Nuevas Perspectivas en la Percepción del Paisaje
Nuevas Perspectivas en la Percepción del Paisaje
PERCEPCIÓN DE PAISAJE
Hacia una concepción y valoración del paisaje que incorpore
alternativas a la hegemonía visual
CÓRDOBA
[2022]
Doctorado en Arquitectura DoctA
Escuela de Posgrado FAUD – UNC
Un agradecimiento especial a la directora del Centro de Recursos Julián Baquero, Lidia Franco, quien
abrió las puertas de la institución y puso la mejor predisposición y ayuda para que pudiera realizar
esta investigación allí descubriendo de su mano un nuevo mundo.
Gracias Fernando Díaz Terreno, director de tesis, gracias por la paciencia, los aportes, las
correcciones, siempre dispuesto y con mucha precisión.
Gracias Sabine Knierbein, codirectora, siempre muy cerca a pesar de la distancia con apoyo
incondicional en esta propuesta un poco revolucionaria de pensar el paisaje.
Gracias Ana Meehan, codirectora, con aportes valiosos desde otra formación profesional, con
compromiso y complicidad en el repensar y defender el paisaje.
Gracias Melina Salas Storino, hermosa sobrina, quien tuvo a cargo el registro en video y fotografías
de todas las instancias de la investigación, siempre con una sonrisa y muchas veces compartiendo
lágrimas de emoción por las vivencias en este tiempo compartido con gente tan linda.
Gracias Florencia Páez Molina, asesora tan importante en este proceso, con aportes específicos en lo
metodológico y en la estructura general de la tesis, con una mirada comprometida en lo social y en lo
comunicacional.
Gracias Julieta Sáenz, Profesora en Letras Modernas y amiga, con quien pensamos la posibilidad de
acuñar una nueva palabra para nombrar el paisaje que incluya todas sus variables y no solo lo visual.
Gracias Claudia Lunt, profesora de cerámica y amiga de la vida, quien dirigió el taller de modelado en
arcilla con toda su luz y amor incondicional.
Gracias Adrián Andrada y Gustavo Galdeano, quienes guiaron el taller de danza teatro con tanta
pasión en lo que hacen y tanta emoción compartida en el encuentro, desafiando estructuras de la
danza, el teatro y la música para ponerlas a disposición en la idea de expresar el paisaje con el
cuerpo.
Gracias Javi, Pedro, Irene y Frida, mi familia, que apoyaron desde el comienzo esta loca idea,
acompañaron en todo el proceso, siendo refugio y abrazo en los momentos difíciles de este largo
camino.
Gracias Gustavo Miguel Piñero y María Carlota Ramírez, mi papá y mi mamá, quienes me enseñaron
a ser curiosa, perseverante, responsable, comprometida. Fueron guías a la hora de superar
obstáculos y estímulo para dar lo mejor.
Gracias Romina Núñez, por la traducción del resumen y del informe final de codirectora Sabine
Knierbein.
Gracias a todos los que apoyaron y acompañaron durante este largo proceso de idas y vueltas en el
pensamiento y en la acción.
INDICE 4.2.2. Los aromas que hacen memorable al
biopaisaje
Resumen……………………………………………….7
4.3. Las texturas del biopaisaje
Capítulo 1 – La investigación………………..11 4.3.1. El sentido háptico como guía en el
1. Introducción espacio
1.1 Planteamiento del problema 4.3.2. Las texturas que potencian la
1.2 Estructura interna de la tesis experiencia del biopaisaje
2. Consideraciones metodológicas y 4.4. Los sabores del biopaisaje
procedimentales 4.4.1. Sabores que hablan de lugares
2.1 Análisis documental 4.5. El paisaje que vemos o dejamos de ver
2.2 Investigación empírica
Capítulo 5 - Discurso corporal…………….109
Capítulo 2 – Las teorías………………………..23 5. El cuerpo como lenguaje
2. Teorías que definen el paisaje de ayer y de 5.1. Las manos cuentan el biopaisaje
hoy. 5.1.1. Componentes naturales y culturales en
2.1. Evolución del concepto de paisaje el biopaisaje
2.2. Influencias del ocularcentrismo en la 5.1.2. Símbolos del biopaisaje
teoría y la praxis del paisaje 5.2. El cuerpo y la música expresan el
2.3. Importancia de la fenomenología de la biopaisaje
percepción para volver a sentir el paisaje 5.3 El discurso oral y corporal en experiencias
2.4. Hacia una nueva concepción de paisaje etnográficas performativas en el espacio
vivencial en la teoría y en la praxis. público con personas ciegas.
Capítulo 4 – Biopaisaje
multisensorial……………………………………...83
4. Discurso oral de la participación del oído, el
olfato, el tacto y el gusto en la percepción del
biopaisaje.
4. 1 El biopaisaje escuchado
4.1.1. Los sonidos que orientan
4.1.2. Los sonidos que suman valor al
biopaisaje
4.2. Los aromas del biopaisaje
4.2.1. Los aromas como referencias del lugar
Resumen
La tesis doctoral estudió, en el marco de la arquitectura del paisaje y desde una investigación a
campo de corte cualitativo, las alternativas a la hegemonía visual en la percepción del paisaje. Se
incluyeron elecciones teóricas y metodológicas que fundamentaron el enfoque, pero los aportes se
generaon a partir de la investigación empírica con personas ciegas, tanto para la conceptualización
como para la práctica en la disciplina. Las preguntas de investigacíon permitieron definir el objeto de
estudio y delimitar alcances de la investigación. ¿Por qué hay un desfasaje entre la concepción de
paisaje en términos teóricos y de investigación, con la valoración, su tratamiento y gestión? ¿Desde
qué enfoques y perspectivas se concibe la teoría y la planificación del paisaje? ¿El paisaje es solo
imagen? ¿Qué participación tienen los otros sentidos en la percepción y valoración del paisaje?
Con el objetivo de indagar cómo son las relaciones establecidas entre lo que se entiende por paisaje,
la primacía de la imagen en la cultura occidental moderna y la forma en que se lo percibe, se analizó
la información obtenida en la investigacíón empírica lo que permitió reflexionar en torno a este
interrogante con el fin de generar aportes específicos en el campo de la teoría y la praxis de la
disciplina.
La investigación empírica de corte cualitativo se realizó en el Instituto Julián Baquero con personas
ciegas, a los fines de separar lo visual y poder valorar los otros sentidos en la comprensión y
valoración del paisaje. Se realizaron entrevistas individuales, talleres creativo expresivos y
experiencias etnográficas performativas según metodologías planteadas por Scribano (2016). Tales
actividades fueron registradas en formato video, audio y notas para luego procesar la información
generada con el objetivo de reconocer y analizar la participación del oído, el olfato, el gusto y el tacto
en la experiencia vivencial del paisaje definido así a partir de variables y componentes que no son
solo visuales. Se creó una unidad hermenéutica en la que se analizaron los documentos primarios
generados en la investigación empírica que a partir de códigos, algunos definidos a priori y otros que
surgieron en el avance del análisis de datos, permitieron realizar ciertas relaciones conceptuales de
citas y códigos para elaborar resultados de la investigación. La información se procesó con el
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programa [Link], un software para análisis de datos cualitativos que permite trabajar con archivos
de texto, video, fotografía y audio.
En líneas generales, por un lado, podríamos afirmar que cualquier transformación del territorio
conlleva impactos en las condiciones de vida del conjunto de las especies; por otro, que el
predomino de la imagen -y de la visión- en la teoría y en la praxis del paisaje, limita y simplifica su
concepción y valoración. Resultaría necesario entonces redefinir este conjunto de nociones
involucradas, a partir de la incorporación de los aportes específicos del oído, el olfato, el gusto y el
tacto. En otros términos, de la experiencia multisensorial de individuos y comunidades.
Abstract
The doctoral thesis studied the alternatives to visual hegemony in the perception of landscape from a
qualitative field research and within the framework of landscape architecture. Theoretical and
methodological choices that supported the approach were included, but the contributions to the
thesis were generated from the empirical research developed with blind people. These contributions
helped to conceptualize and to experiment in the practice of the field of study. Research questions
allowed defining the object of study and limiting the scope of the research. Why is there a gap
between the conception of landscape in theoretical and research terms, with its worth, its treatment
and management? From what approaches and perspectives is landscape theory and planning
conceived? Is landscape just an image? What is the involvement of the other senses in the
perception and valuation of the landscape?
Seeking for answers, it was carried out, on the one hand; a theoretical search through some
reference authors (Maderuelo, 2005; Nogué, 2016; Pallasmaa, 2016), in which studies emerged in
relation to the concept of landscape and its evolution, as well as some lines of thought that marked
different ways of understanding landscape as ocularcentrism, phenomenology and individualism. On
the other hand, it was conducted an empirical research with blind people which contributions
allowed us to acknowledge different pieces of information: it could be recognized the conception of
the landscape of the people who participated, the participation of the other senses in the
understanding and perception of the landscape, the contributions of each one of the other senses in
the valuation of the landscape and the relationship of the emotions and the memorability of the
evoked landscapes.
The information obtained in the empirical research was analyzed in order to establish the
relationships between what is understood by landscape, the primacy of the image in modern
Western culture and the way in which it is perceived. This allowed us to reflect around this question
in order to generate specific contributions in the field of theory and practice of the field of study.
In disciplinary terms, the landscape is made up of the natural and cultural components of a territory.
The former are made up of natural systems that function in an interrelated way between the plant,
animal and inert world; the latter are made up of individuals and societies that inhabit and transform
those territories. Thus, it is possible to think that the notion of landscape as an image - what is seen -
should evolve towards a concept in which the landscape is all those that are perceived. In this sense,
landscape is what it is, understood from the Cartesian method; it is what is seen, understood as a
method by Kevin Lynch, Ian Mc Harg, the Landscape Observatory of Catalonia, the iconoclassical
currents, among others; but it is also what is perceived through all the body's receptors.
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The qualitative empirical research was carried out at the Julián Baquero Institute with blind people,
in order to separate the visual and to be able to value the other senses in understanding and valuing
the landscape. Individual interviews, expressive creative workshops and performative ethnographic
experiences were performed according to methodologies proposed by Scribano (2016). Such
activities were recorded in video, audio and notes format to later process the information generated
in order to recognize and analyze the participation of hearing, smell, taste and touch in the
experiential experience of the landscape thus defined from variables and components that are not
just visual. A hermeneutical unit was created in which the primary documents generated in the
empirical research were analyzed. They were based on codes, some defined a priori and others that
emerged in the advancement of data analysis, allowed us making some conceptual relationships of
citations and codes for elaborate project results. The information was processed with the [Link]
program, a qualitative data analysis software that allows working with text, video, photography and
audio files.
In general terms, on the one hand, we could claim that any transformation of the territory involves
impacts on the living conditions of all the species; on the other hand, that the predominance of the
image - and of the vision - in the theory and in the praxis of the landscape, limits and simplifies its
conception and evaluation. It would then be necessary to redefine this set of notions involved,
starting with the incorporation of the specific contributions of hearing, smell, taste and touch. In
other words, from the multisensory experience of individuals and communities.
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Figura 2 – Foto Ingreso Centro de Recursos Julián Baquero, 31-07-2019.
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Capítulo 1 – La investigación
1. Introducción
La palabra paisaje desde sus orígenes responde al concepto de imagen. Eduard Hall (1972) sostiene
que existe una construcción conceptual previa al surgimiento de la palabra y la palabra o el concepto
surgen en respuesta de esa necesidad. Es decir, la palabra surge como respuesta a la necesidad de
dar nombre a algo que ya tiene características propias y cualidades que lo definen. La palabra paisaje
nace en la Edad Media en las artes, más precisamente en la pintura, cuando la composición pictórica
comienza a incluir el entorno de los personajes o las historias que se representaban sobre el lienzo,
allí aparece la necesidad de nombrar ese entorno que se lo denomina paisaje. Siempre asociado a la
imagen, en este caso como representación que reproduce lo que se ve en ese cuadro o recorte.
Luego el término es utilizado para nombrar el entorno que se ve, lo que define un observador y un
elemento o conjunto observado. Esta concepción determina una situación estática que congela el
instante en el que fuera observado. Luego se da en la fotografía, que aparece varios años después, y
capta un instante, una imagen fija que posteriormente evolucionará en imágenes en movimiento,
videos, que captan un momento del paisaje. ¿Cómo se define una idea de paisaje dinámica que está
en constante cambio? ¿Cómo se nombra el paisaje que se vive y se comprende con todo el cuerpo
con todos los sentidos? El estudio de la génesis y evolución del concepto paisaje, sugiere la
posibilidad de repensarlo a partir de nuevas ideas que incluyan las variables dinámicas que lo
componen como así también desde la percepción con los cinco sentidos, con el cuerpo, y tal vez surja
una nueva forma de nombrarlo.
Es posible pensar que no solo el origen del concepto determina una comprensión visual del paisaje y
una simplificación en las variables de análisis, valoración y planificación del mismo. Se considera que
existen otros condicionantes en quienes estudian y viven el paisaje que aportan a la simplificación y
empobrecimiento del mismo, como la concepción espacio-tiempo en la actualidad en la que la
velocidad de los hechos no dan tiempo para ser percibidos más que con la vista; la hegemonía de lo
visual en la modernidad y posmodernidad en la que lo visual anula los otros sentidos en la
percepción y valoración; el desarrollo tecnológico que aleja en las relaciones del cuerpo con los otros
cuerpos y con el entorno, entre otros aspectos que también son considerados en la investigación
como posibles causas de la falta de valoración multisensorial del paisaje.
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conexiones” (1994:345). El desarrollo de las nuevas tecnologías crea condiciones de
incomunicabilidad en y con el paisaje. El modernismo se enmarca en la teoría del ocularcentrismo
que incorpora el intelecto y el ojo dejando de lado al cuerpo y al resto de los sentidos (Pallasmaa,
2016). El sociólogo Maffesoli (1990) menciona que a pesar de la centralidad de la velocidad y de la
razón (más ligada a la vista que a otros sentidos), en la posmodernidad hay una búsqueda por volver
a los otros sentidos, a la lentitud, a la proxemia, marco en el que se inscribe la presente
investigación. Se definen así cinco factores de la actualidad que alejan el cuerpo en la percepción del
paisaje: la génesis del concepto de paisaje, la concepción de espacio y tiempo, el individualismo, el
desarrollo tecnológico y el predominio de la imagen.
Hoy el paisaje se comprende como construcción conceptual que abarca los elementos naturales y
culturales interconectados en una retroalimentación permanente, tanto los elementos naturales
como los culturales tienen movimiento, están en constante cambio, son dinámicos. Lo que se ve
como quien lo ve siguen en construcción y evolución permanentemente. “Cada experiencia vivencial
del paisaje es multisensorial; las cualidades del espacio, la materia y la escala se miden por el ojo, el
oído, la nariz, la piel, la lengua, el esqueleto y el músculo” (Pallasmaa, 2016:52). La participación de
todos los sentidos en la concepción y valoración perceptual definen la fenomenología de la
percepción que nos acerca a la experiencia vivencial del cuerpo en el espacio y en el tiempo (Piñero,
2020:246). Quien percibe y disfruta del paisaje recibe mucho más que una imagen y lo hace no solo
con la vista. Pallasmaa dice que el cuerpo forma parte de nuestro sistema de memoria (2018), vivir el
paisaje con conciencia de lo que pasa en nuestro cuerpo puede generar memoria y valoración
integral del paisaje.
En el 2015, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó la Agenda 2030 sobre Desarrollo
Sostenible, como oportunidad para que los países y sus sociedades emprendan un nuevo camino con
el que se busque mejorar la vida de todos. Las disciplinas que trabajan en la toma de decisiones
sobre el territorio y el paisaje tienen especial responsabilidad respecto a los denominados objetivos
de desarrollo sostenible (ODS) planteados, especialmente en el objetivo N.º 11, Ciudades y
comunidades sostenibles y en el objetivo N.º 15, Vida de ecosistemas terrestres, que aportan a su vez
a varios de los diecisiete objetivos en relación al derecho a la ciudad, al paisaje y la salud. Se
considera que el acercamiento propio de una valoración multisensorial del paisaje en sus aspectos
perceptuales puede generar un cambio de conciencia en la evaluación del mismo que ayude al
aporte concreto en el desarrollo sostenible esperado.
La intensidad y generalidad de los cambios que afectan hoy al paisaje se están traduciendo en
deterioro, banalización y pérdida de tramas paisajísticas. Esto genera como contrapartida la
demanda de paisajes de calidad (Mendoza, 2008), respeto del patrimonio paisajístico y preservación
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de paisajes que aportan al equilibrio ambiental. Desde el punto de vista metodológico supone la
implantación de una política paisajística y la constitución de una comunidad científica y técnica
comprometida con la tarea del conocimiento, divulgación y la intervención en el paisaje,
desarrollando una metodología interdisciplinar y operativa (Mendoza, 2008). Esta metodología
incluye varias fases: una lectura y comprensión del paisaje, su valoración según variables, finalmente,
la definición de objetivos, directrices y líneas de actuación. Dentro de la primera fase de lectura y
comprensión del paisaje se estudian aspectos físicos, tangibles y aspectos perceptuales, intangibles.
Se espera aportar con este trabajo a la teoría en el conocimiento integral del paisaje que promueva
nuevas respuestas en las intervenciones y preservación del mismo.
La hipótesis general que guía esta tesis es que el estudio de la participación del oído, el olfato, el
tacto y el gusto con personas ciegas como posibles alternativas del aspecto visual en la percepción
del paisaje constituye un aporte específico tanto para una reconceptualización de la noción de
paisaje, como para la incorporación de nuevas variables para su análisis, valoración y planificación.
Como hipótesis secundarias se considera, por un lado, que la carga visual en la semántica de la
palabra paisaje podría direccionar su comprensión sólo a lo visual, y por otro, que las líneas del
pensamiento dominantes en la cultura occidental como el ocularcentrismo, el individualismo, y el
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capitalismo podrían tener influencia en los modos de relación de cada uno de los sentidos con la
percepción y valoración del paisaje.
En cuanto a la investigación empírica, se considera que el trabajo con personas ciegas en torno al
concepto de paisaje puede proveer la comprensión del mismo a partir de nuevos enfoques. El ser
humano cuenta con una compleja maquinaria perceptual que incluye a todos los sentidos y su
interacción en el proceso de la percepción. Las personas ciegas desarrollan especialmente los otros
sentidos para suplir la ausencia de la vista y poder tener autonomía en sus vidas. Sin embargo, todos
los seres humanos tienen la posibilidad de hacer consciente la participación de los otros sentidos en
sus experiencias vivenciales para reconocer los aportes específicos de cada uno de ellos, como
también su relación en cuanto a la valoración de los paisajes. Se considera que la ausencia total o
parcial de la visión podría ayudar a evidenciar la participación de los otros sentidos en la percepción.
Tanto esto como el estudio de la participación de cada uno de los sentidos en la percepción del
paisaje ponen en evidencia los aportes específicos hacia una concepción y valoración multisensorial
del mismo. Finalmente, el estudio del discurso corporal podría aportar ideas en torno al paisaje que
complementan el discurso oral. Es posible comprender la concepción de paisaje de las personas a
partir de sus relatos, pero también es posible reforzar esa comprensión a partir de la comunicación
que se genera con el cuerpo, tanto con lo que el cuerpo o las manos pueden expresar como con
todos los gestos y movimientos que el cuerpo realiza al evocar paisajes.
En el capítulo 2 se abordan las teorías relacionadas con la investigación, la evolución del concepto de
paisaje y su influencia en la consideración de la percepción con todos los sentidos. El predominio del
ocularcentrismo en la teoría y la praxis del paisaje. La importancia de la fenomenología de la
percepción en la experiencia vivencial del mismo. Los aportes a la concepción del paisaje que se
desprenden de una idea que integra los valores cuantitativos y cualitativos en la percepción con los
cinco sentidos.
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La experiencia investigativa con personas ciegas se desarrolla en el capítulo 3, que incluye la
concepción de paisaje de las personas ciegas, los códigos que permiten agrupar las diferentes ideas
de paisaje de las personas entrevistadas y sus experiencias vivenciales en el paisaje. Las diferencias
estacionales en la percepción del paisaje. En este capítulo se desarrolla la idea de paisaje a partir de
la percepción con los otros sentidos.
El capítulo 4 aborda la participación de cada uno de los sentidos en la percepción desde los relatos, el
discurso oral de la participación de los otros sentidos en la percepción del paisaje. Los relatos
refieren al paisaje escuchado y cómo influye el oído en la orientación y valoración. Los paisajes que
se perciben con el olfato y de qué manera influye este sentido en la orientación y valoración. El tacto
en el paisaje y su participación en lo funcional y en lo emocional. Por último, el sentido del gusto y su
participación en las referencias de lugares y su valoración.
En el capítulo 5 se enfrenta el estudio del discurso corporal analizados a través de talleres creativo-
expresivos y experiencias etnográficas performativas en las que el cuerpo expresa pensamiento y
sentir en relación al paisaje.
Por último, se presentan reflexiones en las que se desarrollan los aportes de la investigación en el
campo de la arquitectura del paisaje, los aportes a la teoría y a la praxis del paisaje. Busca responder
a las preguntas de la investigación en relación a los ejes fundamentales de la misma: ¿Por qué hay un
desfasaje entre la concepción de paisaje en términos teóricos y de investigación y su valoración,
tratamiento y gestión? ¿Por qué es necesario explicar a qué nos referimos cuando hablamos de
paisaje? ¿El paisaje es solo imagen? ¿Por qué se da el predominio visual en la concepción y
valoración del paisaje? ¿Cómo es la participación del oído, el olfato, el tacto y el gusto en la
percepción del paisaje? ¿Cómo es la percepción del paisaje desde la experiencia con personas
ciegas? ¿Una persona ciega entiende qué es paisaje? ¿Cómo lo percibe? ¿Cuáles podrían ser los
aportes, desde una percepción multisensorial, para una nueva concepción de paisaje que resulte en
nuevos modos de análisis, valoración y planificación del mismo?
A partir de esta breve caracterización del campo problemático en que se inscribe este estudio, se
incluyen las principales elecciones teóricas y metodológicas que dan marco al mismo. Es importante
remarcar que, si bien se realizó una indagación teórica a partir de autores referentes en la temática,
los aportes se generan principalmente a partir de la investigación empírica con personas ciegas en la
búsqueda de una nueva conceptualización de paisaje como alternativa a la hegemonía visual.
En lo referido al estudio del concepto de paisaje, ciertos autores han desarrollado aspectos
semánticos, históricos, culturales, como por ejemplo Maderuelo (El paisaje. Génesis de un concepto,
2005) y aspectos referidos a la valoración y gestión del paisaje en la colección Pensar el paisaje de los
que se estudia especialmente los títulos Paisaje y territorio (2008) y Paisaje y patrimonio (2010). En el
libro La construcción social del paisaje (2016), Nogué propone la temática del paisaje desde una
perspectiva interdisciplinaria que contribuye a comprender la relación sociocultural que define cada
paisaje lo que ha significado una contribución a la concepción de la disciplina.
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En cuanto a la temática perteneciente a las teorías que sustentan la percepción del paisaje, nos
remitimos a Merleau Ponty (1945) y su teoría de la fenomenología de la percepción; a Sennett
(1997), que estudia la relación del cuerpo con la configuración espacial de la ciudad en la civilización
occidental; a Bachelard (1965), que aborda la fenomenología desde el estudio de la poética del
espacio; a Munar (2011) con su propuesta de la percepción como forma de conocimiento y Hall
(1972) que plantea la proxemia en el espacio. Estos autores han contribuido al estudio y la
comprensión de la percepción con todos los sentidos, eje central de la investigación. En
contraposición con la fenomenología de la percepción se aborda la teoría del ocularcentrismo, que
plantea el sentido de la vista por encima del oído, el olfato, el tacto y el gusto en la percepción,
asociado al modernismo y el posmodernismo y la hegemonía de la imagen; para estos aspectos se
estudia el trabajo realizado por Jay (2007) que constituye una investigación rigurosa y completa del
lugar ocupado por la visión en la tradición occidental.
De este modo, para el estudio de la valoración perceptual del paisaje el presente trabajo pone en
diálogo las teorías del ocularcentrismo, término que aparece en la crítica francesa del siglo XX (Jay,
2007) y que a partir de 1996 Pallasmaa relaciona con la arquitectura en su libro Los ojos de la piel,
analizando la tendencia de priorizar la vista frente a los demás sentidos con el proceso
arquitectónico. Y de la fenomenología de la percepción (Merleau-Ponty, 1945), en busca de generar
un aporte en la concepción y teorización del paisaje que incorpore la participación del oído, el olfato,
el tacto y el gusto, como complemento sustancial del aspecto visual. Hasta donde conocemos no hay
estudio específico sobre la valoración perceptual del paisaje con personas ciegas y su relación con los
otros sentidos.
Por otra parte, en el ámbito de las artes, se explora una búsqueda hacia la experiencia sensorial que
puede responder a lo planteado por Maffesoli (1990) los afectos, los sentimientos, las pasiones
vuelven al centro de la escena y recuperan la importancia. En estas experiencias, se anula el sentido
de la visión para fortalecer la percepción del oído, el olfato, el tacto y el gusto. Es el caso de Teatro
ciego, una compañía de teatro con experiencia en contar historias en absoluta oscuridad, desarrolla
una propuesta completamente inmersiva que despierta la imaginación y desafía la realidad a través
de los sentidos, movilizando cada parte del cuerpo. Así, “la oscuridad permite una nueva percepción
de la realidad haciendo innecesario el uso del sentido de la vista” (2008). La propuesta incluye obras
de teatro a ciegas, comidas a ciegas y recitales musicales a ciegas. En esta misma línea, en Córdoba,
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en el Centro Cultural de Alta Córdoba, Espacio 75, viene realizando propuestas artísticas a ciegas,
cata de vinos, yoga y música con sonido envolvente en total oscuridad. Otro antecedente que se
considera especialmente es el trabajo de investigación “Iluminando sombras”, cuyo objetivo fue
hacer accesible el patrimonio cordobés a personas con discapacidad visual, realizando la primera
experiencia en el Colegio Nacional del Monserrat en agosto de 2017, en la que participaron alrededor
de veinte personas ciegas del Centro Julián Baquero1.
Dentro de las artes visuales, pero desde el seno de la arquitectura y la comprensión del espacio, la
película documental “Invisible” se constituye como otro antecedente para esta investigación.2 Se
trata de un documental sobre la mirada y el deseo de imagen, que interroga acerca de lo que vemos
y de lo que no vemos. Pone en duda la hegemonía de los discursos visuales y de todas aquellas
maneras consideradas como las únicas formas de ver o el modo correcto de ver. Sus protagonistas
desfragmentan el mundo, intentan visualizar lo tácito e impulsan un aprendizaje incidental o
invisible. Así como la visión no es la vista, la ceguera no es la oscuridad.
En España, existe una organización social que funciona desde 1939 con el objetivo de mejorar la
autonomía y calidad de vida de personas ciegas o con otra discapacidad, la ONCE (Organización
Nacional de Ciegos Españoles). En la Exposición Internacional de Sevilla en 1992, organizó un
pabellón en el que los visitantes podían desplazarse y realizar actividades con los ojos tapados, como
modo de acceder a la experiencia de las personas ciegas que perciben el entorno a través de los
otros sentidos, normalmente entumecidos o inhibidos entre los que tienen buena visión (Durán,
2016).
Las aperturas de la Pornografía de lo dado, el olvido de las sensaciones y de la rigidez de los cuerpos
abren a su vez la oportunidad para una agenda que permita transcurrir del mirar al hablar, del
hablar al pensar, del pensar al expresar, del expresar al hacer otro mundo de este mundo (Scribano,
2016: 41)
En la investigación empírica se trabaja con investigación cualitativa, que combina aspectos objetivos
y subjetivos de los hechos y experiencias sociales, que producen descubrimientos a los cuales no se
llega por medio de procedimientos estadísticos (Lissette, 2006), con el fin de descubrir y entender
qué yace detrás de algún fenómeno del cual se conoce poco (Chernobilsky & D´Onofrio, 2009). Se
trabaja con entrevistas individuales abiertas, para el estudio del discurso oral y en talleres grupales
creativo - expresivos para el estudio del discurso corporal en relación con el tema de investigación.
Se utiliza la metodología de investigación exploratoria basada en la creatividad y la expresividad,
propuesta por Scribano (2016). Los encuentros creativos expresivos se constituyen en una estrategia
1 Dr. Arq. Horacio Gnemmi Bahogú. Auspiciado por el Rectorado de la UNC, el proyecto Iluminando sombras, que forma parte
del programa Estudios sobre los lugares del habitar y de la memoria, desarrollado por el Centro de Investigaciones y Estudios
sobre Cultura y Sociedad, dependiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y la
Universidad Nacional de Córdoba (UNC) Libro: Muros que enseñan y muestran (2016). Presentado el 22 de Junio de 2017.
2 Proyecto de extensión universitaria e investigación, con idea y concepto de Daniela Ferlan y Mario Chierico. Realizado con
el apoyo de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de La Plata y el Defensor del Pueblo de la
Provincia de Buenos Aires. En el año 2000 comienza con un seminario sobre morfología con gente del SEMA (Sociedad de
Estudios Morfológicos de Argentina) que a partir de la inquietud por los discursos visuales a cerca de la percepción del
espacio. Proponen una investigación vinculando tres espacios: el que habitamos desde la arquitectura, el del cuerpo desde
la eutonía y el de la mente desde el psicoanálisis, con el fin de comprender como se construye la imagen no visual de espacio.
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de investigación de las emociones a través de los cuales los participantes comparten e interpretan
sus propias indagaciones y experiencias sociales, en una ida y vuelta con el investigador.
El estudio se realiza en el Centro de Recursos Julián Baquero3, dedicado a la enseñanza para personas
adultas ciegas, perteneciente al Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba. Justifican esta
decisión, la posibilidad de trabajar con una institución de enseñanza oficial, la existencia de alumnos
en edad adulta que garantizará la posibilidad de recuperar experiencias vividas en el paisaje y la
autonomía en la decisión de participar en la investigación, aceptando los diferentes modos de
registro y publicación de datos: grabaciones de audio, video, fotografías y notas. Desde los primeros
encuentros con las autoridades de la institución se reconocieron subgrupos en el universo de
alumnos con los que se trabajaría en la investigación: personas ciegas de nacimiento, personas con
ceguera adquirida y personas con baja visión. Durante el proceso se sumaron entrevistas al equipo
docente, constituyendo un nuevo subgrupo: personas con visión. Los mismos permitieron contrastar
las respuestas y experiencias vividas. Se trabajó con el apoyo del equipo docente y autoridades de la
institución quienes asesoraron especialmente en los modos de abordaje de la investigación con
personas ciegas.
El diseño de una investigación cualitativa se caracteriza por ser flexible, interactivo, dialéctico y
reflexivo (Escudero Sánchez & Cortez Suárez, 2018). Se ajusta a las actividades para lograr una
correcta interpretación de datos y desarrollo de teorías y se fundamenta en la recolección de
información no numérica valiéndose principalmente de observaciones y descripciones. Tiene por
objetivo lograr un entendimiento del mundo de las experiencias vividas. El proceso de indagación es
del tipo inductivo, el investigador está en interacción con los participantes y con los datos para
encontrar las respuestas en la experiencia social y su significado en la vida de las personas. Con la
implementación de técnicas como la entrevista, de tipo no estructurada, es posible hacer preguntas
abiertas que permiten conocer en detalle actitudes y comportamientos de los sujetos de estudio,
entender sus experiencias e identificar los aspectos relevantes en relación al objetivo de la
investigación (Escudero Sánchez & Cortez Suárez, 2018). De acuerdo a Galeano (2003) es necesario
realizar una exploración y mapeo en el terreno o escenario donde se desarrollará la investigación. El
16 de mayo de 2018 fue la presentación de la investigación a docentes y alumnos de la institución. Se
explicaron el tema y objetivos de la misma para luego invitarlos a participar en las diferentes
instancias. En esa ocasión, luego del intercambio con los alumnos, se realizó un recorrido por el
espacio verde del Julián Baquero que permitió un primer acercamiento a la forma de trabajar con
personas ciegas y a los modos de percibir el paisaje en un ámbito conocido por ellos.
3 En la ciudad de Córdoba, el 14 de septiembre de 1944 se firma el decreto que origina el Instituto Provincial para Ciegos,
dando inicio a lo que posteriormente sería los dos establecimientos oficiales para personas con discapacidad visual: El
Instituto Helen Keller y Centro Julián Baquero. En la década del 50 ambas entidades se separan y el Centro Julián Baquero
nace como Hogar Taller para Ciegos Adultos con el propósito de dar respuesta a las necesidades específicas de las personas
mayores. Desde sus comienzos el Centro tuvo su dependencia del Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba, por lo
cual siempre funcionó como una Institución Educativa. El 6 de septiembre de 1969 mediante el Decreto N° 7288 se autoriza
el cambio de nombre por el de Centro de Rehabilitación para Ciegos Adultos Julián Baquero. En el año 1979 se propone la
inclusión de integración primaria y secundaria y la inserción laboral. En el año 2017 por decreto N° 1998 se dispone el cambio
de nominación por Centro de Recursos Educativos para Personas con Discapacidad Julián Baquero, ampliando la oferta
educativa para toda persona con discapacidad. Promoviendo la inclusión en los distintos niveles del Sistema Educativo y
proporcionando servicios a las personas jóvenes y adultas con discapacidad con el objetivo de contribuir a su independencia.
18
Participaron alumnos ciegos de nacimiento, de baja visión, con ceguera adquirida, exalumnos de la
institución y docentes. En total se realizaron 31 entrevistas, 6 personas ciegas de nacimiento, 11
personas con ceguera adquirida, 5 personas con baja visión, 7 docentes con visión, 2 personas con
visión ajenas a la institución. Estas últimas se realizaron a personas no relacionadas con la disciplina
ni con la institución para probar el cuestionario y contrastar respuestas. El cuestionario fue diseñado
con el asesoramiento de la Dra. Florencia Páez Molina y la directora de la Institución Prof. Lidia
Franco. Para todos los entrevistados se utilizó el mismo cuestionario, agregando para el grupo de
docentes preguntas acerca de los modos de trabajar con personas ciegas.
En el cuestionario las primeras seis preguntas apuntan a la concepción de paisaje desde diferentes
enfoques tratando de no condicionar las respuestas en la formulación de las preguntas, es por esto
que no se pregunta directamente qué es paisaje para cada uno de ellos, sino que se aborda al
concepto de paisaje desde: recuerdos de paisajes que fueron importantes, comparación de tipos de
paisajes con estilos musicales, recuerdos agradables asociados a un paisaje, recuerdos desagradables
asociados a un paisaje, lo que un paisaje debería o no debería tener. Luego se hace una aproximación
a cada una de las estaciones del año tratando de reconocer la concepción de paisaje y la
participación de los sentidos en cada una de ellas. Finalmente se realizan preguntas directas
relacionadas a cada uno de los sentidos estudiados, cómo se disfruta un paisaje con el tacto, con el
oído, con el olfato y con el gusto. En la pregunta final se invita a imaginar un paisaje ideal, en la que
se reconocer la concepción de paisaje y la participación de los sentidos en la misma. Las entrevistas
fueron grabadas en audio y video durante el año 2018 y 2019, para luego ser trascriptas
textualmente. Luego se comenzó a analizar, codificar e interpretar la información que fue procesada
con el programa [Link]. Es un programa informático que permite analizar diferentes formatos de
archivos y relacionarlos (textos, audios, fotografías y videos) y al mismo tiempo, ayuda en la
sistematización y manejo de grandes volúmenes de información. La interpretación de los datos
depende del analista de los mismos y sus conocimientos en el área de estudio. El programa cuenta
con dos niveles de análisis, uno textual que implica la selección que hace el investigador de porciones
de archivos para crear citas, códigos y anotaciones. Y otro nivel conceptual que implica la elaboración
de relaciones entre los códigos, citas y anotaciones y las interpretaciones que surgen de las mismas
(Abarca Rodriguez & Ruiz Calderón, 2014).
19
Pallasmaa dice que la cabeza no es el único lugar
de pensamiento cognitivo, considera que los
sentidos y todo nuestro ser corporal
estructuran, producen y almacenan
conocimiento existencial. El conocimiento y las
habilidades de las sociedades están en los
sentidos y en los músculos, en la inteligencia de
las manos que conocen y que están inmersas en
los escenarios y situaciones de la vida (2018). El
taller de modelado en arcilla estuvo organizado
en tres momentos: el primero con la consigna
de pensar o recuperar en la mente un paisaje
que para ellos fuera muy importante para luego
modelar con arcilla alguno de sus elementos
(Figura 3) o algún objeto abstracto que
representara las sensaciones vividas en ese
paisaje; el segundo, en el que cada participante
describió el paisaje que había representado, sus
motivos y su forma de representarlo; y el
tercero en el que los participantes se
reencontraron con sus piezas horneadas
convertidas en cerámica y volvieron a compartir
Figura 3 - Taller modelado en arcilla – Centro de Recursos las representaciones en el objeto modelado con
Julián Baquero – 22-10-2019 sus manos y sus emociones, en ésta instancia
pudieron recorrer con sus manos las piezas
elaboradas por sus compañeros lo que enriqueció la experiencia vivida. Para este taller se trabajó
con la profesora de cerámica Claudia Lunt quien guió las consignas y metodologías del trabajo con
arcilla y con el equipo docente de la institución que colaboró en la organización y algunos se sumaron
a participar en el modelado en arcilla, con los ojos tapados, compartiendo la experiencia con sus
alumnos.
El taller de danza teatro recuperó el paisaje evocado en la etapa anterior y se propuso expresar con
el cuerpo aquel paisaje y sus emociones asociadas. En un primer momento con palabras, luego con
sonidos (música interior que surge a partir del recuerdo de aquel paisaje, o del paisaje interior),
posteriormente con el cuerpo en movimiento y por último con la retroalimentación que
compartieron de la experiencia vivida en el encuentro.
Las narraciones corporales son las formas que se articulan en torno a las marcas bio-gráficas del
entramado entre el mundo social, el mundo subjetivo y el mundo natural. Son las manifestaciones
del tiempo con otros, del tiempo interno y la duración social del tiempo. Mundo, cuerpo y
expresión de tiempo son los vectores de una narración corporal. Esos cuerpos haciendo teatro,
fotografiados o filmados posibilitan expresar la trama pasado-presente-futuro en un tiempo ahí,
incoado en ellos como narraciones visibles de la materialización de “sus” historias. El mundo hecho
cuerpo cuenta esas historias (Scribano, 2016:32).
20
Una tercera etapa resultó en un recorrido senso-perceptual en la Reserva San Martín en el que se
registraron percepciones y expresiones orales y corporales en el recorrido y en cada destino
programado (Figura 1). En esta actividad se les anticipó el recorrido a realizar, pero no se describió el
espacio por donde se transitó ni el espacio donde se arribó para la actividad. Luego, se solicitó
primero la participación del grupo de personas ciegas de nacimiento describiendo el recorrido y el
espacio en el que nos encontramos. Allí se registran los aspectos específicos que hacen a la
participación de los otros sentidos en el paisaje. Una vez finalizada esta etapa, se invitó al resto de los
participantes a expresar lo que percibieron de ese lugar. La actividad consistió en dos recorridos y
dos puntos o paradas: un recorrido desde el lugar de arribo, en la zona de asadores del camping
municipal en la Reserva, hasta el borde del Río Suquía, transitando desde un espacio más
estructurado hacia un espacio más natural con especies propias de borde de río. El segundo
recorrido fue desde este punto hasta el mirador de la barranca, sector que forma parte de la reserva
propiamente dicha en un entorno de especies nativas características de la región del espinal.
Figura 4 - Marcha día del bastón blanco, centro de la ciudad de Córdoba– 15-10-2019
Finalmente, la cuarta etapa fue la participación en actividades organizadas por la institución en las
que se utilizó metodología etnográfica performativa – del tipo: Go along. En las que el investigador es
un observador participante. Los participantes actúan espontáneamente en entornos conocidos o no,
y con consignas de la propia institución. Esta metodología es una herramienta etnográfica que
permite llegar donde no se llega con preguntas directas, contrastando lo que se dice con lo que se
hace y cómo se hace. En esta etapa se participó en actividades que tuvieron lugar a través de
diferentes momentos de la investigación durante el año 2019: Marcha por el día de los bastones
21
blancos (Figura 4), 15 de octubre de 2019, que incluyó el viaje en transporte público con docentes y
alumnos de la institución, el recorrido por el área central de Córdoba hasta llegar a la Plaza San
Martín, la entrega de panfletos escritos en braille para concientizar a la población y la marcha en sí
realizada en torno a la plaza. Otra actividad en la que se participó fue la visita a la muestra de Elian
Chali en el edificio de Tarjeta Naranja, el 7 de diciembre de 2019 (Figura 5).
Figura 5 – Muestra de Elian Chali en edificio Tarjeta Naranja, Figura 6 – Clase de Orientación y Movilidad. Centro de
ciudad de Córdoba. 07-12-2019. Recursos Julián Baquero. 16-04-2019.
En todas las etapas se realizaron registros de audio, video, fotografías y notas. Los datos obtenidos
fueron procesados y analizados con el programa [Link]. Las categorías con las que se analizarán los
datos obtenidos fueron los referidos a la concepción de paisaje de las personas ciegas, el discurso
oral y corporal, referido a la participación del oído, el olfato, el tacto y el gusto en la percepción del
paisaje.
El primer paso consistió en la transcripción de todas las entrevistas realizada de forma textual. Como
segundo paso se cargaron todos los documentos primarios (archivos de texto, fotografías y de
videos) en la unidad hermenéutica generada en el programa [Link] para el análisis de la
información. En el tercer paso se definió un primer nivel de codificación descritptiva y familias de
códigos correspondientes a los ejes de estudio del trabajo enfocados en el reconcimiento de aportes
al concepto de paisaje y en la participación de cada uno de los sentidos en los discursos, orales y
corporales, referidos a experiencias vivenciales en el paisaje. Luego, en un segundo nivel de
categorización o codificación axial, de tipo relacional para generar la conceptualización de datos.
Finalmente se realizó el tercer nivel de categorización o codificación selectiva para realizar la
depuración empírica y conceptual (Escudero Sánchez & Cortez Suárez, 2018).
22
Capítulo 2 – Las teorías
El que hoy la palabra paisaje forme plenamente parte del lenguaje coloquial más cotidiano ha
traído como consecuencia una extensión abusiva del término, que amplía los múltiples
significados, y una experiencia conceptual que ha desvirtuado su sentido y su contenido
originarios. Además, esta amplitud de significados ha permitido que, con no menos ligereza, se
haya extendido su uso innecesariamente en el tiempo histórico y que hoy, no sin cierta dosis de
frivolidad o ignorancia, se emplee el término paisaje para mencionar fenómenos que han sucedido
en épocas en las que no existieron ni el concepto ni la palabra que lo nombra (Maderuelo, 2005:15)
Las teorías acerca del paisaje como concepto y como disciplina tienen una trayectoria y una
evolución en el tiempo desde su origen hasta la actualidad que van respondiendo a interrogantes y
necesidades propias de cada momento y de cada cultura. El paisaje como constructo social,
evoluciona en consonancia con la sociedad que lo modela, lo define, lo habita y lo comprende. De
allí, la importancia de analizar autores de referencia y ciertas líneas del pensamiento que permitan
una aproximación a la comprensión de dicha evolución para, por un lado, indagar en posibles
respuestas a los interrogantes de esta investigación y por otro, repensar el paisaje en su concepción
teórica como en su valoración y planificación con el objetivo de generar aportes y reflexiones al
respecto. Los modos de definir el paisaje, de comprenderlo, sin duda condicionan tanto el
reconocimiento de sus componentes como su vivencia y valoración. Con la intención de revisar ideas
consagradas, paradigmas instalados o heredados para comprender realidades actuales y promover
nuevas realidades que quizás puedan cuestionar lo supuesto. Se generan procesos que pueden
concebir nuevos significados, que puedan repensar los valores y los signos que forman parte del
paisaje y sus jerarquías en la experiencia vivencial.
El lugar que ocupa el ser humano en la sociedad y su relación con el entorno, con sus pares y con las
otras especies, la relación que tiene con la naturaleza, su concepción de espacio y tiempo, su relación
con la tecnología, el lugar que ocupan los sentidos en su percepción y la jerarquía que tengan los
mismos, serán todas condicionantes que interfieren en el modo de definir, comprender y gestionar el
paisaje. En tal sentido, es necesaria la revisión según autores referentes que orienten la comprensión
de la problemática y permitan establecer un posicionamiento al respecto. En consecuencia, se
analiza la evolución del concepto de paisaje, con respecto a la semántica de la palabra y su
correspondencia con la participación de los sentidos en la comprensión, percepción y valoración. Se
incluyen, además, reflexiones al respecto del ocularcentrismo y la fenomenología de la percepción
como factores que determinan diferentes modos de comprender el paisaje como consecuencia de
otras jerarquizaciones de los sentidos en la valoración.
El término de paisaje se entiende no solo como género pictórico o como tema de composición
arquitectónica sino como un constructo cultural, como una de las ideas sobre las que se apoya la
cultura. Se trata de una relación subjetiva entre el ser humano y el entorno en el que vive. La primera
cultura que parece disponer de un término específico para nombrarlo es China, en la que hay poetas
que se inspiran en sus características particulares, artistas que lo pintan y que cultivan jardines por
placer, desde el siglo V. Mientras que en el siglo I la cultura romana llegó a desarrollar un sentido de
paisaje, creando jardines y construyendo villas destinadas al ocio, aunque aquella cultura no necesitó
de una palabra concreta para expresar el disfrute de la contemplación. Hubo que esperar que estos
temas empezaran nuevamente a intranquilizar a los teóricos y los artistas, a que se desarrollara una
cultura de la mirada a través de la invención de la perspectiva óptica y de la valoración de los
fenómenos lumínicos y cromáticos en la pintura para que se empezara a contemplar los lugares
como objeto de placer estético (Maderuelo, 2005).
El paisaje es un constructo, una elaboración mental que los seres humanos realizamos a través de los
fenómenos de la cultura resultando en variaciones de una cultura a otra. En palabras de Nogué: “El
paisaje puede interpretarse como un producto social, como el resultado de una transformación
colectiva de la naturaleza y como la proyección cultural de una sociedad en un espacio determinado”
(2016 :11, 12).
El arte de la jardinería en Oriente había tratado y transformado lugares con el fin de convertirlos en
paisajes; los orientales habían sabido disfrutar de su contemplación, ya que la jardinería en China y
Japón no sólo había desarrollado la idea de jardín como representación de un lugar, sino los jardines
creados para la satisfacción visual de un entorno con el fin de producir sensaciones en sus
contempladores, asociado a una cosmovisión particular.
En Europa el concepto tiene dos raíces lingüísticas diferenciadas. Una que es germánica y dará origen
al término Landschaft en alemán, Landschap en holandés o Landscape en inglés. Y por otro lado la
raíz latina de la que derivan palabras como paesaggio en italiano, paysage en francés, paisagem en
portugués y paisaje en español. En las lenguas europeas se da un fenómeno curioso en la formación
del término paisaje y es que se ha generado una ambigüedad en los significados que hoy contiene el
concepto ya que la palabra paisaje sirve para designar un entorno real y también una representación
de ese entorno. Como explican ciertas corrientes filosóficas, sólo se conocen las cosas y los
fenómenos cuando se logran nombrar y se pueden describir. En la cultura occidental, el concepto de
lugar forma parte del término respectivo que se refiere al concepto de paisaje (Maderuelo, 2005).
El paisaje, en cuanto idea que representa al medio físico, es algo que se encuentra fuera de nosotros
y nos rodea, pero cuando comprendemos el paisaje como construcción cultural es algo que incluye
directamente al individuo en la interpretación y vivencia. Esta interpretación se logra a partir de la
percepción que reconoce un estímulo (o muchos estímulos), algo físico que está afuera de nosotros,
a través del proceso sensorial para finalmente entenderlo desde un proceso cognitivo (Munar, 1999).
