FUNDAMENTOS DEL MINISTERIO
DE NIÑOS
Los niños representan nuestra herencia, son ellos los que dan continuidad
alpropósito de Dios dentro de cada familia. Por años hemos visto la necesidad
de atenderlos,
cuidarlos y verlos crecer sanamente, pero…
¿Cómo logramos esto? Como ministerio ¿Cuál es nuestro trabajo?
Hoy podemos decir que caminamos sobre bases que Dios nos ha dado para
crecer,multiplicarnos y consolidarlos. Estas bases dan respuesta a estas
preguntas y nos revelan ladirección de nuestras Acciones y Visión.Nuestros
fundamentos para este tiempo son:
1.- Los niños son maduros en su Espíritu:
Físicamente están en crecimiento, cognitivamente faltos de
conocimiento,emocionalmente en construcción. Pero su Espíritu es maduro,
dispuesto asumir sunaturaleza.
Lucas 1:41 Dice: …. Y aconteció que cuando oyó Elizabeth la salutación de
María, la criatura salto en su vientre; y Elizabeth fue llena del Espíritu Santo
….
El ser lleno del Espíritu Santo garantiza un crecimiento integral (Lucas 2:52)
“
EL ESPIRITU SANTO NO VE EDAD”
2.- Los primeros Pastores y Maestros del Ministerio de Niños son los
Padres:
Deuteronomio 6:6 -9
Los padres deben entender que deben repetir a sus hijos la visión dada,
memorizarla palabra es clave en los primeros años de vida.
Esto deben hacerlo en casa, en el carro, en la noche, al levantarse, al
acostarse… “
Son los
padres Pastores de Niños a tiempo completo”
No es responsabilidad del Ministerio de Educación, de la LOPNNA,
Ministerios deniños, del Estado; la formación en Dios de los niños. En un orden
correcto y Apostólico laformación del niño, Dios la estableció sobre los
Padres
y ellos deben luchar contra elsistema.
“Un Ministerio de Niños se hace más fuerte cuando sus Padres se
involucran”
3.- Los niños son la venganza de Dios:
Salmo 8:2
Nuestros enemigos, el sistema, la maldad, encontraron un ejército que
le haceresistencia, y no solo eso. En los próximos días y años veremos el
avanzar de este ejércitocon mayor peso y unción por causa de la
revelación.Este ejército está conformado por niños que están siendo formados en las
redes através de la Visión y Misión dada día tras día.
LOS MAESTROS
Como ejemplo incomparable en esta tierra, tenemos al Señor Jesucristo que
fue llamado "maestro"
unas 60 veces en las escrituras (raboni) Mateo 8:19 y Marcos 9:38. Aunque
Jesús fue conocido como
sanador de las multitudes, los Evangelios nos relatan en detalle el ministerio
principal que el tuvo, como
los fue el enseñar las cosas de Dios. A través de las parábolas, historias,
ejemplos y a veces
enseñanzas duras y difíciles, Jesús enseñaba a las gentes continuamente en el
Templo, en los
Campos, por el mar, andando por el camino.
Es interesante notar que uno de los requisitos de un líder en la iglesia es la
habilidad de enseñar (1Ti.
3:2). La Biblia habla también del don o ministerio de la enseñanza (Ro.12:67,
Ef. 4?:11) y les da lugar
de importancia a los maestros entre los demás ministerios.
A. REQUISITOS DE UN MAESTRO CRISTIANO
- Debe tener una relación personal con Cristo Jesús.
- Debe vivir la vida cristiana en obediencia a la palabra de Dios. No puede vivir
en abierto desacuerdo
con los principios bíblicos.
- Debe ser sensible, tierno e interesado en las necesidades de los otros.
- No debe temer el trabajo duro, ya que la enseñanza requiere horas de
preparación y estudio, además
del desgaste emocional y espiritual al enseñar.
- Debe ser creativo con ideas originales, y saber buscar ideas de otras fuentes.
Debe ser capaz de
adaptar las lecciones a los alumnos con pensamientos nuevos.
- Debe tener una actitud positiva y entusiasta. El carácter del maestro influye en
la enseñanza. No debe
ser demasiado pasivo ni pesimista.
- Debe ser persona con autoridad. Esa cualidad puede desarrollarse cuando
hay una auténtica
convicción de que estamos ocupados en un ministerio espiritual importante. La
inseguridad es lo que
hace perder sus cualidades de líder a muchas personas.
1
Ser maestro de la palabra de Dios, es el mayor privilegio que se puede gozar.
