0% encontró este documento útil (0 votos)
81 vistas23 páginas

Cristo - Wikipedia, La Enciclopedia Libre

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
81 vistas23 páginas

Cristo - Wikipedia, La Enciclopedia Libre

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Cristo

Cristo (del latín Christus, y este del griego antiguo


Χριστός, Christós)1 ​ es una traducción del término
hebreo «Mesías» (ַ‫ ָמשִׁיח‬, Māšîaḥ), que significa
«ungido»,2 ​ y que se emplea como título o epíteto de
Jesús de Nazaret en el Nuevo Testamento.3 ​ En el
cristianismo, Cristo se utiliza como sinónimo de
Jesús.3 ​

Los seguidores de Jesús son conocidos como


«cristianos» porque creen y confiesan que Jesús es el
Mesías profetizado en el Antiguo Testamento,4 ​ por lo
cual le llamaban «Jesús Cristo», que quiere decir
«Jesús, el Mesías» (en hebreo: «Yeshua
Ha'Mashiaj»), o bien, en su uso recíproco: «Cristo
Jesús» («El Mesías Jesús»).

El título «Cristo» también está dentro del nombre Las representaciones de Cristo son
muy frecuentes en el arte cristiano a
personal «Jesucristo»,5 ​ y se menciona como un
pesar de que no hay retratos de
sinónimo de Jesús de Nazaret en la fe cristiana, que lo Jesús, ni indicaciones concretas
considera salvador y redentor de los hombres, el acerca de su aspecto físico.n 1 ​
«Verbo» (o Palabra) de Dios encarnado6 ​ , «el Hijo Cristo Salvador del mundo, el Greco
unigénito de Dios».7 ​“ y el primogénito de los hijos (c. 1600).
espirituales de nuestro Padre Celestial, ’(Colosenses
1:13-18)”

Las principales creencias cristianas acerca de Jesucristo incluyen su consideración como


el Hijo de Dios, constituido como Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo y que
nació de la Virgen María; que fue crucificado, muerto y sepultado durante el mandato de
Poncio Pilato; que descendió a los infiernos y posteriormente resucitó de la muerte y
subió a los cielos, donde se encuentra junto a Dios Padre y desde donde volverá para el
Juicio Final.

La cristología, un área de la teología, se ocupa principalmente de estudiar la naturaleza


divina de la persona de Jesucristo, según los evangelios canónicos y los demás escritos del
Nuevo Testamento.

Índice
En la Biblia
En los evangelios canónicos
:
En otros libros bíblicos
Cristo, el ungido
Cristo, el salvador
Cristianismo
En las distintas confesiones cristianas
En el catolicismo
Nacido de María Virgen
Cristo y la Iglesia
Cristo y el papa
La Palabra de Cristo y su interpretación en la Iglesia católica
La gracia de Cristo en los sacramentos
La eucaristía como actualización del sacrificio de Cristo
La eucaristía como presencia real de Cristo en el mundo
Véase también
Notas
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos

En la Biblia
El título «Mesías» fue utilizado en el Libro de
Daniel,8 ​ que habla de un «Mesías Príncipe» en la
profecía acerca de «las setenta semanas». También
aparece en el Libro de los Salmos,9 ​ donde se habla de
los reyes y príncipes que conspiran contra Yahveh y
contra su ungido. Pero fundamentalmente en el libro
del profeta Isaías se expresa la llamada corriente
mesiánica (Is 9, 1-7) atribuida a Cristo según los
escritos del Nuevo Testamento.
Jesucristo tentado, Carl Bloch
En los evangelios canónicos (1850).

Jesús es llamado «el Cristo» en los cuatro evangelios


del Nuevo Testamento donde se le describe como ungido con el Espíritu Santo. Algunas
referencias incluyen Mateo 1:16, Mateo 27:17, Mateo 27:22, Marcos 8:29, Lucas 2:11,
Lucas 9:20 y Juan 1:41. En el evangelio de Mateo se trata el tema en el siguiente pasaje:
:
Cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de
Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo:
«¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del
Hombre?» Y ellos dijeron: «Unos, Juan el
Bautista; y otros, Elías; pero otros, Jeremías o
uno de los profetas». Él les dijo: «Y vosotros,
¿quién decís que soy yo?» Respondiendo Simón
Pedro, dijo: «Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios
viviente». Y Jesús, respondiendo, le dijo:
«Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás,
porque esto no te lo reveló carne ni sangre, sino
mi Padre que está en los cielos».
Evangelio de Mateo 16:13-17

En el evangelio de Juan, el título de «Cristo» se usa


como nombre de Jesús:

«[…] la gracia y la verdad nos han llegado


por Jesucristo».10 ​
«Esta es la vida eterna: que te conozcan a
ti, el único Dios verdadero, y a tu enviado,
Jesucristo».11 ​

En otros libros bíblicos Cristo y el joven rico (c. 1890)


Heinrich Hofmann.
En el Libro de Daniel se afirma que el mesías príncipe
sería cortado, y no tendría nada.12 13 ​ ​ La antigua
versión de Reina-Valera traduce ‘será muerto y nada
tendrá’ y en el margen de la paráfrasis ‘será echado de
la posesión’. Esto se cumplió cuando, en lugar de ser
aceptado como Mesías por los judíos, fue rechazado,
cortado, y no recibió ninguno de los honores
mesiánicos que le pertenecían, aunque, con su
muerte, echó los cimientos de su futura gloria en la
Tierra, obrando la redención eterna para los salvos.
En la Primera Carta a los Corintios san Pablo de Tarso
El apóstol Pablo escribiendo sus
escribió que así como el cuerpo es uno y tiene muchos Epístolas, obra de Valentín de
miembros, así es el Cristo: la cabeza y los miembros Boulogne o de Nicolás Tournier.
en el poder y la unción del Espíritu forman un solo
cuerpo.14 ​

En el Libro de Juan, este título es relacionado con el de Mesías, «llamado el Cristo».15 ​

Habiendo sido rechazado como mesías en la tierra, él ha sido hecho, ya resucitado de los
muertos, Señor y Cristo,16 ​ y así se cumplen los consejos de Dios con respecto a él y al
hombre en él. Se revela que los santos habían sido escogidos en Cristo desde antes de la
:
fundación del mundo. Todas las cosas en el cielo y en la tierra tienen que ser encabezadas
en el Cristo,17 ​ ya que el Cristo es la cabeza del cuerpo de la Iglesia.18 ​

Cristo, el ungido
La palabra «ungir» ―del latín únguere― significa
‘elegir a alguien para un puesto o un cargo muy
notable’ (como sumo sacerdote o rey).19 ​

La concepción hebrea del ungido o entronizado


proviene de la antigua creencia que establece que
untar a una persona u olear un objeto con aceite
otorga cualidades extraordinarias, incluso
sobrenaturales, cuando estas provienen de una
autoridad divina. En el Israel de la antigüedad, la
costumbre de ungir a una persona otorgaba la
potestad para ejercer algún cargo importante. El
término Cristo no solo se utilizaba con los
sacerdotes20 ​ que eran mediadores entre Dios y la
humanidad, sino también con los reyes teocráticos21 ​
Cristo y bordón, por Carl Bloch.
que eran representantes de Dios y adquirían de esa
manera dignidad sacerdotal. Más tarde se aplicó a los
profetas22 ​ e incluso se vinculó con los patriarcas.23 ​ Sin embargo, en la transformación
del concepto mesiánico, el uso del término se restringió al redentor y restaurador de la
nación judía.24 25
​ ​

