como:
Evaluar las necesidades del coachee. Emplear herramientas que
permitan conocer cuáles son sus necesidades y establecer un objetivo
real. Aquí pueden utilizarse varias guías como:
o Perfil biográfico, usado para elaborar ciertas preguntas sobre la vida del
coachee.
o La observación, la escucha activa, la reflexión, etc.
o El brainstorming. Herramienta sobre nuevas ideas sobre un tema o
problema en concreto.
Conocer mejor al coachee. Es fundamental que esté comprometido
con el proceso. Pueden utilizarse las siguientes técnicas:
o Rueda de la vida.
o Mapa mental.
o Perfil de valores.
o Perfil de evaluación de aprendizaje y de personalidad.
o El eneagrama.
Aumentar la autoconciencia del coachee. El coachee tiene que
tener un grado de autoconsciencia que le lleve a realizar los cambios. Que
sea consciente de sus experiencias y de aceptarlas para ser responsables
de ellas.
Desarrollar y potenciar las habilidades personales y técnicas del
coachee con la finalidad de que alcance sus objetivos, gane seguridad y
confianza.
Desafiar las creencias y actitudes autolimitadoras del coachee
(recomendamos leer el artículo sobre las creencias limitantes) dado que
las creencias influyen mucho en los objetivos por ello es imprescindible la
escucha activa, la empatía, la rearfimación que permita:
o Model “A a F” que permita controlar sus emociones.
o Trabajar con creencias fijas analizando ventajas y desventajas.
o Contrarrestar la crítica interior.
o Elaborar respuestas a corto plazo que interrumpan el pensamiento
negativo.
Fomentar la autorresponsabilidad y autogobierno del coachee
por medio de herramientas que le permitan asumir la responsabilidad de
sus acciones y decisiones.
Evaluar los resultados de las intervenciones. Algo fundamental
porque le permite al coach evaluar la eficacia de lo que se está haciendo.
Es importante recordar que cada coach y cada coachee son únicos, lo que
explica la amplia gama de herramientas y técnicas de
coaching aplicables a cada situación.
Qué es el coaching ontológico y cómo
te ayuda a crecer
POR EDITOR
EN 02/10/2017
EN COACHING, COACHING ONTOLÓGICO
En algunos momentos de nuestra vida atravesamos episodios negativos
o nos encontramos en un punto en el que nos bloqueamos, no
podemos avanzar ni respondemos ante nuevas oportunidades que nos
impulsen como personas, tanto en el campo personal como en el
profesional. Si alguna vez te has sentido así, puede que el coaching
ontológico sea la solución que necesitas.
Es aquí donde entra en juego el coaching, que no es más que un
anglicismo que proviene de la palabra “coach”, cuya traducción es
“entrenar”. De ahí que el coaching esté enfocado en focalizar la atención
de una persona para alcanzar objetivos previamente marcados y
desarrollar nuevas habilidades o trabajar otras.
Esta técnica de orientación se ha popularizado en los últimos años, por lo
que cada vez es más frecuente ver sesiones especiales en eventos
con coaches profesionales especializados en diferentes materias y
que, a su vez, ofrecen el servicio para cualquier persona que lo necesite.
En otros artículos hemos analizado en profundidad especialidades como
el coaching personal, el coaching empresarial, el coaching deportivo,
el coaching educativo o el coaching nutricional, pero en este caso nos
centraremos en una especialidad quizá menos conocida, el coaching
ontológico.
A continuación vamos a analizar qué es el coaching ontológico, cuáles
son sus beneficios o qué ejercicios se pueden llevar a cabo desde un punto
de vista profesional. Además, os hemos dejado un vídeo muy instructivo de
uno de los coaches más reconocidos en esta materia, Rafael Echeverría.
En este post podrás leer:
1 Definición de Coaching Ontológico
2 Coaching Ontológico por Rafael Echeverría
3 Ejercicios de Coaching Ontológico
4 Objetivos y Beneficios del Coaching Ontológico
Definición de Coaching Ontológico
Seguro que en algún momento te has preguntado qué es el coaching, sobre
todo ahora que se ha popularizado y se ha convertido en tendencia en
muchos lugares. El coaching, como hemos visto en profundidad en otros
artículos (te recomendamos leer el post ‘Qué es el coaching y para qué
sirve‘) es un método de orientación que busca optimizar y lograr el máximo
desarrollo profesional y personal a través de cambios de perspectiva,
reforzando valores como la responsabilidad y el compromiso.
