Los rituales iniciáticos de los Skull and Bones
Vivimos en un mundo tecnológico aparentemente creado para mejorar la calidad de
nuestras vidas, sin embargo, este desborde informático e industrial está generando
algunas enfermedades psicosomáticas causadas en su mayoría por el estrés, la angustia y
la ansiedad, sobrecargando el sistema nervioso que produce una especie de “shock” en el
cerebro afectando sus funciones básicas, bloqueando las emociones y debilitando el
sistema inmunológico, abriendo además, la puerta de las adicciones y dependencias
afectivas. La rehabilitación de estos desequilibrios, requiere de una cuidadosa intervención
a través de un equipo multidisciplinario compuesto por médicos, psiquiatras, Coach de
vida, grupos de apoyo, entre otros. Una de las manifestaciones más severas de estos
padecimientos son los Trastornos Obsesivos Compulsivos (TOC), una enfermedad donde la
persona afectada se siente extremadamente atemorizada e insegura, debido a
pensamientos repetitivos y obsesivos frente a un tema específico, lo cual hace que
constantemente practique rituales al menos una hora durante el día, como lavarse las
manos por miedo a los gérmenes, contar o limpiar las cosas, ordenar de un modo en
particular y verificar todo una y otra vez. Según Sigmund Freud padre del psicoanálisis, el
ritual es una actividad que permite a los individuos liberarse de las tensiones, pues son
altamente catárticos al experimentar una sensación de alivio después de lograr tener
control de los actos repetitivos, por medio de una metodología concreta. Estos rituales no
son de carácter religioso y también están relacionados con un función social, política o
personal, razón por la cual los llamó “comportamientos ritualistas”. Los rituales aparecen
desde las más remotas culturas primitivas, donde se consideraba que había una fuerza
sobrenatural que controlaba el destino de los hombres. De ahí que estos sean formas
simbólicas de representar la veneración de la comunidad hacia una fuerza superior, para
obtener una recompensa emocional y material a través de bailes, canciones, plegarias y
sacrificios. Así lo hacían los Celtas en Europa, una antigua cultura que rendía culto a todos
los elementos de la naturaleza en medio de los bosques y montañas, liderado por los
druidas una clase sacerdotal que profetizaba y era el interlocutor entre los dioses y los
hombres. Por eso no es de extrañar que las sociedades secretas, cofradías y logias dentro
de sus protocolos internos, contemplan las ceremonias y los ritos como un mecanismo de
iniciación y fidelización de los miembros a la comunidad.
Los Skull and Bones
Como parte de la investigación acerca de los grupos secretos que al parecer dominan el
mundo y rigen parte de nuestro destino, me llamó la atención particularmente la
estructura ritualista de los Skull and Bones (Calavera y Huesos), una sociedad que se gestó
en la elitista Universidad de Yale ubicada en New Haven, Connecticut en EE.UU, conocida a
su vez como la “Hermandad de la Muerte”, El Club Eulogiano (en honor a la diosa griega
de la elocuencia) y “La Orden”. Los iniciados son conocidos como “Bonesmen” (Hombres
de huesos) o Caballeros de Eulogia, su emblema es una calavera y unas tibias cruzadas con
el número 322 debajo, que representa un pasaje de la biblia en Génesis capítulo 3
versículo 22 (Gn, 3:22): “Entonces el Señor Dios dijo: He aquí, el hombre ha venido a ser
como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal; cuidado ahora no vaya a extender su
mano y tomar también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre”. Además una
habitación sagrada para sus ceremonias especiales se llama 322. Asimismo, en la tumba de
los Skull and Bones está escrito una frase en alemán: “Wer war der Thor, wer Weiser, Bettler
oder Kaiser? Ob Arm, ob Reich, im Tode gleish”, que significa: “¿Quién era el tonto, quién
era el sabio, el rey y el mendigo? Ya sea pobre o rico, todos se igualan en la muerte”.
