Ecologia de Semillas en Los Pramos
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Ecología
de semillas en
los páramos
Orlando Vargas Ríos y Laura Victoria Pérez-Martínez
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Introducción
Las semillas de las plantas vasculares (gimnospermas y angiospermas) son el
resultado de la reproducción sexual. Son óvulos maduros que contienen un
embrión y almacenan nutrientes dentro de una cubierta protectora (Vander
Wall et al., 2005); se consideran como la unidad de dispersión total (diáspora)
(Schmidt, 2000). Las semillas también son el mecanismo que tienen las plantas
para moverse en los paisajes y mantener diferentes estructuras demográficas
que les garantizan su persistencia en los ecosistemas; los mecanismos de rege-
neración más importantes están relacionados con la semilla (lluvia de semillas
y bancos de semillas). La interacción de las semillas con su ambiente determina
el patrón de establecimiento de las plántulas e influencia la estructura tanto de
poblaciones como de comunidades (Chambers & MacMahon, 1994).
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Figura 1. Procesos relacionados con la dispersión, establecimiento y persistencia en
el ciclo de vida de las plantas
El destino de las semillas (Chambers & MacMahon, 1994) inicia con los fe-
nómenos que le ocurren a una población de semillas en la planta madre (Figu-
ras 2 y 3) como lo es la depredación de las mismas aún maduras (depredación
pre-dispersión). Una vez la semilla madura inicia la dispersión primaria, la cual
puede tener algunas de las características de los cinco tipos básicos de disper-
sión descritos anteriormente: anemocoria, autocoria, zoocoria, barocoria, hi-
Semillas de plantas de páramo / GREUNAL
drocoria. Las semillas caen a diferentes sitios, algunas caen debajo de la planta
madre dentro del fruto (fenómeno muy común en las bosque húmedo tropical)
y otras, dependiendo de sus características, son arrastradas por el agua, viento,
o animales; esto se conoce como dispersión secundaria. Cuando las semillas
son depredadas después de la dispersión se le llama depredación post-disper-
sión. Las semillas vivas que se acumulan en el suelo inician la conformación del
banco ecológico de semillas, el cual se define como la acumulación de semillas
viables en el suelo, con el tiempo, algunas de estas semillas pierden su viabili-
dad y otras persisten enterradas en el suelo conformando un banco de semillas
persistente capaz de reemplazar plantas adultas que mueren por causas natura-
les o disturbios (Fenner, 1995).
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Uno de los principales rasgos de historia de vida de las plantas pioneras o
sucesionales tempranas es su capacidad de conformar abundantes bancos de
semillas que inician procesos sucesionales.
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La Fase I se conoce como dispersión primaria y tiene que ver principalmente
con las interacciones con animales (zoocoria) y el viento (anemocoria) y la Fase
II se conoce como dispersión secundaria y está relacionado principalmente con
el movimiento de la semilla por factores abióticos como el agua, o por animales.
La dispersión de semillas es una adaptación para evadir los enemigos naturales y
factores de mortalidad o evadir interacciones entre semillas de la misma especie
y limitaciones de recursos y así, aumentar la probabilidad de encontrar un sitio
adecuado de establecimiento (Fenner & Thomspon, 2005).
Tanto para la Fase I y II, el destino de las semillas continúa después de la dis-
persión primaria o secundaria con la formación de bancos de semillas efíme-
ros o persistentes. Posteriormente, algunas semillas entran a la fase de plántula
cuando la germinación y establecimiento son favorecidos por el ambiente. El
modelo también ilustra las fases en donde hay pérdida de semillas y las transi-
ciones influenciadas por factores bióticos y abióticos.
Semillas de plantas de páramo / GREUNAL
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cuyo papus se expande en respuesta a la humedad lo cual pone a la semilla en
contacto más cercano con el suelo (Sheldon, 1974) y semillas mucilaginosas o
pelos que se adhieren al suelo hasta humedecerse (Chambers et al., 1991), lo
cual indica que las relaciones físicas entre las semillas y la superficie del suelo
influencian la captura de la semilla y la retención dentro de la zona potencial
de emergencia (Chambers, 1995). A su vez, semillas de menor tamaño tienen
mayor chance de moverse verticalmente en el suelo que las grandes y por esto se
facilita su persistencia en bancos de semillas lo cual es crucial para la regenera-
ción de especies después de un disturbio (Khurana & Singh, 2001).
