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Toponimia y Distribución de Valencia

Este documento describe la toponimia y principales calles y avenidas de Valencia. Explica el origen histórico del nombre de Valencia como Valentia Edetanorum fundada por los romanos. Luego detalla el significado y origen de varios nombres de calles, barrios y lugares de la ciudad, muchos con raíces históricas. Finalmente, resume la distribución actual de Valencia en dos divisiones territoriales policiales que comprenden 7 unidades de distrito.
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Toponimia y Distribución de Valencia

Este documento describe la toponimia y principales calles y avenidas de Valencia. Explica el origen histórico del nombre de Valencia como Valentia Edetanorum fundada por los romanos. Luego detalla el significado y origen de varios nombres de calles, barrios y lugares de la ciudad, muchos con raíces históricas. Finalmente, resume la distribución actual de Valencia en dos divisiones territoriales policiales que comprenden 7 unidades de distrito.
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TEMA 44.- Toponimia. Principales avenidas y calles.

Distribución
administrativa de la ciudad: Distritos y barrios, características.
TOPONIMIA.

El diccionario de la Real Academia Española presenta con dos acepciones el término de


toponimia: “1. f. Conjunto de los nombres propios de lugar de un país o de una región y 2. f. Ling.
Rama de la onomástica que estudia el origen de los nombres propios de lugar, así como el
significado de sus étimos”.

En 138 a. C. València fue fundada con el nombre de Valentia Edetanorum, por el Imperio
Romano, siendo Cónsul Décimo Junio Bruto (lo que convierte a Valencia en una de las ciudades
más antiguas de la España actual).

La principal referencia histórica de esta fundación la encontramos en el texto del historiador


romano Tito Livio, que dice así: "lunus Brutus Cos. In Hispania iis qui sub Viriatho militauerant [o
militaverunt] agros et oppidum dedit, quod uocatum est Valentia", fue traducido por el Doctor
Esteve Forriol, en 1978, de la manera siguiente: “El Cónsul Junio Bruto dio en España tierras y un
lugar fortificado, que recibió el nombre de Valencia, a las que habían militado a las órdenes de
Viriato", traducción que desarrolló y justificó a través del estudio más concienzudo que jamás se
haya hecho sobre la fundación de la ciudad. Justificando filológica, histórica, jurídica y
arqueológicamente su toma de posición, el doctor Esteve Forriol reconoció lo siguiente:

- Que la Valentia de Tito Livio es la Valentia Edetanorum, fundada por y en tiempos del
Cónsul Décimo Junio Bruto.
- Que se dio a los soldados que lucharon a las órdenes de Viriato, es decir a las huestes
lusitanas y no a soldados romanos.
- Que el lugar concedido comprendía una fortaleza preexistente -oppidum- y los campos
correspondientes ager oppidum, sin relación con la Tyris de Avieno.

El nombre de VALÈNCIA, es pues proveniente de la palabra VALENTIA. En cuanto a la


palabra EDETANORUM encuentra su origen en los habitantes de la zona, los edetanos, los cuales
se sitúan en la geografía actual en la población de Llíria. En la época musulmana se utilizó el
nombre de Madinat Balansiya para nombrar a la Ciudad.

El nombre que se le da a cierta área, camino, alquería, huerta, pozo, puente, calle, plaza, etc.
en ocasiones es sencillamente como tributo u homenaje a un personaje, ciudad, país, hecho
histórico, etc., pero en otros viene determinado claramente por un nombre histórico cuya dialéctica
o pronunciación se ha adaptado con el tiempo a nuestro lenguaje actual.

Resultan fáciles de interpretar los orígenes de aquellos nombres de calles tales como los de
reconocimiento a personajes como Pintor Sorolla, Editor Manuel Aguilar, Poeta Artola, Músic
Ayllón, Escultor José Capuz, Enginyer Rafael Janini, Periodista Azzati, Sant Vicent Màrtir, etc., de
ciudades, países o zonas geográficas como Islas Canarias, Gandía, Burjassot, Roma, Francia,
Brasil, etc., de cuestiones históricas tales como Nou d’Octubre, Primer de Maig, Democràcia, etc.,
de oficios o situaciones tales como Brodadors, Fusters, Abaixadors, Assaonadors, etc., y así un
sinfín de nombres asignados a una plaza, avenida, paseo, calles o puente a los que se ha puesto el
nombre en reconocimiento u homenaje y sin tener referencia alguna con la ubicación.
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Otros, sin embargo, deben su nombre a su emplazamiento, donde sencillamente se
encuentra o encontraba algún edificio, emplazamiento o construcción que perpetúa su nombre siga
existiendo o haya desaparecido, como Plaça del Mercat, Drassanes, Molí del Sol, Pouet de Sant
Vicent, Alquería de Campaneta, Convent de Jerusalem, etc.

Dentro de los innumerables significados históricos toponímicos por ubicación que nos
encontramos en los nombres de las calles, los barrios, acequias, lugares, etc. pondremos de relieve
tan sólo una mínima representación destacable de algunos lugares de la Ciudad de València:

• ROTEROS: La calle Roteros, situada en el barrio del Carmen, debe su nombre a que en esa
zona, es donde se situó el arrabal de Roteros, primer espacio periurbano que adquirió una
dinámica propia dentro de la elevación sobre la que se fundó València. Es un topónimo de
origen pre-árabe, que podría venir de "rothorium", esto es, "la balsa o depósito de agua en que
se maceran el lino y el cáñamo".
• XEREA: El arrabal de la Xerea, del árabe "Sari'a" (oratorio al aire libre al exterior de la
muralla), y que se situaba en el actual Barrio de la Xerea, aproximadamente en los alrededores
de la calle Bonaire.
• BANY DELS PAVESOS: Uno de los aspectos que destacaba a una Ciudad como importante
eran sus baños. Los autores han contabilizado al menos 17 baños árabes en la Ciudad. Alguna
de nuestras calles debe su nombre y ubicación a la coincidencia del lugar con uno de esos
baños, tal como es el caso de la calle Bany dels Pavesos.
• MARXALENES: EI nombre de este barrio y calle se debe al antiguo arrabal islámico de
Marchilíena o Marchilienam aunque según otros autores, es más certero decir que proviene del
vocablo árabe "Márj al-hinna" (el campo de la gena).
• RUSSAFA: El Barrio y calle de Russafa deben su nombre al antiguo pueblo o raval árabe de
Russafa, origen del poeta Valenciano Al-Russafí.
• CANYAMELAR: Nombre que recibe el barrio por haber sido antiguamente una zona de
cultivo de caña de azúcar.
• NAZARET: Barrio que debe su nombre al topónimo que es corrupción de "llatzaret", el
lazareto de apestados establecido junto a la desembocadura del Turia desde 1720.
• CIUDAD JARDÍN: El nombre del barrio proviene del proyecto con parcelas de tipo Ebenezer
Howard (Modelo descentralizado de ciudad con mucho espacio verde), integrado como parte
sustancial del antiguo proyecto de Paseo al Mar.
• PREFIJO "BENI-”: Indica un origen árabe que quiere decir "hijo de…", señalando un enclave
en el que antaño hubo una alquería musulmana o terrenos propiedad de una familia árabe
determinada. Tales ejemplos son los de Benimàmet (antes Benimahabet, Benimahaber o
Benímahabar), Beniferri, Benicalap, Benifaraig o Benimaclet.
• PREFIJO "MASSA-”: Indica un origen árabe que quiere decir "casa o mansión", indicando
un enclave en donde antaño hubiere una alquería, palacete o mansión musulmana. Por ejemplo:
Massarrojos.
• CALLE CABALLEROS: La nobleza del siglo XVI se agrupó en torno a esta calle a la que
debe su denominación.
• CALLES DELS GREMIS: Algunos gremios se agrupaban en una determinada zona o calle y
han dejado con el paso de los años el nombre en ese lugar, tal y como sucede con la agrupación
de gremios sobre el siglo XVI en las calles de Cadirers, Caixers, Bosseria y Corretgeria.

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"Es la etimología de los nombres tan conveniente él saberse, que, sin su noticia, tal vez fuera
ignorado el ser de cada cosa". CICERÓN

PRINCIPALES CALLES Y AVENIDAS.

El conocimiento que un Policía Local de València debe tener sobre la ciudad, no sólo ha de
versar en el conocimiento del nombre y de la ubicación de sus calles y avenidas, sino también en un
conocimiento dimensional y situacional de los principales centros de interés social, monumentos y
lugares de referencia para los ciudadanos y su ubicación dentro de la ciudad.

De poco servirá saber el nombre de la calle donde se sitúa un hospital, si desde un punto
concreto no sabemos dirigir a un ciudadano hasta el mismo; por tanto, el conocimiento que se debe
tener en este apartado, no sólo implicará la memorización de centros y direcciones, sino también su
ubicación espacial en la ciudad. Es decir, no sólo se debe saber dónde se encuentra una comisaría,
por ejemplo, sino que habrá que saber cuál es la más cercana desde un punto determinado de la
Ciudad.

Este conocimiento es básico para que el Policía Local tenga un conocimiento adecuado de
las infraestructuras de la ciudad, pueda informar correctamente a los ciudadanos que le requieran o
acudir con rapidez a aquellos lugares donde se produzca una emergencia, entre otras.

DISTRIBUCIÓN ACTUAL DE LAS DIVISIONES TERRITORIALES POLICIALES.

Asimismo, se hace necesario conocer la distribución a día de hoy de las Divisiones


territoriales policiales. En este sentido, València se encuentra estructurada en dos Divisiones
Territoriales policiales, que a su vez se encuentran subdivididas en 7 Unidades de distrito, de la
siguiente forma y con la siguiente delimitación:

DIVISIÓN TERRITORIAL NORTE.


• 5ª Unidad de Distrito, con la denominación de “Tránsits” y con sede en la C/ Castellonet de la
Conquesta, nº 6. El área de su demarcación está inscrita en el perímetro siguiente: el antiguo
cauce del río Turia, Av. Maestro Rodrigo (números pares), C/ La Safor, Av. Cortes Valencianas
(números pares), término municipal de Burjassot, Ronda Norte, Av. Hermanos Machado, Av.
Constitución (números impares).

• 6ª Unidad de Distrito, con la denominación de “Exposición” y sede en la C/ Emilio Baró, 91.


Sus límites son: antiguo cauce del río Turia, C/ Constitución (números pares), Av. Hermanos
Machado, término municipal de Alboraia (con inclusión dels Pobles del Nord), Av. Hermanos
Machado, V-21, Av. dels Tarongers (números pares), C/ Ramón Llull (números impares), C/
Manuel Candela (números impares), C/ Padre Tomás de Montañana (números pares).

• 7ª Unidad de Distrito, con denominación “Maritim”. Sede en Pl. Armada Española, nº 10. Sus
límites son: el antiguo cauce del río Turia, C/ Padre Tomás de Montañana (números impares),
C/ Dr. Manuel Candela (números pares), C/ Ramón Llull (números pares), Av. dels Tarongers,
V-21, Camino de Vera, término municipal de Alboraia, litoral marítimo (playas de la
Malvarrosa y las Arenas), Puerto de Valencia, V-30, Carrera del Riu (números impares), nuevo
cauce del río Turia.
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DIVISIÓN TERRITORIAL SUR.
• 1ª Unidad de Distrito, con la denominación de “Ciutat Vella" y que está situada actualmente
en la calle Alta, nº5. Con influencia sobre el polígono delimitado por: el antiguo cauce del río
Turia (C/ Blanquerías-C/ Conde de Trénor-C/ Pintor López-Plz. del Temple-Pº Ciudadela-Plz.
América), Gran Vía Marqués del Turia (números impares), Gran Vía Germanías (números
pares), Túnel (en dirección a Plz. España), C/ Alicante, C/ Xàtiva (números impares), C/
Guillem de Castro (números pares).

• 2ª Unidad de Distrito, con denominación “Russafa”. El perímetro del área asignada a esta
Unidad de distrito es el siguiente: Av. Jacinto Benavente, C/ Alcalde Reig, Av. Profesor López
Piñero, C/ Eduardo Primo Yúfera, Línea Vía Ferrea Barcelona, V15 (Autovía del Saler),
Desembocadura Nuevo Cauce Río Turia, Playa de Pinedo, Playas de El Saler, Playa de El
Perellonet, Gola del Perelló, Acequia Vella del Palmar, Camino Estell, C/Santíssim Crist de la
Salut, Embarcadero del Palmar, Limites termino municipal Valencia Lago Albufera, Acequia
del Vall, Cº Tremolar, Acequia del Turia, Limite tras la Carretera del Alter, Senda de les
Vaques, C/ Azagador de La Torre (cruzando V30), Línea Vía Ferrea hacia Estación Norte, C/
Gibraltar (números impares), Gran Vía Germanías (números impares), Gran vía Marqués del
Túria (números pares). Recordar que este distrito comprende Els Pobles del Sud de La Punta,
Castellar-Oliveral, Forn d’Alcedo, Pinedo, El Saler, El Palmar y El Perellonet.

• 3ª Unidad de Distrito, con denominación “Patraix”. Comprende, además de la parte del


término urbano que tiene asignado, las pedanías de los Pobles del Sud siguientes: La Torre y
Faitanar. El perímetro de su demarcación discurre por las siguientes vías: Av. Pérez Galdós
(números impares hasta el nº 17), Av. Giorgeta (números pares), Av. Poeta Federico García
Lorca (números pares-vías del tren RENFE), Nuevo Cauce del Río Turia, Vías del tren RENFE,
C/ Manuel Iranzo, C/ Barrio San Jorge, CV-400, Término Municipal de Paiporta, CV-36, V-30,
Av. Tres Forques (números impares).

• 4ª Unidad de Distrito, con denominación “Abastos”, cuya sede está emplazada en el antiguo
Molí del Sol restaurado, junto al camino homónimo y el Parc de Capçalera. El perímetro de este
distrito es: C/ Guillem de Castro (números impares del 1 al 175) – Pl. San Agustín – C/ Xàtiva
números pares del 2 al 20) – C/ Bailén– Av. Giorgeta – Av. de Pérez Galdós – Av. Tres
Forques (números pares) – límite con el término de Xirivella – Cº Viejo de Chirivella – Pº de la
Pechina hasta Guillem de Castro, aunque esta Unidad de Distrito pertenece a la División
Territorial Sur, parte de su demarcación está ubicada en la margen izquierda del antiguo cauce
del río Turia, formada por el polígono delimitado por: el antiguo cauce del río Turia, término
colindante con el municipio de Mislata, término colindante con los municipios de Paterna y
Burjassot, incluyendo en su interior las pedanías de Beniferri y Benimàmet, Av. Cortes
Valencianas (números impares), C/ La Safor (números impares), Av. Maestro Rodrigo
(números impares), Puente de Campanar, Pº Pechina y C/ Guillém de Castro.

Igualmente, el Jardín del Turia, ubicado en el antiguo cauce del río corresponde a la
demarcación territorial de la 4ª Unidad de Distrito, aunque su vigilancia la comparte con la
Unidad Medioambiental (UMA).
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Nota: Habrá que tener siempre en cuenta que los servicios que surjan en las calles limítrofes,
serán atendidos de forma que la calle limítrofe se divide en dos por un eje, con los números pares e
impares a cada lado, y cada parte corresponderá a una de las Unidades, siendo de cada una de
ellas la que queda más próxima a su territorio.

