Visiones del libro de Jonás: Sionismo y Diáspora
Visiones del libro de Jonás: Sionismo y Diáspora
libro de Jonás
El siguiente escrito pretende hacer un acercamiento al libro de Jonás desde las visiones
Sionista, Diáspora y Síntesis. Para ello se incluirán los cuatro capítulos que componen
el libro de Jonás, Jonás, rebelde a su misión, Jonás salvado, Conversión de Nínive y
perdón divino, Despecho del profeta y respuesta divina1. Llegando finalmente a modo
de conclusión a la aplicación del texto y las visiones en nuestra realidad social.
Visiones.
Visión Sionista: Jonás
Para iniciar la descripción de la visión síntesis y exponer por qué Jonás lo determino
dentro de esta visión retomo el capítulo cuatro Despecho del profeta y respuesta divina.
Después de que Yahvé habló por segunda vez a Jonás, él comenzó a atravesar la ciudad
de Nínive y caminó un día entero proclamando: En el plazo de cuarenta días Nínive
será destruida. Aquí surge una pregunta, ¿qué esperaba Jonás después de hacer este
anunció? sólo esperaba que los Ninivitas continuaran con su mala conducta y Dios los
destruyera?... Sabemos por el mismo relato que los Ninivitas escucharon el mensaje de
Dios y se convirtieron, por lo que Jonás sintió un gran disgusto. A partir del capítulo 4
se puede entrever una actitud egoísta de Jonás. Tuvo que salir de su tierra, ir a un
territorio extranjero a comunicarles un mensaje de advertencia de Dios que luego se
convierte en mensaje de salvación.
1
BIBLIA DE JERUSALÉN. Nueva edición revisada y aumentada. Editorial. Desclée de Brouwer. 1998.
Bilbao-España
Y aunque Jonás se rehúsa a comunicar el mensaje del Dios clemente, compasivo,
paciente, y generoso (4,2) huyendo a Tarsis, emprendiendo su viaje en una
embarcación, Dios a través de una serie de preguntas le hace comprender que la
humanidad está por encima de todo, el perdón debe prevalecer.
Tal es la disposición de Dios para salvar el pueblo de Nínive y también para hacer
recapacitar a Jonás de su egoísmos que se comporta como un Padre que quiere lo mejor
para sus hijos. Lo que se puede resaltar de sobremanera es la revelación evangélica de
Dios Amor (comentario al capítulo 4,10-11.)
Es cuestión común encontrar en las religiones posturas que encierran a Dios en sus
templos y construcciones, en sus teorías, tesis e ideas. A Dios podemos acercar todos,
sin importar raza, pueblo o religión, Él es Dios de vivos y muertos, justos y pecadores.
Es polémica la frase de San Cipriano de que fuera de la Iglesia no hay salvación bien
porque puede ser interpretada literalmente como un encierro de la Iglesia como
portadora de la salvación; bien porque Tenemos que aceptar como principio de fé, que
fuera de la Iglesia Apostólica Romana no hay salvación; que ella es la única arca de la
salvación, y quién no está en ella perezerá en el diluvio; pero debemos también por
otra parte, reconocer con certeza que aquellos que están en total ignorancia de la
verdadera religión, no son culpables por ello a los ojos del Señor
([Link]/fuera_de_la_iglesia_no_hay_salvación.)
El equilibrio se encuentra en el centro. Dios salva a todos los hombres, lo único que
debe hacer el hombre es aceptarle y responderle por medio de la fe. Por la fe nos
adherimos al verdadero Dios como lo hicieron los tripulantes de la embarcación y los
mismos Ninivitas.
Casi para finalizar se encuentra la plegaria realizada por Jonás al Dios bueno. En mi
angustia clamé a Yahvé y él me respondió; desde el seno del abismo grité y tú me
escuchaste. Me habías arrojado a lo más hondo en el corazón del mar; la corriente me
arrastraba: todo un oleaje me arrollaba. Yo me dije: ¡Me has arrojado de tu presencia!
¿Cuándo volveré a contemplar tu santo templo? Las aguas me asfixiaban el aliento, el
abismo me envolvía, las algas enredaban mi cabeza. Bajé hasta los cimientos de los
montes, la tierra se cerró para siempre sobre mí. Pero tú sacaste mi vida de la tumba,
Yahvé, Dios mío. Cuando mi aliento desfallecía me acordé de Yahvé y mi oración llegó
hasta ti, hasta tu santo templo… ¡La salvación viene de Yahvé! En esta plegaria se
resume la acción de Dios como Señor del cielo y de la tierra, quien puede en todo su
poder salvar o condenar, Dios misericordioso.
Para terminar se puede decir que este texto de Jonás tiene la virtud de mostrarnos las
distintas capacidades del hombre, primero egoísta reflejada en Jonás, segunda de
arrepentimiento reflejada en los Ninivitas; también considerarse dependiente de Dios y
su poder para salvarnos. Y Dios con su más grande virtud que lo distingue, Dios Amor.