ee VG
MANUAL
]-
Inteligencia Creativa
Una media cognitiva de la creatividad
MANUAL
* edicién
F. Javier Corbaln Berna
Fermin Martinez Zaragoza
Danilo S. Donolo
Carlos Alonso Monreal
Maria Tejerina Arreal
Rosa M- Limifiana Gras
i
M4
TEA Ediciones, S.A.
PUBLICACIONES DE PSICOLOGIA APLICADA
Serie Menor nim. 308
Madrid, 2006CREA, Ingen Creve Una maid cgi de In cretvidad
INDICE
AGRADECIMIENTOS 5
|. DESCRIPCION GENERAL, _ 3
1 Fick tenia =
12 Presentacin 7
1.3 Justficacién del instrumento 8
2. LACREATIVIDAD ce
21, El concepto de ereativcad 2
22 Las aplicaciones de Ia creatividad 5
23, Teoria dela cretividad a - ”
2.4, Ser mas creatives: Podagogia de la creatividad ———— Ed
3. LA MEDIDA DE LA CREATIVIDAD. z
53.1, Los tests de creatividad 2
32 La identificacén psicométrica del individuo creative. 36
33. Reflexion sobre los tests de creatividad 38
4. LA CREATIVIDAD COMO ESTILO COGNITIVO 39
4. Interaccion dela personalidad y de la creatividad 2
42 Inteligenca ycreatividad como una realidad integrada 40
43. La creatividad como estilo cognitive "
5. LAS PREGUNTAS YLA CREATIVIDAD, 8
6. CREA, UNA MEDIDA COGNITIVA DE CREATIVIDAD 9
641. Premises ”
62 Conctusiones 2
7, NORMAS DE APLICACION Y PUNTUACION 55
7. Normas generales — 55
72 Insteuodiones de aplicacién 56
173, Normas para la correeciin y puntuacion 8
74. Normas deinterpretacién del CREA, - a
8, ESTUDIO PSICOMETRICO Y BAREMACION DEL CREA «
81. Estudio del west e
82 Fiabllidad e
83. Valier. So
BA. Andlisis ctegdrico de las reaciones CREA - Inteligencis "8
85. Andis factorial de las subpruebas de creativided Guilford y del conjunta
dle prucbas cle creatvidad ”
ee 80
A nas aes ®
88, Nuestra normativa. Descripein y baremos resultantes os
9. BIBLIOGRAFIA . = »(CREA. nigel Catia, Uns mdi copii de are
1, DESCRIPCION GENERAL
1.1. FICHA TECNICA
Nombre: CREA. Inteligencia creativa, Una medida cognitiva de la creatividad.
‘Autores: F. J. Corbalén, F. Martinez, D. Donolo.
Autores del Manual: FJ. Corbalén, F, Martinez, C. Alonso, D. Donolo,
1M. Tejerina, R. M, Limifana,
Procedencia: TEA Ediciones, 2003,
Aplicacién: Individual y colectiva.
cin: Nifios, adolescentes y adultos
Duracién: Aproximadamente 10 minutos,
Finalidad: Apreciacién de Ia inteligencia creativa a través de una evaluacién
‘cognitiva de la creatividad individual segtin el indicador de generacion de
‘cucstiones, en el contextotesrico de busqueda y solucién de problemas.
Baremacién: Baremos en puntuaciones centiles para adultos, adolescentes y nifios
‘en poblacién espatiola y argentina
I: Manual, 3 tipos de Fjemplar (A, B y C), lapiz 0 boligrao, cronémetro.
Ambito de ap
Mat
1.2, PRESENTACION
2Es posible una medida més objetiva de la creatividad?
Evaluar la creatividad ha sido wna acti-
Yy més susceptibles de diferencias indivi
vvidad costosa y contestada en el Ambito de
la Psicologia. Ademds de los problemas
propios de cualquier medida de aptitudes,
Ta capacidad creadora cuenta con, al me-
‘nos, dos factores adicionales que dificultan
particularmente una evaluacién objetiva,
Por una parte, el hecho de que sea una
conducta enormemente participada de
elementos actitudinales y motivacionales.
En efecto, para el ejercicio de la ereacion
las posibilidades de encubrimiento de la
potencialidad basica, tanto por desenten-
‘dimiento del sujeto como por inhibicién
de alguna cualidad, son bastante més acu:
sadas que en otros émbitos de la conducta
uales no previsibles. La posibilidad de
‘obtencidn de una medida comtaminada es
‘mucho mayor que en otras prucbas de
rendimient.
Por ora parte el hecho de qite no exis:
ta una respuesta correcta. previamente
definida en un contextoI6gico tipo "verda-
ddero-falso”, supone que no exista tampoco
un techo de respuesta, y deello, que no sea
posible la aplicacion de un sistema escalar
de razén, no ya para el constructo, hecho
compartido por cualquier medida psicolé-
gica, sino tampoco para el test mismo, que
se convierte en una prueba de orden para
‘evaluar una dimensisn ordinal,J. Caan F Marie, Dano, Ans, MT y Reins
Por todo ello, la medicién estandari-
zada de la creatividad supone uno de los
retos destacados en el dmbito de la
Psicometria, De esta forma, se entiende
gue resulta indicado probar alternativas
de medida a las ya establecidas, a fin de
ccmprobar si posibilitan una aproxima-
cidn més objetiva a la evaluacién de esta
ddimensiGn del comportamiento human.
