Reglas ortografía ojo ver [Link]
com/2017/01/31/coma-y/
EL PUNTO: debe escribirse siempre después de los paréntesis, las comillas, los corchetes o las
rayas de cierre: Se fue dando un portazo. (Creo que estaba muy enfadado).
EL PUNTO Y COMA: Usos
1. Se utiliza el punto y coma para separar las oraciones de un periodo, cuando en medio de ellas ya
se han utilizado comas. Ejemplos:
Fueron a la cena: Marcos, el papá; Marcela, la mamá; Juan, el hermano; Sofía, la prima; Sandra, la
hermana; y Cristina, la novia. Todos ellos se entienden muy bien entre sí.
La camisa era blanca; el pantalón, azul; los zapatos, negros; la correa, café; las medias, rojas; la
corbata, amarilla; y el sombrero, verde. Se vestía así porque era un payaso.
En la reunión se encontraron: Mauricio Gómez, el delegado de la Asamblea; Juanita Pérez, la
ministra de Educación; Pablo Rincón, el personero municipal; Martha Díaz, la secretaria general; y
Mateo González, el registrador nacional.
Conoce el pregrado en Comunicación Social y Periodismo y fórmate como profesional en la UPB.
2. Se utiliza el punto y coma para separar oraciones sintácticamente (ordenadamente,
estructuralmente) independientes, entre las que existe una estrecha relación semántica (de
significado), por ejemplo, de causa y efecto o de hecho y consecuencia (Diccionario panhispánico
de dudas, 2005), así como también, en medio de aquellas oraciones en las que la segunda explica,
amplía, justifica y aclara, la primera. Ejemplos:
El espectáculo se tuvo que suspender; les devolvieron la plata a todas personas.
Fue necesario sacar a todas las personas del lugar; ya no era posible hacer algo por ellos.
Todos se marcharon para sus casas; la gente se sintió engañada.
Estaban muy tristes en el aeropuerto; se les canceló el vuelo.
Se les veía a todas horas muy felices; estaban recién casados.
Pedro no pudo ir a trabajar; estaba muy enfermo.
Se le sentía mucha rabia en su voz; siempre estaba gritando.
Nota: En la mayoría de estos casos, también se puede usar punto y seguido, aunque esto depende
de la vinculación semántica (significado) de la persona que está escribiendo y que, además,
considera existente entre los enunciados. Pero también, en estos casos, se pueden utilizar los dos
puntos.
3. Se escribe punto y coma antes de los conectores adversativos, concesivos o consecutivos, como:
pero, mas, aunque, sin embargo, por tanto, por consiguiente, es decir, por lo tanto…, cuando las
oraciones que comienzan tienen cierta longitud. Ejemplos:
Ejemplo de punto y coma
Se tuvo que cancelar el campeonato por el exceso de lluvias en la zona donde se iba a realizar; por
lo tanto, la competencia quedó aplazada hasta que llegue el verano.
La mayoría de los invitados disfrutaron de la fiesta durante toda la noche; sin embargo, hubo
algunos que se fueron temprano.
Siempre se ha dicho que es una persona muy ocupada y que no saca tiempo, sino, para su trabajo;
es decir, se le olvida que también tiene familia.
Nota: Cuando el enunciado que va antes del conector es corto, se debe usar la coma; y si tiene una
extensión media, es mejor utilizar el punto y seguido. Ejemplos:
Llamará, pero no sé cuándo.
Quiero comer, aunque no sé qué.
Este periodo de descanso ha sido muy largo desde que salimos a vacaciones. Por consiguiente,
saldré de viaje, otra vez, para ese país de ensoñación: Francia.
Han sido muchos los días que ha llovido desde que empezó el invierno. Pero creo que serán más
fuertes los días de calor, cuando llegue el verano.
4. Se utiliza el punto y coma al final de cada uno de los enunciados de una lista o relación, cuando
se escriben en líneas independientes y cada una de ellas se comienza a escribir en minúscula,
excepto la última, que terminaría en punto. Ejemplos: Ejemplo de punto y coma
Para hacer el dibujo, deben traer:
lápices de todos los colores; sacapuntas; papel cartón; tijera; lapiceros; borrador; bolígrafos;
pinturas; acuarelas.