Significa estar
íntimamente vinculado al Maestro por Excelencia, nuestro Señor Jesucristo, ya
que gran parte de su
ministerio comprendía la enseñanza. Él delegó poder y autoridad a sus
seguidores para que continúen
esa labor.
Y les dijo: "Id por todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura. El que
creyere y fuere bautizado
será salvo; más el que no creyere, será condenado." Marcos 16:15-16.
"Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y
me seréis testigos en
Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra." Hechos
1:8.
Dios ha puesto sus ojos en los maestros, y ese deseo de enseñar que brota
desde lo profundo de su
ser, no es sino un llamado del Señor.
Él necesita de usted para la educación de sus "joyas", los niños y las niñas que
el tanto ama. Sus
inmortales vidas representan gran valor. Jesús murió por cada uno de ellos en
la cruz. No derramó su
preciosa sangre, en precio de rescate, solamente por los adultos, sino que
también lo hizo por los niños.
La vida de un niño se puede comparar a una hoja de papel en blanco. Cada
persona que pasa por su
lado, escribe algo en esa hoja.
Al llamarle para ser maestro, Dios dispuso que usted ayuda a otros seres
humanos a aprender. No
importa cuán grande o cuán pequeño sea a quien enseñe, siempre estará
centrado alrededor de tres
factores:
•
El Maestro
•
La Lección
•
El Alumno
B. EL MAESTRO Y SU EXPERIENCIA CON DIOS
No se pueden compartir experiencias que no se hayan vivido. Teóricamente el
maestro puede explicar
muchas cosas, pero, solamente puede impactar en la vida de sus alumnos
cuando respalda la teoría
con experiencias personales.
Para el maestro cristiano, el nuevo nacimiento es su primera y gran experiencia
con Dios. Para poder
enseñar, tiene que ser salvo y lavado de sus pecados por la sangre de
Jesucristo y debe haber
obedecido plenamente el mandato en Hechos 2:38: "Arrepentíos, y bautícese
cada uno de vosotros en
el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del
Espíritu Santo"
Es sumamente importante ser lleno del Espíritu Santo. Hay tantas cosas que
quieren ocupar lugar en
nuestro interior y nos invaden, a menudo, pensamientos de diversa índole,
mayormente negativos. Por
ello, necesitamos la llenura del Espíritu Santo, para que las cosas del mundo
no hallen cabida. El
egoísmo, la envidia, la hipocresía, y tantos más, tendrán que dar media vuelta
a la puerta del corazón,
pues ya estará ocupado por el Espíritu del Señor.
El maestro que abre su vida al Señor, producirá el fruto del Espíritu Santo y
podrá respaldar su
enseñanza con experiencias reales. Me duele decir que, hay muchos maestros
que enseñan la Biblia,
sin gozar de una relación personal con Dios. Son "ciegos guías de ciegos",
como lo expresa Jesús en
Mateo 15:14 como resultado, tanto el maestro como sus alumnos, caen en el
hoyo.
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Pablo podría afirmar: "Yo sé en quien he creído" (2 Ti 1:12). Esa firme fe en el
Señor y S Palabra, debe
caracterizar a cada maestro; no sólo delante de sus alumnos, en un día
domingo, sino cada día de la
semana y en cualquier situación o lugar. Jesucristo dijo: "Vosotros sois la luz
del mundo, una ciudad
asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se
pone debajo de un almud,
sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre
vuestra luz delante de
los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro
Padre que está en los
cielos." Mt. 5:14-16.
C. LO QUE EL MAESTRO DEBE HACER
- Leer y estudiar continuamente la Biblia y las fuentes que le ayudarán a ser
mejor maestro.
- Debe preparar su lección cada semana dedicando el tiempo necesario para
que ser parte de su propia
vida y se adate a las necesidades de sus alumnos.
- Debe llegar a tiempo para cada clase y procurar que los alumnos hagan lo
mismo. Es una
responsabilidad concreta, y al no hacerlo, demuestra que no considera
importante la labor de enseñar.
- Debe orar por sus alumnos durante la semana. Recordar sus necesidades y
también visitarles de vez
en cuando. La relación personal maestro-alumno es importantísima.
D. MÉTODOS DE ESTUDIO PARA EL MAESTRO
- Busque un lugar tranquilo para estudiar.
- Reúna todos los materiales de estudio para luego no interrumpir el estudio.
- Escoja una hora del día cuando su mente esta activa y alerta.
- Este cómodo: Tenga mesa y silla, suficiente aire y luz.
- Sea disciplinado: No espere inspiración para estudiar, hágalo como hábito
para el Señor.
