VERSIÓN COMPLETA de la Guía de práctica clínica sarcopenia en:
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olladas-utilizando-manual-metodologico/
MINISTERIO DE SALUD. RESUMEN EJECUTIVO GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA SARCOPENIA. SANTIAGO:
MINSAL.
Fecha de Publicación: 2020
Todos los derechos reservados. Este material puede ser reproducido total o parcialmente para
fines de diseminación y capacitación. Prohibida su venta.
RECOMENDACIONES DE LA GUÍA
GRADO DE CERTEZA EN LA
RECOMENDACIONES
RECOMENDACIÓN EVIDENCIA
Para el diagnóstico de sarcopenia en personas de 50 años y más,
el Ministerio de Salud SUGIERE usar medidas antropométricas
(como fuerza, masa muscular y rendimiento) por sobre utilizar
absorciometría radiológica de doble energía (DEXA).
Comentarios del Panel de Expertos:
- El consenso europeo sobre sarcopenia ofrece una herramienta CONDICIONAL MUY BAJA
útil para el diagnóstico y caracterización de la sarcopenia.
(https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6322506/pdf/afy169.pdf) .
- En personas con mayor incertidumbre diagnóstica de sarcopenia
personas de muy alto riesgo de pérdida de funcionalidad podrían
beneficiarse del uso de DEXA para evaluación de composición
corporal.
En personas de 60 años o más con sarcopenia, el Ministerio de
Salud SUGIERE realizar valoración geriátrica integral por sobre no
realizar.
Comentarios del Panel de Expertos:
- La valoración geriátrica integral es una herramienta clínica que
realizar una evaluación exhaustiva y sistemática que considera 4
dimensiones: biomédica (antecedentes médicos-clínicos), física
BAJA
(funcionalidad física), mental (capacidades cognitivas, CONDICIONAL
intelectuales y psíquicas) y social (Redes de apoyo social
formales e informales o cuidadores). Su mayor utilidad podría
ser identificar síndromes geriátricos que reflejan la particular
manera en que las personas mayores expresan ya sea su
morbilidad, fragilidad o discapacidad (Ver documento
relacionado: Actualización Manual de Geriatría para Médicos
2019).
En personas de 60 años y más con pre sarcopenia y sarcopenia el
Ministerio de Salud SUGIERE realizar medición de niveles MUY BAJA
CONDICIONAL
plasmáticos de vitamina D en comparación con no realizar.
En personas 60 años y más, el Ministerio de Salud SUGIERE
realizar ejercicio de resistencia muscular para la prevención de
BAJA
sarcopenia en comparación a no realizar. CONDICIONAL
Comentarios del panel de Expertos:
- Programas estructurados e individualizados que consideren las
comorbilidades de cada persona, así como sus valores y
preferencias, probablemente ofrezcan un mayor beneficio.
En personas de 60 años y más con sarcopenia, el Ministerio de
Salud SUGIERE realizar ejercicios de resistencia muscular por
sobre no realizar.
Comentarios del panel de Expertos
MUY BAJA
- Las personas mayores de 80 años y con comorbilidades podrían CONDICIONAL
ser los más beneficiados de realizar ejercicio de resistencia
muscular. Idealmente, estos ejercicios debieran ser parte de un
abordaje integral e integrado que incluya en adición a los
ejercicios de resistencia muscular, ejercicios de flexibilidad,
resistencia aeróbica, potencia, equilibrio, entre otros.
En personas de 60 años o más sin sarcopenia, el Ministerio de
Salud SUGIERE una dieta con 1-1.2 gramos/kilo/día de proteínas
por sobre una dieta con un contenido proteico menor.
Comentarios del panel de Expertos
- Esta recomendación podría ser de especial importancia en
MODERADA
personas de menores recursos económicos, mal nutridos por CONDICIONAL
exceso o déficit, institucionalizadas o de reciente alta
hospitalaria. Así mismo, podría ser importante en personas con
requerimientos aumentados de proteínas (hipercatabolismo)
tales como personas con cáncer, con infecciones crónicas o
enfermedades inflamatorias.