VALORES, NUMEROS CIFRAS O LETRAS:
Escritura de los números que se cuentan por miles
[Link] la escritura de los números que se cuentan por miles, no es apropiado mezclar números y
letras. Solo se pueden escribir de dos formas: completamente en números o completamente en
letras. Ahora bien, en la última reforma que la RAE le hizo al idioma español (2010), ya no se pone
punto, sino que se deja espacio de separación. Ejemplos:
12 000 o doce mil, pero no, 12 mil.
834 100 u ochocientos treinta y cuatro mil cien, pero no, 834 mil 100.
127 548 o ciento veintisiete mil quinientos cuarenta y ocho, pero no 127 mil 548.
214 788 o doscientos catorce mil setecientos ochenta y ocho, pero no 214 mil 788.
356 424 o trescientos cincuenta y seis mil cuatrocientos veinticuatro, pero no 356 mil 424.
500 000 o quinientos mil, pero no 500 mil.
2. En la escritura de los números que se cuentan por millones sí se pueden mezclar números y
letras. Ahora bien, en la última reforma que la RAE le hizo al idioma español (2010), ya no se pone
punto, sino que se deja espacio de separación. Ejemplos:
1 000 000 o un millón o 1 millón.
4 367 259 o cuatro millones trescientos sesenta y siete mil doscientos cincuenta y nueve o 4
millones trescientos sesenta y siete mil doscientos cincuenta y nueve o 4 millones 367 259.
3 000 000 o tres millones o 3 millones.
62 923 000 o sesenta y dos millones novecientos veintitrés mil o 62 millones novecientos veintitrés
mil o 62 millones 923 000.
150 000 000 o ciento cincuenta millones o 150 millones.
28 532 777 o veintiocho millones quinientos treinta y dos mil setecientos setenta y siete o 28
millones quinientos treinta y dos mil setecientos setenta y siete o 28 millones 532 777.
3 000 000 000 o tres mil millones o 3 mil millones o 3 000 millones.
Ortografía de los signos de interrogación y exclamación
¿Se puede prescindir de los signos de apertura?
No, pues en español los signos de interrogación y exclamación son signos dobles.
A diferencia de lo que ocurre en otras lenguas, los signos de interrogación y exclamación son
signos dobles en español, como los paréntesis o los corchetes. Por tanto, es incorrecto prescindir
del signo de apertura en los enunciados interrogativos o exclamativos:
¿Quién le ha llamado? (no Quién le ha llamado?).
¡Qué prisa tienes! (no Qué prisa tienes!).
Cuando los signos de cierre (? !) constituyen el final del enunciado, la palabra que sigue se escribe
con mayúscula inicial.
¿Dónde está el restaurante? Olvidé mirarlo en la guía.
¡Qué frío! Coge el abrigo y la bufanda.
¿Tras los signos de cierre de interrogación o exclamación se escribe punto?
No, tras los signos de cierre de interrogación y exclamación nunca se escribe punto; sí pueden
aparecer, en cambio, otros signos de puntuación —por ejemplo, una coma— si con la
interrogación o la exclamación no termina el enunciado: ¡Espera!, ¿vale? Estoy acabando.
Imaginemos un texto sin puntos. Difícil de leer, ¿verdad? Todo cambia si los enunciados, unidades
mínimas de comunicación, se delimitan adecuadamente. Para ello, la ortografía cuenta con dos
recursos imprescindibles: la mayúscula, que indica el inicio de los enunciados, y el punto, que
marca su fin. Pero la función de indicar el final del enunciado no es exclusiva del punto: también
los puntos suspensivos, el signo de cierre de interrogación y el signo de cierre de exclamación
pueden desempeñar esa función delimitadora. En este fragmento de El penúltimo sueño, de la
colombiana Ángela Becerra, se ejemplifican estas cuatro formas de cerrar los enunciados. Nótese
que cada uno se inicia con la mayúscula correspondiente y que, después de los puntos suspensivos
y de los signos de interrogación y exclamación de cierre, se deja un espacio, pero no se escribe
punto: hacerlo es innecesario e incorrecto.
De usted no quiero nada... ¿Me ha entendido? ¡Nada! Lo recogió y se marchó, dejando tras
de sí una ráfaga de viento helado.