El Convenio Europeo del Paisaje 2000 define: “por paisaje se entenderá cualquier parte del territorio
tal como la percibe la población, cuyo carácter sea el resultado de la acción y la interacción de
factores naturales y/o humanos”. En la definición se hace referencia a la dimensión física del paisaje,
24
lo que el paisaje es en relación a sus componentes y estructura; y a la dimensión perceptual en
relación a la interpretación de sus componentes y estructura4.
La Federación Internacional de Arquitectos Paisajistas (IFLA) en el año 2016, en Torino Italia, elabora
un documento al que denomina Manifiesto del paisaje con el fin de convocar a profesionales y
especialistas del verde bajo las consignas de crear un sistema, dar a conocer el paisaje y difundir el
conocimiento y la cultura. El documento define el paisaje como: “un bien a proteger y a acompañar
en sus etapas de trasformación con el fin de aumentar la facilidad de su uso y que sea, en efecto, un
patrimonio compartido”. La IFLA está integrada por profesionales dedicados o especializados en el
paisaje, su definición de paisaje está fuertemente teñida de la visión arquitectónica en cuanto al ser
humano y sus modos de habitar que resultan en aspectos de transformación, funcionalidad y
patrimonio compartido. El ser humano por encima de todas las especies definiendo cómo se
transforma el territorio, con qué función se modifica y como se lo valora.
La Red Argentina del Paisaje (RAP) junto a la Iniciativa Latinoamericana del Paisaje (LALI) definen el
paisaje como: “el espacio vital donde el hombre se relaciona con la naturaleza, en forma colectiva o
individual, y actúa modificándola con connotaciones sociales, culturales, económicas, históricas y
políticas”. Concibe el paisaje con la sociedad que lo lee, lo percibe, lo utiliza, lo simboliza y lo integra
a su proceso cultural totalizador, entendiendo que trasciende lo puramente natural, es una creación
y un bien social. Considera que es un recurso no renovable que se agota si no se planifica su uso.
Reconoce que la calidad del paisaje es determinante para el sostenimiento de la vida humana. Y
propone la valoración y defensa del paisaje como significante en la protección del ambiente a corto,
mediano y largo plazo, teniendo en cuenta la capacidad de carga de los ecosistemas y el valor
económico de los bienes y servicios que genera al conjunto de la sociedad. La Red Argentina de
Paisaje y La Iniciativa Latinoamericana del Paisaje están integradas por profesionales de diversas
disciplinas especializados y ocupados en la gestión del paisaje (técnicos - biólogos – ingenieros
agrónomos – arquitectos – abogados – paisajistas – geógrafos – antropólogos – historiadores), de allí
que la definición de paisaje integra la relación del ser humano con la naturaleza y la relación de otros
seres vivos funcionando en el sistema natural y artificial. Incorpora la visión ecológica en el
sostenimiento de los ecosistemas que componen el paisaje incluyendo también valores
patrimoniales, económicos, ambientales y culturales.
González Bernáldez (1981) elige el punto de vista de la información y plantea que: “el paisaje es
información que el hombre recibe de su entorno ecológico” considera que las estrategias de
tratamiento e interpretación de esa información tiene semejanzas con las técnicas de desciframiento
de mensajes en clave. Plantea que no se trata solamente de aprovechar una información visual, sino
que también se tiene que considerar su papel en la educación y en el aumento de conciencia del
propio entorno. En esta concepción se integran relaciones de la especie humana con otras especies y
con el medio que se expresan en el paisaje como información que debe ser decodificada,
comprendida y estudiada, tanto lo visible como lo invisible, el fenosistema y el criptosistema.
4 El Convenio Europeo del Paisaje, adoptado en Florencia (Italia) el 20 de octubre de 2000, que entró en vigor el 1 de marzo
de 2004, tiene por objeto promover la protección, la gestión y la ordenación de los paisajes europeos y organizar la
cooperación europea en ese ámbito. El Convenio constituye el primer tratado internacional dedicado exclusivamente al
conjunto de las dimensiones del paisaje europeo. Es de aplicación en todo el territorio de las Partes y se refiere a los espacios
naturales, rurales, urbanos y suburbanos. Así pues, se refiere igualmente a los paisajes que puedan considerarse destacados,
los paisajes cotidianos y los degradados. [Link]
[Link]
25
Matteucci (2003) plantea que a diferencia de los arquitectos del paisaje (diseñadores y
planificadores) para quienes frecuentemente, la forma y la estética prevalecen sobre aspectos
funcionales, los ecólogos enfocan en el interés hacia la sustentabilidad ecológica, para prolongar
durante el mayor tiempo posible la integridad de los ecosistemas. Considera que este interés no es
conservacionista, sino que se fundamenta en la necesidad de preservar los bienes y servicios que los
ecosistemas naturales o semi naturales brindan a los seres humanos. Plantea un concepto de paisaje
en evolución en el que se incluye la dinámica permanente del paisaje, no es la imagen estática
grabada en la foto, en la pintura o en el dibujo, sino un fenómeno en constante cambio con sus
propias reglas en relación al equilibrio necesario del sistema y de los ecosistemas, reforzando el
interés por el sostenimiento de la integridad de los mismos, pero dejando ver la posibilidad de caída
o quizás de cambio. Otro concepto importante planteado es la necesidad de preservar los bienes y
servicios como condicionantes vitales para el desarrollo de la especie humana, intentando romper
con preconceptos de conservacionistas extremos o romanticismo asociado al paisaje y el cuidado del
medio ambiente.
Podemos decir entonces que el concepto de paisaje incluye una dimensión física del entorno, del
medio, que puede ser cuantificada y medida; y una dimensión subjetiva que incluye lo que vemos,
cómo lo vemos, que hace a la interpretación de ese lugar. Es de interés central del trabajo de
investigación incorporar a esta idea de paisaje lo que sentimos del lugar, la precepción como forma
de conocimiento, en la que se da el proceso cognitivo que relaciona el estímulo (algo físico que está
fuera de nosotros) con el proceso sensorial a través de los receptores sensoriales, y el proceso
cognitivo de la interpretación donde se establece el conocimiento. Especialmente se estudia en esta
concepción de paisaje la participación del oído, el olfato, el tacto y el gusto en la percepción del
paisaje como complemento de la visión, variable de tipo cualitativa, subjetiva (Figura 7).
Lo invisible, lo intangible y lo efímero no han constituido nunca el corazón central de las disciplinas
que piensan, ordenan, intervienen y transforman el territorio y sus paisajes. Las descripciones y
análisis territoriales suelen ser visuales, de base empírica, cartesianas, centradas en los tangibles y
26
poco interesadas por la efimeridad y la fugacidad, y sí mucho más por el tiempo de media y larga
duración (Nogué, 2008).
Los estudios y los métodos de valoración de paisaje trabajan fuertemente desde lo visual, tanto en la
lectura como en la representación de los paisajes. El concepto de paisaje se define especialmente
desde la visión. Los observatorios del paisaje, los catálogos de paisaje, las cartografías de Mc Harg,
entre otras metodologías de valoración del paisaje, trabajan fuertemente desde lo visual,
subestimando la participación de los otros sentidos en el análisis, valoración y planificación del
paisaje.
Es necesario aprender a distinguir los hitos y los signos implícitos en el territorio y desarrollar una
hermenéutica que nos permita dotar de sentido no sólo a esos signos sino al contexto general en el
cual se inscriben. Es aquí donde la interpretación del paisaje se hace imprescindible para comprender
tanto el lugar como la historia del lugar. Pero esa hermenéutica del paisaje no se consigue mediante
la reflexión idealista únicamente, sino que surge de la propia experiencia del paisaje (Maderuelo,
2010).
Maderuelo (2005) considera que es necesario establecer un puente entre la descripción literaria y
plástica y el análisis científico y filosófico, mostrando que el paisaje no es una entidad cerrada sobre
sí misma, sino que ofrece muchas caras como tema de estudio. Cada forma de ver la tierra, cada
manera de describirla o representarla supone que hay un tipo diferente de pensamiento, se
establece así una relación entre objeto y sujeto a través de la mirada, y podríamos incorporar una
vivencia corporal, que se torna intencionada e instrumental, que pone en evidencia un paralelismo
cinestésico entre ojo (cuerpo) y pensamiento. Vemos solamente aquello que somos capaces de
reconocer, y pensamos según aprendemos a ver la diversidad fenoménica del mundo.
En esta concepción del paisaje se combinan todos los sentidos y por lo tanto no deberían centrarse
los estudios sólo en lo que se reconoce desde la visión. La mirada se refiere a lo que se ve, pero
incorpora integralmente lo que se siente, en la piel, en los pies al pisar, de lo que se escucha, desde
lo que se percibe con el olfato y con el gusto, aromas que evocan también sabores que referencian
un lugar, una cultura, un momento o una historia, un paisaje.
Y esto tiene que ver con el lugar que ocupa el cuerpo en nuestra cultura hoy, como lo expresa Bru, tal
vez nunca la mirada había estado tan poblada de cuerpos. Mientras que, de forma tal vez paradójica,
se produce la interacción entre seres humanos que no se perciben como cuerpos: la red de los no
cuerpos que ocupa el ciberespacio. Debemos preguntarnos de qué forma el exceso de cuerpos a la
vista y la volatilización de los cuerpos de la mano de la tecnología transforma el lugar que el cuerpo
ocupa en nuestra cultura (2016).
Según Sennett (1997), Harvey inauguró una revolución científica en lo que se refiere a la concepción
del cuerpo: su estructura, su estado sano y su relación con el espíritu. Las nuevas ideas sobre el
cuerpo coincidieron con el nacimiento del capitalismo moderno y contribuyeron a la gran
27
transformación social que se denomina individualismo. El individuo moderno es, por encima de todo,
un ser humano móvil, el cuerpo secular en movimiento incesante, se arriesga a perder sus vínculos
con otras personas y con los lugares por los que se desplaza. Los espacios urbanos cobran forma en
buena medida a partir de la manera en que las personas experimentan su cuerpo. Para que las
personas que viven en una ciudad multicultural se interesen por los demás, creo que tenemos que
cambiar la forma en que percibimos nuestros cuerpos.
Nogué afirma que “a pesar de la primacía casi absoluta del sentido de la vista en occidente en el
proceso de aprehensión del paisaje, en la tradición occidental siempre han existido intentos de
reequilibrar la balanza”, luego hace referencia a corrientes filosóficas de amplia incidencia como la
fenomenología o la antroposofía. También desde las artes y las disciplinas vinculadas al análisis y la
ordenación territorial, aunque en menor medida (2016:18).
Es preciso cuestionar entonces por qué se da la ruptura entre la concepción del paisaje en la que se
reconocen las dimensiones cuantitativas, de lo que es el paisaje y cualitativas, lo que se percibe, cómo
se percibe junto con cómo se siente que incluyen la valoración perceptual en la que deberíamos
considerar la participación de todos los sentidos por un lado, y por otro lado la valoración y
planificación del paisaje en la práctica actual en las que solo se estudian los valores visuales en la
dimensión perceptual.
En la investigación se considera posible cuestionar el concepto con el que se define el paisaje con la
idea de que pueda reformularse o completarse, abriendo la concepción a una idea que incluya la
dinámica de los sistemas vivos que lo componen y la dinámica de los seres vivos que lo
experimentan, que lo viven. Como se expresó anteriormente, la forma de nombrar está directamente
relacionada con la forma de comprender lo que se nombra. De alguna manera determina los
componentes y consecuentemente los modos de analizarlo, valorarlo y planificarlo. De allí la idea de
renombrar el paisaje, de pensar la posibilidad de acuñar una palabra, un nombre más completo que
ayude a una comprensión integral y un abordaje más complejo que contribuya a la valoración,
preservación y planificación de los paisajes.
En una entrevista a la profesora en Letras Modernas, Julieta Sáenz, surgió la idea de una indagación
entre varias opciones como perceptaje, en la búsqueda de combinar la palabra percepción que
significa: acción y efecto de capturar por completo las cosas con la palabra paisaje con el sufijo aje
que significa conjunto. La idea apuntaba combinar palabras para referir a la idea de paisaje vivencial
por considerar determinante el modo de nombrarlo para su comprensión y valoración. Luego se
buscó hacia la idea de bio experiencia del paisaje, pero eran varias palabras y no una que integrara el
concepto. Julieta propuso también como opción: sinesteciaje compartida con colegas de su
experticia, combinando la palabra sinestesia como interrelación entre los sentidos y su evolución con
la palabra paisaje o el sufijo aje antes mencionado. Finalmente surge la idea de la construcción de la
palabra biopaisaje, el sufijo bio, de origen griego, significa vida y que en biología significa que está
relacionado con los seres vivos y la palabra paisaje como origen del concepto. Así la palabra
28
biopaisaje nombra los componentes del paisaje que son dinámicos, que tienen vida, y al mismo
tiempo la idea de vivir el paisaje, en el paisaje, lo que incluye la experiencia vivencial multisensorial
(Figura 8). Sin dudas esta necesidad de renombrar el paisaje puede constituir otra línea de
investigación incluso en otros campos de las ciencias, pero a los fines prácticos de utilizar un término
más completo en el desarrollo de este trabajo se adopta esta construcción.
Según Pallasmaa, en la cultura occidental, la vista ha sido considerada históricamente como el más
noble de los sentidos y el propio pensamiento se ha considerado en términos visuales. Ya en la
Grecia Clásica, el pensamiento se basaba con seguridad en la vista y la visibilidad. “Los ojos son
testigos más exactos que los oídos”, escribía Heráclito en uno de sus fragmentos. Platón consideraba
la vista como el mayor don del ser humano, e insistía en que los universales éticos deber ser
accesibles al “ojo de la mente”. Aristóteles consideraba la vista como el más noble de los sentidos
“porque aproxima más al intelecto en virtud de la inmaterialidad relativa de su saber”. Desde los
griegos, siempre han abundado textos filosóficos con metáforas oculares, hasta el punto de que el
conocimiento ha pasado a ser análogo a la visión clara y la luz metáfora de la verdad (Pallasmaa,
2016).
29
Siguiendo a Sennett, los romanos miraban y creían, miraban y obedecían. La geometría del espacio
romano comunicaba su disciplina al movimiento del cuerpo, la orden era mirar y obedecer. La
orientación clara y precisa del espacio consistía en ángulos rectos bien definidos, estructuras de
formas estrictas como el arco romano o el semicírculo. Un lenguaje visual que expresaba las
necesidades de un pueblo inestable, desigual y difícil de manejar en la búsqueda de la seguridad en
la estructura de la configuración espacial. El cuerpo condicionado por el espacio y las creencias, un
cristiano que creía que podía acercarse más a Dios en la medida que su cuerpo fuera indiferente, el
distanciamiento del cuerpo también cortaba los vínculos con la vivencia del espacio. Para garantizar
la propia salud espiritual era necesario romper los vínculos emocionales con el lugar. Anular todos los
estímulos sensoriales para que el cuerpo dejara de desear, tocar, gustar y oler, que pudiera ser
indiferente a su propia fisiología. El alma triunfaba cuando los sentidos no percibían nada. (Sennett,
1997).
Los impulsos de la naturaleza y los del espíritu luchan entre sí”, escribió san Agustín en sus
Confesiones en relación con lo que sentía durante una fiesta, cuando se sintió excitado por el olor
de la comida y el efecto del alcohol en la sangre. “Una y otra vez obligo a mi cuerpo a que me
obedezca, pero el dolor que esto me produce es anulado por el placer de comer y beber (Richard
Sennett, 1997:149).
En el Renacimiento se consideraba que los cinco sentidos formaban un sistema jerárquico, desde el
sentido más elevado de la vista hasta el más bajo del tacto. El sistema renacentista de los sentidos
estaba relacionado con la imagen del cuerpo cósmico; la visión guardaba correlación con el fuego y la
luz, el oído con el aire, el olfato con el vapor, el gusto con el agua y el tacto con la tierra. La invención
de la representación en perspectiva hizo del ojo el punto central del mundo perceptivo, así como el
concepto del Yo. El ser humano se ubica por encima de todas las especies.
Como resume Jay, el Renacimiento fue testigo de una de las innovaciones más decisivas de la cultura
occidental: el desarrollo teórico y práctico de la perspectiva en las artes visuales. La contribución de
la lucha medieval y de los inicios de la era moderna sobre el papel de lo visual en la preparación de la
cultura ocularcéntrica moderna definen tres momentos fundamentales: en primer lugar, la
metafísica medieval de la luz mantuvo viva la idea de que la visión era el más noble de los sentidos.
En segundo lugar, las discusiones sobre las implicaciones idólatras de esa metafísica y las prácticas
visuales de la Iglesia llevaron a una nueva conciencia de la diferencia entre representación y
fetichismo, en objetos visuales cargados de significados y poderes para materializar misterios de la
fe. En tercer lugar, la visión se vio aliviada de su función sagrada y pudo seguir su propio desarrollo,
sin embargo, las lecciones aprendidas sobre sus capacidades de persuasión nunca se olvidaron y se
aplicaron rápidamente con propósitos políticos y sociales. Así la visión, ayudada por las nuevas
tecnologías, se convirtió en el sentido dominante en el mundo moderno. El espacio perdió su
significado sustantivo para convertirse en un sistema ordenado y uniforme de coordenadas lineales y
abstractas. El espectador era ahora el centro privilegiado de la visión perspectiva, su punto de vista
era un ojo fijo, inmóvil, un punto abstracto a diferencia de los dos ojos estereoscópicos y activos de
la visión real y corporal. El espacio escenográfico, como resultado, marcó la diferencia entre la visión
dominante del mundo moderno y una noción de espacio compatible con la ciencia moderna y con el
sistema económico emergente, el capitalismo (2007).
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táctil reflejada en ciudades con espacios neutrales donde dominaban las circulaciones, esto a su vez
relacionado con los avances en la medicina y la idea de vida en la circulación de la sangre por las
venas. Los planificadores pensaban en una ciudad donde la gente pudiera moverse y respirar
libremente, una ciudad con arterias y venas fluidas. La salud estaba definida por el movimiento y la
circulación. Este paradigma de flujo, salud e individualidad transformó la relación del cuerpo y la
sociedad como así también el aspecto de las ciudades con un nuevo condimento, la velocidad
(Sennett, 1997).
En la poesía de Baudelaire, la velocidad aparecía como una experiencia frenética y el hombre urbano
como si vivera al borde de la histeria. De hecho, la velocidad fue adquiriendo un carácter distinto
durante el siglo XIX, gracias a las innovaciones técnicas introducidas en el transporte. Éstas
proporcionaron comodidad al cuerpo que viajaba. La comodidad es un estado que asociamos con el
descanso y la pasividad. La tecnología del siglo XIX fue extendiendo esta clase de experiencia corporal
pasiva. Cuanto más cómodo se encontraba el cuerpo en movimiento, tanto más se aislaba
socialmente, viajando solo y en silencio (Sennett, 1997:360).
Como sostiene Sennett, el individuo se hundió en el silencio en la ciudad durante el desarrollo del
individualismo moderno y urbano. Los lugares de encuentro como la calle, el café, el ferrocarril, el
transporte urbano y el automóvil, se transformaron en lugares donde la mirada se impuso sobre el
discurso (Sennett, 1997). Por su parte, Jay afirma que, con el surgimiento de la tipografía alfabética,
el ser humano empezó a vincular la percepción visual a la verbalización, esto llevó al individualismo
moderno donde se consideraba el ojo = Yo, a la despersonalización del mundo externo y a la
consideración de la observación como el único medio válido de conocimiento del mundo. Por lo que,
reflexionando tanto los avances técnicos como los cambios sociales, el despertar de la era moderna
vino acompañado de un fuerte privilegio de la visión (Jay, 2007).
Según Jay, en cuanto al pensamiento filosófico, Descartes es considerado el padre del paradigma
visual moderno a partir de su texto La Dioptrique de 1637, en el que examina profundamente la
visión. No sólo es responsable de brindar una justificación filosófica al hábito cognoscitivo de “ver”
ideas en la mente, sino también el fundador de la tradición especulativa de la reflexividad identitaria,
donde el sujeto sólo conoce con certeza su imagen especular. Jay sostiene que Descartes afirma: “las
imágenes formadas en el cerebro, son el resultado de un proceso similar de lectura de signos, los
cuales no son reproducciones perfectas de la realidad externa”. Por lo tanto, es la mente y no el ojo
quien que realmente “ve”. Buscó un vínculo entre lo que sienten los órganos físicos y lo que ve la
mente. Luego Jay relaciona el pensamiento de Descartes con el de Foucault y Voltaire asegurando
que, mientras que para Foucault las imágenes en la mente eran juicios perceptivos e implicaban la
participación del lenguaje para su lectura, para Voltaire las ideas más abstractas eran consecuencia
de todos los objetos percibidos y decía: “Tengo ideas solo porque tengo imágenes en mi cabeza” (Jay,
2007: 71).
La velocidad, como nombrábamos anteriormente, se constituye en otro de los factores que separan
el cuerpo de los espacios. La escena del espacio recorrido se simplifica en una serie de imágenes
codificadas que descartan los estímulos sensoriales. Kevin Lynch, en 1960, establece los cinco
elementos clave de interacción visual para comprender la geografía urbana: vías, bordes, barrios,
nodos e hitos. Dice el autor: la función del paisaje urbano es en parte la de crear una imagen para ser
recordada y causar deleite (Lynch, 1960:9). Sennett plantea que “sin experiencias significativas de
auto desplazamiento, las diferencias sociales se refuerzan gradualmente porque el interés en el otro
se apaga…favoreciendo la huida individual más que el acercamiento con los demás (1997:396). La
ciudad multicultural enfrenta problemas sociales a partir de la pérdida de relación con los otros y con
el entorno. Idea que Joan Nogué refuerza al plantear que la organización y la experiencia del orden
31
visual contribuyen a normalizar las relaciones sociales y el orden territorial, creando y recreando
paisajes a través de signos con mensajes ideológicos que ejercen control sobre el comportamiento.
Símbolos que hablan de la cultura, de su pasado, presente y futuro (2016).
Pallasmaa afirma que nuestra cultura tecnológica ha ordenado y separado los sentidos con más
claridad. Afirma que la vista y el oído son los sentidos socialmente privilegiados, mientras que se
considera a los otros tres como “restos sensoriales arcaicos” con una función solamente íntima o
privada y habitualmente son suprimidos por el código de cada cultura (2016).
Según Pallasmaa, muchos filósofos han observado el predominio de la vista sobre el resto de los
sentidos, y la consecuente parcialidad en la cognición. Una recopilación de ensayos filosóficos
titulada Modernity and Hegemony of Vision expone que la cultura occidental ha estado dominada
por el paradigma ocularcentrista, donde la interpretación del conocimiento, la verdad y la realidad se
generaba y estaba centrado en la vista. Descartes consideraba la vista como el más noble y universal
de los sentidos, basando su filosofía en la supremacía de lo visual. Nietzsche, por otro lado, intentaba
revertir el dominio del pensamiento ocular mientras que Max Scheler denominaba la actitud
ocularcéntrica como el desprecio absoluto al cuerpo (Pallasmaa, 2016).
Las diversas variedades de ocularcentrismo que se dieron tan intensamente en la cultura occidental,
tuvieron relación directa con las tradiciones de especulación con el ojo de la mente y con los ojos del
cuerpo (Jay, 2007).
Muñoz afirma que la evolución del territorio y las ciudades muestra en la actualidad la producción de
paisajes, atmósferas y ambientes, tanto urbanos como no urbanos, que son replicados y clonados.
Paisajes comunes que están orientados al consumo de la imagen y no del lugar, lo que él denomina
paisajes aterritoriales. En esos paisajes la imagen se adopta asociada a ideas de primer mundo, de
progreso, desestimando la identidad de cada paisaje como expresión de su cultura – sociedad.
Muñoz referencia que Ignasi Solá – Morales lo llama cultura mediática, caracterizada en la
reproducción de imágenes desvinculadas de un lugar. El paisaje simplificado en una imagen puede
ser recreado y creado, reproduciendo por ejemplo las calles típicas de la Boca o de Nueva Orleans y
replicadas en cualquier parte del mundo. Paisajes que no representan ni significan los lugares, el
espacio se reduce a su imagen. Dice: “El paisaje de la ciudad, sometido así a las reglas de lo urbanal,
acaba por no pertenecer ni a la ciudad ni a lo urbano, sino al gobierno del espectáculo y a su cadena
global de imágenes” (Muñoz, 2016:298). Lo que podríamos nombrar como globalización y
extranjerización del paisaje.
Según Muñoz, Harvey hace referencia a la introducción del concepto de festivalización que planteara
Marco Venturini en 1994, refiriéndose al desarrollo de políticas urbanas que buscan generar el gran
evento como la máquina principal para la transformación de la ciudad y la solución de sus problemas.
Políticas cuya prioridad absoluta ha sido la participación de la ciudad en mercados de producción y
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consumo con programas de marketing encargados de crear una imagen urbana. Así mismo,
referencia a Guy Debord que, en su obra La sociedad del espectáculo, define espectáculo como
relación entre personas mediada por imágenes y espectáculo como capital que ha sido acumulado
hasta convertirse en imagen anulando otros contenidos y limitándola a un anuncio publicitario.
Paisajes reconocibles, exportables y consumibles como marca, como etiqueta. Espacios consumidos
como suvenir del lugar no como lugares en sí mismos (Muñoz, 2016).
La falta de profundidad en el campo de los valores perceptuales del paisaje y la distancia que genera
el análisis únicamente visual, deviene en acciones que provoca el deterioro de los recursos naturales
y culturales, en muchos casos irreversibles, que terminan en pérdida de calidad de vida de las
diferentes especies que lo habitan. El ser humano que desconoce el valor del paisaje anula capítulos
muy valiosos de su propia historia, como así también borra recursos naturales que son piezas
fundamentales para la vida.
Necesidades urbanas, productivas, que modifican el territorio sin tener en cuenta datos de
valoración del paisaje natural y cultural resultan en respuestas funcionalistas que muchas veces
borran del territorio el recurso mismo y destruyen el derecho al paisaje. De allí la importancia de
nuevas teorías que vengan a completar la valoración del paisaje. Mediante la evaluación se reconoce,
estima o aprecia el valor y mérito de alguien o algo. La consideración del paisaje como un bien
patrimonial nos conduce a la conveniencia, cuando no necesidad, de su valoración (Pomar, 2010).
Dice Pallasmaa: “El ojo es el órgano de la distancia y de la separación, mientras que el tacto lo es de
la cercanía, la intimidad y el afecto. El ojo inspecciona, controla e investiga, mientras que el tacto se
acerca y acaricia” (2016:57). Además, afirma que durante experiencias emocionales dolorosas se
tiende a cerrar los ojos; como así también al soñar, cuando se escucha música o se acaricia a alguien
querido. Inclusive destaca la oscuridad como fundamental para atenuar la visión y así activar la visión
periférica inconsciente y la fantasía táctil (Pallasmaa, 2016).
Comparando la vista con el oído, Pallasmaa afirma que la vista aísla y es direccional, mientras que el
sonido incluye y es omnidireccional. El sentido del oído permite estructurar y articular la experiencia
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y comprensión espacial. El sonido rebota en los límites, en las paredes y hace posible tener una
noción de escala del espacio. Y afirma: “Toda ciudad tiene su propio eco que depende del trazado y
escala de sus calles y de los estilos y materiales arquitectónicos preponderantes. El eco de una ciudad
renacentista difiere del de una barroca” (Pallasmaa, 2016: 60-62).
También se refiere al sentido del olfato y plantea que sólo se necesitan ocho moléculas de una
sustancia para desencadenar un impulso olfativo en una terminación nerviosa y que es posible
detectar más de diez mil olores diferentes. En relación al sentido del tacto, afirma que la piel
reconoce la temperatura de los espacios, la sombra fresca, o la calidez de un lugar soleado que
también aportan a la memorabilidad de la experiencia en determinado lugar. Pero también refiere a
la combinación de las percepciones, por un lado, afirma que hay una transferencia entre las
experiencias táctiles y las gustativas y, por otro, la vista se transfiere al gusto cuando por ejemplo
algunos colores y detalles evocan sensaciones orales. O cuando la lengua siente la superficie pulida
de una piedra. Incluso asevera que en la cavidad bucal está el origen más arcaico del espacio
arquitectónico. (Pallasmaa, 2016).
Cada uno de los sentidos y todos ellos en conjunto contribuyen a la percepción espacial, se pretende
estudiar y verificar de qué manera trabajan en el espacio exterior y concretamente, minimizando la
visión, analizar cómo cada uno de ellos contribuye a la comprensión del espacio exterior y del
biopaisaje.
Esta idea de biopaisaje incluye la experiencia vivencial, la participación de todos los sentidos en el
tiempo y en el espacio que incorpora la memorabilidad de cada experiencia. Se propone un concepto
que refiere a componentes dinámicos interrelacionados, percibidos a partir de una conciencia
multisensorial. Aspectos que requieren nuevos modos de abordaje y resolución.
34
Capítulo 3 – En el territorio de los ciegos
Según Kreimer, Derrida afirma que la deconstrucción es una táctica para descentrar, una manera
de abordar la lectura que ante todo nos permite advertir la centralidad del componente central.
Luego, intenta subvertirlo para que la parte marginada pase a ser la central y temporariamente
elimine la jerarquía (2007).
En el presente capítulo se exponen reflexiones en torno al discurso oral sobre biopaisaje de las
personas entrevistadas. Sintetiza las interpretaciones del concepto paisaje de las personas ciegas, lo
que permitió una primera aproximación a las formas de vivencia del espacio sin la visión, como así
también la participación de los otros sentidos en la experiencia y percepción del biopaisaje. Luego del
estudio de referentes bibliográficos en torno a la idea de paisaje y sus implicancias al respecto de su
concepción, comprensión y valoración desarrollado en el capítulo anterior, se abre aquí el concepto y
la valoración con el olfato, el gusto, el tacto y el oído de las personas que participaron en la
investigación desde diferentes asociaciones y momentos planteados en el cuestionario diseñado para
las entrevistas.
3. La ausencia de la visión como posibilidad para reconocer el paisaje con los otros
sentidos
Desde el comienzo del cursado de la carrera de doctorado, el problema era la valoración del paisaje
cuestión que se considera directamente relacionada con el concepto de paisaje. Que, si bien en las
discuciones actuales es considerado complejo, sistémico, vivencial, en la gestión sólo sigue teniendo
peso la imagen por sobre todas las otras variables y componentes. Pareciera dominar la idea de
objeto decorativo sobre la idea de engranaje vital.
Al reconocer el dominio visual en la concepción y gestión del paisaje surgieron las preguntas que
indicaron el rumbo de esta investigación: si el paisaje es sólo visual ¿cómo entienden los ciegos el
paisaje? ¿Cómo lo valoran? ¿Cómo lo perciben? Si para los ciegos el paisaje existe, se vive, se
disfruta, ¿cómo es posible sostener una idea de paisaje sólo visual? ¿Los componentes que hacen
memorable un paisaje son sólo visuales? Estos cuestionamientos ponen en crisis el paradigma visual
del paisaje instaurado, además indaga en la participación de todos los sentidos en la percepción del
mismo, que sin duda tendrá influencia en cómo se lo analiza, valora y planifica. Ya no sólo con
principios visuales, funcionales y estéticos sino con una carga mucho más compleja que se relaciona
con la calidad de vida de las especies que lo habitan y la salubridad del sistema.
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En la investigación empírica se indaga sobre el concepto de paisaje de las personas que forman parte
del objeto de estudio, se aborda el concepto de manera indirecta, tanto en las entrevistas
individuales como en los talleres creativo - expresivos de manera que sea posible establecer
relaciones entre las concepciones de paisaje y los modos de percibirlo y valorarlo. En la percepción
participan experiencias vivenciales personales y socio – culturales que podrían determinar diferentes
modos de relacionarse con y en el biopaisaje.
Luego de coordinar con las autoridades de la institución, se presentó la investigación a los alumnos
(Figura 9), es importante señalar que tanto para la presentación como para cada una de las instancias
de la investigación se realizaron invitaciones abiertas a todos los alumnos, docentes e incluso ex
alumnos de la institución, quienes libremente eligieron participar de la misma. Quedando definidos
los grupos con los que se trabajó a partir de las sugerencias de la directora de la institución, Lidia
Franco, y el consentimiento de aquellos que quisieron participar de la investigación.
…ellos, por ahí lo plantean, bueno pero para usted la noche son dos minutos, para mí es de ahora
a la eternidad… y entonces… y sí, tremendo momento de angustia…la gente lo padece, otros lo
encapsulan y lo tienen ahí…y en cualquier momentito que saco una conversación sale de nuevo…y
hay otros que conviven con él, pero no se va nunca. (Entrevista 11 – Psicólogo de la institución
hace 10 años – Antonio B. 30-05-18).
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Esta situación determinó una primera clasificación en cuanto a los códigos de análisis de cada una de
las instancias de la investigación y análisis de los documentos primarios generados a partir de la
misma (Figura 10).
Resultó muy valioso incorporar en las entrevistas a miembros del equipo docente, preguntas
dirigidas a indagar aspectos específicos de la enseñanza en relación a los sentidos y la vivencia
espacial que ayudaron en el acercamiento y comprensión del trabajo con personas ciegas y que
fueron fundamentales para la recolección de datos en la investigación empírica. En las
transcripciones de estas conversaciones, en todos los casos, se indica con letra E al entrevistado y
con letras MVP a la entrevistadora.
Uno de los aspectos que se indagó con el equipo docente fue conocer cómo se entrenan los sentidos
para orientarse en el espacio.
E: Y bueno, como se entrena…y recurriendo primero a las potencialidades que tienen, vale decir
todos venimos con un equipo a la vida no? Y a partir de ahí uno va puliendo esas partes. Y me
parece que uno toma desde ahí, o los profesionales acá en el centro, toman ese equipo con el que
la persona viene, que puede estar más o menos lesionado por las diversas patologías que trae, y a
partir de ahí se comienza con el trabajo específico de percepción, eso fundamentalmente, trabajar
mucho con la percepción de la persona, cada uno tiene sus recursos. Y potenciando por supuesto
aquellas cosas que la persona trae (Entrevista 11 – DV – Antonio B. – Psicólogo de la institución
con 10 años de antigüedad al momento de la entrevista – 30-05-2018).
Morgado dice que pueden existir personas diferentes, con capacidades mentales distintas. La propia
conciencia, el estado de la mente que nos permite comprender lo que sucede también es objeto de
reflexión. Todo lo que sentimos, sea real o imaginado, es parte de la mente y por tanto subjetiva y
misteriosa. Afirma que la mente es un conjunto de funciones o procesos del cerebro, como sentir y
percibir el propio cuerpo y el mundo en que vivimos y que todos los procesos mentales están
acoplados y se influyen mutuamente. Las emociones influyen en la memoria y ésta determina buena
parte de los sentimientos (2012).
La idea de recurrir a las potencialidades de cada uno implica reconocerlas, uno mismo y en los otros,
a la hora de trabajar con los otros. Descubrir que todos tenemos la posibilidad de hacer consiente la
percepción de todo nuestro cuerpo en un tiempo y espacio confirma la importancia de comprender
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el paisaje como una experiencia vivencial con todos los sentidos. Comprender que las personas
ciegas desarrollan los otros sentidos para lograr autonomía, pero que todas las personas contamos
con esa caja de herramientas y pareciera que a la hora de valorar y planificar un paisaje sólo estamos
usando una: la vista.
E: Para orientarse en el espacio. Al faltar la visión los otros sentidos se empiezan a estimular solos…
nosotros empezamos a enseñarles a las personas que empiecen a escuchar o a sentir con los demás
sentidos. Con el oído, por ejemplo, el sonido de los autos… Con el tacto o con la piel sentir de
donde viene el sol, donde viene el viento… por ejemplo, eh si hay música qué tipo de música… si
hay olor… por ejemplo yo tenía una alumna cuando yo trabajé en Río III, me tocó Hernando y mi
alumna… una vez hicimos un recorrido y pasamos por un odontólogo… yo no sentí y dice ay profe
que olor a dentista, me dice!!!! ¿Le digo de dónde? Si, dice, hay olor a dentista… el olor de la
pasta… no sé de qué… yo buscando un cartelito que dijera dentista… y decía odontología, pero
chiquitito…digo y como te diste cuenta? El olfato profe… lo que yo sentí del haber puesto en
práctica los otros sentidos, los demás sentidos. Mucho el tacto también. Nosotros por ahí pedimos
un calzado que no tenga una suela muy gruesa porque por ejemplo en nuestro sendero hay
distintas baldosas o baldosones y cada cambio de esas baldosas significa algo… que está el mástil,
o la casona, o la entrada a la galería o la entrada al colegio… como para que tengan una referencia.
Después hacemos… bueno, en el taller de los sentidos ya te van a explicar un poco mejor… hacemos
diferencias de gustos, si ácidos, salados, dulces… con olfato de perfumes, de medicamentos… por
ejemplo (Entrevista 22 – DV – María J. H. – Docente de Autonomía – 04-07-2018).
Podríamos decir que el entrenamiento tiene que ver con prestar atención a la información que nos
dan los otros sentidos y eso lo podemos ejercitar todas las personas. De hecho, en nuestra
percepción están participando todos los sentidos en forma integral y muchas veces lo que hace
memorable un lugar, un momento, un paisaje tiene que ver más con los otros sentidos y no con la
vista. Entonces ¿por qué no son considerados a la hora de valorar y planificar el paisaje?
E: Bueno, en eso nosotros lo trabajamos mucho, por ejemplo justamente este empezar a detectar
como referencia los sonidos, los olores… entonces se empieza de alguna manera, primero en
espacios chicos, a despertarles esos sentidos… estar atentos a ver… yo siempre en la sala los espero
con música… con música suave, perfume… entonces ellos a través de los sentidos saben que…
donde está la música y el perfume es la sala nuestra… es así, es como que es una referencia muy
fuerte para ellos. Y después los saco y empezamos a trabajar el tema de… justamente bueno a ver,
los autos, las motos si vienen si va… todo por el sonido… el semáforo. Y ayer por ejemplo incluso
les hice una actividad… les decía vamos a ver referencias que podemos encontrar en la calle,
entonces decían el tema el parripollo que está en la esquina de casa… el Balcón (la perfumería)
cuando voy por el centro, Bonafide… como que fueron asociando los olores para ubicarse
espacialmente digamos. Entonces ahí lo trabajamos mucho, sobre todo lo que son los olores y los
sonidos, el tacto tanto no… pero si lo trabajamos mucho sobre todo lo que es los olores y sonidos
que es lo más fácil digamos…
MVP: ¿Y eso se activa desde el momento que se quedan ciegos se activa con más fuerza o se
entrena?
E: Se entrena, a mí me pasa de mis alumnos que muchos te dicen: ah, ¡la verdad que nunca había
prestado atención a esto!… es como que al momento que por ahí con actividades simples uno los
va…o por ejemplo uno un día hacía en la actividad del tema del sonido y del movimiento, entonces
yo le pongo un cascabel, lo llevaba lo traía…entonces bueno a ver, va de derecha a izquierda , de
izquierda a derecha, de arriba abajo, ¿va diagonal? ¿Cómo es el movimiento? Y entonces él me
iba diciendo…entonces me dice: ah estaba pensando… mi perro nunca lo encuentro dice, nunca
encuentro a mi perro, entonces le voy a poner un cascabel entonces por donde vaya “Morena”,
era la perra, yo voy a saber por dónde está…pero eso se le ocurrió a partir de la actividad nuestra,
es como que muchas veces ellos lo tienen, inconscientemente a lo mejor lo empiezan a usar más,
pero no se dan cuenta en realidad, con la actividad es como que se “despierta” eso. (Entrevista 24
– DV – María P. M. – Docente en integración y taller de los sentidos – 04-07-2018).
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Hacer consiente las asociaciones que pueden orientarnos, para las personas ciegas es como armar un
mapa mental o poner en funcionamiento un radar que ayude a orientarse, a moverse en forma
autónoma. Pero nuevamente, todas las personas tenemos la posibilidad de orientarnos y hacer las
asociaciones de igual manera.
E: Como se entrenan los sentidos…en realidad, yo no sé si hay un entrenamiento por así decirlo,
me parece a mí que es un…es una toma de conciencia. Las cosas están, es prestando más atención
(Entrevista 25 – DV – Corina S. – Docente en integración en escuelas de nivel secundario y en
Orientación y movilidad – 04-07-2018).
Es prestar atención, tomar conciencia de lo que percibimos y sentimos. Parece simple, pero con el
dominio de lo visual y la imagen por encima de todo, se vuelve difícil. En palabras de Pallasmaa: “La
inhumanidad de la arquitectura y la ciudad contemporáneas puede entenderse como consecuencia
de la negligencia del cuerpo y de los sentidos, así como un desequilibrio de nuestro sistema
sensorial” (2016:23). Incluso habla de cierta patología sensorial como consecuencia de la hegemonía
de lo visual.
Otra pregunta que se trabajó con el equipo docente está referida a la importancia o no de describirle
a una persona ciega un paisaje, ¿es necesario contarle cómo es? ¿Puede influir en la propia
percepción del mismo? ¿O acaso es mejor escuchar primero que es lo que ellos perciben, cómo lo
sienten y cómo lo entienden?
E: Si… o sea, a los fines orientativos solamente, me parece que lo demás lo vive la persona…yo lo
digo desde la profesión, lo demás lo vive la persona muy subjetivamente, eh a mí… a lo mejor
puede predominar en un paisaje determinado para mí, el olor, y a lo mejor no las otras cuestiones,
cada uno se engancha con ciertas cosas… cada uno referencia cosas personales desde ahí ¿no?
Eh… entonces, si a lo mejor desde lo físico: estamos frente al lago, hay montañas de fondo… pin
pun pan… Y después… lo básico, digamos… el marco, después la persona lo va a rellenar ya con lo
que vaya viviendo: ah siento una voz así… Esto es amplio ¿no? Y empiezan las preguntas… esto es
demasiado amplio, porque se pierde por ahí, escucho allá al fondo tal cosa… si porque hay un…
entonces la persona ya va requiriendo lo necesita o lo que le va surgiendo de su propio percibir
¿no?, serían como algunos temas básicos y después él rellena toda la historia del paisaje y se la
hará personal (Entrevista 11 – DV – Antonio B. – Psicólogo de la institución – 30-05-2018).
En esta respuesta se reconocen diferentes tipos de información, por un lado, la información que
ayuda a orientar a la persona en cuanto a lo físico espacial para tener autonomía y seguridad, y por
otro lado la información que llegar a condicionar la vivencia de la persona, se podría decir que es
información innecesaria. Antonio define la vivencia como algo muy subjetivo que cada persona
experimenta según su historia, sus preferencias, sus debilidades, etc. Y lo importante que es que
cada uno pueda hacerlo a su manera y no a partir de la vivencia de otro.
E: Si la persona estuvo antes en las sierras, que lo haya visto va a tener esa memoria visual. La
persona que no ha visto, es mi pensamiento no, hacerle que escuche, que toque, que huela ¿Sí?
ese va a ser su mapa mental… porque a lo mejor… que vos le decís que hay montañas… le podés
decir, pero lo que va sentir esa persona es lo que perciba con sus otros sentidos… es mi
pensamiento, no sé si es así. El que haya visto si va a tener la memoria… ah yo estuve en una
montaña muy grande como la de las altas cumbres… ah, sí, las altas cumbres, esas son las montañas
que tenemos adelante tuyo pero al fondo, fondo… Por ejemplo, esa explicación… por asociación…
algo de eso digamos (Entrevista 22 – DV – María J. H. – Docente de Autonomía – 04-07-2018).
En la respuesta de María J. se refuerza esa idea anterior de permitir que la persona pueda reconocer
y vivenciar el espacio con sus propias herramientas, pero agrega una posibilidad en relación a las
personas que adquieren la ceguera, que pueden tener recuerdos guardados de cuando podían ver y
entonces sería posible trabajar con asociaciones para reconocer ese paisaje.
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E: Sí, para las personas ciegas sí, es muy importante. Porque es una forma de orientarlos para que
ellos se puedan imaginar las cosas… yo le tengo que decir bueno, este paisaje tiene… hay un cielo
que está despejado, hay un sol brillante, hay rocas, agua corriendo… todo eso le tengo que decir
porque ellos se van imaginando todo eso… por ejemplo: hay una casa al lado del agua por
ejemplo… ellos se van imaginando eso… estamos abriendo la imaginación, ello se lo imaginan como
pueden, algunos, los que han visto pueden imaginárselo con más facilidad, con el recuerdo. Y si no
bueno, alguno que experimentó con el agua, con el sonido del agua… también de alguna manera
se lo imagina, pero si es importante describirlo (Entrevista 23 – DV – Paola L. – Docente de
autonomía – 04-07-2018).
Aquí se mezclan un poco las ideas al respecto, refuerza la importancia de datos que ayudan a la
orientación y la movilidad, pero los ejemplos que brinda refieren a subjetividades personales de la
percepción que podrían condicionar la vivencia de la persona ciega. Alude a la importancia de la
imaginación que, en realidad, toda persona, cuando no tiene toda la información completa de un
espacio es probable que imagine el resto. En el diseño del parque inglés tradicional se trabaja con
este recurso que desdibujan límites y formas, algunas se descubren cuando se avanza en el recorrido
y muchas otras se imaginan, aunque quizás no conscientemente.
E: Sí, la verdad es que nunca nunca he prestado atención, pero sí, yo creo que sí. Yo creo que sí
porque es como que se descubren cosas que a lo mejor al momento de verlo, que ellos no lo ven…
pero ya al describirlo es como que uno lo hace mucho más completo, agrega el perfume, agrega el
sonido, agrega… cuando lo describís decís sí, árboles, plantas y… en cambio al describirlo y pensarlo
bien uno puede le puede agregar muchas cosas más que sí es significativo, le da mucho sentido
también (Entrevista 24 – DV – María P. M. – Docente de integración y Taller de los sentidos – 04-
07-2018).
En este caso, se hace referencia a una idea de construcción colectiva que combina las percepciones
de cada uno y las enriquece con las del otro. Más allá de describir y contar lo que uno percibe de ese
espacio, lo significativo es todo lo que suma a la percepción a partir de las particularidades que cada
uno interpreta y valora.
E: Si, a no, ¿visualmente vos me decís? Yo creo que… completa al que tiene vista diría… digo, que
a lo mejor le termina de cerrar el ego al que tiene vista. Digo yo, no sé, hay paisaje y paisajes… que
a lo mejor le ayuda a la persona… si le ayuda a la persona en su orientación y movilidad para
después desplazarse en ese paisaje me parece que la descripción sirve. Ahora, si esta descripción
es solamente para hacer como una imagen… terminando como una imagen visual, pero en realidad
es visual y no lo va a tomar la persona, no tiene mucho sentido más que responderle al que tiene
visión (Entrevista 25 – DV – Corina S. – Docente de integración y de Orientación y movilidad – 04-
07-2018).
E: ¿Para qué nos entendamos? Sí, pero le estás mostrando tu perspectiva… es para compartir tu
perspectiva… a lo mejor sugestionas a él en la suya… él tranquilamente puede armar un paisaje sin
lo visual. O una situación (Entrevista 26 – DV – Nicolás D. – Área de computación – 04-07-2018).
Finalmente, Nicolás refuerza de manera simple y clara el problema de pensar que sólo hay una forma
de entender el paisaje y que dependa de lo visual. Por el contrario, él dice que cada uno puede
entender y armar en su mente su paisaje más allá de lo visual.
Diferentes opiniones y criterios al respecto, se interpreta que hay datos que son importantes para su
autonomía y movilidad, pero también es sustancial escuchar la percepción de las personas, no
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influenciar en ello. En todo el proceso de la investigación se tomó la postura del respeto a sus propias
percepciones, tanto en las entrevistas como en los talleres y salidas a campo, la consigna siempre se
planteó en escuchar primero sus voces, sensaciones y emociones para luego si era necesario y lo
solicitaban se aportaba alguna información del lugar o la idea que se estaba trabajando.