En el Nuevo Testamento, la palabra Cristo se utiliza como nombre común y como nombre
propio. En ambas acepciones aparece con o sin artículo definido, en solitario o asociada a
otros términos o nombres. Cuando se usa como nombre propio y, muchas veces, en los
otros casos, designa a Jesús de Nazaret, el esperado Mesías de los judíos. De esta manera,
para las confesiones cristianas, Jesucristo es el mesías, aquel que el Antiguo Testamento
anunciaba que llegaría como plan de salvación de Dios para la humanidad. Otras
religiones, sobre todo los musulmanes,26 ​ judíos ortodoxos, conservadores, y
reformistas,27 ​ lo consideran solamente como un gran profeta o predicador de su pueblo
―el pueblo judío― y el fundador de la religión cristiana, en quien sus seguidores creen y
afirman que es el hijo encarnado de Dios.

Cristo, el salvador
La palabra salvador, a su vez, era el título calificativo que los judíos aplicaban a sus
sacerdotes, reyes, y profetas, ya que estos debían ser ungidos con aceites como parte del
rito que los consagraba a su labor. Los seguidores de Jesús de Nazaret, considerando que
este era el Mesías prometido por las profecías mesiánicas de la Tanaj, le aplicaron este
:
título a su líder, llamándole Cristo Jesús o el Salvador. A mediados del siglo II -unos cien
años después de la muerte y resurrección de Jesús de Nazaret—se les comenzó a conocer
por cristianos en Antioquía, ya que se decían seguidores del Cristo.

Según algunas confesiones cristianas, como la Iglesia católica, la Iglesia ortodoxa, la


Iglesia anglicana o las principales iglesias protestantes, la Salvación es una venida de
Dios. Sustentan este punto de vista en las palabras del Apóstol Pedro: «Por el contrario,
creemos que tanto ellos como nosotros somos
salvados por la gracia del Señor Jesús».28 ​ Esta gracia
se obtiene a través de la fe y el obrar cristiano, según
católicos y ortodoxos, o exclusivamente por la fe,
según los protestantes, es decir, en creer o confiar en
que Jesucristo es el Hijo de Dios, el Salvador y el
Único Perdonador de pecados.

En la carta de Pablo a los romanos se explica lo que es


la salvación,29 ​ pero con más precisión en la carta del
apóstol Pablo a los Efesios: «Cristo, con su muerte y
su Resurrección, es quien elimina la deuda del pecado
humano y vehicula en su persona esa gracia
redentora».30 ​ Para el cristianismo la salvación está
disponible para todos los que creen y actúan en El Sermón del Monte (1877), por
Carl Bloch.
consecuencia.

Cristianismo
La creencia cristiana afirma que Dios se manifestó a los hombres en la persona de Jesús
de Nazaret (en hebreo: Yeshúa), siendo el Hijo de Dios hecho hombre y, por tanto, el
Mesías anunciado por los profetas en las escrituras, y ansiosamente esperado por Israel.
Escrituras.31 ​ De hecho, Jesús mismo afirmó ser el Cristo.31 ​ En el Evangelio de Juan,
cuando Jesús habla con la mujer samaritana, se registra el siguiente evento:

La mujer le dijo: «Yo sé que el Mesías, llamado Cristo, debe venir. Cuando él
venga, nos anunciará todo».
Jesús le respondió: «Soy yo, el que habla contigo».
(Juan 4:25-26)

A raíz de esto, se narra a los samaritanos diciendo: «nosotros mismos hemos oído, y
sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.» (Juan 4:42)

En el Evangelio de Marcos también se narra a Jesús afirmando ser el Mesías, cuando los
sacerdotes del templo estaban interrogándolo:
:
El Sumo Sacerdote lo interrogó nuevamente:
«¿Eres el Mesías, el Hijo de Dios bendito?».
Jesús respondió: «Así, yo lo soy: y ustedes verán
al Hijo del hombre sentarse a la derecha del
Todopoderoso y venir entre las nubes del cielo».
Entonces el Sumo Sacerdote rasgó sus
vestiduras y exclamó: «¿Qué necesidad tenemos
ya de testigos?
Ustedes acaban de oír la blasfemia. ¿Qué les
parece?». Y todos sentenciaron que merecía la
muerte.
(Marcos 14:61-64), Versión Biblia de Jerusalén

El cristianismo surgió como una comunidad, la


Iglesia, inspirada en las enseñanzas de Jesús de
Nazaret. Según san Lucas (en Hechos de los Apóstoles
11:26), los discípulos de Jesús fueron llamados Cristo, dejando la sala del tribunal,
«cristianos» por primera vez en Antioquía de Siria. La por Gustave Doré.
misión que los unía era la prédica de estas enseñanzas
por todo el mundo, prédica inicialmente llevada a
cabo por sus discípulos directos, llamados apóstoles.
Según los Evangelios, Dios preparó un pueblo,
prefigurado en el pueblo de Israel, conducido por
Moisés y los profetas y al que Cristo encabeza como
jefe y salvador. Con este pueblo, Cristo realizaría una
nueva alianza. El fin de este pacto es que todos
conozcan a Dios Padre y a Jesucristo su Hijo y en Él
tengan vida eterna (según el Evangelio de Juan 3.16).

Según el cristianismo, Jesús de Nazaret es el Cristo (el


Jesús en la casa de Anás, obra de
Mesías), Hijo de Dios hecho hombre (según el
José de Madrazo, Museo del Prado.
Evangelio de Mateo),32 ​ concebido por el Espíritu
Santo y nacido de la virgen María. Después de la
crucifixión, al tercer día resucitó y posteriormente subió al Cielo; y se espera su regreso al
final de los tiempos en lo que se llama la «segunda venida de Cristo», o Parusía. El
cristianismo explica que el sufrimiento de Jesús era necesario.33 ​ Frecuentemente se cree
que el padecimiento de Jesús se desarrolló en la cruz, en realidad su padecimiento
comenzó desde el huerto de Getsemaní.34 ​ En este pasaje se describe como Jesús lleno de
angustia oraba intensamente, su sudor era como grandes gotas de sangre que caían hasta
la tierra.

En las distintas confesiones cristianas


La religión cristiana se inició en el seno del judaísmo como uno de tantos movimientos
mesiánicos, centrado en la persona de Jesús de Nazaret. Sus seguidores extendieron su
culto por todo el mundo basándose en la idea de que Jesús había resucitado.
:
Los seguidores de Cristo en el mundo actual no forman un conjunto único y uniforme,
sino que se agrupan en distintas confesiones, como las iglesias católica, ortodoxa,
anglicana, luterana, bautista, anabaptista, menonita, presbiteriana, metodista, mormona,
etc. Y aún los hay que no reconocen un vínculo con algún grupo.