¿Y delante de los signos de apertura? ¿Puede aparecer un punto? ¡Por supuesto que sí! En este
caso, cada signo pertenece a un enunciado diferente: el punto cierra el primer enunciado y el
signo de apertura de interrogación o exclamación inicia el siguiente. Entre ambos debe dejarse un
espacio de separación: «Me puse a llorar de alegría, a saltar y abrazarlos. ¿Te puedes imaginar ese
momento? (Moema Viezzer Si me permiten hablar... [Bolivia 1977]).
Por último, a diferencia del punto, los signos de interrogación y exclamación pueden delimitar
fragmentos de texto inferiores al enunciado, como en Hola, ¿cómo estás? En ese caso, la pregunta
o la exclamación puede ir precedida o seguida de coma, punto y coma o dos puntos, el signo que
corresponda según el contexto: «Les puse hasta nombre a mis amigos, ¿sabes?: Esteban, Daniel y
Pedro» (Alonso Cueto El susurro de la mujer ballena [Perú 2007]); «Que no te oiga la Rosalía,
porque se me va; ¡y yo no puedo vivir sin ella!» (José Donoso Donde van a morir los elefantes
[Chile 1995]). Cuidado con el uso de la mayúscula, que solo se empleará en la palabra que aparece
al principio del enunciado.
¿Se pueden repetir los signos de interrogación y exclamación?
Los signos de exclamación pueden repetirse para aportar énfasis: ¡¡¡Dios mío!!!; los de
interrogación, en cambio, no, pero pueden combinarse con los de exclamación: ¿¡Cómo!? o
¡¿Qué?!
Además de su función característica —delimitar las oraciones interrogativas y exclamativas
directas—, los signos de interrogación y exclamación tienen ciertos usos especiales. En general
están destinados a aumentar la expresividad en la escritura y, por ello, rara vez aparecen fuera de
obras literarias y textos publicitarios o propios de registros informales. Así, si se quiere indicar un
incremento en el énfasis exclamativo, es posible repetir dos o tres veces los signos de
exclamación, como en este ejemplo de Larra, extraído de uno de sus famosos artículos, titulado La
diligencia: «¡Ha ido a París! ¡¡Ha vuelto de París!! ¡¡¡Jesús!!!».
La repetición de interrogaciones, en cambio, no es normal en español; para reforzar
expresivamente la pregunta y teñirla de sorpresa, incredulidad o contrariedad, los signos de
interrogación se combinan con los de exclamación. En estos casos, es igualmente válido abrir con
el de interrogación y cerrar con el de exclamación (¿Quieres callarte ya, caramba!) o viceversa
(¡Qué estás diciendo?), aunque es preferible y más habitual abrir y cerrar con ambos a la vez.
Tampoco aquí existe un orden preferente, pero debe cerrarse primero el que se abrió en segundo
lugar (¡¿Qué dices?! o ¿¡Qué dices!?, pero no ¿¡Qué dices?! ni ¡¿Qué dices!?).
En todo caso, conviene tener en cuenta que muchos matices que en el discurso oral se manifiestan
mediante pausas y cambios de tono, duración o intensidad en la curva melódica son difícilmente
transmisibles en toda su riqueza a través de la escritura. La puntuación, por tanto, tiene sus
límites.
31 ENE COMA Y…
Y, ahora sí, vamos a ponernos manos a la obra con la coma.
1 Introducción
La coma es el signo de puntuación que acumula más usos diferentes. Por eso mismo es el más
difícil de dominar. Además, nuestra querida Ortografía de la lengua española introdujo
innovaciones en su edición de 2010 (como en tantos otros ámbitos). Por eso, quienes aprendimos
a usar la coma hace ya unas cuantas décadas necesitamos un repasito. Y quienes han pasado por
el sistema educativo en época más reciente tampoco suelen encontrarse en mejor posición (o, por
lo menos, esa es mi experiencia). En este curso, tú y yo nos vamos a emplear a fondo para que
salgas de aquí tratándote con la coma de tú a tú.