Se indagó luego en la percepción del espacio diferenciando el espacio abierto del espacio cerrado,
¿qué aspectos son fundamentales para reconocer las diferentes situaciones?, ¿cómo lo trabajan y lo
reconocen las personas ciegas?
E: Y bueno, yo creo que mucho se basa en la percepción de los ecos, por ejemplo eco localización
utilizan mucho las personas ciegas… y hay gente que está muy muy entrenada o que tiene una
percepción muy selectiva de eso y pueden inclusive diferenciar el tamaño de los autos… yo los
he visto en la calle diciendo: (chasquea los dedos mientras dice:) ¡este es un Renault 12… sí! Este
debe ser un auto determinado… entonces puede acertarle con bastante precisión el tamaño y
hasta por ahí arriesgan con cuestiones con el modelo y todo… ¡impresionante! Y después, todo
lo que tiene que ver con espacios cerrados y abiertos en el movimiento del aire y el sol me parece
que ayuda mucho también.
MVP: ¿O sea que en esa percepción los sentidos más fuertes serían la piel (el tacto) y el oído?
E: SÍ… desde lo que yo he visto. De todas maneras me parece que la persona ni si quiera tiene
conciencia de cosas que referencia, desde dónde toma datos, porque por ahí hemos conversado
y demás… y dice no, no sé, mirá, yo intuí que… pero esto de la intuición nos conecta con
muchísimas otras percepciones que ni siquiera tenemos registro consiente llamémosle así…
entonces… (Entrevista 11 – DV – Antonio B. – Psicólogo de la institución – 30-05-2018).
El cerebro tiene capacidad de procesar toda la información que llega del exterior por los receptores
sensoriales, pero es posible que mucha información sea codificada o decodificada en forma
inconsciente. Morgado afirma que el proceso que se genera en el cerebro es muy complejo y
estamos todavía muy lejos de comprenderlo totalmente (2012). El cerebro capta la información que
le interesa, en esto pueden influir aspectos de los más primitivos que responden a la supervivencia,
como otros que responden a la cultura, a las historias de vida de cada persona y de cada grupo social.
E: Por el sonido. Si hay viento, si no hay viento. Si… a ver… ellos dicen el sonido abierto y el sonido
cerrado… si, cuando están en la galería y cuando salen afuera de la galería, son distintos sonidos.
Fuera de la galería, por ejemplo, perciben el viento, el sol…y dentro de la galería no. Por ahí, eso
preguntale también a ellos y ahí ellos también te pueden llegar a orientar en eso (Entrevista 22 –
DV – María J. H. – Docente de Autonomía – 04-07-2018).
Los sonidos cambian en el espacio cerrado o en el espacio abierto, pero es necesario prestar atención
a esas diferencias para comprender si el sonido corresponde al interior o al exterior. Es probable que
cuando se tiene la vista, esa información sea descartada.
E: Bueno, nosotros acá por ejemplo en orientación y movilidad trabajamos acá en la galería y
después salimos al patio, y ellos con el aire, o sea porque la galería está si se quiere calentita
digamos así, y cuando salen escuchan el sonido de los autos, de la avenida, el frío mismo, o gente
que está hablando… se dan cuenta que están afuera. Por el aire mismo o el sol también (Entrevista
23 – DV – Paola L. – Docente de autonomía – 04-07-2018).
La piel, el sentido háptico, tienen una participación importante a la hora de reconocer el espacio, tanto
abierto como cerrado. El movimiento del aire y los cambios de temperatura permiten ubicarse
espacialmente. Del mismo modo, el oído es registrado como un sentido clave en la ubicación espacial
ya que es posible enumerar sonidos referenciales en cada lugar.
E: Por el sonido. Básicamente por el sonido, al menos en mis alumnos ellos… por el sonido y por el
aire. Es como que incluso a ver, prestá atención… prestá atención, esas son las “claves”, lo que es
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el sonido y el aire, si hay mucho aire, si hay poco aire, si el aire me viene de la derecha, si el aire
me viene de la izquierda… si viene de frente, a ver, donde estoy… se organizan a partir de eso…
MVP: ¿Y una persona que nació ciega, por ejemplo, vos le explicás o le hacés notar la diferencia
del aire adentro y afuera, o solos ellos se dan cuenta?
E: No, en el caso del ciego, solos se van… se van… al menos yo de la experiencia que tuve con
alumnos ciegos de nacimiento, ellos solos es como… claro, es su forma de descubrir las cosas, los
otros sentidos. Entonces, solos… si bien se les hace notar que hay, está nublado… es así típico,
¿está nublado o hay sol? No hay sol. ¿Por qué? Porque tengo el calorcito… así, pero ellos solos me
parece que ya es innato porque es su forma de descubrir las cosas. Se dan cuenta de cosas que
obviamente uno ni se da cuenta tampoco… ellos sí, uno no lo percibe en cambio ellos ahí te dicen…
A mí me pasó una experiencia, yendo con unas chicas ciegas, eran tres ciegas de nacimiento, por
la calle, era por el centro teníamos que ir a Cadena 3 a buscar una bandera, no sé qué, y volvíamos
por la peatonal y la nena que iba conmigo me dice: Pía hay olor a café, sí, le digo estamos pasando
por una cafetería… Pía hay olor a papel, sí, estamos pasando por una librería… y así… y en un
momento me dice… íbamos por la iglesia de Santo Domingo, la calle esa, había paro de inspectores
de tránsito… de… estos de los vendedores ambulantes y entonces eran puestos de choripán por
donde quieras del centro, plena Vélez Sarsfield y Deán Funes… el humo de los autos, los
choripanes… y me dice esta nena: Pía hay olor a fruta… ¡cuando me dijo eso yo empecé a buscar!
¿Dónde? Y sí, estábamos ahí y había una verdulería o sea… Ah... sí le digo, estábamos pasando por
la iglesia y al lado hay una verdulería… ah me dice, entonces por acá es la parada de mi colectivo,
porque nosotros con mi mamá paramos acá… ¡y yo ni me había percatado que estaba la verdulería!
Y ella pudo decir, de alguna manera… ella sentía, había millones de olores y ella pudo discriminar
el que a ella le servía para poder encontrar el lugar… Es como que ellos… es innato… es a la fuerza
que lo van desarrollando.
E: Es que yo siempre les digo… nosotros lamentablemente… la vista anula todos los otros sentidos,
entonces por ahí cuando vamos perdiendo la vista es como que hay que empezar a “despertar” a
los otros y prestar atención a los otros sentidos (Entrevista 24 – DV – María P. M. – Docente de
integración y Taller de los sentidos – 04-07-2018).
El olfato también participa y tiene un rol muy importante a la hora de ubicarse en el espacio. La
profesora habla de “claves” que permiten orientarse que, de acuerdo a su descripción, es la selección
intencionada de los estímulos que llegan al cerebro para utilizar aquellos que son necesarios o
importantes. Se podría decir que hay una posibilidad real de reconocer y elegir las claves necesarias y
descartar las innecesarias, en el caso de las personas ciegas para tener autonomía.
Resulta sorprendente el funcionamiento del cuerpo de manera mecánica y muchas veces sin
conciencia de lo que está procesando el cerebro mientras recorre o permanece en algún espacio.
Lindón afirma que “la consideración de los paisajes a partir de la experiencia espacial del sujeto es
una ventana a la complejidad, tanto por las múltiples dimensiones que lleva consigo toda experiencia
espacial, como por la diversidad de sujetos sociales que pueden habitar un paisaje” (2016:236). La
experiencia en el paisaje incluye una vivencia espacial en la que participan todos los sentidos y la
historia personal y colectiva en un tiempo y en un espacio.
El espacio tiene configuraciones diferentes que pueden variar en la forma, en las dimensiones y en
las cualidades y características de cada uno de sus componentes. Podemos reconocer y comprender
espacios de diferentes escalas y proporciones según la disposición de los límites verticales como así
también del plano superior horizontal como del plano base. En el espacio abierto el plano base
puede ser llano o puede tener desniveles, ¿cómo interpretan o reconocen los desniveles las personas
ciegas? Dentro de la investigación se incluyeron salidas a espacios abiertos públicos naturales y
urbanos, por lo que era necesario comprender cómo se manejan las personas ciegas tanto en la
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comprensión espacial como puntualmente de los desniveles en el terreno para garantizar su
seguridad. Como así también la comprensión de su manera de movilizarse en el espacio.
E: Los desniveles, y bueno calculo que cuando uno los lleva, los acompaña digo como guía vidente
ahí… y si son muy profundos tiene que ver el eco, el desplazamiento de la voz, el aire… y bueno,
tenemos múltiples cuestiones sensoriales en el cuerpo, yo creo que eso también actúa… a nivel de
presión… hay muchas maneras de percibir… por ahí que las personas… me han sorprendido… y
dicen: ah, pero esto hay como una cuestión acá y no sé qué y un volumen acá… y entonces uno
dice ¿cómo? Y no se… me pareció… entonces por ahí hay cosas… se activan cosas que por ahí uno
no sabe… absolutamente, sí, sí, si… (Entrevista 11 – DV – Antonio B. – Psicólogo de la institución –
30-05-2018).
E: Usando el bastón, lo primordial. En el caso de no tener el bastón usar la guía vidente, que la guía
vidente va delante de la persona ciega, ¿sí? y si hay algún desnivel o algo la persona vidente, o sea
el guía vidente, va a bajar y la persona ciega un paso detrás va a bajar después… también
comentándole, hay un escalón… vamos a bajar… eso, no hay que perder la comunicación digamos
(Entrevista 22 – DV – María J. H. – Docente de Autonomía – 04-07-2018).
Las personas ciegas o con baja visión tienen sus propios recursos para reconocer las diferencias en el
plano base inferior, con el bastón que aprenden a usar, como así también con la percepción háptica
(la planta de los pies, la piel, los músculos) que utilizan o entrenan para afinar y decodificar la
información que necesitan para tener autonomía. Pero también es posible que lo puedan percibir
con la ayuda de un guía vidente, quien también tiene que aprender a serlo. La ubicación del guía
vidente es clave para que pueda servir la información que llega a través del brazo con el que se toma
la persona ciega.
E: Bueno, ellos usan el bastón y van usando técnicas, de rastreo por ejemplo y ahí sienten si hay
una baldosa que está levantada, saben si está la vereda y después hay tierra. Porque ellos van
sintiendo con el bastón… sienten la diferencia de texturas que hay, si hay pasto, si hay piedritas. El
bastón le transmite ondas que hacen que ellos perciban si es un suelo digamos por decir opaco, si
es un suelo sólido, bien sólido, o es algo más bien blando digamos, lo van distinguiendo con el
bastón (Entrevista 23 – DV – Paola L. – Docente de Autonomía e integración – 04-07-2018).
También colaboran los otros sentidos en comprensión del espacio y las posibilidades de movimiento,
los sonidos por ejemplo orientan y dan información sobre las particularidades ambientales. Existe una
suerte de selección de estímulos según la información necesaria. Se presta especial atención a aquellos
brindan los datos precisos para movilizarse.
E: Y por el ambiente, el sonido, la sensación que tiene el cuerpo cuando está en un lugar abierto
En realidad intuitivamente uno si cierra sus ojos el cuerpo hace adaptaciones que es colocar el…
casi no levantar el pie, porque se empieza como arrastrar y empezamos a tomar como ciertas
situaciones raras…por así decirlo, o tomar posturas raras, que en realidad este pie que antes se
levantaba empieza a estar más pegado al suelo, eso es sin bastón. Como para mejorar esta postura
o salir de esto espontáneo, que en realidad a cualquier persona le sale cuando está perdiendo
visión o tiene ceguera va el tema del bastón, que entonces la persona se endereza, generalmente
a lo mejor vienen como más caminando como de costado (lo muestra con el cuerpo) por un tema
de protección también… entonces como que uno va a empezando a tener como posturas
extrañas… o si la persona tiene baja visión en realidad va más como mirando el piso agachado y va
más como arrastrando (lo muestra con el cuerpo) el bastón ayuda en realidad como a erguirse y
que el bastón vaya sintiendo los desniveles… (Entrevista 25 – DV – Corina S. – Docente en
Integración, orientación y movilidad – 04-04-2018).
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En todos los relatos se refuerza la idea de prestar atención, detenerse y hacer consiente lo que el
cuerpo percibe para comprender el espacio, su forma, sus cambios o desniveles, sus texturas. Las
personas ciegas de nacimiento lo van descubriendo casi de manera innata como el funcionamiento
de su propio cuerpo en el espacio. Las personas con ceguera adquirida o baja visión primero
aprendieron a moverse en el espacio y comprenderlo desde la visión como primer receptor de
información y cuando la vista deja de funcionar es necesario hacer consiente la información que llega
de los otros sentidos para recuperar esa movilidad y comprensión. Lo curioso es que esa información
se está recibiendo constantemente sin tener conciencia de ello en la mayoría de las experiencias
cotidianas.
E: Bueno… no se ya… eh… primero creo que sería como la cuestión de la disposición… uno tiene
que tener un estado de ánimo, una cuestión de decirse bueno ahora me voy a relajar… estoy en
un lugar donde, que se yo, vamos al campo y digo ah bien… que se yo, desde lo personal por ahí
sería esto: voy al campo porque me gusta, entonces de ahí me relajo cuando llego y empiezo a ver
cosas que me gustan y me son familiares… y me han gustado toda la vida, entonces uno desde ahí…
perdón pero tu pregunta apuntaba a otra cosa… ¿cómo se entrena…?
MVPI: Si, a las personas que tienen discapacidad visual. Porque yo veía, por ejemplo, en las aulas
hay un espacio que tiene todas las partes casa, de la cocina, y ahí hay como un entrenamiento en
esto de lo urgente, que tiene que ver con lo cotidiano, que puedan moverse en la casa sin
golpearse… o resolviendo cuestiones que necesita para hacerse la comida… para lo que sea. Ahora
¿de qué manera deberíamos trabajar, para esta parte que tiene que ver con el disfrute? Porque
hay muchos casos de situaciones, que incluso ya tuve en varias entrevistas, y que hay una angustia
ahí con la vivencia del ciego, del no poder ver, qué sé yo… incluso en algunos una negación, de
decir, bueno hay un montón de cosas que ya están descartadas, ya no las puedo hacer más. Y en
este entrenamiento, donde ellos descubren que pueden moverse, que se les enseña cómo
moverse, como resolver cosas de otra manera a la que estaban acostumbrados cuando podían ver
o cuando tenían baja visión, no sé cómo se trabaja esta parte del disfrutar… del poder estar en un
espacio abierto sin temor… sin… sino percibiendo estas cosas que te hacen bien.
E: Bien, has tocado un tema complejo… sumamente complejo, que creo que no lo hacemos… no
hemos llegado a ese punto. Con que la persona, mirá lo que te voy a decir, con que la persona
tolere… tolere… ni siquiera haya superado… que no sé si se supera en algún momento, tolere…
¿eh? el hecho de estar en un lugar y manejarse lo más eficientemente posible y que esto no le cree
una situación de angustia que la descontrole… creo que hasta ahí hemos llegado… todavía lo
demás, estamos en pañales… sí, no hemos incursionado en ese punto…
E: ¡Absolutamente! Porque tendría que ver mucho con… bueno, con muchos otros aspectos… digo
esto de disfrutar, cuando vos decís disfrutar ya conecta con un montón de cosas… tiene que ver
con la postura, tiene que ver con dejar de sufrir… que es una carga impresionante que tiene todo
este lugar cuando uno entra… el sufrimiento… no quiero esto, me quiero ir de acá, me produce
angustia ver a los otros… eh… Me veo yo y los veo a los otros y no quiero estar en esto y sueño con
hacer otra cosa…
MVP: Por ahí la idea esta de revertir la situación de pérdida con la situación de una oportunidad,
que yo les decía cuando tuve la primera charla y después fuimos a hacer el recorrido… que en
realidad ellos me pueden enseñar porque ellos van trabajando tan fuertemente los otros sentidos
que entonces son los especialistas en la percepción con los otros sentidos y no con la vista que
tapa todo, que aplasta todo… yo digo, en esto que ellos son tan especialistas, para moverse, para
poder subsistir de alguna manera, en la condición que tienen, también les posibilita disfrutar
mucho más un espacio abierto, disfrutar mucho más el contacto con la naturaleza… entonces
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quizás esa humedad de la que hablabas al principio, o esos aromas… no solamente me sirven para
orientarme sino que podría enfocarse esto de que también me sirve para pasarla bien, para
disfrutar…
E: Sí, sí. ¡Está excelente la pregunta! El tema sería… ¿cómo yo hago eso si me tapa la angustia
cuando estoy así? (Entrevista 11- DV – Antonio B. – Psicólogo de la institución – 30-05-2018).
En los comienzos de este trabajo de investigación, cuando surge la idea de indagar el funcionamiento
de los otros sentidos con personas ciegas, lo que se puso en valor es justamente la importancia del
oído, el olfato, el tacto y el gusto en la percepción del paisaje. Si bien todas las personas tenemos esa
caja de herramientas, no todos somos conscientes de su funcionamiento y mucho menos el valor que
adquieren en la experiencia vivencial del paisaje. El trabajo con personas ciegas supone la valoración
de las habilidades y destrezas relacionadas con el uso consiente de los otros sentidos y de allí la idea
de aprender con ellos. En el proceso, tal como lo plantea Scribano, se producen cambios y aportes en
el investigador y en todas las personas que participaron de la investigación. En palabras de Scribano:
“Felicidad, Disfrute y Posibilidad. Tres momentos objetuales de las prácticas humanas que han
sucumbido al olvido y necesitan ser reinventados como terrenos para explorar, para entrar, bucear y
pastorear. Tres momentos donde el conocer no puede diferenciarse de la práctica, donde la
búsqueda, el rastreo, conste en la prescripción metodológica. Una recuperación del conocer como
una acción que puebla el mundo de otra manera, con el estilo de una mirada desde lo colectivo”
(2016:24). Supone una actitud Derridiana al poner en primer lugar la percepción con los otros
sentidos que habían quedado ocultos por la supremacía visual. De construir la idea de biopaisaje, su
forma de valoración y planificación desde la percepción multisensorial.
Con el objetivo de comprender qué entienden por biopaisaje las personas entrevistadas
considerando situaciones diferentes que pueden influir en la concepción, se determina una primera
clasificación de los entrevistados que corresponde a las personas ciegas de nacimiento (CN), con
ceguera adquirida (CA), con baja visión (BV) o videntes (V) ya que se considera que las condiciones de
percepción y vivencia pueden tener importantes diferencias según las categorías enunciadas a la
hora de estudiar la participación del oído, el tacto, el gusto y el olfato en la percepción y concepción
del biopaisaje.
Descubrir la concepción de biopaisaje de las personas ciegas por un lado permite afirmar y analizar la
participación de los otros sentidos en la concepción y valoración del mismo y por otro lado
demostrar que el biopaisaje no es solamente visual.
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Figura 11 – Cuadro conceptual del concepto de paisaje que surge de las entrevistas. Elaboración propia con programa
[Link]
Figura 12 - Cuadro conceptual. Red de comentarios acerca del concepto de paisaje de las personas entrevistadas.
Elaboración propia con programa [Link].
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3.2. Biopaisaje y emoción
“Los paisajes de la infancia y la vejez difieren de los de la juventud o la edad madura. Los pies son
los órganos transmisores de información sobre el suelo que pisan y no es igual la percepción de los
niños que van en brazos que la de los que caminan vacilantes al iniciar su aprendizaje. O la de los
jóvenes fuertes y elásticos, que suben y bajan con facilidad y se aventuran por rutas nuevas…”
(Durán, 2016: 56)
Una primera reflexión en relación a las categorías de organización de las entrevistas es que en todas
surge un componente emocional asociado al paisaje, una relación muy estrecha entre el paisaje y las
emociones. Morgado afirma que las emociones influyen en la memoria y ésta determina buena parte
de los sentimientos, como así también las percepciones y las motivaciones. Él asegura que
recordamos mejor todo aquello que nos emociona (2012). Hablar de biopaisaje llevó a compartir
experiencias vividas en las que se mezclan los sentimientos con las personas y los lugares que forman
parte de ese biopaisaje. Muchos se emocionaron con sólo recordarlo y luego lo describieron. Es el
caso de Alejandrina cuando responde a la primera consigna del cuestionario: recordar paisajes que
fueron importantes en su vida, ella nos cuenta el biopaisaje que pudo ver pero que fue tan intensa y
agradable la experiencia vivida que podría volver muchas veces y disfrutar del recuerdo de lo que vio
y de lo que puede percibir hoy con los otros sentidos, se emociona mucho cuando lo describe.
E: El paisaje de las Cataratas del Iguazú. ¡Majestuoso! Una cosa que no se puede contar… es
cuestión de vivirla. Este paredón imponente de la caída del agua hace que quisieras meterte en
una gotita y poder disfrutar cada vez más de eso. ¡La forma donde hay, la vegetación y los animales
autóctonos, me impresionó muchísimo! El haber podido tener cerquita un Tucán, un Coatí, un
mono… fui en época que tenía visión bien. Fui primero sola, muy jovencita, después fui con mi
primer marido una vez sin chicos, y después fui con mi segundo marido otra vez y volvería a ir,
aunque no veo, para que él pueda sentir lo mismo que sentí yo. Es una cosa que volvería a hacer
muchas veces.
MVP: ¿Y le parece que usted puede sentir esas cosas que sintió, aunque no lo vea?
E: ¡Yo pienso que sí! Porque yo lo viví. Es muy distinto cuando uno lo vive y después va sin poder
ver. Tu imaginación vuela de todo lo que viste, entonces vuelve a sentir todo lo que te guardaste
de lo que te gusta. Me parece a mí... Lo sentís, porque cuando uno ve, ve todo por la vista, pero
cuando vos, la vista no te funciona, vos buscás los sentidos para que te hagan sentir lo mismo. Las
gotitas de agua, el olor a la caquita de los pájaros, el ruido de que saltan de una rama a otra… todo
eso te hace que vos vuelvas a dar vuelta la película y veas todo lo que vos viste antes. (Entrevista
02 BV – Alejandrina B. – 23-05-18 – 74 años, baja visión que va en aumento, de un ojo ya es ciega
y del otro tiene un 15% de visión)
Este planteo inicial busca indagar la concepción de biopaisaje de la persona entrevistada pero como
se apela al recuerdo de biopaisajes importantes se evidencian las emociones relacionadas al
recuerdo. De esta manera y con una formulación abierta se logra reconocer que entienden por
biopaisaje sin condicionar ni direccionar las respuestas. Las personas ciegas de nacimiento lo
describen desde la percepción corporal con los otros sentidos. Así un biopaisaje urbano está definido
por las texturas que se perciben al caminar, los sonidos o ruidos de la ciudad, los aromas y olores,
categorías que surgen en el relato oral diferenciando aromas con connotación positiva y olores con
connotación negativa. Pero siempre aparece la emoción, el biopaisaje que trae el recuerdo está
asociado a espacios y tiempos que de alguna manera marcaron a la persona y por eso son evocados.
Surge así un primer binomio: paisaje-emoción que es considerado como una categoría de análisis.
Es el caso del recuerdo de un biopaisaje urbano, sus texturas, aromas, sonidos; aspectos con
valoración positiva y otros con valoración negativa que se comprenden como parte del mismo. Se lo
describe como una superposición de capas, el palimpsesto como lo nombra Joan Nogué (2016: 19-
20) que definitivamente no solo se percibe y se entiende desde lo visual.
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Uno de los primeros paisajes que siempre me gustó fue el paisaje céntrico, el paisaje netamente
urbano. Porque, siempre me gustó percibir las diferencias en el piso, los diferentes tipos de
mosaicos que hay en las veredas, los baches también obviamente, ahora tenemos la diversidad de
obras en construcción que le dan también un toque, desagradable, pero existe. El tema del sonido
urbano tiene muchísimo para discriminar, porque simultáneamente nosotros escuchamos los
vehículos que cada uno tiene una diferencia sonora: o sea un auto, un colectivo, una moto, una
bici. Y simultáneamente con eso vos escuchas los sonidos naturales, yo siempre pude prestar
atención a los pájaros, que son los pájaros urbanos: el gorrión (Passer domesticus), la curucucha
(Troglodytes aedon), el quinto ve (Pitangus sulphuratus), son todos pájaros que están insertos en
el ámbito urbano, a los que yo siempre les presté atención. Y después también, el tema de los
olores, los olores a los comercios siempre me llamaron la atención desde chiquitita. Vos por medio
del olfato podés saber si estás frente a una panadería, a una casa que vende zapatos, a una estación
de servicio, al super. Vos antes de entrar a un super sabés que es un super por la diversidad de
olores que tiene. Bueno, está la cloaca también, están también los olores a residuos que indican
que hay algo que no se debería pisar, eh para mí el paisaje urbano está compuesto de todo eso.
(Entrevista 00 CN – Mariela. C. – 16-03-18)
En el caso de las personas ciegas de nacimiento las emociones se expresan con naturalidad y
aparecen recuerdos de momentos valiosos vividos en el biopaisaje, algunas veces relacionado con
personas y otras veces solo haciendo referencia a los componentes del biopaisaje que recuperan de
la memoria. Cuando las personas entrevistadas tienen ceguera adquirida, las emociones se tiñen
fuertemente de tristeza porque ya no lo pueden ver, lo que condiciona las respuestas en relación a la
concepción y experiencia vivencial del biopaisaje. Sin embargo, a medida que avanza el cuestionario
y se va haciendo hincapié en las alternativas de disfrutar del biopaisaje con los otros sentidos, en la
mayoría de los casos, se manifiesta un cambio de actitud y se logra pasar a la alegría de disfrutar del
biopaisaje de otro modo. Esto se verificó tanto en las entrevistas individuales como en las instancias
creativo – expresivas.
E: Para mí, y ahora uno no lo contempla este, tiene idea nada más, porque yo gracias a Dios antes
veía… pero el paisaje es una cosa que a nosotros, mientras nosotros lo vivíamos nos alegraba la
vida, porque teniendo la vista ya es todo, uno lo enfoca con la vista y integralmente va evaluando
todo, en cambio ahora no… nosotros podemos saber si hay un chorro de agua por el audio,
podemos saber si nosotros metemos un palo en el agua la corriente que va, podemos saber la
profundidad si tenemos un palo largo. Después por el lado de, podemos saber cuál es el ave que
está cantando, podemos saber si hay viento, podemos saber por el ruido de los árboles, ese rumor
que da así característico de los vientos sobre las ramas, este podemos saber si corre algún tren por
ahí, si alguna ruta está cerca… todo eso este… por el audio.
MVP: Le hago una pregunta, ¿usted tiene algún recuerdo muy lindo de algún espacio, algún paisaje
lindo que usted recuerde?
E: ¡Sí, mucho! En nuestra provincia, donde vayas hay paisajes buenos, yo por ejemplo… Villa
General Belgrano, el lago cerca… toda esa parte. Antes cuando era La Calera, tenía unos paisajes
hermosos, con Sauces que van bordeando los ríos.
E: No, no, todavía no he podido ir. Pero si he ido a Carlos Paz, hemos comido un asado al aire libre
y hemos estado cerca del Rio San Antonio, que yo lo conozco, sí, pero... se puede gozar, se puede
gozar… eh… se puede… usando la percepción, el audio, el olfato… este todo se puede. Y por
supuesto con las manos también se puede, se puede ver el agua si está fría si está, si corre el agua,
si está templada, se puede tocar los árboles si son gruesos, si son finos, se puede tocar las hojas…
MVP: ¿Y cuando usted los toca, viene el recuerdo del árbol que alguna vez vio, se da cuenta qué
árbol es?
E: Y si, yo por ejemplo, hay árboles que tienen un… las hojas tienen un olor característico, si uno la
agarra y la aprieta un chiquito y huele sabe que es, claro uno no tiene, no es la especialidad de uno
esa, pero se da cuenta si, si es un sauce, si es otro árbol que tenga un poquito… que se caracterice
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un poco. (Entrevista 03 – CA – Héctor B. 30-05-18 – 76 años de edad, es ciego hace dos años y
medio, al momento de la entrevista)
Otra categorización que surge de las entrevistas tiene que ver con la clasificación de paisajes según
tipologías en las que se manifiestan concepciones de paisaje que se pueden enmarcar en el paisaje
urbano, el paisaje rural / productivo, el paisaje natural y el paisaje cultural haciendo alusión a
costumbres, comidas, aromas, música… que son características de un lugar.
El paisaje comprendido como espacio natural, se describe con olores a plantas y lleno de pájaros, sin
ruidos de la ciudad. En donde se pone énfasis en aromas y sonidos propios de ambientes naturales
valorados positivamente.
Distintos paisajes… cuando era chico y fui al campo, olores de plantas… lleno de árboles… mucha
vegetación, lleno de pájaros… no había ningún ruido como en la ciudad, ¿no?… (Entrevista 13 – CN
– Tomás M. Edad: 20 años al momento de la entrevista– 28-06-18)
El concepto de biopaisaje asociado al mar y la inmensidad. Las distancias se miden con los pasos, con
la profundidad del agua, con la presencia o ausencia de sonidos que orientan. Bachelard en su libro
La poética del espacio, habla de la inmensidad de los espacios del silencio, y afirma que “nada
sugiere, como el silencio, el sentimiento de los espacios ilimitados” (1965:75). Aquí se puede
interpretar la presencia de otro binomio en la concepción del biopaisaje: biopaisaje – naturaleza,
también considerado en las categorías de análisis, que en este caso se combina con una idea de
escala espacial, el paisaje asociado a la inmensidad del mar reconocido desde el sonido
fundamentalmente y las distancias recorridas como marco de referencia de la dimensión espacial.
Tengo distintos recuerdos… entonces… se me ocurre que me pasó una vez en Jerez de la Frontera,
que es España, o en Grecia, Salónica… me recuerdo que vos tenés que caminar muchísimo para
entrar en el mar y nunca te tocaba el agua y no tenía olas… como que era tranquilo y había muchas
ostras en el piso… entonces ahí es como que podés en una porción muy mínima dimensionar lo
que es el mar… ¡caminé tanto en el mar! Que de tanto caminar después ya no… me quedé
asustado… no por ahogarme sino que no sabía para donde caminar porque no sabía si me alejaba
de la costa o… entonces me tuve que quedar quieto un rato para ver de dónde venía algún sonido…
sí, pude resolverlo porque me quedé ahí hasta que escucho unas voces de gente… ¡Inmenso!
Claro… imagínate que caminé tanto que en un momento no sabía para dónde ir, si para adelante
para atrás, para la izquierda o para la derecha…. porque no sabía… Estaba dentro del agua… no se
la cantidad de metros… caminé mucho, mucho, mucho…. uno no se da cuenta porque decís,
cuándo me va… cuando voy a sentir olas o cuando me va a empezar a tapar más el mar y nunca
me tapaba… y entonces estaba tranquilo. (Entrevista 21 – CN – Lucas R. 02-07-18 – 36 años de
edad,)
Dentro del binomio paisaje – naturaleza, surge otra asociación con diferentes tipos de naturaleza. El
concepto de paisaje asociado al campo, las montañas, valora el “olor a vegetación a plantas y flores”,
también considera las texturas al pisar como un valor positivo y el sonido del agua, de las cascadas.
Emmm… cuando era chico, no se… tenía como 10 años o 9 años, iba a un camping donde había
mucho espacio verde y había una montaña y me llevaron a recorrer… y nada, ¡re lindo recuerdo!
Tengo varios recuerdos… después cuando iba a la otra escuela para ciegos, cuando era chico, iba
de campamento, íbamos con los chicos… íbamos a Santa Catalina, lugares lindos que siempre
recuerdo y me gustaría volver a ir… espacio verde… también subimos una montaña, mucho olor a
vegetación a plantas, flores… cuando pisas había hojas secas… era muy lindo pisar y… no se… era
una sensación linda eh, ¿Qué más?… estaba el río, me acuerdo… y se escuchaba el ruido de las
cascadas. (Entrevista 13 – CN – Tomás M. Edad: 20 años al momento de la entrevista– 28-06-18)
Las personas con ceguera adquirida recurren a aspectos visuales en el recuerdo y en el relato. Es el
caso del Rosedal del Parque Sarmiento y el trencito que lo recorría como parte de ese paisaje urbano
evocado por Antonio. En este caso el binomio biopaisaje – ciudad referencia espacios verdes
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históricos de la ciudad, el biopaisaje es entendido como las áreas verdes dentro de la ciudad y al
mismo tiempo aspectos histórico culturales en donde el recorrido en el trencito es parte de ese
biopaisaje.
Si… a ver….de los paisajes importantes me acuerdo cuando éramos chicos que mi papá nos llevaba
al parque, al Rosedal, y íbamos en un tractorcito… que tenía un montón de vagoncitos… y recorría
el… ¡y me encantaba eso! Ese es un paisaje para mí… que todavía el Rosedal está pero el trencito
ya no, porque de esto le hablo de hace 50 años. (Entrevista 10 – CA – Antonio J. C. – 30-05-18)
En el caso de Rubén, el concepto de paisaje está asociado al paisaje rural y productivo, o Walter que
se refiere al paisaje natural, pero ambos los describen referenciando aspectos visuales, recuperando
el recuerdo de lo que pudieron ver antes de adquirir la ceguera.
Los paisajes importantes de mi vida… ¡y yo he andado tanto! No sé. ¡Muchos lados! Importante,
más importante fue en Venado Tuerto, ahí trabajé cuatro o cinco años, con gente de muchos lados
que viajaban. Venían a Venado Tuerto a trabajar… Todo era chacra. Todo chacra, chacra,
kilómetros y kilómetros de chacra. Molino, en una estancia muy grande y la gente que trabajaba
ahí. Yo también trabajaba peor yo trabajaba aparte, en otras cosas. La gente que viajaba y llegaba
hasta ahí llegaba a la deflorada, se sacaban cinco surcos de flores que no quedara ninguna flor y
cinco con flores. Salían a la mañana acá y llegaban allá al medio día, a la otra punta, así que dese
cuenta de cómo será de largo la estancia (el tiempo de recorrido como medida de distancia)… Las
flores del maíz, porque uno cuando la máquina cuando juntaba, juntaba esas son las hembras que
decían ellos, y los machos eran los que tenían flores. El maíz que tenía flores eran espigas más
grandes, según lo que ellos decían. Yo me dedicaba a otra cosa. Yo arreglaba todos los molinos,
recién estaba contando, a Diego ahí abajo. Yo arreglaba todos los molinos, me tenía que meter
abajo, si había pérdida en los caños, tenía que cortar unir caños, hacer rosca. Trabajo, muy de, muy
muy bruto, muy peligroso a la vez. Nos manejábamos con soga, enlazados con soga con arneses
puestos con soga. A meterse al pozo, tenés pozos de profundidades de 30, 40 metros. Y después,
paisajes…. ¡yo he viajado muuucho! Yo era chofer de ómnibus de larga distancia, viajaba a Bolivia,
Brasil, todos esos lados. (Entrevista 04 – CA – Rubén C. Edad: 75 años, ciego hace 10 años en el
momento de la entrevista – 30-05-18)
Eh, cuando fuimos a la… cuando tenía unos 7 años, a las siete cascadas, cuando se podía entrar y
no cobraban, era lindo así ver las montañas bastante cerca, los árboles, como caía el agua.
(Entrevista 06 – CA – Walter J. F. Edad: 29 años al momento de la entrevista, ceguera adquirida a
los 21 años – 30-05-18)
En las personas que han adquirido la ceguera y en directa relación con el tiempo transcurrido desde
que quedaron ciegos, los paisajes evocados siempre vuelven al discurso visual en primera instancia.
Resulta muy fuerte primero la ausencia de visión y no la presencia de sonidos, aromas, texturas que
luego van apareciendo a medida que avanza la entrevista.
Los más imponente que vi, fue cuando fui a Chile hace como cuatro años atrás y estuve ahí en el
Puente del Inca, el Aconcagua… eh eso fue algo de lo más imponente que he visto en mi vida… eh…
estuve, estuve, en la base del Aconcagua, estuve en la base y fue realmente de lo más hermoso
que he visto… el Puente del Inca, ver la estructura del Puente del Inca me encantó, me encantó,
fue algo también fantástico eso. Y después no sé, he viajado mucho, he andado por todos lados,
no sé, la costa… en su momento el mar fue muy bonito también, el norte… la parte, la parte esa de
ahí unas ruinas ahí en Tucumán muy bonitas también, no me acuerdo como se llaman ahora…
pero… de Quilmes, también Quilmes… de los indios… no me acuerdo como se llamaban tampoco,
pero también muy linda las estructuras que he visto en ese momento. (Entrevista 16 – CA tres años
antes de la entrevista – Cristian P. Edad: 30 años al momento de la entrevista, adquiere la ceguera
a los 27 años – 28-06-18)
En las entrevistas realizadas a docentes de la institución, todos con visión, el discurso es totalmente
visual, sin embargo, se hacen evidentes las emociones asociadas a la vivencia del biopaisaje en las
que se reconocen aspectos que hacen a la experiencia del cuerpo en el biopaisaje, la relación con los
componentes naturales y culturales que lo definen.
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Em… me encantan los espacios abiertos. Es como emocionante… (se emocionó mucho) ¿te tengo
que describir alguno? Bueno, como ver el Perito Moreno, a la noche con la luna llena… ¡era como
espectacular! Si… es precioso. O estar en la montaña, en el silencio… escuchando el ruido del
viento, la brisa… y ver pasar las nubes… ¡es como impagable! Puedo seguir… no me preguntes
mucho porque soy de hablar un montón… jajaja (Entrevista 08 – Ana G. R. – V – 30-05-18) Profesora
de arte y preceptora.
De montañas, con río sobre todo… mucha vegetación… eh… es lo que más me gusta. (Entrevista
22 –María J. H. – V – 04-07-18) Profesora de autonomía.
¿Te tengo que decir cuales o no? Como son mis paisajes... como son, bueno son de montaña, con
pinos… y bueno, tiene un lago. (Entrevista 23 – Paola L. – V – 04-07-18) Profesora de autonomía.
Bueno, yo soy salteña, así que mucho paisaje salteño… mucha montaña, mucho verde… bueno, de
alguna manera no es… es como, no sé si tomarlo como paisaje… mucho canto, mucha música… lo
que es el folklore tan típico de ahí… si, básicamente eso, mucha montaña, mucho verde, mucho
canto, mucho folklore… este y bueno, y depende también la época, en época en Salta la época del
milagro que le dicen… mucho rezo, mucha devoción porque es la época de los patronos que donde
vas está la gente que reza… como mucha piedad en la época del milagro. El 15 de septiembre,
bueno desde el 9 que empieza la novena hasta el 15 que es la procesión. (Entrevista 24 – María P.
M. – V – 04-07-18) Docente en integración y taller de los sentidos.
Biopaisaje y emoción, surge de las primeras preguntas en las entrevistas, no importa tanto si es un
paisaje urbano, rural, productivo, natural, siempre surge la emoción, las experiencias vividas en ese
biopaisaje. La relación del recuerdo con momentos guardados en la memoria. El concepto de paisaje
supera la noción de imagen en todas las experiencias relatadas. Aunque se recurre en ciertos casos a
aspectos visuales, como respuesta a la consigna de recordar paisajes que fueron importantes en su
vida surge siempre la emoción. Maderuelo (2005:12) plantea que el paisaje no es un ente objetual ni
un conjunto de elementos cuantificables como lo interpretan las ciencias positivistas sino una
relación entre el ser humano y el medio en el que vive, una relación que él considera se establece a
través de la mirada mientras que en este trabajo se considera que la relación se establece a través
del cuerpo en ese tiempo y en ese espacio. Esta relación del cuerpo con todos los sentidos aparece
en los relatos, fundamentalmente de las personas ciegas de nacimiento quienes tienen conciencia y
registro de la participación de los otros sentidos en la percepción y comprensión del paisaje. Así el
biopaisaje se define como espacio abierto, como espacio natural, rural, urbano, como recorrido:
rutas, caminos. También surge la asociación con la música típica de un lugar, de una cultura y con
comidas típicas también.
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3.3. Biopaisaje y música
Se propone una comparación entre la música, los estilos musicales, con los biopaisajes, con la
intención de profundizar en la concepción de biopaisaje. Resulta algo muy subjetivo, sin embargo, se
puede reconocer una relación con el lugar donde se vivió alguna experiencia importante. Como así
también las cualidades de ciertos estilos musicales que son aplicadas al biopaisaje según la
concepción y valoración que cada uno de los entrevistados tiene. Por ejemplo, se asocia el folklore
con las sierras o las montañas, se plantea una relación entre los espacios que dan tranquilidad con la
música suave y los espacios que alteran con música fuerte, movida, estridente. Se conectan lugares
con canciones, quizás porque producen las mismas emociones o sentimientos.
MVP: Si pudieras comparar los paisajes con estilos musicales, ¿cuáles representan cada paisaje?
Por ejemplo ¿Las sierras?
MVP: ¿Y la ciudad?
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E: Con las sierras yo podría, sería algo tranqui pero no tanto… sería eh… como una rumba algo así,
que es movido, pero no tanto. Porque te da tranquilidad y satisfacción que es algo lindo, no que te
lleva a extremarte a sobresaltarse…
E: Y en el mar sería algo más… algo romántico… o algo… o alguna sinfonía… por el sonido que se
escucha solamente… el sonido de cómo rompen las olas con… contra la orilla… el sonido del mar,
el viento… por ahí se puede escuchar alguna que otra ave. Eso es lo que yo viví cuando estuve cerca
del mar, una de las pocas veces antes de quedar así, ya me estaba dando cuenta y empezaba a usar
los otros sentidos y ahí estaba… también en Rio gallegos, estaba sentado, sentía… se sentía cuando
golpeaba la ola, cuando bajaba, cuando se volvía el mar… era una sensación linda.
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E: No, yo no pondría ninguna música. No porque no me da nada…
E: Es difícil en la ciudad, porque hay mucho ruido, no tenés una armonía para poner música…
(Entrevista 06 – CA – Walter J. F – 29 años de edad al momento de la entrevista – 30-05-18)
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E: Y eh… me gusta mucho la música, y hoy en día por ejemplo me han quedado, me han quedado
puntualmente canciones relacionadas con un lugar, o sea no un estilo sino puntualmente hay
canciones que me han quedado de ese lugar por ejemplo, que yo escucho esa canción y la relaciono
automáticamente con eso, no sé si es eso lo que me estás preguntando…hay una canción que se
llama Guanuqueando, no sé si la conocés, la versión más conocida la hace Divididos, y me ha
quedado… o sea la armonía de esa canción, me ha quedado por ejemplo cuando estaba saliendo
de Chile por ejemplo, cuando estaba viendo el paisaje atrás… me ha quedado de ese momento esa
canción, no sé por qué…
E: Me lleva a ese lugar, me lleva a ese lugar, más allá de que esa canción es una canción norteña y
no tiene nada que ver, yo crucé por Mendoza, por ejemplo, pero es como que esa canción me lleva
a ese lugar… si yo por ejemplo me ponen esa canción y automáticamente tengo el recuerdo de ese
lugar… y no tiene nada que ver eh… no tiene nada que ver la canción con ese lugar… (Entrevista 16
– CA tres años antes de la entrevista – Cristian P. Edad: 30 años al momento de la entrevista,
adquiere la ceguera a los 27 años – 28-06-18)
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E: Sería algo más triste… una música como árabe así que tiene un sonido… bajón… sería eso…
MVP: ¿Y la ciudad?
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E: Y bueno… creo que… bueno, hay mucha relación sobre todo, nosotros tenemos un autor… yo, a
mí me gusta mucho el folklore, nosotros tenemos un autor argentino nosotros, que es Atahualpa
Yupanqui que traduce mucho el tema de las cuestiones paisajísticas y la música… eh entonces para
mi está asociado mucho al tema de… esto… de la guitarra, ¿no? y qué sé yo, y me parece que a lo
mejor un paisaje llano sería más la zamba y un paisaje de sierras sería a lo mejor…. ¿Qué sería?…
chacarera ¿no?, porque no sería tanto como eso… Emmmm… la jota, la jota cordobesa, si…podría
ser la jota cordobesa… que tiene un poco de movido y un poco de tranqui.
E: Sería una música tal vez clásica, mucho, mucho más contemplativo… y a lo mejor mucho más
quieto… más asociado a la quietud… em… imagino una música más clásica, más suave…
E: Y si fuera el mar… ¿qué sería el mar?… Emmmm… ¿qué sería…? Sí, calculo que sería un concierto
de guitarra, o de guitarras, sí, sí.
MVP: ¿Y la ciudad?
E: Ay… sería mucho rock, mucho rock, mucho movimiento… de los nuestros, rock nacional… Sería
Ciro por ejemplo, me parece que tiene mucho que ver con el tema citadino… ¡Eh! Skay también…
Skay Beilinson creo que también estaría me parece con estas cuestiones… (Entrevista 11 –
Psicólogo de la institución hace 10 años – Antonio B. 30-05-18)
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E: Una música lenta, tranquila de relajación… porque al sentarme a ver el paisaje es lo que me
relaja a mí, sobre todo.
E: Si fuera el desierto… ¡apa!… esa no la había pensado… eh… si fuera el desierto alguna con
suspenso… no sé, me parece… por las películas sobre todo.
MVP: ¿Y la ciudad?
E: De caos… música movida… música rápida digamos (Entrevista 22 – DV - María J.H. – 04-07-18)
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E: La montaña folklore
E: El mar se me ocurre una melodía, así como de relajación… una melodía así… pero que el río
también lo asocio con eso…
E: Uh me mataste… de suspenso… jajaja… si, porque es como que no conozco pero es como que el
desierto es de misterio ¿no? es como incertidumbre. O sea, es como una música toda como de
suspenso… porque no sabés… esa quietud… no llega a relajación pero así como…
MVP: ¿Y la ciudad?
E: Heavy metal, rock pesado… pleno centro me suena así como… (Entrevista 24 – DV – María P. M.
– 04-07-18)
54
Se considera la idea de la percepción en sentido relacional, cuyos componentes son cognitivos y
sensoriales afectivos, planteada y estudiada por Simmel. Teorías que se enmarcan en una concepción
de la percepción como multisensual, sensorial y cognitiva, relacional con el cuerpo, los otros y la
cultura material, cultural, política y afectiva, según lo expresa la Dra. Sabido Ramos (2017). Simmel
afirma, según la autora, que la voz y los sonidos son fundamentales como vehículos para la expresión
tanto de ideas como de afectos (Simmel, [1882] 2003: 23-26). Considera que la música genera una
experiencia multisensorial que en esta etapa de la investigación se combina y compara con la
experiencia multisensorial en el biopaisaje.
Reconocer las concurrencias y las discrepancias en la relación de diferentes biopaisajes con estilos
musicales permite acercarnos a la comprensión que tienen los entrevistados del concepto biopaisaje,
y de las cualidades o características particulares que cada tipo de biopaisaje tiene según la vivencia
de cada uno. Se construye una nube de palabras para cada tipo de biopaisaje planteado en la
entrevista: montañas (Figura13), mar (Figura 14), desierto (Figura 15) y ciudad (Figura 16). El tamaño
de las palabras es directamente proporcional a la cantidad de veces que se repitieron las palabras en
el discurso oral de los entrevistados.
Figura 13 – Nube de palabras según estilos Figura 14 – Nube de palabras según estilos musicales
musicales que relacionan con paisaje de sierras que relacionan con paisaje de mar. Elaboración
o montañas. Elaboración propia. propia.