La fe en Cristo de la mayoría de estas comunidades


puede sintetizarse en esta antiquísima profesión de fe:

Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor,


que fue concebido por obra y gracia del Espíritu
Santo. Nació de Santa María Virgen, padeció
bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado,
muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al
tercer día resucitó de entre los muertos, subió a
los cielos y está sentado a la derecha de Dios Imagen del Señor de los Milagros
Padre Todopoderoso. Desde allí va a venir a que recorre en procesión las calles
juzgar a vivos y muertos. de Lima, Perú.
Credo Apostólico

Existe un movimiento llamado ecumenismo, el cual trata de buscar la unidad de todos los
seguidores de Cristo. A este respecto, dentro de la Iglesia católica, el Concilio Vaticano II,
en su decreto Unitatis redintegratio, ha expresado, refiriéndose a la división de los
cristianos, «abiertamente repugna a la voluntad de Cristo y es piedra de escándalo para el
mundo y obstáculo para la causa de la difusión del Evangelio por todo el mundo».35 ​

Antes de su realización, el papa Juan XXIII creó el Pontificio Consejo para la Promoción
de la Unidad de los Cristianos. Esta llamada ha sido continuada por los papas
siguientes.n 2 ​

Teología

En el cristianismo primitivo, Jesús de Nazaret fue visto por algunos de sus


contemporáneos judíos como el Mesías que se profetizaba en el Tanaj, pero tiempo
después, Jesús fue visto como la imagen de Dios, separándose del judaísmo y creando su
propio libro sagrado, la Biblia.

La mayoría de los cristianos tienen como dogma la Santísima Trinidad que representa a
Dios, el teólogo Arrio discrepó de esa enseñanza y dijo que Jesús estaba subordinado a
Dios Padre y por lo tanto no hace parte de Dios, ese modelo llevó a un movimiento
llamado Unitarismo . El teólogo Nestorio indicaba que Jesús y Dios son de naturaleza
divina pero separados. El binitarismo enseña que Dios son dos personas. En algunas
ramas cristianas Jesús es Dios.

Saliendose del cristianismo, en el Islam, Jesús es uno de los tantos profetas enviados por
Dios.

En el catolicismo
:
Para el catolicismo, Cristo es el Hijo de Dios hecho hombre para
la salvación del género humano, y esa es la «Buena Nueva»:
Dios ha enviado a su Hijo.36 ​ Hijo de Dios hecho hombre: para
la Iglesia católica esto significa que la segunda Persona de la
Santísima Trinidad, el Hijo, se hizo hombre en el seno de María.
Cristo, siendo una sola Persona divina, es perfecto Dios y
perfecto hombre. Esta doctrina encuentra sus antecedentes en
distintos textos de la Sagrada Escritura, entre los que se puede
citar:

En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con


Dios, y la Palabra era Dios.
Evangelio según San Juan 1:1. Ed. BdJ

Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre


nosotros...
Evangelio según San Juan 1:14. Ed. BdJ
La luz del mundo (1853),
Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío.» de William Holman Hunt,
Evangelio según San Juan 20:28. Ed. BdJ Keble College,
Universidad de Oxford.
Cristo llama a una puerta
...y los patriarcas; de los cuales también procede Cristo
que representa el alma
según la carne, el cual está por encima de todas las cosas,
humana y lleva un farol
Dios bendito por los siglos. Amén.
en alusión a su frase «yo
Epístola de San Pablo a los Romanos 9:5. Ed. BdJ.
soy la luz del mundo,
aquel que me siga no
El cual, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el andará en las tinieblas,
ser igual a Dios. Sino que se despojó de sí mismo tomando pues tendrá la luz de la
condición de siervo haciéndose semejante a los hombres y vida» (Juan, 8:12).
apareciendo en su porte como hombre; y se humilló a sí
mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz. Por
lo cual Dios le exaltó y le otorgó el Nombre, que está sobre
todo nombre. Para que al nombre de Jesús toda rodilla se
doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda
lengua confiese que Cristo Jesús es Señor para gloria de
Dios Padre.
Epístola de San Pablo a los Filipenses 2:6-11 Ed. BdJ

...aguardando la feliz esperanza y la Manifestación de la gloria del gran Dios y


Salvador nuestro Jesucristo...
Epístola de San Pablo a Tito 2:13 Ed. BdJ

Se han producido dentro de la Iglesia católica distintos debates referidos a cómo deben
interpretarse estas afirmaciones. Su posición oficial ha quedado fijada en las decisiones
de los distintos Concilios:
:
El Primer Concilio de Nicea, en el año 325, el primer concilio ecuménico que la Iglesia
católica pudo realizar terminadas las persecuciones que padeció sus primeros 300 años,
profundizó los textos bíblicos citados, afirmando que Jesucristo es consustancial al Padre
(de la misma sustancia que el Padre), es decir, verdadero Dios.

El Primer Concilio de Constantinopla, en el año 381, continuó con la profundización de la


doctrina, redactando el Credo Niceno-Constantinopolitano:

Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de
todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado, de la misma sustancia del Padre, por quien todo fue
hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y
por obra del Espíritu Santo se encarnó de María Virgen, y se hizo hombre; y por
nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue
sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está
sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos
y muertos, y su reino no tendrá fin.

Los Concilios siguientes han continuado precisando la doctrina:

El Concilio de Éfeso (año 431), definió que el Cristo histórico es al mismo tiempo
verdadero Dios y verdadero hombre, y como consecuencia necesaria, María es
madre de Dios.37 ​

El Concilio de Calcedonia (año 451), precisó y formuló la existencia de las dos


naturalezas divina y humana en la Persona única de Cristo.38 ​

En el Segundo Concilio de Constantinopla (año 553), quedó precisada la unión de las


naturalezas divina y humana insistiendo en la unicidad de la Persona de Cristo.39 ​

El Tercer Concilio de Constantinopla (años 680-681), proclamó la existencia en Cristo


de dos voluntades, la humana y la divina.40 ​

Estas precisiones han surgido como respuesta a distintas doctrinas que fueron
apareciendo. Por ejemplo:

El monarquianismo o adopcionismo: Jesús era un simple ser humano, elevado a una


dignidad similar a la de Dios luego de su muerte.

El apolinarismo: en Cristo el espíritu estaba sustituido por el Logos divino, con lo que
implícitamente negaba la naturaleza humana completa del Redentor.

El arrianismo: Jesús fue creado por Dios como el primer acto de la Creación,
coronación gloriosa de toda la creación. Entonces, Jesús fue un ser creado con
atributos divinos, pero no divino en y por Sí mismo.

El monofisismo o eutiquianismo: afirma que en Cristo existe una sola naturaleza, la


divina.
:
El nestorianismo: afirmaba que en el Verbo existen dos personas: la divina (Cristo,
hijo de Dios) y la humana (Jesús, hijo de María). Por tanto, María no es Madre de
Dios, es madre de Cristo.

El monotelismo: afirmaba que en Cristo existían dos naturalezas (como en el


catolicismo), pero solo la voluntad divina.

