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Modelo Formulo Alegatos.

El documento presenta los alegatos de Enma Donatila Herrera Marquez en un caso judicial sobre el otorgamiento de una escritura pública. Los alegatos señalan múltiples irregularidades en el supuesto contrato de compraventa en el que se basa la demanda, incluyendo que el demandante no acreditó que el vendedor fuera el propietario legítimo, el precio pagado fue mucho menor al valor real de la propiedad, y existen indicios de simulación del acto jurídico. Se pide al juez tomar esto en cuenta al emitir sentencia

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El documento presenta los alegatos de Enma Donatila Herrera Marquez en un caso judicial sobre el otorgamiento de una escritura pública. Los alegatos señalan múltiples irregularidades en el supuesto contrato de compraventa en el que se basa la demanda, incluyendo que el demandante no acreditó que el vendedor fuera el propietario legítimo, el precio pagado fue mucho menor al valor real de la propiedad, y existen indicios de simulación del acto jurídico. Se pide al juez tomar esto en cuenta al emitir sentencia

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EXPEDIENTE: 00218-2018-0-1308-JR-CI-02

ESPECIALISTA: SOLORZANO PORLES, OTTO.


SUMILLA: FORMILO ALEGATOS

SEÑOR JUEZ DEL SEGUNDO JUZGADO ESPECIALIZADO EN LO CIVIL DE LA


CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA DE HUAURA.

ENMA DONATILA HERRERA MARQUEZ en calidad de litisconsorte en los seguidos por


SANTOS PANANA RODULFO contra AMADEO AVELINO VALVERDE REAÑO, sobre
OTORGAMIENTO DE ESCRITURA PÚBLICA; ante usted me presento y digo:

Habiendo sido notificados con la resolución n.°38 de fecha 05 de octubre de 2022,


encontrándonos, dentro del plazo legal, formulamos alegatos, solicitando que se tomen en cuenta
al momento de emitir sentencia las siguientes consideraciones de hecho y derecho que procedo a
exponer:

Sobre la adquisición por parte del demandante

El señor Rodulfo Santos Panana alega que adquirió la propiedad del Sr. Amadeo Avelino
Valverde Reaño y que cuenta con un contrato de compraventa, el cual considera sirve como
sustento suficiente para solicitar a su despacho el otorgamiento de escritura pública, sin embargo,
ante esto consideramos que previo a debatir la entrega de la solicitada escritura, debe
considerarse si, a la fecha de la compraventa era realmente Amadeo Avelino Valverde Reaño el
propietario para disponer y enajenar la propiedad denominada caldera y frijolito.

Señor juez, de manera particular el demandante Rodulfo Santos Panana interpone demanda de
otorgamiento de escritura pública contra Amadeo Avelino Valverde Reaño, pero en ningún
momento acredita la forma de como el demandado adquirió la propiedad o en su defecto ofrece
como medio de prueba la escritura de adquisición de Amadeo Valverde, este hecho reiteramos en
mencionar, fue pasado por alto por su juzgado, pues no se le requirió al demandante que acredite
o pruebe que el demandado (vendedor en el contrato) era el titular de la propiedad denominada
caldera y frijolito, porque de haberse requerido ese documento, el demandante no hubiese podido
subsanar y se habría originado todo esto .

Otro punto que debe considerar, es que en la interposición de la demanda, se precisa que el Sr.
Santos Panana adquirió la propiedad y por esta realizó un pago de S/. 80,000.00 (ochenta mil con
00/100 soles) pero no existe forma de acreditar que se realizó el pago, porque de ser cierta la
certificación notarial, se advierte que el notario no dejó constancia de algún pago realizado por la
supuesta propiedad, solamente se tiene lo señalado en el contrato, que se pagó a la suscripción
del mismo, señor juez, de lo mencionado debe advertirse una completa irregularidad en este acto
jurídico, y nos atrevemos a señalar que este pago fue un acto simulado para intentar cumplir con
el requisito de la falsa compraventa.

Aunado a esto, el precio por el que fue "vendido" la propiedad es por mucho, inferior al precio
real de cada uno de los predios, entonces, ¿cómo es posible que se alegue que se pagó S/.
80,000.00 (ochenta mil con 00/100 soles) por dos propiedades que al valor comercial tiene un
costo de $ 60,000.00 (sesenta mil dólares americanos) por hectárea y solamente la propiedad
denominada frijolito tiene un valor de $ 240,000.00 (doscientos cuarenta mil dólares americanos)
valor sobre la tasación realizada?.