Las técnicas del coaching están focalizadas a generar cambios
emocionales y conductuales, estimulando los procesos cognitivos de tu
cerebro. Se trata de instruir a la persona para alcanzar esa meta personal o
profesional a través de diversos cambios, reforzando la motivación para
ello.
Pero, ¿qué es el Coaching Ontológico? Esta especialidad busca
generar transformaciones a distintos niveles en las personas desde una
coherencia ontológica, que incluye cuerpo, emoción y lenguaje. A
través de este proceso de cambio, el coachee (es decir, el alumno) estará en
disposición de actuar de un modo distinto para alcanzar objetivos
personales, profesionales o para su entorno.
El coaching ontológico busca liberarnos de las condiciones limitantes para
alcanzar lo que queremos. De esta manera podremos desarrollar aún
más nuestra actitud y aptitud para generar nuevas ideas que nos
lleven a descubrir nuevas oportunidades.
Este tipo de orientación tiene sus propios ejercicios a través de los cuales se
fomenta la transformación en el interior de cada persona. Tan variados
unos de otros, como los distintos tipos de coaching. Más adelante los
veremos.
Coaching Ontológico por Rafael Echeverría
Una de las voces más autorizadas en el mundo del coaching ontológico es
la de Rafael Echeverría. Por ese motivo hemos decidido dejarte
un vídeo en el que este experto nos cuenta de manera clara y gráfica qué
es el coaching ontológico y de qué manera puede ayudarnos a crecer
personalmente y a vencer los obstáculos que nos impiden avanzar.
Ejercicios de Coaching Ontológico
Hay muchos ejercicios aplicados bajo el coaching ontológico que
promueven la correcta transformación de las personas que reciben esta
orientación. Aquí vamos a analizar algunos de ellos:
Querer y Creer. Con este ejercicio puedes formular una primera
pregunta como “¿qué quieres lograr este año?”, y pensar unos minutos en
la respuesta. Luego formula una segunda pregunta, “¿qué crees que vas a
lograr este año?”. La respuesta a la segunda pregunta puede ser un reflejo
sincero de lo que crees que eres capaz de hacer; te asombrará el
resultado.
Varía tu Estado de Ánimo. Debes hacer un análisis introspectivo y
pensar cómo te sientes anímicamente. Luego puedes escuchar una serie
de melodías y anotar las reacciones que producen en ti. De esta forma
puedes descubrir la que te haga sentir un estado pleno de bienestar para
utilizarla en los momentos de zozobra.
Refuerza la Confianza en Ti Mismo. Si te encuentras en una
situación de inseguridad sobre tus capacidades, siéntate a pensar y anota
distintas situaciones en las que hayas actuado con plena confianza en ti
mismo. De este modo puedes reforzar tu confianza y tu creencia en ti
mismo.
Cambia tu Perspectiva. Al estancarte en una situación, puedes
comenzar por anotar en una lista los sentimientos, situaciones y
pensamientos que atravieses en ese momento. Escribe absolutamente
todo, así como lo que sucede a tu alrededor. D esta forma descompones
tu perspectiva y puedes ver todo de forma diferente.
Objetivos y Beneficios del Coaching Ontológico
Los objetivos principales del coaching ontológico son los siguientes:
Ayudar a lograr las metas personales y profesionales que te propongas.
Propiciar el conocimiento propio que te permita crecer y superarte como
persona.
Trazar un plan de vida, metas, objetivos y estrategias claras que te lleven
al éxito.
Generar la motivación necesaria para alcanzar el cambio.
Fortalecer y desarrollar nuevas habilidades en ti.
¿Beneficios? Son muchísimas las ventajas y beneficios que el
coaching ontológico pone a tu alcance para lograr tus sueños.
Te ayuda a lograr metas. Uno de sus beneficios es que este proceso te
ayuda a definir metas y objetivos claros definiendo tus prioridades.
Adaptabilidad al Cambio. Te hace responsable de tus decisiones y te
adapta al proceso transformador.
Motivador. El coaching ontológico busca generarte la motivación
necesaria que te ayude a lograr lo que quieras.