Como ya veíamos en el curso Puntuación Viene de Punto, los dos signos básicos del sistema de
puntuación son el punto y la coma. El punto se sitúa en el centro mismo del sistema. Cerca de él,
pero a un lado, hallarás a su amiga la coma. La diferencia entre el uno y el otro yo me la represento
con la analogía del rey y la reina en el ajedrez. El rey es la pieza clave. De él depende toda la
partida. Sin embargo, sus movimientos son más limitados. La reina, por su parte, es la segunda en
el escalafón, pero se desplaza por el tablero a toda velocidad. Por eso te la encuentras por todas
partes.
¿En qué notamos que el punto ocupa el primer puesto y la coma el segundo? Una primera pista la
encontrarás en el nombre puntuación, que, evidentemente, viene de punto. La segunda es que el
punto puede vivir sin la coma. En cambio, ella no se puede pasar sin él. Si te empeñas,
conseguirás redactar un texto completo a base de puntos, sin introducir ni una sola coma. No sería
un texto típico, pero el sistema de puntuación te lo permite. Lo contrario es imposible: nunca podrás
redactar un texto mínimamente extenso a base de comas. En algún momento tendrá que aparecer
el punto. Como mínimo, necesitarás el punto final para concluir.
Pero cuidado: Esto no quiere decir que la coma sea un signo de puntuación de poco más o menos.
Estamos hablando del rey y la reina del sistema. Compara la frecuencia de la coma con la de otros
signos. Piensa simplemente en tu propio uso. ¿Cuántas veces utilizas en un texto el punto y coma
(;) o los dos puntos (:)? ¿Cuántas veces te sirves de la coma? ¿Son más frecuentes los signos de
interrogación o las comas, los signos de exclamación o las comas? Yo creo que todos estaremos
de acuerdo en que nuestra amiga gana por goleada. Es un signo enormemente flexible, acumula
múltiples funciones y por eso mismo presenta una altísima frecuencia de uso.
La forma de la coma también te da claves sobre su importancia dentro del sistema. Está formada
por un solo trazo. Se parece en eso al punto, que es el otro signo básico. En cambio, los demás
signos presentan formas complejas. Fíjate en el punto y coma (;) o los dos puntos (:). Se forman a
base de combinaciones. Existe algún signo que consta de un solo trazo, pero tiene que
emparejarse para entrar en acción. Eso es lo que les ocurre a los paréntesis, sin ir más lejos: no
son nada el uno sin el otro. Y si te fijas en los signos de interrogación (¿ ?) y exclamación (¡ !),
comprobarás que no solo combinan trazos diferentes, sino que además actúan en pareja. La
ortografía te está lanzando un mensaje con esto: no todos los signos se hallan al mismo nivel.
Algunos forman la base del sistema, mientras que otros se sitúan en capas adicionales.
Dentro del sistema de puntuación, el punto y la coma desempeñan su labor en niveles diferentes.
El punto soporta la carga principal a la hora de estructurar los textos. Él marca el final de los
enunciados (punto y seguido), de los párrafos (punto y aparte) y del texto mismo (punto final). En
cambio, la coma encuentra su lugar en el interior de los enunciados. Señala el límite de ciertas
partes que se pueden identificar en el interior de estos. El punto ayuda al lector a percibir cómo
está organizado el texto. En cambio, la coma le orienta sobre la estructura de los enunciados
individuales que se suceden a lo largo de un texto. El uno se mueve en el nivel de la
macroestructura y la otra, en el de la microestructura.
Una pequeña excursión etimológica nos va a ayudar a comprender mejor cuál es la función de
nuestra querida amiga. La denominación coma la hemos heredado del latín comma. A su vez,
nuestros antepasados romanos tomaron este nombre prestado de sus vecinos los griegos. El verbo
griego koptein significa ‘cortar, trocear’. De ahí se deriva el sustantivo kómma, que significa ‘corte,
trozo’. Originariamente, este nombre se utilizaba para referirse a las diferentes partes que se
podían identificar en el interior de un verso o de una oración gramatical. Después se empezó a
utilizar para referirse al signo que marcaba el límite entre dichas partes. La coma sirve para marcar
el límite de diferentes partes o trozos que conviene aislar en el interior de un enunciado. Ya iremos
viendo cuáles son.