Las Unidades centralizadas, con influencia en toda la Ciudad tienen su sede en la Central de
Policía Local, sita en la Av. del Cid, nº 37: Área Técnica, Atestados e Investigación de Accidentes,
División de Seguridad Vial y la UCOS.
Para un conocimiento global policial de las principales arterias de la Ciudad, centros de
interés tanto oficiales como no oficiales y monumentos, se debe conocer al menos la ubicación
espacial de los siguientes:

CINTURONES Y RONDAS

• Primer cinturón: Rodea el casco antiguo de la ciudad y engloba el Distrito Municipal de


Ciutat Vella. Constituyó el límite de la ciudad fortificada. Las calles que comprende son:
Colón, Játiva, Guillem de Castro, Blanquerías, Conde Trénor, Pintor López, Ciudadela, Del
Justicia, Porta de la Mar, Colón.
• Segundo cinturón: Comprendido por las Grandes Vías de Marqués del Turia, Germanías,
Ramón y Cajal y Fernando el Católico. Provenientes del trazado moderno del ensanche de la
ciudad, con avenidas más amplias y con mayor capacidad de circulación de vehículos.
• Tercer cinturón: La ronda de Tránsitos por donde antiguamente transcurría todo el tráfico de
cercanías de la ciudad. Era la forma más rápida de atravesarla y está constituida por las
avenidas de Maestro Rodrigo, General Avilés, Peset Aleixandre, Primado Reig, Cardenal
Benlloch, Eduardo Boscá, puente Ángel Custodio, Peris y Valero, Giorgeta, Pérez Galdós y el
puente de Campanar que cierra este cinturón.
• Cuarto cinturón, recientemente cerrado configurado por el Bulevar Sur (Av. Tres Cruces, Av.
Dr. Tomás Sala, Av. Fernando Abril Martorell, Av. Antonio Ferrandis "actor"), Puente L'Assut
de L'Or, C/ Menorca, C/ Ibiza, C/ Serrería, C/ Marino Blas de Lezo, C/ Luis Peixó, Av. los
Naranjos, Ronda Norte (Av. Hermanos Machado, Av. Juan XXIII), Av. Maestro Rodrigo
(tramo), Av. Pío Baroja, puente Nueve de Octubre, C/ Nueve de Octubre.
• Por último podemos denominar como un "quinto cinturón" al By-Pass Esta autovía ha
supuesto el desvío de muchos vehículos que viajaban del norte hacia el sur u oeste y viceversa,
y que antes necesariamente tenían que cruzar València, con los problemas de sobrecarga de
tráfico que ello comportaba. La V-30 forma parte de esta circunvalación.

ACCESOS A LA CIUDAD

• V-21: Provenientes de A-7, (norte de España, Cataluña, Aragón, Europa), entrarán a la ciudad
por la Av. de Cataluña.
• Av. de la Horchata: Provenientes de Alboraya, entrarán a la ciudad por Av. Alfahuir.
• CV-300: Provenientes de Antigua Carretera de Barcelona (Tavernes Blanques), entrarán a la
ciudad por Av. Constitución.
• CV-315: Provenientes de Moncada y Pobles del Nord, entraran a la ciudad por Cº Moncada.
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• CV-30: Prevenientes de Burjassot, entrarán a la ciudad por la Av. Burjassot y por la Av. Juan
XXIII.
• CV-30: Provenientes de Burjassot, Godella, Bétera, entrarán a la ciudad por Av. Burjassot.
• CV-35: Provenientes de la Pista de Ademuz (Noroeste y Serranía), entrarán a la ciudad por Av.
Cortes Valencianas.
• CV-3662: Provenientes de Mislata, entrarán a la ciudad por Paseo de la Pechina.
• A-3: (E-901, CV-3663) Autovía del Este. Provenientes de Autovía a Madrid (Centro de
España, Portugal), entrarán a la ciudad por Av. del Cid.
• CV-36: Provenientes de Autovía a Torrente (Picaña, Paiporta, Torrente), entrarán a la ciudad
por Camino Nuevo de Picaña.
• CV-400: Provenientes de Av. del Sur (Paiporta, Albal, Catarroja, Benetusser, Sedaví, Alfafar,
Massanassa, etc.), entrarán a la ciudad por C/ San Vicente Mártir.
• CV-4001: Provenientes de Carretera Real de Madrid (Poble de València de la Torre y
municipios de Benetusser, Sedaví, Alfafar, Albal, Massanassa, etc.), entrarán a la ciudad por C/
José Soto Micó y al término por la Av. Real de Madrid de la pedanía de La Torre.
• V-31: Provenientes de la conocida como la Pista de Silla (V-31) (Sur de España), entrarán en la
ciudad por la Av. Ausías March.
• CV-500: Provenientes de la Autopista del Poble de València de El Saler (zona metropolitana
sur costera), entrarán a la ciudad por la Av. Profesor López Piñero, y al término por la Av. de
las Gaviotas en el Poble del Sud de El Perellonet.

PRINCIPALES ARTERIAS Y LOCALIZACIONES

Además de las citadas en los cinturones de circunvalación, hay que conocer otras avenidas,
calles y plazas principales y su ubicación espacial; en consecuencia, habrá que saberlas ubicar en un
mapa o en relación a algún centro, institución o monumento de interés o de otras vías o espacios:

Marginal derecha del río: Pº de la Pechina, C/ Guillem de Castro, C/ Blanquerías, C/ Conde


Trénor, C/ Pintor López, Pº de la Ciudadela, Pl. de América, C/ Alcalde Reig, Av. Profesor López
Piñero y Cº de las Moreras.

Marginal izquierda del río: Av. Manuel de Falla, Av. Tirso de Molina, Av. Menéndez Pidal, C/
Mauro Guillem, C/ Llano de Zaidía, C/ Guadalaviar, C/ Cronista Ribelles, C/ Trinidad, C/ San Pío V,
Llano del Real, Pº de la Alameda, Pl. Zaragoza, Prolongación Pº de la Alameda, Pl. de Europa,
Prolongación Pº de la Alameda y C/ Espolón de Cantarranas.

Plazas destacables: Pl. del Ayuntamiento, Pl. de la Virgen, Pl. de la Reina, Pl. de San Agustín, Pl.
Redonda, Pl. de Manises, Pl. de Alfonso el Magnánimo, Pl. Porta de la Mar, Pl. del Temple, Pl. de
Tetuán, Pl. de América, Pl. de Cánovas del Castillo, Pl. de Monteolivete, Pl. Manuel Sanchis
Guarner, Pl. de España, Pl. del Carmen, Pl. Ciudad de Brujas, Pl. del Mercado, Pl. de Nápoles y
Sicilia, Pl. Los Pinazo, Pl. de Honduras, Pl. de Zaragoza, Pl. Cardenal Vicente Enrique y Tarancón,
Pl. Luis Casanova, Pl. del València Club de Fútbol, Pl. del Tribunal de las Aguas, Pl. de la Armada
Española, Pl. de la Legión Española, Pl. de Jesús, Pl. de Patraix, Pl. Xúquer y Pl. de la Policía Local.

Avenidas y calles destacables: Además de las ya citadas en los cinturones y en las marginales del
río, tenemos la Av. del Cid, Av. Tres Forques, Cº Nuevo de Picaña, C/ Archiduque Carlos, C/
Campos Crespo, Av. Gaspar Aguilar, C/ San Vicente Mártir, Carrera de Malilla, Av. de Ausías
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March, Carrera de la Fuente de San Luis, Carrera de la Font d'En Corts, Av. Amado Granell Mesado
(antigua General Urrutia), Camino de las Moreras, Carrera del Riu, Av. lngeniero Manuel Soto, C/
Juan Verdeguer, Av. de Baleares, Av. de Francia, C/ Eugenia Viñes, C/ Mediterráneo, C/ José
Ballester Gozalvo (antigua calle Pavía), C/ Pintor Ferrandis, C/ lsabel de Villena, C/ Cavite, Av.
Malvarrosa, Cº de Vera, Cº de Farinós, Av. Blasco Ibáñez, C/ Santos Justo y Pastor, Av. del Puerto,
Av. Vicente Blasco Ibáñez, C/ Padre Tomás de Montañana, C/ Dr. Manuel Candela, Av. de Aragón,
Av. Hermanos Maristas, Av. de la Plata, C/ Alcalde Reig, Av. Jacinto Benavente, Av. Reino de
València, C/ Matías Perelló, C/ Los Centelles, C/ Cirilo Amorós, C/ Ruzafa, Av. Menéndez y Pelayo,
Av. Botánico Cabanilles, C/ Emilio Baró, C/ Dolores Marqués, Av. Valladolid, Av. de Alfahuir, C/
Alboraya, C/ Almazora, C/ Sagunto, Av. de la Constitución, Av. de Burjassot, Cº de Moncada, Av.
Juan XXIII, C/ Dr. Nicasio Benlloch, Av. Cortes Valencianas, Av. de Pío XII, C/ Valle de la
Ballestera, C/ Quart, C/ Cuenca, C/ Alicante, Av. Del Oeste, Av. Marqués de Sotelo, C/ Roger de
Lauria, C/ Pascual y Genís, C/ Félix Pizcuela, C/ Pizarro, C/ Hernán Cortés, C/ Isabel La Católica, C/
Jorge Juan, C/ Conde Salvatierra de Álava, C/ Sorní, C/ de las Barcas, C/ Pintor Sorolla, C/ Poeta
Querol, C/ de la Paz, C/ del Mar, Av. María Cristina, C/ de Serranos, C/ de Caballeros, C/ Hospital,
C/ Guillem Sorolla, C/ Ángel Guimerá y C/ Pianista Amparo lturbi.

PUENTES

Sobre el antiguo cauce del río Turia, todos ellos con circulación mixta de peatones y
vehículos, excepto aquellos en los que se indican que es peatonal. En este orden desde la cabecera:

• Nueve de Octubre.
• Campanar.
• Glorias Valencianas.
• De las Artes.
• San José.
• Serranos.
• De Madera.
• Trinidad.
• Del Real.
• De la Exposición.
• De las Flores.
• Del Mar (peatonal),
• Aragón.
• Ángel Custodio.
• Del Reino.
• Monteolivete.
• L'Assut de L'Or.
• Astilleros.

Por último, y para un conocimiento básico de la Ciudad, se deben conocer las calles o
emplazamientos de los edificios históricos y los más significativos, por ser objeto muy a menudo
de solicitud de información sobre los mismos a los Policías Locales por parte de turistas y
transeúntes. De igual manera hay que conocer el emplazamiento de lugares relacionados
directamente con la actividad policial tales como hospitales, comisarías, juzgados, etc.

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Para ello, no sólo hay que conocer el nombre de la calle, sino además tener un conocimiento
básico de su ubicación geográfica, de tal manera que al igual que ocurriría en un supuesto real, el
aspirante debería saber, por ejemplo, qué hospital está más cercano desde un punto conocido
concreto, o qué comisaría es la más próxima.

HOSPITALES PÚBLICOS

Zona norte: Hospital Clínico Universitario, Av. Blasco Ibáñez, 17.


Zona sur: Hospital Universitario Politécnico La Fe, Av. Fernando Abril Martorell, 106.
Hospital Dr. Peset Aleixandre. Av. Gaspar Aguilar, 90.
Zona oeste: Hospital General Universitario, Av. Tres Cruces, s/n.
Zona noroeste: Hospital Arnau de Vilanova, C/ San Clemente, 12.
Zona este: Hospital La Malvarrosa. C/ Isabel de Villena, 2.

HOSPITALES PRIVADOS

• Hospital Vithas Nueve de Octubre, C/ Valle de la Ballestera, 59.


• Hospital Nisa Clínica Virgen del Consuelo, C/ Callosa d’en Sarriá, 12.
• Hospital Quirón Salud València, Av. de Blasco Ibáñez, 14.
• La Salud Hospital, Av. Manuel Candela, 41.

BOMBEROS

• Parque Central de Bomberos, Av. de la Plata, s/n.


• Parque de Bomberos de Centro Histórico, C/ Alta, 5.
• Parque de Bomberos Norte, C/ de Daniel de Balaciart, s/n.
• Parque de Bomberos Campanar, Terreno, Pp Sector 13.
• Parque de Bomberos Oeste, C/ Músico Ayllón, 8.
• Parque de Bomberos de la Devesa del Saler, Av. dels Pinars, s/n.
• Parque del Consorcio Provincial (Diputación Provincial de Valencia) para servicio prevención y
extinción incendios y salvamento, Camino Moncada, 24

POLICÍA NACIONAL

• Jefatura Superior de Policía, situada en la Gran Vía Ramón y Cajal, 40.


• Comisaría Tránsitos, situada en la Pl. Roncesvalles, 7 y le corresponde la zona noroeste.
• Comisaría Marítimo, situada en la C/ Chulilla, 12 y comprende la zona este y Poblats Maritims.
• Comisaría Centro, situada en la C/ Maldonado, 18, comprende la zona de Ciutat Vella.
• Comisaria de Ruzafa, situada en la C/ Zapadores, 52, comprende la zona sureste.
• Comisaria de Patraix, situada en la C/ Gremis, 6, comprende la zona suroeste.
• Comisaria Exposición, ubicada en Paseo de la Alameda, 17, comprende la zona noreste.
• Comisaría de Abastos, ubicada en el antiguo Mercado de Abastos, C/ Buen Orden, s/n.
comprende la zona oeste de València.
• Inspección Central de Detenidos (I.C.G.), C/ Zapadores, 50.

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GUARDIA CIVIL

• Comandancia de la Guardia Civil, situada en la C/ Calamocha, 4.


• Cuartel de la 6a Zona, ubicada en la C/ Tírig, 1.
• Cuartel Grupo Reserva y Seguridad 3 (GRS), en la C/ Eugenia Viñes, 233.
• Cuartel Grupo Fiscal y Fronteras, sita en el Pº Cantarranas, 3.

OTROS DE INTERÉS POLICIAL

• Ciudad de la Justicia. AV. Av. del Profesor López Piñero, 14.


• Jefatura Superior de Tráfico. C/ Mora de Rubielos, 2
• Cruz Roja. Ciudad Ros Casares. C. EP Sector Gremisa A nº 2 TER 3 bloque 3, planta baja.,
• OFICINA DE TURISMO VALÈNCIA. Centro de Información Turística. C/ Paz, 48.
• OFICINA TURISMO AJUNTAMENT VALÈNCIA Tourist Info València City Hall. Pl. de
l'Ajuntament, 1.
• OFICINA TURISMO ESTACIÓN AVE JOAQUIN SOROLLA, C/ San Vicente Mártir, 171.

PRINCIPALES EDIFICIOS/MONUMENTOS

• Palacio de la Generalitat. De estilo gótico. Sede de la Generalitat Valenciana.


• El Miguelete (campanario de la Catedral), fue construido en el siglo XIV.
• La Lonja. De estilo gótico con detalles del Renacimiento, obra de Pere Compte.
• Torres de Serranos. Construidas por Pere Balaguer en el siglo XIV, originariamente formaban
parte del sistema de defensa de la ciudad.
• Torres de Quart. Construidas por Pere Bofill en el siglo XV, era una de las puertas de la muralla
que daban acceso a la ciudad.
• Mercado Central. De estilo modernista, es uno de los mercados más grande de Europa.
• Catedral Metropolitana. La Catedral de la ciudad es un compendio de varios estilos: románico,
gótico, renacentista y barroco.
• Real Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados. De estilo barroco. Esta basílica, dedicada a
la patrona de la ciudad, es lugar tradicional de oración.
• La Plaza Redonda. Construida por Salvador Escrig en 1840.
• Estación del Norte. De estilo modernista, construida por Demetrio Ribes, el 1917.
• Plaza de Toros. Edificio de estilo neoclásico, obra del arquitecto Sebastián Monleón Estellés, que
se levantó entre 1850 y 1860, junto a la Estación del Norte.
• Ayuntamiento. Obra de los arquitectos Francisco de Mora y Berenguer y Carlos Carbonell
Pañella.
• Ciudad de las Artes y de las Ciencias. Compuesta por el Hemisféric, el Palau de les Arts Reina
Sofía, el Museo Príncipe Felipe, el Oceanográfic y el Ágora.
• Iglesia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir. Recientemente restaurada, saliendo a la luz una
muestra pictórica que los expertos han denominado como la “Capilla Sixtina” valenciana.
• Capilla del Santo Cáliz, en la Catedral Metropolitana de Valencia, que alberga el Cáliz que la
tradición nos dice que es la misma Copa que se utilizó en la Última Cena.

