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INTRODUCCION

Este documento trata sobre la prueba de oficio en el proceso civil peruano. En primer lugar, define la prueba de oficio como aquellas actuaciones realizadas por el juez cuando encuentra un acopio de pruebas deficiente y considera necesario incorporar nuevos medios probatorios no ofrecidos por las partes pero fundamentales para resolver el caso. Luego, analiza los principios inquisitivo y dispositivo en materia probatoria. Finalmente, examina la prueba de oficio en el Código Procesal Civil peruano, sus límites y cómo

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INTRODUCCION

Este documento trata sobre la prueba de oficio en el proceso civil peruano. En primer lugar, define la prueba de oficio como aquellas actuaciones realizadas por el juez cuando encuentra un acopio de pruebas deficiente y considera necesario incorporar nuevos medios probatorios no ofrecidos por las partes pero fundamentales para resolver el caso. Luego, analiza los principios inquisitivo y dispositivo en materia probatoria. Finalmente, examina la prueba de oficio en el Código Procesal Civil peruano, sus límites y cómo

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UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE LOS ANDES

FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS, CONTABLES Y SOCIALES

ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO

LA PRUEBA DE OFICIO EN EL C.P.C. PERUANO

ASIGNATURA: DERECHO PROCESAL CIVIL III

DOCENTE: DR. LUIS PORRAS DURAND

ESTUDIANTE: Rivero Salazar Jaime


SEMESTRE: 2022 -I

ABANCAY – PERÚ
2022
INDICE
INTRODUCCION.............................................................................................................................2
CAPITULO I: IDEAS GENERALES..............................................................................................3
1. IDEAS GENERALES SOBRE LA PRUEBA DE OFICIO...................................................3
2. LOS PRINCIPIOS PROCESALES EN MATERIA DE PRUEBA.......................................5
2.1. EL PRINCIPIO INQUISITIVO.............................................................................................5
CAPITULO II: LA PRUEBA DE OFICIO.....................................................................................10
3. LAS PRUEBAS DE OFICIO EN EL PROCESO CIVIL.....................................................10
3.1. LA PRUEBA DE OFICIO EN EL C.P.C. PERUANO.....................................................10
3.2. LIMITES A LA ACTUACION PROBATORIA DE OFICIO............................................13
3.3. TEMAS CONEXOS A LA PRUEBA DE OFICIO...........................................................15
3.3.1. PRUEBA DE OFICIO Y DERECHO A UN JUEZ IMPARCIAL................................15
3.3.2. PRUEBA DE OFICIO Y VERDAD...............................................................................16
3.3.3. PRUEBA DE OFICIO Y JUSTICIA..............................................................................16
3.4. TENDENCIAS DE LA PRUEBA DE OFICIO EN LA JURISPRUDENCIA PERUANA
17
3.4.1. PRUEBA DE OFICIO COMO FACULTAD DEL JUEZ.............................................17
3.4.2. INCORPORACION DE MEDIOS PROBATORIOS EXTEMPORANEOS..............18
3.4.3. PRUEBA DE OFICIO EN TODO TIPO DE PORCESOS.........................................20
3.4.4. INSUFICIENCIA DE MEDIOS PROBATORIOS........................................................21
3.4.5. LÍMITES DE LA ACTIVIDAD PROBATORIA OFICIOSA.........................................23
JURISPRUDENCIA.......................................................................................................................25
CONCLUSIONES..........................................................................................................................26
BIBLIOGRAFÍA..............................................................................................................................28
INTRODUCCION
La discusión acerca de la actuación probatoria de oficio ha generado en el Perú un
creciente debate jurídico, cuyo más importante campo de batalla está siendo librado al
interior de la jurisprudencia.

Esta investigación pretende defender desde una perspectiva dogmática las razones por
las cuales en nuestro país resulta de vital importancia la asunción de criterios razonables
de aportación de prueba por parte del juez; con tal finalidad en un primer momento se
estudia los principios procesales inquisitivo y dispositivo (o sistema publicístico y
privatístico) y las implicancias del fenómeno de “publicización del proceso” en el sistema
adoptado por el Código Procesal Civil Peruano.

A continuación, se aborda el asunto de las Pruebas de Oficio y los límites propuestos para
su actuación por parte del juzgador, y a su vez se indaga las relaciones de la prueba de
oficio con temas conexos como el derecho a un juez imparcial, la justicia y la verdad; para
culminar con las interpretaciones jurisprudenciales que ha merecido esta facultad oficiosa
en medio del panorama peruano.

La propuesta puede considerarse como un trabajo preliminar, sin embargo, las


preocupaciones que lo motivan son producto de la experiencia y de la álgida necesidad
teórica de encontrar lineamientos razonables que orienten la actividad probatoria de oficio.
CAPITULO I: IDEAS GENERALES

1. IDEAS GENERALES SOBRE LA PRUEBA DE OFICIO


Antes de incoar este respecto, debemos previamente como exigencia estructural
de desarrollo, alcanzar algunas ideas respecto a la prueba. Así tenemos que la
Prueba consiste en aquella actividad que tiende a la acreditación de
circunstancias, hechos, realidades, con el objeto de demostrar la verdad, su
existencia o contenido; y que permiten adoptar una decisión legal por parte del
ente juzgador

Definamos ahora que se entiende por prueba de oficio, y para lo cual, señalaremos
que, como tal, las pruebas de oficio son aquellas actuaciones realizadas por parte
del Juez, quien al encontrarse ante un acopio de pruebas deficiente, y advertir
además que resulta necesario incorporar otros medios de prueba no ofrecidos por
las partes, -pero que resultan fundamentales para la resolución de un caso-,
ordena su incorporación y actuación en el proceso. Hasta aquí, se ha esbozado
algunas ideas entorno a la prueba en general y a la prueba de oficio, en particular,
con lo cual, el tema de la prueba de oficio, no debe entenderse como la implicancia
en la búsqueda de la verdad a cualquier medio, dado a que el sistema adversarial
es el medio adoptado, y el rol del Juez de dicho sistema es mantener el balance
entre las partes en contienda, sin tomar él mismo parte en su disputa.

La prueba de oficio, interviene en el proceso como una especie de agente


coadyuvante, para que el Juez, en aras de la obtención de la verdad, pueda
ordenar su actuación, y tras ello, clarificar la decisión a adoptar.

La disposición de actuaciones de oficio, debe ser viable, o en término de la lex, ser


posible, significando que tras un examen acucioso y concienzudo por parte del
juzgador, éste deberá concluir acerca de su posibilidad, y más aún que con dicha
actuación se generen elementos de convicción que le permitan un mejor resolver,
imponiéndose como requisito que éstos, sean indispensables y manifiestamente
útiles para el esclarecimiento de la verdad.

Es así que el Juez cuidará de no reemplazar por este medio la actuación propia de
las partes, ya que dicho supuesto debe enfocarse a que el Juez no debe
desarrollar actuaciones, que cuantitativamente, pudieran dar la impresión de que
se sustituye a cualquiera de las partes (cantidad de medios de prueba) o que
sicológicamente este subjetivizado1, debiendo interpretarse este extremo, con una
recta epiqueya2 y adecuada sindéresis3 por parte del juzgador.

De lo descrito hasta aquí, se advierte que, a nivel de la doctrina procesal, no existe


comulgación de opiniones, respecto a la actuación de pruebas de oficio por parte
del Juez, siendo que nuestra república del Perú, tampoco es ajena ni se muestra
impávida a tales embates dogmáticos y controversias académicas, resultando
necesario por ello, esbozar una suerte de sinopsis de los diferentes argumentos
esgrimidos tanto a favor como en contra, respecto a la actuación de pruebas ex
officio.

