Murallas 6
Murallas 6
RESUMEN. Las murallas y sus torres de la Cora de Tumir I, las ciudades de Valencia, Murcia, Alicante,
Denia, Orihuela, Elche, Cartagena, Ibiza y Mallorca. II, los castillos de las provincias de Murcia, Castellón,
Alicante y Valencia. III, la torres atalayas. IV, procedimientos constructivos, tapiales y mampostería. Es
un artículo en el que se pone el ojo básicamente en las murallas con sus torres y fábricas constructivas.
ABSTRACT. The Walls and towers of the cora of Tudmir I. The cities of Valencia, Murcia, Alicante, Denia,
Orihuela, Elche, Cartagena, Ibiza, Palma de Mallorca. II. Castles in the Provinces of Murcia, Castellón,
Alicante and Valencia . III. The watchtowers. IV. Work and construction.
CIUDADES
VALENCIA
En árabe Mursiyya, su fundación junto al rio Segura se debe a Abd al-Rahmán II (825-
831) y la construcción a Yahir, gobernador de Tudmir18. Al-Himyari la nombra como
cabeza de esta provincia citando un arrabal extenso rodeado de murallas19.
Figura 5, Planos de Murcia árabe. 1, según J. Fuentes y Ponte; en negro la madina árabe 2,
según B. Pavón con leyenda: los números indican los edificios cristianos incorporados, en el
(10) la catedral en el lugar en que estaba la mezquita aljama; abajo junto al rio Segura
emplazamiento del alcázar o alcazaba con restos de oratorio islámico del siglo XI aparecidos
en estos años; a su derecha el arrabal de San Juan. Arriba el amplio barrio de la Arrixaca Vieja
donde se emplazaron palacios sucesivamente almorávides-almohades y hudíes del siglo XIII
estudiados por Navarro Palazón20 . A la izquierda la Arrixaca Nueva. En el extremo de la
derecha la Judería. Sobre las puertas en la leyenda significadas con letras: de la A y la I, del
Toro, Santa Eulalia, Orihuela, Nueva, del Mercado, del Porcel, del Azoque, de Vidrieros, del
Puente. Inicialmente los puentes eran de barcas. En (3) la lápida árabe de construcción de
torre almohade del Museo Arqueológico Provincial de Murcia: la lectura según Leví-
Provençal21 es “Bury, este baluarte se levanto con 25 lawd de altura”; es decir, la torre
tendría entre 17 y 20 m. de altura, dimensiones más propias de torres albarranas, por cierto
desconocida hasta ahora en la ciudad.
En el Muqtabis V de Ibn Hayyan figura el sometimiento de un rebelde mandatario de
la ciudad por obra de Abd al-Rahman III, año 92422. Murcia es ganada pior Alfonso X en
1243 y tras una breve ocupación árabe es conquistada por Jaime I, en el año 1266.
Algunas lápidas funerarias exhumadas en la ciudad datan del siglo X23. La ciudad
ubicada en llano tenía su acceso princiapl de la parte del E. en donde había un puerte
de barcas en el siglo XII. La ciudad primitiva, de desconocía extensión superficial,
estaria junto a la catedral que sustiuyó a la mezquita aljama a escasa distancia del
alcázar o alcazaba, cuya extensión
aproximadamente sería de 10 hectáreas,
según Aragoneses24. La medina fue ampliada
en la etapa almorávide-almohade llegando a
alcanzar 41 hectáreas ello confirmado por
grandes tramos de amurallas de tapial
precedidas de barbacana cuyos restos se
aprecian por la Puerta de Santa Eulalia y la de
los Vidrieros, ingresos ambos acodados25.
Almohade era una torre o bury añadida a la
cerca del poniente, según consta en lápida
conservada en el Museo Arqueológico de la
ciudad26. Ademas de las puertas citadas había
la de Orihuela, a Oriente la de la Xarea o del
León y la del Puente.También han sido
descubiertos muros almorávides-almohades
en el cruce de las calles del Rosario y del
Obispo Frutos, y a la altura de la Plaza de
Gertrudis salió caba o foso abovedado de
época cristiana27.
SINTESIS
En árabe Laqant. Habla al-Razi, cronista del siglo X, de la cora de Tudmir y cita el
castillo de Laqant en la sierra Benal Castil33; en el Muqtabis V de Ibn Hayyan se narra
que las fortalezas de Callosa (de Segura) y de Alicante fueron arrebatadas a los
rebeldes por Abd al-Rahman III34. Al- Himyari35 describe Alicante como un lugar
pequeño pero populoso con su mezquita y ciudadela o fortaleza. De la parte cristiana
se sabe que la mezquita de los moros estaba enfrente de unos baños y se sabe de otro
oratorio islámico en la zona del arrabal. Azuar Ruíz en su Castellología 36 se ocupó de
dar una extensa descripción histórica derivada de las fuentes árabes y cristianas. Los
estudios de esta ciudad medieval de cuyo pasado islámico prácticamente nada nos ha
llegado se hacen acompañar de planimetría inspirada en la interpretación de plano de
Fernando Fabre (Servicio Geográfico del Ejército). Uno de M. Bevia 37 seguido del de
P. Rosser (figura6, 1, 2)38. En ellos se reconoce bien el recinto del castillo llamado de
Santa Bárbara seguido de recinto adicional tenido por albacar, si bien pudiera tratarse
de coracha-espacio que figura en otros castillos hispanomusulmanes. Del castillo
parten sendas murallas para abrazar la llamada “Villa Vieja” con su mezquita en la
Figura 10. Planimetría de alicante medieval según M. Beviá y Rosser, 1, 2;
vista aérea de la zona de Alicante, en el centro del litoral señalado con la
letra Z, más allá fuera del margen derecho las ruinas de la ciudad romana de
Lucentum enclavada en el Tossal de Manises, y entre ambas poblaciones la
“Albufereta” con restos romanos. Sobre esta topografía debe entenderse el
siguiente texto publicado por Gutiérrez LLoret39: “La medina islámica de la
ladera del Benacantil cristalizaría a partir del siglo X no sobre desierto sino a
partir de un hábitat que arranca de época tardorromana según los datos
arqueológicos. Sin embargo, el fenómeno de solución de continuidad entre
los núcleos mencionados por el “Pacto” y las realidades urbanas
configuradas a partir del siglo X es un hecho recurrente en la Cora de
Tudmir”. Como nota a destacar la existencia de cementerio árabe junto a las
ruinas de Lucentum40.
actual iglesia de Santa María, en ésta han aparecido restos de cimientos de sus naves
publicados por Rosser41. A continuación a Occidente se extendía un arrabal luego
llamado “Villa nueva” donde había otra mezquita, hoy iglesia de San Nicolás,
emplazada junto a unos baños. En la primera villa estaría la Puerta Ferrisa. Las últimas
investigaciones arqueológicas alumbraron restos de hábitat romano al pie mismo de
Benacantil cuando antes se creía que el origen de Alaqant estaba en la vecina ciudad
romana de Lucentum, a pocos kilómetros de Alicante42: en la misma costa del
Mediterráneo en el centro el hábitat de Alicante, con la letra Z (figura 10, Z); y mucho
más a la derecha el yacimiento romano de Lucentum, en el llamado Tossal de Manises,
entre ambas poblaciones se significa la Albufereta con restos romanos afines a
Lucentum.
En estos últimos años apareció un viejo arco de puerta de la jurisdicción del castillo
(figura 11, 3, 4, 5) estudiado por M. Beviá43: arco apuntado con la rosca del trasdós en
el mismo plano realzado de las enjutas encuadradas dentro de alfiz de cintas de
ladrillos puestos de canto. El tal arco parece relacionarse con esquemas de portadas de
mezquitas –iglesias de Andalucía, como las puertas de santa María y de San Martin de
Niebla (6) (7), iglesia sevillana de Constantina (8), puerta de iglesia de San Juan de
Granada (9) y puertas mudéjares como la del convento de las Dueñas de Salamanca
(10). Puertas mudéjares de ladrillo muy arabizadas en las tierras de Sharq al-Andalus
no abundan, la del castillo de Elche, en mi criterio árabe, enseña tejido original de
ladrillo simulando aparejos de sogas y tizones concordes con los alminares malagueños
del siglo XII-XIII, además del de San Sebastián de Granada de la misma época (la puerta
de Elche detallada en la parte superior de la figura).
Figura 11. Puerta del castillo de Alicante, 3, 4, 5; arriba puerta del Castillo de Alicante. Yeso con
castillo de Elche, y puertas mudéjares de Andalucía. palmeta tipo almohade, s.
XII.
ALPONTE
SINTESIS
Comparativa, abajo arco de puerta de Alpont, encima arco de Torre Vieja, alcazaba de
Badajoz
JÁTIVA
SINTESIS
Figura 13. Mi plano A es anterior al plano de la ciudad de M. González Baldovi del año 198852. Realmente es
impresionante la vista de conjunto de esta singular fortaleza que para algunos cronistas árabes era qal´at, es
decir más que castillo; tiene hasta seis recintos, el mayor con albibe grande de cuatro naves. De este recinto
parte larga muralla en solitario terminada en la llamada Garita de de Gacet, verdadera torre albarrana. En la
muralla (2) destacan dos torres de tapial hormigonado, una de planta rectangular ocupada hoy por vivienda
(3), otra redonda de la misma fábrica, este tipo de torre reiterada en Sharq al-Andalus en el castillo de Vall
de Almonacid, Castellón. Aun se conservan lienzos de murallas con su adarve y merlones prismáticos (5). Las
puertas: A-B, del albacar; C, San Jorge; D, Santa Tecla; E, de los Baños; F, San Francisco; G, del León; H, Santa
Ana; I, Valencia; J, del Puch; K, Cocentania.
Siguiendo con el plano, a la derecha, muralla E. de tapial que desciende del
castillo hasta la Puerta de Cocentania, murallas y torres de tapial de los siglos
XII-XIII, debajo del castillo del Monte Bernisa el gran albacar limitado a N. por
“Barbacani muri” con sus dos puertas. Gran parte de las muralla medinense de
los lados O. y N. reformada por los cristianos quienes añadieron el llamado a
O. el Arrabal de las Barreras , arrabal de San Juan y la Moreria, toda esta zona
llamada Xarea en documentos del siglo XIII-XIV53.
Exterior del aljibe del recinto
occidental. Castillo de Játiva.
SAGUNTO
Figura 14. Plano de la ciudad árabe que confeccioné hacia los años setenta del pasado siglo con su
leyenda referida a los restos arqueológicos la letra (R) señala restos romanos como el teatro, además
del circo romano extramuros, junto al rio Palancia. En el castillo los recintos de izquierda a derecha, de
Almenara (1); 2, albacar-barbacana; 3, Plaza de Armas; 4, Plaza de san Fernando; 5, Plaza Estudiantes; 6
, Ciudadela, 7, Albarranía . Las flechas indican la existencia de adarves de las murallas con saeteras en
lo merlones. Dentro de la medina, en el centro en negro la Judería y debajo en (F) la iglesia de Santa
María donde estuvo la mezquita aljama. Abajo en la medina, la flechitas indicen muralla y torres
medievales árabes de tapial y las flechitas con circulillos muralla y torres cristianas.
La flecha con dos circulillos indica torres con material romano reutilizado. La letra (A) indica presencia de
puertas: al Oeste Puerta de Santa Ana y Puerta de Serriba en el extremo E. Según Madoz, la cerca tenía
de 6 a 7 puertas, la más antigua la de Serriba, en el barrio de el Salvador. En Sagunto van apareciendo
cerámicas de los siglos X, XI, XII y XIII. En las fotografías (2) (3) estado de conservación de las murallas del
castillo con el arranque de las murallas de la medina; la conservación de adarves y merlones es bastante
buena, todo de tapial con parcheados medievales cristianos; en la (3) a la derecha la puerta del recinto
Almanara sobre el que conviene aclarar su significado. Inicialmente Almenara sería torre significativa
dentro de espacio fortificado, pero los árabes en el siglo XIII llamaron a ese espacio “Saluqiyya” o
“Saloquia”, el primer término empleado a la ciudad de Ceuta (siglo XV), según texto del siglo XV de al-
Ansari58, aplicado tal vez a torre interior o muro interior especial interior. El término “Saloquia” aplicado a
torre grande y principal de la alcazaba de Silves (Portugal). En el Vocabulario de Pedro Alcalá “Saluquia se
da como baluarte, aunque en Levante según documento cristiano “Celoquia” debió tener múltiples
aplicaciones, barbacana, torre principal, espacio militar o pequeño albacar. Últimamente Azuar Ruiz asocia
celloquia al castillo de Alicante; documentos cristianos del siglo XIII hablan de celloquia en el castillo
valenciano de Corbera y en Alcalá de Xivert.