9
MUSEOS

• Casa Museo Benlliure. C/ Blanquerías, 23


• Casa Museo Blasco Ibáñez. C/ Isabel de Villena, 159.
• Casa Museo Concha Piquer. C/ Ruaya, 23
• Casa Museo Semana Santa Marinera Salvador Caurín Alarcón. C/ Rosario, 3.
• Centro de Arte Contemporáneo. Fundación Chirivella Soriano. C/ Valeriola, 13.
• Instituto Valenciano de Arte Moderno. C/ Guillem de Castro, 118. IVAM.
• Centro Julio González. C/ Guillem de Castro, 118.
• Museo de la Almoina. Centro Arqueológico. Plaça de Dècim Juni Brut, s/n.
• Museo de Soldaditos de Plomo L’Iber. C/ Caballeros, 20.
• Museo Casa de Las Rocas. C/ Rocas, 3.
• Museo de Bellas Artes de València - Centre del Carme. C/ Museo, 2.
• Museo de Bellas Artes de València - San Pío V. C/ San Pío V, 9.
• Museo de Ciencias Naturales. Jardines de Viveros, Carrer del General Elío, s/n.
• Museo de Historia de la Medicina y de la Ciencia. Pl. Cisneros, 4.
• Museo de Historia de València. C/ València, 42, de Mislata (Valencia).
• Museo de Informática. Cº de Vera, 14.
• Museo de la Asociación Valenciana de Arte y Tecnología Eléctrica – ARTTEL. C/ Milagro, 7.
• Museo de la Catedral. Pl. de la Reina, s/n.
• Museo de la Ciudad. Pl. del Arzobispo, 3.
• Museo de las Ciencias Príncipe Felipe. Ciudad Artes y Ciencias, Av. Profesor López Piñero, 7.
• Museo de Prehistoria de València. C/ Corona, 36.
• Museo del Arroz. C/ Rosario, 3.
• Museo del Colegio del Arte Mayor de la Seda. C/ Hospital, 7.
• Museo del Gremio de Artistas Falleros. Av. San José Artesano, 17.
• Museo del Juguete. EUIT INDUSTRIALES - Universidad Politécnica Cº de Vera, 14.
• Museo del Palacio de Cervelló. Pl. de Tetuán, 3. (Palacio de Cervelló).
• Museo del Patriarca. C/ Nave, 1.
• Museo Fallero. Pl. Monteolivete, 4.
• Museo Histórico Militar. C/ General Gil Dolz, 6.
• Museo Histórico Municipal. Pl. Ayuntamiento, 1.
• Museo Municipal del Trenet. Parque de Marchalenes (cocheras del S. XIX).
• Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias "González Martí". Palacio del Marqués de Dos
Aguas. C/ Cultura, 2 (tiene entrada por C/ Poeta Querol, 2).
• Museo Taurino. Pasaje Doctor Serra, 10.
• Museo Valenciano de Etnología. C/ Corona, 36.
• Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad MUVIM. C/ Quevedo, 10.

PLAYAS

• De norte a sur:
• La Malvarrosa
10
• Las Arenas (Cabanyal)
• Pinedo
• L'Arbre del Gos
• El Saler
• La Garrofera
• La Devesa
• El Recatí-Perellonet.

PRINCIPALES JARDINES

Jardín del Turia (antiguo Cauce del Río Turia), Jardines del Real o Viveros Municipales, Jardín
Botánico (primer jardín botánico que se implantó en España) y Jardines de Monforte, entre muchos
otros.

OTROS CENTROS DE INTERÉS

• Palau de la Música. Pº de la Alameda, 30.


• Palacio de Congresos. Av. Cortes Valencianas, 60.
• Feria València. Av. de las Ferias, s/n.
• Estadio de Fútbol del València C.F. (Mestalla). Av/ Suecia s/n.
• Estadio de Fútbol del Levante U.D. (Ciudad de València). C/ Sant Vicent de Paul, 44
• Palacio Velódromo Luis Puig. C/ de Cocentaina, 4.
• Pabellón de Deportes Fuente San Luís. C/ Hermanos Maristas, 16
• Casa de la Caridad. Pº de Pechina, 9.
• Estación del Cabañal (Cercanías). Av. Blasco Ibáñez s/n.

DISTRIBUCIÓN ADMINISTRATIVA DE LA CIUDAD: DISTRITOS Y BARRIOS,


CARACTERÍSTICAS

En la página WEB del Ayuntamiento de València (http://www.València.es/), se encuentra


cumplida información sobre las Juntas Municipales y dels Pobles de València. Las Juntas
Municipales son Órganos de Gestión desconcentrados que posibilitan la participación de los
ciudadanos en el gobierno y la administración de la Ciudad.

En las Juntas Municipales se realizan, entre otras, las siguientes gestiones:


• Registro General de Entrada.
• Bono EMT (Bono Oro y Bono Amb Tu)
• Licencias de obras.
• Gestión de empadronamiento (Excepto en Ciutat Vella, Exposición, Ruzafa, Pobles del
Nord y del Sud).
• Comunicación de actividades inocuas.
• Licencias de rótulos publicitarios.
• Licencias de lonas publicitarias.
• Información a la ciudadanía.

11
Las diferentes Juntas Municipales, su ubicación y los Distritos a los que corresponden son
las siguientes:

Junta Municipal de Ciutat Vella: Calle Miguelete, 1. Comprende los barrios de El Carmen, El
Pilar, Sant Francesc, El Mercat, La Seu y La Xerea.

Junta Municipal de Russafa: Calle Matías Perelló, 7. Comprende los barrios de Russafa, Pla del
Remei y Gran Vía, Montolivet, En Corts, Malilla, Fonteta de Sant Lluís, Na Rovella, La Punta y
Ciutat de les Arts y les Ciencias.

Junta Municipal de Abastos: Calle Alberique, 18 (Mercado de Abastos). Comprende los barrios
Nou Moles, Soternes, Tres Forques, La Fontsanta, y la Llum, así como Botànic, La Roqueta, La
Petxina y Arrancapins.

Junta Municipal de Patraix: Calle Beato Nicolás Factor, 1. Comprende los barrios de la Raiosa,
L´Hort de Senabre, La Creu Coberta, Sant Marcel-lí, Camí Reial, Patraix, Sant Isidre, Vara de
Quart, Safranar y Favara.

Junta Municipal de Tránsits: Calle Conde de Lumiares. Comprende los barrios de Campanar,
Les Tendetes, El Calvari, Sant Pau, Benicalap, Ciutat Fallera, Marxalenes, Morvedre, Torrefiel,
Trinitat, Tormos y Sant Antoni.

Junta Municipal d´Exposició: Calle La Guardia Civil, 19. Comprende los barrios de Orriols, Sant
Llorenç, Benimaclet, Camí de Vera, Exposición, Mestalla, Jaume Roig, y Ciutat Universitaria.

Junta Municipal de Marítim: Calle Francisco Cubells. Comprende los barrios del Grau, El
Cabanyal-Canyamelar, La Malvarrosa, Beteró, Nazaret, Aiora, Albors, La Creu del Grau, Camí
Fondo, Penya-Roja, L´Illa Perduda, Ciutat Jardí, L´Amistat, La Bega Baixa y la Carrasca.

Junta Municipal Pobles del Nord: Plaça del Poble, 4, Carpesa. Comprende los barrios de
Benifaraig, Poble Nou, Carpesa, Cases de Bàrcena, Mauella, Massarrojos y Borbotó.

Junta Municipal Pobles d'Oest: C/ Senda del Secanet, 43 Bj, Benimamet. Comprende los barrios
de Benimàmet y Beniferri.

Junta Municipal Pobles del Sud: C/Poetisa Leonor Perales s/n, Castellar. Comprende los barrios de
Forn d'Alcedo, Castellar-L'Oriveral, Pinedo, El Saler, El Palmar, El Perellonet, La Torre i Faitanar.

POBLES DE VALÈNCIA

Els Pobles de València, son núcleos de población alejados del casco antiguo incorporados a
la administración municipal de la Ciudad como barriadas o poblados, con alguna peculiaridad que
los distingue del resto de barrios, como son las alcaldías de barrio. Su población difiere de unas a
otras, siendo la de mayor por habitantes Benimàmet con 12.888 habs. y la menor Mauella con 47
habitantes. Els Pobles de València y la dirección de sus respectivas Alcaldías son:

• Benifaraig. C/ Ferrer y Bigne, nº 47.


• Benimámet-Beniferri. Pl. Doctor Ximeno.
• Borbotó. Pl. Moreral.
• Carpesa. Pl. del Poble, nº 4.
12
• Casas de Bárcena. Carretera de Barcelona, 108 (Casas de Bárcena engloba además a los núcleos de
Mauella, Tauladella, Rafalell y Vistavella).
• Castellar-Oliveral. C/ Poetisa Leonor Perales, s/n.
• El Palmar. C/ Caudete, nº 15.
• El Saler. Av. de los Pinares, nº 1.
• Forn d’Alcedo. Calle Guadalquivir, nº 15-5.
• La Punta. C/ Jesús Morante Borras, nº 176.
• La Torre. C/ Benidoleig, s/n.
• Massarrojos. C/ Cura Bau, nº 10-12.
• El Perellonet. Av. de las Gaviotas, s/n.
• Pinedo. Carrera del Riu, nº 263.
• Poble Nou. Cº de Moncada, nº 205.

DISTRITOS

En los términos previstos en el artículo 128 de la Ley 7/1985, de 2 de abril, reguladora de


las Bases del Régimen Local, los distritos constituyen divisiones territoriales del municipio de
València, dotados de órganos de gestión desconcentrada para el impulso y desarrollo de la
participación ciudadana en la gestión de los asuntos municipales, sin perjuicio de la unidad de
gobierno y gestión del municipio. Cuando las previsiones sobre el desarrollo futuro del municipio
de València lo aconsejen, el Pleno del Ayuntamiento podrá variar el número y demarcación de los
distritos, atendiendo para ello a criterios geográficos, demográficos y de dotación de equipamiento
y servicios de la población.

La ciudad, con una población en 2018 de 798.538 habitantes censados, está actualmente
dividida en 19 Distritos. Se trata de divisiones territoriales no proporcionadas que engloban a su
vez a diferentes Barrios, con diferentes tamaños y población. Su población difiere de unas a otras,
siendo el de mayor población distrito de Quatre Carreres, con 74.116 habitantes y el de menor
población lo forman el conjunto de poblaciones de distrito Dels Pobles del Nord, con 6.548
habitantes.

Los Distritos son los siguientes:

1. Ciutat Vella
2. L'Eixample
3. Extramurs
4. Campanar
5. La Saïdia
6. El Pla del Real
7. L'Olivereta
8. Patraix
9. Jesús
10. Quatre Carreres
11. Poblats Marítims
12. Camins al Grau
13. Algirós
13
14. Benimaclet
15. Rascanya
16. Benícalap
17. Pobles del Nord
18. Pobles de I'Oest
19. Pobles del Sud

BARRIOS

Los Barrios y poblados configuran a su vez los 19 Distritos, siendo un total de 87. Se trata de
divisiones territoriales no proporcionales con diferentes tamaños y población, con delimitación y
nombre histórico. Hacemos a continuación la distinción de los Barrios conforme a su pertenencia a
los diferentes Distritos:

1. Ciutat Vella
1.1. La Seu
1.2. La Xerea
1.3. El Carme
1.4. El Pilar
1.5. El Mercat
1.6. Sant Francesc

2. L'Eixample
2.1. Russafa
2.2. El Pla del Remei
2.3. La Gran Via

3. Extramurs
3.1. El Botànic
3.2. La Roqueta
3.3. La Petxina
3.4. Arrancapins

4. Campanar
4.1. Campanar
4.2. Les Tendetes
4.3. El Calvari
4.4. Sant Pau

5. La Saidia
5.1. Marxalenes
5.2. Morvedre
5.3. Trinitat
5.4. Tormos

14
5.5. Sant Antoni

6. El Pla del Real


6.1. Exposició
6.2. Mestalla
6.3. Jaume Roig
6.4. Ciutat Universitària

7. L'Olivereta
7.1. Nou Moles
7.2. Soternes
7.3. Tres Forques
7.4. La Fontsanta
7.5. La Llum

8. Patraix
8.1. Patraix
8.2. Sant Isidre
8.3. Vara de Quart
8.4. Safranar
8.5. Favara

9. Jesús
9.1. La Raiosa
9.2. L'Hort de Senabre
9.3. La Creu Coberta
9.4. Sant Marcel.li
9.5. Camí Real

10. Quatre Carreres


10.1 Montolivet
10.2 En Corts
10.3 Malilla
10.4 Fonteta de Sant Lluís
10.5 Na Rovella
10.6 La Punta
10.7 Ciutat de les Arts i les Ciències

11. Poblats Marítims


11.1 El Grau
11.2 El Cabanyal - El Canyamelar
11.3 La Malva-rosa
11.4 Beteró
11.5 Natzaret
15
12. Camins al Grau
12.1 Aiora
12.2 Albors
12.3 La Creu del Grau
12.4 Camí Fondo
12.5 Penya-roja

13. Algirós
13.1 L'llla Perduda
13.2 CiutatJardí
13.3 L'Amistat
13.4 La Bega Baixa
13.5 La Carrasca

14. Benimaclet
14.1 Benimaclet
14.2 Camí de Vera

15. Rascanya
15.1 Orriols
15.2 Torrefiel
15.3 Sant Llorenç

16. Benicalap
16.1 Benicalap
16.2 Ciutat Fallera

17. Pobles del Nord


17.1 Benifaraig
17.2 Poble Nou
17.3 Carpesa
17.4 Cases de Bàrcena
17.5 Mauella
17.6 Massarrojos
17.7 Borbotó

18. Pobles de l'Oest


18.1 Benimàmet
18.2 Beniferri

19. Pobles del Sud


19.1 El Forn d'Alcedo
19.2 El Castellar - L'Oliveral
19.3 Pinedo
16
19.4 El Saler
19.5 El Palmar
19.6 El Perellonet
19.7 La Torre
19.8 Faitanar

17
TEMA 45.- Instituciones tradicionales: Tribunal de las Aigües. La
Taula de Canvis. Consolat del Mar. Els Gremis.

EL TRIBUNAL DE LES AIGÜES.

Es la institución que gobierna y distribuye equitativamente el agua para el riego de las


acequias de la Vega de València y dirime en los contenciosos que surgen entre las comunidades de
regantes.