En personas de 60 años y más con sarcopenia, el Ministerio de
Salud SUGIERE usar una dieta con 1-1,5gr/kg/día de proteínas por
sobre una dieta con un contenido proteico menor.
Comentarios del panel de Expertos
- Esta recomendación podría ser de especial importancia en
pacientes con sarcopenia severa, en mayores de 80 años, MODERADA
CONDICIONAL
institucionalizados, con menores recursos económicos, mal
nutridos por exceso o déficit o de reciente alta hospitalaria. Así
mismo, podría ser importante en personas con requerimientos
aumentados de proteínas (hipercatabolismo) tales como
personas con cáncer, con infecciones crónicas o enfermedades
inflamatorias.
En personas de 60 años y más con pre sarcopenia, el Ministerio
de Salud SUGIERE usar una dieta con de 1-1,5gr/kg/día de CONDICIONAL MUY BAJA
proteínas asociado a ejercicios de resistencia muscular por sobre
solo realizar ejercicio de resistencia muscular.
En personas de 60 años o más con sarcopenia, el Ministerio de
Salud RECOMIENDA Ingesta proteica entre 1- 1,5 gr/kg/día más FUERTE ALTA
ejercicio con resistencia muscular por sobre realizar solo ejercicio
con resistencia muscular.
En personas con sarcopenia y déficit de vitamina D el Ministerio
de Salud SUGIERE no suplementar con vitamina D en
comparación a suplementar.
Comentarios del panel de expertos CONDICIONAL MODERADA
- El panel considera que personas con niveles plasmáticos bajo
30 ng/mL, así como personas con osteoporosis, desnutrición o
trastornos cognitivos podrían beneficiarse de la suplementación
con vitamina D.
Las recomendaciones fueron formuladas durante 2019 utilizando el sistema GRADE.
1. DESCRIPCIÓN Y EPIDEMIOLOGÍA DEL PROBLEMA O CONDICIÓN DE SALUD
Con el fin de unificar los criterios alrededor del Problema de Salud al que se refiere la presente
Guía de Práctica Clínica, se presenta la de Sarcopenia, catalogada como una enfermedad desde el
año 2016 (ICD-10-CM [M62.84])(1,2)
CONTEXTO CLÍNICO
DEFINICIÓN
La sarcopenia se define como un síndrome caracterizado por una pérdida de masa muscular
progresiva y generalizada con pérdida de calidad y fuerza muscular esquelética que se acompaña
de un aumento de riesgo de discapacidad física y reducción de la calidad de vida. (1). Es un
síndrome que significa una carga económica importante en el sistema de salud por el impacto a
corto, mediano y largo plazo. En sujetos con sarcopenia la tasa de mortalidad es 3,6 veces mayor, el
deterioro funcional es 3 veces más alto, hay mayores tasas de caídas y de hospitalización (3). La
sarcopenia aumenta también el riesgo de enfermedades cardiovasculares, respiratorias, de
deterioro cognitivo, trastornos de movilidad, contribuye a la disminución de la calidad de vida, la
pérdida de independencia y la necesidad de cuidado a largo plazo (4).
CLASIFICACIÓN
En la práctica clínica la sarcopenia es dividida en primaria y secundaria. La primaria es la
relacionada a la edad, cuando no se puede identificar ninguna otra causa, mientras que la
secundaria ocurre por una o más causas como inmovilización, inactividad física, enfermedades
inflamatorias o endocrinas, cáncer, malnutrición, malabsorción, o trastornos gastrointestinales (5).
El European Working Group on Sarcopenia in Older People - EWGSOP2 (4) propone dos
subcategorías de sarcopenia:
● Aguda: duración menor a 6 meses, usualmente asociada a una enfermedad o lesión aguda.
● Crónica: duración mayor a 6 meses, relacionada a condiciones crónicas y progresivas y a
aumento del riesgo de mortalidad.