En todas ellas, la Iglesia ha visto en el fondo la negación de la redención, porque creían


que era necesario que Cristo fuera Dios, para poder redimir; que fuera hombre, para
poder padecer; y que fuera una sola persona, para poder referir la divinidad y la
humanidad «en concurrencia inefable y misteriosa en la unidad».41 ​

Para la Iglesia católica, Cristo, en el mundo actual, es «Lumen Gentium», «Luz de los
pueblos».42 ​ Por ello san Juan Pablo II, en la homilía de comienzo de su pontificado,
exclamaba: «¡No temáis! ¡Abrid, más todavía, abrid de par en par las puertas a
Cristo!».43 ​

Más recientemente, el papa Francisco ha expresado:

Jesús es Dios, pero se ha abajado a caminar con nosotros. Es nuestro amigo,


nuestro hermano. El que nos ilumina en nuestro camino. Y así lo hemos
acogido hoy. Y esta es la primera palabra que quisiera deciros: alegría. No seáis
nunca hombres y mujeres tristes: un cristiano jamás puede serlo.
Papa Francisco, homilía en Misa por Domingo de Ramos 2013.44 ​

Véase también: Disputas cristológicas

Nacido de María Virgen

El Catecismo de la Iglesia católica destaca que «los


Padres ven en la concepción virginal el signo de que es
verdaderamente el Hijo de Dios el que ha venido en
una humanidad como la nuestra».45 ​

La Iglesia católica resalta el papel de María en la


concepción virginal de Cristo, en su relación de fe
hacia Él y en la redención por él obrada. Los Padres
de la Iglesia abordaron la íntima unión de Cristo y
María en la obra de la redención. Por ejemplo:

Imagen del Cristo Redentor en la


ciudad y puerto de Río de Janeiro,
Brasil.
:
Adán, en efecto, fue recapitulado en Cristo, para que esto que es mortal fuera
engullido en la inmortalidad, y Eva en María, para que una virgen convertida en
abogada de una virgen disolviese y anulase con su obediencia de virgen la
desobediencia de una virgen.
San Ireneo de Lyon (mártir y Padre de la Iglesia, f. 202)

Por un lado, la Iglesia católica sostiene que Dios ha preparado a María para tal misión,
«en atención a los méritos de Cristo Jesús», preservándola del pecado original, en lo que
se denomina su Inmaculada Concepción46 ​ y concediéndole multitud de gracias, las que
ella misma reconoció diciendo: «Porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes
cosas»47 ​ y a las que ella correspondió con absoluta fidelidad y entrega.n 3 ​

Por otro, ha visto en el sí de María, al aceptar el ofrecimiento del ángel a ser madre de
Jesús, el sí de la humanidad, que aceptaba a través de ella la salvación que traería
Cristo.n 4 ​

Por el hecho de ser madre de Cristo, que según se ha visto la Iglesia católica enseña que es
la segunda Persona de la Santísima Trinidad que se hizo hombre sin perder su condición
divina, la Iglesia la llama Madre de Dios.48 ​

Los evangelios detallan los hechos de la vida de Cristo más sobresalientes, sin embargo,
en los mismos no pasa desapercibida la discreta presencia de María: el Hijo de Dios se
hace hombre luego de su consentimiento;49 ​ los pastores y los magos encuentran al Niño
Prometido junto a ella;50 ​ Cristo hace su primer milagro a su pedido;51 ​ está firme al pie
de la Cruz, junto a su Hijo.52 ​ La Iglesia ha visto en las palabras de Jesús: «Mujer, ahí
tienes a tu hijo» y a Juan: «Ahí tienes a tu madre»53 ​ la entrega de María como madre de
todos los cristianos, representados en la persona de Juan, por lo que es llamada «Madre
de la Iglesia».54 ​ Y ella, que «conservaba cuidadosamente todas las cosas en su
corazón»,55 ​ perseveraba en la oración junto a la Iglesia naciente, según cuenta el libro de
los Hechos de los Apóstoles.56 ​ El Apocalipsis habla de una mujer, vestida de sol, con la
luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza y que da a luz un hijo
varón que derrotará al dragón infernal.57 ​

En la misma promesa del Redentor, contenida en el libro del Génesis, se habla de una
mujer, de la que nacería el vencedor de la serpiente:

Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo. Él te aplastará la


cabeza y tú le acecharás el talón.
Génesis (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Genesis+3%3A15&v
ersion=DHH)

A este respecto comenta san Alfonso María de Ligorio: «ya desde el principio de la
Humanidad, Dios predijo a la serpiente infernal la victoria y el dominio que había de
ejercer sobre él nuestra reina al anunciar que vendría al mundo una mujer que lo vencería
[…] ¿Y quién fue esta mujer su enemiga sino María, que con su preciosa humildad y vida
:
santísima siempre venció y abatió su poder? «En aquella mujer fue prometida la Madre
de nuestro Señor Jesucristo», dice san Cipriano. Y por eso argumenta que Dios no dijo
«pongo», sino «pondré», para que no se pensara que se refería a Eva».58 ​

San Agustín, comentando el pasaje donde una mujer le dice a Jesús: «dichoso el vientre
que te llevó» y el Señor contestó: «mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y
la cumplen»,59 ​ dice que esto significa que María, no solamente escuchó la palabra y la
cumplió60 ​ sino que es más feliz por haber concebido a Cristo en su mente mediante la fe,
que por haberlo llevado en su seno.61 ​ A través de ella, la misma «Palabra se hizo carne, y
habitó entre nosotros».62 ​

Por esta elección de Dios y su correspondencia por parte de María, ha visto la Iglesia en
ella un modelo de perfecta cristiana, y un camino para llegar a Cristo.n 5 n​ 6 n​ 7 ​

Cristo y la Iglesia

En el Evangelio de Mateo, Jesús habla de «su


Iglesia».63 ​ La palabra «iglesia» viene del griego
ecclesia, que significa ‘asamblea’. San Pablo de Tarso
dice que la iglesia es el cuerpo de Cristo.64 ​

La Iglesia católica afirma ser ella la iglesia fundada


por Cristo,65 ​ exhibiendo entre otros argumentos, la
sucesión apostólica: todos los obispos católicos han
sido ordenados por otro obispo, y así, remontándose
hacia atrás, se llegará a uno de los apóstoles elegidos
por Cristo. Dice así san Ireneo de Lyon:

Pero la tradición de los apóstoles está bien


patente en todo el mundo y pueden
contemplarla todos los que quieran contemplar
la verdad. En efecto, podemos enumerar a los
que fueron instituidos por los apóstoles como Placa con los datos de la imagen del
obispos sucesores suyos hasta nosotros. Cristo de la Concordia en
San Ireneo de Lyon (mártir y Padre de la Iglesia, Cochabamba, Bolivia.
f. 202), «Tratado contra las herejías» (alrededor
del año 190)

Según la Iglesia, solo en ella puede encontrarse la plenitud total de los medios de
salvación dados por Cristo.66 ​ Sin embargo, ella misma enseña que fuera de sus límites
visibles, hay muchos elementos de santificación y de verdad.67 ​

Cristo y el papa
:
Según el catolicismo, dentro de la sucesión apostólica que concierne a todos los obispos,
está la del Obispo de Roma, el papa, sucesor de san Pedro hasta nuestros días. (Véase
Lista de papas). La Iglesia católica afirma que Cristo constituyó jefe de su Iglesia a San
Pedro y en él a sus sucesores:

