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Himno Nacional

Este documento presenta el Himno Nacional del Ecuador. Fue escrito por Juan León Mera en 1845 con música de Antonio Neumane. Consta de 6 estrofas que recuerdan la lucha por la independencia de Ecuador de España, incluyendo la victoria sobre los españoles en el Pichincha y el juramento de los héroes ecuatorianos de defender siempre la patria.

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Este documento presenta el Himno Nacional del Ecuador. Fue escrito por Juan León Mera en 1845 con música de Antonio Neumane. Consta de 6 estrofas que recuerdan la lucha por la independencia de Ecuador de España, incluyendo la victoria sobre los españoles en el Pichincha y el juramento de los héroes ecuatorianos de defender siempre la patria.

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Himno Nacional

del Ecuador     
Letra: Juan León Mera

Música: Antonio Neumane

Año 1845

CORO

Salve oh Patria, ¡mil veces!


Oh Patria! Gloria a ti! Gloria a ti! IV
Ya tu pecho, tu pecho rebosa.
Cedió al fin la fiereza española,
Gozo y paz, ya tu pecho rebosa;
y hoy, oh Patria, tu libre existencia
y tu frente, tu frente radiosa,
es la noble y magnífica herencia
mas que el sol contemplamos lucir.
que nos dio, el heroísmo feliz;
Y tu frente, tu frente radiosa,
de las manos paternas la hubimos,
mas que el sol contemplamos lucir.
nadie intente arrancárnosla ahora,
ESTROFAS ni nuestra ira excitar vengadora
I quiera, necio o audaz, contra sí.

Indignados tus hijos del yugo V


que te impuso la ibérica audacia,
Nadie, oh Patria, lo intente. Las sombras
de la injusta y horrenda desgracia
de tus héroes gloriosos nos miran,
que pesaba fatal sobre ti,
y el valor y el orgullo que inspiran
santa voz a los cielos alzaron,
son augurios de triunfos por ti.
voz de noble y sin par juramento,
Venga el hierro y el plomo fulmíneo,
de vengarte del monstruo sangriento,
que a la idea de guerra, y venganza
de romper ese yugo servil.
se despierta la heroica pujanza
II que hizo al fiero español sucumbir.

Los primeros los hijos del suelo VI


que, soberbio; el Pichincha decora
Y si nuevas cadenas prepara
te aclamaron por siempre señora
la injusticia de bárbara suerte,
y vertieron su sangre por ti.
gran Pichincha! prevén tú la muerte
Dios miró y aceptó el holocausto,
de la patria y sus hijos al fin;
y esa sangre fue germen fecundo
Hunde al punto en tus hondas entrañas
de otros héroes que, atónito, el mundo
cuanto existe en tu tierra: el tirano
vio en tu torno a millares surgir.
huelle solo cenizas y en vano
III busque rastro de ser junto a ti.

De estos héroes al brazo de hierro


nada tuvo invencible la tierra,
y del valle a la altísima sierra
se escuchaba el fragor de la lid;
tras la lid la victoria volaba,
libertad tras el triunfo venía,
y al león destrozado se oía
de impotencia y despecho rugir.

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