2. LOS PRINCIPIOS PROCESALES EN MATERIA DE PRUEBA

2.1. EL PRINCIPIO INQUISITIVO


En opinión de Hernando DEVIS ECHANDÍA el Principio Inquisitivo otorga al
juez facultades amplias en cuanto a la dirección del proceso y la realización
de la actividad probatoria como:

a) La función de investigar la verdad por todos los medios legales a su


alcance.
b) La facultad para iniciar de oficio el proceso.
c) La dirección con iniciativas personales, siendo que estas
características estuvieron presentes históricamente en todo tipo de
procesos, incluyendo por supuesto en el proceso civil4

De la misma manera, aunque con distinto tono, Beatriz QUINTERO y


Eugenio PRIETO reconoce que el sistema procesal inquisitivo permite al
juez “promover de oficio el proceso, le corresponde el impulso procesal
subsiguiente y le confiere amplias facultades de investigación y dirección” 5.
Sin embargo la existencia de un proceso inquisitivo puro funciona mejor en
1
ANGULO ARANA, Pedro. LAS PRUEBAS DE OFICIO EN EL NUEVO CÓDIGO PROCESAL PENAL. En Actualidad
Jurídica Nº 175 – Junio de 2008. Gaceta Jurídica. Página 156-157.
2
Conforme al Diccionario de la Lengua Española. Vigésima Segunda edición significa Interpretación
moderada y prudente de la ley, según las circunstancias de tiempo, lugar y persona.
3
Conforme al Diccionario de la Lengua Española. Vigésima Segunda edición significa Discreción, capacidad
natural para juzgar rectamente
4
DEVIS ECHANDÍA, Hernando. ¨TEORÍA GENERAL DEL PROCESO¨. Buenos Aires, Editorial Universidad, 1984,
Tomo I, p. 29.
5
QUINTERO, Beatriz y PRIETO, Eugenio. ¨TEORÍA GENERAL DEL PROCESO¨. Bogotá, Editorial Temis, 2000,
Tercera Edición, p. 125
tanto modelo teórico que como un sistema realmente existente, ya que en
contraparte a este sistema se ha desarrollado el principio dispositivo que
pregona el protagonismo de las partes procesales.

En este sentido el principio inquisitivo en lo que atañe a materia de prueba


implica que el juzgador resulta el directo encargado de la actividad
probatoria, para lo cual goza de todas las atribuciones necesarias de
disponer la actuación de medios probatorios con el fin de alcanzar la plena
convicción del juzgador. Esta situación ha dado lugar a profundas críticas
desde otro sector de la doctrina que considera que el sistema inquisitivo
tiene como figura central al propio Estado y revela por sí solo un carácter
“totalitario”6

Particularmente consideramos que las objeciones al sistema inquisitivo son


sobre todo de índole ideológico y corresponden en cierta medida a una
forma de concebir el proceso dentro de un modelo de sociedad
determinada

2.2. EL PRINCIPIO DISPOSITIVO

El Principio Dispositivo se fundamenta en la naturaleza privada del derecho


subjetivo deducido en el proceso y su titularidad particular, en la autonomía
de la voluntad y en el derecho a la libertad 7; lo que demuestra
efectivamente el sustento jurídico ideológico de los defensores del sistema
dispositivo y que ha motivado su aplicación en el proceso civil bajo el
argumento del derecho irrestricto de las partes.

Juan MONTERO AROCA ha descrito con mucha precisión los elementos


que caracterizan al Principio Dispositivo y que son:

a) La actividad jurisdiccional sólo puede iniciarse ante petición de


parte.
b) La determinación concreta del interés es facultad exclusiva de las
partes.

6
6ALVARADO VELLOSO, Adolfo. “INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DEL DERECHO PROCESAL”. Buenos Aires,
Rubinzal-Culzoni Editores, 1997, Tomo I, p. 66.
7
MONTERO AROCA, Juan. “INTRODUCCIÓN AL DERECHO JURISDICCIONAL PERUANO”.
Buenos Aires, Enmarce E.I.R.L., 1999, p. 232.
c) Los órganos jurisdiccionales deben ser congruentes con la
pretensión y la resistencia formuladas.
d) Las partes libremente pueden poner fin a la actividad jurisdiccional 8.
Según este sistema, las partes tienen en su poder la iniciativa del
proceso y su correspondiente actividad probatoria, por lo que al juez
solamente le está reservado el juzgamiento, y dentro de la
controversia delimitada por las partes.

Sin embargo dentro del mismo sistema inquisitivo la doctrina ha


diferenciado entre el principio dispositivo estricto y el principio de aportación
de parte, consistiendo el primero en la disponibilidad de las partes sobre el
interés privado y la decisión de acudir al órgano jurisdiccional, en tanto el
Principio de Aportación de Parte puede dividirse en dos elementos: la
aportación de los hechos y la aportación de la prueba 9. En primer lugar la
aportación de los hechos comprende la determinación del objeto del
proceso, del objeto de debate y el tema de prueba, siendo que el objeto del
proceso implica la individualización de la pretensión en lo referente a las
partes del proceso (elemento subjetivo), el bien concreto que se pide, la
clase de tutela jurisdiccional solicitada y los hechos que sirven de supuesto
a la norma jurídica (elemento subjetivo); mientras que el objeto de debate
son aquellos hechos aportados por el demandado al sustentar su
resistencia, y por último el tema de prueba que abarca los hechos
afirmados por ambas partes y los hechos controvertidos. En segundo lugar
la aportación de la prueba significa que la iniciativa de la apertura a prueba
del proceso corresponde a las partes y que los únicos medios probatorios a
actuarse serán los propuestos por las partes.10

Esta distinción es de sustancial importancia, por cuanto de la delimitación


dela estructura del principio de aportación de parte, depende a su vez la
demarcación de la actuación probatoria de oficio, ya que el
entrecruzamiento de ambos principios proporciona la base de los sistemas
mixtos actuales.

2.3. LA “PUBLICIZACION” DEL PROCESO CIVIL.


8
Ibídem
9
MONTERO AROCA, Juan. “DERECHO JURISDICCIONAL”. Barcelona, Bosch Editor S.A., 1991, Tomo I, p. 512
10
MONTERO AROCA, Juan. “INTRODUCCIÓN AL DERECHO JURISDICCIONAL PERUANO”. p.236-241
Anteriormente habíamos mencionado que en esencia el Principio Inquisitivo
y el Principio Dispositivo, en realidad constituían esquemas conceptuales y
que su ocurrencia no se reflejaba de manera totalmente pura. Así no es tan
exacto que el tipo procesal dispositivo sea propio del sistema liberal
individualista y que el tipo procesal inquisitivo lo sea de las formas
autoritarias de gobierno, 11
debido a que la aplicación del principio
dispositivo siempre ha estado teñida de elementos inquisitivos y la
aplicación del principio inquisitivo, de elementos dispositivos.

Este fenómeno ha sido denominado por Juan MONTERO AROCA como la


“publicización del proceso”, por la cual se ha puesto de manifiesto que es
un instrumento por el que se ejerce una función pública en cuyo mejor
resultado está interesado el Estado tanto como las partes, y respecto del
cual conviene compatibilizar la autonomía de las partes y la relación
jurídico-material privada del proceso bajo ciertos límites. A su vez otros
12

autores como Oswaldo Alfredo GOZAINI sobre este tema han mencionado
que “no parece suficiente ni valioso el sólo manejo de la regla conforme a
la cual tienen la carga de acreditar los hechos constitutivos del derecho que
invoca y el demandado los extintivos, impeditivos o modificativos que
13
opone a aquellos” . Y es que en estos tiempos de socialización del
proceso y donde importa más la legitimación del Derecho corresponde
exigir a los actores no solamente una visión formalista, sino además un
análisis contextualizado acerca del rol de la judicatura.

