1 - Se acerca el día 2 Deslumbrante, ¡qué claro está el cielo!
Sentado en el trono un "Hombre" está;
1 Se acerca el día, pronto viene Cristo, Santo Dios, me consuma Tu fuego,
Debemos redimir el tiempo hoy; Hasta que en mi ser puedas brillar.
Para escuchar: “¡He aquí, el Novio viene!” Cuando vi Tu gloria esplendorosa,
De día en día alístanos, Señor. En escoria mi todo se hundió;
Hoy, Señor, te alabo y te amo,
Jesús vendrá, ¿iremos a Su encuentro? De Tu dulce nombre gusto yo.
Jesús vendrá, ¿se habrá negado el yo?
El viene pronto, viene por Sus sabios, 3 Mi Señor, mi frasco de alabastro,
¡Qué entremos a las bodas del Senor! Quiero derramar hoy sobre Ti;
Y ungir Tu cabeza Maestro,
2 Señor, queremos redimir el tiempo, Lo mejor, Señor, es para Ti.
Brote el “amén” en cada prueba hoy, Mi Señor, desperdiciarme quiero
Nuestras vasijas, llénalas de aceite, Sobre Ti y amarte hasta el fin,
Haznos crecer en vida y en amor. Que mi corazón siga brotando
Fino aceite de mi amor por Ti.
Es muy precioso el tiempo, Cristo viene,
Hoy el aceite debemos comprar; 4 Ven sobre los montes de aromas,
Si el “amén” se da a las afliciones, Mi Amado anhelo ver Tu faz;
El reino así por ellas se obtendrá. Bebe de la fuente de mi alma,
Hasta que en Tus brazos pueda estar.
3 Retórnanos de los placeres vanos Solo no, Señor, quiero adorarte
A Tu amorosa y tierna faz, Señor; Con los santos todos en unión;
Oh, que corramos a encontrar al Novio, Ven, Tu Novia quiere abrazarte,
Solo pendientes de esta meta hoy. Y saciar, Señor, Tu corazón.
Jesús vendrá, ¿a Su presencia iremos?
Jesús vendrá, ¿hemos de ver Su faz?
Abandonemos ya toda pereza,
Busquemos hoy en Su presencia estar. 3 - Cristo une a los hermanos — Himnos 376
4 Salgamos como Su Novia a Su encuentro, 1 Muertos en pecados tú y yo,
Que nuestras lámparas den resplandor; En el mundo lleno de maldad;
Nuestras vasijas, tengan mucho aceite, Pero en Cristo, Dios nos avivó,
Para con Él gozar satisfacción. Y en lugares celestiales nos sentó.
Sí, satisfechos, Cristo con Su Novia, Cristo une a los hermanos,
Sí, satisfechos por la eternidad; Véanlos uno en el Señor.
Oh, qué favor, descanso, amor y dicha— Su amor nos entreteje juntos
Con Cristo, el Novio, todo disfrutar. A la estatura de Su plenitud.
2 Con los santos hay que comprender
Toda la gran dimensión de Dios;
2 - Mi Señor, cautivo en Tu belleza — Conociendo a Cristo y Su amor,
Himnos 278 Nos llenamos a la plenitud de Dios.
3 Dios Su plan nos dio a conocer,
1 Mi Señor, cautivo en Tu belleza, El misterio es visible ya;
Abro a Ti todo mi corazón; Cristo con la iglesia uno es
Libre de deberes religiosos, Para avergonzar la astucia de Satán.
Solo en Ti esté mi habitación.
Al mirar Tu gloria casi lloro; 4 Al Dios Padre es nuestra oración:
Hoy me llena todo Tu esplendor. Fortalece nuestro hombre interior,
Oh Señor, satúrame, te imploro, Haz Tu hogar en nuestro corazón,
A mi espíritu únete, Señor. Por Tu plan arráiganos en Tu amor.