Figura 15 - Nube de palabras según estilos Figura 16 – Nube de palabras según estilos musicales
musicales que relacionan con el paisaje del que relacionan con el paisaje de la ciudad
desierto. Elaboración propia
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Es posible afirmar, al observar las palabras y su dimensión según repetición, que los biopaisajes
naturales despiertan sensaciones de tranquilidad y se asocian a estilos musicales que reflejan esas
cualidades: música clásica, instrumental, lenta. En el caso de las montañas (Figura 12) hay una
relación muy fuerte con la música vernácula, el folclore, esto podría reforzar la idea de identidad
natural y cultural de un biopaisaje. Tanto en la idea de montañas como en la de mar (Figura 13)
aparece varias veces la idea de relajante, relajación, relaja, cualidades que parecen definir las
sensaciones que provocan estos biopaisajes en la experiencia en ellos. En el caso del desierto (Figura
14), la idea de silencio es la que tiene más fuerza seguida con la identificación del desierto con
música árabe, quizás por una asociación rápida con el desierto del Sahara y no con el desierto de
Atacama que estaría más próximo. Luego aparece también la idea de tranquilidad, de música clásica
y se suma el misterio, el suspenso, la imaginación. Quizás porque no son paisajes vividos por los
encuestados, aunque dos de los entrevistados compartieron vivencias en el desierto (una docente y
un encuestado externo, los dos con visión). La mayoría de los entrevistados no lo conoce y algunos
de los entrevistados ciegos de nacimiento no lo conocen y no lo imaginan, de allí se presume surge la
idea de misterio, suspenso e imaginación.
Eh…que he estado en el desierto, el desierto se caracteriza por tener…a pesar de que…tienen como
unos tamboriles chiquititos…manojos de…como de conchitas así…también…eso en el Sahara.
(Entrevista 31 – V – Juan U – 29-02-2020)
Justamente viví en el desierto… También viví en el desierto… en la India… y viví también arriba de
un barco… como dos años arriba de un barco. La verdad lo que a mí más me gusta son las ragas…
la música clásica de la India. Las ragas son como… representativas de cada momento del día, están
separadas por la mañana, entre la media noche y las cuatro de la mañana, entre las cuatro de la
mañana y las ocho de la mañana, entre las ocho y las doce… es como que cada etapa tiene como
una… sensación, un sonido y una vibración distinta. Y vos cuando escuchas las ragas de la noche
que son de medianoche son como que te transportan a un lugar imaginario… ¡es precioso!...
Porque aparte es todo caaaaalmo y es como que te imaginás así como una cortina que se va
volando en la galería y vos a lo mejor a lo lejos ves el mar… o podés ver el desierto lo que fuera…
Pero está como oscuro… entonces vos lo que tenés es esa sensación de estar como liberándote
como que las cortinas se van como moviendo… estás en eso caaaaalmo… ah… ¡es divino! O sea, lo
relaciono con eso… Con el folklore, con esas cosas no tengo relación. Pero los instrumentos así,
por eso te digo las flautas porque es más general, y es como que en realidad si vos ves la música
de la india las ragas, es como que están las flautas y hay un montón de otros instrumentos que se
relacionan mucho con los paisajes también. (Entrevista 08 – V – Ana G. R. – 30-05-2018)
Cuando pasamos al paisaje de la ciudad (Figura 15) la palabra con más repetición es ruido. Que en
diferentes instancias en las entrevistas se vislumbra una diferencia entre sonidos (como un aspecto
de valoración positiva) y ruidos (como un aspecto de valoración negativa). También aparecen estilos
vernáculos como el cuarteto, cumbia y tango que hablan de identidad en paisajes urbanos. Surge la
palabra caos en varias ocasiones. En el caso de las personas ciegas de nacimiento, con ceguera
adquirida y baja visión el oído es el sentido de la orientación, funciona como un radar para ayudar en
la autonomía y la movilidad, los ruidos excesivos en la ciudad provocan estrés y desorientación.
Seguramente en las personas con visión genera un efecto similar pero en forma menos evidente, sin
embargo causa efectos que condicionan la calidad de vida de las personas y la salud de las mismas.
Es sin dudas un aspecto importante a la hora de pensar acciones orientadas a mejorar la calidad de
vida de sus habitantes y las cualidades de una ciudad.
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3.4. Biopaisaje memorable
En la primera pregunta se solicitaba recordar paisajes importantes y describirlos, de esa manera se
buscaba reconocer los aspectos que definen el biopaisaje para los entrevistados; y en la tercera
pregunta se vuelve, pero con la consigna de recuerdos agradables en el biopaisaje. Esto refuerza y
profundiza la búsqueda de conocimiento en relación a las diversas formas de la experiencia en el
biopaisaje como así también las cualidades que lo definen.
Bien, la ciudad universitaria, de una. Yo he crecido toda mi vida en la ciudad universitaria, si bien
es un terreno bastante inaccesible, porque no tenés referencias de veredas ni de nada, es un
campo abierto. Ya sea por ir al Helen Keller, por ir después al Zipoli y después por venir a la facultad,
siempre lo relacioné con éste contraste de estar en un edificio super moderno o super urbano,
como son las facultades, que están enmarcados en un lugar abierto semi campo en donde vos te
asomás, por ejemplo después de haber trabajado un montón, en donde vos te vas afuera y respirás,
te oxigenás, donde te sentás en el medio del pasto por ahí a conversar con alguien. Yo soy
practicante de reiki, no soy paciente sino hago reiki entonces también eso me ayudó a conectarme
mucho con lo que pasaba alrededor. Pero recuerdo este paisaje de la ciudad universitaria como
algo que me gustaba mucho, de hecho, salir de las clases como te digo y llevarme una taza de café
o algo para comer y sentarme en el medio del pasto a escuchar que pasaba, a conversar. (Entrevista
00 – Mariela C. – CN – 16-03-2018)
Aquí el paisaje que trae un recuerdo agradable describe un paisaje urbano, pero con una relación
espacio verde – construcción mucho más equilibrada que en la ciudad. Plantea el beneficio de salir
de edificios modernos y poder disfrutar del espacio verde, de sentarse en el césped, de escuchar lo
que está pasando, de conversar con otros. Valora la presencia del verde y del espacio público como
soporte de las relaciones sociales. Relaciona el espacio verde con la posibilidad de respirar, de
oxigenarse.
E: No sé si es el paisaje, pero la sensación de cuando era chico, yo quería conocer lo que era…las
alturas o el vértigo… claro siendo ciego que padre va a querer que el hijo ciego se pare en la cornisa
por decirlo de alguna forma…y bueno logré convencer a mis padres que se suban al techo conmigo
de mi casa y caminar por todo el borde del techo… sentir esa sensación, esa adrenalina o ese
vértigo que acá estoy seguro pero allá… es el vértigo en la cornisa.
MVP: ¿Y vos te dabas cuenta bien donde estaba la cornisa, donde estaba el vacío?
E: Si, si… de hecho después cuando subía al techo saltaba a la arena que estaba abajo… pero no
saltaba a cualquier lado, saltaba porque sabía que estaba ahí…. (Entrevista 21 – CN – Lucas R. - 02-
07-2018)
El recuerdo agradable de Lucas nos muestra dos biopaisajes diferentes, uno, el de la casa, el nido
como lo llama Bachelard, pero afuera, explorando la altura los límites del techo, la cornisa y saltando
al vacío. Explorando la sensación de volar, de caer…pero con la contención y el cuidado de los padres.
Dice Bachelard: “Nuestra casa, captada en su potencia de onirismo, es un nido en el mundo. Vivimos
allí con una confianza innata si participamos realmente, en nuestros ensueños, de la seguridad de la
primera morada” (Bachelard, 1965:137). ¿Será quizás esa seguridad la que animó a Lucas a explorar,
a desafiar los límites? Luego nos cuenta la experiencia de recorrer y analizar el fondo del río, dice:
explorando el mapa abajo del agua…con la misma intención de volar, de caer, pero midiendo con sus
pies con su cuerpo, con su piel ese fondo donde iba a caer. Se reconoce la conciencia de la cinestesia
y la propiocepción de Lucas que, a través de su piel, de sus músculos le brindan la información
necesaria para elaborar ese mapa mental que le ayude a saltar desde una piedra al río minimizando
los riesgos. El primer relato quizás fuera el entrenamiento, el aprendizaje necesario para la segunda
instancia. La idea de conocer el fondo del río sin ver nos habla de la importancia del cuerpo, la piel,
los músculos que transmiten información al cerebro para la comprensión del espacio. Comprender la
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forma del fondo del río, las texturas diferentes, explorar con el cuerpo. Capacidades disponibles para
los seres humanos que muchas veces están dormidas o calladas por la fuerza aplastante de la visión.
Quizás el secreto es detenernos y tomar conciencia de lo que nuestro cuerpo nos dice de cada lugar,
de cada biopaisaje para comprenderlo desde una conciencia profunda y compleja y no desde la
superficialidad de solo lo visual.
E: Yo me dedico a saber… porque me encanta saber dónde estoy caminando, pero tampoco me
dedico a que me digan exactamente todo lo que pasa en el paisaje en el que estoy, o sea, me
interesa que me digan lo justo y necesario, no sé si me logro explicar, eh… entonces, donde yo voy
caminando a mí me parece importante el aprendizaje que me queda… no es que tenga… que te
enseña más un paisaje que otro.
MVP: ¿Podés asociar algún lugar que hayas estado con esta sensación agradable?
E: Eh… sí, sí, creo que por lo que había dicho al principio, que si estoy en un lugar de sierras, en un
lugar donde hay montañas… automáticamente tengo la sensación de paz, de tranquilidad… que…
sinceramente a mí no me gusta, me gusta más lo caótico, me gusta mucho más lo que tiene que
ver con ciudades digamos… y el mar sí me gusta… el mar me gusta por el sonido que tiene… no sé
si me gusta tanto meterme… pero si por el sonido, el sonido es algo que te queda grabado.
(Entrevista 19 – CN – Yohana A. – 20 años – 02-07-2018)
Yohana plantea un aspecto del biopaisaje que se considera sumamente valioso: el paisaje enseña,
afirma. Esto plantea un valor intangible del biopaisaje, tanto en el medio natural como en el medio
urbano. Lo que nos lleva a cuestionarnos ¿qué está enseñando el paisaje de nuestras ciudades?
¿Cómo estamos pensando el paisaje en su rol educativo? ¿Estamos valorando los paisajes según lo
que enseñan? En el libro La construcción social del paisaje, de Joan Nogué, el arquitecto urbanista
Xerardo Estévez dice:
La percepción y el conocimiento del paisaje urbano es la secuencia de todas esas visiones que van
quedando en nuestra memoria y que van a influir de forma notable en nuestro comportamiento
ciudadano y en nuestra construcción social del paisaje…En estos años de hiperconstrucción en que
los paisajes cambian sin intención y apresuradamente, donde lo que se construye ya no es ciudad,
sino falansterios de la felicidad y el ocio y una ola de inmobiliarismo nos sacude, se origina de hecho
una conciencia paisajística distorsionada (Estévez, 2016:272).
Es importante reconocer que el biopaisaje no es una foto, una imagen de fondo, una postal, sino que
es dinámico, sistémico y de alguna manera condiciona nuestro comportamiento, nuestra salud física
y mental, nuestras relaciones sociales. Al mismo tiempo, en los paisajes diseñados, es reflejo de la
sociedad, es espejo de los modos de habitar y de los modos de relación entre las especies que lo
habitan.
Y mi niñez, fue en Montecristo, y eso lo tengo grabado en mi mente porque ahí pasé hasta los 7
años, era un lugar que…era un lugar… eh vamos a decir que era un rancho ¿vio?… y en aquellos
tiempos había muchas animales víboras, arañas, chelcos, una variedad de reptiles como también
había una cantidad de aves, pájaros de toda clase. Entonces yo ese paisaje lo recuerdo porque era
muy mío y tenía muchas características, muchas cosas que me quedan en la mente, los árboles
grandes donde el viento, el viento se siente con más precisión y hasta da miedo la forma que brama
la parte de arriba, los talas… los árboles grandes ¿vio? Que tienen mucha altura, y eso teníamos
ahí… rodeando la parte de donde era el ranchito donde vivíamos, y teníamos un patio que mi mamá
y nosotros… porque ahí hay muchos yuyos mucha maleza todo, entonces una parte, así como un
predio cercano donde da el rancho, especialmente donde da el frente, lo teníamos pelado, ¿por
qué? Una porque transitábamos por ahí siempre, y otra por las víboras… para que no entrara al
rancho vamos a decir así, y bueno, y ese paisaje lo tengo siempre en mi mente porque ahí yo me
crie y bueno, lo tengo en mi memoria porque será porque ahí estaba mi madre, mi padre, mis
hermanos todos… y vivimos ahí. Eso siempre lo tengo de recuerdo, como un recuerdo de mi
infancia. Eso lo tengo así, cuando era yo un niño. Después sí, muchos paisajes… acá en donde yo
trabajé dos años en Sol y Río, en Carlos Paz, y bueno, yo ahí cuando había poca agua en el medio
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quedaba un banco de arena y yo iba y me tiraba ahí… y había plantas grandes a las orillas del río
San Antonio, venían cuando llovía en las sierras venían las correntadas y traían de todo… es decir…
es capaz que traían un ternero, lechones, ramas… eh… y toda esa parte va a parar al dique ¿vio? Y
esa es el agua que estamos tomando nosotros, pero… Nosotros los cordobeses, la gente de acá de
Córdoba, cuando es la época de verano, que uno se va al agua, teníamos la precaución porque uno
sabe, porque uno es de acá, que cuando viene el agua con una así vio con una espuma y viene
medio color marroncita así, sabemos que detrás viene… son las primeras puntas de una correntada
que viene, y uno trata de salir. Pero mucha gente que desconoce esto, gente que viene a pasear…
ahora hay muchas formas de avisar… hay alarmas por avión… pero uno como así cordobés sabía
cuándo venía la correntada… (Entrevista 03 – CA – Héctor B. 76 años – ciego 2 años y medio antes
del momento de la entrevista – 30-05-2018).
Para Walter el recuerdo agradable, valioso, es el biopaisaje de su ciudad natal, pero los aspectos que
destaca describen la combinación del paisaje natural (el río y su sonido) con el paisaje artificial (el
puente carretero y sus sonidos). En el discurso también surge la nostalgia de lo que se podía ver.
E: Paisaje… que paisaje puede ser… mi único paisaje es el pago donde yo nací. Tránsito,
departamento San Justo, y ahora está ¡muy bonito! Está muy moderno, muy asfaltado… me da
gusto cuando voy todos los meses de Agosto, para las fiestas patronales. Me deleita recorrerlo
todo porque hay lindos jardines, hay lindas casitas… porque cuando yo tenía más o menos doce
años era un pueblo triste, y después con el tiempo fue modernizándose y está muy bonito. Ese
paisaje… campo, muchos Eucaliptus, Aromos… lo hemos recorrido mucho, el año pasado también.
Estaba cieguita, pero me llevaron para que fuera yo por donde yo había andado cuando era chica,
no lo puedo olvidar, ¡está hermoso todo!
E: Porque lo tenía en la mente, siempre… siempre lo tuve en la mente, ¡no lo olvidé nunca!
(Entrevista 07 – CA – Ángela G. 83 años al momento de la entrevista, ciega hace 15 años – 30-05-
2018)
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Ángela habla de su pueblo natal, Tránsito (al este de la provincia de Córdoba) como su único paisaje.
Incorpora en su descripción aspectos naturales (árboles, campo, jardines) y aspectos culturales
(fiestas patronales, lindas casitas, calles asfaltadas como idea de progreso y modernización). Incluso
nos cuenta que fue estando ciega y afirma: “está hermoso todo”.
Bueno el paisaje que es más lindo y recuerdo fue la de las cataratas, visualmente no lo pude… o
sea ver… pero sentí la brisa, sentí el ruido… o sea la frescura… la parte del viento del agua y todas
esas cosas… y fue muy importante porque he viajado ahí a un panamericano y bueno, eso para mí
fue como el cierre de algo que fue… que tuve que dejar muchas cosas de lado para poder llegar
ahí. (Entrevista 20 – CA – Eduardo, adquirió la ceguera a los 15 años – 02-07-2018)
En el relato de Eduardo surge algo muy especial, su paisaje más lindo es un paisaje vivido con los
otros sentidos. Él viaja y conoce las Cataratas del Iguazú estando ciego, podría haber evocado un
paisaje de cuando tenía visión, sin embargo, para él el más lindo es este paisaje. Habla de sonidos, de
frescura, de viento, aspectos que refieren a un paisaje natural. De alguna manera es el premio a un
gran esfuerzo realizado para poder llegar allí, a la competencia y al viaje concretamente y esta
situación tal vez aporta a la memorabilidad de ese biopaisaje.
Alejandrina recuerda el paisaje del mar y la playa de las caracolas, pero lo más importante lo que
refuerza en el relato es la relación con sus padres, especialmente con su papá. Incluso nombra el
aroma de comidas que le recuerdan a su papá. Su paisaje está asociado a la relación con su familia, a
su infancia, momentos especiales guardados y asociados a un paisaje.
Eh… bueno, Carlos Paz, es un paisaje… mi niñez ahí así que ese lugar me gusta… en esa época no
había tanta gente, y bueno el lago… el sonido… a la mañana el tema de los pájaros… tranquilo…
tranquilo porque estaba ahí cerca de Playas de oro, muy lindo… tranquilo… el río con piedras, el
puentecito… eso me trae… ese recuerdo… (Entrevista 12 – BV – Margarita R. B. – 56 años al
momento de la entrevista – 28-06-2018)
Margarita vuelve a su infancia y recupera el paisaje de Carlos Paz, el aspecto que más destaca es la
tranquilidad. Habla del sonido de los pájaros, del lago, del río, de las piedras. Define como algo
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positivo que en aquella época no había tanta gente en ese paisaje, valora la tranquilidad y los
componentes naturales de aquel paisaje.
Eh… paisaje agradable… eh, bueno solíamos ir para las fiestas así navidad, me acuerdo muy bien y
me encantó, la casa de mi abuela, vendría a ser el padre de mi mamá, vive en Capilla del Monte,
así que… ese lugar me gusta mucho, donde estamos cerca de las montañas, todo eso… es un lugar
tranquilo, sí, me gusta mucho ese… (Entrevista 18 – BV – Lorena G. 39 años – 28-06-2018)
Y… si, paisaje, bueno hay un lugar que a mí me… yo para mí, sería como mi lugar en el mundo, que
es una zona para allá para el lado de Anisacate, y me trae muchísimos recuerdos… eh
conversaciones… con… largas tardes noches, post asado con amigos, un vino y viendo caer la tarde
y la noche… y conversando sobre bueyes perdidos… si, así es… es su casa… y es un paisaje medio
serrano donde se ve hacia el fondo el valle… (Entrevista 11 – DV – Antonio B. 53 años al momento
de la entrevista – psicólogo de la institución – 30-05-2018
Biopaisaje, un paisaje natural, dinámico que cambia según las horas del día, en el que se dan
encuentros con amigos, que son parte del mismo. Sierras, valles, asado, amigos, todos componentes
de ese biopaisaje.
Se refuerza la idea del biopaisaje, que tiene vida que va cambiando a pesar de la aridez que nombra.
Con connotación natural y con carga emocional por experiencias vividas en la infancia en ese lugar.
Siempre voy en lo mismo, jajaja… en realidad siempre con la naturaleza y siempre como mis manos
ahí metidas, porque me acuerdo cuando era chica que jugaba vista haciendo como tortas de cosas
o que se yo… metiendo las manos en la tierra. (Entrevista 25 – DV – Corina S. – Docente en
Integración, orientación y movilidad – 04-04-2018).
La profesora Corina introduce una idea de interacción con el biopaisaje, el juego de la infancia, meter
las manos en la tierra, tocar el paisaje. El concepto de paisaje se asocia a la naturaleza, pero con una
relación más próxima. El recuerdo agradable en este relato plantea una relación mucho más estrecha
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con el paisaje, más íntima y quizás primitiva. No es el paisaje que se mira a lo lejos sino el que se vive
en la cercanía y con el cuerpo.
Ese para mí fue muy fuerte, la del Machu Pichu, ese tercer día en el camino del Inca, por todo lo
que te describí. Si me quiero ir un poquito de ahí, se me viene mucho la montaña, yo en la
montaña… no sé, algo viví en alguna vida pasada si querés verlo así, porque es algo que yo ahí voy
y es un estado de meditación automático. Lo que siento es que me lleva al aquí y el ahora. Es como
que está todo bien. No hay reglas del hombre no hay estructuras. Es sentir como esa esencia real
de que somos, sin todos los condicionamientos que tenemos en la estructura social. Pero también
se me viene otro, que cambia totalmente, y es una laguna en sur de México, que se llama Bacalar,
y me trae una sensación de renacimiento porque yo ahí tuve la oportunidad de vivir en una
comunidad un par de días y lo primero que hice el primer día que llegué fue hacer un Temazcal
(baño de vapor empleado en la medicina tradicional y la cotidianeidad de los pueblos del centro
de México), yo venía en un proceso personal bastante importante ¡y eso fue como pum! Me
terminó de romper y meterme en esa laguna fue como el bendecirme, o el bautismo a esta nueva
etapa. Y cambia totalmente. Una laguna de siete colores, azules, siete azules diferentes en medio
de la selva, ¡hermoso! (Entrevista 00 – VE – Franco B. 30 años de edad al momento de la entrevista
- 28-05-2018)
Franco tiene discurso fuertemente visual, los paisajes son descriptos desde sus aspectos visuales, sin
embargo, el relato cuenta de experiencias internas muy fuertes, el biopaisaje le produce un estado
especial en el cuerpo que modifica sus emociones. Vuelve a su esencia en la relación con la
naturaleza.
Nogué afirma que sólo vemos los paisajes que deseamos ver, los que no cuestionan la idea de paisaje
que tenemos y que responde a una construcción social (2008). Sin embargo, en la experiencia
vivencial existen aspectos positivos y aspectos negativos que forman parte de ese paisaje. Navegar
en los recuerdos desagradables y los paisajes asociados a ellos permite contrastar y completar la idea
de paisaje de los entrevistados, del mismo modo que se relaciona la luz y la oscuridad, lo bueno y lo
malo, se relacionan los valores positivos y negativos del biopaisaje. La concepción de paisaje está
impregnada de connotaciones culturales, llena de símbolos que hablan de la cultura de origen. La
descodificación de sus símbolos está unida a la cultura que los produce (Nogué, 2008). La estética
dominante se relaciona directamente con las imágenes estandarizadas, la globalización y el
capitalismo, busca definir y universalizar lo que es bello. Sin embargo, la percepción se modifica por
causas subjetivas, emocionales o sensoriales. Y allí es posible reconocer la particularidad de cada
concepción de paisaje, de cada experiencia vivencial. Muchos de los entrevistados plantearon que no
tienen recuerdos desagradables con el paisaje, que para ellos el paisaje siempre es algo lindo,
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agradable, placentero pero muchos también pudieron encontrar aspectos de lo que ellos consideran
paisaje que resultaron desagradables y generan un aporte importante tanto en la comprensión del
concepto como de variables que deberían tenerse en cuenta a la hora de evaluar y planificar el
paisaje. Otros recuerdan accidentes de tránsito, pérdida de familiares cercanos y de mascotas,
relatos que no se incluyen porque no referencian aspectos concretos del lugar, sino que solo hacen
referencia al hecho como un recuerdo triste.
A ver… tengo que recordar… ah… puede ser cuando me perdí una vez en el centro… si, cuando
estaba empezando a andar en colectivo solo y me perdí… y era muy incómodo, porque en las calles
era medio complicado… la ciudad es incómoda. (Entrevista 13 – CN – Tomás M. 20 años al
momento de la entrevista – 28-06-2018)
La ciudad es incómoda, dice Tomás, ¿por qué? ¿Por qué llega a perderse en la ciudad? Como se dijo
anteriormente, las personas ciegas se orientan fundamentalmente con los sonidos y los aromas.
Cuando los ruidos están por encima de los sonidos que orientan es posible que se genere esa
incertidumbre y desconcierto. Mariela, la primera entrevistada, contaba que cuando llueve los
neumáticos de los autos hacen un chirrido muy fuerte que anula los sonidos que le ayudan a
orientarse, ella (ciega de nacimiento) prefiere no ir al centro cuando llueve a pesar de que para ella
es un paisaje muy agradable el urbano.
¡El cementerio! Ay sí! no me gusta… yo me lo imagino como un lugar completamente feo por lo
que pasa… pero yo… no me gusta ir al cementerio porque yo me imagino todo un piso digamos,
donde tiene la estructura donde tiene enterrada la gente y tengo mucho miedo de pisar las tumbas
digamos, entonces como que no hay un espacio bastante dividido entre una tumba y la otra…
entonces vos para poder pasar y tenés que pisar una tumba, entonces yo cuando voy al cementerio
no entro a ese lugar porque… te vengo a visitar pero te visito desde acá… porque no me gusta, me
da una sensación de escalofríos… aparte es completamente silencioso… hay cuervos… hay… (pone
cara fea). (Entrevista 19 – CN - Yohana A. – 20 años – 02-07-2018)
Enseguida responde el cementerio, considerado como paisaje. Primero define una cuestión física
concreta la delimitación de las parcelas, el miedo a pisar una tumba. Pero luego aparecen otros
componentes que causan escalofríos: demasiado silencio y sonido de cuervos, que refieren a
cuestiones emocionales y ambientales que determinan que ese es un paisaje olvidable.
Desagradable… no, no sé, me llamó la atención… o por lo menos no lo esperaba… era en Corea o
en Japón los olores a las cloacas… ¡muy fuerte! Entonces… digo, bueno… primer mundo, pero…
como que no me lo esperaba en mi paisaje de mi olfato… en el paisaje de lo que yo puedo escuchar
o en el paisaje de lo que yo puedo oler o sentir no me esperaba esa sensación. (Entrevista 21 - CN
– Lucas R. 36 años – 02-07-2018)
El entrevistado ha viajado mucho con la selección de futbol masculino “los murciélagos” y es una
persona tan agradable, tan feliz con mucha independencia. Él nos cuenta este aspecto del paisaje de
una ciudad que toma mucha fuerza en la balanza de lo desagradable o agradable, los aromas de una
ciudad, que pueden ayudar a identificar o grabar un recuerdo con aromas típicos de un lugar o
pueden grabarse como en este caso por lo desagradable. Durán dice que en algunas culturas la
clasificación de olores no tiene correspondencia con el vocabulario y los criterios de la cultura
occidental. Cuenta que hay mapas y calendarios basados en los aromas del lugar y de la temporada.
Incluso advierte que desde comienzos del siglo XXI las ciudades y los paisajistas se esfuerzan por la
desodorización de las ciudades y no por la odorización positiva. El no olor o los olores estándares son
considerados buenos olores, pero acentúan la homogeneización internacional de las identidades
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aromáticas de los lugares (2016:50). La reflexión de Lucas, también plantea este imaginario de ciudad
de primer mundo que no debería tener estos olores, sin embargo, es el olfato el que evoca con tanta
fidelidad y precisión el momento y lugar vivido por él.
Y yo creo que sería cuando, en la ruta cuando estábamos entrando a Chaco, o sea se ve como es
como acá, pero se ve mucho la pobreza. Y en la misma ciudad, cuando llegamos a la terminal igual,
o sea todo absolutamente las calles llenas de mugre… no… como que había una gran diferencia
centro y barrios de los costados, pero muchísima la diferencia… no como acá que mal que mal se
limpia, se ayuda… allá prácticamente nada. Eso fue cuando viaje a un torneo hace poco. (Entrevista
06 – CA – Walter J. F. – 29 años en el momento de la entrevista, ciego desde los 21 años – Hace
atletismo: lanzamiento de bala, disco y jabalina. También juega al goalball – 30-05-2018)
Te voy a decir sin armar mucho, lo que viene saliendo, veo la imagen de la ciudad, no te puedo
decir qué ciudad particularmente, yo creo que es Córdoba, onda zona céntrica porque me hacía
mal ver gente en la calle, se me vienen seis años y sentir como la sensación que podían vivir esas
personas y me generaba mucha tristeza. Centro, Córdoba y sensación de tristeza por ver esa gente
en ese estado. No sé, te estoy tirando así… (Entrevista 00 – EV – Franco B. – 28-05-18)
El entrevistado también evoca el paisaje de la pobreza como desagradable y triste, pero lo refiere al
centro de la ciudad, la gente que vive en la calle. Otro paisaje que no se quiere ver o no se ve.
Después… no sé si puntualmente… bueno, en Chile… en Chile me trataron muy mal, los carabineros
me trataron bastante mal… fue, o sea… igualmente era Santiago de Chile, es un paisaje muy de
ciudad, es como muy primermundista Santiago de chile… es como que…es muy no sé, muy Estados
Unidos... es muy, muy, todo muy moderno, muy sobrio quizás… y me trae mal recuerdo por la… no
sé, por los carabineros chilenos, es como que… éramos un tour argentino que no nos trataron muy
bien digamos. (Entrevista 16 – CA – Cristian P. – 30 años al momento de la entrevista – 28-06-2018)
El entrevistado combina en el relato aspectos del paisaje urbano con el paisaje social, el recuerdo
desagradable tiene que ver con el trato que recibieron en ese lugar, la geografía humana como la
llama Hiernaux (2016), lo efímero que da vida al paisaje y se encuentra en la esencia de la vida
cotidiana. También se puede reflexionar en lo que refiere a estar en un lugar que parece otro, esto
está muy ligado a paisajes clonados, replicados, definidos por su aterritorialidad, como los llama
Muñoz (2016), paisajes que responden por sobre todas las cosas a la imagen, a los estándares de
belleza y progreso perdiendo su particularidad y su identidad.
Paisaje… paisaje así triste no, pero que me han contado que ha pasado así en una imagen… por
ejemplo en un tiempo cuando estaban en las guerras encontraron muchos nenes a la orilla del mar
o no me acuerdo que era, que estaban ahogados y estaban todos a la orilla del mar, porque se
querían salvar del país iban en balsa y se daban vuelta…
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El paisaje de los excluidos, de los expulsados de un país. La muerte de niños en la orilla del mar. Una
imagen desgarradora que pinta un paisaje de desesperación.
A ver déjame que piense… algo triste… puede ser el día que vino la creciente tan grande en Soto y
que rompió los dos puentes y quedamos aislados de toda la parte de Punilla, de la Rioja. Y por qué
fue un recuerdo feo, porque nosotros fuimos a ver la creciente desde mi casa en el auto con mi
marido y los chicos, y nos paramos como a tres cuadras porque que a mí también me agarro la
inundación en la casa, estábamos en el centro de inundados, no estábamos en mi casa, pero fuimos
después que bajo, pero iban pasando animales que trataban de salvarse… gente que le tiraban
sogas y cuerpos flotando… ese fue un paisaje feo. Que a veces uno, es como que vos intentas
acordarte y lo borrás... porque te queda entonces no querés… (Entrevista 02 – BV – Alejandrian B.
74 años al momento de la entrevista – 23-05-2018)
El recuerdo evocado está relacionado con la dinámica de un curso de agua, el relato es visual y
refiere a una creciente histórica del río, vuelve a aparecer la muerte y la destrucción como aspectos
de un paisaje y un momento que provoca tristeza.
El relato combina emociones relacionadas con afectos familiares que ya no están y provocan tristeza
con un paisaje árido, seco y sin progreso. El relato es visual en relación a la descripción del paisaje.
Emmm…. Si, supongo que habría, pero uno como tiende, este inconsciente a borrar las cosas que
a uno le desagradan… emmm. Si tal vez, podría ser, una sierra como estaba acá en bicicleta por
ahí… una sierra que ha estado desbastada por el tema de las canteras suponete… que corta
abruptamente y… viene la vegetación y corta y se ve la piedra pelada… si, ese sería a lo mejor…
(Entrevista 11 – DV – Antonio B. – 30-05-2018)
El paisaje modificado por la acción del ser humano con fines productivos o, en este caso, extractivos.
Lo plantea como un paisaje dañado, herido, roto. El relato es refiere a la percepción visual del
paisaje.
E: Desagradable… no desagradable en sí, pero por ejemplo, estuve viviendo un año en Buenos Aires
y me volví loca, me quería volver… por ejemplo… eh… eso es lo desagradable que puedo llegar a
decir…
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E: ¡Un caos! Si… uno te pisa el otro… no se preocupan por el otro… ese tipo de cosas… eso es lo
desagradable que yo viví. (Entrevista 22 – DV – María J. H. – 04-07-2018)
La entrevistada refiere al paisaje social de las grandes ciudades, en este caso la ciudad de Buenos
Aires. El individualismo y el culto a la velocidad de la hipermodernidad como lo nombra Hiernaux
(2016), platea la idea de fugacidad que introduce la no pertenencia al lugar, no hay tiempo de
apreciar o sentirse parte del entorno solo hay que cruzarlo con la mayor productividad posible. Esta
fugacidad que aleja del sentido del espacio y de los otros en el espacio. En palabras de Sennett “el
cuerpo secular en movimiento incesante… se arriesga a perder sus vínculos con otras personas y con
los lugares por los que se desplaza” (1997: 275).
Y… son lugares como fríos, sin muchos colores… no es la palabra pero es como recto o con líneas
muy angulosas… sin textura, sin… (Entrevista 25 – DV – Corina S. – 04-07-2018)
El relato es totalmente visual, refiere a colores, geometrías y texturas que para la entrevistada no son
agradables. Está ligado a una idea de estética propia. Lo que Bru define como: paisaje - experiencia,
la vivencia de una relación entre el mundo y las personas, en la que son determinantes las posturas y
las historias personales (2016).
Emmm… Armenia. Y lo que pasa es que eran los Cáucaso, era gélido… el contexto era un
psiquiátrico… o sea… que se yo, era todo gris, ¡todo gris!… a pesar de que, es un país que en el
verano tiene una amplitud térmica muy grande… en el invierno cuando estábamos ahí era… cada
vez que me acuerdo de eso me da como que pffff… me da angustia ¿no? (Entrevista 31 – V – Juan
U – 29-02-2020)
El entrevistado trabaja con médicos sin frontera y en este punto lo que viene a su memoria es un
paisaje triste que le provoca angustia, que tiene que ver con la salud mental de personas y un
entorno que describe gris, por el clima y por el contexto humano.
Este binomio de biopaisaje memorable - biopaisaje olvidable se completa con dos consignas que
buscaron reconocer los aspectos positivos y negativos de un biopaisaje. Se elabora el resumen de las
respuestas con nubes de palabras para identificar de una manera simple los aspectos más relevantes
y recurrentes en cada parte del binomio.
Figura 21 – Nube de palabras de lo que tiene que tener el Figura 22 - Nube de palabras de lo que no tiene que tener
biopaisaje. Elaboración propia el biopaisaje. Elaboración propia.
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3.6. Biopaisaje estacional
“…lo efímero se encuentra en la esencia de la vida cotidiana y puede ser interpretado como la
presencia de una suerte de átomos de las grandes moléculas, que son nuestros días. Lo efímero da
vida al paisaje, rompiendo permanentemente con la estabilidad, integrando, como bien dice
Bergson, la idea de la vida como un flujo cambiante…” (Hiernaux, 2016:246).
La imagen supone un momento, un instante que pareciera mantenerse estático, congelado, sin
embargo, el biopaisaje es dinámico, está cambiando constantemente porque, como se planteaba al
comienzo del trabajo, está vivo. Ya sea el biopaisaje natural, urbano, social o cualquier otra
clasificación posible, en todos los casos se está modificando permanentemente. Esto expresa la
contradicción de valorarlos solo según sus aspectos visuales. Podríamos contrastar el trabajo de
Kevin Lynch con la lectura y valoración de una ciudad (1960) a través de imágenes y secuencias de
imágenes; con el trabajo de Careri (2002) y su propuesta de lectura y valoración del deambular, el
andar como acción simbólica del ser humano que habita un lugar, reconoce los cambios de la ciudad
como territorios en constante transformación a lo largo del tiempo. El biopaisaje a la mañana, al
medio día, a la tarde o a la noche es diferente, si llueve o hay sol, si hace frío o hace calor, se vive de
otra manera porque se perciben otras condiciones y las especies se comportan de modos diferentes
frente a esas condiciones.
La dinámica del biopaisaje se percibe más claramente cuando los cambios son evidentes. Quizás no
sea tan fácil percibir el crecimiento de una planta, pero sí su transformación según el paso de los
meses y las estaciones del año, especialmente en las latitudes en las que están claramente marcadas
las cuatro estaciones, como es el caso de la ciudad de Córdoba, Argentina. Los modos sociales se
diferencian de un lugar a otro, así como cambia la proxemia según cada cultura, concepto
desarrollado por Hall (1972), cambian los modos de vivir y relacionarse en la ciudad y eso se expresa
en la fisonomía de la misma. También evolucionan y aparecen las nuevas socialidades posmodernas,
como las llama Maffesoli (1997), que se manifiestan en el mundo contemporáneo, en el tiempo y en
el espacio.
La relación de la idea de biopaisaje con las diferentes estaciones del año fue otro tópico abordado en
las entrevistas individuales con la intención de reconocer aspectos específicos de la concepción de
paisaje y la participación de los sentidos según los cambios estacionales.
¿De verano? Bueno, yo lo relaciono siempre con el atardecer, que es donde normalmente uno
puede sentarse afuera a estar, o tipo 7 de la mañana, más se me viene a la mente el atardecer. Ese
horario en donde el sol ya está como yéndose y te queda la claridad, que eso yo si lo percibo. Y me
imagino, se me viene a la mente una plaza, un lugar abierto, así como éste, donde se puede
escuchar el contraste natural con lo urbano. Por ejemplo, si uno se sienta en un barcito como este,
¿Qué vas a escuchar? La música del bar, que por lo general en verano suele ser música electrónica,
bueno ahora está el reguetón, que está muy relacionado con la actividad veraniega. Em… las
máquinas, siempre está la máquina de café indefectiblemente o la licuadora que hace los tragos y
el movimiento de la gente, observo mucho la gente que conversa generalmente en voz más alta
en verano porque estamos todos como más distendidos, em… bueno un espacio así de tranquilidad
donde uno puede estar sentado conversando. (Entrevista 00 – CN – Mariela C. – 16-03-2018)
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La entrevistada cuenta su percepción del verano en la que se confirman ideas de tiempos relajados,
de encuentros. Hace referencia a los horarios del día y cómo ella percibe el sol de la mañana o del
atardecer, cuando el sol se siente más suave. Sonidos de la naturaleza y la ciudad, música, máquina
de café, licuadora, movimiento de gente. Ella afirma que en el verano la gente conversa en voz más
alta como consecuencia de un estado distendido y relajado. El relato refiere a la percepción del
cuerpo (la piel) y fundamentalmente la percepción auditiva.
¿De verano? Un lugar fresco tiene que ser con mucha vegetación, árboles, un río o una pileta.
(Entrevista 13 – CN – Tomás M. – 28-06-2018)
A ver… como me imagino un paisaje de verano… eh… yo me imagino como mucha gente afuera…
eh… con algo característico del verano que es el helado, ponele, usaría eso, porque la gente en
invierno no sale demasiado… o si no, me imagino playa y mucho sol, mucho sol, sombrillas… y
gente buscando sombra. (Entrevista 19 – CN – Yohana A. – 02-07-2018)
Un paisaje de verano y… árboles, agua, sol, césped, pájaros… (Entrevista 21 – CN – Lucas R. – 02-
07-2018)
Un paisaje de verano es como yo te conté, pasto, árboles, montaña, río, pájaros… (Entrevista 27 –
CN – Nicolás M. – 09-12-19)
Las personas ciegas de nacimiento (CN) nombran aspectos que se refieren especialmente al sentido
háptico (al tocar, al pisar o simplemente a lo que se siente en la piel) y al sentido auditivo (tanto
referido a los sonidos de la naturaleza: el agua, los pájaros, las hojas de los árboles; como a los
sonidos de la gente, que según ellos perciben, se aumenta el volumen al hablar y se escucha la
música que cada grupo o persona escucha). Podríamos decir que el biopaisaje de verano se vive a flor
de piel.
Y el paisaje de verano para mí, es relativo porque yo digo para mí, a mí me gusta el paisaje de
verano por el calor, por el sol, y muchas cosas más que tiene el paisaje de verano. La fronda, las
plantas, todo se viste, que se yo, como se viste una mujer para salir, y entonces ¡es hermoso! En
invierno es opaco, más triste y eso influye en nuestro espíritu. En cambio, en verano a uno lo alegra
el paisaje, le dan ganas de vivir, es otra cosa. (Entrevista 03 - CA - Héctor B. - 30-05-2018)
Es lindo, hay parte de las sierras de Córdoba que hay cascadas, ríos, cascadas, los árboles, es lindo
eso. (Entrevista 04 - CA - Rubén C. - 30-05-2018)
Un paisaje de verano, bueno sol fuerte como todo verano, eh… y también sería como... en el río
para mí. (Entrevista 06 - CA - Walter J. F. - 30-05-2018)
Es como ir a una playa a bañarse, jajajaja. ¡Es lindo! (Entrevista 07 - CA - Ángela G. - 30-05-2018)
Para mí es… un paisaje… no sé, una persona que… lo voy a tomar como paisaje, no lo voy a tomar
como yo me siento… no… mucho sol… vendría a ser… un río, árboles… cosas para… para poder
caminar o para poder salir tipo treking… eso que van en la bici y le dan… dan muchas vueltas…
(Entrevista 14 - CA - Sergio L. J. - 28-06-2018)
Y puntualmente para mí, yo prefiero no… no es que yo disfruto mucho de la playa… a mí siempre
me gustó mucho lo rústico… la montaña… o… eso, así sea a morirme de calor no me importa… o
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sea yo tenía el sueño del Machu Pichu, el Camino del Inca ponele, ese tipo de cosas son las que me
gustan a mí, un paisaje de verano es eso, no sé, una piedra, capas una sombra y un rio… lo dejo
ahí… o sea, el calor… un río para refrescarme y paremos de contar, o sea… (Entrevista 16 - CA -
Cristian P. - 28-06-2018)
Agradable en el sentido porque los pájaros cantan mucho más, tanto como en la primavera obvio
¿no? muchos árboles… hay mucho, mucho verde… hay lluvias también, que me gustan mucho las
tormentas… me gusta escuchar la lluvia y los rayos… todas esas cosas me gustan mucho. Si inclusive
una de mis locuras, por decirlo así, era ser fotógrafo de tormentas. (Entrevista 01 - CA - Ángel G. -
16-05-2018)
¿Verano? Em calor, aire fresco, no sé, mar, playa… algo así, para mí sería el verano. (Entrevista 20
- CA - Eduardo - 02-07- 2018)
Las personas con ceguera adquirida (CA), dependiendo del tiempo que hace que son ciegas, refieren
a aspectos visuales (lo que antes pudieron ver) y algunas refieren a aspectos hápticos, gustativos,
olfativos y auditivos. En este grupo surge con más fuerza una idea de experiencia vivencial del
paisaje, se describen actividades en el espacio abierto y estados de ánimo relacionados con las
características de esta estación del año. Algunos expresan la idea de cambios de rutina, vacaciones o
descanso característicos de este período del año.
¡Jaaa! ¡El Río de Soto!, porque Soto tiene un río playito que va de menor a mayor y en ninguna
parte tiene remansos ni tiene, ni tienen… de esos remolinos que tiene el agua que puede chupar a
un niño, o chupar a uno grande. Una playa graaaaande sin piedras para poder sentarte, meterte,
que el agua te dé en el cuerpo, sentarte en el agua y que puedas estar sentado sin que tenga mucha
fuerza… es un paisaje así. (Entrevista 02 - BV - Alejandrina B. - 23-05-2018)
Bueno, esta… fuimos nosotros a Agua de Oro, así que está el rio, la arena, los árboles al lado del
río. (Entrevista 05 - BV - Irma T. - 30-05-2018)
Y verano es… playa, sería… un río, una pileta… (Entrevista 12 - BV - Margarita R. B. - 28-06-2018)
Y estar en la playa… jajaja… en el mar, estar en el mar… digamos lo que me gustaría es conocer el
mar… (Entrevista 17 - BV - Mariana A. - 28-06-2018)
Playa… mucha arena… si, playa, arena, sol. (Entrevista 18 - BV - Lorena G. - 28-06-2018)
Las personas con baja visión (BV) lo describen fundamentalmente desde los aspectos visuales,
aunque aparecen aspectos que refieren a la percepción háptica (sensaciones al sentir el agua, sol,
arena, piedras) El agua está presente siempre, de forma natural o construida (pileta).
De verano… ¿ventilado? si… ventilado, tiene que ser ventilado, y tiene que tener una sombra
considerable… para poder estar al resguardo, no me gusta el sol directo. (Entrevista 08 - DV - Ana
G. R. - 30-05-2018)
¡Oh paisaje de verano!… El río con las piedras… tomando mate bajo un árbol. (Entrevista 22 - DV -
María J.H. - 04-07-2018)
Con árboles eh… naranjas… amarillos… colorido así… (Entrevista 23 - DV - Paola L. - 04-07-2018)
Y… de verano… y agua, agua, verde, más agua, agua… (Entrevista 25 - DV - Corina S. - 04-07-2018)
El grupo de docentes con visión (DV) incluyen en la descripción del biopaisaje de verano aspectos
visuales, hápticos, auditivos y gustativos. En la mayoría se registra el conocimiento de la participación
de todos los sentidos en la vivencia del paisaje. Muchos trabajan con la importancia de cada uno de
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los sentidos para lograr la autonomía de las personas ciegas o que están en proceso de adquirir la
ceguera. La idea de prestar atención a los otros sentidos para ayudarlos a lograr esa autonomía
quizás podría influir en la propia percepción y vivencia del paisaje. Se considera muy importante
estos aportes para una generalización en la que personas con y sin visión puedan atender a las
sensaciones que se generan a partir de la percepción con todos los sentidos.
Te juro que trato de salirme un poco de la montaña, pero me cuesta tanto… Se me vino una playa,
se me vino Tulum, eh… y se me vino un atardecer de verano, un color muy naranja, una sensación
de un aire cálido y ese olor a mar con ese ruido a mar, suave, ¡oh! El atardecer se me vino…
(Entrevista 00 - EV - Franco B. - 28-05-2018)
No lo debo tener claro porque como yo nunca me fui de vacaciones debe ser que, un paisaje de
verano es… lo que no tuve y me imagino que es, familia, en carpa… en las sierras de Córdoba, en
las sierras de Córdoba, o sea en un rio, para mí el verano es un rio una familia y ya, y que salga lo
que salga ¿no?… como nunca lo tuve debe ser que eso es lo que más he querido tener… (Entrevista
31 - EV - Juan U - 29-02-2020)
Los entrevistados en la categoría externos con visión (EV) relatan experiencias en el paisaje, vividas o
deseadas, que incluyen aspectos hápticos, olfativos, auditivos y visuales. “John K. Wright (1947)
afirmaba que el conocimiento de los lugares por experiencia es diferente de los cúmulos de
información que se pueden almacenar y poseer de los más diversos lugares. El conocimiento
experiencial es singular, también muy localizado en el espacio y el tiempo y está asociado a qué
representan para las personas nos encuentros, las situaciones allí vividas o las experiencias del
lugar.” (Alicia Lindón, 2016, p.220)
Una estación que se puede asociar a la melancolía, a un cambio de ritmo que lleva a la quietud y la
reflexión. Los cambios diarios en relación a la luz y la oscuridad pueden afectar nuestro estado de
ánimo. Las hojas que cambian de color y caen sugieren cambios de ciclo.
Para mí el centro del paisaje de otoño es la tarde, tipo 5 de la tarde, cuando tenemos el sol que te
da como de lleno, pero no te quema. Yo por lo general suelo viajar a esa hora, volviendo de mi
trabajo, en ruta, en un colectivo interurbano, y me llama mucho la atención la ubicación del sol. La
sensación hermosa de refugio que te da, de calidez, porque te da como directo, pero no te lastima.
Y si andás caminando en el exterior bueno, obviamente vas a pisar hojas, vas a escuchar el crujido
de las hojas. Yo solía juntarlas, solía detenerme a tocar, si le faltaba para romperse, si estaba
todavía viva o no, siempre me llamaba la atención eso (Entrevista 00 – CN – Mariela C. – 16-03-
2018).
Percepción auditiva + háptica + biopaisaje
De otoño… en el otoño hay muchas hojas… creo que lo más lindo es cuando caen las hojas no?,
pudiendo pisar por ahí las hojas… hay distintos olores, a veces se siente ese olor, de algunas plantas
sentís ese olor de las hojas secas… (Entrevista 13 – CN – Tomás M. – 28-06-2018).