Figura 15. 1, adarve del castillo con saeteras en los merlones de tradición árabe; 2, 3, torre del lado
occidental de piedra o mampostería con relleno de tierra prensada, esta vez torre semicircular; 4, la
muralla de la misma zona esta vez el tapial con refuerzo de paramento de mampostería o de piedra;
5, el adarve de muralla del recinto Estudiantes del castillo completamente de tapial; 6, escalera
adosada al paramento interior de muralla del castillo, ejemplo ya constatado en la alcazaba de
Badajoz y en la muralla urbana de Niebla; 7, como en la alcazaba de Badajoz adarve bajísimo visto
por el interior, fotografía tomada desde los recinto de San Fernando y de Estudiantes, al fondo la
ELCHE
puerta de Almenara; 8, arranque en el castillo de la muralla urbana; 9, aún siguen apareciendo restos
de la muralla de sillares romana dentro de la medina medieval59.
ELCHE
SINTESIS
En árabe Als. Situada junto al rio Vinalopó. Idrisi60 la describe atravesada por una
61
habitantes del agua de la lluvia almacenada en los aljibes. Las murallas abrazaban
una extensión superficial en torno a las seis hectáreas. La mezquita hacia el centro del
plano rectangular de la villa, hoy iglesia de Santa María; el castillo arrinconado en el
ángulo superior de la izquierda. La morería en la etapa cristiana estaba extramuros, en
la barriada de San Juan61. Ibn Sa´id al- Magrebi, cronista de principio del siglo XIII dice que Els
figura entre las ciudades del reino de Ibn Hud. Últimamente C. Barceló ve en Elche una
fundación omeya del siglo VIII 61.
SINTESIS
Figura 17. Plano de la alcazaba de Denia, con 4 hectáreas de extensión: el castillo o alcazaba en la cumbre con gran albacar
con la entrada en (1)68. La puerta que accede directamente al castillo ubicada en la Torre de Mig (5), puerta en codo
publicada por `primera vez por Azuar Ruiz69; en la parte opuesta están los restos de la Puerta llamada del Baluarte,
reformada en época cristiana. Debajo panorámica de la ciudad según dibujo del siglo XVII, aunque casi nada nos dice de la
ciudad islámica, copiosos baluartes redondos modernos. En negro una panorámica actual de la madina, arriba la alcazaba, la
madina de 24 hectáreas con sus calles y manzanas de casas punteadas protegidas por murallas prácticamente desaparecidas
de las que se conserva memoria en la puerta de Ondara y de otra ubicada en el ángulo SE. que comunicaba la medina con el
gran arrabal de 13 hectáreas. Este arrabal bien reflejado en plano de Denia del año 1575, al igual que la medina y la alcazaba
con murallas torreadas.. Es muy probable que la medina tuviera barbacana término con el que se conoce una de las calles
de la ciudad actual. Las murallas de la medina y del arrabal eran básicamente de tapial hormigonado. En estos últimos años
excavaciones realizadas por A. Gisbert en los arrabales de la “Faroleta” y en el “Forti” han desvelado viviendas fechadas
en el siglo XI-XII, también un funduk u hospedería del s. XI70.
Figura 18. La Puerta del Mig de la alcazaba de Denia, según Azuar Ruiz (A),
ubicada en (a) del plano (1). Interpretación de la misma a juzgar por la fachada
interior con paralelos en otras fortalezas según mis propuestas71: 2, fachada
exterior semiderruida y restaurada de la Puerta de Mig; 3, Puerta principal del
castillo de Alcaudete (Jaén); 4, puerta de la Pastora de Medina-Sidonia; 5, 9,
puertas de la cerca de niebla. La puerta (6) es del castillo alicantino de Planes,
la (7) de la villa de Alponte (Valencia) y la (8) fachada exterior de la Puerta del
león del Alcázar de Sevilla Todas las puerta referidas inicialmente son
almorávides o almohades marcadas aparte del arco de herrada clásica o
apuntada por la curva del trasdós salida de la caja del alfiz siempre rehundido.
Aunque no todas el arco de la entrada se ve remontada con arcos de medio
punto ciego reflejo de la bóveda de medio cañón del interior. El ingreso en
codo sencillo presente en las puertas de Niebla.
ORIHUELA
ALCIRA
SINTESIS
En árabe Al-Yazira, la Isla, en la Cora de Tudmir. Es citada en campaña omeya del año
89682; entre los varios significados del término al-Yazira figura la de península, como es
el caso de la Alcira murciana, según Vallvé Bermejo. La ciudad tiene la forma de isla
rodeada por el rio Segura. La ciudad, en su parte más estrecha, tenía la puerta de
Játiva en donde nacía la Calle Mayor que iba a morir en el otro extremo de la medina
marcado por la Puerta de Valencia junto a la cual estarían la alcazaba y unos baños. La
mezquita aljama mencionada por al-Himyari83 estaría hacia el centro de la medina.
Había arrabales, el Barralbed de la parte del puente, el de la Puerta de Valencia y la
Alcanicia. Las torres de las
murallas que han llegado a
nuestros días son redondas
de tapial hormigonado con
mechinales, en realidad
encofrado compacto de
piedra y mortero de cal
(altura de la tabiya 0,85 m.)
que permiten datarlas en el
siglo XIII.
COCENTANIA
SINTESIS
CARTAGENA.
SINTESIS
En árabe Qartayann-Halfaatal. Pertenecía a la Cora de Tudmir, según al-Razi; tenía un
rico legado romano-bizantino heredero de la vieja Cartago Nova. En la actualidad la
ciudad tiene escaso interés arqueológico islámico. En la vieja topografía en la que
estaba incluido el puerto púnico y cinco cerros encontrarían cobijo los árabes a partir
del monte de la Concepción en el que han aparecido restos de aljibes árabes de
durísimo hormigón, junto al actual castillo cristiano; monte abajo se ve una puerta de
medio punto de piedra no árabe aunque medieval. Según el cronista Yaqut88 las ruinas
romanas estarían en su tiempo cubiertas
por el agua en una gran parte. A juicio
de don Juan Manuel, del siglo XIV, en la
ciudad había una laguna que no siempre
tiene agua. Los vestigios .arqueológicos
incluidas cerámica nos hablan de una
Cartagena de los siglos XII y XIII.
IBIZA
SINTESIS
en la parte superior, la medina y abajo el Arrabal; dentro de la medina y por frente del
castillo se encuentra la iglesia de Santa María la mayor, construida donde los árabes,
tenía la mezquita aljama. El primer recinto, castillo-Almudayna, tiene mayor
credibilidad que los otros dos cuyas torres son en parte imaginarias e incluso el
trazado y trayectoria de las murallas parece hipotética en parte. Excavaciones
realizadas entre los baluartes de San Jorge y de Santiago han probado que la muralla
árabe de esta parte era de tapial con mechinales, hay en ella especie de postigo o
puerta con arco de medio punto de piedra de entrada del segundo recinto. En lugar
poco esclarecido del segundo recinto la tradición sostiene una puerta de la Traición
por la que entrarían los cristianos en la ciudad árabe. Dos puertas se cree se abrían en
la muralla meridional del arrabal, la Mayor y la de los Aguadores, en la Plaza del Sol.
PALMA DE MALLORCA
SINTESIS
Figura 27. Restos de aparejo de sillares tipo omeya en paño de muralla y torre de la almudayna
de Palma de Mallorca.
SINTESIS
Estudios pioneros de los castillos levantinos en una primera ojeada del tema son por
orden cronológico, V. Llobregat Conesa (1970), Mateo Boix (1953), Cano, G. M. (1975),
J. Vallvé Bermejo, (La cora de Tudmir (1972), A. Bazzana (1976), B. Pavón Maldonado
(1977-1978), Azuar Ruiz (1981), Navarro Palazón (1983), Segura i Marti y otros (1984),
López Elum (1984), J. Antoni Gisbert Santoya (1986), A. M. Poveda Navarro (1988),
Torro i Abad (1986). Alicante es la provincia con mayor número de castillo detectados
de Sharq al-Abdalus como lo prueban los estudios de Azuar Ruiz, las bibliografías de
Menéndez Fueyo (1991) y “El catálogo de castillos de la Provincia de Alicante” del
Instituto de Estudios Alicantinos. Es de señalar la ubicación de castillos en las grandes
cumbres del libro de R. Cebrián (Montañas valencianas. Comarcas alicantinas), 1991-
1994. Creo que podrían ser vigentes estas líneas que escribí en el año 1977, con
motivo del estudio del castillo valenciano de Olocau: “La falta de atención hacia
temas arqueológicos en su versión islámica de la Región Levantina donde las defensas
medievales constituyen un imponente conglomerado de fábricas cristianas y
musulmanas, dio paso a principios de siglo a una mentalidad indecisa y siempre
nefasta que cristalizó en axiomas como este: en Levante nunca se sabe cuando los
muros son árabes o cristianos ya que los mudéjares siguieron haciendo construcciones
para los cristianos con los mismos procedimientos y sistemas de sus ascendientes de
raza y religión. Sin embargo, sería baladí todo empeño que se propusiera atribuir a la
clase mudéjar toda obra levantina con facturas musulmanas, sabiendo como ahora
vamos sabiendo que los mudéjares no laboraron un arte, en lo que a defensas se
refiere, genuino o específico capaz de mantener una ligadura limpia y directa con la
obras de sus antecesores de lengua y religión. Los cristianos fueron imponiendo sus
fábricas, doblegándose a ellas la mano de obra mudéjar. Y así se niega la presencia y
su identificación de construcciones castrenses musulmanas por el prurito de querer
aplicar a esta región la acción o comportamiento de los mudéjares de otras regiones
españolas. Negar la presencia tangible del poder militar de los musulmanes en Levante
será una contradicción, choca con la realidad de una floreciente toponimia medieval
de sólida raíz árabe que con mucho sobrepasa al repertorio de voces de igual identidad
del resto de la Península. La toponimia árabe levantina sería un murmullo de lapidarias
expresiones, y no nos percatamos que muchas de ellas encajan bien en las frías, por
falta de atención humana, y olvidadas tumbas de castillos y murallas, fragmentados,
dispersos y disfrazados. El deterioro de las voces árabes a través de su castellanización
es un proceso que tuvo un desarrollo paralelo en la descomposición de aquel castillo o
muralla, poblado o ciudad, pero en este caso el proceso discurre con matices más
alarmantes; tras el deterioro impuesto por los tiempos medievales se entra con paso
precipitado en la fase de la extinción; y llegará el día en que la voz árabe del lugar no
encuentre su soporte arqueológico. Sí, existe una arqueología árabe levantina distante
de la Valencia moderna, poblados o villas como Játiva y Sagunto, castillos roquedos
como el de Olocau, son testimonios elocuentes.
Para la topografía o altas montañas como asiento de castillo y ciudades fortalezas de la cora
de Tudmir, referidas a las tierras alicantinas, ver estos dos interesante libros de R. Cebrian ,
1991-1994.
La revista Sharq al-Andalus en que se
publica mi artículo, al menos en vida
de Mª j. Rubiera Mata y de M. Epalza
ha sido la avanzadilla científica de los
estudios árabes en general de toda la
Región Levantina de los últimos lustros.