La organización de esta institución jurídica que ha llegado hasta nosotros se remonta a la


época árabe, concretamente al Califato de Córdoba. No obstante, con total certeza histórica y en su
total plenitud lo encontramos en tiempos del rey Jaume I cuando, tras la conquista de la Ciudad en
1238, en el fuero XXXV confirma todos los privilegios que gozaban los regadíos en tiempos de los
árabes. Dos detalles bastan para remontar su antigüedad a tiempos de la València árabe. Uno, la
costumbre de reunirse en la puerta de la Catedral, la que anteriormente fue mezquita mayor, por la
prohibición que tenían de acceder al interior de la misma los muchos musulmanes que continuaron
cultivando los campos de la huerta valenciana y que obligó a sacar al exterior el Tribunal que antes
funcionaba dentro de la mezquita. El otro detalle que indica su procedencia árabe, lo constituye la
celebración de los actos del Tribunal los jueves, día previo al día de descanso de los musulmanes: al
Sab’t, junto al hecho de reunirse a las doce del día, relacionado con la hora del rezo del mediodía. A
pesar de la abolición de los Fueros en 1707, ni Felipe V, que unificó la legislación, ni sus sucesores
alteraron una institución que funcionó tan bien y el Consejo Real mandó que los acequieros
continuasen en el pleno ejercicio de su jurisdicción. Tampoco los franceses, en tiempos de Napoleón
Bonaparte, hicieron innovación alguna.

Las Cortes de Cádiz de 1812, al tratar del arreglo de los tribunales, dispusieron el cese de
cualquier fuero privativo de cualquier clase. D. Francisco Javier Borrull, en la sesión del 31 de julio
de 1813, hizo un encendido elogio y defensa de nuestro Tribunal y abogó por que los acequieros de
la huerta de València continuasen en conocer de los negocios relativos a las aguas de las acequias,
sus riegos y demás, asunto que pasó a la Comisión de Arreglo de los Tribunales. A pesar de las
buenas disposiciones manifestadas, cesaron las Cortes antes de presentar el informe. Así, el Decreto
de 4 de mayo de 1814, que restablecía el Antiguo Régimen, dejó el Tribunal en la plenitud de sus
funciones y sin alteración en el ejercicio de las mismas.

Ya en nuestros días, D. Juan Carlos I convalidó en cuatro ocasiones con su firma la existencia
del Tribunal de las Aguas de la Vega de València:

1) En la Constitución Española de 1978, en su artículo 125, en el que se alude a los tribunales


consuetudinarios, en clara referencia al Tribunal de las Aguas de València.
2) En la Ley Orgánica 5/1982, de 1 de julio, por la que se aprueba el Estatuto de Autonomía de la
Comunidad Valenciana (reformado mediante Ley Orgánica 1/2006, de 10 de abril).
3) En la Ley Orgánica del Poder Judicial del 1 de julio de 1985, en su artículo 19.
4) Finalmente, en la Ley 29/1985, de 2 de agosto, de Aguas (vigente hasta el 25 de julio de 2001,
en que se aprobó el Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de julio, por el que se aprueba el texto
refundido de la Ley de Aguas), en su preámbulo donde se cita como modelo (“…de la que es
ejemplo el Tribunal de las Aguas de la Vega de València”).

18
Los textos que conocemos de los múltiples escritores, viajeros, estudiosos e historiadores de
distintas épocas que visitaron nuestras tierras, nos describen la huerta de València surcada por una
serie de acequias mayores o madres, con sus brazos, hijuelas, cequiols y cequiolets. Las acequias
madre son ocho: por la margen derecha del río Turia toman agua cinco acequias: Quart, Benager y
Faitanar, Mislata, Favara y Rovella; y por su margen izquierda tres: Tormos, Mestalla y
Rascanya.

Para la distribución de las aguas, el rey Jaume I estableció una fórmula sencilla y eficaz:
todos los regantes de una acequia son propietarios en común del agua de su dotación, pero el agua se
concede en proporción a la cantidad de tierra que se posee; el agua está unida a la tierra, no se puede
separar de ella; y quien vende la tierra, vende al mismo tiempo el agua. Son dos bienes inseparables.

Todas las tierras que reciben las aguas de una acequia madre, por medio del sistema de
acequias más pequeñas, constituyen lo que se denomina una Comunidad de Regantes. Sus
miembros son los propietarios del caudal de agua con que se dota a la acequia. Dado que el caudal de
agua del río Turia es muy escaso y muy grande la extensión de tierra cultivable (17.000 has.), se
hace necesaria una administración ejemplar del agua para que ésta alcance a la totalidad de las tierras
y poder salvar así las cosechas. La solución al problema de distribución de las aguas llegó con la
creación de una unidad volumétrica variable, llamada “fila”, como una parte sacada de un todo, que
permite una sabia y equitativa distribución del caudal existente. La “fila” no es un volumen fijo de
agua sino variable en función del caudal del río. De esta forma, cuando las aguas del río Turia
alcanzan el lugar donde arranca la primera de las acequias, se distribuyen en 138 partes iguales, a las
que se llamó “filas”, que después serán asignadas a las distintas acequias, con lo que éstas verán
garantizado su derecho al agua que variará en función del caudal total del río, pudiendo ser “filas
gruesas”, si el río dispone de abundante caudal, o “filas delgadas”, si éste fuera más reducido; pero el
bien más preciado, el agua, se verá siempre equitativamente repartido.

Las Comunidades de las Acequias se rigen por viejas Ordenanzas que se transmitieron de
viva voz por los árabes y luego, ya escritas, se conservaron hasta principios del siglo XVIII, en que
Felipe V las ratificó. Es esencial una distribución de las aguas sencilla y realista, al igual que la
necesidad de una autoridad para administrarla equitativamente en momentos de escasez. La “Junta”,
que se renueva cada 2 o 3 años, vigila la estricta observancia de las normas.

El jefe de esta Junta, llamado Síndico, es elegido entre todos los miembros de la Comunidad
de Regantes y debe ser labrador y cultivador directo de sus tierras, cuya extensión debe ser suficiente
para poder vivir de ellas, y con conocida fama de “home que sia sufficient e bo”. Como presidente de
la acequia tiene el poder ejecutivo de la misma y entre sus funciones está la de ser miembro del
Tribunal de las Aguas. El resto de los miembros de la Junta de gobierno de la acequia, vocales
electos, también labradores, son, asimismo, elegidos democráticamente por todos los regantes de la
Comunidad. Deben pertenecer a los diversos tramos en que está dividida la acequia, es decir, de los
primeros tramos, de los de en medio y de los que se hallan al final de la misma, con el fin de que
puedan ser defendidos los intereses de los labradores de toda la acequia, propietarios por igual del
caudal de sus aguas. Síndico y vocales se hallan ayudados en su trabajo por los Guardas de la
acequia, empleados encargados de que el agua llegue a todos según turnos y tandas de riego. Su
función es doble: por una parte, proteger el derecho del regante al agua que le corresponde; y por
otra, tener al corriente al Síndico y Vocales de la marcha del riego y de los entorpecimientos e
infracciones cometidas, para que éstas sean denunciadas ante el Tribunal de las Aguas.

El Tribunal está constituido por los ocho Síndicos de las acequias (hubo tiempo en el que
fueron siete hasta que la acequia de Benagéber-Faitanar se desgajó de la de Quart y pasó a ocho el
número de Síndicos). En primer lugar, el Tribunal no sólo tiene autoridad sobre una acequia sino
19
sobre el conjunto de las mismas. En segundo lugar, sus Síndicos han sido elegidos democráticamente
de entre los miembros regantes de su respectiva Comunidad; es decir, no se trata de una autoridad
superior la que impone los jueces sino las bases las que eligen el juez para que les juzgue, por lo que
siempre se busca a los miembros más honestos y justos. Sus miembros no son personas legas en
derecho. Si bien es cierto que no son personas de formación jurídica, no son desconocedoras del
derecho que han de aplicar, basado en una Ordenanzas que dominan a la perfección y que
constituyen el corpus jurídico por el que se rige cada una de las Comunidades de las Acequias (sus
turnos de riego, las obligaciones de limpieza de canales y acequias, pago de aportaciones para gastos
generales de la Comunidad, etc.).

El funcionamiento del Tribunal es sumamente sencillo: la persona denunciada es citada por el


Guarda de la acequia para el jueves siguiente. En caso de no comparecer es citado hasta dos veces
más. De no hacerlo, se admite la denuncia y se le juzga y condena en rebeldía. Nunca ha sido
necesario acudir a la fuerza pública para hacerle comparecer. Los Síndicos se sientan en los sillones
asignados a cada una de sus respectivas acequias. Asiste el Alguacil del Tribunal, antaño guarda
mayor o verdadero atandador, encargado de dar el agua y levantar las compuertas o paradas, portador
como insignia de un arpón de latón dorado, de dos púas, una de ellas encorvada, que era el
instrumento con que separaban y recogían las tablas de las ranuras de los partidores. El Alguacil
solicita del Presidente la venia para iniciar las citaciones y llama públicamente: "Denunciats de la
Séquia de Quart!”, y acuden los denunciados, si los hay, acompañados por el Guarda de la acequia.
Las citaciones se van haciendo por el orden en que las acequias toman el agua del río, iniciándose
por la de Quart y terminando por la de Rovella. El Guarda expone el caso o presenta al querellante,
si hay acusador privado. Acaba con la frase de ritual: "Es quant tenía que dir". El Presidente
inquiere: "què té que dir el acusat?" y pasa a defenderse el acusado. Ya ha caído en desuso el célebre
"calle vosté i parte vosté", al igual que aquella antigua costumbre de tradición árabe de señalar con el
pie a quien se concedía la palabra. Los trámites son totalmente verbales. El desarrollo del juicio es en
valenciano. Todos intervienen en su propio nombre, ni abogados, ni documentos escritos. Pueden
proponer testigos e incluso inspección ocular (la visura). El Presidente y miembros del Tribunal
pueden hacer las preguntas necesarias para mejor información del caso y sin más trámite, y en
presencia de los interesados, el Tribunal delibera y sentencia. Para garantizar la imparcialidad en la
deliberación no interviene el Síndico de la acequia a la que pertenecen los litigantes. También es
norma que, si el denunciado pertenece a una acequia de la derecha del río, la sentencia la propongan
los síndicos de las acequias de la izquierda, o viceversa. Si la Sentencia es Condenatoria, el
Presidente lo hace con la frase ritual: "Este Tribunal li condena a pena i costes, danys i periuís, en
arreglo a Ordenances". Las Ordenanzas de las respectivas acequias establecen las penas para las
distintas infracciones. y no caben recursos ni apelaciones ya que la sentencia es ejecutiva de por sí;
de ello se encarga el Síndico de la acequia. El Tribunal sólo reconoce y Sentencia si el denunciado es
culpable o inocente. En cuanto al motivo de las denuncias, se trata sobre todo de hurto de agua en
tiempos de escasez, rotura de canales o muros, sorregar echando agua en campos vecinos que dañan
la cosecha por exceso de agua, alterar los turnos de riego tomando el agua el día que no procede,
tener las acequias sucias que impidan que el agua circule con regularidad, levantar la parada cuando
un regante está usando su turno, regar sin solicitud de turno, etc.

Pueden asimismo ser juzgados los empleados de las acequias, tanto por su condición de
regantes como por su actuación ante otras Comunidades de Regantes; incluso los propios síndicos,
como ya se ha comentado. La jurisdicción se extiende igualmente a personas ajenas a las
comunidades de regantes que han causado algún perjuicio al sistema de riegos, pues se entiende que
con sus actos han entrado por propia decisión en la esfera de competencias del Tribunal. En caso de
no comparecencia, Se les condena igualmente y se acude a la vía ordinaria presentando demanda
civil por daños y perjuicios, y aduciendo entre las pruebas la sentencia condenatoria del Tribunal de
la Aguas.
20
Aunque los trámites del juicio son verbales, tras la primera Ley de Aguas se vio la necesidad
de dejar cierta constancia por escrito elaborando un Libro de Registro en el que figuran los datos de
cada juicio como el denunciado, acequia, motivo de la denuncia y fecha.

Cuando acaban de ser juzgados los casos denunciados en el marco de la puerta de los
Apóstoles, los Síndicos pasan a la vecina Casa Vestuario, para tratar los asuntos comunes; en este
caso, son nueve los Síndicos puesto que se incorpora el representante de Xirivella. El problema
fundamental a tratar es la situación del agua del río. Según el caudal, se decide abrir más o menos los
tornos de las acequias y si procede solicitar, acudiendo a los antiguos privilegios concedido por el rey
Jaume II el Just en 1321, agua de la acequia de Montcada. En este aspecto administrativo, el Tribunal
está sujeto al Comisario de Aguas, como entidad superior, que tendrá que resolver las cuestiones
planteadas entre el Tribunal de las Aguas y el Acequiero Mayor de Moncada.

Actualmente el tema principal de las reuniones está en relación con la salida de agua del
pantano de Benagéber. El Tribunal de las Aguas de la Vega de València cuenta, para las dos
funciones, jurídica y administrativa, con la asesoría de un abogado, que resuelve las consultas
planteadas sobre Ordenanzas, interviene ante la Jurisdicción ordinaria y presenta los recursos en
defensa de la huerta.

LA TAULA DE CANVIS DE VALÈNCIA

Institución creada por el Gobierno de la Ciudad de València en la sesión celebrada el 15 de


octubre de 1407 y ratificada mediante privilegio otorgado por el rey Martí l'Humà el día 20 de
octubre del mismo año.

La Tauta de Canvis o Banco Municipal, actuaba como un banco de depósito y giro que
facilitaba el cambio de moneda y servía al mismo tiempo como depósito de alhajas y otros objetos de
valor. En ella fueron consignados los dineros de la Ciudad, "de les pecunies del Comú", los depósitos
de los Tribunales y los de los particulares.

Salvador Carreres Zacarés divide en tres épocas la historia de esta institución. La primera va
desde su fundación en 1407 hasta su primera desaparición en 1416. La segunda (Nova Taula) abarca
desde su reinstauración en 1519 hasta 1649. Y la tercera (Novissíma Taula) comprende desde la
fecha anterior hasta su total desaparición en 1719, por orden de Felipe V, extinguiéndose así de
forma definitiva esta institución foral Valenciana.

En los libros Manuals de Consells aparece un acuerdo de julio de 1414 en el cual se


revocaban las Ordenanzas de la Taula vigentes y se otorgaba todo el poder necesario a los Jurats y a
los abogados de la Ciudad para que finiquitaran la Taula.

Tras la liquidación de la Taula en las primeras décadas del siglo XV, la consiguiente ausencia
de una banca municipal respaldada y asegurada por una entidad pública, ocasionó el desarrollo de
una actividad crediticia con los bancos privados durante todo el siglo XV. A fínales de dicho siglo
los Jurats y el Consell de la Ciutat se plantearon la refundación de la Taula e iniciaron los trámites
para consolidar y arraigar de nuevo el banco municipal en València. Una nueva etapa de la Taula,
que es quizás la más floreciente y famosa, nacía en el primer cuarto del siglo XVI, posiblemente a
causa de la plena inserción de València en el circuito financiero de las principales ciudades
comerciales del continente y ante la necesidad de un banco donde depositar caudales que estuviera
respaldado por un organismo público. Sin embargo, su normal funcionamiento se vio interrumpido
por la revuelta de la Germania. La agitación política provocó a su vez inestabilidad en los
21
movimientos financieros de la ciudad, lo que aumentó el interés de los Jurados por tomar medidas
para ir centralizando todas las finanzas de la Ciudad a través de la Taula y, por tanto, de
consolidar esta institución.