Muy por el contrario a esta posición Adolfo ALVARADO VELLOSO ha


denunciado la imposibilidad de una convivencia entre el sistema dispositivo
e inquisitivo por tratarse de sistemas totalmente incompatibles, por lo que
considera inconcebible racionalmente la existencia de un sistema mixto14.
La postura del tratadista argentino pretende defender una anquilosada
posición dualista de los principios procesales, cuando el discurso jurídico
no puede reducirse solamente a la percepción de modelos puros y no
puros, como si se tratara de un dilema platónico.
11
QUINTERO, B. y PRIETO, E. Op. Cit. p. 122
12
MONTERO AROCA, J. Op. Cit. Tomo I , p. 512
13
GOZAINI, Oswaldo Alfredo. “LA PRUEBA EN EL PROCESO CIVIL PERUANO”. Lima, Editora Normas Legales
S.A., 1997, p. 25
14
ALVARADO V., A.. Op. Cit. Tomo I, p. 67-68.
Una de las razones por las cuales la “publicización” del proceso civil ha
devenido en una consecuencia natural de su desarrollo, puede ser hallada
en la creciente importancia que está tomando el derecho al acceso a la
justicia en su vertiente del derecho a un pronunciamiento sobre el fondo,
que obliga al juzgador a examinar detenidamente los puntos controvertidos
con la finalidad de evitar pronunciamientos de forma. Otro de las razones
resulta ser la creciente deslegitimación de los sistemas de administración
de justicia y el reconocimiento de los derechos económicos sociales,
ambos evidentes puntos de presión en la actividad de los juzgadores. No
basta pues en estos tiempos la inactividad ni la indiferencia ante el
individualismo procesal, si se trata de llegar a criterios adecuados y
exitosos de solución de conflictos. Aunque es indispensable acotar que las
relaciones entre la actividad probatoria del juez y el principio de aportación
de parte, deben aún superar algunas barreras para por fin llegar a un
sistema que funcione eficazmente y responda a las exigencias sociales.

2.4. EL SISTEMA DEL CODIGO PROCESAL CIVIL PERUANO.

Nuestro Código Procesal Civil vigente ha consagrado en su artículo II del


Título Preliminar la publicización del proceso, cuando expresamente dice:
Art. II. Principios de Dirección e Impulso del Proceso: La dirección del
proceso está a cargo del Juez, quien la ejerce de acuerdo a lo dispuesto en
este Código.

El Juez debe impulsar el proceso por sí mismo, siendo responsable de


cualquier demora ocasionada por su negligencia. Están exceptuados del
impulso de oficio los casos expresamente señalados en este Código”. Juan
MONROY GÁLVEZ ha expresado al respecto que el Principio de Dirección
del Proceso tiene como objetivo limitar los excesos del principio dispositivo,
en el que el juez estaba únicamente destinado a protocolizar la actividad de
las partes. A ello agrega que el principio de impulso procesal resulta una
manifestación concreta del principio de dirección, todo ello en base a una
visión publicista del proceso.15

15
MONROY G., J. Op. Cit. p. 92-93
En este mismo orden de ideas el artículo VI del Título Preliminar sirve de
fundamento para la actividad probatoria del juzgador: “Art. VI.- Principio de
Socialización del Proceso: El Juez debe evitar que la desigualdad entre las
personas por razones de sexo, raza, religión, idioma o condición social,
política o económica, afecte el desarrollo o resultado del proceso”; ya que
su propio artífice el profesor MONROY GÁLVEZ ha mencionado que este
principio en tanto expresión del sistema publicístico: “hace más asequible la
oportunidad de expedir una decisión justa, sino que lo faculta (al juez) para
impedir que la desigualdad en que las partes concurran al proceso, sea un
factor determinante para que los actos procesales o la decisión final tengan
una orientación que repugne al valor justicia”16. En su interpretación
auténtica este artículo tenía como finalidad justificar la intervención del
juzgador en la actividad probatoria cuando las deficiencias de defensa,
económicas o sociales, eventualmente impidan el logro de una solución
“justa”.

Del análisis del Principio de Dirección del Proceso y en especial del


Principio de Socialización claramente se deduce que nuestro sistema ha
acogido las tendencias de “publicización” del proceso civil, aunque sin
descuidar el Principio de Aportación de la Parte materializado en su art. VII
del Título Preliminar que: ”no puede ir más allá del petitorio ni fundar su
decisión en hechos diversos de los que han sido alegados por las partes”;
lo que nos conduce a afirmar que en un principio el código tuvo un
acentuado hálito publicista que ha venido amenguando con el transcurso
del tiempo, a medida que se han descubierto algunas distorsiones y resulta
necesario repensar los alcances y aclarar los malentendidos en materia de
prueba de oficio.

CAPITULO II: LA PRUEBA DE OFICIO

16
MONROY G., Juan. Op. Cit. p. 102-103.
3. LAS PRUEBAS DE OFICIO EN EL PROCESO CIVIL

3.1. LA PRUEBA DE OFICIO EN EL C.P.C. PERUANO

Conforme se habia explicado previamente el sistema publicista del Código


Procesal Peruano se sustenta en el artículo II y VI del Título Preliminar
referidos al Principio de Dirección y el Principio de Socialización del
Proceso, los que a su vez nos remiten a los deberes de los jueces
consagrados en el artículo 50 incisos 1) y 2) que consisten en: “dirigir el
proceso, velar por su rápida solución, adoptar las medidas convenientes
para impedir su paralización y procurar la economía procesal”, y; “hacer
efectiva la igualdad de las partes del proceso, empleando las facultades
que este Código les otorga”.

Precisamente una de esas facultades para hacer efectiva la igualdad de las


partes es la Prueba de Oficio contemplada en el artículo 194 del mismo
texto legal, en esta norma el legislador ha señalado en su primer párrafo
que: “Cuando los medios probatorios ofrecidos por las partes sean
insuficientes para tomar convicción, el Juez, en decisión motivada e
inimpugnable, puede ordenar la actuación de medios probatorios
adicionales que considere convenientes”. Esta fórmula, en criterio de José
TARAMONA, permite ordenar las pruebas de oficio en todo tiempo desde la
iniciación de la fase probatoria hasta la sentencia, y también permite
ordenar la ampliación de la prueba ya propuesta y practicada por las
partes, además de la práctica de pruebas no ofrecidas por las partes,
siempre y cuando conciernan a los hechos debatidos y en su actuación se
respeten los derechos de las partes.17

En cuanto a la prueba de oficio el profesor Hernando DEVIS ECHANDÍA ha


señalado que el juez en tanto sujeto principal de la relación jurídico
procesal y del proceso, le corresponde decretar oficiosamente toda clase

17
TARAMONA, José. “MEDIOS PROBATORIOS EN EL PROCESO CIVIL”. Lima, Editorial Rodhas, 1994, Segunda
Edición, p. 63-64
de pruebas, que estime convenientes para el esclarecimiento de los hechos
que interesen al proceso18

Las palabras del maestro colombiano guardan una sutil diferencia con el
Código Procesal Civil vigente, puesto que mientras en el código peruano
los medios probatorios “deben ser insuficientes” para tomar convicción, de
acuerdo a DEVIS ECHANDÍA las pruebas se actúan para el
“esclarecimiento de los hechos”; de otro lado el código peruano se refiere a
“medios probatorios adicionales que considere convenientes”, en tanto que
el citado autor aclara que se trata de “pruebas para el esclarecimiento de
hechos que interesen al proceso”. Por lo que según esta última parte el
tenor del código peruano no habría establecido ninguna limitación
normativa sobre la actuación oficiosa dispuesta por el juzgador. En cuanto
a este tema merece comentarse que esta omisión puede ser subsanada
mediante una interpretación sistemática con el artículo 188 y 19019 del
código comentado, donde se regula la finalidad, pertinencia e
improcedencia de los medios probatorios y que es plenamente aplicable a
la prueba de oficio, aparte del artículo 196 sobre carga de la prueba.20