CASTILLOS DE LA PROVINCIA DE MURCIA
LORCA
Figura 30. A, esquemas del castillo, la madina y el arrabal; 1, panorámica de la alcazaba con
las torres del Espolón y la “Alfonsina”; 3, torre árabe de tapial llamada Rojano en la madina; 2,
atalaya de las afueras de la ciudad, de tapial árabe el primer cuerpo.
fortaleza árabe prácticamente nada nos ha llegado, suplantada por reformas cristianas
en etapas sucesivas. La ciudad de Lorca es coronada por el castillo, a veces llamada
alcazaba, asentado en alto cerro dominando una fértil vega y el rio Guadalentín que
corre a pie del otro lado de la población. La muralla del castillo conserva algunas torres
de planta cuadrada y rectangular además de una redonda. Todo este espacio militar
con los árabes del siglo XII dividido en los territorios del castillo, albacar y alcázar, con
aljibes en número de siete, el mayor de cinco naves fue reedificado por los cristianos a
los que se deben dos monumentales torres atalayas, la del Espolón la “Alfonsina”,
erigidas probablemente en el reinado de Alfonso X el Sabio. La primera es de planta
cuadrada con dos pisos de piedra y subterráneo al que se llegaba por un hueco
cuadro de la sala primera. La bóveda de crucería de ladrillo de aspecto gótico105.
Figura 32.Vista aérea del castillo. Plano esquemático del castillo tras las excavaciones. Resumen: 1, torre
del
. Espolón; 2 el llamado albacar de amplia extensión; 3, Torre Alfonsina cristiana, al lado planta de torre
almohade suplantada; 4, 5, 6, los tres recintos de casas excavadas; 7, restos de torre almohade.
Figura 32-1.
1. Las torres árabes de la medina de Lorca, según excavaciones de A. Pujante y P. E. P. R. I. del
Conjunto Histórico de la Ciudad.
La Torre “Alfonsina” ubicada en la parte más alta de recinto, seria erigida no antes del
año 1244 de la conquista de Lorca. Este baluarte sustituye a otra torre árabe de la que
se conserva planta cuadrada. Es una torre de homenaje de planta rectangular, de
mampostería con esquinales de sillería. La puerta de ingreso da entrada a pequeño
espacio con bóveda baída de ladrillo de la que arranca la escalera embutida en el
muro. La planta baja de la torre rectangular con grueso machón de sillería situado en
el centro. De éste parten recios arcos apuntados de ladrillo, con ménsulas de rollos
escalonados en los arranques, que dividen la estancia en ocho compartimentos cubiertos
con bóvedas vaídas formadas por fajillas paralelas de ladrillo. Las esquinas del machón están
achaflanadas hasta cierta altura, como en la torre del castillo de Aledo. El segundo piso es
semejante al inferior, si bien las bóvedas baídas se obtienen por fajillas curvas en planta a
manera de arcos elipsodiales. De mayor lujo es la tercera planta con grandes arcos apuntados
y bóvedas con la clave de piedra. En algunos sillares se ven marcas de canteros cristianos.
Torres Balbás clasifico esta torre, junto con la de la torre de Aledo, dentro de la arquitectura
militar mudéjar, si bien la segunda es manifiestamente islámica, Las dimensiones de la torre
Alfonsina son, en el exterior 22,30 m. por 19, 70;interior de las habitaciones , 14, 40 m..
Citado por Idrisi107 que lo llamada Hisn al-Hamma. Vallve Bermejo lo identifica con
Hamma bi- Lawqar de Qazwini 108. Formado por castillo con aljibe y torre gruesa de
tapial, de homenaje en la terminología cristiana. Estudiado por R. Amador de los Ríos
en 1889, por Guichart, Bazzana y Cressier, últimamente por Baños Serrano, 1993,
antes por Torres Fontes, 1987109. Del castillo o hisn parten las murallas de gran albacar
con ingreso en el frente principal por puerta de codo sencillo protegida por una torre,
a partir de ésta la muralla dibuja
paramentos escalonados, propiamente
muralla de cremallera. Toda las fábricas
básicamente son de tapial hormigonado
y asomos de calicostrado, las tapias de
0,81 de alto por 2, 70 de largo. La torre
del castillo tiene escalonados los
paramentos interiores indicando que los
pisos eran de madera al uso en baluartes
árabes del Norte de África, castillo califal
de Baños de la Encina y torres de las
murallas del siglo XI de Almería, además
de atalayas de la parte de Segura de la
Sierra. Insistiremos en esto en torres
valencianas.
Figura 33-1. Castillo de Alhama. Arriba plano del castillo con albacar y puerta en codo del mismo señalada por una
flecha; 2, restos de murallas de tapial con la torre mayor del castillo destacada; 3, esta plaza es exponente del
deterioro que puede alcanzar la castellología de tapial con mechinales en las provincias de Murcia y Alicante.
PLIEGO. Figura 34 de debajo.
Aunque sin citar en la crónicas árabes tiene todas las características de las fortalezas
islámicas, murallas y siete torres de tapial con fuertes zarpas; albacar de fuerte
pendiente y gran extensión con rocas por doquier. Es fortaleza de guardar ganados a la
vez que fronteriza separada del pueblo del mismo nombre. Torre gruesa hacia la
entrada con merlones aún visibles, en gran parte los tapiales descansan en zócalos de
mampostería de fábrica muy irregular. No se aprecian arreglos o fábricas cristianas. La
conquista de la plaza se efectuó en 1256. Este castillo es diferente de otro del mismo
nombre en el término de Moratalla, estudiado por A. Vicente Frey Sánchez110, con
planta tipo omeya cuadrangular con aljibe en el centro.
Cieza. En árabe Siyasa. Ciudad-fortaleza mencionada por al-´Udri111 como etapa final
del camino de Cartagena a Toledo; al parecer en el siglo XI fue ciudad estado
independiente de Ibn Hud112. Sus restos islámicos van apareciendo en el llamado cerro
del castillo, al pie de otro de mayor altura llamado la Atalaya, a la margen derecha del
río Segura y en el lado opuesto a la Cieza actual. La Cieza Vieja o islámica se
despoblaría entre los años 1264 y 1266, aunque el viejo castillo siguió teniendo vida
con los cristianos. Las excavaciones realizadas en esta fortaleza pusieron al descubierto
buena parte de su estructura junto con la del gran albacar, ambos con muros de tapial.
Del castillo partía la muralla para cercar la medina ocupada por gran caserío almohade
levantado con tierra, cal y piedra, sus yeserías decorativas tipo almohade de los siglos
XII y XIII113,
Figura 35. 1, 2, castillo de Cieza; 3, atalaya de
Cieza; 4, 5, 6, 7, Castillo de la Luz: 8, Castillo de
Ricote (en la foto aérea 9, 1, el pueblo actual; 2,
ruinas del castillo de los Peñales). A la derecha
dos de las torres de la muralla del castillo de
Cieza
CASTILLO DE LA LUZ
CASTILLO DE RICOTE
Fortaleza citada por Ibn a-Abbar (Hullat al-Siyara) y al-Jatib118. Figura ya como
fortaleza en el año 1075-1076. Más abundantes son las citas cristianas a lo largo de los
siglos XIII y XIV. Encaramada en un elevado cabezo a las mismas puertas de Murcia y
avistado desde las cumbres del castillo de Orihuela. Tiene dos recintos, aunque otros
autores dan tres, el exterior torreado abrazando el primero o fortaleza propiamente
dicha de planta regular, rectangular, con ocho torres, cuatro en la cara norte, el
esquinazo sureste ocupado por doble torre formando ángulo recto, reiterado en “El
Castillejo” del mismo paraje, visto también en el castillo cordobés de Anzur. En el
primer recinto estaba el ingreso del complejo militar que algunos autores dicen era de
ingreso en codo no del todo confirmado. No queda muy definido el espacio del primer
recinto ocupado por varios aljibes, uno de ellos formado por cuatro naves paralelas
comunicadas entre sí, arquitectura similar a aljibes del castillo de Lorca, castillo de
Játiva y castillo de Alponte. La muralla exterior de este cinturón externo pudo tener
hasta trece torres rectangulares o apaisadas, macizas, de tapial hormigonado con
bastante canto. Al segundo recinto se subía por angosta escalera de la parte E. ahora
muy reconstruida, las estancias de aquél en número de nueve comunicadas entre sí
con restos de bóvedas de medio cañón que tendrían todas ellas, de ladrillo, estancias
inéditas en cualquier otro castillo de al-Andalus, según Navarro Palazón con función
de almacén. Sobre los distintos criterios de autores que se han ocupado de este
singular castillo, A. Amador de los Ríos lo ve como islámico distinguiendo tres recintos.
González Simancas con criterio más científico repara en la fábrica de “argamasa
endurecida con cal y arena por lechos superpuestos cual fue de uso corriente en la
arquitectura árabe”. Este autor es el primero que ve puerta en recodo en la entrada de
la fortaleza, aunque en realidad se trataría de codo topográfico u obligado por la
naturaleza del terreno. También el criterio de Torres Balbás relacionando este castillo
con “el Castillejo” a 400 metros de distancia. Últimamente Navarro Palazón y P.
Jiménez han optado por atribuir la fortaleza al mandatario de la zona Ibn Mardanish,
de la segunda mitad del siglo XII119.
Figura 36. 1, plano del castillo de Monteagudo con los dos recintos; el
primer recinto o exterior con los aljibes pegados a la muralla con sus once
torres macizas de tapial hormigonado tipo murallas de Murcia y “El
Castillejo”; la fotografía (2) es de antes del año 1920; 3, 4, 5, las cinco
clásicas torres del segundo recinto vistas por el lado norte; muro de la parte
de la entrada. El castillo en lo alto de la impresionante roca recuerda
bastante el castillo valenciano de Alponte. En realidad estamos delante del
clisé clásico en al-Andalus de castillo con su albacar (tal vez coracha o
saluquia).
El Qasr Ibn Sa´id que cita Ibn Sahib al-Sala fue identificado por Torres Balbás con “El
Castillejo” a las puertas de Murcia120. Estamos en los dominios del mandatario Ibn
Mardanish, rebelde del poder almohade y dueño de esta parte de la Cora de Tudmir, el
Qasr y el personaje mencionados por Ibn Abbar y al-Jatib. No debe olvidarse que el
castillo vecino de Monteagudo cuyas torres se asemejan a las de “El Castillejo” es ya
mencionado en los años 1078 y 1079, ya advertido por Torres Balbás. La fortaleza-
palacio de “El Castillejo” a juicio de Aragoneses sería almorávide, así lo creyeron
Gómez-Moreno y H. Terrasse121, pero Torres Babás122 dice al respecto que encontraba
lógico que lo erigiera Mardanish quien obediente a la causa almorávide llego a crear un
reino propio con las ciudades principales levantinas (1147-1172). Dice García Gómez
que el palacio es mencionado por el poeta del siglo XIII Abu-l- Asan Hazim el
Qurttayanni. Según Ibn al-Jatib Mardanish mandó edificar importantes edificios en
Murcia123. “El Castillejo” fue inicialmente excavado por Andrés Sobejano el año 1924-
1925124, al cual se debe el primer plano del lugar seguido por otro más formalizado
publicado por Gómez-Moreno125, además de los últimos de Navarro Palazón y P.
Jiménez126 que vemos en las siguientes ilustraciones.
Figuras 37, 38, 39.
En el (5) fotografía aérea del edificio entre vegetación y canales de riego. Por último, el problemático tema de
las dos puertas simétricas centradas de los frentes mayores siendo la principal la del NE según criterio de
González Simancas el cual dictamino que las entradas serían mediante puentes levadizos de los que se
conservaban aún vestigios en cimentación, para Torres Balbás entradas enfrentadas protegidas por dos
torreones macizos en la parte baja. Como quiera que fuere no existen semejantes modelos de ingresos en
construcción alguna de al-Andalus y del Norte de África por lo que cabe todo tipo de interpretaciones al caso.
