0% encontró este documento útil (0 votos)
200 vistas105 páginas

In

Cargado por

Jazmín Moreno
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
200 vistas105 páginas

In

Cargado por

Jazmín Moreno
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1

Maisie.
—Toma una rosa roja y colócala en cima del ataúd.
Me miro mi maestra de literatura mientras yo no dejaba de ver el ataúd blanco que estaba
enfrente de mí. No estaba acostumbrada a estar en funerales, y nunca eh visto a una persona sin vida,
sin esa luz de alma que necesitamos todos para vivir, así que preferí mejor mantener mi distancia, no
es algo que me gustaría experimentar, no ahora. Observe a mis alrededores, solo había árboles que se
movían al mismo tiempo que el viento rosaba sus hojas de una manera suave y sigilosa.
—Fabián era un jovencito brillante y con un gran futuro por delante—inicio el sacerdote— Hoy
estamos aquí reunidos para darle santo sepulcro a esta alma buena y generosa —no es cierto— Un
joven con cultura que ayudo a sus compañeros que están aquí presentes a hacer buenas personas, por
eso vamos a despedirnos con profunda tristeza y que dios lo reciba con los brazos abiertos.
Mentiras, mentiras y más mentiras. Mis compañeros de la universidad se acercaron
respetuosamente a dejar flores en el ataúd y dar las condolencias a la pareja que ya hace a un lado,
llorando por la muerte de su hijo.
Fabián Brown, fue encontrado sin vida en una bodega en las afueras de la ciudad. Por el aspecto
en que lo encontraron, supongo que tenía problemas con alguien. Cuentan que estaba vestido con un
traje negro y dorado muy elegante, usaba una máscara blanca que a simple vista se veía como si
estuviera rota, en la parte de los ojos representa la entrada de una llave, en la parte de la boca la tiene
media abierta como si estuviera escupiendo sangre. La manera en que murió fue una forma
escalofriante y tenebrosa. Su bello rostro fue completamente desfigurado por los golpes que le
propinaron, cortadas de tercer grado en todo el parte del cuerpo que lo llevaron directo a la muerte.
Me gustaría decir que me sentía triste, pero no. Tampoco es que me alegre de lo que haya
pasado. Fabián no era una de las mejores personas que habitaba esta ciudad de los Ángeles. Hace
quince días recuerdo que iba sola por uno de los pasillos del instituto cuando el paso y me dio un
empujón a propósito, que por poco caía encima de otras personas.
Como es posible que en tan poco tiempo puede pasar muchas cosas.
Me acomode mi abrigo, escuchando las palabras del sacerdote. Mi vestido negro de escote
redondo y con mangas transparentes, pasa más arriba de mis rodillas. No estoy tan acostumbrada a
usar vestidos, aunque sean largos, lo que hace que me mueva incomoda. Permanezco de pie en medio
de mis dos mejores amigos, Meghan y Luka mientras observamos como bajaban la caja para ser
enterrada.
Al terminar, todos empezaron a irse. Le pedí a Meghan que se adelantaran mientras yo me
quedaría un rato, al principio me miro con una cara confundida, y la entendía, él y yo no teníamos una
de las mejores relaciones, al final accedió y se fue junto con Luka.
Me incline en frente de su lapida para dejarle un ramo de flores como símbolo de paz y de
perdón por todo lo que me hizo algún día. Me puse de pie inmediatamente, permanecí ahí unos
minutos, intentando dejar mi mente en blanco, pero por más que trataba no podía. Solo recordaba la
última vez que lo vi.
En una noche, los tres decidimos salir al cine. Cuando terminamos de ver la película, Meghan y
Luka se fueron juntos, no incistieron en que me fuera con ellos porque conocían que a mi me gustaba
caminar y mas de noche, era algo que me agradaba hacer. Ademas, había llevado mi propio auto y
podría llegar sola a casa.
Mientras me dirigía hacia el lugar donde había dejado mi auto, saque mis audífonos, trate de
buscar una buena canción en mi teléfono mientras caminaba sin ver en frente. Creo que fue un gran
error de mi parte porque si tan solo hubiera levantado el rostro, si tan solo hubiera percatado que en
frente de mi gritaba peligro, todo hubera cambiado.
Aun mi vista estaba pegada a la pantalla de mi telefono. Seguia caminando hasta que choque
con un torso duro. Levante de inmediato la mirada y me lo encontre. Su cabello negro caia por su frente
llena de sudor, esta vez sus ojos azules parecían negros y con un brillo diferente. Llevaba puesto una
playera blanca que por la suciedad se confundia que era color gris y con unos pantalones negros,
razgados de la rodilla. Ya no se veía el típico chico popular, rudo, mujeriego y carismatico. Por una
extraña razón sentí panico, tanto que hasta mi corazon empezó a latir con fuerza y mi respiración
empezó a acelerarse.
Me aparte un poco, el se acerco despacio de nuevo. Caminaba de una forma tambaleante, como