FACTORES DE RIESGO
Los factores intrínsecos son la edad, deficiencias de hormonas sexuales, presencia de
comorbilidades como diabetes, EPOC, enfermedades reumáticas, osteoartritis, cáncer, trastornos
neurológicos, enfermedad renal crónica, desnutrición, malabsorción, mal nutrición por exceso,
obesidad, así como el uso de algunos fármacos (inhibidores de ACE, corticosteroides y
medicamentos que llevan a anorexia). Los factores del estilo de vida asociados con mayor riesgo de
sarcopenia son el cigarrillo, el exceso de consumo alcohol, la disminución del nivel de actividad
física y la inmovilización prolongada (4), (5,6).
MANIFESTACIONES CLÍNICAS
CRITERIOS DE DIAGNÓSTICO
En 2018 el grupo de trabajo de la International Conference on Sarcopenia and Frailty Research
(ICSFR) elaboró una guía clínica para personas mayores con sarcopenia y recomendó que toda
persona de 65 años y más debería ser evaluada para sarcopenia anualmente o después de un
evento importante de salud(7).
La definición operacional de sarcopenia más frecuentemente citada en las publicaciones
internacionales corresponde a la propuesta en 2010 por el Grupo de Trabajo Europeo sobre
Sarcopenia en personas mayores (EWGSOP1)(8) cuyo algoritmo diagnóstico propone como variable
primaria el desempeño físico medido a través de la velocidad de marcha para posteriormente
evaluar fuerza y masa muscular.
El Consenso actualizado en 2019 del EWGSOP2 (4) propone usar la baja fuerza muscular como el
parámetro primario de sarcopenia considerando que la fuerza muscular es la medida más
confiable de la función muscular. El diagnóstico se confirma por la presencia de baja cantidad o
calidad muscular y para clasificar la gravedad se mide el desempeño físico.
CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DE SARCOPENIA SEGÚN EL EWGSOP2 (4):
Criterio 1: Baja fuerza muscular
Criterio 2: Baja cantidad o calidad muscular
Criterio 3: Bajo desempeño físico
El criterio 1 indica probable sarcopenia, el diagnóstico es confirmado agregando el criterio 2 y es
considerada grave cuando se cumplen los criterios 1, 2 y 3.
Figura 1. Algoritmo propuesto por el EWGSOP2 para encontrar casos, diagnosticar y cuantificar la
gravedad de la sarcopenia en la práctica clínica (4).
Traducido al idioma español por el programa nacional de personas mayores de la Fuente: Sarcopenia: Revised European consensus on
definition and diagnosis
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/core/lw/2.0/html/tileshop_pmc/tileshop_pmc_inline.html?title=Click%20on%20image%20to%20zoom&
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La Figura 1 resume el algoritmo propuesto por el EWGSOP2(4) para encontrar casos, diagnosticar y
cuantificar la gravedad de la sarcopenia en la práctica clínica:
1. Encontrar casos: el EWGSOP2, así como el grupo ICFRS (7), propone el uso del “SARC-F” que es
un cuestionario simple y rápido de screening para sarcopenia en la práctica clínica, validado en
diversos países, adaptado y validado al español(9).El instrumento incluye 5 componentes de auto
reporte de la percepción sobre la limitación en fuerza muscular, habilidad para caminar, levantarse
de la silla, subir escaleras y la presencia de caídas. Sin embargo, un estudio reciente efectuado en
Chile muestra que SARC-F, aunque tiene una excelente especificidad (97.4%), tiene una bajísima
sensibilidad 14,5% para el diagnóstico de sarcopenia (10).
2. Medir fuerza muscular: se propone usar la fuerza de prensión manual (handgrip) que es un
método simple y de bajo costo que sirve también para estratificar el riesgo de mortalidad y de
enfermedad cardiovascular (1). Sin embargo, si no se cuenta con el instrumento para su
evaluación, esta medición puede ser reemplazado por el test de sentadillas, que consiste en
levantarse desde una silla sin brazos y volverse a sentar 5 veces (11).