En esa línea de ideas, estamos hablando de dos propiedades que tienen el valor de $.350,000.00
(trescientos cincuenta mil dólares) aproximadamente, entonces no puede ser posible que se
pague un monto tan ínfimo, un costo que está fuera de lo real. ello nos lleva a una clara idea que
su despacho puede coincidir, estamos frente a una simulación de acto jurídico con la finalidad de
afectar a verdaderos propietarios, valiéndose de actos contractuales que escapan de la realidad
fáctica y económica con el fin de perjudicar a terceros que son los reales titulares.

Sobre las visibles irregularidades en la compraventa realizada

En la introducción de la demanda se logra advertir un hecho sumamente extraño y que debe


tenerse a consideración al momento de emitir sentencia, pues se ha logrado analizar no solo la
simulación de una compraventa, sino también, un posible tráfico inmobiliario.

Señor juez, en la el contrato de compraventa se señala que el domicilio del vendedor Amadeo
Avelino Valverde Reaño está ubicado en la “Calle San Román n.° 282, distrito de Huacho,
provincia de Huaura, departamento de Lima” y de manera sorpresiva (extraña) en el escrito de
presentación de demanda el demandante Rodolfo Santos Panana señala que su domicilio procesal
es “Calle San Román n.° 282, distrito de Huacho-Huaura".

Resulta sumamente extraño e inaudito que el domicilio del vendedor Amadeo Valverde sea el
mismo domicilio procesal del demandante Santos Panana (comprador), mayor es la ingriga si
tenemos en cuenta que el domicilio real del señor Amadeo Valverde (vendedor) no es ese,
porque si bien tuvo una propiedad en la Calle San Román, la misma quedaba media cuadra más
adelante, e inclusive no residía en esa propiedad, sino, residía en Calle la Palma.

Entonces señor juez, surgen múltiples dudas ¿El contrato fue elaborado por el demandante? ¿El
contrato es falso y por error señalaron en el contrato el domicilio procesal? ¿Ha existido un tipo
de concertación entre las partes del proceso para actuar en puro perjuicio de mi persona?, creo
que de lo desarrollado en el proceso hasta ahora, ya se pueden ir deduciendo respuestas a las
preguntas planteadas.
En el contrato se precisa que el vendedor Adquiere de Luisa Valverde Reaño y por compra de
Laura Zoila Valverde Ramírez, pero no se precisa el antecedente a esa compra, el número de
kardex o la forma de adquisición, no precisa absolutamente nada. Tal como afirmamos
anteriormente, en este tipo de procesos donde se busca formalizar transferencia patrimoniales
debe acreditar el antecedente, no solo mencionarlo, debe probar la existencia de la titularidad o
del derecho, circunstancia que no sucede en el presente proceso.

No esta demás reiterar que, el demandante (comprador) debió acreditar como adquiere Amadeo
Valverde (su vendedor) porque es sencillo manifestar que lo compró de Miguel Arámbulo,
cuando este último no tenía ningún derecho sobre la propiedad y pretende utilizar
inadecuadamente los mecanismos procesales y el derecho sustantivo para hacerse de una
propiedad que tiene como titular a un tercero.

Se señala que pago S/ 80,000.00 (ochenta mil con 00/100 soles) por una propiedad valorizada en
casi $ 350,000.00 (trescientos cincuenta mil dólares americanos), la diferencia en el valor de la
propiedad es excesiva, por esa diferencia podemos afirmar que existe una eventual simulación a
un acto jurídico donde ninguna de las partes tiene derecho sobre la propiedad. Además de ello,
señala que pago de manera directa a la firma del contrato, pero eso no es muy creíble porque si
se pagó tanto dinero por la supuesta propiedad, debió formalizarse escritura pública.

En una cláusula precisa que no existe limitación alguna que le permita la libre disposición del
bien, pero eso no es correcto porque el vendedor en ningún momento teníadisposición de la
propiedad, la única disposición que tenía era de suscribir ese irregular contrato, pero más allá de
ello no tenía posibilidad de usar, disfrutar, disponer oreivindicar que son atributos inherentes al
derecho de la propiedad, y justamente no podría realizar ninguno de esos actos porque estaban
suscribiendo contratos entre dos partes donde no existía traslado o disposición de los bienes
denominados caldera y frijolito.