EI CREA para la medida de la
Inteligencia Creativa se sostiene en un
modelo teérico que dirige su mirada a
‘operaciones cogaitivas no identificables
con la produccién creativa, pero de
cardcter necesario para el ejercicio de la
‘misma, Desde esta perspectiva, y con an
procedimiento mas cercano a los clisicos
para la evaluacién de Ia inteligencia por
su justificacién, aunque muy préximo a
laevaluacién de la produccién divergen-
te por cuanto su contenido, introduce un
sistema de medida presumiblemente
susceptible de ajuste con los estindares
cestadisticos de validacién y, por ello,
quizés capaz de una evaluacién
objetiva de la creatividad.
La validacién del CREA, hecha «
‘una muestra cercana a los 2500 sujetos
Espafia y América Latina, presenta da
que justifican su viabilidad técnica y
forma en que predice y diserimina resp
to a las medidas mas clasicas de creat
dad. Adicionalmente inclaye datos
contraste con medidas de inteligen:
{que permiten una clarficacion en el pe
‘ionamiento de la dimensién evaluiada
relacién con la produccién converge:
‘as como un estudio del comportamic
Conjunto de ambas variables.
Desde el punto de vista teérco se f
moeve, a partir de estos estudios y of
antecedentes, una interpretacion de: la «
‘posieiin para la creaividad como tn es
que incorpora tanto los perfiles afecti
‘motivacionales como los eogritivos propi
de este comportamiento, ofrecendo una +
lucin explicativa para st interaccisn.
1.3, JUSTIFICACION DEL INSTRUMENTO
La aparicién de un test para la medida
dle una variable vinculada al campo de la
creatividad es de por s{ una novedad, por
cuanto en el mercado psicol6gico en espa
fol no existen pruebas que atiendan
directamente a una evaluacién de la
misma. Asf pues, el presente test nace en.
primer lugar con et propésito de cubrir
lun espacio actualmente vacfo en la pro-
duccion editorial espafola de instrumen-
tos de medida psicoldgica,
Sf existen en cambio traducciones de
algunas técnicas propuestas por diversos
Autores incluidas en textos y manuales so-
bre creatividad o inteligenca; tales el caso
de la ampliamente difundida bateria de
Guilford (1967) 0 las prucbas de Torran
(1974). En general, es este tipo de instr
‘mentos el que se utiliza para tomar re
rentes cuantitativos de la creatividad. §
embargo, su uso est bastante resting
al dmbito de la investigacién, entre ott
‘motivos, porque cuentan con una dific!
tad affadida por la falta de baremos y
pprocedimientos de validacién para ell
Esto en general limita su valor compara
vo al grupo mismo donde se aplica, p
ritiendo casi exclusivamente una exp!
sidn de orden para los sujetos evaluadi
[pero con escasas inferencias mas, por
imposibilidad comparativa con ampli
muesteas de referencia,Obviamente, este hecho no es arbitra-
rio, ni obedece a un desinterés de la
accién editorial espafola, puesto que
sucede asf en todo ef mando, sino a una
dificultad intsnaeca a esta variable. Y es
{que evalua la creatividad no es una tarea
féci, ni por supuesto,féciimente objet-
‘able. EI sistema tradicional de medida
utiliza el procedimiento’ de prucba de
producciény aunque ésta quede denglo-
sada en factore, no deja de ser un pro-
cedimiento de respuesta demasiado abier
to como para legitimar la posbilidad de
tuna validacion estadsstica.
Asf pues, la segunda novedad que el
presente instrumento aporta se refiere a la
baisqueda de un procedimiento que per
rita cumplir los requisitos téenicos de
validacién para una prueba de creativi-
dad. Si su uso y aplicacién confirman la
viabilidad de la propuesta mas alla de las,
propias evidencias que en este estudio se
aportan, podfa suponer el punto de par-
tida de un nuevo sistema de medida para
esta muy escurridiza variable psicol6gica.
El que ello sea posible se debe a una
suposicién teérica, ya expuesta en algu-
nas publicaciones previas, y en lo esencal
confirmada por los datos, de Hogar a una
evaluacién de la capacidad creativa de un
sujeto a través de una medicion indirecta
de la misma. Esto se consigue mediante la
medida de una variable que, no siendo
estrictamente de ejecucién productiva,
fuerza al sistema cognitive a activar los
rmecanismos que participan en una activi-
dad creativa, lo que nos permite obtener
una referencia indirecta de la capacidad
‘maxima del sistema en relacién con ellos.
No resulta tanto una medida de eje-
cucién cuanto de posibilidades, puesto
que no nos informa de canto de aque-
Ios mecanismos el sujeto pone en uso
CREA. Intact, Una moda coi dea cretvidad
hhabitualmente sino de cusnto es capaz de
Iegar a poner. Aunque esta condicién no
supone ningtin tipo de inconveniente,
puesto que asf viene a pasar en la evalua
ién de la inteligencia y en general en
‘cualquier medida anteopométrica de capa
‘idad. No obstante, paroce I6gico pensar
«que la existencia de la capacidad lama al
uso, y si éste no se diera, habria ahi otro
dato a considerar para un diagnéstico de
Ta situacin del sueto evaluado.
