MEXTESOL Journal, Volume 35, Number 2, 2011 1
Collins Cobuild: Diccionario Inglés–Español para
Estudiantes Latinoamericanos (2009).
Collins/Heinle CENGAGE Learning
José Ramón Quintero Gutiérrez 1, Saúl Santos García2,
Universidad Autónoma de Nayarit
El Collins COBUILD: Diccionario Inglés-Español para Estudiantes
Latinoamericanos es un diccionario de los que llamamos ‘de bolsillo’,
presentado en formato analógico (impreso en papel) con dimensiones 13 X 20
cms. y 1282 páginas. Se encuentra en los límites de ser un diccionario portátil,
pero con una cantidad considerable de información. Es un diccionario que tiene
rasgos de un diccionario monolingüe, pues presenta las entradas en inglés, con
sus explicaciones y ejemplos en inglés, pero estos son acompañados por
traducciones al español; además, como los diccionarios bilingües, al final
presenta un listado de todas las entradas en español, con su equivalente de
traducción al inglés. En este sentido, el diccionario es presentado como un
diccionario semi-bilingüe, para ser usado por estudiantes de inglés cuya lengua
materna sea el español.
Tal vez a muchos lectores les sorprenda ver la reseña de un diccionario inglés-
español, pues podrán decir: “Pero es simplemente un diccionario”. Sin
embargo, en tiempos recientes, investigaciones enfocadas a explorar los
mecanismos de solución de problemas léxicos en un segundo idioma muestran
que por una parte, el uso del diccionario es una estrategia altamente utilizada
(ver por ejemplo Santos, 2006) y por otro lado, que el uso del diccionario
representa un reto para el estudiante (ver por ejemplo Christianson, 1997;
Tono, 1991), y más aún, que algunos de los problemas léxicos que resultan del
uso de un diccionario se deben a la estructura misma del diccionario (Santos,
2010). Es por eso que cuando uno se enfrenta ante un diccionario
relativamente nuevo, vale la pena detenerse a revisarlo a la luz de los
hallazgos de este tipo de investigaciones.
La decisión con respecto a la información que se debe incluir en los diccionarios
depende de muchos factores. Hasta hace algunas décadas tomar estas
decisiones era muy problemático debido a que, con frecuencia, se hacía
basándose en el sentido común de los editores y uno podía encontrar
discrepancias entre elementos respecto a una misma palabra en distintos
diccionarios (Cowie, 1981: 224). Actualmente, gracias al advenimiento de las
tecnologías, los editores de diccionarios han incrementado altamente el valor
pedagógico potencial del diccionario como una fuente de información, pues
decisiones con respecto a cómo se usa una palabra se toman en base a lo que
indican grandes corpus (Águila, 2006). Luego entonces, el valor de un
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diccionario reside en el tipo de información que incluye, la fuente de esa
información y el formato en el que ésta es presentada.
Con respecto al tipo de información, las decisiones sobre lo que hay que incluir
dependen del propósito del diccionario: ¿Se quiere el diccionario para apoyar la
decodificación (por ejemplo en comprensión lectora) o para apoyar la
codificación (por ejemplo en la producción de un texto)? Nation (2001), por
ejemplo, presenta un análisis de lo que significa conocer una palabra en estos
dos niveles y establece que en producción se requiere un conocimiento más
profundo de aspectos relacionados con la forma, el significado y el uso de la
palabra.
A simple vista parecería que es un diccionario pensado para la decodificación,
por ejemplo para consultarlo durante la lectura o traducción de textos en
inglés, pues básicamente las entradas son del inglés al español. Sin embargo,
una revisión más detallada permite darse cuenta que también es de gran
utilidad durante la producción en inglés o la traducción del español al inglés,
por la riqueza de la información que contiene cada entrada; además, al final
cuenta con una lista que presenta todas las entradas organizadas de español a
inglés, de tal forma que puede ser consultado incluso en situaciones en las que
el usuario no tiene el recurso léxico en inglés para expresar una idea deseada;
es decir, que no tiene la palabra en inglés.
El diccionario fue construido a partir de un corpus del inglés, lo que permite
que la información incluida refleje el uso de las palabras en contextos reales,
desde un punto de vista descriptivo. La utilización del corpus permite, por
ejemplo, que los diferentes significados de las palabras se ordenen de acuerdo
a criterios de frecuencia. El corpus también permite que además del
significado, las entradas tengan información sobre colocación, gramática, el
contexto en el que se puede utilizar la palabra (por ejemplo nivel de
formalidad, limitaciones de uso), información sobre la inflexión de palabras que
pudieran resultar problemáticas para el estudiante y ejemplos tomados de
textos auténticos.