Al poco tiempo de la revuelta de los agermanados otro hecho volvió a alterar el normal
funcionamiento de la Taula: una epidemia de peste de gran envergadura que diezmó la población de
València en 1530.

Durante el siglo XVI acontecieron en las finanzas municipales de la Ciudad de València una
serie de malversaciones de fondos públicos que hicieron difícilmente soportable la situación de la
hacienda municipal. A esto se sumó entre julio de 1557 y junio de 1559 un nuevo brote de peste
coincidente con una pandemia acompañada por una importante carestía frumentaria2, que agudizó y
desencadenó una grave crisis financiera en las cuentas municipales. Esta situación inestable indujo a
los Jurados a establecer nuevas Ordenanzas que recogieran un mayor control de toda la actividad
desarrollada en el Banco. El 20 de septiembre de 1590, et Consell aprobó 20 capítulos que mejoraban
la administración de la Taula para prevenir futuros descubiertos. En el siglo XVII, las modificaciones
y ajustes en el funcionamiento de la Taula fueron constantes. Esta situación deficitaria de la Taula
provocó que el Consell se viera obligado a aumentar los impuestos sobre el vino y la carne el 15 de
noviembre de 1633. La liquidación de la Taula fue un proceso largo, laborioso complejo que supuso
la coexistencia de las dos Taulas: la Nova, que se extinguía, y la Novissima, que comenzaba a
funcionar. El 20 de marzo de 1649, el rey Felipe IV ordenaba a los Jurados que se pusiera en
funcionamiento la Nova Taula, siguiendo los capítulos que les había hecho llegar.

El fin de la Guerra de Sucesión supuso una mejora en el abastecimiento de la Ciudad, ya que


se restableció el comercio con Castilla y Francia. Para facilitar este intercambio comercial se publicó
un pregón en el que se anunciaba que tanto la moneda castellana como la francesa podían circular
libremente. Se admitió la moneda de oro, aunque estuviera rebajada de peso, lo que provocó un
desorden en la Taula de Canvis. El 10 de julio de 1709 se dictó una orden Real en la que se despoja a
la ciudad de la facultad de regir sus rentas, pasando su administración a cargo del Superintendente.
Este es un primer paso encaminado a conseguir el control monárquico de los importantes recursos
económicos de la hacienda de la Ciudad de València. Posteriormente, otra Orden del consejo de
Castilla de 13 de enero de 1713, se revela como un instrumento que va más allá de la simple
notificación del poder de administrar los bienes de propios y arbitrios del municipio. A partir de esta
fecha, el Intendente General del Ejército y Reino también tendría poder judicial, ya que se convierte
en una pieza clave para el ejercicio de un control total sobre la actividad económica del municipio.

El Decreto de Nueva Planta supuso la definitiva extinción de la Taula de Canvis, pasando sus
competencias a una oficina llamada Depositaría General. Con este Decreto se pondría punto final a
una institución local que sirvió a los valencianos para tener a buen recaudo sus ahorros y dineros y
fue artífice en la forja de una seña de identidad más de la personalidad de los valencianos.

A lo largo de su historia, la Corporación Municipal fue la que se encargó de su gobierno y


determinó su organización y administración a través de provisiones, órdenes y reglamentaciones. De
esta manera serán tres los órganos que dictaminarán las normas que han de cumplir los Oficiales de
la Taula: el Consell General, el Consell Secret y el Racional.

La ubicación de la Taula fue la Lonja de Mercaderes y para ello se construyó una mesa sobre
la que se efectuaban los depósitos y cambios. Las Ordenanzas recogían que, como estaba destinada a
ser una proyección del poder económico y político de la Ciudad, tenía que transmitir con su simple
visión ciertos valores de prestigio, solemnidad y, sobre todo, seguridad y estabilidad, y para indicar
su pertenencia sobre ella debían aparecer estampadas en tela las armas de la Ciudad.
22
La estructura financiera y administrativa de la Taula descansaba sobre la existencia de dos
cajas de caudales. Una fija, situada en lugar fijo e inamovible, un arca de depósitos conocida como
Caixa de Gros, en clara alusión a significar que es la principal que guarda lo más importante; y otra
transportable, apta para custodiar el dinero que se necesitaría en las operaciones bancarias de cada
día, denominada Caixa de Menut.

El personal de la Taula de Canvis lo conforman en primer lugar los oficiales siguientes: los
tres Caixers de Gros, el Caixer de Menut, el Regente del Libro Mayor y el Escribano de la Taula.
Todos ellos debían jurar el cargo tras su elección y presentar fianzas o avales. Debían acudir
diariamente a la Taula. Entre los oficios menores del Banco municipal hay que destacar el de
Verguer de la Taula cuyo cometido era servir a los oficiales de la misma y una de sus primeras
ocupaciones era la de traer la Caixa de Menut, el libro de Vaivé, el borrador y el tapete de la Taula,
desde la casa del mercader que ocupase el cargo de Caixer de Menut, así como de su devolución
después de acabar su jornada laboral el banco. Tenía como ayudante a un Bastaix, que era el
encargado de transportar la Caixa de Menut.

Las actividades administrativas y de gestión del Banco público Valenciano generaron gran
cantidad de documentación. Desde el primer momento los libros encuadernados y las resmas de
papel serán elementos indispensables para el ejercicio de sus funciones. Para su suministro la Ciudad
contó siempre con un proveedor fijo. Con el tiempo los libros y documentos irán conformando el
archivo de la institución bancaria. Este rico fondo archivístico tenía que conservarse, según las
Ordenanzas de la Taula, en el archivo del Racional, oficial encargado de fiscalizar las cuentas
municipales. Entre los libros que nos han llegado hoy de la Taula de Canvis de València y que se
conservan custodiados en el Archivo Municipal de la Ciudad, cabría destacar:

 Llibres Majors de la Taula de Canvís de València (también llamados de Compte i Rahó).


Contienen las cuentas corrientes estructuradas en partidas dobles; todos los días se debían
anotar en él todas las operaciones que se habían hecho en la Taula.
 Llibres Manual de la Taula de Ganvis de València. Son los libros diarios donde el escriba de la
Taula va asentando día por día y por orden de llegada las operaciones realizadas.
 Llibre de la Caixa de Gros. Controla la entrada y salida de las cantidades de dinero y joyas que
se depositaban en esa caixa y que provienen todas de la Caixa de Menut.
 Rúbriques dels llibres majors. Es el índice de la clientela de la Taula ordenada alfabéticamente.
 Llibres de Vaive. Son los que llevaba el Caixer de Menut dentro de la Caixa de Menut todos
los días a su casa. En ellos se apuntan las partidas que reciben y pagan durante el tiempo de su
oficio.
 Los Borradores, que contienen los mismos asientos que el anterior, pero aparecen todos los
asientos cancelados como muestra de estar conforme con el Llibre de Vaive.
 Mención especial merece el Códice que contiene els capítols de la Taula de València. Se trata
de una compilación que recoge toda la reglamentación relativa a la Taula. El arco cronológico
de la documentación que contiene va de 1519 a 1591, si bien cabe resaltar la inserción literal e
íntegra de dos documentos del siglo XV. Este códice contiene tres tipos de documentos: la
documentación relativa al ordenamiento legal y estatutario y a la selección de los Oficiales;
aunque inserta otros tipos documentales como privilegios, ordenanzas, actas de celebración del
Cansell, comandas, elecciones, juramentos, obligaciones, actos de toma de posesión,
revocación poder, sustitución, protestos, pregones, provisiones, insaculaciones, convocatorias,
etc.

23
EL CONSOLAT DE MAR DE VALÈNCIA

La fundación del Tribunal del Consolat de Mar se incardina en la política social del rey Pere
el Gran, encaminada al reforzamiento de las clases ciudadanas contra la aristocracia, continuando
con la línea política que Jaume I marcó para el Reino de València. Por Privilegio Real (Privilegio de
Pere I el Gran nº 6 A.O. nº 20), otorgado a la Ciudad de València el 1 de diciembre de 1283, se
instauró el Tribunal del Consolat de Mar bajo la expresión "Usus et consuetudo maris”, que
englobaba el conjunto de textos jurídicos y prácticas jurídico-navales de la tradición jurídico-
marítima de Levante.

El Tribunal del Consolat de Mar estaba radicado en València, y desde finales del siglo XIII
hasta principios del XVIII, entendía en los asuntos marítimos y mercantiles. La importancia
comercial que dentro de la Corona de Aragón adquirió el puerto de València a partir de su conquista
en 1238, determinó la creación en 1283, por Pere el Gran, del Consolat de Mar, por lo que autorizaba
a crear su propio cuerpo legislativo. El Consolat representó el explicitación del derecho
consuetudinario que desde el siglo XI venía aplicándose en toda el área mediterránea y que,
posteriormente, sirvió de modelo para la creación de otros consulados de la Corona de Aragón. Con
la primera traducción al italiano en 1519 del Llibre de Consotat de Mar (cuerpo de doctrina por el
que se regía el tribunal), se inició el establecimiento en el Mediterráneo occidental de organismos
similares al de València. Los componentes del Tribunal, dos cónsules, eran elegidos entre los
prohombres de la mar, así como un juez de apelaciones para entender de las que se planteaban contra
las sentencias de aquéllos. Todos ellos pasaban a ejercer sus cargos después de haber prestado
juramento prescrito ante els portanveus del procurador General del Reino de València. A partir de
1358, por Privilegio de Pere el Ceremoniós, uno de los dos cónsules debía ser mercader.

Los juicios eran verbales y sumarios, sin más escritos que los testimonios de las sentencias,
variando con el tiempo las ordenaciones procesales, aunque no en lo fundamental, entendiendo no
sólo en los litigios referentes a los fletamentos o los seguros marítimos, sino que se extendía a todo el
campo del derecho mercantil. Para su ejecución, los cónsules disponían de un verguer y daban a
conocer sus decisiones por mediación de un pregonero en la plaza del Mercado. Las órdenes,
mandatos o provisiones del Consulado empezaban por una fórmula que definía perfectamente su
jurisdicción “nosaltres Stheve Moreno mercader y Joan Rodilla patro de nau, ciutadans de València,
consuls de la mar e jutges ordinaris en tots los fets y negocis mercantils y marítims de la dita..."
(Manuals de la Taula de Cambis, sig L-4 1568 A.M.V-).

En 1380, el Tribunal del Consolat se estableció en la antigua Lonja del Aceite. Y cuando se
construyó, un siglo más tarde, la Lonja de los Mercaderes, se trasladó allí, ocupando las dependencias
que aún hoy llevan su nombre. Subsistió este Tribunal hasta el fin de la época foral, en 1707. En 1762,
Carlos III restableció el Consulado de Comercio. El derecho positivo que inspiraba las actuaciones del
Consulado fue recogido en la Novísima Recopilación y rigió en la antigua Corona de Aragón hasta la
publicación del Código de Comercio en 1829. De nuevo, en 1934 se restableció en cierto modo el
antiguo tribunal con el nombre de Consulado de la Lonja, organismo dependiente de las Cámaras
oficiales de Comercio, Industria y Navegación y de los Colegios Oficiales de Agentes Comerciales.
Sus fines son, entre otros, la resolución en las diferencias surgidas en la interpretación y cumplimiento
en los contratos de compra venta y el perfeccionamiento y reglamentación de las operaciones
comerciales. Estas costumbres y buenas ordenanzas han venido siendo utilizadas durante siglos por
consentimiento de sus usuarios y por leyes tenidas y reputadas como tales, y observadas y aceptadas
como obligatorias en juicio contradictorio. Y gozó de tal prestigio que se transformó en el Código de
la navegación marítimo-comercial de gran parte del Mediterráneo hasta gran parte del siglo XVIII y ha
sido unos de los textos fundamentales del derecho marítimo universal; en marzo de 1937, el Tribunal
24
de Apelación de Alejandría aún invocaba unos de sus capítulos para dictar una sentencia.

El Consell de la Ciutat de València acordó, el 4 de junio de 1407, que se recogiera en un


códice manuscrito las costumbres de los hechos de mar, con las cuales se pudiera hacer justicia a los
navegantes de cualquier condición o estamento sobre las disputas y negocios que ocurrieran entre
ellos, de acuerdo y en la forma que, por rúbricas, títulos y capítulos, se recoge en dicho Códice, que
caligrafió Jaume Gisbert. El Códice, que se conserva y se exhibe en el Archivo Municipal de
València, es justamente famoso por la suntuosidad y lujo con que los Jurados de la Ciudad quisieron
rendir homenaje a unas costumbres y a unas instituciones que habían contribuido tan poderosamente
al esplendor marítimo de la València medieval y del cual se han hecho numerosas ediciones en
valenciano y en casi todas las lenguas de países mediterráneos.

El Códice del Consulado de Mar es un volumen en vitela de 122 folios de 406 mm de alto por
290 de ancho. Los folios 1 al 6 los ocupa un curioso almanaque lunario. Del 7 al 14, la tabla o índice.
Del 16 al 21, el orden judiciario del Consolat de València. Del 22 al 94, "les bones costumes e els
bons usatges de la mar”, del 95 al 99 "Costumes de mar de Barcelona". Del 100 al final, el
Privilegio de Constitución del Consolat de Mar de València, los Privilegios de aplicación, las
consultas y sentencias hasta 1379, para finalizar con el Privilegio de Alfons el Magnànim sobre
elección de cónsules. La caja de escritura, formada por dos columnas de 43 líneas cada una, ocupa
260 mm de altura por 185mm de ancho. Las cubiertas son de madera y van forradas en piel, y
contiene un escudo al centro de las respectivas tapas: un rombo surmontado por una corona real.
Unas cantoneras y cuatro grandes clavos de latón sostienen la piel y sirven de ornamento y
protección del libro.

En el folio 15 r. aparece una miniatura rectangular que se representa al Rey sentado en un


solio con dosel y alfombra formados por tres tiras rojas y doradas, ("los colores de la Senyera
Reial"), llevando el cetro en la mano derecha y sosteniendo en la izquierda un globo terráqueo
surmontado por la cruz. A los dos lados del Rey aparecen numerosos súbditos en actitud suplicatoria,
reflejada en las inscripciones que presentan diversos carteles. Otra miniatura destacable es la que
aparece en el folio 16 r., que representa el Tribunal Consular en el momento de la elección de nuevos
cónsules. Los cinco cónsules que se representan aparecen detrás de una mesa de madera formando
dos grupos que conversan o discuten animadamente. En primer lugar, aparecen dos figuras sentadas
en un banco de madera que contemplan la escena electoral. Otra letra inicial a destacar es la que
combina la A con una nave de proporciones parecidas a media nuez, tapajuntas en las costuras,
grandes clavos, castillo de popa con almenas, un solo mástil y vela cuadrangular. Animan la viñeta
marineros a popa.

El iluminador de dicho Códice fue Domingo Crespí, natural de Altura, que fue fundador de la
Escuela Valenciana de Miniaturistas del siglo XV. La obra de Crespí es de un gran realismo y todos
los folios que llevan letras historiadas van adornados lateralmente por orlas de reminiscencia italiana.

El Llibre de Consotat de Mar es el más acabado de una serie de ordenaciones jurídicas


medievales, la más antigua de las cuales es la “constitutum usus de Pisa”. Las primeras ediciones
impresas datan de 1484 y en 1519 se tradujo al italiano, con lo que pasó a ser un código aceptado en
todo el Mediterráneo.