5 Cada miembro debe proveer 6 El producto y cumplimiento
Cristo para el Cuerpo concertar; De Su plan se obtendrá,
Por la actividad de cada cual, Esa iglesia tan gloriosa,
En amor Su Cuerpo se edificará. Planeada en la eternidad.
Ese vaso colectivo
6 Cumpliremos el deseo de Dios, Con Su gloria Dios tendrá;
Como el nuevo hombre de Su plan; Hoy Tu plan es nuestra meta,
En la iglesia gloria sea a Él, Lógralo en nosotros ya.
Y en Jesucristo para siempre. Amén.
4 - Se propuso el Dios eterno — Himnos 459 5 – ¡Ven, Señor Jesús! — Himno Pancarta
1 Se propuso el Dios eterno A medida que llegamos ha ser iguales a Cristo en
En Su pasado eternal vida, naturaleza, expresión y función, Somos
Un propósito que alcanza hechos aptos para laborar con Él en beneficio de Su
La futura eternidad. Cuerpo.
En el medio existe el tiempo
Para realizar Su plan, Mientras confiamos en el Señor con absoluto
Y en el tiempo los viajeros abandono
Vamos a la eternidad. Dependemos de Él como nuestro amor y fuerza, y
escuchamos Sus palabras
2 Quiere Dios lograr un pueblo Abrigamos la esperanza de ser arrebatados
Concertado en Su plan, mediante la redención de nuestro cuerpo.
Bien unido edificado,
Un nuevo hombre él será. Y ofrecemos esta oración: ¡Ven, Señor Jesús!
Dios quisiera ese vaso ¡Ven, Señor Jesús! ¡Ven, Señor Jesús!
Con Su vida saturar;
Nuestro espíritu mezclado Mientras confiamos en el Señor con absoluto
Con el Suyo, lo obtendrá. abandono
Dependemos de Él como nuestro amor y fuerza, y
3 Dios ha obrado en tres maneras escuchamos Sus palabras
Para Su plan realizar, Abrigamos la esperanza de ser arrebatados
Como Espíritu Hijo y Padre mediante la redención de nuestro cuerpo.
El se puede dispensar.
La creación nos da la escena: Y ofrecemos esta oración: ¡Ven, Señor Jesús¡
Cielo, tierra y la luz, ¡Ven, Señor Jesús! ¡Ven, Señor Jesús!
Hizo al hombre tripartito: Y ofrecemos esta oración: ¡Ven, Señor Jesús!
Cuerpo, alma, espíritu. ¡Ven, Señor Jesús! ¡Ven, Señor Jesús!
4 Nuestro espíritu es el centro,
El meollo de Su plan,
Invocando a Jesucristo 6 - Es la iglesia tan gloriosa — Himnos 373
Nuestro al Suyo se unirá.
Centro y circunferencia, 1 Es la iglesia tan gloriosa,
Todo el ser saturará, Parte de ella somos ya;
Mente y voluntad renueva, ¡Qué felices, el Señor ya nos unió!
Y hace al corazón Su, hogar. En el universo un Cuerpo hay
Y somos parte de él,
5 En Su vida edificados ¡Aleluya, el Señor ya nos unió!
Y tejidos en amor,
Dios Su plan va terminando, ¡Aleluya, por el Cuerpo!
Cumpliendo lo que empezó. ¡Somos miembros en el Cuerpo!
Oh, Señor, crece en nosotros ¡Totalmente para el Cuerpo!
Para Tu edificación, ¡Aleluya, el Señor ya nos unió!
Gana el vaso colectivo
Lleno con el mismo Dios.
2 No cristianos solitarios,
Mas corpóra. Entidad, 8 - La iglesia es el anhelo — Himnos 374
Ahora Dios la quiere para Su expresión;
No iglesias separadas, 1 La iglesia es el anhelo
Mas un Cuerpo corporal, De Cristo y Su placer;
¡Aleluya, en el Cuerpo estamos ya! Su acción y Su palabra
Concentra en ella fiel.