Navarro Palazón añade un acceso por una de las torres de ángulo (2) realizado naturalmente mediante escalera
una vez dentro de la torre. Tiene poco sentido que los dos ingresos de puertas que nos ocupan tengan como
tienen dos especies de mochetas anchas de la parte interior cuando deberían ser exteriores para poder cerrar
las hojas batientes, según nuestro dibujo (1-2), con probable modelo en una de las puertas de la fortaleza
omeya oriental de Asthan (1-1, según Creswell), lo cual implica presencia de dobles mochetas con pórtico en
medio. Respecto a las dos torres alargadas que cortejan las puertas hay un modelo en una de las mezquitas
omeyas de barrio de Córdoba (6) presentes sólo en el patio127. Por último subrayar las innovaciones básicas del
“El Castillejo”: las torres simbólicas o decorativas de todo el edificio, torres habitaciones, segundo el jardín a
cielo raso del edificio con crucero y pabellón destacado en los lados menores. Para el primer casos se disponen
de modelos anteriores, el del palacio argelino de Asir del siglo X ya puesto de manifiesto por G. Marçais (figura
39,2)128, modelo reiterado en el siglo XII en el palacio de la Cuba de Palermo (figura 37, 3)129. Hay que reconocer
que entre los siglos X y XII se da en el Islam Occidental verdadera fiebre de edificios o partes de edificios
plagados de torres decorativas, empezando de nuestra parte por las mezquitas aljamas de Córdoba y de
Madinat al-Zahra130 (figura 38, 1), en Oriente tenemos el palacio abbasi de Uhaydir sintonizando con el
concepto de edificios religiosos con ademanes de fortaleza que aún se mantiene en la Gran Mezquita de
Qayrawan, además de la mezquita aljama almohade de Sevilla. Luego en la Qal´a de los Bannu Hammad de
Argelia, del siglo XI-XII131, está el llamado Palacio del Mar cortejado por torrecillas (figura 38, 3), además de
unidades arquitectónicas formando T que Marçais llama sala y antisala (figura 38, 8), como las que vemos en el
mencionado palacio de Asir (figura 38, 9, y a renglón seguido las puertas de la Qal´a punteadas de torres
diminutas (4); puerta de mezquita fatimí de El Cairo (5) y Bab Rihana de la Gran Mezquita de Qayrawan
añadida en el siglo XIII (6). De nuestra parte se puede añadir el castillo valenciano de Chera (figura 38. 7). En la
figura 39 varios aspectos de la fábrica de tapial hormigonado con mucho canto de “El Castillejo”, 1, 2, 3, 4, 5; la
6 es del castillo murciano de Larache que veremos más adelante.
Complemento. Dos casos de arquitectura no militar con dos
torres formando ángulo recto en las esquinas: 2, de iglesia
mozárabe de Santa Lucía del Trampal, Alcuescar (Cáceres),
según Caballero Zoreda; 1, de mezquita de palacio del siglo
XVII de la alcazaba de Marrakech.
Figura 40. Origen y evolución de palacios con patio con canalillos cruzados. A, de la Aljafería de
Zaragoza, de canalillo único, aunque con pabellón destacado; B, C, palacio almohade del Alcázar de
Sevilla; D, crucero almorávide de la Kutubiyya de Marrakech; E, crucero de Madinat al-Zahra; F, de
“El Castillejo”; G, del palacio mudéjar del Alcázar de Córdoba; H, comparativa metrológica El
Castillejo y el Patio de la Alhambra; I, el jardín primitivo del Patio de Doncellas del Alcázar de
Sevilla; a y b, comparativa a escala, el Castillejo y el Patio de Leones de la Alhambra; J, patio del
siglo XI de la alcazaba de Almería y el Generalife de Granada; K, El Generalife; L, palacio de
Madinat al-Zahra; LL, esquema primitivo del patio de Leones de la Alhambra; M, origen del crucero
en Samarra132. Además, patio jardín con crucero del “Dar as-Sugra de Murcia. Un palacio andalusi
del siglo XII” (N) (Navarro Palazón, J. en Colloque Internacional d´archeologie islamique, IFAO, El
Cairo, 1998).
Figura 41, Tres connotaciones significativas para “El Castillejo”
A, Un llamado qasr tunecino tipo medieval con escaleras de obra adosadas para acceder a la altura del primer piso
de viviendas; se ingresaba a las habitaciones directamente mediante pasillo voladizo. Esto por comparativa con la
entrada principal de “El Castillejo” con acceso en altura cual si se tratara de edificio atalaya con puerta en altura. No
se olvide la escalera estrecha añadida de subida a las habitaciones del segundo recinto del castillo de Monteagudo.
B, tipo de palmeta de estuco habitual en Murcia y en “El Castillejo” en mi criterio de identidad almorávide, primera
mitad del siglo XII, de acuerdo con Aragoneses, Gómez-Moreno y H. Terrasse. C, pasillo acotado por puertas
adinteladas sucesivas abiertas permanentemente, del palacio septentrional de la primera terraza, Madinat al-Zahra.
Yecla, en árabe Yakka. Mencionada por Ibn Sa´id al- Mugribi como hisn, del siglo XIII.
Fortaleza con el añadido posterior de madina a su pie estudiada por Liborio Ruiz134
quien da precisos detalles de la planta castral de forma muy irregular. Se reconoce el
castillo, aljibe y especie de arrabal; sencillas puertas en recodo, una con la protección
de una torre, modalidades vistas en castillos alicantinos como el de Perputsent, Rio de
Aspe, castillo de Cox y el de Planes. Las fábricas se definían en el siglo XVI como
“tapias de costra de argamasa tipo de tierra”. Un trozo de estuco decorativo de arco
fecha la fortaleza entre el siglo XII y XIII, se trata de palmetas tipo almohade vistas ya
en el castillo de Alicante, castillo de Lorca y el de Denia, también palacio de siglo XIII de
Onda, todas aquéllas con modelo iniciado en yeserías cordobesas de la Plaza de los
Mártires.
Se trata de torre gruesa (12,98- 12,85- 12,95- 13 m.) construida con tapial hormigonado muy
recio, con zócalo al exterior de 1,20 de alto que remara en escarpa o zarpa de 0,60 de ancho. La
altura total de la torre hasta la base de los merlones rehechos es de 20 metros. Tiene tres
plantas más la rehecha terraza, la inferior dividida en dos largas habitaciones de 8,86 por 3.70
m. cubiertas con bóvedas de medio cañón hechas de hormigón, como en la torre del castillo de
Setenil y la de Villena: un arco comunicaba las dos naves desde las que se accedería a la planta
alta mediante escalera de madera o escala de mano. El muro mide 2 m. de espesor. Es muy
probable que esta planta funcionara como mazmorra y quizá aljibe con lo que la entrada al
baluarte estaría en la planta segunda, colgada, como en las grandes torres atalayas, o con paso
por el adarve de la muralla de la villa. La segunda planta tiene cuatro estancias o
compartimientos
Por documentocon del
pilarsiglo
de XVI
ladrillo en medio cruciforme al que se añadió a poca altura obra
de hormigón que en planta dibuja forma ochavada. Del pilar central arrancan cuatro arcos de
medio punto, con luces entre 3,80 y 4,14 m., descansando de la parte de los muros en ménsulas
de cuarto de bocel de piedra. Las bóvedas de los cuatro compartimientos, de ladrillo, son baídas
formadas por cuadrados de hiladas concéntricas. El supuesto arco de la entrada tiene 1,30 de
luz. La tercera planta viene a ser una réplica de la segunda aunque los arcos son apuntados y
descansan en mensulones de perfil de uno a tres baquetones superpuestos, posiblemente
cristianos aunque no ajenos a lo islámico. Aún se conservan algunas saeteras con techos de
tablas de madera. Respecto a las escaleras es probable que inicialmente fuera de madera o
escalas de mano. Las bóvedas son de tipo almohade luego imitadas en torres cristianas de
Andalucía y de la zona toledana. En este sentido la torre más semejante de la de Aledo es la
Torre “Alfonsina” estudiada de la alcazaba de Lorca, torres cristiana del siglo XIII. No se puede
precisar con exactitud cuál era el castillo de Aledo, debió estar en el entorno de la gran torre;
con él enlazaba la muralla de la pequeña población o madina. Se sabe por Al- Hulal al-Mawsiyya
que el emir almorávide Yusuf b. Tasufin en las últimas décadas del siglo XI sitió el castillo de
4, planta baja de la torre gruesa y escalera (5); 6, el tapial hormigonado con mechinales de la muralla en
general: 7, puerta con arco de medio punto de piedra de la torre gruesa. Respecto a la torre de planta
triangular almohade subrayar que el texto árabe de Al-Hulal al- Mawsiyya 138 expresa que “en el año
1183 el soberano entró en la ciudad de Túnez y vio la alcazaba cuyas torres eran triangulares, y un
antemural”. Los arcos superpuestos de la escalera (5) se asemejan a los de las escaleras de la gran torre
del castillo de Villena que veremos más adelante, vieja modalidad de cubrición que en parte se dio
también en escaleras mudéjares toledanas entre los siglos XIII y XIV.
CASTILLOS DE PLANES Y DE PENÁGUILA
PLANES
Una fortaleza refugio más de la provincia de Alicante, almohade del siglo XII-XIII con
arreglos cristianos. Faltan menciones en las crónicas árabes.
seguía por el espacio entre la muralla y el murete de delante hasta alcanzar el codo de la primera puerta;
siendo esto así sobraba el arco de piedra del murete que se abriría según Menéndez Fueyo hacia el siglo XV
con posterioridad a la puerta de la segunda torre, todo ello bien reflejado en el plano (1). Aún así, sigo creyendo
que el arco de piedra tiene trazas árabes propias del siglo XII y de antes sobre todo por la disposición de las finas
dovelas con la clave más ancha, el resto de piedras son lajas apaisadas al uso en lo árabe desde el siglo X y el XI,
según comento en mi Tratado de arquitectura hispanomusulmana, II. Es el único castillo de la Región Levantina
con puerta en codo instalada en una torre, siguiendo directrices almohades constatadas en Extremadura y
Andalucía, aunque no tiene las cuatro mochetas obligadas de puertas de entrada y salida de aquéllas. O arcos
de medio punto son cristianos
CASTILLO DE VILLENA
En árabe Balyana, mencionado por Ibn Sahib al-Sala. Inicialmente estudiado por J. M.
Soler García y Azuar Ruiz143. Pequeño castillo de planta cuadrangular de lados
desiguales con torrecillas redondas cristianas en los ángulos, en el cuarto ángulo se
instala la torre árabe cuadrada (figura 47, A), a su pie un aljibe, ambos de tapial de
hormigón muy consistente hasta
cierta altura (1); en el plano (B) el
castillo dentro de la población (1). Y
bóvedas de cruceria del interior, (2)
(4).
Figura 47. Villena. Plano del castillo y su ubicación en el plano de la población, A, B; torre árabe de tapial, 1, 2, 3;
ejemplo de trompa plana de cúpula de puerta de almohade de Rabat (5) como las de Villena.
Figura 48.Aspecto del adarve merlonado y subida al mismo, 1, 2, 3, las fotografías 2 y 3 de Azuar Ruiz. La torre del
castillo de Biar y bóveda de crucería tipo cristiano de la primera planta, 4, 5.
Figura 49. Cúpula de crucería árabe de la
planta primera (A) y modelos almohades de la
misma en las Claustrillas de las Huelgas de
Burgos (B-1) y de planta alta del alminar de la
Kutibiyya de Marrakech, arriba a la derecha.
Las dos cúpulas de la torre de Villena
reflejadas en la figura 47, 2, 3; el dibujo 4 de
la misma según interpretación muy personal
de L. Ferre Merlo. También el mismo modelo
de cúpula se da en la segunda planta de la
torre principal del castillo de Biar.
La entrada de aspecto cristiano, de ladrillo, incluye caja de rastrillo. La sala se cubre con bóveda con dos nervios cruzados
en el centro y cuatro trompas, debajo aljibe centrado de 1.70 m de lado que recibía el agua de la lluvia desde la terraza
mediante atanores embebidos en el muro. Cristiana es la puerta, bóveda de crucería y escalera de caracol de piedra. La
muralla de Sierra SEGARIA de sillares es preislámica, no lejos de terrazas escalonadas de hábitat con habitaciones de arcos
apuntados y presencia de varios aljibes. Por último el castillo de GUARDAMAR, junto al rio Segura, amesetado, dividido en
el recinto del castillo y recinto con torres amplísimo de espacio añadido o albacar. La fábrica de la fotografía (6) es
testimonio de la existencia de muralla de tapial tipo calicostrado reforzada por otra posterior cristiana de mampostería; es
EL HABITAT DEL PEÑÓN DE IFACH DE CALPE y LA APLICACiÓN DEL
muralla almohade de la segunda mitad del siglo XII.