3. Confirmar diagnóstico de sarcopenia: midiendo la calidad o cantidad muscular. La resonancia
magnética nuclear (RMN) y la tomografía computadorizada (TC) son los gold standards, pero dado
el costo y disponibilidad el DEXA es el instrumento más usado para cuantificar la masa muscular.
Los valores pueden ser expresados como masa muscular esquelética apendicular (en valores
absolutos) o el índice de masa muscular esquelética (ajustada por el tamaño corporal, peso
corporal o IMC). La bioimpedancia eléctrica (BIA) también puede ser una alternativa, pero tiene
baja validación (4). Sin embargo, considerando que ninguno de estos métodos está disponible a
nivel de la atención primaria, el otro método ampliamente utilizado son las ecuaciones
antropométricas que permiten calcular la masa muscular y que son rápidas y fáciles de efectuar y
de bajo costo. En Chile tenemos ecuaciones antropométricas validadas para la población chilena
que incluyen las variables antropométricas altura de rodilla, peso, circunferencia de pantorrilla,
circunferencia de cadera y dinamometría, sexo y edad y tienen alta concordancia con los
resultados determinados por DEXA.(12).
4. Clasificar la gravedad: medir el desempeño físico usando las pruebas de velocidad de caminar, la
Short Performance Physical Battery (SPPB), la prueba de TUG y de 400 metros de caminata. El
algoritmo EWGSOP2 considera la prueba de velocidad de marcha una prueba segura y rápida para
predecir el impacto de la sarcopenia en discapacidad, deterioro cognitivo, necesidad de
hospitalización, caídas y hospitalización (13).
Tabla 1. Criterios de corte para sarcopenia según EWGSOP2 (4) considerando fuerza muscular,
masa muscular y desempeño físico en hombres y mujeres.
HOMBRE MUJER
FUERZA MUSCULAR BAJA
Dinamometría de mano <27 kg <16 kg*
Levantarse 5 veces desde una silla (sentadillas) >15 segundos
MASA MUSCULAR BAJA
Masa muscular esquelética apendicular <20 kg <15 kg
Índice masa muscular esquelética <7,0 kg/m2 ** <5,5 kg/m2 **
DESEMPEÑO FÍSICO BAJO
Velocidad de caminar ≤0,8 m/segundo
Short Performance Physical Battery ≤8 puntos
TUG ≥20 segundos
400 metros de caminada ≥6 minutos o no terminarlo
*≤ 15 kg punto de corte propuesto para mujeres chilenas (14)
**<7,19 kg/m2 y <5,77 kg/m2 propuestos para hombres y mujeres chilenos respectivamente utilizando DEXA y <7,45 y
<5,88 utilizando la ecuación antropométrica(14)
En Chile, en una iniciativa de innovación tecnológica apoyada por el MINSAL, tanto la ecuación
antropométrica como el diagnóstico utilizando el algoritmo de EWGSOP1, están disponibles
mediante una herramienta tecnológica (software) que permite el diagnóstico desde un
computador o teléfono inteligente (15).
SUPERPOSICIÓN CON OTRAS PATOLOGÍAS
Además de los factores de riesgo previamente descritos, en el caso de la sarcopenia es importante
señalar la importante superposición de esta enfermedad con otras condiciones. La más frecuente
es la sobreposición de sarcopenia con fragilidad la que puede llegar hasta el 60% de los casos de
sarcopenia en personas con fragilidad (16).
La segunda corresponde a osteoporosis que cuando se sobrepone con sarcopenia constituyen la
osteosarcopenia, entidad cuyas consecuencias sobre la salud son aún más graves que la de cada
una de las enfermedades por separado. En Chile encontramos que en un 40,8% de las personas
con osteoporosis son sarcopénicas y 34,4% de las personas con sarcopenia padecen
osteoporosis(17) La coexistencia de sarcopenia y depresión es también muy importante,
especialmente en personas de 80 años y más en que la sarcopenia está presente en el 62,6% de las
personas que padecen depresión (18).
