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Marquesote Mavy

Este documento describe la historia familiar de la producción de marquesote (un postre típico de Guatemala) en Escuintla, Guatemala. La madre de la entrevistada aprendió a hacer marquesote de una vecina cuando tenía 20 años y lo vendió hasta los 80 años. La entrevistada ha estado haciendo y vendiendo marquesote por 35 años, al igual que su hermana y sobrino. Otras familias en la zona también aprendieron la receta y ahora venden marquesote u otros postres que les son entregados por la entrevistada o su hermana.
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Marquesote Mavy

Este documento describe la historia familiar de la producción de marquesote (un postre típico de Guatemala) en Escuintla, Guatemala. La madre de la entrevistada aprendió a hacer marquesote de una vecina cuando tenía 20 años y lo vendió hasta los 80 años. La entrevistada ha estado haciendo y vendiendo marquesote por 35 años, al igual que su hermana y sobrino. Otras familias en la zona también aprendieron la receta y ahora venden marquesote u otros postres que les son entregados por la entrevistada o su hermana.
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Marquesote doña Mavy

Marbelia Nieves López

Yo cuando nací, mi mama hacia y ahí fuimos nosotros aprendiendo, ya de ahí nosotros
le fuimos preguntando donde lo había aprendido y ya nos dijo que con una señora que
ahí nos iba ayudar.
Y ahí aprendió hacer, cuando ya se casó lo empezó a hacer.
Ella empezó a hacer el marquesote como a la edad de 20 años y se murió a los 80
años; ya cuando nos fuimos casando nos fuimos apartando con el negocio.
Yo llevo como 35 años haciendo marquesote, ya mis hermanas se casaron, se
apartaron, pero cada una hicieron el horno en nuestra casa.
Los que hacemos el marquesote aquí en escuintla somos mi hermana, mi sobrino y yo.
Mi sobrino se llama Roberto Hilerio.
La señora quien le enseño a mi mama solo hacía, pero solo ahí en las casas cerquitas,
como que casi no se dio a conocer.
Ya mi mama lo hacía y lo salíamos a vender, al menos yo había una terminal ahí donde
es la Willis y ahora ahí vendíamos nosotros, teníamos un puesto.
Las que venden por donde están en la carretera de la terminal occ, es una misma
familia: la mama las hijas y las hermanas.
Casi solo ellas son las que venden, y vende también una señora que va pasar a traer,
pero ella es cuñada de mi hermana.
También una muchacha gordita vende, pero a ella le entrega mi hermana, vende en la
gasolinera allá arriba. Su mama se llama Ema.
¿Qué les dijo que ella lo hacían?
No mi hermana les entrega, es que mi hermana es su cuñada una tía de ella, hermana
de su mama, ellas viven allá por el artículo, pasan a traer, pasa ella y su mama.
Ellas venden empanaditas de piña, tortas, pan semita, mi hermana les entrega
Y una mi sobrina que es hija de mi hermana solo se dedica a hacer empanaditas de
piña, manjar y queso; nada más eso hace ella.
Porque mi hermana quien les entrega a ellas, tampoco hacía, solo hacia yo, ella solo
hacia empanaditas de queso como su hija, pero ya luego le enseño a su hija; hacen
como mil empanaditas diarias.
De aquí como dos cidras esta la que hace empanaditas de piña y más adelante como
una cuadra esta la otra señora que hacen sus hijas, pero ellas han aprendido con
nosotras
Su mama de mi mama vivía en Acapetahua, y ella se casó y se vino para acá a
Escuintla, pero la señora quien le enseño no se dedicó a eso, ya mi mama acá ella
empezó.
El marquesote tiene su chiste, no lo pueden ver porque se hace agua, quizás por eso
mi hermana no lo puede hacer, y si lo hacen, porque saben hacerlo, pero no les sale
poque se les hace agua y a veces por la vista; al menos el marquesote se aparta el
huevo y a parte la yema, y si son de cinco casilleros o seis casilleros todo va quedando
aparte, porque si se le cae tantito de la yema ya no sube. Ya que está bien subido,
como cuando va a baldar uno algo ya se le pone la yema y el azúcar, por eso no
cualquiera lo hace; por eso mucha gente no hace el marquesote.
Yo me llamo Marbelia nieves López (mavy)
Mi hermana se llama Lucia nieves
Y si sobrino Roberto Hilerio
Ya nosotros somos los que entregamos en la terminal
Siempre hay pleito entre las vendedoras, porque yo voy todas las noches a cobrar, y