Fuentes árabes mencionan Calpe como Qalb o Kalb, de la cora de Tudmir, término
estudiado por Vallvé Bermejo que los árabes aplicaron también a Gibraltar149, otro
Qalb en Morón de Sevilla y un Calpe en Denia, tal vez el Calpe del peñón de Ifach .
Corre la tradición de ser Calpe, junto a Ifach, fundación fenicio-griega, con los
romanos hábitat importante. Enrique Llobregat150 ha señalado que desde el siglo V o
VI de nuestra era e incluso más tarde hay un fortín muy reducido, referido al poblado
de la parte superior del Istmo de Ifach. Este Calpe como hábitat es distinto del llamado
“castillo de Calpe” ubicado tierra adentro en un peñasco de Mascarat, topónimo del
que nos ocuparemos más adelante. El despoblado del Calpe del istmo que nos ocupa
nunca ha sido llamado castillo, a lo sumo “Calpe Viejo” en tiempos modernos para
diferenciarlo de la actual población con el mismo nombre. Últimamente estudiado por
el Aranegui, Bazzana y E. Llobregat151. Vale la pena añadir interesante ilustración de
Laborde del siglo XIX con restos de murallas que en la parte baja deja ver cuatro
torres y una quinta interior del templo o iglesia de la población medieval. Aranegui
publicó interesante plano que aprovecha y matiza Bazzana en su estudio, tiene muralla
con cinco torres que aún existen, seis torres en mi plano (4). En definitiva, siguiendo
los dibujos de la figura 54 estimamos que pudieron existir monte abajo tres recintos, el
A, el B y el más inferior C; el primero iniciado a partir del muro preislámico (el 0 de mi
plano). Los tres espacios globalmente dibujan el recinto alargado (3) de Aranegui y
Bazzana con cinco torres de los lados N. y O.; en nuestro plano (4) torres 1, 2, 3, 4, 5,
6, la 5 con puerta y la última de fábrica de sillares, tenida por califal o del siglo XI por
Bazzana (3), en el plano señalada con una X. Esta datación respaldada según el mismo
autor por la fábrica del muro O., de mampostería o encofrado de tipo tapial, de 0,69 a
0,71 m. de altura. Carmen Barceló recoge este criterio en su trabajo “Minorías
islámicas…”152 junto con las fábricas de los castillos de Callosa de Segura y de Orihuela,
según Azuar del siglo X. Señalar que en la mencionada torre de sillares que Bazzana
tiene por califal nada se ve de los típicos aparejos de soga y tizón omeyas vistos por
ejemplo en la fortaleza valenciana de Alponte. No vemos pues indicio omeya o taifa
en las murallas de Ifach, por el contrario,
apreciamos obras propias de murallas
cristianas de los siglos XIII y XIV si bien
arabizadas por la fuerza de la tradición. Y
respecto a la data de los castillos de
Callosa de Segura y de Orihuela más
adelante nos explicaremos con mayor
detenimiento. Las excavaciones que se
vienen realizando desde principios del
presente siglo insisten en que el poblado
es de fundación cristiana del siglo XIII. De
otra parte en el territorio de Ifach
medieval no aparece cerámica de
características omeyas o califales que sí
figura en yacimientos enclavados en la
zona, como Bernia, Gardiux y alquería de
Enginent. Monte abajo de Ifach sobre
todo en el tercer recinto aparece
abundante cerámica vidriada pero propia
Mascarat es territorio en que se levantan las ruinas del castillo interior de Calpe,
supuestamente árabe reformado a partir del reinado de Jaime I. Mascara o Mascarat
es voz que incita a considerarla como árabe, en principio relacionada con el término
Al-Askar con el significado de ejército o campamento, con la M por delante, quizá por
asociación del genérico árabe Umm y el apelativo al-Askar, con la acepción, según
Lévi-Provençal, de ciudad principal o metrópoli, genéríco estudiado por Félix Hernadez
en los casos extremeños de “Umm Ya´far= Mojafar” y “Umm Gazala=Magacela”,
castillos muy sobresalientes omeyas154. En el caso que nos entretiene, “Mascarat =
Umm al-askar” se trataría de campamento o ciudad campamento principal con
homónimos en el Mascara de la región de Túnez (Ma´askar), el Almazcara de la
provincia de León o el Mascaraque de la provincia de Toledo. En Zaragoza Abd al-
Rahman III en 935 funda el campamento de asedio a la ciudad, entre otros nombres
llamado “muáskar”155. Más este tipo de reflexiones choca con el dicho popular de que
el Mascarat alicantino viene de una persona o personaje extraño, tal vez morisco, que
habitó en estos parajes en el siglo XVII. Nos encontramos según C. Barceló en zona
fronteriza, línea entre la cora de Valencia y Alicante formada por Callosa d´En Sarrià,
Mascarat y Calpe. En realidad lo que lleva ahora a subrayar al-Askar o Macarat es la
descalificación como califal del despoblado de Ifach, según propuesta de Bazzana; es
decir, no cabría un al-askar o campamento de camino en el peñón de Calpe siempre
sometido a las embestidas de los piratas del mar.
Nuestro planteamiento apunta a que el “Mascarat” alicantino tiene grafía más que
aproximada al compuesto “Umm Al-askar”, como el Almazcara leonés y que no
extrañaría mucho localizar en la extensa zona serrana de Almeia y Bernia y a lo largo
del curso del rio Guadalest una acampada estable o campamento árabe fronterizo
considerado como madina de época omeya, campamento hoy inexistente y que
alargando más nuestras sospechas pudo tratarse de acampada preislámica
aprovechada por los árabes que estos llamarían al-Askar o Mascarat. Pudo ser la
segunda voz topónimo residual de amplio territorio llamado al-Askar en los siglos IX y
X enclavado en zona montuosa o de serranía de la Marina Baja fronteriza con la
Marina Alta y a la vez límite más meridional de la cora de Valencia, con sede en lugar
del rio Guadalest, como Callosa d´En Sarriá propuesto por Molina López, Rubiera y
Franco Sánchez. Pero ni esta Callosa, cuya fortaleza prácticamente ha desaparecido de
la llamada Plaza del Castillo, ni el castillo roquedo de Mascarat dan testimonios
arqueológicos y espacial de un hábitat singular de los siglos IX y X llamado al-askar,
ejemplo que se suma a la nómina de ciudades o poblaciones importantes de la cora
de Tudmir de ignorada ubicación o identificación difícil, la misma Mula, Blntla, Bqsra
e Iyih-Ello, cuatro de las siete poblaciones citadas en el “Pacto” de Tudmir. La
identificación al-Askar con Callosa d´En Sarrià frente al Callosa de Segura parece lógica
pese a que este último lugar es citado en el siglo X en el Muqtabis V de Ibn Hayyan.
Premisas de la identificación propuesta, todo campamento o al-Askar en al-Andalus
se emplazaba en zona fronteriza y en llano o plataforma amesetada y pendiente
suave, en segundo lugar, por ese mismo motivo parece lógico que la ciudad de al-
Askar y distrito del mismo nombre fueran acaparadores de tierras, alquerías y castillos
de la zona montuosa de la Marina Baja cuya capitalidad residiría en la Callosa de esta
parte; en el siglo XIII este lugar figura como alquería y también como castillo citándose
en 1268 18 alquerías, entre ellas Callosa y Muscayra termino este que en otros
documentos posteriores figura como Muschayra y Mosquera. Pudiera ser ese
Muscayra descendiente de “Mu´askar”, grafía vista en el Mascara norteafricano y el
ya mencionado Mu´askar zaragozano. Concretamente por Epalza-Rubeira se sabe de
“Sierra d´alaskar” (1276), y de una alquería llamada “Benitascher” (1244) = Bina
Äskar=Bani ´Asñar. Añaden esos autores que el topónimo Mascarat se parece
sospechosamente al árabe ma´áskara, “campamento” (con la lt final por influencia del
catalán y de la leyenda del enmascarado) como para que no la juntemos a los dos
topónimos anteriores157.
Distribución de al-´Askar en la Península: 1, 2, en la zona de Tudmir, 3, del Delta del Ebro; 4 , Pla
d´Almata y Algueire (Lérida); 5, Al-Askar de Jaca y Angascara de Huesca; 6, Olite; 7, Almazcara de
León; 8.Mascaraque de Toledo; 9. Talavera y despoblado de Vascos; 10, supuesto emplazamiento de
Saktan en Cáceres; 11, al-Askar de la provincia de Sevilla, en tierras de Gines ; X, al-Askar de Zaragoza.
cio de refugio o acogida del campesinado con sus ganados, un clisé generalizado en la
España musulmana de todo tiempo (respecto a esos muros ver el apartado de
materiales y procedimiento constructivos de Shar al-Andalus de este trabajo).
OROPESA es otra fortaleza cidiana. Con motivo de las campañas del Cid por tierras
valencianas, Ramón III el Grande envió decir a los valencianos sitiados por Don Rodrigo
“sabed que aunque no me atrevo a pelar con don Rodrigo, iré a cercar su castillo de
Oropesa…”. La fortaleza a tres leguas de de Castellón era del Cid en el año 1098. Su
castillo muy reformado en época cristiana, siglos XIII y XIV, conserva viejos paredones
de tapiales árabes y aljibe de dos naves. Su perímetro conformado por dos recintos, el
segundo más grande probable zona de refugio o acogida a modo de albacar.
Figura 4. Torre atalaya de tapial del castillo de árabe de Almonacid de Castellón y vista de la fortaleza con sus dos
recintos, la atalaya al fondo. Esta, el castillo y el albacar tienen murallas de tapial con mechinales recuadrados con
ladrillo o piedras planas. Extensión superficial total de un quinto de hectárea. La torre de cuatro pisos tiene altura
entre 18 y 19 metros, la inferior usada según tradición árabe para mazmorra; a las de encima se ingresaba por puerta
en alto lo que la consagra como verdadera atalaya que pudo dar origen a la fortaleza. Conserva alguna saetera. El
aljibe es una sala de tapial cubierta con falsa bóveda formada por aproximación escalonada de piezas dispuestas en
dintel de ascendencia omeya de los siglos X y XI. El dato más curioso o innovador es la curvatura de uno de los lados
de la atalaya rectangular más propia de torres cristianas o mudéjares que de la arquitectura árabe. Otros ejemplos
medievales con curva, muralla del Albaicín de Granada, castillos de Luque, Baena, Olvera y Zahara, torre redonda de
tapial de Játiva, en Toledo torre de la Almofala y torre-puerta del Sol; en el Norte de África torre redonda de tapial
de Tremecén. El lado curvo de la torre castellonesa tiene zócalo o pedestal cuadrado al igual que la llamada Torre
Redonda de la cerca almohade de Cáceres. No cabe duda de su data dentro del siglo XII o primera mitad del XIII, es
decir, almohade.
Otra torre atalaya esta vez cuadrada del mismo valle del Alto
Palancia es la que queda cerca de la población de la Algimia=aljama,
tal vez así llamada por mezquita del poblado. Esta vez la fábrica es de
mampostería muy irregular revestidos los paramentos exteriores con
fina capa protectora de cal y grano. Muros que recuerda el castillo
valenciano de olocau y la atalaya valenciana de Bufilla.
Figura 4-1. Comparativa. Otro Almonacid. Castillo cristiano
de la provincia de Toledo160: planta triangular precedida de
barbacana, con torre atalaya exenta en el centro rodeada de
muralla propia. Inicialmente esta fortaleza tenía muralla de
tapial con mechinales luego reforzada por otra de
mampostería de los siglos XIII-XIV. La torre central de
facturas cristianas tenía puerta de altura como otras atalayas
árabes y cristianas, la tal torre es de mampostería grosera o
muy irregular con sillares en las esquinas ya desaparecidos.
Si bien el castillo es cristiano tiene influencia árabes en la
Barbacana con adarve merlonado, buhedera o agujeros
inclinados en la misma para derramar liquido desde la liza y
paramento de tapial con mechinales reforzado luego por
otro de mampostería toledana. A la terraza se acedía
mediante escalera de mano por gran agujero en la última
bóveda de medio cañón.