¿Hasta qué punto el diccionario ayuda a prevenir problemas relacionados con
el uso del diccionario mismo? Es claro que el diccionario se construyó tomando
en consideración los problemas a los que un estudiante de habla hispana se
puede enfrentar al utilizarlo y procura anticiparse. Esto lo hace de diferentes
formas: primeramente presenta la pronunciación, las principales inflexiones de
la palabra y la división silábica de la entrada léxica (previniendo problemas de
ortografía), seguidas de una explicación en inglés de la palabra.
Posteriormente presenta los equivalentes de traducción de la palabra
acompañados de ejemplos que ilustran cada significado, tanto en inglés como
en español. Además, constantemente incluye información complementaria
principalmente a través de recuadros. Por ejemplo, en algunos presenta
alternativas (sinónimos) para que el usuario haga referencias cruzadas; en
otros advierte al usuario sobre palabras que fácilmente podrían confundir a
hablantes hispanos por su similitud como los falsos cognados y las sinformas
(Laufer, 1997), etc.; otros más en los que se resaltan las colocaciones de
palabras en inglés que no coinciden con la forma en que colocan en español.
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Sin duda, el Collins COBUILD: Diccionario Inglés–Español para Estudiantes
Latinoamericanos es un diccionario que incorpora nuestro entendimiento actual
sobre las necesidades de los estudiantes de un segundo idioma con respecto al
uso de fuentes de referencia. Un punto más a su favor es que incluye una
versión electrónica, en CD-ROM. La ventaja de esta versión sobre la versión
analógica pues puede ofrecer mayores posibilidades de interacción e incorpora
de forma especial aspectos relacionados con la pronunciación de las entradas.
Cabe advertir, sin embargo, que por más completo que pueda ser, su
efectividad se puede maximizar si su presentación fuera en formato en línea,
pues recordemos que la naturaleza del vocabulario es dinámica, abierta, con
voces y acepciones nuevas que aparecen, y otras que caen en desuso. Un
diccionario en formato analógico es más difícil de ser actualizado, mientras que
una presentación digital puede ser más flexible, más dinámica, con mayor
capacidad de almacenamiento de información, y puede ofrecer la posibilidad de
organizar la información en forma de red (hipertexto) en lugar de una simple
lista (Soler, 2008).
No obstante, considerando que en México el acceso a la red es aún limitado, la
versión analógica y su respectiva presentación digitalizada del Collins Cobuild:
Diccionario Inglés–Español para Estudiantes Latinoamericanos lo hacen una
buna opción para el estudiante de inglés como segunda lengua.
Referencias
Águila, G. (2006). Las nuevas tecnologías al servicio de la lexicografía: los diccionarios
electrónicos. En M. Villayandre, Actas del XXXV Simposio Internacional de la Sociedad
Español de Lingüística, León: Universidad de León (disponible en
http://www3.unileon.es/dp/dfh/SEL/actas.htm)
Christianson, K. (1997). Dictionary use by EFL writers: What really happens? Journal of Second
Language Writing, 6 (1), pp. 23-43.
Cowie, A. P., (1981). The treatment of collocations and idioms in learner's dictionaries. Applied
Linguistics, 2 (3), pp. 223 – 235.
Laufer, B. (1997). What’s in a word that makes it hard or easy: Some intralexical factors that
affect the learning of words. En Schmitt, N. and M. McCarthy. Vocabulary. Description,
Acquisition and Pedagogy, pp. 140-185, Cambridge: CUP.
Nation, I.S.P. (2001). Learning Vocabulary in Another Language. Cambridge: Cambridge
University Press.
Santos, S. (2006). Dictionary use in L2 writing. Memorias del II Foro Nacional de Estudios en
Lenguas (FONAEL 2006), pp. 1-12.
Santos, S. (2010). How do EFL writers use the dictionary? Evidence from think aloud protocols.
En S. Santos, EFL Writing in Mexican Universities: Research and Experience. Tepic, UAN.
Soler, C. (2008). Lexicografía digital del Español. En Cuadernos Cervantes, Vol. XII, (disponible
en http://www.cuadernoscervantes.com/multi_56_lexicografia.html).
Tono, Y. (1991). A good dictionary user: What makes the difference? En K. Ito et al. (Eds.)
Recent Studies on English Language Teaching, pp. 229 – 253. Tokyo: Yumil Press.