Percepción auditiva + háptica + olfativa
No sé, lo voy a poner como… me suele pasar cuando yo voy caminado para el colegio… y están
todas las hojas caídas… a la derecha mía y a la izquierda como un mini descampado… (Entrevista
15 – CN – Luis B. – 28-06-2018).
Percepción auditiva + háptica
70
Eh… las hojas están secas… con gente… quizás… viento, sí, sí, me gusta, en realidad a mí me gusta
más el otoño e invierno que el verano, porque en el invierno te abrigás y ya está, en el verano por
más que estés en ojotas y pantalón corto lo mismo tenés calor… no hay forma (Entrevista 21 – CN
– Lucas R. – 02-07-2018).
Percepción auditiva + háptica
Tenemos hojas secas… Si, ¡por el ruido! ¡Cuando las piso! Me gusta pisar hojas secas (Entrevista
27- CN – Nicolás M. – 09-12-2019).
Percepción auditiva + háptica
Eh… triste. Me lo hago al atardecer el otoño, que ya se muere el día. Los árboles ya están perdiendo
sus últimas hojas (Entrevista 01 – CA – Mario C. – 16-05-2018).
Percepción visual + háptica
El otoño es una cosa intermedia, pero climáticamente es bueno porque no hace ni frio, no hace
tanto calor, y ahí también se aprecia un poco la muerte… se desviste como una mujer la arboleda…
y eso deja los rasgos pelados y nos da tristeza a nosotros (Entrevista 03 – CA – Héctor B. – 30-05-
2018).
Percepción háptica + visual
Y otoño para mi es la parte que digamos más triste porque ahí quita la vida… las plantas no tienen
digamos las hojas que alegra, la flor que alegra a las plantas… a nosotros mismos no, cuando
veíamos, ahora que no vemos es distinto (Entrevista 04 – CA – Rubén C. -30-05-2018).
Percepción visual
Paisaje de otoño, fresco, sin sonido de las hojitas golpeándose en los árboles. Fresco… así
(Entrevista 06 – CA – Walter J. F. – 30-05-2018).
Yo un paisaje de otoño lo veo triste, por las plantas que se ponen feas… (Entrevista 07 – CA – Ángela
G. – 30-05-2018).
Percepción visual + paisaje – emoción
¡Plantas! Porque en el otoño las plantas se ponen amarillas, entonces los árboles golpean las
hojas… (Entrevista 09 – CA – Sara M. – 30-05-2018).
Percepción visual + auditiva
Y… hojas caídas, secas… ¡muchas!… Parque Sarmiento como ser… en otoño, si (Entrevista 10 – CA
– Antonio J. C. – 30-05-2018).
Percepción visual + paisaje – emoción + Paisaje urbano
Y… yo lo veo como… como una calle vendría a ser así como húmeda, por la humedad…y si te entrás
como para el campo o para ir a tu casa y hay un árbol con hojas amarillas, y verdes y marrones… y
bueno, el fondo de tu casa… que está largando humito por la chimenea… y bueno, muy frío vendría
a ser… (Entrevista 14 – CA – Sergio L. J. – 28-06-2018).
Percepción visual – paisaje – emoción
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Un paisaje de otoño… mmm… reíte pero a mí puntualmente me gustaba mucho por ejemplo el
centro en otoño, la plaza san Martín llena de hojas, llena de hojas así que pisas… vas caminando…
el tronar de las hojitas de otoño me gusta, eso para mí es un paisaje por ejemplo… sentarme a ver
la plaza por ejemplo… marrón así del otoño… eso lo veo como un paisaje otoñal (Entrevista 16 –
CA – Cristian P. – 28-06-2018).
Percepción auditiva + háptica + visual + Paisaje urbano
El paisaje de otoño lo siento así también con viento, lleno de hojas por todos lados… En una parte
está lindo… o sea… para nosotros es una sensación que mucho tiempo no se vive, es cuando uno
pisa las hojas, por ejemplo, bueno eso es una sensación diferente a lo que vive siempre (Entrevista
20 – CA – Eduardo – 02-07-2018).
Percepción háptica
Eh… seco, triste… en realidad tiene su parte romántica la verdad… (Entrevista 01 – CA – Ángel G. –
16-05-2018).
Paisaje – emoción
En el grupo de personas con ceguera adquirida aparecen aspectos visuales del paisaje de otoño como
los colores, algo que se planteaba al comienzo, las personas que adquieren la ceguera, especialmente
si es reciente, vuelven en el relato a los aspectos visuales incluso en algunos casos expresan lo que
antes veían y ahora ya no. Otro aspecto que surge en este grupo es la asociación del paisaje de otoño
con el paisaje urbano incluso nombrando lugares concretos de la ciudad de Córdoba como el Parque
Sarmiento y la Plaza San Martín. Sugiere entornos cotidianos de la vida a diferencia del paisaje de
verano que lleva a otros lugares en contacto con la naturaleza.
Un paisaje de otoño, los arbolitos con… las veredas llenas de la alfombra amarilla. Y el renegar de
mi papá con las hojas, jajajaja… porque el barría el patio de mi casa y se enojaba… no acabo de
juntar y ya están de vuelta llorando estos árboles, decía (Entrevista 02 – BV – Alejandrina B. – 23-
05-2018).
Percepción visual + Paisaje – Emoción
Y bueno, las hojas amarillentas que caen. Lo que me ha llamado la atención, que usted ve sobre la
Rafael Núñez, los palos borrachos que están en el medio, vio que están floreciendo? Y antes eso
en otoño no era… (Entrevista 05 – BV – Irma T. – 30-05-2018).
Percepción visual + paisaje urbano
Paisaje de otoño… una fuente de agua, ya que los árboles están sin hojas… con plantas de la
estación, o sea hay flores que se pueden poner… (Entrevista 12 – BV – Margarita R. B. – 28-06-
2018).
Percepción visual
Mmm… que caigan muchas hojas… jajaja... y puede ser que en el otoño no esté tan fuerte el sol
(Entrevista 17 – BV – Mariana A. – 28-06-2018).
Percepción háptica + visual
¿De otoño? Una plaza. Una plaza, un banco así todo lleno de hojas que caen (Entrevista 18 – BV –
Lorena G. – 28-06-2018).
Percepción visual + háptica + paisaje urbano
En el grupo de personas con baja visión los aspectos visuales se imponen con mayor fuerza, pareciera
que lo visual es lo que más define al paisaje de otoño. También surge la asociación con espacios
urbanos.
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Y… un camino de acá en Mendiolaza a lo mejor, unas vías del tren y muchos… cómo se llaman, a,
si, se llaman… esos árboles que se llaman Plátanos, que tiran muchas hojas y queda como un manto
amarillento parduzco así en todo el… en toda la tierra (Entrevista 11 – DV – Antonio B. – 30-05-
2018).
Percepción visual
Un paisaje de otoño, a ver… todo amarillo… yo soy muy de los colores… todo amarillo, las hojas
que se caen de los árboles, medio fresquito… sentada a la luz del sol… a los rayos del sol (Entrevista
22 – DV – María J. H. – 04-07-2018).
Percepción visual + háptica + biopaisaje
Marrón… jajaja… seco, digamos. Como más tranquilo… no es el… digamos, si, algo como más
tranquilo (Entrevista 24 – DV – María P. M. – 04-07-2018).
Percepción visual + paisaje – emoción
Otoño, eh… el ruido de las hojas cuando uno las pisa… (Entrevista 25- DV – Corina S. – 04-07-2018).
Percepción auditiva + háptica + visual
Otoño tenemos… bueno hojas, viento… muchos sonidos… en cada estación tiene un sonido…
(Entrevista 26 – DV – Nicolás D. 04-07-2018).
Percepción visual + auditiva
En el grupo de docentes videntes se combinan los aspectos visuales con los de percepción háptica y
auditiva, surge también la relación con las emociones.
Veo un sendero, amplio, de unos 7 metros y se me vienen árboles de ambos lados, desde el verde
hasta el rojo. Con hojas al medio, como en ese sendero y algunas partes verdes de pasto. Y un río
acompañando al lado (Entrevista 00 – EV - Franco B. – 28-05-2018).
Percepción visual + paisaje natural
La mejor estación del año, la que más me gusta. Yo creo que como dice la canción, una vez tuve la
oportunidad de estar en Mendoza y me parece que los colores de Mendoza son… que lo debe tener
Villa Alpina o todos estos lugares… eso es otoño para mí, los colores de… la decoloración del verde
de los árboles (Entrevista 31 - EV - Juan U - 29-02-2020).
Percepción visual + paisaje urbano + paisaje – emoción
En cambio, en los entrevistados externos el paisaje de otoño refiere a aspectos solo visuales. Es
posible asumir que la presencia de colores en el follaje de los árboles en el otoño es un aspecto
predominante que adormece los otros sentidos.
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3.6.3. Biopaisaje de invierno
“…el invierno evocado es un refuerzo de la felicidad de habitar. En el reino de la imaginación, el
invierno evocado aumenta el valor de habitación de la casa” (Bachelard, 1965:72).
La estación del letargo, las horas del día se acortan, el sol se esconde temprano, el frío se siente en la
piel. Hora de guarecerse. Cambian los aromas, se siente el olor a leña quizás, a comidas pulsudas
(con muchos ingredientes y sabores) que ayudan a pasar el frío del invierno.
¿invierno?… eh… lo primero que se me viene así a la mente es el sentir el frío por lo general en las
manos y en la cara, son los lugares más expuestos. No tengo una hora del día en particular como
en los otros casos, el olor de… se acentúan más los olores a comida en invierno, vuelvo a decirte
yo tengo un problema con la comida porque siempre tengo hambre entonces los olores me
despiertan eso, no sé porque causa cuando hace frío, no sé si es por la presión de la atmósfera o
qué pero los olores que salen de los comercios están acentuados o si vos pasás por una casa de
familia donde están cocinando los olores que tienen que ver con la comida están super al frente
de los paisajes. Por ejemplo, si yo voy caminando por el centro y paso por al lado del que vende
praliné, del que vende panchos, de los bares, de esos lugares, es posible que me detenga a buscar
algo. El olfato también es indicador de peligro, en cualquier estación del año ¿no?, vos sabés si hay
un producto químico derramado, o si por ejemplo hay una obra en construcción… y las obras en
construcción, cuando uno pasa sabe que tiene que tener muchísimo cuidado porque están los
andamios que generalmente están a la altura de la cara entonces son motivo de accidente si vos
no venís prestando atención, porque el bastón no te lo puede determinar, la protección alta uno
no la lleva permanentemente así, se usa en determinados momentos del trayecto. Pero vos sabés
que, si hay olor a cal, o arena, esa mezcla de cal, cemento arena, es porque estás cerca de una obra
en construcción y ahí hay que tener suma precaución. Porque tenés no solo en altura sino es
posible que el piso esté roto también, porque sobre todo cuando demuelen las veredas están rotas,
o tenés esas tablas que ponen para que vos pases que se mueven todas que imprimen un cierto
riesgo. Como verás yo siempre me he fijado en muchísimos detalles. (Entrevista 00 – CN – Mariela
C. – 16-03-2018).
Percepción auditiva + gustativa + háptica + olfativa
Invierno… sí, yo creo que, no sé, frio… que se me ocurre… si, me quedé con el frío, hay olores
también… sí, sí, arboles de naranja se me vienen… (Entrevista 13 – CN – Tomás M. – 28-06-2018).
Percepción háptica + olfativa
Yo me lo imagino con nieve… digamos, invierno, invierno… eh… así me lo imagino con nieve… o
sea, si vos pedís que me imagine un paisaje es eso… living, gente abrigada, yo particularmente que
me dedico a comer mucho, tomar mucha chocolatada (Entrevista 19 – CN – Yohana A. – 02-07-
2018).
Percepción gustativa + háptica + biopaisaje
Paisaje de invierno me lo imagino tomando café, jajaja, me imagino con bufanda, con gorro de
lana, con abrigo… bueno, afuera sí o sí la bufanda… gorro, abrigo (Entrevista 21 – CN – Lucas R. –
02-07-2018)
Percepción gustativa + háptica + olfativa + biopaisaje
Un paisaje de invierno es… un paisaje lleno de nieve. La nieve se siente fría. La nieve es como un
pedazo de hielo… es como que se hunden los pedazos cuando yo los piso, eso es divertido… ¡la
guerra de nieve también! (Entrevista 27 – CN – Nicolás M. – 09-12-2019).
Percepción háptica + biopaisaje
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En los relatos de las personas ciegas de nacimiento se confirman las prefiguraciones de aromas y
sabores por encima de otros aspectos en el biopaisaje de invierno. La sensación de frío en la piel, en
el cuerpo, como característica muy específica de esta estación del año. Refieren a experiencias
vividas en paisajes de invierno. De acuerdo a lo conversado con docentes y directivo de la institución,
cuando aparecen colores en el relato de personas ciegas de nacimiento responden a convenciones
culturales. Ellos escucharon que la nieve es blanca, que las plantas son verdes, que la bandera
argentina es celeste y blanca y lo repiten sin tener la noción del color.
En invierno es opaco, más triste y eso influye en nuestro espíritu. En cambio, en verano a uno lo
alegra el paisaje, le dan ganas de vivir (Entrevista 03 - CA – Héctor B. – 30-05-2018).
Paisaje – emoción
De invierno, más cruel. El paisaje más cruel. En partes, hay partes que hay nieve…es cruel. Como
ser en Río Gallegos yo viví cuatro años y era cruel, en invierno era muy cruel (Entrevista 04- CA -
Rubén C. – 30-05-2018).
Paisaje – emoción
A veces se siente como triste el invierno… como que te cambia el humor, uh esta frío… después oh
está lindo ahora y después de nuevo frío, como que te juegan mucho los sentidos… cuando te
levantás medio medio… (Entrevista 06 – CA – Walter J. F. – 30-05-2018).
Paisaje – emoción + Percepción háptica
Peor todavía… lo veo yo así, no se… a lo mejor ustedes lo ven mejor y yo no lo veo bien (Entrevista
07 – CA – Ángela G. – 30-05-2018).
Paisaje – emoción + Percepción visual
Un paisaje de invierno tiene que ser dentro de la casa… como, como conversar… yo ahora no, pero
podría ser jugar a naipes, a la lotería, pero yo ahora no puedo… (Entrevista 09 – CA – Sara M. 30-
05-2018).
Paisaje – emoción + Percepción auditiva + Percepción visual
Con nieve, lo asociaría a películas, a Bariloche… a Santa Rosa de Calamuchita que si la he visto con
nieve… Villa General Belgrano… de ese tipo (Entrevista 10 – CA – Antonio J. C. – 30-05-2018).
Percepción visual
De invierno… Y bueno, una cosa parecida vendría a ser, sin los colores esos tradicionales que tiene
el otoño, sería… cambiaría lo amarillo por lo blanco, y lo oscuro y la piedrita… y como… por así
decirlo desolados que se ven… porque no los vemos nunca… (Entrevista 14 – CA – Sergio L. J. – 28-
06-2018).
Percepción visual
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Paisaje de invierno, bueno sería… también con nieve, frío… si nieve frio y… bueno, con eso
solamente (Entrevista 20 – CA – Eduardo – 02-07-2018).
Percepción háptica
En el grupo de personas con ceguera adquirida se destaca la relación del estado anímico con el
biopaisaje de invierno. La sensación de frío, de tristeza, de calles vacías. Algunos lo asocian con
lugares concretos donde cae nieve, como una postal típica de invierno. Pero otros lo refieren a la
vivencia de esta estación, hacia adentro con actividades más pasivas, íntimo.
Gris, esteee… árboles desnudos, mmm jardines casi sin flores o flores de la estación, no brillantes
como los jardines de verano (Entrevista 02 – BV – Alejandrina B. – 23-05-2018)
Percepción visual
Bueno, que están todos cerrados con vidrio y las plantas adentro (Entrevista 05 – BV – Irma T. –
30-05-2018).
Percepción visual
Mmm… eh…que bueno, el sol está… hace frío y el sol… hay sol, pero está bien la temperatura que
hay del sol. Donde por ahí está medio nublado y está muy frío (Entrevista 17 – BV – Mariana A. –
28-06-2018).
Percepción háptica
Invierno… ahí ya me fantaseo… una cabaña así a lo lejos, con una fogatita… tomando un café…
jajaja… algo así me imagino, mas así, más… (Entrevista 18 – BV – Lorena G. – 28-06-2018).
Percepción visual + gustativa + háptica
Y a lo mejor sería en las altas cumbres, sierras peladas y árboles sin hojas… (Entrevista 11 – DV –
Antonio B. – 30-05-2018).
Percepción visual
¡Ay, ay, ay! Invierno… así, nublado, frío… soñando que caiga nieve en algún momento… (Entrevista
22 – DV – María J. H. – 04-07-2018).
Percepción visual + háptica + paisaje – emoción
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De invierno… y como vacío… (Entrevista 25 – DV – Corina S. – 04-07-2018).
Paisaje – emoción
Olores… eh… si bueno obviamente frío, pero… acompañamiento también… es como que estás con
más gente, no tanto en los lugares sino ya… más reuniones, esas cosas… (Entrevista 26 – DV –
Nicolás D. – 04-07-2018).
Percepción háptica + olfativa + biopaisaje social
El grupo de Docentes Videntes lo describe como austero, deprimente, solitario, vacío. Se refuerza la
idea de reuniones en el espacio interior, biopaisaje social íntimo.
Montañas con unos dejos de nieve. Pero yo más a media altura, donde no hay tanta nieve. Ahora
sí veo la mano del hombre y veo una casita de té (Entrevista 00 – EV – Franco B. – 28-05-2018).
Percepción visual + percepción gustativa
No sé por qué lo tengo en la cabeza los paisajes de invierno… tengo como que el invierno es… toda
la gente con cara… con otra cara…y el día muy corto… o sea, a ver… me parece que la gente…yo
disfruto el invierno porque me gusta pero… la mayoría de la gente creo que, los paisajes de invierno
son… eh... es esperar que pase… es trabajo – casa, eso… o sea, es lo que veo en el invierno… o sea,
no veo… bueno, indudablemente hay gente que se va a Las Leñas y todo lo demás, pero un paisaje
cotidiano me parece que es eso, lo asocio con un paisaje citadino, eso es un paisaje de invierno
(Entrevista 31 – EV – Juan U. – 29-02-2020).
Paisaje – emoción + Paisaje urbano + Paisaje visual
Finalmente, en las entrevistas a personas externas videntes refleja, por un lado, postales típicas de
paisajes de invierno en las montañas y, por otro lado, paisaje urbano y movimiento de las personas
según las estaciones del año. Sugiere una rutina asociada al tiempo de trabajo, al paisaje de la ciudad
con horarios de gente en movimiento trabajando y con horarios de gente en su casa refugiados del
frío esperando que pase, como dice Juan.
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3.6.4. Biopaisaje de primavera
Estación del renacimiento, de la explosión de vida. Vuelve a sentirse el canto de los pájaros,
comienzan a brotar y florecer las plantas, aparecen los aromas de las flores. Se vuelve al espacio
abierto, se disfruta de los cambios. Anticipa el verano y el tiempo de descanso.
Para mí es bastante parecido al del verano, vuelvo al atardecer. Bueno, si tenés más acentuado el
olor de las plantas, si tenés un árbol de azar cerca, o si tenés… por ejemplo yo en mi casa tengo
jazmines, tengo el jazmín de lluvia, es el que se enreda, ese por lo general en primavera estalla.
Tengo en el patio una planta de quinotero que produce un montón y en noviembre, diciembre,
generalmente a principios de noviembre empieza a florecer.
Percepción auditiva + Percepción olfativa
Hay olor a flores, más lindo… flores, plantas… (Entrevista 13 – CN – Tomás M. – 28-06-2018).
Percepción olfativa + paisaje – emoción
MVP: ¿Lo podés sentir, lo podés percibir con el aroma por ejemplo?
E: SÍ, las plantas que tienen… la verdad es que yo no soy muy fanática de las plantas… pero hay
plantas que tienen un olor rico, pero no tengo idea qué plantas serán… (Entrevista 19 – CN –
Yohana A. – 02-07-2018).
Percepción olfativa
Primavera yo me imagino muchos pajaritos, ruido de pájaros, me imagino mucho el olor de
plantas… jazmín… plantas en general, perfume de las hojas con el viento, en el aire no en el piso…
eso imagino (Entrevista 21 – CN – Lucas R. – 02-07-2018).
Percepción auditiva + Percepción olfativa + Percepción háptica
Un paisaje de primavera, es un paisaje de pasto, montañas, árboles, con flores y un río (Entrevista
27 – CN – Nicolás M. – 09-12-2019).
Percepción háptica + olfativa + auditiva
En el grupo de personas ciegas de nacimiento la primavera tiene más presencia en los aspectos
olfativos y auditivos según los relatos. La percepción de la temperatura, de lo que pasa a nivel de piel
no tiene tanto valor como se veía en otras estaciones del año.
La primavera es hermosa, todo florece, todo renace. Se siente la gente con otro espíritu. Por ahí
son diferentes las charlas de invierno que las de primavera (Entrevista 01 – CA – Mario C. – 16-
05-2018).
Percepción auditiva + háptica + Paisaje – emoción
Y todo… es todo… se conjuga todo para que sea bueno, la primavera aparecen las mariposas,
aparecen las abejas, aparecen todo eso… y que aunque sea una cosa para algunos imperceptible
para algunos nos alegra la vida, los pájaros que están procreando y cantan, por ejemplo la
caserita que pide agua con el canto para hacer la casita que la hace de barro y va llevando palitos
y lo va juntando… porque en primavera es como si naciera la vida, todos los pájaros están
haciendo pareja, están edificando sus niditos, unos van llevando palitos con palitos, y no los
ponen así, sistemáticamente los van poniendo así y así (marca con las manos un círculo)
haciendo, en el centro, hacia abajo hay una especie de nidito para poner los huevitos ahí. Todo
eso se hace en la primavera (Entrevista 03 – CA – Héctor B. – 30-05-2018).
Percepción visual + Paisaje – emoción
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De primavera y bueno, el paisaje de primavera es muy lindo, todo alegre, flores, el aroma de los
árboles. Uno se mete al campo, al monte y uno siente usted siente ese aroma, esa alegría, hasta
los pájaros cantan, es una alegría muy linda eso… para mí, para mí, yo cuento lo que yo siento
(Entrevista 04 – CA – Rubén C. – 30-05-2018).
Percepción auditiva + háptica + olfativa + Paisaje – emoción
Alegre, siempre alegre. Te despiertan los pajaritos cantando. En casa tenemos varios. Ahora no
cantan, pero en lo que es primavera y verano cantan siempre. Son los primeros que te despiertan
(Entrevista 06 – CA – Walter J. F. – 30-05-2018).
Percepción auditiva + Paisaje – emoción
¡Flores! Y colores lindos, porque la primavera tiene colores lindos… (Entrevista 09 – CA – Sara M.
– 30-05-2018).
Percepción visual
Floreado, supongo… como aquel del Parque Sarmiento cuando nos llevaba mi papá en el Rosedal,
¡era muy lindo! (Entrevista 10 – CA – Antonio J. C. – 30-05-2018).
Percepción visual + Paisaje – emoción
Y… básicamente estaría utilizando el mismo sector, la misma casa… todas esas cosas… muchas
flores, mucho verde… mucho… juegos, en una de esas, mucha música… está bien que no sé si a
la música se la puede poner en un contexto de eso… pero también ayudaría… y tranquilidad sobre
todo. Para todos los casos tiene que haber una cierta tranquilidad (Entrevista 14 – CA – Sergio L.
J. – 28-06-2018).
Percepción visual + auditiva + Paisaje – emoción
Y ahí sí… se lo ve más prendido… emmm… más ruidoso también inclusive… más, no sé, más libre…
más… como que la gente ya lo está viendo como con…. obviamente me refiero a lo que yo puedo
percibir ¿no?… la gente sale como con, no sé… como con ¡más ganas! Pasar del invierno a la
primavera es como que la gente lo empieza a ver… esos primeros calorcitos así de primavera,
uno sale con gusto, de manga corta… o más fresquito… eh… si, lo siento como más libre, más
livianito, más… no sé si eso también responde la pregunta, o sea de alguna manera lo siento
como más libre, más suelto (Entrevista 16 – CA – Cristian P. – 28-06-2018).
Percepción auditiva + háptica
Un paisaje de primavera… bueno también con viento, con sol, sonido de pájaros, o sea como que
todo vuelve a florecer… tipo a renacer… y todas esas cosas (Entrevista 20 – CA – Eduardo – 02-
07-2018).
Percepción auditiva + háptica
Algo alegre… un paisaje agradable, con colores, perfumes también (Entrevista 01 – CA – Ángel G.
– 16-05-18).
Percepción visual + olfativa + paisaje – emoción
En el grupo de personas con ceguera adquirida prevalece la percepción auditiva a la que se suma la
olfativa y la háptica. Como veíamos en preguntas anteriores, en este grupo siempre aparece el
aspecto visual con la nostalgia de lo que se podía ver. Se verifica la relación del concepto de paisaje
con la vivencia del mismo y las emociones que genera.
80
¡Ay qué hermoso! Un montón de flores, infinidades de flores, de todas clases, variedad de colores,
variedad de aromas que se mezclan. Yo en mi casa tenía adelante, en mi casa paterna adelante
había una planta de Glicinia y una planta de Jazmín de ese de lluvia, estaba uno al lado del otro y
cubrían todo una parte de la reja de la casa, y vos pasabas por ahí y… ah… los aromas te envolvían
porque eran diferentes. Y mi mamá tenía alergia a la Glicinia y en época de la Glicina ella no pasaba
por ahí porque empezaba a estornudar y no quería que la saquemos (Entrevista02 - Alejandrina B.
– BV – 23-05-2018).
Percepción olfativa + visual + paisaje – emoción
Ay ese es muy alegre… muchas flores… mucho bullicio… es el mes de mi cumpleaños así que…
cumplo en septiembre… (Entrevista 12 – BV – Margarita R. B. – 28-06-2018).
Percepción auditiva + olfativa + visual + Paisaje – Emoción
Mmm… donde hace calorcito, donde la gente sale a pasear… a disfrutar… a varios lugares…
(Entrevista 17 – BV – Mariana A. – 28-06-2018).
Percepción háptica + Paisaje – Emoción
¿De primavera? En primavera me lo imagino así mucho ruido de niños jugando… así… pájaros…
gente… mucha gente… gente en todo momento, ya que en invierno no se ven… Pero están todos,
el ruido de los niños jugando, de la gente que va y viene… me lo imagino así, como más ruidoso
(Entrevista 18 – BV – Lorena G. – 28-06-2018).
Percepción auditiva + Biopaisaje social
En los relatos del grupo de Baja Visión se destacan los aspectos de la percepción olfativa y auditiva,
aunque también se nombran aspectos de la percepción háptica y visual. Surge la idea de gente en el
espacio exterior, el biopaisaje social, que en el invierno está reducido a los ambientes cerrados. Y
siempre aparece la relación con las emociones: alegría, familia asociada a momentos agradables que
vienen al recuerdo en los lugares descriptos.
Mmm ¡verde! Yo lo veo medio plano… si, lo veo medio plano pero mucho verde… y por ahí como
algunas cosas así como que van brotando… pero no sabés bien los colores pero como el verde
como más impactante como los brotes ¿no? (Entrevista 08 – DV – Ana G. R. – 3005-2018).
Percepción visual
Con flores… flores, verde… con aromas diferentes de las flores… (Entrevista 22 – DV – María J. H. –
04-07-2018).
Percepción visual + olfativa
Ah… ese es una fiesta, jajajaja… como que da como eso… nosotros con los bailes de primavera, la
alegría, el color… (Entrevista 24 – DV – María P. M. – 04-07-2018).
Percepción visual + Paisaje Emoción
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Y de primavera… eh… colorido, con aromas… (Entrevista 25 – DV – Corina S. – 04-07-2018).
Percepción visual + olfativa
Y de primavera nada… eh… yo vivo en una parte que hay mucha vegetación entonces… bueno,
flores, hojas, brotes… verde… ¡Mucho! (Entrevista 26 – DV – Nicolás D. – 04-07-2018).
Percepción visual
En la primavera, para el grupo de docentes videntes es mucho más fuerte la percepción visual, no así
en otras estaciones del año como se veía anteriormente. Luego se hacen presente los aromas y la
temperatura que se siente en la piel. En ciertos casos vuelve a aparecer la relación con las emociones
y los afectos.
Primavera si, lo veo en la montaña, senderitos pasando por bosques, ríos alrededor, olores pero
de todas las plantas habidas y por haber, que te invaden, un rato una otro rato otra…muchos
colores! Pero si, montaña boscosa (Entrevista 00 – EV – Franco B. – 28-05-2018).
Percepción visual + olfativa + Biopaisaje natural
Bueno yo creo que es la espera… después de todo eso gris, y lluvioso… y frío… el despertar de…
nuevamente de todo… el follaje, del aire, de los días más largos, del sol… ese es el paisaje
(Entrevista 31 – EV – Juan U. – 29-02-2020)
. Percepción visual + háptica + Paisaje – emoción
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Capítulo 4 – Biopaisaje multisensorial
“Nuestros cuerpos están en interacción constante con el entorno; el mundo y el yo se informan y
se redefinen constantemente el uno al otro” (Pallasmaa, 2016:50).
4. Discurso oral de la participación del oído, el olfato, el tacto y el gusto en la percepción del
biopaisaje
En el último tramo de la entrevista oral se aborda cada uno de los sentidos en particular con la
consigna de definir si es posible disfrutar del paisaje con cada uno de ellos. En el cuestionario se
afrontaba la concepción de paisaje en forma indirecta con la intención de escuchar sin condicionar
las respuestas. En esta instancia se estudia la participación de cada uno de los sentidos en la
percepción del paisaje en forma directa.
…los espacios urbanos cobran forma en buena medida a partir de la manera en que las personas
experimentan su cuerpo. Para que las personas que viven en una ciudad multicultural se interesen
por los demás, creo que tenemos que cambiar la forma en que percibimos nuestros cuerpos
(Sennett, 1994:394).
La indagación de la participación del olfato, el oído, el gusto y el tacto en forma directa generó
relatos concretos que facilitaron la comprensión de aportes específicos a la orientación y movilidad
de personas ciegas de nacimiento o con ceguera adquirida; pero al mismo tiempo permitió la toma
de conciencia de los entrevistados del funcionamiento y la importancia de cada uno de ellos como
así también las posibilidades relacionadas con la vivencia del biopaisaje y las emociones que ello
genera. Los relatos evidencian aspectos funcionales relacionados con la orientación y la identidad de
los paisajes relatados, pero también aspectos que hacen a la memorabilidad de aquellos.
E: Y bueno, desde la parte... Desde el punto de vista auditivo, si bien en todas las estaciones hay
pájaros, me parece que en la primavera retornan muchos de los que no estaban en invierno,
entonces por ejemplo empiezan a aparecer en los atardeceres donde los pájaros se van como a
dormir, y viste que se aglomeran por lo general en los árboles grandes.
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o no y más o menos qué tamaño tienen. Puede ser el mismo sonido de tus pasos, o las voces de
las personas, entonces según como rebota el sonido vos te podés dar cuenta si el árbol es chiquito
o si tiene una copa muy grande.
MVP: ¿Sólo con el sonido ambiental o vos generás algún sonido para poder ubicarlo?
E: A mí me sirve el sonido ambiental y a veces el sonido accidental del bastón, pero yo no soy
partidaria mucho de golpear el bastón como hacen algunos, emitiendo permanentemente un
sonido, no me parece socialmente correcto, a mí, me parece que mientras más inadvertido uno
pase mejor. Em… de cualquier manera yo me guío por los pasos y por los mismos sonidos del
ambiente. Si yo hablo con vos frente a una pared, vos vas a notar la pared, porque la pared te va a
ofrecer un rebote a tu voz… ¿te das cuenta?
MVP: ¿Y eso incluso te da una noción de distancia? ¿Vos podés más o menos entender si la pared
está cerca o lejos?
E: Sí, relativamente. Sí, sí. Lo mismo ocurre con los árboles. El problema son los obstáculos finitos
como los postes, por ejemplo, esos postes de alumbrado que son finititos o las paradas de colectivo
que tienen un poste fino, ahí no tenés mucha referencia, ahí tenés que tener cuidado de no
chocártelo (Entrevista 00 – CN – Mariela C. – 16-03-2018).
La globalización, la tecnología de los motores, borra la identidad sonora que en otras épocas tuvieron
los paisajes. Durán afirma que los sonidos ambientales pierden relieve en los grandes espacios
construidos y las formas culturales del sonido se suceden y sustituyen velozmente (2016). Toda
ciudad tiene su propio eco según su trazado y la escala de sus calles, estilos y materiales
constructivos, La música ambiental y los ruidos eliminan la posibilidad de captar el volumen acústico
del espacio, los oídos han sido cegados (Pallasmaa, 2016). Los parques y jardines urbanos son islas de
sonidos naturales que ofrecen descanso del estímulo excesivo de la ciudad con sonidos gratos (agua,
rumor de árboles, pájaros, niños jugando) en equilibrio (Durán, 2016). González, Santillán afirman
que el ruido urbano es uno de los problemas ambientales que la humanidad está enfrentando.
Existen estudios que han demostrado que el ruido afecta a las personas con efectos físicos y
psicológicos negativos, mientras que organismos internacionales han incluido al ruido dentro de los
temas ambientales de investigación prioritaria. Definen el ruido desde el punto de vista psicológico
como un sonido indeseado que resulta desagradable, molesto y que interfiere con actividades
importantes, incluso en algunos casos provoca daño físico. (German-González & Santillán, 2006). La
Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que el 76% de la población que vive en los grandes
centros urbanos, sufre de un impacto acústico superior al recomendable y esto se refleja en su
calidad de vida. La exposición continua al ruido puede provocar problemas de salud, como
alteraciones del sueño, pérdida auditiva, irritabilidad, dolores de cabeza, o en casos extremos: estrés,
ansiedad, molestias digestivas, taquicardias, problemas cardiovasculares, dificultades en el
aprendizaje, disminución del apetito sexual, e incluso ha contribuido en el alarmante incremento del
número de accidentes. Un informe publicado en 1995 por la Universidad de Estocolmo para la
Organización Mundial de la Salud, considera los 50 decibeles (dB) como el límite superior deseable.
En el caso de la noche, la OMS marca unos exigentes niveles de ruido menores a los 30 dB durante
ocho horas para garantizar plenamente el sueño.5
Resulta muy valioso el trabajo realizado por el Dr. Arq. Arturo Maristany en el que se estudian las
variables que influyen en la percepción acústica de los espacios exteriores, los tipos de sonidos y el
nivel de aceptación de los mismos. Estudios realizados en el área central de la ciudad de Córdoba,
según la interacción entre personas, sonido y contexto. El autor trabaja con el concepto de paisaje
Es posible reconocer y diferenciar paisajes a partir de los sonidos. Hay paisajes sonoros que dan
identidad. El acento y la melodía del habla son elementos que diferencian lugares, cada lugar tiene
un modo propio de entonar. A través del oído cada sonido se constituye en un signo, en lenguaje. La
música y el habla son expresiones y las ciudades centros abiertos a la variedad de hablas (Durán,
2016).
Según afirma Morgado, el sonido es la forma que tiene el cerebro de hacer consciente las variaciones
de las partículas del aire a partir de un objeto vibrante. Es información que llega del medio y que
nuestro cerebro procesa, valora, identifica y utiliza con diferentes fines. Los seres humanos tienen la
capacidad de captar e integrar la multitud de señales que llegan a los oídos que originan
percepciones, valoraciones y juicios sobre los sonidos y las fuentes sonoras. Las señales acústicas
proporcionan información del ambiente como así también permite la comunicación, tanto en el
habla como en la relación emocional entre los seres humanos y los seres vivos en general. Las
variaciones temporales de los estímulos sonoros (amplitud, frecuencia, periodicidad, timbre)
modulan el estímulo sonoro y sirven para codificar la información que llevan. Es así que es posible
distinguir sonidos agradables y desagradables, sonidos que anticipan situaciones de riesgo y ponen
en alerta como sonidos que estimulan o generan calma y tranquilidad. Incluso es posible identificar
estados de ánimo en las personas según el tono de voz, lo que se denomina prosodia que se refiere a
las inflexiones y cambios de todo tipo en el tono de la voz (Morgado, 2012).
6Maristany, Arturo Raúl. Paisaje sonoro urbano “Soundwalk” como método de análisis integral. PENSUM, [S.l.], v. 2, n. 2,
dec. 2016. ISSN 2469-0724. Disponible en: <[Link]
Fecha de acceso: 03 Feb. 2021
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E: Oh… con los sonidos, ¡es hermoso! Y como que te advierte a qué distancia estás del río, en qué
momento hay un corte del viento y te anticipa un árbol que está al frente que lo pudiste haber
detectado o no… de esa forma… o vas caminando mirando para un lado y sentís el aroma de…
sentís el sonido de los árboles a los costados, y decís uy acá hay muchos árboles… dos o tres, te das
cuenta… todo por los sonidos (Entrevista 06 – CA – Walter F. – 30-05-2018).
El relato expresa el aporte específico del sentido del oído en la noción de distancia y dimensiones
espaciales, como así también la posibilidad de reconocer la presencia de árboles por su sonido con el
viento. Es decir que en la orientación participan tanto los sonidos propios de los componentes de ese
paisaje, el agua, las hojas de los árboles, los pájaros; como así también, los sonidos que emite la
persona como pasos, golpes con el bastón o voces que referencias materiales, distancias,
dimensiones espaciales.
E: Y porque sentís distinto… a ver, por ejemplo, nosotros acá adentro… yo acá me doy cuenta por
ejemplo si la puerta está abierta o está cerrada… no sentís lo mismo entendés, cuando tenés un
obstáculo adelante a cuando tenés algo abierto… o cuando tenés nada… entendés…
E: No, con el cuerpo… es como… o sea claro, es con el cuerpo, el oído como que te ayuda a
diferenciar esas cosas… pero, por ejemplo, no sé si es como, es como un radar… con lo que uno…
lo que uno genera… es como un radar… como un solar entendés… más allá de que obviamente me
ayuda el bastón y lo que sea, pero hay ciertas cosas que te das cuenta… hay ciertas cosas que capas
que vos no te das cuenta pero yo sí, por ejemplo si viene algo de cerca me entendés… es como que
por más que no esté viendo yo sé que me está viniendo algo, o que tengo algo cerca… o… se siente
eso entendés… eh… yo al paisaje obviamente lo disfruto… o lo siento! Lo siento, o sea siento que
no estoy atorado, siento que no tengo ningún obstáculo alrededor ponele, si estamos hablando de
una montaña por ejemplo… eh… siento que tengo libertad… o sea se siente uno más libre… no se
siente tan… vos vas por la calle… yo siento por la calle y siento las calles, siento las paredes, (señala
con los brazos a ambos lados de su cuerpo) siento las casas encima, la gente… es lo mismo que te
decía recién… la misma… capas que la misma contaminación… o la misma… contaminación sonora
no?, contaminación… no me refiero puntualmente a mugre o a basura… eh… (Entrevista 16 – CA –
Cristian P. – 28-06-2018).
El entrevistado compara el sentido del oído con un radar, con el que no solo se decodifican sonidos
concretos sino vibraciones o movimientos del aire que ayudan a comprender ese espacio abierto,
presencia o ausencia de objetos, dimensiones de los mismos. Cuando reconoce espacios abiertos,
extensos como una montaña, se asocia con la idea de libertad.
E: Y por el ruido, o sea un suponer que vaya caminado y no llego a ver a los costados que es lo que
hay… eh puedo llegar a oír si hay o un río o… uno se orienta así… Sí, cosa que a mí me gusta es…
porque… ponele… al haber mucho ruido me cuesta muchísimo, me pongo muy nerviosa y al no
escuchar por donde voy… porque a veces uno se da cuenta también escuchando… mmm… cuando
tenés que cruzar una calle… y si hay mucho ruido me pongo nerviosa porque no llego a escuchar…
es como que mi oído me ayuda mucho a orientarme (Entrevista 17 – BV – Mariana A. – 28-06-
2018).
Las personas ciegas desarrollan una conciencia más profunda en la decodificación de esta
información que reciben del entorno para compensar su falta de visión. Como decíamos
anteriormente, el sentido del oído les permite orientarse en el espacio como así también reconocer
sus dimensiones y características incluso a las personas y estados de ánimo de las mismas según el
tono de la voz en ese momento.
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4.1.2. Los sonidos que suman valor al biopaisaje
El descubrimiento de la armonía sonora, o su integración en un modo más profundo de vivir el
paisaje, puede hacerse más fácil y extensa si previamente los teóricos han sido capaces de
percibirla y transmitir a los demás su experiencia (Durán, 2016:44)
Nos preguntamos entonces si es posible disfrutar del paisaje a partir del oído y cómo es posible. Vale
aclarar la intención de profundizar en la idea de disfrutar del paisaje, no solo orientarse, reconocerlo
sino especialmente disfrutarlo. De esta manera se busca registrar cuáles son los aspectos positivos
del biopaisaje sonoro que aportan a la vivencia del mismo.
E: Bueno, para mí lo que hablábamos de los pájaros y el que haya naturaleza presente y el que
haya movimiento de gente, que haya actividad humana, a mí no me gusta mucho el silencio. Hay
otras personas, por ejemplo, mi marido que vivió en el campo ama el silencio. Él disfruta de
escuchar el sonidito que viene allá lejos se acerca y se va… yo no, ¡yo mientras más urbano sea
mejor! (Entrevista 00 – CN – Mariela C. – 16-03-2018).
El sentido del oído permite reconocer la vida de los paisajes que se habitan, así en la ciudad es
posible reconocer los sonidos del funcionamiento de la misma y quienes la habitan. Mientras que en
una zona natural o rural lo sonidos serán diferentes y expresarán seguramente las dinámicas propias
de los sistemas y seres que lo habitan.
E: Y a veces el silencio, pájaros, todo tipo de pájaros, palomas… los árboles, con el movimiento del
viento hace que las hojas se muevan y… se siente el ruido de las hojas, se mueven (Entrevista 13 –
CN – Tomás M. – 28-06-2018).
E: Si, sí, escuchando absolutamente todo lo que hay, tenemos esa particularidad de escuchar
absolutamente todo lo que hay alrededor… y me podés preguntar y yo te puedo decir si había
pájaros o no, si había pájaros… y canta más de uno… o lo que sea, con el oído escuchamos
absolutamente todo.
E: Sí, sí. Para poder disfrutar del paisaje por ahí el viento que te da en el oído te juega en contra…
pero… pasa que si nos tapan los oídos… es como sentir menos (Entrevista 19 – CN – Yohana A. –
02-07-2018).
En el grupo de personas ciegas de nacimiento los sonidos naturales son los que aparecen con más
frecuencia vinculados a la idea de disfrutar el paisaje, sin embargo, también los sonidos humanos
están valorados en algunas respuestas. La capacidad de percibir los diferentes sonidos está en las
personas, salvo aquellas que tienen alguna limitación en este sentido. Poder diferenciar cada uno de
ellos supone detenerse y prestar atención. Muchas veces se valoran experiencias en el biopaisaje sin
tomar conciencia de cuáles son los aspectos que lo hacen valioso o no, en esta etapa de las
entrevistas es posible reconocerlos. En aspectos analizados anteriormente se evidenciaba la idea de
aspectos negativos del paisaje asociados a sonidos tecnológicos, ruidos de tránsito especialmente, lo
que permite determinar la importancia de sonidos naturales y humanos en el paisaje disfrutado.
E: ¡Muchísimo! Y siento prácticamente todo. Antes de quedarme ciego, tengo mi padre que ha sido
ciego, mi hermana, mi hija más grande, mi nietito más chiquito, todos mis parientes directos han
sido prácticamente ciegos. Me vinculé mucho con la gente ciega yo cuando era joven, trabajé
mucho con UCORSI. Tuve contacto con la gente ciega. Yo con ellos, me enseñaban, vos tenés que
cerrar los ojos y escuchá, escuchá, oí, oí todo, prestá atención a todo lo que estás escuchando. Y
sí, me iba a acompañar a mi hija y me sentaba en una plaza y cerraba los ojos. Y sentía el ruido de
una hamaca y ella me iba preguntando, qué estás escuchando, y la hamaca, los pájaros, un chico
que se cae, que llora… que no le prestaba atención cuando tenía los ojos abiertos. Ayudó mucho
para cuando me quedé ciego (Entrevista 01 – CA – Mario C. – 16-05-2018).
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El entrevistado demuestra que es posible tomar conciencia de la información que llega a través de
los oídos, detenerse y prestar atención para comprender. También refiere la posibilidad de aprender
a escuchar, lo que supone concentración y cierto entrenamiento para reconocer los sonidos
importantes o deseados a pesar de muchos otros sonidos ambientales.
E: Y el paisaje con el oído, como le acabé de contar recién es las cascadas, el río, los pájaros… que
cantan. Y al caminar es la parte… se siente la tierra... caminar es lindo, es lindo caminar (Entrevista
04 – CA – Rubén C. – 30-05-2018).
E: Únicamente con los sonidos del agua, los pájaros… no sé si está perfecto lo que digo…
MVP: Cuando usted siente el sonido de los pájaros ¿eso le da placer, le hace bien, y del agua
también?
E: Sí, sí. Me hace acordar a mis pagos y me gustaría ir a ver a los pájaros, tengo una sobrina ahí que
me sabe llevar vamos para que sienta el ruido del agua, la gente que disfruta…
E: Sí, está muy bueno…. Sí, me gusta, aunque no lo vea… pero lo escucho bien, lo siento (Entrevista
07 – CA – Ángela G. – 30-05-2018).
La idea de disfrutar el paisaje a partir de sus sonidos trae a la mente sonidos naturales en primera
instancia, pero también sonidos de personas, se plantea en estos relatos una relación directa entre
los sonidos que se reconocen y los sentimientos o emociones que se generan.
E: Si, en un pájaro, en el sonido… en el silencio que vos encontrás en el viento vendría a ser…
cuando iba a la casa de una abuela mía y era chico, era cerca de Deán Funes… y yo sabía caminar
por las vías, este… bueno no tenía posibilidad de caminar así en una ciudad por las vías… y
caminaba por las vías, me metía por las vías, iba juntando piedritas… las que me tocaban cortadas…
y me asustaba, me acuerdo, el viento cuando pasaba por los cables, vio que era un manojo de
cables así (muestra con los brazos abiertos) grandotes iban cables de alambre, y el viento cuando
pasa ahí hace un sonido especial, hace las veces de las cuerdas de una guitarra, y hace como un
sonido medio como espantoso, yo me acuerdo… me recuerdo cuando estaba así con mis
hermanas… les decía van a venir… no sé qué sé yo…. no sé, no sé qué sé yo… un bicho raro… un
dragón les sabía decir… y sabíamos salir zumbando… (Entrevista 14 – CA – Sergio L. J. – 28-06-
2018).
Los sonidos también provocan a la imaginación. Se podría comparar con lo que sucede cuando uno
lee una historia en un libro que las palabras impulsan la imaginación y los escenarios que se generan
en la mente suelen ser mucho más ricos, complejos y placenteros que las imágenes que aparecen
cuando esa historia es llevada a una película, por ejemplo.
E: Sí, el de las cataratas lo disfruté con el oído. A mí, lo que sí me gusta mucho de lo que es el
paisaje es que me gusta estar tranquilo y escuchar los ruidos, y bueno, relajarme… si, si lo escucho
mucho.
MVP: Ahí por ejemplo en las cataratas ¿vos escuchabas, sentías el ruido del agua y aparte sentías
otros ruidos?
E: Sí, sentía el sonido cuando cae el agua y sentí la brisa que… la brisa del… directamente que tira
el agua y todas esas cosas… Los pájaros también se escuchaban pero me enfocaba más en el sonido
del agua, porque estábamos no sé a cuánto… más de 15 cuadras y se escuchaba el ruido igual…
(Entrevista 20 – CA – Eduardo – 02-07-2018).