Sobre el Monastil alicantino E. Llobregat, entre otros autores, pensaba que el nombre
estaría recordando en época medieval la anterior presencia de un monasterio
heredero de la Sede Episcopal visigótica164. Así, por resumen de esta cuestión caben
dos interpretaciones en el orden físico del término: una es que daría nombre a
conventos-ribat-s fortificados árabes, y otra en que el término surge como recuerdo
de viejos conventos cristianos preexistentes en el lugar. Esta última se corresponde
bien con viejos restos arqueológicos aparecidos concretamente en el Monastil
alicantino, en el Monaster165 de Huelva y en el Almonacid de Toledo donde en la
misma falda del monte del castillo aparecieron piedras labradas visigodas publicadas
por mí. Nada de esto último se ha dado de momento en el caso del Almonacid y la
Algimia de Castellón. La primera interpretación tiene un rotundo exponente en el
Monastir tunecino, con bien trazada arquitectura en cuadratura con torres en los
ángulos y otra central por cada muro y mezquita en el interior y en uso en uno de los
ángulos una torre cilíndrica de monumental altura a modo de atalaya, lo mismo se da
en el ribat de Susa, siglos IX-X166. En esta tierra de ifriqiya desde luego todo nos llega
bien definido: monasterio de forma concreta tipo alcázar con atalaya con la función de
albergar a los combatientes de la fe, los llamados muravatin, derivado de almorávides,
monasterio musulmán. Lo de la planta cuadrada perfectamente uniformada con sus
torres e incluso mezquita para nada se da en al-Andalus. Aquí prevaleció la función de
dar cobijo a los campeones de la fe, no una arquitectura, arquitectura una tipo
tunecino, cada castillo de nuestros almonacid-s adaptado a la topografía del lugar sea
cual fuere su agresividad, siempre fortalezas de trazas irregulares en las que por lo
general figuraba una atalaya destacada, como en cualquier castillo. El ribat y el
monastir no nos ha llegado con arquitectura común o genérica. Respecto al Monastir
del siglo X en tierras de Pamplona pudo tratarse de un Alguaire o Pla d´Amatá de la
Marca Superior y por qué no el espacio fortificado del mismo Olite en tierras navarras,
territorios en que se daban como vimos campamentos- al-´askar167; siempre, eso si, el
ribat, el al-´Askar y el monastir en zonas fronterizas dando cara al enemigo cristiano.
Respecto al Almonacid toledano parece estar claro que el castillo, la fortaleza del
pueblo, surge con ese nombre porque allí en bajo había un monasterium visigodo, lo
demás de la arquitectura del castillo viene de que ya existía en el siglo XI, luego obras
patrocinadas por Jiménez de Rada y Pedro Tenorio, ambos arzobispos de Toledo.
Curiosamente tiene torre gruesa de tres plantas más la inferior de mazmorra, a ellas se
subía mediante puerta en alto, como en la atalaya del Almonacid castellonés, aunque a
diferencia de éste el bastión toledano se ve rodeado de muralla propia, por tanto,
atalaya con su antemuralla como otras muchas que aún pululan por tierras alicantinas,
toledanas y extremeñas, sin olvidar las de la Marca Superior. Pero algo se advierte en
este discurrir edilicio por lo que se refiere a torre aislada en medio de la fortaleza, un
clisé en mi criterio y formación que viene de lo árabe y prevalece en lo cristiano, véase
la torre aislada del castillete valenciano de Chera que veremos luego, en tierras
jienense el caso del castillo de Marmolejo, según Jimena Jurado, y torres aisladas
dentro del castillo con ejemplo en los castillos de la Mola y el castillo cordobés de
Priego. Se dan casos en que la atalaya aislada de tapial de en medio del castillo árabe
es suplida por otra de piedra cristiana, atalaya de Alcaudete de Jaén, ejemplo reiterado
en el castillo de Cazorla o en el castillo de Lorca la torre “Alfonsina”. Toda torre aislada
debía tener pequeña cerca o barbacanilla con o sin puerta. ¿Existe relación edilicia y
castrense entre el modelo de almonastir o ribat tunecino de Almonastir y Susa y el
llamado castillo del Puente en la Isla de San Fernando de Cádiz? Torres Balbás lo veía
así. En realidad la morfología de Chera y el castillo gaditano viene a ser la misma, y
para más claridad el mismo recinto del castillo de San Marcos del puerto de Santa
María que tenía y tiene mezquitilla con sus naves y mihrab. Torres Balbás, sin
embargo, no establece esa relación por la morfología castrense exterior sino por las
galerías de habitaciones interiores de los cuatro costados inéditas en lo
hispanomusulmán. Torres Balbás denomina ribat a este tipo de arquitectura, pudiera
caber también almonastir. La realidad misma sacada de nuestros campos nos dice que
al-Andalus estaba sembrado de lugares fortalecidos en los que se hacía vida de ribat,
una ciudad, un castillo o fortaleza, las mismas atalayas del litoral, un albacar de los
aislados, siempre que estuviera en zona fronteriza desde la que poder hacer el hiyad o
la Guerra Santa. El Almonacid de Castellón es un ejemplo de todo ello, sin ruinas de
referencia antiguas referidas a un monasterium latino o visigodo. En el Musnad de Ibn
Marzuq168 se lee que el sultán Abu-l- Hassan fundó encintados o muros y vigías en
todo el litoral marítimo para servir de lugar de ribat. Jaime Oliver ha escrito que estas
torres almenaras debían ser tan complementarias de las rabitas como lo eran en el
resto del mundo musulmán. Y en todo este maremagnum de castillos, atalayas y
albacares dispersos queda sin explicar el porqué de todas las fortificaciones conocidas
en Sharq al-Andalñus sólo tiene una sencilla mezquita el castillo de Ambra, en Pego, si
bien en la Marca Superior al-´Udri nos menciona más de un castillos con mezquita.169
Kala de los Bannu Hammad, 1, 2, 3, 4, 6. Fundación del siglo XI-XII como fortaleza y
sede de la dinastía de los Bannu Hammad, en zona montuosa; a la fortaleza
fundacional hoy prácticamente irreconocible se añadieron en fases sucesivas
construcciones palatinas muy diversas y dispersas dentro de un recinto de hasta siete
kilómetros de recorrido, verdadera ciudad palatina de la dinastía que incluida una gran
mezquita aljama siguiendo la planimetría de las mezquitas omeyas de al-Andalus. El
plano de los palacios visualizados en su conjunto recuerda la ciudad palatina de la
Alhambra. La imagen 2 da idea aproximada de la fortaleza inicial del siglo XI y
principios del XII.
Calatrava la Vieja (Ciudad Real), figura 7, 1. Gran fortaleza al pie del rio Guadiana
formado por castillo y amplio espacio a título de albacar o ciudad; fábricas
constructivas sucesivamente, omeyas, siglos IX y X, mampostería y tapial propias del
siglo XII con presencia de torres albarranas y accesos en codo tardo islámicos o
cristianos.
Alcala de Guadaira. Inicialmente tal vez siglo X-XI, pero reformado en profundidad en
el siglo XII con presencia de castillo con albacar añadido, en realidad se trata de tres
recintos castrales: murallas de tapial hormigonado y barbacana tipo almohade. A uno y
otro lado de la fortaleza sendos grandes espacios o arrabales cercados por murallas y
torres, uno de ellos llamado coracha; estos recinto llegaban hasta el rio Guadaira.
Tendría caserío para vecinos civiles, mudéjares o cristianos
Alcalá la Real. Gran fortaleza con cerca y torres de diversas fábricas, muy reformado
en la etapa cristiana, a partir del reinado de Alfonso XI quien gano el lugar 1341, se le
adjunta espacioso arrabal o albacar de refugio o asilo de la población. En ambos
recintos había aljibes y templo cristiano probablemente pisando viejas mezquitas
privadas.
Vaya por delante que en Sharq al-Amdalus están registrados cuatro qal´at-s, los más
señalados el Alcalá de Chivert y el alicantino Alcalá de Benisili. En árabe el término es
qal´a, plural, qila. Quién más se ha acercado a la definición de este tipo de fortaleza es
F. Hernández: “fortaleza de la campiña, no un castillo cualquiera, sus exactas
características son desconocidas, pero que ha permanecido con un nombre peculiar
del que es transcripción el castellano Alcalá”175. Huici Mirando nombra diversas
ciudades diseminadas llamadas qal´a por toda la Península; para H. Mones qal´a es
ciudad grande de eficaces medidas defensivas, definición discutible según Vallvé
Bermejo. Podrían identificarse con fortificaciones principales llamada Umm-hisn o
ummahat husun con reflejo en hábitats beréberes de Extremadura. Guisard y A.
Bazzana dicen hisn, ma´quil y qal´a no tienen un significado preciso, se trata de
localidad protegida por una cerca, sin referencias de dimensiones (¿). Lévi-Provençal
proponía que qal´at era fortaleza grande a la vez que centro urbano, verdadera plaza
fuerte que domina la llanura populosa a la que se trataba de proteger, y añade que
qal´at en Oriente se aplicaba a ciudadela de una ciudad la que por el contrario en
Occidente se llamaba alcazaba176. El diminutico de qal´at es al-qulaya= alcolea. Las
fuentes árabes dan numerosos ejemplos, a veces unidos los términos qal´at y hisn,
como ocurre en las menciones del Muqtabis V de Ibn Hayyan, uno de los cronistas de
prestigio que primero menciona el término. En determinados casos esta voz asociada a
nombre propio de personaje, como Calatayud o Calatraba o el Qalát Abd al-Salam de
Alcalá la vieja en Alcalá de Henares. Se dan casos como el de Orihuela que para al-
Jatib es qal´a, en Idrisi, al-Himyari e Ibn Abbas es alcazaba, para Ibn Hayyan era
hisn177. En el qal´at de Alcalá de Henares vimos que se daban las denominaciones de
hisn, qal´at y hisn alculay´a, en el siglo XI de Qalát Abd al-Salam. Las crónicas no dan
qila en Extremadura y Portugal, sí reiteradamente en el Norte de África, el más
conocido Qal´at de los Bannu Hammad, siglos XI-XII. Algunas crónicas árabes llaman
madina a lugares como Calatrava, Calatayud o Alcalá de Guadaira. Játiva consta como
qal´at y madina. En Túnez qal´at llego a ser un recinto cercado para guardar granos y
ganados a la vez que refugio de campesinos.
CASTILLO DE ALMENARA
CASTILLOS VALENCIANOS
Figura 8. Vista aérea de la fortaleza de Bairén (señalado con una flecha, a la derecha la población de Gandía: la
topografía muy intrincada e imprevisible.
CHERA (figura 9,3, 4). No se ve reflejada en las crónicas árabes. Junto con ”El Castillejo”
de Murcia una de las plantas de castillos hispanomusulmanes más original, de planta
prototipo, cuadribugium. Fortaleza vecina del castillo de Sot de Chera. Muralla y torres
de tapial con mechinales. Planta rectangular con cuatro torres en los ángulos y otra
centrada en medio de los costados mayores. Una barbacana sin interrupción rodea
muy ceñida el cuadribugium central produciéndose por entrada acceso de doble codo
que lleva al espacio central presidido por
una torre atalaya exenta, justamente en el
centro, a su pie un pequeño aljibe. La torre
mide 7 por 7,19 m., 1,05 el grueso de los
muros, la puerta de acceso a dos metros de
altura, los pisos eran improvisados, de
madera, hoy totalmente hueca. La altura de
la tabiya es de 0,80 m.. Fortalezas con
torres en los ángulos se dan en “El
Castillejo” de Murcia, fortaleza alicantina
de Albaida, cristiana, y otra en el monte
Almiserat, de torres redondas y aparejos
sin argamasa, cristiana, y el castillo de
Forna. Si se prescinden de la barbacana el
modelo del castillo se repite en el de San
Romualdo de la isla de San Fernando. Lo de
la atalaya centrada y exenta se daba en el
castillo de “Marmolejo” de la provincia de
Jaén, dibujado por Jimera Jurado en el siglo
XVII. También compararle con el castillo
malagueño de Alora
OLOCAU. Lo estudié como fortaleza árabe del siglo XI-XII en el año 1977 en artículo de
la revista Al-Andalus186. Fortaleza roqueda de planta trapezoidal irregular con hábitat
abovedado al fondo, longitud de 22,31 m. Propiamente tiene tres recintos incluido
aljibe en el central; la puerta dibujaría un codo sencillo.