Debe considerarse que la propiedad en todo momento estuvo en uso, goce, disfrute, disposición
de la litisconsorte Enma Donatila Herrera Márquez, quien ahora ejerce defensa sobre su
propiedad frente a este viciado e irregular proceso. En todo momento la propiedad tuvo como
titular a la Sra. Enma, quien viene ejerciendo dominio y posesión de los inmuebles, a quien en
ningún momento se le notifico el proceso interpuesto, tampoco se apersonaron a la propiedad a
manifestar que se había vendido sus propiedades y es clara la situación, nunca se le pondría en
conocimiento porque estaban realizando contratos sin conocimiento de la verdadera propietaria y
únicamente estaban buscando generar (crear) documentos para buscar beneficiarse ilegalmente
de sus bienes.

Señor magistrado, se debe mencionar también que respecto a estas mencionadas irregularidades,
se logra advertir que en la información presentada por el demandante, en la declaración de
alcabala, así como en los recibos coadyuvados, se tiene que el pago de alcabala se realizó el día
09 de diciembre de 2014, esto es, 5 años 5 meses después de la supuesta compraventa realizada.

Su despacho podría considerar que no existe problema, sin embargo, debemos tener en cuenta
que la Ley de Tributación Municipal exige al comprador realizar el pago, así como la inscripción
del contribuyente dentro del año fiscal bajo apercibimiento de sanción. Es más, dejando de lado
el tema tributario municipal, en la práctica no existe persona que adquiera una propiedad y pase
más de 5 años para recién inscribirlo ante la entidad edil, esto es un claro indicio de que existía
un problema en su transferencia.

Señor juez, el demandante sostiene su pedido de otorgamiento de escritura pública en


argumentos inconsistentes, incongruentes y que denotan falta de veracidad en todos los
extremos, los fundamentos expuestos resultan tan poco creíbles que en sí, si resulta una sorpresa
que su demanda haya llegado hasta este momento del proceso, pues de haberse revisado y
analizado aspectos fundamentales en la pretensión, se habría tenido que esta nisiquiera debió
declararse procedente.

En la demanda se precisa que no se dio el otorgamiento de la escritura por la muerte devenida de


Amadeo Valverde, y señala el demandante, que esta fue la causa por la cual no se otorgó la
formalidad, sin embargo, debemos tener en cuenta que la compraventa se realizó en el año 2009
y el Sr. Amadeo (vendedor) falleció en el año 2017, habiendo transcurrido mas de 8 años para
iniciar una acción con la finalidad de obligar al demandado a otorgar la escritura.

Es inusual que se haya esperado tanto para formalizar un contrato, mayor aún cuando el
comprador, no ha tenido ni escritura, ni logró tomar posesión del inmueble, señor juez,
consideramos que debe usted estar de acuerdo en que es extraña la compra desde todos los
puntos de vista; incluso pensamos que tal vez el demandante esperó la muerte de Amadeo
Valverde para iniciar la presente acción, porque casualmente luego de fallecido el supuesto
vendedor, meses después se interpone la demanda de otorgamiento de escritura pública.

Señor juez, dentro del análisis que deberá llevar a cabo para emitir sentencia, debe tomar a
consideración lo desarrollado en el IX Pleno Casatorio Civil:

(…)
4. La nulidad manifiesta es aquella que resulta evidente patente, inmediatamente perceptible, en
suma, aquella que resulta fácil de detectar sea que se desprenda el acto mismo o del examen de
algún otro elemento de prueba incorporado al proceso. la nulidad manifiesta no se circunscribe a
algunas o alguna especificación causal de nulidad, sino que se extiende a todas las causales que
prevé el artículo 219 del Código Civil.
(…)
Asimismo, el artículo 219 del Código Civil suscribe lo siguiente:

Causales de nulidad
Artículo 219.- El acto jurídico es nulo:
1.- Cuando falta la manifestación de voluntad del agente.
3.- Cuando su objeto es física o jurídicamente imposible o cuando sea indeterminable.
4.- Cuando su fin sea ilícito.
5.- Cuando adolezca de simulación absoluta.
6.- Cuando no revista la forma prescrita bajo sanción de nulidad
(…)

Señor juez, el Noveno Pleno Casatorio Civil señaló que la nulidad manifiesta es perceptible, bajo
esa línea señor juez, resulta evidente que el contrato celebrado entre el vendedor (que no tenía
derecho, facultad o posibilidad de disponer de una propiedad que no le pertenecía) y el
comprador (que no adquirió la propiedad porque el transferente no tenía derecho) adolece de
nulidad.