- Prepare la lección con tiempo: El estudiar a última hora resulta en mala
preparación y perder los
resultados deseados en los alumnos.
- Alterne su actividad: Lea la porción bíblica, luego ore por los alumnos, estudie
mapas y comentarios,
memorice el texto principal (áureo) y practique el uso del material visual.
E. METAS QUE DEBE TENER EL MAESTRO
- Que el alumno aprenda la lección, que la entienda.
- Que el alumno guarde las verdades bíblicas en su mente y corazón.
- Que la vida del alumno sea transformada como resultado de la enseñanza.
- Que las necesidades espirituales del alumno encuentren respuesta a través
de las lecciones.
- Que el alumno llegue a ser investigador incansable de la Palabra de Dios,
buscando siempre
profundizar en la verdad y su relación con la vida humana.
- Que el alumno llegue a tal nivel de motivación que sea un maestro para otros
también.
F. MANERAS DE PREPARAR LA LECCIÓN
- Una limitada preparación: Sólo lee la porción bíblica y el manual del maestro.
- Una mejor preparación: Estudia para la lección tomando notas y consultando
libros de referencia.
- Una buena preparación: Apunta ilustraciones personales y explicaciones que
se relacionan con la vida
de los alumnos.
- Una excelente preparación: La lección inspira y cambia aún al maestro, y
como resultado la lección es
enseñada con unción y poder del Espíritu Santo.
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G. LA INFLUENCIA DEL MAESTRO
Como maestro, debe reconocer la influencia que su vida ejerce sobre los
alumnos. Ante ellos, usted es
un representante de Jesús, y lo que ellos le vean hacer, guiará, en gran parte,
del destino de sus vidas.
Trate de ejercer sobre ellos una influencia positiva.
El maestro enseña un poco por medio de lo que dice, algo más por medio de lo
que hace, mucho más
por medio de lo que es.
La vida y la personalidad del maestro es la lección más poderosa que puede
enseñar. No son, en
primer lugar, las elocuentes palabras que influyen en el niño, sino la vida santa
del instructor: una vida
entregada de lleno al Señor Jesús.
H. EL DESEO DE APRENDER
Lo más importante en la vida del maestro no es enseñar sino aprender, y
¡aprender de Jesús! Por
cierto, debe leer y estudiar buenos libros, conocer de pedagogía y tratar de
mejorar sus métodos de
enseñanza, pero lo primordial es que aprenda de Jesús mismo, por medio de
una vida de íntima
comunión con él. Él es el Maestro por Excelencia y nadie nos pude enseñar
mejor.
Para aprender hay que estudiar; en este caso, la Biblia, pero también otra
buena literatura. El
conocimiento no es una carga pesada y el tiempo dedicado al estudio, nunca
es tiempo perdido.
I. LA SINCERIDAD DEL MAESTRO
La vida del maestro necesita ser transparente como la luz. Debe poder decirse
de él, lo mismo que
Isaías profetizó respecto a Jesús: "... ni hubo engaño en su boca" (Isaías 53:9).
Jesús fue sincero con sus seguidores. Día tras día, ellos compartieron con él la
abundancia y la
escasez, la alegría y el dolor, la aclamación de los admiradores y las burlas de
los enemigos. Ellos lo
conocieron en la intimidad del hogar y entre grandes multitudes, y
nunca lo vieron actuar con
hipocresía.
Los hechos y las palabras de los maestros deben ser como Pablo dijo "Con
Cristo estoy crucificado, y
ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí..." (Gálatas 2:20).
J. COMUNIÓN CON DIOS
Para vivir una vida ejemplar y fructífera, es indispensable desarrollar una diaria
e íntima comunión con
Dios por medio de la oración y el estudio de su palabra.
La Oración es el medio por el cual podemos experimentar milagros en nuestra
vida. Para el maestro es
importante orar como un niño, orar por un niño, orar con un niño.
Jesús dijo: "Si no os volvéis y os hacéis como niños..." (Mateo 18:3). Los niños
son sinceros, humildes y
dependientes, ya que todavía no han descubierto, lo que en el mundo adulto es
tan conocido, las
dudas. No es suficiente orar como un niño, sino necesitamos también orar por
los niños. Pida por cada
uno de sus alumnos, para que ellos puedan poner sus jóvenes vidas en manos
de nuestro poderoso
Señor Jesús.
Al ser constante en la oración por sus alumnos, usted como maestro, no
tardará en experimentas el
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gozo de orar con un niño. No hay mayor felicidad. El estudio de la palabra va
mano a mano con la
oración. Por medio de la oración el maestro habla con Dios. Por medio de la
lectura de la Palabra, el
maestro ofrece a Dios una oportunidad de hablarle.