No obstante la simple regulación de la actividad probatoria del juez ha


merecido irónicos comentarios por parte Eugenia ARIANO DEHO, quien a
propósito de la prueba de oficio ha manifestado que: “De allí que mientras
las partes tienen que “vaciar el saco”, en sus “actos postulatorios (y luego

18
DEVIS ECHANDÍA, Hernando. ¨TEORÍA GENERAL DEL PROCESO¨. Buenos Aires, Editorial Universidad, 1985,
Tomo II, p. 340
19
Art.-188.- Finalidad.- Los medios probatorios tienen por finalidad acreditar los hechos expuestos por las
partes, producir certeza en el Juez respecto de los puntos controvertidos y fundamentar sus decisiones. Art.-
190.- Pertinencia e improcedencia.- Los medios probatorios deben referirse a los hechos y a la costumbre
cuando ésta sustenta la pretensión. Los que no tengan esa finalidad, serán declarados improcedentes por el
Juez. Son también improcedentes los medios de prueba que tiendan a establecer:
1. Hechos controvertidos, imposibles, o que sean notorios o de pública evidencia;
2. Hechos afirmativos por una de las partes y admitidos por la otra en contestación de la demanda, de la
reconvención o en la audiencia de fijación de puntos controvertidos. Sin embargo, el Juez puede ordenar la
actuación de medios probatorios cuando se trate de derechos indisponibles o presuma dolo o fraude
procesales.
3. Los hechos que la ley presume sin admitir prueba en contrario; y,
4. El derecho nacional, que debe ser aplicado de oficio por los Jueces. En el caso del derecho extranjero, la
parte que lo invoque debe realizar actos destinados acreditar la existencia de la norma extranjera y su
sentido (…)
20
Art.- 196.-Carga de la Prueba.- Salvo disposición legal diferente, la carga de probar corresponde a quien
afirma hechos que configuran la pretensión, a quien los contradice alegando nuevos hechos.
tienen que callar) y “enseñar todas sus cartas” ofreciendo en ellos todas
sus pruebas, el juez, si quiere –y cuando quiera–, puede ordenar “los actos
procesales necesarios al esclarecimiento de los hechos controvertidos”,
pero ciertamente, “respetando el derecho de defensa de las partes (o sea
defenderse del juez no de la contraparte)” 21. La subsistencia de un sistema
que combina la prueba de oficio con el principio de aportación de parte es
susceptible efectivamente de este tipo de críticas, pero no descalifica su
tendencia hacia una finalidad concreta cual es la resolución del conflicto de
intereses. Así también lo considera Joan PICÓ Y JUNOY cuando agrega
que actualmente en la búsqueda del convencimiento judicial acerca de lo
discutido en el proceso, tanto las partes como el juez deben mutuamente
colaborar, lo que no supone sustituir a la parte, sino tan sólo afirmar su
compatibilidad22 .

Es a considerar que las opiniones de la citada autora sobre la


constitucionalidad del proceso civil y la prueba de oficio tiene un claro
ingrediente ideológico, puesto que parten de una clara concepción del
Derecho que nada tiene que ver con un Estado Democrático con plena
vigencia de los derechos constitucionales, y donde se efectúa una
adecuada ponderación de los intereses en juego. Es por ello que creemos
indispensable en el sistema peruano la actividad probatoria del juez vía
prueba de oficio, la que debe ser utilizada excepcionalmente de manera
razonable y respetando el derecho de defensa de las partes.

3.2. LIMITES A LA ACTUACION PROBATORIA DE OFICIO


El asunto de las limitaciones a la actuación probatoria de oficio ha sido
estudiado por el español JOAN PICÓ I JUNOY, quien luego de un examen
detallado, ha llegado a la conclusión de que dicha iniciativa probatoria tiene
tres límites: a) La prueba practicada por el juez debe necesariamente
limitarse a los hechos controvertidos o discutidos por las partes en virtud de
los principios dispositivos y de aportación prueba b) Es necesario que para
practicar los medios probatorios que consten en el proceso las fuentes de

21
ARIANO DEHO, Eugenia. “PRUEBA Y PRECLUSIÓN: REFLEXIONES SOBRE LA CONSTITUCIONALIDAD DEL
PROCESO CIVIL PERUANO”. En “Problemas del Proceso Civil”. Lima, Jurista Editores E.I.R.L., 2003, p
22
PICÓ Y JUNOY, Joan. “LA INICIATIVA PROBATORIA DEL JUEZ CIVIL Y SUS LÍMITES”. En Revista Peruana de
Derecho Procesal. Lima, Mehr Liht, Marzo 1998, p. 17.
prueba sobre las cuales tendrán lugar la posterior actividad probatoria23 c)
Durante la actuación del medio probatorio oficioso debe de respetarse el
principio de contradicción y el derecho de defensa de todo litigante.24

En cuanto al primer parámetro consistente en que el juez debe solamente


limitarse a los hechos controvertidos o discutidos, otro autor como Oswaldo
GOZAINI ha explicado que el límite siempre está en los hechos y que el
juez no puede investigar más allá de lo que las partes han expresado en el
séquito del proceso25. La asunción de este criterio trae consigo además que
el juzgador no puede extender la búsqueda de fuentes de prueba no
referidas a los hechos alegados por las partes en el proceso, por lo que la
relación entre hechos y fuentes de prueba debe sujetarse a un estricto
principio de congruencia.

Por lo demás la actuación probatoria del juez respecto del tercer parámetro
tiene que brindar la posibilidad de las partes de formular cuestiones
probatorias respecto de los documentos incorporados u ordenados actuar
por parte del juez, todo ello sin que ello necesariamente implique desvirtuar
el carácter inimpugnable de dichas decisiones y el hecho de que haya sido
estatuido en el artículo 194 de ordenamiento procesal peruano. Es posible
pues la subsistencia de la prueba de oficio en un contexto probatorio de
respeto de los derechos de defensa y dentro de criterios de razonabilidad,
que impidan la transformación del juez en absoluto ayudante de las partes.
Hay que tener presente además que la finalidad de los medios probatorios
según el artículo 188 de nuestro Código Procesal Civil implica finalmente
producir certeza en el Juez respecto de los puntos controvertidos, por lo

23
Para Joan PICÓ Y JUNOY ¨fuente¨ de prueba es un concepto extrajurídico, que se utiliza para referirse a
todo elemento de la realidad anterior al proceso, pues existe con independencia de que éste siga o no, en
cambio medio de prueba es un concepto jurídico y absolutamente procesal, que alude a la actividad
necesaria para incorporar las fuentes de prueba al proceso. Así el juzgador solamente cuenta con iniciativa
probatoria, en el caso de la prueba testifical cuando la identidad del tercero que pueda tener conocimientos
relevantes obre en el expediente, en el caso de la prueba documental cuando aparezca mencionado en
autos, en el supuesto de la prueba pericial porque concurren hechos cuya verificación amerita
conocimientos técnicos, en el reconocimiento judicial siempre que exista individualización por las partes del
objeto litigioso y de la prueba de la confesión en tanto obren en el expediente los datos identificativos de las
partes desde el inicio del proceso. Op. Cit. p. 25-26.
24
PICÓ Y JUNOY, J. Op. Cit. p. 26-27.
25
GOZAINI, Oswaldo. Op. Cit. p. 26.
que la actuación oficiosa está limitada cuando exista “contrario sensu” falta
de certeza o duda razonable sobre los puntos controvertidos.

En consecuencia, a manera de conclusión puede esbozarse que los límites


previamente especificados por PICÓ Y JUNOY deben ser aplicados cuando
exista duda razonable sobre los puntos controvertidos26 fijados en el
proceso y los medios probatorios actuados sean insuficientes para causar
convicción en el juzgador.