En esa línea podríamos estar hablando válidamente de que el objeto era físicamente imposible de
adquirir porque se encontraba bajo el dominio de la verdadera propietaria, Enma Herrera, quien
ahora es la litisconsorte, pues ella era quien asumía las facultades inherentes a la propiedad como
uso, disfrute, disposición y reivindicación, además de ello, era quien ejercía la posesión
(institución del derecho real importante que se encuentra sujeta a la presunción de propiedad) por
tanto, podía definirse como poseedora-propietaria.

Señor juez, esta propiedad resultaba un objeto físicamente imposible de obtener o disponer al
tener un titular real, quien ejercía dominio y posesión. El demandante pretende obtener escritura
pública al haber comprado una propiedad que no le pertenece al vendedor, señor juez, debe
determinarse que el adquiriente nunca podrá obtener la propiedad transferida, máxime si el
comprador tenía conocimiento que en posesión de la propiedad se encontraba otra persona más
no el vendedor y a pesar de ello y conociendo la realidad decidió comprar (aparentemente).

La jurisprudencia se ha encargado de analizar esta situación y procederemos a citar las mismas:

Constituye objeto jurídicamente imposible la compraventa de bien ajeno cuando no hay


consentimiento posterior del propietario o el vendedor no adquiere el bien del verdadero
propietario.

“se vende un bien ajeno como suyo y el propietario tiene conocimiento de ello o tiene la
posibilidad de conocer que su vendedor en realidad no es propietario del bien, dicha venta es
nula. La cuestión controvertida para ser dilucidada es si la parte demandada conocía que el bien
inmueble adquirido mediante escritura pública (…) era un bien que no le pertenecía a la
vendedora (bien ajeno). La parte vendedora vende como propio un bien ajeno (sin
comprometerse a obtener el consentimiento del verdadero propietario, o adquirir el bien del
verdadero propietario, para luego transferir la propiedad al comprador) y que dicha circunstancia
era conocida por la compradora demandada, el acto jurídico contenido en la referida Escritura
Pública deviene en nulo, por contener un objeto jurídicamente imposible.”
Casación n.° 443-2014, Lima.

Objeto del negocio jurídico: física y jurídicamente imposible

Sétimo. (…) c) El artículo 219 inciso 3 del Código Civil señala que el acto jurídico es nulo
cuando su objeto es física o jurídicamente imposible o cuando sea indeterminable. El objeto del
negocio jurídico es físicamente imposible cuando en el plano de la realidad física, las reglas
negociables no pueden ser ejecutadas; mientras que es jurídicamente imposible cuando en el
plano de la realidad jurídica las reglas negociables no puede ser ejecutadas sea porque se dirigen
a la consecuencia de un resultado jurídico no previsto por el ordenamiento jurídico o porque no
se toman en cuenta algunos presupuestos exigidos por el propio ordenamiento jurídico para la
obtención de un resultado. (…)”.
Casación n.° 338-2011, Arequipa.

La compraventa de bien ajeno es un imposible jurídico por ser contrario al orden público.
Cuarto.- En el caso de autos la verdadera propietaria del inmueble, (…) que no ha intervenido en
la compraventa y sin su consentimiento ni autorización se ha vendido el inmueble, tiene como
argumento de defensa la nulidad del acto jurídico de acuerdo al artículo 219 del Código Civil,
pues la transferencia de un bien ajeno convierte al objeto de la compraventa en jurídicamente
imposible, conforme a la previsión contenida en el inciso 3 de la norma material citada, ya que
ningún sujeto puede vender el bien del cual no es titular por ser contrario a las leyes que
interesan al orden público.”
Casación N.° 409-2002, Cusco.