Estos antecedentes hacen perentorio el screening de sarcopenia en personas con factores de
riesgo presentes y además en aquellas diagnosticadas con alguna de las patologías descritas.
CONTEXTO EPIDEMIOLÓGICO
Es un síndrome de gran importancia en salud pública por su gran magnitud y severas
consecuencias. Aunque la prevalencia estimada de sarcopenia depende de la definición utilizada y
de las poblaciones estudiadas, globalmente se estima que afecta a más de 50 millones de personas
y que en 40 años esta cifra se cuadriplicará.
Las prevalencias de sarcopenia reportadas se ubican en un amplio rango que fluctúa entre 5% y
40% en población de 60 años y más (19) dependiendo de la definición utilizada y de la población
estudiada.
Globalmente la prevalencia aumenta con la edad, pudiendo alcanzar hasta 50% en personas de 80
años y más(8) Se ha observado que este aumento asociado a la edad, es más pronunciado en
hombres que en mujeres. Por otra parte se han descrito prevalencias mayores en personas con
bajos ingresos(20,21) y en personas institucionalizadas, en las cuales las cifras superan el 30% (22)
También se han observado diferencias étnicas, con prevalencias mayores en países asiáticos y
menores en personas de piel oscura. La definición operacional de sarcopenia más utilizada en la
actualidad corresponde a la propuesta en 2010 por el Grupo de Trabajo Europeo sobre Sarcopenia
en personas mayores (EWGSOP) (8) Utilizando esta definición las prevalencias de sarcopenia en
América Latina, varían desde 11,5 a 33,4% (23–25).
Utilizando el algoritmo diagnóstico propuesto por EWGSOP 2010 (8), en Chile, en una muestra de
1006 personas de 60 años y más viviendo en la comunidad, se estimó que la prevalencia de
sarcopenia es de 19,1%, similar en hombres y mujeres (19,4% vs 18,9%; respectivamente) con
importante aumento con la edad, alcanzando cifras cercanas al 40% en personas de 80 años y más
(26).
2. OBJETIVO Y ALCANCES DE LA GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA
Objetivo general: Favorecer el adecuado manejo clínico integral de las personas de 65 años y más
con diagnóstico de Sarcopenia, tanto primaria como secundaria
Tipo de pacientes y escenario clínico: Todas las personas con Sarcopenia primaria y secundaria
que reciban atención en los niveles primarios, secundarios y terciarios de salud en los sectores
públicos y privados del territorio nacional.
Usuarios de la guía: Cualesquiera de los profesionales de salud con responsabilidades en personas
con Sarcopenia: médicos geriatras, generales y de especialidades afines, equipos de salud de
atención primaria, secundaria y terciaria, centros de atención de personas mayores, enfermeras,
kinesiólogos, nutricionistas, terapeutas ocupacionales, químicos farmacéuticos, trabajadores
sociales y otros.
3. MÉTODOS
Para la elaboración de esta Guía se constituyó un equipo elaborador compuesto por: un
coordinador temático, metodólogos, responsables de la búsqueda y síntesis de evidencia, expertos
clínicos, referentes del Ministerio de Salud y del Fondo Nacional de Salud (FONASA) y, cuando fue
posible, pacientes.
Ver más detalle en Equipo elaborador y declaración de potenciales conflicto de
intereses - Guía de Práctica Clínica de Sarcopenia 2020
Posteriormente se realizó la Definición y Priorización de las Preguntas para la elaboración. El
equipo elaborador planteó todas las potenciales preguntas, definiendo claramente la población,
intervención y comparación. Luego de un proceso de evaluación se definió que para la presente
elaboración se responderían las siguientes preguntas:
1. En pacientes de 50 años y más para el diagnóstico ¿se debe realizar consenso europeo con
DEXA en comparación consenso europeo con medidas antropométricas?
2. Personas de 60 años o más con sarcopenia ¿se debe realizar valoración geriátrica
integral en comparación con no realizar?