ahí están ellas, se pelean la mama y las hijas.
Es como cualquiera que vende, por ejemplo, aquí yo, entre la familia hay problema.
Creo que donde quiera es así.
Al menos yo aquí en la vuelta tengo un mi hermano, y más para allá vive otro mi
hermano, donde vivía mi mama, vive mi hermano que es maestro de educación física,
ahí donde dice marquesote, a él le apodan marquesote, pero el nunca lo hizo, solo lo
vendió nada más, ya luego el maestro de la vuelta si lo sabe hacer, pero no se dedicó a
eso, como nosotros no estudiamos nos dedicamos a eso, entonces los hijos de mi
hermana igual aprendieron, saben hacerlo, pero no se dedicaron a eso.
Y yo, mis hijas si saben hacerlo, yo les enseñe, una es maestra y la otra es trabajadora
social, pero la que está aquí conmigo si le gusta más, y ya la otra no tanto, pero si le
digo que me ayude lo hace.
Los marquesotes que estoy haciendo orita son 60 nada más y tortas 100 diario, cuando
hay venta trabajamos día y noche, como 300 hacemos por ejemplo en este mes de
diciembre.
Orita por un puente que se cayó adelante de acacoyagua, entonces los carros ya no
pasan por acá, ya de ahí se vendía de 50 a 100 cada una, ya ahorita me dicen que solo
como 20 a 25 venden nada más , desde que se cayó el puente.
Una tía de la muchacha que va a la escuela es concuña de mi hermana, y como
vivieron acá cercas por eso conocieron.
También otra muchacha que va a la escuela se llama Karen que vende comida allá, su
mama también vende, yo le entrego a ella.
Hay mucha gente que dice que lo hace, pero no es cierto.
Al menos yo los miércoles entrego a Tijuana, aquí la embarco, no conozco a las
personas, nada más me marcan y ya yo lo embarco, vienen familiares a traerlo, y ya
me depositan a mí.
Pues orita una señora solo lleva 25, la otra lleva 40, porque supuestamente hacia calor
y así se echa a perder.
Lo que mas envío son tortas, y es la que mas se descompone, porque no lleva grasa.
Y el marquesote es puro huevo y azúcar, harina muy poco, y la harina es casi cuando
ya se va a echar al horno y ay que estar bien lista porque si no se baja rápido el
marquesote.
Yo tengo horno de gas, antes tenía de leña, pero los encargados de forestal nos dijeron
que ya no iba a ver leña, así que nos citaron a la presidencia a los panaderos,
taqueros, y fuimos a oír, porque nos dijeron de la leña, pero todavía hay leña. Pero si
no sirvió porque nos dieron un crédito de cinco mil pesos, en ese tiempo era bastante, y
nos dieron dos tanques de 30, la instalación vino un ingeniero a instalar y un soplete,
así como un cañoncito, ese adamas se le hace un hoyo al horno y ya se pone ese y
solito calienta el horno, sin necesidad de leña.
Y si nos convino más, aunque el gas esta muy caro, pero avanzamos más, porque
tardaba una hora en arder; dejaba prendido mi horno y me iba a dejar a mi hijo al
kínder y pasaba al mercado a comprar, ya cuando regresaba todavía seguía ardiendo.
Tardaba mas y se quemaba uno más, porque la brasa se extendía en el piso del horno
con una bara, después se hacía una escoba larga y la juntábamos todo y el fuegueral,
no teníamos pestaña.
Luego que nuestros papas antes, al menos mi mama ya no quiso que estudiáramos
que solo los hombres y nosotras las mujeres dedicarnos al negocio, pero mis hermanos
no quisieron estudiar desde pequeños empezaron a trabajar en la cosa, y como no lo
aguantaban, arrastrado llevaban las rejas de refresco, pero trabajaron así. Y mis
hermanos no se dedicaron a lo mismo que nosotras, pero si vendían desde chiquitos.
Así nos crio mi mama, mas como tuvo doce hijos.
Y mi mama siempre le dio trabajo a la gente para ayudarnos acá.
El marquesote me recuerda la familia, y si nosotros no lo hubiéramos hecho después
de a ver muerto mi mama se hubiera quedado así, igual mi hermana si muere ella no
creo que le sigan sus hijas, porque viven en Tuxtla, al menos solo la que hace
pastelitos que ella lo haga.
Por ejemplo, mi hija acá vive y si me ayuda ella.
Cuando yo empecé a construir acá, yo primero hice mi horno, y acá era puro terreno.
Ya luego empecé a construir gracias a la venta, pero es que antes se le ganaba
bastante, ya ahora ya no porque todo esta caro, si gana uno, pero como que ya ni para
ahorrar ya no da, y es que ya no tengo hijo en la escuela, ya no tengo nada solo yo.

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