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El placer asociado a sonidos de la naturaleza y a la posibilidad de estar tranquilo. Esto podría
relacionarse con la concepción espacio tiempo planteada al comienzo del trabajo. La urgencia, la
velocidad no permiten disfrutar el paisaje, mientras que la pausa, la tranquilidad. Por otro lado, el
entrevistado hace referencia a la idea de seleccionar sonidos, la posibilidad de enfocar en un sonido
en particular.
E: Eh… la parte lo de frente el ruido también cuando sopla el viento como silban los árboles, cuando
chocan ramas entre sí, eh… bueno el ruido de animales también, el grillo… insectos… (Entrevista
03 bis – CA – Ángel G. – 16-05-2018).
En el grupo de personas con ceguera adquirida también se valoran fundamentalmente los sonidos
naturales, pero se hace evidente en varios casos la emoción, los recuerdos agradables asociados a
sonidos del paisaje. De alguna manera podríamos decir que los sonidos también hacen memorable el
paisaje. Otro aspecto que se destaca en este grupo es que cuando comenzaba el cuestionario la
tristeza se manifestaba muy presente por la pérdida de la visión, pero cuando avanza el cuestionario
aparecen aspectos positivos que permiten descubrir cómo disfrutar del paisaje con los otros
sentidos. Esto refuerza la idea de que el paisaje no es sólo visual.
Más del aroma… y del sonido porque siempre desde que ya me quedé así, antes íbamos a todas
partes, pero ahora que estoy así, lo que busco es ir al lado de un río. Porque el castañeo del agua
entre las piedras, o entre las ramas del costado, es lo que me trasportaba a los lugares lindos que
siempre me gustaron (Entrevista 02 – BV – Alejandrina B. – 23-05-2018).
El sonido del agua, el canto de los pájaros… tantas motos… tantos motores… entonces eso no
estaría bueno porque uno ha agudizado más el oído y te hace mal… tanta bocina y eso… la verdad
es que te hace mal (Entrevista 12 – BV – Margarita R. B. – 28-06-2018).
Y… yo creería que en estos momentos sí, sí, porque muchas veces me pasa estando en mi casa o
pongo música o por ahí me gusta mucho la tele… y por ahí me cansa la vista… y por ahí cierro los
ojos y es como que… como que… al sentirlo, sé que lo puedo sentir y saber lo que está pasando del
otro lado ¿no?... Como que escucho y también disfruto lo mismo como si lo estuviera viendo. Si,
yo creo que sí disfrutaría cerrando los ojos y sintiendo nomás (Entrevista 18 – BV – Lorena G. – 28-
06-2018).
Las personas con baja visión también reconocen el valor de los sonidos, como aspecto agradable del
paisaje que da tranquilidad, placer, alegría y como posibilitantes para orientarse en el espacio,
prevenir peligros, moverse con autonomía. Se evidencia fuertemente la contraposición de sonidos
(agradables) y ruidos (desagradables) que generan estrés, malestar, desorientación. Sin dudas estos
ruidos desagradables afectan a todas las personas, incluso especies. Es un aspecto muy importante a
tener en cuenta en la valoración y planificación del paisaje.
Mira una vez me pasó estar en Chancaní, que es casi al borde de La Rioja, estábamos haciendo un
relevamiento… un chico de agronomía… quizás lo conoces… bueno él me llevó a un lugar en
Chancaní que estaban haciendo un trabajo con la gente del lugar, y de repente dice: vení, a la
noche nos fuimos hacia un espacio cerca de los árboles… casi no se veía nada, él conocía el camino,
y dice bueno acá quédate y mirá el cielo, y miraba las estrellas… y me dice ¿qué escuchás? ¡Era un
silencio tan impresionante… ¡que te aturdía! Entonces era como mirar las estrellas y eso… es como
darte cuenta de… no se… es como un silencio… que el silencio tenía ruido en realidad, ¿entendés?
Eso era… darse cuenta de eso, ¡era impresionante! (Entrevista 08 – DV – Ana G. R. – 30-05-2018).
¡Si! El silencio es lo principal y de ahí en más en el silencio descubrir si los pájaros cantan… que el
agua corre… esos sonidos son los que yo más disfruto… o el sonido de algún caballo… esas cosas
(Entrevista 22 – DV – María J. H. – 04-07-2018).
El silencio como parte importante y valiosa en la percepción. Tomar conciencia del silencio o del
cambio sonoro resulta placentero. Cuando hay estimulo sonoros permanentemente y se produce la
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pausa, el silencio que permite reconocer el ruido y el silencio y lo que cada uno genera en las
personas.
Y yo diría que, integralmente… si voy a un lugar, huelo, veo, escucho y toco, me siento en el pasto,
y toco el paso… y me gusta la tierra y el agua fría si está, y meto los pies a lo mejor en el agua… y
escucho los pájaros cantar… mi viejo tenía pájaros entonces eso me ha quedado como mucho,
identificar pájaros… ah… y tal pájaro anda por ahí… ¡ah, mirá vos! ¿dónde está?... y me gusta
observar la naturaleza y fotografío también pájaros… así que… entonces también estoy como
pendiente de estas cosas… por todos lados sería, con todo el cuerpo (Entrevista 11 – DV – Antonio
B. – 30-05-2018).
Sí, con el sonido de los pájaros… si hay viento… eh… si están en el mar el sonido de las olas… si hay
caracoles se puede escuchar el sonido del mar en los caracoles (Entrevista 23 – DV – Paola L. – 04-
07-2018).
El sentido del oído interactúa con los otros sentidos, se reconoce que aporta a todo el sistema
perceptivo en el que participa el cuerpo. Pero para reconocerlo es necesario detenerse, prestar
atención, tomar conciencia del valor de estos sonidos en la valoración completa.
Sí, cuando voy por ejemplo así a lugares tranquilos… obviamente, en plena ciudad no, pero si voy
al campo sí me gusta también cuando… me tranquilizo… soy medio inquieta, pero cuando me
tranquilizo eso de sentarme y… el silencio, escuchar lo que hay… si la tranquilidad. En lo cotidiano
no (Entrevista 24 – DV – María P. M – 04-07-2018).
Detenerse para reconocer lo que hay en el paisaje. Nuevamente refuerza por un lado el tema de la
velocidad que anula la posibilidad de disfrutar los sonidos, identificarlos y asociarlos a un lugar en
particular. La tranquilidad emparentada con la idea de disfrutar. Pero no en lo cotidiano, como si
para disfrutar se destinara un momento en particular, como si no fuera posible disfrutar en cada
momento, en cada lugar. Pareciera que la ciudad no facilita esta posibilidad, en cambio, la naturaleza
sí. Quizás se está poniendo en evidencia la necesidad de repensar las ciudades para que incluyan más
espacios en los que se pueda tener contacto con los componentes naturales, en cercanía física y
temporal.
Sí, ¡también! Y el sonido también… por ejemplo el sonido cuando uno pisa… para mí no hay nada
más bello que pisar las hojas en otoño… eh... y después bueno, en primavera el tema de los
pajaritos, que ahora hay cada vez menos, pero, bueno… o uno los escucha menos… (Entrevista 25
– DV – Corina S. – 04-07-2018).
El placer de escuchar los sonidos que genera uno mismo al pisar que se combina sin dudas con la
sensación háptica de lo que se pisa. Las hojas crocantes del otoño se perciben a través del sonido que
provocan junto con la sensación en la planta de los pies que genera a su vez algo en la boca, en los
dientes.
¡Si! Sí, es que es ¡escuchando nomás! Y ¡sí! O sea… digamos… muchas veces uno cierra los ojos y
escucha y sabe dónde está parado y lo disfruta a su manera… cada sensación de esas de agosto,
invierno… primavera… vos podés cerrar los ojos, escuchar, sentir los olores… (Entrevista 26 – DV –
Nicolás D. – 04-07-2018).
El entrevistado recuerda a aquellas palabras de Pallasmaa que refieren a la necesidad de cerrar los
ojos o disminuir la luz, la nitidez para que puedan valorarse los sonidos. Pareciera que la vista hace
demasiado ruido y no permite disfrutar de los sonidos que dan placer (2016).
Sí. Viento y, sobre todo, viento y agua. El río para mí es una muy linda terapia (Entrevista 00 – EV
– Franco B. – 28-05-2018).
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Si… yo creo que un buen paisaje que te satisface, te gusta, lo asocias con el silencio… con el
silencio… con los ruidos del paisaje ¿no? Porque… eh, un paisaje africano a las… el día en África es
de 6 a 6… no hay otra, a las cinco y media de la tarde, seis menos cuarto, a veces uno se permite
solamente hacer eso… ir a un lugarcito donde está…. donde ves que se mete el sol y a su vez sentís
que a esa hora la gente empieza a batir los tambores… porque vuelve la gente del campo o que…
o ves siempre lo cotidiano de que las mujeres vienen con… la mujer, los hijos… vienen de buscar
agua… son ¡ruidos del paisaje! (Entrevista 31 – EV – Juan U – 29-02-2020).
Las personas con visión, docentes y externos, también ponen en valor fundamentalmente los sonidos
naturales y en segundo lugar los sonidos humanos. Se relaciona la idea de paisaje con paisajes
naturales y culturales a partir de los sonidos y ruidos que lo caracterizan, aspecto que refiere a la
identidad sonora de los paisajes. También surgen recuerdos y emociones de biopaisajes. Otro
aspecto para destacar es la contraposición de sonido – silencio. El silencio que aturde, el silencio que
genera bienestar, el silencio que permite escuchar la identidad sonora de un biopaisaje. El silencio
como sinónimo de inmensidad, Bachelard dice que “nada sugiere, como el silencio, el sentimiento de
los espacios ilimitados” (1965:75).
Morgado afirma que el olfato fue antes que la vista, en los organismos evolucionados como los
mamíferos en general y los humanos en particular, el olfato tiene una utilidad adaptativa ya que
junto con el gusto sirve para identificar y valorar las cosas mientras que induce respuestas
emocionales relacionadas con la supervivencia, como el placer de un aroma a buena comida o el
rechazo al olor de sustancias en descomposición o tóxicas. El sentido del olfato nos avisa de
situaciones especialmente peligrosas como el olor a quemado. En ciertas especies los olores ayudan
a identificar parejas sexuales, amigos o enemigos, predadores y posibles presas. De alguna manera
los olores sirven a los animales en general para relacionarse con su entorno (2012). Los seres
humanos tienen poca consciencia del entorno olfatorio, sin embargo, estudios realizados desde la
psicología demuestran que las personas recuerdan el 35% de lo que huelen y solo el 5% de lo que
ven.7 En la novela de Patrick Süskind, El Perfume, el personaje lleva al extremo su capacidad de oler,
de diferenciar los olores y de saber de qué forma afectan a las emociones y la memoria.
Dentro de las capacidades de la percepción, la del olfato ha sido considerada la más sutil, la de las
afinidades ya que se relaciona con varios órganos del cuerpo. En algunas culturas orientales existe
una clasificación de olores muy extensa, mapas y calendarios basados en los olores del lugar o de la
temporada. También están los Smellmaps de McLean que proponen paseos olfativos como nuevas
formas de recorrer y reconocer las ciudades, ella afirma que el olor es parte esencial de un lugar y
hay que saber apreciarlo. Es algo mucho más complejo que una molécula: es una experiencia
efímera, un momento en el tiempo, depende de una fuente de emisión, de un ambiente, un contexto
(Mc Lean, 2021). Esto nos habla también de identidades según aromas, tanto individual como
colectiva. Según Duran, en el Mediterráneo el romero, el incienso y la cera forman parte de
ceremonias, el aroma sagrado que purifica, sana, limpia. El sándalo y el azúcar quemada se asocian a
celebraciones, así como otras hierbas usadas para condimento, como conservantes o con fines
medicinales (2016). Cada ciudad tiene su gama de sabores y olores (Pallasmaa, 2016), el mercado de
La globalización también llegó a las identidades odoríficas lamentablemente. Durán afirma que,
desde comienzos del siglo XXI, ciudades y paisajistas se esfuerzan por la desodorización, consideran
que el no – olor es buen olor y los olores estándares se compran en las droguerías, lo que contribuye
a la homogeneización internacional anulando la identidad aromática del lugar (2016).
Los olores característicos de cada lugar, por su vegetación nativa, tipos de comidas, perfumes
propios, o tipos de producción e industrias, permiten diferenciar y recordar lugares con identidad.
Pero también en cada ciudad, en cada barrio, en cada lugar, es posible reconocer una secuencia
odorante que se graba en la memoria y permite localizar puntos específicos, estaciones del año,
celebraciones. Las personas y las familias también tienen su propio aroma que los identifica y los
diferencia, esto está relacionado con los tipos de alimentación, perfumes o productos de limpieza,
tipos de piel, tipos de actividades. Para las personas ciegas el aroma de las personas ayuda a
reconocerlas y sentir su presencia.
Morgado afirma que el olfato es el único sentido para cuyas múltiples experiencias no hay nombres
específicos como los hay para los colores o los tonos sonoros. Se pueden diferenciar miles de olores
diferentes, pero no hay nombre para cada uno de ellos, se definen y nombran con otras cosas, por
ejemplo, olor a café, olor a tierra mojada, olor a flores de Aromito. Si por el olor identificamos un
lugar u objeto, el nombre de lo identificado conlleva los detalles de ese lugar o cosa (2012). Así es
como se reconoce el olor a librería, a cafetería o a supermercado.
Si, a mí me pasa algo muy gracioso con el olfato… porque yo… me encanta McDonald´s, yo en el
centro… hay muchos olores, entonces… pero yo me doy cuenta, por ejemplo estoy pasando por
una mercería y siento el olor a papel y todo ese tipo de cosas, y así voy encontrando todos los
lugares, el olor a farmacia, el olor a una heladería… no me preguntes si es Grido o… pero yo siento
olor a heladería… así encuentro lugares para comer… y al McDonald’s ya lo tengo ubicado… yo ya
sé que hay olor a café y libros, que no me acuerdo como se llama (Librería El Ateneo – Av. General
Paz 156 – Figura 23)… y después sigue el McDonald´s (Entrevista 19 – CN – Yohana A. – 02-07-
2018).
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Figura 24 - Foto de secuencia espacial de locales en Av. General Paz 150, recuperado de Google maps, Street view.
Profesora Eugenia: Y cuando salimos a caminar por acá, por el barrio ¿cómo identificamos los
negocios? (aporta la pregunta la profe de ciegos, Eugenia, que está presenciando la entrevista)
Profesora Eugenia: ¿Cómo cuáles encontramos acá en tu cuadra? (pregunta la profe de ciegos,
Eugenia)
Confitería, un bar, un restaurante. Una comida. Un dulce. Me gusta más el dulce. Cuando hay una
naranja, el olor a naranja. Los árboles frutales (Entrevista 01 – CA – Mario C. – 16-05-2018).
No solo se identifican aquellos aromas que resultan agradables, sino que también se los ubica
espacialmente. Hay secuencias odorantes, hay aromas dulces y aromas salados. Hay olores de
industrias, de comercios, de productos que permiten reconocer o caracterizar lugares.
Sí, seguro…sí, sí. Eso también lo tuve en cuenta… de que por ejemplo, me he dado cuenta saliendo
o entrando de Tucumán que uno va sintiendo el olor de la zafra, de la zafra del azúcar de los
ingenios de ahí, uno… se siente el aroma distinto… se siente en el aire el aroma distinto y la
fragancia distinta (Entrevista 16 – CA – Cristian P. – 28 - 06 -2018).
E: Sí, ¡también! Por ejemplo, lo que te dije lo del Bolsón sentís el olor a quemado, sentís por
ejemplo animales carbonizados… y todas esas cosas, el olfato también nos dice mucho.
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MVP: Y por ejemplo ¿sentís diferente aroma cuando estás en una plaza o cuando estás en medio
de una ciudad?
E: Claro, sentís mucho la diferencia, el olor adentro de una ciudad… sentís mucho el olor al humo
de los autos a… todas esas cosas… por ejemplo en la montaña donde no estaban esas cosas sentís
el olor a las flores… sentís muy diferente (Entrevista 20 – CA – Eduardo – 02-07-2018).
Si… Cuando te acercas así a un puente, ahí sentís un olor distinto… el aire es distinto… y bueno, si
logras que haya flores, que haya un árbol… también, sentís el aroma (Entrevista 12 – BV – Margarita
R. B. – 28-06-2018).
En las entrevistas se reconoce la influencia de los olores a la hora de identificar lugares, ubicarlos
espacialmente, como así también la caracterización según los olores o secuencias odoríficas. El relato
también demuestra que hay olores agradables y olores desagradables, pero ambos son igualmente
memorables y se asocian a lugares o momentos concretos.
Morgado afirma que es bien conocida la capacidad del sentido del olfato para evocar memorias
emocionales remotas. Los olores evocan recuerdos mejor que cualquier otro sentido, lugares,
experiencias vividas. El olfato recuerda el pasado creando de un modo muy vivo la sensación de estar
allí, de revivirlos. El olfato, además de sus sensaciones específicas evoca también memorias visuales
o auditivas que pueden retrotraer con más fuerza las memorias asociadas al olor. También tiene una
influencia muy importante en la fisiología y la conducta de forma subliminal, puede llegar a afectar el
estado de ánimo, los juicios, las valoraciones o incluso el consumo comercial de las personas. Se ha
comprobado, por ejemplo, que la dispersión de un odorante en un centro comercial no solo aumenta
positivamente la percepción de los consumidores sino también el dinero gastado como así también la
memoria y apreciación del lugar. La percepción inconsciente de olores agradables o desagradables
puede influenciar los juicios sociales de las personas incluso con mayor impacto cuando son
conscientemente detectados (2012).
Cuando tienen olores naturales. Las plantas, me llaman mucho también la atención el perfume de
las personas que hacen al paisaje. Si vos entrás a un lugar, o estás en un lugar al aire libre, se
sienten, algunos son agradables y otros no, bueno lo que me gusta a mí a lo mejor no le gusta a la
otra persona (Entrevista 00 – CN – Mariela C. – 16-03-2018).
Se hace referencia al perfume de las plantas y el perfume de las personas, aromas que son diferentes.,
que se pueden identificar, que también quedan guardados en la memoria y cuando vuelve a percibir
ese aroma viene asociado el recuerdo o la identificación de la persona o el lugar o la experiencia vivida.
E: Olfateándolo, como dije… a algunas plantas me acerco y olfateo… puedo oler y percibir qué
planta es…
MVP: ¿Podes identificar cuál es? ¿Por el olor más que nada?
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E: Sí, cuando llueve es más… como decirlo… ¿más pesado? El pasto cuando se moja, es más, si,
cambia (Entrevista 13 – CN – Tomás M. – 28-06-2018).
MVP: Y si estás en algún lugar natural ¿se sienten algunos aromas distintos a si estás en una ciudad?
E: Sí, totalmente diferente, la ciudad es como… un paisaje de ciudad que está al lado de una
autopista en los aromas se siente el humo de los autos por ejemplo, como más que nada pasan los
autos por ahí…
E: No sé, en lo natural no tanta contaminación así… lo que debería sentir en realidad (Entrevista 15
– CN – Luis B. – 28-06-2018).
Los aromas se combinan con otros factores como las condiciones del clima, la lluvia por ejemplo
intensifica algunos olores, la combustión de los automóviles modifica el olor ambiental o interfiere en
la posibilidad de reconocer otros aromas. En este sentido pareciera que sucede algo similar al ruido
que interfiere para escuchar ciertos sonidos particulares.
Y bueno, con el olfato el paisaje… es muy lindo, es agradable porque siente el aroma, así sea
adentro de lo que sea… como ser usted va a un corral de ovejas siente un aroma de guano de las
ovejas y es algo alegría para uno… mucha alegría (Entrevista 04 – CA – Rubén C. – 30-05-2018).
La humedad de la tierra cerca del río, las flores. También se siente el pasto si está lindo o no, las
distintas hierbas que hay… (Entrevista 06 – CA – Walter J. F. – 30-05-2018).
Se disfruta por el olor a las plantas, claro… por el olor a las plantas, así lo disfruto yo, no sé, el olor
a verde… de esa manera (Entrevista 07 – CA – Ángela G. – 30-05-2018).
Al hinojo, a los árboles… al olor de las flores, al olor del agua si hay agua… si hay río por ahí tiene
un poquito de olor a arena, a pescado… que se yo (Entrevista 10 – CA – Antonio J. C. – 30-05-2018).
Y si hay olorcitos así a plantitas, uno es como que, es como una abeja… donde hay olorcito uno
trata de seguirlo… (Entrevista 14 – CA – Sergio L. J. – 28-06-2018).
La valoración de los olores tiene carga subjetiva que está directamente relacionada con las historias
personales, heredadas o aprendidas. Lo que es muy agradable para algunos puede resultar
desagradable para otros. Es posible reconocer que existen olores que son de aceptación y
reconocimiento colectivo como por ejemplo el olor a las plantas, a la tierra mojada. En los relatos se
reconoce una valoración positiva de estos tipos de olores.
Sí. El olor de las plantas… o de los árboles está bueno… se da cuenta uno. O sea, no tengo mucha
noción de las plantas, pero si me doy cuenta de algunas (Entrevista 17 – BV – Mariana A. 28-06-
2018).
¿Con el olfato?... yo también pienso que sí, ¿no?, el olor de las flores, de las plantas, ¿no?… ¡de la
tierra! Porque uno siente el olor a la tierra, o cuando llueve el olorcito que toma de la tierra mojada
y todo eso, yo pienso que también se puede disfrutar, sí (Entrevista 18 – BV – Lorena G. – 28-06-
2018).
¡Sí!… Los olores de los cultivos, el olor de la tierra mojada, el olor… bueno después de la lluvia… los
olores… hay de todo... ¡me encantan los aromas frescos! (Entrevista 08 – DV – Ana G. R. – 30-05-
2018).
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Se disfruta sí, se sienten diferentes aromas… Sí, sí, sí. El aroma de las flores se siente… El aroma de
los desechos también se siente… No es muy rico pero bueno, es el campo… si yo creo que con el
olfato también se disfruta (Entrevista 22 – DV – María J. H. – 04-07-2018).
¡Si! Y como que te relajan ciertos aromas… no sé, siempre me voy para la lavanda… pero… la tierra
mojada, ¡claro si! (Entrevista 25 – DV – Corina S. – 04-07-2018).
También… yo siempre lo asocio con un momento tranquilo así en el campo todo, si es muy… sobre
todo hay partes que… son esos aromas que llegan que no hay forma de evitarlos me parece… yo
creo que si no se los siente… algo muy florido… o, por ejemplo, en la calle a mí me encanta en la
primavera cuando están todos los jazmines… entonces cuando vas por la calle sentís así el olor del
jazmín que viene… (Entrevista 24 – DV – María P. M. – 04-07-2018).
En la mayoría de los casos se asocia el concepto de paisaje en cuanto a los olores con entornos
naturales y sus componentes. Aparecen referencias a olores agradables y desagradables, cuestiones
totalmente subjetivas ya que tienen que ver con los gustos y las historias de cada uno. Un aspecto
importante que surge es la idea de que la contaminación de olores de la ciudad estaría tapando los
olores que se deberían sentir, del mismo modo que ocurría con los ruidos de la ciudad que tapan o
aturden los sonidos valorados positivamente. Otro aspecto que se retoma es la relación con los
estados de ánimo y las emociones, en ciertos discursos se habla de alegría, de tranquilidad, aromas
que atraen como a las abejas y otros que repelen, que no son ricos. Y aquí otra asociación que se
relaciona con el sabor, con el gusto.
Resulta muy interesante y valioso reconocer que los aspectos nombrados que hacen memorable a un
paisaje están presentes en el discurso de todas las personas entrevistadas, (ciegos de nacimiento,
ceguera adquirida, baja visión, con visión) lo que nos hace reflexionar en la importancia del estudio y
valoración de los olores de un paisaje como variable de análisis y de proyecto.
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4.3. Las texturas del biopaisaje
“El hombre quiere aquí habitar una concha. Quiere que la pared que protege su ser sea lisa, pulida,
hermética, como si su carne sensible debiera tocar los muros de su casa” (Bachelard, 1965:166).
Figura 25 - Foto de manos de alumnos estampadas en placas de hormigón expuestas en el jardín del Centro de Recursos
Julián Baquero.
Cuando la valoración está puesta en el sentido del tacto quizás lo primero que surge en la mente son
las manos (Figura 24) y lo que se puede tocar con ellas, pero en la percepción háptica interviene
como receptor todo el cuerpo desde la piel, las manos, la planta de los pies, la cara y los músculos.
Pallasmaa afirma que la piel interpreta la textura, el peso, la densidad y la temperatura de la materia.
El cuerpo reconoce la temperatura de los espacios con bastante precisión; la sombra fresca debajo
de un árbol o la calidez de un lugar soleado se convierten en experiencias de espacio y lugar (2016:
69-70).
Según Morgado, los sentidos cutáneos permiten reconocer si algo contacta con la piel, ubicando en
qué parte del cuerpo y reconociendo si es algo suave o intenso, liso o rugoso, pequeño o grande,
caliente o frío, móvil o estable. Incluso se puede saber si lo tocado o lo que toca es una mano, un
libro o algún otro objeto reconociendo con bastante detalle sus características particulares. Es decir,
que el ser humano tiene la capacidad de reconocer objetos a través del tacto. La información
propioceptiva y cinestésica que llega al cerebro cuando se toma o se recorre un objeto con los dedos
ayuda a reconocerlo y apreciar su naturaleza. Los sentidos propioceptivos y el movimiento trabajan
en conjunto, al punto de que cuando se realiza un movimiento voluntario como, por ejemplo, agarrar
una fruta, aumenta progresivamente la sensibilidad táctil de la mano y los dedos. El sentido del tacto
es uno de los medios más efectivos para analizar y reconocer el entorno en el que se vive. Pero el
tacto es un sentido de proximidad que permite detectar la presencia y características de estímulos y
objetos muy cercanos (Morgado, 2012).
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Pallasmaa asegura que la gravedad se mide por el extremo del pie, y que es posible rastrear la
densidad y la textura de la tierra a través de la planta de los pies (2016). Las personas ciegas
aumentan la sensibilidad (o la hacen consciente) de los receptores del tacto en la planta de los pies
para orientarse en el espacio, los cambios de textura en el piso pueden funcionar como mapas que
direccionan los recorridos o anticipan cambios, peligros, ingresos, etc. Sin embargo, en todas las
personas, aunque de manera inconsciente la mayoría de las veces, influye en los modos de caminar y
la velocidad, una superficie lisa aumenta la velocidad de recorrido mientras que una superficie
rugosa la disminuye. Duran dice que los paisajes de la infancia y la vejez son diferentes a los de la
juventud o la edad madura. Los pies son los órganos transmisores de información sobre el suelo que
pisan y no es igual la percepción de los niños que van en brazos que la de los que camina. O la de los
jóvenes fuertes y elásticos que suben y bajan con facilidad (2016). También cambia la sensación de
acuerdo a la textura con la que se toma contacto, es diferente cuando se pisa el césped descalzo a
cuando se pisa arena, piedra, madera, metal o pavimento.
A través de la piel se puede percibir texturas, temperaturas y sensaciones, es por esto que decimos
que participa todo el cuerpo en la percepción háptica brindando información que influye en el
movimiento, en las sensaciones y sentimientos. Prestar atención a esta información permite una
experiencia vivencial del paisaje más rica y memorable.
En la naturaleza también se dan situaciones de texturas diferenciadas en el plano base. Por ejemplo,
si pensamos en la costa del mar donde se reconoce claramente la superficie de arena seca, la de
arena mojada y la que tiene agua que van a generar sensaciones diferentes al pisarlos y velocidades
diferentes al transitar. En un bosque con mantillo se siente distinto a un bosque de pinos, en un
borde de río se distinguen los sectores con piedras, con césped o arena. Estas diferencias de texturas
que se perciben al caminar, influyen en nuestros modos de estar en el espacio, aunque no se tenga
consciencia plena de ello.
Para las personas ciegas, estas diferencias de texturas en el piso permiten reconocer lugares,
orientarse espacialmente. En el espacio abierto del Centro de Recursos Julián Baquero, donde se
realizó la investigación empírica, hay senderos que comunican los edificios y espacios de uso. Los
senderos son de losetas de hormigón liso, pero en los lugares donde hay ingresos o encuentros de
caminos cambia a losetas de piedra lavada bien rugosa (Figura 25), de este modo las personas
pueden reconocer con sus pies los diferentes recorridos y armar un mapa mental de la organización
del espacio donde se mueven.
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Figura 26 - Foto de texturas diferentes en senderos del jardín en el Centro de Recursos Julián Baquero – 16-05-2018
Lo que pasa es que trabajan todos los sentidos juntos, no sé si vos recordás que yo al principio te
decía que el mecanismo de compensación, que se usa cuando vos no ves, trabaja
simultáneamente, de hecho, supongo que es por parte del entrenamiento que te dicen vos tenés
que estar atento a todo, porque ya te falta un sentido entonces tenés que procurar que tu resto
que te queda de todo lo otro trabaje a full. Nosotros a veces tenemos un stress extra por este tema,
porque, por ejemplo, yo voy viajando, supongamos que voy en colectivo. ¿Yo que voy haciendo?
¿Eh? Voy sintiendo las curvas, derecha, izquierda (bueno ahora con el GPS uno descansa un
poquito más, pero tampoco es que te abandones porque tenés un GPS) tenés que igual saber si el
colectivo dobla a la derecha, si dobla a la izquierda, ¿eh?… ¿qué referencias geográficas hay para
vos poder bajarte en el lugar correcto? Entonces ¡no descansas! (Entrevista 00 – CN – Mariela C. –
16 -03 -2018).
La entrevistada afirma que es posible seguir un recorrido y reconocer los lugares por donde va según
lo que va percibiendo la piel y los músculos. Seguramente se complementa con los sonidos y aromas
de los sectores por donde va pasando. Pero aquí surge algo muy importante que es la posibilidad de
guardar en la memoria esa información para luego reconocer esos lugares del trayecto. No solo es
poder comprender donde está sino recordar la secuencia de cada una de esas particularidades que
permiten saber por dónde va y hacia dónde.
E: Y esa misma sensación, trasladada muchos años después, me pasó en el río, que muchos chicos
normalmente saltan de las rocas y caen en el río, yo quería hacerlo como hacían los chicos pero
tomaba mis precauciones digamos, porque los chicos que saltan de las rocas ven donde saltan y
ven donde caen, no sé si miden o no miden, pero saltan… entonces yo quería hacer lo mismo
entonces me metí por abajo del río a donde ellos caían y, bueno, fui explorando el mapa. Se puede
decir que había abajo del agua, si había piedra o no había piedra, si había arena o no había arena,
en donde uno debería caer para correr menos peligro, tomando todo… conociendo bien la parte
digamos, de abajo del agua, recién ahí yo tome la seguridad y pude saltar donde yo sabía que no
me iba a pasar nada… o sea, es muy simple.
MVP: ¿Y te tiraste?
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E: ¡Sí, sí! Pero es porque exploraba abajo, tampoco iba a saltar sin saber qué había abajo porque si
caigo en una piedra chau…
MVP: Y eso deberíamos hacer todos, los que ven y los que no ven… explorar primero.
E: Claro yo me metí abajo del agua imagínate me tapaba el agua, me metí abajo y conocía todo lo
que había abajo…
MVP: ¿Y cómo hacías para conocer lo que había abajo, con tus pies, con las manos?
E: Claro con los pies, iba midiendo todo. Caminé todo por abajo del agua, tranquilo, obviamente
cuando se te va acabando el oxígeno salís… y después volvés a explorar, me tomaba media hora,
una hora, no me importa… Exploré todo el piso, todo lo que había abajo. Lo que pasa que también
después eso puede ir cambiando por las crecientes, entonces cada vez que iba lo volvía a hacer.
(Entrevista 21 – CN – Lucas R. –- 02-07-2018).
En este caso es todavía más clara la importancia del sentido del tacto ya que debajo del agua no se
estaría dando la interacción o complemento con otros sentidos, es solo a partir del tacto que se recorre
y se arma el mapa del fondo del río. También se evidencia la comprensión y memorabilidad de ese
reconocimiento que luego sirve para tirarse al agua sabiendo a donde va a caer.
Y bueno, hoy por hoy cuando vamos a las sierras, hay mucho verde, mucha piedra, y bueno yo lo
primero que hago es si la zapatilla es suela blanda no hay problema, sino me saco las zapatillas y
es detectar con el pie si hay muchas piedras, si hay arena, si hay espinas o no, que tan largo es el
pasto. Y ahí medís la temperatura del piso, todo con los pies, sólo con los pies, y el terreno si hay
caída, bajada… (Entrevista 06 – CA – Walter J. F. – 30-05-2018).
¡Si! Yo todo me manejo con tacto… (Toca su bastón, toca la mesa…) Yo para ver si hay algo aquí…
si hay un florero con flores lo tengo que tocar… ¿y si hay un perfume? Lo tengo que tocar y olerlo…
(Entrevista 09 – CA – Sara M. – 30-05-2018).
¡Si! Eh… a partir del tacto… dependiendo el paisaje ¿no? Pero creo que todo paisaje, vos, anulando
otro sentido, tocando te das cuenta donde estás, podés sentir al otro incluso (Entrevista 26 – DV –
Nicolás D. – 04-07-2018).
Los relatos demuestran la importancia del tacto para reconocer las superficies y ubicarse en el
espacio, se toman referencias según las texturas percibidas y reconocidas como así también según la
ubicación y movimiento del cuerpo. Incluso la posibilidad de medir con los pies. Muchas veces
cuando trabajamos en la Arquitectura del Paisaje recorremos y medimos con pasos un espacio, pero
quizás sin la consciencia de que estamos trabajando con el sentido háptico. Es posible detenerse y
prestar atención a la información que recibimos a través del tacto y cómo influye en nuestra vivencia
del paisaje.
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4.3.2. Las texturas que potencian la experiencia del biopaisaje
“El hombre primitivo utilizaba su cuerpo como el sistema para dimensionar y dar proporciones a
sus construcciones. Las destrezas esenciales para ganarse la vida en las culturas tradicionales se
basaban en la sabiduría del cuerpo almacenada en la memoria háptica” (Pallasmaa, 2016:72).
Las percepciones táctiles contribuyen a la idea de disfrutar el paisaje. El tocar, con las manos o con
los pies, despierta sensaciones de placer, alegría, paz, curiosidad, contacto directo con ese entorno.
Estas sensaciones hacen memorable un paisaje. La percepción en la piel cuando toca el agua del mar,
del río, provoca sensaciones que quedan grabadas en la memoria. El pisar las hojas en el otoño, que
tanto nombraban los entrevistados en el apartado del paisaje estacional, provoca placer y genera un
recuerdo que vuelve cuando se indaga en cómo se disfruta del biopaisaje a través del tacto. La
posibilidad de conocer y aprender de sus componentes al recorrerlo con los dedos de las manos o
con los pies, o simplemente sentirlos en la piel. En la infancia se dan aprendizajes y descubrimientos
a partir del tacto que quedan guardados en la memoria y luego forman parte de cada ser en el
tiempo y en el espacio.
… Tenía familiares en el campo, íbamos de vez en cuando, a pasar un día, y siempre para mí era
como motivo de investigar… siempre iba y tocaba el árbol, iba y sacaba la hojita para ver cómo
era… o, por ejemplo, había unos tíos que me guardaban los nidos de los pájaros. ¿Viste que los
abandonan? Para que yo pudiera tocar como era. Yo relaciono el lugar natural con el investigar.
Tratar de ver cómo es. Bueno, un poco lo que yo te decía antes. Yo disfruto jugando a encontrar
las diferentes texturas que hay en el piso, como te decía al principio, si hay pasto, si hay tierra, si
hay barro o lo que sea que tenga el piso, y eso básicamente (Entrevista 00 – CN – Mariela C. – 16 -
03 -2018).
El tocar para investigar y conocer supone una relación muy directa con el entorno, una relación íntima
se podría decir, que puede generar otros grados de valoración y compromiso con ese paisaje que se
descubre a partir del tacto.
E: Sí, sí. Sí, nosotros empezamos a disfrutar del paisaje a partir del tacto y del oído.
MVP: Cuando es por el tacto, siempre es tocando con las manos o también con la planta del pie,
¿con la piel, con la cara?
E: No, es mayormente con las manos o con el pie para acordarme de, de los distintos suelos y cosas
así… pero no, con otra parte no, siempre las manos y los pies (Entrevista 19 – CN - Yohana A. – 02-
07-2018).
¡Si! Con el tacto… me gusta que hay naturaleza… con los pies, con las manos y con la piel… ¡con las
tres cosas! (Entrevista 27 – CN – Nicolás M. – 09-12-2018).
A partir del tacto, yo disfruto más afuera que adentro, sentado en una mesa, tocar… por ahí toco
si estoy en tierra o en pasto, me arrodillo, tengo contacto con la tierra. Con las manos, con los pies.
Me gusta más sentarme en el pasto que sentarme en una silla. Por ahí hacer un picnic, sentarse en
una mantita en el piso (Entrevista 01 – CA – Mario C. – 16-05-2018).
E: Emm… Sí y no, hay muchas cosas que me pierdo… por ejemplo, las cataratas no las puedo tocar
y eso… pero cuando he ido al Bolsón he estado en la parte de parque natural tanto en la montañas
entre lagos y ríos y he tenido la posibilidad de meterme y tocar cosas que nunca había tocado…
por ejemplo, en ese tiempo hubo incendio en las montañas y ya había pasado ahí y yo nunca supe
cómo quedaría la montaña quemada todas esas cosas… bueno… en esa parte si… y después sentí
el agua fría, fría, también la sentí y, bueno… me imaginaba montañas negras…
MVP: Cuando vos tocaste el árbol ¿sentiste que era diferente a un árbol vivo?
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E: Claro que es diferente… es muy seco, muy áspero y todas esas cosas… (Entrevista 20 – CA –
Eduardo – 02-07-2018).
El tacto permite reconocer un árbol vivo de uno muerto. La idea de interactuar con el paisaje y al
mismo tiempo aprender a partir de la información que llega a través de la piel. Las diferencias de
temperaturas son reconocidas por el sentido háptico, la temperatura de lo que se toca y la
temperatura del espacio que llega a los sensores de todo el cuerpo. Permite también orientarse en
tipos de vegetación o zonas según las texturas y la presencia o no de líquenes o musgo como se
expresa en el siguiente relato.
Eh…si, con todos los sentidos, en realidad también por lo auditivo, por el tacto (tanto las manos
como los pies), con la percepción de cuando es más tupido o cuando es más amplio cuando uno
camina. La diferencia de temperatura, en diferencia de metros, o de trayectos... los olores también,
la parte olfativa también… el olor a humedad… Con el tacto puede ser cuando uno, por ejemplo,
que se yo… uno se agarra de un árbol para poder subir a una piedra o cruzar una parte donde hay
un pozo se siente la rugosidad de la corteza del árbol, la humedad quizás… hay más en el sur…esa
parte… se siente ese musgo que tiene… (Entrevista 03 bis – CA – Ángel G. – 16-05-2018).
No, nunca me puse a… ahora recién que me pasó esto… estoy aprendiendo… o sea, ahora estoy
utilizando más el tacto, el olfato… por ahora es como que… digo es que para mí me imagino que
veo mejor, y tal vez tengo la misma visión pero lo que me están enseñando acá a usar las cosas
que tengo como que para mí es que es mejor, pero anteriormente a esto no, no me fijaba en esas
cosas, era todo por la vista… digamos… pero nunca sabía… como ahora que ahora sé, o si yo voy a
agarrar algo en mi casa y por ahí tengo dudas de lo que es y empiezo a tocarlo y me saco la duda
de lo que es y esas cosas, como que ahora uso el tacto, antes no (Entrevista 18 – BV – Lorena G. –
28-06-2018).
E: ¡Me encantan las piedras! ¡Si! Las piedras, así como lisas… ¡me encanta lo liso!
E: Pfff… ¡Sí! Yo entro descalza a la casa… si, estar descalza es un rito ya ¿no? Sacarse los zapatos
afuera… (Entrevista 08 – DV – Ana G. R. – 30-05-2018).
Yo, no sé si es porque soy profe de ciegos… aparte de disfrutarlo con la vista lo disfruto con el tacto,
el pasto… tocando, descalza, tocando el pasto… tocando las texturas… si hay piedras las piedras…
si es lisa, con arruguitas… o con lo que sea (Entrevista 22 – DV – María J. H. – 04-07-2018).
El sentido del tacto también aporta mucha información útil para la autonomía y la movilidad para las
personas ciegas o con baja visión, como veíamos en relatos anteriores, pero resulta de interés en este
apartado resaltar los aportes que genera en la idea de disfrutar los paisajes. Aparecen aspectos
personales, subjetivos que refieren a texturas concretas que dan placer y que también quedan
guardadas en la memoria.
¡Si! Por ejemplo, yo no soy de… depende obviamente donde, pero, por ejemplo, a mí me
encanta andar descalza… pero no en cualquier lado, tiene que ser por ejemplo en el jardín
de mi casa que yo sé que… como es el pasto… o sea, me encanta cuando es algo cuidado
estar descalza me fascina o tirarme o sentarme en el pasto, ¡me encanta! (Entrevista 24 –
DV – María P. M. – 04-07-2018).
¡Si! Yo soy como… yo cualquier cosa que a mí me presentás inmediatamente o lo toqué o
lo olí, jajaja… ¡Sí! Yo por ejemplo las hojas, (por ejemplo) con mis hijos cuando salimos y
es otoño somos de levantar las hojas y tocarlas y después vemos si las podemos pintar…
(Entrevista 25 – DV – Corina S. – 04-07-2018).
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Sí. Si. Yo corrí en montaña y la forma que me encantaba y sobre todo cuando me sentía
cansado iba tocando las plantas en el camino, y me daban diferentes sensaciones, algunas
me pinchaban, pero las otras no. No sé si era una recarga de energía, era como… me
daban ahí el power (Entrevista 00 – EV – Franco B. – 28-05-2018).
Los relatos demuestran diferentes vivencias relacionadas al sentido del tacto y las sensaciones
placenteras asociadas. Tanto personas ciegas como personas con visión reconocen aspectos táctiles
que hacen a la vivencia del biopaisaje. Algunas personas que adquirieron la ceguera (CA) reconocen
que cuando tenían visión no le prestaban atención al sentido del tacto, pero cuando ya no pudieron
ver, con la ayuda del entrenamiento recibido en la institución toman conciencia de la importancia y el
tipo de información que llega desde el sentido háptico que puede ayudar a la autonomía y al mismo
tiempo a disfrutar de un nuevo modo cada cosa, cada momento, cada espacio, cada biopaisaje.
Figura 27 – Foto de Taller de Telar, aprendizaje y reconocimiento a partir del tacto. Centro de Recursos Julián Baquero, 04-
07-2018.
Hemos logrado reconocer hasta aquí que todos los sentidos son muy importantes en la percepción,
que trabajan en forma conjunta complementándose y que están directamente relacionados con las
experiencias vivenciales que quedan guardadas en la memoria. Morgado afirma que el sentido del
gusto y su inseparable compañero, el sabor, tiene también un valor especial al estar relacionado con
uno de los placeres más destacados y duraderos, el placer de comer. Junto con el olfato, el gusto
permite reconocer los alimentos, conocer su valor nutritivo y evitar aquello que pudiera hacer daño.
103
Además de los cuatro gustos básicos, dulce, amargo, salado y ácido, hace tiempo que se sabe que
existe un quinto, el umami (palabra de origen japonés que significa “buen sabor”). Cada uno de los
cinco gustos que se pueden percibir tiene una misión biológica para detectar comestibles ricos en
energía y rara vez venenosos. El salado sirve para detectar las sales que regulan el equilibrio hídrico
del organismo. El ácido y el amargo detectan alimentos en mal estado o venenoso. El umami detecta
aminoácidos que se necesitan para sintetizar proteínas y es un gusto único ya que no puede
reproducirse mezclando otros gustos diferentes. El sentido del gusto tiene la capacidad, además, de
producir emociones primarias, innatas. Las personas perciben de modo diferente el gusto por
diferencias individuales y también culturales, por ejemplo, las poblaciones asiáticas tienen gustos
muy diferentes de las poblaciones occidentales. Diferencias por experiencias alimenticias y culturas
culinarias distintas como así también en gran medida por razones genéticas. Esto contribuye a la idea
de identidad gustativa que consecuentemente y en sentido inverso permite la asociación de lugares y
culturas con sabores propios que los diferencian. Morgado asegura que el sabor es una de las
percepciones más complejas y poderosas como parte de un proceso que implica ver, masticar,
respirar y tragar para poder reconocer la comida en la boca y en la lengua. Permite apreciar otras
cualidades de los alimentos como el tacto, temperatura y otros atributos especiales (2012).
A la capacidad del olfato de evocar memorias del pasado, ya mencionadas en apartados anteriores,
se agrega el sabor que puede ser todavía más poderoso para lograrlo (Morgado, 2012). En
encuentros con alumnos de la facultad de arquitectura de la UNC, en la materia Arquitectura del
Paisaje, muchas veces se evoca el fragmento de la película Ratatouille cuando el crítico prueba su
bocado y vuelve a la imagen de su infancia cuando su mamá le preparaba ese plato. Una imagen que
logra representar la fuerza de la memorabilidad de los sabores ya que la combinación multisensorial
implicada en el sabor es más poderosa que el gusto u olfato por separado. Si alguna vez se probó el
sabor de la Peperina (Minthostachys verticillata), el Piquillín (Condalia microphylla), el Mistol
(Ziziphus mistol) o la Alagarroba (fruto del Algarrobo Ceratonia siliqua) en las sierras de Córdoba,
quedará grabado en la memoria y cada vez que se lo vuelve a saborear evocará la experiencia de
biopaisaje. En contraposición a esto se ubica lo que Muñoz relata acerca de lo que Ignasi Solá-
Morales llama cultura mediática, en la que las distancias son cada vez más cortas y cuya principal
característica es la reproducción de imágenes que dejan de estar vinculadas a un lugar concreto.
Paisajes simplificados a través de su imagen, que pueden ser recreados y creados. Sucesivos copy-
paste independientes del lugar que dejan de representarlo y significarlo. En palabras de Muñoz,
paisajes desanclados del territorio (Muñoz, 2016).
La experiencia de los sabores del biopaisaje se mezcla con la de los aromas propios de un lugar de
una comida típica, de un mercado, de alguna floración o planta aromática comestible característica
de ese lugar, trasciende la imagen y se graba en la memoria como parte de la vivencia del mismo.
Nogué afirma que el paisaje es un concepto cargado de connotaciones culturales y puede ser
interpretado como un código de símbolos que hablan de esa cultura en diferentes momentos de la
historia. Nos dice que la legitimidad semiótica de un paisaje, el grado de descodificación de sus
símbolos, está siempre unida a la cultura que lo produce (2008). Mientras que González Virós
considera que, desde la arquitectura, si se espera participar en la construcción social de paisaje, es
necesario añadir a los trazos visibles aquellos que no lo son. “Añadir a la realidad evidente la realidad
104
latente” (González Virós, 2016:167). La memoria de lo vivido y los relatos sobre lo vivido tienen
implicancias en las prácticas de los habitantes. Lo que se hace o se deja de hacer queda almacenado
en la memoria personal y local como así también en sus relatos (Lindón, 2016).
Bueno, ahí tengo que estar comiendo. Jajajaja! El olfato es tirano, porque el olfato te abre tu
apetito y vos tenés ganas de comer eso que estás oliendo. Me suele pasar con el cítrico, yo amo la
mandarina, porque en mi casa, en mi infancia toda la vida comí mandarinas, toneladas de
mandarina. Entonces, hasta el día de hoy siento que hay una planta de cítrico y voy a intentar
procurarme alguno. Por ejemplo, una cosa que descubrí hace un tiempo era que si vos agarrás una
hoja de cítrico y la partís o le hacés este movimiento (bueno, no se ve en la grabación) con tu índice
y tu pulgar la doblás larga un aceite que despide el olor del árbol, del que sea. Eso te ayuda a
disfrutar (Entrevista 00 – CN – Mariela C. – 16-03-2018).