¡Aleluya, por el Cuerpo! Su amor allí establece,
¡Satanás le teme al Cuerpo! Nada lo detendrá;
¡Victoriosos en el Cuerpo! Antes que hubiera tierra
¡Aleluya, en el Cuerpo estamos ya! Ella era Su pensar.
3 Siete candeleros de oro, 2 Él meditaba en ella
De sustancia divinal, Antes de la creación;
Nada natural el Cuerpo aceptará; Por todos sus detalles
Al participar de Dios El candelero brillará, Sentía atracción.
¡Aleluya, qué brillante el Cuerpo está! Creó el universo,
Mas no se reveló
¡Aleluya, por el Cuerpo! Su escondido anhelo
¡Candeleros de Su Cuerpo! La Novia que Él soñó.
¡Brilla el oro en el Cuerpo!
¡Aleluya, qué brillante el Cuerpo está! 3 Así que se propuso
Su complemento ver;
4 ¿Cómo vamos a expresar la unidad Y así brillar? Esta intención bendita
¡Aleluya, a Jesús hay que comer! Eternamente es.
Cristo el árbol de la vida, el mana y La cena es, Aunque vino el pecado y
¡ ¡Aleluya, cada día a El comer! Del hombre se burló,
El nunca la abandona,
¡Somos uno al comerle! Su anhelo no menguó.
¡Y divinos al comerle!
¡Brillaremos al comerle! 4 ¡Oh, que misericordia!
¡Aleluya, a Jesús hay que comer! Su amor en vastedad
Con gracia la buscaba,
Y sabia dignidad.
7 - Mi voluntad cuán débil es (Melodía Su amor para ganarla,
alternativa) Dios solo entenderá;
Por ella dio Su vida,
1 Mi voluntad cuán débil es, Fragancia eternal.
Y mi esperanza se esfumó,
Mas solo puedo en Ti confiar; 5 A ella más se acerca
Que me sostengas hoy, Señor. Hoy en resurrección;
En gloria se aparece
2 Hice un esfuerzo, mas fallé, Con tierna afección.
Tal como antes fracasé; Al contemplar el Novio
Confío en Tu paciencia hoy Le inunda el corazón
Que a Tu Palabra me hace fiel. De gloria hasta que sea
La Novia que Él sonó.
3 Cuando se exhalta el corazón,
Estoy a punto de caer;
No quiero ni pensar u obrar,
Mas solo en Ti permanecer. 9 - Nuestras lámparas tienen aceite
4 Eres mi fuerza y Salvador; 1 Nuestras lámparas tienen aceite,
Señor, Tu rostro quiero ver; Y ardientes estamos hoy.
Aunque el más débil sé que soy, Al espíritu vuélvenos siempre;
Mi fuerza hoy Tu gracia es. ¡Cada día vúelvenos, Señor!
¡Señor, amén, aleluya! 2 Anhelo Su presencia ver,
¡Nos volvemos cada día más! Para apreciar Su faz;
¡Señor, amén, aleluya! Y mientras viene mi Señor,
Para más ardiente estar. No quiero ocioso estar.
Que venga Él deseo yo,
2 Más aceite para Tu venida Mi fe a realizar;
Las vasijas deben tener, No hay otro gozo terrenal,
Para que nuestras lámparas brillen Que me pueda saciar.
Y que nunca dejen de arder.
3 Mi corazón con Él está,
¡Llénanos, oh, Jesucristo! Mi vista al cielo va;
¡Cada instante danos más de Ti! Mis labios solo emitirán:
¡Llénanos, oh, Jesucristo! ¡Señor, ven pronto ya!
Llena nuestro vaso así. Muy cerca Su regreso está,
Por mí regresará;
3 Encendidos permaneceremos Pues sé que Su promesa es fiel
Hasta el día en que vuelvas Tú; Y que la cumplirá.