Enseñamos, pues, y declaramos que, según los


testimonios del Evangelio, el primado de
jurisdicción sobre la Iglesia universal de Dios
fue prometido y conferido inmediata y
directamente al bienaventurado Pedro por
Cristo Nuestro Señor. Porque solo a Simón —a
quien ya antes había dicho: Tú te llamarás Cefas
[Ioh. 1, 42]—, después de pronunciar su
confesión: Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo,
se dirigió el Señor con estas solemnes palabras:
Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás,
porque ni la carne ni la sangre te lo ha revelado,
sino mi Padre que está en los cielos. Y yo te digo
que tu eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré
mi Iglesia, y las puertas del infierno no
prevalecerán contra ella, y a ti te daré las llaves
del reino de los cielos; y cuanto atares sobre la
tierra, será atado también en los cielos; y cuanto
desataras sobre la tierra, será desatado también
en el cielo [Mt. 16, 16 ss]. [Contra Richer, etc.; v.
1503]. Y solo a Simón Pedro confirió Jesús
después de su resurrección la jurisdicción de
pastor y rector supremo sobre todo su rebaño,
diciendo: «Apacienta a mis corderos».
«Apacienta a mis ovejas» [Jn. 21, 15 ss]. Imagen del Cristo o Nazareno Negro
Constitución dogmática Pastor Aeternus del en su altar en Manila, Filipinas.
Concilio Vaticano I68 ​

La Iglesia enseña que el papa es el «principio y fundamento perpetuo y visible de unidad,


tanto de los obispos como de la muchedumbre de los fieles».69 ​ Por esto, san Ambrosio de
Milán pudo decir: «allí donde está Pedro, allí está la Iglesia».70 ​

Con referencia a esto, continúa san Ireneo de Lyon en la cita que se transcribió en la
sección referida a Cristo y la Iglesia:
:
Sería muy largo en un escrito como el presente enumerar la lista sucesoria de
todas las Iglesias. Por ello indicaremos cómo la mayor de ellas, la más antigua y
la más conocida de todas, la Iglesia que en Roma fundaron y establecieron los
dos gloriosísimos apóstoles Pedro y Pablo, tiene una tradición que arranca de
los apóstoles y llega hasta nosotros, en la predicación de la fe a los hombres (cf.
Rom. 1, 8), a través de la sucesión de los obispos. […] En efecto, con esta Iglesia
(de Roma), a causa de la mayor autoridad de su origen, ha de estar
necesariamente de acuerdo toda otra Iglesia, es decir, los fieles de todas partes;
en ella siempre se ha conservado por todos los que vienen de todas partes
aquella tradición que arranca de los apóstoles.
San Ireneo de Lyon (mártir y Padre de la Iglesia, f. 202)

Y san Cipriano de Cartago:

El Señor habla a san Pedro y le dice: «Yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta
piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra
ella». Y aunque a todos los apóstoles confiere igual potestad después de su
resurrección y les dice: «Así como me envió el Padre, también os envío a
vosotros. Recibid el Espíritu Santo. Si a alguno perdonareis los pecados, le
serán perdonados; si alguno se los retuviereis, le serán retenidos», sin embargo,
para manifestar la unidad estableció una cátedra, y con su autoridad dispuso
que el origen de esta unidad empezase por uno. Cierto que lo mismo eran los
demás Apóstoles que Pedro, adornados con la misma participación de honor y
potestad, pero el principio dimana de la unidad. A Pedro se le da el primado,
para que se manifieste que es una la Iglesia de Cristo.
San Cipriano de Cartago (mártir y Padre de la Iglesia, f. 258) «De la unidad de
la Iglesia» (4, 5)

La Palabra de Cristo y su interpretación en la Iglesia católica

Para la Iglesia, las enseñanzas de Dios están contenidas en la Biblia y en la transmisión


oral de la predicación de los apóstoles, llamada Tradición Apostólica. A su vez, estas
enseñanzas han llegado a los hombres de todos los tiempos a través del Magisterio de la
Iglesia, ejercido por los obispos, sucesores de los apóstoles, en comunión con el sucesor
de San Pedro, el papa.

La interpretación de la Palabra en la Iglesia católica no es libre. Tratándose de la Sagrada


Escritura, por ejemplo, la Iglesia enseña que debe hacerse “estando atentos a los que los
autores humanos quisieron verdaderamente afirmar y a lo que de Dios quiso
manifestarnos mediante sus palabras”.71 ​

Esta interpretación es realizada por la Iglesia, “columna y fundamento de la verdad”,


como dice San Pablo.72 ​ Y fue ejercida desde el comienzo, por los mismos apóstoles: “El
Espíritu Santo, y nosotros mismos, hemos decidido…”.73 ​

La Iglesia primitiva no tenía Nuevo Testamento. La misma inclusión de los libros


sagrados en el canon bíblico, ha sido un acto del Magisterio eclesiástico.n 8 ​ El resto de las
confesiones cristianas han heredado la Biblia (el Nuevo Testamento al menos) tal como
:
quedó fijado por la Iglesia católica.

Ya desde el comienzo del cristianismo, surgieron


opiniones divididas respecto a las enseñanzas
transmitidas por Jesucristo. Por ejemplo el apóstol
san Juan dice, refiriéndose a los disidentes: «ellos
salieron de entre nosotros, sin embargo, no eran de
los nuestros».74 ​

La Iglesia entiende que Dios, al revelar su palabra a


través de Cristo, constituyó al mismo tiempo una
autoridad presente en todos los tiempos, encargada de
interpretarla sin equivocarse, a fin de mantener “la
pureza de la fe transmitida por los apóstoles”, de otra
manera no habría modo de saber sin que quede lugar
a dudas cuál es la interpretación correcta. Esta
capacidad de la Iglesia de interpretar sin equivocarse Cristo de Medinaceli, conocido
la palabra de Cristo, la Iglesia la llama “infalibilidad”, también como el Señor de Madrid,
y ella entiende que la ha recibido de Cristo, en su paso en Madrid, España.
conjuntamente con la misión de difundir su
palabra.75 ​

El Romano Pontífice, Cabeza del Colegio episcopal, goza de esta infalibilidad en


virtud de su ministerio cuando, como Pastor y Maestro supremo de todos los
fieles que confirma en la fe a sus hermanos, proclama por un acto definitivo la
doctrina en cuestiones de fe y moral... La infalibilidad prometida a la Iglesia
reside también en el Cuerpo episcopal cuando ejerce el magisterio supremo con
el sucesor de Pedro, sobre todo en un Concilio ecuménico (LG 25; cf. Vaticano
I: DS 3074).
Catecismo de la Iglesia católica, 891

La gracia de Cristo en los sacramentos

Algunos párrafos del Catecismo de la Iglesia católica


donde se explica la doctrina acerca de los
sacramentos:

Los siete sacramentos son los signos y los


instrumentos mediante los cuales el Espíritu
Santo distribuye la gracia de Cristo, que es la
Cabeza, en la Iglesia que es su Cuerpo.
Catecismo de la Iglesia católica, 774 La Última Cena, Juan de Juanes, c.
1562, óleo sobre tabla, 116 × 191
cm, Museo del Prado, Madrid.
:
Sentado a la derecha del Padre y derramando el Espíritu Santo sobre su Cuerpo
que es la Iglesia, Cristo actúa ahora por medio de los sacramentos, instituidos
por él para comunicar su gracia. Los sacramentos son signos sensibles
(palabras y acciones), accesibles a nuestra humanidad actual. Realizan
eficazmente la gracia que significan en virtud de la acción de Cristo y por el
poder del Espíritu Santo.
Catecismo de la Iglesia católica, 1084