ELS GREMIS

Eran una agrupación de individuos de un mismo oficio organizados en categorías, con


reglamentación propia y con el fin de atender todos los aspectos que pudieran surgir en el desempeño
25
de su profesión. Aunque estas primeras manifestaciones de asociaciones están constituidas por
individuos de una misma profesión, dominaba el aspecto religioso-benéfico sobre cualquier otro:
velar enfermos, enterrar a compañeros, redimir cautivos o festejar el día del santo elegido como
patrono, entre otros.

En 1266 el rey Jaume I instituía el régimen de gobierno municipal de València del que debían
formar parte los prohombres artesanos de la Ciudad, reconociendo así la importancia de la institución
gremial en la organización productiva y su incorporación al gobierno de València. A partir de esta
base, los cuerpos de los oficios comenzaron a estructurarse en función de estados profesionales.
En 1270, el mismo rey Jaume I facultó al Justicia y a los Jurados de València para elegir anualmente
dos veedors por cada uno de los oficios existentes para que vigilasen los posibles fraudes que
pudieran cometer sus miembros y entendiesen en cuestiones específicas de su profesión y asesorar a
los Jurados y al Mostaçaf (encargado de la vigilancia de los mercados), sobre tos artículos fabricados
y en la aplicación de las ordenanzas industriales.

En 1283, el rey Pere I concedió representación política expresa en el Consell Municipal a las
15 corporaciones gremiales existentes facultándolas para poder elegir cuatro representantes por cada
oficio que formarían parte del Consell de la Ciutat. Estos privilegios reales reconocían además una
autonomía y una capacidad de organización importante que ayudó a que este movimiento asociativo
experimentase un notable crecimiento.

A comienzos del siglo XIV, concretamente a partir de las Cortes de València de 1329-1330,
los oficios se reorganizan y toman impulso las cofradías, el auge de la industria y del comercio
provoca su crecimiento y a la vez la escisión en nuevos brazos que, por el natural desarrollo, crean
nuevos gremios.

Entre 1390 y 1475 volvió a reaparecer el movimiento corporativo con fuerza. Las nuevas
cofradías se crearon ahora en el nuevo marco genérico del oficio, aunque sus estatutos continúan sin
tener carácter profesional específico. Eran el instrumento de expresión y de inserción en la vida
social de la época y su éxito se explica por el creciente desarrollo y diferenciación progresiva de las
actividades económicas y de las ocupaciones artesanas.

Tuvieron una actividad con diferentes altibajos hasta el siglo XVIII, pero a partir de final de
siglo su poder fue debilitándose progresivamente. En 1776 se creó la Real Sociedad Económica de
València, que defendió la liberalización del monopolio y del estancamiento de la productividad
manual y apoyó la modificación de las disposiciones abusivas de las ordenanzas gremiales.

Finalmente, las Cortes de Cádiz de 1812 decretaron la libertad de industria y con ello la
extinción de los gremios ya que la reglamentación gremial era incompatible con el mercado libre,
tanto de mercancías como de trabajo.

Lo fundamental en la organización de las corporaciones de oficios era la reglamentación de


todos los aspectos técnicos del trabajo y cuantos problemas pudieran surgir en el mismo. La
estructura rectora del gremio estaba compuesta desde el siglo XIII por cuatro prohombres con la
facultad de ordenar, convocar y celebrar juntas entre los individuos de un mismo oficio. De éstos,
uno sería el clavari o presidente y los otros tres los majorals. Esta Junta estaba asesorada por otra
más amplia.

Los cargos de mayorales, consejeros y veedores eran elegidos manualmente en fecha fija
mediante el sistema de extraer bolas de una bolsa con los nombres de los candidatos. Normalmente los
individuos aparecían agrupados en tres categorías dentro del gremio: maestros, oficiales y aprendices.
26
El aprendizaje era el camino necesario para la formación profesional y se llevaba a cabo junto
a un maestro durante un periodo de entre 3 y 6 años. Vivía en casa del mismo y se comprometía a no
abandonarlo hasta que finalizara el contrato. A cambio del trabajo era mantenido, vestido y calzado.
Superado este periodo se adquiría la categoría de oficial, etapa intermedia, de duración variable, y
con unos mayores derechos dentro del gremio. El oficial trabajaba a jornal.

Cada gremio tenía su casa social, sede de la junta directiva y de su archivo, lugar de reuniones
cívicas y religiosas, y que en ocasiones contaba con una capilla. Asimismo, los gremios tenían
banderas propias en las que bordaban las armas del oficio o la imagen de su patrono, con las cuales
asistían a las fiestas de la Ciudad, a las que asistían todos los gremios. Las gentes de una misma
profesión solían residir en áreas concretas de la Ciudad, a veces por orden de los Jurados, sobre
todo en las industrias insalubres, como las del cuero o la del tinte. Todo ello quedó reflejado en la
toponimia y el urbanismo. Perduran en nuestro callejero nombres medievales de Gremios como
Aluders, Assaonadors, Bosseria, Carnisseria, Fusters, Corretgeria, Manyans, Tapineria, Teixidors,
entre otros.

27
TEMA 46.- El Policía de Proximidad, antecedentes, el vigilante-
alguacil. Aspectos sociológicos, cualidades. Relación con la ciudadanía,
colaboradores, comerciantes.

EL POLICIA DE PROXIMIDAD, ANTECEDENTES, EL VIGILANTE- ALGUACIL.

La Policía de Barrio es la denominación inicial con la que se vino a designar al proyecto


policial conocido como Policía de Proximidad y también Policía Comunitaria, y la Ciudad de València
fue pionera dentro del panorama nacional en implantar este modelo de Policía.

Este modelo policial entiende la seguridad pública como el resultado de una colaboración
directa y estrecha entre la ciudadanía y los agentes de policía.

Abordando los datos históricos, diremos que ya en el siglo XVI, con el reinado de Carlos I,
debido a la gran importancia que adquieren los núcleos urbanos, se produce el nacimiento del germen
de lo que años más tarde sería el cuerpo de Vigilantes y Serenos. Estas personas se dedicaban a
efectuar rondas por las calles de las ciudades para protegerlas de cualquier tipo de actuación ilegal,
para efectuar, dos siglos más tarde, otras competencias, además de las primeras, como ejecutar los
acuerdos de los concejos, practicar citaciones, verificar cobros, etc., en suma, las funciones típicas del
alguacil.

Otra figura importante en la historia de nuestra Comunidad fueron los populares Miñones o
Miquelets (Micalets), con funciones propias de persecución y detención de los conocidos grupos de
bandoleros.

En València existe constancia de la creación del cuerpo de Vigilantes y Serenos en el año 1760
durante el reinado de Carlos III, denominación que se mantuvo hasta el año 1840 en el cual, reinando
la reina Isabel II, pasan a denominarse Alguaciles los que desempeñan estas funciones durante el día
mientras que los Serenos se limitan a efectuar rondas nocturnas por las calles de la Ciudad. Ambos
fueron los encargados de velar por el orden y buen gobierno de los municipios protegiendo el exacto
cumplimiento de Bandos y Ordenanzas.

En 1870, siendo rey de España Amadeo de Saboya, Se crea en el Ayuntamiento de València el


cuerpo de la Guardia Municipal, coincidiendo con el surgimiento de policías dependientes de los
municipios en toda Europa tras la Revolución Francesa e Inglesa y fruto de la nueva concepción
urbana y política de servicios derivados de estos cambios sociales; es en este momento cuando el
servicio de Alguaciles se extingue, integrándose en el nuevo cuerpo creado, no así el de Serenos que
continuo realizando su actividad nocturna.

La denominación de Guardia Municipal se prolongó hasta la entrada en vigor en 1952 del


Reglamento de Funcionarios de la Administración Local por el que se originó el nuevo término de
Policía Municipal, otorgándose a sus componentes el carácter de auxiliares de “Agentes de la
Autoridad”.

La extinción del cuerpo de Serenos se produce en 1959, con Rincón de Arellano como Alcalde,
el cual pasa a presidir el Patronato de Vigilantes Nocturnos, nueva denominación de este cuerpo que

28
subsiste hasta 1977, año en que definitivamente desaparece y se integra en el Cuerpo de Policía
Municipal, existiendo así un único y definitivo cuerpo el cual adquirió su carácter de agente de la
autoridad en 1.960, y por aplicación de la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos
de Seguridad, su denominación pasa a ser la de Cuerpo de la Policía Local.

Como vemos por su historia, la Policía Local es un cuerpo por y para la ciudadanía, con el
firme propósito de ayudar y proteger a ésta, además de incrementar el bienestar social, solucionando o
gestionando las posibles carencias del municipio y mejorando la calidad de vida a través de su
actuación humanitaria y de auxilio.

En un panorama de continua mejora del servicio policial prestado a la ciudadanía, el año 1992,
el Excelentísimo Ayuntamiento de València dio un gran paso hacia un modelo integral de policía
preventiva y comunitaria, con la creación de la Policía de Proximidad dentro del seno de la Policía
Local de València.

Los barrios de Malvarrosa y Benimaclet fueron los primeros en donde se implantó la Policía de
Proximidad, extendiéndose paulatinamente a toda la Ciudad. El Policía de Proximidad realiza su
servicio a pie, de manera que accede con facilidad a todos y cada uno de los rincones del barrio, lo que
le permite tener un conocimiento exhaustivo del mismo.

Habiendo pasado ya más de veintiocho años, a fecha de julio de dos mil veinte, después de la
puesta en marcha de estos equipos de Policía de Proximidad en la ciudad de València, se continúa en
una mejora constante con objeto de reactivar continuamente sus potenciales para seguir avanzando en
la seguridad integral de los valencianos y mejorar su calidad de vida.

Todos estos años de caminar las calles de los barrios de esa forma tan directa, han servido para
ir puliendo una forma de trabajo muy específica, de manera que en la actualidad el proyecto aporta un
gran capital humano, muy formado, profesional y cultivado en la siempre difícil disciplina de la
resolución de problemas y prevención del delito.

Es primordial que exista un claro enfoque de las misiones que han de realizar, que va desde la
prevención de la delincuencia, a través de su presencia y conocimientos obtenidos a través de sus
interlocutores o mera observación diaria, hasta su intervención como policía administrativa, mediación
y en definitiva todas aquellas funciones policiales derivadas a la atención personal enfocada a las
políticas de prevención y mejora de la calidad de vida ciudadana primordialmente.

El contacto más directo entre los vecinos y el Ayuntamiento es, por excelencia, el Policía de
Proximidad, que recoge directamente, a pie de calle, las demandas que más preocupan a la población y
comerciantes, que observa directamente en su ronda diaria las deficiencias del entorno para
comunicarlas rápidamente a los servicios competentes, y que está más próximo a los sectores más
necesitados.

ASPECTOS SOCIOLÓGICOS, CUALIDADES DEL POLICÍA DE PROXIMIDAD.

Es muy importante que el Policía de Proximidad sea consciente de la trascendencia de su labor


diaria, en cuanto que los resultados de cara a la ciudadanía son instantáneos como destinatario directo
del servicio público que se le presta, así como del aprovechamiento policial de este cometido. El
Policía de Proximidad desarrolla habitualmente su actividad en un ámbito territorial urbano
determinado, generalmente a píe e individualmente, lo cual genera una puesta en contacto directa con
los vecinos, lo que facilita una comunicación recíproca constante y continuada.

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La política de organización y funcionamiento de la Policía de Proximidad ha de ir acompañada
de unos principios rectores sobre los que sustentar el proyecto:

• Continuidad.
• Personalización.
• Resolución de problemas.
• Formación profesional.

Cuatro vías convergentes en la figura del agente de Policía de Proximidad, que permitan a la
población asociarlos con el servicio público más directo que presta seguridad de la comunidad.

Sus misiones básicas se pueden resumir en tres:

• La de servicio asistencial, que comprende el auxilio a la ciudadanía en su más amplia


concepción.
• La de prevención, con su sola presencia se crea una zona de seguridad, un obstáculo en las
acciones de los delincuentes que ven truncadas sus pretensiones y limitan sus acciones a aquellos
lugares en donde no observan la presencia policial y creen tener constancia de su ausencia en las
inmediaciones. Asimismo, su conocimiento preciso del barrio, sus habitantes y su entorno, le da un
conocimiento preventivo del delito o las infracciones, puesto que también su presencia repercutirá
en que se cometan menos infracciones, no sólo penales sino también administrativas. Esta
prevención también se extiende al concepto de prevención de la seguridad vial, cuando hace
misiones de control del tráfico en entornos de mayor riesgo (colegios, asilos, etc.)
• La de Policía Administrativa, en su intervención correctora de situaciones que generen
infracción o conflicto en el barrio.

Evidentemente, ésto no exime que el Policía de Proximidad también realice en momentos


determinados las funciones genéricas policiales de seguridad ciudadana, de tráfico, así como todas
aquellas atribuciones legales que tiene genéricamente conferidas dentro de las competencias de
Policía Local, interviniendo cuando sea necesario como cualquier otro Policía Local.

Considerando los aspectos sociológicos que conllevan el auxilio a la ciudadanía, estamos


indudablemente ampliando el abanico de actuaciones clásicas que había desarrollado la Policía y que
hasta el momento centraba su actividad en base y casi exclusivamente a la represión del delito. La
complejidad de la vida actual en las sociedades desarrolladas unida a la gran cantidad de normas que
regulan las relaciones de los individuos entre sí, organizaciones e instituciones, así como la
masificación de los grandes núcleos de población que tienen como consecuencia la falta de contacto
entre los individuos y su consiguiente aislamiento, todo ello, supone serias dificultades para el
ciudadano en determinadas ocasiones.

Consecuentemente se plantea la necesidad de información que a la población le es


imprescindible, unas veces para cubrir sus necesidades, otras para no incumplir sus deberes sociales e
individuales. Por tanto, el Policía de Proximidad deberá estar dispuesto a facilitar todos los datos
disponibles a la ciudadanía y comprobará hasta qué grado es angustiosa para la vecindad la necesidad
de obtener la información adecuada, a veces simplemente preguntando una determinada dirección,
otras por desconocer los trámites a seguir para la renovación de su DNI, averiguar ante qué
organismo o institución deberá dirigirse ante una situación administrativa generada, etc.

No podemos olvidarnos tampoco de la gran deshumanización que se ha producido en las


grandes urbes, la falta de comunicación que se establece entre los vecinos de los barrios.
Incomunicación que se refleja en la actuación social de la Policía, ya que ésta realiza su servicio
30
dentro de coches patrulla, respondiendo a las llamadas del teléfono y pendiente de la captura, en la
mayoría de los casos, de los autores de hechos delictivos una vez que éstos ya se han producido.
Quizás resultaría obligado reseñar que tan sólo una pequeña proporción de los delitos cometidos son
resueltos de forma "in fraganti", ya que la probabilidad de que en el momento de cometer el acto
delictivo pase el móvil policial es ciertamente muy escasa. Por otra parte, no siempre es posible
realizar una distribución justa y equitativa del servicio público policial cuando se presta a demanda.
Es por ello que la sociedad en general, demanda un cambio en la organización policial, ya no le
interesa que se detenga sólo al autor del acto delictivo, entre otras cosas porque el daño causado es
difícil, sino imposible de reparar; lo que la sociedad exige es que éstos no se produzcan, solicitan
policía en la calle, quieren sentirse protegidos, conocer a la policía, humanizar sus relaciones, volver
a la figura del viejo vigilante que recorre las calles del barrio. Asimismo, la constante observación
del barrio por parte del Policía de Proximidad, hace de éste los “ojos del Ayuntamiento” o “los ojos
de la Administración” en todas aquellas cuestiones de Policía administrativa y de detección de
deficiencias o problemas del barrio, de manera que éste puede informar con mayor rapidez y
precisión a los departamentos que corresponda para la rápida solución de estos problemas, ya sean de
competencia municipal o de otros estamentos (sumideros embozados, semáforos averiados, señales
con deficiencias, aceras en mal estado, cornisas con peligro, etc.) Ante esta panorámica cabe resaltar
que éste fue el inicio de la Policía, un cuerpo humano y en permanente contacto con los ciudadanos.
Por ello es necesario la integración del Policía en el barrio, la humanización del servicio que se presta
al vecindario, que cada persona de nuestra ciudad pueda decir “Laura o Enrique son mis Policías de
Proximidad”, y de alguna manera se sienta identificado con ese Policía y el Policía con ellos hasta el
punto de que se ha de tener presente que no sólo se rinden cuentas ente los superiores sino también
ante los habitantes de nuestro barrio. No cabe duda de que, si el ciudadano que requiere una
información es tratado de modo inapropiado, se formará un estado de opinión sobre los profesionales
de la Policía muy negativo, separándose cada vez más de éstos para tener presente tan sólo la figura
del policía duro y represivo.