La aitima novedad que el test aporta
se refierea su propuesta de faciitar Ia
idad de medida. Resulta tradicional en
las prucbas de creatividad considerar dis-
tintos factores de sta, Asien la Baterfa de
Guilford se toman en consideracién cinco
factores independientes originaidad, lui-
de, flexbilidad, produccién divergente y
redefinicién. Esto, aunque para la investi-
sgacién facilita la identiticacién de dimen-
siones partcipantes, no siempre resulta de
ayuda de cara a un uso. profesional
‘Maxime, cuando a partir de cada una de
estas puntuaciones no se ofrece la posibili-
dad de obtener una compuesta que nos
acerque a tn concepto de indice de creat
vidad, o alguna nocién parecida que
cexprese el nivel bésico del sujeto, El test
{que aqui se presenta propone, en cambio,
tuna medida tnica de Ia creatvidad. A la
vista de los datos en los que se apoya, ésta
parece quedar suficientemente justificada
fen cuanto a su capacidad para sintetizar y
cexpresar Ia posicién de un sujeto en una
sinica variable que, sin embargo, resulta,
excelente predictora del conjunto de las de
‘reatividad tradicionalmente tilizadas,
Pero antes de adentrarnos en las
entrafias pricticas y estadisticas del test,
permitasenos, en las siguientes secciones,
establecer un conocimiento bisico de la
variable que pretende medir y del proce-
dimiento que utiliza para ello(CREA, Ingen Cried cogitvn ce I cetviad
2. LA CREATIVIDAD
Gusntas veces nos heros maravillado
por encontrar una respuesta inesperada 9
{im problema que nos prescupabs.. Sin
mediae ms que un higase,
‘su justa medida y propor, y ademas,
foncionaba..
‘Cudntas veces también nos hemos
‘maravillado ante la destreza de un nino por
‘encontrar una salida aceptable a una situa-
‘én imposible. O una verbalizacion tal que
[pone en conflict las normativas mas esta-
blecidas de lenguaje y de gramétia
Cuintas otras veces hemos quedado
admirados ante una obra de arte, ante
‘una acrobacia que desaffa las mas elemen-
tales leyes de la gravedad o ante una sali-
dda temperamental que con poco riesgo
arregla arcades desatinos.
Cusntas veces nos ha sorprendido la
simplicidad de un mecanismo que ain no
hhablamos logrado ni imaginar queda-
‘mos turbados ante un cuestionamiento
interesante que pone en crisis sistemas
nteriormente bien fundados.
Y tantas otras muchas veces nos
hemos contemplado perplejos de nuestra
astucia, agudeza ys
encontrar una salida al
encontraba solo dificultades,
y tantas
veces también hemos sido generosos (tal
vex con un algo de envidia encubierta)
para reconocer a los demés ese toque de
sgenlalidad oportuna.
Las interjecciones jes genial! 0 jqué cre-
tivo! surgen espontineas, modifican el
espiritu y llenan el ambiente de una sen-
sacién que Csikszentmihalyi apodarfa
como fluir mental, convirtiéndonos, al
‘menos por unos instantes, en “una perso-
naespecial”.
Pero este dominio interior no siempre
es ase los notables creativs ni los
humildessabedores de ese poder pueden
hacer gala de una presencia destacada en
todoa Ios momentos desu vida ni en
todas las reas, Tal vez es posible, y slo
tal vez cuando simulténcamente se hacen
presentes en un tiempd yun espacio
Aeterminado las juguetonas. variables
intervinients es entonces qu la Iz, mss
aque ol calor, amina la escna y el genio
creativo, la obra, la manifestacion, se
expresan en toda su presencia y pode
La pregunta: qué hace ser ast al fenimeno
de creck, tan potent y atrvido? Respucstas
sencillas muesttan caminos ingenuamente
_magioos que dan por contestaién: un don
Aono, es heredado, es genético, su padre era ast,
‘sti tocado por la varia fantistcn. St bien
algunos © muchos de estos componentes
pueden darse asociados, Jo que seguro no
faltan son el conocimiento sobre un tema y
asuntos relacionados la oportunidad con su
cara més atrayente de necesidad y un reco-
rocimiento inmediato 0 taco sobre la con-
veniencia de comensar a transtar por un
nuevo rambo,
Entendida as la erecin deja de ser un
Patrimonio personal tinicamente y desde su
{nico tiene fertesrelaciones con el tema de
‘que se trate y con la aceptacién social de que
Ja propuesta es una mejor perspectiva de
satisfacer un requerimiento de superviven-
dad. Las hipétesis fueron muy diversas Es
posible que globalmente la postura de
Cattell y Drevdahl (1958) sea la que més
acertadamente ha expresado una teorta ¢
relacion de la personalidad con la creati
dad, Seg ella, determinadas diferencias «
personalidad entre individuos, son neces
‘as para la creatividad o de alguna mane
‘estén implicadas en ella, aunque puede s
dle forma trasitoria por deberse a situaci
nes ambientales que pueden cambiar
La Psicologia de los rasgos tuvo gs
Intentar resolver una cuestién fundame
tal que, de alguna manera, se enfrentabs
Ja cortiente mas vieja del pensamien
mégico que estimaba que la creativi:
‘era cosa de pocos y prvilegiados. No f
facil que la idea de que la creatividad
tuna caracteristica universal de todos |:
individuos se abriera camino, y pu
dlecitse que ha sido relativamente lea
Legar a una convicciGn definida sobre
tema, La universalidad de la ereatvids
fue tuna adquisicion ereciente. Entre |
que expresamente han planteado el tem
podemos recordar a Steinberg (196
quien dice que la creatividad es wna aj
‘ud con la que el individuo nace, un ras
universal: pero, ala vez, esta caracterist
universal de a naturaleza humana pue
inhibirse por aculturacién; a Martin (19
1952) que no cree en la diferencia en
creativos y no creativos: son los conflic
{ntimos los que inhiben la creatividad
“Maddi (1965), para quien lo que realme:
hace que se produzca el acto creativo e=
‘motivacién, que como opinan Mar:
(1938) y McClelland (1951) debe ser phi
Iitica. Lo que nadie dice es que este ras
sea del mismo nivel en todos los indi
duos. Presenta formas y potencias dist
tas en cada uno de los individuos,
Aguf surge un nuevo interrogat
para la Psicologia de los rasgos. Siadm
‘mos Ja universalidad del rasgo, part
«que deberiamos rechazar que los orfgetde la creatividad se deban a las diferen-
cas de personalidad. Y efectivamente es
as en cuanto a la existencia de la capaci
dad bsica creativa. Lo que la ereatividad
vva.a deber a las diferencias de personali-
dad va. ser la historia personal y el perfil,
conereto de creafividad de cada sujeto: el
distinto nivel o forma o estilo de creativi-
dad, asf como el hecho de la inhibicion de
la creatividad a partie de determinados
rasgos.
