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Superando la Depresión Adolescente

Rocío sufría depresión y ansiedad debido al divorcio de sus padres y los constantes regaños de su madre, lo que la llevó a intentar suicidarse. Después de despertar del coma, recibió apoyo de su familia y amiga, y decidió escribir un libro sobre su experiencia para ayudar a otros. Terminó feliz después de recibir terapia y encontrar el amor.

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Paulina Espinosa
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Superando la Depresión Adolescente

Rocío sufría depresión y ansiedad debido al divorcio de sus padres y los constantes regaños de su madre, lo que la llevó a intentar suicidarse. Después de despertar del coma, recibió apoyo de su familia y amiga, y decidió escribir un libro sobre su experiencia para ayudar a otros. Terminó feliz después de recibir terapia y encontrar el amor.

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PEQUEÑAS CICATRICES

Era un día lluvioso, con un viento que hacía los vidrios temblar, Rocío estaba en su
casa leyendo un libro mientras tomaba café, al parecer todo en su vida era “normal”
o eso le hacía creer a todos.
Rocío una joven de 18 años, sus padres divorciados, con un hermano menor de 7
años, ella tan alegre, divertida, extrovertida y quien pensaría que no todo es así,
que muchas veces las personas mostramos solo una parte de nosotros.
Rocío era una niña que sufría bastante, claramente no todo siempre fue así, toda
su niñez fue tan linda, ella amaba tener a mamá y papá cerca y jugar cada tarde
después de la escuela o ver una película, todo era de color de rosa hasta que sus
papás empezaban a tener un montón de discusiones, ya nada era igual, todo lo
bonito desapareció. Rocío creció más y empezó a entender lo que sucedía y el día
menos esperado había llegado, sus papás se separaron, fue un golpe muy fuerte
para todos, la mamá cayó en depresión, el papá encontró a otra mujer e hizo otra
familia, Rocío cuidaba de su hermanito chiquito, pero se sentía tan sola, sin
embargo, trató de salir adelante y guardarse todos sus sentimientos.
Estaba por entrar a la universidad, pero no le emocionaba mucho ya que sentía el
miedo de estar en un lugar nuevo con personas nuevas, el no conocer a nadie a
ella le daba tanta ansiedad, pero aun así enfrentó ese miedo.
Primer día de clases y todo iba normal hasta que una niña le empezó a hablar y
todos los días se sentaba a lado de ella, cada que reía con ella era una alegría para
su corazón, pasaban todo el rato juntas, platicaban, hacían las tareas juntas, todo
iba bien hasta que era el momento de regresar a su casa, Rocío no le gustaba llegar
a casa porque siempre escuchaba gritos y reclamos por parte de su mamá: “Es que
tú no sabes hacer nada bien” “mírate que no ves que estás gorda?” Rocío solo
agachaba la mirada y se iba a su cuarto, al llegar y mirarse al espejo no se gustaba,
quería cambiar, quería la aceptación de su mamá, pero al parecer ese momento
jamás llegó.
Cada noche al ser ya la hora de dormir, Rocío pensaba mucho las cosas en si de
verdad valía la pena seguir aquí, se sentía tan triste de que su mamá pensara tantas
cosas malas de ella mientras ella solo quería el amor de su mamá, esa noche
desahogaba su dolor con cortadas en los brazos, cada día iba siendo peor ya que
ella estaba a punto de rendirse. Ella ya no comía, ya no era la misma joven alegre,
extrovertida, poco a poco se iba alejando de su única amiga que tenía, su único
escape era la librería a 2 cuadras de su casa, ahí se sentía en paz, tranquila y por
un rato podía volver a ser feliz.
Pero los días pasaban y cada vez era peor la situación, en clases ya no participaba
y ya no ponía tanta atención, sus calificaciones bajaron pero a ella eso no le importó,
se sentía tan insegura, tan débil, tan frágil que solo empezó a escribir su carta de
despedida para su mamá, ella ya estaba decidida a marcharse de aquí, sabía que
le iba a doler dejar a su hermano pero ella ya no soportaba más, no tenía apoyo,
todos sus sentimientos se los guardaba y nadie podía hacer nada para que
cambiara de opinión, llegó la noche y agarró las pastillas para la depresión y se
tomó el bote entero, pasaron unas horas y su mamá entró a su cuarto y lo primero
que vio fue el bote vacío y a su hija tirada, rápidamente le habló a la ambulancia y
a su ex esposo, volteó y vio que Rocío tenía una carta en la mano y la empezó a
leer, la carta decía:
“Querida Mamá:
Puede que cuando estés leyendo esto ya no esté aquí y solo quería decirte que
lamento tanto no haber sido la persona que esperabas que fuera, perdón por si mi