Y contigo a las bodas iremos;
Brilláremos con ardiente luz. 4 Son Tus Palabras, oh Jesús,
El ancla de mi fe;
¡Pronto ven, oh, Jesucristo! Con ellas alentado soy,
¡Llenos y brillantes nos verás! Y fiel a Ti seré.
¡Pronto ven, oh, Jesucristo! ¡Oh, que Tu gloria brote ya,
¡Ven, Tu Novia a disfrutar! Que caiga Tu rival;
Al trono ráptanos, Señor,
Y cumple así Tu plan!
10 - El Señor llama hoy
5 Tus brazos salvadores son
El Señor llama hoy Refugio para mí;
una raza de vencedores Tú como el Padre guardarás,
que le amen sólo a Él Al que confía en Ti.
que le amen sólo a Él Cabeza y cuerpo uno son,
¿Vencedor quieres ser? La grey con el pastor;
pues toma a Cristo hoy Segura en Tu mano está,
como el primer amor Confiando en Ti, Señor.
como el primer amor
Cristo es nuestra porción 6 Mil manos no me detendrán,
en Él hallamos vida Ni ojos de diez mil;
es la fuente del disfrute Ni espinas me impedirán,
de la gracia divina El premio conseguir.
debemos darle Avivate, mi espíritu,
preeminencia Y el mundo quede atrás;
en nuestras vidas. Muy pronto volverá mi Rey,
Con Él me llevará.
11 - Muy pronto volverá mi Rey — Himnos 7 ¡Sol sanador! Tus rayos son
439 Salud para el mortal;
¡Glorioso Rey! ¡Justo Señor!
1 Muy pronto volverá mi Rey, Me inclino para orar:
Los cielos llenará; Asciende al trono, oh Jesús,
La creación verá Su luz, Y muéstranos Tu faz;
Él la redimirá. Que venga el reino celestial,
Él pronto cumplirá Su plan, Con rectitud y paz.
Sus pasos oigo bien;
Su perfil glorioso ya,
Empieza a aparecer.
8 Debía la verdad reinar, En esa Santa Ciudad con
Con fuerza y libertad; Él Señor yo viviré,
Pero al cundir la falsedad, ¡Oh, Jerusalén! ¡Oh, Jerusalén!
Del mundo es majestad. Con todos los vencedores
Que pronto vengas, oh, Verdad, Su nombre alabaré,
Tu luz destruya el mal; En Nueva Jerusalén.
Tus hijos lleva con poder
Al seno eternal.
12 - Cuando acabe la Carrera — Himnos 453
Cuando acabe la carrera,
Y lucharé hasta vencer,
A la gloria del Señor ascenderé;
Aunque sufra el martirio,
Si guardare yo la fe,
La Ciudad Santa obtendré.
En esa Santa Ciudad con
Él Señor yo viviré,
¡Oh, Jerusalén! ¡Oh, Jerusalén!
Con todos los vencedores
Su nombre alabaré,
En Nueva Jerusalén.
Restringido, mas con gozo
En la tierra errante soy,
Porque pronto en esa patria he de estar;
Otros buscan lo terreno,
Pero lo que aspiro yo
Es la celestial Ciudad.
Aunque espero el camino
Y fatiga el andar,
Cobro fuerzas al pensar en la Ciudad;
Aunque llanto me acongoje,
No decae mi corazón,
Yo espero esa Ciudad.
Con propósito yo lucho,
Mi correr con meta es,
Yo persigo solo el premio celestial;
Lo que queda atrás olvido,
Y me extiendo para entrar
A la gloriosa Ciudad.
Por Su amor y por Su gracia
La Ciudad Santa obtendré;
¡Oh, Jerusalén! ¡Oh, Jerusalén!
Con los santos jubilosos
Alabanzas cantaré,
En Nueva Jerusalén.