100% encontró este documento útil (1 voto)
1K vistas5 páginas

Misa en Honor A Nuestra Señora de Loreto. Guitig

La misa honra a Nuestra Señora de Loreto. Se reza una oración a la Virgen pidiendo su intercesión ante Jesús por la Iglesia, el Papa, los obispos, la patria y las familias del mundo, especialmente las más alejadas de Jesús. Se pide que en la Santa Casa de Loreto, donde vivió la Sagrada Familia, las familias cristianas aprendan de Jesús, María y José.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
1K vistas5 páginas

Misa en Honor A Nuestra Señora de Loreto. Guitig

La misa honra a Nuestra Señora de Loreto. Se reza una oración a la Virgen pidiendo su intercesión ante Jesús por la Iglesia, el Papa, los obispos, la patria y las familias del mundo, especialmente las más alejadas de Jesús. Se pide que en la Santa Casa de Loreto, donde vivió la Sagrada Familia, las familias cristianas aprendan de Jesús, María y José.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Misa en honor a Nuestra Señora de Loreto

Oración a Nuestra Señora de Loreto


María, Madre nuestra,
a ti acudimos hoy llenos de confianza,
recibe nuestra humilde plegaria.
Tú, que llevaste en tu seno al Salvador,
acepta nuestra expresión de fe y amor filial,
mientras en espíritu nos trasladamos
a la Santa Casa de Loreto,
que por la presencia de tu Sagrada Familia
es la Casa Santa, en la que debe inspirarse
toda familia cristiana. Que en ella cada hijo, aprenda de Jesús,
la obediencia, el estudio y el trabajo.
De ti, María, cada mujer
aprenda la humildad y el espíritu de sacrificio.
De José, que vivió para Jesús y para ti
cada hombre aprenda a amar a Dios y a su familia
en felicidad y rectitud.
María, Madre nuestra,
te rogamos que intercedas ante tu Hijo
por la Iglesia Universal, por el Papa,
por nuestro Obispo, por nuestra patria,
por los que sufren, por los pecadores,
y por todas las familias del mundo,
especialmente las que están más alejadas de Jesús.

Amén

MONICIÓN DE ENTRADA:
Queridos hermanos, les damos la más cordial bienvenida a la celebración eucarística en
el sábado de la III semana de Adviento.

Hoy celebramos la festividad en honor a la Virgen María, bajo la advocación de Nuestra


señora de Loreto”
La liturgia da gracias a Dios nuestro Padre por ese don inmenso de su amor, de culto y
alabanza a María contemplando su misterio y su misión como Madre universal de todos
los hombres y Reina del cielo. La experiencia espiritual de la casa de María nos desvela
especialmente dos notas de María: Es la Virgen Orante, madre del hogar en la
meditación y vivencia de la Palabra y es la Madre espiritual que nos lleva en nuestra
vida cristiana hacia la plenitud con Cristo.

Dispongámonos a vivir agradecidos este día de fiesta, poniéndonos de pie y entonando


con alegría el canto de entrada.

Moniciones a las lecturas


Monición a la primera lectura (Sirácida 48, 1-4. 9-11)
La persona de Juan el Bautista, del que Jesús hablará en el evangelio, es prefigurada
por el profeta Elías, uno de los personajes más importantes del A.T., que vivió nueve
siglos antes de Cristo y que fue el profeta de la esperanza escatológica. Escuchemos la
descripción que el libro del Eclesiástico nos hace sobre Elías.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Sirácida 48, 1-4. 9-11

Surgió Elías, un profeta como un fuego, cuyas palabras eran horno encendido.

Les quitó el sustento del pan, con su celo los diezmó; con el oráculo divino sujetó el
cielo e hizo bajar tres veces el fuego.

¡Qué terrible eras, Elías!; ¿Quién se te compara en gloria? Un torbellino te arrebató


a la altura; tropeles de fuego, hacia el cielo.

Está escrito que te reservan para el momento de aplacar la ira antes de que estalle,
para reconciliar a padres con hijos, para restablecer las tribus de Israel.

Dichoso quien te vea antes de morir, y más dichoso tú que vives.


Palabra de Dios.

Monición al salmo responsorial (Salmo 79)


Con el salmo 79, que es la oración de Israel ante una gran desgracia, clamemos a Dios
para que venga a salvarnos. Hagámoslo diciendo todos:

Salmo responsorial: Salmo 79, 2ac y 3b. 15-16. 18-19

R. Oh Dios, restáuranos,
que brille tu rostro y nos salve.

Pastor de Israel, escucha,


tú que te sientas sobre querubines, resplandece;
despierta tu poder y ven a salvarnos. R.

Dios de los ejércitos, vuélvete:


mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña,
la cepa que tu diestra plantó,
y que tú hiciste vigorosa. R.

Que tu mano proteja a tu escogido,


al hombre que tú fortaleciste.
No nos alejaremos de ti:
danos vida, para que invoquemos tu nombre. R.

Monición al Evangelio (Mateo 17,10-13)


Jesús, al bajar del monte de la Transfiguración, conversa con sus discípulos sobre dos
personajes importantes: Elías y el Bautista, quienes, como el mismo Jesús, fueron
rechazados por el pueblo. Preparémonos para la escucha del Santo Evangelio.
EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Mateo 17,10-13
Cuando bajaban de la montaña, los discípulos preguntaron a Jesús:
—«¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?».
Él les contestó:
—«Elías vendrá y lo renovará todo. Pero os digo que Elías ya ha venido, y no lo
reconocieron, sino que lo trataron a su antojo. Así también el Hijo del hombre va a
padecer a manos de ellos».
Entonces entendieron los discípulos que se refería a Juan, el Bautista.
Palabra del Señor.