presencia te molestaba, siempre busqué tu aprobación, tu amor, pero jamás lo
conseguí, estaba tan cansada de todos tus regaños, gritos que ya no pude más,
perdón y por favor no hagas lo mismo con mi hermanito él no tiene la culpa de nada
y dile que lo quiero muchísimo.”
Mientras la mamá leía esa carta se le llenaban los ojos de lágrimas y se echaba
tanto la culpa sobre todo lo que estaba pasando pero sabía que lo primero que tenía
que hacer era ver si su hija iba a sobrevivir, al llegar al hospital le hicieron un lavado
de estomago y mil estudios pero Rocío no reaccionaba y el doctor le informó a los
familiares que estaba en coma y que no sabía en qué momento despertaría.
Pasaban los días y seguían sin recibir señal de su hija, todos los días al anochecer
la mamá iba y le contaba un cuento a su hija y también se la pasaba hablándole y
lamentándose por todo el daño que causó y sabía que no iba a soportar si perdía a
su hija, esa misma tarde llegó el papá de Rocío al hospital y estaba tan arrepentido
de no haber visto por ella antes y que tuviera que pasar esta desgracia para él darse
cuenta de que le hizo mucha falta a ella, mientras el señor le hablaba Rocío empezó
a mover una mano, por fin está despertando- exclamó el papá, rápidamente
entraron las enfermeras y le checaron todos sus signos vitales y era real, por fin
había reaccionado después de semanas de espera
Cuando estaba un poco mejor le empezó a explicar a sus papás como fueron las
cosas y como fue que ella llegó a esa decisión, todos se pidieron disculpas, se
abrazaron y justo en ese momento llegó su amiga de la universidad, Rocío no podía
creer lo que estaba viendo, ella pensaba que ya no le volvería a hablar y que se
había alejado para siempre pero no, no fue así.
Rocío estaba tan ansiosa de llegar a casa para poder ver a su hermanito y pedirle
perdón por haber intentado dejarlo, pero lastimosamente por órdenes del doctor,
Rocío aun no estaba al cien por lo tanto tenía que quedarse una semana más
hospitalizada.
Una semana después ya estaba dada de alta Rocío e iban camino a casa cuando
se le vinieron varias ideas, puede que escriba un libro, dé una platica o hable de lo
importante que es cuidar nuestra salud mental. Al siguiente día Rocío fue con la
psicóloga que le habían asignado, aún tenía miedo de como poder decir las cosas,
se cuestionaba - ¿Qué le diré? ¿Cómo empezaré? – al parecer ella estaba tan
confundida, al salir de la terapia Rocío se sentía con un peso menos, le sirvió tanto
hablar todo lo que sentía y aunque era un proceso largo ella decidió que quería
mejorar, que a pesar de todo lo malo que vivió sabía que no todo era así.
Posteriormente después de varias semanas de terapia y varios aprendizajes de
Rocío por fin empezó a escribir el libro de su vida, da una bonita reflexión tanto
como para los padres, como para los jóvenes o quien sea que este pasando por un
mal momento, al final del día nadie está solo y siempre tendremos apoyo.
El libro se llama “depresión y ansiedad” y trata sobre que nada es un juego y que
los padres deberían de comprender un poco mejor a sus hijos, y a los hijos a no
quedarse callados, que la salida correcta no es el suicidio, hay más alternativas, ¿el
camino será largo? Si, pero al final siempre vuelve a salir el sol
Al final todos estaban cambiando para bien, todos fueron a terapia familiar y no
podían estar más felices al saber que la familia estaba completa, en ese momento
solo importan ustedes y la unión como familia, siempre busquen ayuda ante
cualquier situación, tenemos un gran futuro por delante, no se rindan, échenle ganas
les prometo que siempre tendrán el apoyo de alguien, no se aferren a nada, dejen
ir a las personas que les hacen daño, no vale la pena estar con alguien que no te
corresponde.
Finalmente, Rocío era feliz, vivía en paz con su mamá y su hermanito, jamás tuvo
otra caída, terminó su carrera, encontró el amor y muy pronto se casarían, esto es
solo una prueba de que todos podemos encontrar esa felicidad que nos falta, que
dejemos que nos resbalen lo que digan los demás de nosotros, solo nosotros
sabemos como somos, lo que estamos pasando y lo que sufrimos, nadie más sabe
la lucha interna que tienes.
Rocío salió al jardín de su casa, miró al cielo y le dio gracias a la vida por darle una
segunda oportunidad, estaba segura de que aprovecharía al máximo y viviría la vida
que siempre soñó.
FIN
Campus: Ecatepec

Ciclo escolar: 23-1

Materia: Composición de Textos

Grupo: LEX03A

Alumna: Sandoval Hernández Lani Naomi

N° de cuenta: 19235564

Profesora: Lugo León María Susana

“PEQUEÑAS CICATRICES”

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