Hay en la Iglesia siete sacramentos: bautismo, confirmación o crismación,


eucaristía, penitencia, unción de los enfermos, orden sacerdotal y matrimonio
(cf. DS 860; 1310; 1601).
Catecismo de la Iglesia católica, 1113

Adheridos a la doctrina de las Santas Escrituras, a las tradiciones apostólicas y


al sentimiento unánime de los Padres, profesamos que los sacramentos de la
nueva Ley fueron todos instituidos por nuestro Señor Jesucristo (DS 1600-
1601).
Catecismo de la Iglesia católica, 1114

La eucaristía como actualización del sacrificio de Cristo

Especial mención merece la eucaristía. La Iglesia católica cree que la eucaristía o Santa
Misa fue instituida por Cristo cuando en la Última Cena dijo: «Tomad y comed: esto es mi
cuerpo», «Tomad y bebed, esto es mi sangre», «haced esto en conmemoración mía».76 ​
Ella cree que en cada eucaristía se hace presente (“se re-presenta”) el sacrificio que Cristo
hizo en la cruz de una vez para siempre, se perpetúa su recuerdo a través de los siglos y se
aplica su fruto.77 ​ Y que el sacrificio de la cruz y el sacrificio de la eucaristía son un único
sacrificio, ya que tanto en uno como en otro, Cristo es el sacerdote que ofrece el sacrificio
y la víctima que es ofrecida. Se diferencian sólo en la forma en que se ofrece el sacrificio.
En la cruz Cristo lo ofreció en forma cruenta, y por sí mismo, y en la Misa en forma
incruenta y por ministerio de los sacerdotes.78 ​ Por esto san Juan Pablo II pudo decir que
en la eucaristía “está inscrito de forma indeleble el acontecimiento de la pasión y muerte
del Señor. No sólo lo evoca sino que lo hace sacramentalmente presente. Es el sacrificio
de la Cruz que se perpetúa por los siglos”.79 ​

La eucaristía como presencia real de Cristo en el mundo

La Iglesia cree que Cristo mismo está presente en la eucaristía. Esta presencia no la
entiende como la que se da en una efigie, imagen, símbolo o recordatorio, sino que ella
cree que está Él en persona, vivo y entero, con su cuerpo, sangre, alma y divinidad, de una
forma “verdadera, real y sustancial”.80 ​

Por esto san Juan Crisóstomo pudo decir: «Cuánta gente dice hoy: ‘Querría ver a Cristo
en persona, su cara, sus vestidos, sus zapatos’. ¡Pues bien, en la eucaristía es a él al que
vés, al que tocas, al que recibes! Deseabas ver sus vestidos; y es él mismo el que se te da
no sólo para verle, sino para tocarlo, comerlo, acogerlo en tu corazón».81 ​
:
Y san Juan Pablo II: «La Iglesia ha recibido la eucaristía de Cristo, su Señor, no sólo como
un don entre otros muchos, aunque sean muy valiosos, sino como el don por excelencia,
porque es don de sí mismo, de su persona en su santa humanidad y, además, de su obra
de salvación».82 ​

La Iglesia entiende que la eucaristía se destaca del resto de los sacramentos ya que
mientras ellos tienen la misión de santificar, en la eucaristía se halla el autor mismo de la
santidad.83 ​ Por ello es llamada "Santísimo Sacramento del Altar", "Santísimo
Sacramento", o sencillamente "Santísimo".

Cristo ha prometido la vida eterna a quienes lo reciben en este Sacramento:

El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en


el último día. Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera
bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.
Juan 6:54-56 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Juan+6%3A5
4-56&version=DHH).

Véase también
Marcha por Jesús
Orden de Cristo
Cristo Redentor
Cristo Rey
Anexo:Advocaciones cristíferas
Intercesión de Cristo
Portal:Iglesia católica. Contenido relacionado con Iglesia católica.

Portal:Cristianismo. Contenido relacionado con Cristianismo.


[Portal | Iglesia de los Santos]]

Notas
1. Cabe mencionar que hay dos referencias en la Biblia que refieren una idea física de
Jesucristo, pero sin descripciones concretas. En Isaías 53:2 se menciona que del
Mesías enviado: «... no hay parecer en él, ni hermosura. Le veremos, mas sin
atractivo para que le deseemos». En el libro de Apocalipsis, Juan escribe haber
recibido una revelación celestial en la que se mencionan breves aspectos físicos de
«el Hijo del Hombre»: «... su cabeza y sus cabellos eran blancos como la lana blanca,
como la nieve; y sus ojos como llama de fuego, y sus pies semejantes al bronce
bruñido, ardientes como en un horno […] de su boca salía una espada aguda de dos
filos. Y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza» (Apocalipsis 1:13-
16)
2. Por ejemplo, el papa Juan Pablo II, Ut unum sint (http://www.vatican.va/holy_father/jo
:
hn_paul_ii/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_25051995_ut-unum-sint_sp.html), 25
de mayo de 1995.
3. Por ejemplo, Constitución Dogmática Lumen Gentium (http://www.vatican.va/archive/h
ist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.
html), promulgada 21 de noviembre de 1964, capítulo 8, La Santísima Virgen María,
madre de Dios, en el misterio de Cristo y de la iglesia.
4. Por ejemplo san Bernardo de Claraval (doctor de la Iglesia), llamado también Doctor
Mariano, f. 1153; «Homilías sobre las excelencias de la Virgen Madre», Homilía 4, 8-
9: Ópera omnia, edición cisterciense, 4, año 1966, págs. 53-54.
5. Eres el ser más poderoso que existe, después de la Santísima Trinidad; la Mediadora
de todos nosotros ante el mediador que es Cristo; Tú eres el puente misterioso que
une la tierra con el cielo, eres la llave que nos abre las puertas del Paraíso; nuestra
Abogada, nuestra Intercesora. Tú eres la Madre de Aquel que es el ser más
misericordioso y más bueno. Haz que nuestra alma llegue a ser digna de estar un día
a la derecha de tu Único Hijo, Jesucristo. ¡Amén! (san Efren de Siria, Padre y Doctor
de la Iglesia, f. 373; títulos de la Virgen Santísima)
6. Ella es el camino por donde vino Jesucristo a nosotros la primera vez y lo será
también cuando venga la segunda, aunque de modo diferente. (…). Ella es el medio
seguro y el camino directo e inmaculado para ir a Jesucristo y hallarlo perfectamente.
(san Luis María Grignion de Montfort, f. 1716; Tratado de la verdadera devoción a la
Santísima Virgen)
7. Todo en honor de Jesús, pero por medio de María. Todo por María, para llevar hacia
Jesús (…) Inculquemos su devoción a nuestros jóvenes, y así los llevaremos más
fácilmente hacia Jesucristo. (san Marcelino Champagnat, fundador de los Hermanos
Maristas, f. 1840)
8. El III Concilio de Cartago, en el año 397 en el norte de África, confirmó el canon con
46 libros para el Antiguo Testamento y fijó el canon del Nuevo Testamento con 27
libros. La carta del Papa S. Inocencio I en el 405, también oficialmente lista estos
libros. Finalmente, el concilio de Florencia (1442) definitivamente estableció la lista
oficial de 46 libros del A.T. y los 27 del N.T