Señor magistrado, el IX Pleno Casatorio desarrolló la nulidad evidente, en el presente caso de


manera particular se advierte y se ha logrado acreditar por la jurisprudencia expuesta, por tanto,
queda a su criterio analizar a fondo y considerarlo en sus fundamentos o extremo resolutivo lo
expuesto por esta parte procesal.

Sobre la falta de buena fe contractual en la celebración de compraventa

Además de lo previamente analizado, debemos tener en cuenta un extremo que va de la mano


con esto que es, la buena fe contractual, sobre el mismo la Corte Suprema ya se ha pronunciado
al señalar que:
“La importancia que supone la compraventa de un bien inmueble y estando a los usos
generalmente aceptados en este tipo de negocios, la diligencia ordinaria mínima impone al
comprador el deber de verificar el estado actual del bien que adquiere y principalmente quién o
quiénes detentan la posesión del mismo, pues en aplicación de lo dispuesto en el artículo 912 del
Código Civil al poseedor de un bien se le reputa propietario mientras no se demuestre lo
contrario.”
Casación 3187-2013, Cajamarca

Otro de los puntos que queremos agregar es que, de existir una supuesta compra válida entre las
partes en este caso, los demandantes que aparentemente adquirieron el bien, no han actuado de
buena fe. Y no ha existido buena fe porque ellos sabían muy bien que el inmueble siempre ha
pertenecido a la litisconsorte, debido a que siempre he estado en posesión de este. Así, los
compradores nunca actuaron con la diligencia ordinaria requerida en este tipo de transacciones
que es revisar quién detenta la posesión del bien, lo cual nos lleva a la evidente conclusión de
que han actuado de mala fe.

La posición de la Corte Suprema en relación con el adquiriente es clara, así, quien no posee la
mínima diligencia de verificar quién ostenta la posesión del bien, no actúa bajo el amparo de la
buena fe. En la presente causa la situación es esa, porque se tienen a los demandantes quienes sin
tomar la mínima diligencia han celebrado un contrato de compraventa sobre las propiedades que
vengo posesionando desde hace años.

En ese sentido, el no verificar la posesión es de suma importancia en este caso, porque es notorio
el fin ilícito que tienen las partes con la finalidad de ceder formalmente el bien y, de esa forma,
busquen crear una situación de apariencia y licitud que me perjudicaría como propietaria y
poseedora del bien; porque han generado una compraventa sobre un bien que viene siendo
posesionado por más de más de 20 años por la litisconsorte.

Poniéndonos en la eventual situación que la compra sea válida y no aparente un tráfico


inmobiliario, si los demandantes hubieran actuado de buena fe con la debida diligencia, hubieran
verificado la propiedad y se habrían dado cuenta que la posesión del bien siempre la he tenido
yo. Además, por si ello fuera poco, la misma Corte Suprema ha señalado también que “un
comprador diligente no solo intenta conocer quién ocupa el inmueble que pretende adquirir, sino
a título de qué lo ocupan”.1 Así, es claro que ante un caso como este, al no haber tenido esa
diligencia es razonable pensar que los demandantes compradores sí conocían que el bien lo
teníamos en posesión y pese a eso suscribieron un contrato, configurándose un claro supuesto de
mala fe en esa adquisición, lo cual, además, se suma a todos los otros hechos que en conjunto
nos llevan a concluir en que ese contrato tiene un fin, el cual es despojar de una propiedad que
legalmente ya pertenece a la Sra. Enma Herrera y que están utilizando los mecanismos

1 Casación n.° 1589-2016, Lima Norte.


procesales con la finalidad de hacer suya una propiedad que ilícitamente y de mala fe han
negociado.

Sobre mi derecho a la propiedad y la imposibilidad del otorgamiento de escritura pública

Señor magistrado mi derecho a la propiedad con consolida por medio del contrato de
compraventa de fecha 05 de Agosto de 2003; donde mi persona adquirió los predios
denominados parcela 1A “Caldera” el cual cuenta con un área de 5.4160 hectáreas con
asignación catastral UC-10030 y la Parcela 1B predio denominado "Frijolito" de 4.1280
hectáreas, asignada con unidad catastral UC-10027, venta que fue otorgada por Apolinaria
Gonzales Gamarra, quien es propietaria por herencia de su padre don Zósimo Zenón Gonzales
Padilla, conforme se tiene en el expediente n.° 70-2002, ventilado ante el juzgado civil de la
corte superior de justicia de Huaura.