Te mencionamos solo unos pocos, pero te sorprenderías de saber los
muchísimos beneficios adicionales que el coaching ontológico puede
ofrecerte.
Procrastinar: Qué es y cómo dejar de
procrastinar de forma fácil
POR EDITOR
EN 18/11/2019
EN COACHING PERSONAL
¿Cuántas veces has dicho empiezo mañana, el lunes o el mes que viene y
finalmente nunca ves el momento? Efectivamente, estás procrastinando.
Pero, ¿qué es procrastinar? ¿Qué significa?
Procrastinar es un concepto que significa que retrasas tareas importantes y
a cambio te dedicas a perder el tiempo en otros asuntos. El resultado es que
al final te agobian las prisas, terminas haciéndolo mal y tarde y con una
dosis extra de ansiedad.
La procrastinación es tan tentadora como mortal. El “lo haré más tarde” ha
guiado la carrera de muy buenos empleados. Después de muchos “más
tarde”, el trabajo se acumula sobre la mesa y algunas tareas empiezan a
convertirse en insuperables. Esto nos hace volver a aplazar las tareas,
aumentando nuestro malestar y alejándonos cada vez más del trabajo
terminado. Es como una bola de nieve que va creciendo conforme baja la
pendiente.
Los grandes procrastinadores, también son grandes trabajadores,
que dedican horas y horas a su trabajo, pero simplemente
dedican su tiempo a tareas equivocadas. A veces porque no
entienden la diferencia entre urgente e importante, piensan que lo están
haciendo genial por que reaccionan rápido.
Otras veces por que se dejan conducir por otros, y otras por
simple aburrimiento o desmotivación, el caso es que dejan de hacer
tareas importantes a pesar de los desagradables resultados que puede traer
esto.
En este post podrás leer:
1 Causas de la procrastinación
1.1 Apatía
1.2 Perfeccionismo
1.3 Miedo al éxito
1.4 Adicción a las listas de tareas
2 ¿Cómo dejar de procrastinar?
Causas de la procrastinación
Una de las causas más comunes de la procrastinación es sentirse abrumado
por las tareas. Puedes no saber qué hacer, o incluso dudar de si tienes las
herramientas, habilidades y competencias suficientes para realizarlas.
Algunas de las causas más frecuentes de la procrastinación son las
siguientes:
Esperar el momento y el modo adecuado para hacer frente a una tarea
importante.
Miedo al fracaso o al éxito.
No tener capacidad de decisión (ni herramientas necesarias).
Perfeccionismo.
Parálisis por análisis.
Si retrasamos las tareas hasta agotar los plazos, ya sea estudiar para un
examen, empezar una dieta, redactar un informe o ir a comprar, nos
podemos encontrar en una de estas situaciones:
Apatía
Te da igual todo, no sientes ninguna motivación que te mueva a nada.
Puede ser que te sientas triste o que te falte algún nutriente básico. Si has
descartado problemas de salud y lo que tienes es vaguería pura y dura, la
mejor cura es moverte. Cuanto menos activo eres, menos actividad
pedirá tu cuerpo. Primero muévete, las ganas vendrán solas.
Perfeccionismo
Si eres de los que no se conforman con hacer las cosas a medias es probable
que te paralices ante tareas nuevas o ante las que no te consideras un
experto. Tranquilo, la práctica hace al maestro. Trabaja tu baja
tolerancia a la frustración, no seas tan duro contigo mismo.
Miedo al éxito
Al igual que puede haber miedo al fracaso, también lo hay al éxito por
diferentes motivos, porque piensas que te va a cambiar, porque tienes ideas
erróneas sobre las personas con éxito o temes que eso te traiga más
responsabilidades.
Adicción a las listas de tareas
Te pasas más tiempo planeando que haciendo, pero claro si los
proyectos no salen del papel no sirven de nada. ¿Vas a dejar que
todo ese montón de buenas ideas y proyectos se queden en tinta? Venga,
date el gustazo de ir tachando tareas según las termines, ya verás como eso
también engancha.
La procrastinación es adictiva, en serio, tu cerebro recibe pequeños
chutes de dopamina cuando antepones una tarea placentera a corto plazo
(ver la tele, perderte en las redes sociales, comerte un helado…) por encima
de otra que te dará satisfacción a más largo plazo (estudiar, redactar un
informe, comer sano…). Es decir, que cuanto más retrasas tus tareas
importantes, más fácil es que las sigas retrasando.