Desde esta plataforma, la Psicologia
de los rasgos se planteé una nueva cues-
tin: das diferencias de personalidad son
predictivas de la ereatividad? Hay mati-
zaciones importantes en la manera de
responder a este interrogante, Unos opi-
nan, como Guilford (1967), que las cua-
lidades temperamentales y de motivacion
pueden ayudar a identificar a los creati-
vvos, pero no son indicio independiente
cada una de ellas, ni globalmente todas
juntas, de la creatividad ni del proceso
creative. De otra manera opina Cattell
(Cattell, Eber, y Tatsuoka, 1970), hasta el
punto de que creé su “ecuacién de creati-
vidad” (con sizotimia, inteligencia, sur-
gencia, sensibilidad y autosuficiencia co-
mo caracteristicas nucleares productoras
de creatividad en el 16PF). En esta linea
hha habido otros intentos de desarrollar
predictores similares para otros cuestio~
narios, realizados por el IPAR (Hall y
‘MeKinnon, 1968),
La abundante investigacién ha en-
contrado cortelaciones entre personalidad
{y cweaividad. Esto parece hablar a favor de
‘una posible predictibilidad, por lo menos
fen la linea de Guilford: es deci, como
ayuda y como parte del complejo multidi-
mensional de componentes de conducta
{que producen Tos actos creativos. En defi
nitiva, el sistema afectivo-motivacional
CREA. ntgeca Crt as medida coe ce ceva
‘acompaia al acto creativo, pero no Io
produce. Se hace, pues, necesaria una
amplia investigacidn, y no sélo de la
pprediccién de la capacidad basica de la
‘reatividad, sino sobre todo de la predic-
‘ign de las distintas formas y estilos (en
cl sentido de Taylor) de creatividad, que
es donde més oportunidad predictiva
pparecen tener las caractersticas de perso-
nalidad,
Las investigaciones sealizadas en este
‘campo han sido ingentes y pertenecen en
su gran mayorfa a la década prodigiosa
Uno de los autores (Alonso. Monreal,
1983) ha hecho una sintesis, que ahora
resumimos, de las caracterfsticas de per-
sonalidad que han ido descubriendo las,
investigaciones dentro de la Psicologia
de los rasgos. Para su comprensién debe-
mos advertir fundamentalmente dos
ideas. Estas investigaciones han sido
hechas sobre personas diferentes, a veces
grupos especificos y determinados
(arquitectos, escritores, pintores..., y a
veces personas sin especial determina-
cién (estudiantes, varones, mujeres...)
Dada la enorme aportacién de investi
ciones, hemos tratado de alguna manera
de sistematizarlas y ordenarlas en toro
a unas coincidencias de significado.
Hemos procurado que no ocurra, pero es
posible que al intentar esta confluencia
Sistemaitica hayamos cafdo en el inevita-
ble peligro del sesgo. Hay que tenerlo en
cuenta. Indudablemente hemos tenido
que prescindir de aspectos y elementos
mmenores que enriquecen el conocimiento
de cada caracteristica, pero harfan prolija
« ininteligible la sistematizacion,
Estas son las agrupaciones de resulta-
dos que nos parecen posibles respecto a
los rasgos de personalidad de los indivi-
duos creativos:IL
J. Coon, F Martine. Dano. Ans, M. Tey K Lana
Complejidad, Psicodinsmicamente son
‘complejos, pero a la vez.con mayor po-
tencial para una sintesis compleja del
‘yo. Sienten referencia por la complji-
‘dad y cierto grado de aparente dese-
uilibrio en los fenémenos (Barron,
1968). Poseen un alto nivel de toleran-
cia a a ambigQiedad, Prefieren el des-
‘orden, al menos en las formas visua-
les, pero con deseo de resolver la
ambigitedad y el desorden (Guilford,
1975).
Inpulsvad. Son impulses, no disci-
plinados (Guilford, 1975). Son menos
ontolados (Rees y Goldman, 1961).