Por cierto, la coma (signo de puntuación) no tiene nada que ver con el coma (estado patológico de
pérdida de conciencia). En castellano han confluido en una misma forma por casualidades de la
fonética de nuestra lengua. En griego eran palabras diferentes con pronunciaciones diferentes. El
nombre del signo de puntuación se escribía con ómicron y doble mi: κόμμα. En cambio, el coma
que te deja inconsciente llevaba una omega como la copa de un pino y una sola mi: κῶμα. Ese
sustantivo significaba en griego clásico ‘sueño profundo’. Ni que decir tiene que no hay relación
alguna con coma del verbo comer.
Hay muchas reglas generales sobre cuándo se debe escribir coma, pero a veces nos interesa saber
exactamente si se escribe coma con un determinado elemento. Aquí presentamos algunos casos
de coma y elementos concretos.
COMA Y ADEMÁS
Si además se usa como conector discursivo (elemento que une o conecta una oración con lo dicho
anteriormente), lo más recomendable es escribirlo entre comas:
Además, es importante añadir que…
Es importante, además, añadir que…
Si es parte interna de la oración, va sin comas:
Tienes además la posibilidad de ir en tren.
En este caso es más parecido a también:
Tienes también la posibilidad de ir en tren.
Un grupo encabezado por además de también suele ir entre comas:
Además de carne, como mucho pescado
COMA Y ASÍ
Si así es un complemento del verbo, no se escribe entre comas:
Así conseguí hacerlo: primero, lo eché todo en un plato…
Pero, si así se usa como conector, irá entre comas:
Estas palabras se consideran monosílabas. Así, no se tildarán a pesar de acabar en -n.
COMA Y ASÍ COMO
Se recomienda escribir coma delante de, así como cuando se usa para añadir un elemento a otro u
otros:
Los periodistas, así como los abogados, se deben preocupar por las palabras que utilizan.
La información se puede encontrar en libros y revistas, así como en Internet.
COMA Y ASÍ QUE
No se escribe coma detrás de así que, ni siquiera antes de pregunta:
Así que fui con ella.
Así que ¿quién viene al final?
Solo se escribe coma después de así que si le sigue algún elemento normalmente aislado entre
comas (ENAEC a partir de ahora), como un vocativo (expresión con la que expresamente nos
dirigimos a la persona a la que hablamos), un inciso (elemento que aporta información externa no
esencial), etc.:
Así que, Pedro, ya sabes lo que tienes que hacer.
Así que, aunque me daba un poco de pereza, lo hice.
Si así que no empieza enunciado, puede llevar delante coma o punto y coma:
Se ha hecho tarde, así que daos prisa.
Se ha hecho tarde; así que daos prisa.
COMA Y AUNQUE
No se escribe coma después de, aunque, a no ser que le siga un ENAEC:
Aunque no te lo creas, sé leer partituras.
Aunque, pensándolo bien, sería mejor decírselo.
No se escribe coma delante de aunque si encabeza un segmento a final de oración, a no ser que se
interprete como inciso o equivalga a pero:
Lo haré, aunque me digas lo contrario.
Sé leer partituras, aunque no te lo creas.
Lo hice como mejor sabía, aunque seguro que podría haberlo hecho de otra manera.
COMA Y COMO
En ejemplificaciones se escribe entre comas un grupo encabezado por como si los ejemplos se dan
como explicación:
Hay muchos países que quiero visitar, como Chile, Croacia o Tailandia.
No se pone coma si los ejemplos solo especifican el nombre anterior:
Quiero visitar países como Chile, Croacia o Tailandia.
Un truco es que, si no se puede quitar el segmento con como (o, si se puede, pero queda raro), no
habrá que poner comas:
Países como Chile, Croacia o Tailandia están entre los que quiero visitar.
*Países están entre los que quiero visitar.
Si a como le sigue por ejemplo, este último puede aparecer entre comas, pero no es incorrecto
quitarlas:
Hay muchos países que quiero visitar, como, por ejemplo, Chile, Croacia o Tailandia.
Hay muchos países que quiero visitar, como por ejemplo Chile, Croacia o Tailandia.
¡Ojo! No se escribe coma delante de como en la correlación tanto… como…:
Me parecerá perfecto tanto que te vayas con ellos como que te quedes conmigo.
COMA Y CUANDO
Las oraciones encabezadas por cuando se separan con coma cuando van a principio de frase o a
mitad, pero no cuando van al final:
Cuando vengas a casa, trae pan.
Trae pan cuando vengas a casa.