¿Cómo dejar de procrastinar?
1. Reconocer que ciertamente estás dilatando ciertas
tareas. Tenemos el poder y el control para combatir este destructivo
hábito, si reconocemos cuándo nos andamos con dilaciones, entendemos
qué está sucediendo y tomamos medidas activas para manejar nuestro
tiempo y nuestros resultados.
2. Tú tienes el control. No hay duendecillos en casa que te escondan el
libro para estudiar, ni un troll en el trabajo que te bloquee los datos del
informe que tienes que presentar, además piensa que cuanto antes
termines, por muy aburrida que te parezca la tarea, más tiempo tendrás
para disfrutar de hacer lo que te apetezca o ¿Realmente disfrutas por
completo viendo la tele mientras sabes que aún te queda mucho por
estudiar? No lo creo.
3. Piensa en las consecuencias. Toda acción trae una consecuencia,
piensa en ella y en los beneficios que la acompañan, compara dos tareas y
saca tus propias conclusiones (mirar el facebook vs ir al gym, ver una peli
vs estudiar, por ejemplo).
4. Divide y vencerás. Es posible que te abrume la magnitud de una tarea,
prueba a dividirla en pasos más pequeños, te será más fácil abordarla y
sentirás que avanzas.
5. Prémiate. No sólo cuando hayas terminado por completo, si la tarea es
larga; márcate pequeños items y date un incentivo cuando lo consigas.
6. Sincérate. No te engañes y sé consciente de en qué gastas tu tiempo, no
le eches la culpa a nada ni a nadie. Si eres honesto/a contigo mismo,
sabrás cuando está ocurriendo esto. Pero tienes que tener muy claro
cuáles son tus prioridades, ya que el atrasar una tarea puede ser una
buena priorización según el momento. Estos indicadores te pueden servir
de medida:
a. Llenar tu día de tareas de baja prioridad: leer mails o solicitudes
pendientes de contestar sin hacer nada con ellos.
b. Sentarte a hacer una tarea importante, e inmediatamente
levantarte a por un café o hacer algo que se te había olvidado (quizás ni
urgente ni siquiera importante).
c. Dejar cosas pendientes en tu lista de cosas por hacer, aunque sabes
que es importante.
d. Centrarte en tareas rutinarias y seguir posponiendo las
importantes.
Pequeñas acciones marcan la diferencia. Empieza ya, así a lo loco, sin ser
lunes ni nada. No infravalores los pequeños ratitos que puedes emplear en
una tarea. Estudiar 30 minutos es mejor que no estudiar nada, bajarte una
parada antes del autobús cada día es mejor que no caminar en absoluto.
Si el trabajo te abruma, siempre puedes descomponerlo en tareas más
pequeñas y fáciles de abarcar en poco tiempo. Una vez terminadas, te
sentirás con más fuerza para seguir con las siguientes.
Para dejar de procrastinar necesitas darte cuenta de verdad lo que estás
haciendo (tomar conciencia de la situación), entonces identificar el por qué
y tomar las medidas adecuadas para solventarlo. Y sobre todo, recuerda
regularmente las horribles consecuencias que puede tener el no afrontar y
hacer las tareas rutinarias, pesadas y aburridas.
Ahora qué sabes qué es procrastinar y cómo dejar de procrastinar,
ponte manos a la obra, verás los resultados de manera inmediata y te
sentirás mucho mejor contigo mismo.
Coaching educativo, la clave para ser
mejor docente
POR EDITOR
EN 24/09/2017
EN COACHING, COACHING EDUCATIVO
En la actualidad, el coaching tiene una influencia muy significativa
alrededor del mundo, no sólo en los negocios, sino en cualquier disciplina,
tanto en el ámbito personal como profesional. Y el campo de la educación
no es ajeno a ello. Es por ese motivo por el que el coaching educativo
ha ganado adeptos en los últimos años como forma de mejorar el
rendimiento de los profesores, los centros y todo el equipo docente.