Rechavan la supresin como means:
mo pata el contol del implso: de aqut
aque se prohiien menos pensamientos
{ho aceptan los tabs) y tienen un cee-
to tipo de indisciplina que correspond
psicbaaltcamente al primer estadio
anal (Baron, 1968). La creatividad est
asociada con la falta de negatvismo y
con el entusasmo peitivo mas que con
actitudes etcas(Thurstone 1952). Son
personas geninamente serias y_ re
ponsables (McKinnon y otros, 1961),
aunque Rees y Goldman (1961) los
fencuentran menos graves y reflexivos.
Tienen gran sentido del humor (Gui
ford, 1975; Getzels y Jackson 1958).
Newesdad de aventura: puede ser 1a
azén de su tendencia al_ riesgo
(Gailord, 1975;Brim y Hoo, 1957)
Identiad sexual, Los creatives tienden a
tener una puntuacién alta en MEF (emi
reidad) del MMPI, Io que puede expl
carse por el amplio espectro de intere-
ses, muchos de los cuales son propios
del sexo femenino, Biogrificamente
parece haberse originado en una iden-
tificacién ambigua con los padres,
(McKinnon, 1962). La tendencia a
‘modelos femeninos de interés y
clucta podria relacionarse con la b
xualidad de los creatives de
hablan los psicoanalistas (Rees
Goldman, 1961). Los jévenes arti
tienen intereses femeninos y las jé
nes tienen intereses masculinos (C
ford, 1975; Getzels y Csikszentmiha
1976). Los cientficos en general
sienten gran admiracién por la mac
aunque no se rebelan contra ella
zmés bien distantes que rebeldes
los fisicos investigadores aparece «
mayor distancia entre padre-h
(McClelland, 1962) El individuo or
zal tiene imperfectamente internal
das las reglas paternas, particularin
te las acompafadas por una cl
contrastante de reglas: la fuerza
ssuperyo es baja (Anderson, 1966).
‘Sociailidad, Bajo nivel de socabilidax
fla vez seguridad y valentia ant
‘grupo social (Gilford, 1975; Thurstc
1952; Garwood, 1968), Menos ami
05, més hosiles y_ agresivos, lo «
podria interpretarse como insegur
(Rees y Goldman, 1961). Son introv
dos Guilford, 1975). Menos extrav
dos y sodales que el promedio de
personas (Thurstone, 1952). Hay
fuerte relacién del psicoticismo (se
Eysenck) con el pensamiento diven,
te (Claridge, 1972; Woody y Clari
1977),
Disposciones para el cambio. Los cx
vyos tienen un alto nivel de inter
(McKinnon, 1962). Son menos sum
ala realidad: no aceptan las cosas
son, quieren mejorarlas. Sienten
necesidad de variedad (Guilford, 1°
Son més flexibles y fluidos (Cru
field, 1962, y Guilford, Barron, M
‘anon, Taylor, ete)7
(CREA. nlgenei Creativ Un oil civ de a tv
Autoconfanca, Su autoevaluacién y
autoconfianza son altas (Guilford,
1975; Taylor y Ellison, 1964). Tienen
seguridad y valentia ante el grupo
social (Guilford, 1975; ‘Thurstone,
1952; Carwood, 1964), aunque Rees y
Goldman (1961) los perciben inset
ros y por eso agresivos. Son més Iide-
res que seguidores. Sienten fuerte
necesidacl de ser eeonocides por los
‘otros (Guilford, 1975). Tienen un alto
nivel de aspiracién para sf mismos
(McKinnon, 1962)
Autosufciencia. Guilford, (1975) los ve
con un alto nivel de autosuficiencia,
pero con fuerte necesidad de auto:
nomfay autodireccién, McKinnon
(1962) por el contrario los ve preocu-
ppados con la propia suficiencia como
personas.
Independencia de juicio. Valoran su
propia independencia © autonomia
(McKinnon, 1962). Son inconformis-
tas (Anderson, 1966). Es. condicién
indispensable para que exista la crea-
tividad (Maslow, Rogers, May).
Barron (1968, 1969) es quien més ha
estudiado este aspecto y sus conclu
siones son generalmente aceptadas.
Piensa _que las personas originales
son mas Independientes en sts jul
ios, lo que parece contener estos
factores:
a) una cierta evaluacién positiva del
entendimiento y Ia originalidad
cognitiva, ast como del espicita de
libertad de prejuicios;
b) um alto grado de implicacion per
sonal y eaccidn emocional;
©) falta de facilidad social o ausencia
de las virtuces sociales comti
mente evaluadas.
~ Salut mental. Aunque parezca tun poco
sorprendente, el tema de la relacién,
de Ia creatividad con la salud mental
ha sido un tema muy estudiado y
sobre el que sigue siendo frecuente
encontrar estudios sobre todo en
revistas de Psiquiatria. Puede decirse
{que hay dos lineas bisicas de opinién:
Jos que creen que Ia creatividad esté
relacionada con el conflicto mental y
Jos que opinan que esta relacionada
con la salud. Entre los que relacionan,
la creatividad con el conflict fa figura
paradigmatica es Lombroso (1891),
‘quien del estudio de los genios hists-
Fleas deduce que la genialidad es una
“psicosis degenerativa del grupo epi-
leptoite”. Nadie acepta hoy ni sigue
este original diagnéstico, pero ac
tualmente resucita por otros caminos:
Hasenfus y Magaro (1976) han hecho
‘estudios sobre creatividad y esquizo-
frenia en Ios que encuentran una
igualdad de constructos empiricos
(fluencia ideacional, superinclusign y
complejidad de la percepcidn), que no
hhacen esquizofrénico al creativo ni
siquiera esquizotimico, pero que
abren interrogantes para las conexio-
res entre salud y enfermedad.