3.3. TEMAS CONEXOS A LA PRUEBA DE OFICIO

3.3.1. PRUEBA DE OFICIO Y DERECHO A UN JUEZ IMPARCIAL


La prueba de oficio ha sido también criticada desde la perspectiva de la
violación del derecho a un juez imparcial, porque permite practicar
medios probatorios cuya actuación no necesariamente es compartida
por las partes.

Eugenia ARIANO DEHO considera que las facultades discrecionales e


incontrolables del juez colocan en un estado de indefensión a las
partes, puesto que una de ellas estará en ventaja en relación a la otra,
que será la más perjudicada27. Aquí es pertinente aclarar que, de
acuerdo al esquema adoptado, la actividad probatoria del juez no tiene
porqué entrar en conflicto con el principio de aporte de parte; más aún
si la jurisprudencia internacional ha establecido claramente que la
imparcialidad subjetiva, requiere que el juez no tenga ningún
impedimento con respecto a las partes, en razón a sus relaciones con
los sujetos procesales, y la imparcialidad objetiva, implica que el juez
no tenga impedimento con respecto a la pretensión demandada al
haber intervenido en la litis anteriormente; ambos supuestos no se
configuran para el caso de la actuación oficiosa.28

26
Para mayor información sobre los Puntos Controvertidos nos remitimos al artículo del autor ¨LOS PUNTOS
CONTROVERTIDOS¨ publicado en la Revista_ "ACTUALIDAD JURÍDICA". Publicación Mensual de Gaceta
Jurídica, Tomo 110, Lima, Enero 2003.
27
ARIANO DEHO, Eugenia. Op. Cit. p. 66.
28
Revisar artículo del autor ¨EL DERECHO A UN JUEZ IMPARCIAL¨ publicado en la Revista ¨ACTUALIDAD
JURÍDICA¨. Publicación Mensual de Gaceta Jurídica, Tomo 121, Lima, Diciembre 2003.
Es por estas razones que creemos que la prueba de oficio sustentada
en una duda razonable sobre los puntos controvertidos y con plena
garantía del derecho de defensa de las partes, no viola en principio el
derecho constitucional a un juez imparcial y más aún tutela el derecho
de las partes a conseguir un exhaustivo pronunciamiento sobre el
fondo de la controversia.

3.3.2. PRUEBA DE OFICIO Y VERDAD

Muchos han justificado la prueba de oficio en tanto mecanismo


procesal para la búsqueda de la verdad, así el juez dentro de sus
facultades y poderes de dirección tiene la iniciativa suficiente para
averiguar la verdad de los hechos alegados29. No obstante esta versión
vulgarizada sobre la finalidad de los medios probatorios no es tan
cierta, ya que como bien lo explica Hernando DEVIS ECHANDÍA el fin
de la prueba es producir la convicción o certeza del juez, o lo que es lo
mismo, la creencia de que conoce la verdad, pero esa certeza puede
ser moral subjetiva y real o legal objetiva y formal, según el sistema de
apreciación fijado30. Es por ello que la actuación de la prueba de oficio
no conduce directamente al encuentro con la verdad, sino que
proporciona elementos acerca de los puntos controvertidos del proceso
y que sirven para el convencimiento del juzgador sobre lo discutido.

3.3.3. PRUEBA DE OFICIO Y JUSTICIA


También ha sido materia de debate la función de la prueba de oficio en
relación a la justicia, siendo que nuestro código vigente ha señalado
abiertamente en su artículo II del Título Preliminar, que la finalidad
abstracta del proceso es lograr la paz social en justicia 31. Esto nos
conduce a afirmar que el proceso no puede entenderse aislado de un

29
GOZAINI, O. Op. Cit. p. 17
30
DEVIS ECHANDÍA, Hernando. ¨TEORÍA GENERAL DE LA PRUEBA JUDICIAL¨. Bogotá, Editorial Temis S.A.,
2002, Quinta Edición, Tomo I, p. 240
31
Art. II.- Fines del proceso e integración procesal.- El Juez deberá atender a que la finalidad concreta de
proceso es resolver un conflicto de intereses o eliminar una incertidumbre, ambas con relevancia jurídica,
haciendo efectivos los derechos sustanciales, y que su finalidad abstracta es lograr la paz social en justicia.
(...)
contexto jurídico social y que las implicancias de un caso particular
importan al Derecho, porque demuestran la eficacia de un sistema
legal determinado. Aunque debe reconocerse que una aplicación
razonable de la prueba de oficio se identifica con un concepto de
“equidad” o “justicia mínima” a valorarse caso por caso, y está alejado
de los conceptos justicia como arquetipos ideales.

3.4. TENDENCIAS DE LA PRUEBA DE OFICIO EN LA


JURISPRUDENCIA PERUANA
La aplicación de la prueba de oficio en la jurisprudencia ha provocado
diferentes tendencias que merecen ser analizadas detalladamente, por las
consecuencias que dicha interpretación conlleva en la resolución de los
procesos judiciales. A continuación, sin intentar ser exhaustivos,
analizaremos algunas tendencias derivadas del empleo de la prueba de
oficio en la actualidad.

3.4.1. PRUEBA DE OFICIO COMO FACULTAD DEL JUEZ

El artículo 194 de nuestro Código Procesal Civil ha establecido que el


juez “puede ordenar la actuación de medios probatorios adicionales
que considera convenientes”, esto significa que la actuación oficiosa es
una facultad otorgada al juzgador y no una obligación legal. Así lo
ratifican diversas ejecutorias como la Casación 104-2000/TACNA de la
Sala Civil Transitoria de la Corte Suprema de Justicia del 26 de enero
del 2000, cuyo tenor es el siguiente:

“la prueba de oficio que permite el artículo ciento noventicuatro del


Código Procesal Civil es una facultad que se otorga al Juez y no una
obligación”32

Y de la misma forma la Casación Nº 1804-2002 CALLAO de la Sala de


Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte Suprema de
Justicia del 15 de abril del 2003 que indica:

32
Ver Explorador Jurisprudencial de “DIÁLOGO CON LA JURISPRUDENCIA” de Gaceta Jurídica del 2002/2003
“La actuación de pruebas de oficio es una actividad discrecional del
juez conforme al artículo 194 del Código Procesal Civil. No se trata,
pues, de una obligación, sino de una potestad del juez cuando los
medios probatorios le sean insuficientes para formar convicción”33

Ambas jurisprudencias tienen su explicación en las solicitudes de


abogados patrocinantes que para suplir un error en la defensa
compelen al juzgador para incorporar o actuar medios probatorios de
oficio, que evidentemente favorecen a una parte del proceso en
especial. Por lo general dichos pedidos son rechazados invocando la
preclusión de la etapa postulatoria, y a efecto de evitar
cuestionamientos por parcialidad subjetiva con una de las partes.

No obstante el juez luego de una apreciación conjunta del proceso


puede requerir de la actuación de otros medios probatorios que
conduzcan a esclarecer los puntos controvertidos, los que no
necesariamente deben coincidir con los omitidos por las partes, puesto
que la actividad probatoria del juez es una facultad que opera dentro
de ciertos márgenes.