Tiene amplio albacar muy mermadas sus murallas, la fábrica guiándonos por la cara
exterior de la torre del castillo es un encofrado de mampostería, vistos a ratos los
mechinales ocultos por fina capa de estuquería, las tapias de 0,85 a 0,90 de altura, por
el interior la torre deja ver paramento pintado de rojo con espiguillas hendidas (6)
características de muchas murallas y aljibes hispanomusulmanes y mudéjares, incluidos
los de Sharq al-Andalus. Interesante es el propio nombre del castillo, Olocau, de la voz
árabe al-“Uqab con significado de “el águila”, “la altura”, “peña grande de la
montaña”, siguiendo propuesta del arabista Asín Palacios. Elías Terés me facilitó la
siguiente noticia suministrada por Ibn ´Alqama, del siglo XL, donde se registra Hisn al-
´Uqab, castillo al que el rey al-Qadir de Valencia envió parte de un tesoro en momentos
de peligro para él. El castillo es aludido en pasajes referidos al Cid en que se lee que se
“apoderó del castrum que dicitur Olokaber”. Al parecer por publicación posterior a mi
estudio del castillo se sabe que éste fue restaurado o reconstruido en tiempos de
dominación cristiana, según documento medieval187,
Figura 15. La torre Bufilla del castillo de la alcaría de Bétera, 2, 3; paralelos en torre Orcera (Jaén) (1)
con la puerta en alto y forma de tronco de pirámide; restitución a titulo de ensayo de la torre Bufilla
en ensayo de sección aplicable a otras torres jienenses, de Almería y la Torreta de Elda, 4: pisos de
madera apoyado en repisas y escaleras de mano. Abajo, a la izquierda, torre de Chelva (5) con muralla
del recinto poligonal en que se enclava, torre de planta rectangular, 9,80 por 9,60 m., con mechinales
vistos, rehecha a partir del siglo XVII. Ahora tiene dentro una sola habitación. La de Bufilla con planta
cuadrada de 6,15 m. de lado decrecida a la altura de la terraza con 5, 20 m., verdadero baluarte de
forma de tronco de pirámide con 18 m. de altura. Respecto a la fábrica es un encofrado con piedras
bien alineadas en registros de escasa altura al viejo estilo de los paramentos de las murallas califales
del castillo de Gormaz; entre los mechinales se ven registros que van de 0, 80 a 0,90 m. de altura,
milagrosamente se conservan algunos merlones prismático de la terraza. Todo ello encostrado o recia
capa blanca de cal y arena al exterior. Entre otras atalayas valencianas con las característica forma de
pirámide truncada: ALEDUA, de planta rectangular, puerta en alto, sótano o mazmorra y tres plantas,
fábrica de tapial sobre zócalo de mampostería, la Torre MASSA conserva en el interior agujeros bien
ordenados con estacas para poder subir a los distintos pisos de madera y a la terraza188.
Castillo de Chelvas, un ejemplo de al-Andalus más
de cerca con torre aislada sesgada..
Figura 1.. 1, Ilustraciones sobre el encofrado en general según diversos autores: 1, ilustración de J. Rondelet
(tomado de la obra Construire en Terre, de Dont, Hays, Hauben, Martux y F. Vitous, Paris, 1979); 2, 3, fases
de construcción de tabiyas de murallas medievales; 4, encofrado según Juan de Villanueva, 1824; Tapial real
de un castillo árabe cordobés, 5.
Figura 2. 1, Dibujo del ayuntamiento de Balaguer, de los arquitectos J. Esteve Ivila y A. . Marti Folip; 2, agujeros
de almojayas alineados encima de verdugadas de madera de Beauvais, Francia; 3, la construcción romana,
materiales y técnicas constructivas, de J. P. Adam (Architecture grecque, 1982); 4, trabajos de construcción de
un muro de tapial en la restauración de muralla del castillo de La Mola; 5, encofrado de cal y tierra y varios
según B. Pavón Maldonado 6, una maza de madera para prensar los tapiales 189.
Figura 3. En murallas árabes reiteradas por los
cristianos el aparejo de sillares simulado sobre
tapiales y sillería se obtenía fingiendo
estrechas cintas de cal y arena o estuco, a
veces se obtenían decorados de aparejos
ideales como se ve en las murallas almohades
de Rabat (8)190; de la torre Celloquia del
castillo de Alcalá de Chivert es el apareo con
letrero árabe (1), modalidad reiterada en una
de las torres de la cerca almohade de Cáceres;
sin letrero una de las torres de Alcalá de
Guadaira. Aparejos de simulados sillares o
ladrillo obtenido por la misma técnica: 3, de la
mezquita aljama almohade de Sevilla, otro
aparejo de ladrillos (4); 5, aparejo de muralla
almohade de Silves y aparejos de muralla y de
la Gran Mezquita de Qayrawan (6) (7).
Figura 4 Comparativas sobre los tapiales: 1, paramento interior muralla de Jaén mechinales con marco de piedra
o ladrillo, habitual en Sharq al-Andalus; 2-5 tapial con tongadas de piedra intercaladas, castillo extremeño de
Reina y castillo alicantino de busot; 3, superposición de fábricas generalizado en al-Andalus, sólo en Cáceres con
zócalo de sillares romanos; 4-6, tapial omeya de el Vacar de Córdoba y de Baños de la Encina; 7, tipo torre tapial
jienense reiterado en Shaq al-Andalus; 8-9 Calicostrado de murallas de Sagunto y fortalezas alicantinas.
Figura 5. Mampostería. Modalidad de registros estrechos de piedra con o sin encofrado, según la torre Bufilla
valenciana (1); es el mismo tipo de fábrica de los paramentos interiores del castillo califal de Gormaz (2) (3); otro
ejemplo omeya en el castillo de Calatayud (4); de Alcalá la Vieja (Alcalá de Henares) el (5); muros de Taza y sobre
todo murallas aglabíes de Susa (6).
Figura 8. Mampostería con cal o yesos en las juntas con piedrecillas o escorias incrustadas vista en una de
las torres del castillo de Orihuela: 1. Muralla omeya de Córdoba; 2, castillo de Tarifa; 3, castillo de Trujillo;
4, castillo de Medellín, según Gurriaran Daza; 5, muralla alcántara de Toledo; 6, 7, ciudad-fortaleza de
Vascos; 8, muralla árabe de Coria; 9, muralla más antigua de Niebla; 10, castillo de Zafra (Guadalajara);
11, torre más antigua del castillo de Manzanares el Real (Madrid); 12, castillo de Huete (Cuenca).
1. LLOBREGAT CONESA,
ENRIQUE A., Teodomito de Oriola. Su vida y su obra, 1973.
2. Ibid.
3. Al-RAZI, Crónica denominada del Moro Rasis, de CATAN y Mª S. De ANDRÉS. 1975.
4. En la versión del “Pacto” de al- ´Udri Valencia supuestamente es Barantala, aunque Vallvé
Bermejo basándose en Simonet apoya la presencia de la ciudad en el “Pacto” (“La división
territorial en la España musulmana (II). La cora de Tudmir”, Al-Andalus, XXXVII, 1972. Mas
reciente es la interpretación del “Pacto” de POCKLINGTON, · “El pacto de Teodomiro y las siete
ciudades”, Regnum Murciae. Genesis y configuración del reino de Murcia, 2008,
5. Tal sería el caso del lienzo de muralla aún existente de la Plaza del Angel que iba de la
Puerta de Serranos a la de Valdigna para seguir por la calle de Salinas . Este muro tiene 1,50
m. de grueso y se refuerza con una torre semicircular siendo toda la obra de mampostería
con gran porción de tierra o barro. Aunque sin fundamento, tradicionalmente se viene
considerando como árabe, perdiendo- se dice- vigencia hasta la segunda mitad del siglo XIV
cuando se levantó la nueva muralla cristiana más exterior al primitivo recinto musulmán de
la ciudad. Sin embargo, la fábrica del lienzo de muralla de la plaza del Ángel, así como la
Puerta del Valldigna próxima que algunos autores piensan que corresponde a la puerta
musulmana primitiva conocida por como Bab al-Alahix, son obras cristianas. Con razón
Pertegás afirma que Bab- al-Alahix quedó en el interior de una casa próxima a la Calle Salinas
y que en su lugar se levantó en el siglo XIV la de Valldigna.
Precisamente lo de Elche más el siglo XI es lo que me encontré en Cáceres (Cáceres más lapida
funeraria del siglo XI leída por Ocaña Jiménez y publicada por mí ). Si en el Cáceres árabe del
siglo XII figuraba una lápida del siglo XI significa que la ciudad estaría ya en pie en esta última
centuria y también cabría llevar el asentamiento árabe al siglo X; el aljibe de la Casa de las
Veletas de esta ciudad efectivamente es de data anterior a los almohades. Es el caso de Elche:
si existió ya en el siglo XI, ¿podría llevarse su fundación al siglo siglo X o antes?. En el texto
literario del siglo XI referido se habla de fustat=campamento, añadir de seguido en esta
equivalencia el plano de Elche es muy poco creíble, aparte de que siguiendo dicho texto
figuran madinat Elx y fustat al-sarqi como dos conceptos distintos. El caso de Cáceres se
cierra con la prueba evidente de que los tapiales árabes de los siglos XI o XII se apoyan en altos
zócalos de sillares de factura romana. En Elche no figura semejante prueba romana, tampoco
prueba omeya alguna referida a fábrica o construcción. Si acaso la muralla del plano paralela
del Vinalopó, en sus parte baja, pegada al rio, figura mampostería de cantos con presencia de
una hilada en que los cantos se disponen como tizones ininterrumpidos (fotografía 3 de la
figura 16 del apartado de ciudades) que yo ya relacioné con los registros de atizonado de los
muros y mihrab-s de la rabita de las Dunas de Alicante; es decir, ese aparejo del Vinalopó sería
obra del siglo XI, ciertamente una fábrica bastante grosera o elemental que los almorávides-
almohades sustituirían en superficie urbana por los disciplinados tapiales con mechinales que
vemos hoy.
Y existe otra duda de mi parte acerca de la presencia o existencia de campamento en Elche,
sabiéndose como se sabe que en el léxico hispanomusulmán los término habituales referidos
a campamento son: al-askar, ribat, muhalla, Afrag, al-hizam e incluso qayrawan (según Vallvé
Bermejo).Lo de extrapolar el término fustat=campamento de El Cairo a nuestra terminología
tradicional no deja de ser una nota discordante. Sobre el término al-Askar me explayo en el
apartado del Peñón de Ifach alicantino.
62. CHAVAS , R., Historia de Denia, 1985. GISBERT SANTOYA, J A., “Arqueología árabe en la
ciudad de Denia. Estado de la cuestión y perspectivas de investigación “, Actas I congreso de
arqueología Medieval española, 17, 18, 19, 1985; “Denia. Casco urbano”, Arqueología en
Alicante, 1985
63. RUBIERA MATA, Mª J., La taifa de Denia, 1985.
64. Ibid.
65. IDRISI, Description…
66. RUBIERA, La taifa de Denia.
67. AZUAR RUIZ, Denia islámica. Arqueología y poblamiento,1989.
68. El plano de la alcazaba de Denia de esta figura según publicación de Azuar Ruiz.
69. AZUAR RUIZ, “La portada interior de la torre del Mig de la alcazaba de Denia”, Sharq al-
Andalus, I, 1984.
70. GISBERT. Excavaciones de de casas y funduq (no dispongo a mano de biliografía exacta).
71. PAVÓN MALDONADO, Las puertas de la alcazaba de Denia y sus paralelos y la fortificacIón
de Chera (Valencia)”, Sharq al-Andalus, 10-11, 1993-1994.
72. Yeserías del siglo XIII de Denia según divulgación en periódico local: el mismo tipo de
yeserías almohades de la Plaza de los Mártires de Córdoba, del castillo de Lorca, castillo de
Alicante, del recinto árabe de Yecla y yeserías de palacio árabe del siglo XIII de Onda.
73. RAZI, Crónica anónima del moro Rasis; CRONICA ANÓMINA, La crónica anónima de Abd al-
Rhaman III al-Nasir, ed. y trad. Lévi-Ptovençal y E. García Gómez, 1950.