Resulta de suma importancia reiterar que, el ahora demandante, conoce mi posesión efectiva
desde hace más de 20 años, para mayor precisión desde el año 2002 (fecha que mi persona
adquiere y posesiona el bien). teniendo conocimiento absoluto que quien posesionaba y
posesiona el bien es mi persona, en ningún momento se acercó a preguntarme por la propiedad,
por el contrario, ya habiendo arrendado la propiedad a terceros agricultores se atrevió a pretender
afectar a mis poseedores inmediatos señalándoles que “él era propietario” y que “deben pagarle a
él” (actitud a todas luces irregular, tanto e igual como el proceso iniciado), buscando intimidar
señalando que los sacara de la propiedad y afirmando que “ya está moviendo documentos”.

Si el ahora demandante conocía mi posesión, mi propiedad y a pesar de ello se presenta a la sede


judicial buscando un otorgamiento de escritura pública, advertimos la mala fe no solo de la
adquisición, sino también temeridad en la interposición de la demanda e intención de inducir en
error a su despacho.

Aunado a esto, debo referir señor juez que en el transcurso del presente proceso, me fue
requerido junto a las otras partes el presentar instrumento que acredite el trato sucesivo de los
predios que fue objeto de venta. Señalando ante esto mi persona, que en el escrito de
contestación se había presentado instrumento publico celebrado ante el fallecido notario Luis F.
Canales Nicho, donde la titular del predio Apolinaria Gonzales Gamarra transfiere a la
litisconsorte Enma Donatila Herrera Márquez las acciones y derechos adquiridos; por tanto, se
tiene que el título que ostenta la litisconsorte no es un contrato privado, ni tampoco un contrato
con firmas legalizadas, lo que se tiene es una escritura pública, que garantiza una fecha cierta y
seguridad jurídica que ha permitido a la litisconsorte adquirir la propiedad en el año 2003 y
además de ello tomar posesión del bien.

Es importante precisar que el antecedente de esta compraventa donde la señora Apolinaria


Gonzales Gamarra adquiere la propiedad obra inserto en el mismo testimonio ofrecido como
medio de prueba, donde se señala que Apolinaria adquiere la propiedad en virtud a la audiencia
de conciliación celebrada en el desarrollo del proceso asignado con el expediente n.° 70-2002
sobre petición de herencia, donde se le declara hija de don Zosimo Zenón Gonzales Padilla
(propietario primigenio) y adquiere el 50% de sus propiedad, derechos que fueron inscritos en la
partida de registro personal de Registros Públicos de Huacho, por tanto señor juez debe tener por
claro y acreditado mi derecho de propiedad, el cual no debe verse vulnerado por las actitudes
maliciosas realizadas tanto del demandando como del demandante.

Sobre el análisis de quien goza la calidad de propietario

Señor juez, dentro del proceso se emplazó con solicitudes a entidades como la municipalidad,
requiriendo que se brinde información sobre cual de las partes del proceso se encuentra inscrito
como propietario ante tal institución, para lo cual también se solicitó a las partes presentar
pruebas que acrediten la posesión de este.

Respecto a la controversia para determinar quién goza de la calidad de propietario del bien, debo
mencionar que puede ser posible que el señor Rodulfo Santos Panana, esté inscrito en el área de
rentas habilitado para el pago de impuesto predial de la Municipalidad distrital de Huaura y haya
venido efectuando los pagos correspondientes al predio del cual soy titular, sin embargo,
debemos aclarar que los pagos no generan algún tipo de derecho sobre la propiedad, sino
solamente una obligación tributaria con la entidad, pues debe considerarse que la función de la
oficina de rentas no es otra más que la de recaudar fondos, no se tiene pues una especial
distinción de las personas que puedan acercarse a realizar estos pagos, pues siendo objetivos, son
pagos que cualquier persona puede acercarse a realizar a favor de determinado predio, con
documento que a nadie consta sea auténtico (como es el presente caso).