Como vimos en profundidad en el artículo “¿Qué es el coaching y para qué
sirve?”, el término coaching proviene de la palabra coach, que en inglés
significa entrenar o entrenador. Se trata, por tanto, de un método en el
que se asesora y prepara a alguien para el alcance de sus
metas, brindándole los recursos y herramientas necesarias para superar
cualquier tipo de limitación.
Debemos saber igualmente que en el mundo existen diferentes tipos y
estilos de coaching. Es decir, existen diferentes profesionales que se
dedican a brindar una asesoría de distinta índole en función de la materia y
las metas que se quieran conseguir. Todos ellos poseen una finalidad en
común, identificar tus limitaciones y brindarte las herramientas necesarias
para sobrepasar esos límites.
Podemos encontrar en este ámbito disciplinas como el coaching personal,
el coaching empresarial, el coaching deportivo o el coaching nutricional,
por poner algunos ejemplos. Y por supuesto, el coaching educativo que
hoy nos ocupa.
En esta oportunidad, nos dedicaremos a explicar un poco más qué es el
coaching educativo y por qué es un método que ha ganado tanta
popularidad alrededor del mundo dentro del ámbito de la formación.
En este post podrás leer:
1 ¿Qué hace un coach educativo?
2 Herramientas del coaching educativo
2.1 Rueda de la Vida Académica
2.2 Cuadrante Quiero/Tengo
2.3 D.A.F.O.
3 Ejemplo de coaching educativo
4 Webinar de coaching educativo
¿Qué hace un coach educativo?
Un coach educativo se dedica a establecer un diálogo efectivo con sus
clientes (conocidos como coachees), dejando atrás las barreras
tradicionales de la enseñanza donde el educador simplemente imparte
conocimiento a sus alumnos.
En este caso en particular, y es la razón por la que ha ganado tanta
aprobación en el entorno, las personas son capaces de potenciar de
manera real su capacidad de resolución y creatividad. Además, se
desarrollan habilidades específicas fundamentales para lograr los objetivos
marcados por ambas partes (entrenador y entrenado) en el campo de la
educación.
El coach educativo no se encuentra por encima de su coachee, sino que
están en el mismo nivel. De hecho, el coach también se beneficia de
este intercambio, pues le permite conocer sus errores y aprender de
ellos, es decir, viene a ser un acompañante en este tan importante proceso
formativo y educativo. En el vídeo que tienes a continuación puedes
profundizar un poco más en qué es el coaching educativo y cuál es la labor
del coach.
En principio, se dedica a incentivar el potencial del coachee. En vez de
instruir, el coach encuentra y se encarga de explotar el potencial de la
persona. Asimismo, promueve el empoderamiento, haciendo más
independientes a las personas, educándose a partir de la
responsabilidad y/o del conocimiento. Lo ideal en estos casos es lograr un
feedback. Es decir, que una sola persona no sea la beneficiada, sino que,
además, el coach también saque partida de esa relación, incrementando el
conocimiento.
Y, por último, y no menos importante, tenemos la autoconciencia. Las
personas, antes de nada, deben conocer sus propias limitaciones y
estar abiertos a cualquier tipo de cambio. Se debe promover la apertura de
un espacio a la reflexión, a la observación y, sobre todo, a la interpretación
de lo que se esté experimentando. Esto es aplicable a ambos integrantes del
proceso de coaching.
Es sustancial, además, que desarrolles en esta experiencia del coaching
educativo ciertas competencias que te ayuden a absorber muchas más
ideas y consejos. La principal de ellas es la inteligencia emocional, pero
también lo son la atención, la paciencia y, por supuesto, la compasión. Sólo
así podrás sacar un completo provecho de toda esta fabulosa experiencia de
crecimiento profesional.
Herramientas del coaching educativo
Existen diferentes herramientas que los coaches educativos suelen emplear
en su método de entrenamiento o “enseñanza” a las personas que acuden a
ellos. Estas herramientas son idóneas para lograr una relación win-win
(ganar-ganar) entre el coach y el coachee dentro de la dinámica.
Principalmente, es prudente entender que la finalidad principal del
coaching es lograr que el coachee sea completamente consciente de su
realidad individual, y con base en ello, proceder a llevar a cabo las
distintas herramientas para un coaching educativo totalmente efectivo.
Rueda de la Vida Académica
Este tipo de herramienta es muy empleada por la gran mayoría de los
coaches educativos alrededor del mundo. Ésta a su vez deriva de una
herramienta comúnmente utilizada en la figura de coaching personal o life
coaching, pero con adaptaciones.