3.4.2. INCORPORACION DE MEDIOS PROBATORIOS


EXTEMPORANEOS
Otro asunto frecuente en la práctica procesal consiste en la presencia
de medios probatorios en su mayoría documentos que fueron ofrecidos
extemporáneamente, pero de cuya valoración depende la dilucidación
de los puntos controvertidos. Un ejemplo de estos supuestos aparece
en el Expediente Nº 99-7198-1066 LIMA de la Sala de Procesos
Ejecutivos de fecha 5 de octubre de 1999, donde se expresa:

“Si bien los medios probatorios no han sido presentados en el estadio


procesal correspondiente, nada impide que en aras de emitir una
sentencia ajustada a la verdad y a la justicia, sean incorporados al
proceso y así éste logre sus fines, pues, tratándose de pruebas
preconstituidas con intervención de la parte actora, repugna al

33
En Revista “ACTUALIDAD JURÍDICA” Publicación Mensual de Gaceta Jurídica, Lima, Marzo 2004, Editorial
Gaceta Jurídica, Tomo 124, p. 149-150.
juzgador que se privilegie el ritualismo de la formalidad, en perjuicio de
los valores mencionados”.34

En este mismo sentido se pronuncia la Casación Nº 130-2003-PIURA


del 30 de diciembre del 2003 donde igualmente se admite la posibilidad
de incorporar prueba extemporánea, la que debe ser notificada a las
partes para que ejerzan su correspondiente derecho de defensa:

“Los juzgadores, atendiendo a los fines del proceso consagrados en el


artículo II del Código Procesal Civil, y acorde con la facultad que
establece el artículo 194 del mismo cuerpo legal, pueden incorporar al
proceso medios probatorios de oficio que estimen convenientes; con lo
cual también es posible incorporar la prueba extemporánea ofrecida
por una de las partes, para lo cual deben emitir la resolución
correspondiente, la que debe notificar a las partes a efecto de que
estas puedan hacer valer sus argumentos de defensa”35

La actuación oficiosa está de este modo legitimada en tanto tienda a la


finalidad concreta del proceso, cual es la resolución de un conflicto de
intereses, por lo que según la Casación Nº 1556-2002-CAÑETE del 27
de setiembre del 2002, debe admitirse la prueba extemporánea cuando
ello contribuya a resolver la controversia:

“Los jueces deben tener presente según el artículo III del Título
Preliminar del Código Procesal Civil, deben atender a que la finalidad
concreta es resolver un conflicto de intereses o eliminar un conflicto de
intereses o eliminar una incertidumbre jurídica (...), ambas con
relevancia jurídica. Así cuando consideren que una prueba, aunque se
ofrecida extemporáneamente, puede servir para resolver la
controversia y eliminar una incertidumbre jurídica, están facultados
para hacer uso de las pruebas de oficio, de acuerdo al artículo 194 del
Código adjetivo”36

34
LEDESMA NARVAEZ, Marianella. “JURISPRUDENCIA ACTUAL”, Lima, Editorial Gaceta Jurídica, 2002, Tomo
V, p. 398-400.
35
Ver PIONER DE JURISPRUDENCIA 2003-2004 ABRIL 2004 Año 1 Nº 10 Actividad Probatoria en el Proceso
Civil, Lima, Editorial Gaceta Jurídica, p. 8.
36
Ibídem.
Es necesario recordar que al inicio de la vigencia del actual Código
Procesal Civil se manifestó una clara resistencia jurisprudencial a la
incorporación de medios probatorios de oficio en una aplicación rígida
del principio de preclusión procesal, situación que luego de varios años
ha ido revirtiéndose hasta el momento en que se ha admitido la
incorporación, pero respetando el derecho de defensa de la parte que
no lo ofreció, para que pueda formular las correspondientes cuestiones
probatorias de ser el caso.

3.4.3. PRUEBA DE OFICIO EN TODO TIPO DE PORCESOS


La actividad probatoria del juzgador no puede limitarse únicamente al
proceso de conocimiento o abreviado, sino que transciendo a todo tipo
de procesos civiles incluyendo a los procesos ejecutivos, donde
aparentemente no debe mediar actuación probatoria mediata alguna.
La jurisprudencia ha reconocido esta aseveración, como aparece de la
Casación Nº 2879-99 CAJAMARCA de la Sala Civil Permanente de la
Corte Suprema de Justicia del 29 de diciembre de 1999:

“Si bien la naturaleza del presente proceso es ejecutivo no menos


cierto es que el juez puede ordenar de oficio la actuación de un medio
probatorio a tenor de lo dispuesto en el artículo 194 del citado Código
Procesal”37

En consecuencia las facultades de actuación del juez comprenden


además aquellos procesos simplificados, donde las etapas han sido
reducidas al mínimo y subsiste un limitado derecho de contradicción,
como también ocurre en el proceso de ejecución de garantías a que
se refiere el Exp. Nº 39839-2153-98 de la Sala de Procesos
Ejecutivos del 28 de setiembre de 1999:

“En el proceso de ejecución de garantías no se prevé audiencia de


pruebas, pues, por su especial connotación, se asimila a uno de
ejecución de resolución judicial; ello no impide que en casos
excepcionales, si el Juez no cuenta con elementos científicos o

37
Ver Explorador Jurisprudencial de “DIÁLOGO CON LA JURISPRUDENCIA” de Gaceta Jurídica del 2002/2003.
técnicos acuda al auxilio de peritos, conforme al artículo 194 del
Código Procesal Civil”.38

3.4.4. INSUFICIENCIA DE MEDIOS PROBATORIOS


La jurisprudencia en este extremo es abundante, por cuanto se ha
entendido jurisprudencialmente que el juez puede disponer la
actuación de prueba complementaria y adicional, siempre y cuando
tenga por finalidad producir certeza respecto de los puntos
controvertidos. En esta dirección la jurisprudencia nacional ha acuñado
la frase “medios probatorios insuficientes” cuando los ofrecidos y
actuados por las partes no producen la certidumbre deseada. Algunas
muestras de lo explicado es la Casación Nº 1123-99/AREQUIPA del 09
de diciembre de 1999:

“El artículo ciento noventicuatro del Código Procesal Civil, establece


que cuando los medios probatorios ofrecidos por las partes sean
insuficientes para formar convicción, el Juez , en decisión motivada e
inimpugnable puede ordenar la actuación de los medios probatorios
adicionales que considere convenientes (...) la mencionada norma
resulta ser una excepción al principio de que (sic) la carga de la prueba
referida en el artículo ciento noventiseis del Código Procesal acotado y,
tiene como objeto permitir que el Juez tenga actividad probatoria
complementaria a la efectuada por las partes, las mismas (sic) que no
le hayan producido convicción acerca de los hechos controvertidos”39

Y el Expediente Nº 274-97 Sala Nº 4 del 12 de noviembre de 1997 que


textualmente dice:

“Si los medios probatorios ofrecidos por las partes son insuficientes
para formar convicción, el juez en decisión motivada e inimpugnable,
puede ordenar la actuación de los medios probatorios adicionales que
considera convenientes. La actuación de pruebas de oficio puede
hacerse incluso después de la etapa postulatoria, máxime dichas

38
LEDESMA NARVAEZ, Marianella. “JURISPRUDENCIA ACTUAL”, Lima, Editorial Gaceta Jurídica, 2001, Tomo
IV, p. 413-414.
39
0 Ver Explorador Jurisprudencial de “DIÁLOGO CON LA JURISPRUDENCIA” de Gaceta Jurídica del
2002/2003
pruebas ayudarán a producir certeza en el juez sobre los puntos
controvertidos”.40

La causal de insuficiencia de los medios probatorios aportados por las


partes ha sido recurrentemente utilizada por nuestra jurisprudencia, y
es largamente el motivo más frecuente, por el cual se ha dispuesto la
actuación oficiosa41. No obstante la interpretación sobre “la
insuficiencia de medios probatorios” ha generado en el ámbito judicial
serias discrepancias entre la primera y segunda instancias y en la sede
casatoria. Sobre esta discordancia conviene citar dos jurisprudencias
casatorias, en primer lugar la Casación Nº 2057-99 LIMA del 8 de junio
del 2000 que dice:

“Si la instancia superior no está de acuerdo con la apreciación de los


medios probatorios efectuada por el inferior, tiene expedita su
atribución revocatoria del fallo apelado, pero no puede disponer que

