EL DAR GRACIAS A DIOS
El dar gracias no se hace simplemente o solamente con palabras, sino
también con hechos y creo sinceramente que de eso carecen muchos
hijos de Dios.
¿Por qué debemos de dar Gracias a Dios?
¡Gracias a Dios por su don inefable! 2 Corintios 9:15
Si empezáramos a enumerar todas las razones por las cuales
agradecer a Dios no tendría fin nuestra lista. (Por la vida, la salud, el
alimento, por su sacrificio, por rescatarnos del pecado, del diablo, de la
muerte, por el don de ser llamados hijos suyos, por su Espíritu, su
gracia, por su presencia, por su eterno amor, por su bondad, porque Él
es bueno, porque nos ha dado grandes y poderosos privilegios, nos ha
hecho príncipes y sacerdotes, nos guarda de todo mal, nos ha dado la
victoria nos ha hecho libres y más que vencedores, etc. etc. etc.) (1
Corintios 15:57; 2 Corintios 2:14; Efesios 5:20).
Todos los que somos hijos de Dios deberíamos estar conscientes de
todos los favores y de todas las misericordias que Dios nos da, pero
lastimosamente no es así. A veces vivimos sin la comprensión de lo
que Dios hace en nosotros y por nosotros, esto sin mencionar lo que
ya hizo y lo que aún hará.
¿Puede usted enumerar una por una las bendiciones, los favores y las
misericordias que Dios le ha dado este día?
Sin contar la que ha hecho por su familia, ahora enumere las que
usted ha hecho en gratitud a Dios hoy. Sé que jamás por mucho o
todo lo que hagamos podremos pagarle a Dios lo que él hace por
nosotros, ¡nunca podremos!, seremos eternamente deudores, pero si
podemos ser agradecidos y estar agradecidos por la eternidad.
¡Oh, sí conociéramos el don de Dios y quién es el que nos lo da!
¿Por qué muchas veces no le damos Gracias a
Dios? ¿Por qué no somos agradecidos?
Te has puesto a pensar si eres o no agradecido con Dios. Una de las
razones por las cuales no somos agradecidos es precisamente por la
carencia del conocimiento de todas las cosas que Dios hace por
nosotros.
Si nosotros supiéramos y esto me la ha dicho Dios varias veces, si
supieras realmente qué es lo que Dios hizo y hace y aun hará por
nosotros, que es lo que Él nos ha dado y quienes somos para Él,
estaríamos todos los días, todo el tiempo de rodillas adorándole y
agradeciéndole.
Si verdaderamente estuviéramos conscientes, sabidos de su obra por
nosotros y en nosotros, fuésemos agradecidos. Aprendamos a
reconocer todas las obras de Dios en nuestras vidas, porque muchas
veces esperamos cosas sorprendentes, milagros maravillosos y
estamos tan a la espera de eso, que no nos damos cuenta que Dios
ya está actuando tan sutilmente y de manera habitual que cometemos
el error de asumir los hechos como lógicos o naturales y no le damos
la gloria a Dios, no le damos gracias porque pensamos que pasó
porque tenía que pasar o porque era obvio o lógico que pasara y no
nos damos cuenta del milagro extraordinario que Dios hizo para que
sucediera.