74. IBN HAYYAN, Muqtabis V,
75. Al-´UDRI, trad. MOLINA LÓPEZ, E., “La cora de Tudmir según al-´Udri (s. XI)”, Cuadernos de
Historia del Islam, 4, 1972.
76. IDRISI, Description…
77. PAVÓN MALDONADO, Ciudades hispanomusulmanas, 1992; y Tratado de arquitectura
hispanomusulmanas, II.
78. Casas e inscripciones árabes del siglo X excavadas en la parte baja de Orihuela. MARTINEZ
NÚÑEZ, Mª A., “Estelas funerarias de época califal en Orihuela (Alicante)”, Al-Qantara, XXII,
2001.
79. PAVÓN MALDONADO, Tratado de arquitectura, I, Agua, 1990.
80. PAVON MALDONADO, comparativa: torre del castillo de Orihuela y torre alcazaba de
Antequera, en Tratado, II..
81. PAVÓN MALDONADO, Tratado, I. Más información histórica sobre Orihuela, TORRES
FONTES, J-, Repartimiento de Orihuela, 1988.
82. Mencionada en al- ´Udri y al-Zuhri. MONTAGUD PIERA, B., “Arquitectura militar. El
circuito amurallado de Alcira”, Las artes en su historia, 1982; FERRER CLARI, A., “Les muralles
d`Alcira”, en TURIÓ, A. y APARICIO, J., Castells, torres i fortifications en la Ribera del Xúquer.
CHAVÁS, R. y otros, “textos sobre Alcira y Játiva”, Sharq al-Andalus, i, 1984 .
83. HIMYARI, Lévi-Provençal, La Penunsile Ibérique.
84. FERRER CLARIS, ·Les muralles…”.
85. HINOJOSA, J., “Actividad artesanal y mercantil de los mudéjares de Cocentania”; EPALZA,
M., “Cocentaina en los textos árabes”, Revista de Fesles, 1987.--
86. castillo Cocentania y restos árabes al pìé de la torre cristiana.
87. RAZI, Crónica del Moro Rasis.
88. IBN YAKUT, Kitab Mu´yam al-Buldan, trad. ´Abd al- Karim, “La España musulmana en la
obra de Yakut (siglos XII-XIII)”, Cuadernos de Historia del Islam, 6, 1974.
89. VALLVÉ BERMEJO, “Nuevas ideas sobre la conquista árabe de España. Toponimia y
onomástica”, RAH, 1989.
90. IDRISI, Description..
91. COSTA NENJAMI, JORDI H. FERNÁNDEZ, Les Pitiüses a l´Época musulmana, 1985.
92. ROSELLÓ BORDOY, G., “Notas para un estudio de la Ibiza musulmana”, Trabajos del Museo
Arqueológico de Ibiza, 14, 1985; POSADAS LÓPEZ, E. J., Las murallas de Ibiza, 1989; PAVÓN
MALDONADO, Tratado, II.
93. TORRES BALBÁS, Ciudades hispanomusulmanas.
94. GÓMEZ-MORENO, M., Ars Hispaniae, III.
95. ROSELLÓ BORDOY, G., Mallorca musulmana. Estudes d`arqueología,1953. RIERA FRAU, M.,
evolució urbana i topográfica de madina Mayurqa, 1993.
96. Ibid.
97. Ibd.
98. GÓMEZ MORENO, Ars Hispaniae, III.
99. TORRES BALBÁS, ciudades hispanomusulmanas.
100, Al-UDRI, “La cora de Tudmir…”.
101. IBN HAYYAN, Muqtabis V.
102, RAZI, Crónica del Moro Rasis.
103. VALLVÉ BERMEJO, “La cora de Tudmir”.
104. IDRISI, Description..
105. MARTINEZ RODRIGUEZ, A., Lorca musulmana, 1991.
106. TORRES FONTES, J., Lorca en el siglo XII, 1980; MARTINEZ RODRIGUES, A., “Aproximación
a la muralla medieval de la ciudad de Lorca”, Miscelánea Medieval Murciana XVI, 1990,
“Ciudad amurallada de Lorca”, Alberca, 2; MUÑOZ CLARES, M., “El castillo de Lorca”, Clavis, 3;
GALLARDO, J.,, GONZALEZ BALLESTERO, A., “El castillo de Lorca del siglo XIII a partir de las
excavaciones arqueológicas“, Alberca, 6; MOLINA, A. L., JIMÉNEZ ALCÁZAR, J. F., “Lorca.
Evolución urbana”, Anales de Prehistoria y Arqueología, 5-6, 1999; PUJANTE MARTÍNEZ, A.,
“Excavación arqueológica en el Convento de Madree Mercedarias de Lorca”, Revista de
Arqueología, 1: LÓPEREZ ASENSIO, M., RUBIO, R., DANGO LENTISCO, J., “Yeserías andalusíes
de la Plaza del Cardenal Belluga de Lorca”, Congresos Internacional: Red Europea de Museos de
Arte Islámico, 2007;
107. IDRISI, Description.
108. Según VALLVE BERMEJO (“La cora de Tudmir”), Alhama viene de las termas de Alhama o
Hamma Bi-Laqwar así llamada por estar en la alquería de Aqwar
109. RAMIREZ ALVÁREZ, J. A. y BAÑOS SERRANO, “Estudio descriptivo del castillo de Alhama
de Murcia”, Revista de Arqueología, 20, 2004 (estudios anteriores: AMADOR DE LOS RIOS, R., .
España. Sus monumentos y Artes Murcia y Albacete, 1889; TORRES FONTES, J., “Alhama y su
castillo en la Edad Media).
110. FREY SÁNCHEZ, “Aproximación arqueológica a dos fortalezas del Noroeste murciano,
Benzar y Priego (Moratalla)”, Murgetana, 130, 2013.
111. Al-UDRI, “La cora de Tudmir…”
112. Cieza, ciudad de Ibn Hud, NAVARRO PALAZÓN, “Siyasa: una madina de la cora de Tudmir”,
AREAS, V, 1983..
113. Ibid.
114. MANZANO MARTINEZ BERNAL PASCUAL, f. y Calabuig Jordan, , R., “El castillo de Santa
Catalina del Monte (Berdolay, Murcia). Un hisn de época musulmana “, Berdolay, 3, 1991;
NAVARRO SUAREZ, f., MATEO SAURA, M., “Fortificación islámica de la Luz (Murcia))”, Boleion
de Arqueología Medieval Española, 7, 1993.
115. IDRISI, Description…
116. RAZI, Crónica del Moro Rasis; HIMYARI, La Pénnsule Ibérique.
117. VALLVÉ BERMEJO, “La cora de Tudmir”.
118. IBN AL-ABBAR, Hullal al-siyara, ed. H. Monès.
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121. TERRASSE, H., L´arte hispanomauresque des origiones au X eme siècle, 1932; GÓMEZ-
MORENO, Ars Hispaniae, III.
122. TORRES BALBÁS, “Monteagudo…”.
123, Aparte de Ibn al-Jatib, la actividad constructiva de Mardanish reflejada en los autores
árabes del siglo XII Al-Yasa de Jaén y el poeta murciano Safwan b. Idris ( NARRO PALAZÓN y
JIMÉNEZ CASTILLO, ”La arquitectura de ibn Mardanish. Revisión y nuevas aportaciones”, La
arquitectura del Islam Occidental, 1995)
124. Las primeras excavaciones, 1924-1925, a cargo de A. SOBEJANO (sin publicar memoria de
la excavación).
125. GÓMEZ MORENO, ARS HISPANIAE, III.
126. NAVARRO PALAZÓN, J. , JIMÉNEZ CASTILLO, P., El Castillejo de Monteagudo: Qasr Ibn
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128. GOLVIN, L., “Le palais de Ziri à Achir (dixième siècle J. C.)”, Ars Orientalis, VI, 1966.
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130. PAVON MALDONADO, B., Memoria de la excavación de la Mezquita aljama de Madinat
al-Zahra, 1966.
131. GOLVIN, L., Recherches archeologiques sur la Kala des Beni Hammad, 1965.
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132 bis. SÁNCHEZ PRAVIA, J.A., GARCIA BLAZQUEZ, L. A., “Restos de la mezquita y del Panteón
palatino bajo la iglesia de San Juan de Dios de Murcia”, Las Artes y las Ciencias en el Occidente
musulmán, 2007. Estos autores piensan que los restos del mihrab son del gobierno de
Mardanish, aunque ven indicios de los últimos lustros del siglo XI. De otra parte, NAVARRO-
JIMÉNEZ en su “Arquitectura Mardanish…” los ubican en el gobierno de Mardanish. Yo me
ocupé del tema en mi artículo de Internet “La decoración hispanomusulmana en el Islam
Occidental, II” (www.basiliopavonmaldonado.es) con propuesta de data anterior a Mardanish
según mis análisis de la decoración revelada. Lo de atribuir el todo del arte y arqueología
murciana del siglo XII al mandatario que nos ocupa me parece un tanto arbitrario. En primer
lugar en contraposición el decorado del mihrab del Alcázar de Murcia, luego el palacio as-Sugra
excavado en el convento murciano de Santa Clara, según NAVARRO-JIMÉNEZ de fundación
mardanisi, cuando ellos mismos dicen que el palacio según Ibn al-Abbar figura en el año 1145,
dos años anterior a la proclamación del mandatario (NAVARRO- JIMÉNEZ CASTILLO, “Dar as-
Sugra de Murcia. Un palacio andalusí del siglo XII”). Doy estos datos para completar mi
propuesta acerca del “El Castillejo”, en mi criterio de fundación anterior al gobierno de
Mardanish, coincidiendo con el criterio de H. Terrasse, Gómez-Moreno y Aragoneses-
Si trasladamos estos predicamentos al País Valenciano, concretamente a fortalezas de tapiales de los siglos XII y
XIII, es casi imposibles establecer fronteras entre lo almohade y lo cristiano de después de la conquista de Jaime I,
porque los mudéjares al servicio de sus amos de religión contraria eran dueños de técnicas edilicias de sus
antepasados. Luego tenemos el ejemplo de las fortalezas extremeñas y portuguesas, con eternos tapiales vigentes
siempre de factura almohade. Las fortalezas luso-musulmanas en paralelo a las de Sharq al-Andalus en lo que a la
tabiya se refiere. Mi criterio es que Olocau encaja bien en la tradición árabe más que en la cristiana, que las
reformas cristianas si es que se llegaran a dar serían muy parciales con respecto a las fábricas con que se
encontraron los nuevos ocupantes. En definitiva no se advierten dos tipos de fábrica lo que no significa que el
castillo árabe fuera erradicado de raíz.
188. RODRIGUEZ PEDRAZA, d., “Vigías de la Valencia musulmana”, VII Congreso de la Tierra
de Cuenca de Campos, 2010; BAZZANA, A., GUICHATD, P., “ Les tours de defence de la Huerta
de Valence au XIII eme”, Melanges de la Casa de Velázques, XIV, 1978; LÓPEZ ELUM, , Alquería
islámica en Valencia. Estudio arqueológico de Bufilla, siglos XI-XIV, 1994; MILETO, C., VEIGAS,
F., LÓPEZ, J. M., “Criterios y técnicas de intervención de tapial. La restauración de la torre de
Bufilla de Betera (Valencia)”, 2010.
189. Para estudio general de la técnica del tapial árabe, PAVÓN MALDONADO, Tratado de
arquitectura, II; y “Murallas de Tapial, mampostería y ladrillo en la arquitectura
hispanomusulmana y del Norte de África”, en Página personal de Interner
(www.basiliopavonmaldonado.es). Bibliografía más entretenida sobre fortificaciones de tapial
locales hasta el año 2002, según diversos autores en GURRIARAN DAZA, P., SÁEZ RODRIGUEZ
A. J., “Tapial o fábricas encofradas en recintos urbanos andalusíes”, Actas II congreso
internacional de la ciudad en al-Andalus y el Magreb, 2002.
190. CAILLÉ, j. La ville de Rabat jusqu´au protectotat français, I-II, 1949.
191. LÉZINE, A., Sousse.Les monuments musulmans, y Sousse. Ses monuments historiques,
1967.