La protongacién real de la tradicién
de Lombroso ha consistido en situar el
origen de la creatividad en relacion con el
contflicto psicol6gico. Entre las teorias
que subrayan la importancia del conficto
psicolégico en el origen de la creatividad,
‘ocupa el primer lugar el. psicoandlisis,
Freud (1910) establece que la obra artisti-
‘2 equivale ala sublimacin de la neuro-
sis del artista originada en los confictos
edipicos que estan asi presentes en todas,
las obras del artista. Lleg6 a afirmar que
un artista psicoanalizado dejaria de ser
artista.[ene eee
5) Co Martine, D:Dal Als, M. Tiny Raina
Hay otras teorias que, aun situando el
corigen de la creatividad en relacisn con el
conflicto, lo que subrayan es el esfuerzo
por alejase de . Dela linea psicoanalitica
deberiamos situar aqui a Jung: en reali
dad sigue pensando que la obra de arte
rwaliza una funcién estructurante (quizd
terapeutica) de la personalidad del artista,
pero la obra de arte no es s6lo funcién de
|a psicologia del artista, sino expresién de
‘su época, obra coletiva, Aqutsituariamos
también a Kris (1952) con toda st impor
tancia en el psicoandlisis del arte: afirma
‘exprosamente que la potencialidad creativa
‘surge en conexin con los conflictes primi
tivos de la persona, pero el éxito depende
, «Gracias a fa enorme anata que le
Ssrve de pedestal, fue la amable respuesta.
Insist Un daa <2 la arta?» EX sabi,
mperturbabe, epuso que se mantenia sabre
tuna rce cclpes. La oyente no se dio por
stgcha: «ZY la rca?» Yo impuciente, ef
‘gurls despa diced: «Senor, le ase-
guro gue ly roca usta abajo
Si en aguella sala de conferencias habla
alguien que merecese ser llamado filésofo
no er sin duda el charlsta, que quizd mas
bien era cherlatin, sino su inquisidora
Porque el pope flsifco se compone de
‘muchas mis preguntas que respuesta y,
desde luego, excluye la posibtidad de sent.
Jar unt punto doctrinal més all del cual ya
tno cabe preguntar nada, Ningin flésofo
tiene derecho a establecer de una vez por
todas que el resto es silencio y sil hace,
‘alguien seiona oseor desu pico tn
‘dd mucha razin en preguntarle: 2Y des-
pues?” Szoater (1999), pigs. 293-294.CREA. Inte Cava, Una me opine de a read
6. CREA, UNA MEDIDA COGNITIVA
DELA CREATIVIDAD
En un contexto como el descrito en
la anterior secciga es donde encuentra su.
espacio y razén de ser el tipo de proble-
‘ma que la medida de Ia creatividad que
‘proponemos utiliza: la generacién de cues
tiones, la formulacién de proguntas.
6.
Guilford estableciéuna_nocién de
inteligencia como expresién de la capaci-
dad para la produccién convergente, 1a
resolucién de problemas con una tnica
solucién verdadera: dos y dos son cuatro
y s6lo cuatro.
PPor otra parte, ha quedado establecido
fen sucesivas investigaciones hechas al
amparo de los conceptes de Guilford de
produccién y pensamiento divergente que
‘rear es en cambio equiparabe ala baisque-
dla de miltiples soluciones a un problema.
Hay muchos problemas en los que no existe
luna tinica respuesta verdadera incluso pro-
blemas convergentes transformables en
dlivergentes. Asf dos y dos pueden ser, ade-
_mas de cuatro, veintds, un par de csnes 0
de patitos, 0 dos serpientes, un péquer de
ases, das parejas dela Beneméritao incluso
tun chasearzillo para intentar acer gracia
bhubo un par de humoristas que entonabant
un “cent ventid, rent.”
Pero, zy a la inversa? Qué podriamos
dcir que es encontrar miitples proble-
‘mas @ una solucién? Obviamente, tam-
bign una tarea eminentemente creativa. Si
creativo es encontrar sokuciones a un pro-
blema, creativo es encontrar problemas a
tuna solucién. De hecho, como hemos
sefalado mas arriba, podriamos decir que
Ahora bien, zcmo es que a generacion
de proguntas alude a la creatividad?
PREMISAS
los investigadores del probiem finding sitdan
‘cercana a esta érbita su pauta bisica para
Ia identificacién de la creatividad.
Y ahadimos: aque es una pregunta sino
la sintesis de un problema? gRecuerdan los
(Cuadernos Rubio de “Problemas”? El plan
teamiento comenzaba con cualquier f6r-
mula: “Un toneleto tenia siete toneles y
cinco hijs..", pero al final, siempre una
pregunta, ;Como formular un problema
sin hacer una pregunta? “EI problema suele
fener explicita 0 implicitamente la forma de
una pregunta” (Ferrater, 200),
{Qué es generar preguntas sino gene-
rar problemas? De mayor o menor cala-
do, simples 0 complejos...Preguntar es
problematizar.