Ahora bien, el proceso de selección de sus miembros se llama tapping y ocurre siempre
durante el mes de abril. El iniciado debe asistir a actividades de cacería ya sea en África o
América del Sur y luego enlistarse en la preparación militar. Después en el último año de
universidad, 15 estudiantes sénior son seleccionados por su rango social, tradición familiar
e intelectualidad. Los encargados (Bonesmen) se dirigen a los dormitorios de los elegidos,
golpean a la puerta, tocan al futuro miembro en el hombro y le preguntan: Skull and Bones
¿aceptas? Si aceptan, entregan un mensaje envuelto en una cinta negra, sellado con cera
negra realzando el símbolo de la calavera con los huesos cruzados. En el mensaje se
especifica un lugar y día para que el candidato se presente, haciendo la salvedad de que
no puede llevar ese día ningún objeto de metal y tiene que estar completamente
desnudo. En la noche de iniciación, el principiante jura lealtad a la sociedad Skull and
Bones mientras los demás miembros entonan la palabra ¡Eulogia! ¡Eulogia!, posteriormente
el iniciado es llevado ante una imagen de Judas Iscariote cuyo nombre el grupo grita tres
veces, y luego ocurre la esencia de la ceremonia: el neófito es arrojado de rodillas ante un
cráneo humano colocado al pie de un esqueleto humano al que llaman Madame
Pompadour. Aquí empieza su propia “muerte”, ya sea con palizas físicas o una lucha para
ser sumergido en una pila de barro de donde es trasladado a un ataúd, y se embarca en un
viaje simbólico por el inframundo hasta el renacimiento que tiene lugar en la habitación
322. Acto seguido, la Orden viste al caballero recién nacido con sus vestimentas especiales
y simultáneamente otro miembro declama: “De todas las sociedades, ninguna es más
gloriosa ni de mayor fuerza que cuando buenos hombres de moral similar se unen en
intimidad”. Para garantizar el pacto de silencio, a los iniciados se les da un incentivo de
15.000 mil dólares y una manutención o préstamo de ser necesario, con el fin de que no
vendan sus secretos por ninguna cantidad de dinero. A mediados de septiembre un
sábado, se da paso a la segunda fase del ritual por medio de sesiones autobiográficas, en
donde el ahora miembro de la sociedad Skull and Bones cuenta en detalle su vida y el
domingo da un recuento minucioso de absolutamente toda su actividad sexual mientras
está acostado en un ataúd. El reloj lo adelantan 5 minutos para diferenciar el tiempo que
pasa dentro de la tumba del tiempo exterior, al que se refieren como Bárbaro. En ese
instante, le asignan nombres a manera de apodo basados en personajes oscuros de poder
a los nuevos integrantes, por ejemplo, el más alto lo llaman Diablo Largo, al más
experimentado sexualmente Magog, al más fuerte Thor y al más astuto Baal.
El origen de los Skull and Bones
La mayoría de los jefes de las instituciones más importantes de los Estados
Unidos, son miembros activos de los Skull and Bones.
Se preguntarán ¿cuáles son los inicios históricos de esta sociedad secreta y sus
influenzas en los acontecimientos mundiales? La sociedad Skull and Bones es una
muestra de la manera en que en Estados Unidos pocas cosas se dejan al azar,
cuando se trata de preservar y reproducir élites altamente conectadas y poco
permeables, para controlar las finanzas mundiales y hasta el devenir de la Tierra,
por eso hay miembros en las instituciones claves como el Consejo de Relaciones
Exteriores, la Comisión Trilateral, la CIA, entre otros. A principios del siglo XVIII, se
funda en Estados Unidos un conjunto de universidades por parte de hombres
congregacionalistas (protestantes ingleses) con el fin de contrarrestar la educación
presbiteriana. Es en este contexto donde se creó la Universidad de Yale, para
preservar el interés de la religión y procurar que la verdad fuera transmitida de
generación en generación. Es por esto que los profesores y estudiantes, estaban
obligados a profesar su fe para ser admitidos y además clasificaban según la
posición social de los padres en el siguiente orden: primero los hijos o nietos de
gobernadores y vicegobernadores, segundo los familiares de jueces de la Corte
Suprema, tercero los hijos de pastores y antiguos alumnos, y cuarto los hijos de
granjeros, comerciantes y artesanos. Hasta mediados del siglo XIX se establecieron
tres principales sociedades secretas con la misma característica: elitista, cerrada y
apadrinada por los Iluminati (Phi Betta Kappa) conocidas como Los Skull and Bones
(Calaveras y Huesos), los Scroll and Key (Pergamino y Llave) y Wolfs Head (cabeza
de lobo), las cuales continúan siendo un misterio para la humanidad. Lo más
fascinante son algunos de sus miembros, por ejemplo, todos los presidentes de
Estados Unidos que han pasado por la Universidad de Yale han sido miembros de
los Skull & Bones, como es el caso de William Howard Taft, George H. W. Bush y
George W. Bush. También otros integrantes destacados en posiciones públicas han
sido Averell Harriman, Richard Dale Drain y John Carry, de igual manera son
incontables las personalidades que han ocupado más tarde importantes funciones
en el mundo de la política, de la diplomacia, de los medios masivos de
comunicación y del espionaje. Ellos comparten una misma visión del mundo: todos
son capitalistas, partidarios del pseudo liberalismo y acérrimos defensores de los
valores de la libertad que encarna Estados Unidos. Finalmente, los Skull and Bones,
animan a sus miembros a ver el mundo exterior de una forma desensibilizada y disimulada,
pues su fin es crear una astuta hegemonía secreta buscando gobernar las naciones directa
o indirectamente, por eso le atribuyen los símbolos esotéricos del dólar (New World Order
– Nuevo Orden Mundial) en relación con los Iluminati, cuyo propósito es influir en la
política global basado en el principio maquiavélico que “el fin justifica los medios”. Muchas
de estas sociedades confidenciales e impenetrables, emplean una nueva estrategia en la
actualidad: neutralizar a los grupos e individuos que intentan revelar sus oscuras
intenciones, que no es otra que la obtención del control mental, físico y emocional de las
personas, direccionando sus comportamientos hacia el servicio de los intereses globales de
estas sectas secretas.
“La locura del Poder” no abarca ningún tipo de sentimiento compasivo o considerado, para
con los seres humanos. Es hora de despertar de este sueño ficticio generado por la
“Matrix” instalada en nuestro inconsciente por estas enigmáticas y sigilosas agrupaciones,
y empezar a resistir.