Referencias
1. «Cristo» (http://dle.rae.es/?w=Cristo). Diccionario de la Real Academia Española.
octubre de 2014. Consultado el 14 de junio de 2016.
2. «Nº 436» (http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p1s2c2a2_sp.html). Catecismo
de la Iglesia católica. Consultado el 14 de junio de 2016.
3. Espin, Orlando (2007). n Introductory Dictionary of Theology and Religious Studies.
p. 231. ISBN 0-8146-5856-3.
4. Hechos 11:26 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Hechos+11%3A26&v
ersion=DHH)
5. Marcos 1:1 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Marcos+1%3A1&versio
n=DHH)
:
n=DHH)
6. Juan 1:1-14 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Juan+1%3A1-14&versi
on=DHH)
7. Juan 3:16 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Juan+3%3A16&version=
DHH)
8. Daniel 9:25-26 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Daniel+9%3A25-26
&version=DHH)
9. Salmos 2:2 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+2%3A2&versio
n=DHH)
10. Juan 1:17 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Juan+1%3A17&version=
DHH)
11. Juan 17:3 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Juan+17%3A3&version=
DHH)
12. Daniel 9:26 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Daniel+9%3A26&versio
n=DHH)
13. «Quién es el mesías?» (http://www.kolumbus.fi/gematria/elmessiah.htm), artículo de
David M. Hargis, traducido al idioma español, en el sitio web de Messianic Bureau
Int., 1996. Consultado el 20 de mayo de 2010.
14. 1Corintios 12:12 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=1Corintios+12%3A
12&version=DHH)
15. Juan 1:41 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Juan+1%3A41&version=
DHH); Juan 4:25 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Juan+4%3A25&ve
rsion=DHH)
16. Hechos 2:36 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Hechos+2%3A36&ver
sion=DHH)
17. Efesios 1:10 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Efesios+1%3A10&vers
ion=DHH)
18. Efesios 4:15 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Efesios+4%3A15&vers
ion=DHH)
19. «Ungir», artículo en español en el diccionario de (http://www.diclib.com/cgi-bin/d1.cgi?
l=es&base=moliner&page=showid&id=78456)María Moliner, citado en el sitio web
Diccionarios en Línea; consultado el 20 de mayo de 2010
20. Véase Lev. 4 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Lev.+4&version=DHH)
(edición Reina-Valera, 1995).
21. Véase 1Samuel 2,10 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=1Samuel+2%
2C10&version=DHH) (edición Reina-Valera, 1995).
22. Véase 1Reyes 19:16 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=1Reyes+19%
3A16&version=DHH) (edición Reina-Valera, 1995).
23. Véase Salmos 105:15 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+105
%3A15&version=DHH) (edición Reina-Valera, 1995).
24. Véase Salmos 2:2 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+2%3A2
&version=DHH) (edición Reina-Valera, 1995).
25. Pardo, Isaac J. (1990). Fuegos bajo el agua: la invención de utopía (http://books.goog
:
25. Pardo, Isaac J. (1990). Fuegos bajo el agua: la invención de utopía (http://books.goog
le.co.ve/books?id=pUBo5m7_1lsC). Fundación Biblioteca Ayacucho, Caracas. p. 165.
ISBN 9802761249.
26. «Religiones del mundo» (https://web.archive.org/web/20100312101224/http://www.4tr
uth.net/site/c.kiKUL4PPLvF/b.1461701/k.5B01/Religiones_del_mundo.htm). North
American Mission Board, SBC. Archivado desde el original (http://www.4truth.net/site/
c.kiKUL4PPLvF/b.1461701/k.5B01/Religiones_del_mundo.htm) el 12 de marzo de
2010. Consultado el 21 de mayo de 2010.
27. Rav Shraga Simmons. «Durante 2000 años, los judíos han rechazado al cristianismo.
¿Por qué?» (http://www.aishlatino.com/e/f/48420212.html). www.aishlatino.com.
Consultado el 21 de mayo de 2010.
28. Hechos 15:11 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Hechos+15%3A11&v
ersion=DHH)
29. Romanos 10:10 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Romanos+10%3A1
0&version=DHH)
30. Efesios 2:8-9 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Efesios+2%3A8-9&ve
rsion=DHH)
31. Orlandis, José (1997). Historia breve del cristianismo (http://books.google.co.ve/books
?id=SBr0JIfwsHcC) (5tz edición). Rialp. pp. 11-13. ISBN 843213161X.
32. Mateo 16:16 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Mateo+16%3A16&ver
sion=DHH)
33. Hechos 17:3 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Hechos+17%3A3&ver
sion=DHH)
34. Lucas 22:39-45 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Lucas+22%3A39-4
5&version=DHH); Mateo 26:36-46 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=
Mateo+26%3A36-46&version=DHH); Marcos 14:32-42 (https://www.biblegateway.com
/passage/?search=Marcos+14%3A32-42&version=DHH)
35. Concilio Vaticano II: Unitatis redintegratio (http://www.vatican.va/archive/hist_councils/
ii_vatican_council/documents/vat-ii_decree_19641121_unitatis-redintegratio_sp.html),
proemio del decreto.
36. Catecismo de la Iglesia católica: «Creo en Jesucristo, Hijo Único de Dios».
37. Denzinger111a a 127
38. Denzinger 148.
39. Denzinger 212 a 228.
40. Denzinger 289 a 293.
41. Concilio de Éfeso, [ Denzinger 111a
42. Constitución Dogmática Lumen Gentium (http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii
_vatican_council/documents/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html)
43. Homilía del Papa Juan Pablo II en el comienzo de su pontificado (http://www.vatican.v
a/holy_father/john_paul_ii/speeches/1978/documents/hf_jp-ii_spe_19781022_inizio-p
ontificato_sp.html), Plaza de San Pedro, Domingo 22 de octubre de 1978
44. Aciprensa, texto completo: Homilía del Papa Francisco en Misa por Domingo de
:
44. Aciprensa, texto completo: Homilía del Papa Francisco en Misa por Domingo de
Ramos 2013 (http://www.aciprensa.com/noticias/texto-completo-homilia-del-papa-fran
cisco-en-misa-por-domingo-de-ramos-2013-33042/#.UVEMqjfxlrU)
45. Catecismo de la Iglesia católica, 496.
46. Pío IX (papa): Carta apostólica «Ineffabilis Deus» (http://www.corazones.org/doc/ineff
abilis_deus.htm), 8 de diciembre de 1854.
47. Lucas 1:49 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Lucas+1%3A49&versio
n=DHH)
48. Concilio de Éfeso (Turquía), año 431, Denzinger D-111.ª.
49. «Hágase en mí según tu palabra» Lucas 1:38 (https://www.biblegateway.com/passag
e/?search=Lucas+1%3A38&version=DHH)
50. Mateo 2:10 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Mateo+2%3A10&versio
n=DHH); Lucas 2:16 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Lucas+2%3A1
6&version=DHH)
51. Juan 2:1-12 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Juan+2%3A1-12&versi
on=DHH)
52. Juan 19:25 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Juan+19%3A25&versio
n=DHH)
53. Juan 19:26-27 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Juan+19%3A26-27&
version=DHH)
54. Pablo VI (papa): Discurso a los padres conciliares al concluir la tercera sesión del
Concilio Vaticano II (http://www.mercaba.org/PABLOVI/pablo_vi_maria_madre_iglesia
.htm), 21 de noviembre de 1964;
san Ambrosio de Milán: De inst. Virg. 98, PL 16, 328 y IV, 3, 4, PL 17, 876.
55. Lucas 2:51 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Lucas+2%3A51&versio
n=DHH).
56. Hechos 1:14 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Hechos+1%3A14&ver
sion=DHH).
57. Apocalipsis 12 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Apocalipsis+12&vers
ion=DHH).
58. san Alfonso María de Ligorio (Doctor de la Iglesia, f. 1787); Las Glorias de María,
María vence al mal)
59. Lc 11, 27-28
60. «Feliz la que ha creído» (Lc 1,45)
61. san Agustín de Hipona (Padre y Doctor de la Iglesia, f. 430) «Sermón sobre el
«Evangelio de san Mateo», n.º 25, 7-8
62. Juan 1,14
63. Mateo 16:18 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Mateo+16%3A18&ver
sion=DHH)
64. Romanos 12:5 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Romanos+12%3A5
&version=DHH); 1Corintios 12:12-16 (https://www.biblegateway.com/passage/?search
=1Corintios+12%3A12-16&version=DHH); Efesios 5:30 (https://www.biblegateway.co
m/passage/?search=Efesios+5%3A30&version=DHH)
:
m/passage/?search=Efesios+5%3A30&version=DHH)
65. Por ejemplo, Catecismo de la Iglesia católica, 811.
66. Catecismo de la Iglesia católica, 816;
Concilio Vaticano II: Decreto unitatis redintegratio, 3.
67. Catecismo de la Iglesia católica, 819;
Concilio Vaticano II: Lumen gentium, capítulo 1, n.º 8.
68. Concilio Vaticano I, sesión IV, 18 de julio de 1870, Constitución dogmática Pastor
aeternus sobre la Iglesia de Cristo, capítulo 1, «De la institución del primado
apostólico en el bienaventurado Pedro», Denzinger D-1822.
69. Concilio Vaticano II, Constitución dogmática «Lumen gentium» (http://www.vatican.va/
archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19641121_lumen-gen
tium_sp.html), promulgada el 21 de noviembre de 1964, capítulo 3, «Constitución
jerárquica de la Iglesia y particularmente del episcopado», n.º 22.
70. Ambrosio, Commentaries on Twelve of David's Psalms, 40, 30; Jurgens, II, 150.
71. Catecismo de la Iglesia católica, 109
72. 1Timoteo 3:15 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=1Timoteo+3%3A15&
version=DHH)
73. Hechos 15:28 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Hechos+15%3A28&v
ersion=DHH)
74. 1Juan 2:19 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=1Juan+2%3A19&versio
n=DHH)
75. Cf. Catecismo de la Iglesia católica, 85, 889
76. Mateo 26:26-28 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Mateo+26%3A26-2
8&version=DHH); Marcos 14:22-24 (https://www.biblegateway.com/passage/?search=
Marcos+14%3A22-24&version=DHH); Lucas 22:19-20 (https://www.biblegateway.com
/passage/?search=Lucas+22%3A19-20&version=DHH); 1Corintios 11:23-25 (https://w
ww.biblegateway.com/passage/?search=1Corintios+11%3A23-25&version=DHH)
77. Concilio de Trento, Denzinger 1740; Catecismo de la Iglesia católica, 1366
78. Concilio de Trento, Denzinger 1743, Catecismo de la Iglesia católica, 1367
79. beato Juan Pablo II, Carta Encíclica Ecclesia de Eucharistia #11 (http://www.vatican.v
a/holy_father/special_features/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_20030417_ecclesi
a_eucharistia_sp.html); Concilio Vaticano II, Constitución del Sacrosantum Concilium
sobre la sagrada liturgia nº 47 (http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_
council/documents/vat-ii_const_19631204_sacrosanctum-concilium_sp.html)
80. Concilio de Trento, Denzinger 874, 883
81. San Juan Crisóstomo (v. 345-407), sacerdote en Antioquía, después obispo de
Constantinopla, doctor de la Iglesia, Homilía sobre el evangelio de Mateo, n° 82; PG
58, 743.
82. Juan Pablo II, Carta encíclica 'Ecclesia de Eucharistia' nº 11 (http://www.vatican.va/hol
y_father/special_features/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_20030417_ecclesia_eu
charistia_sp.html)
83. Concilio de Trento, Denzinger 876
:
83. Concilio de Trento, Denzinger 876

