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Significado del agua a vino en Caná

1) El milagro de Jesús de convertir agua en vino en una boda en Caná simboliza la transformación del judaísmo (representado por las 6 tinajas de piedra para purificación) en fe por el Espíritu Santo. 2) Las tinajas, aunque contenían agua al principio, fueron llenadas por completo por obediencia a Jesús y el agua se convirtió en un vino mejor. 3) El vino nuevo simboliza al Espíritu Santo que da vida eterna, en contraste con las tradiciones religiosas que
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Significado del agua a vino en Caná

1) El milagro de Jesús de convertir agua en vino en una boda en Caná simboliza la transformación del judaísmo (representado por las 6 tinajas de piedra para purificación) en fe por el Espíritu Santo. 2) Las tinajas, aunque contenían agua al principio, fueron llenadas por completo por obediencia a Jesús y el agua se convirtió en un vino mejor. 3) El vino nuevo simboliza al Espíritu Santo que da vida eterna, en contraste con las tradiciones religiosas que
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El milagro del agua convertida en vino: entendimiento espiritual

Al igual que en el milagro de la multiplicación de los panes y los peces todos los


elementos del pasaje en el que El Señor Jesucristo transforma el agua en vino –incluso
los números que ahí aparecen– preservan un significado simbólico. A continuación,
examinamos el significado de cada elemento del milagro para conocer cuál es el Mensaje
Divino que habita ahí.
Contexto: las bodas de Caná
“Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.
Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos”. Juan 2:1-2
Para los israelitas, el vino era un elemento infaltable en las ceremonias nupciales. El vino
en una boda simbolizaba alegría, medicina, consuelo y abundancia en el futuro.
“Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino”. Juan 2:3
Antes de realizar un milagro por mano de otros, vemos al Señor Jesucristo haciendo
preguntas desafiantes, cuya contestación necesariamente debía llevar a la conclusión de
que humanamente hablando se hallaban ante la imposibilidad:
“Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora”. Juan 2:4
Así, también vemos a Felipe, contestando que no tenían fondos para comprar pan para
tantos; y a Pedro confesando que no había un solo pez donde habían estado pescando
infructuosamente toda la noche.
Todos estos pasajes se asemejan en el reflejo de situaciones a punto de volverse
desesperadas:
“¿Dónde compraremos pan para tantos?” Juan 6:5
“¿Han pescado algo?” Juan 21:5
Las 6 tinajas de piedra
“Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los
judíos…” Juan 2:6
Los fariseos habían establecido la tradición de lavarse las manos antes de comer.
Muchos de los ritos que los fariseos exigían que se cumplieran no eran ordenamientos
expresados en la Escritura, pero exigían se llevaran a cabo como si lo fueran:
“Y vieron que algunos de sus discípulos comían pan con manos impuras, es decir, sin
habérselas lavado. (Los fariseos, y todos los judíos, viven aferrados a la tradición de los
ancianos, de modo que, si no se lavan las manos muchas veces, no comen. Cuando
vuelven del mercado, no comen si antes no se lavan. Y conservan también muchas otras
tradiciones, como el lavar los vasos en que beben, los jarros, los utensilios de metal, y las
camas)”. Marcos 7:2-4.
“Ciertos escribas y fariseos de Jerusalén se acercaron entonces a Jesús, y le
preguntaron: ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? ¡No se
lavan las manos cuando comen pan! Él les respondió: ¿Por qué también ustedes
quebrantan el mandamiento de Dios por causa de su tradición?” Mateo 15:1-3

El número 6
Este número representa lo humano, porque al sexto día Dios creó al hombre.
“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó
[…] Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la
tarde y la mañana el día sexto”. Génesis 1:27-31.

“Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es
número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis”. Apocalipsis 13:18.

Tinajas
Al ser los implementos para efectuar un rito simbolizan la religión. Las tinajas mediante las
cuales el pueblo cumplía con el ritual impuesto por los fariseos representan el esfuerzo
humano por agradar a Dios mediante ritos y rituales, es decir, mediante la religión.
Piedra
Representa la inflexibilidad y la impermeabilidad. Las tablas de Moisés eran de piedra y
así también lo es el corazón religioso que está endurecido (Ezequiel 11:9 / Marcos 6:52) y
por tanto se ha vuelto impermeable al Espíritu de Dios.
La piedra simboliza el corazón endurecido por la tradición religiosa.
Agua
El agua pura de lluvia simboliza la limpieza del Espíritu de Dios, sin embargo, con el
tiempo el agua al permanecer estancada pierde su pureza.
En su conjunto el milagro comunica un Mensaje claro para el que lo quiera entender: las
seis tinajas de piedra representan en sentido estricto al judaísmo, pero en un sentido
amplio también representan a cualquier estructura religiosa que asfixia toda expresión de
espiritualidad.
Las seis tinajas de piedra son el esfuerzo humano, insuficiente e imperfecto por
relacionarse con Dios mediante la religión.
Los números 2 y 3
El pasaje describe que la medida de cada tinaja correspondía a dos o tres cántaros:
“En cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros”. Juan 2:6
Lo cual concuerda con este otro pasaje:
“Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo, en medio de ellos”.
Mateo 18:20
Así que los cántaros se refieren a los seguidores de Jesucristo.
“Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua…” Juan 2:7
La medida de cada cántaro es aproximadamente entre 100 y 115 litros. Las tinajas eran lo
que nosotros modernamente conocemos como cisternas (siglos atrás se les llamaba
aljibes).
No debemos perder de vista la época y el lugar donde sucedieron estas cosas. Hoy día
llenamos un recipiente del tamaño que sea con un mínimo esfuerzo, pero para los actores
de este pasaje, no era cualquier cosa ir a sacar agua para llenar esas tinajas.
Requería de un arduo esfuerzo y tiempo para cumplir la orden que les acababan de dar.
Sin embargo, los sirvientes nunca se cuestionaron sobre el sentido o la utilidad de lo que
se les había mandado hacer. Es justamente esta obediencia la que obró el milagro:
“…Y las llenaron hasta arriba”. Juan 2:7
Como podemos constatar en otros pasajes, antes de obrar milagros por manos de
terceros Jesús daba una orden sencilla pero aparentemente sin sentido o utilidad:
“Haced recostar a la gente”. Juan 6:10
“Tiren la red a la derecha”. Juan 21:6.

Esos sirvientes no solo obedecieron puntualmente, sino que lo hicieron con esmero. Por
supuesto ellos no sabían que esa agua se iba a convertir en vino:
“Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. Cuando el
maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los
sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, y le dijo: Todo hombre sirve
primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; mas tú has
reservado el buen vino hasta ahora”. Juan 2:8-10.

Para los antiguos la sangre era la vida interior de todo ser (Génesis 9:4), su espíritu. El
vino nuevo simboliza la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, su Espíritu Santo (hebreos
12:24).
Así, el vino que se terminó en plena fiesta representa todo lo que nos da a alegría, salud,
consuelo o abundancia en este mundo, pero no es perdurable.
Por el contrario, el vino nuevo, que es mejor, es el símbolo de El Espíritu Santo, que nos
dará alegría, vida, consuelo y abundancia de forma abundante y por toda la eternidad.
El Mensaje Divino del milagro del agua convertida en vino
El Mensaje concreto de este milagro apunta hacia la religión del pueblo de Dios que se
transforma en fe por medio del Poder del Espíritu Santo, todo lo cual resulta en la vida
eterna.
Lecturas relacionadas:
Jesucristo es el Espíritu Santo
Jesucristo es el pan y el vino de la Santa Cena
El vino en la Biblia y su significado espiritual
El vino nuevo en odres viejos

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