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2. En el subpáramo la dispersión ocurre principalmente por zoocoria y anemocoria.
3. La zoocoria es poco importante en el páramo de pajonal
4. En el páramo arbustivo está bien representada la endozoocoria, pero el 63% de
los arbustos son anemócoros lo cual representa el 44% del total de anemocoria.
5. En el páramo de pajonal y el superpáramo la anemocoria es el principal me-
canismo de dispersión.
Melcher et al. (2000) estudiaron las adaptaciones de las semillas de los pá-
ramos a la epizoocoria y a la hidrocoria aportando datos sobre los mecanismos
y estructuras de las semillas. El estudio demostró que la flora de páramo tiene
un alto porcentaje de géneros con adaptaciones a la dispersión por animales y
agua. Algunas conclusiones de este estudio son:
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ferales y el hombre a través de sus actividades y movimiento en vehículos. A
diferencia de los mamíferos, las aves se encuentran en todo el cinturón de pá-
ramo. Las acciones humanas promueven la llegada de especies invasoras; un
ejemplo de ello es la siembra y dispersión del retamo espinoso (Ulex europaeus)
en los páramos. Las pasturas que frecuentan las vacas en gradientes altitudina-
les presentan una combinación de especies nativas e introducidas relacionadas
con la dispersión de semillas de plantas que consumen los animales y que se
dispersan en el excremento (Figura 4). Un ejemplo de dispersión por ganado
lo presenta Molinillo & Brener (1993) con Acaena elongata en la cordillera de
Mérida (Venezuela). En los páramos de Colombia la abundancia de A. cylindris-
tachya en áreas de pastoreadas también presenta el mismo fenómeno (Figura
5). En algunas áreas del Parque Nacional Natural Chingaza (Colombia)se ha
encontrado que las remociones del suelo que hace el cusumbo (Nasuella oliva-
ceae) también promueven el establecimiento de A. cylindristachya. Muchos de
los efectos de las actividades de animales generan sucesiones de especies disper-
sadas por exozoocoria y endozoocoria. Cárdenas et al. (2002) encontró el reem-
plazo de la comunidad de Espeletia killipii-Chusquea tessellata por Lachemilla
spp. y otras especies de tipo rastrero capaces de soportar el pisoteo de ganado.
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3250 m de altitud, reportan en su mayoría especies de subpáramo y algunas de
páramo dispersadas por aves. Igualmente Velasco-Linares (2007) en los alrede-
dores del Embalse se Chisacá a 3100 m de altitud reporta el mismo fenómeno
de dispersión de plantas de subpáramo.
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Recientemente Posada (2013) investigó la importancia de la dispersión de se-
millas en la regeneración de diferentes tipos de vegetación de páramo en un paisaje
fragmentado de los Andes de Venezuela teniendo en cuenta el gradiente altitudi-
nal. Se encontró que el síndrome de dispersión mejor representado fue la anemo-
coria, donde predominan las semillas de Baccharis prunifolia y Ageratina jahnii.
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Cárdenas et al. (2002) estudiaron los bancos de semillas en un páramo hú-
medo de una comunidad de E. killipii y Chusquea tesellata, en un gradiente de
alteración. Se encontró que para todas las zonas estudiadas la mayoría de las se-
millas se encuentran en los primeros 5 cm del suelo. La abundancia de semillas,
riqueza de especies y la diversidad disminuyen en las áreas con perturbación
intermedia y aumentan en la zona de pastoreo intensivo. Este trabajo plantea
el problema del destino de las semillas en ambientes alterados y el reemplazo
de especies de semillas nativas de los bancos de semillas por otras especies que
resisten disturbios permanentes como el caso de la ganadería. Vargas & Rivera
(1990) referencian que los bancos de semillas de páramo son superficiales y fá-
cilmente degradables, las quemas contribuyen a su degradación y pérdida pues
al quedar el suelo desnudo se presentan procesos de erosión y fuertes lluvias
que pueden barrer la capa superficial del banco de semillas.
nal contribuyen mucho a entender el destino de las semillas en los páramo re-
lacionando rasgos de historia de vida, ambiente, dispersión y establecimiento.