Se encuentra compuesta por diferentes fases, fundamentadas en la
proactividad, y consiste en realizar una especie de radiografía del
alumno por medio de una actividad en la que el coachee deberá
autoevaluarse puntuándose en una circunferencia dividida en 10 áreas que
influyen en los resultados de su vida académica.
Esta autoevaluación numérica va del 0 al 10, donde el 0 será el centro del
circulo y el 10, el extremo de la circunferencia, expresando el nivel de
satisfacción y éxito al momento de realizar dicha actividad. Esta dinámica
debe ir debidamente acompañada de importantes y poderosas
preguntas al coachee, orientas a producir una respuesta basada en
argumentos que sustenten o justifiquen la puntuación realizada por parte
del coach educativo.
Las diferentes áreas por las que está conformada esta rueda de la vida
académica son 10:
Agenda Escolar: donde se puntea la capacidad de organización y
planificación de la misma.
Ambiente de estudio: las condiciones y el sitio donde normalmente
trabaja.
Material educativo: es decir, la organización de su mochila,
cuadernos, carpetas, la documentación, etc.
Tiempo en general: la dedicación que realiza al trabajo y/o estudio, y
también a otras actividades ajenas a lo educativo.
Tiempo que se dedica a las prácticas: referido a trabajos,
experimentos, proyectos.
Tiempo invertido al estudio teórico.
Empleo de las técnicas de estudio: tal como diagramas, esquemas,
mapas conceptuales, cronogramas, recursos multimedia, entre otros.
Motivación: referido a la fuerza de voluntad y la constancia que se
posea referente al ámbito educativo, la participación en clase, el liderazgo
y su capacidad para superar los problemas.
Soporte externo: se trata del apoyo recibido de compañeros,
familiares, profesores privados, clases de refuerzo, y preguntarse si
realmente lo necesitan, cuánto les puede servir, y cómo podrían sacarle
mucho más provecho.
Autoevaluación y la relación interpersonal: es decir, el tipo de
relación que lleva con profesores y compañeros de clase, realizando una
autocrítica constructiva de sus acciones.
Cuadrante Quiero/Tengo
Ésta es otra de las herramientas comúnmente empleadas en un curso de
coaching educativo, y se trata de un simple cuadrante que se encarga de
reflejar la cosas que quieres, las que no quieres, las que tienes y
las que no tienes para así evaluar la condición actual y las capacidades
de solucionar los problemas.
Es decir, podrías no querer unos malos hábitos de estudio, pero al mismo
tiempo tenerlo, y así muchos otros ejemplos. De esta forma, de una manera
completamente simple y con la correcta intervención de tu coach, podrás
definir con claridad las cosas que quieres llevar a cabo para lograr lo que
realmente quieres en el ámbito educativo.
D.A.F.O.
El nombre de esta herramienta archiconocida responde a las siglas
de “Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades”, en este
caso de tu ámbito educacional. Se trata de un cuadrante donde deberás
reflejar tus fortalezas de estudio, y las oportunidades, así como las
debilidades y las amenazas para lograr el objetivo de estudio que deseas.
Luego de haber realizado de manera correcta el cuadrante y con la debida
asesoría de tu coach educativo, deberás formular una serie de estrategias
con las combinaciones de este cuadrante, es decir, FO, FA, DO Y DA. En
este sentido, deberás integrar una fortaleza con una
oportunidad, y a partir de allí, podrás diseñar una estrategia idónea para
hacer un debido uso de tus recursos, oportunidades y al mismo tiempo
combatir tus debilidades y amenazas.
Lo interesante de esta herramienta es que no sólo podrás reflejar las cosas
que tú puedes controlar sino, además, aquellos factores externos con los
que podrás jugar para obtener una estrategia realmente efectiva y
que podrás aplicar para el logro de tus objetivos educacionales con
seguridad.
Todas estas herramientas pueden aplicarse no sólo en el coaching para
estudiantes sino, además, en el coaching para docentes, que
podrán reflejar tanto en su Rueda de la Vida Académica, en el Cuadrante
Quiero/ Tengo, o en el D.A.F.O, todos los aspectos relacionados con la
forma en que imparten sus clases y encontrar, junto al coach, las mejores
técnicas para mejorar y superarse.