Oración de los fieles


Presidente: Al Señor que envía profetas al mundo para que guíen a los hombres
hacia la salvación, elevemos nuestra oración confiada diciendo todos:
Señor, ven a salvarnos.

1. Por la Iglesia, para que la fidelidad a Dios Padre y la unión a Cristo, su cabeza, la
hagan profecía viviente de su presencia entre los hombres, para que cada uno lo
encuentre y pueda convertirse sinceramente a su amor. Oremos.

2. Para que muchos jóvenes siguiendo el modelo de generosidad de María escuchen


la llamada de Dios y le sigan para cambiar con sus vidas este mundo, preludio de
la eternidad. Oremos.

3. Por los gobernantes de las naciones, especialmente los de nuestro país, para
que, en su servicio al Estado y a la sociedad civil, olviden sus intereses
personales y escuchen las voces proféticas de quienes llaman su atención sobre
las necesidades de cada persona, especialmente de los más débiles y
desprotegidos de la sociedad. Oremos.

4. Por quienes sufren en el mundo y no buscan en Dios la solución, sino que ponen
su vida en manos de falsos profetas: adivinos, magos, vendedores de felicidad
barata, para que puedan encontrar profetas de verdad que, poniéndolos frente al
peligro y a la mentira de lo que están viviendo, les ayuden a liberarse de eso y a
retomar el camino con una nueva esperanza. Oremos

5. Por todos nosotros, para que aprendamos a escuchar la voz de Dios por medio de
sus profetas, que día a día nos traen buenas noticias y nos corrigen para nuestra
salvación. Oremos.

6. Por todos nosotros para que en la imitación de María seamos cada vez más fieles
discípulos de su Hijo.

Presidente: Escucha, Señor, nuestra oración y envía tur profetas al hombre de hoy
para que os ayuden a cuestionarnos y a volver a Ti con corazón sincero. Por
Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Presentación de las Ofrendas
Monición: Llevemos ahora al altar las ofrendas de pan y vino, que se convertirán en el
Cuerpo y la Sangre de Cristo, para nuestra salvación.

1. FLORES
¡Gracias, Señor, por llamarnos a la vida, ¡representada en estas flores! Que el rocío
de tu Espíritu nos sostenga y nos renueve cada día.

2. CIRIOS
Por cuanto Tú, Señor, eres la Luz del mundo queremos que ilumines nuestras vidas
y nuestro camino a recorrer. Que nuestras almas vivan eternamente encendidas en
tu amor, que cada uno de nosotros podamos así brillar en nuestros hogares. Te
prometemos mantener siempre encendida tu llama en nuestros corazones.

3. CESTA DE VÍVERES
La vida y la naturaleza que nos has regalado nos anima a dar gracias, Señor,
compartiendo estos alimentos con nuestros hermanos más necesitados, seguros de
tus bendiciones para cada uno de ellos.

4. FAMILIA:
Célula primordial de la sociedad, responsable de la educación de los hijos, Iglesia
doméstica.

5. CESTA DE FRUTAS:
Señor te ofrecemos los frutos de esta región en acción de gracias por las cosechas
y trabajos de este año para que nunca falte en nuestros hogares el pan que
alimenta nuestro cuerpo y que nosotros sembremos también la semilla del amor y
la reconciliación con los demás.

6. EL PAN Y HOSTIAS: (Hostias grandes)


yo soy el pan vivo bajado del cielo dice el Señor. El que come de este pan vivirá
para siempre. Señor Jesús te ofrecemos este pan y estas hostias, signo de unión
contigo para que no nos falte también el pan que alimenta nuestro cuerpo.

7. EL VINO Y UVAS
El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en Él, dice el Señor.
Te ofrecemos este vino fruto de la vid y signo de tu sangre para que purifique el
corazón de cada uno de nosotros y podamos vivir siempre en paz y en armonía.

Por todo esto, ¡GRACIAS, Señor!

Monición Final
Hermanos, estamos terminando la segunda semana de Adviento, un tiempo que no son
sólo hojas del calendario que van pasando, sino la preparación de la venida del Señor.
Al terminar la misa de hoy, los cristianos somos invitados a ser Elías y Bautista para los
otros: a ser voz que anuncia y testimonio que contagia, y contribuir a que otros
también, en nuestra familia y en nuestra comunidad, se preparen a la venida del
Señor, y se renueve algo en nuestro mundo. Les esperamos mañana, para celebrar
juntos la misa dominical correspondiente al tercer domingo de Adviento.
Oración a la Virgen de Loreto

¡Oh Virgen de Loreto! Abogada y protectora de hogares, llena de misericordia, que


acudes y cuidas de todos aquellos que se ponen bajo tu resguardo, te pido que nos
llenes con tus bendiciones, para que ningún mal pueda aquejar mi alma o mi hogar,
alejas cualquier pena que quieran causarnos, y que podamos ver a través de tu ayuda
y bondad, al divino señor al cual queremos que lleguen nuestros deseos.
Virgen piadosa de Loreto recibe nuestras suplicas con el amor y piedad con que Dios
te ha colmado en tu corazón. Te pedimos nos protejas en nuestros negocios, que nos
ayudes a vencer nuestras dificultades, que ninguna deuda nos aqueje, que nuestra
alma se cuide, y que ninguna amenaza de maldad nos aceche ni pasen por las
puertas de nuestra casa.
Bajo tu amparo y protección nos encomendamos, madre de Dios, no dejes de
escuchar nuestras peticiones y aleja todo peligro que nos aceche, tú que eres una
Virgen bendita llena de gloria y que defiendes a todos tus hijos, Amén.

También podría gustarte