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Figura 9. Ejemplo de barocoria: ejes florales, capítulos, flores masculinas y femeninas
y semillas de Espeletia grandiflora.
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Moreno (2008) estudió los micrositios adecuados para la germinación y es-
tablecimiento de E. killipii y E. grandiflora. E. Killipii debe tener espacios abier-
tos asociados a especies como Sphagnum magellanicum y una cobertura no
muy densa de otras especies para su establecimiento. Por su parte, E. grandiflo-
ra necesita microclaros que se forman por diferentes causas como mortalidad
de rosetas y escarbamientos de animales. La dinámica de microclaros es un
tema que aún no ha sido estudiado y tiene muchas implicaciones en la disper-
sión, germinación y establecimiento de las plántulas.
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Figura 10. Plantas de la familia Melastomatacea con dispersión por barocoria, se mues-
tra la planta con flor y sus semillas. a. Bucquetia glutinosa y b. Tibouchina grossa.
Las plantas con autocoria (Figura 11) pueden estar siendo seriamente afecta-
das por disturbios; generalmente en el páramo son plantas con bajas abundancias.
La relación entre mecanismo de dispersión, forma de vida y altura de la planta
pueden ser factores decisivos en los procesos de colonización y establecimiento.
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y otros tejidos internos de la semilla lo cual produce una lenta tasa de consumo
de sus reservas nutricionales favoreciendo el mantenimiento de semillas via-
bles en el suelo por prolongados períodos de tiempo (Billings & Mooney, 1968).
También la baja temperatura puede generar que las semillas una vez dispersa-
das no estén maduras impidiendo su germinación de forma inmediata (Baskin
& Baskin, 2001). A este escenario de estrés se suma actualmente un régimen de
disturbios antrópico que está cambiando las dinámicas de dispersión estableci-
miento y persistencia de las plantas.
Figura 11. Geranium sibbaldioides (Geraniaceae), semillas con dispersión por autocoria.
Figura 12. Disturbios por fuego en los páramos van disminuyendo los mecanismos de
regeneración del ecosistema. En áreas pendientes el arrastre de semillas por el agua
después de una quema va disminuyendo el número de especies hasta convertir el pá-
ramo en pastizal.
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lavado y arrastre de semillas en la época de lluvias alterando todos los mecanis-
mos de regeneración por semilla.
hidratadas sino una estrategia que permite aumentar las probabilidades de es-
tablecimiento de las plantas al disponer de un mayor número de días favorables
para su crecimiento antes de la llegada de un período de sequía (Mora et al.,
2007). Al respecto se ha encontrado que la mortalidad de plántulas de E. gran-
diflora se incrementa durante la época seca (Fagua, 2002) período en el cual au-
menta la incidencia de altas temperaturas en el día, congelamiento en la noche,
reducción de la disponibilidad hídrica o sobrecalentamiento de la superficie
del suelo, causando déficit hídrico y marchitamiento en las plántulas (Estrada
& Monasterio, 1988; Fagua, 2002).
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hasta presentarse remoción de suelo. Augspurger (1985) también determinó
que el establecimiento de P. dasyliroides se da principalmente en micrositios
relativamente abiertos. Por su parte, Pérez-Martínez et al. (en este volumen)
encontraron en un estudio de 12 especies altoandinas y de páramo que el 58,3%
de las especies no requieren luz para germinar, solo el 16,6% son fotoblásticas
positivas obligadas, mientras que el 25% son fotoblásticas condicionales ya que
el requerimiento de luz sólo se hace efectivo en temperaturas no adecuadas
para la germinación que suelen ser bajas (10/5°C) o altas (30/20°C).
Recomendaciones
Agradecimientos
Los autores agradecen a Jennyfer Insuasty Torres y Oscar Rojas Zamora por la
elaboración de las figuras y la lectura y observaciones al manuscrito.
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