Se conjuga el placer de degustar, de saborear, de comer, con el placer del recuerdo de haberlo comido
en otro momento acompañada de afectos, recuerdos que también dan placer y algunas veces activan
las papilas gustativas con el solo hecho de evocarlo.
Si, ¿por qué no? Una fruta… cuando era chico yo tenía una, en el Helen Keller, la otra escuela para
ciegos no sé si la has escuchado, eh teníamos una clase que se llamaba vida en la naturaleza… ah
no me acuerdo bien como se llamaba, bueno, era con todo natural… y nos enseñaban como
distinguir distintas plantas de la ciudad… varias cosas así, y hacían que rompamos una hoja y a
veces sentíamos su olor… o si había un fruto probábamos un fruto… eh varias formas había
(Entrevista 13 – CN – Tomás M. – 28-06-2018).
Depende… si tiene alguna fruta, algo… algún árbol de fruta… puede llegar a ser, pero sino no se me
ocurre (Entrevista 15 – CN – Luis B. – 28-06-2018).
El paisaje asociado a la idea de vida en la naturaleza y los sabores posibles de los frutos de esa
naturaleza. Cuando el concepto queda acotado a lo natural solamente se limita la idea de sabores que
se disfrutan de un paisaje.
Si, en Jujuy comer llama con papas Andinas. Disfruté del paisaje de un lugar. 20 años en Los
Murciélagos. Viajar es la mejor inversión (Entrevista 21 – CN – Lucas R. – 02-07-2018).
Reconozco lugares por el aroma. Voy en colectivo y sé por dónde va por los aromas. Hay un bar en
la 27 de Abril, ahí justo que hacen empanadas y están todo el día con la cebolla y paso por ahí y ya
sé dónde está el colectivo (Entrevista 01 – CA – Mario C. – 16-05-2018).
A partir del gusto… ¡siiiii asado! ¡Sería un pan casero! Otra cosa… bebida no tomo… Sí, sí, si… es
lindo, después de comer tomarse un té de algún yuyo así sea la parte de las sierras, no sé si conoce
el tomillo (Entrevista 04 – CA – Rubén C. – 30-05-2018).
Mmm… si, calculo que sí, pero en este momento no me sale nada… vendría a ser como… podría
ser tomando mate, yo no sé si se lo puede incluir a eso, o comiendo algo, o sentado tomando una
gaseosa o que se yo comiendo… (Entrevista 14 – CA – Sergio L. J. – 28-06-2018).
¿Saboreando? Sí, si… obviamente… eh… y no sé, capas que no se acá no más, te vas a Cruz del Eje
y querés probar no sé, aceituna, miel de San Marcos o… o gustos regionales… obviamente eso te
ayudan a saber que eso es de ahí… eh… yo, por ejemplo, hasta hace poco estaba viviendo en
Tucumán… este… y es distinto… Tucumán lo conocí ciego por ejemplo… y sabía que… o sea, sentía
que… también que no es algo regional pero venden helado de achilata y es como particular del
centro de Tucumán el helado de achilata, o ir masticando caña de azúcar… y esas cosas acá no las
tenés, yo sé que ahí estoy en otra provincia porque estoy saboreando lo que tienen en esa
provincia… sí, sí, entra mucho… (Entrevista 16 – CA – Cristian P. – 28-06-2018).
Yo pienso que si se puede disfrutar cuando uno está tranquilo con la familia en paz, uno así tome
agua, disfruta el agua (Entrevista 05 – BV – Irma T. – 30-05-2018).
Relacionado con la idea de disfrutar vuelve a nombrar la tranquilidad. Estar tranquilo y con sus afectos
podría garantizar el disfrute y que lo que sea que se saborea será valorado positivamente.
Sí… si llevas algo para compartir… llevas el equipo de mate, galletitas saludables… sí, sí, sí.
(Entrevista 12 – BV – Margarita R. B. – 28-06-2018)
¿Con el gusto? ¿Un paisaje? Y si estamos tipo picnic, si, la comida, si, ¡también! (Entrevista 18 – BV
– Lorena G. – 28-06-2018).
¿Un paisaje? Por ahí uno come… prueba cosas… o sea, yo toco, huelo y digo ¿esto se comerá? ¡y
me lo meto en la boca! Si es venenoso muero, pero… ¡me decían que el frutito de los Crategus era
venenoso! ¡yo me las comí! ¡Claro! ¡Sí parece una manzana! (Entrevista 08 – DV – Ana G. R. – 30-
05-2018).
Y alguna frutita, alguna cosita que se pueda… algún yuyito para el mate, alguna cosa que se pueda…
la algarroba… (Entrevista 22 – DV – María J. H. – 04-07-2018).
Y si hay mar con el agua… si hay nieve también… saborear la nieve… (Entrevista 23 – DV – Paola L.
– 04-07-2018).
Con el sentido del gusto también surge la idea de investigar, probar, conocer, igual que con el sentido
del tacto. La exploración de nuevos sabores asociados a una vegetación autóctona o a una cultura en
particular supone la asociación memorable del lugar con el sabor y el aroma. Permite luego asociar
sabores con lugares y experiencias vividas en ese lugar.
¡Si! ¡Sí, claro! Y no sé porque a veces cuando viste… bueno no sé si está… jajaja… en realidad cuando
a uno le están hablando de un lugar es como que aparecen ciertos sabores… no sé si tendrá que
ver con experiencias como más… a lo mejor de cuando éramos más niños… o a mí me hablan de
ciertas cosas y me salivo… no sé, ¡soy un desastre! ¡Jajajaja! ¡Parezco el perro de… jajajaja! ¡Sí, me
parece que sí! (Entrevista 25 – DV – Corina S. – 04-07-2018).
Y con el gusto, ¡si te gusta la comida si, jajaja! No, sí, obviamente. Cada gusto está asociado a un
sentimiento… o nos trae algún recuerdo y eso nos sugestiona hasta el mismo gusto… (Entrevista
26 – DV – Nicolás D. – 04-07-2018).
Eh… lo que he disfrutado que se me viene ahora es el río, o tomar agua de alguna vertiente o de
eso sí, eso lo he sentido con el gusto. Y a lo mejor alguna planta frutal que pueda tener la suerte
de encontrar (Entrevista 00 – EV – Franco B. – 28-05-2018).
Con el gusto… lo que pasa que, claro uno lo asocia directamente a lo culinario… a lo del lugar… y
hay sabores que me trasladan… a ver… hay un sabor que te traslada… los frutos de mar me
trasladan a España todo el tiempo ¿no? Yo aprendí y descubrí a comer frutos de mar en España
porque culturalmente acá, salvo que tengas ascendencia española no tenemos la costumbre… con
los sabores creo que… y el tiempo que vivimos en Italia creo que… a pesar de todo yo a Italia la
asocio con el vino, si, con el vino. (Entrevista 31 - EV - Juan U - 29-02-2020).
En los relatos se evidencias asociaciones del concepto de paisaje con espacios naturales en la mayoría
de los casos, sin embargo, en algunos las referencias de sabores con ciudades o comidas tradicionales
como el mate, el asado, frutos de mar o, en el caso de Cristian la Achilata y la caña de azúcar como
referencias gustativas de la provincia de Tucumán. Tanto en las personas ciegas de nacimiento como
en las que tienen ceguera adquirida, baja visión o visión, se reafirma la importancia del gusto como un
componente más en la percepción, valoración y memorabilidad del biopaisaje.
106
4.5. El paisaje que vemos o dejamos de ver
“Otra de las fuentes subterráneas que es necesario hacer aflorar en la reconstrucción de nuestras
ciudades y de nuestro territorio es la vivencia y la memoria que de esa misma ciudad y territorio
tienen sus habitantes. Los procesos de participación ciudadana son, sin duda, la rama de avellano
que mejor y más ampliamente podrá sondear el paisaje social interiorizado de las gentes”
Según Nogué, Merleau – Ponty anunciaba una ontología de lo visible basada en la convicción de que
lo no visible está totalmente mezclado con lo visible, pero no como un simple hueco en la trama de lo
visible, sino como la base que lo sustenta. Una ontología que recibe aportes de la Gestalt y de todas
las teorías de la percepción que influyen en la idea de que la realidad está constituida por presencias
y ausencias, por elementos que se manifiestan y otros que quedan ocultos (2008).
Sabemos que el sistema perceptivo es complejo y funciona relacionando la información que llega por
los diversos receptores, sin embargo, ha sido posible realizar un acercamiento a cada uno de los
sentidos por separado en el estudio del discurso oral, reconociendo en todos los grupos definidos para
la investigación (CN – CA – BV – DV – EV) el valor y los aportes de cada uno de ellos que contribuye en
la vivencia del biopaisaje. En este trabajo se deja lo visual en un segundo plano ya que el objetivo
apunta a traer a la superficie las percepciones del oído, el olfato, el tacto y el gusto que han
permanecido olvidadas y desestimadas en la valoración y planificación del biopaisaje. Es necesario
despertar para percibir distinto, sentir, medir y mostrar un nuevo biopaisaje, una nueva manera de
estar en el mundo.
El estudio del discurso oral en la investigación ha demostrado el valor de cada uno de los sentidos,
menos la vista (aunque en ciertos relatos vuelve a aparecer) en la experiencia del biopaisaje y su
memorabilidad. Lo que nos lleva a pensar y plantear metodologías que permitan medir, evaluar y
planificar con los componentes del biopaisaje que dejamos de ver.
107
Figura 28 – Foto Taller modelado en arcilla, Centro de Recursos Julián Baquero. 22-10-2019.
108
Capítulo 5 - Discurso corporal.
5. El cuerpo como lenguaje
“Es evidente que se necesita urgentemente un cambio educativo en lo que se refiere a la esfera
sensorial para que volvamos a descubrirnos a nosotros mismos como seres físicos y mentales, con
el fin de hacer un uso total de nuestras capacidades y hacernos menos vulnerables ante la
manipulación y la explotación” (Pallasmaa, 2012:19).
Pallasmaa afirma que la cultura consumista occidental sigue proyectando una doble actitud en
relación al cuerpo humano. Por una lado, el culto al cuerpo estetizado y erotizado, y por el otro, se
celebran la inteligencia y la capacidad creativa como algo separado con cualidades individuales
exclusivas. Cuerpo y mente entendidos como entidades no relacionadas. Esta división entre cuerpo y
mente tiene sus bases en la historia del pensamiento occidental. A su vez, las pedagogías y las
prácticas educativas imperantes siguen separando las capacidades mentales, intelectuales y
emocionales de los sentidos y de las múltiples manifestaciones de los seres humanos, no captan su
esencia indeterminada, dinámica e integrada de un modo sensual de la existencia, el pensamiento y
la acción de las personas. En la actualidad los sentidos y el cuerpo son objeto de manipulación y
explotación comercial. No obstante, la conciencia humana es una conciencia corporal, el mundo está
estructurado alrededor de un centro sensorial y corpóreo. El ser humano está conectado con el
mundo a través de los sentidos, no solo como simples receptores pasivos de estímulos sino
estructurando, produciendo y almacenando el conocimiento existencial. El conocimiento y las
habilidades de las sociedades tradicionales residen directamente en los sentidos y en los músculos,
en las manos que conocen, que son inteligentes y que participan en los escenarios y situaciones de la
vida. Todos los sentidos piensan y estructuran la relación del ser humano con el mundo (2012).
A partir de esta idea, se consideran nuevas formas de investigación que buscan ahondar en esa
relación del cuerpo con la experiencia vivencial del entorno en el que se vive. Como se explicaba en
el apartado de metodología, se trabaja con encuentros creativo expresivos (ECE), según enfoque y
metodología postulada por Scribano, quien considera los ECE como un conjunto de prácticas de
indagación que se articulan con prácticas de creatividad conectadas por la participación de los
sujetos que intervienen en la experiencia. Estos encuentros potencian las conexiones posibles entre
sensaciones, emociones, escenas biográficas y sensibilidades sociales con la intención de articular la
vivencia individual con las experiencias colectivas o grupales. Los momentos de expresión, según
define Scribano, son actividades de carácter individual y colectivo que consisten en la búsqueda,
motivación y concreción de la expresividad, como oportunidades para crear e imaginar mientras
manifiestan las estructuras del sentir de las personas que participan (2016). En los ECE se transitan
cuatro momentos de expresión, el primero corresponde a la motivación. El segundo atañe a la
actividad individual en la que cada uno de los participantes trabaja con sus recuerdos, sus vivencias a
partir de la consigna. El tercer momento refiere a una acción colectiva, cuando al finalizar el tiempo
de trabajo cada uno de los participantes expresó verbalmente lo que había representado y por qué. Y
por último, el cuarto momento es el espacio de la interpretación de las vivencias del encuentro en el
que tanto investigador como participantes interpretan lo ocurrido tanto individualmente como con el
grupo. Todos los momentos fueron registrados en fotografías, videos y notas que luego fueron parte
de los documentos primarios con los que se trabajó en el análisis y valoración de lo producido y
expresado en cada uno de los momentos de cada encuentro.
A partir de las expresiones creativas se explora, por un lado, la comunicación con las manos y lo que
ellas transmiten al objeto modelado en arcilla y, por otro lado, con el cuerpo en movimiento, la
danza y la música que generan los paisajes evocados junto a las experiencias vividas en esos
109
biopaisajes. Se trabajó con la premisa de que hay emociones y vivencias que quedan guardadas en la
memoria del cuerpo que resulta difícil poner en palabras pero que pueden exteriorizarse con el
propio cuerpo y sus modos de comunicar. Al mismo tiempo se espera que estas exploraciones
generen una nueva conciencia del cuerpo y sus modos de relacionarse con el biopaisaje.
Figura 29 – Foto Taller modelado en arcilla, Centro de Recursos Julián Baquero. 22-10-2019
El taller se realizó el 22 de octubre de 2019. La convocatoria fue abierta elaborada por los docentes y
directivos de la institución. Se planificó con la profesora de cerámica Claudia Lunt, los aspectos
específicos del trabajo con arcilla y se gestionaron los materiales necesarios. Se trabajó con la
directora del Centro de Recursos Julián Baquero, Lidia Franco, y el equipo docente tanto en la
organización del espacio como en el trabajo con las personas que se sumaron a la propuesta. Parte
del equipo docente asistió al grupo mientras se realizaba la actividad y dos docentes participaron del
taller.
110
Finalmente, el cuarto momento fue la interpretación de las vivencias del encuentro en el que tanto
investigador como participantes interpretaron lo ocurrido tanto individualmente como con el grupo.
En el análisis se consideraron y valoraron las piezas modeladas, por un lado, la concepción de paisaje
a la que refieren, por otro, y el relato de los y las participantes en relación al biopaisaje evocado.
111
Pusieron justo música, escuché el agua y me acordé de
la fuente de Trevi y tiré una monedita adentro de la
fuente para ver si vuelvo. A mí me gusta mucho el
ruido del agua. ¡Me hizo muy feliz! (Mirta Torresi. – BV
– P150)
Mirta modela un objeto que representa un paisaje urbano particular, lo elige como símbolo de ese
lugar, la Fontana de Trevi, y agrega el símbolo de las monedas en el interior del agua como el deseo
de volver a ese biopaisaje. El paisaje modelado recupera su aspecto visual y simbólico pero el
disparador fue el sonido del agua, se pone en valor el sentido del oído.
Ana María representa elementos que formaban parte de un paisaje propio, el patio de su casa, con
elementos culturales y naturales que tienen carga simbólica de una época en particular. Su paisaje
reúne la familia y el espacio verde en donde se daba la vida al exterior. Aparecen aspectos visuales
pero también recuerdo de aromas, perfumes de flores.
112
Me hace acordar cuando yo iba a pescar a las sierras,
llegábamos a algún lugar donde había un ojo de agua
y nos parábamos frente al ojo de agua y a veces nos
sentábamos al frente. Tiene agua (lo modelado), un
asiento de este lado y el hombre con su sombrerito
(Pedro Cotousek. – BV severa – P151).
Pedro C. representa una actividad deportiva como paisaje, la pesca, compartida con amigos que
forman parte de ese paisaje. Habla de un espacio natural en las sierras, pero con componentes
naturales y culturales que hacen referencia al sentido de la vista fundamentalmente. La escena
representa experiencias vividas que generaron gratas emociones y momentos.
Luis toma la experiencia vivida en el recorrido sensorial realizado para el día del alumno en la
Reserva natural urbana San Martín. Su representación expresa los aspectos más valorados por él en
ese sector (borde del río Suquía) en donde el sentido del oído es el que toma protagonismo y es
representado con la arcilla como el movimiento del agua que lo genera y la sombra percibida con el
sentido háptico queda representada con muchos árboles de diferentes alturas. En el relato expresa
las emociones vividas en el lugar, el sonido del agua que calma y relaja y de los pajaritos. Se refiere a
componentes naturales en la descripción del paisaje evocado y modelado.
113
Héctor modela un biopaisaje de la infancia, participa el recuerdo de momentos difíciles en los que la
naturaleza fue su bálsamo. Elige elementos naturales y culturales para representar y recrear esos
momentos como el banco donde se sentaba, la figura humana que lo incluye en la escena modelada,
piedras y plantas. Se considera importante rescatar la emoción que surge cuando modela y cuando
comparte con el relato su paisaje, que quedó registrada en documentos primarios de formato
audiovisual.
En la representación de Susana se expresan características del paisaje natural que a ella más le gusta
sin referencia a un lugar y un momento concreto. Los componentes son naturales. Luego en el relato
aparece el recuerdo de una experiencia vivencial que inspiró la pieza modelada en arcilla. Las
referencias tanto en el modelado como en el relato aluden al sentido de la vista.
114
No puedo tocar nada porque se me cae, por acá había
hecho un aljibe con un baldecito, había acá dos nenes
sentados, y después había hecho como un banquito
ahí… quería hacer un arbolito de un Aromo que sabía
tener mi abuela, no esto. Después me fui un poquito
más adelante en los años, son estos focos que había
en el Paseo Sobremonte porque yo vivía ahí al frente,
vivíamos al frente. Mi paisaje tiene un poquito de
muchas cosas… de la casa de mi abuela y del centro.
¡Me gustó mucho hacerlo, me divertí mucho! (Yolanda
Avendaño – CA – P156).
Yolanda modeló elementos naturales y culturales que sintetizan diferentes vivencias y experiencias
de su paisaje. Las piezas modeladas intentan reproducir la realidad de cada una de ellas, pero al
mismo tiempo tienen significado y carga simbólica por lo que representan. Las representaciones
refieren fundamentalmente al sentido de la vista.
Elsa modeló elementos culturales que forman parte del paisaje urbano, estos elementos tienen valor
y significado en el recuerdo de experiencias vividas en el Parque Sarmiento de la ciudad de Córdoba,
con sus hijas cuando eran pequeñas.
115
puedo disfrutarlo de otro modo, porque en la margen izquierda del dique se encuentra el rey del choripán…
jajaja… ¡Si me gustó, me divirtió! (Rubén – CA – P158).
Rubén es geólogo, docente en la universidad, adquiere la ceguera meses antes del taller de
modelado en arcilla, su pieza representa fundamentalmente lo que ya no puede ver y al mismo
tiempo su pasión por la profesión. En el discurso expresa el valor del paisaje evocado y
generosamente comparte conocimientos técnicos específicos de ese paisaje que es una
infraestructura en la naturaleza. Su relato tiene una carga emocional muy fuerte en donde se
vislumbra la pasión por su profesión y la tristeza por no poder verlo. Sin embargo, con la
participación de compañeros, docentes y la investigadora se logra poner en valor otros aspectos de
ese paisaje que se pueden disfrutar sin la vista como el olfato y el gusto hace memorable e
identificable a ese lugar concreto.
La profesora Carina tiene visión, pero como decíamos al comienzo del apartado, trabajó con los ojos
tapados. Ella modela un paisaje natural conocido. Tanto la pieza como el relato refieren a aspectos
visuales del paisaje, sin embargo, se valora la vivencia del mismo al recorrerlo y disfrutar de la
experiencia en el lugar.
116
Pedro modela un objeto que representa su biopaisaje recordado y valorado, el paisaje cultural de las
comidas típicas de una región, y lo representa con un cuenco o vasija. El reconoce el gusto como
percepción del paisaje con identidad cultural.
Carlos modela objetos con significado, símbolos que representan su relación con la naturaleza y el
paisaje. Un paisaje domesticado, antropizado, ya que la vegetación está concebida en contenedores.
La vivencia del paisaje habla de una relación estrecha, interactiva, en la que el cuerpo, más
concretamente las manos, se relacionan directamente con las especies vegetales al plantarlas en los
contenedores.
Mía elige tres objetos con mucha carga simbólica, el estímulo auditivo con la música de fondo que
sonaba con sonidos de la naturaleza condiciona de alguna manera su representación, el sonido del
agua que la lleva al paisaje del mar, allí aparecen aspectos visuales como recuerdo y como símbolos
de ese paisaje. Una vasija con forma de hoja que representa el bosque, paisaje recuperado a partir
del sonido de los pájaros. Y el sentido del gusto, la asociación del sabor del café con la idea de
disfrutar del biopaisaje.
117
Esto se llama balneario del Yacu Suti, en Quichua,
quiere decir Yacu: agua y Suti: clara (según diccionario
significa lugar, podría ser la traducción: Lugar de agua
clara) y acá jugaba con mis niñitos y todos los niños del
barrio. El río horadó la greda, es toda greda como dice
el amigo geólogo Rubén, no hay árboles… fuera de la
greda hay árboles. Y esta es la barranca del eco, los
chicos gritaban y el eco les respondía; y esta otra es la
barranca de salto donde los chiquitos jugando
saltaban, una altura como de 6 o 7 metros. Y les dio
Figura 46 - Foto del paisaje modelado por César. Centro de mucha felicidad a mis niñitos y a todos los niñitos del
Recursos Julián Baquero. 22-10-2019. barrio. Es un lugar donde se esmeró el gran creador.
Es en Villa de Soto, en un recodo del río. Cada 500
metros hace una curva, es un meandro, todo de greda.
Y hay tumbas nativas, han encontrado vasijas de cerámica con momias adentro, es patrimonio de la humanidad
el río. Y el perfume de Suncho (Baccharis juncea), quinche, muy perfumada la zona, muy característico ahí, un
olor muy agradable (César Barrionuevo – CA – P152).
César recupera su paisaje natal representado por el río de Villa de Soto, modela parte de los
meandros del río como característica de ese río. La pieza de arcilla genera el surco, el cuenco por
donde corre el río con curva y contra curva. Pero también diferencia los bordes, las alturas porque
ese paisaje está asociado a la vivencia de él y su familia, sus hijos y los niños del barrio. La barranca
del eco y la barranca donde saltaban al río. Habla de las características estructurales del suelo, de la
vegetación, de los sonidos, naturales y culturales. Relata con orgullo y pertenencia su biopaisaje,
recupera nombres originarios del lugar y de la vegetación.
Diego modela dos objetos culturales como símbolo de su paisaje, representan la vivencia con amigos
en donde el gusto y el olfato toman protagonismo. Luego en el relato también participa fuertemente
el sentido del oído. La idea de paisaje asociado a entornos poco urbanizados, rurales o naturales en
donde se puede escuchar el paisaje.
118
Bueno, intenté hacer un… hay una plataforma que es
la arena, después tengo un faro que le hice unas
ventanitas también, no sé si quedaron… y allá hay una
caracola en la base de la arena, no sé si quedó, y una
estrellita de mar. La caracola me recuerda cuando me
visita mi nieto Timoteo, porque charlábamos, el hace
hablar a la caracola y yo también la hago hablar… y es
de esta zona. Y hace ya como cinco años o seis que
tuve la posibilidad de conocer Montevideo, Uruguay y
ahí conocí este río-mar… y tengo el recuerdo de la
calidez de la arena… la tibieza, los barcos así en la
Figura 48 - Foto del paisaje modelado por Mirta. Centro de lontananza cuando podía ver… y me quedó todo este
Recursos Julián Baquero. 22-10-2019. recuerdo… y es muy bonito para mi evocar a Uruguay.
Me divertí y me gustó mucho trabajar con la arcilla
(Mirta – CA – P153).
Mirta modela elementos naturales y culturales que representan recuerdos y vivencias diferentes.
Sintetiza en estos elementos experiencias que quedaron grabadas en su memoria, como la visita a
Uruguay, y personas muy importantes como su nieto y el juego con él a partir de la caracola traída de
aquel paisaje. Modela y reconoce un plano base de sustento, arena, y elementos verticales o con
volumen como el faro, la caracola y la estrella de mar. En el relato relaciona todos los elementos
modelados en donde aparecen aspectos que hacen a la percepción háptica, visual y sonora. También
expresa su emoción al recuperar estos biopaisajes a través del taller de modelado en arcilla.
Cuando se propone modelar el paisaje más lindo para cada uno de ellos, muchos vuelven a
experiencias vivenciales de la infancia como recuerdo agradable, memorable y combinan
componentes naturales y culturales que hacen a ese paisaje. En el caso de Margarita vuelve a su
infancia y representa el horno de pan como símbolo del pan casero que hacía su abuela, un objeto
que simboliza esa vivencia. También incorpora otro objeto como símbolo de la presencia de una
acequia. El sabor y el sonido son parte de este recuerdo. En el relato se relacionan los objetos con las
personas que formaban parte de ese paisaje y las actividades que se realizaban en el mismo.
119
Intenté que tenga la forma, una vasija con forma de
Magnolia porque viví en una casa donde había una
planta de Magnolia y me recuerde ese perfume
alimonado, ese perfume suave. Y cercana a la
Magnolia había un nidito de hornero, así que dentro
de la magnolia hice el nidito del hornero y el
hornerito. Por supuesto porque me gusta mucho la
naturaleza. El canto de los pájaros, eso… ¡me eleva!
Me encantó hacerlo (Nelly Alfonso – BV – P155).
La casa-nido no es nunca joven. Podría decirse con cierta pedantería que es el lugar natural de la
función de habitar. Se vuelve a ella, se sueña en volver como el pájaro vuelve al nido, como el
cordero vuelve al redil. Este signo del retorno señala infinitos ensueños, porque los retornos
humanos se realizan sobre el gran ritmo de la vida humana, ritmo que franquea años, que lucha
por el sueño contra todas las ausencias. Sobre las imágenes relacionadas con el nido y la casa,
resuena un íntimo componente de fidelidad (Bachelard, 1965:133).
Norma combina la fantasía y la realidad en la que se funden recuerdos de la infancia con juegos
compartidos con su nieta, el paisaje modelado recrea ese escenario natural que contiene el juego y la
ilusión. En esta pieza es interesante lo que expresan los dedos de las manos y lo que significan.
Aquello que se ve como pequeños pliegues suaves en una base de arcilla constituye montañas,
cascadas y sol. Un universo interno representado. Cada pliegue, cada huella dactilar significa ese
paisaje evocado.
120
Hice una flor grande en representación de un pequeño
paisaje que había en el Valle de Anisacate, cerca de la
casa de mis abuelos, ahí había muchas flores
silvestres, que no recuerdo los nombres. Pero también
mi abuela había plantado rosas, de distintos colores,
margaritas y una flor roja que no me acuerdo el
nombre… eran grandes las flores. ¡Y bueno también
ahí, después me acordé, pero ya estaba casi armada la
flor, que mi abuelo tenía un Cedro azul y tenía un
perfume muy lindo! Había otros árboles más pero
bueno, ya demasiado tiempo ya consumí así que me
quedo con la flor nomás, me iba a llevar mucho más
tiempo hacer todos los árboles que me iba acordando,
así que eso es mi paisaje. ¡Me gustó hacerlo! (Daniela
Figura 52 - Foto del paisaje modelado por Daniela. Centro de
Mazzetti – CA – P157).
Recursos Julián Baquero. 22-10-2019.
Daniela, que disfrutó mucho el taller, eligió hacer un solo objeto que simbolizara el paisaje natural
evocado. Una flor de arcilla que representa muchas flores silvestres. En el relato aparecen otras
asociaciones con momentos vividos con abuelos, otras especies vegetales y aromas que son parte del
recuerdo del biopaisaje retratado.
La profesora Gaby, tiene visión. Participó con los ojos tapados (Figura 54), y modeló una pieza
abstracta que transforma la bola de arcilla en un elemento que entra en sus manos, contiene vida,
sus huellas, sus proporciones, la palma de la mano son parte de la pieza que reflejan su relación con
el biopaisaje. Piedras modeladas por el viento, el agua, el paso del tiempo que también fueron
modelando su ser interior y su modo de relacionarse con el paisaje. Pallasmaa dice “en una obra de
arte nos encontramos esencialmente con nosotros mismos, con nuestras emociones y con nuestro
ser-en-el-mundo de una manera intensificada” (Pallasmaa, 2012: 147).
121
Figura 54 - Foto Profesora Carina y Profesora Gabriela modelando sus paisajes con sus ojos tapados. Centro de Recursos Julián
Baquero. 22-10-2019.
122
Figura 55 - Foto grupal de los participantes del taller de modelado en arcilla. Centro de Recursos Julián Baquero. 22-10-2019
El taller de modelado en arcilla tuvo otra instancia el día 5 de diciembre de 2019 en la que se
entregaron las piezas modeladas en arcilla convertidas en cerámica luego de la cocción. En este
encuentro pudieron intercambiar las piezas y recorrer a través del tacto los paisajes modelados por
sus compañeros, como así también re encontrarse con sus propios paisajes y llevárselos como
recuerdo. En esa ocasión compartí con ellos el paisaje que yo misma había modelado con los ojos
tapados cuando estábamos preparando el taller con la profesora de cerámica (Figura 56). Se generó
un intercambio muy rico en relación a los paisajes individuales y los recuerdos o emociones
materializadas en cada pieza.
123
5.2. El cuerpo y la música expresan el biopaisaje
…los espacios urbanos cobran forma en buena medida a partir de la manera en que las personas
experimentan su cuerpo. Para que las personas que viven en una ciudad multicultural se interesen
por los demás, creo que tenemos que cambiar la forma en que percibimos nuestros cuerpos
(Sennett, 1997, pág. 394).
Figura 57 - Taller danza-teatro, los participantes comparten sus biopaisajes con el movimiento de sus cuerpos – Centro de
recursos Julián Baquero – 29-10-2019
Momento 1. Reconocimiento del espacio de trabajo. Apertura del taller. Primero se realiza una
caminata por el espacio de trabajo, salón de usos múltiples dentro de la institución (Figura 56, 57),
que, si bien conocen el espacio, era importante reconocer que el espacio está totalmente despejado
y que pueden moverse libremente por el mismo. Identificaron referencias como el perchero, las
columnas, los placares, para poder trabajar luego con confianza en el espacio y dentro de lo posible
sin el bastón. (P112).
Figura 58 - Captura de video Taller de Danza - Teatro, reconocimiento del salón. Centro de Recursos Julián Baquero. 29-10-
2019.
8 Lic. En teatro en la UNC, egresado del seminario de danza del Teatro de Luz y Fuerza de la Prov. De Córdoba. Director de la
compañía de artes escénicas contemporáneas Blick. Docente en la Universidad Nacional de Córdoba y en la Universidad
Provincial de Córdoba. Director del Festival de artes escénicas contemporáneas Mo/Ver. Dicta seminarios, workshops de
formación, entrenamiento e investigación en nuevas teatralidades. Trabaja como director, coreógrafo, gestor y productor en
proyectos de políticas y economías para las artes escénicas.
9 Lic. En Comunicación Social. Cantor y poeta. Hace 20 años se desempeña como docente en la Facultad de Ciencias de la
Comunicación y en el Nivel Superior y Adultos de la provincia. Integra equipos de gestión cultural en la Biblioteca Popular de
Villa de las Rosas y en Fundación artística La Conana (Villa Dolores). Ha dictado talleres y seminarios en áreas como
“Educación, comunicación y cultura” y “Voz, cuerpo y escritura” en espacios culturales y educativos del país. Como periodista,
colabora con medios de comunicación gráficos, virtuales y radiales.
125
Figura 59 - Captura de video Taller de Danza - Teatro, reconocimiento del salón. Centro de Recursos Julián Baquero. 29-10-
2019.
Momento 2. El paisaje que se elige recordar. Con la consigna de tratar de hablar menos y enfocar en
el cuerpo para conectarse a través de mismo. Adrián Andrada, uno de los coordinadores del taller
propone que lo primero es recordar un paisaje, que seguramente hay un lazo afectivo con ese
paisaje. Y les pregunta: ¿Cuál es ese paisaje que se elige recordar, que no es menor el elegir
recordar? ¿Qué se percibe con la piel, con el cuerpo? ¿Qué se puede oler? ¿Cómo se vincula con la
memoria, con algo que ha vivido cada uno de los participantes? Reconstruirlo en el imaginario.
Rearmar cómo era, poder decirse a sí mí mismo cómo era la temperatura, si había sonidos, y también
como ha estado el cuerpo en ese lugar sentado, parado, recostado. Luego contar cómo es su paisaje
evocado en voz alta. Todo lo que tiene que ver con esta idea que se denomina paisaje y ese paisaje
evocado (P19).
126
Hace muchos años, había un camino, y un arroyo,
cruzábamos un alambrado, una tranquera,
llegábamos a una cascada que sentía cercana. El
sonido del agua cada vez más cerca hasta que
llegamos al lugar, estaba mi familia, sentía el canto de
los pájaros, el perfume del pasto, de lo verde y bueno,
así todos juntos en la cascada. El agua que nos caía por
el cuerpo. Y disfrutar, reírnos…ese es mi paisaje (Nelly
Alfonso – BV – P115- Figura 61).
“Cuando relatamos los paisajes evocados, el cuerpo se expresa, se mueven las manos, los
brazos, se recuerdan sensaciones en los pies, en la piel. Es el poder del cuerpo que tiene para
guardar la representación del espacio. En esta instancia se trabaja en grupos de dos, tomados
de las manos, primero uno expresa sobre ese paisaje evocado y el otro percibe los movimientos
que hace el cuerpo del compañero/a. Hablo del Aconcagua y como se mueven los brazos para
expresarlo, hablo del viento y muevo las manos para expresar cómo se siente en el cuerpo, en
la cara… “(Ardían Andrada – DV – P116).
Figura 64 – Secuencia de capturas de video donde las participantes comparten su biopaisaje con movimientos del cuerpo y
brazos. Taller Danza-teatro. Centro de Recursos Julián Baquero. 29-10-2019.
Mía le mostraba, con sus manos y brazos, a Nelly cómo caía la nieve, cómo se desintegraba en la
mano, cómo la sentía. Nelly sigue el movimiento de las manos que hace Mia y de esa forma
comprende como el cuerpo de Mía expresa la caída de la nieve, como la tocaba y su emoción al
sentirlo (Figura 64).
Figura 65 - Captura de video, las participantes tomadas de la mano expresan movimientos que refieren a su biopaisaje.
Taller Danza-teatro, Centro de Recursos Julián Baquero. 29-10-2019.
128
Elsa trabajaba con Margarita y Norma recordando su biopaisaje de la infancia. Se rescata en este
instante la alegría que expresa su rostro al compartirlo con sus compañeras. Tomadas de las manos
para poder transferir los movimientos que representan su paisaje evocado (Figura 65).
Figura 66 - Captura de video movimientos corporales que expresan el biopaisaje. Taller Danza-teatro, Centro de Recursos
Julián Baquero. 29-10-2019.
Ana María le cuenta, con sus movimientos corporales, al profe Gustavo, ese biopaisaje con sus hijitos
pequeños (Figura 66), el mismo que modeló en arcilla donde estaba el banquito de madera y el árbol,
ese espacio y ese tiempo en el que disfrutaba mucho de sus hijos pequeños.
Figura 67 – Secuencia de capturas de video de trabajo en equipo en el que comparten movimientos que expresan como es el
biopaisaje evocado. Taller Danza-teatro, Centro de Recursos Julián Baquero. 29-10-2019.
En esta secuencia se muestra el trabajo de Yolanda y Mirta en el que comparten sus paisajes
bailando, hablando y expresando con su cuerpo las formas y características del mismo como así
también las sensaciones vividas en ese biopaisaje.
129
Figura 68 – Captura de video, con las manos expresan características y texturas del biopaisaje evocado. Taller Danza-teatro,
Centro de Recursos Julián Baquero. 29-10-2019.
Figura 69 – Captura de video. El relato del biopaisaje evocado se transfiere a partir de las manos y el movimiento del cuerpo.
Taller Danza-teatro, Centro de Recursos Julián Baquero. 29-10-2019.
En esta instancia, al trabajar tomados de las manos, surgen emociones que se transmiten por la piel,
por la presión o el movimiento de las manos y los brazos. El cuerpo se comporta como una
herramienta de comunicación que describe tanto las características del paisaje evocado como las
emociones y sentimientos asociados al mismo (Figura 68 - 69).
130
Momento 4. Cantar y contar los sonidos del biopaisaje.
Figura 70 – Captura de video. Cambio de consigna marcado con instrumento y voz. Taller Danza-teatro, Centro de Recursos
Julián Baquero. 29-10-2019.
Tercera consigna, Gustavo canta coplas que dicen: “adentro hay un jardín, adentro hay un jardín,
adentro hay un paisaje, adentro hay un jardín”, se propone compartir con su compañero o
compañera, a través de la música que nace en cada uno, a través de una canción, de un sonido o
muchos sonidos, como es ese paisaje que le contaron a su compañero/a. Pero tratando de no usar la
palabra, se recomienda evitar la palabra, porque ya se usó antes, la idea es regalarle al compañero/a
una música, una melodía que tenga que ver con ese paisaje interior, este paisaje que trabajaron con
el cuerpo (Gustavo G. – DV – P119).
Figura 71 – Captura de video. Profesor Adrián cierra los ojos para compartir la música de su biopaisaje. Taller Danza-teatro,
Centro de Recursos Julián Baquero. 29-10-2019.
Adrián comparte sonidos de su biopaisaje, el viento, los pajaritos, diálogos con su mamá y su
hermano… en aquel paisaje de las Altas Cumbres que les contaba al comienzo (Figura 71). De este
modo demuestra la consigna y luego todo el grupo emitía sonidos y canciones que relacionaban con
aquel paisaje evocado. Este momento del taller tiene mucha relación con uno de los puntos de las
entrevistas individuales en las que se indagaba sobre la asociación de los tipos de paisajes y los
estilos musicales, en algunos casos la referencia era textual con los sonidos propios de cada paisaje y
en otros se asociaba a sonidos que reflejaban las sensaciones y emociones que provocaba ese
131
paisaje. En este caso sucedió algo similar, algunos imitaban el sonido del agua, del viento, de los
pájaros, mientras otros recordaban canciones más asociadas a las emociones vividas en ese lugar y
en ese momento.
Momento 5. Bailar el biopaisaje evocado. Cantamos todos: “adentro hay un jardín y lo voy a bailar…”
Con una música de fondo, la consigna era bailar según sienten y recuerdan ese paisaje. Bailar el paisaje
de cada uno. El cuerpo trae al presente el recuerdo de ese paisaje. Los movimientos que surgen se
relacionan con las características del biopaisaje y de las emociones que generan, tanto el recuerdo
como el tipo de paisaje recordado.
Figura 72 – Capturas de videos, bailando el biopaisaje. Taller Danza-teatro, Centro de Recursos Julián Baquero. 29-10-2019.
Figura 73 – Secuencia capturas de video que danza del biopaisaje evocado. Taller Danza-teatro,
Centro de Recursos Julián Baquero. 29-10-2019.
132
Figura 74 – Captura de video de danza del biopaisaje. Taller Danza-teatro, Centro de Recursos Julián Baquero. 29-10-2019.
Gustavo llama la atención con un instrumento que suena como un grillo y luego canta a capela
Coplas del Agua de Juan Quinteros (Gustavo G. – DV – P122).
Figura 75 – Cierre del taller con canción a capela del profesor Gustavo. Taller Danza-teatro, Centro de Recursos Julián
Baquero. 29-10-2019.
133
Momento 6. Intercambio de biopaisajes, cierre del taller.
Retrotraer a los sujetos, esos “otros”, a sensaciones más primarias a través de los sentidos, donde
quizás el recuerdo racional ya perdió su trazo, habilita a encontrar dispositivos del saber que, de
otra manera, hubiesen quedado hundidos en alguna parte del pasado singular de cada uno y allí
olvidados (Scribano, 2016:12).
De acuerdo a lo planteado por Scribano, estas nuevas metodologías de investigación a través de las
emociones y sensaciones, permiten que surjan como hitos en cuanto a la reflexión crítica de
abordajes desde la investigación cualitativa, generando procesos teóricos-metodológicos que
replantean las formas de ser y estar en la relación sujeto-objeto y sujeto-sujeto. La relación entre los
diversos actores participantes genera síntesis que superan posibles análisis individuales y
transforman los modos tradicionales de hacer ciencia. El propio investigador y docentes
coordinadores de la actividad, quedan implicados con el cuerpo, las emociones, las historias de vida y
la vida cotidiana. Se adquiere sustancia que deviene en la reflexión total del proceso investigativo.
Cortita la experiencia, pero muy hermosa, les agradezco que me hayan dejado mirarlos desde
afuera y que ustedes se hayan permitido mirarse hacia adentro, que, en esta sociedad
contemporánea, tan olvidado lo tenemos. Este ejercicio nos devuelve por un momento a revivir
como un recuerdo habita en nosotros y en todo nuestro cuerpo. Es un acto amoroso, compartirnos,
y volvimos al piso, como cuando éramos chicos. Conectarnos con eso que somos más
primitivamente, volver a la danza, al movimiento, volver a habitar los paisajes con nuestro cuerpo
(Adrián A. – DV – P123).
Vine con un tremendo dolor de estómago por nervios que había pasado. No pude entrar, no
podía… y de pronto me relajé (Norma P. – BV – P123).
Yo entré muy nerviosa porque la inestabilidad mía me pone mal, pero después ya me empecé a
sentir mejor (Viviana – BV – P123).
Me acordé de los niños que tranquilos, jugaran, y yo estaba bajo un Sauce mirando el cielo, tenía
tanta tranquilidad. ¡Me sentí bárbaro! (Ana María – BV – P124).
El trabajo con el cuerpo, los movimientos, el permitirse jugar y bailar a partir de los recuerdos pareciera
recuperar posibilidades de la infancia. Quizás porque en la infancia no hay prejuicios ni pautas sociales
que limitan estos descubrimientos, esta libertad de expresar. Por otro lado, vuelven recuerdos de
cuando se podía ver en las personas con ceguera adquirida.
Yo me trasladé a los 12 años, le conté la historia a mi compañero y fue volver a mi niñez, a 50 años
atrás. Yo tuve oportunidad de volver a ese mismo lugar ya sin vista y tuve la oportunidad de
comentarle a mi esposa donde estaba tal lugar, un galpón, una huerta, plantas frutales, una casa,
una galería, una represa, un corral de cabras, otro de ovejas y una pequeña gruta. Y después tuve
oportunidad de palpar eso y lo único que no había de hace 50 años era el corral de las cabras, las
ovejas y la represa. Después estaba todo y la pequeña capilla es una iglesia. Fue algo muy lindo, no
lo había contado nunca (Ernesto O. – CA – P124).
Voy a contar, el último viaje… (se emociona). El último viaje con visión, fue al mar. Perdón, me
emociono. Siempre me quedó el ruido del mar. Y cuando me metí al mar… (Pedro – CA – P125).
Cuando Adri y Vicky me invitaron a participar de este taller ya fue un regalo para mí. Me voy
distinto. Me voy más ancho de lo que entré, y ¡no comí nada! me llené de todo el amor en el
compartir, en el compromiso que pusieron para trabajar con nosotros. ¡Gracias! ¡Muchas gracias!
(Gustavo G. – DV – P126).
El profesor y músico Gustavo refuerza la idea de la transformación que provoca este tipo de
actividades. Los impactos del taller creativo expresivo en las personas que participaron como en quien
investiga, coordina y forma parte de la experiencia.
134
Sin palabras, ¿no? Sentí mucho jolgorio de niñitos jugando en el río. El no hace diferencia entre
blanco, negrito, rico y pobre. Él es el padre de todos que a todos les regala alegría. Y todos tenemos
una gran conexión con ese río. Y en la margen oeste se desparrama mi pueblo sobre el río y él está
como abrazando mi pueblo, Villa de Soto (César B. – CA – P127).
De alguna manera se reviven experiencias vivenciales, a partir de las diferentes consignas planteadas
en el taller se estimula para que los participantes puedan sentir en su cuerpo ese paisaje y eso lleva a
revivir momentos especiales guardados de ese biopaisaje. Pareciera posible sentir los sonidos de
aquellos recuerdos.
C: El Aconcagua, pero más que nada del paisaje era la experiencia de estar con mis amigos, quizás
me fue fácil retratarlo por el viento que chiflaba, no era un viento fuerte, sino simplemente un
ruido de flautas y lo que les conté a todos que nos dibujó una canción (Guanuqueando de Ricardo
Vilca) Yo no tenía muchas expectativas sobre el taller pero si me llena escuchar lo que ha causado
en mis compañeros, yo escuchaba lo que contaba Daniela de su paisaje y la emoción con la que lo
contaba, cuando nos tomamos las manos sentí la sensación de la emoción del paisaje que
describía, es más lo que sentí que lo que me dibujó ella, me lo describía con emoción y tranquilidad
(Cristian P. – CA – P128 ).
Es posible revivir experiencias en las que los otros sentidos aportan al recuerdo, como por ejemplo el
recuerdo del viento como flautas y la asociación con la canción. También expresa la emoción
compartida a partir de la conexión entre los cuerpos al tomarse de la mano.
D: El paisaje que le contó Cristian, era un lugar muy abierto, muy inmenso. El hecho de estar ahí al
pie del Aconcagua sentía esa pequeñez que contaba y la brisa a esa altura (Daniela M. – CA – P128).
Su compañera de taller podía sentir la inmensidad del Aconcagua a partir de los movimientos y relatos
de su compañero. Pudieron compartir sentimientos, sensaciones y recuerdos a partir de la conexión
de las manos (Figura 55).
A: El paisaje de hoy fue el que le comenté a Raúl, me gusta mucho el tema de la pesca, hice un viaje
en Agosto, un lugar que yo no conocía que fue en Santa Fe, en Sauce Viejo. Fui a pescar ahí en el
río Paraná. Es un ambiente con mucha vegetación, es una isla que nos cruzaron en lancha, y era de
noche, hay mucho ruido de insectos, muchos animales que uno vive acá y no los escucha. Es como
que te sentís diminutivo porque no sabés que puede haber, hay muchas cosas nuevas, es otro aire,
el olor de la vegetación húmeda de las diferentes plantas, el ruido del agua, el olor al agua del río
Paraná. Esa sensación de adrenalina que cuando está la caña en el agua, yo le se poner unos
cascabeles en la punta con un brochecito para yo darme cuenta de que ha picado, y esa adrenalina
que está moviéndose la caña y estar alerta de saber que de acá hasta la caña hay 5 metros y sé que
había un palo, una piedra, hay arena hasta el borde…y adrenalina en conjunto que hace a la
emoción y decir, lo enganché o no lo enganché… Y a la vez pasar la noche, que ¡hace mucho frío a
la noche! Ya después en el día sale el sol y es otra temperatura, pero sentir el viento que es
diferente en el día que en la noche. Y me pasó que hizo un solo día de calor, los otros tres días
estuvo lloviznando, así y todo, lo mismo estuve ahí, me gusta mucho la pesca, soy muy amante de
la pesca, me gusta mucho estar al aire libre en la naturaleza. Hacer la choza, poner la carpa y hacer
todo tipo de supervivencia. Tres días de llovizna y hubo truenos también, era una sensación… es
muy difícil de explicarlo, pero es muy lindo, es hermoso. Y después el tema de la moto, me gusta
mucho viajar en moto y tengo un grupo de amigos que son motoqueros, ellos viajan por todo el
país y otros países, muchos viajes por acá cerca me invitan y esa adrenalina que se siente, porque
al no ver el equilibrio es diferente. Yo hace casi 8 años que no veo. Es totalmente diferente la
experiencia, sentir ese viento desde que salís hasta que agarra la velocidad máxima, sentir cuando
dobla, el cambio de viento de costado, el viento atrás, el viento de frente. Esa adrenalina, esa
tensión corporal que uno pone inconscientemente para acompañar al que está manejando. Son
muchas sensaciones a la vez que esa pasión por estas cosas. Se disfruta muchísimo, sin ver, uno se
imagina mucho con lo que percibe y cuando uno lo imagina es todo muy lindo (Ángel G. – CA –
P128 – P129).