40
LEDESMA NARVAEZ, Marianella. “JURISPRUDENCIA ACTUAL”, Lima, Editorial Gaceta Jurídica, 1998, Tomo I,
p. 353-354.
41
Otros ejemplos son: el Expediente Nº 4601-98 de la Sala de Procesos Abreviados y de Conocimiento del
24 de junio de 1999: “Corresponde al juez analizar en conjunto las pruebas de ambas partes y cuando
resultaren insuficientes para formar convicción, disponer la actuación de otros medios probatorios
adicionales, con la facultad asignada por el artículo 194 del Código Procesal Civil”. En LEDESMA N., M. Op Cit.
Tomo IV p. 409-410. Asimismo el Expediente. Nº 59302-97 de la Sala de Procesos Sumarísimos del 22 de
octubre de 1999: “El juez está facultado a ordenar la actuación de medios probatorios adicionales, cuando
los ofrecidos por las partes sean insuficientes para formar convicción. Tratándose de una obligación de pago
proveniente de cuotas de mantenimiento, cuando la moneda de la República era el inti, el juez debe ordenar
una pericia contable destinada a determinar el monto de cambio de la moneda circulante en el país” . Ibíd.
p. 416-417. Y por último el Expediente Nº 345553 de la Sala de Procesos Sumarísimos del 8 de abril de 1999:
“Opera la actuación oficiosa de los medios probatorios adicionales, que se considere convenientes, cuando
los ofrecidos por las partes sean insuficientes para formar convicción en el juzgador respecto a los hechos
expuestos en estas. Tratándose de ocupación precaria, haciendo uso de la facultad de oficio, debe practicar
la inspección judicial en el inmueble materia de desalojo, con intervención de peritos, para determinar el
área que ocupan los demandados y si la misma se encuentra dentro de la propiedad que invoca tener la
demandante”. En LEDESMA N., M. Op. Cit. Tomo V, p. 389. Y el Expediente. Nº 3772- 98 Sala de Procesos
Abreviados y de Conocimiento del 3 de diciembre de 1998: “Los medios probatorios tiene por finalidad
acreditar los hechos expuestos por las partes, producir certeza en el Juez respecto de los puntos
controvertidos y fundamentar sus decisiones. El artículo 194 del C.P.C. permite que el Juez pueda ordenar
medios probatorios adicionales que considere convenientes; ello en atención a que el Juez dirige el proceso
y resuelve el conflicto con sujeción a la Ley”. En Ledesma N., M. Op. Cit. Tomo III, p. 364.
Y además el Expediente Nº 529-98 de la Sala Nº 1 del 12 de junio de 1998: “Procede declarar la nulidad de la
sentencia, si las pruebas aportadas por los accionantes resultan insuficientes para determinar si el inmueble
materia de desalojo, es el mismo que ocupa el demandado y al que se refiere la titulación presentada por los
pretensores. El Juez para dilucidar el tema en debate, debe recurrir a una inspección judicial de oficio
asistida por peritos, a efectos de determinar la real ubicación del bien ocupado por el demandado”. En
LEDESMA N., L. Op. Cit Tomo II, p. 375
éste varíe la convicción a la que haya arribado, ni mucho menos
ordenarle actuar pruebas de oficio por ser ésta una función
discrecional del juez”42

En segundo lugar la Casación Nº 673-2000 LIMA del 4 de mayo del


2000 cuya cita es como sigue:

“En aplicación del principio de “independencia jurisdiccional” contenido


en el artículo 16 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, Decreto
Supremo Nº 017-93-JUS, ningún magistrado de instancia superior
puede interferir en la actuación de los magistrados de instancias
inferiores y disponer que estos actúen tales o cuales pruebas, las que
podrán ser actuadas de oficio siempre y cuando, de acuerdo a la
función discrecional del juez, éste considere necesarias”43

Ambas jurisprudencias representan el punto de tensiones de la


actuación oficiosa cuando dos instancias no están de acuerdo sobre su
pertinencia, y frecuentemente se declara la nulidad de las sentencias
apeladas por la existencia de “insuficiencia probatoria” a criterio de la
instancia superior. Esta función como bien lo indica la última
jurisprudencia glosada no debe significar la violación del principio de
independencia, por cuanto el juzgador no se encuentra obligado a
resolver en determinado sentido y queda intangible su criterio
discrecional sobre el caso concreto.

3.4.5. LÍMITES DE LA ACTIVIDAD PROBATORIA OFICIOSA


La jurisprudencia uniformemente ha reconocido que la prueba de oficio
está limitada a producir certeza en el juez sobre los puntos
controvertidos fijados en el proceso. En este sentido la Casación Nº
1203-2002 LIMA del 20 de diciembre del 2002 ha precisado
efectivamente que:

“El artículo 194 del Código Procesal Civil es determinante al permitir al


juez ordenar de oficio la actuación de medios probatorios adicionales

42
Ver Explorador Jurisprudencial de “DIÁLOGO CON LA JURISPRUDENCIA” de Gaceta Jurídica del 2002/2003.
43
Ver PIONER DE JURISPRUDENCIA 2003-2004 ABRIL 2004 Año 1 Nº 10 Actividad Probatoria en el Proceso
Civil, Lima, Editorial Gaceta Jurídica, p. 9.
que considere necesarios, sin establecer limitación alguna, los mismos
que puedan servir para complementar la actividad probatoria o para
sustituirla por la adjuntada por las partes, siempre y cuando esta nueva
prueba sea de vital importancia para producir la certeza del juez
respecto de los puntos controvertidos”.44

Paralelamente a esta limitación de índole procesal también se viene


requiriendo que la prueba de oficio sea producto de una “decisión
razonable”, por cuanto de no existir dicho requisito podría ser pasible
de los correspondientes remedios procesales. El Expediente Nº 47739-
2471-98 de la Sala de Procesos Ejecutivos del 4 de octubre de 1999
así lo refiere:

“No obstante ser inimpugnable la facultad discrecional del juez para


ordenar pruebas de oficio, ello no significa que dicha prerrogativa no
sea pasible de remedios procesales, cuando no existe razonabilidad en
la decisión adoptada”45

Aunque cabe aclarar que en otra jurisprudencia suprema se ha


declarado la invulnerabilidad de la prueba de oficio por su naturaleza
inimpugnable, un ejemplo de ello es la Casación Nº 1400-T-97
UCAYALI que a la letra dice:

El juez en decisión inimpugnable puede ordenar de oficio la actuación


de los medios probatorios adicionales que considere convenientes, sin
establecer limitación alguna, no pudiendo el Superior cuestionar dicha
prueba, y al no tenerla en cuenta al momento de resolver incurre en
nulidad”46

Entonces por un lado la prueba de oficio es inimpugnable y por el otro


es posible de recurrir mediante remedios procesales si viola el principio
de razonabilidad, es nuestra opinión que la limitación de la actuación
probatoria del juez debe estar a su vez sujeto al principio constitucional

44
En “DIÁLOGO CON LA JURISPRUDENCIA” Nº 56, Lima, Editorial Gaceta Jurídica, Mayo 2003, p.259.
45
LEDESMA N., M. Op. Cit. Tomo IV, p. 424-425.
46
7 Ver PIONER DE JURISPRUDENCIA 2003-2004 ABRIL 2004 Año 1 Nº 10 Actividad Probatoria en el Proceso
Civil, Lima, Editorial Gaceta Jurídica, p. 9.
de razonabilidad, que impide el uso irrestricto y no técnico de la prueba
de oficio.