3. Personas de 60 y más años con pre sarcopenia y sarcopenia ¿Se debe determinar
niveles plasmáticos de vitamina D en comparación con no determinar?
4. En personas 60 años y más ¿Se debe realizar ejercicio de resistencia muscular en
comparación a no realizar en prevención de sarcopenia?
5. En personas 60 años y más ¿Se debe realizar ejercicio de resistencia muscular en
comparación a no realizar en tratamiento y rehabilitación de sarcopenia?
6. En personas de 60 años o más ¿Se debe realizar una dieta de 1-1,2 gramos/kilo/día
de proteínas en comparación a realizar dieta habitual para la prevención de
sarcopenia?
7. Personas de 60 años o más con sarcopenia ¿Se debe realizar suplementación con proteínas
de alto valor biológico (1-1,5 gramos/kilo/día) en comparación a realizar dieta habitual?
8. En personas de 60 años o más con pre sarcopenia ¿se debe indicar ingesta proteica
entre 1-1,5 gr/kg/día más ejercicio con resistencia muscular en comparación a
utilizar sólo ejercicio con resistencia muscular?
9. Personas de 60 años o más con sarcopenia ¿se debe realizar ingesta proteica entre 1-
1,5gr/kg/día más ejercicio con resistencia muscular en comparación a utilizar sólo ejercicio
con resistencia muscular?
10. Personas con sarcopenia y déficit de vitamina D ¿se debe realizar suplementación
de vitamina D en comparación a no realizar?
Ver más detalle en Informe de Priorización de preguntas – Guía de Práctica Clínica de
Sarcopenia 2020
Elaboración de recomendaciones
Las recomendaciones de esta Guía fueron elaboradas de acuerdo al sistema “Grading of
Recommendations Assessment, Development, and Evaluation” (GRADE)1. Para cada una de las
preguntas seleccionadas, se realizó la búsqueda y la síntesis de evidencia respecto de:
1. Efectos deseables e indeseables de la intervención versus comparación: La síntesis de
evidencia se realizó con el formato de Tabla de Resumen de Hallazgos GRADE (Summary of
Findings - SoF) cuando fue posible.
2. Valores y preferencias de los pacientes respecto a la intervención versus comparación.
3. Costos de la intervención y comparación.
4. Costo efectividad de la intervención versus comparación.
Ver más detalle en Recomendaciones GRADE
El grupo elaborador formuló las recomendaciones considerando su experiencia clínica o personal,
la evidencia respecto a los desenlaces de interés (por ejemplo: mortalidad, días de hospitalización,
calidad de vida, etc.), los valores y preferencias de los pacientes, la viabilidad de implementación, y
el uso de recursos.
Para asegurar la permanente vigencia de las recomendaciones de esta Guía, se generó un sistema
de alerta que identifica periódicamente estudios que dan respuesta a las preguntas formuladas.
Para mayor detalle consultar Guía de Práctica Clínica de Sarcopenia versión extensa.
1
Andrews J, Guyatt G, Oxman AD, Alderson P, Dahm P, Falck-Ytter Y, et al. GRADE guidelines: 14. Going from evidence to
recommendations: the significance and presentation of recommendations. J Clin Epidemiol [Internet]. 2013 Jul [cited 2017 Dec
3];66(7):719–25. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23312392
4. CÓMO INTERPRETAR LAS RECOMENDACIONES
El sistema GRADE distingue la dirección de la recomendación, su fuerza y la certeza de la evidencia
sobre la cual se realiza la recomendación.
GRADO DE LA RECOMENDACIÓN
Las recomendaciones fuertes y condicionales deben interpretarse de la siguiente manera:
FUERTE: FUERTE: Indican que existe una alternativa claramente superior, por lo que seguir la
recomendación es la conducta más apropiada en TODAS o CASI TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS O
CASOS. Salvo casos muy justificados, la gran mayoría de las personas deberían recibir el curso
de acción recomendado.
Este tipo de recomendación puede ser Fuerte a Favor o Fuerte en Contra de la intervención.