Si son muy breves y no hay riesgo de confusión, se puede quitar la coma:
Cuando vengas trae pan.
COMA Y ENTONCES
Si entonces conecta con la oración anterior, es preferible escribirlo entre comas:
Entonces, entiendo que no quieres hacerlo.
Entiendo, entonces, que no quieres hacerlo.
¿Nos vemos, entonces?
Entonces, ¿cuándo es el partido al final?
Si entonces es un complemento temporal, no se escribe coma:
Entonces entendí que no querías hacerlo.
Entendí entonces que no querías hacerlo.
COMA Y ES DECIR
Con es decir suele iniciarse un inciso, por lo que todo el segmento irá entre comas. También va
coma después de es decir:
María, es decir, una persona de confianza, fue quien me lo dijo.
COMA Y ETCÉTERA
Tanto etcétera como la abreviatura etc. van siempre entre comas (como un inciso):
La manzana, la pera, el melocotón, etc., son frutas.
COMA Y HOLA
Se pone coma después de hola:
Hola, me llamo Antonio y vengo a llevarme el premio.
Hola, ¿qué tal?
Con más razón hay que poner coma después de hola cuando le sigue un vocativo:
¡Hola, Pedro!
No lleva coma detrás hola cuando le sigue un complemento con a:
Hola a todos.
Pasa igual con (muchas) felicidades:
¡Muchas felicidades, Juan!
Muchas felicidades a todos.
COMA E INCLUSO
En principio, incluso se escribe sin comas:
Me dijo que podía hacerlo incluso yo.
Es posible incluso comprarlo por internet.
Es aceptable e incluso necesario en algunos casos.
Pero irá entre comas si se entiende como inciso:
Es posible, incluso, comprarlo por internet.
En algunos casos, es aceptable e, incluso, necesario.
COMA Y MIENTRAS
Es bueno escribir mientras entre comas cuando aparece al principio o a mitad de frase para evitar
confusiones:
Y, mientras, yo no sabía qué decir.
Aunque con mientras tanto hay menos riesgo de confusión, también es bueno ponerlo entre
comas:
Y, mientras tanto, yo no sabía qué decir.
COMA Y NI
En principio, no se escribe coma ni delante ni detrás de ni. Solo en enumeraciones de varios
elementos se puede poner coma, aunque no es obligatorio:
No tenían ni platos, ni vasos, ni cubiertos.
COMA Y NO
Se escribe coma después de no en respuestas en las que no se utiliza como elemento
independiente:
—¿Es correcto poner punto después de signo de interrogación?
—No, nunca se debe poner punto después.
No se escribe coma delante de no en respuestas o réplicas del tipo de Yo no o Contigo no (lo
mismo con tampoco: yo tampoco).
Se escribe coma delante de no en oraciones en las que se corrige lo dicho:
La película es del año pasado, no de hace dos.
Va entre comas cuando se usa como apéndice confirmativo:
Vas a venir, ¿no?
COMA Y NO EN VANO
En principio, si se considera que no en vano forma parte de la oración, puede ir sin comas:
No en vano dije que lo haría.
No obstante, cuando no en vano tiene un comportamiento similar al de un conector, irá entre
comas:
Ha logrado un gran éxito. No en vano, ya dijo que lo conseguiría hace años.
En el primer caso, se entendería ‘no dije en vano que lo haría’, ‘no lo dije por decir’. En el segundo,
no en vano se utiliza más bien para reforzar o confirmar la información anterior, de una manera
similar a de hecho (que también se escribe con coma detrás: De hecho, ya dijo que lo conseguiría
hace años).
COMA Y NO OBSTANTE
Como otros conectores, no obstante se escribe entre comas:
No obstante, me dijo que había una manera mejor de hacerlo.
Me dijo, no obstante, que había una manera mejor de hacerlo.
Me dijo que había una manera mejor de hacerlo, no obstante.
COMA Y O
La conjunción o puede llevar coma delante en algunos casos. Están recogidos en la Ortografía de la
RAE.
COMA Y O LO QUE ES LO MISMO
Cuando lo que es lo mismo se utiliza con el sentido de ‘en otras palabras’, se escribe entre comas.
Lo que se añade como alternativa es un inciso, por lo que irá entre comas o rayas:
Dormir poco, o, lo que es lo mismo, no descansar, es malo.