JURISPRUDENCIA
Casación No. 2911-2002-LIMA

“El hecho que la citada Sala haya ordenado al A-quo que actúe una prueba de oficio no
constituye en modo alguno interferir con su independencia jurisdiccional, ni que se
sustituya en el lugar de las partes procesales, pues, el juez, en cumplimiento de su rol de
director del proceso no puede sustraerse de su ineludible obligación de rodearse de todos
los elementos de juicio necesarios para la solución de la controversia y, a partir de ahí,
aplicar su razonabilidad en la apreciación de los medios probatorios y de los hechos
aportados al proceso, sin perder de vista que la finalidad del proceso de naturaleza civil es
el de resolver un conflicto de intereses o eliminar una incertidumbre, ambas con
relevancia jurídica”

Casación No.2318-2005-SANTA

“Por lo demás, todos los magistrados tienen la posibilidad legal de solicitar medios
probatorios a las partes, a fin de resolver el conflicto intersubjetivo de intereses, de la
manera más justa, aplicando irrestrictamente la ley”

Casación No.1804-2002-Callao, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 01.03.04.

“(…) de conformidad con el artículo 194 del Código Procesal Civil, cuando los medios
probatorios ofrecidos por las partes sean insuficientes para formar convicción, el juez
puede ordenar la actuación de los medios probatorios adicionales, resultando ello una
facultad discrecional del juez, y no un imperativo, por lo que al no haberse ordenado en
autos la actuación de una prueba pericial de oficio, no se ha infringido ninguna formalidad
procesal”.

Casación 1248-2000 Loreto

“(…) si bien el artículo 194 del Código Procesal Civil, faculta al juez, en casos especiales y
mediante decisión motivada e inimpugnable, a ordenar de oficio la actuación de medios
probatorios adicionales, que le permitan forma convicción respecto de los hechos materia
de la controversia, empero tal decisión no debe afectar el derecho de defensa de las
partes”.
El Expediente Nº 47739-2471-98 de la Sala de Procesos Ejecutivos del 4 de octubre
de 1999

“No obstante ser inimpugnable la facultad discrecional del juez para ordenar pruebas de
oficio, ello no significa que dicha prerrogativa no sea pasible de remedios procesales,
cuando no existe razonabilidad en la decisión adoptada”.

CONCLUSIONES
 A través del Principio Inquisitivo al juzgador le corresponde promover de oficio el
proceso realizando el impulso procesal y gozando de las facultades de
investigación y dirección. Por su parte por medio del Principio Dispositivo la
iniciativa del proceso y su correspondiente actividad probatoria pertenece a las
partes, por lo que al juez solamente le está reservado el juzgamiento.
 Sin embargo actualmente se está diferenciando al interior del Principio Dispositivo,
entre el Principio Dispositivo estricto sensu, que consiste en la disponibilidad de
las partes sobre el interés privado y la decisión de acudir al órgano jurisdiccional y
el Principio de Aportación de Parte que comprende la etapa de aportación de los
hechos y la de aportación de la prueba.
 En el caso del Código Procesal Civil Peruano el fenómeno de la “publicización del
proceso” ha determinado la asunción del Principio de Dirección e Impulso del
Proceso y el Principio de Socialización contenidos en los artículos II y VI del Tïtulo
Preliminar de citado texto legal; lo que hace de nuestro sistema uno de índole
publicista donde se han conferido especiales atribuciones al juzgador para la
resolución de las controversias con miras a la igualdad de las partes, todo ello
fuera del Principio de Aportación de Parte presente en el artículo VII del Título
Preliminar.
 La Prueba de Oficio en el sistema probatorio peruano ha sido regulada en el
artículo 194, donde se contempla que la actividad probatoria del juzgador
solamente se puede disponer cuando se requiera medios probatorios adicionales
para causar convicción sobre los puntos controvertidos, siendo que su existencia
se halla plenamente justificada en un esquema de plena colaboración y
compatibilidad entre actuación oficiosa y el principio de aportación de parte.
 La prueba de oficio en materia civil debe estar limitada en tanto se refiera a los
hechos controvertidos o discutidos por las partes, cuando en el proceso aparezcan
las fuentes de prueba respecto de las cuales se actúan los medios probatorios
oficiosos y siempre respetando el derecho de defensa. A lo que se agrega la
decisión de la actuación oficiosa debe estar enmarcada dentro del principio de
razonabilidad y cuando aparezca una situación de ¨falta de certeza¨ sobre los
puntos controvertidos.
 Las tendencias de la jurisprudencia peruana tienden a ratificar la naturaleza de la
prueba de oficio como una facultad y no como una obligación, además permite la
incorporación de medios probatorios extemporáneos cuando tengan vital
importancia en la disquisición de los puntos controvertidos, y por lo general se
acepte su necesidad cuando los medios probatorios proporcionados por las partes
sean insuficientes, adicionalmente la jurisprudencia también contempla que la
decisión de actuación oficiosa debe ser razonable y adecuadamente motivada.
 La Prueba de Oficio en el sistema probatorio peruano ha sido regulada en el
artículo 194º, donde se contempla que la actividad probatoria del juzgador
solamente se puede disponer cuando se requiera medios probatorios adicionales
para causar convicción sobre los puntos controvertidos, siendo que su existencia
se halla plenamente justificada en un esquema de plena colaboración y
compatibilidad entre actuación oficiosa y el principio de aportación de parte.
 El mencionado artículo 194º del código procesal civil peruano establece que
cuando los medios probatorios ofrecidos por la partes son insuficientes para
formar convicción, el juez mediante decisión motivada e inimpugnable puede
ordenar la actuación de los medios probatorios adicionales que considere
convenientes. Este artículo le otorga al juez una facultad, es decir una función
discrecional que puede ser ejercida o no, y que en caso de no utilización no puede
determinar la nulidad de la sentencia emitida y mucho menos que el órgano revisor
ordene la actuación de una prueba de oficio. De acuerdo con el legislador, en un
proceso civil, la prueba de oficio busca asegurar la efectiva igualdad de las partes
en el proceso, el descubrimiento de fraudes en detrimento de terceros y el evitar
sentencias inhibitorias y nulidades posteriores
 La prueba de oficio en materia civil debe estar limitada en tanto se refiera a los
hechos controvertidos o discutidos por las partes, cuando en el proceso aparezcan
las fuentes de prueba respecto de las cuales se actúan los medios probatorios
oficiosos y siempre respetando el derecho de defensa. A lo que se agrega la
decisión de la actuación oficiosa debe estar enmarcada dentro del principio de
razonabilidad y cuando aparezca una situación de “falta de certeza” sobre los
puntos controvertidos.
 Las tendencias de la jurisprudencia peruana tienden a ratificar la naturaleza de la
prueba de oficio como una facultad y no como una obligación, además permite la
incorporación de medios probatorios extemporáneos cuando tengan vital
importancia en la disquisición de los puntos controvertidos, y por lo general se
acepte su necesidad cuando los medios probatorios proporcionados por las partes
sean insuficientes, adicionalmente la jurisprudencia también contempla que la
decisión de actuación oficiosa debe ser razonable y adecuadamente motivada.

BIBLIOGRAFÍA
1) La iniciativa probatoria del Órgano Jurisdiccional en el Proceso Civil. “El Derecho a
la Prueba en el Proceso Civil”. Joan Picó y Junoy.
2) ¿Juez Árbitro O Juez Inquisidor? La Prueba De Oficio En El Nuevo Código
Procesal Penal. José Antonio Díaz Muro.
3) La prueba de oficio en el Proceso Civil”. Jaime Francisco Coaguila Valdivia.
4) La prueba de oficio en la jurisprudencia de la Corte Suprema. Jaime David Abanto
Torres.
5) ¿Son convenientes las pruebas de oficio en el sistema acusatorio peruano? Juan
R. Hurtado Poma
6) La prueba de oficio. Rosemary Ximena Salinas Rivas.
7) Prueba de Oficio Souer (Un cóctel técnico entre verdad y garantías). José Bonet
Navarro
8) Poderes probatorios de las partes y del Juez en Europa. Michele Taruffo

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