Generar una pregunta es construir un
cesquema descle un esquema, recombinan-
do elementos de aquel y dirigiéndose por
tanto hacia su microcosmos, © conectan-
dolo con elementos provenientes de otro
‘esquema y alejindose por tanto hacia su
Hacer preguntas es abrir ventanas en
tun esquema: hacia dentro © hacia fuera,
pero siempre buscando nuevos mundos
fen aquél en el que se est.Preguntar y responder son dos momen-
tos de un juego, Preguntar es abrir una ven
tana. Responder es también abrir una ven-
tana, Ambos proceios consisten en generar
nuevos esquemas de interpretacisn.
Proguntar es percibir un esquema
apenas esbozadlo de trazos muy gruesos y
cescasos, Responder es definir esos trazos
con detalle y precision, Tan complejo
puede ser uno como otro proceso. Abas
implican crear,
Elaborar preguntas es el primer proce
0 creative que desarrollan los humanos
en su infancia, es la expresion minima del
planteamiento de algo nuevo y es0 sos
pechamos que es, en definitiva, crear.
No es posible responder cuestiones
sin antes haberlas planteado. Entre una
pregunta cientifica y su respuesta final
pueden intercalarse cientos, miles de res-
puestas parciales.
Qué es lo creativo del proceso, res-
ponder o preguntar? Ambos conforman la
creacién,
No es posible, pues, que un ordena-
dor, por inteligente que sea, pueda res-
ponder sino es eapaz de preguntar. La
pregunta puede existir sin respuesta, pero
la respuesta no existe si no hay pregunta,
previa,
Si quien pregunta a la méquina es el
investigador, él es el creativo, pero no el
programa, por mucho que se apreste ares
ponder. Sus respuestas serdn combinacio-
‘es, nunca esquemas concebidos por él
Si nos proponemos ensear a crear
no intentemos sélo enseflar a produc,
Hay que ensefiar a percibir, a matizar, a
J. Catalin F Mate Dna. Alns, MT y Rint
cestructurar, a hacer esquemas, a construir
preguntas.
‘Generar miitiplessoluciones a un pro-
blema... Generar maltiples problemas a
tuna solucién. Es antes lo segundo. EI
‘mundo se nos da resuelto, despues lo pro-
blematizamos, le hacemos preguntas; més
tarde las intentamos responder. Crear es
todo ello, pero lo bésico, el primer paso en
la creatividad es claborat preguntas. Si pre-
tendemos hacer a la maquina que piense,
pproponemos que la enseiemos primero a
hacer preguntas. Si deseamos educar a
rmuestros nifios para la creatividad, propo-
remos que sepamos entender, admirar y
_permitr primero su espontinea curiosidad.
De todo esto se deduce que nuestra
aproximacion a la génesis de preguntas
ro se asta a la exploracién de una tarea
de produccién. No pretendemos evaluar
Ja cantidad o la calidad de producto crea
tivo en esta elaboracién de cuestiones. El
interés se centra en la facilidad y dispost-
cin para la elaboracién de nuevos esque-
mas, por simples y comunes que sean,
puesto que lo que encontramos es que esa,
posibilidad para elaborar_ miltiples
‘esquemas supone una versatilidad de uso
de los mismos, una permeabilidad esque-
:itica 0 un potente mecanismo de pene-
‘racién y anelaje y desanclaje de éstos. Es
lo mismo: ya se discemiré sobre ello con
‘una metodologia adecuada. A dia de hoy
Jo que constatamos es que dicha versatili-
dad de empleo de los esquemas cogniti-
‘vos es un terreno dondle coinciden la pro-
duccion de preguntas y la creatividad.
No cabe, ni se pretende, reducit la
creatividad a una versatlidad esquemsti=
ca, pero sf resulta viable afirmar que la
creacidn bebe de esa fuente y que ha de
bbeber necesariamente de elaCREA. ottgensts Crain Us mda cgi ce cet
La instruccién con que el sujeto eva-
Iuado ha de afrontar la tarea del test dice
explicitamente: "Se leva a presentar una
dina, Su tarea consiste en escribir breve-
mente cuantas preguntas le sea posible hacerse
sobre lo que representa e insiste: “Trae de
hacer el mayor miner posible". Eso coloca
al sistema cognitive, siempre que se
‘admita y cumpla la orden, obviamente, en
Ia disposicién de hacer trabajar al msximo
‘esa particular funcién de sus esquemas
‘al mecanismo que se ocupa de ellas. En
cualquier caso, el interés del sujeto no
entra en el terreno de la originalidad, no
se le piden buenas preguntas; ni en el de
la fluidez, no se le piden producciones
sistemsticas;nien el de la flexibilidad, no
se le pide que fuerce las posibilidades de
tun objeto; ni siquiera en el de la produc-
cidn divergente, no hay un problema
\inico a resolver de muchas maneras dis
tintas; no necesariamente ha de darse
redefinicién, se trabaja sobre un objeto
obvio; y tampoco es necesaria la asocia-
cidn remota, la ldmina goza de detalles
inmediatos,
Sin embargo, la tarea que se propone
obliga al sistema a que una y otra vez
mire el objeto, seleccione un esquema,
ponga en relacién éste con algiin otro de
memoria 0 del objeto, elja una férmula
de vinculo y formule un problema funcio-
nal, existential, nominal 0 de cualquier
tipo ajustado a un texto y su contexto real
Y para ello se habré de échar mano sinmul-
téneamente de recursos de flexibilidad
porque con cuantos mas contextos se vin-
calle al objeto mas preguntas podrin for-
rmularse; de fluidez, porque en un tiempo
limvitado la fluencia de datos mejora el
resultado; de produccién divergente,
puesto que diferentes miradas harén que
se restelva con més eficaia; de redefini-
cin, porque cada nueva pregunta redefine
los datos; de asociaéién remota, porque
los detalles se agotan y seguir ocupando
el tiempo formulando més y més pregun-
tas si se es capaz— va levando al
recurso de Io Iejano; y de originalidad,
puesto que al final quien mas capaz es de
dar respuesta a esa instruccién, y da més
Y mas preguntas, logea hacerlo escapando
de lo obvio y acudiendo a recursos de
Jmaginacin inusitados.