CONDICIONAL: Seguir la recomendación es la conducta más adecuada en la MAYORÍA DE LOS
CASOS, pero se requiere considerar y entender la evidencia de efectos, valores y preferencias,
costos y disponibilidad de recursos en que se sustenta la recomendación. Estas
recomendaciones se generan cuando existe incertidumbre respecto de cuál alternativa resulta
mejor, por lo tanto distintas opciones pueden ser adecuadas para distintas personas o
circunstancias. Para aplicar una recomendación condicional puede ser importante conversar
con la persona los potenciales beneficios y riesgos de la intervención propuesta, y tomar una
decisión en conjunto que sea coherente con las preferencias de cada persona.
Este tipo de recomendación puede ser Condicional a Favor o Condicional en Contra de la
intervención.
BUENAS PRÁCTICAS CLÍNICAS: Son recomendaciones excepcionales relacionadas con
intervenciones que corresponden a estándares mínimos y necesarios para la atención en salud
para las cuales no es necesario realizar una búsqueda de evidencia.
Estas recomendaciones estarán categorizadas como Buenas Prácticas Clínicas.
El concepto de certeza de la evidencia se refiere a la confianza que se tiene en que los estimadores
del efecto son apropiados para apoyar una recomendación determinada. El sistema GRADE
propone cuatro niveles de certeza en la evidencia:
Certeza Definición
Existe una alta confianza de que la evidencia identificada es apropiada para
Alta
formular una recomendación.
Existe una confianza moderada de que la evidencia identificada es apropiada para
Moderada
formular una recomendación.
Existe incertidumbre respecto de que la evidencia identificada es apropiada para
Baja formular una recomendación, ya sea porque existe poca evidencia o porque esta
tiene limitaciones.
Existe considerable incertidumbre respecto de que la evidencia identificada es
Muy baja apropiada para formular una recomendación, ya sea porque existe muy poca
evidencia o porque esta tiene limitaciones importantes.
Ver más detalle en Manual metodológico Desarrollo de Guías de Práctica Clínica.
5. EQUIPO ELABORADOR
El equipo elaborador que ha participado de la presente elaboración es responsable, según sus competencias, del
conjunto de las preguntas y recomendaciones formuladas.
Coordinación Clínico: Isabel Cornejo Molina. Kinesióloga. Sociedad de Kinesiólogos
Geriátricos.
Temático:
Jenny Velasco Peñafiel- Médico Cirujano/MBA con Especialización en Salud-
Programa Nacional de salud Integral de Personas Mayores –Departamento
Ciclo Vital. División Prevención y Control de Enfermedades-Ministerio de
Salud.
Patricio Herrera Villagra- Médico Geriatra- Programa Nacional de salud
Integral de Personas Mayores –Departamento Ciclo Vital. División Prevención
y Control de Enfermedades- Ministerio de Salud.
Metodólogos Coordinadora Metodológica: Patricia Kraemer Gómez. Departamento
Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Salud Basada en Evidencia. División de
Planificación Sanitaria. Ministerio de Salud.
Apoyo: Eduardo Quiñelen Rojas. Kinesiólogo y Paula Nahuelhual Cares.
Kinesióloga. Departamento Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Salud
Basada en Evidencia. División de Planificación Sanitaria. Ministerio de Salud.
Asesor: Ignacio Neumann Burotto. GRADE Working Group. Departamento de
Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Salud Basada en Evidencia. División de
Planificación Sanitaria. Ministerio de Salud.
PANEL DE EXPERTOS
Médico Salud Pública. Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la
Cecilia Albala Brevis
Universidad de Chile.
Juan Carlos Molina Yons Médico Geriatra. Observatorio Nacional de Envejecimiento/MEDS.
Nanet González Olate Kinesióloga. División de Atención Primaria. Ministerio de salud.
Matrona -PhD Nutrición y Alimentos, Universidad de Chile. Magister en Cs.
Barbara Angel Badillo Biológicas. Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad
de Chile.