Ejemplo de coaching educativo
Un ejemplo concreto del coaching educativo, orientado a
estudiantes, son las situaciones como aprobar una asignatura, aprobar
selectividad, superar el curso o certificar un nivel determinado de un
idioma, aprobar concursos, etc.
En este caso, el coachee, en comunicación directa con el coach, debe llevar
una consecución de sus objetivos, así como un plan de acción orientado a
lograr estos fines, ya sea aprobar un examen o pasar un nivel de inglés que
tanto trabajo le ha costado, con base en actividades concretas y
temporalizadas, donde haga uso de sus fortalezas y mejorando los ámbitos
en los que posee debilidades.
En relación a los docentes, aplica la misma metodología, pero
orientada a mejorar sus técnicas de enseñanzas, el manejo del
tiempo para la corrección de evaluaciones o buscar herramientas y
soluciones para que sus alumnos absorban de mejor forma el conocimiento
impartido.
En definitiva, el coaching educativo nos muestra un claro e importante
cambio de rol por parte del profesor en el que éste pasa a un segundo plano
y se convierte en un guía que te acompañará en el proceso de aprendizaje.
Es por ello que, en los últimos años, se ha convertido en una tendencia y en
un método completamente efectivo y preferido por las personas que
buscan aprender y mejorar sus áreas ocupacionales, de una forma clara,
sencilla, práctica y, sobre todo, con resultados garantizados.
Finalmente recuerda que en un proceso de coaching educativo el coach
no te dará respuestas, sino que hará las preguntas necesarias que te
ayudarán a encontrar tu propia respuesta.
¿Te atreves a probarlo?
Webinar de coaching educativo
Queremos terminar este repaso con un interesante webinar impartido
por Juan Fernando Bou, psicólogo y coach profesional, que nos habla de
manera magistral sobre el modelo tradicional de educación y todo lo que
podemos conseguir con el coaching educativo. Son más de 40 minutos de
charla de una de las principales referencias en este sector, así que te
recomendamos que te pongas cómodo y disfrutes de sus palabras.
Qué es el coaching deportivo y cómo
superar tus límites
POR EDITOR
EN 17/09/2017
EN COACHING, COACHING DEPORTIVO
El concepto de coach o entrenador es fácilmente reconocible en el mundo
del deporte, donde el coaching deportivo se ha desarrollado de manera
profesional desde hace décadas. Por norma general, los deportistas, sobre
todo los de élite, tienen entrenadores que se encargan de poner en marcha
diferentes técnicas y métodos para mejorar el desempeño de sus clientes en
sus respectivas disciplinas. Sin embargo, el coaching deportivo se ha
revelado muy valioso tanto a nivel profesional como entre
deportistas amateurs o aficionados que quieren mejorar su
rendimiento.
Un coach deportivo, por definición, se encarga de motivar y ayudar al
atleta a mejorar y lograr sus objetivos. Además, otra de sus misiones
es enseñarle lo que puede llegar a ser y cuál es su verdadera capacidad para
el desempeño de dicha práctica deportiva. Y es que este experto se encarga
de manera muy especial del área de motivación, ya que un deportista
motivado puede aumentar casi el 40% de sus habilidades según
estudios realizados recientemente.
Como hemos comentado anteriormente, el coaching deportivo es utilizado
desde hace décadas entre profesionales de todo el mundo, pero en los
últimos años ha tomado mayor auge entre equipos y atletas de élite y
aficionados para dar un salto cualitativo en sus respectivas carreras. Tanto
clubes como deportistas individuales han incluido a estos especialistas en
sus equipos, lo que se ha demostrado muy útil para mejorar el
rendimiento y los resultados en las competiciones.
En este punto debemos dejar claro que un coach deportivo no es un
entrenador al uso que profundiza en la parte técnica o táctica. Por el
contrario, hablamos de un experto que realiza un acompañamiento
diario al deportista o al equipo para ayudarles a descubrir sus verdaderas
capacidades y a que alcancen nuevos límites. El trabajo de ambos
profesionales, por tanto, es perfectamente compatible.