si el suelo se moviera cada vez que el diera un paso. Observe a mis alrededores y percate que me
encontraba sola, ni siquiera una persona paso de casualidad por ahí. Pense en cambiarme al otro lado
de la vanqueta, pero al ver su rostro supe que trataría de detenerme.
Intente pasar a un lado de el como si no lo conociera, no quería que pasara otra cosa , pero al
momento en que nuestros hombros rosaron por accidente, el me empujó hacia la barda bruscamente
de una manera violenta. Haciendo que me diera un fuerte golpe en la cabeza, hice una mueca de dolor
al sentir la punsada atrás de mi cabeza.
Me acorralo con sus dos brazos.
—No hagas como si no me conocieras, Maisie —gruño tan cerca de mi boca que pude oler el
asqueroso olor a alcohol mescaldo con tabaco. Tomo mi barbilla con fuerza al ver que intentaba
apartarlo— Desde que llegaste a la ciudad, siempre que eh querido follarte de una manera en que
nunca vas a olvidar.
Un escalofrio recorrio todo mi cuerpo. Si antes mi corazon latia rápido, esta vez se me iba a
detener. Trate de apartarlo, pero era mas fuerte que yo.
—Por favor —suplique entre sollozos— Fabian, déjame ir.
El saco una sonrisa torcida.
—0h, Haces que se me ponga dura al escuchar como pronuncias mi nombre —recalco su
erección en mi , sentí ganas de vomitar— me pregunto ¿como te escucharas mientras lo gimes?
Y eso fue suciciente para darle una patada en su entre pierna, de inemediato el se doblo,
soltándome de su hagarre, mientras ahogaba un grito de dolor
˂˂Corre, corre, corre. Si no vas a terminar muerta aquí, y nadie sabra que fue lo que te paso˃˃.
Es lo único que mi cerebro repitia. Corri obedeciéndolo, tratando de buscar una salida o pedir
ayuda…
Aparte el recuerdo al sentir como si alguien me estuviera observando. No me sorprendio, quizá
algún familiar me miraba desde lo lejos, preguntándose ¿Qué es lo que hace esa chica ahí? Y si, lo
confirmo al echar un vistazo por encima de mi hombro hacia atrás: Una anciana ¿Su abuela?
Vestia de negro al igual que todos, no me quitaba los ojos de encima de una forma muy
insitente, preferí no darle importancia, no me encotraba muy bien como para que me preocupen otras
cosas inesesarias.
Camine directo en donde estaban mis amigos. Mis pasos crujían sobre la hierba a medida a que
me hacercaba a ellos. Luka estaba recargado en el cofre de su coche mercedes gris con los brazos
cuzados, ahora tenia puesto unas gafas de sol. Levanto su cabeza a modo de saludo con una gran
sonrisa, como si no acabaramos de presenciar un entierro. Su cabello color leonado caia a los lados con
estilo libre, sus ojos verdes que al estar bajo el sol se ven mas claros.
—¿Dónde estabas? —pregunto sin dejar de sonreir.
Salio Meghan del auto, dando un portazo.
—Hasta que llegas, me estoy cosiendo aquí en el maldito auto.
Luka torcio los ojos.
—Ash, te dije que te salieras, Meghan. Si no lo hiciste es por que te gusta sufrir.
Meghan es sumamente hermosa. No es tan morena ni tan clara, diría que es de un intermedio
bronceado. Su cabello es castallo rizado con un buen volumen que le llega hasta la parte de la cintura.
Sus ojos son de un hermoso color turquesa.
Ella me dio una mirada cansada.
—Vamos a resfrescarnos un rato, —hizo un puchero— aun no estoy tan acostumbrada al calor.
Tampoco yo.
Hace un año que llegamos a los Angeles. Me gustaría decir que esta ciudad me vio crecer, pero
en realidad mi padre Rufus Littman, me había mandado al otro lado del mundo a estudiar a un
internado en Londres a los seis años. Quizá pude tener la oportunidad de convertirme en una estrella
de cine o conocer a uno de mis ídolos de la adolescencia. Al menos no fui la única que sufrí ese
miserable acontecimiento.
Meghan, también sufrió esa pena conmigo. Decía que deber estado aquí ella ya hubiera logrado
domar a medio cinematográfico, pero el problema es que ni siquiera sabe mentir. Dejamos esa etapa
atrás y por fin estábamos en nuestros hogares. Pero creo que habíamos llegado en un mal momento.
Lo de Fabian no era el único caso similar que había pasado. Había mas con el mimso traje la
misma mascara, los mismos patrones de las cortadas, todo. Y eso ya era un misterio para la policia
porque algunas veceses dejan un símbolo de un ojo con varias letras alrededor, pero las que más
resaltan siempre son las letras F, G y R de una forma terrorífica de color rojo. Rojo sangre. Esto pasa
cada 16 de cada mes.
—¿Entonces que opinas, Maisie? —La voz de Meghan me trajo a la realidad.
—¿Eh?
—Que vamos a ir de compras a Rodeo Drive.
—Oh, no tengo muchas ganas de ir.
—Anda, tienen que seguir el protocolo de mujeres si no serán quemadas como las brujas en los
años pasados —bromeo Luka.
—No lo se, y creo que no deberíamos estar asi como si nada hubiera pasado. Acabamos de
enterrar a uno de nuestros compañeros.