COMA Y PERO
Se escribe coma (o punto y coma o punto) delante de pero, pero no detrás (salvo ante un ENAEC),
incluso aunque después vaya una exclamación o una pregunta:
Me iba a ir ya, pero te espero si quieres.
Pero ¿cómo puedes decir esas barbaridades?
No quiero que te lo creas mucho, pero ¡qué bien cocinas!
COMA Y POR EJEMPLO
Por ejemplo suele ir entre comas (igual que otros conectores, como así pues, asimismo, en el
fondo, por otro lado, por el contrario…):
En mi casa, por ejemplo, usamos servilletas de papel.
Podrías probar con esta crema, por ejemplo.
Delante de por ejemplo puede ir coma, punto y coma o punto:
Tomamos cosas muy ricas; por ejemplo, alcachofas confitadas y tiradito de gambón.
Siempre se puede hacer algo. Por ejemplo, buscar una alternativa.
¡Ojo! Se recomienda no poner dos puntos después de por ejemplo.
COMA Y POR ESO
Cuando por eso aparece a principio de oración, lo normal es no ponerle coma detrás, pero se le
puede poner para destacarlo:
Por eso no es bueno correr sin el calzado adecuado.
Puede ir entre comas cuando aparece en mitad de oración:
Me gustaría, por eso, que vinieras elegante.
COMA Y POR LO QUE
Se debe escribir coma delante de por lo que:
No me da muy buena espina, por lo que te recomiendo no hacerlo.
Detrás de por lo que solo se pone coma si le sigue un ENAEC:
No me da muy buena espina, por lo que, si quieres saber mi opinión, yo no lo haría.
COMA Y PORQUE
Si porque da la causa del verbo, no lleva coma delante:
Lo he pintado con esos colores porque me encantan.
Si porque introduce el motivo por el que se dice algo, lleva coma delante:
Piénsalo antes de hacerlo, porque luego te arrepientes.
En el último caso, porque introduce la causa de por qué se dice lo anterior. Equivaldría a lo digo
porque luego te arrepientes.
COMA Y PUES
Cuando pues es independiente y tiene un uso similar a entonces, se escribe entre comas:
Tenemos, pues, muy poco tiempo.
Hazlo, pues.
Cuando es causal, pues lleva coma delante:
No deben tratarse igual, pues tienen distinta composición.
Cuando inicia oración, a pues no le sigue coma (salvo ante un ENAEC):
Pues no sé cómo se hace.
Pues resulta que…
Pues bien sí se escribe entre comas:
Pues bien, todo lo que he dicho ya lo decía mi abuelo.
COMA Y PUESTO QUE
Puesto que lleva coma delante:
Es mejor no acercarse al perro, puesto que puede morder a los desconocidos.
Si puesto que aparece al principio de oración, el grupo que encabeza se delimita con coma:
Puesto que no te veo muy convencido, te dejo un rato para pensarlo.
Todo esto sirve igual para ya que y dado que.
COMA Y QUE
Si que es relativo, lleva coma delante cuando introduce una oración que explica algo sobre
entidades conocidas:
Tráeme los libros, que están en la mesa.
Si la oración que introduce que sirve para que se pueda saber a qué entidades de entre otras se
hace referencia, no se pone coma:
Tráeme los libros que están en la mesa.
La diferencia es que, en la primera, por el contexto ya se sabe a qué libros se hace referencia al
decir los libros, por lo que lo siguiente solo dice algo de ellos. En la segunda, es necesario decir a
qué libros se está haciendo referencia (en este caso a los que están en la mesa) porque se
entiende que hay otros.
Si que es causal, lleva coma delante:
No te enfades, que no lo he hecho aposta.
También se escribe coma en casos como los siguientes:
Amanece, que no es poco.
Arreando, que es gerundio.
No se pone coma delante de que si introduce una subordinada sustantiva (equivalente a eso):
Estoy intentando decir que no es bueno gritar.
Tampoco se pone coma delante de que en consecutivas:
Llevaba tanto tiempo sin verle que casi no le reconozco.
Y que tampoco lleva coma delante en comparativas:
Dispone de más facilidades para la conducción que cualquier otro coche.