[Asf pues, no exigiendo la tara pro-
puesta ninguna de las dimensiones espe-
cificas de la creatividad deseritas, tiene la
virtud de ir necesitando sucesiva y simul
téneamente de ellas para lograr una ejecu-
cién exitosa y ello de manera creciente en
fancidn de cuanto mejor vaya a ser el
resultado a aleanzar.
De ahi que el CREA se muestre como
un predictor eficiente para muchos de
dlichos Factores y de aht también que no lo
sea en particular para ninguno. De ali que
sea una buena sintesis del manejo que el
sjeto hace de los recursos relatives su
capacidad creadora, sin que se identifique
tampoco con una tarea de produccién. EL
tipo de producto que el sujeto elabora no
{8 un producto sino un proceso. La supo-
sicién de la teoria que sustenta el CREA,
cs que si usted inicia mltiples procesos
seguro que viene haciendo buenos pro-
ductos, © al menos que es muy capaz
dello,
{Una buena produecn no es el resulta-
do de tna vasta produccién. Un buen pro-
cto se consigue porque entre el inicio y
cl resultado de la produccién han mediado
‘una multitud de procesos:incorporacién y
[procesamiento de la informacién,identfi-
cacién, asociacién y traduccién de la
misma, y claboracién de nuevos esque-
mas, La clave de la creatividad esté,Coban, F Mani, D. Dol, C Alms MT y R Liman
segiin proponemos, en estos procesos de
claboracién. Elaborar producciones, gene
rar esquemas, preguntas: todo es lo
mismo. Un 6ptimo proceso de elabora-
cidn es la lave de los productos creativos
Porque Ia capacidad de crear, mas alld de
ser s6lo una tarea de rendimiento, es la
actividad de todo un sistema organizado
en funcién de unos determinados proce-
08 perceptivos,estilos de procesamiento
y modos de mediacién cognitiva
{Cémo llegar a conocer quién puede
dar buenos productos creativos, sin tener
gue ir a mirar cudntos y cudles ya ha
hecho? {Cémo Hegar a saberlo sin tener
ue ponerle delante de una masa de arcilla
|hdimeda y pedir que haga algo con ella y
ver direclamente el producto, con todas
las dificultades subjetivas que valorar
productos comporta? 2Cémo alcanzar
luna medida més objetiva de la creativi-
dad? FI CREA aborda esta cuestién obte-
rniendo una medica indieecta de la misma
fa través de la evaluacién de un proceso
«que compart terrtorio:forzando al siste-
‘ma a comportarse de un modo que le
obliga @ echar mano de un recurso cogni-
tivo, el cual también ha de estar activado
y en pleno rendimiento cuando se crea.
‘Asf pues, de forma indirecta, pero precisa,
fs como Hlegamos a un conocimiento via~
ble y contrastable de esta escurridiza
capacidad humana de la creatividad.
6.2. CONCLUSIONES
En definitiva y concluyendo: el estilo
psicolégico creativo, tal y como el CREA
To examina, incluirfa una disposicién
‘general del sujeto para la apertura y ver-
Satilidad de sus esquemas cognitivos. Su
organizacidn dle contenidos mentales apa-
rece mas abierta y susceptible de amplia-
ign hacia su macro © microcosmos, de
reorganizacién y de interconexién de
datos. Para evaluar este hecho, el CREA
pprocede pidiendo al sujeto que formule la
mayor cantidad de preguntas posibles
acerca de un estimulo, Cada. pregunta
supone un nuevo esquema cognitive
nacido de la interaccién del estimulo con
la propia capacidad del sujto de abrir esa
nueva informacién a toda la que el ya dis
pone. Si tradicionalmente se consideraba
Ja creatividad como la capacidad para
generar multiples soluciones a un proble-
‘ma, aguf la medimos como la eapacidad
para generar miiltiples problemas a una
solucion. Al fin y al cabo es lo mismo:
jgenerar maltiples procesos.
La pregunta es el mejor sistema para
obtener este dato. Todo problema no es
sino una pregunta més © menos larga.
‘Todo problema acaba en una pregunta
Preguntar es abrir nuevos esquemas, lo
mismo que responder creativamente, que
cs también abrir nuevos esquemas. Enesta
identidad basica entre proguntar y eespon-
der creativamente (n0 inteligentemente)
‘ests la clave del estilo creativo y del CREA
‘como st medida,
De hecho, si acudimos a Ia teorfa de la
informacién en estado puro, si tomamos
como referente la investigacion que en
Inteligencia Artificial se hace tanto para
construir modelos de cémo opera nuestro
sistema cognitivo como para promover la
propia conducta inteligente computacio-
nal, nos encontramos con que, al final,
aparece necesariamente el horizonte de las,
preguntas. En un interesante texto
‘Questions and Information Systems (Lauer,
Peacock y Graesser, 1992), hay un més que