Título de la obra: La Edad Madura
Autor: Camille Claudel
Cronología: 1899
Estilo: Realismo
Material: Bronce
Ubicación: Museo de Orsay (Paris) y Museo
Rodin (París)
CONTEXTO CAMILLE CLAUDEL
Camille Claudel nació escultora. Desde muy pequeña disfrutaba moldeando el barro y
ya se veía su capacidad para reflejar en ese material los rostros de sus seres queridos.
Un juego que duró al hacerse mayor y que no gustó en absoluto a su familia, que la
veían como una futura esposa, madre y «artista del hogar».
Con 17 años fue admitida en una Academia de Arte parisina y de pronto, Auguste Rodin
se percató del talento artístico de la joven, entrando en su vida como un terremoto. De
alumna del ya legendario escultor pasaría a convertirse en su musa, y de ahí a amante.
El talento de Claudel era evidente, pero la envidia y el machismo de la época hicieron
que fuera objeto de comentarios desafortunados que ponían en duda su capacidad
artística. La sombra de Rodin era demasiado larga y la artista empezó a tener una
relación de amor/odio. Amaba al maestro con toda su alma, pero también lo odiaba por
recibir él todo el reconocimiento público, constantes encargos y alabanzas. Ella era s u
simple alumna y amante.
Claudel finalmente abandonó a Rodin (que no pensaba dejar a su esposa) y acabaría
enloqueciendo… O eso dicen. Recientes biografías hablan de manipulaciones y
maltratos por parte de su entorno, e incluso fue obligada a entrar en un sórdido
psiquiátrico con el diagnóstico oficial de «manía persecutoria y delirios de grandeza».
En total, 30 años de injusta reclusión en un sórdido lugar en el que se le negaron las
visitas y en el que murió sin realizar una sola obra.
Aún así, la escultora dejó una obra de apabullante talento. Su naturalismo tenía rasgos
de impresionismo y simbolismo, buscando siempre la emoción que se traduce en un
exquisito dramatismo gracias a un perfecto dominio de las técnicas y a su enorme
sensibilidad.
Gracias a ella, se demostró que es posible esculpir la emoción.
ANÁLISIS ICONOGRÁFICO
Se compone de tres partes constituidas por los personajes, se puede observar a
un hombre que intenta llegar a una musa siendo atrapado por una bruja. La forma de
representar el cuerpo humano por parte de Claudel es inaudita, consigue recrear la belleza
en sí misma. Podemos ver la influencia de artistas como Rodin o Boucher debido a su
forma realista en el trato del cuerpo humano.
La figura del hombre, es acogida por una mujer de apariencia desagradable, gracias a un
mal gesto facial y gran cantidad de arrugas, quien lo abraza mientras que detrás queda una
figura en el suelo implorante, separada del cuerpo principal que consigue transmitir
ese patetismo buscado. La mujer situada en el suelo busca alcanzarle pero no lo consigue,
su intención es alejarle de la bruja que quiere hacer suyo.
Podríamos considerar que el hombre, tras el paso del tiempo, está alejándose de la juventud
quién es representada como la mujer joven implorante, para dejarse llevar por la madurez,
personificada como la mujer de peor apariencia.
Si no conociéramos la historia de amor –revelada mediante las cartas enviadas de la
artista-, podríamos interpretar la obra siguiendo las edades del hombre. Tras madurar,
damos paso a la vejez abandonando la juventud. Sin embargo, como hemos señalado
anteriormente, se cree que el hombre representa a Rodin mientras que la bruja remite
a Rose Beurut, quien supuso un obstáculo entre la artista y su admirado
enseñante, mientras que el personaje atrasado en la marcha, recuerda a la misma Camille
suplicando la relación con el artista. Por ello, se ha considerado la obra de forma
autobiográfica.
A pesar de estas interpretaciones, sabemos gracias a la obra de Díaz Huder llamada El
beso que la artista busca darle otro sentido a la obra puesto que afirmó que la composición
consistía en un triángulo amoroso mientras que realmente buscaba mostrar a una pareja
basada en un hombre maduro junto con una joven enamorada. El lugar de la bruja consiste
en ser la encarnación del espíritu maligno que quiere separar a los enamorados. El problema
que tuvo Claudel es que no pudo representar la maldad debido a su invisibilidad y por ello
las diferentes interpretaciones.
ANÁLISIS FORMAL
La podemos encontrar en el Museo de Orsay y en el Museo Rodin ya que del mismo yeso
se realizaron dos fundiciones. La obra conmovió a gran parte de la sociedad francesa
debido a su perfección formal.
La composición tiene una forma diagonal, acentuada por las extremidades de las figuras y
los cuerpos que descienden cayéndose. Por otro lado, respecto al soporte, podemos ver
como el tratamiento del suelo no es el más trabajado. Este debería de transmitir firmeza
mientras que transmite erosión. Las figuras transmiten pasión y acción. Es una escena
muy dinámica como se puede ver en el tratamiento de las vestimentas agitadas, parece
que vayan a separarse en cualquier momento, ya que capta el instante anterior de la
separación de los cuerpos.
Para su creación, realizó diferentes versiones. La primera se llamaba Grupo de Tres y se
componía de tres figuras aunque la intención de la artista fuera colocar un árbol que diera
centralidad. Todas sus obras tienen una gran fuerza expresiva que impactan en el
espectador. Su estilo es totalmente propio, pero a la vez remite a unas formas rodinianas o
donatellescas.