135
Figura 76 – Captura de video de puesta en común y vivencias de Ángel. Taller Danza-teatro, Centro de Recursos Julián
Baquero. 29-10-2019.
En el movimiento como en la música y los sonidos, los sentidos que prevalecieron fueron el háptico y
el sendio del oído. En los relatos, tanto al inicio de la actividad como en el cierre, incorporan el olfato.
El sentido del gusto no está referenciado en esta experiencia, quizas porque en la mayoría de los
casos las asociciones del concepto de paisaje de cada uno y lo trabajado y representado tiene
relación con paisajes naturales, y paisajes sociales familiares. En algunos casos aparece alguna
referencia visual que corresponden con aquellas personas que adquieren la ceguera y recurren en el
recuerdo a paisajes que pudieron ver y en otros casos a concepciones culturales instaladas.
Con la consigna disfrutar el paisaje aparecen diálogos de intercambio entre las personas que tienen
ceguera adquirida y los que tienen ceguera de nacimiento, de donde surgen ideas de disfrutar del
paisaje más allá de lo visual y con el componente de la imaginación. Por algún motivo me recuerda el
juego de la infancia que se desarrolla en un espacio cotidiano de la casa o el jardín pero que con la
frescura y pureza de la niñez se da la imaginación de escenarios mágicos, diferentes y se arman
verdaderos paisajes imaginarios aunque esté la visión. El biopaisaje, comprendido como sistema vivo
y que se vivencia, despierta la imaginación, la relación de lo que se siente con las emociones.
El desafío de pensar y revivir biopaisajes despierta la idea de poesía, recuerdos asociados con la
vivencia de la naturaleza, emociones que remueven la creatividad en el relato. Gustavo rescata el
valor de lo compartido, la retroalimentación de la experiencia creativa - expresiva, y les propone
escribir sobres sus paisajes.
136
Figura 77 Cuadro conceptual de relaciones entre el cuerpo y el biopaisaje en relatos y videos analizados.
Programa ATLAS. Ti.
Figura 78 – Foto grupal de los participantes del Taller de Danza-Teatro. Centro de Recursos Julián Baquero. 29-10-2019.
137
5.3 El discurso oral y corporal en experiencias etnográficas performativas en el espacio
público con personas ciegas
Felicidad, Disfrute y Posibilidad. Tres momentos objetuales de las prácticas humanas que han
sucumbido al olvido y necesitan ser re-inventados como terrenos para explorar, para entrar,
bucear y pastorear. Tres momentos donde el conocer no puede diferenciarse de la práctica, donde
la búsqueda, el rastreo, consiste en la prescripción metodológica. Una recuperación del conocer
como una acción que puebla el mundo de otra manera, con el estilo de una mirada desde lo
colectivo (Scribano, 2016:24)
En las experiencias etnográficas performativas es posible observar y registrar los modos de habitar el
paisaje desde la espontaneidad y dentro de cierta cotidianeidad. Se compartieron varios momentos
que fueron registrados en video, fotografías y notas para luego ser analizados e incorporados al
cuerpo del trabajo investigativo. Algunas experiencias fueron ajenas a la investigación como una
clase de Integración, orientación y movilidad, en la que trabajaban en el patio de la institución,
Marcha por el día del bastón blanco, muestra de Elian Chali, festejo por los 60 años de la institución y
actos de fin de año. Por otro lado, se organizó un recorrido senso-perceptual en la Reserva Natural
Urbana San Martín, como parte de la investigación, que por cuestiones de organización y logística se
realizó dentro de las actividades de festejo por el día del alumno y la primavera, el 20 de septiembre
de 2019.
Fue posible participar de esta clase y comprender cómo trabajan los otros sentidos para ayudar en la
autonomía y el movimiento. El oído, tanto en lo que va marcando el bastón al golpearlo como los
sonidos ambientales tienen un papel fundamental en la orientación. Lo que refuerzan en las clases es
la conciencia de lo que se percibe, prestar atención a cada sonido y comprender que información les
aporta. En otro orden, el sentido háptico les permite comprender los cambios de temperatura en el
sol y en la sombra, como así también los cambios de textura en el piso (Figura 79).
138
Figura 80 – Captura de video, identificación de ruidos y sonidos sobre el límite del terreno. Centro de Recursos Julián
Baquero. Abril 2019.
En el límite del jardín, que da a Av. Rafael Núñez, analizan los sonidos y ruidos al punto de reconocer
en qué sentido pasan los vehículos, si son autos, motos, o colectivos. Si están frenados o están en
movimiento (Figura 80).
Figura 81 – Captura de video. Reconocimiento de objetos del jardín con el bastón y el sentido del tacto. Centro de Recursos
Julián Baquero. Abril 2019.
Con el sentido del tacto, con el bastón como prolongación del cuerpo, y con la mano reconoce la
forma, altura y materialidad de un banco en el medio del patio (Figura 81).
139
Figura 82 – Secuencia de fotografías. Reconocimiento de especie vegetal a partir del tacto y del olfato. Centro de Recursos
Julián Baquero. Abril 2019.
Alejandrina reconoce una planta de Romero (Salvia rosmarinus), primero con el tacto y luego con el
olfato (Figura 82). Para el reconocimiento de especies es necesaria la cercanía del tacto, del olfato y
algunas veces del gusto. Cuando llegan a reconocer una especie y logran guardar en la memoria ese
aroma o textura que la define, luego sirve de referencia para orientarse en el espacio junto con los
sonidos de cada sector del jardín.
Figura 83 - Captura de video. Reconocimiento con bastón y sentido háptico, texturas, materiales, alturas y formas en el
plano base horizontal. Centro de Recursos Julián Baquero. Abril 2019.
Reconocimiento de diferentes alturas y texturas en el piso, con el bastón y con el tacto a través de los
pies. En las entrevistas a docentes contaban que les piden a los alumnos que lleven un calzado con
una suela blanda, no muy ancha para tener mayor sensibilidad y claridad en la percepción háptica
140
con la planta del pie. Especialmente para las personas con baja visión o ceguera adquirida, ya que es
necesario despertar y afinar la percepción háptica mientras que en las personas ciegas de nacimiento
se da de forma espontánea.
Figura 84 – Captura de video. Al reconocer el mástil es posible ubicar el sendero principal y los edificios. Centro de Recursos
Julián Baquero. Abril 2019.
Orientación, por el cambio de textura en el piso a través del sentido del tacto, con el bastón y los
pies, reconocen el camino que lleva al mástil y al camino principal que conecta la casona con el
ingreso y el módulo de aulas. Se ubican espacialmente.
Figura 85 – Captura de video, reconocimiento de frutales en otro sector del jardín. Centro de Recursos Julián Baquero. Abril
2019.
A través del tacto y el olfato reconocen un árbol frutal, Naranja de ombligo (Citrus Sinensis Navel).
141
Marcha por el día del Bastón Blanco
Cada año, el 15 de octubre, se realiza la marcha del día del bastón blanco con el objetivo de difundir
y concientizar sobre la importancia del bastón para las personas ciegas y la necesidad de que la
sociedad pueda reconocerlos, respetarlos y ayudarlos en caso de que lo necesiten. El punto de
encuentro es el Cabildo de la ciudad de Córdoba, algunos van por sus propios medios hasta ese
punto y otros se reúnen en la institución y viajan en transporte público hasta el centro de la ciudad.
La directora de la institución, Lidia Franco, junto con el equipo docente organizan el evento y
acompañan a los alumnos que van en transporte público. Se participó en la marcha del 15 de octubre
de 2019, acompañando al grupo que salía del Julián Baquero hacia el centro. En el viaje algunas
docentes entregaban folletos con información al respecto.
Figura 86 – Secuencia fotográfica, viaje en transporte público. Marcha del bastón blanco. 15-10-2019.
El viaje en transporte público (Figura 86) resultó más relajado para los alumnos ya que íbamos
acompañándolos, pero ellos contaban que cuando viajan solos tienen que estar atentos a los sonidos
(sentido del oído), los movimientos del colectivo (sentido háptico), los aromas (sentido del olfato),
para ubicarse por dónde va y cuándo hay que bajar.
Cuando llegamos al cabildo, mientras se esperaba a todos los alumnos y docentes convocados y a
otras instituciones que trabajan con personas ciegas como el Instituto Helen Keller, Docentes e
integrantes del equipo de Goalball Mapaches de la Agencia Córdoba Deportes, familiares y amigos,
se hacía difusión con folletos y señaladores escritos en braille con la leyenda: “Día del bastón blanco,
símbolo de independencia”. Algunos lo hacían frente al Cabildo y otros recorrían sectores cercanos
de la peatonal. También se daban encuentros entre alumnos de otros años o grupos de amigos, se
reconocen inmediatamente por el aroma de cada persona y el tono de voz (figura 85).
Figura 87 – Secuencias fotográficas de intercambios en el centro de la ciudad de Córdoba. Marcha del bastón blanco. 15-10-
21-2019.
142
En el área central hay mucha contaminación sonora y esto dificulta la autonomía de las personas
ciegas, sin embargo, con el bastón y referencias guardadas en la memoria como sonidos, aromas y
texturas diferentes en el piso, ellos lograban orientarse y moverse por el sector sabiendo
exactamente por dónde están caminando. Cuando se acercaba la gente les contaban cómo usan el
bastón, lo importante que es para poder moverse libremente. Todavía mucha gente se aleja, se
asusta, no se interesa, va muy apurada. Eso también fue parte del registro en la observación de este
evento. Quizás algunos se identifican con la novela de Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas y
piensan que las personas ciegas pertenecen a una secta peligrosa, lo cierto es que hay muy poca
empatía. Por otro lado, la ciudad es muy poco accesible para los ciegos, veredas rotas, carteles bajos,
obstáculos en los caminos o veredas. Muchas deudas para reflexionar al respecto. Luego se realizó la
marcha dando varias vueltas al perímetro de la plaza San Martín y finalmente se reunió todo el grupo
sobre las escalinatas de la catedra para la foto grupal.
Figura 88 – Foto grupal, marcha por el día del Bastón Blanco, atrio de la catedral de Córdoba 15-10-2019.
143
Muestra “Manifiesto” de Elian Chali en Casa Naranja – Recorrido abierto de exploración
sensorial.
Si se recorre la obra de Elian Chali en general y esta muestra en particular se podría decir que es
fuertemente visual, pareciera imposible recorrerla o comprenderla sin la vista, así como parecía
imposible entender el paisaje sin la visión. Sin embargo, la propuesta de Inés Szamrey10,
coordinadora del evento, fue la de vivenciar la obra con los otros sentidos invitando especialmente a
alumnos del Centro de Recursos Julián Baquero. Proponía un recorrido mediado de reconocimiento
de las obras concentrándose en registrar estímulos de manera alternativa a las usuales.
Figura 89 – Vista a vuelo de pájaro de la obra: “Talón de Aquiles” de Elian Chali. Foto recuperada de
[Link] , 5 de mayo de 2021.
Comenzando por la obra Talón de Aquiles con la propuesta de leerla a través del cuerpo, lo tangible.
La idea es recorrer la obra siguiendo los contornos y formas usando el cuerpo, los dedos, las manos,
los brazos o cualquier parte del cuerpo (Figura 90).
Figura 90 - Secuencia fotográfica de reconocimiento de la obra con el cuerpo. Muestra Elian Chali. 7-12-2019
10
Artista plástica en actividad y docente de artes visuales. Tallerista. Especialista en programas de Educación a
través del Arte. Integra equipos de gestión cultural como consultora en el desarrollo y ejecución de planes de
mediación artística y educación de públicos en museos y centros de arte contemporáneo. Dicta seminarios de
capacitación docente sobre temáticas relacionadas a su campo de trabajo e investigación.
144
Luego en el exterior en la zona de la plaza se propone reconocer la información que llega de la ciudad
a través de los oídos tratando de identificar la mayor cantidad posible de ruidos y sonidos (Figura 91).
Reflexiones sobre la riqueza de los sonidos de la ciudad y su importancia. Para el artista el tema de la
ciudad es central, dice Inés, y la ubicación de este edificio es muy valiosa para su mensaje, los pulsos
de sonidos y ruidos según los días de la semana y los horarios del día son parte de la vivencia de esta
obra en éste sector exterior.
Figura 91 – Secuencia fotográfica de análisis de información que llega de la ciudad a través de los oídos. Muestra Elian Chali.
7-12-2019.
La obra comienza con una pared intervenida por el artista que se mete desde la calle, la ciudad, por
el espacio público hasta la mitad del edificio, que es privado. Ella remarca que esto es parte de la
intención del artista. Dice que el artista está buscando transgredir muchas situaciones de límites y
fronteras como el río controlado por la policía en los puentes que marcan una ciudad hacia el centro
y otra hacia la periferia.
En el interior del edificio se recorre el muro, tocando, golpeando y se logra reconocer cambios de
textura en los cambios de color. Inés comenta que cada color está pintado con diferentes tipos de
pintura para que puedan tener texturas diferentes (Figura 92).
Figura 92 – Secuencia fotográfica reconocimiento de colores según texturas diferentes en muro interior. Muestra Elian Chali.
7-12-2019.
La obra contada - escuchada, las personas con visión cuentan a las personas ciegas como es la obra y
luego ellas dibujan según la descripción que escuchan (Figura 93). También se forman pares con
personas con visión y en ese caso una de ellas tiene los ojos vendados para dibujar según el relato de
quien está mirando la obra.
145
Figura 93 – Secuencia fotográfica de dibujos sobre la obra contada-escuchada. Muestra Elian Chali. 7-12-2019.
En la obra Arrastre, el autor expone una serie de carteles de publicidad de la vía pública con muchas
capas superpuestas (Figura 94), como ocurre normalmente en estos carteles. La exploración es táctil
reconociendo el marco de los carteles, los restos de papel rasgados, bordes fríos de metal, repetición
de módulos, etc. Luego se invitaba a prestar atención al sentido del olfato para verificar si había
algún indicio de vida ciudadana. Luego se compartían verbalmente las exploraciones y sensaciones
vividas en esta parte del recorrido.
Luego se recorre la obra denominada Tensión (Figura 95), una pintura mural anamórfica en la que el
juego visual de la perspectiva es la clave para la comprensión, en esta instancia del recorrido se
comparte con las personas ciegas las emociones y sensaciones que generaba esta obra,
describiéndoles cómo estaba realizada, qué características tenía. Ellas pudieron reconocer cambios
de textura según cambios de color a través del tacto.
146
En esta experiencia se registraron aprendizajes en relación a la importancia de los otros sentidos en
la percepción de obras de arte, tanto para las personas ciegas que descubrieron aspectos valiosos
que podían percibir a través del tacto, el oído y el olfato, como para las personas con visión que
pudieron reconocer otras formas de comprender estas obras a partir de todos los sentidos y no solo
con el sentido de la vista.
Figura 96 – Secuencia fotográfica del acto académico cierre de ciclo lectivo, Centro de Recursos Julián Baquero. 11-12-2019.
En el festejo de los 60 años de la Institución hubo reencuentro con docentes, con ex alumnos y con
amigos. Se eligió la mesa del patio (Figura 97) para una propuesta colaborativa, alumnos de la
institución guiados por la profesora de plástica armaron la base con tapitas de botellas quedando en
el centro de la mesa una estructura cuadriculada que forma el número 60. A cada docente de la
institución, docentes o ex docentes de otras instituciones como Helen Keller y ex alumnos egresados
recibían una tapita verde en el ingreso al evento y luego se los invitaba a pegarla en la mesa
definiendo con dos o tres palabras lo que la institución había sido para ellos. Momentos emotivos en
los que todos participaron. Y la mesa en el patio quedó como símbolo y recuerdo de este
acontecimiento. Un lugar muy utilizado por docentes y alumnos.
Figura 97 – Secuencia fotográfica construcción colectiva de mesa conmemorativa por 60 aniversario de la institución. Centro
de Recursos Julián Baquero. 31-07-2019.
147
También se escucharon discursos emotivos de alumnos que leían en Braille, poesía, música. Un
festejo en el que la vista era prescindible mientras que las emociones estaban a flor de piel para
todos los que participaron.
Figura 98 – Secuencia fotográfica de festejo por 60 Aniversario de la institución. Centro de Recursos Julián Baquero
31-07-2019.
148
Recorrido senso-perceptual en la Reserva Natural Urbana San Martín
Figura 99 – Foto inicio de recorrido senso-perceptual en Reserva Natural Urbana San Martín. Sector camping municipal. 20-
09-2019.
El objetivo de esta instancia investigativa fue el registro de la percepción del espacio verde público
con el oído, el olfato, el tacto y el gusto. Se definieron dos puntos de registro, uno a orillas del Río
Suquía en el sector contiguo al camping municipal, y el segundo en el mirador de la laguna dentro de
la zona de reserva natural propiamente dicha. También se tomaron registros en los recorridos desde
el punto de encuentro en zona del camping municipal (Figura 99) hacia el río y desde el río hacia el
mirador. En los recorridos fueron acompañados por docentes como guías y algunos con baja visión
ayudaban a las personas ciegas.
149
Figura 100 – Fotografía solidaridad entre compañeros. Diferencia de bastones según capacidad visual. Reserva Natural
Urbana San Martín. 20-09-2019.
Los bastones verdes indican baja visión, en algunos casos son guías de los que son ciegos. Los
bastones blancos indican ceguera total. Los bastones que tienen una franja roja indican que además
tienen baja audición. En el recorrido se van agrupando con docentes de la institución y con
compañeros que tienen baja visión como guías (Figura 100) para avanzar por un terreno con muchos
desniveles, canaletas, raíces... etc. El trabajo en equipo, la solidaridad y la relación de los cuerpos es
parte de la realidad de las personas ciegas. El bastón es una prolongación del cuerpo, por vibración
anticipa las características del suelo, los desniveles, los obstáculos. La percepción es háptica y
auditiva. En el recorrido, cuando estábamos a cien metros del río aproximadamente, muchos
comenzaron a decir que se escuchaba ruido de agua y se sentía olor a humedad.
Figura 101 – Captura de video, llegada al borde del Río Suquía. Reserva Natural Urbana San Martín. 20-09-2019.
150
Cuando llegamos a la primera parada, a orillas del río Suquía, la consigna fue hacer silencio y
reconocer el lugar. Luego se pide a las personas ciegas que describan el lugar, explicando que las
personas que tienen visión o baja visión están muy condicionados a la percepción visual y lo que se
pretende es entender ese lugar desde la percepción del oído, el olfato, el tacto y el gusto.
Hay una cascada por allá ¿no es cierto? Hay ruido de agua, canto de río. Hay pasto cortito, hay
arena. Estamos rodeados de árboles me parece. El canto de las loras y los pájaros. Se siente la
caricia del sol. Está más fresco acá que en donde estábamos al principio. El río va haciendo ruidos
entre piedras. Hay pajaritos. Hay aroma. ¿Están sintiendo el aroma que hay acá? Aroma fresco.
Tierra húmeda. Qué dichosos los que viven aquí ¿no? ¡Se siente lindo! ¡Hay mucha paz! (Grupo de
participantes – P25).
En esta cita se verifica que no solo se perciben las particularidades directas como arena en los pies,
sonido de agua, sino que hay una comprensión del espacio, Cristian dice estamos rodeados de
árboles (Cristian tiene ceguera adquirida hace varios años). También reconocen muchos desniveles,
no sólo por el recorrido hasta llegar a este punto sino también porque en ellos se combina la
percepción auditiva con la háptica y reconocen las voces de sus compañeros a distintas alturas, lo
que también ayuda a comprender un plano horizontal de base accidentado, con diferentes niveles.
Se reconocen diferentes situaciones en el río por el sonido, el agua corre distinto en un sector y en
otro. El paisaje concebido como paisaje natural y como algo estéticamente lindo. Asociando
componentes que hacen a esa belleza como el sonido de los pájaros, la vegetación, los aromas, las
texturas. El sector de borde de rio es calificado como "lindo", incluso alguien dice: "que suerte que
tienen los que viven acá" y se completa cuando hablan desde el sentir, se siente la paz, se siente la
tranquilidad. Se relaciona así lo lindo con la paz y la tranquilidad. Esto también surge en algunas de
las entrevistas personales.
La persona que tiene baja visión sigue insistiendo en lo que puede ver, aunque sea como bulto.
Predomina la percepción visual tratando de definir lo que todavía alcanza a ver y no presta atención
a sus otros sentidos. Lo visual sigue aplastando a los otros sentidos.
Luego de recibir todos los comentarios de las personas ciegas en cuanto a lo que percibieron del
espacio, de ese paisaje de borde de río, se escucharon aportes de todo el grupo y se realizó una
breve reseña de las características particulares de la reserva natural, su geo forma, su fauna y flora.
Se compartió con los participantes información de algunas características de la flora nativa en cuanto
al tamaño de las hojas y la optimización del uso del recurso agua con ejemplos para que ellos puedan
identificarlas. Posteriormente hicimos la foto grupal para lo cual la fotógrafa se ubicó al frente y les
indicó con su voz hacia donde debían ubicarse. A través del oído ellos logran ubicar la voz y
posicionan el cuerpo hacia ese punto de emisión de sonido.
151
Figura 102 – Foto grupal, cierre primer punto de reconocimiento senso-perceptual. Reserva Natural Urbana San Martín. 20-
09-2019.
Desde el sector del borde de río nos dirigimos hacia el mirador de la laguna, para ello transitamos por
la calle de ingreso al camping municipal, pasamos al frente de la casa de los guardaparques,
cruzamos la calle Miguel Lillo y entramos a la zona de reserva natural hacia el mirador.
Figura 103 – Foto satelital Google Earth con referencias de Paradas y recorrido senso-perceptual. Reserva Natural Urbana
San Martín. 20-09-2019.
152
Comenzamos por la descripción del lugar de las personas ciegas. ¿Qué diferencias hay con el espacio
donde estuvimos antes? ¿Cómo es el suelo? ¿La temperatura? ¿El aire?
Figura 104 – Foto cartel ingreso a Zona de Conservación. Reserva Natural Urbana San Martín. 20-09-2019.
Hay un árbol grande, el suelo es desparejo. Veníamos por un camino. ¿Puede ser que se sienta el
ruido de autos por allá? Hay pájaros. Acá no hay río, no hay ruido de agua. Es más silencioso, se
siente más abierto. Estamos más alto. Estamos a media sombra. Yo siento un poco de sol en la piel,
en mis brazos (Grupo de participantes – P35).
Luego se les explicó cómo era este lugar, que estábamos debajo de un gran Algarrobo (Figura 105),
en lo que se llama la terraza baja de la Reserva Natural, también se les explicó que hay una terraza
intermedia con mayor vegetación y una terraza alta con pastizales. Cesar aportó información sobre el
Algarrobo:
Al Algarrobo en quichua se le dice Taqu yuraq al Algarrobo blanco (Prosopis alba) y Taqu Yana al
Algarrobo negro (Prosopis nigra), es una especie que se adapta al clima y al suelo. Da fruto para
los animales y para los cristianos. Fertiliza el suelo y es una de las mejores maderas del mundo. Se
declaró, en una reunión de ingenieros forestales del mundo, el árbol total porque cumple todos
los requisitos para combatir el hambre. Además, es el árbol más melífero para las abejas. La miel
que sale es del Algarrobo (Cesar – CA – P35).
Figura 105 – Captura de video. Mirador de la Barranca, bajo la copa del Algarrobo. Reserva Natural Urbana San Martín. 20-
09-2019.
153
El Algarrobo no se puede sacar, tienen que pedir permiso municipal, porque es un árbol protegido
de Córdoba (Justiniano César – CA – P35).
Es fresco este lugar, abajo en las piernas. ¡Me gustó este lugar! Allá en mi campo en Catamarca
también hay Algarrobo. Me gusta la sombra. Se siente olor a tierra (Grupo de participantes – P36).
Finalmente, se les explicó que este mirador es una parte de todos los senderos que tiene la reserva.
Que en este punto hay un quiebre entre la terraza media y terraza baja con una pared de 30 metros
de altura aproximadamente. Lo llaman mirador de la barranca. En la base hay una laguna temporal
en donde descansan aves migratorias que viajan desde la laguna Mar Chiquita hasta Tierra del fuego.
Hicieron preguntas y se describieron características generales de la reserva. Cuando regresábamos a
la zona de camping identificaron un Espinillo (Vachellia caven) en flor por el aroma.
Figura 106 – Captura de video, identificación de Espinillo (Vachellia caven), por el aroma de la flor. Reserva Natural Urbana
San Marín. 20-09-2019.
Se verificaron aspectos perceptuales que responden al sentido del oído, del tacto, del olfato y del
gusto. Como en las experiencias creativas expresivas detalladas en capítulo anterior, en esta
oportunidad también se generaron aportes que enriquecieron a los participantes como así también a
quien investiga. Cuando llegamos al punto de encuentro en el camping municipal nos entregaron un
obsequio y expresaron su agradecimiento.
¡Muchísimas gracias! ¡Se nota que es un lugar hermoso! Gracias a ayudarnos a conocerlo y sentirlo.
Muy agradecido por darnos su tiempo. (Cristian P. – CA – P40).
154
Reflexiones finales
Todos nosotros vivimos – y morimos – en un paisaje, pero no vivimos –o morimos- en el mismo
paisaje. Por eso, el paisaje expresa y naturaliza las diferencias. Ideológicamente es un medio que
nos dice: así es como viven, esto es lo que necesitan; esto es quienes son (Mitchell, 2016:105).
Joan Nogué afirma que el paisaje es un concepto modelado por la cultura que lo produce, que puede
ser interpretado como un leguaje que habla de esa cultura, de su pasado – presente y tal vez de su
futuro. La legibilidad de un paisaje puede tener diferentes grados de dificultad, pero siempre está
ligado a la cultura de origen (2016). Es posible considerar que no sólo está conectado a la cultura que
lo produce, sino también a la concepción de paisaje que esa cultura tiene. Si bien se reconoce en el
desarrollo del pensamiento, de quienes trabajan en la disciplina nuevas formas de entendimiento del
mismo, se hace necesario explicar qué se entiende por paisaje cada vez que se lo nombra. Es posible
que la semántica de la palabra paisaje no concuerde con el contenido conceptual que adquiere en la
actualidad. El concepto resulta tan complejo que según el contexto y las disciplinas que lo abordan,
se toma uno o varios de sus componentes y esto hace necesario expresar lo que se entiende por
paisaje o a que se refiere cuando se lo nombra. El significado de la palabra paisaje en cada cultura,
también condiciones su entendimiento y valoración como así también su expresión. En el desarrollo
del trabajo ha quedado demostrada la importancia y participación de todos los sentidos en la
percepción del paisaje, ¿por qué se da un predominio visual en la concepción y valoración del mismo
en nuestra cultura? Interrogante que encontró respuestas en el desarrollo del trabajo y al mismo
tiempo abrió nuevos cuestionamientos. La identificación de sonidos, aromas, texturas y sabores
como representativos de un determinado lugar confirman la relación del biopaisaje con la cultura y la
naturaleza que lo produce. Refuerza la importancia de dichos aspectos en los valores identitarios de
cada biopaisaje.
A lo largo del recorrido realizado en relación al estudio de bibliográfico se evidencia una evolución en
la concepción del paisaje que incorpora los intangibles desde diferentes enfoques o intereses. Sin
embargo, no se corresponde en el hacer. La praxis del paisaje, como se planteaba al comienzo del
trabajo, evidencia la supremacía visual tanto en el análisis y valoración como en la planificación y
proyección. Dentro del estudio bibliográfico se indagó sobre las causas posibles que podrían explicar
la hegemonía visual en la disciplina con el objetivo de generar aportes para un nuevo equilibrio en la
teoría praxis del paisaje. La carga semántica de la palabra que lo nombra, la concepción de espacio-
tiempo en la actualidad, el individualismo característico del modernismo y postmodernismo, el
desarrollo tecnológico y el ocularcentrismo con gran impacto en la cultura occidental, podrían ser
parte de las causas de la hegemonía visual en el paisaje (Figura 107).
155
Figura 107 – Cuadro conceptual. Causas de la hegemonía visual en la concepción de paisaje.
El trabajo con personas ciegas permitió separar la visión del resto de los sentidos para distinguir la
participación e importancia de los otros sentidos en la comprensión y valoración del paisaje.
Especialmente en el grupo de personas ciegas de nacimiento y con ceguera adquirida. Los dos grupos
permitieron aislar y analizar el oído, el tacto, el gusto y el olfato en la percepción de paisaje, aunque
en todo el grupo, objeto de estudio, se comprobó la participación de todos los sentidos en la
valoración y percepción del paisaje. Se verifico en la investigación que los aspectos que hacen
memorable al paisaje están relacionados con sabores, aromas, texturas y sonidos, incluso en los
grupos de baja visión y con visión, siendo estos aspectos más fuertes que los aspectos visuales.
156
En los cinco grupos con los que se trabajó, ciegos de nacimiento (CN), ceguera adquirida (CA), baja
visión (BV), docentes videntes (DV) y externos videntes (EV) se verificó la relación del paisaje con la
experiencia vivencial y las emociones, lo que implica una participación activa del cuerpo en el paisaje.
En la mayoría de los casos se evocaron paisajes de la infancia o de momentos de descanso y
recreación, lo que podría tener concordancia con la concepción espacio-tiempo y la velocidad con la
que se vive en la actualidad o la fugacidad como la llama Hiernaux (2016). Quizás los momentos que
se viven con mayor intensidad emocional sean aquellos en los que no hay apuro en vivirlos. Tal vez
sea necesario hacer consciente el valor del ahora para poder disfrutar de cada momento, de hecho,
en la psicología hay líneas de pensamiento que vienen proponiendo algo al respecto.
Por otro lado, fue posible presenciar y registrar la relación con la tecnología que por momentos
acerca pero que en gran parte aleja los cuerpos de la vivencia del espacio - tiempo en el paisaje. En el
caso de las personas ciegas, utilizan el teléfono celular para comunicarse con mensajes de voz, lo que
implica escuchar el tono de voz de la persona que les envía el mensaje y reconocerla, interpretar su
estado de ánimo, su entonación, su carga emotiva; cosa que no sucede en el texto escrito, en el que
la distancia es mayor entre las personas y las interpretaciones pueden ser confusas. La necesidad de
utilizar los otros sentidos para movilizarse y relacionarse entre las personas y con el espacio que
habitan hace que la tecnología sea una herramienta importante pero que no limite lo que su cuerpo
les está informando. El viaje en transporte público, por ejemplo, no los separa de lo que percibe su
cuerpo. Por el contrario, están muy atentos a vibraciones, giros, aromas, sonidos que los ayuda a
orientarse. Hay una conciencia más profunda del cuerpo y la información que llega desde cada uno
de los receptores sensoriales que en las personas con visión está adormecida o superada por la
fuerza de lo visual. En palabras de Hiernaux, los artefactos tecnológicos de comunicación crean
condiciones de incomunicabilidad con el paisaje.
Se analizó la carga semántica de la palabra paisaje que determina fuertemente su concepción visual
por sobre los otros sentidos y lo define como imagen o panorama, en el origen de la palabra utilizada
para designar el entorno de las composiciones pictóricas. La complejidad del paisaje como hoy es
entendido incluye sus componentes físicos cuantificables como la relación subjetiva entre el ser
humano y el medio en el que vive, relación que se establece a través del cuerpo. Como decíamos al
comienzo, lo que es (objeto), lo que se ve (imagen), como se ve y como se siente (percepción
multisensorial). Esta concepción llevó a repensar la palabra con la que se lo nombra, con el objetivo
de completar su significado. El binomio Paisaje-Vida es el que se considera dentro de la generalidad
157
necesaria para un nuevo modo de nombrarlo, con la intención de que la palabra que lo defina incluya
tanto la dinámica vital, la complejidad de sistemas de vida que lo integran, como así también la idea
de espacio vivido que supone la percepción multisensorial de quien lo vive. Así surge como una
primera exploración la palabra Biopaisaje que ha sido incorporada en el texto a modo de prueba y en
relación a las experiencias vivenciales con y en el paisaje. El paisaje que contiene vida, cualquiera sea
el tipo de paisaje, y el paisaje que es vivido.
En el trabajo se cuestiona el paradigma visual del biopaisaje tanto del concepto como de la
valoración y praxis del mismo. Trayendo a la superficie aquello que había quedado enterrado, oculto,
silenciado por el dominio de la imagen en sociedades ocularcentrista occidentales principalmente.
Los otros sentidos no sólo forman parte de la vivencia del paisaje sino que en muchos casos son más
fuertes y pregnantes en la memorabilidad y las emociones que despiertan. Joan Nogué y su equipo
de profesionales pensadores del paisaje fueron soporte de ideas que surgen de la investigación
empírica. Fueron caminos separados que en algún momento se encontraron y se retroalimentaron
para llegar al punto final.
Paisaje-cuerpo, pone en valor la vivencia del paisaje con el cuerpo y la relación con otros cuerpos en
el paisaje. La importancia de despertar y reconocer la información que llega de cada biopaisaje a
través de los receptores sensoriales. Este reconocimiento primero puede ser personal pero lo
importante sería que también fuera técnico - profesional, es decir que se convierta en herramientas
para valorar y planificar los paisajes de manera más integral permitiendo que se valore la
información social al respecto. Con el objetivo de sumar aspectos propios de la vivencia del paisaje a
los que ya se vienen estudiando que contribuyan a un mayor entendimiento y valoración.
Paisaje-sociedad como biopaisaje colectivo, que se comparte y reconoce en y con los otros. En este
sentido, el COVID19 quizás vino a enseñar algo de esto. El individualismo, la segregación, no
158
contribuye para el progreso de una sociedad sana. Se sabe que el paisaje modela una sociedad de la
misma forma que la sociedad modela su paisaje. El espacio público como termómetro de una
sociedad determina quizás la necesidad de repensar espacios y paisajes que promuevan intercambios
sociales, encuentros, equidad, y no que aíslen a los individuos. Biopaisajes equitativos, para todas las
especies que lo habitan, con la mejor calidad y a la menor distancia. Biopaisajes sanos que
promuevan sociedades sanas y viceversa.
Pensamos que las evidencias surgidas en el presente trabajo fundamentan y justifican nuevos modos
de valorar y planificar el biopaisaje. Estos binomios se relacionan entre sí y muchas veces se
condicionan, es necesario tener otra relación espacio-tiempo para que se pueda tener una
experiencia vivencial con el cuerpo y los cuerpos como así también con la naturaleza. Es necesario
reconocer la importancia y el valor de estos aspectos no considerados del biopaisaje, sonidos,
aromas, texturas y sabores, para pensar estos nuevos modos de valorar, planificar y proyectar el
biopaisaje.
La evolución del territorio y la calidad de las ciudades muestran actualmente una producción de
paisajes, atmósferas y ambientes insanos, muchas veces clonados o tematizados como los llama
Muñoz (2016), otras veces dominados por los mercados inmobiliarios como así también por
distorsionadas ideas de progreso que provocan solamente desequilibrios. Biopaisajes simplificados a
sólo algunas capas de información, siendo la más inmediata la imagen. Al mismo tiempo devastación
de paisajes valiosos tanto desde el punto de vista ambiental como también desde las experiencias
vivenciales que promueven, quizás porque principalmente son evaluados y considerados desde la
capa visual, o desde otros intereses económicos por los que dejan de ser paisajes para ser tierras de
consumo o productos que cotizan en el mercado.
Esta tesis busca generar un aporte en uno de los aspectos de la valoración perceptual del biopaisaje,
la incorporación de todos los sentidos en la concepción y valoración del mismo. Considerando que
esta nueva sensibilidad en el planeamiento, va a contribuir en el cuidado de biopaisajes de valor y en
una planificación basada en soluciones que contribuyan a equilibrios, ambientes y sociedades sanas.
La proximidad del cuerpo en su relación con el entorno genera vínculos de identidad y pertenencia
que difieren de la lejanía de la imagen que se percibe ajena. Esto a su vez provoca grados de
compromiso, respeto y cuidado muy diferentes.
159
Pallasmaa afirma que en “las experiencias memorables de arquitectura, el espacio, la materia y el
tiempo se funden en una única dimensión, en la sustancia básica del ser que penetra nuestra
consciencia. Nos identificamos con este espacio, este lugar, este momento, y estas dimensiones pasa
a ser ingredientes de nuestra misma existencia. La arquitectura es el arte de la reconciliación entre
nosotros y el mundo, y esta mediación tiene lugar a través de los sentidos” (2016:83). Será necesario
entonces redescubrir los sentidos abandonados y considerarlos especialmente en el análisis,
valoración y planificación de los espacios que habitamos, del biopaisaje. La experiencia sensorial abre
un mundo de sentidos relacionados que posiciona a profesionales de la disciplina de una manera
diferente a la hora de tomar decisiones sobre el biopaisaje.
Es posible pensar entonces en métodos que permitan ponderar los valores auditivos, hápticos,
odorantes y gustativos de un biopaisaje, como complemento de los valores visuales. Así, por
ejemplo, se puede en un primer paso discriminar en un biopaisaje la calidad, tipos e intensidades de
sonidos o ruidos. La asociación de los tipos de sonidos con presencia o ausencia de biodiversidad. Las
referencias identitarias de los sonidos. Los sonidos que pueden orientar o ser referencia espacial.
Información que puede ser mapeada o procesada en matrices con valoración subjetiva y
participativa. En relación a los aromas u olores, se puede diferenciar en aromas naturales o
culturales, agradables o desagradables, identitarios, permanentes o temporales, referenciales. Se
pueden construir mapas de olores y matrices de valoración subjetiva y participativa. Como se pudo
constatar en la investigación aromas y sabores tienen una relación estrecha, entonces pueden
relacionarse en la valoración incluyendo en los mapeos la presencia de especies comestibles y
lugares de comidas típicas, regionales que hacen a la identidad del biopaisaje que se estudie. En
cuanto al sentido háptico quizás sea necesario generar varias capas de análisis y valoración ya que
por un lado se puede medir lo que se percibe por la piel (sol, sombra, temperatura, vientos) y por
otro lado lo que se puede percibir con los pies al caminar en el plano de base, reconociendo texturas
que ralentizan o aceleran el paso, texturas que orientan, texturas que generan sonidos. En definitiva,
se propone incorporar nuevas variables de análisis, valoración y planificación perceptual del
biopaisaje que incluyan todos los sentidos.
Se espera que el reconocimiento de los aportes de cada uno de los otros sentidos en la percepción y
valoración del biopaisaje permita una nueva conciencia de la experiencia vivencial. Para ello es
necesario repensar la relación espacio-tiempo, el lugar que ocupa el cuerpo y todos los sentidos en la
vivencia del espacio y el tiempo.
Como se planteó desde el comienzo del trabajo, se comprende que la percepción es un mecanismo
complejo que involucra todos los sentidos pero también podemos afirmar que incorpora las
características propias de cada individuo y cada sociedad con la influencia histórica cultural que los
modela. También reconocemos que la percepción siempre es subjetiva y que de ninguna manera se
puede establecer un único parámetro o una única forma de valorar la percepción del paisaje, es por
160
ello que debe ser interdisciplinario y participativo. Fue posible comprobar que el biopaisaje tiene
componentes que superan la sola imagen del mismo. Y que el oído, el olfato, el tacto y el gusto
tienen importancia relevante en la percepción y vivencia del biopaisaje que debería ser considerada.
Así se definen variables que conforman el biopaisaje y a la percepción del mismo que deberían
incluirse en el análisis, valoración y planificación del biopaisaje para asegurar su subsistencia en el
tiempo y así garantizar el derecho al biopaisaje para todas las especies.
La habilidad del pensar, el desarrollo del pensamiento, abrió muchas puertas y generó grandes
desarrollos en la cultura, pero al mismo tiempo su fuerza y poder de alguna manera han separado el
cuerpo de la vivencia, los cuerpos están anestesiados en el sentir y esto aleja de la vivencia del
espacio, del biopaisaje y de la vida misma. La concepción de espacio y tiempo dominadas por la
hegemonía de lo visual generaron una ruptura entre mente y corazón, entre el pensar y el sentir y es
allí donde los otros sentidos quedaron relegados o anulados. Se dejó de prestar atención a lo que
llega desde el olfato, el oído, el tacto y el gusto. En palabras de Chali, el secreto está en estar la
mayor cantidad de tiempo sensible. Tener un estado de sensibilidad, que humaniza (2019).
El trabajo con personas ciegas en la investigación empírica permitió minimizar o anular lo visual para
analizar la concepción y valoración del biopaisaje con los otros sentidos. Mientras que, se pusieron
en valor los aportes específicos del oído, el olfato, el gusto y el tacto en la comprensión y valoración
del biopaisaje. Al mismo tiempo fue necesario tomar contacto con especialistas en la educación con
personas ciegas comprender los modos de comunicarse, de enseñar, aprender y de interactuar, que
permitieran llevar a cabo el trabajo tanto en la recolección de datos y generación de documentos
primarios como en la interpretación de los mismos. Para ello se trabajó con una institución educativa
perteneciente al Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba, Centro de Recursos Julián
Baquero, tanto con el equipo docente y directivos como con el grupo de alumnos y alumnas que
161
decidieron participar en la investigación a lo largo de un año y medio aproximadamente con
diferentes tipos de actividades individuales y grupales.
La posibilidad de comprender la participación del oído, el olfato, el tacto y el gusto como alternativas
al aspecto visual en la percepción del biopaisaje constituye un aporte específico en la
conceptualización y comprensión del biopaisaje y en las posibilidades de análisis, valoración y
planificación del mismo, es decir, en la praxis del biopaisaje con un compromiso mayor que aporte a
la protección del mismo.
162
Bibliografía
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165
Apéndice
En el marco de la tesis doctoral, se generó un intercambio muy rico con las autoridades, docentes y
alumnos de la institución quienes expresaron el deseo de tener un jardín que les sirviera con fines
educativos específicos y al mismo tiempo tuviera espacios placenteros para disfrutar. A modo de
agradecimiento por permitir que se hiciera la investigación allí y por el apoyo que brindaron, se
desarrolló el proyecto del jardín de la institución, incorporando especies que contribuyeran a la
orientación por su aroma y textura, recorridos sinuosos que permitieran prácticas de movilidad en el
espacio abierto, sectores comestibles (aromáticas y huerta) donde pudieran trabajar docentes y
alumnos y luego disfrutar de sus cosechas. Y sectores de descanso y recreación.
En esta propuesta se lograron articulaciones con espacios curriculares en los que soy docente, por un
lado, en la Facultad de Ciencias Agropecuarias, en la carrera de Técnico Universitario en Jardinería y
Floricultura, como tutora del trabajo final “El rol del técnico universitario en jardinería y floricultura
en las etapas de interpretación, ejecución, manejo y mantenimiento de un jardín terapéutico. Caso
de estudio: Jardín para personas ciegas del Centro de recursos Julián Baquero”. Los alumnos
tutorados fueron: Silvia Gonzales, Verónica Guillén y Andrés Semenkiw. Hicieron tareas de
relevamiento y estado de la vegetación existente, estudio bibliográfico de jardines terapéuticos y
propuesta de tareas de ejecución y manejo del proyecto que se les entregó para trabajar. Por otro
lado, en la Facultad de Arquitectura Urbanismo y Diseño, como tutora externa profesional en la
materia Práctica Profesional Asistida (PPA), con el objetivo de la práctica en legajo técnico de obra de
arquitectura del paisaje. Las alumnas tutoradas fueron: Ana Carla Yañez Bruera y Martina Suligoy.
Figura I – Plano de especies existentes en jardín del Centro de Recursos Julián Baquero. Proyecto: Arq. M. Virginia Piñero.
Dibujo: Ana Carla Yañez Bruera, Martina Sligoy. 23-06-2020.
166
Figura II - Plano de proyecto en jardín del Centro de Recursos Julián Baquero. Proyecto: Arq. M. Virginia Piñero. Dibujo: Ana
Carla Yañez Bruera, Martina Sligoy. 23-06-2020.
Figura III - Plano de plantación en jardín del Centro de Recursos Julián Baquero. Proyecto: Arq. M. Virginia Piñero. Dibujo: Ana
Carla Yañez Bruera, Martina Sligoy. 23-06-2020.
167
Anexo 2 – Eclipse solar en Instituto Helen Keller
El 2 de julio de 2019, el Instituto Helen Keller organizó una jornada especial por el eclipse solar que
se producía en esa fecha. Se participó de la actividad como parte de las experiencias etnográficas
performativas. Al comienzo de la investigación se había planteado realizar entrevistas en esta
institución, pero como allí solo van menores y en muchos casos con otras patologías asociadas se
descartó. Sin embargo, se consideró una instancia de aprendizaje y acercamiento al mundo de las
personas ciegas esta jornada por el eclipse por lo que se participó en la misma.
Figura IV – Captura de video. Maqueta para percepción de temperatura en la cara cuando la luna tapa el sol en el eclipse.
Por un lado, tenían una maqueta construida con, una fuente de calor (una estufa) por delante un
plano con un óvalo del tamaño de la cara recortado, y delante de todo una guía por donde hacían
mover el óvalo recortado del segundo plano. De este modo se podía experimentar en la cara el
cambio de temperatura que se sentiría durante el eclipse solar (Figura IV). Uno de los modos en que
las personas ciegas podían percibir el hecho astronómico.
168
Figura VI – Captura de video. Lectura táctil de láminas con relieve, elaboradas por la NASA, que explican el eclipse solar.
Figura VII – Captura de video. Lectura táctil de láminas con relieve, elaboradas por la NASA, para explicar el trayecto del
eclipse solar.
En el patio estaban instalados dos grandes telescopios manejados por astrónomos para reflejar la
figura del sol en un papel así poder ver el eclipse sin peligros.
169
Figura VIII – Secuencia de fotografías de la proyección del eclipse desde el telescopio.
Habían colocado un dispositivo sonoro que según la cantidad de luz que recibía iba modificando el
sonido que emitía, siendo más grave a medida que disminuía la luz. Así las personas ciegas tenían la
referencia en tiempo real de lo que estaba pasando.
Ex alumnos del Instituto Helen Keller hablaron para todo el público en general.
La verdad me parece una muy buena experiencia, me parece muy bueno lo que tiene que ver con
inclusión y con todo esto que fue multisensorial. Tanto tactil como sensorial. Me parece excelente!
(ex alumno del Inst. Helen Keller – 2-07-2019)
Yo soy egresada del Helen Keller hace 20 años, así que me parece que es una propuesta que
enriquece la experiencia de lo común, está muy bueno poder disfrutar el eclipse con todos los
sentidos (ex alumna del Inst. Helen Keller – 2-07-2019).
170
La tesis doctoral estudió, en el marco de la arquitecutra del paisaje y desde una investigación a
campo de corte cualitativo, las alternativas a la hegemonía visual en la percepción del paisaje. Se
incluyeron elecciones teóricas y metodológicas que fundamentaron el enfoque, pero los aportes se
generaon a partir de la investigación empírica con personas ciegas, tanto para la conceptualización
como para la práctica en la disciplina. Las preguntas de investigacíon permitieron definir el objeto de
estudio y delimitar alcances de la investigación. ¿Por qué hay un desfasaje entre la concepción de
paisaje en términos teóricos y de investigación, con la valoración, su tratamiento y gestión? ¿Desde
qué enfoques y perspectivas se concibe la teoría y la planificación del paisaje? ¿El paisaje es solo
imagen? ¿Qué participación tienen los otros sentidos en la percepción y valoración del paisaje?
La investigación empírica de corte cualitativo se realizó en el Instituto Julián Baquero con personas
ciegas, a los fines de separar lo visual y poder valorar los otros sentidos en la comprensión y
valoración del paisaje. Se realizaron entrevistas individuales, talleres creativo expresivos y
experiencias etnográficas performativas según metodologías planteadas por Scribano (2016).
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