K. COMUNIÓN CON LOS HERMANOS
Como hijo de Dios y maestro cristiano, usted forma parte de una gran familia. Y
tiene hermanos en cada
país del mundo, ahora le toca aprender a vivir en paz con aquellos que están
cerca suyo.
Jesús habló acerca de los más grandes mandamientos: El amar a Dios sobre
todas las cosas, y el amar
al prójimo como a sí mismo (Mateo 22:37-40). También nos dio un
mandamiento nuevo: "Este es mi
mandamiento; Que os améis unos a otros, como yo os he amado." Juan 15:12.
El maestro necesita
tener disposición para trabajar lo mismo que tuvo Jesús. Tiene que saber que
está realizando una labor
que producirá fruto para la eternidad.
LA EDUCACION EN LA IGLESIA
(Manual de Trabajo)
TEMA 2 - CARACTERÍSTICAS DE CADA EDAD
A. ESQUEMA DEL DESARROLLO FÍSICO MENTAL SOCIAL Y ESPIRITUAL DEL NIÑO Y DEL
PRE-JUVENIL
EDAD FISICO MENTAL SOCIAL ESPIRITUAL
0-3 ACTIVO DESCUBRIDOR INDIVIDUALISTA IMITADOR
4-5 JUGUETON PREGUNTON JUEGA CON CREDULO
OTROS
6-8 MOVEDIZO Y OBSERVADOR ELIGE A SUS OBSERVADOR
TRAVIESO AMIGOS
9-11 CREATIVO ANALIZADOR MUESTRA RINDE CULTO
AVERSION AL
SEXO
OPUESTO
12-14 ESTA EN ES CRITICO VUEKVE A LA DUDAS Y
TRNSFORMCION AMISTAD PREGUNTAS
ENTRE AMBOS
SEXOS
16-17 LLEGA A LA OPINA SE ENAMORA NECESITA
MADUREZ ESTABILIDAD
En general se puede hacer las anteriores divisiones para una clase de niños,
en lo posible y en la
posibilidad que tenga divida las clases de los niños como muestra en esquema
anterior.
A veces es difícil hacer, por varias razones, en algunos casos es porque no hay
espacio Físico para
dividir varias clases, no hay maestros para las diferentes edades o son muy
pocos niños lo que tiene en
su clase y ve por conveniente no hacer esta división, en este último caso si
tiene la capacidad de dividir
su clase y hay suficientes maestros debe hacer la división, porque las
características de los niños en
sus diferentes edades hace dificultosa la enseñanza y captar la atención y
lograr que el mensaje llegue
a todos ellos.
Las cuatro grandes divisiones para una clase de niños son las siguientes de las
cuales se dará algunas
características de los niños. Cada edad tiene sus características propias, sus
intereses, su manera de
ser, su capacidad de aprender, sus problemas. El buen maestro
conoce a sus alumnos y las
características especiales que tienen. El buen maestro sabe bien que el tiempo
que puede un alumno
prestar atención a la clase varía según la edad que tiene.
A. PARBULOS. PRINCIPIANTES O PRE-PRIMARIOS
Edad: de 3 a 5 años
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Es la edad de la observación, de copiar a los demás. No quieren participar en
la clase, prefieren la
misma maestra y la misma aula cada semana. Nunca están quietos. Sol
curiosos, llenos de preguntas,
quieren saber cómo se llama cada cosa y cómo funciona.
Es imaginativo, creativo, le gustan las historias y no se cansa cuando se le
repite vez tras vez. Cree
todo lo que le dicen, es confiado. Necesita amor de sus maestros. Su mundo es
pequeño y cualquier
cambio le trae inseguridad. Juega con amiguitos pero es muy egocéntrico y no
comparte sus cosas con
otros.
Su mundo es el juego, y, por ser inquieto necesita un horario lleno y completo
de actividades dirigidas a
su nivel de interés y habilidad. Tiene vocabulario limitado y no posee conceptos
de tiempo y espacio.
Necesita el afecto físico de sus maestros a través de caricias y abrazos, Debe
aprender que Dios le
ama, que Dios todo lo creó, que Dios desea nuestro amor.
B. PRIMARIOS.
Edad: de 6 a 8 años
El niño primario ya está en escuela y eso favorece su aprendizaje. Piensa
concretamente pero le gusta
lo imaginario. Distingue entre lo real y lo imaginario y memoriza muy bien. Vive
en el presente no le
interesa el pasado ni mucho el porvenir. Le gusta el juego de palabras y
números.