El demandante señaló y buscó demostrar que había realizado los pagos correspondientes a los
impuestos a la municipalidad, y siendo que nosotros también hemos realizado tales pagos,
debemos señalarle tanto al demandado como a su despacho, que estos pagos no significan un
derecho o actitud de propietario que pueda atribuirse el demandante.

El Decreto Legislativo n.° 776 Ley de tributación municipal, en su último párrafo del artículo n.°
9 menciona "Cuando la existencia del propietario no pudiera ser determinada, son sujetos
obligados al pago del impuesto, en calidad de responsables, los poseedores o tenedores, a
cualquier título, de los predios afectos, sin perjuicio de su derecho a reclamar el pago a los
respectivos contribuyentes" señalamso señor juez, que en ningún extremo nos precisa que
únicamente correspondería al propietario cancelar estos pagos, es más lo mencionado extiende la
obligación del pago, no un derecho, pues lo único que se persigue y pretende es la recaudación.

En la resolución n.° 37 (la cual absolvimos oportunamente) se señala que la municipalidad luego
de una ardua búsqueda en sus archivos no había logrado precisar a quien correspondía el predio,
más señaló que el demandante se encontraba inscrito como contribuyente. Sobre esto señalamos
que la información brindada por la municipalidad deviene en imprecisa, pues mencionan ambas
oficinas emplazadas para brindar lo solicitado que no se ha encontrado la información o datos de
alguna solicitud de certificado o constancia de posesión a favor de alguno de los posibles
propietarios (decimos posibles por la controversia, pues sostenemos que la titularidad de ambos
predios corresponden a mi persona, Enma Herrera) sin embargo, la misma municipalidad distrital
de Huaura nos emitió los HR y PU correspondientes a los años 2020, 2021 y 2022 que hemos
ofrecido en el proceso a través del escrito presentado el día 10 de junio de 2022 mediante el cual
cumplimos con brindar la información requerida por su despacho, entonces ¿Qué tan cierto es
que no hay información sobre el verdadero titular? Porque el hecho de que figure el señor
Avelino Valverde Reaño en el sistema de recaudación tributaria y municipal no significa de
ninguna forma que sea este el titular o propietario del bien materia de litis, únicamente
confirmaría, como ya hemos mencionado que el área de rentas no realiza ningún tipo de
observación frente a las posibilidades de doble pago sobre un mismo bien, puesto que, su función
es recaudar, por tanto, el haber realizado pagos no significa que por ello goce de la titularidad del
predio. Sumado a ello, frente a lo señalado por la subgerencia de administración tributaria y
rentas de que “No se puede llevar a cabo lo solicitado con respecto a los predios en mención,
debido a que no hay datos para hacer la búsqueda (Nombre del Contribuyente)”, no obstante, se
realiza la búsqueda con el nombre de Valverde Reaño, nos deja en la duda entonces de ¿Qué
saldría si la búsqueda se hubiera realizado a nombre de la recurrente?

En la misma línea de razonamiento, si el demandante, el señor Santos Panana aduce ser el


propietario del bien, ¿Por qué el señor Avelino Valverde Reaño, con quién celebró
supuestamente tal compraventa, no ha sido dado de baja?, Porque, hay que tener claro aquí que,
una acción regular y diligencial de un verdadero propietario es acercarse a la entidad edil,
realizar su inscripción y dar de baja al anterior propietario, situación que en dicho caso no se
realizó, lo que nos lleva a pensar, presumir, suponer que nunca se celebró ninguna compraventa
y que todo este proceso, la demanda y otros actos realizados por el demandante y el demandado,
ha sido simulado con la única intención de afectar a la verdadera propietaria, Enma Herrera
Márquez.

Señor magistrado, si frente a todo lo expuesto su despacho decide no amparar nuestros


fundamentos, deberá tener en cuenta que sobre el mismo inmueble existe un contrato privado y
mi derecho con una escritura pública, por tanto en la línea de derecho preferente a la propiedad
(aplicación similar a la concurrencia de acreedores) mi derecho a la propiedad es superior por
tener una formalidad ejecutada frente a un contrato con condición suspensiva que tiene el
demandante; por tanto mi derecho no puede afectarse por un contrato que no cumple con
requisitos de compraventa (pago de precio - entrega del bien).

Por tanto:
Señor juez, solicito provea el presente escrito y considere los puntos expuestos dentro de este.

Huaura, 21 de octubre de 2022

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