Víctor Díaz Aguilera Kinesiólogo. División de Atención Primaria. Ministerio de Salud.
Sandra Mahecha Matsudo Médico Deportólogo. Clínica MEDS. Universidad Mayor.
Psicóloga. Programa Nacional de Salud Integral de Personas Mayores
María José Galvez –Departamento Ciclo Vital. División Prevención y Control de Enfermedades.
Ministerio de Salud.
Médico Geriatra- Encargado Programa Nacional de Salud Integral de Personas
Sergio Castro Mayores –Departamento Ciclo Vital. División Prevención y Control de
Enfermedades-Ministerio de Salud.
Pablo Garrido Vyhmeister Químico Farmacéutico. Instituto Nacional de Geriatría.
Enfermera. Unidad de Rehabilitación. División de Gestión de Redes
Lenka Parada Guerrero
Asistenciales. Ministerio de Salud.
Enfermera. Departamento Desarrollo de Productos. División desarrollo
Ivonne Espinoza Pozo
Institucional. FONASA.
Enfermera -Red de Enfermería en Salud del Adulto Mayor Filial Chile /REDESAM-
Carolina Núñez Ruíz
CHILE. Universidad Central de Chile.
Médico Internista-Geriatra. Sociedad Chilena de Geriatría. Hospital Clínico
Rafael Jara López
Universidad de Chile. Hospital de Urgencia Asistencia Pública.
Pablo Gallardo Schall Médico Geriatra. Director del Instituto Nacional de Geriatría.
Kinesióloga- Departamento de Rehabilitación y Discapacidad-DIPRECE-
Katherina Hrzic Miranda
Ministerio de Salud.
Doctora en Ciencias Matemáticas -Instituto de Nutrición y Tecnología de los
Lydia Lera Marqués
Alimentos/Universidad de Chile.
RESPONSABLES DE LA BÚSQUEDA Y SÍNTESIS DE EVIDENCIA
Epistemonikos Búsqueda de evidencia de los efectos clínicos y magnitud de los beneficios y
Foundation1 riesgos de las intervenciones.
Gabriel Rada Giacaman; Luis Ortiz Muñoz, Macarena Morel Marambio;
Francisca Verdugo Paiva; Rocío Bravo Jeria. Elaboración de tablas de síntesis
Centro de evidencia UC1
de evidencia de los efectos clínicos y magnitud de los beneficios y riesgos de
las intervenciones
Eduardo Quiñelen Rojas2 Valores y preferencias de los pacientes.
Marco Rubilar González3 Evaluaciones económicas.
Ivonne Espinoza Pozo4 Costos en Chile de las intervenciones.
1
La búsqueda de evidencia fueron externalizadas del Ministerio de Salud a través de licitación pública y adjudicada a las empresas señaladas.
2
Departamento Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Salud Basada en Evidencia. División de Planificación Sanitaria. Ministerio de Salud.
3
Departamento Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Salud Basada en Evidencia. División de Planificación Sanitaria. Ministerio de Salud.
4
Departamento Desarrollo de Productos. Fondo Nacional de Salud (FONASA).
DISEÑO, EDICIÓN, DESARROLLO Y MANTENCIÓN PLATAFORMA WEB
Ingeniero en Informática. Departamento de Evaluación de Tecnologías Sanitarias
Miguel Contreras
y Salud Basada en Evidencia. División de Planificación Sanitaria. Ministerio de
Torrejón
Salud.
DECLARACIÓN DE POTENCIALES CONFLICTOS DE INTERÉS
Del total de integrantes del equipo colaborador las siguientes personas declararon potenciales de
conflictos de interés:
● Pablo Garrido Vyhmeister: declara haber realizado consultoría sobre anticoagulación en
pacientes geriátricos en enero 2018, actividad unitaria financiada por Laboratorio Bayer
S.A.
Luego de analizar las declaraciones de los participantes, el equipo elaborador decidió no limitar la
participación de estos colaboradores.
6. REFERENCIAS
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Sarcopenia Muscle. 2016;7(5):512-4.
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