El Policía de Proximidad, no es ni más duro ni más blando, simplemente es la concepción del


Policía que ayuda al ciudadano estableciendo una comunicación directa, protegiéndole y orientándole
para que ejerza sus libertades. Es sin duda la figura más representativa en la resolución de conflictos
en la medida en que disminuye el grado de peligro en sus intervenciones y por otra parte reduce a su
vez la existencia de actos delictivos con su sola presencia.

Es, en suma, el deber general de colaboración cívica el que la Policía está llevando a cabo,
intentando suprimir los efectos negativos de la gran ciudad de nuestros días que rompe con el
esquema clásico de comunidad social con vínculo específico de auxilio o cooperación entre sus
componentes, la complejidad de la vida urbana, la brutal masificación en la ciudad que traen consigo
el aislamiento, y mucho más cuando se trata de poblaciones con alto índice de migrantes, y es
precisamente en este aspecto en donde el papel del Policía de Proximidad adquiere mayor relevancia
social, sobre todo en su faceta de mediador intercultural, pues a través del auxilio al ciudadano
intenta mantener el nivel de armonía y convivencia necesarios para el desarrollo integral de la
sociedad y de los individuos que la conforman.

Por ello la función de la Policía tendrá una doble vertiente, de una parte, se les considerarán
miembros de la Administración Local, dado su carácter de ayuda, protección y servicio a los
vecinos de su zona de trabajo y, por otra parte, también serán considerados miembros de las
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, con su carácter de Agente de la Autoridad, y con la capacidad de
poder actuar con la contundencia necesaria y proporcional cuando sea necesario.

Parece que quiénes vayan a realizar un servicio tan peculiar deben de reunir una serie de
cualidades que, en principio, son innatas y que posee generalmente cualquier persona que ha sentido
31
la llamada vocacional de la profesión policial, sin olvidar que otras son adquiridas y constituyen el
bagaje de la experiencia. Unas y otras han de ser cultivadas por la Policía de Proximidad pues, al
percibirlas, la ciudadanía se formará una mejor imagen del Policía, y ello redundará en la aceptación
de éste en el grupo y en la colaboración general con él.

Algunas de estas cualidades son:

• Voluntariedad. Hace falta una especial implicación que requiere que el Policía se haya
prestado voluntario para desempeñar estas tareas de prevención, vigilancia, asesoramiento,
mediación y asistencia. Ha de ser un Policía implicado con el servicio al Barrio.
• Objetividad v capacidad de comunicación. Debe ser una persona abierta, comunicadora,
conciliadora, con capacidades que le ayuden a captar la atención de sus intercomunicadores, y con
capacidad de ser objetivo en sus propuestas, recomendaciones o consejos, evitando ser partidista o
parcial y con una alta capacidad de empatía. Debe conocer y manejar las capacidades del lenguaje
no verbal en la comunicación (miradas, gestos, movimiento, etc.) para adquirir mayor grado de
confianza en los ciudadanos a los que presta servicio. No deberá usar en su trato con el público
malos modales, sino que armonizará el tono autoritario con la petición cortés, buscando evitar, en
la medida de lo posible, el empleo de la fuerza. Debe tener una alta capacidad de persuasión.
• Responsabilidad e iniciativa. Ha de realizar sus tareas con la responsabilidad que a la figura
de un servidor de la Ley se le atribuye y de él se espera, y debe hacerlo tomando iniciativa en la
anticipación a los problemas que se puedan generar en el barrio, respetando siempre el principio
de jerarquía con sus superiores.
• Presencia. El Policía uniformado es una persona que se hace notar y llama la atención en todo
momento. Su persona debe estar orgullosa de su uniforme, pues le define como representante de la
Ley y miembro de una profesión honorable a la que acude la sociedad en demanda de ayuda, con
una clara concepción de servicio público. Asimismo, su aspecto va a ser el reflejo del Cuerpo al
que representa, por lo que el cuidado personal debe ser preocupación constante de todo miembro
del Cuerpo y toda deficiencia que se aprecie en este sentido debe corregirse inmediatamente. Un
agente desaliñado, con uniforme sucio o mal cuidado, ofrecerá no sólo una mala imagen de su
persona, sino también de la institución a la que representa. La presencia activa del Policía en las
calles, patrullando a pie los distritos asignados a su vigilancia, proyecta sobre el ciudadano la
seguridad y sensación de paz en que desea vivir y trabajar, sin sobresaltos, peligro o inquietudes.
Una imagen positiva y pulcra brindará confianza al ciudadano y éste sentirá orgullo de “su”
Policía Local.
• Reputación. El Policía como representante de la Ley, será siempre el más fiel y exacto
cumplidor de la misma; no debe jamás prevalecerse de su condición para abusar de ella, porque
precisamente las personas de su distrito confían en que su Policía de Proximidad respete y haga
respetar las Leyes, para hacer de sus calles y plazas un grato lugar para vivir. En su quehacer
diario, el Policía debe de tratar de proteger educando y enseñando con su ejemplo y corrección.
La nobleza debe ponerse de manifiesto por encima de todo apasionamiento o rencor momentáneo.
El Policía representa a la Ley y ésta es mucho más protectora que represiva.
• Prudencia. El Policía debe ser siempre prudente y observador en sus intervenciones para prevenir
cualquier eventualidad que pueda surgir; ello exige no subestimar a un posible infractor o persona
alterada en ningún momento, y que ninguna circunstancia le haga sentir excesiva confianza en la
situación. De igual manera debe ser prudente con sus comentarios, pues en sus palabras, los
ciudadanos entienden también las palabras de la Administración a la que representa.
• Serenidad y firmeza. El Policía de Proximidad debe ante todo ser capaz de infundir calma.
Como norma general la mayoría de las personas obedecen la Ley y por tanto acatan las órdenes e
indicaciones del Policía, así pues, en muchos casos la advertencia verbal es suficiente para
solucionar un problema. Un tono de voz firme, con la adecuada inflexión, puede llegar a evitar
32
una riña o disputa antes de que tome caracteres peligrosos. Pero es posible que, en ocasiones,
alguien trate de abusar, o menospreciar al Policía; es en estos casos en donde el Policía debe
mostrarse más sereno y firme. Nunca debe dejarse llevar por la provocación, ya que con ello
perdería la aureola de Autoridad. Obrando de esta forma se generará una reputación profesional de
Policía equilibrado, y cada día reforzará su imagen de Policía protector, Policía de Proximidad
para el barrio, consiguiendo así la admiración y cooperación de la vecindad, además, por supuesto,
de una gran satisfacción personal a sabiendas de la realización del deber cumplido. Ante
situaciones problemáticas, en donde los nervios afloran, ha de controlar que el tono de la
conversación no se eleve, establecerá turnos para que las personas no hablen todas a la vez y
deberá buscar la manera de que no se produzcan agresiones, insultos o faltas de respeto y, en
general, debe buscar ser él el mediador en el conflicto para poder conducir la situación a la
normalidad.
• Autoridad. Es necesario que el Policía de Proximidad mantenga su autoridad en todo
momento puesto que ha de encarnar el papel de protector y como tal tiene que estar revestido de
una capacidad resolutoria que atraerá la admiración del vecindario y les dará sensación de
seguridad.
• Comprensión y Flexibilidad. En muchas ocasiones el Policía cumple mejor su función
aconsejando y corrigiendo que denunciando, esta consideración es vital para la buena integración
del Policía en su barrio, por supuesto en su justa medida evitando así que se pueda producir un
abuso de la confianza hacia el Policía. No obstante, las decisiones han de ser siempre
comprensibles y flexibles, para buscar el objetivo final de que se cumplan las normas de
convivencia.
• Discreción. Para su constante deambular por las calles del barrio, el Policía llegará a conocer
muchos pormenores de la vida privada de los vecinos, si estos son indicios reveladores de posibles
actos delictivos deberá tomar las medidas oportunas informando a sus superiores, pero si se trata
de facetas de su vida íntima carentes de interés policial, no deberá divulgar nunca entre otras
personas estas informaciones. Debe vincularse de tal manera a su barrio que vea en sus gentes y
calles una auténtica familia, en la que él es garante del respeto mutuo.
• Conocimiento del Distrito y relaciones vecinales. Debe de conocerse a la perfección la
ubicación de edificios y establecimientos, especialmente aquellos puntos a los que haya que
dedicar más interés, tales como centros escolares, centros de la tercera edad, parques, centros
oficiales, centros médicos, de asistencia, parkings, etc. De igual manera debe conocer el
entramado comercial y social del barrio, a los representantes de las diferentes entidades presentes
en el barrio, así como a los interlocutores o contactos más idóneos para conocer las demandas,
necesidades e inquietudes de los vecinos y comerciantes en todo momento. El Policía de
Proximidad obtiene colaboración voluntaria de la generalidad de los ciudadanos en base a la
confianza que su presencia, y buen hacer cotidianos les inspira, ahora bien, determinadas personas
por su profesión o condición social, tienen además el deber cívico, el deber legal de prestar
colaboración, aun así, el Policía no debe exigirla sino conseguirla con el ofrecimiento de su
amistad y apoyo recíproco.

RELACIONES CON LA CIUDADANÍA, COLABORADORES Y COMERCIANTES.

Una buena cualificación de la Policía de Proximidad, pasa por localizar los elementos
estructurales que deben ser potenciados en este tipo de servicio. Éstos, muy definidos por la
experiencia, son:

1. Presencia en los colegios: Ofreciendo seguridad en las entradas/salidas y como


“educadores” de Educación Vial. Los Policías de Proximidad deben, además atender las clases de
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Educación Vial en aquellos colegios en los que prestan seguridad en los accesos. Debe buscarse
la figura de "Policía Tutor del Centro". Las funciones en este sentido son:

• Seguridad integral en las entradas y salidas.


• Formación vial a través de los cursos de Educación Vial.
• Integración en el plan para combatir las drogodependencias en el ámbito escolar.
• Observador de nuevas conductas antisociales vinculadas a la xenofobia y las pandillas.
• Control del absentismo escolar en coordinación con el Servicio Municipal de
Educación.

2. Contactos vecinales: Tanto los contactos con vecinos como con comerciantes y entidades
presentes en la zona, aportan información esencial para conocer el "pulso" del barrio. Los policías
de proximidad deben conocer y mantener contacto permanente con las personas más
representativas del barrio, Directores de colegio, representantes de Asociaciones de Vecinos,
Comerciantes, Párrocos, representantes de actividades festivas (Fallas, Cofradías, etc.), Directores
o representantes de entidades públicas o privadas (bancos, ambulatorios, centros asistenciales,
etc.), o personas significativas en el barrio (Carteros, personal de limpieza, agentes de la ORA,
etc.). Estas personas deben conocer personalmente al Policía de Proximidad y saber cómo
localizarlo rápidamente para contactar con él ante cualquier necesidad en la que la Policía Local
pueda o deba intervenir.

3. Deficiencias en el barrio: Tanto la observación directa como las inquietudes de los


vecinos y comerciantes aportan información esencial para conocer las deficiencias a subsanar en
el barrio. Los policías de Proximidad son, sin lugar a duda, los agentes que mantienen una línea
de contacto más directa. En este sentido, se ha de potenciar su capacidad de “conseguidores” de
las demandas vecinales en materia de reparación de deficiencias en el barrio. Para ello deben
utilizar todos los medios a su alcance con el objeto de agilizar la resolución de problemas o
reparación de deficiencias.

4. Asesores de seguridad: Se deben encauzar los conocimientos sobre seguridad y


protección que posee el Policía hacia la función de asesor de seguridad del barrio, puesto que
Policía de Proximidad es el conocedor de esta materia más asequible para la mayoría de la
ciudadanía y en disposición de “regalar conocimiento” en materia de seguridad. La manera de
encauzar este asesoramiento será a través de:

• Charlas a colectivos más vulnerables para que mejoren a través del conocimiento
técnicas sencillas de autoprotección ante los peligros cotidianos: seguridad vial,
estafas, robos, etc.
• Proximidad en los comercios, participando en las estrategias que mejoren su
seguridad, especialmente en los horarios en los que existe mayor riesgo de ser víctima
de algún delito.
• Tutela de los problemas del barrio relativos a la Seguridad Vial.
• Identificación absoluta con los problemas medioambientales del barrio.
• Reparto a comerciantes y determinados colectivos de tarjetas personalizadas de los
agentes del barrio (mañana y tarde) en los que se indica el nombre, dirección de la
Unidad a la que pertenecen y teléfonos (incluida una extensión personalizada de los
agentes).

34
5. Mediación en conflictos ciudadanos: Acudiendo al lugar del conflicto el Policía de
Proximidad actuando como “Policía Mediador” entre las partes implicadas.

6. Potenciar la agenda de servicios diarios, basada en las necesidades concretas y específicas


de cada barrio y acorde con las demandas vecinales, de modo que ningún agente puede salir a sus
barrios sin tener un plan de servicio diario.

7. Programas de formación integral para Policías de Proximidad: Las acciones


formativas deberían ir dirigidas a mejorar los siguientes aspectos inherentes a su condición de
policía próximo a la comunidad:

• Trato con los ciudadanos.


• Formación como monitor de Educación Vial.
• Preparación para tutelar los menores de los colegios que tenga encomendados.
• Gestión del tiempo: la agenda de tareas diarias.
• Construir puentes de mediación en los conflictos más cotidianos, especialmente
aquellos que afectan a la convivencia entre vecinos.
• Control de problemas medioambientales en el barrio: vertederos ilegales, talleres
clandestinos, etc.
• Seguridad vial para personas mayores.
• Instructor de colectivos más vulnerables de ser víctimas de delitos.
• Manejo y cuidados de los medíos y tecnologías que se pongan a su alcance.

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TEMA 47. Misión preventiva del delito. Organización del servicio:
rutas, apoyo, coordinación. Conocimiento del barrio. Intervenciones
más frecuentes.

MISIÓN PREVENTIVA DEL DELITO.

La prevención del delito es una responsabilidad primaria de todo Policía Local, y por
supuesto, el objetivo principal del policía de proximidad. En el pasado los esfuerzos policiales se
concentraban en la detención del criminal, por ello, las estadísticas de delitos no han dejado de
crecer, o en el mejor de los casos, se han estancado.

Además, hay que tener en cuenta que muchos de los delitos que se cometen nunca son
conocidos por falta de denuncia de las víctimas, ya que poseen la fuerte convicción de que su
comunicación a la policía no va a depararles ningún beneficio sino una larga espera que, vendrá a
aumentar más aun su sufrida moral.