Características físicas. Sus músculos pequeños no son bien coordinados y por
eso los trabajos
manuales no deben ser complicados ni detallados. Quiere participar en vez de
mirar. Busca aprobación
de los adultos. Es enérgico pero se cansa fácilmente.
Características Sociales. Le gustan las actividades sin competencia. Desea
amistades pero ama más al
adulto. Es todavía egoísta. Le gusta hablar. Quiere portarse como adulto.
Características Emocionales. Trata emocionalmente a personas y cosas. Es
impaciente y tiene
temores. Simpatiza con otros y se identifica con ellos. Puede resistir a
demandas personales y
desobedecer.
Características Espirituales. Le gusta mucho la escuela dominical, la gente, la
iglesia. Tiene fe sencilla
con Dios, ora extensamente sobre todas las cosas de su vida. Debe ya
entender la historia de Cristo y
la salvación en su sentido sencillo. Tiene curiosidad acerca de la muerte y del
cielo. Desea ser bueno y
ora para comportarse bien.
C. PRIMARIO SUPERIOR
Edad: de 9 a 11 años
Ya lee bastante bien, piensa y razona más, Tiene buena memoria, es
preguntón y desea aprender.
Puede pensar con sentido cronológico. Le gusta leer y buscar textos bíblicos.
En lo físico es exageradamente fuerte y enérgico, tiene muy buena salud, es
ruidoso y le gusta pelear.
Ama la naturaleza, las plantas y animales, quiere descubrir aventuras por su
cuenta.
En lo social, es muy competitivo en juego de habilidad. Es leal a sus amigos y
les obedece más a ellos
que a sus maestros o padres. No le gusta la autoridad, la resiste. Tiende a
admirar a ciertos líderes o
héroes de la televisión o el cine. No le gusta el sexo opuesto.
En lo emocional, el niño primario superior tiene pocos temores y no expresa
ninguno. Puede ser de mal
genio y enojoso. No le gustan demostraciones de afecto caricias y besos. Le
gustan los chistes y el
humor. Puede cubrir sus problemas con actitudes exageradas.
En lo espiritual, reconoce el pecado y pone normas altas para sí. Tiene
preguntas sobre el evangelio y
puede hacer una entrega a Cristo, pero quizás esconda su deseo de hacerlo.
Necesita ayuda y ánimo
en su crecimiento espiritual. Son los años cuando se forman hábitos
importantes de su vida personal y
vida espiritual. Anímele a través de competencias con puntos por asistir, leer su
Biblia, memorizar su
texto, traer a los amigos, etc. Es admirable lo que un niño de esta edad hará
para ganarse un premio o
uno cuantos puntos.
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D. INTERMEDIOS
Edad: adolescentes, entre 12 a 14 años
Muchos están estudiando en la escuela básica y la palabra clave es
"transición". Ni son adultos ni son
niños. A veces se portan como adultos y a veces como niños. Sus
características fundamentalmente
son:
- Son conscientes de la ropa, su arreglo personal, su apariencia.
- Son conscientes del sexo opuesto y buscan relacionarse con éste.
- Son conscientes del dinero, lo que vale, lo que cuestan las cosas. Algunos
trabajan.
- Tiene altos ideales, admiran a ciertos personajes y desean ser como ellos.
- Tiene buena memoria para aprender textos y guardan muchas enseñanzas
espirituales.
- Desean ser independientes pero muchas veces son fácilmente influenciados.
- Tiene un sentido social despierto. Se resienten con la injusticia..
- Dudan de lo que los adultos dicen, dudan de la Biblia y preguntan ¿por qué?
Están evaluando todos
los principios que les han sido enseñados. Es tiempo de formar convicciones
en ellos.
- Tienen más conocimiento que experiencias, piensan que lo saben todo pero...
Su crecimiento físico
está en su mejor época y están madurando como adultos. Hay problemas de
ajustes hasta que se
acostumbren a su nuevo cuerpo. Es importante poner los mejores maestros es
la edad de intermedios.
Es a esta edad en que un 85 % deja la escuela dominical y la iglesia. Debe
haber enseñanza bíblica a
su nivel de interés y problemas para que en lugar de dejar la iglesia se afirmen
en ella. El maestro debe
comprenderlos, amarlos, interesarse en ellos y escucharlos. El maestro debe
probar con su ejemplo y la
Palabra que Jesús es el Hijo de Dios y que podemos confiar en la Biblia como
libro inspirado por Dios.
El maestro debe hacer interesante su clase, nunca aburrida y monótona