0% encontró este documento útil (0 votos)
81 vistas5 páginas

Letania en Tiempos de Necesidad

El documento es una invitación del Arzobispo Hedba y el Obispo Cozzens a unirse en oración diaria a las 11:05 am mediante una letanía en tiempos de necesidad para pedir por los enfermos, los que los cuidan, los solos, los fallecidos y la liberación de la enfermedad y el mal durante este tiempo de prueba por la pandemia.

Cargado por

Linette Martinez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
81 vistas5 páginas

Letania en Tiempos de Necesidad

El documento es una invitación del Arzobispo Hedba y el Obispo Cozzens a unirse en oración diaria a las 11:05 am mediante una letanía en tiempos de necesidad para pedir por los enfermos, los que los cuidan, los solos, los fallecidos y la liberación de la enfermedad y el mal durante este tiempo de prueba por la pandemia.

Cargado por

Linette Martinez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

En este tiempo de enfermedad y temor, volvamos juntos a Dios en oración

por los enfermos, aquellos que los cuidan, los que están solos, aquellos que han muerto,
y para que seamos librados de la enfermedad y el mal. El Arzobispo Hedba y Obispo Cozzens
te invitan, junto con nuestros alumnos de la escuela, a rezar esta letanía todos los días a las 11:05 a.m. Esta letanía será llevada a
diario en Relevant Radio (en inglés). Por favor sintonícese y únase a nosotros en la estación AM 1330 durante este tiempo de
prueba.

Letanía en Tiempos de Necesidad

Líder: En el nombre del


Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Respuesta: Amén

Señor, ten misericordia.


Señor, ten misericordia.
Cristo, ten misericordia.
Cristo, ten misericordia.
Señor, ten misericordia.
Señor, ten misericordia.

Santa María, Madre de Dios,


ruega por nosotros.
San Miguel,
ruega por nosotros.
San Gabriel,
ruega por nosotros.
San Rafael,
ruega por nosotros.
Todos ustedes, santos Ángeles y
Arcángeles,
rueguen por nosotros.
San Juan Bautista,
ruega por nosotros.
San José, Protector de la Iglesia,
ruega por nosotros.
San Pedro,
ruega por nosotros.
San Pablo,
ruega por nosotros.
San Andrés,
ruega por nosotros.
San Santiago,
ruega por nosotros.
San Juan,
ruega por nosotros.
Todos ustedes, santos Apóstoles y
Evangelistas,
rueguen por nosotros.
Todos ustedes, santos Mártires,
rueguen por nosotros.

San Esteban,
ruega por nosotros.
San Lorenzo,
ruega por nosotros.
San Gregorio,
ruega por nosotros.
San Ambrosio,
ruega por nosotros.
San Agustín,
ruega por nosotros.
San Nicolás,
ruega por nosotros.
San Benedicto,
ruega por nosotros.
San Bernardo,
ruega por nosotros.
Santo Domingo,
ruega por nosotros.
San Francisco,
ruega por nosotros.
Todos ustedes, santos Sacerdotes y Clérigos, rueguen por nosotros.
Todos ustedes, santos Monjes y Ermitaños, rueguen por nosotros.

Santa María Magdalena,


ruega por nosotros.
Santa Àgata,
ruega por nosotros.
Santa Lucía,
ruega por nosotros.
Santa Inés,
ruega por nosotros.

Santa Cecilia,
ruega por nosotros.
Santa Catalina,
ruega por nosotros.
Santa Anastasia,
ruega por nosotros.
Santa Clara,
ruega por nosotros.
Todas ustedes, santas Vírgenes y Viudas, rueguen por nosotros.

San Fabián y San Sebastián, rueguen por nosotros.


San Gervasio y San Protasio, rueguen por nosotros.
San Roque,
ruega por nosotros.
San Rosalía,
ruega por nosotros.
San Luis Gonzaga,
ruega por nosotros.
San Carlos Borromeo,
ruega por nosotros.
San Damián de Molokai,
ruega por nosotros.
Beato Solanus Casey,
ruega por nosotros.
Beato Santiago Miller,
ruega por nosotros.
Beato Stanley Rother,
ruega por nosotros.
Todos ustedes, Santos de Dios,
rueguen por nosotros.

Señor, sé misericordioso.
Líbranos, te lo rogamos, Señor.
De todo mal,
Líbranos, te lo rogamos, Señor.
De todo pecado,
Líbranos, te lo rogamos, Señor.
De las trampas del demonio,
Líbranos, te lo rogamos, Señor.
De la enfermedad, el hambre y la guerra,
Líbranos, te lo rogamos, Señor.
Por Tu Encarnación,
Líbranos, te lo rogamos, Señor.
Por tu muerte y resurrección,
Líbranos, te lo rogamos, Señor.
Por el derramamiento del
Espíritu Santo,
Líbranos, te lo rogamos, Señor.

Sé misericordioso con nosotros pecadores,


Líbranos, te lo rogamos, Señor.
Guía y protege a tu Santa
Iglesia,
Líbranos, te lo rogamos, Señor.

Que Tú estas continuamente cuidando


de mi,
Jesús, en ti confío.
Que el no conocer el futuro
me invita a apoyarme en Ti,
Jesús, en ti confío.
Que Tú estas conmigo en mi sufrir,
Jesús, en ti confío.

Que mi sufrimiento, unido al Tuyo, dará fruto en esta vida y en la otra,


Jesús, en ti confío.
Que Tú me das toda la fuerza que necesito para lo que se pide,
Jesús, en ti confío.
Que mi vida es un regalo,
Jesús, en ti confío.
Que Tú eres mi Dios y mi Señor,
Jesús, en ti confío.
Que soy tu amado,
Jesús, en ti confío.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
sálvanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.

Cristo, escúchanos.
Cristo, escúchanos.
Señor Jesús, escucha nuestra oración.
Señor Jesús, escucha nuestra oración.
Señor, ten misericordia.
Señor, ten misericordia.
Cristo, ten misericordia.
Cristo, ten misericordia.
Señor, ten misericordia.
Señor, ten misericordia.
Oremos:

Santa Virgen de Guadalupe,


Madre de las Américas. Nosotros volamos
a ti hoy, como hijos amados
tuyos. Intercede por nosotros a tu Hijo, como lo hiciste en la Boda de Cana, y gana para nuestra nación
y mundo, nuestras familias y seres queridos, la protección de tus santos ángeles, que seamos salvados de esta
enfermedad.

Para aquellos que ya han sido afectados,


obtén la gracia de la sanación y liberación. Escucha los llantos de los vulnerables y temerosos, seca sus
lágrimas y ayúdales a confiar.
En este tiempo de prueba, enséñanos a amarnos unos a otros y a ser pacientes y amables. Trae la paz de Jesús a
nuestra tierra y a nuestros corazones.

Venimos a ti confiados,
sabiendo que eres nuestra
madre compasiva, ayuda de los enfermos y causa de nuestra alegría.
Abríganos bajo la protección
de tu manto, mantennos en tu regazo, ayúdanos a conocer el amor de tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor, quien
vive y reina con el Padre, en la unidad del Espíritu Santo, un Dios, por siempre.

Amén.

También podría gustarte