Por tanto, parece muy claro que los ciudadanos demandan no ya que se detenga a las
criminales, sino que el delito no tenga lugar, evitándole así los efectos desagradables, y a veces
traumáticos que conlleva ser la víctima de un delito.

Dicho esto, cabrá meditar que la mayoría de las delincuentes actuales son "oportunistas"
más que "profesionales", por lo que una conducta preventiva o de presencia policial, les hace
desistir más fácilmente de sus intenciones. Por ello una estrategia de prevención debe cortar de raíz
las oportunidades de delinquir, beneficiando así la labor policial y sobre todo a los ciudadanos.

El delito sólo puede ser prevenido a través de una acción coordinada entre la policía,
organismos, instituciones y los vecinos del barrio. Ello incluye anticipación, reconocimiento y
valoración del riesgo del crimen, así como la iniciación de la acción para reducirlo o eliminarlo.
Algunas situaciones propicias para la comisión de delitos son fácilmente identificables. En muchas
ocasiones bastará con que el policía dé consejos prudentes e informe convenientemente a aquellos
vecinos que descuiden su seguridad.

El policía en su ronda llega a conocer cuáles son los sitios más vulnerables y propondrá las
medidas necesarias para su corrección, sirvan como ejemplo el paso por determinados parajes
solitarios o calles poco transitadas y que cuentan con poca iluminación, efectuar patrulla a pie a la
hora del cierre de los comercios y establecimientos de su zona, vigilancia de los centros educativos
a las horas de entrada y salida de los alumnos, controlar el absentismo escolar, tanto de los niños de
educación primaria como la de los jóvenes de secundaria, vigilancia y control de venta de droga y
alcohol en los accesos e inmediaciones de los institutos, colegios y parques de su demarcación,
participando en las actividades educativas de los centros a través de charlas, impartiendo clases de
educación vial o sobre consumo de sustancias estupefacientes y finalmente colaborando con los
centros docentes, Servicios Sociales, Asociaciones de Padres, Fiscalía de Menores y todas aquellas
organizaciones e instituciones que puedan ser de utilidad para la protección de los menores. La
medida preventiva a corto plazo será estar pendiente de esa zona a horas de iluminación escasa y
sobre todo a la entrada y salida de alumnos o trabajadores que sepamos que transcurren por allí. A
largo plazo, comunicará esta deficiencia para que se corrija la deficiencia.

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Es necesario establecer una política de información en nuestro barrio para prevenir el delito,
desde facilitar consejos para proteger nuestras viviendas, como por ejemplo colocar buenas
cerraduras, marcar nuestro mobiliario y enseres más propicios de ser robados, hasta colocar
candados en bicicletas, evitar dejar objetos en vehículos., informar a los establecimientos de
medidas de autoprotección, etc.

ORGANIZACIÓN DEL SERVICIO: PREPARACIÓN DE LAS RUTAS, APOYO Y


COORDINACIÓN. EL CONOCIMIENTO DEL BARRIO.

Podemos entender como planificación el “definir los problemas a resolver, analizar los
contenidos de dichos problemas u objetivos, evaluar el entorno, determinar qué pasos vamos a
realizar, saber con qué recursos contamos y sobretodo saber las circunstancias que nos van
influir en la consecución de tales objetivos”. Es decir, diseñamos un plan, seleccionamos los
métodos, tareas y materiales y por último evaluamos.

La organización consiste en el proceso mediante el cual se tiene en cuenta los recursos


disponibles, tanto materiales como humanos, para realizar de forma correcta las tareas que se han
marcado. Tras numerosos estudios empíricos además de comparaciones realizadas con cuerpos
policiales de otros países como Estados Unidos y Gran Bretaña, se ha llegado a la conclusión de
que la Policía de Proximidad debe organizarse en principio individualmente y a pie, y decimos en
principio porque el policía nunca estará sólo ante la resolución de conflictos donde sea conveniente
la intervención de varios policías.

Ésto se logra gracias a la patrulla de apoyo móvil que está destinada a cubrir un único barrio
y que dará cobertura a los policías que patrullan por los diferentes sectores en que se componen el
mismo. Estos sectores se confeccionarán atendiendo a la mayor o menor extensión del barrio, a su
demografía, a sus características peculiares, al grado de conflictividad en la zona, y de todo un
conjunto de rasgos como pueden ser la existencia de centros comerciales, colegios, parques, etc.,
que se ponen de manifiesto en el estudio realizado, uno a uno, en cada barrio en donde la policía
inicia esta labor.

Así pues, para obtener unos conocimientos locales, se deberán de estudiar las tendencias
delincuenciales de la zona, los lugares más vulnerables, los de mayor densidad de población, el
movimiento comercial y laboral, la presencia de centros asistenciales o de formación, incluso se
llegará a calcular los kilómetros que debe recorrer cada policía en el día para realizar una patrulla
efectiva y eficaz, la densidad de tráfico en la zona, el número de calles, etc.

Cada policía deberá ir provisto del oportuno material en el que lógicamente se encuentra su
emisor-receptor de radio que le facilitará, a través de la Central de Transmisiones, todos aquellos
datos que no pueda llevar personalmente o que por su naturaleza anecdótica le sean desconocidos,
así como la comunicación con el móvil de apoyo, cuya distancia optima de respuesta debería ser
inferior a los 500 metros.

Como hemos comprobado la comunicación con el vecindario es primordial para una buena
integración policía-barrio, es por ello que el servicio se realiza preferentemente con un sólo hombre
para facilitar la accesibilidad de éste, no olvidando que para su cometido normal de gestor de
anomalías y prevención del delito es suficiente. Contando en todo momento con el apoyo del móvil
de la zona para la resolución de conflictos en dónde sea aconsejable mayor presencia policial.

A lo largo de la ruta se debe de entablar conversación con los distintos comerciantes además
de con los residentes, su conocimiento del barrio a nivel humano puede ser inapreciable y a
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menudo recibirán con agrado su entrada en el local.

Faceta importante es la de familiarizarse con los diferentes tipos de edificaciones, ya sean


los típicos abandonados, desocupados o prácticamente en ruinas, como aquellos otros que son
utilizados para las reuniones.

De igual forma el Policía deberá estar en contacto con los organismos vecinales, sobre todo
con las Asociaciones, federadas o no, sin olvidar los casales falleros y la problemática peculiar que
puedan arrastrar en cuanto a exceso en el nivel de ruidos y otras infracciones cometidas
especialmente fuera del estricto período de fiestas.

Es importante conocer los típicos lugares de reunión de jóvenes, lugares donde se presuma
venta de droga, botellón o actividades ilícitas que puedan ser inadecuadas para los menores, pues
suele ocurrir que estas situaciones se den en entorno a locales recreativos, cafeterías, jardines, etc.
La presencia de la Policía obligará a que las personas mal intencionadas abandonen estas áreas. La
misión del Policía será patrullar visiblemente esos lugares.

Otra particularidad a tener en cuenta en la organización de nuestra ruta, será ser


conocedores de los horarios de entrada y salida a colegios o diversos actos públicos, pues es en
estos momentos cuando son más probables los tirones, asaltos y otros actos delictivos. Nuestra
presencia evitará que estos se produzcan dando seguridad a las personas que comprueban que al
salir de su casa encuentran a su policía cerca.

INTERVENCIONES MÁS FRECUENTES.

En concreto, el Policía de Proximidad tiene los siguientes cometidos, de los cuales derivarán
las intervenciones más frecuentes:

• Relacionados con el tráfico y la seguridad vial.

 Vigilancia del tráfico en el sector asignado.


 Control de la seguridad escolar.
 Regulación del tráfico en puntos y horarios conflictivos.
 Colaboración en campañas de seguridad vial.
 Vigilancia y control de las zonas peatonales.
 Auxilio en la confección de partes amistosos de accidentes.
 Detección de vehículos abandonados en la vía pública.

• Relacionados con la seguridad ciudadana.

 Vigilancia de las vías públicas.


 Intervención ante conductas delictivas.
 Control del absentismo escolar.
 Control de bandas juveniles en salas de juego.
 Vigilancia del consumo en vía pública de alcohol y drogas.
 Represión de conductas antisociales y actos vandálicos.
 Información y consejos de seguridad a comerciantes y vecinos.
 Vigilancia de edificios públicos municipales.
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• Relacionados con las Ordenanzas Municipales.

 Vigilancia de mercados.
 Control de venta ambulante.
 Control de obras ilegales.
 Vigilancia de las ocupaciones de vía pública.
 Vigilancia de actividades relacionadas con el medio ambiente (Basuras, humos,
vertidos)
 Control de animales en la vía pública.

DEFICIENCIAS.

La competencia de la Policía Local en la vida pública es muy extensa como hemos podido
comprobar, por ende, también lo es el del Policía de Proximidad; pero este último tiene un
"compromiso" mayor en elevar el nivel de calidad de vida de su barrio, por ello una de las
principales intervenciones que va a tener que realizar van a ser la gestión de las deficiencias
observadas en el mismo.

Comprobará que el vecindario se preocupa también de los pequeños detalles que mejoran la
calidad de las relaciones humanas, por ello el Policía cuenta con una cobertura muy amplia para
responder a estas necesidades. Así el Policía tomará debida nota de aquellas deficiencias que le
sean comunicadas o que éste observe.

Alguna podrá solucionarlas en el momento de su detección como puede ser el caso de


vehículos abandonados, los cuáles han de ser retirados por el peligro de lesión que ofrecen a los
niños en su afán de jugar en ellos, o por los perjuicios higiénicos y medioambientales que
conllevan. Otras deficiencias como la falta de alumbrado, socavones en la vía pública, edificios o
tapias en ruinas y con peligro de caerse, falta de tapas de alcantarillado, rotura de bancos o
papeleras, daños en árboles o jardines, falta de señalización en las calles, para lo cual acompañará
informe detallando la mejor colocación de las señales existentes o carentes, etc.

Todas estas deficiencias las comunicará al departamento correspondiente en el


Ayuntamiento a través del canal establecido, para que a la mayor brevedad sean subsanadas o
corregidas. Asimismo, en el caso de que las deficiencias sean competencia de otro organismo, ya
sea la Generalitat, Diputación, Estado o alguna entidad pública o privada, comunicará de igual
manera la deficiencia siguiendo los cauces previstos para estos casos.

Ésto contribuirá a mejorar la imagen del Policía como protector no ya de los derechos y
libertades de ciudadanos frente a agresores, sino también como figura que exige sus derechos de
comunidad frente a las instituciones.

ESCOLARES

El art. 27 de la Constitución Española reconoce el derecho de todos a la educación,


teniendo el carácter de gratuita y obligatoria la enseñanza básica. Este derecho de todos a la
educación, debe estar garantizado por los poderes públicos (apartado 5 del mismo artículo), con
participación efectiva de todos los sectores afectados y la creación de centros docentes.

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Por su parte la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, establece este nivel
básico, hasta la primera etapa de la educación secundaria, que completa la enseñanza básica
junto con la educación infantil y la primaria, y abarca cuatro cursos académicos, entre los 12 y 16
años de edad.

La participación en la programación de la enseñanza y cooperar con la administración


educativa en la creación, construcción y sostenimiento de los Centros docentes públicos, intervenir
en sus órganos de gestión y participar en la vigilancia del cumplimiento de la escolaridad
obligatoria, es una de las competencias que, en todo caso, deberá ejercer el Municipio, en base a lo
establecido en el art.25.2. n) de la Ley 7/1985, de 4 de abril, reguladora de las Bases del Régimen
Local.

Por su parte, la Disposición Adicional 2º.1 de la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio,


reguladora del Derecho a la Educación, dispone que, en el marco de los principios constituciones,
las Corporaciones Locales cooperarán con las Administraciones Educativas correspondientes en
la creación y mantenimiento de centros públicos docentes, así como en la vigilancia del
cumplimiento de la escolaridad obligatoria.

La asistencia escolar ha sido objeto de especial atención por el legislador siendo ya habitual
que la vigilancia de la misma se confíe, como hemos visto, a la Administración municipal. En este
caso, se atribuye, además, a los Alcaldes la potestad de sancionar la falta de asistencia a las
escuelas a las personas de quienes dependen los menores en edad escolar.

El hecho de que la Ley reguladora de las Bases del Régimen Local hable de participar en la
vigilancia, parece sentar el principio de que no sólo al municipio ha de corresponder estas
obligaciones, pero sí parece que su administración es una de las Administraciones públicas que con
carácter primario está siendo llamada a cumplir esta misión. Esta será, pues, una de las funciones
en las que la Policía Local debe intervenir, formulando las correspondientes denuncias. Esta
función reviste en la actualidad una mayor importancia, no sólo por la obligatoriedad de la
escolarización, sino por el hecho de que se trata de menores en una edad en donde más se les puede
influir, tanto positiva como negativamente. Se trata por tanto de una labor, que, si bien no es
espectacular y llamativa, si reviste una gran trascendencia social.

En el caso de que los menores no asistan a clase por no estar escolarizados por sus padres,
se requiere una especial sensibilidad en la intervención por los motivos pueden ser varios, bien por
falta de medios económicos, en cuyo caso nos pondremos en contacto con el departamento
Servicios Sociales del Ayuntamiento para que facilite la oportuna ayuda a la familia y se proceda a
escolarizar a los menores, o bien porque los padres no quieran que sus hijos asistan al colegio, en
cuyo caso recabaremos toda la información disponible y pondremos el caso ante el correspondiente
Tribunal de Menores, ya que pudieran existir causas legítimamente importantes como para retirar la
patria potestad de los menores a sus padres o tutores.

Asimismo, la vigilancia entorno a los colegios además de centrarse en evitar el absentismo


escolar, también debe derivarse a la prevención de consumo de estupefacientes y bebidas
alcohólicas por menores, a la evitación de menudeo de droga, y a evitar agresiones realizadas
contra o por menores, además de la prevención del acoso o bullying.

MENORES EXTRANJEROS

El principal problema con el que nos encontramos cuando un individuo joven que, por
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cualquier causa, ya sea por una infracción cometida por él o sobre él, manifiesta ser menor de edad
(o existe sospecha razonable de que lo sea, aunque nos aseguren, él o sus responsables adultos, ser
mayor de edad), ya que su minoría o no de edad repercutirá no sólo en las consecuencias, sino
también en el procedimiento de nuestra intervención.

En este sentido y relación con la identificación de los extranjeros indocumentados sobre los
que se dude su minoría de edad, y en virtud del art. 35 de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero,
sobre derechos y libertades de extranjeros en España y su integración social, corresponde al
Ministerio Fiscal la determinación de su edad, para lo cual dispondrá la determinación de la misma
mediante la colaboración de las instituciones sanitarias oportunas que, con carácter prioritario,
realizarán las pruebas necesarias.

Por ello, el Fiscal Jefe del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, en
fecha 12 de febrero de 2001, remitió escrito a la Delegación de Gobierno informándole sobre la
orden genérica a centros sanitarios para que realicen las pruebas médicas necesarias para la
determinación de edad a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, entre las que se
encuentran las Policías Locales, y facultándonos expresamente con dicho oficio, ante los centros
sanitarios, para la realización de dichas pruebas. Asimismo, por el Fiscal Coordinador de Menores
en fecha 8 de agosto de 2002, para que los miembros de las Fuerzas de la Policía Local de València
puedan acudir a los centros sanitarios con extranjeros indocumentados en los que se dude su
minoría de edad para que se realicen las pruebas sanitarias, a las cuales están obligados los
respectivos facultativos.

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