COMA Y QUIZÁ
En principio, quizá se escribe sin comas:
Me ha dicho María que quizá venga esta tarde.
Pero, si quizá se presenta como un inciso, irá entre comas:
Por eso sería, quizá, más recomendable ir en tren.
Lo mismo vale para tal vez.
COMA Y RESPECTIVAMENTE
Se suele encerrar entre comas respectivamente, aunque no sería incorrecto prescindir de ellas:
Eran de color azul y rojo, respectivamente.
COMA Y SI
Aunque se escribe coma después del segmento que encabeza, no se escribe coma justo después
de si, a no ser que le siga un ENAEC:
Si lo hubiera sabido, te habría traído un bombón a ti también.
Si, como dices, lo consigues terminar antes, avísame.
No se escribe coma delante de si si introduce un segmento a final de oración:
Lo haré si me apetece.
Pero sí llevará coma delante si está en medio de la oración o si se entiende que el segmento que
introduce es un inciso o información externa:
Me dijo que, si le daba tiempo, lo haría esta semana.
Me voy a tomar vacaciones, si te parece bien.
No se escribe coma delante ni detrás de si cuando introduce una subordinada sustantiva:
Me pregunto si alguien lo sabrá.
COMA Y SÍ
Igual que en el caso de no, se escribe coma después de sí en una respuesta cuando es un elemento
independiente:
Sí, lo he dicho yo.
No se escribe coma delante de sí en respuestas o réplicas del tipo de Yo sí o Contigo sí (lo mismo
con también: yo también).
COMA Y SIN EMBARGO
En general, sin embargo se escribe entre comas:
No te esperaba y, sin embargo, qué bien me vino que aparecieras.
Pero las comas se podrían quitar si no hay riesgo de ambigüedad:
Y sin embargo soy feliz así.
COMA Y SOBRE TODO
Sobre todo se escribe entre comas cuando es un inciso, pero no cuando se considera parte interna
de la oración:
Me interesa sobre todo la época medieval.
Me interesa, sobre todo, la época medieval.
COMA E Y
A pesar de lo que se cree a veces, sí se puede, e, incluso, se debe, escribir coma antes de y en
algunos casos:
Vinieron mis familiares, mis amigos y algunos conocidos, y lo pasamos muy bien.
Después de y se escribe coma si le sigue un ENAEC. En principio, en estos casos hay que poner la
coma incluso cuando y empieza oración después de punto, por mucho que generalmente la gente
no la ponga:
Y, aunque puntuar bien puede parecer difícil, yo sé que tú podrás conseguirlo.
Y MUCHAS MÁS COMAS EN ORTOGRAFÍA PARA TODOS
Vas a poder encontrar la explicación de muchas más comas en Ortografía para todos:
TAGS: además, así, así pues, así que, coma antes de y, coma detrás, coma y, coma y coma, coma y
como, coma y pero, coma y por ejemplo, coma y si, coma y sin embargo, comas, cuándo se escribe
coma, entonces, es decir, etcétera, felicidades, incluso, muchas felicidades, no en vano, o, punto y
coma, puntuación, se pone coma, sobre todo, tanto como, y
6 COMENTARIOS
1. ¿Qué es ENAEC?
2. ¿Por qué no se recomienda poner dos puntos después de «por ejemplo»?
JUAN ROMEU
Posted at 16:46h, 27 abril RESPONDER
En el artículo se explica que ENAEC se utiliza para referirse a los elementos normalmente aislados
entre comas. En general, no se recomienda poner dos puntos después de «por ejemplo» si se
comporta como un inciso que podría aparecer en distintas posiciones. Cuando se utiliza con el
sentido de ‘a continuación voy a poner un ejemplo’ o con un sentido similar, generalmente a
principio de oración, sí podrían usarse los dos puntos.
En el caso de la siguiente oración, ¿ cuál sería la correcta; con coma o sin ella?
1. No hay ruido que logre evadirme de mi pensamiento obsesivo a pesar de mis esfuerzos por
acallarlo.
2 No hay ruido que logre evadirme de mi pensamiento obsesivo, a pesar de mis esfuerzos por
acallarlo.
y 4. Tengo miedo a que esto de repente dispare y quede todo enfangado.
5. Tengo miedo a que esto, de repente, dispare y quede todo enfangado.