—Si y ¿eso que? —Meghan encogio los brazos— No era una de las mejores personas que
podríamos decir. Ademas si termino de esta manera fue por que el se lo busco.

—Extacto —segudio Luka— Desaparecio por dos semanas y las únicas personas que lo vieron
fueron unos vagabundos, que además, estaba drogado.

Me puse incomoda al comentario de Luka, ellos no saben que yo me lo había encontrado aquella
vez y que fui la ultima persona en verlo. Nadie sabe lo que paso esa noche.

—Bueno, como sea —trate de sonar relajada—


Forman un gran circulo de personas atadas con listones dorados, vestidos de
trajes negros elegantes, usan una máscara blanca que a simple vista se ve como si
estuviera rota, en la parte de los ojos representa a la entrada de una llave, en la
boca la tiene media abierta como si estuviera escupiendo sangre y, por último, en
medio del circulo colocan un símbolo de un ojo con varias letras alrededor, pero las
que más resaltan siempre son las letras F, G y R de una forma terrorífica de color
rojo. Rojo sangre. El sacrificio que hacen es que les prenden fuego u otras veces les
arrancan el corazón junto con los ojos y la lengua. Solo con imaginarme lo que
debieron pasar esas personas antes de morir de la peor forma, me da un cierto
escalofrió.
Al terminar el funeral y de enterrarlo. Yo me quede un poco más del tiempo
a observar su lapida con su nombre ahí clavado.
Suspire.
—¿Siguen las desapariciones?
Mi novio estaba a solo unos cuantos pasos de mí. El asintió.
—Sí y no quiero que salgas de tu casa los próximos días.
La brisa fresca de la mañana me golpea en mi rostro, aparto un mechón que
me estorba para seguir viendo el chico que está a un lado de mí. Me cubro con mi
chaqueta de satén color beige.
Estamos en una de las banquitas del Observatorio Griffith de Los Ángeles.
Me gustaría decir que esta ciudad me vio crecer, pero en realidad mi padre Rufus
Littman, me había mandado al otro lado del mundo a estudiar a un internado en
Londres a los seis años. Quizá pude tener la oportunidad de convertirme en una
estrella de cine o conocer a uno de mis ídolos de la adolescencia. Al menos no fui la
única que sufrió ese miserable acontecimiento. Mi mejor amiga Meghan, también
sufrió esa pena conmigo. Decía que deber estado aquí ella ya hubiera logrado
domar a medio cinematográfico, pero el problema es que ni siquiera sabe mentir.
Hace dos años que dejamos esa etapa atrás y por fin estábamos en nuestros
hogares. Pero creo que habíamos llegado en un mal momento.
DERECHO

Es el acuerdo de dos o mas personas que sirve para crear, transmitir modificar o extinguir
derechos y obligaciones (contrato en sentido amplio)
El convenio sirve para modificar y para concebir

También podría gustarte