Algunas características del coaching deportivo
Esta disciplina del coaching fomenta que los deportistas alcancen un mejor
rendimiento y que los equipos mejoren el compañerismo y la
confianza. No juzga los resultados y ayuda a los atletas a ser más
completos mental y físicamente. También estudia qué obstáculos están
impidiendo el pleno desarrollo de las capacidades de los deportistas. Por
ese motivo, si notas que te esfuerzas en los entrenamientos pero no
consigues los resultados que esperas, quizás la solución sea ponerte en
manos de un coach deportivo que te acompañe en tu crecimiento y te
ayude a dar un salto cualitativo en tu desempeño.
Competir es duro y para muchos deportistas la derrota es algo muy difícil
de digerir. Esta disciplina también prepara al deportista para la
derrota. Estos expertos ayudan a los atletas a sobreponerse y a cambiar el
estado de actitud mental desde el aprendizaje y el manejo de la inteligencia
emocional.
Un jugador comprometido con él y con el equipo obtiene
mayores resultados que un jugador que trate de sobresalir
en solitario.
El coaching deportivo ayuda a los atletas a conocer sus propias
capacidades y talento, así como a crecer y a apoyarse en sus fortalezas.
Les hacer ver y conocer sus puntos débiles y cómo fortalecerlos. Los
deportistas toman conciencia de qué aspecto es el que deben trabajar y
mejorar para lograr su máximo rendimiento.
Igualmente trabaja para establecer una mayor disciplina y
entrega en todos los aspectos, ya que un jugador comprometido con él y
con el equipo obtiene mayores resultados que un jugador que trate de
sobresalir en solitario. La confianza en sí mismos es de vital importancia,
además de la confianza en los demás miembros de dicho conjunto. La
motivación es clave para lograr grandes objetivos; motivar al atleta
es sumamente importante a la hora de alcanzar las metas.
Objetivos del coaching deportivo
Los objetivos del coaching deportivo, como los de cualquier otra disciplina
del coaching, son múltiples, pero en este análisis queremos destacar tres
aspectos fundamentales:
Realizar un plan de acción y trazar los objetivos. El coach es un
estratega por excelencia, por lo cual sus objetivos siempre estarán
dirigidos a conseguir resultados positivos en los deportista que tiene a su
cargo. Trabaja de la mano del entrenador para llevar a cabo su trabajo de
manera más eficiente. Gestiona la motivación y la confianza de los
atletas, ya que se ha demostrado que incrementar la confianza y la
motivación es clave para mejorar los resultados.
Aumentar el reto y la ambición. Estableciendo nuevos retos y metas,
el coach se asegura que la evolución y el crecimiento del atleta sea
constante. Asimismo, trabaja en dos vertientes claves en el deporte, la
concentración y el rendimiento. Además, renueva el sentido de
pertenencia, ya que es muy importarte que el jugador haga de su equipo
técnico y de sus compañeros de equipo su familia.
Acompañamiento para aumentar los resultados. El seguimiento
diario es transcendental, ya que de ello depende la observación de puntos
de mejora para conseguir mayores resultados colectivos e individuales.
Mejora del enfoque del atleta, el manejo de las emociones, las creencias y
los juicios que emite de sí mismo.
Beneficios del coaching deportivo
El coaching deportivo proporciona una mayor motivación y, por tanto, un
mayor compromiso por parte de los jugadores o atletas. El talento
individual y colectivo es altamente reforzado por técnicas de
autoconocimiento y confianza. El sentido de pertenencia se
incrementa, por lo cual la organización o el equipo pasan a formar parte
indisoluble del propio deportista.
Esta disciplina desarrolla las potencialidades y recursos que poseen los
deportistas; los mantiene en excelente forma mental y física. Cambia la
percepción de lo que hacen y pueden lograr con su trabajo y esfuerzo,
enseñándoles sus fortalezas y debilidades. Además, al estar preparados
para afrontar la derrota, los jugadores saben que tienen que ofrecer lo
mejor de sí para llegar a la cima: perder sólo es parte del camino
hacia la victoria.
Estos son sólo algunos beneficios del coaching deportivo. Gracias a sus
técnicas, los deportistas y equipos modifican su energía e incrementan su
motivación. Es por ello por lo que muchos equipos y deportistas de élite
han sumado a su conjunto de especialistas esta figura que cada día cobra
más fuerza y relevancia en el mundo del deporte, tanto a nivel profesional
como amateur.