Bibliografía
Bellet, J. G. (1957). La gloire morale du seigneur Jésus Christ (en francés). Vevey,
Suiza: Editions du Dépot de Biblies et Traites Chrétiens.
Carballosa, E. L. (1982). La deidad de Cristo. Barcelona, España: Portavoz
Evangélico.
Flores, J. (1983). El hijo eterno. Tarrasa, España: Clie.
Guardini, Romano (2006). El Señor. Meditaciones sobre la persona y la vida de
Jesucristo (2ª edición). Madrid, España: Cristiandad.
Lacueva, F. (1979). La persona y la obra de Jesucristo. Tarrasa, España: Clie.
Llorca, Bernardino (1996). Historia de la Iglesia católica (7ª edición). Madrid, España:
Biblioteca de Autores Cristianos.
Martínez, J. M. (1970). Cristo el incomparable. Tarrasa, España: Clie.
Grupo Nelson (2007). Reina Valera: Biblia del diario vivir. Nashville, Tennessee,
Estados Unidos: Sociedades Bíblicas Unidas.
Sanz, C. (1979). Jesucristo. Valencia, España: Depósito de Literatura.
Wallis, A. (1968). ¿Quién es Jesús de Nazaret?. Madrid, España: CLC.

Enlaces externos
Wikcionario tiene definiciones y otra información sobre Cristo.
Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Cristo.
Wikimedia Commons alberga una galería multimedia sobre Cristo.
Compendio del Catecismo de la Iglesia católica. (http://www.vatican.va/archive/comp
endium_ccc/documents/archive_2005_compendium-ccc_sp.html)
La Pasión de Jesucristo explicada por un médico fisiólogo (http://www.primeroscristia
nos.com/index.php/temas/item/1085-la-pasion-de-cristo-explicada-por-un-medico-fisi
ologo)

Obtenido de «https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Cristo&oldid=147631755»

Esta página se editó por última vez el 29 nov 2022 a las 19:00.

El texto está disponible bajo la Licencia Creative Commons Atribución Compartir Igual 3.0; pueden aplicarse
cláusulas adicionales. Al usar este sitio, usted acepta nuestros términos de uso y nuestra política de
privacidad.
Wikipedia® es una marca registrada de la Fundación Wikimedia, Inc., una organización sin ánimo de lucro.
:

También podría gustarte